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Ética Cristiana

Mencionar el lugar a donde fue.

Se realizó la visita el hogar para el adulto mayor San Expedito el día miércoles 22 de noviembre. Este
hogar se encuentra ubicado en Viña del Mar en el sector de Chorrillos, con dirección Miraflores 423,
Viña del Mar, Chile. El contacto para agendar la visita fue Maryorie Diaz. El lugar era una casa blanca
situada cerca del colegio alemán, por el sector de chorrillos bajo. Contaba con plantas bien cuidadas,
pasto, un árbol y un patio de cemento bien cuidado, se notaba preocupación por parte de los
trabajadores del hogar. En la parte interior del hogar, había sillones y un comedor donde tenía la
capacidad para abarcar a todos los ancianos, el lugar estaba limpio y bien ordenado, también estaba
decorado y con pasilleras y pendientes para el correcto desplazamiento de las personas en sillas de
ruedas.

Cantidad de adultos mayores, edades, y todos aquellos elementos que nos permitan hacernos
una idea de las personas involucradas.

Hablando con la encargada del día, le pregunté cuántos adultos mayores residían en el hogar y los
requisitos para el ingreso, para reconocer el perfil del adulto mayor que asistía al hogar. La
encargada llamada Sandra me explica que la residencia tiene capacidad para un máximo de 14
adultos mayores y en ese momento, se encontraban viviendo 12 adultos mayores. El requisito de
edad no era exclusivo, se preocupaban mas del tipo de necesidades que requería el adulto mayor,
ya que rechazaban a adultos mayores que poseían problemas psiquiátricos o bien eran agresivos,
para proteger la integridad física y la calidad de vida de los otros adultos mayores, la edad era
superior a los 60 años de los ancianos que vivían en la casa. También en este hogar se ofrecía que
los adultos asistieran por el día, sin embargo, los 12 residentes se quedaban jornada completa
viviendo en el hogar de ancianos San Expedito. Cabe destacar que este hogar existe desde diciembre
del año 2016, por lo que recién cumplirá dos años y ya opera casi a su máxima capacidad. Estos
residentes en su mayoría llegaron hace tiempo y se quedaron en el hogar.

Las personas que vivía en este hogar, eran sumamente tranquilas y pacíficas, durante el transcurso
de la mañana donde acompañé a los adultos mayores hasta medio día, desde las 10 Am hasta las
13Pm, la mitad de los ancianos dormía la mayor parte del tiempo, habían 3 trabajadores de turno:
uno realizando la comida del almuerzo, Sandra que era la supervisora del día, a cargo cuando no
está la dueña y María su asistente. En la mañana se encargaban de controlar la presión a los ancianos
por rutina y luego procedían a llevarlos al patio a que tomaran sol, en este momento la mitad se
queda dormido en la mañana y la otra mitad conversa conmigo.

De los adultos mayores con los que pude conversar, se encontraba Hernán en silla de ruedas, Anita,
Ema, Juana y otra anciana mas que era la última en haber llegado a la residencia, con quien mas
pude hablar y conocer fue a Ema, ya que era la que se encontraba mas activa y despierta a esa hora.
Ema me contó historias de su vida, de su familia y aspectos del funcionamiento del hogar y cómo se
sentía en su vida.

¿Cómo se siente en esta etapa de su vida el adulto mayor?

Bueno, según lo que conversé con Ema, Ema no está feliz de tener que vivir en un hogar de ancianos,
aunque reconoce que actualmente es imposible para ella llevar su vida de manera autosuficiente,
ya que cuando debe ir al baño a bañarse, necesita que la acompañen y se encuentra incapacitada
hasta para escribir, tiene problemas de visión, problemas en las manos que le impide usarlas sin que
le duela y en los pies le ocurre lo mismo. Por lo que ella se siente como una carga para sus hijos,
además sumándole que toda su vida se dedicó a realizar acciones sociales, trabajando en la cruz roja
por mas de 50 años, se encontraba acostumbrada a vivir ella para ayudar a los demás y no para que
la ayudaran a ella. Por lo que ella estaba cansada y triste. Sin embargo, también reconoce que vivir
con otros adultos mayores es complejo.

Cuando hablaba con otros ancianos, pude observar en esta etapa de su vida, no tenían noción clara
de la realidad y les costaba responder preguntas básicas, por lo que cuando les preguntaba algo
acerca de sus vidas, como de dónde venían o que les gustaba hacer, no entendían bien las preguntas.
Por lo que Sandra me contestaba cuando observaba que algún adulto mayor era incapaz de
contestar. Además, todos tienen muchas necesidades y aunque sean muy tranquilos, pasar el día a
día en un lugar así, donde duermen la mayoría del tiempo o se ven agotados, tampoco motiva a las
personas que se encuentran un poco mas activas o conscientes. Ema buscaba, por ejemplo, canalizar
sus energías en tejer, ya que, aunque estuviera perdiendo la visión, como practicó el tejido por
tantos años, tenía la capacidad de tejer sin ver y eso era lo que la entretenía en el día a día.

¿Cree usted que la sociedad responde satisfactoriamente a las demandas y necesidades de los
adultos mayores? Y ¿qué cree usted se debería hacer para mejorar (si es que hay que mejorarla)
la calidad de vida de los adultos mayores?

Yo creo que no, cuando le pregunté a Ema sobre la calidad del Hogar, ella me contestó que este era
de los mejores por la suma monetaria que ellos pagaban mes a mes para vivir en ese lugar, sin
embargo, hay que ser conscientes que no todos los adultos mayores tienen la capacidad de pagar
un hogar para cuando se encuentren en este lugar, eso por el lado físico. También hay que tener
presente la estabilidad emocional y las relaciones sociales de los ancianos, que a mi parecer es lo
que mas fallamos como sociedad, ya que ellos se encontraban sumamente felices que los fuera a
acompañar una mañana, los ancianos sólo piden que los escuchen, estos ancianos no estaban
pidiendo dinero, ellos sólo querían compañía de sus seres queridos o de personas que vayan a
verlos. Por lo que, por el lado de mejorar la calidad de vida de los adultos mayores, sería brindarles
tiempo para escucharlos y compartir con ellos como mencioné.

Juicio moral de la experiencia vivida. Su juicio con respecto a la realidad que viven nuestros
adultos mayores en Chile.

A mi parecer, las personas de edad tienen mucho que compartir, que enseñar, que aconsejar y
sabiduría que solo se obtiene con la experiencia que ellos han obtenido en su experiencia de vida.
Siento que mi oportunidad de hablar con ellos me entregó un toque de realidad de lo que de verdad
importa. Me contaban experiencias de sus nietos, de sus hijos o de ellos mismos que miraban con
orgullo y felicidad. Y al final del tiempo, ellos solo recordaban y me contaban los buenos momentos
y buenas memorias que habían generado en su vida, nietos que viajaron por el mundo bicicleta,
experiencias traumáticas y cómo pudieron sobre llevarlas y seguir con sus vidas. Y se encontraban
felices de compartirlas con alguien que no conocieran de antes. La mañana de experiencia con
tantas cosas que tenían para contarme se hizo sumamente breve. Aunque me fui contento de haber
compartido con los ancianos del hogar san expedito ese día, me parece que hay que ser conscientes
que ellos no están buscando beneficio material o ser exitoso en ese punto de sus vidas, ellos solo
quieren compartir con sus familiares y esperan ansiosos al día en que los van a ver o los sacan a
pasear a compartir con sus seres queridos. Demostrando y enseñándonos como sociedad que
estamos mal enfocados en lo que de verdad importa, nuestra sociedad espera y busca mucho el
éxito laboral, el generar dinero, tener un gran empleo y una gran casa en un buen barrio. Cuando lo
que de verdad importa es generar buenas memorias con los seres queridos, eso es lo que
permanece hasta el final de nuestros días.