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CANARIO

El canario hosso japonés es todo un rey en las exposiciones. Es originario de Japón, y podemos
decir que es bastante reciente, ya que fue el siglo XX el que lo vio nacer después de que la cruza
por selección entre el rizado del sur con el Scotch Fancy resultara todo un éxito. En los trabajos
de selección se buscaba miniaturizar los ejemplares de hosso japonés.

Recién hizo su entrada en Europa en 1970, pero en Japón ya era conocido desde hacía siete
años. La COM lo reconoció en 1974. Se incluye en las razas de canarios de postura.

Características físicas del canario hosso japonés

Presenta una cabeza ovalada, de tamaño pequeño y con forma de cabeza de serpiente. Tiene
que presentar una leve inclinación hacia adelante, pero nunca está más baja que los hombros,
el cuello es alargado y fino en concordancia con el cuerpo.

Su delgado cuerpo, el cual oscila entre los 11 y los 12 cm presenta la forma de una cimitarra, el
sable curvo de Medio Oriente. La curvatura también acompaña a sus patas, pero de forma muy
leve, mientras que los muslos del canario hosso japonés están a la vista de forma parcial. La
separación moderada de las patas es importante para que de esa manera pueda adquirir la
postura requerida en la raza.

La forma de sus hombros es redondeada, son angostos y no hay cavidad entre ellos.

Sus alas, cuyo nacimiento no está del todo a la vista, están pegadas a su cuerpo, pero no llegan
a cruzarse y sus puntas deben estar algo distanciadas del cuerpo.

En cuanto a su cola, esta es fina y larga. Se arquea para pasar por debajo de la percha y es el
complemento indispensable para que el ave, en su totalidad, presente la clásica forma de media
luna por la que se la conoce.

Cuenta con un plumaje frondoso, pegado al cuerpo y muy liso. Todos los colores están
autorizados, incluso el rojo, pero se desaconseja las coloraciones artificiales.

Reproducción del hosso japonés

Si el canario hosso japonés goza de buena salud y las condiciones son propicias, podemos
esperar que brinden dos nidadas al año. No se recomienda una tercera nidada debido a que
ambos padres quedarán extenuados y la calidad de los pichones no será tan buena como en las
dos primeras.

Si tenemos la posibilidad de elegir los especímenes para la reproducción, se recomienda


seleccionar los que miden 11 cm y sean intensivos en vez de nevados. La endogamia no está
recomendada en el canario hosso japonés, a pesar de que es vastamente utilizada con el fin de
obtener ejemplares más pequeños.
A los efectos de que el gen intensivo no resulte demasiado fuerte y termine por generar defectos
tales como zonas sin plumaje alrededor de los ojos y muslos con un plumaje empobrecido, la
mejor opción es cruzar a un intensivo con un semiintensivo o dos ejemplares de este último tipo.

Consejos para la exhibición

Si queremos hacer que nuestro hosso japonés compita, será mejor elegir a uno de los ejemplares
que presente naturalmente la forma de cimitarra al pararse en su posadero. Si confiamos en
poder entrenarlos para que lo logren, estaremos perdiendo valioso tiempo que podríamos
emplear en mejorar las condiciones del aquel que sí presente la posición de manera innata.

La jaula de exhibición es la de Border con dos posaderos. Son penalizables canarios demasiado
grandes, sobre todo que superen los 12,5 cm de longitud.