Está en la página 1de 15

Domínguez Caparros, José. “Introducción al comentario de textos”. Breviarios de educación.

Servicio de publicaciones del ministerio de educación y ciencia. Madrid, 1982.

A una metodología del comentario de textos

1. Hasta el momento se reconocen dos tipos de críticas: la del contexto, en la que se relaciona un
texto con la historia de la literatura y la de estilo, preocupada del lenguaje del texto. Estas
poseen sus límites, poco nos dicen sobre el “lenguaje literario del texto” y su funcionamiento.

2. Problema del lenguaje literario ¿Cuál es su especificidad?¿es acaso diferente del lenguaje
normal?¿De qué norma se separa?¿Posee otra gramática, acaso?

2.1 Estilística idealista, representada por Dámaso Alonso: entre el habla usual y literario no hay
sino una diferencia de grado y matiz. Todo hablar sería estético si es expresivo, siendo la
literatura no una cuestión de técnica, sino de expresividad.

2.2 La postura más generalizada es que el lenguaje literario no es un sistema distinto de lengua,
sino que tiene un funcionamiento peculiar consistente en: 1 forma de desarrollarse la
comunicación lingüística, 2 un sistema semiótico que funciona con el lenguaje como sistema
significante y 3 la creación de signos y convenciones contra el uso del lenguaje. [A
continuación, críticas]

2.2.1 Dichas cualidades no son permanentes: la función poética (Jakobson); estilística


(Riffaterre) o retórica (Lieja) en las que se llama la atención sobre el mensaje mismo, no es
exclusiva de la literatura. Ej.: publicidad.

2.2.2 Teoría glosemática, en ella es la intencionalidad estética la que constituye el texto en


literatura, no tipos de rasgos lingüísticos objetivos. (Jürgen Trabant) [No creo que rebata
particularmente a (2)]

2.2.3 La peculiaridad del lenguaje literario como desviación de la norma ha sido criticada
por el problema de la fijación de la norma ¿Quién lo hace? (Greimas). Todas las lenguas
naturales son polisémicas, pudiendo llegar a todos los universos semánticos.

2.3 ¿El lenguaje literario debe ser entendido por la misma gramática? Pregunta de la lingüística
generativa. En este debate se ha posicionado la respuesta de que la estilística es más bien
clasificatoria, analizando rasgos compartidos en ciertos tipos de mensajes, pero la literatura
por sí no puede ser considerada una lengua especial.

2.4 [Conclusiones del apartado] Dos hechos se nos imponen: 1 no se ha podido dotar a la
literatura de una esencia lingüística independiente, por lo que es un fenómeno social y cambia;
2 El rigor científico supuesto en la preocupación lingüísitca ha permitido explicar hechos que
antes se comentaban solo de manera impresionista.

3. [Posición del autor] No se cree en un lenguaje literario: está construido por convenciones y una
práctica del lenguaje que lleva la explotación de mecanismos por sobre otros. El hecho que sean
convenciones muestra su carácter histórico. Además, la literatura no es la constante, no es
universal.

3.1 El análisis propuesto es de descripción y clasificación de mecanismos (no necesariamente


exclusivos del lenguaje literario).
4. No existe la crítica literaria, sino que existen distintos acercamientos desde los más variados
presupuestos metodológicos. (considérese que no existe lenguaje literario, ni literatura).

4.1 Metodología a utilizar: centrada en la obra y en el lenguaje literario, deteniéndose sobre


todo en el análisis, más que en la interpretación.
4.2 Algunos ejemplos de acercamiento al texto.
4.3 El ejemplo de la “explicación de textos”
4.4 Modelos de análisis del lenguaje poético (Jakobson y la función poética, donde el mensaje
llama la atención sobre el mensaje). Dichos modelos no versan sobre fragmentos o la obra en su
conjunto, sino en el discurso literario, es decir, una poética, una retórica o una estilística.

4.4.1 Instrumentos de artista de Lein Flydad, de expresión y contenido: se generan efectos


estilísticos.
4.4.2 Análisis semiológico de Bobes Naves.
4.4.3 Pagnini, Marcelo – significante y significado, los dos con funciones sintagmáticas
(horizontales) y parafigmáticas (verticales y sugestivas (elementos no presentes)
4.4.4 Liège (Dubois, Edeline, Klinkenberg, Minguet, Pire y Trinon): Retórica antigua sobre
base de lingüística general.
4.4.5 Greimas, en él se observa la confluencia de la teoría glosemática y la teoría
generativa, según la cual la especificidad del discurso poético constistiría en la aparición
simultanea de dos discursos paralelos, dos planos desde los femas y los fonemas, hasta los
semas y los enunciados semánticos (expresión y contenido en el plano de la manifestación).

4.5 [Síntesis] Hay una estructura formal interior a la obra (formas de expresión, sintaxis o
análisis narrativos) y también un contenido interior (contenido estético semántico o análisis
temático) y una relación de la obra con lo exterior a ella (interpretación o pragmática). Además,
se coincide en que hay un plano de expresión y otro de contenido.

4.5.1 Cercanía de la crítica literaria a la lingüística, de ella se obtienen los esquemas y se va


más allá de la crítica de impresiones. Ahora, por sí sola la crítica no ha elaborado una teoría
del discurso literario coherente, para ello se ha reutilizado o reinterpretado la retórica

5. [Propuesta metodológica] Análisis de la forma de la expresión estética (Trabant), en el estudio


de los “instrumentos del artista” (Flydel) y de las viejas figuras. Cita a Genette “La creación
personal en el sentido fuerte no existe, primero porque el ejercicio literario se reduce a un vasto
juego combinatorio en el interior de un sistema pre-existente que no es otro que el lenguaje.

5.1 “Lo único que hemos querido mostrar es que no podemos dar normas para valorar en un
texto aislado, ni su expresividad, ni su grado de belleza, ni su significación histórica. Esto
dependerá de un contexto social más amplio.

5.2 Principios lingüísticos ordenadores. Utilización de niveles lingüísticos de Emile Beneviste.


La menor unidad significante libre es la palabra, la unidad superior, la frase, estás será las
unidades formales del análisis lingüístico de la expresión. En cuanto al significado, se debe
distinguir: 1 el sentido implícito (el sentido inherente al sistema lingüístico), 2 su significación
y 3 la referencia a la realidad extralingüística o designación. Mientras la significación se dan
ene le sistema linguistico, la designación se da cuando el sistema linguistico funciona en la
comunicación.

5.3 Se hace una diferenciación entre la descripción sintagmática y la función paradigmática


(relación con otras unidades del sistema), entiendo por la función paradigmática de un hecho
estilístico al valor que pueda tener ese hecho en el lenguaje literario, en cuanto supone una
elección entre las posibilidades ofrecidas por el sistema.

5.4 Cuadro propuesto:

Tabla 1. Cuadro analítico propuesto

6. Necesidad de la historia de la literatura para el análisis, puesto que posiciona los textos en su
contexto y nutre su análisis, pues da herramientas y justifica las interpretaciones.

I. La palabra

Estudio de algunos fenómenos ligados a esta unidad lingüística o unidades menores que la
constituyen (rasgos y fonemas; además de grafemas, espacios y puntuaciones).

1. Vista y literatura – lo que hoy se entiende por literatura se transmito sobre todo de manera
escrita: relación con el sentido de la vista, con ella adquieren relevancia la ortografía, la
disposición de los textos y el tamaño de las letras [se podría agregar la tipografía también].
Algunos procedimientos:

1.1. Escribir con mayúscula palabras que no se escribe así para llamar la atención; falta de
puntuación, comillas para jugar con la connotación y las faltas de ortografía para agredir la
palabra o connotar la procedencia de un grupo.
1.2. Tipografía, tamaño y distribución de las líneas como cambio de tema. Ejemplo: uso de
cursivas, caligramas y el letrismo.

2. Fonética: cambio en los rasgos distintivos de un fonema o confusión de ellos.

2.1. Repetición de sonidos, aliteración (repetición de un sonido o conjunto de ellos en una


palabra o enunciado); la paronomasia: colocar dos parónimos por parentesco etimológico (quien
reparte se lleva la mejor parte) o semejanza casual (compañía de dos, compañía de dios).

2.2. Número de vocales y consonantes de un texto. Hay análisis que utilizan este procedimiento
para justificar calificativos del tipo “claro”, “oscuro”, “pesado”. Ejemplo: texto triste, vocales y
consonantes “oscuras”. Creación de isotopías, es posible que quien escribe utilice palabras por
su fonética, creando iteraciones de unidades lingüísticas.
3. Cambios en la forma de una palabra: aféresis, síncopa o apócope, según el corte sea al
principio, al medio o al final.

3.1. Aumento en número de sílabas: prótesis, epéntesis y afijación, según se produzca al


principio, al medio o al final.

3.2. Cambios en la forma total de la palabra, ejemplo de Huidobro: Violondrina y goloncelo, o


formando una nueva con un sintagma cuyos miembros están unidos o no por un guió: “tuprimo
colecciona ojos de carne”; “y la conciencia-espejo se licú”. Otros recursos son redoblamiento
de palabras; cambio de afijos; arcaísmos o neologismos; extranjerismos; anagramas; diversos
tipos de juegos de palabra sobre la forma: antanaclasis, repetir una misma palabra con dos
sentidos diferentes; el calambur, reagrupación diferente de las sílabas de una o más palabras,
con cambio de sentido; y el retruécano, reordenación diferente de los elementos de una frase,
con cambio de sentido.
Ejemplos:
- Antanaclasis: “Mora que en su pecho mora/ mora que enamora y mata”.
- Calambur: “A este Lopico, lo pico”.
- Retruécano: “¿Cómo creerá que sientes lo que dices, oyendo cuán bien dices lo que
sientes?.

4. No se puede determinar un valor fijo a los fenómenos mencionados con anterioridad, estos
dependen del contexto de su empleo. Sin embargo, pueden darnos indicios que nos
encontramos ante un “texto literario” y que su uso corresponde a una intencionalidad.
Mención de algunos valores que pueden obtener:

4.1. Poema “Solía escribir con su dedo grande” de C. Vallejo y uso de faltas de ortografía:
“¡Viban los compañeros…” para manifestar condición proletaria.
4. 1. 1 uso de la i por Góngora por su sonido en verso sobre dama y el alfiler, donde no solo
es fonético, sino también gráfico.

4.2. Simbolismo de sonidos, su nexo con la realidad ha sido motivo de estudios, aunque el
valor finalmente lo dará el contexto de su uso. Algunas consideraciones sobre los valores que
se pueden obtener.

4.2.1 Diferencia entre onomatopeyas y el valor de los sonidos en relación con otros campos
sensitivos (oscuridad, claridad; suavidad, dureza) que son fenómenos sinestésicos,y por lo
tanto, metafóricos.

4.2.2 Dificultad de definir objetivamente ciertas sensaciones a ciertos sonidos. Sin embargo,
algo que se ha dicho (Dámaso Alonso) es que hay vocales claras (a, e, i) y oscuras (o, u);
consonantes suaves (fricativas) y duras o ásperas (oclusivas y vibrantes). Ejemplo del verso
“infame turba de nocturnas aves” donde la oscuridad fonética del fonema “tur” crearía un
significado especial al transponer la oscuridad al campo visual. Esto va más allá de lo
figurativo.

4.2.3 Isotopías fonéticas que podrían ser intencionales, es decir, usadas con determinados
fines. Hay que ser precavido con el análisis de éstas.

5. Valor que tomaría los cambios de forma: cambios ponen en relieve a la palabra [Esta idea
está presente también en Heidegger, pero respecto a las cosas]. Ejemplo de la golondrina en
Huidobro, donde las asociaciones se hacen a partir de la materia fónica, aunque pueden
darse otro tipo de combinaciones (metafóricas o metonímicas: golondrina – violoncello)

5.1. Ejemplo de paronomasia, semejanza fonética entre dos o más palabras, en poema de
Huidobro que es estructurado por ella.

II. La frase

1. Introducción – Al igual que en el apartado dedicado a la palabra, se insiste sobre la relación


con el contexto particular para relacionar ciertos procedimientos con efectos en el lector. En
la frase se podrá ver construcciones sintácticas que generen un efecto en la lectura,
dificultarla por ejemplo. Algunos de estos procedimientos son la dislocación de la frase o el
orden especial de los elementos. Se cree que el estudio de la sintaxis debe abarcar tres
elementos: la estructura de la frase, la relación con estructuras convencionales y el
simbolismo sintáctico.
2. Esquemas y modificaciones: Se proponen ciertos modelos de esquemas de frases que sirven
de base para entender las modificaciones,

Tabla 2 . Esquemas básicos primarios (Alcina y Blecua, 1975).

1.1. Elipsis: No aparición explícita de ciertos elementos constitutivos de una frase, ya sean
palabras o signos, tales como puntos. Este procedimiento ha recibido nombres como
zeugma, eliminación de un verbo o adjetivo que se repite en frases contiguas o
dependientes; asíndeton, eliminación de los elementos de unión entre frases (“acude,
corre, vuela”); parataxis, unión de dos elementos sintácticos del mismo nivel e
independientes entre sí (“come y calla”); entre otros. Algunos ejemplos:

1.1.1. Zeugma, expresión de un término que interviene en varios enunciados en solo


uno de ellos. Ejemplo de “sea” en Góngora.
1.1.2. Asíndeton, carencia de cópula entre dos o más miembros que deberían llevarla.
1.1.3. Parataxis, preferencia por la coordinación sobre la subordinación de frases.
Ejemplo “Tenías sed, abriste otra botella de vino, la mediaste de un trago”
(Juan Goytisolo, Señas de identidad). En este se supone una causalidad, pero no
se evidencia ninguna conjunción que la explicite.1
1.1.4. Eliminación de la puntuación: permite una mayor libertad de entonación e
interpretación. Ejemplo de Oficio de tinieblas, Camilo José Cela.

1
Recordar lo mencionado por Barthes en “Introduction à l’analyse structurale du récit”, sobre la paradoja
lógica de los relatos.
1.2. Ampliaciones del esquema básico mediante paréntesis, acumulaciones, explicaciones,
dispersando la atención del núcleo oracional y centrando la atención en ciertas partes
de la frase:

1.2.1.Colocación de partes incidentales o paréntesis, con lo que se aumenta la espera


de los demás elementos.
1.2.2. Aumento por concatenación con el que se pospone el final. Ejemplo de O. Paz:
“Hombre, árbol de imágenes/ palabras que son flores que son frutos que son
actos”.
1.2.3. Enumeración y paralelismo.
1.2.4. Polisíndeton, fenómeno contrario a asíndeton y que consiste en la coordinación
de varios elementos lingüísticos con abundantes conjunciones que genera una
mayor detención y duración de la atención.
1.3. Ordenación de los elementos de la frase o su concordancia.
1.3.1. Anacoluto, la ruptura de la concordancia en un período se llama anacoluto2,
donde el mensaje se impone por desviarse de lo inesperado. El estilo indirecto
libre es una especie de este tipo de figura: mientras la construcción conserva las
formas verbales y las personas del estilo indirecto, el orden de las palabras y el
tono son del estilo directo3: “Protestó: “su padre, gritó, le odiaba”” o en el
ejemplo de utilización de ambos estilos de G. García Márquez “… y al edecán
que le cerró la puerta le ordenó que no volvieran a molestar a ese hombre que
acababa de salir, ni siquiera pierdan el tiempo vigilándolo, dijo, tiene fiebre en
los cañones, no sirve”. (El otoño del patriarca).

1.3.2. Sobre el orden: posiciones que se ven privilegiadas, como en la frase “A las
siete viene el coche a buscarnos” que es distinta a “El coche viene a las siete a
buscarnos”, o bien en el orden de elementos para guardar cierta simetría
(quiasmo) o invirtiendo el orden.

1.3.3. Quiasmo, ordenación de dos grupos de palabras de tal forma que el segundo
grupo invierte el orden del primero, estructura que recuerda el reflejo de una
imagen en un espejo y que sirve para crear un contraste. Ejemplo de Góngora :
“¿Quién, pues se maravilla deste hecho,/ sabiendo que halla ya paso más llano,/
la bolsa (1) abierta (2), el rico (3) pelicano (4), que el pelicano (4) pobre (3),
abierto (2) el pecho (1)?”.

1.3.4. Inversión, tal como lo indica es la inversión total del orden lógico. Ejemplo de
Góngora: “Para que desta vega el campo raso/ borde saliendo Flérida de flores”
cuyo orden lógico sería: “para que Flérida borde el campo raso desta vega”.

1.3.5. Hipérbaton, consiste en la alteración del orden de las palabras de una o más
frases de un periodo. A diferencia del quiasmo o inversión, este no conserva la
misma ley tácita de las anteriores. Ejemplo de Góngora: “a mí, que de tus

2
[Revisar más al respecto]
3
Estilos directo, indirecto e indirecto libre: El estilo directo se caracteriza por la decisión del narrador de dejar
las palabras textuales de los personajes mediante indicaciones como dobles puntos, guiones o comillas; el
indirecto por la decisión de interiorizar los diálogos o expresiones en la voz del narrador, manteniendo su
registro; y el indirecto libre, el que es el más ambiguo pues se dificulta la separación de voces debido a la
utilización de ambos registros. En algunos casos el narrador no utiliza las palabras, sino que adopta la
perspectiva del otro personaje.
fértiles orillas/ piso, aunque ilustremente enamorado, tu noble arena con
humilde planta,/ dime si entre las rubias pastorcillas/ has visto, que en tus
aguas se han mirado,/beldad cual la de Clori, o gracia tanta”4

1.4. [Conclusión del apartado] “Pero, en general, se puede afirmar que estos mecanismos
están destinados a forzar la competencia lingüística del lector al máximo. Hay una
sensación de la forma, como decían los formalistas rusos, una práctica del arte como
procedimiento, un llamar la atención sobre el mismo mensaje o romper los
automatismos de la percepción lingüística. Y, en este sentido, lo único que significan es
“literario”.
2. [Convenciones respecto a la métrica] Se presenta a continuación las repercusiones que
pueden tener las convenciones métricas tienen sobre la sintaxis del poema. El verso crea
una propia sintaxis que se une a la de la frase, de ahí habrán desajustes o coherencias entre
las estructuras.
2.1. Encabalgamiento, desajuste entre la estructura sintáctica de la frase y el ritmo del
verso, puede ser abrupto o suave según finalice antes del verso siguiente o calce en su
fin.
2.2. Esticomitia, calce de cada frase de una estrofa en un verso.
2.3. Las unidades rítmicas de las estrofas crean múltiples relaciones, entre sí y entre las
palabras de una misma unidad. (cruces horizontales y verticales).
2.3.1. Estructuras bimembres simétricas:
2.3.1.1. “cestillos blancos de purpúreas rosas”, estructura de quiasmo en verso de
poema Garcilaso: sust. + adj. + prep. + adj. + sust.
2.3.1.2. “infame turba de nocturnas aves”, estructura parelelística en verso de
poema de Góngora: adj.+sust.+prep.+adj.+sust. (llamada también
bilateralidad sintáctica).
2.3.2. Paralelismo estructural entre versos:
“infame turba de nocturnas aves,
gimiendo tristes y volando graves”.

La estructura es:
adj.+sust.+prep.+adj.+sust.
ger.+adj.+conj.+ger.+adj
Evidenciándose dos paralelismos en cada verso, del tipo 1+2-1+2.
2.3.3. Anáforas, repetición de la misma palabra al comienzo de varios versos.
2.3.4. Correlaciones, en donde hay una correspondencia entre los elementos de un
verso y los de un segundo:
“Afuera el fuego, el lazo, el hielo y la flecha
de amor que abrasa, aprieta, enfría y hiere” (Cervantes).

Donde: fuego – abrasa ; lazo – aprieta; hielo – enfría y flecha – hiere.

Correlación recolectiva: los elementos de la primera pluralidad estando


repartidos en distintos lugares del poema son recogidos al final en un grupo.

4
[Se ve una alteración lógica parecida a la del anacoluto, donde hay cambio de tema: la irrupción de las
pastorcillas, además de un ampliación que demora el tema “ aunque ilustremente enamorado”, además de
inversiones: ilustremente enamorado por enamorado ilustremente y gracia tanta por tanta gracia. Se rompe la
lógica del a mí dime si entre las rubias pastorcilas has visto beldad (cual la de Clori) o tanta gracia.]
2.4. Funcionamiento poético, según el trabajo de Samuel R. Levin. Se comienza por el
concepto de paradigma en el entorno. Ejemplo de “Pedro compró un … para leer”.

El espacio en blanco abre la posibilidad de rellenar con cierto tipo de palabras tales
como periódico, libro, revista, pero no otras, tales como perro, gato, etc. Las palabras
que sí podrían ir constituyen un paradigma del tipo I o clase de posición. Además de
esto, las palabras se podrían relacionar por su significado o fonética: así libro se podría
relacionar con las mencionadas por su significado y con “liebre, libre, labró” por su
fonética, formando un paradigma del tipo II o natural.

La posición es el lugar donde es posible la elección entre palabras de un paradigma,


como en el ejemplo “Pedro … un libro para leer” donde se abren posibilidades para
escoger. Las posiciones pueden ser equivalentes de estas formas:

1 posiciones comparables

“Sucede que entro en las sastrerías y en los cines” donde son comparables “en las
sastrerías” y “en los cines” en tanto desempeñan las mismas funciones respecto a
“entro”.

2 posiciones paralelas

“desnudos huesos y cenizas frías” donde desnudos y frías ejercen la misma función
respecto a huesos y cenizas. Son paralelas pues se refieren a sintagmas distintos.

El principio estructural de la poesía consistiría en el emparejamiento o apareamiento de


formas naturalmente equivalentes en posiciones equivalentes. Así en ambos ejemplos
mencionados aparecen palabras pertenecientes al paradigma del tipo II o natural,
relacionadas semánticamente (cine, sastrería como lugar; frías y desnudas como
carencia), por oposición o bien fonéticamente. (Ejemplo de las golondrinas de
Huidobro).

Este funcionamiento explicaría el mecanismo con el que actúa la función poética de


Jakobson, la cual “proyecta el principio de equivalencia del nivel de selección al nivel
de combinación”, siendo la selección el paradigma y el de combinación el sintagma.

Cuando se siguen las reglas de la métrica, además de las posiciones equivalentes


mencionadas, hay una periodicidad de equivalencias impuestas por el acento y la rima,
otorgando parentesco fónico o semántico a las palabras que riman y sobre las que
recaen los acentos métricos. Todas estas formas de apareamiento otorgan unidad al
poema.
III. La significación

Apartado dedicado al estudio del sentido dentro del sistema lingüístico. Según Todorov habría que
distinguir dos cuestiones semánticas (formales y sustanciales) a la hora de abordar un texto y que se
relacionarían con las preguntas: cómo significa un texto y qué significa, el primero relacionado con
la semántica lingüística y el segundo con la semántica sustancial, encargada de ver la relación con
el referente (mundo).

¿Cómo significa un texto? tradicionalmente se ha designado con el nombre de tropo al


procedimiento por el cual se crean nuevos sentidos desplazando las palabras de su sentido habitual
o forzando la significación del signo con asociaciones no habituales. Sería como la creación de una
dimensión vertical o paradigmática que obliga a reflexionar sobre la posición de la palabra en el
sistema lingüístico para comprender el porqué está ahí, tal como el caso de la metáfora.

El otro procedimiento es la isotopía de contenido o campos asociativos, en ella se crea una


dimensión horizontal que busca la coherencia significativa entre todos los sentidos que aparecen,
mediante la utilización de palabras que semánticamente entrarían dentro del mismo campo.

1. Tropo, la definición tradicional habla de cambio del sentido habitual de una palabra, pero el
problema aparece cuando intentamos fijar dicho “sentido habitual o normal”, considerando que
hay tropos que se han vuelto corrientes, tal como hablar de perlas por dientes, etc. Será más útil
definir dicho cambio de sentido cuando hay “dificultad de interpretación” de acuerdo con el
contraste de sentido que tienen las palabras en funcionamiento “normal” y por lo tanto
requieren una operación de reducción o traducción.

Ejemplo “Vanse de su piel, rascándose el sarcófago en el que nacen” (César Vallejo), donde la
palabra sarcófago nos interpela a pensar en su significado: puede ser cuerpo, pues puede
contener a un ser muerto.

1.1. Tipos de tropos y sus clasificaciones: tradicionalmente a partir de la retórica se han


distinguido tropos tales como: sinécdoque, antonomasia (utilizar nombre propios como
comunes), metáfora, metonimia, oxímoron, los que se diferencian a partir de la relación
signo-referente.

Otros tipos de diferenciación se hacen a partir de cambios semánticos por las asociaciones
de sentido que se establecen, sean por semejanza (metáfora) o contigüidad (metonimia), las
que recrean a la vez las establecidas por Saussure: paradigma y sintagma, respectivamente.
(Ullmann, Jakobson).

Otro tipo es el de Martínez García (1975), quien a partir de criterios estrictamente


lingüísticos formaliza la distinción entre metáfora y metonimia, así:

1.1.1. En la metonimia aparecen todos los miembros de la figura. Ejemplo, agua rectangular
por agua de un recipiente rectangular (Borges).
1.1.2. En la reducción de la metáfora el término metasémico o metafórico no aparece.
Ejemplo: “El viento que nunca duerme” (G. Lorca) por “el viento no cesa”.

1.2. La metáfora será un cambio de sentido basado en la relación de semejanza entre los
términos comparados. No se trata de una comparación explícita, sino de una identificación
entre dos términos distintos.
1.2.1. En la metáfora se suelen distinguir el término que se compara y el término con el que
se compara. En ejemplo de Vallejo: cuerpo es el término que se compara, término
metaforizado o tenor y sarcófago con el que se compara, término metafórico o
vehículo. La semejanza o fundamento es el término por el cual se identifican el uno
con el otro. Gráficamente:

Imagen 1. Elementos de una metáfora

1.2.2. Clasificación de los tipos de metáfora (Brook-Rose en Pagnini (1975)

A. Metáfora del nombre

1. Sustitución simple: el término metaforizado no aparece explícito, sino que se extrae


del contexto. Ejemplo de Vallejo, donde cuerpo no aparece.

2. Metáfora de reclamo: el término metafórico sustituye a un contenido antes


mencionado:

¡Ah, maravilla lúcida de tu cuerpo cantando



bóveda centelleante, nocturnamente hermosa
… (Vicente Aleixandre).

3. Metáfora copulativa: A (metaforizado) es B (metafórico).

“Un cuento que ahora para mí es lamento” (C. Rodríguez)

4. Metáfora metamórfica: C cambia A en B:

“Estás en mí, con tu agua


que poco a poco hace feraz el llanto” (C. Rodríguez) (A: llanto; B: feraz; C: agua).
5. Metáfora del genitivo: B pertenece a, se deriva de, se encuentra en C (la relación
sugiere A):

“Esta fiesta de tus labios, de


tu carne que es susurro y cadencia” (C. Rodríguez) (A: susurro; B: fiesta; C:
labios).

6. Metáfora por aposición (contigüidad):

“Collar, cascabel ebrio


para tus manos suaves como las uvas” (Neruda).

B. Metáfora del verbo

Utilización de verbos para sujetos que habitualmente no emprenden o no pueden


emprender esas acciones:

“El día de los desventurados, el día pálido se asoma, con un desgarrador olor frío, con
sus fuerzas en gris, sin cascabeles, goteando el alba por todas partes:
es un naufragio en el vacío, con un alrededor de llanto” (Neruda).

C. Metáfora del adjetivo

Adjetivos no habituales para el sustantivo calificado:

“ataúdes subiendo el río vertical de los muertos,


el río morado” (Neruda).

1.2.3. Dentro de esta clasificación cabe mencionar al oxímoron, contradicción entre dos
palabras vecinas, que suelen ser un sustantivo y un adjetivo; y la antífrasis, en la que
se expone una idea por la idea contraria, con intención irónica, normalmente: “¡YA!
ME LO CREO TODO.

1.2.4. Hay una serie de figuras cuya pertenencia al campo de las metáforas o al de las
metonimias no es clara: antonomasia, metáfora con tendencia a la lexicalización y en
que se sustituye un nombre por el de la cualidad que le corresponde; la sinestesia,
fusión de impresiones correspondientes a varios sentidos. Ejemplo: “Hay una noción
de lágrimas y cálidas palabras” (V. Huidobro). Finalmente, la comparación de la que
se pueden distinguir tres tipos: comparaciones ya semantizadas, donde no se da
cambio de sentido y no se sienten como figuras: “trabaja como mula”; comparaciones
“verdaderas”: “Es tan bella como la madre” que depende del contexto para ver su
sentido (si la hija o la madre es fea, el sentido es más bien irónico), tampoco hay
cambio de sentido; y comparaciones metafóricas. Compárese estos ejemplos:

a. “Los cuchillos son alargados como ríos”.


b. “Los cuchillos son como ríos”
c. “Los ríos de los cuchillos”

La diferencia radica que mientras en a. no hay dificultad de comprensión, en b. se


debe suplir la cualidad (semas) en virtud de la que se asemejan (el fundamento) [como
“manos como uvas” de Neruda] y en c. la forma es claramente metafórica [genitivo?
de ser así habría que reflexionar por la sugerencia que fundamenta la propiedad].
Ejemplo:

“afilad los cuchillos guardasteis,


ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos”. (Neruda)

Se evidencia la presencia de una comparación metafórica o imagen. Se debe tener


cuidado con el uso de imagen, dado que en autores es indistinto hablar de ellas como
metáforas o comparaciones.

1.3. Metonimia, tradicionalmente definida como la figura que consiste en designar una cosa
con el nombre de otra, que está con ella en una de las siguientes relaciones: a. causa y
efecto: vive de su trabajo; b. continente y contenido: tomaron unas copas; c. lugar de
procedencia a cosa que de allí procede: el jerez por un vino de jerez; d. materia a objeto:
una bella porcelana por una bella figura de porcelana; e. signo a cosa significada:
traicionó a su bandera por patria; f. abstracto a concreto, genérico a específico: burló a la
vigilancia por vigilantes. En todas estas aparece una reducción, tal como la mencionada
por Martínez García.

1.3.1. Otra figura de contigüidad es la sinécdoque que consiste en poner el todo por la parte
o la parte por el todo. Ejemplo, un lienzo (por un cuadro). La antonomasia es
considerada a veces en este tipo de figuras. Otra es la hipálage que consiste en aplicar
a un sustantivo un adjetivo correspondiente a otro sustantivo de su sintagma:

“El río innumerable de los años”; “Yo fatigo sin rumbo los confines/ de esta alta y
honda biblioteca ciega (Borges).

2. El otro medio de significación son las isotopías del contenido o reiteraciones de unidades
semánticas mínimas (semas o rasgos semánticos). En este sentido será útil recordar lo
mencionado por Saussure sobre las relaciones asociativas y que después se han llamado
relaciones paradigmáticas: Ejemplo de las asociaciones que suceden en la mente de la palabra
profesor, tanto por su significante: con su raíz o sufijo; como por su significado, con sus
sinónimos.

2.1. Esta idea es ampliada por Bally (En Pierre Guiraud) en el concepto de campo asociativo,
basado en el conjunto de asociaciones de una palabra con otra palabra, de las evocaciones
y connotaciones que una palabra induce a pensar. Cabe destacar que el concepto de Bally
no se sujeta solo a lo lingüístico. Lingüísticamente se basaría en sinónimos, antónimos,
homónimos, términos semejantes en sonido y sentido; y los términos que entran en las
mismas combinaciones habituales.

2.2. En cuanto al léxico, las palabras de una lengua están repartidas en tiempo, espacio
(dialectos), capas sociales, escrituras (estilos). Lo que puede generar variaciones internas
que afecten la homogeneidad del texto: interferencias diacrónicas, diatópicas, diastráticas,
diafásicas.

2.3. Una vez caracterizado el campo asociativo podemos decir que cada campo nos dará el
tema del texto o de un fragmento, definido por la repetición de estos rasgos semánticos. Es
decir se trataría de reagrupar las palabras del texto que pertenecen al mismo campo
asociativo. Por otro lado, la homogeneidad o heterogeneidad de las palabras de un texto, de
acuerdo al léxico, definirían el tono, por ejemplo: arcaico/actual; dialectal/estándar;
“alto”/”bajo”; “literario”/familiar. (François Rastier, en Greimas et al.).

3. Recalcar finalmente que la existencia o no de dificultad de comprensión y de comprensión


como procedimiento para reconocer las figuras, las que hacen que el mensaje se haga más
patente [función fática], además de otros procedimientos como las reiteraciones léxicas y
semánticas (tono y tema). Finalmente, se recuerda que el texto puede significar cambiando el
sentido o haciéndolo reiterativo. Para cambiarlo: metáfora y metonimia; para reiterar el sentido:
redundancia de semas en palabras que pertenecen al mismo campo (tema) y repetición de
palabras del mismo léxico (tono).

IV. Designación

Se entiende por designación la referencia del lenguaje a una realidad extralingüística. Para poder
describir o comprender la forma en que el lenguaje designa a la realidad es imprescindible conocer
el contexto en que se da el hecho lingüístico. Ejemplo del valor de la frase “es un perro”.

La obra literaria se caracteriza por su ambigüedad, no pudiéndose decir con certeza si es verdadera
o falsa, solo que es verosímil o no, entendiendo por ello una acomodación a lo que se entiende por
verdadero, lo que no significa una acomodación a la realidad, sino a normas textuales exteriores al
texto. Ejemplo del realismo y los cambios que ha tenido en el tiempo.

En definitiva la obra literaria es una ficción, basada en mecanismos de inserción de la


realidad en el texto, en falsedades o verdades, o en temas aceptados como literarios o no. A
continuación, se presentan orientaciones de la referencia del texto a las normas exteriores
(intertextualidad).

1. Géneros literarios, que sientan normas, pero a su vez van cambiando con el tiempo.
Ejemplo: historia de la novela.
2. Temas por género, lo que también es histórico. Acá pueden entrar estudios comparados
sobre el tratamiento de temas.
3. Procedimientos lingüísticos comprensible a partir del conocimiento del referente, llamados
metalogismos (Dubois en Rhétorique générale) los cuales hacen alusión al contexto o
referente, se dan en una o varias palabras y sometidas a la lógica dan valor falso.

3.1. Lítotes, negar lo contrario de lo que se quiere afirmar. Ejemplo: “Se llevó un susto
no pequeño” o “nadie lo ignora”.

3.2. Reticencia, interrupción del discurso, si es transitoria se llama suspensión. Ejemplo:

“Mis ojos vagabundos,


Mis ojos infecundos…
no han visto el mar mis ojos,
no he visto el mar (León de Greiff).

Donde los puntos suspensivos dan a entender que hay algo más de lo que se dice. El
silencio puede ser elocuente, es decir que uno puede utilizar el no-discurso para designar
algo que el contexto nos dará a conocer.

3.3. Hipérbole, exageración más allá de lo verosímil.


3.4. Pleonasmo, uso de palabras superfluas y redundantes.

3.5. Antítesis, contraposición de dos pensamientos de amplitud sintáctica arbitraria. Está


emparentada con el oxímoron. Ejemplo:

“Busco en la muerte la vida,


salud en la enfermedad,
en la prisión libertad…” (Cervantes)

3.6. Eufemismo, la confusión de la palabra con la cosa que designa es la base de esta
figura que busca no nombrar lo desagradable.

3.7. Alegoría, metáfora de todo un plano de la realidad, según Lázaro Carreter:


“procedimiento retórico mediante el cual se expresa un pensamiento, traduciéndolo a
imágenes poéticas, de tal suerte que entre los elementos de la rama “real” y de la
imaginativa exista correspondencia”. Las parábolas y fábulas serían un ejemplo de esto,
también está relacionado a ella la personificación o prosopopeya.

3.8. Ironía, expresión de un pensamiento con un vocabulario que denota lo contrario,


suele ir acompañado de entonaciones.

3.9. Paradoja, unión de dos ideas aparentemente irreconciliables.

3.10. Construcciones que atentan contra lógica y tiempo:

“El traje que vestí mañana


no lo ha lavado mi lavandera”. (C. Vallejo)

4. Sobre la relación texto con norma exterior al texto en cuestión o intertextualidad (Kristeva):
“Todo texto se construye como un mosaico de citaciones, todo texto es absorción y
transformación de otro texto”. Afirma y niega, está el texto en un conjunto diacrónico y
sincrónico respecto a otros. Esto está relacionado con las influencias, plagios, préstamos,
negaciones explícitas, etc. Cabe destacar que es por medio del estudio de la intertextualidad que
el texto entra en relación con la historia literaria y como el análisis puede enlazar con el
comentario literario.