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¿Cuáles son los mecanismos de

defensa que tienen los


contribuyentes en los
procedimientos tributarios?
POR
MIGUEL ÁNGEL CARRILLO
-
ABRIL 16, 2018

Una consulta muy frecuente de los contribuyentes, está referida a cuáles


son los mecanismos de defensa que tienen respecto de cada uno de los
procedimientos tributarios previstos en el Código Tributario, para
cuestionar las actuaciones de la Administración Tributaria en que se ven
involucrados o para hacer efectivo su derecho de petición.

Al respecto, en el artículo 112 del Código Tributario, se han regulado


los procedimientos tributarios los cuales son los siguientes:
procedimiento de fiscalización tributaria, procedimiento contencioso
tributario, procedimiento no contencioso y procedimiento de cobranza
coactiva.

A continuación, pasamos a detallar los recursos y remedios procesales


que tienen los contribuyentes para ejercer su derecho de defensa y al
contradictorio respecto de cada uno de los procedimientos tributarios:

Procedimiento de fiscalización tributaria: Remedio procesal queja


ante el Tribunal Fiscal contra aspectos procedimentales más no
sustantivos del aludido procedimiento, esto es, en la queja no se podrá
cuestionar los reparos efectuados, como el desconocimiento del gasto o
del crédito fiscal por aspectos de fondo, o el cuestionamiento a la
reliquidación de la deuda tributaria como consecuencia del
desconocimiento del arrastre del saldo a favor para efectos del impuesto
a la renta, entre otros.

Sin embargo, mediante la queja se puede cuestionar la denegatoria de


solicitud de prórroga sin que la Administración haya justificado
debidamente esta, el cierre del primer requerimiento fuera del plazo
señalado en dicho acto administrativo, la solicitud al contribuyente de
información pasado el plazo de un año desde que cumplió con la
integridad del primer requerimiento en un procedimiento de fiscalización
tributaria, entre otros aspectos procedimentales.

Procedimiento contencioso tributario: Recurso de reclamación ante la


Administración Tributaria y recurso de apelación ante el Tribunal Fiscal,
contra los actos administrativos susceptibles de ser impugnados
mediante dicho procedimiento.
Cabe señalar que el procedimiento contencioso tributario se inicia como
consecuencia de la notificación de una acto administrativo impugnable
que puede provenir de un procedimiento de fiscalización o de un
procedimiento de verificación de obligaciones tributarias, siendo que tal
como dispone el artículo 75° del Código Tributario el procedimiento de
fiscalización tributaria culminará con la emisión de una resolución de
determinación, resolución de multa u orden de pago, de corresponder,
quedando expedito el derecho de los contribuyentes de efectuar el pago
de la deuda tributaria contenida en alguno de dichos valores, o impugnar
los mismos en el procedimiento contencioso tributario interponiendo los
recursos de reclamación y de apelación, respectivamente.

De otro lado, los actos susceptibles de impugnación podrían provenir de


un procedimiento de verificación de obligaciones tributarias, tal es el caso
de la resolución de multa emitida como consecuencia que la
Administración Tributaria verifique que el contribuyente no presentó
oportunamente la declaración jurada determinativa, o una orden de pago
emitida como consecuencia de la verificación que haga la Administración
Tributaria en sus sistemas informáticos de un contribuyente que si bien
presentó la declaración jurada anual oportunamente no efectuó el pago
de la deuda tributaria determinada, o el supuesto de un contribuyente
que se acogió a un fraccionamiento de deuda tributaria e incumplió con el
pago oportuno de dos cuotas consecutivas por lo cual se le notifica una
resolución de pérdida de fraccionamiento tributaria, entre otros actos
administrativos.
Una característica principal del procedimiento contencioso tributaria está
vinculada con los plazos para presentar los recursos impugnativos, dado
que la falta de impugnación de los actos administrativos impugnables o la
impugnación tardía de estos, habilita el inicio de otro procedimiento
tributario cual es el procedimiento de cobranza coactiva al resulta exigible
la deuda tributaria, iniciándose así la ejecución forzada de la aludida
deuda.

Como regla general, tal y como lo dispone el artículo 137 del Código
Tributario el plazo para interponer recurso de reclamación es de veinte
(20) días hábiles computados desde el día hábil siguiente de la
notificación del acto impugnable, como sucede respecto de la resolución
de determinación, resolución de multa, resolución de pérdida de
fraccionamiento de deuda tributaria, actos vinculados con la
determinación de la obligación tributaria, y orden de pago, siendo en este
último caso que si bien la orden de pago ya resulta exigible con su sola
notificación, el artículo 119 del Código Tributario prevé como supuesto de
excepción para la admisión a trámite de la impugnación contra orden de
pago que el recurso se interponga dentro de los veinte (20) días hábiles y
se acredite una causal que evidencia la improcedencia manifiesta de la
cobranza.

Las resoluciones que establezcan sanciones de comiso de bienes,


internamiento temporal de vehículos y cierre temporal de establecimiento
u oficina de profesionales independientes, así como las resoluciones que
las sustituyan, se reclamarán en el plazo de cinco (5) días hábiles
computados desde el día hábil siguiente a aquél en que se notificó la
resolución emitida.

Asimismo, en caso la Administración Tributaria deniegue el recurso de


reclamación, el contribuyente tiene expedito su derecho para interponer
recurso de apelación contra dicha resolución denegatoria teniendo el
plazo de quince (15) días hábiles contados a partir del día hábil siguiente
de su notificación, con excepción de la impugnación contra resolución
que denieguen el recurso de reclamación contra las resoluciones que
establezcan sanciones de comiso de bienes, internamiento temporal de
vehículos y cierre temporal de establecimiento u oficina de profesionales
independientes, así como las resoluciones que las sustituyan, respecto
de las cuales el plazo para apelar dichas resoluciones es de cinco (5)
días hábiles posteriores a la fecha en la cual se efectuó la notificación de
las mismas.

De otro lado, se ha regulado en el artículo 144° del Código Tributario que


en caso la Administración Tributaria no resuelva el recurso de
reclamación dentro del plazo de nueve (9) meses tratándose de orden de
pago, resolución de determinación, resolución de multa, entre otras, o de
veinte (20) días hábiles tratándose de las resoluciones de comiso, cierre
temporal de establecimiento, internamiento temporal de vehículos, entre
otras, los contribuyentes tienen expedito el derecho a dar por denegado
su recurso impugnatorio acogiéndose al silencio administrativo negativo e
interponer recurso de apelación contra resolución denegatorio ficta de
recurso de apelación, el cual se presentará ante la Administración
Tributaria para que eleve el aludido recurso al Tribunal Fiscal dentro del
plazo de treinta (30) días hábiles.

Procedimiento no contencioso tributario: Recurso de apelación contra


resolución que deniega la solicitud no contenciosa vinculada con la
determinación de la obligación tributaria (compensación, prescripción,
fraccionamiento, inscripción en el registro de entidades exoneradas,
entre otras), y recurso de reclamación y posterior apelación respecto de
la solicitud de devolución de saldo a favor por pago indebido o en
exceso.

Asimismo, en el artículo 163° del Código Tributario, se ha previsto que si


la Administración Tributaria no atiende las solicitudes no contenciosas
dentro del plazo de cuarenta y cinco (45) días hábiles, los contribuyentes
pueden acogerse al silencio administrativo negativo e interponer recurso
de reclamación contra la resolución denegatoria ficta de solicitud no
contenciosa, pudiendo acogerse al silencio administrativo negativo
incluso en la etapa de apelación, cuando el recurso de reclamación
contra ficta denegatoria no sea atendido dentro del plazo de Ley.

Procedimiento de cobranza coactiva: Remedio Procesal de queja ante


el Tribunal Fiscal cuestionando el inicio del procedimiento de cobranza
coactiva, entre otros aspectos: si la deuda objeto de cobranza no resulta
exigible coactivamente, si los valores que inician la cobranza coactiva no
han sido debidamente notificados en el domicilio fiscal del contribuyente,
o si la deuda objeto de cobranza se encuentra prescrita, entre otras
causales de nulidad del procedimiento.

Sobre el particular, cabe mencionar que el procedimiento de cobranza


coactiva se debe iniciar respecto de deuda tributaria exigible que resulte
exigible, siendo que en el artículo 135° del Código Tributario se ha
detallado como supuestos de deuda tributaria exigible coactivamente las
siguientes:

a) La establecida mediante Resolución de Determinación o de Multa o la


contenida en la Resolución de pérdida del fraccionamiento notificadas
por la Administración y no reclamadas en el plazo de ley. En el supuesto
de la resolución de pérdida de fraccionamiento se mantendrá la condición
de deuda exigible si efectuándose la reclamación dentro del plazo, no se
continúa con el pago de las cuotas de fraccionamiento.

b) La establecida mediante Resolución de Determinación o de Multa


reclamadas fuera del plazo establecido para la interposición del recurso,
siempre que no se cumpla con presentar la Carta Fianza respectiva
conforme con lo dispuesto en el Artículo 137°.

c) La establecida por Resolución no apelada en el plazo de ley, o


apelada fuera del plazo legal, siempre que no se cumpla con presentar la
Carta Fianza respectiva conforme con lo dispuesto en el Artículo 146°, o
la establecida por Resolución del Tribunal Fiscal.

d) La que conste en Orden de Pago notificada conforme a ley.

Adicionalmente, en lo que respecta al procedimiento de cobranza


coactiva, debemos mencionar que los contribuyentes tienen expedito su
derecho a presentar escrito de suspensión y conclusión de procedimiento
de cobranza coactiva siempre y cuando se presenten los supuestos
previstos en el artículo 119° del Código Tributario, los cuales no son
excluyentes de la presentación de la queja contra dicho procedimiento
que se presente ante el Tribunal Fiscal.

En consecuencia, los contribuyentes pueden cuestionar los


procedimientos tributarios previstos en el Código Tributario mediante los
recursos y remedio procesal comentados en el presente artículo, en
garantía a su derecho de defensa y al debido procedimiento, los cuales
deberán ejercer oportunamente y evaluando también el costo-beneficio
de ejercitar su derecho al contradictorio.