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Escuela de Teología

Universidad de Montemorelos

Extensión Universidad de Navojoa

La adoración en denominaciones no cristianas

Trabajo
presentado en cumplimiento parcial
de los requisitos para de la
materia de
Análisis de Liturgia

Por
David Elí Contreras Galván

Marzo de 2019
CAPITULO I

LA ADORACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA BÍBLICA

Este capítulo repasa la teología doxológica encontrada en la Biblia. Se

analizan diferentes perspectivas sobre la definición de culto y su implicación en

el cristianismo actual. Así mismo se presentan elementos distintivos de la liturgia

en el culto cristiano. De esta manera se ponen la bases para el estudio más

amplio que se pretende dar en este trabajo, comparar el culto cristiano con

diferentes cultos no cristianos y sus relaciones contractuales.

La adoración en la iglesia primitiva

El mensaje cristiano surgió en el primer siglo de nuestra era en el seno

del judaísmo del segundo templo. Su relevancia contrastaba con las prácticas y

ceremonias judías, aunque el objeto de adoración era el mismo. El cristianismo

proponía ser el cumplimiento de los rituales realizados en el santuario y el

templo judíos.

Contraste entre judaísmo y cristianismo

Cristo, el fundador del cristianismo, marcó desde el principio de su

ministerio un contraste entre sus enseñanzas y las enseñanzas de los maestros

judíos de su época. Este contraste estaba centrado en el concepto de adoración.

La religión judía aspiraba a la obediencia perfecta de la ley, creyendo que


cuando un día todos los judías guardaran la ley perfectamente el mesías

esperado vendría y los libraría de su opresión romana. Esta aspiración de

obediencia se veía reflejada en los lineamientos específicos para cumplir con

esas leyes. Estos lineamientos a veces eran más conocidos que los mismos

mandamientos originales encontrados en la Torá.

Ante esta iniciativa judía de establecer “claramente” cómo se debía

obedecer, Cristo declaró “¿Y por qué ustedes quebrantan el mandamiento de

Dios a causa de la tradición?” (Mat. 15:3). El contraste entre la enseñanza de

Jesús y los maestros judíos tenía que ver con la práctica de adoración

expresada en la obediencia a la ley.

El mensaje “evangélico” de Jesús

Es interesante que Jesucristo más que proponerse reformar el sistema de

adoración judía, se presentó como precursor de ese sistema. En una discusión

con líderes judíos, en el templo de Jerusalén, dijo sobre su persona “De cierto,

de cierto os digo: Antes que Abraham fuera, yo soy” (Jn. 8:58 R95). El mensaje

de Cristo estaba más centrado en su persona y ministerio que en las formas de

la religión.

Después de la ascensión de Cristo, el contenido del mensaje cristiano

cobró un valor tal que fue necesario diferenciarlo de los rituales judíos. Los

apóstoles fueron los encargados de realizar tal aplicación de las enseñanzas

cristianas y desarrollarlas en la iglesia primitiva. Entre los más distinguidos

promotores de alejarse del judaísmo se puede identificar a Pablo y el libro de

Hebreos.
Las formas y el culto cristiano

El mensaje de Pablo a lo largo de sus cartas es un eco de las enseñanzas

de Cristo. Es significativo que Pablo promoviera el cumplimiento de los ritos

judíos en la persona de Cristo, especialmente el de la circuncisión (Col. 2:11), la

pascua (1 Cor. 5:7), los sacrificios (Efe. 5:2 cf. Heb. 10:2), el templo (1 Cor. 6:19,

20) y todos los servicios y fiestas religiosas (Col. 2:16).

Por otro lado el libro de Hebreos es enfático en identificar el ministerio de

Cristo como el cumplimiento de los rituales de culto judíos. En su exposición, el

autor de Hebreos, dice que el servicio en el templo judío era una “sombra” (Heb.

8:5) de lo que Cristo haría en el Santuario “verdadero” (Heb. 8:2).

Por último, Pablo en Romanos presenta la definición del “culto” (Rom.

12:1) verdadero que los cristianos deben ofrecer a Dios, el cual se basa en la

“voluntad” (Rom. 12:2) divina y rompe con los criterios del “mundo”. Este culto

tiene su base en el mensaje evangélico, no en las formas de culto judías, pues

las formas están siendo cumplidas por Cristo a través de su ministerio celestial

(Heb. 8:6).1

El contenido por sobre las formas

Si las formas de culto judías no eran necesarias en el contexto de la

adoración cristiana, puesto que representaban el ministerio de Cristo, ¿cuál era

la base doxológica en la iglesia primitiva? Los nuevos creyentes tuvieron que

1
Para un desarrollo doxológico de este pasaje, revisar mi ensayo sobre La adoración en
el libro de Hebreos.
pasar de un culto de formas y rituales, a un culto de experiencias y contenido

intelectual. La base sobre la cual se daba la adoración en el contexto cristiano

era el mensaje evangélico que predicaban los apóstoles y profetas de la iglesia

(Efe. 2:20).

El contenido de este mensaje era puramente Cristocéntrico y Cristológico.

Pablo llegó a decir “pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los

judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura” (1 Cor. 1:23 R95).

Para Pablo, el eje central de su adoración era el mensaje de Cristo, en dos

versículos declara que “si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anuncia un

evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes

hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguien os predica un evangelio

diferente del que habéis recibido, sea anatema” (Gal. 1:8-9 R95).

El contenido de la adoración cristiana primitiva era la persona de Cristo.

Toda aquella predicación o adoración que se denominara digna de ser

practicada tenía que pasar por la criba de las declaraciones paulinas

mencionadas más arriba. Cristo debería ser el centro y objeto de adoración (si

no sujeto) en el culto verdadero.

La amenaza de las falsas enseñanzas


y la distorsión en el culto

El mensaje evangélico era claro para la iglesia primitiva, pero eso no la

excluía de estar amenazada por falsas enseñanzas, de hecho advertir ante

estas situaciones es el contexto de las declaraciones tan enfáticas de Pablo en

Gálatas. Las falsas enseñanzas pervertía el culto cristiano, más que las
prácticas de culto, el contenido y su objeto eran desviados del original. Un

ejemplo muy conocido es lo que pasaba en la iglesia de Colosas.

En la iglesia de Colosas se había introducido la enseñanza del culto a los

ángeles. Ante esta situación Pablo amonestó a sus miembros diciendo “nadie os

prive de vuestro premio haciendo alarde de humildad y de dar culto a los

ángeles (metiéndose en lo que no ha visto), hinchado de vanidad por su propia

mente carnal” (Col. 2:18 R95). La iglesia primitiva no era inmune a perversiones

doxológicas, por eso la regla para medir toda idea y enseñanza era la exaltación

de la persona de Cristo. La doctrina de su encarnación y divinidad, su naturaleza

y ministerio celestial deberían seguir siendo las bases sobre la cual determinar si

el la adoración es correcta o no.

Adoración en sus diferentes manifestaciones

Liturgia, adoración y culto

A lo largo de este trabajo se usan los términos liturgia y adoración y culto.

Para ello se propone diferenciar uno del otro. La liturgia será entendida como las

partes de un servicio religioso público. La adoración incluirá las manifestaciones

personales o públicas que practica un creyente (sujeto) en relación a quien le

rinde la adoración (objeto). Por último, culto es entendido como el cuerpo de

doctrinas y prácticas públicas y privadas, pero ambas prescritas por las

autoridades religiosas, que distinguen a un grupo de creyentes y los distinguen

de los demás.
La razón de la adoración

El contenido y resultado de la adoración, liturgia y culto está condicionado

al objeto que se adore. Para esto es necesario conocer las bases teológicas

sobre las que se construyen las prácticas de culto. Así mismo las diferentes

manifestaciones de adoración corresponderán a las aspiraciones del adorador y

sujeto de la adoración.

A lo largo de este trabajo se analizan las bases teológicas, doxológicas y

doctrinales de los cultos denominados mormones y testigos de Jehová. Este

análisis está acompañado de la observación directa de los cultos y liturgias

realizadas por estas denominaciones.


CAPÍTULO II

LA IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE


LOS ÚLTIMOS DÍAS

A lo largo de este capítulo se analiza la base teológica y doctrinal, así

como las consideraciones doxológicas del grupo religioso denominado La iglesia

de Jesucristo de los santos de los últimos días. Se usa la terminología de

mormones para identificar a los miembros de este grupo. En la parte final del

capítulo se incluye un análisis de uno de sus cultos.

Repaso histórico de la iglesia mormona

La iglesia mormona es una religión fundada en 1830 por José Smith en

Estados Unidos. Smith dijo haber tenido visiones a lo largo de la década de

1820, en las cuales Dios y Jesucristo, así como un ángel llamado Moroni, le

pidieron abandonar todas las religiones existentes así como ir en busca de unas

tablillas de oro. Estas tablillas de oro, escritas supuestamente en egipcio,

contenían el mensaje y relatos de la visitación de Cristo a América.1

Las enseñanzas de Smith causaron descontento en amplios sectores de

la población estadounidense, especialmente la práctica de la poligamia. El

1
El libro del mormón, revisado en 10 de marzo de 2019,
https://www.mormon.org/spa/libro-de-mormon
movimiento se dividió en diferentes ramas, hoy su máximo exponente es La

Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quienes oficialmente

están en contra de tener varias mujeres.

Repaso teológico

La teología mormona descansa sobre un supuesto básico: ser los únicos

poseedores del sacerdocio de Aarón y Melquisedec. El cual fue recibido por

José Smith y Oliver Cowdery de la mano de Juan el Bautista y confirmado por

Pedro, Santiago y Juan. Estos dos sacerdocios coexisten bajo una sola persona,

el presidente mundial de la iglesia, que es a la vez sacerdote, apóstol y anciano.

Esta creencia mormona se pone en tela de juicio cuando se compara con

el libro de Hebreos, el cual declara que Jesús es quien recibe la orden de

sacerdocio según Melquisedec, y que esta orden es mayor que la de Aarón (cf

Heb. 6:20). Por lo que la orden de Aarón desapareció al Cristo entrar en el

Santuario Celestial a iniciar un nuevo servicio sacerdotal. De la misma manera

Hebreos presenta el sacerdocio de Jesús como intransferible (Heb. 7:24).

La iglesia mormona tiene como regla de fe el contenido en la Biblia, el

Libro del Mormón, así como los mensajes pronunciados por el Presidente de la

Iglesia y el cuórum de los 12 apóstoles.

Los mormones y Dios

Los mormones creen que ellos llegarán a ser Dioses. Así mismo creen

que Jesús fue un hombre hecho Dios por el Padre. Por otro lado niegan la

doctrina de la trinidad, aunque se refieren a esta doctrina de un sentido ortodoxo


pero para ellos el significado es completamente diferente a lo que para el

cristianismo significa. Un ejemplo de lo anterior es que Dios Padre tiene huesos

y carne como el ser humano, creencia que no puede ser declarada por le

cristianismo pues no es lo que Cristo enseñó. Para los mormones el Padre es

Elohim, y Jehová es Cristo. En esto tienen un punto exactamente en común con

la Iglesia de la Ciencia Cristiana. También afirman que los dioses se reproducen.

En esto su teología es compara con las grandes religiones politeístas.

Los mormones y el Espíritu Santo

En la creencia de Dios los mormones al afirmar que le Padre tiene huesos

y carne, obligar a Dios a estar limitado a un espacio físico. Al referirse al Espíritu

Santo utilizan terminología que contradice su creencia material de Dios, puesto

que para ellos el Espíritu es “un ser inmaterial y obviamente Dios” (Doctrina y

convenios, 20:28). Pero esta declaración se ve oscurecida por su creencia en

que “una cosa sin partes no tiene un todo y un cuerpo inmaterial no puede

existir” (Artículos de fe, 48).

Uno de los teólogos más prominentes del mormonismo declara que el

Espíritu Santo es una “sustancia […] Luz de Cristo una divina sustancia, fluido o

esencia, llamado Espíritu, ampliamente difundido entre estos elementos eternos

[...] Este elemento divino, o Espíritu, es un agente inmediato, activo o controlador

en todos los santos poderes milagrosos [...] El más puro, refinado y sutil de

todas estas sustancias y la menos entendida o incluso reconocida por los menos
informados entre la humanidad es esa sustancia llamada Espíritu Santo”.1

El culto mormón

El culto o servicio litúrgico mormón se lleva a cabo el día domingo, puesto

que para ellos es un día sagrado.2 El servicio tiene una duración de tres horas,

una de servicio de adoración, una de clases especiales o escuela dominical y

una más para varones y damas. El servicio de adoración tiene que ver con el

canto de himnos que se encuentran en un himnario de la iglesia, oraciones y

discursos. Al terminar esta reunión, los asistentes se dividen por clases para

seguir estudiando sus fundamentos de fe y creencias básicas así como los

sermones del presidente de la iglesia.

En la teología mormona del culto está acompañada de la Santa Cena,

cada domingo se celebra. Un servicio de adoración mormona es sencillo en las

formas. Se da la bienvenida y se anuncian cosas importantes para los

miembros. En seguida se canta un himnario y se hace la oración de apertura.

Esta oración de apertura se realiza con los ojos cerrados, la cabeza inclinada y

sentados. Después de esto se aparta un tiempo para los asuntos de la iglesia,

donde se votan asuntos importantes o se hacen aclaraciones. A continuación se

canta otro himno y se hace la oración por la Santa Cena, la cual se realiza con

agua y pan. Esta es la parte central del servicio de adoración. Esta parte es la

1
Parley P. Pratt, Key to the Science of Theology, ed. 1978, 24–25, 64

2
Lucero Gacría, Domingo, un día sagrado para los mormones, revisado el 10 de marzo
de 2019, https://www.saladeprensamormona.org.mx/articulo/domingo-un-d%C3%ADa-sagrado-
para-los-mormones
más silenciosa y solemne de la reunión. Al terminar la Santa Cena se leen

discursos por diferentes miembros de la congregación que contienen

enseñanzas del presidente y los líderes de la iglesia así como de los libros

sagrados de los mormones. Para finalizar se canta un himno y se hace una

oración de despedida.1

Es de notar que no se recogen donativos ni diezmos en sus reuniones de

adoración, así como no hay expresiones físicas de adoración como arrodillarse o

levantar las manos, ni siquiera pararse.

1
¿Puedo asistir a la iglesia?, visitado el 10 de marzo de 2019,
https://www.mormon.org/spa/preguntas-frecuentes/iglesia-visitantes-bienvenidos
CAPÍTULO III

LA IGLESIA DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

Este capítulo repasa la historia de la iglesia conocida como Testigos de

Jehová, así como su teología sobre Dios. También hace un análisis sobre sus

reuniones de adoración y sus consideraciones doxológicas.

Repaso histórico de los Testigos de Jehová

El movimiento de los Testigos de Jehová fue fundado por Charles Taze

Russell en 1881, cuando estableció la sociedad Watch Tower Bible and Tract

Society of Pennsylvania. Esto fue el resultado de una serie de reuniones con un

grupo que lo eligió pastor. En sus inicios como creyente, Russell asistía a

reuniones con los adventistas que habían creído en la venida de Jesús en 1844.

El interés de Russell, así como la influencia de las enseñanzas de George

Storrs, un pastor exmillerita, le hicieron llegar a conclusiones propias que se

desarrollaron en diferentes creencias muy diferentes a las del cristianismo.

Repaso teológico de los Testigos de Jehová

Varias de las doctrinas que Russell enmarcó como incorrectas y de las

que se apartó del cristianismo son la trinidad, la venida visible de Cristo y la

resurrección física de Jesús.


En el plano de la trinidad creen que Jesús era un espíritu superior en el

cielo, el cual fue creado por Dios. Al hacerse hombre fue elevado a un estado

superior pero nunca por sí mismo, siempre por voluntad de Jehová Dios.1 Así

mismo aceptan que la resurrección de Jesús fue espiritual, lo que da paso a su

creencia en una venida del mismo tipo en lo que los adventistas cree como una

venida visible y literal.

La venida de Jesús, para los Testigos de Jehová, ocurrió en 1914. La

interpretación de las profecías por parte de Russell ubicaba en 1914 como la

aparición literal de Cristo en las nubes de los cielos, pero como no sucedió,

reinterpretaron la palabra griega parusía, que pasó a significar presencia, no

venida. Así aceptan que lo que realmente sucedió en 1914 fue que la presencia

de Jesús está en la tierra. Esto los lleva a reinterpretar la resurrección de Jesús

como un suceso espiritual, no literal como lo cree la mayoría de los cristianos.

Por último, otra creencia que los distancia del cristianismo, al igual que la

iglesia mormona, es que no creen en que el Espíritu Santo es Dios. Para ellos el

Espíritu Santo es un poder o una fuerza de acción.2

La base teológica sobre la que descansan sus creencias es que la

presencia de Cristo ya está en la tierra y solo esperan la resurrección que se

dará en el Armagedón donde 144 mil resucitarán e irán al cielo, mientras los

1
¿Quién es Jesucristo?, visitado el 10 de marzo de 2019,
https://www.jw.org/es/publicaciones/libros/buenas-noticias-de-parte-de-dios/quien-es-jesucristo/

2
¿Quién es el Espíritu Santo?, visitado el 10 de marzo de 2019,
https://www.jw.org/es/ense%C3%B1anzas-b%C3%ADblicas/preguntas/qu%C3%A9-es-el-
esp%C3%ADritu-santo/#?insight[search_id]=817b19b3-4fb9-4829-9d44-
b7814dcfea7e&insight[search_result_index]=3
demás “poseerán la tierra” (cf. Salmo 89:#)

El culto de los Testigos de Jehová

El culto de adoración de los Testigos de Jehová se lleva a cabo en

cualquier día de la semana, dos veces por semana, ya que ellos no guardan un

día en especial, en un “Salón del reino”, nombre que reciben sus templos.

Los salones del reino funcionan como espacios donde se realizan las

actividades de la congregación. Aquí las reuniones están acompañadas de

cantos de un himnario escrito solo por miembros de la iglesia de los Testigos de

Jehová, no se utilizan cantos cristianos de otras denominaciones.

La Santa Cena la celebran una vez al año, en una reunión realizada en la

fecha más aproximada al 14 de nisan del calendario judío, entre marzo y abril.

En sus reuniones siguen un patrón especial, se comienza con un cántico

y una oración, en seguida un discurso bíblico de 30 minutos, el cual es elegido

de entre los más de 170 diferentes temas. En seguida viene el estudio de la

Atalaya, el cual dura una hora, este estudio comienza y termina con un cántico y

una oración.1

1
Organización de investigación de sectas, El culto y la obra misionera de los testigos de
Jehová, visitado el 10 de marzo de 2019, https://ois.org.es/el-culto-y-la-obra-misionera-de-los-
testigos-de-jehova/
CAPÍTULO IV

CONCLUSIONES

Al hacer un repaso por la teología de la adoración cristiana y compararla

con los puntos medulares de las diferentes teologías de los Mormones y los

Testigos de Jehová, es importante hacer una diferenciación de puntos de vista,

impactos y similitudes en los diferentes sistemas religiosos.

Los mormones y la adoración cristiana

Hay elementos de contacto entre los adoradores cristianos y mormones,

especialmente en los himnos con los que adoran en sus servicios de culto.

Muchos de sus himnos son escritos por los hermanos Wesley. Esto crea un

puente entre ambas denominaciones. De hecho los mormones se llaman a sí

mismos cristianos.1

Otra cosa que une a ambas religiones es la práctica de la Santa Cena, la

cual se realiza semanalmente entre los mormones semanalmente. Los

cristianos, dependiendo la tradición a la que se adhieran, la realizan cada 3

meses o mensualmente.2

Por último, un punto más de contacto entre los cultos de adoración

1
2
cristiano, especialmente el Adventista del Séptimo Día, y el mormón tiene que

ver con la ortodoxia que se manifiesta en sus reuniones, las cuales están

acompañadas de largos momentos de silencio, donde el público participa a

forma de oyente.

Las diferencias más notables entre el cristianismo y el mormonismo en el

tema de adoración tiene que ver con el objeto de adoración, para los primeros la

trinidad es objeto de adoración, en cambio para los mormones solo se adora a

Dios Padre y Jesucristo, el Espíritu Santo no es objeto de adoración.

Los testigos de Jehová y la adoración cristiana

Las similitudes entre las reuniones de adoración de los testigos de Jehová

y los cristianos, especialmente los adventistas del séptimo día, es la forma

silenciosa en que la congregación permanece mientras se realizan las

actividades en la plataforma del lugar de congregación.

Un elemento que distingue a los testigos de Jehová es el énfasis en la

obra, como ellos le llaman, que es el servicio misionero o evangelismo. Este

énfasis también es evidente en los cultos de adoración cristianos.

Por último, un punto de diferencia entre los cristianos y los testigos es el

objeto de adoración, ellos solo adoran a Jehová, Cristo es un hombre que alanzó

un novel de santidad y solo es un ejemplo a seguir. El Espíritu Santo no es una

persona y no merece adoración.

Conclusiones

A pesar de que los cultos, liturgias y servicios de adoración entre los


mormones, testigos y cristianos tienen elementos en común como los cantos

congregacionales, la lectura de la Biblia, la celebración y participación de la

Santa Cena, existen elementos teológicos que los alejan de practicar una

adoración al mismo Dios. Por un lado los mormones adoran a un dios entre

muchos otros dioses; por otro, los testigos adoran a Jehová y no al Cristo ni al

Espíritu Santo. En adoración la teología es vital y la base para definir la

doxología.

El cristianismo, especialmente el adventismo del séptimo día, debe

desarrollar liturgias y servicios de adoración que contengan y definan claramente

su objeto de adoración, diferenciándose de los cultos de otras denominaciones,

especialmente los testigos de Jehová y los mormones, a saber la Trinidad, Dios

Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un culto que no contenga la adoración al Padre, a

Cristo y al Espíritu Santo, por más ornamentos que contenga, no puede ser

adoración bíblica, mucho menos apostólica.