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ILDEFONSO PEREDA

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MONTEVIDEO

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BANCIUNERÜPÜPULAR URUGUAYG

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PEREDA

VALDES

TEXTOS

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RUBEN

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BANCIONEROPOPULAR unusum

l

(MATERIALES

DEPARTAMENTOS

CERRO LARGO:

RECOGIDOS

EN

LOS

DE MONTEVIDEO.

DURAZNO.

CANELO-

.;

AA

NES Y LAVALLEIA.

A- INTERPRETACION

DE

Y ENSAYO

DE

LOS

MISMOS

CON UNA INTRODUCCION

AI. ESTU-

AAAAAA

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viv

á:

DIO

DE

LA

CIENCIA

FOLKLORICA)

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EDITORIAL FLORENSA

(S LAFON

M

O N T E V

I D E O

- Piedras,

346

DERECHOS

RESERVADOE

Quedahechoeldepúdtoqnemanm

IMPRIBO

IN

IL

URUGUAY

Bemhódeinpnmnmnhroelm

zamtmulm,m1amm

«de la ¡clitoris! moran“

WW-Tdtuü-W.

b

him.

Introducción al estudio

de

la

ciencia

folklórica

EL MUNDO

MARAVILLOSO DEL FOLKLORE

Penetremos

en

el mundo

la infancia

acunada

de sueños

maravilloso

y leyendas,

vo de creación anónima

y tradicional,

al

del folklore,

un

cual

mundo

cada

uno

reviviendo

imaginati-

ha

con-

tribuido,

no,

su

sea

grano

como

de

oyente

arena,

el

O

como

que,

narrador,

al

correr

con

su pequeño gra-

del tiempo,

según una

leyenda oriental,

rey.

y de

Así

las

describe Voltaire

se convirtió

en

diamante

de

la

de

corona

los

de

romances

un

que

el pueblo prodiga

coplas,

como

en

su

esas

pequeñas joyas

ciudad

en la fantástica

novela

de El Dorado,

“Cándido”, se prodigaban

los tejos

de

oro

sin atribuirles

mayor

importancia,

por

la abundancia

y

vulgaridad

de

ellos.

Además

bución, la del

del oyente

folklorlsta:

y el narrador,

el transmisor

cabe

una

tercera

contri-

O recolector.

No

existe

el

folklore

sin

estas

tres personas:

el narrador,

el oyente

y el recolec-

tor.

Se puede

afirmar

que

hasta

1a aparición del

tercer

je, el recolector,

no

existe

el folklore

como

ciencia; hasta

ces el folklore es tradición anónima

mada

no

lante

serva

en

por

mano;

el continuo

es

el

en

escritura:

que

pasar

de

transforma

el folklore

por escrito

(2).

.

boca

se

(1), transformada boca

en

para

el folklore

girar

de sustancia

y

fija

definitivamente

persona-

enton-

y defor-

de

se

ma-

par-

con-

de

tura,

tas

Sería impropio

decir

la literatura.

Pueblos

que

que

el folklore

no

han

es

la

llegado

forma

a

tener

más antigua

una

litera-

poseyeron

un

folklore

rico

y variado.

NO cabe

llamar

a

es-

formas

esporádicas de la creación colectiva

y anónima, lite-

ratura,

pues

tal

res,

rica.

clasificados

Luis Alberto

expresión se aplica

a

en

períodos, obedeciendo

una

a

serie

una

Sánchez, en su “Breve Historia

de

Obras

y auto-

evolución histó-

de la Literatura

Americana, admite

que

se

puede confundir

el folklore

con

la lite-

(1)

(2)

Seria

más

¿Se puede

exacto

considerar

hablar

de pervivencias.

“muerto”

el folklore

cuando

el investigador?

tallza

o

muere.

Si

el folklore

Sin embargo,

es

gran

una

cosa

parte

recogerla

contribuye

a su perduraclón.

viva,

podría creerse

de la tradición

se

es recbgido

va

que

se

perdiendo,

por

cris.

y

8 ILDEFONSO

PEREDA

VALDES

ratura,

seres

citado

como

de distintos

autor:

en

esas

reinos

lineas

imprecisas

de

conservan

caracteres

¿Hasta qué punto

el

cantar

la naturaleza

indefinidos.

de gesta. se

de la tradición folklórica

y hasta

dónde

el Rey Arturo,

en

Dice

que

el

diferencia

por

ejem-

plo,

y

a

ratos

el

propio

Rolando,

no

es

una

creación folklórica

lograda

Hasta

los citados

no

son

más

la

tarde

donde

poemas,

obra

en balbuceos

letrados?

lo objetivo

y lo subjetivo

como

lo han

demostrado

de la colaboración colectiva,

se diferencian;

porque

serios investigadores,

sino

la

in-

dividual

de inspirados

juglares

que interpretan

los sentimientos

de

todas

las

clases

sociales,

de

la nobleza

y del

Así se explicaría la jerarquía noble del poema

pularidad.

Y al pasar

el héroe

al poema,

que

y,

antes

pueblo

a

la

a

vez,

anduvo

la

su

vez.

po-

suelto

en

la

boca

folklórico

de

los

juglares,

afirmamoa

de creación

objetiva para

que

convertirse

ya pierde

en

su

carácter

la interpreta-

ción personal,

no

siempre

fiel a la tradición,

de

un

juglar

dea-

conocido,

como

sucede

en

el Poema

de

Mio

Cid

(l).

Al recoger

el folklorista

conservar

el

rico

material

de creación

sin introducir

y anónima

elemento

debe

la objetividad

de crea-ción personal, pues la trasmutación

objetiva

ningún

de lo obje-

tivo colectivo

teratura.

sil del

te

libro

en subjetivo

cosa

ocurre

Souza

a

un

personal,

transforma

“Mithos

el folklore

africanos

Nos encontramos

en

li-

Tal

con

Carneiro,

el libro

no

Bra-

an-

profesor

de Bahía.

este

frente

caso

inaudito

de tabulación

personal, de

mitomanía,

existe.

pues

mento

tarea

al denunciar

de

Un

mitos.

en

caso

el que

el recolector

inventa

en

vez

de recoger

lo que

asi, siembra

confusión en los estudios folklórica,

exacta

y la

veracidad

del

docu-

necesaria.

Noa explicamos

Arturo

Ramos,

de

de desorbitada creadora

caso

en

su

Rio

noble

de Janeiro,

tabulación

y espon-

la

en

la ciencia

la obmrvación

resultan

una

consecuencia

de expurgo

del profesor

en

la

Dejemos ta

prensa

este

actividad

tánea

nos

variedad

folkloristas.

al pueblo,

por

lo

menos

si pretendemos

llamar-

de

Los

los

mitos

hechos

son

un

sociales,

material

son

invalorable

documentos

para la interpretación

esncialmente

objetivos.

Introducir

crear

al

raro

mentos

que

elementos

cabe

subjetivos al poeta, no

tal libertad,

en

cuya

de

invención en la mítica,

Al poeta

es al unha

creadora y espontánea,

ele»

el poeta es

pura

mitos,

al folklorista.

lide

se le permite don otorgado,

inspiración pueden encontrarse

más aún

cuando

de lo inconsciente

primitivo,

el pueblo.

(1) Esta armación

los

cantares

sufre

nuevos

Pag.

el cantar

cod-lees.

94.

de

Véase

es independiente

a lo largo

a

del caracter

de tradicionalidad

refundiciona

de

que

a

gesta

a través

del proceso

de sucesivas

de los Juglares

este

respecto

y ¡manuemes

que

ios trasladan

"El Romancero”, T. I, de ¡mae!

Moya.

C-ANCIONEÏRO

POPULAR

¿Qué entendemos

por folklore?

URUGUAYO

9

La palabra

folk-lore

(folk, pueblo;

lo

en

1846, en

No

se

lore, saber)

fué empleada

ningún

que

que,

se

se-

por William

y

vocablo

encuentre

John

Thoms,

la revista The Athenaeum”

existe

en

castellano

hasta

es

de procedencia

semejante,

un

anglosajona.

por

cual

seguirá usando

de

su

equivalente

exacto

significado,

gún el Handbook,

bres,

ción

tradiciones

se considera

se aplicaría a la comparación de las costum-

y supersticiones

más

bien

al

de los pueblos.

folklore

comparado

En

esta

defini-

como

similar

de 1a Etnología;

pero

así

como

mente

vida

dicha —cíencia

descriptiva

de los pueblos, estableciendo

se distingue

la Etnografía propia-

que

observa

en

las características

su conjunto

de cada

uno-

la

de la Etnología,

que

nifestaciones

étnicas

establece

el

de los pueblos,

estudio

se

comparado

debe

distinguir

de

las

ma-

el Folklore

como

descripción y su estudio

comparado.

Lo

que

lore estudia

distingue

la

cultura

al Folklore

material

pulares

a

la

de los países civilizados,

material

cultura

e intelectual

de la Etnografía,

e intelectual

de

es

las

que

el Folk-

clases

po-

mientras

la Etnografía

de los primitivos.

se

refiere

r

Preferimos

la definición de Sáenz: “El Folklore

es

el estudio

de las características

das, tradiciones,

adivinanzas”. Es más general

de los pueblos

cuentos,

de

no registradas:

mitos, leyen-

de Saintyves:

los ambien-

creencias,

brujerías, coplas, refranes

en

y exacta la definición

la cultura

tradicional

El Folklore

es

la ciencia

y

tes populares de los países civilizados”.

Comprende,

en

el

aspec-

to definido

ces,

franes.

terario

como

riales,

Sáenz,

por

el

estudio

de

las

leyendas,

medicina

más

es

coplas, roman-

popular,

el folklore

adivinanzas,

acertijos, supersticiones,

referida.

el campo

abarca

del folklore

re-

li-

La discriminación

lo

popular,

hace

pues

notar

no señalados

bien

mucho

entre

más vasto,

otros

mate-

vestido,

el

traba-

M. Saintyves, y comprende,

por

medios

Sáenz, el económico, alimento,

de transporte,

la lengua,

habitación, mobiliario,

jo, arte

del dibujo,

culto

de los muertos,

folklore

secreto,

etc., etc.

Destaquemos

antiguas

el papel

desempeña en

de leyendas

que

para

el folklore

y consejas

dormir

viviente

las

ca-

le

y

que

la abuelita,

becitas

canta

dispersa

samente

rondas

de

un

pronta siempre

sus

nietos,

a llenar

y la vieja

narra

al niño

y

abre

ama,

cantigas,

Y

conserva

leyendas

que

su

maravillosas,

mundo

de sueños

del

memoria.

jugando

más

viva

guarda _cuidado-

en

las

escondido.

infantiles,

niño, que

la parte

y cantando

del folklore.

¿Qué diremos el folklore?

en

de la participación del mago,

Nuestras

leyes castigan

los escucha,

pues

nacidas

del

brujo

y del

por

adivino

sus actividades

sus

en

ilegales, pero

apuntes llenos

el folklorista

están

palabras o sus.

1a

más honda

de supersticiones
'

entraña

del pueblo.

*

lO

ILDEFONSO

PEREDA

VALDES

Y completa

este

cuadro,

el

cantor

y payador,

el anónimo

creador

miento

de

la capla

o

el

corrido.

Es

el

cantor

que describe

del

en

en “Facundo”, uno

creador

de loa tipicos espontáneo a quien

personajes

poeta nato,

nadie

aventaja

Sar-

campo;

la

im-

provisación y el contrapunto,

al que

se

le da

en

una

cuarteta

en

la décima

octosilábica, y es el mismo

o difunde

la

vidaia

quejumbrosa.

un

que

tema

expresa

y lo glosa

su

amor

Estos

poetas

soro folklórico

(1)

del

campo

conservan

de décimas, glosas, relaciones,

en

la memoria

pero

hay

que

un

te-

acer-

carse

mente

a

ellos

con

tradicional

cautela

con

A menudo

lo popular

culto.

entremezclan

lo verdadera-

Y no es extraño

que

esa confusión

tremezclada

con

aparezca

una

poesia culta

de

lo verdaderamente

tradicional

estilo

(2).

gauchesco

en

en-

A menudo

la memoria

que

la

saben.

aquea y más

A este

que,

respecto

a menudo

refería

a

un

un

el paisano,

resisten

a

contar

lo

urbano

en

una

rueda

para

que

éste dijera

de amigos,

al interrogar

que sabia,

algo

de lo mucho

aún, se

poeta

paisano

asom-

brado,

le había

Ud. ; qué le diré

contestado:

Ud.

que

no

¿Qué le voy

sepa?”. Y el poeta se callo, demostran-

a contar

a

un

sabio

como

do

re

con

su

silencio

lo segundo,

que

debió

era

hacerle

poeta, pero

no folklorista,

pues

comprender

al paisano

que

si fue-

su

sa-

ber era también

en sugerencias

Frecuente

sabiduria,

sabiduria

popular,

folklóricas. es la confusión

de lo popular

virgen

aún, y rica

y io

tradicional.

Si

no

nal

existe

cabe

oposición entre

estos

dentro

de lo popular,

dos términos,

porque

lo tradicio-

se distingue

la poesia tradicional

de

la popular

el pueblo

por

1a crea,

la cantidad

el pueblo

la poesia popularizada

de

de variantes

la modifica

origen

culto,

que

posee

la primera;

y el pueblo

cuando

la difunde.

ésta

alcanza

En

a

confundirse

con

el pueblo

y el pueblo

la

hace

por

el rapsod'a

el

texto

auténtico,

es objeto de múltiples cambios;

lo verdaderamente

de ahí

las distintas

suya,

se

respeta

tradicional

variantes

de

una

misma

copla

Marin,

el poeta

o romance.

erudito,

cuando

Cierto

es

escribe

que,

como

dice Rodriguez

coplas, se hace,

en

realiv

dad

dad

de verdad,

hombre

y pensamiento

del pueblo:

“se desposee

propios, consiguiendo

por

de

esta

su

personaii-

razón el n

artistico

que se propuso”.

en

(1)

Me refiero

a

los

este

género creadores

Diaz y Apolinario

Barber,

recitadom

personales,

estudiado.

y payadores.

Porque también

existen

como

los tucumanos

José Domingo

por

Rafael

Jijena

Sánchez,

en

su

obra

“De

nuestra

poesia

tradicional"

Nico, recordados

Pereyra

Santiago

y Tio

del Estero”.

y los santiagueños

por

Orestes

Di

Lullo

Zuneo

Vicio, Mateo

en su “Folklore

de

(2)

Es el conocido

Ellcanfor o

de

au

or.

recltador

proceso

respeta

de como

el

texto.

la poesia

culta

, pero

a menudo

llega a popularinrne.

ignora

el nombre

CANCIONERO

POPULAR

URUGUAYO

11

No obstante,

el poeta

culto

no

alcanza

anónima.

nunca

Las

a

tener

de

a

frescura de inspiración de la poesía

taciones

mejores

viejas canciones

que

se

poetas,

han

no

hecho

de

los

han

superado

de los poetas

infinitas

las

romances

en

viejos, aun

perfección y en belleza

del

siglo XV.

anónimos

la

imi-

los

las

Desposeerse

difícil; en

creaciones

de

su

personalidad

poetas

tan

de

cerca

una

se

del pueblo;

pensar

y pensamientos

dado

el

caso

o

tan

entre

muy

difícil

piensa

propios

de llegar

dentro

el pathos

perder

o siente

es

con

del

del

la

el

con

algunos

poéticas

cabe

hablar

ha

muy

sus

del pueblo

miscibilidad

pero

o sentir

es

como

al poeta

pueblo-

poeta culto

que

y el pathos

para

propia personalidad pueblo.

ello

como

Y

que

a

veces

es

afirma

mejor

Ismael

el pueblo corrige

poeta que

culto,

no

demostrando

es

él; aunque

siempre

así, pues,

de

me-

Moya, “modificar

no es sinónimo

jorar”. Así se presenta

que.

para

pues,

ha

alcanzado

estropearla

como

el

una

copla

de

autor

conocido

no

caso,

que

en

la popularidad,

como

se

cree

el pueblo la ha

sino

modicado,

para

a menudo,

mejorarla,

tiene

dice Rodríguez Marín, la poesía del pueblo no

y sobria.

ripios y es espontánea, clara

Don

Ventura

Ruiz Aguilera

concibió esta

hermosa

copla:

En

he

con

de

tu

escalera

poner

un

seis palabras

mañana

letrero

que

digan:

por aquí se sube al cielo”.

que

E1 pueblo

la difundió, pero modificándola

de

fué contribuir a su mejoramiento

y perfección:

“En

he

con

la puerta

de

poner

letras

de

de

un

oro

tu

casa

letrero

que digan:

esta

manera,

por aquí se sube al cielo”.

Rodríguez Marín observa

19 Porque

verso.

todo

lo que

era

ganó la copla con

sólo una

cuña

de

leer

que

en

para

esta

lle-

enmienda:

nar

puesto

lera,

lo de mañana

2? Porque

de la

casa,

Por

el primer

en

que

más gente había

que

da

el letrero

la

esca-

la puerta

a la calle,

sólo da al portal.

aquello de contar

las palabras:

Es

de

una

pueblo, dando

Con

frialdad

encima

seis palabras

rebuscadilla

un

valiente

que

digan

y prosaica,

y

la

cual

brochazo,

enmendó:

tajó el

12

ILDEFONSO

PEREDA

VALDES

Con

letras

de

oro

por aqui se sube

que digan:

al cielo”.

La antigüedad

que

se

ha

llamado

de

las

fuentes

patrimonio</