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ÍNDICE

1- Concepto de comunicación …………………………………………………………………………….... 2

2- Tipos de señales …………………………………………………………………………………………. 3

3- Código o lenguaje ……………………………………………………………………………………….. 7

3.1- El lenguaje humano: “LA LENGUA” …………………………………………………………… 8


3.1.1- El signo lingüístico (“la palabra”) ………………………………………...………... 9

4- Elementos de la comunicación …..……………………………………………………………………... 10

5- Funciones del acto comunicativo en el lenguaje humano ……………………………………………… 12

- Ejercicios ………………………………………………………………………………………………… 15

- SOLUCIONARIO

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1- Concepto de comunicación

Comunicación = transmisión de una información a través de señales.

La comunicación es un acto que se da básicamente en la especie humana;


ahora bien, no es una facultad exclusiva de la misma. Como todos sabemos
también los animales son capaces de comunicarse; de todos es conocido el
lenguaje de las abejas (ver el dibujo de la derecha); cualquier animal que le
enseña los incisivos a su adversario, con un gesto de rabia, está comunicándole
a éste su fiereza. En el mundo de las plantas también se produce cierta
comunicación; las plantas se cubren de vistosas flores para atraer la atención de
los insectos, a través de su embellecimiento consiguen persuadirles para que se El lenguaje de las abejas:
acerquen a ellas. Y en la actualidad se produce la comunicación incluso entre haciendo ciertos movimientos
objetos; la red de ordenadores de una empresa cualquiera suele estar conectada respecto al Sol las abejas se
de manera que dichos ordenadores se intercambien información comunican entre sí
automáticamente, sin la intervención del hombre.

En la definición de ‘comunicación’ se menciona el término ‘señales’; la señal es un medio, una


herramienta, imprescindible en un acto comunicativo; por tanto, vamos a ocuparnos ahora de este
concepto.

Señal = objeto material (A) cuya percepción nos informa acerca de otro objeto (X), ya sea este
material o conceptual.
A X

Cualquier señal es válida para realizar un acto de comunicación: un gesto (que te ordena que te acerques,
que te marches, que guardes silencio,…), un guiño, las campanadas de un reloj, el sonido de la sirena de
una ambulancia, la abertura de la cola en algunos animales (indica apareamiento) y como no, la palabra (ya
sea oral o escrita / * La palabra oral también es un objeto: es una sucesión de ondas en el aire.

Las señales en el mundo humano son múltiples, estamos percibiendo señales constantemente; la
percepción de señales es tan continuada que la mayoría de ellas nos pasan desapercibidas. Y para
ejemplificar esto nada mejor que leer el ejemplo que nos dio el prestigioso lingüista Jesús Tusón (marco con
cursivas las señales que aparecen):

Por un momento, vamos a imaginar que salimos de un hotel y empezamos a


caminar por una calle cualquiera de una ciudad cualquiera que no es desconocida.
Esta vez nuestro objetivo no consiste en desplazarnos nerviosamente a un lugar
determinado. Hemos salido para deambular, en busca de señales. Cruzamos la
calle. En el centro, pisamos una línea larga, continua y blanca, pintada sobre el
pavimento: los coches que circulen no pueden cambiar de carril. Subimos a la otra
acera y alzamos la vista. En el chaflán, a unos tres metros de altura, pende un
recuadro en el que se halla inscrita una cruz, dibujada en rojo, con las aspas
abiertas: hay una farmacia. En su fachada, la columna de mercurio de un inmenso
termómetro marca treinta y cinco grados centígrados: ya sabíamos que el calor era
fuerte y nos sentimos, si no aliviados, al menos confirmados. Más allá, se despliega
un toldo. En su lateral, sobre un círculo rojo, destacan unas letras blancas y
sinuosas: tenemos un bar a nuestro alcance. Entramos y pedimos: «¡Dos cafés, por
favor!». Al cabo de unos instantes, el camarero coloca dos cafés sobre la barra,
delante de nosotros. A sus espaldas hay un panel con diversas figuras cónicas, de
color marrón, que, en la parte superior, sostienen esferas de varios colores: en este
bar sirven helados. Suena una música esquemática y mecánica: la máquina nos
invita al juego. La miramos con desdén. Terminado el café, salimos. Hemos de
volver a cruzar la calle y, esta vez, decidimos hacerlo por el lugar oportuno. El
semáforo está en rojo: no debemos pasar y nos mantenemos en la acera con cierta
impaciencia, pese a que nada nos apremia. Cuando se enciende la luz verde,
nuestras piernas se disparan, casi al margen de la voluntad y, en pocos segundos,
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estamos en la otra acera. Hacia nosotros se dirige un hombre, amplios surcos en su
cara y cabello blanco: es un anciano. Se detiene y nos ofrece la palma de su mano,
hacia arriba, sin decir una palabra: nos pide dinero. Le damos unas monedas y
continuamos nuestro camino. Casi un bosque y un césped de señales de
circulación, las gafas de una óptica, rótulos de tiendas, cines, teatros, salas de
fiesta y hoteles, quioscos en los que advertimos una multitud de logotipos de
periódicos y revistas, paneles luminosos con las marcas de carretes fotográficos…
No era esta ciudad tan desconocida como suponíamos en un principio: sus señales
nos han resultado familiares y hemos sabido leer en ellas.

Ante este maremágnum de señales resulta absolutamente necesario realizar algún tipo de clasificación de
las mismas, y de ello nos vamos a ocupar en el siguiente apartado.

2- Tipos de señales

Existen varios criterios a seguir: señales lingüísticas / señales no lingüísticas; señales visuales / señales
auditivas;… Nosotros vamos a elegir la clasificación que nos resultará más práctica para entender,
posteriormente, el lenguaje humano, objetivo final de este tema. La clasificación que hemos seleccionado es
bastante simple, y por ello, puede presentarse en un sencillo esquema:

naturales indicios

Señales iconos
artificiales
símbolos o signos

- Señales naturales o indicios:

El término ‘naturales’ alude al hecho de que no son señales creadas por el


hombre, sino por la naturaleza. Veamos algunos ejemplos:

- El humo nos indica la existencia de un fuego.


- La fiebre que aparece en una persona indica que ésta padece algún trastorno pato-
lógico.
- Un nubarrón indica la posibilidad de lluvia.
- Los charcos indican que anteriormente ha llovido.

Otra característica principal de estas señales es el hecho de que carecen de


intención comunicativa, evidentemente la naturaleza no crea estos indicios para
comunicar algo a los seres que la pueblan; el paso A → X se debe a causas
naturales, debido a un proceso de causa → efecto. Lo que realmente sucede es el
hecho de que ciertos fenómenos naturales tienen sus correspondientes
consecuencias, y el hombre, por su conocimiento del mundo, conoce las causas y
los efectos de la mayoría de estos fenómenos; por tanto, cuando el ser humano
percibe una causa, deduce la consecuencia que se va a producir (un nubarrón le
indica que probablemente va a llover), o viceversa, si percibe una consecuencia,
ésta le informa de la causa que la ha producido (los charcos indican que ha llovido).

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- Señales artificiales:

El término ‘artificiales’, por oposición al de ‘naturales’, alude al hecho de que son señales creadas por el
hombre (pero como ya hemos comentado también otros seres pueden crearlas, aunque sea en menor
cantidad). Otra característica principal de estas señales, también por oposición a las ‘naturales’, es el hecho
de que sí poseen intención comunicativa; salvo en raras ocasiones, los hombres (u otros seres) no crean
estas señales porque sí, sino para traspasar una información a alguien.
Como ya se ha visto en el esquema, estas señales se subdividen en dos grupos: iconos y símbolos o
signos, vamos a verlos.

- Iconos:

Además de poseer las dos características propias de las señales artificiales que acabamos de comentar, los
iconos poseen una tercera característica que los diferencia de los símbolos o signos; ésta consiste en el
hecho de que la señal (A) presenta una semejanza con el objeto a que se refiere (X), la señal es una
imitación, más o menos acertada, del objeto. O dicho de otro modo, el objeto motiva la señal. Veamos
algunos ejemplos:

- un mapa es un dibujo, a escala, de la silueta de un país, continente,… → la silueta que vemos en


el mapa es idéntica a la silueta real de ese lugar.

- una calavera sobre dos tibias representa la muerte → se han escogido estos objetos porque así es
como quedamos tras la muerte, en los huesos.

- una onomatopeya imita un sonido real → cuando se pronuncia la onomatopeya “boom”, se está
intentando reproducir el sonido real que produce una bomba cuando estalla; o cuando se
pronuncia la onomatopeya “ring”, se intenta reproducir el sonido de un teléfono.

Nótese como los dos primeros ejemplos son, o intentan ser, una imitación gráfica del objeto al que se
refieren, mientras que el tercer ejemplo es una imitación acústica.

No obstante, cabe comentar que en algunos casos puede haber cierta convencionalidad, la relación A →
X no siempre es una relación natural y absoluta y puede haber cierto grado de arbitrariedad. Por ejemplo,
acabamos de comentar que el segundo icono, la calavera sobre dos tibias, representa la muerte, pero sucede
que en Méjico esta misma señal significa ‘tienda de caramelos’ (debido a que una determinada marca
comercial adoptó este logotipo); si la relación entre A(1) y X(1) fuese absoluta no podría haberse hecho este
cambio de significado, no podría haberse relacionado la misma A(1) con otra X(2) distinta. O téngase en
cuenta que también se utilizan otros iconos para representar la muerte, por ejemplo, la figura de un
esqueleto cubierto con un hábito negro y una guadaña en la mano, o un ataúd con una cruz cristiana inscrita;
en estos casos se han utilizado otros iconos distintos A(2) y A(3) para representar la misma idea inicial X(1).
Se verá con mayor claridad si lo representamos gráficamente:

Iconos Objetos representados


Una calavera sobre dos tibias A1 La muerte X1
Un esqueleto con hábito negro y guadaña A2 Tienda de caramelos X2
Un ataúd con una cruz cristiana inscrita A3

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- La calavera sobre las dos tibias representa la muerte:
Una calavera sobre dos tibias ----------------- A1 X1 --- La muerte
Un esqueleto con hábito negro y guadaña -- A2 X2 --- Tienda de caramelos
Un ataúd con una cruz inscrita --------------- A3

- La calavera sobre las dos tibias representa una tienda de caramelos:


Una calavera sobre dos tibias ----------------- A1 X1 --- La muerte
Un esqueleto con hábito negro y guadaña -- A2 X2 --- Tienda de caramelos
Un ataúd con una cruz inscrita --------------- A3

- El esqueleto con hábito negro y guadaña representa la muerte:


Una calavera sobre dos tibias ----------------- A1 X1 --- La muerte
Un esqueleto con hábito negro y guadaña -- A2 X2 --- Tienda de caramelos
Un ataúd con una cruz inscrita --------------- A3
- El ataúd con una cruz cristiana inscrita representa la muerte:
Una calavera sobre dos tibias ----------------- A1 X1 --- La muerte
Un esqueleto con hábito negro y guadaña -- A2 X2 --- Tienda de caramelos
Un ataúd con una cruz inscrita --------------- A3

En definitiva, si la relación A → X fuese natural y absoluta sólo sería posible la existencia de una de las
que aquí se han establecido; el hecho de que exista la posibilidad de crear varias relaciones intercambiando
iconos y objetos representados demuestra que no es así.
Afortunadamente, este no es un caso demasiado habitual.

- Símbolos o signos:

Obviamente, al igual que los iconos, estas señales también poseen las dos características ya comentadas
para las señales artificiales; y lógicamente, poseen una tercera característica que las diferencia de los
mencionados iconos; consiste en el hecho de que la relación entre la señal (A) y el objeto que representa
(X) es absolutamente convencional, es decir, no existe ninguna lógica entre (A) y (X), son relaciones
totalmente arbitrarias. Veamos y comentemos algunos ejemplos:
- Los colores de un semáforo (rojo: detenerse; ámbar: se pondrá rojo
enseguida; verde: se puede pasar).
Pero, ¿por qué estos significados para los colores? ¿Por qué no puede
significar el verde ‘detenerse’, y el rojo ‘pasar’? ¿Por qué no utilizar otros
colores? Evidentemente estas preguntas no tienen una respuesta razonable.
- Los signos matemáticos [por ejemplo: + (adición), Ø (conjunto vacío)]
¿Podría representarse la adición con puntos suspensivos (… ), por
ejemplo? ¿O representar el conjunto vacío con un círculo en blanco (O)?
Por supuesto que sí, si todos nos pusiéramos de acuerdo en que estos Dirección prohibida
símbolos propuestos (… y O) representasen adición y conjunto vacío
respectivamente, las cuestiones matemáticas a las que afectan seguirían ¿Y por qué no podrían
ser estos sus colores?
funcionando igual que ahora.
- Los fonemas lingüísticos (tradicionalmente, letras)
¿Es imprescindible que el sonido [d], por ejemplo, se represente con el
signo gráfico (dibujo) “d”? Por supuesto que no, si los gramáticos
hubiesen decidido que este sonido se representase, por ejemplo, con el
signo gráfico “h”, esto no supondría ningún problema para la escritura,
todos lo hubiéramos asimilado así desde nuestra niñez y lo usaríamos con
absoluta normalidad. Prueba de ello es que en otros alfabetos este sonido
está representado por otros signos, por ejemplo en el alfabeto griego el
signo era “δ”, y no por ello tienen más dificultades que nosotros.

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El uso de los símbolos o signos responde a un motivo puramente práctico: de una forma fácil y rápida
puede crearse la señal necesaria para representar un objeto o idea. Desde luego mucho mejor que con los
iconos, es más rápido escribir la palabra ‘muerte’ que dibujar la calavera sobre las dos tibias. Además de
que con los iconos resulta difícil representar las ideas más abstractas (hipocresía, virtud,…); por algo se
abandonó la antigua escritura pictográfica.

* * *
Tras todas estas explicaciones ahora ya podemos ampliar el esquema inicial a modo de cuadro sinóptico.

naturales
- creadas por la naturaleza. indicios
- sin intención comunicativa.
iconos: la señal (A) imita al objeto que representa (X).
Señales
artificiales
- creadas por el hombre (o animales). símbolos o signos: la relación entre la señal (A) y el
- con intención comunicativa. objeto que representa (X) es totalmente
arbitraria.

* * *
Y antes de cerrar este apartado es de ley comentar que lo que en él se ha explicado debe servir,
teóricamente, para clasificar cualquier señal; pero sucede que en la práctica esto no es del todo cierto, ya
que algunas señales presentan características de dos grupos diferentes, lo que dificulta su clasificación.
Veamos un par de ejemplos:

- ej. A: la visión de una grúa, de esas con forma de torre y típicas en la construcción
(ver el dibujo de la derecha), nos indica que en ese lugar se están realizando
obras, por tanto, este objeto debe considerarse una señal. Ahora bien, por un
lado sucede que ese objeto ha sido creado por el hombre, lo que nos hace
pensar que es una señal artificial; pero por otro lado, también sucede que no se
ha hecho, ni se ha ubicado en el lugar donde se encuentra, con una finalidad
comunicativa, característica ésta propia de las señales naturales. Y ante esta
doble posibilidad, se nos plantea la disyuntiva: ¿qué característica debe
prevalecer?

-ej. B: bastantes señales de tráfico se han creado, de manera expresa, utilizando


señales (en el sentido lingüístico que hemos comentado en este apartado)
de diferente tipo, de tal modo que se ha creado algo así como una ‘señal
mixta’, sirva como ejemplo el dibujo de la izquierda. Esta señal de
tráfico significa “Peligro por el paso de animales domésticos”; ahora
bien, sucede que la primera parte de su significado “Peligro…” lo indica
la forma triangular de la señal (todas las señales de tráfico con esta forma
indican peligro, las circulares indican prohibición, y las rectangulares,
información) y el color rojo del borde de ese triángulo, por tanto, estos
dos elementos, el triángulo y su borde rojo, son señales símbolo. El resto
del significado de la señal de tráfico “…por el paso de animales
domésticos” se presenta a través de un icono, el dibujo de la silueta de
una vaca. Y ahora el dilema es: ¿en cuál de los dos grupos, iconos o
símbolos, debe clasificarse esta señal? ¿O tal vez debería crearse el
concepto de ‘señal mixta’?

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3- Código o lenguaje

Vistas ya las señales nos corresponde ahora pasar al elemento inmediatamente superior, el código o
lenguaje.
Las señales denominadas símbolos, o signos, (y en ocasiones los indicios) no suelen funcionar de forma
individual, sino que normalmente forman parte de un conjunto de símbolos similares. Pero evidentemente,
para que este conjunto de símbolos similares funcione de manera coherente, sin contradicciones, sin
interposiciones,… es necesario que se rija por unas normas que regulen el valor exacto de cada señal y las
restricciones de uso que deben respetarse. Y son estas dos características las que definen el código.

Código = sistema constituido por un conjunto de señales relacionadas entre sí mediante una
serie de normas. Su finalidad es la de posibilitar la comunicación en algún aspecto
de la realidad (o en más de uno).

Son ejemplos de códigos:


- Los movimientos de las abejas.
- Los colores de un semáforo.
- El código Morse.
- El código de las banderas utilizado en los aeropuertos.
- El idioma de un país o región.

En un código cualquiera cada elemento define su valor por su diferenciación con los restantes elementos
del sistema, es decir, por oposición. Veámoslo ejemplificado con un pequeño código, el de las dimensiones:

diminuto pequeño mediano grande enorme

- diminuto = no pequeño, no mediano, no grande y no enorme.


- pequeño = no diminuto, no mediano, no grande y no enorme.
- mediano = no diminuto, no pequeño, no grande y no enorme.
- grande = no diminuto, no pequeño, no mediano y no enorme.
- enorme = no diminuto, no pequeño, no mediano y no grande.

U otra forma de verlo es entender que cada señal ocupará aquel espacio del conjunto que no está ocupado
por ningún otro elemento. Por ejemplo; el valor de ‘grande’ es aquel espacio que no está ocupado ni por
diminuto, ni por pequeño, ni por mediano ni por enorme.

Se puede ver esta última idea con más claridad si vemos otro ejemplo, un código con señales de valor
numérico, el microsistema que se utiliza en los mapas para indicar el número de habitantes de cada
población:
+ de 100.000 hab.
+ de 50.000 hab.
- de 50.000 hab.

En este sistema la señal tiene un valor que va desde 1 hasta 49.999 hab. Ahora bien, si se incluyera en
este sistema una nueva señal que indicase las poblaciones con menos de 10.000 hab., por ejemplo el
símbolo , esto comportaría un cambio de la señal anterior , ahora su valor estaría: entre 10.000 y
49.999 hab. La inclusión de una nueva señal provoca el cambio de valor de una de las señales ya existentes
en el sistema debido a que la primera ha ocupado una parcela del valor que poseía la segunda; lo que
demuestra la dependencia que tiene cada una de las señales del sistema respecto de las otras.

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3.1- El lenguaje humano: “LA LENGUA”

El lenguaje más utilizado por el ser humano es, como todos sabemos, el lenguaje denominado “lengua”
(objetivo final de este modesto tratado). Es, sin duda, el sistema que ofrece mayores posibilidades de
comunicación, pero a su vez, es también el más complejo.

Resulta de Perogrullo decir que las señales que se utilizan en la lengua se denominan ‘palabras’, y que las
normas que establecen el uso correcto de estas señales y la forma de relacionarlas, se denominan ‘normas
gramaticales’, o simplemente, ‘gramática’. Así pues la definición exacta de este lenguaje es:

Lengua = lenguaje constituido por: conjunto de palabras + normas gramaticales. Un lenguaje


que se caracteriza por ser exclusivo de la raza humana.

El uso de este lenguaje puede hacerse por medio de la palabra oral, o por medio de la palabra escrita; de
ahí que distingamos entre ‘lengua oral’ y ‘lengua escrita’. Pero cuidado, se trata del mismo lenguaje,
usamos el mismo conjunto de palabras y las mismas normas gramaticales, lo único que cambia entre una y
otra es el modo de producir la señal, la naturaleza física de la señal (grupo de sonidos o grupo de grafías).

Como acabamos de decir, la lengua es el lenguaje que ofrece mayores posibilidades de comunicación.
Con ella puede transmitirse cualquier tipo de información: se puede nombrar un objeto, expresar estados de
ánimo, expresar deseos, hablar de cuestiones científicas, o filosóficas, crear objetos o mundos ficticios,… Y
además sucede que la lengua es el soporte para casi todos los lenguajes humanos; por ejemplo, el Código
Penal (conjunto de leyes que rigen el comportamiento de una sociedad) sólo podemos crearlo y adquirirlo a
través de las palabras, es decir, las palabras son el medio, la herramienta, que nos permite crear y conocer
este otro código. Y exactamente los mismo sucede con el Código de Circulación, el de las banderas, el de
los sordomudos,… y con mucho otros.

Ahora bien, también sucede, como ya se ha comentado, que la lengua es el código más complejo. Una
complejidad debida a la enorme cantidad de palabras y de normas existentes (el DRAE recoge 87.000
palabras, y éstas sólo son una parte del número real de voces existentes). Además hay que tener en cuenta
que aunque se considera que la palabra es la señal de este lenguaje, en realidad existen varios niveles en
cuanto a la formación de las unidades: se parte de 24 fonemas, con la combinación de estos fonemas se
consiguen las palabras (87.000 o más), y la combinación de estas palabras permite la creación de infinitas
oraciones y textos. Y acorde con esta estructuración de las señales, las normas gramaticales también se
organizan en niveles: la fonología estudia el funcionamiento de los 24 fonemas; la morfología y la
semántica, el de las palabras; la sintaxis, el de las oraciones; la gramática textual, el de los textos; amen de
otras ramas de la lingüística que estudian otros elementos que influyen en la lengua; como por ejemplo la
sociolingüística, que estudia la influencia de la sociedad en la lengua. Y por supuesto, es obvio el hecho de
que todas estas disciplinas se interrelacionan.
Por todo ello, la lengua (al igual que le sucede en otros códigos) está organizada en varios subcódigos: el
de los fonemas y normas ortográficas, el de los morfemas y normas morfológicas, el de los sintagmas y
normas sintácticas,…
La complejidad de la lengua y su enorme capacidad de creación de actos comunicativos son tales que es
imposible que las normas regulen todas las estructuras posibles, de ahí que algunas escapen de las normas y
puedan crearse estructuras extrañas o ambiguas, como por ejemplo la oración “Estuve hablando de los
libros que había leído en la biblioteca”; esta oración tiene dos interpretaciones posibles: 1ª que yo hablaba
con alguien, en un lugar cualquiera, sobre los libros que había leído en la biblioteca; 2ª que yo estaba en la
biblioteca y allí hablaba con alguien sobre los libros que había leído. Los casos de polisemia y de
homonimia, aunque se trate de dos fenómenos regulados, también pueden provocar ambigüedades, como
por ejemplo: “Acompaña al abuelo al banco” (banco, palabra polisémica) → ¿tiene que acompañar al
abuelo al banco del parque? ¿O tiene que acompañar al abuelo para sacar o ingresar cierta cantidad de
dinero?
Estas lagunas gramaticales, en parte, se justifican por el hecho de que la aparición de las gramáticas es
posterior a la creación de las lenguas, y hasta que se produjo la aparición de estas normativas las lenguas
evolucionaron de forma anárquica. Por tanto, cuando aparecen las gramáticas éstas tienen que poner orden,
regularizar, ese sistema anárquico sin cambiarlo, es decir, crear normas adaptándolas al lenguaje
asistemático ya existente; lo cual, obviamente, es harto difícil. No sucede así, no hay irregularidades, en

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otros códigos más modernos en los que la creación de normas y de señales se han hecho simultáneamente,
por ejemplo en los programas informáticos.

* * *
*Nota: no quisiera cerrar este apartado sin hacer una aclaración sobre los conceptos de ‘lengua’ e ‘idioma’,
que tantas confusiones acarrean. ‘Lengua’, como ya se ha visto, es el código compuesto por las
palabras y las normas gramaticales que las regulan; pero este término es un concepto general que
remite a un determinado tipo de código, independientemente del lugar donde se utilice. Sin embargo
‘idioma’ se refiere, explícitamente, al código denominado lengua utilizado en un país, región,…
concretos, es decir, la lengua utilizada en ese lugar. Por tanto, ‘lengua’ e ‘idioma’ no son sinónimos.
Ahora bien, si a la palabra lengua se le acompaña de un adjetivo que indique un cierto país, región,…
‘lengua francesa’, ‘lengua española’,… entonces sí que se trata de un sinónimo de ‘idioma’.

3.1.1- El signo lingüístico (“la palabra”)

El prestigioso lingüista Ferdinand Saussure creó los conceptos de ‘signo lingüístico’, ‘significante’ y
‘significado’. Estableció que el ‘signo lingüístico’ (= palabra) consta de dos elementos indisolubles e
inseparables el uno del otro: el ‘significante’ y el ‘significado’ (como la cara y la cruz de una moneda,
aunque no pueden unirse nunca, cada una de ellas no puede existir si no existe la otra).

Significante es, en la lengua oral, la cadena de sonidos que constituyen un signo


lingüístico, por ejemplo: [k] [a] [s] [a]; y en la lengua escrita, el conjunto de grafías
(= letras) que constituyen el signo lingüístico, ej.: c-a-s-a

El concepto de significado varía en función de si se refiere a un objeto material, o


a ideas abstractas (maldad, belleza, voluntad,…). En el primer caso el ‘significado’ es (Significado)
la imagen mental que se crea en la mente del receptor cuando ésta recibe el
‘significante’ que se asocia a esa imagen; en el segundo caso el ‘significado’ es el mesa (Significante)
concepto que cada uno tiene de esa idea abstracta; claro que este concepto es
subjetivo y puede variar bastante de unas personas a otras.

La existencia de ambos elementos es imprescindible para la constitución del signo lingüístico. Obsérvese
como el posible significante ‘batilia’ no constituye un signo lingüístico puesto que no nos remite a un
significado.

A partir de estas definiciones de Saussure, otros lingüistas vieron la necesidad de crear el concepto de
‘referente’, que es el objeto físico del que se está hablando; así, por ejemplo, el ‘significante’ de «mesa» es
el conjunto de sonidos o grafías ([m] [e] [s] [a] / m-e-s-a); su ‘significado’ es la imagen mental que el
oyente se hace y su ‘referente’ es el objeto real, físico, del que se habla. En el caso de ideas abstractas
‘significado’ y ‘referente’ pueden coincidir.

En principio la relación lógica de un signo lingüístico sería que a cada significante le correspondiese un
solo significado (1 significante → 1 significado), tal y como sucede en algunos casos:

- yodo (significante) → mineral… (significado)


- diptongo (significante) → dos vocales consecutivas que pertenecen a la misma sílaba (significado)

Pero en la práctica, en la mayoría de los casos no se establece esta correspondencia ideal. Y así nos
encontramos con varios significantes que se relacionan con un mismo significado, o con varios significados
que se relacionan con un mismo significante (el caso de banco que hemos visto en la página anterior); esta
especial correspondencia es la que motiva los fenómenos denominados: sinonimia, polisemia y homonimia.

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4- Elementos de la comunicación

Un acto comunicativo, la transmisión de un mensaje, es algo más sofisticado de lo que puede parecer a
simple vista. No es sólo una persona, o ser, (A) que se comunica con otro (B). En el acto comunicativo,
además de la imprescindible existencia de A y B y del hecho de que A cuente algo, tiene que ser posible
que el mensaje viaje hasta B, y que B, además de captarlo, sepa interpretarlo porque entiende el lenguaje
utilizado por A y porque conoce la realidad a la que se refiere su interlocutor.
El estudio detallado de este proceso es lo que vamos a ver en este apartado; preocupándonos de explicar
la definición y la función de todos los elementos que aparecen necesariamente, y de los que pueden
aparecer circunstancialmente, en el acto de comunicación. Empecemos por presentar en un sencillo
esquema los elementos imprescindibles del acto comunicativo.

Referente

EMISOR MENSAJE RECEPTOR

Código

Canal

- Emisor: quien (o aquello que) emite el mensaje.


- Mensaje: la información que se transmite.
- Receptor: quien (o aquello que) recibe el mensaje.
- Código: como ya se ha explicado, es el sistema de signos y normas utilizado para crear el
mensaje. Un sistema que necesariamente debe ser conocido por el emisor y por el
receptor.
- Canal: es el medio, el soporte físico, a través del cual viaja el mensaje. En la lengua oral es el aire
(cuando hablamos generamos unas ondas en el aire que llegan hasta el oído del receptor),
en la lengua escrita, el papel (o similar), en el lenguaje de los gestos es la visión, etc.
- Referente: el objeto o concepto al que nos remite el mensaje, es decir, aquello de lo que se habla.
Por ejemplo, en la oración ‘Dame ese libro’ el referente es el libro real al que me estoy
refiriendo; en la oración ‘Los hombres son incapaces de respetarse los unos a los otros”
el referente es el concepto que tenemos del respeto mutuo, aunque ciertamente en estos
casos la identificación del referente es más difícil puesto que se trata de algo abstracto y
subjetivo.
En realidad, este elemento es extralingüístico.

Ejemplifiquemos todo esto a través de un acto comunicativo concreto: ‘un árbitro que le enseña la tarjeta
roja a un jugador’. El proceso (acto comunicativo) es el siguiente: el árbitro (emisor) coge una señal de su
bolsillo (la tarjeta roja) y levantándola le comunica algo a un jugador (receptor); éste, gracias al sentido de
la vista (canal), percibe la señal, y como conoce las reglas del juego (código), la interpreta correctamente:
«estoy expulsado» (mensaje); a continuación, probablemente a regañadientes, realizará la acción de
abandonar el terreno de juego (referente).
Por tanto, los elementos del acto comunicativo son:

- Emisor: el árbitro.
- Mensaje: «estás expulsado».
- Receptor: el jugador.
- Código: las reglas del fútbol, y más concretamente, el subcódigo de las tarjetas.
- Canal: la visión.
- Referente: la acción en sí misma de salir del campo de juego.

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Como ya se ha comentado, estos elementos son absolutamente imprescindibles, si falta cualquiera de
ellos no puede establecerse el acto comunicativo (aunque hay algunas excepciones). Vamos a razonarlo:

- Si falta el emisor el acto comunicativo se ha abortado en su propio origen, es obvio que no puede
producirse puesto que no hay nadie que cree el mensaje, y por tanto, no existe ni mensaje ni código ni
canal,…

- Sin el receptor tampoco puede producirse el acto comunicativo. Es cierto que una persona puede hablar o
gesticular estando sola (emisor), y por tanto, crea un mensaje, utilizando un código, que remite a un
referente determinado, incluso el canal estará activado para que el mensaje pueda ser captado por otra
persona; pero si la información no es captada por alguien, entonces no se produce la transmisión de
información, objetivo y finalidad del acto comunicativo.

- La ausencia de un mensaje, obviamente, deja sin sentido el acto comunicativo; es este elemento el que
comporta la transmisión de la información, sin él, ya nada, por lo que respecta al acto comunicativo, es
posible. Es habitual en nuestra vida cotidiana el que dos personas se encuentren frente a frente (posible
emisor y posible receptor) pero que ninguna de ellas hable ni gesticule de ninguna manera, en una
situación así no ha habido intercambio de información, ni siquiera intención comunicativa → no ha
habido ‘acto comunicativo’.

- El código es el sistema que permite crear y descifrar el mensaje; por ello, en el hipotético caso de que el
emisor pudiera crear un mensaje sin seguir ningún código, cosa harto difícil, el receptor no podría
descifrarlo. Además, como ya se ha dicho, emisor y receptor deben compartir, conocer, un mismo código;
si no es así puede producirse un acto comunicativo fallido, como sucede con cierta frecuencia, cuando el
emisor es un extranjero que habla en su idioma y el receptor desconoce totalmente dicho idioma. O
cuando nos hablan utilizando una jerga (la de la medicina, por ejemplo) que desconocemos.

- La ausencia del canal impide que el mensaje creado por el emisor llegue hasta el receptor, con lo cual no
se produce la transmisión de información. Ya hemos comentado anteriormente que en la lengua oral el
canal es el aire, por ello, si uno habla dentro del agua o en una habitación donde se haya hecho el vacío, el
receptor, por muy cerca que esté, no oirá nada. Dos sordomudos no podrán comunicarse si entre ellos se
interpone un obstáculo que les impida la visión.

- Y para acabar, la inexistencia de un referente provoca que el mensaje carezca de sentido, y por tanto, el
receptor no interpretará ninguna información. La oración ‘La gunfia está ahí’ no aporta información
alguna al receptor porque ‘gunfia’ (término que acabamos de inventar) no remite a nada. Ahora bien, esto
no implica que el referente tenga que ser necesariamente algo real, también puede ser algo imaginario,
como sucede habitualmente en la literatura, siempre y cuando exista un pacto explícito, o tácito, entre los
hablantes de tal manera que un signo, o mensaje, se relacione con ese referente imaginario.

Hasta aquí los elementos imprescindibles para cualquier acto comunicativo. Vamos a ocuparnos ahora de
los elementos circunstanciales: ‘ruido’ y ‘redundancia’.

- Ruido:

El ruido lingüístico (y no el físico, claro está) consiste en una perturbación de la comunicación, y se


define del siguiente modo:

Ruido = todo obstáculo que dificulte la comunicación y suponga una pérdida parcial, o total, del
contenido del mensaje.

Ejs.: fallos en el canal, como por ejemplo el ruido físico que interfiere en una conversación, o un li-
bro en mal estado; la utilización incorrecta del código, algo habitual en lenguaje infantil, o en
el habla de algunos extranjeros.

11
- Redundancia:

La redundancia consiste en ‘toda aquella información innecesaria por ser repetitiva o demasiado obvia’.
No se trata de una incorrección, gramaticalmente hablando, pero formalmente es poco aceptable.
Veamos un par de ejemplos:

(Por repetición)
- Es habitual en el lenguaje de los niños la constante repetición del sujeto: “Carlos es mi amigo,
Carlos es muy alto y delgado, Carlos nunca me deja solo,…”. Por supuesto, en un lenguaje
adulto, por pura corrección formal, se elidirían las repeticiones del sujeto: “Carlos es mi amigo, es
muy alto y delgado, nunca me deja solo…”

(Por su obviedad)
- “He venido hoy, porque ayer, que era domingo, me fue imposible”. Evidentemente la aclaración
del día de la semana que era ayer es absolutamente innecesaria pues es algo que todo el mundo
sabe.

Pero en ocasiones la redundancia es intencionada para asegurar que el mensaje es captado correctamente,
como sucede en español con la repetición de la marca de plural: “Lo-s chico-s jóven-es…..”, sin embargo
en inglés esta repetición no se da: “The young teenager-s…”. O para recalcar algún aspecto del mensaje se
menciona una obviedad: “He venido hoy porque ayer, que era domingo, no se trabajaba”.
* (con tono irónico)

5- Funciones del acto comunicativo en el lenguaje humano

Nadie crea un mensaje porque sí (obviemos casos especiales), siempre que se crea un mensaje se hace
para algo, se persigue un objetivo; incluso si lo hacemos simplemente para informar al receptor, que es el
caso más habitual, eso ya es un objetivo.
Los distintos objetivos que puede perseguir un mensaje es lo que se denomina ‘funciones del acto
comunicativo’. Y se han agrupado en seis tipos que vamos a estudiar a continuación.

- Función expresiva:
El emisor transmite cuestiones personales: sus impresiones, sus deseos, sus estados de ánimo,
sensaciones o sentimientos. Se construye básicamente con oraciones exclamativas o desiderativas.
Ejs.: ¡Qué calor tengo! / Me gustaría ir a París.
Como puede verse el acto comunicativo recae principalmente sobre el emisor.

- Función apelativa o conativa:


Con su mensaje el emisor pretende llamar la atención del receptor e influir sobre su comportamiento; ya
sea a través de una orden, de un consejo o incentivándole.
En las órdenes, en principio, no se le deja al receptor la posibilidad de no llevar a cabo lo que se le dice.
Para este tipo de mensajes se utiliza el imperativo, las perífrasis de obligación o las oraciones subordinadas.
Ejs.: Márchate ya / Tienes que marcharte ya / Te he dicho que te marches ya.
Los consejos que podemos recibir en nuestra vida, sin obligarnos, nos indican la forma más adecuada de
actuar. También pertenecen a este grupo los sermones y bastantes refranes.
Ejs.: Deberías estudiar más / Quien mucho abarca, poco aprieta.
Cuando se incentiva al receptor, no se le obliga ni se le aconseja, pero de forma velada se le insinúa y/o
incita a que lleve a cabo una determinada acción. Un buen ejemplo es el de los anuncios publicitarios. Y
también se incluyen en este grupo los mensajes subliminales que emiten, sobre todo, algunos medios de
comunicación.
Ej.: Con Don brillo toda la casa queda reluciente.
En este caso el acto comunicativo recae principalmente sobre el receptor.

12
- Función fática:

El emisor utiliza el mensaje para abrir o cerrar la comunicación, o bien, para verificar o confirmar el
correcto funcionamiento del canal. Veamos ejemplos de ambas finalidades:

- (Para abrir o cerrar la comunicación)


• Para abrir la comunicación: ¡Dígame! / Bien, pues, como todos ustedes saben,…
• Para cerrar la comunicación: Y con esto doy por acabada mi exposición.

- (Para verificar o confirmar el correcto funcionamiento del canal)


* En una conversación telefónica: ¿Me oyes? → el emisor quiere verificar que el canal está funcionado.
sí, …sí, … → el emisor está confirmando a su interlocutor que el ca-
nal funciona.

Ahora el acto comunicativo recae principalmente sobre el canal.


Incluso cuando este acto comunicativo se utiliza para abrir la comunicación, puesto que en este caso lo
que se hace es preparar el canal. Por ejemplo, imagínese un ponente que va a iniciar su ponencia, antes del
inicio es normal que el público hable entre sí, por ello el ponente necesita utilizar un mensaje de función
fática (para abrir la comunicación) para que así ese público le preste atención → ha preparado el canal.
Ahora bien, en los mensajes para ‘cerrar la comunicación’ es más dudosa la afirmación de que el acto
comunicativo recae sobre el canal puesto que éste ya está funcionando; ¿y por qué se incluye entonces aquí?
La respuesta no es fácil, tal vez, por su oposición al de ‘abrir la comunicación’.

- Función metalingüística:

El emisor utiliza el código para explicar algún aspecto del funcionamiento del propio código. Lo que
también se denomina ‘metalenguaje’.
Ejs.: - “El núcleo de un SN y sus complementos tienen que concordar en género y número”.
- Un libro, o un tratado, de gramática.
- Un diccionario.

El acto comunicativo recae sobre el código.

- Función referencial:

El emisor emplea los signos para informar acerca de las realidades objetivas que constituyen el referente
de esos signos. Es decir, el emisor pretende, simple y llanamente, dar una información sin más; no pretende
expresar cuestiones personales, ni influir sobre el receptor, ni comprobar el canal, ni explicarnos el
funcionamiento del lenguaje.
Ésta es la función predominante en el habla cotidiana.
Ej.: España está situada al sur del continente europeo.

Por tanto, el acto comunicativo recae principalmente sobre el referente.

- Función poética:

El emisor pretende con su mensaje llamar la atención sobre el propio mensaje. O sea, el mensaje presenta
una forma especial, muy distinta a la manera normal de decir las cosas, la cual llama la atención (No
interesa sólo el contenido, sino que interesa también la forma, el ‘cómo se dice’). Puede hacerse con una
finalidad estética o de ingeniosidad.
Ejs.: - Cualquier texto poético: ¡Oh cuántas esperanzas lleva el viento! (finalidad estética)
- Los trabalenguas: “Tres triste tigres comen trigo de un trigal”. (finalidad de ingeniosidad)

En este ultimo caso el acto comunicativo recae principalmente sobre el mensaje; y más concretamente,
sobre el aspecto formal de éste.

13
En cada una de las funciones del acto comunicativo hemos indicado sobre qué elemento recae
principalmente, es decir, cuál es el elemento predominante. Vamos a ver ahora esta misma idea ampliando
el esquema de la página 10, y con él nos quedará resumida, de forma sencilla, la correspondencia entre las
funciones comunicativas y los elementos del acto comunicativo.
Referente
(F. referencial)

EMISOR MENSAJE RECEPTOR


(F. expresiva) (F. poética) (F. apelativa)

Código
(F. metalingüística)

Canal
(F: fática)

Por último, es importante aclarar que muchos actos comunicativos suelen presentar más de una función.
Pongamos un par de ejemplos:

- En un aula una de sus ventanas está abierta y el profesor, con cierto tono imperativo, le dice al
alumno que se encuentra más cerca de ella: «Carlitos, yo tengo frío». Aparentemente este
mensaje tiene una función expresiva ya que transmite una sensación, pero el tono utilizado por el
profesor le está indicando a Carlitos que la cierre → función apelativa o conativa.

- Una madre le dice a su hijo: «quienes se aplican en los estudios siempre acaban siendo personas
de provecho». Aparentemente es un mensaje de función referencial, da una información, pero es
obvio que la madre le dice esto a su hijo para incentivarlo a que estudie más → función apelativa
o conativa.

Esta idea se reafirma si además tenemos en cuenta que debe considerarse que en la mayoría de los actos
comunicativos existe una función referencial, amén de otras funciones que puedan aparecer, ya que
digamos lo que digamos (“El núcleo de un SN y sus complementos tienen que concordar en género y
número” → Función metalingüística / “¡Oh cuántas esperanzas lleva el viento!” → Función poética), eso
siempre, o casi siempre, es una información que damos al receptor.

A priori esto puede parecernos un problema a la hora de decidir a qué función del acto comunicativo
corresponde un determinado mensaje, pero no lo es tal; lo único que hay que hacer es decidir con buen
criterio cuál de las dos, o más, funciones que se presentan es la dominante, teniendo en cuenta el objetivo
real del mensaje.

* * *
* No me resisto a cerrar este apartado sin exponer una reflexión personal, es la siguiente: en teoría esta
clasificación que acabamos de ver debe abarcar todos los casos, cualquier mensaje que se cree debe
corresponder a una de estas 6 funciones. Pero pensando en este asunto me vino a las mientes un caso que
no acabo de ver claro: el de los chistes. A poco que se piense en ello está claro que no corresponden a la
función expresiva, ni a la función fática, ni a la metalingüística, ni a la poética; por tanto, sólo nos quedan
la referencial y la apelativa. ¿Son textos de función referencial?, me parece muy forzado decir que los
chistes transmiten una información; ¿pertenecen a la función apelativa, por aquello de que influyen sobre el
receptor?, hombre, sí que influyen sobre el receptor, pero influyen sobre su estado de ánimo, no sobre su
comportamiento, que es lo que nos indica la definición de función apelativa. Intuyo que posiblemente la
lingüística los clasifica en la función referencial, si fuera así, creo que esto supondría convertir a este grupo
en una especie de ‘cajón de sastre’, lo que siempre implica desvirtuar su esencia.
“Doctores tiene la iglesia…”
14
EJERCICIOS:
1) Imagina que deambulando por la ciudad percibes las siguientes señales; indica sus significados y
clasifícalas (nombre completo).

Significado:

Tipo de señal:

Un pañuelo blanco que


alguien enseña por la
Significado:
ventanilla de un coche,
al mismo tiempo que to- Tipo de señal:
ca el claxon.

Significado:

Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:

Significado:
El olor a gas
Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:

15
Significado:

Tipo de señal:
* En la iglesia

Significado:

Tipo de señal:

Significado:
El sabor ácido de la leche
Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:
* En una caja de cartón

Significado:

Tipo de señal:
* En un frigorífico

Significado:
El olor a café
Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:

Significado:

Tipo de señal:

16
2) Repasa toda la teoría, localiza los códigos que se mencionan y averigua qué señal se utiliza en cada
uno de ellos. A continuación rellena la cuadrícula (utiliza Internet o cualquier otro material para
averiguar las señales propias de cada código).

Símbolo
Indicio
Icono
CÓDIGO SEÑAL

17
3) Dibuja los símbolos utilizados para referirse a las siguientes realidades:

La paz El amor La justicia

4) Precisa cuáles son los elementos del acto comunicativo existentes en las siguientes situaciones co-
municativas.

- Luis le pide al camarero un café con leche.

- una enfermera le hace este gesto a una señora que habla en voz alta.

18
- Un conductor ve la siguiente señal en un cruce

5) Describe tres ruidos lingüísticos * Que no sean, claro está, los ya comentados en la teoría.

6) Indica la redundancia que aparece en los siguientes mensajes:

- A mí no me gusta el café.

- Te comunico que no he estudiado nada la lección.

- He ordenado todos los libros.

19
7) Indica la función predominante en cada uno de los siguientes mensajes:

- Pese a lo que pase, me pesaré en el peso. __________________________________________________

- ¿Me recibes claramente? _______________________________________________________________

- El verbo ‘cantar’ pertenece a la 1ª conjugación. _____________________________________________

- Teruel es una de las tres provincias aragonesas. _____________________________________________

- La primavera en Sevilla es una maravilla. _________________________________________________

- No abras la puerta. ___________________________________________________________________

- ¡Cuánto siento que te vayas! ____________________________________________________________

- Con el ‘Audi A8’ sentirás el placer de la carretera. __________________________________________

- Me tomaría una limonada bien fresquita. __________________________________________________

- El ser humano es la especie animal que posee una mayor capacidad de raciocinio __________________

20
SOLUCIONARIO
EJERCICIOS:
1) Imagina que deambulando por la ciudad percibes las siguientes señales; indica sus significados y
clasifícalas (nombre completo).

Significado: Este establecimiento es una farmacia.

Tipo de señal: Señal artificial, símbolo.

Un pañuelo blanco que


Significado: Pide preferencia de paso debido a que viaja un enfermo grave.
alguien enseña por la
ventanilla de un coche,
al mismo tiempo que to- Tipo de señal: Señal artificial, símbolo.
ca el claxon.

Significado: Hay un teléfono público.

Tipo de señal: Señal artificial, icono.

Significado: Indica la categoría del hotel.

Tipo de señal: Señal artificial, símbolo.

Significado: Generalmente expresa dolor o tristeza (en ocasiones alegría).

Tipo de señal: Señal natural, indicio.

Significado: Este establecimiento es una cafetería.

Tipo de señal: Señal artificial, icono.

Significado: Se está produciendo un escape de gas.


El olor a gas
Tipo de señal: Señal natural, indicio.

Significado: Reprimenda por un mal comportamiento.

Tipo de señal: Señal artificial, símbolo.

Significado: Prohibido adelantar.

Tipo de señal: Señal artificial, símbolo (la forma circular y el borde rojo).
Señal artificial, icono (el dibujo de la silueta de dos coches en paralelo).

1
Significado: Esta persona está rezando.

Tipo de señal: Señal artificial, símbolo.


* En la iglesia

Significado: Hay una oficina de correos, o un buzón.

Tipo de señal: Señal artificial, icono.

Significado: La leche está en mal estado.


El sabor ácido de la leche
Tipo de señal: Señal natural, indicio.

Significado: El objeto que hay en el interior es frágil.

Tipo de señal: Señal artificial, icono.


* En una caja de cartón

Significado: Indica la potencia de congelación.

Tipo de señal: Señal artificial, símbolo.


* En un frigorífico

Significado: Hay café recién hecho.


El olor a café
Tipo de señal: Señal natural, indicio.

Significado: Parada de autobuses.

Tipo de señal: Señal artificial, icono.

Significado: Varios significados, depende de la señal exacta que se haga.

Tipo de señal: Señal artificial, símbolo.

Significado: Alta tensión. Peligro de muerte.

Tipo de señal: Señal artificial, símbolo (la forma triangular y el color amarillo →
estos dos elementos se utilizan para indicar peligros físicos para las personas).
Señal artificial, icono (el dibujo de un hombre que recibe una descarga eléctrica).

Significado: Prohibido estacionar.

Tipo de señal: Señal artificial, símbolo.

2
2) Repasa toda la teoría, localiza los códigos que se mencionan y averigua qué señal se utiliza en cada
uno de ellos. A continuación rellena la cuadrícula (utiliza Internet o cualquier otro material para
averiguar las señales propias de cada código).

* Los pongo todos por orden de aparición

Símbolo
Indicio
Icono
CÓDIGO SEÑAL

Lenguaje de las abejas (pág.1) Ciertos movimientos, tomando el Sol como punto de referencia. X

Los colores de un semáforo →


subcódigo del código de circula- Tres luces de colores: rojo, ámbar y verde. X
ción (pág. 7)

El código Morse (pág. 7) Sonidos, o ráfagas de luz, largos y cortos. X

El código de las banderas utiliza-


do en los aeropuertos (pág. 7) Los movimientos, las posiciones, de dos banderas. X

El idioma de un país o región


(pág. 7) Las palabras X

El código de las dimensiones


(pág. 7) Los términos: diminuto, pequeño, mediano, grande y enorme. X

El código de la cantidad de habi-


tantes de una población (pág. 7) Tres dibujos de círculos concéntricos: X

La lengua (págs. 8 y 9) Las palabras X

Código Penal (pág. 8) Las leyes X

Varios tipos de señales: palabras, señales de tráfico, los colores


Código de Circulación (pág. 8) de un semáforo,… X X

Lenguaje de los sordomudos


(pág. 8) Diferentes gestos X

Programas informáticos (pág. 9) Sistema binario: 0 1 X

Lenguaje de los gestos (pág. 10) Diferentes gestos X X

3
3) Dibuja los símbolos utilizados para referirse a las siguientes realidades:

La paz El amor La justicia

4) Precisa cuáles son los elementos del acto comunicativo existentes en las siguientes situaciones co-
municativas.

- Luis le pide al camarero un café con leche.

- Emisor: Luis
- Mensaje: la petición de que le sirva esta bebida
- Receptor: el camarero
- Código: la lengua oral
- Canal: el aire
- Referente: la bebida (café con leche)

- una enfermera le hace este gesto a una señora que habla en voz alta.

- Emisor: la enfermera
- Mensaje: guarde silencio
- Receptor: la señora que habla en voz alta
- Código: el lenguaje de los gestos
- Canal: la vista
- Referente: el comportamiento consistente en no hablar en voz alta

4
- Un conductor ve la siguiente señal en un cruce

- Emisor: ayuntamiento o Dirección General de Tráfico


- Mensaje: deténgase
- Receptor: los conductores
- Código: Código de Circulación, y más concretamente, el subcódigo de las señales de tráfico
- Canal: la vista
- Referente: la acción de detener el vehículo

5) Describe tres ruidos lingüísticos * Que no sean, claro está, los ya comentados en la teoría.

Respuesta libre.

* Utilizados en la teoría: - El ruido ambiental (ruido físico).


- Un libro en mal estado.
- La utilización incorrecta del código (lenguaje infantil, extranjeros).
- En el lenguaje oral: hablar dentro del agua o en una habitación donde se halla
hecho el vacío.

A modo de ejemplo:

- La sordera del receptor.


- La excesiva distancia entre emisor y receptor.
- Faltas de ortografía o puntuación.
- Mal estado del papel.

6) Indica la redundancia que aparece en los siguientes mensajes:

- A mí no me gusta el café.

- Te comunico que no he estudiado nada la lección.

- He ordenado todos los libros.

5
7) Indica la función predominante en cada uno de los siguientes mensajes:

- Pese a lo que pase, me pesaré en el peso. Función poética

- ¿Me recibes claramente? Función fática

- El verbo ‘cantar’ pertenece a la 1ª conjugación. Función metalingüística

- Teruel es una de las tres provincias aragonesas. Función referencial

- La primavera en Sevilla es una maravilla. Función poética

- No abras la puerta. Función apelativa o conativa

- ¡Cuánto siento que te vayas! Función expresiva

- Con el ‘Audi A8’ sentirás el placer de la carretera. Función apelativa o conativa

- Me tomaría una limonada bien fresquita. Función expresiva

- El ser humano es la especie animal que posee una mayor capacidad de raciocinio Función referencial