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Reconstrucción de los edificios de la Ciudad de México

A José Luis Benlliure le tocó participar -como proyectista principal de la Dirección de


Arquitectura del Instituto Nacional de Bellas Artes- de manera destacada en ese
parteaguas que fue la respuesta ciudadana y arquitectónica a la devastación producida
por los sismos de septiembre de 1985 en el centro Histórico de la ciudad de México y de
algunas colonias de ésta. Como se ha dicho, una característica significativa de esa
reconstrucción fueron sus criterios urbanos y arquitectónicos, ya que se abandonaron los
paradigmas funcionalistas y del Estilo Internacional para buscar una edificación
contextualizada con los barrios y con los sectores que fueron devastados. Tal hecho se
dio sobre todo en el Centro de la ciudad de México, dentro de sus dos perímetros.
Destaca el hecho de que se reconstruyeron, en el sitio mismo de su colapso, cerca de
cincuenta mil viviendas –casi todas en vecindadas- de familias de bajos recursos.

José Luis Benlliure y el arquitecto Juan Urquiaga, director de la mencionada


dependencia del INBA –junto a un interesante grupo de colaboradores- definieron los
criterios para la reconstrucción de un buen número de edificios colapsados, en las calles
principales del Centro Histórico de la ciudad, dentro de la idea de integrarlos a la
imagen urbana y arquitectónica del sector, cuya dominante son los lenguajes eclécticos
decimonónicos y de principios de siglo XX. Tal hecho representó una magnífica
oportunidad de “recuperar” la unidad interrumpida por una modernidad irrespetuosa
con el patrimonio. Por ello, los principales criterios fueron: proyecto en larguillos,
uniformidad en las alturas, analogía de las tipologías de fachada, utilización de
recubrimientos de cantera gris -para igualarse a los edificios del entorno- y de tezontle
en donde fuera el caso, inserción de escultura, pero quizás el reto mayor fue el de dejar
el testimonio de la modernidad.

Los principios de Benlliure con respecto a la historia como generadora de


conocimientos para el diseño contemporáneo, junto a su mano maestra, fueron clave
para el éxito de la empresa que se propuso el Instituto. Los principales edificios
“reconstruidos” fueron:

Transformación, con el aprovechamiento de parte de la estructura del edificio


situado en la esquina cinco de Mayo y Callejón de la Condesa. Ahí se encontraba un
inmueble de altura rebasada con respecto a su entorno, diseñado por José Villagrán
García y Enrique del Moral con un lenguaje funcionalista manejado con calidad, pero
evidentemente no se integraba al contexto.

Transformación casi total del inmueble que tiene fachadas a la calle de Cinco de
Mayo y a la de Bolívar, en planta en “L”. En esta obra se destaca el manejo diverso de
las dos fachadas. En la de Bolívar, se utilizó una tipología y morfología similar –
incluido el uso de Tezontle- a la del contiguo Convento de Bethlemitas, y en la de cinco
de Mayo, se integró a los criterios del diseño decimonónico de los edificios contiguos.

Arreglo de las fachadas del edificio que ocuparon las oficinas de los
Ferrocarriles Nacionales de México, en la esquina sur de las mencionadas cinco de
mayo y Bolivar.

Remodelación del entorno del Palacio de las Bellas Artes, incluida la cúpula de éste.
Destaquemos aquí la Plaza frontal delineada con referentes nouveau y un proyecto –no
realizado- en la esquina de la Av. Lázaro Cárdenas y Eje Lázaro Cárdenas, justo frente a
la parte posterior de Bellas Artes, diseñado con un lenguaje emparentado con el
“nouveau art nouveau” de este importante inmueble porfiriano.

Museo para el mural de Diego Rivera “Un domingo en la Alameda”, contiguo a


la Pinacoteca Virreinal, en la Plaza de la Solidaridad, así como un proyecto de ésta.

Ya más alejados del centro, aunque dentro de su entorno, dos obras


significativas: nuevo edificio para la Cámara de Comercio de la Ciudad de México,
restauración del existente y remodelación de dos edificios anexos. Todos éstos en la
esquina de Paseo de la Reforma y Donato Guerra. Ampliación del Museo de San Carlos,

en la calle Puente de Alvarado.

José Luis Benlliure Galán


Hijo de José Luis Mariano Benlliure López de Arana y Soledad Galán y nieto del
escultor Mariano Benlliure, nació en Madrid el 16 de marzo de 1928. Muy pronto
mostró una extraordinaria pasión y facilidad por las artes: ya dibujaba con veinte meses
fascinando tanto a su abuelo escultor como a su padre arquitecto.

Alumno del Instituto Escuela hasta el inicio de la Guerra Civil Española. Durante los
meses que residieron en París, antes de exiliarse a México, iba a dibujar al estudio del
escultor Victorio Macho, que había trabajado de aprendiz con Mariano Benlliure. La
obra de Macho, con claras connotaciones clásicas, con tendencia a la estilización
geométrica de las formas, debió impresionar al pequeño José Luis, como se aprecia en
sus esculturas. En México comenzará la carrera de Arquitectura. En 1948 regresa con su
familia a Madrid, continua su formación en Roma, y en 1950 vuelve solo a México al
no poder revalidar sus estudios. Se titula con el Seminario Menor para la Ciudad de
México en 1954 (proyecto basado en el Monasterio del Escorial), proyecto que
integraba como parte de la arquitectura otras artes plásticas.

Del Seminario Menor se construyeron la Capilla Mayor y otras dependencias del


Seminario Conciliar de Tlalpan, que también integraba vitrales, murales de mosaico y
esculturas, como la sobria y refinada estatua de San Pablo en piedra que esculpió para el
vestíbulo. La talló utilizando diversas graduaciones del abujardado, uno más grueso
para la túnica, que le otorga una textura rugosa y le confiere un carácter más pétreo y
abstracto, y uno más suave y matizado, casi apomazado, en la cabeza y las manos,
sugiriendo un aspecto más carnal. Este tratamiento de la figura nos recuerda algunas
obras de Benlliure, como el busto de Miguel Moya para su monumento en el Retiro, ya
mencionado, o a otras dos estatuas de Victorio Macho, las de Galdós y Cajal, ambas
para los monumentos también ubicados en el Parque del Retiro de Madrid.

Su obra cumbre es El Conjunto Aristos (1957-1961); considerado uno de los mejores


edificios de México, en el que lleva al máximo nivel la integración plástica Para él
diseño el mural en mosaico de las panateneas y los relieves escultóricos de dos de las
fachadas, que modeló y talló personalmente, mostrando su dominio de las técnicas
escultóricas.
Convalida su título en Madrid (ETSAM, 1965). Viaja continuamente a España, donde
trabaja en solitario y con otros arquitectos, incluido su padre (su maestro, consejero, y
consultor) con quien sostuvo una correspondencia de casi mil cartas que evidencia la
colaboración y mutua influencia en su labor profesional. Colabora con Félix Candela.

Pedagogo y profesor durante 40 años; fundador de la escuela Arquitectura-


Autogobierno (1972-1976). Publica numerosos escritos sobre dibujo, composición,
prefabricación, etc.

INSTITUTO

POLITECNICO NACIONAL
ESCUELA SUPERIOR DE INGENIERIA Y ARQUITECTURA
UNIDAD TECAMACHACO

TEORIA DE LA ARQUITECTURA

José Luis Belliure Galan

PROF: MEYER VILEGAS EDUARDO MAURICIO


ALUMNO: JIMENEZ PRAXEDIS ENZO N.

GRUPO 2AV2