Está en la página 1de 40

1.

2 Principios Procesales de Escritura y Oralidad

El principio de oralidad, según expresa Couture, es aquel en cuya virtud


los actos procesales se realizan de viva voz, normalmente en audiencias,
reduciéndose las piezas escritas a lo indispensable. Por oposición, al principio
de escritura determina que sea la forma escrita la preponderante en el proceso,
con un mínimo de actuación oral.

El principio escriturario, hace que el aspecto físico del proceso se


represente en la cosa expediente, en la que se acumulan los sucesivos actos
gráficos.

El acto procesal que no cumpla con estos requisitos de escritura e


idioma será considerado por el tribunal como no hecho.

1.3 Lenguaje jurídico

La Significación del término lenguaje puede verse desde un sentido


amplio y desde un sentido restringido. Desde la primera perspectiva es el
conjunto de medios más o menos sistematizaos, a través de los cuales el
hombre se relaciona dialógicamente con sus semejantes.

El lenguaje jurídico es el conjunto de términos y expresiones que


denotan principios, preceptos y reglas a que están sometidas las relaciones
humanas en toda sociedad civilizada.

La función de este léxico es sintetizar los conceptos básicos en los que


se sustenta la experiencia y el saber metódico acerca del derecho. Su finalidad
es la univocidad semántica, la economía léxica y la precisión conceptual o
claridad entre los expertos y expertas.

Características

 Prescriptividad, característica necesaria para regular la conducta


humana en determinado orden social.

 Desde el punto de vista lógico, es necesario diferenciar el


lenguaje jurídico del lenguaje de los juristas o las juristas. –
especialistas del derecho.

 En el lenguaje jurídico se utilizan muchas voces del habla común,


pero con un significado jurídico diferente.
Continuamente se observan cambios en la denominación de algunas voces
jurídicas en nuestro sistema legislativo. Violencia intrafamiliar. Violencia
Familiar.

El lenguaje jurídico no es conjunto de teorías absolutas inmutables, sino


un cuerpo dinámico de voces que se emplean para regular las complejas y
cambiantes relaciones humanas. Es un lenguaje en el que no cuentan los
factores de expresividad personal, como en la literatura, sino las pautas y
convenciones que todos deben seguir.

1.4 Práctica jurídica

La práctica jurídica debe entenderse, desde la perspectiva profesional, como


el conjunto de tareas cotidianas que se realizan con relación a la aplicación del
Derecho positivo al caso particular y concreto. El abogado es el profesional que
se dedica a defender los intereses de otra persona durante un procedimiento
judicial, o a asesorar en cuestiones de naturaleza jurídica. Dicha actividad cuya
alta jerarquía técnica a veces no es apreciada, abarca todos los campos de la
Administración Pública; pero nosotros centraremos la atención en la función
jurisdiccional de los tribunales. En ellas se involucran los abogados litigantes y
los servidores judiciales encargados de resolver controversias. El lenguaje
hablado y escrito es factor decisivo en el desarrollo de esta práctica
profesional, pero de manera más determinante el escrito en la redacción de las
promociones y de las actuaciones de los tribunales, ya que el procedimiento
judicial es fundamentalmente escrito. Incluso en los juicio de naturaleza oral se
tiene que abrir un expediente en donde van asentando las decisiones del
juzgador y los momentos procesales, y, de igual manera, se recopilan las
peticiones escritas de las partes y su resolución respectiva.

1.5 La Comunicación

Etimológicamente, la palabra comunicación deriva del latín


"communicare", que puede traducirse como "poner en común, compartir algo".
Se considera una categoría polisémica en tanto su utilización no es exclusiva
de una ciencia social en particular, teniendo connotaciones propias de la
ciencia social de que se trate.

La comunicación es un fenómeno inherente a la relación grupal de los


seres vivos por medio del cual éstos obtienen información acerca de su entorno
y son capaces de compartirla haciendo partícipes a otros de esa información.

1.5.1 Emisor

Es el punto (persona, organización...) que elige y selecciona los signos


adecuados para transmitir su mensaje; es decir, los codifica para poder llevarlo

2
de manera entendible al receptor. En el emisor se inicia el proceso
comunicativo.

1.5.2 Mensaje

Es el contenido de la información (contenido enviado): el conjunto de ideas,


sentimientos, acontecimientos expresados por el emisor y que desea trasmitir
al receptor para que s
ean captados de la manera que desea el emisor. El mensaje es la información.

1.6 Canal

Es el medio a través del cual se transmite la información-comunicación,


estableciendo una conexión entre el emisor y el receptor. Mejor conocido como
el soporte material o espacial por el que circula el mensaje. Ejemplos: el aire,
en el caso de la voz; el hilo telefónico, en el caso de una conversación
telefónica.

1.7 Receptor

Es el punto (persona, organización) al que se destina el mensaje, realiza


un proceso inverso al del emisor ya que en él está el descifrar e interpretar lo
que el emisor quiere dar a conocer. Existen dos tipos de receptor, el pasivo que
es el que sólo recibe el mensaje, y el receptor activo o perceptor ya que es la
persona que no sólo recibe el mensaje sino que lo percibe y lo almacena. El
mensaje es recibido tal como el emisor quiso decir, en este tipo de receptor se
realiza el feed-back o retroalimentación.

1.8 Referentes

Son las personas, hechos, ideas, lugares, que menciona el mensaje. Son todos
los datos que se toman de la realidad para conformar el mensaje.

1.9 Código

Es el lenguaje utilizado.

1.10 Circunstancias

Son el tiempo y el lugar en que se produce el mensaje.

1.11La comunicación en el proceso

Toda relación con otras personas nos mueve a comunicarnos a


través del lenguaje. La relación procesal no escapa entonces a esta
conclusión.

1.12 El abogado productor de escritos

3
En general, la actividad del abogado en el procedimiento judicial es de
doble naturaleza. Una preponderantemente activa, consistente en generar
actos procedimentales lato sensu. Puede ser positiva ( v.gr. demandar, apelar),
o negativa (v.gr. no contestar la demanda, no apelar). La otra pasiva, es de
control y vigilancia de la tramitación de la causa para advertir cualquier
alternativa que afecte el interés de su parte y actuar en consecuencia,
seguramente produciendo algún acto (recurrir la resolución incorrecta,
oponerse a la producción del medio de prueba o pedir su negligencia).

1.13 La realidad de la emisión de resoluciones judiciales. El subalterno


del juez receptor del mensaje

Los escritos de la parte se destinan al juez, quien debe pronunciarse


decidiendo sobre el asunto que constituye su objeto a través de resoluciones
de distinta especie según la naturaleza del tema que se propuso.

Se manifiestan a lo largo de toda la causa y prácticamente para todas


sus vicisitudes las reglas expresadas desde antiguo en los axiomas no hay
juez que actúe sin parte que se lo ruegue, si bien este principio admite
excepciones, porque en algunos ámbitos el magistrado por motu proprio, de
oficio sin atenerse estrictamente a los postulados del principio dispositivo.

1.14 Dificultades en la comunicación procesal escrita.

Muchas veces, aunque emisor y receptor tengan las mejores


intenciones, la comunicación se ve afectada por algún inconveniente. Si se
produce alguna situación de esta naturaleza no se habrá logrado el principal
objetivo: obtener una comunicación eficaz.

Principio de congruencia.

a) El emisor ignora al receptor. Uno de los principales problemas es que


el emisor ignora al receptor. Este tiene intereses y limitaciones que aquél debe
conocer y tomar en cuenta en el momento de comunicarse, y que varían según
quien sea este el lector.

b) El emisor escribe mal. El inconveniente se visualiza en el elemento


“código”, pero se origina en el emisor.

Oraciones excesivamente largas que acumulan muchas ideas, abuso de


construcciones sustantivas y verboidales que entorpecen la comprensión
(plano sintáctico); pobreza de vocabulario, inexactitud, imprecisión en el uso de
las palabras, frases rebuscadas, repeticiones (plano léxico) y mal uso de signos
ortográficos son ejemplos de fallas que, seguramente, interferirán en la
comprensión del mensaje.

4
c) El emisor transmite un mensaje incompleto o poco explícito. El emisor
explica pobremente los datos de elemento “mensaje”, o directamente omite
todos o algún dato. En el ámbito forense, los principales referentes son tres: lo
que se pide al juez, los hechos y el derecho que rigen el caso y justifican la
postulación. p/e

Notificada y firme la sentencia de remate –ver cédula de fs. 80 y 85-, trabado


embargo sobre el inmueble propiedad del ejecutado –ver constancias de la
anotación de la medida a fs. 50- inicio la etapa de cumplimiento de aquélla. A
tal fin pido.

d) Problemas en el receptor. Hemos visto cuál es la realidad del


despacho judicial; a partir de ella nos preguntamos: ¿Quién leerá mi escrito?.

1.15 Las circunstancias

Las condiciones (tiempo, lugar, medios) bajo las que se escribe y se lee
influyen muchas veces para emitir y/o recibir bien el mensaje. No es lo mismo
preparar hoy a las 20 horas un memorial cuya presentación vence mañana a
las 9¨30 horas, que confeccionarlo con la antelación suficiente como para
atender mejor la primer elaboración, y luego controlarlo y corregirlo. Por el lado
del tribunal, un incómodo puesto de trabajo (ofician calurosa, poco espacio,
escasez de aire y luz) así como de un escritorio atiborrado de expedientes para
despachar y la multiplicidad de tareas que suele recaer sobre las distintas
personas que lo integran, son algunos de los factores circunstanciales de una
lectura depreciada.

Capítulo Segundo

Los Juristas y la Redacción en la Historia

2.1. Importancia de la correcta redacción para los juristas

Los abogados en América Latina y por supuesto en México, ejercen su


profesión regidos por el derecho romanista. Este se caracteriza entre oras
cosas por la constante referencia a normas debidamente codificadas, así como
porque la mayor parte de los procesos judiciales se realizan mediante
documentos escritos de todo tipo: certificados, informes, reportes,
notificaciones, memoranda, demandas, denuncias, investigaciones previas,
contratos, sentencias, correspondencia con otras dependencias, sumarios. En
ellos lo correcta, ágil y límpida redacción castellana del jurista resulta
imprescindible.

5
2.2. El abogado ejemplo del hombre culto

Abogados ilustres, destacados en el uso y la creatividad del idioma


castellano:

 Andrés Bello, redacto el Código Civil de Chile.

 Manuel José Othón, (1858- 1906) abogado potosino, alterno sus


funciones judiciales y administrativas con el cultivo de las letras,
con elevadas resonancias clásicas. “Idilio Salvaje”.

 José Vasconcelos, (1882-1959) rector de la UNAM, Secretario de


Educación Pública, creador del Escudo de la UNAM, con el lema
“Por mi raza hablará el espíritu”. Autor de La Raza Cósmica.

 José María Lafragua, (1813-1875), integro la Comisión para


elaborar el código Penal que tuvo como resultado el Código Penal
para el Distrito Federal y Territorio de Baja California.

 Miguel Ángel Asturias, (1899-1974). Asturias perfeccionó su


aprendizaje académico en París donde colaboró con Georges
Raynaud en la traducción del Código Maya Popul-Vuh, trabajo
que lo marco para el resto de su existencia. 1967 Premio Novel
de Literatura.

 Luis Cabrera, (1882-1964). Ideólogo y político nacido en Zacatlán,


Puebla. Consejo de Venustiano Carranza, y notable en ocho
idiomas, náhuatl, inglés, italiano, francés, latín.

 Isidro Fabela, ( 1882-1964). Originario de Atlacomulco, se graduó


en la Nacional de Jursprudencia (1908). Se le considera uno de
los grandes creadores de la diplomacia mexicana. Durante
muchos años fue miembro de la Corte Internacional de la Haya.

 Alfonso Reyes, (1889-1959), humanista por excelencia, vio la luz


en Monterrey. Sus obras completas son publicadas por el Fondo
de Cultura Económica.

 Alfonso Caso (1890-1970), Nacido en la Ciudad de México, su


vocación dominante está constituida por la arqueología y la
cultura prehispánica. Dirigió las excavaciones de Monte Alban en
Oaxaca, donde descubrió la famosa tumba número 7, pletórica de
deslumbrantes josas zapotecas.

6
2.3. Fragmentos recomendables para su análisis

Este tema se verá en clase con ejemplos

Capítulo Tercero

Algunas consideraciones sobre el estilo

3.1. Qué es el estilo y cómo se alcanza

El estilo es la manera propia de escribir o de hablar. Es lo que se


llama la personalidad del escritor. Por consiguiente, hay tantos estilos
literarios como personas hablantes y escribientes.

Ahora bien, para forjarse la propia personalidad literaria se


precisan dos cosas:

 Un conocimiento satisfactorio de la gramática; no se requiere ser un


especialista. Recuérdese que desde la escuela primaria se insiste en
el aprendizaje gramatical, que debe afinarse con el avance de los
estudios universitarios.

 Un esfuerzo prolongado para construir el propio estilo. Para ello,


todos recomiendan dos ejercicios casi imprescindibles.

a) El escritor se educa escribiendo. A veces se cree que las grandes


obras brotaron de manera mágica y automática, pero no es así. Es
menester corregir, a veces borronear, pulir hasta que el texto resulte
satisfactorio. Siempre han existido escritores que dejaron inéditos
sus manuscritos por no estar satisfechos. Algo semejante sucede
con las obras póstumas (post: después; humus: polvo… inhumación
o sepultura).

b) Además es necesario leer, pues con tal medida casi


insensiblemente se enriquece el idioma, se aprende el empleo del
buen castellano y se rechazan los giros ajenos a nuestra lengua.
Ahora tal práctica es más urgente pues por el influjo de la televisión
se tiende a estar “informado” superficialmente, pero con profundo
desconocimiento de la realidad y del auténtico saber.

Otro signo de la crisis lingüística es que se ha perdido el


arte de conversar. El hábito de expresarse con claridad.
Simplemente se prefiere lo que podríamos llamar muletillas de

7
conversación, cada vez más vagas e imprecisas. Se habla por
hablar, sin comunicar nada importante: mero palabrerío.

3.2. Principales cualidades del estilo

Suelen enumerarse muchas, pero nos centraremos en tres que


parecen indispensables:

a) Claridad. Es una preciosa joya para cualquier texto, sobre todo en la


prosa

b) Concisión. Se recomienda la brevedad precisión al expresar las ideas;


usar los vocablos exactos, suficientes, sin redundancias inútiles.

c) Sencillez. Es difícil definir esta cualidad de la redacción. Pero


aproximémonos: es lo carente del artificio o complicación, sin
ostentación superflua. Como se ve, estamos ante una caracterización
negativa.

d) Originalidad. Evite el automatismo redacte con estilo propio, que


proyecte las características de su personalidad.

Le restan claridad a un escrito:

El desorden en la exposición de las ideas.

El abuso de oraciones subordinadas.

La inclusión de ideas innecesarias o no relacionadas con la idea


principal.

Las palabras rebuscadas o imprecisas.

La repetición innecesaria de palabras.

La puntuación incorrecta

El uso inadecuado de los nexos.

3.3. Dos tipos de estilo

El estilo es un atributo personal e incomunicable. Tocará a cada


uno fraguarse la propia manera de expresar las ideas. El estilo clásico y
el estilo moderno o cortado.

a) El estilo clásico: consiste en redactar párrafos extensos con oraciones


largas unidas por conjunciones como Y, o (coordinación) y por
pronombres relativos ( que, cual…), creando la subordinación sintáctica.

8
Es frecuente que se emplee el gerundio, así como oraciones
incidentales y construcciones entre paréntesis.

p/e:

Éste que veís aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y
desembarazada, de ojos alegres, de nariz corva aunque bien
proporcionada, las barbas de plata, que no he veinte años fueron de oro,
los bigotes grandes, la boca pequeña, lo dientes no crecidos, porque no
tiene sino seis, y éstos mal acondicionados y peor puestos…”

b) El estilo moderno o cortado: se caracteriza por oraciones breves,


simples, ágiles. Para ello es preciso el buen manejo de la puntuación.
Esta manera de escribir es muy empleada en el periodismo
contemporáneo y por los hombres de letras de nuestra época.

Para una redacción clara, elijamos la oración breve, concisa. Hoy


que vivimos en la era del telégrafo e Internet, cuando se puede cortar la
frase hay que apresurarse a hacerlo. La mas bella frase es la más breve.

La redacción tiene las siguientes características:

a) Claridad. El texto no debe originar dudas acerca de su significado.


Para ello, es necesario emplear las palabras con propiedad y que la
sintaxis conserve su orden lógico.

b) Sencillez. Deben emplearse palabras y expresiones de fácil


comprensión y regir el rebuscamiento.

c) Fluidez. La sucesión de palabras, expresiones, giros, frases y


oraciones debe transcurrir sin atropellamiento, formas inconclusas,
interrupciones, injustificables, revolturas, rupturas bruscas.

d) Concisión. Deben usarse las palabras indispensables y evitar


reiteraciones, circunlocuciones y perífrasis innecesarias, gratuitas y sin
gracia estilística.

e) Precisión. El lenguaje debe ser directo, sin ambigüedades ni


confusión de palabras; la precisión se opone a la divagación, el
mariposeo, y el sonambulismo.

f) Naturalidad. Debe evitarse la falsedad originalidad, el chiste


inoportuno, los artificios gruesos, burdos y visibles.

3.4. Etimologías

La lengua castellana cuenta con 60% de vocablos de origen latino y


griego. Resulta imprescindible conocer las raíces o etimologías más frecuentes
que provienen de dichos idiomas constitutivos del castellano.

9
Capítulo Cuarto

Normas e incorrecciones de Gramática y Ortografía

4.1. Gramática y Ortografía

Un texto legislativo no sólo debe ser técnicamente bien planeado


y estructurado, sino también gramaticalmente bien escrito y
lingüísticamente comprensible para facilitar la comunicación idiomática
entre los usuarios de una misma lengua.

La ortografía, es uno de los principales defectos de lenguaje que


se observan desde épocas antiguas.

Nuestra ortografía es principalmente fonética, pero también


conserva rasgos innecesarios, como el uso de la h muda, la
combinación sc o algunas letras dobles. Sin embargo, y a pesar de los
intentos por una ortografía libre registrados a lo largo de la historia,
quienes utilizamos el lenguaje escrito aceptamos esa formas.

La ortografía y la redacción son una de las materias más


descuidadas en nuestro sistema educativo, los cuales no llevan un
programa con un orden sistemático a lo largo de los diferentes niveles
de estudio, y tampoco se enseñan con ejercicios suficientes y
apropiados.

No obstante las innumerables normas existentes para aprender a


escribir bien las palabras, la experiencia nos ha enseñado que el
dominio de la ortografía radica principalmente en una buena memoria
visual: leer y leer, observando bien la forma de las palabras, y después
escribir de manera de dictado, para desarrollar ejercicios de reprografía.

Pero en todos los casos de duda debemos acudir al diccionario.

4.2. Normas especificas para el uso de acentos

Se llama acentuación a la intensidad o fuerza con que se


pronuncia una parte de la palabra. La sílaba más intensa o fuerte de la
palabra es la sílaba tónica. La vocal más intensa o fuertemente
pronunciada recibe el nombre de vocal tónica.

4.2.1. Con acento

a) Cuando una palabra simple lleve acento, lo conserva en sus


compuestas y en las terminadas en mente: común, comúnmente, fácil,
fácilmente.

10
b) Las palabras compuestas de dos simples, ambas con tilde, sólo la
conservan en la segunda: decimoséptima.

c) Los plurales siguen las reglas de sus singulares: lápices, árboles. Se


exceptúan régimen, carácter; cuyos plurales son regímenes, caracteres.

d) La mayúscula que lo requieran: TÍTULO, SECCIÓN,


CONSTITUCIÓN.

e) Las palabras yuxtapuestas, unida por medio de guiones, conservan


las tildes que correspondan a cada simple: médico-quirúrgico, político-
económico.

f) Cuando en un diptongo una vocal débil (i, u) se pronuncia con mayor


intensidad se deberá acentuar; y se deshace el diptongo: maíz, baúl.

4.2.2. Sin acento

Debe suprimirse la tilde en los siguientes casos:

a). En los monosílabos: fue, dio, vio, da, pie, pues, fe.

b) Los primeros vocablos acentuados de las palabras compuestas


pierden la tilde cuando pasan a ser componentes: decimocuarto,
asimismo.

c) En los verbos terminados en uir: instruir, construir, restituir, fluir, y en


los participios de esos verbos: instruido, construido, restituido, fluido.

d) Las voces neutras (esto, eso, aquello), tampoco se acentúan.

e) La letra o sola tampoco se acentúa, a menos que en las


enumeraciones se pudiera confundir con el 0.

4.2.3 Acento diacrítico

En algunas ocasiones la tilde deja de tener su característica de


apoyar por escrito, según las reglas anteriores, las sílabas tónicas, y su objeto
es el de situarse sobre algunas palabras homónimas, aunque sean
monosílabas, para distinguirlas de sus semejantes, cuyo oficio es totalmente
distinto. Ejemplos.

4.2.4. Acento enfático

11
Palabras de la serie que, quien, cual, como, cuando, donde, y
otras que sirven para preguntas y admiraciones (directa o indirectas),
llevan tilde, a pesar de prohibirlo la ley de los monosílabos o las graves
que terminan en vocal.

4.4. Signos de puntuación

Su utilidad es que separa ideas, palabras, frases y enunciados


con el fin de que mediante el ritmo se comprenda mejor la redacción y
se distinga una enunciación de otra.

4.4.1. La coma

Indica una pausa breve en la lectura. También se usa para


distinguir conceptos enlistados en una misma serie. Se elimina cuando
en los dos últimos elementos de la serie aparece alguna conjunción
como enlace.

4.4.2. El punto y la coma

Usamos el punto y la coma para separar oraciones o frases largas


que tienen cierta relación entre sí.

a) Suele emplearse punto y coma antes de las conjunciones


adversativas (pero, sino, sin embargo, aunque…) cuando son oraciones
de cierta extensión.

b) Utilizamos punto y coma cuando enumeramos los incisos o secciones


de un escrito legal, técnico o científico.

4.4.3. El punto

Como ya se precisó la diferencia entre el estilo clásico y el estilo


moderno o cortado estriba en la brevedad o extensión de sus párrafos.

Para ello es indispensable el frecuente uso del punto, ya sea punto y


seguido o punto y aparte.

Cuando se emplea el punto:

a) El punto separa oraciones cuando los pensamientos que ellas contienen,


aunque relacionados entre sí, no lo están de modo inmediato.

4.4.4. Los dos puntos

Este signo de puntuación se olvida con alguna frecuencia y, por


consiguiente, los textos resultan claros. El uso de los dos puntos merece
atención:

12
a) Se usan dos puntos cuando se citan textualmente palabras de otra
persona o se transcribe un artículo de alguna ley o código.

b) Solemos escribir dos puntos antes de una enumeración de cualquier


tipo, así como de las expresiones que regularmente anteceden la
enumeración.

Después de los dos puntos se escribe con mayúscula en los


casos que precede a palabras textuales que se citan, o cuando sigue a
la fórmulas de encabezamiento de una carta.

“…Las inspecciones se sujetarán a las reglas siguientes:”

4.4.5. Signos de interrogación y admiración

La interrogación (¿?) encierra una oración interrogativa directa,


o una parte de oración que es objeto de pregunta.

La admiración (¡!) sirve para indicar que una oración o frase va


cargada de efectividad y debe leerse con la entonación volitiva o
exclamativa que corresponda a su significado.

a) Si lo incluido entre signos de interrogación o admiración es oración


completa, tanto ésta como la que le sigue han de comenzar por
mayúsculas.

b) Si la interrogación o admiración ocupa solo la segunda parte de la


oración, comienza por minúscula.

c) Si, por el contrario, la interrogación o admiración va en primer lugar,


siendo lo que sigue una continuación de ellas, es esta continuación la
que se escribe con minúscula.

Nunca se escribe punto después de cerrar signo de interrogación


o de admiración.

4.4.6. Las comillas

Hay comillas francesas (<<>>) e inglesas (“”). En México se


prefieren las comillas inglesas.

Signo ortográfico que sirve para encerrar una frase reproducida


textualmente.

También se utiliza para enmarcar un sobrenombre o a veces un


nombre propio de cosa o animal.

Escuela “Benito Juárez”

13
4.4.7. El guión

El guión se usa:

a) Para dividir palabras al final de línea.

b) Para separar expresiones de dos o más sustantivos, cuando los


elementos se hallen disociados: decreto-ley, mexicano-cubano, político-
social, matemático-filosófico, médico-quirúrgico.

En la mayoría de los casos el guión resulta innecesario. Por


ejemplo, no hace falta utilizarlo en las enumeraciones:

ARTÍCULO 48.- Las copias de los escritos y documentos se entregarán a la


parte contraria al notificarle la providencia que haya recaído al escrito
respectivo, o al hacerle la citación o emplazamiento que proceda.

4.5. Abreviaturas, siglas, acrónimos y signos

Por motivos de claridad, es desaconsejable el uso de signos y


vocablos abreviados en los textos legislativos. Las ventajas de la
abreviatura, la rapidez de la escritura y la economía de espacio no
justifican, en el caso del lenguaje legal, los inconvenientes que causan a
su transparencia el uso de signos y abreviatura.

4.6. La Letra cursiva o itálica

a) Se escribe con letra cursiva los títulos de libros, periódicos, revistas,


filmes, obras de teatro y de arte en general. Si la máquina de escribir o
el ordenador carecen de tipo cursivo, los títulos se subrayan.

Prevenciones:

a) Las letras cursivas no sustituyen a las comillas en las transcripciones,


aunque éstas sean muy largas.

b) Las letras negritas no sustituyen a las cursivas.

4.7. La letra negrita

La llamadas negritas se usan solamente para destacar un dato,


por ejemplo en actas y notificaciones ministeriales y judiciales.

4.8. Pronombres

Aquel En aquel incidente ( aquella, aquellos, aquellas).

14
Aquél Pronombre personal: Si aquél lo intenta nuevamente (aquélla,
aquéllos, aquéllas).

Este Este reporte se hará por duplicado (esta, estos, estas).

Éste Pronombre personal: La sesión será presidida por éste (una


persona o cosa inmediata anterior; de la que omite el nombre) (ésta,
éstos, éstas).

Ese Se debe observar ese acuerdo (esa, esos, esas).

Ése Pronombre personal: Ése fungirá como secretario (una persona


o cosa inmediata anterior; de la que se omite el nombre) (ésa, éso,
ésas).

4.9. Mayúsculas y minúsculas

La letra inicial de una palabra se escribe en su forma mayúscula


para dar relieve a esa palabra, atendiendo al especial carácter de los
significado por ella o indicando que ella encabeza el discurso o la
oración.

Se escriben con mayúsculas:

a) La primera palabra de un escrito: la que va después del punto; la que


sigue a un signo de cierre de interrogación o admiración, si no se
interpone una coma; y la que va después de dos puntos, siguiendo a la
fórmula de encabezamiento de una carta o reproduciendo palabras
textuales.

b) Todos los nombres propios y los sobrenombres que los sustituyen o


acompañan. Cuando un nombre propio de ciudad lleva artículo, lo más
frecuente de escribir éste también con mayúscula.

c) Las palabras que designan a Dios o a la Virgen María:

d) La primera palabra del título de un libro, artículo, película o piezas


teatrales.

Minúscula:

Se deben poner con minúscula las siguientes palabras, a menos


que forman parte de un propio:

a) Los gentilicios: michoacanos, centroamericanos, guatemaltecos.

b) Los cargos, nombramientos, tratamientos: doctor, vocal ejecutivo,


licenciada, presidente, magistrado, juez, consejera, señor, gobernador.

15
c) Los accidentes geográficos, cuando sólo sea un dato: río, Amazonas,
lago Notario, península de Baja California, continente americano.

d) Los puntos cardinales, días de la semana, meses del año y


estaciones: el norte de México, martes, diciembre, verano.

e) Los nombres de las ciencias y sus derivados, idiomas, artes: derecho,


filosofía, cátedra de derecho del trabajo, francés.

f) Las citas de las partes en que se divide una ley: sección, título, base,
capítulo, artículo, fracción.

g) Las siguientes palabras: nación, historia, humanidad, península


ibérica, administración pública, gobierno, entidades federativas, máxima
casa de estudios, siglo.

h) Los nombres de las doctrinas y sus seguidores: zapatistas,


positivistas.

i) Las voces generales: tribunales colegiados de circuito, juzgados de


distrito, la universidad pública.

4.10. Conjugación de verbos

Aunque ya nos es común en nuestro idioma el uso de algunas


formas del verbo en modo subjuntivo en el lenguaje cotidiano, los
legisladores y las legisladoras se muestran muy propicios a su uso en
los textos legales, tal vez porque piensan que es “más jurídico”; pero
esas formas ya no son necesarias, y además le restan claridad a la
expresión de la ley.

4.11. Gerundio

Estamos ante las formas verbales ando para la primera


conjugación, iendo para la segunda y tercera.

Con frecuencia se les denomina verboides por no tener la fuerza


activa de los verbos personales, pues queda impreciso el tiempo, ya que
no pueden catalogarse como presente, pretérito ni futuro y tampoco
tienen persona gramatical.

Cabe notar que existe una polémica sobre el empleo del gerundio
en el idioma castellano. Por una parte existe un buen número de
maestros que prohíben de manera tajante el empleo de gerundios en
vista de los frecuentes usos erróneos de los anuncios comerciales, en
prensa, radio y televisión. También en los documentos judiciales se
observa el empleo abusivo de los gerundios.

16
Reglas para el uso del gerundio:

a) Con el verbo estar se emplea con frecuencia el gerundio y entonces


expresa acción continuada, repetida o duradera. No conviene emplearlo
para actos instantáneos o de corta duración.

b) Referido a un verbo personal en calidad de complemento, la acción


del gerundio deber ser simultánea o anterior a la del verbo personal,
pero nunca posterior.

c) El gerundio nunca debe usarse como adjetivo ya que el gerundio


posee índole adverbial. Existen dos expresiones hirviendo y ardiendo,
las cuales pueden fungir como adjetivos.

“…Al que por cualquier motivo, teniendo a su cargo la administración o


el cuidado de bienes ajenos, con ánimo de lucro perjudique al titular de
éstos, alterando las cuentas o condiciones de los contratos, haciendo
aparecer operaciones o gastos inexistentes o exagerando los reales,
ocultando o reteniendo valores o empleándolos indebidamente, o a
sabiendas realice operaciones perjudiciales al patrimonio del titular en
beneficio…”

“…Al que tenga a su cargo la administración o el cuidado de bienes


ajenos, con el ánimo de lucro perjudique al titular de éstos, altere las
cuentas o condiciones de los contratos, haga aparecer operaciones o
gastos inexistentes o exagere los reales, oculte o retenga valores o los
emplee indebidamente, o a sabiendas realice operaciones…”.

4.12. Concordancia

Si un adjetivo califica a uno o más sustantivos masculino (s) y


femenino (s) predomina la concordancia en masculino plural.

La concordancia no es solamente la conformidad entre dos o mas


palabras en género y número, y de verbos con el sujeto en número y persona,
sino que es también la concordancia de las frases entre sí.

Otro de los errores de concordancia más notables, característicos de la


redacción judicial y legislativa, consiste en la forma apocopada al omitir la letra
“n” al final de un verbo que por el contexto debería ir en plural.

4.13. “Hasta”

Esta preposición sirve para expresar el término de tiempo,


lugares, acciones o cantidades: “Desde México hasta Oaxaca”. También
se usa como conjunción con valor incluyente: “canta hasta cuando

17
Se le da un valor incluyente a la preposición hasta, y no para
expresar el tope o el límite de la cantidad.

4.14. Queísmo

El abuso del relativo que es una de las palabras más frecuentes


en la redacción. Por ello es preciso estar vigilantes a fin de evitar este
“tormento del escritor y martirio del lector”.

Que como partícula es invariable y se emplea para reproducir el


concepto anterior –antecedente- relacionado éste con la siguiente
oración: El novio que tuviste, murió.

4.15. Empleo abusivo de las palabras cosa, algo, esto eso

Cosa es probablemente la palabra de sentido más vago, más


impreciso, el vocablo más vulgar y trivial de la lengua.

Otro tanto sucede con la palabra algo, que es un


pronombre indefinido. Se usa correctamente cuando se pretenda dar a
la frase un sentido indeterminado; cuando se quiera mencionar algo
(aquí correctamente empleado) sin precisar lo que ese algo sea.

Por influjo del francés se introducen con muchas


frecuencias los pronombres demostrativos esto y eso en castellano.

4.16. Preposiciones

En español contamos con diecinueve proposiciones, a saber: a,


ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para,
por, según, sin, so, sobre, tras. –Ver copias-.

Capítulo Quinto

Normas e incorrecciones de la Sintaxis

5.1. Sintaxis

Sintaxis es parte de la gramática, que enseña a unir las palabras


para formar oraciones.

Lamentablemente, cada día es más frecuente encontrar textos


legislativos sintácticamente muy mal construidos, por la creciente
ignorancia de las normas gramaticales y sintácticas por parte de los
legisladores y legisladoras.

5.2. Párrafos largos

Cuando los párrafos son muy largos, la comprensión se pierde en


sucesivas oraciones subordinadas y frases explicativas. Este fenómeno,

18
además de resultar impropio técnicamente, provoca en los lectores o
lectoras el llamado “cansancio psicológico”, que suele producirse al leer
e incluso antes de proceder a la lectura, por la falta de puntos y aparte y
las necesarias sangrías en cada párrafo.

5.3. Frases largas

Las ideas se comprenden y memorizan mejor, expresadas


mediante frases cortas, que por medio de frases largas. Pero esto no
quiere decir que se adopte un estilo telegráfico.

El redactor o redactora no deben renunciar a los recursos de la


gramática, pero hay que tener cuidado ante el desmedido abuso de la
frase larga, pues dificulta la comprensión inmediata de la norma jurídica
por el ciudadano o ciudadana, y su exégesis por los y las interpretes del
derecho. En las leyes, las oraciones deben ser cortas, para facilitar su
comprensión. Otras manifestaciones del lenguaje del derecho pueden
disfrutar de mayor flexibilidad ante la longitud de la frase (exposiciones
de motivos o la literatura científico-jurídica).

5.4. Ideas Desordenadas

Aunque el idioma español es muy flexible en cuanto a la


colocación de los elementos de la oración, ya que permite construir una frase
de acuerdo con un orden psicológico; es decir, con la importancia de lo que
quiere destacar.

En la redacción de una norma, más que en cualquier otro tipo de


escritos, se debe procurar seguir estrictamente las reglas gramaticales del
lenguaje. Sin embargo, en muchas normas jurídica es posible hallar
construcciones que rompen la mencionada estructura gramatical, en que el
verbo aparece de manera caprichosa en cualquier parte de la oración.

El canon que ordena la sintaxis del idioma español indica que las
oraciones deben estructurarse ordenando el sujeto seguido del verbo y del
predicado.

5.5.Inversión de palabras

El hipérbaton o inversión del orden regular en que se deben colocar las


palabras en la oración es un defecto común en la expresión hablada y escrita.
De modo que si se invierten las palabras se le da otro significado a la
expresión.

En el lenguaje hablado, la mayoría de las veces es posible advertir y


enmendar los errores de ese tipo, por la velocidad de la expresión, pero en el

19
lenguaje escrito casi siempre se dispone del tiempo suficiente para corregir
esas contravenciones sintácticas, a veces muy sutiles.

5.6. Omisión del Sujeto

Durante la lectura, los lectores desarrollan estrategias para comprender


lo que no está explícito en el texto.

Pero cuando en una frase o en un nuevo párrafo no se entrega la


información necesaria para comprender el texto, como cuando se omite
nombrar al sujeto, la lectura se dificulta, o se vuelve ambigua.

Sin caer en redundancias, en cada párrafo se debe entregar la


información completa para evitar la oscuridad o la ambigüedad, y que el texto
se comprenda fácilmente. Para hacerlo más claro, a los textos anteriores les
hace falta la información que destacamos en negritas:

5.7. Defectos de Enlace

Tanto las conjunciones, las frases conjuntivas, los adverbios y los modos
adverbiales sirven para enlazar los párrafos y las oraciones, pero cuando
faltan, o se emplean indebidamente, el estilo suele resultar incoherente o
incompleto.

5.8. Falta de nexos

Cuando entre las oraciones no aparecen los mencionados nexos


(frases de transición, locuciones adverbiales, preposiciones,
conjunciones), y en su lugar únicamente se ponen comas, puede
suceder que la comprensión del texto se dificulte por obligar al lector o
lectora a deducir los nexos que el texto ha omitido.

5.9. Elipsis

Se dice que una frase es elíptica o incompleta cuando le falta


alguno de sus elementos fundamentales. En muchos casos el contexto
o la forma de expresión aclaran la omisión, como cuando falta el verbo:
“Mañana, reunión de consejo”, en donde la coma sustituye el verbo
habrá. Este tipo de construcción ofrece mayor brevedad y concisión en
los giros. Pero este afán de condensar telegráficamente no es admisible
en un texto de claridad y precisión como es una norma jurídica.

5.10. Voz Pasiva

Es una forma de conjugación que sirve para significar que el


sujeto del verbo es paciente; es decir, el que recibe o padece la acción;
por ejemplo: “por el secretario será firmado el acuerdo”, al contrario de la
voz activa: “l secretario firmará el acuerdo”.

20
5.11. Falta de cohesión

Al redactar una norma, es necesario ligar de manera coherente la


idea inicial de una frase, a la idea final de la frase precedente o la idea
general del párrafo:

5.12. Incoherencia

En muchas ocasiones la coherencia se altera, y la expresión


pierde claridad, cuando se producen cambios poco correctos en el
sujeto, o en la persona, voz o tiempo del verbo.

5.13. Frases de Transición

Otro aspecto que se debe de cuidar al redactar es la coherencia


entre las frases de transición.

5.14. Alteraciones en la persona

“Si varias personas toman parte en la realización de un delito


determinado y alguno de ellos comete un delito distinto al acordado,
todo serán responsables de éste…” .

Correcto:

“Si varias personas toman parte en la realización de un delito


determinado y alguna de ellas comete un delito distinto al acordado,
todas serán responsables de éste…” .

5.15. Ambigüedad sintáctica

Una oración mal construida entorpece la comprensión inmediata,


sobre todo por la equivocidad que supone el interpretar de varias
maneras un antecedente.

5.16. Elementos Modificadores

Los modificadores o modificativos son palabras o expresiones que


califican, determinan o amplían el significado de una parte de la oración,
como los adjetivos, los adverbios, los elementos incidentales, los
complementos circunstanciales, los modos adverbiales, y los
determinativos.

En este lugar sólo nos vamos a referir a las frases explicativas y


los adverbios y modos adverbiales, que son los que inducen a error con
más frecuencia.

5.17. Omisión del artículo y otras partículas

21
Es característica del lenguaje judicial y legislativo la omisión del artículo
en muchos supuestos en que el lenguaje cotidiano lo pondría:

Cuando se cambian o se omiten dichas partículas, el texto se vuelve un


camino con baches, porque el lector o lectora tropiezan durante la lectura al no
encontrar el elemento gramatical requerido.

No olvidemos que en nuestro idioma los sustantivos deben ser


individualizados e identificados en su género y en su número a través de los

5.18. Frases Propositivas

Muchas veces, este tipo de frases dentro de un párrafo alargan la


oración innecesariamente.

Estas frases de transición sólo son admisibles al final de un


párrafo para preparar la atención a lo que sigue después en las
enumeraciones de fracciones o incisos.

5.19. Repetición de ideas

La tautología es la repetición viciosa e inútil del mismo


pensamiento expresado de distinta manera, y afecta una de las
cualidades de la redacción: la concisión, es decir, el empleo exclusivo de
ideas esenciales.

“….La materia del recurso se limitará a la decisión de las cuestiones


propiamente constitucionales sin poder comprender otras.

5. 20. Redundancias

Al igual que la tautología, el pleonasmo o redundancia inútil atenta


contra la economía de palabras, contra la exigencia de la brevedad.

5. 21. Repetición de palabras

En muchos casos la repetición de palabras afea la oración y


demuestra pobreza en el lenguaje:

5. 22. Pronombres

La función principal del pronombre es sustituir al nombre o


sustantivo para evitar repeticiones.

5.23. Solecismos

Algunos errores más frecuentes que se observan en los textos


legislativos son los solecismos o falta de sintaxis, una veces por

22
ignorancia de las normas gramaticales y otras veces por imitación de
estilos de escribir que se ponen de moda, como la construcción
sintáctica caracterizada por la abreviación de elementos de una frase
(solecismo) con el propósito de enfatizar o englobar dos acciones al
mismo tiempo. Esta manera de redactar complica la lectura y desfigura
el idioma.

5.24. y/o, y/u

El uso de y/o, y/u es inadecuado en la redacción, es un intento de


suplir la ausencia de las palabras latinas vel (alternativo inclusivo) y aut,
y por confuso debe evitarse.

5.25. Números y cantidades

En algunos supuestos especiales, como fechas, números,


paginaciones, se sugiere que se haga en números arábigos. Las
cantidades se deben escribir en letras y no en números.

5.26. Vicios de construcción más comunes

FORMA INCORRECTA FORMA CORRECTA

A grandes rasgos Brevemente, rápidamente

A virtud de En virtud de

Con el objeto de Con objeto de

Contencioso-adminstrativo Constencioso administrativo

De acuerdo a De acuerdo con

Dispuesto por el artículo Dispuesto en el artículo

El suscrito El que suscribe

En base a Con base en

En función de Según, de acuerdo con

En la medida que En la medida en que

En relación a Con relación a, en relación con

Por eso por lo que Por eso

23
Medios masivos de comunicación Medios de comunicación masiva

Parece ser que Parece que, o al parecer

Propugna por Pugna por, o propugna

Tener lugar Efectuarse, suceder

Tesis jurisprudencia Tesis de jurisprudencia

Toda vez Una vez que, puesto que

Capítulo Sexto

Normas e Incorrecciones del Léxico

6.1. Léxico

Además de los anteriores defectos técnicos, gramaticales, de ortografía


y sintaxis, algunos legisladores y legisladoras tienden a complicar el léxico de
las leyes, como si las palabras comunes, en sus acepciones más conocidas,
fueran impropias del lenguaje legal, y adoptan voces de significado impreciso
para los lectores y lectoras, en detrimento de otros términos de significado más
claro.

Lo que los expertos y expertas en técnica legislativa denominan


“racionalidad lingüística”, para referirse al uso concreto del lenguaje en las
leyes, nosotros creemos que más bien se trata de una falla de precisión en el
uso del lenguaje.

Consideramos en este lugar al léxico como el caudal de voces,


modismos y giros empleados por el legislador o legisladora en la redacción de
una ley.

Al elegir las palabras que conformen la ley, el redactor o redactora deben


procurar un equilibrio entre tecnicismo (que garantiza la precisión) y
naturalidad (que garantiza la inteligibilidad general). Para ello deben

24
seleccionar el léxico común entre aquellas palabras más asentadas en la
lengua en la lengua y con significados más claros y concretos.

“Es esencial que las palabras de las leyes exciten las mismas ideas en
todo los hombres”, recomendaba Montesquieu.

En la redacción de las leyes no es aconsejable el empleo de la retórica,


entendida como “el arte de bien decir, de embellecer la expresión de los
conceptos, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar,
persuadir o conmover”.

Los y las lingüísticas señalan la existencia de una fraseología propia en


los textos legales: construcciones arcaizantes, frases formularias,
redundancias, latinismos, perífrasis y otros usos lingüísticos, que, rigor no
forman parte del derecho como lengua técnica, sino que constituyen rasgos de
estilo, y es aquí precisamente, donde el legislador y legisladora deben
reflexionar a la hora de redactar una ley.

6.2. Términos burocráticos

Jesús Prieto de Pedro, quien se ha dictado al estudio de las características


sintácticas y léxicas del lenguaje legal, destaca algunos vicios de ese lenguaje.

Entre otros, señalan voces propias del lenguaje burocrático.

Constituye por es

Contemplar por tener en cuenta

Instancias por organismos, autoridades

Tratamiento por regulación

Expira por termina o finaliza

Conferir y otorgar por dar

Ejercicio por uso

Así como disponibilidad, cumplimentar, determinar la procedencia, priorizar…

25
El mismo de Prieto de Pedro da un ejemplo extraído del derecho español
para comprobar la presencia de algunas de esas palabras en los textos legales:

“Esta disponibilidad debe lograrse sin degradar el medio ambiente en


general, y el recurso en particular, minimizado los costes socio-económicos y
con una equitativa asignación de las cargas generadas por el proceso, lo que
exige una previa planificación hidrológica y la existencia de unas instituciones
adecuadas para la eficaz administración del recurso en el nuevo Estado de las
Autonomías”.

Y, sin alterar la estructura gramatical del párrafo, propone otra sencilla


forma:

“La explotación del agua debe llevarse a cabo sin daño alguno para el
medio ambiente, ni para la propia agua, con el menor coste social y económico,
y con un justo reparto de las cargas….”.

No se recomiendan usar las palabras como propugnar, prerrequisitos,


inasequible, dinámica, priorizar, premisa, problemática, aquiescencia,
implantar, que para nosotros suenan presuntuosas, y que no sabemos si
añaden algo a las ideas viejas.

Algunos opinan que los lectores y lectoras obtienen una imagen mental
más clara al leer palabras de uso común, como ejemplo privilegios,
contradictorio, preferencia, evidente, que al leer paradigma, o estereotipo,
prerrogativas, paradójico, preeminencia, axiomático, y que los circunloquios
abstractos retardan la compresión debido a que no crean una imagen mental
inmediata. Así, es mas claro, más compresible, al verbo gastar que hacer
dispendios.

6.3. Palabras extensas

Está asimismo demostrando que la abundancia de palabras extensas en


las frase entorpece su compresión; prefiérase, por lo tanto, cuando sea posible,
el vocablo mas corto (exceso por extralimitación, uso por utilización, entrega
por otorgamiento, etcétera), y, en particular, evítense los adverbios terminados
en mente que sean susceptibles de ser reemplazados por otros más breves
(anteriormente o previamente por antes; posteriormente por después).

26
¿Que hay de malo que se diga entre estados, o dentro de los hospitales,
en vez de interestatal, intrahospitalario?

Sin embargo, es preciso advertir que, por regla general, las palabras
breves tienen fuerza, pero hay que tener presente que la brevedad es un
principio, no una norma obligatoria.

6.4. Locuciones propositivas y adverbiales

En muchos casos algunas de estas expresiones pueden sustituirse por


conjugaciones o adverbios de inteligencia mas clara.

En este sentido: así

En este supuesto: así, cuando

Con la excepción de: salvo

En la hipótesis de que: si

En el caso de que: si, cuando

Por esta razón: así

Sobre la base de: así, cuando

Por otra parte: además

Un solo ejemplo:

“Articulo 418. (CPF) La pena de presión deberá aumentarse hasta tres


años más y la pena económica hasta en mil días multa, para el caso en el que
las conductas referidas en las fracciones del primer párrafo del presente
articulo afecten un área natural protegida”.

Mejor:

“La pena de presión deberá aumentarse hasta tres años más y la pena
económica hasta en mil días multa, si las conductas referidas en las fracciones
del primer párrafo del presente artículo afecten un área natural protegida”.

27
6.5. Locuciones expletivas, o “muletillas”

Son las voces o partículas que, sin ser necesarias para el sentido, se
emplean para hacer armoniosa la locución:

Entonces

No obstante

En suma

Por tanto

Es decir

Ahora bien

Asi

O sea

Pues

Sin embargo

En su caso

En su defecto

En principio

En efecto

En realidad

En todo caso

En definitiva

Asimismo

De la misma manera

Toda vez que

28
Pero cuando las anteriores y otras expresiones, propias del estilo de
cada redactor de normas, se repiten continuamente, se convierte en muletillas.

Muchas de estas expresiones casi siempre resultan irrelevantes, pues


en general no a portan nada nuevo, y en cambio su inclusión a veces resultan
ambigua o introduce dudas de interpretación.

6.6. Perífrasis o circunlocución

“Circunloquio” es el rodeo de palabras para dar a entender algo que hubiera


podido expresarse mas brevemente.

Estos rodeos de palabras hacen pesada la oración y configuran un estilo


burocrático alejado del lenguaje llano; por ello deben ser siempre evitados,
lo que, en todo caso, resulta muy fácil:

Efectuar el control: controlar

Estar en posesión: poseer, tener

Tomar parte: participar

Hacer entrega: entregar

Realizar el análisis: analizar

6.7. Lenguaje burocrático y funcional

En muchas exposiciones de motivos a quedado la huella de un lenguaje


operativo -propio de gente de la política y burócratas-, que algunos
legisladores y legisladoras consideran elegante y erudito, de voces que
envuelven y absorben conceptos abstractos estereotipados.

La característica principal de este modo de expresión es la


combinación de voces del lenguaje político, como: cauces jurídicos,
movilidad demográfica sincronizada, estructura generacional
convergente; otras más, con tendencia a la anfibología o a la
ambigüedad, como involución, partitocracia, solidaridades desplegadas.
Son expresiones tan rotundas que nadie se detiene a pensar en lo que
quieren decir.

29
Este léxico ortopédico, que invade en forma desbocada freno en
los textos legislativos, pues su uso desfigura el idioma.

6.8. Lenguaje científico-literario

Algunos y algunas juristas gustan de la literatura oculta; incluso, la


bibliografía jurídica universal registra obras de grandes autores y autoras con
inclinaciones literarias; pero ¿tendrá alguna utilidad para la legislación explicar
en esa forma lo que una norma establece?.

“La implantación de un cimiento tan sólido de convivencia, que vale


tanto como decir de futuro, por fuerza deja de producir beneficiosos efectos a
lo largo y ancho del ser nacional insuflando nueva savia y nuevas energías en
los últimos reductos de la organización social; en una palabra, regenerando un
tejido social desatendido cuando no decrépito y lacerado por los sucesivos
embates de cuantos vicios y abusos asolaron nuestra vida pública,
transformándola en campo de agramante de quienes disputaban el dominio de
las instituciones para satisfacción de privados intereses”.

6.9. Adverbios

Algunos adverbios, como realmente, lógicamente, francamente, se


pueden colocar en cualquier parte del texto, pero real y francamente la mayoría
de las veces en ninguna hacen falta.

6.9. Adjetivación

Joaquín Bayo Delgado comenta algunos casos de adjetivación errónea


en el lenguaje forense, que también se aplican al lenguaje legislativo.

Los adjetivos en general deberán ir detrás del sustantivo al que se refieren,


pues es habito del lenguaje jurídico, por arcaísmo, colocarlos antes, antes en
función atributiva, cuando normalmente es predicativa ( se dice
“correspondiente tramite” en lugar de” tramite correspondiente”) ….

-“Proceso debido” carece de sentido, pues significa “proceso que se debe”,


en tanto “debido proceso” equivale a “proceso necesario” o “pertinente”.

30
También es frecuente colocar el adjetivo tras un complemento preposicional
del nombre al que se refiere, creando así posibles ambigüedades:
“contestación a la demanda adjunta”. En este caso puede recurrirse
precisamente a la anteposición (“adjunta contestación a la demanda”) para no
deshacer la unidad conceptual…

6.10. Lenguaje judicial-administrativo

Además las leyes, existen otras clases de escritos jurídicos: exhorto,


requerimiento, demanda, diligencia, providencia, sentencia, ejecutoria, acta
etcétera. Cada uno de esos documentos tiene una terminología propia, que en
su mayoría no pertenece al derecho como lenguaje técnico. Quienes redactan
las leyes también adoptan muchas expresiones provenientes de esos textos.

Un ejemplo de lo anterior son los arcaísmos, es decir, una serie de usos


lingüísticos del pasado que perviven en esos documentos, pero que los
hablantes sienten arcaicos, sin correspondencia con el estado de la lengua
actual, como la conservación de las palabras y otras expresiones en desuso,
como “señoría” por “juez” o “magistrado” “foja”, por “hoja”; “ otrosí”, por
“además”; “no ha lugar”, por “denegado” o “ se procede”, que seria la respuesta
normal y comprensible para una petición no concedida, etcétera.

6.11. Ambigüedad semántica

La ambigüedad semántica es una imprecisión característica no de la


referencia si no de los sentidos de los predicados.

Una expresión como… “deberán ajustarse a los principios de la ley”, deja


incierto cómo se debe entender el termino “ley”, pues se podrá referir a una
ley especifica, pero no mencionada, a una futura ley, o a la generalidad de
las leyes.

Articulo 105 (CPF). La prescripción es personal y extingue la pretensión


punitiva y la potestad de ejecutar las penas y las medidas de seguridad, y
para ello bastara el transcurso del tiempo señalado por la ley.

31
En este caso, para evitar la indeterminación es preferible especificar de
que ley se trata.

6.12. Lenguaje coloquial

El lenguaje de las leyes no admite giros populares que pudieran parecer


auténticos u originales.

“Ejemplo: Articulo 201 bis (CPF). Al que promueva, publicite, invite, facilite o
gestione por cualquier medio a persona o personas que viaje al interior o
exterior del territorio nacional y que tenga como propósito tener relaciones
sexuales con menores de dieciocho años de edad, se le impondrá una pena de
cinco años a catorce años de prisión y de cien a dos mil días multa”.

¿Que deben entender las y los habitantes de Jalisco, por ejemplo,


jurídicamente por “interior” de la Republica, que no deja de ser una expresión
coloquial de las y los capitalinos mexicanos? , ¿Desde donde se da
connotación?, ¿desde el centro del país o desde una frontera?

6.13. Falsos términos técnicos

Miguel Ángel Camposeco Cadena llama la atención sobre el empleo de


falsos términos técnicos, como “pleno dominio”, por “propiedad”. Los y las
especialistas de cada área jurídica sabrán hacer esa distinción. De ahí la
importancia de la participación de ellos y ellas en la redacción o revisión de una
ley.

6.14. Ambigüedad pragmática

Un enunciado es pragmáticamente ambiguo cuando puede ser utilizado


para cumplir diferentes actos de lenguaje, y el contexto no queda claro que
acto lingüístico ha sido cumplido.

Aunque no es común encontrar normas con este tipo de enunciados,


podríamos ejemplificar lo dicho con el siguiente precepto:

“Los hijos y sus ascendientes se deben respeto y consideración reciproca”.

32
Sin tomar en cuenta la falta de concordancia (debe decir recíprocos), un
enunciado así se podrá interpretar como una declaración, o como cualquier
otra cosa, pero nunca como un mandato.

6.15. Imprecisión

El lenguaje jurídico es técnico, y por eso la precisión en el empleo de las


palabras concierne a la técnica. En nuestro sistema jurídico el legislador y
legisladora utilizan ese lenguaje técnico, propio de las leyes.

La precisión es, junto a la claridad, una de las cualidades principales de las


leyes. Así como el lenguaje jurídico exige precisión en cada uno de sus
términos, así también el lenguaje jurídico exige precisión en cada uno de sus
términos, así también el lenguaje que se use para explicar una norma debe ser
propio, congruente y preciso, para evitar la vaguedad o la ambigüedad.

6.16. Expresiones impropias

El legislador o legisladora deberán poner especial cuidado en el empleo de


ciertas expresiones compuesta, cuyo significado a veces es erróneo.

6.17. “Mismo”, “misma”

El lector o lectora se podrá dar cuenta de que en mayoría de los casos el


empleo de los adjetivos mismo, misma -cada día más frecuente en los escritos
legales- resultan ambiguos, por lo cual es conveniente evitar su uso; es
preferible repartir el antecedente o usar un nombre personal.

6.18. Aforismo y latinismo

En este punto radica otra de las notas sobresalientes de


conservadurismo del discurso legislativo.

Un recuento de los múltiples tipos de expresiones y términos latinos


usados por los legisladores y legisladoras y juristas investigadores e
investigadoras nos obliga a hacer una clasificación de esos giros.

a) Aforismos. El uso de algunos aforismos y burocráticos medievales


enunciados principios generales de derecho deben desterrarse de los textos
normativos.

33
Sin embargo, algunas de esas antigüedades léxicas a menudo
demuestran más vitalidad, precisión y economía lingüística, en el nivel
técnico jurídico, que sus correspondientes malas traducciones (pues casi
siempre se hacen de manera literal). Como sus expresiones sintéticas de
principios y reglas, algunos aforismos evitan toda una explicación.

Por estas razones, estamos de acuerdo con Prieto de Pedro en que


nada se opone al uso de aforismos universalmente conocidos todavía en la
literatura jurídica, y en el lenguaje de los abogados, como

Iter criminis

Pacta sunt Servando

Ad valorem

Erga omnes

Rebus sic stanibus

Non bis in idem

Ius cogens

Iura novit curia

Habeas corpus

Pero es oportuno señalar que, de acuerdo con la buena técnica


legislativa, muchos de esos principios aún vigente se usan en su versión en
español: “primero en tiempo, primero en derecho”. –primum tempore, potior
jure); “La ley sólo queda abrogada o derogada por otra posterior”, -lex
posteriori derogat priori); “Nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo
delito” –non bis in idem-; “Todo tratado en vigor obliga a las partes y debe
ser cumplido por ellas en buena fe” –pacta sunt Servando-.

b) Los latinismos no dejan de ser cultismos, lo que ha motivado que


paulatinamente se hayan excluido del lenguaje de las leyes. Nunca hemos
comprendido la utilidad de expresarse hoy con la elengtia iuris de que habla
Ihering, al emplear latinismos sin ningún significado especial, desconocido por
la mayoría, y con traducción en la forma común o romance.

34
Son muchas leyes en que se emplean locuciones y vocablos latinos con
una clara y precisa traducción en español actual.

“La prisión para este caso no podrá bajar del maximun fijado en el artículo
precedente, pudiendo llegar hasta nueve años a juicio del juez, y…”.

Recordemos que hoy en día predomina la forma en español de muchas


expresiones latinas, por la mutación que se ha producido con el tiempo, desde
las verborum significaciones romanas, pasando por las exposiciones
medievales de nominum legalium, hasta las actuales definiciones jurídicas.

6.19. Neologismo

No son palabras de la lengua española los neologismos, las palabras de


un idioma extranjero y los latinazgos.

Los neologismos solo se pueden utilizar en la redacción de la Ley si


existe una necesidad de recurrir a ellos porque no existe la lengua que se
utiliza un vocablo con igual significado.

Es preferible el uso de vocablos de la lengua española y evitar el


empleo de palabras nuevas, ya que la dinámica de la lengua hace difícil
precisar cuando una voz o giro lingüísticos dejan de ser nuevos y adquieren
general aceptación, por lo que tener como pauta su uso generalizado puede no
ser aconsejable.

6.20. Negaciones

En la actualidad algunos legisladores o legisladoras han adoptado la


costumbre de complicar las formas de expresión, y en vez de la sencilla
inasistencia escriben la no-asistencia (con guión); el no-pago, etcétera.

Lo mismo ocurre con palabras compuestas a partir de prefijos negativos o


privativos, como inaplicación, que las y los afectos a lo novedoso dejan en
la no aplicación, y todavía más: otros prefieren el rebuscado no es
infrecuente en vez del claro es frecuente.

6.21. Sinónimos

Por lo que hacen los sinónimos, se puede sostener que si bien en general
su empleo es recomendable, para evitar la pobreza del lenguaje, por la

35
repetición de palabras en materia legislativa conviene tener precaución en su
empleo, ya que su uso de un concepto, a fin gramaticalmente, pero
connotaciones jurídicas diferentes pueden dar lugar a anfibología, y en
consecuencia, interpretaciones equivocadas.

La ley no debe ser redundante; no debe convertirse en un diccionario de


sinónimos, como sucede con el artículo 72, inciso H, de la Constitución
Mexicana, en el que se aluden a “contribuciones” o “impuestos”.

6.22. Cacofonía

En la redacción legislativa hay aspectos que parecen intranscendentes,


como la repetición de sonidos iguales o semejantes (cacofonía) y periodos que
suenan a verso (consonancias), pero que distraen la atención de los lectores.

La armonía no esta reñida con la precisión y claridad de un texto normativo,


por lo cual debemos evitar esos sonidos desagradables a través de vocablos o
expresiones equivalentes:

6.23. Barbarismos

Cada día es mayor la lista de barbarismos que observamos en los textos


legislativos. Los barbarismos son faltas de lenguaje, que consisten en
pronunciar mal las palabras, o en emplear vocablos impropios.

Consiste el barbarismos: a) en escribir mal una palabra; b) en acentuarla


mal; c) en pronunciarla mal; d) en emplear voces de otros idiomas (del ingles
(anglicismos), del francés (galicismos)); e) en usar inútilmente arcaísmos
(palabras anticuadas, como “otrora” por “en ese tiempo”); g) en emplear
neologismos inútiles (palabras aun no registradas en el diccionario).

En muchos casos es mejor extender al frase, que distorsionar el


lenguaje a través de vocablos de fácil manufactura, pero de difícil
comprensión: “dimensionar”, “ejecutorización”.

Y es que la facilidad de convertir cualquier vocablo en una forma verbal


lleva aparejada la deformación de nuestro idioma.

36
Capítulo Séptimo

La Redacción Jurídica Actual

7.1. Características negativas

La redacción jurídica actual de manera general y dominante, acusa una


serie de características que van en contra de las reglas gramaticales, la
claridad y corrección de la expresión escrita y, en ocasiones, aun contra
la misma técnica jurídica. Esta, como ya lo hemos dicho, debe derivarse
directamente de las exigencias formales de la ley, sobre todo la adjetiva,
para hacer constar con exactitud y propiedad los actos procesales.

La redacción jurídica actual se caracteriza, entre otras notas, por


las siguientes:

 Las oraciones largas a la manera del antiguo estilo de escribir;

 Abuso en el uso de la coma;

 El gerundismo;

 El Queísmo;

 El mal uso de los pronombres demostrativos;

 El uso indebido de términos latinos como si fueran vocablos


propios del idioma español, y;

 Oraciones mal construidas y a veces hasta confusas.

Todo ello va, de manera directa, contra la claridad de la redacción.

En los documentos jurídicos, la coma debe usarse para hacer una


pausa, para separar partes de una misma oración de otra. En la
redacción jurídica, el punto y coma es apropiado antes de expresiones
como por lo tanto, por lo mismo, por tal razón, en vista de, etc. Su
propósito es hacer énfasis en lo que sigue. También puede servir para
separar oraciones cuyos contenidos están íntimamente unidos, como se

37
puede al principio del párrafo anterior, en la oración que sigue a la
enumeración de las características negativas; o para separa
enumeraciones largas, cuando en éstas se usan varias comas en una
misma oración.

7.2. Hacía una nueva redacción jurídica

Lo anterior, pone de relieve la necesidad de una buena redacción jurídica,


no sólo por la exigencia de un mejor lenguaje escrito en la actividad
jurisdiccional, sino por la conveniencia social de que no sólo los expertos en
cuestiones legales comprendan las actuaciones de los tribunales. También hay
otra poderosa razón para esforzarse en tener una mejor y más técnica
redacción jurídica, como lo es el rezago judicial del trabajo de los tribunales.
Este grave problema, que sin duda se debe a diversos factores, se ha
agravado seriamente por el creciente volumen de los asuntos y por lo poco
técnico de la redacción aplicada en los expedientes, lo cual provoca extensas
fojas escritas para hacer constar los actos procesales y las actuaciones
jurisdiccionales.

La buena redacción jurídica tiene dos vertientes:


 La gramatical, y;
 La técnica.

En realidad, la redacción jurídica es parte de la redacción general, aunque


por supuesto tiene sus peculiaridades, especialmente por razones de técnica
procesal. En efecto, las constancias escritas en un expediente judicial tienen
que responder a requisitos legales, especialmente aquellos provenientes de la
ley adjetiva. Un documento de naturaleza objetiva no sólo tiene que estar bien
escrito; también debe de contener los requisitos exigidos por la legislación
vigente. La conjunción de lo gramatical y lo técnico dará lugar a una redacción
adecuada a la seguridad jurídica; pero a su vez permitirá, lo que es muy
importante, una comprensión más cabal de la actuación de los tribunales de

38
parte de la sociedad en general, especialmente de los medios de
comunicación.

7.3. Posibilidades de una buena redacción jurídica

Abandonar prácticas arraigadas por el paso de los años siempre


es difícil, porque tal acción significa renunciar a algo muy familiar y
conocido, que ya está integrado a nuestra convicción y manera cotidiana
de realizar algo. La costumbre, cuando consiste en un hacer constante,
transforma la actividad en algo automático y mecánico. Eso explica la
resistencia a los cambios, especialmente cuando lo nuevo requiere
modificar lo que estamos acostumbrados a hacer de una cierta manera;
sin embargo, en el caso de una buena redacción jurídica, vale la pena el
esfuerzo por los altos fines sociales que con ello se alcanzarían en
relación con la actividad jurisdiccional y la de quienes en ella intervienen.

Capítulo Octavo

Técnica Jurídica

8.1 Supuesto Jurídico

El tema se verá en clase de manera práctica

8.2 Interpretación Legal

El tema se verá en clase de manera práctica

8.3 Escritos

Se hará escritos a manera de práctica en clase.

8.3.1 Averiguación previa (denuncia, querella)

Se hará escritos a manera de práctica en clase.

8.3.2 Demanda

Se hará escritos a manera de práctica en clase.

8.4 Promociones

39
Se hará escritos a manera de práctica en clase.

8.5 Comparecencias

El tema se verá en clase de manera práctica

40