Está en la página 1de 9

Encabezado: HISTORIA DEUTORONOMISTA

Fin de una Época e Inicio de una

Jair Andrés Agudelo Restrepo, Giraldo Antonio Noreña Castaño

Higinio Rafael Acevedo

Fundación Universitaria Claretiana

Historia Deuteronomista

Tutor

Gonzalo Antonio Rendón Ospina

2018
Encabezado: HISTORIA DEUTORONOMISTA

CONTENIDO
INTRODUCCION ............................................................................................................. 1

Decadencia y fin del Periodo de los Jueces ................................................................... 1

El Pueblo pide un Rey ................................................................................................... 2

INTERESES DEL GLUPO DETRÁS DEL PODER ........................................................ 3

LA TEOLOGIA DE LA CORONA EN LA IGLESIA HOY ........................................... 4

CONCLUSION .................................................................................................................. 6

BIBLIOGRAFIA ............................................................................................................... 7
1

INTRODUCCION

Partiendo de los que podríamos entender como el concepto de los historiadores

inspirados de Israel, la historia como la comprende el hagiógrafo no es una enumeración de

unos hechos acaecidos por el pueblo, que solo pertenecen al pasado sin que estos tengan

fuerza actual en el presente. Israel se pregunta por la razón y causa de su existencia, pues su

historia no está concluida.

El libro de Samuel se sitúa en la transición entre dos periodos de la historia de Israel el

de los jueces y el de la monarquía. El pasaje que nos ataña puede ubicarse entre años 1050

a.e.c. (Victoria de los filisteos en Afec.) hacia 1030 que comienza la monarquía con Saul

a.e.c. (Sicre J.1996).

La teología de la historia del libro de Samuel es una reflexión e interpretación de los

acontecimientos acaecidos que dieron comienzo a la época de la monarquía y final al

tiempo de los jueces, cuya concepción es que Yahvé dirige a su pueblo, tanto así, que

acepta la monarquía como cambio de sistema de gobierno e incluso elige un rey. Sin

embargo, el panorama es claro, existían motivaciones más de carácter terrenal que divino.

Cuando se analiza la Teología Corona desde la matriz social tríadica, genera una

hiperactivación del cerebro límbico de tal manera que si no es porque la centralidad de esta

lectura es Jesús en clave hermenéutica. Es una historia donde se corrió y se corre el riesgo

de desdibujar al Jesús liberador. (De-La-Torre, 2009, p. 61).

Decadencia y fin del Periodo de los Jueces

El hagiógrafo utiliza la expresión “mejor danos un rey que nos gobierne” esta frase sin

duda alguna deja al descubierto una marcada problemática que ha sido una contante y sobre

todo se acentúa al final del periodo de los jueces. La esperanza entonces esta puesta en un
2

cambio de sistema de gobierno, parece haber un sentimiento de alguno o de un personaje

colectivo, representados por los ancianos “si tan solo tuvieran un rey nuestros problemas se

solucionarían”.

En la perspectiva de los profetas, la “injusticia” es equivalente a la “violencia”

(Tsumura, 2007 p. 246). Es la certeza del autor que los que gobiernan sin justicia lo hacen

con violencia hacia su pueblo, esta violencia marcada por la desigualdad social, y la

concentración de poder y el dominio de unas tribus sobre las otras. También en el sistema

tribal hay estratificación social unos ricos y muchos pobres, la concentración de la tierra y

la posición eran arbitrarias y los hijos de Samuel representan la injusticia social.

En perspectiva socio política, la ausencia de una unidad nacional (Jue 17,6;18,1; 19,1,

21,25), fragilizaba al pueblo frente a otros cercanos que comenzaban a posicionarse, pero

los jueces fueron perdiendo la centralidad de la Fe, en su relación con Dios a través del

pacto, las estructuras éticas y morales que se alinean con la alianza se deforman, de tal

manera que la corrupción se expresa en toda su magnitud, (Jue 21,25).

El Pueblo pide un Rey

Aquí parece que se entremezclan dos tradiciones, una a favor de la monarquía

representada por la solicitud de los ancianos y otra en la posición que toma Samuel de

disgusto ante tal petición y la negativa también de Yahvé “No te han rechazado a ti, sino a

mí, pues no quieren que yo reine sobre ellos” (1S 8:7).

La intención de Israel al pedir un rey no es solo por un impulso teológico crítico y

reflexivo, esta lectura de la historia tiene sus raíces en aspectos de política y seguridad tanto

militar como económica de una nación representada por las tribus. (Brueggemann 2007).

Que se sustentaría en tres razones por las cuales esa nación pidió rey.
3

1. Imitar a otras naciones: Esto se puede ver en los versículos 19 y 20 del capítulo

donde los ancianos de Israel, tras quejarse del actual sistema de gobierno por las

arbitrariedades de los hijos de Samuel, piensan que la monarquía es la mejor solución. dice

que la vida política de las demás naciones brindaba una solidez, seguridad militar y

prosperidad económica y no es extraño que Israel quisiera imitarlas. (Brueggemann 2007)

2. Respuesta a una amenaza militar: Este argumento se basa en la amenaza y presión que

los filisteos estaban ejerciendo sobre Israel, el cual, al verse en apuros, contempla la

monarquía como respuesta ante el peligro que representaba esa nación. (Brueggemann

2007).

3. Protección de los privilegios: en esta tercera propuesta encontramos el sentido más

etéreo de la razón por la cual Israel pide un rey. Afirma que el impulso a favor de la

monarquía procedía de quienes habían monopolizado la riqueza y deseaban un gobierno

central fuerte para proteger y legitimar sus considerables privilegios económicos y

políticos. La defensa de la monarquía no era algo compartido por toda la comunidad, sino

que representaba los intereses de un grupo que defendía una determinada ideología de la

comunidad, a la que otros se oponían. “Cualquiera de las tres interpretaciones, pone de

manifiesto que la aparición de la monarquía se produjo más por razones terrenales que por

mandato divino”. (Brueggemann 2007).

INTERESES DEL GLUPO DETRÁS DEL PODER

Mas que intereses, serian grupos interesados en algo concreto: El poder, los mecanismos

usados para lograrlo son hábilmente planteados por el profesor (De-La-Torre, 2009, p. 61)

sobre todo en el reinado del Rey David.


4

Unificar el poder, usando a Dios como disculpa para apropiarse, esto sería forzando la

bendición de Dios, consolida una casta sacerdotal que ideológicamente domine el pueblo,

manipula la estructura religiosa (hace trasladar el arca), reclama permanentemente ser

bendecido por Dios, mantuvo cautiva la “identidad” nacional

No se puede desconocer que logro unidad política y religiosa, logro consolidar sus

defensas.

El pueblo se desoriento pues pensó que estrategias humanas, eran obra de Dios, algo

interesante es la “faraonizacion” de Israel, la idealización de un Rey, como el ideal que

habían visto sus ancestros en Egipto, además todas las acciones eran hechas en nombre de

Dios, pero por su parte, el pueblo en este contexto pasa a una segunda categoría

(advertencia de Samuel como profeta), la religión se consolido más como un instrumento

de poder, vaciándolo de su esencia teológica, la experiencia de Dios es más estructural que

desde la fe (Fe institucional). Deja esquemas que hoy se repiten: “Todo poder viene de

Dios”

LA TEOLOGIA DE LA CORONA EN LA IGLESIA HOY

Aunque se presenta la Iglesia católica como referente, las implicaciones también pueden

ser extrapoladas a otros contextos religiosos, incluidos los diferentes al cristianismo

(islamismo, judaísmo, budismo).

La monarquía es una forma de gobierno en la cual una persona ejerce poder de por vida

o hasta que abdica. Existen diferentes tipos de monarquías, dependiendo del rol que ejerce

el monarca y la extensión de su influencia política: desde monarcas "absolutos" hasta

"ceremoniales". La ciudad Estado del Vaticano tiene la única monarquía absoluta no

hereditaria y a la vez electa del mundo. Un Rey con poder absoluto sobre los cuerpos que
5

gobiernan la ciudad Estado, y a la vez el Papa, que es electo, son la misma persona.

(Middlenton, J. 2003)

En el mundo católico hoy frente a una sociedad que solo vende ganadores, anunciar un

rey equivale a un super poderoso con todos los valores terrenales posibles, pero enfrentar a

alguien, primero que se apartó radicalmente del discurso del poder temporal, que carece de

poder político (el cual es necesario acumular, conservar y perpetuar), no soluciona a las

fuentes de poder sus requerimientos. El valor de Jesús es Teológico, trascendente, no

político, temporal (De-La-Torre, 2009, p. 64) .Atrevidamente pudiera pensarse que la

Jerarquía eclesial, cae también víctima de esta frustración de poder, elabora un complicado

andamiaje administrativo que lo convierta en aparato Ideológico, vacía de contenidos

teológicos esa experiencia de Dios que busca el pueblo, le mutila esas esperanzas.

La historia podrá abordar diferentes posturas sociopolíticas de las implicaciones de este

modelo o sistema tomado por el cristianismo católico a través del tiempo que le ha dado

una organización institucional milenaria y un poder absoluto sobre lo temporal que en su

momento entronizaba emperadores, reyes y príncipes. Creo que en su momento histórico

esto coloco cristianismo como eje central de toda estructura social, política, religiosa y

hasta militar, asegurando así su continuidad y perpetuidad en él tiempo. Sin embargo, dudo

que este fuese el modelo de gobierno que el programa original propuesto por Jesús en los

evangelios llamado el Reino de Dios y su justicia, parece que en este sentido seguimos

teniendo motivaciones más de tipo terrenal para optar por un sistema de gobierno, que

divinas.

Los esfuerzos del Papa Francisco de una iglesia pobre para pobres resuenan intentado

recuperar el espíritu que movió a la iglesia naciente, y de nuevo las luchas internas por el

poder amañado y privilegiado colocan nubes oscuras y dejan ver los grandes conflictos de
6

poder al interior del vaticano, luchas por posesionarse en los dicasterios o por no aceptar ser

reemplazados.

Claro que, si en la iglesia católica no escampa, en las evangélicas de origen protestante

tampoco, hoy se conviertes en pequeños imperios capaces y movidos por convicciones

amañadas éticas y moralistas de nombrar presidentes y promover leyes acomodadas y

arbitrarias.

CONCLUSION

Aquí la importancia radica en apartarse de una crítica “emocional” (Límbica), y

centrarse sobre la hermenéutica liberadora de Jesús. Lo único claro es que el Espíritu Santo

tiene una presencia tan fuerte en cada uno que pese a todo: Creemos.

Habrá que recuperar el sentido espiritual y original de la Biblia, el Vaticano II afirma

que “La escritura sagrada se ha de leer e interpretar con el mismo espíritu con que fue

escrita” (Dei Verbum 12). Es necesario comprender el peligro y el cuidado que debemos

tener en lo que concierne a los principios de Dios y las imposiciones del hombre al

tergiversar la verdad bíblica para su propio provecho y no con el fin que Dios quiere es el

bienestar común y justicia social un mundo humanizado.


7

BIBLIOGRAFIA

De-La-Torre, G. (2009). La Teologia de la corona. Dans D. l. Gonzalo, Literatura Pre-

exilica y exilica (pp. 61-65). Quibdo: Universidad Claretiana.

Wesly, J., Cotton, R., & Mcghee, Q. (2006). Panorama del Antiguo Testamento.

Springfield , Usa: RDM.

Flórez J. B. (2010) Historia deuteronomista: goelazgo, justicia y paz. Fundación

Universitaria Claretiana.

SchÃkel L. A. (2006) La Biblia de nuestro pueblo. Bilbao: Mensajero

Alegre Arangües, J. Personajes del Antiguo Testamento. Vol II, Verbo Divino, Zaragoza

1998.

Bonora, Antonio. Espiritualidad del Antiguo Testamento. Sígueme,1994.

Castel, Francisco. Historia de Israel y Judá. Verbo Divino, Navarra 1984.

Josefo, Flavio. Antigüedad de los Judíos. Tomo I. Clie, Barcelona 1988.

Cf. AA.VV. Diccionario Enciclopédico de la Biblia, Herder, Barcelona, 1993. pp.

1390-92