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ARTROSIS

La artrosis es una enfermedad crónica que afecta a las articulaciones. Normalmente, está localizada en las manos, las rodillas, la
cadera o la columna vertebral. La artrosis provoca dolor, inflamación e impide que se puedan realizar con normalidad algunos
movimientos tan cotidianos como cerrar la mano, subir escaleras o caminar.

Las articulaciones son los componentes del esqueleto que permiten la conexión entre dos huesos y, por lo tanto, el movimiento. El
cartílago es el tejido encargado de recubrir los extremos de estos huesos y es indispensable para el buen funcionamiento de la
articulación puesto que actúa como un amortiguador.

La artrosis provoca el deterioro del cartílago articular provocando que los huesos se vayan desgastando y aparezca el dolor. A medida
que el cartílago va desapareciendo, el hueso reacciona y crece por los lados (osteofitos) produciendo la deformación de la articulación.

Causas: Existen algunos factores de riesgo asociados a su aparición:


 Edad: aumenta de forma exponencial a partir de los 50 años.
 Sexo: afecta sobre todo a mujeres mayores de 50-55 años.
 Genética: puede ser también una enfermedad hereditaria.
 Actividad laboral: la repetición de los movimientos articulares puede llevar, a largo plazo, a la sobrecarga articular. Por eso,
determinadas actividades laborales pueden provocar la aparición de artrosis.
 Actividad física elevada: los deportistas de élite tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
 Menopausia: la disminución de los niveles de estrógenos que se produce con la llegada de la menopausia es uno de los
factores de riesgo para su desarrollo.
 Obesidad: puede agravarla en determinadas articulaciones como las rodillas.
 Traumatismos: fracturas y lesiones pueden ser un factor desencadenante.

Síntomas
Las manifestaciones de la artrosis son muy variadas, progresivas y aparecen dilatadas en el tiempo. Los síntomas más frecuentes son
el dolor articular, la limitación de los movimientos, los crujidos y, en algunas ocasiones, el derrame articular. Además, algunas
personas pueden presentar rigidez y deformidad articular.
El síntoma que más preocupa a las personas con artrosis es el dolor. En un primer estadio, éste se desencadena cuando se mueve o
se realiza un esfuerzo con la articulación. Este dolor suele cesar con el reposo. Posteriormente, el agravamiento de la artrosis hará
que el dolor aparezca tanto con el movimiento, como con el reposo.
Uno de los puntos buenos del dolor artrósico es que no siempre es constante, por lo que los pacientes pueden estar durante largos
periodos de tiempo sin padecer dolor, lo cual no significa que la artrosis no siga su evolución.

Prevención
La principal medida que tienen que tener en cuenta los grupos de riesgo para prevenir el desarrollo de la enfermedad es llevar
una dieta sana y equilibrada, realizar ejercicio físico de forma moderada, actividades que sean acordes a la edad y el estado físico
actual de la persona y evitar la obesidad.
También conviene limitar el esfuerzo físico intenso, como cargar objetos pesados.

Artrosis de rodilla
La artrosis de rodilla es el tipo más frecuente de artrosis.
Artrosis de rodilla primaria: está muy relacionada con el envejecimiento y con la genética, y va ligada al desgaste de las diferentes
partes que forman la rodilla (los huesos la membrana sinovial y el cartílago).
Artrosis de rodilla secundaria: se suele producir por una lesión previa, como pueden ser una fractura o una lesión de ligamentos. Suele
afectar a deportistas y a personas obesas, ya que el sobreesfuerzo que exigen a sus rodillas es elevado En este caso la
enfermedad afecta a las partes interna y/o frontal de la rodilla provocando dolor cuando se realiza un esfuerzo. Como consecuencia de
este dolor y por la evolución degenerativa de la enfermedad el paciente puede tener cojera si la enfermedad avanza a un estadio
avanzado. En este tipo de artrosis el movimiento de la articulación suele causar chasquidos.

Artrosis de manos
La artrosis de manos es el segundo tipo de artrosis más común. La artrosis de manos se origina en una articulación y, posteriormente,
puede extenderse al resto de la mano. Es muy visible, ya que suele deformar los dedos y llega a afectar al día a día de los pacientes
en tareas cotidianas como la escritura. Durante el proceso el dolor acompaña la evolución de la enfermedad siendo más fuerte al
principio y mitigándose a medida que aparecen los nódulos. Las molestias suelen disminuir cuando la deformación se completa. La
funcionalidad de la mano puede verse afectada y la articulación puede quedar un poco flexionada o desviada.

Artrosis de cadera
La artrosis de cadera es aquella que afecta a la parte superior de la pierna. Este tipo de artrosis es bastante frecuente, aunque no
tanto como la artrosis de rodilla o de mano. En general, es propia de personas mayores, pero puede aparecer antes de los 50 años,
siendo excepcional en jóvenes.
El síntoma fundamental es el dolor, que se localiza en la zona de la ingle y en la zona interna del muslo. Sin embargo, en ocasiones el
dolor se puede reflejar en la rodilla.
Al principio de la enfermedad, el dolor sólo aparece al caminar y al subir o bajar escaleras. También se siente dolor tras un período de
reposo, hasta que la articulación entra en calor, y luego vuelve a aparecer tras una larga caminata o ejercicio prolongado, porque se
sobrecarga la articulación. De forma progresiva, se van haciendo difíciles acciones tan elementales como cruzar o flexionar las
piernas, o caminar. En estadios avanzados el dolor puede aparecer durante la noche, por la posición de reposo y, con el paso del
tiempo, es normal que aparezca cojera al caminar.
Artrosis de columna
La columna vertebral está formada por muchas articulaciones. Esto provoca que se pueda desarrollar artrosis en esta
zona, frecuentemente en el área lumbar y cervical.Este tipo de artrosis puede ser asintomática por lo que en muchas ocasiones no
está diagnosticada y se localiza de forma fortuita al realizar una radiografía por otro motivo.El dolor puede aparecer al realizar
actividades mecánicas, como movimientos y sobrecargas en la zona afecta. Además, los cambios de tiempo y de presión suelen
agravar el dolor.

¿Cómo afecta a la vida del paciente?


El dolor y la falta de movilidad son los principales factores que inciden y disminuyen la calidad de vida de los pacientes.
Dado que la enfermedad afecta sobre todo a los pacientes que superan los 60 años de edad, la limitación funcional puede hacer
que aumente el sedentarismo en estos grupos de población. Ello puede fomentar la obesidad , y con ello el riesgo de que aumenten
los niveles de colesterol, presencia de diabetes, hipertensión, u otros factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

EDUCACIÓN DEL PACIENTE


A La educación del paciente debe formar parte integral del manejo del paciente ya que diversas técnicas educativas han demostrado
reducir el dolor y aumentar las habilidades adquiridas, aunque con poco impacto en la capacidad funcional. Estas técnicas son:
educación individualizada, educación grupal, llamadas telefónicas regulares y entrenamiento en adquisición de habilidades, incluidas
las asistidas por el acompañante del paciente.

TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO
 CALZADO Se recomienda un calzado con suela de goma y que lleve tacón de poca altura.
 ORTESIS Las plantillas de diseño específico en el calzado pueden reducir el dolor y mejorar la capacidad de la marcha. Se
recomienda usar rodillera en los pacientes con rodilla en varo porque mejoran el dolor y la función.
 AYUDAS TÉ CNICAS Se aconseja el bastón cuando el dolor es moderado o intenso, y cuando se produce una limitación de la
actividad de la marcha.
 La incorporación de dispositivos de asistencia para la adecuación en el hogar o ayudas técnicas para evitar la flexión de la
rodilla en las actividades de la vida diaria, pueden ayudar a incrementar la función e independencia funcional.
 MEDIDAS FÍSICAS La administración de masajes con hielo alivia el dolor, y este masaje aplicado durante 20 minutos por
sesión, cinco veces por semana, durante 2 semanas, aumenta la fuerza del cuádriceps.
 Se aconseja el uso de calor en dolor moderado y persistente, antes de la realización de ejercicios de flexibilización y para
reducir el dolor y la rigidez.

 EJERCICIO Una articulación que no se ejercita, como cualquier otro órgano del cuerpo humano que se utiliza poco, tiende a
deteriorarse. Por el contrario, una articulación que se ejercita con frecuencia sin llegar a castigarla se mantiene en mejor
forma. De ahí que los médicos recomienden a las personas con artrosis que practiquen algún tipo de actividad física. Les
ayudará a frenar el deterioro de las articulaciones, a reducir las molestias y a encontrarse mejor. El ejercicio disminuye el
dolor, mejora la movilidad articular y la limitación funcional. se recomienda ejercicio moderado y realizado de manera regular.
Los ejercicios de suelo han demostrado reducir el dolor y mejorar la función física.

Caminar
Los ejercicios aeróbicos (como caminar o hacer bicicleta) han demostrado su efectividad en la mejora del dolor, la
discapacidad y en la valoración global del paciente. Se aconseja que sean realizados según la tolerancia de forma progresiva
y gradual, con una frecuencia de 3 o más veces por semana, y una duración de no menos de 20 a 30 minutos. La más
sencilla, segura y barata es caminar. Es algo que prácticamente todo el mundo puede hacer, que ejercita la musculatura de
las piernas y que reduce el dolor y la discapacidad de las articulaciones afectadas.

SIGNOS VITALES

Los rangos normales de los signos vitales para un adulto sano promedio mientras está en reposo son:
 Presión arterial: 90/60 mm Hg hasta 120/80 mm Hg.
 Respiración: 12 a 18 respiraciones por minuto.
 Pulso: 60 a 100 latidos por minuto.
 Temperatura: 97.8°F a 99.1°F (36.5°C a 37.3°C)/promedio de 98.6°F (37ºC)

1.- FRECUENCIA CARDIACA


Es la onda pulsátil de la sangre, originada en la contracción del ventrić ulo izquierdo del corazón y que resulta en la expansión y
contracción regular del calibre de las arterias. La onda pulsátil representa el rendimiento del latido cardiaco, que es la cantidad de
sangre que entra en las arterias con cada contracción ventricular y la adaptación de las arterias, o sea, su capacidad de contraerse y
dilatarse. Asimismo, proporciona información sobre el funcionamiento de la válvula aórtica.
El pulso periférico se palpa fácilmente en pies, manos, cara y cuello. Realmente puede palparse en cualquier zona donde una arteria
superficial pueda ser fácilmente comprimida contra una superficie ósea.
La velocidad del pulso (latidos por minuto) corresponde a la frecuencia cardiaca, la cual varía con la edad, sexo, actividad física,
estado emocional, fiebre, medicamentos y hemorragias. El pulso puede fluctuar y aumentar con el ejercicio, las enfermedades, las
lesiones y las emociones. Existen nueve puntos anatómicos para la palpación del pulso:
Pulso temporal: la arteria temporal se palpa sobre el hueso temporal en la región externa de la frente, en un trayecto que va desde la
ceja hasta el cuero cabelludo.
Pulso carotideo: se encuentra en la parte lateral del cuello entre la tráquea y el músculo esternocleidomastoideo. No se debe ejercer
presión excesiva porque produce disminución de la frecuencia cardiaca e hipotensión. Tampoco, se debe palpar simultáneamente en
ambos lados para evitar la disminución del flujo sanguin ́ eo cerebral o, aun, paro cardiaco.
 Pulso braquial: se palpa en la cara interna del músculo bić eps o en la zona media del espacio ante cubital.
 Pulso radial: se palpa realizando presión suave sobre la arteria radial en la zona media de la cara interna de la muñeca. Es el
método clínico más usado.
 Pulso femoral: se palpa la arteria femoral localizada debajo del ligamento inguinal.
 Pulso poplit́ eo: se palpa realizando presión fuerte sobre la arteria poplit́ ea, por detrás de la rodilla, en la fosa poplit́ ea.
 Pulso tibial posterior: se palpa la arteria tibial localizada por detrás del maléolo interno.
 Pulso pedio: se palpa la arteria dorsal del pie sobre los huesos de la parte alta del dorso del pie.
 Pulso cardiaco apical: se valora mediante auscultación con fonendoscopio directo en la zona anatómica del corazón.

RECOMENDACIONES PARA LA VALORACIÓN DEL PULSO


* El pulso se valora mediante la palpación utilizando la porción distal de los dedos índice y corazón.
  Utilizando las yemas de los dedos in ́ dice y corazón, presione suavemente pero con firmeza sobre las arterias hasta que
sienta el pulso.
  Empiece a contar las pulsaciones cuando el segundero del reloj marque las 12.
  Cuente su pulso durante 60 segundos (o durante 15 segundos y después multipliq́ uelo por cuatro para calcular los latidos
por minuto).
  Palpar cada pulso en forma individual y en forma simultánea para detectar cambios en la sincronización y la amplitud.
  Comparar los pulsos de las extremidades del mismo lado y del contra lateral con el fin de detectar variaciones. Los pulsos
asimétricos sugieren oclusión arterial.
  El paciente debe adoptar una postura cómoda y relajada.  Si el paciente ha realizado actividad fiś ica, es importante
esperar entre 10 y
15 minutos antes de controlar el pulso.
  Valorar las características del pulso: frecuencia, ritmo, amplitud, elasticidad.

ALTERACIONES DEL PULSO


 Taquicardia sinusal: frecuencia cardiaca que no sobrepasa los 160 latidos por minuto. Se debe al estímulo del automatismo
sinusal por la excitación del simpático; se observa en la fiebre, hipertiroidismo, falla cardiaca y shock.
 Taquicardia paroxiś tica: se inicia en forma súbita y la frecuencia está por encima de 160 latidos/min. Se manifiesta con dolor
precordial, angustia y palpitaciones.
 Bradicardia sinusal: las pulsaciones oscilan entre 40 y 60 latidos/minuto. Se observa en pacientes con hipertensión
endocraneana o con impregnación digitálica.
 Bradicardia por bloqueo aurić ulo-ventricular completo: se presenta con pulsaciones entre 30 y 35 latidos/minuto. Es producida
por fenómenos asociados con la contracción de las aurić ulas y ventrículos y se manifiesta por estado sincopal.
Un pulso que es difícil de sentir puede ser indicio de obstrucción en la arteria. Estas obstrucciones son frecuentes en personas con
diabetes o ateroesclerosis a raiź del colesterol alto. El médico puede ordenar un examen, conocido como estudio Doppler, para
evaluar esta situación potencialmente grave.

2.- FRECUENCIA RESPIRATORIA


La respiración es el proceso mediante el cual se toma oxígeno del aire ambiente y se expulsa el anhid́ rido carbónico del organismo. El
ciclo respiratorio comprende una fase de inspiración y otra de espiración.
Inspiración: fase activa; se inicia con la contracción del diafragma y los músculos intercostales.
Espiración: fase pasiva; depende de la elasticidad pulmonar.
En condiciones patológicas intervienen los músculos accesorios de la inspiración (escalenos y esternocleidomastoideo) y de la
espiración (abdominales). Se suele medir cuando la persona está en reposo, y consiste simplemente en contar el número de
respiraciones durante un minuto contando las veces que se eleva su pecho. La frecuencia respiratoria puede aumentar con la fiebre,
las enfermedades y otras condiciones médicas.
Cuando se miden las respiraciones también es importante tener en cuenta si la persona tiene dificultad para respirar.
La frecuencia respiratoria normal de un adulto que esté en reposo oscila entre
15 y 20 respiraciones por minuto. Cuando la frecuencia es mayor de 25 respiraciones por minuto o menor de 12 (en reposo) se podría
considerar anormal.
FACTORES QUE INFLUYEN
• El ejercicio por aumento del metabolismo.
• El estrés.
• El ambiente cuando hay aumento de la temperatura.
• Ascenso a grandes alturas, debido a la disminución de la presión parcial (tensión) de oxígeno en el aire ambiente.
• Medicamentos que disminuyan la frecuencia respiratoria.
• La edad.
Tipo de Respiración: Torácica en la mujer
Toraco‐ abdominal en el varón abdominal
‐ abdominal en la mujer puede aparecer en irritación pleural

ALTERACIONES DE LA RESPIRACION
 Bradipnea: es la lentitud en el ritmo respiratorio con una frecuencia inferior a 12 respiraciones por minuto en adulto, menos de
20 en escolares y menos de 30 en lactantes. Se encuentra en pacientes con alteración neurológica o electrolítica, infección
respiratoria o pleuritis.
 Taquipnea: frecuencia respiratoria persistente superior a 20 respiraciones por minuto en adulto, más de 30 en escolares y
más de 50 en lactantes; es una respiración superficial y rápida. Se observa en pacientes con dolor por fractura costal o
pleuritis.
 Hiperpnea o hiperventilación: respiración profunda y rápida de frecuencia mayor a 20 respiraciones/minuto. Es producida por
ansiedad, ejercicio, alteraciones metabólicas o del sistema nervioso central.
 Apnea: es la ausencia de movimientos respiratorios. Ocurre en el paro cardiorespiratorio.
 Disnea: sensación subjetiva del paciente de dificultad o esfuerzo para respirar. Puede ser inspiratoria o espiratoria. La disnea
inspiratoria se presenta por obstrucción parcial de la vía aérea superior y se acompaña de tirajes. La disnea espiratoria se
asocia con estrechez de la luz de los bronquiolos y la espiración es prolongada como en los pacientes con asma bronquial y
enfisema pulmonar.
 Tirajes: indican obstrucción a la inspiración; los músculos accesorios de la inspiración traccionan hacia arriba y atrás,
aumentando el diámetro de la cavidad torácica.
 Ortopnea: es la incapacidad de respirar cómodamente en posición de decúbito.
 Respiración de Kussmaul: hay un incremento anormal de la profundidad y frecuencia respiratoria (frecuencia mayor de 20 por
minuto), es suspirante y sin pausas. Se presenta en pacientes con insuficiencia renal y acidosis metabólica. El cuerpo está
tratando de recuperar su Ph eliminando bióxido de carbono.
 Respiración de Cheyne-Stokes: hiperpnea que se combina con intervalos de apnea. En niños este patrón es normal. En
adultos, se presenta en lesión bilateral de los hemisferios cerebrales, ganglios basales, bulbo, protuberancia y cerebelo.
 Respiración de Biot: se caracteriza por extremada irregularidad en la frecuencia, el ritmo y la profundidad de las
respiraciones. Se presentan periodos irregulares de apnea seguidos de numerosas respiraciones regulares tanto en
frecuencia como en profundidad. Se observa en meningitis y lesiones de protuberancia y bulbo.

3.- PRESION ARTERIAL


Es una medida de la presión que ejerce la sangre sobre las paredes arteriales en su impulso a través de las arterias. Debido a que la
sangre se mueve en forma de ondas, existen dos tipos de medidas de presión: la presión sistólica, que es la presión de la sangre
debida a la contracción de los ventrić ulos, es decir, la presión máxima; y la presión diastólica, que es la presión que queda cuando los
ventrículos se relajan; ésta es la presión min
́ ima.
La Presión Arterial Media (PAM) se calcula con la siguiente fórmula: Presión sistólica – Presión diastólica / 3 + Presión diastólica.

PRESIONES SANGUÍNEAS NORMALES


Clasificación de la Hipertensión Arterial
EDAD PAD mmHg
PAS mmHg
Lactante 60 – 90 30 - 62
2 años 78 – 112 48 – 78
8 años 85 – 114 52 – 85
12 años 95 – 135 58 – 88
Adulto 100 - 120 60 – 80
Valores alterados Sistólica Diastólica
Pre hipertensión arterial 121- 139 81- 89
90-99
Hipertensión arterial Estado I 140-159 Estado II = o > 160
= o > a 100
ALTERACIONES DE LA PRESION ARTERIAL
 Hipertensión arterial: se pueden presentar alzas fugaces de tensión arterial, resultado de diversas circunstancias como
ejercicio fiś ico y estados de dolor y ansiedad. La hipertensión está definida, por lo general, con base en la presión diastólica,
puesto que es más estable que la presión sistólica, que responde a gran variedad de estim ́ ulos. El diagnóstico de
hipertensión debe hacerse después de encontrar cifras tensionales altas (diastólica >80 mmHg) en repetidos exámenes al
paciente.
 Hipotensión arterial: las cifras tensionales sistólicas oscilan entre 90 y 110 mmHg; se considera disminución del gasto
cardiaco en pacientes con hipovolemia, malnutrición y algunas enfermedades neurológicas. Algunos signos y sin ́ tomas son
astenia, somnolencia, mareos y lipotimias.
 Hipotensión postural: disminución de la presión sistólica >20 mmHg y caída de la presión diastólica. Se caracteriza por mareo
́ cope. Se diagnostica midiendo primero la presión sanguínea en decúbito supino y repitiendo la medición con el paciente
y sin
de pie. El resultado normal es ligera o ninguna disminución de la presión sistólica y ligero incremento de la presión diastólica.
4.- TEMPERATURA
Es el equilibrio entre la producción de calor por el cuerpo y su pérdida. El centro termorregulador está situado en el hipotálamo.
Cuando la temperatura sobrepasa el nivel normal se activan mecanismos como vasodilatación, hiperventilación y sudoración que
promueven la pérdida de calor. Si por el contrario, la temperatura cae por debajo del nivel normal se activan mecanismos como
aumento del metabolismo y contracciones espasmódicas que producen los escalofríos.
La temperatura normal del cuerpo de una persona varia ́ dependiendo de su sexo, su actividad reciente, el consumo de alimentos y
líquidos, la hora del día y, en las mujeres, de la fase del ciclo menstrual en la que se encuentren.
SITIOS PARA LA OBTENCIÓN
• Oral: sublingual utilizando el clásico termómetro de mercurio durante un tiempo aproximado de cuatro minutos. Se debe tener en
cuenta la última ingesta; se puede tomar la temperatura mínimo 15 minutos después de la ingesta. La temperatura oral se puede medir
en todos los pacientes, excepto, en los que están inconscientes, sufren confusión mental, convulsiones, afecciones de nariz, boca o
garganta y los niños menores de 6 años.
• Rectal: lubricar el termómetro y proteger la intimidad del paciente. El resultado tiende a ser 0,5 a 0,7°C mayor que la temperatura
oral. La temperatura rectal es recomendable para el paciente menor de 6 años, a menos, que se le haya practicado cirugía rectal o
presente algún tipo de anormalidad en el recto.
• Axilar: es recomendable en adultos y niños mayores de 6 años; se deja el termómetro durante cinco minutos. El resutlado es 0,5oC
menor que la temperatura oral.
* En el oído: Un termómetro especial puede medir rápidamente la temperatura del tim ́ pano, que refleja la temperatura central del
cuerpo (la temperatura de los órganos internos).
* En la sien: Mediante un termómetro de medición infrarroja, que se ubica a la altura de la ceja, a 5 cm de ella y por solo unos
segundos es posible obtener una lectura de temperatura corporal, en forma segura, higiénica y no invasiva.

VALORES NORMALES TEMPERATURA


Edad
Recién nacido Lactante
Niños de 2 a 8 años Adulto
Grados centígrados (oC)
36,1 – 37,7 37,2
37,0 36,0 – 37,0
FACTORES QUE VARÍAN LA TEMPERATURA
• Edad: los niños son más susceptibles a las variaciones climáticas. En los ancianos la hipotermia se da por la pérdida de grasa
subcutánea, dieta inadecuada, cese de actividad y disminución de los controles termorreguladores.
• Ejercicio: por aumento en la producción de calor.
• Hormonas: en las mujeres la progesterona secretada durante la ovulación aumenta la temperatura.
• Estrés: la estimulación del sistema nervioso simpático aumenta el metabolismo y la producción de calor.
• Medio ambiente: las variaciones extremadas de la temperatura ambiental alteran los sistemas termorreguladores de las personas.
HALLAZGOS ANORMALES
 Pirexia o hipertermia: temperatura por encima del límite superior normal. Se presenta aumento de la frecuencia cardiaca,
escalofríos, piel pálida y fría y lechos ungueales cianóticos, por vasoconstricción. Se considera que hay fiebre cuando la
temperatura corporal es mayor de 37°C en la boca o zona axilar o de 37,6°C en el recto.
 Hipotermia: temperatura corporal por debajo del lim ́ ite inferior normal. Se puede presentar somnolencia e incluso coma, lo
cual, favorece la inadecuada producción de calor y la aparición de hipotensión, disminución de la diuresis, desorientación,
sensación de frió y piel pálida y fria
́ . La hipotermia se define como una disminución de la temperatura corporal por debajo de
los 35°C.
CLASIFICACION DE LA FIEBRE
Cuando existe fiebre, generalmente indica que existe algún proceso anormal en el cuerpo. La gravedad de una condición no se refleja
necesariamente en el grado de fiebre. Por ejemplo, la gripe puede causar fiebre de 40° C, mientras que una persona con neumonia ́
puede tener una fiebre muy baja o no tener fiebre.
• Según la intensidad de la temperatura.
Febrícula: temperatura hasta 38°C.
Fiebre moderada: temperatura entre 38 y 39°C. Fiebre alta: temperatura superior a 39°C.
• Según la forma de la curva térmica.
Fiebre continua: oscilación diaria inferior a un grado.
Fiebre remitente: oscilaciones diarias mayores de un grado.
Fiebre intermitente: la temperatura desciende hasta lo normal, para luego ascender nuevamente.
Fiebre recurrente: episodios febriles (fiebre por encima de 38,3oC) alternados con periodos de temperatura normal por días o
semanas.
Siń drome Febril
Síntomas Signos
Sensación de calor Fascie febril
Calosfrió s Taquicardia
Cefalea Polipnea
Malestar general Disminución de la presión arterial
Astenia Lengua saburral, boca seca
Sed Piel caliente
Anorexia Sudoración

Polialgia
Orina escasa y oscura

5.- OXIMETRÍA DE PULSO


La oximetría de pulso o pulsioximetria ́ es la medición, no invasiva, del oxígeno transportado por la hemoglobina en el interior de los
vasos sanguíneos.
El color de la sangre varía dependiendo de lo saturada de oxígeno que se encuentre, debido a las propiedades ópticas del grupo hemo
de la molécula de hemoglobina. Cuando la molécula de hemoglobina libera oxígeno pierde su color rosado, adquiriendo un tono más
azulado y deja pasar menos la luz roja.
Asi,́ el pulsioxímetro determina la saturación de oxig
́ eno midiendo espectrofotométricamente el "grado" de azules de la sangre arterial
y expresa esta "azulez" en términos de saturación.
Procedimiento:
Se precisa de un aparato de pulsioximetria ́ , con un sensor en forma de pinza. En la pinza tiene un productor de luz que se refleja en la
pile del pulpejo del dedo, este sensor mide la cantidad de luz absorbida por la oxihemoglobina circulante en el paciente.
Se debe masajear el pulpejo del dedo del paciente, luego se coloca la pinza con el sensor y se espera a recibir la información en una
pantalla del aparato en la que aparecerá la siguiente información:
Valor Normal:
La saturación de Oxígeno debe de ser mayor del 95%.

HIPERTENSION ARTERIAL
Descripción general
La presión arterial alta es una enfermedad frecuente en la que la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias con el
transcurso del tiempo es lo suficientemente alta como para poder causarte problemas de salud, como la enfermedad cardíaca.
La presión arterial está determinada tanto por la cantidad de sangre que tu corazón bombea como por el grado de resistencia al flujo
de la sangre en tus arterias. Cuanta más sangre tu corazón bombee y cuanto más estrechas estén tus arterias, mayor será tu presión
arterial.
Se puede tener presión arterial alta (hipertensión) durante años sin tener ningún síntoma. Aun sin síntomas, el daño a los vasos
sanguíneos y a tu corazón se sigue produciendo y puede detectarse. La presión arterial alta no controlada aumenta tu riesgo de
graves problemas de salud, como son el ataque cardíaco y el accidente cerebrovascular.
La presión arterial alta, por lo general, se va desarrollando en el trascurso de muchos años y, finalmente, afecta a casi todos.
Afortunadamente, la presión arterial alta se puede detectar fácilmente. Y una vez que sabes que tienes presión arterial alta, puedes
trabajar con tu médico para controlarla.
Síntomas
La mayoría de las personas con presión arterial alta no tienen signos ni síntomas, incluso si las lecturas de presión arterial alcanzan
niveles peligrosamente elevados.
Algunas personas con presión arterial alta pueden tener dolor de cabeza, dificultad para respirar o sangrado nasal, pero estos signos y
síntomas no son específicos y, por lo general, no se presentan hasta que dicho trastorno alcanza una etapa grave o potencialmente
fatal.
Cuándo debes consultar con un médico
Tu médico probablemente recomiende tomarte la presión con más frecuencia si ya te han diagnosticado presión arterial alta o si tienes
otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular. A los niños de 3 años y mayores generalmente se les tomará la presión como
parte de su examen anual de rutina.
Causas
Existen dos tipos de presión arterial alta.
Hipertensión primaria (esencial) En la mayoría de los adultos, no hay una causa identificable de presión arterial alta. Este tipo de
presión arterial alta, denominada hipertensión primaria (esencial), suele desarrollarse gradualmente en el transcurso de muchos años.
Hipertensión secundaria Algunas personas tienen presión arterial alta causada por una enfermedad no diagnosticada. Este tipo de
presión arterial alta, llamada hipertensión secundaria, tiende a aparecer repentinamente y causa una presión arterial más alta que la
hipertensión primaria. Diversos trastornos y medicamentos pueden producir hipertensión secundaria, entre ellos:
 Apnea obstructiva del sueño
 Problemas renales
 Tumores de la glándula suprarrenal
 Problemas de tiroides
 Ciertos defectos de nacimiento (congénitos) en los vasos sanguíneos
 Ciertos medicamentos, como las pastillas anticonceptivas, los antigripales, los descongestionantes, los analgésicos de venta
libre y algunos medicamentos recetados
 Drogas ilícitas, como la cocaína y las anfetaminas
Factores de riesgo
La presión arterial alta presenta muchos factores de riesgo, incluidos los siguientes:
 La edad. El riesgo de presión arterial alta aumenta con la edad. Hasta aproximadamente los 64 años, la presión arterial alta es
más común en los hombres. Las mujeres son más propensas a desarrollar presión arterial alta después de los 65 años.
 Raza. La presión arterial alta es particularmente común entre las personas con ascendencia africana, la cual se desarrolla, a
menudo, a una edad más temprana que en los blancos. Las complicaciones graves, como el accidente cerebrovascular, el
ataque cardíaco y la insuficiencia renal, también son más comunes en personas con ascendencia africana.
 Antecedentes familiares. La presión arterial alta tiende a ser hereditaria.
 Tener sobrepeso u obesidad. Cuanto más pesas, más sangre necesitas para suministrar oxígeno y nutrientes a tus tejidos. A
medida que aumenta el volumen de sangre que circula a través de los vasos sanguíneos, también lo hace la presión sobre las
paredes arteriales.
 No hacer actividad física. Las personas inactivas tienden a tener una mayor frecuencia cardíaca. Cuanto más alto sea tu ritmo
cardíaco, más esfuerzo debe hacer el corazón con cada contracción y más fuerte es la fuerza que se ejerce sobre las arterias.
La falta de actividad física también aumenta el riesgo de sobrepeso.
 Consumo de tabaco. Fumar o masticar tabaco no solo eleva la presión arterial temporalmente, sino que los químicos del
tabaco pueden dañar el revestimiento de las paredes arteriales. Esto puede hacer que las arterias se estrechen y aumente el
riesgo de enfermedad cardíaca. El tabaquismo pasivo también puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca.
 Demasiada sal (sodio) en la dieta. Demasiado sodio en tu dieta puede hacer que el cuerpo retenga líquidos, lo cual aumenta
la presión arterial.
 Muy poco potasio en la dieta. El potasio ayuda a equilibrar la cantidad de sodio en las células. Si no incluyes suficiente
potasio en tu dieta o no retienes una cantidad suficiente de dicho potasio, se puede acumular demasiado sodio en la sangre.
 Consumir demasiado alcohol. Con el paso del tiempo, el consumo excesivo de alcohol puede dañar el corazón. Tomar más
de un trago al día para las mujeres y más de dos tragos al día para los hombres puede afectar la presión arterial.
Si bebes alcohol, hazlo con moderación. Para los adultos saludables, beber con moderación significa una bebida al día para las
mujeres y dos bebidas al día para los hombres. Una bebida equivale a 350 ml (12 oz) de cerveza, 147 ml (5 oz) de vino o 44 ml
(1,5 oz) de licor con graduación de 80 grados.
 Estrés. Los niveles altos de estrés pueden provocar un aumento temporal de la presión arterial. Si tratas de relajarte y comes
más, consumes tabaco o tomas alcohol, puede que solo aumenten los problemas con la presión arterial alta.
 Ciertas afecciones crónicas. Ciertas enfermedades crónicas también pueden aumentar tu riesgo de presión arterial alta, como
la enfermedad renal, la diabetes y la apnea del sueño.
En ocasiones, el embarazo también contribuye a la presión arterial alta.
Aunque la presión arterial alta es más común en los adultos, los niños también pueden estar en riesgo. Para algunos niños, la presión
arterial alta tiene su origen en problemas con los riñones o el corazón. Pero para un número de niños que es cada vez mayor, los
malos hábitos del estilo de vida, como una dieta poco saludable, la obesidad y la falta de ejercicio, contribuyen a la presión arterial alta.
Complicaciones
El exceso de presión sobre las paredes de las arterias que provoca la presión arterial alta puede dañar los vasos sanguíneos y los
órganos. Mientras más alta sea la presión arterial y más tiempo pase sin controlarse, mayor será el daño.
La presión arterial alta no controlada puede ocasionar complicaciones como las siguientes:
 Ataque cardíaco o accidente cerebrovascular. La presión arterial alta puede endurecer y engrosar las arterias
(aterosclerosis), lo cual puede ocasionar un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular u otras complicaciones.
 Aneurisma. El aumento de la presión arterial puede causar el debilitamiento de los vasos sanguíneos y la aparición de
protuberancias en ellos, lo que forma el aneurisma. Si se rompe un aneurisma, puede poner en peligro la vida.
 Insuficiencia cardíaca. Para bombear la sangre contra la presión de los vasos sanguíneos que subió, el corazón debe realizar
mayores esfuerzos. Esto hace que las paredes de la cámara cardíaca encargada del bombeo se engrosen (hipertrofia
ventricular izquierda). Con el tiempo, el músculo engrosado tiene más dificultades para bombear la cantidad suficiente de
sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo, lo que puede ocasionar insuficiencia cardíaca.
 Vasos sanguíneos debilitados y estrechados en los riñones. Esto puede provocar el funcionamiento anormal de estos
órganos.
 Vasos sanguíneos engrosados, estrechados o desgarrados en los ojos. Esto puede ocasionar la pérdida de la vista.
 Síndrome metabólico. Este síndrome es un grupo de trastornos del metabolismo corporal que incluyen la disminución de la
circunferencia de la cintura; triglicéridos altos; colesterol de lipoproteína de alta densidad (HDL), el “colesterol bueno” bajo;
presión arterial alta y niveles altos de insulina. Estos trastornos pueden incrementar las posibilidades de que tengas diabetes,
enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.
 Problemas con la memoria o el entendimiento. La presión arterial alta sin controlar también puede afectar tu capacidad para
pensar, recordar y aprender. Los problemas con la memoria o con la comprensión de conceptos son más frecuentes entre las
personas con presión arterial alta.
 Demencia. Las arterias estrechadas o bloqueadas pueden limitar el flujo de sangre hacia el cerebro, lo que puede ocasionar un
tipo de demencia (demencia vascular). Un accidente cerebrovascular que interrumpe el flujo sanguíneo hacia el cerebro
también puede causar demencia vascular.