Está en la página 1de 2

La circulación de Walker

Sabemos que hay una circulación atmosférica que varía según la latitud, y que da lugar a las
células llamadas de Hadley (la más cercana al ecuador), de Ferrell (que se encuentra el latitudes
intermedias) y polar (la más cercana a los polos).

También existen unas células de circulación que varían según la longitud. La más importante es
la circulación de Walker, que se produce en el ecuador, sobre el océano Pacífico. El agua del
Pacífico de Indonesia y del norte de Australia está normalmente más caliente que la del otro
lado del océano, en las costas americanas, razón por la cual el aire tiende a elevarse en la zona
australiana, creando una depresión que induce una corriente de aire superficial que va de
América a Indonesia, llevando consigo grandes cantidades de humedad, que dejan importantes
lluvias cuando suben. En altura se crea una contracorriente de aire más seco en sentido contrario
en altura, que desciende conforme se enfría y se acerca a las costas americanas.

Una vista esquemática en tres dimensiones de la célula de circulación de Walker, que consiste
en vientos superficiales que soplan de este a oeste a lo largo del Pacífico tropical (flecha azul),
llevando aire húmedo hacia el oeste. Al llegar al Pacifico oeste, el aire húmedo se eleva,
formando nubes. El aire ascendente se va secando, al desprenderse de una gran parte de su
humedad en forma de lluvia. Este viento, al llegar a unos 10 o 12.000 metros de altura se dirige
del oeste al este, moviendo el aire seco hacia América del Sur. El aire desciende de nuevo hacia
la superficie al este del Pacífico tropical, seco y relativamente libre de nubes, completando el
circuito. Las presiones al nivel del mar son más altas bajo el aire seco descendente en el Pacífico
este que en el oeste, más cálido y más húmedo.

Los vientos correspondientes a la parte inferior de la circulación de Walker arrastran el agua


superficial cálida desde las costas americanas hasta las de Australia, ocasionando una surgencia
en las costas de Perú. Esta surgencia de agua fría y muy rica en alimentos hace que, en
condiciones normales, estas aguas sean muy ricas en pesca.

Cuando las condiciones del océano varían, la circulación de Walker se modifica.

La circulación de Walker está, por tanto, íntimamente relacionada con los ciclos de El Niño y La
Niña.

La teoría sugiere que el aumento de gases de efecto invernadero debería debilitar la circulación
tridimensional de la atmósfera en los trópicos, incluyendo la circulación de Walker. A medida que
aumentan las temperaturas y se evapora más agua de los océanos, la cantidad de vapor de agua
en la atmósfera inferior se incrementa rápidamente. Sin embargo, los procesos físicos impiden
que la precipitación aumente tan rápidamente como aumenta el contenido en vapor de agua de
la atmósfera tropical. Por tanto, con el paso del tiempo, la cantidad de vapor de agua transportado
a la atmósfera superior debe permanecer en equilibrio con la precipitación, el ritmo al que se
eleva el aire húmedo se ralentiza para compensar. Esto debe conducir a una disminución general
de la Circulación de Walker.