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M NUALD M RALOG A
CUARTA EDICIÓN *

Basado en la obra de J. DANA

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CORNELIS Kr ~ ..
T-i=¡e-Unht8rsity of N~w Mex ..... ~

CORNELIUS S. HURLBUT, JR.


Harvard University

EDITORIAL REVERTÉ, S. A.
Barcelona - Bogotá - Buenos Aires ~ Caracas - México
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Título de la obra original:
Manual of Mineralogy, 21st Edition

Edición original en lengua inglesa publicada por:


.John Wiley & Sons, Inc. New York

/ ) Copyright© by John Wiley & Sons, Inc.

\lersirín espaiiola po~:


J>ror. Dr. .J. AguiJar Peris
) .:atedrático de Termología de la Universidad Complutense de Madrid
/
.J

) Pwpiedad de:
EDITORIAL REVERTÉ, S.A.
) Loreto, 13-15, Local B
08029 Barcelona

1 Reservados todos los derechos. La reproducción total o parcial de esta obra. por cual-
quier medio o proced imiento. comprendidos la reprografía y el tratamiento informático,
1 y l:t distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos, queda ri-

o gurosamente prohibida. sin la uutorización escrita de los titulares del copyright, bajo las
sanciones establecidas por las leyes.
( Edicitin cn!!spañol

o ©EDITORIAL REVERTÉ, S.A., 1996


Impreso on España- Printcd in Spain
)

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ISBN- 84- ~91- 46116-7 Tomo 1
ISBN- 84- ~91 - 460R- J Obra cnmplcta
Ocptísitn Legal: B - 41 J64- 1996
Impreso pnr GERSA . Industria Grálica
Tambor del Bruc. 6
OR970 Sam Juan Dcspí 1Barcelona)
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·¡ PREFACIO
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La mineralogía es una parte fundamental de la educación de cho menos en un curso semestral o trimestral. En esta edi-
los alumnos de geología y puede también formar parte de un ción. los capítulos 2 a 9 se rc;fieren a conceptos, principios y
currícuiurn en ciencia de los materiales. Para ello se requiere técnicas. Los capítulos 1O a 13 tratan de la mineralogía sis-
el desarrollo de uno o rn:ís cursos de mineralogía. Estos cur- termítica y descriptiva. El capítulo 14 es una introducción a
sos se consideran requisitos previos para cursar otros de ni- la petrología y el Capítulo 15 ofrece una introducción a las
vel superior en petrología. genquírni(;a, genlogía ecmHírni(;a gen1as rn~ís comunes.
o en Ia;propia mineralogía. El primer curso de esta ciencia Esta edicilin incorpora importantes revisiones y adicio ·
debe trillar tanto los conceptos büsicos corno los aspectos nes al tratamiento ofrecido en la edición ante.rior. Así se it,-
descriptivos de los minerales rn.ís comunes. Generalmente cor·pora un capítulo casi totalmente nuevo sohre "Química
lns corft·eptos y principios büsicos se imparten en las clases de cristales" (Capítulo 4) y una importante revisilin de "Quí-
teóric<t• .. mientras que los aspectos descriptivos y el estudio mica de minerales" (incorporada al Capítulo 5): incluye un
de las muestras de minerales y roca.~ se tratan generalmente nuevo capítulo sobre "Diagramas de estabilidad de los mine-
.¡. en el laboratorio. Debido a estu dualidad (conceptos rrente a rales" (Capítulo 9) a l'in de preparar al estudiante para e luso
materi~Ics descriptivos), los profesores suelen tener una prc- cxtcn~ivo de estos diagr;umt en los capíll!los subsiguientes
rerenc~a personal a la hora de pon'cr el énfasis en LlllO u otro (capítulos 10 a 14) sobre "Mineralogía ~istern<itica" y "Con-
aspectt'I .. Por ello. algunos textos destacan especialmente el juntos minerales": prcsenHI un tratamiento m;ís lógico de
orden interno de los cristales. sus propiedades químicas y los "Morfología" (Capítulo::?.) que en la edición anterior a costa
aspectps estructurales de los cristales. así como la evalua- de un menor énrasis sobre la simetría interna en el Capítulo
cilÍn cilantitutiva de las propiedades rísicas. tales como el co- ::?.: en el Capítulo J "Orden y simetría interna" .~e incorpom
lor. el magnetismo. la dureza. la densidad y los p:tr;ímctros una nueva ~ecuencia lógica y bien ilustrada del orden y la si-
lipticos, En cambio. otros textos pueden conducir a los estu- metría en una. dos y tres dimensiones: por último, en los ca-
diantes hacia un trabajo exhaustivo de laboratorio. relaciona- pítulos que tmtan la "Mineralogía sistermítica" (Capítulos 10
do cofi los aspectos m<Ís descriptivos y determinativos de la a 13) se eliminan las referencias sobre inronnaci6n poco usa-
rninerarogía. Este último enfoque prepara mejor al estudian- da (por ejemplo. <ingulos interfaciales. r.elaciones axiales. y
te pam·la petrología de muestreo a costa de una menor pre- datos químicos obtenidos por soplete) y ~e incluye informa-
paraclon en los aspectos rnüs conceptuales de la ciencia. ción actualizada sohre yacimientos minerales importantes. A
En-esta nueva edici6n (cuarta versión española. corres- lo largo de esta nueva edicitin se han incluido abundantes
pondi~nte a la ::?.1' edición americana del Mwwal de t'r!incra- nuevas ilustraciones pan, una mejor comprensión de los con-
logía) intentaremos de nuevo conseguir un equilibrio entre ceptos abordados en el texto.
corH:cptos y principios por una parte, y entre el tratamicntn El principal terna unificador de este texto. al igual que en
descriptivo y sislemütico de la minerulogía por otra. Este ob- las ediciones anteriores, es el de "Químic:t de cristales". es
jetivo equilibrado requiere el tratamiento de muchos· ternas. decir. el estudio y aclaración de las relaciones entre l:Utnpu-
No todos ellos pueden tratarse en un curso de un año y mu- sición química. estructura interna y propiedades físicas de la

V
VI PREFACIO

mate:ia cristalina. La materia expuesta en los ocho primeros ficiente para el desarrollo de todas las clases de cristales,
capítulos ha sido dispuesta de modo que el profesor pueda pueden tratarse al menos aquéllas de máxima simetría.
elegir aquellos capítulos que considere más esenciales. Re- El Capítulo 3 trata del orden en diagrama~ ordenados de
sultará imposible en la mayor parte de los cursos cubrir la una, dos y tres dimensiones y proporciona una introducción
materia expuesta en estos capítulos. Por ejemplo, los capítu- a los grupos espaciales. La secuencia lógica de discusión de
los 7 y 8 sobre mineralogía de rayos X y mineralogía óptica Jos aspectos de simelría y traslación de diagramas de una,
respectivamente, no juegan por regla general un papel im' dos y tres dimensiones ha sido muy revisada y mejorada en
portante en un curso de introducción la mineralogía. Sin em- esta edición. Esperamos que esto permita al estudiante al-
bargo, se incluyen estos temas porque en el tratamiento canzar una mejor comprensión de Jos componentes de sime-
cubsiguiente sobre "minera!Qgía sistemática", la descripción tría única y traslación de tilns, de distribuciones planarias
oe cada especie mineral incluye un listado de diagnosis por (redes planarias y grupos puntuales) distribuciones ordena-
rayos X y propiedades ópticas. De igual modo, el Capítulo das de tres dimensiones (incluyendo el desarrollo de las re-
15, sobre gemas, puede no ser esencial en un curso específi- des de Bravais y su relación con Jos grupos espaciales). El
~o. Sin embargo, si el estudiante desea conocer cuáles son
último objetivo de este capítulo es familiarizar al estudinnte
con las interrelaciones que existen entre la morfología exter-
las técnicas de rayos X y ópticas utilizadas para la determi-
na, la estructura interna y la notación del grupo espacial. Tal
nación de los distintos parámetros y qué cualidades únicas
conexilÍn está elaborada con considerable detalle para lres
distinguen las piedras preciosas de los minerales ordinarios,
minerales comunes. La exposición del orden ideal en !res di-
la exposición pertinente puede localizarse en los capítulos
mensiones se contimia con una exposición muy amplia del
apropiados.
isoestructuralismo. polimorfismo. politipismo. el estado
El Capítulo 1 proporciona una breve introducción a la
metamíctico y las complejidades y defectos estructurales. El
historia de la mineralogía. a las fuentes de su literatura y a
an:ílisis de la morfología (Capítulo 2) precede altratamienlo
:l!gunns de Jos desarrollos recientes snhre la inslrumenlaci<ín
del orden inlerno (Capítulo :lJ. Hemos lomado esl:l decisión
que permite la evaluación química estructural de los materia-
porque muchos estudiantes encuentran más fácil localizar la
les cristalinos a escala muy pequeña. Incluye lambién una
simetría en objetos físicos (por ejemplo. modelos cristalinos)
relacitín de aquellos científicos que han realizado contribu-
que en diseños más abslractos (lalcs como diagramas ue mo-
ciones reconocidas internacionalmente en los campos de la
ti vos). Sin embargo. esta secuencia no es necesaria en un
mineralogía, petrología y geoquímica en las últimas cinco
curso especítico, ya que ninguno de los dos capítulos es re-
décadas.
quisitCJ previo para el estudio del otro.
En el Capítulo 2 trata de la forma externa y ue la simetría
El Carítulo 4, sobre "Cristaloquímicn". ofrece un trata-
de Jos cristales. mientras que el orden interno se trata en el
miento completamente revisado y mucho más amplio del te-
Capítulo 3. La éxposición dentro del capítulo se verifica de
ma. Para aquellos estudiantes con un buen conocimiento
modo que el estudio de la forma externa y la deducción de la previo en química. este capítulo ofrece una buena revisión
simetría correspondiente pueda cubrirse sin referencia a la sobre el tema. los estudiantes con menor formacilin química
proyección estereográfica. si el profesor así lo desea. Esta encontrar:ín una introducción eficiente y de fácil compren-
proyección se introduce en la página 60. desQués de la cual sión. El texto avanza desde una exposición sobre el :itomo.
calla uno de Jos sistemas cristalinos (y clases ue crislales) se el sistema perióuico, el modelo alómico de Bohr. el modelo
trata sistemáticamente con estereogramas. Al igual que en la de Schrtidinger a través de la notación cmínlica y la configu-
edici<in anlerior (20' edición americana). el tratamiento sis- ración electrónica. sigue con los conceptos de ion, radios
temático de la morfología cristalina comienza con el cristal iónicos y atómicos. coordinación. relaciones radiales. meca-
de más baja simetría y termina con el sistema de simetría nismos de enlace químico y termina con una introducción a
máxima. Sin embargo, dentro de cada sistema cristalino, las los tipos estructurales. cambios uel tipos estructural en fun-
cluses de cristales se disponen en orden de simetría decre- ción de la profundidad creciente en la Tierra y aspectos de la
ciente. Aunque esto parece ilógico respecto a la simetría cre- radiatividad.
ciente de los sistemas cristalinos. esta secuencia de clases de El Capítulo 5. sobre "Química minerar·. orrece una su-
crislales es menos complicada. porque las clases de menor pervisión inlroductoria de las técnicas de an:ílisis químico
~imetríu pueuen describirse como casos especiules de la cla- nuís u'mh1s. l:llcs como análisis químico luí medo. especlros-
se de nuíxima simetría. Además. si se carece del tiempo su- copí~ de absorci6n at6mica. íluorcscencia de rayos X. técni-
PREFACIO VIl

cas de microsonda electrónica y análisis espectográfico electrónico de alta resolución, reproducciones de especies
óptico. A continuación se expone una discusión detallada de minerales y dibujos de línea). Cada una de las descripciones
la variación en composición de minerales, como resultado de minerales se ha diseñado eliminando los datos de los ángulos
diversos mecanismos de soluciones sólidas. Otro concepto interfaciales, relaciones axiales y análisis de soplete.
importante es el de ex solución o desmezcla previo a una dis- El Capítulo 14, sobre "Conjuntos minerales", presenta
cusión extensa con ejemplos de nuevos cálculos de análisis una breve introducción a la petrología y su relación con la
minerales y diversos esquemas de representaciones gráficas mineralogía. La exposición incluye esquemas actualizados
de datos químicos. de clasificación de tipos de rocas ígneas, sedimentarias y
El Capítulo 6 sobre "Propiedades físicas de los minera- metamórficas. También se incluyen representaciones gníti-
les" trata de propiedades como la exfoliación, dureza, densi- cas de conjuntos de rocas metamórticas.
dad, color y magnetismo. En este capítulo se han renovado El Capítulo 15 proporciona una breve supervisión de las
completamente las secciones de color y magnetismo a base gemas más corrientes y las técnicas usadas en gemología.
de los conceptos químicos cristalinos desarrollados en el Ca- Contienen cuatro láminas en color de gemas y minerales de
pítulo 4. gemas. Este tema ha sido incluido en el texto - normalmente
Los Capítulos 7 y 8 tratan específicamente de la cristalo-
no se incluye en los textos mineralogía- por la siguiente ra-
grafía de rayos X y de las propiedades ópticas de los crista-
zón: Los estudiantes de mineralogía terminan sus estudios de
les, son muy semejantes a los de la edición anterior.
El Capítulo 9, "Diagramas de estabilidad de los minera- esta ciencia y generalmente no saben más sobre las gemas
Jes" es totalmente nuevo y suministra una introducción a los que un profano en este tema. Esto es desafortunado, pero
diagramas de estabilidad comúnmente utilizados para ilus- también innecesario. Muy pocos cursos de mineralogía. si es
trar Jos equilibrios de los minerales. Comienza con una breve que los hay. incluirán una importante exposición sobre ge-
introducción a algunos aspectos básico~ de la termodinámi- mas y mucho menos tendrán un laboratorio sobre esta espe-
ca. pero su parte principal está dedicada a una comprensión cialidad. Sin embargo, el estudiante encontrará en este
b¡ísica de diagramas de uno. dos y tres (o má') componentes, capítulo el tratamiento necesario (sin referencia a ningtín
diagramas para reacciones minerales que implican H~O ó curso) para convertirse en un cliente bien informado de cual-
CO~ y reprcsentuciones Eh-pH. E~t¡í ilustrado abundante- quier establecimiento o joyería de piedrus preciosas.
mente con ejemplos de relaciones de estabilidad de minera- Al final de cada capítulo se ofrecen referencias seleccio-
les que comúnmente forman parte de la composición de las nadas que pueden orientar al estudiante dentro la literatura
rocas. la mayoría de los cuales se muestran de nue\o en ca- mds relevante sobre el tema. Las tabla~ determinativas
pítulos subsiguientes (del 1Oal 13) que tratan de "/vlineralo- (Apéndice) y el Índice de mincrale~. todo ello actualizado.
gía sistemática". Este nuevo Capítulo 9 está diseñado ~on especialmente titiles para el estudio en el laboratorio y
r~pecíficamente para suministrar al estudiante un conoci- para la identilicación de minerales desconocido~.
miento büsico de la estabilidad de los minerales ames de la Resumiendo, al escribir esta edición del Man11al de Mi-
exposición sobre minerales especíricos y Jos aspectos inter- neralogía nuestro objetivo era el de crear un libro de intro-
pretativos de su ocurrencia. ducción a la mineralogía que cumpliera dos propósitos: ( 1l
Los Capítulos JO a 13 tratan de las descripciones siste-
proporcionar al estudiante un conocimiento actualizado de
müticas de unos 200 minerales. así como de ~us asociaciones
los conceptos y principios bdsico.~ de cri,talogmfía. química
petrológicas y las localizaciones geográficas de las müs im-
de cristales. química general. a~pecto~ fí~icos de los minera-
porlantes localidades minerales. La descripción de cada gru-
les y conceptos de petrología introductorios. esenciales para
po mineral o serie principal de minerales vienen precedida
comprender la génesis de Jos minerales y rocas; y (2) sumi-
por una sinopsis de las características más notables de su
química y estructura. Cada una de las aproximadamente 200 nistrar una referencia para la identiticación r¡ípida y certera
descripciones contiene una sección sobre ··composición y de Jos minerales comunes en el campo y en el laboratorio.
estructura". Las estructuras minerales vienes ilustradas con Este libro ha sido diseñado para ambos objetivos: un curso
las mejores representaciones disponibles poliédricas y de iniciación mineralogía y una referencia mineralógica per-
geométricas. A estos cuatro capítulos se han añadido aproxi- manente. Asf se ha intentado. con vistas a Jos alumnos que
madamente 40 nuevas ilustraciones (incluyendo representa- realizarán posteriores trabajos en mineralogía. así como a
ciones de estructuras, fotografías del microscopio aquéllos que seguirán un solo curso sobre este tema.
VIII PREFACIO

RECONOCIMIENTOS Muchas de las nuevas fotografías de estructuras obteni-


das con el microscopio electrónico de transmisión de alta re·
Expresamos nuestro sincero agradecimiento a diversos cole- solución (HRTEM) y de muestras minerales para esta
gas que nos proporcionaron ( 1) revisiones de la edición 20 edición fueron generosamente proporcionadas por
del Manual de Mineralogía y/o (2) revisiones de los prime-
ros seis capítulos de la presente edición: Jillian F. Banfield, University of Wisconsin,

o Marc J . Defant, University of South Florida,


Malcolm D. Hill, Northeastem University,
Peter R. Buseck, Arizona State University,
Rodney C. Ewing, University of New Mexico,
Carl A. Francis, Harvard University,
David M. Jenkins, S tate University of New York at Bing-
Ermanno Galli, Instituto di Mineralogía e petrologia,
t) hamton. Modena, Italia,
Bruce M. Loeffler,Colorado College;-y- Eugene A. Smelick, Princeton University,
) Paul H. Ribbe, Virginia Polytechnic lnstitute and State David R. Veblen,Johns Hopkins University, y
University. LuMin Wang, University of New Mexico.
) También agradecemos a los siguientes colegas que revi-
El procesado por ordenador de la mayor parte de las re·
t) ,aron secciones específicas de este texto:
visiones de esta edición fue en su mayor parte realizado con
Andrew R. Campbell, New Mexico lnstitute of Mining eficacia y entrega por Mabel T. Chavez de Santo Domingo
¡) and Technology, Pueblo.
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1
) CarlA. Francis, Harvard University,
John Husler, University of New Mexico,
C. K. agradece especialmente a su mujer, Angela, por su

o Gregory J. McCarthy, North Dakota State University,


Henry O. A. Meyer, Perdue University,
continuo apoyo.

Comelis Klein
) William C. Metropolis, Harvard University, ComelillS S. Hurlburt, ]r.
Malcolm Ross, U.S . Geological Survey, Restan , Virgi·
) nia, y
Crayton J. Yapp. University of New Mexico.
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INDICE ANALÍTICO

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CAPÍTULO 1 INTRODUCCIÓN 2.7.6 Sistema isométnco 101


2.8 lntercrecimiento de cristales 11 O
1.1 Definición de mineral Referencias y lecturas sugeridas 116
1.2 Historia de la mineralogía 4
1.3 Importancia económica de los minerales 14
CAPÍTULO 3 CRISTALOGRA,FÍA: ORDEN INTERNO
1.4 Nombre de Jos minerales 14
SIMETRÍA
1.5 Bihliograría y referencias de mineralogía 15
Referencias y lecturas recomendadas 15 ).1 Direcciones y dist<mcias de traslacidn 119
3.2 Orden n10nodimensional (filas) 122
2 CAPÍTULO 2 CRISTALOGRAFÍA 3.3 Orden bidimensional (redes planas) 122
J.].l Rl'slrkcionC's del .ín~ulu de rnt,u ion 12ft
2.1 Crista!izaci<in 18 ].J .2 Contenido de o;iml•lrfil ele los mo11vos pl.m.uios 1.2 1
2.1 . 1 Crt•cimil'nlo ele un rrio;t,ll t'l .·L 1,1 ConiPn idn rh• c;inwln.l dP 1.1'> rf'dpc; pl.lnólri.l<i 12-
.l. lA Gn1pn.:;; pl,ln.uio'i hidii11Pil'iion,llt".;
2.2 Orden interno en los cristales 211
3.4 Orden tridimensional 134.
2.3 Elementos de simetría Jsin traslación) 23
.1.4.1 Redes triclimensiun.lil's l J.J
2.3.1 Resumen de las operaciones ele simetría sin
).4.2 Ejes helicoidales y planos de deslizamiento 1·10
lrttslación 33
2.4 Morfología de los cristales 37 3.5 Grupos espaciales 146
2.4.1 Simetría cristillinil 41 3.6 Estructura cristalina 158
2..J .2 Ejes nistalogriificos 42 ).6.1 Delcrmin<Jción de l.1s estruclur,ls cristalin.1s 1SII
~A.J Forma .li .1.fL2 lluslrllcil'>n dt• !015 pc;frlJllur;,s rristJiitl;'l~ IC.Il
2A ..J Zonas sr, 3.7 lsoestructuralismo 1&3
2.4 .S H;ihito cristalino sr,
2 3.8 Polimorfismo 1&6
2.5 Medida de los ángulos cristalinos 57
::_ 3.9 Politipismo 172
2.6 Proyecciones cristalinas 59
2.h.l Proyección esférict1 59 3.1 O Minerales melamícticos 173
2.6.2 Proyección eslereogrMica 60 3.11 Mineraloides (minerales no cristalinos) 175
2.7 las treinta y dos clases cristalinas 69 l 3.12 Pseudomorfismo 176
2.7.1 Sistema triclínico 71 3.13 Complejidades y defectos estructurales 176
2.7.2 Sistemil monocliniro 74
2.7 .3 Sistemil ortorrómbico 7R ¿ 3.14 Macias 181
2.7A Sistema tetragonal 82 J.l4.1 Origen de la< macias 182
2.7 .S Sistema hex,,~onal 89 Referencias y lecturas sugeridas 183
t.;:
X ÍNDICE ANALÍTICO

CAPÍTULO 4 CRISTAlOQUÍMICA CAPITULO 6 PROPIEDADES FÍSICAS DE lOS


MINERAlES
4.1 El átomo 186/
4.1.1 Elementos qufmicos y el sistema periódico 167 6.1 Hábitos y agregados cristalinos 276
4.1.2 El modelo de Bohr del átomo 187
6.2 Exfoliación, partición y fractura 278
4.1.. 3 El modelo de Schrodinger del átomo 191
6.2.1 Exfoliación 276
4.1.4 Configuración electrónica y la tabla periódica 196
6.2.2 Partición 260
4.2 El ion 199 6.2.3 Fractura 260
..;:. 4.2.1 Radios atómicos y iónicos 202
6.3 Dureza 280
4.3 Coordinación de iones 207
6.-J Tenacidad 282
.....;, 4.3.1 Relación de radios 209
4.4 Fuer>a!l de enlace·en·los·cristales 218 6.5 Peso específico 202
-" 4.4.1 Enlace iónico' 219 6.5.1 Peso especifico medio 263
~ 4.4.2 Enlace covalente ~ 222 6.5.2 Determinación del peso especifico 283
4.4.3 Evaluación del carácter del mecanismo de . 6.6 Color 286
enlace · 224 6.6.1 Transiciones de campo en cristales 287
4.4.4 Enlace metálico 224 6.6.2 Transiciones orbitales moleculares 290
4.4.5 Enlace de van der Waals · 225 6.6.3 Centros de color 292
4.4.6 Enlace de hidrógeno v· 227 6.6.4 Otras causas del color 293
4.4.7 Cristales con más de un tipo de enlace ' 228 6.6.5 Huella 293
4.5 Ejemplos de algunos tipos de estructura comunes 228 6.6.6 Brillo 293
4.5.1 Estructura del NaCI 229 6.6.7 Juego de colores 294
4.5.2 Estructura del CsCI 229 6.7 Tornasolado y asterismo 295
~.5.3 Estructura de la esfalerita (ZnS) 229 6.7.1 luminiscencia 296
4.S.4 Estructura del CaF, 230 6.7.2 Fluorescencia y fosforescencia 296
4.S.S Estructura del rutilo (Ti0 2 ) 231 6.7.3 Termoluminiscencia 298
4.S.6 Estructura de la perovskita JAB0 1) 231 6.7.4 Triboluminiscencia 296
4.S.7 Estructura de la espinela (AB,O,) 232
6.8 Propiedades eléctricas 298
~.S.8 E5tructuras de silicatos 234
6.8.1 Piezoelcctricidod 298
4.6 Cambios del tipo de estructura por causa de las altas f>.R.2 Piroelectricidad 299
presiones 234
6.9 Propiedades magnéticas 299
~.ú.l Radiactividad 237
Referencias y lecturas sugeridas 302
Referencias y lecturas sugeridas 239

CAJ'ÍTULO 5 QUÍMICA MINERAl CAPÍTULO 7 CRISTAlOGRAFÍA DE RAYOS X

7.1 Espectros de rayos X 304


5.1 Composición química de la corteza terrestre 242
5.2 Técnicas químicas analíticas 245 ·-oO 7.2 Efectos de difracción y la ecuación de Bragg 306
5.2.1 Anoílisis químico húmedo 246 7.2.1 Método de laue JOB
5.2.2 Anoílisis gravimétrico 246 7 .2.2 Otros métodos con monocristales 310
5.2.3 Espectroscopia de absorción atómica 246 ~.) 7.3 Método del polvo 311
--':¡>5.2.4 Fluorescencia ele rayos X 248 7.3.1 Difractómelro de polvo de rayos X 316
5.2.5 Microanálisis de sonda electrónica 250 Referencias y lecturas sugeridas 318
~t;.2.6 Anjfisis espPclrogriifico óptico 253
5.3 Variación en la composición de los minerales 253
--: 5.3.1 Solución sólida sustitucional 255 Capíiulo 8 PROPIEDADES ÓPTICAS
-5.3.2 Solución sólida intersticial 256 DE lOS MINERAlES
---"-5.3.3 Solución sólida con omisión 256
5.-f Desmezcla 258 -:; 8.1 Naturaleza de la luz 320
5.5 Análisis químico• elementales 261 8.1.1 Reilexión y refr.Krión 320
5.6 Representación gráfica de la composición de Jos 8.1.2 Índice clr refracción 320
minerales 267 8.2 Reflexión total y ángulo crítico 321
Referencias y lecturas sugeridas 273 8.3 Cristales isótropos y anisótropos 322
ÍNDICE ANA.LfTICO

1
1
8.4 Luz polarizada 322
8.5 El microscopio de polarización 324
8.5. 1 Examen microscópico de minerales y rocas 325
CAPÍTULO 9 DIAGRAMAS DE ESTABILIDAD
MINERAL

8.6 Cristales uniaxiales 326 9.1 Diagrama de fases del agua 342
8.6.1 Cristales uniaxiales entre polaroides cruzados 328 9.2 Estabilidad, energía de activación y equilibrio 342
8.6.2 Láminas auxiliares 330
9.3 Componentes 344
8.6.3 Cristales uniaxiales en luz polarizada
convergente 331 9.4 Introducción a la termodinámica 344
8.6.4 Determinación del signo óptico 332 9.4.1 Regla de las fases de Gibbs 347
8.6.5 Signo de alargamiento 333 9.5 Ejemplos de diagramas de estabilidad mineral
8.6.6 Absorción y dicroísmo 333 (o de fases) 348
8.7 Cristales biaxiales 334 9.5.1 Diagramas de un componente 348
8.7.1 La indicatriz biaxial 334 9.5 .2 Diagramas de dos componentes 351
8.7 .2 Cristales biaxiales en luz polarizada 9.5.3 Diagramas de tres o m;is componentes 35 7
convergente 335 9.5.4 Diagramas para reacciones minerales en presencia de
8.7 .3 Determinación del signo óptico de un cristal H,O o CO, 365
biaxial 337 9 .S .S Diagramas Eh·pH 366
8.7 .4 Orientación óptica en los cristales biaxiales 338 Referencias y lecturas sugeridas 368
8.7.5 Dispersión de los ejes ópticos 338
8.7.6 Absorción y pleocroísmo 339
ÍNDICE ALFAFÉTICO 1-1
8.8 Propiedades ópticas de los minerales opacos 339
Referencias y lecturas sugeridas 340

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CAPÍTULO 1 1NTRODUCCIÓN

1.1 DEFINICIÓN DE MINERAL 2


1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA 4
1.3 IMPORTANCIA ECONÓMICA DE LOS MINERALES 14
1.4 NOMBRE DE LOS MINERALES 1-1
1.5 BIOLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS DE MINERALOGÍA 1;;
REFERENCIAS Y LECTURAS RECOMENDADAS 15
2 INTRODUCCIÓN

La mineralogía es el estudio de las sustancias cristalinas que La definic:i6n de mineral también establece que un mine-
se encuentran en la naturaleza, es decir los minerales. Todo ral es un sólido homogéneo. Esto significa que consta de una
el mundo está familiarizado con los minerales, ya que éstos única sustancia sólida que no puede ser subdividida física-
se encuentran presentes en las rocas de las montañas, en la mente en simples componentes químicos. La determinación
arena de la playa y en el suelo de nuestro jardín. Menos fa- de homogeneidad es difícil porque está relacionada con la
miliares, pero también constil'tidos por minerales, son los escala en la cual se define. Por ejemplo, una muestra quepa-
meteoritos y la superficie lunar. Las gemas son excepcional- rece homogénea a simple vista puede ser heterogénea, com-
mente hermosas y generalmente representantes de gran du- puesta por varios materiales, cuando la miramos mediante
ración del mundo mineral. Un conocimiento sobre qué son un microscopio de alta resolución. La cualidad de sólido ex-
los minerales. cómo se han formado y dónde se encuentran cluye a los gases y a los líquidos. Por tanto H~O en forma de
es básico pum la comprensión de los minerales que son res- hielo en un glaciar es un mineral, pero el agua en sí misma
ponsables de nuestra actual cultura tecnológica. Todos los no lo es. De la misma manera el mercurio líquido, que se en-
artículos inorgánicos que se comercializan, si no son mine- cuentra en algunos depósitos de mercurio, no debe ser con-
rales en sí mismos, son de origen mineral. siderado como un mineral si aplicamos estrictamente la
definición de éste. Sin embargo. en una clasificación de los
1.1 DEFINICIÓN DE MINERAL materiales naturales todas las sustancias que se comportan
como minerales en química se denominan mineraloides y se
Aunque es difícil formular una breve definición de la palabra encuentran dentro del dominio del mineralogista.
mineral. se suele aceptar la 'iguiente: El hecho de que un mineral deba tener una compMicirin
Uu miueral es 1111 sólido homogéueo por IWTurale~a couww química dejinida implica que éste puede expresarse mediante
cmuposición química tlejinida (pero geueralmellfe nojija) y una fórmula química especítica. Por ejemplo, la composición
una disposicióu aTrimica ordenada. NormalmenTe se forma química del cuarLO 'e expresa de la forma Si0 1. El cuarzo
medianTe un proceso inorgánico. 'ólo contienen a lo' elementos químicos. silicio y oxígeno. y
Un amíli~i~actua)i7ado de e\ta detinici6n ayudar:í a \U tiene una fórmula dclinida. Por lo tanto. el cuarzo \e con,ide-
comprcn~ión. Cuando decimos por narurale~a c; tamo' di'- ra cnn frecuencia corno una 'us1ancia pura. Sin embargo. la
tinguiendo entre sustancia' formadas por procesos naturales mayoría de lo<; minerales no tienen una compo,ición perfec-
y sustancias sintetizadas en el laboratorio. Los laboratorios tamente definida. La dolomita CaMg(CO~h· no es siempre
industriale' y de investigacitín producen rutinariamenre un carbonato puro de Ca y Mg. ya que puede contener canti-
e4uivalentc\ \intético' de muchos productos naturales inclu- dades considerable ' de Fe y Mn en lugar de Mg. Como estas
yendo pit:dras precio\:" de valur. cuma pueden <;er las esme- cantidade' varían, se dice que la composición de la dolomita
raldas. rubíes. y diamantes . Desde principios del siglo XX. o'cila entre cicrtm límite,. y por lo tanto, 110 es fija . E'ta os-
lo~ estudios mineralógico' se han apoyado mucho en los re- cilación en In composición puede expresarse mediante una
, ultadm obtenido' Je lm 'istemas <;intéticos. en lm cu:tl e~ fórmula que siga teniendo la misma proporción en1re los áto-
los productos obtenidos 'on exactamente igua le' a los pro- mo' (o má' exactamente iones) que la Cal\lg(C0 3h pura, en
ducidos naturalmente. Esta pr:íctica es generalmente acepta- la que se cumple la proporción Ca : Mg: CO~ = 1 : 1 : 2. Esto
da. aun cuando e'té en desacuerdo col) la estricta nos permite expresar la fórmula de la dolomita de una mane-
interpretacicín del proceso ntlfural. En este libro llanmren tos ra mtís general. es decir: Ca(l'vlg. Fe. l'vln)(C0~) 1 .
mineral a una ~u,tancia fnrmada por un proceso natural. pa- Una dispnsicirí11 atómica ordenada indica la existencia
labra que ir:í acompañada por el adjetivo sintético si la sus- estructural de un entramado de :ítomos (o iones) ordenados
l;mcia ·1! ha producido mediante técnicas de laboratorio. ,,egún un modelo geométrico regular. Así. pue,. como é'te es
Podemos ahora preguntarnos c6mo hemos de referirnos ;d el criterio necesario para considerar un s6lido cristalino. los
CaC0 1 (calcita) que a veces se forma en las canalizaciones minerales son cristalinos. Los 'ólido,, como por ejemplo el
de agua en una ciudad. formando depósitos concéntricos. La l"idrio. que carecen de una di,po,ición atómica ordenada re-
precipilacicin en el agua de este material es un proceso nalu- ciben el nombre de amo1j'ns. Existen varios sólidos naturales
ral. pero ~uccdc en un ~islcma realizado pnr el hombre. L:t amorfos. Alguno' ejemplos 'on: el vidrio volc:ínico (nocla-
m;tyoría de los mineralogi~tas se refieren a este material por sificado como minentl por su composici6n altamente varia-
'u nombre mineral. calcita. como si no existiese una contri - ble y falta de e'tructura ordenada atómica). la limonita (un
huc:icín humana en 'u formación. hidróxido de hierro) y el :1lof:ín (un hidrosilicato de alumi-
1.1 DEFINICIÓN DE MINERAL

1
t

fiGURA 1.1 Exploración en busca ele


yilcimienfos con un pillo en formil de hor·
qUitlo IAJ y ohri~ndo fl07.m IBJ en el ' lglo
XV tOe Agrícola, O~ R~ •"leta//ic,l, lradu·
c 1do al inglés por Dover Publica11ons, New
York. 1950.1

nio); también varios minerales metamíctico~ como la micro- comunes. existen llllll:ha< o tra~ e~pecies biogénicus. El opa!
lita. la gadolinita y la alanita (en minerales metamícticos la (una forma amorfa dd SiO~J. la magnetita (Fe.104 ). la Jluo-
cri stalinidad original fue destruida, en varios grados, por la rita (CaF"). varios ro,ratn<. alguno< sulfatos. óxidos-Mn )
variación emitida por elementos radiactivos presentes en la pirita (FeS"), a<í como el azufre elemental. son ejemplos de
estructura original). Tanto éstos como el agua líquida y el minerales que pueden ser precipitados por organismos (véa
mercurio, que también carecen de un orden interno, se clasi- se Lowen~tam. 1981 ). El cuerpo humano también produce
lican como mineraloides. minerales esenciales. El ap11ti1o. Ca;(P0 4 ),(0H) es el princi -
De acuerdo con la detinición tradicional. un minera l .H' pal conslituyente de huesos y dientes. El cuerpo puede tmn-
j(nmamedimllt' proce.w.r inorgtiniro.r. En la definición dada bién producir concreciones de maleria mineral (cálculo<) en
de mineral. hemos utilizado el adverbio nomwlmt•llfe para el sistema urinario. E~los c:ilculos consisten fundamental-
poder incluir dentro del dominio de la mineralogía los pocos mente en fo<l"atos de calcio (tales como el hidroxiapatito. el l
compuestos producidos orgánicamente que se acoplan a la carbonatu-apatito y In whitlockita). oxalatos de calcio. que ,
definición de mineral. El ejemplo más destacado es el del son muy raros en el mundo mineral. y los fosfato de magne-
carbonato cálcico de las conchas de los moluscos. La concha sio (véase Gib~on. 197-1).
de una ostra y la perla que ésta puede llevar en su interior es- Sin embargo. el petróleo y el cmbón. que son frecuente-
tán en su mayor parte constituidas por aragonito. que es idén- mente considerado' como combustibles minerales, están ex-
tico al mineral formado por prnce.~os inorg1ínicns. cluido~ de e~ta definición. pue~ aunque se forman por 11
Aunque diversas fom1as de CuC0.1 (calcit11. aragonito. proce\OS naturales. no tienen composicilÍn química delinid:1 11
vaterita) y monohidrocalcita. CuC0 1 · H20. son los minera- ni distrihución atómica ordenada. Sin embargo, en lo~ lechos
les biogénicos ("minerales formados por organismos") más de carbón que han sido sometidos u altas temperaturas se h;m lf
) ·.
t INTRODUCCIÓN

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O.

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Relrato de Niels Stensen. !En su


forma latinizada Nicolaus Steno.) Steno nació en
( )Copenhague, Dinamarca, en 1638 y murió en el
año 1ú86. !De G. Scherz, Steno, Geo/o¡¡ical
) Papers, Odense University Press, 1969.) •

eliminado Jos hidrocarburos volátiles y el carbón ha cristali- zaclas por hombres primitivos ya se utilizaron pigmentos na-
o zado . Este residuo mineral es el $ratito. turales hechos de henwtite roju y óxido de manganeso negro.
y las herramientus de pedernal eran posesiones preciosas du-
1 .2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA
rante la Edad de Piedra. Las pinturas funera~ias del Valle del
J Aunque es imposible trazar sistemáticamente el desarrollo Nilo, realizadas hace casi 5000 años, nos muestran a unos la-
de la mineralogía en unC"~ pocos párrafos, sí podemos señalar boriosos artesanos pesando malaquita y metales preciosos.
) Jos hechos más importantes de este desarrollo. El surgir de la fundiendo menas de mineral y elaborando delicadas gemas
) mineralogía como una ciencia es relativamente reciente, de lapislázuli y esmeralda. Cuando la Edad de Piedra dio
pero la práctica de las artes mineralógicas es tan antigua paso a la Edad de Bronce, se buscaron otros minerales de los
(_ como la civilian:ión humana. En las pinturas rupestres reali- que poder extraer los metales.

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1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGIA

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14

fiGURA 1.3 Dibujos de Steno de diversos crist~les de cuMzo y hem~lit~ que ilustr~n la const~nci~ entre los ángulos de los cris-
t~les
de diferentes estructuras. !De:). 1. Schafkr~novski. Die Kristallographischen Enrdeckungen N. Stenem, en Steno as Geologisr.
Odense University Press, 1971.1

fiGURA 1 ..J Dibujo del concepto desarrollado por


R.). Haüy (1743-18261 de pequeños bloques de cons-
trucción idénticos que son el sostén de la formll
externJ de los cristilles. En esta figuril se muestrtl el
desarrollo de un dodecaedro de granate. (De: G. M.
Marr, Gerschicl1te der Kristallkunde, reimpresión de
55ndig, Walluf, Alemania, 1970).
INTRODUCCIÓN

Al filósofo griego Theophrastus (372-287 a. C.) le debe- 1779 y 1848 Berzelius, un químico suizo, y sus discípulos
mos el primer trabajo escrito sobre minerales, y también de- estudiaron la química de los minerales y desarrollaron los
bemos nombrar a Plinio, que 400 años después recopiló el principios tle la actual clasiticaci6n química de los mismos.
saber mineralógico de su tiempo. Durante los 1300 años si- En 1815, el naturalista francés Cordier, cuyo trabajo en
guientes, los pocos trabajos que se publicaron sobre minera- mineralogía le valió el que se diera su nombre a un mineral,
les conteñían más fábulas y ficción popular que información la c(Jrdierita, observó a través de su microscopio fragmentos
verídica. Si hubiera que seleccionar un suceso que señalase de mineral triturado sumergidos en agua. De este modo se
el nacimiento de la mineralogía como ciencia, éste sería la inició el "método de inmersión" que otros, más avanzado el
publicación en el año 1556 del libro De Re Mera/lica escrito siglo, convirtieron en una técnica importante para el estudio
.por el médico alemán, Georgius Agrícola. Este libro relata de las propiedades ópticas de los fragmentos minerales. La
- .. con.todo detalle.Iiq)ráctica.de la minería de su época e inclu- utilidad del microscopio en el estudio de los minerales se
ye la primera recopilación de minerales. Este libro, original- acrecentó mucho gracias a la invención, hecha en 1828, por
mente en latín, fue traducido al inglés 1 en 1912 por el que fue el escocés William Nicol, de un dispositivo de polarización
Presidente de los Eswdos Unidos, Herbcrt Hoover, y su es- que permiti6 el estudio sistemdtico del comportamiento de la
posa. Lou Henry Hoover. Una ilustración de este libro se re- luz en las sustancias cristalinas. El microscopio de luz pola-
produce en la Fig. 1.1. En 1669 Nicolas Steno contribuyó rizada se hizo, y es todavía, un instrumento determinante y
notablemente al desarrollo de la cristalografía con su estudio muy importante en los estudios mineralógicos. Un modelo de
de los cristales de cuarzo. (Un retrato de Nicolas Steno se re- finales del siglo XIX viene ilustrado en la Fig. 1.6. En la úl-
produce en la Fig. 1.2.) Observó que a pesar de las diferen- tima parte del siglo diecinueve, Ferodov, Schoenflies y Bar-
cias de procedencia. tamaño, o constitución, los ángulos low, trabajando independientemente y casi al mismo tiempo.
entre las caras correspondientes eran constantes (véase Fig. desarrollaron las teorías para la simetría interna y la ordena-
1.3). Pasó más de una centuria antes de que se produjera una ción en el interior de los cristales que fueron los fundamentos
nueva contribución. En 1780 Carangeot inventó un mecanis- para el trabajo posterior en la cristalografía de rayos X.
mo (goni<Ímetrn de ~ontacto) para la medida de tíngulos in- El descuhrimiento con más repercusión del siglo veinte
lcrrat:itiks de un ~ristal (véase Fig. 1.5!1). En 17!0 Rnmt! de tkbe ser atribuido a Max von Laue, de la Universidad de
L'Isle rcaliziÍ medidas angulares en los cristales que conlir- Munich. En 1912 en un experimento efectuado por Friedrich
marun el trabajo de Steno y formuló la ley de la constancia y Knipping por indicación de von Laue, se demostró que los
del tíngulo interfacial. En el año siguiente. 1784. René J. cristales podían dirractar los rayos X. De esta forma se probó
Haüy demostró que los cristales estaban construidos por acu- por primera vez la distribución ordenada y regular de los áto-
mulación de pequeños bloques idénticos, a lm que él llamó mos en un material cristalino. Casi inmediatamente la
moléculas integrales (véase Fig. 1.4). El concepto de molé- difrncción de rayos X se convirtió en un método imprescin-
culas integrales sobrevive casi en su sentido original en la dible para el estudio de los minerales y de otras sustancias
cristalografía moderna en las llamadas células unitarias. Más cristalinas, y en 1914 fueron publicadas por W. H. Bragg y
tarde ( 1801) Haüy, por medio de un estudio de cientos de W. L. Bragg (véanse sus fotografías en la Fig. 1.7) en Ingla-
cristales, desarrolló la teoría de los índices racionales para terra las primeras determinaciones de la estructura de un
las caras de un cristal. cristal. El equipo moderno de difracción de rayos X asociado
A principios del siglo diecinueve se sucedieron rápidos a computadores especialmente diseñados ha hecho posible la
avances en el campo de la mineralogía. En 1809 Wnllaston determinación relativamente rápida de las estructuras alta-
inventó el goniómetro de retlexión, que permitió una alta mente complejas de un cristal. El advenimiento del microen-
exactitud y medidas precisas de las posiciones de las caras sayo electrónico al comienzo de la década de 1960, aplicado
del cristal. El goniómetro de contucto sirvió para suministrar al estudio de la química de los minerales a nivel de microes-
los datos necesarios para el estudio de la simetría del cristal; cala. es otro instrumento muy importante que ahora se utiliza
el goniómetro de retlexión dio mayor exactitud a las medi- rutinariamente para el estudio de la química mineral, com-
das. tanto las de los cristales artiticiales como las de los for- puestos sintéticos y vidrios. Las microsondas electrónicas
mados por un proceso natural (véase Fig. 1.5c y d). Estos (véanse Figs.I.S y 1.9) pueden promocionar análisis exactos
datos hicieron de la cristulografía una ciencia exacta. Entre de múltiples elementos de materiales sólidos en. un tamaño
de grano del orden de un micrómetro (0,001 mm). La mayo-
1
Puhlicatlu en 1950 pnr Duvt:r Publicaliuns. 1m: .. Ncn York. ría de los análisis de minerales se realizan ahora por medio
1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA

f 1

).11

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fiGURA 1.5 Ejemplos de instrumentos utilizados para la medida ele .íngulos iorm;tdos por 1,15 caras de un cristé11. (,¡)Goniómetro de conlilclu -
de latón del lipa Carangeol. [sle fue utilizado en 1797 en la UnivNsirlarl de H,m .1rd !véase Fronde l. 19831. ibl Guniómelro de con lacio de do<
círculos basado en el diseño de Viciar Goldschmidl en 1896. ICI Primer goniómetro de reilexión tal como lo .inventó W. H. Wollaslon en lllO'l.
!De G. Tschermak y F. Becke, Lehrhuch der .llineralo,qie, 1921, Hülcler-Pichler-Tempsky, Vien.l.llrli Goniómetro dP reilexión de dos círculos tal ,
como se conocía hacia finales del siglo diecinueve. !De P. Grolh, Phi'Sik.JII<ehc ~r) <t.Jllowaph1P, 1B'l'i, LeqJzig.l Comp;irpse con la Fig. 2.40. ·
8 INTRODUCCIÓN

f, lj

riGURA 1.6 Microscopio úe luz polarizada uliiJZarlo ,, mediados


rll'i <i¡;lu diecinueve. <De G. Tscherm.1k y F. Dccke, 1921 Le/JriJuc!J der
\lmrt.llowe. Holde ·Pichler-Tcmp;ky, Viena .) Compórcse con 1.1 Fi¡¡.
11 . 1().

fiGURA 1.7 (,r]IICiralo ele Sir Willian H"nry Bra~ (181o~ · 1942 1 y
rlrl de <u hrjn Sir Wflll,lrn Law rence Bra~~ (1890- 19711. P.1dre e lujo
u•tibíPron rl Prcmin I"'JniM' I rle Fío;.lr,, en lql'i . Amhnfi N.1n (,,mnc;n~
por PI u ..... ull.ulu cll• "u' hiV('~Ii~:.dunt~ ttrl t•l t .unpn dt• 1.1 t'"ilnH 1ur.1 lit•
IUI 1 ri'>l,ll nwdiilll[l' n1l•lmlu!'- "'' r•• .,..u ... X. '''· dt• c;udfn·y 1\rgt'Jif, llll1 -
rlo n, furo¡;ralia rca1izacJ,, por Waller S!oneman; b, del Times Newspa-
(bJ
1'''"· LlcL. Lonclon.J

)
1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA 9

FIGURA t.n Mit ro<;onrlil t>lc•rlrünic;l .wrom,llil.lcl.t por ordl'n.tclor l on /,1 rrdr111111.1 rh•l h.11 ele l'lf'rlrnrll'c:. y lc_l,.. ~~,.. pc·r·trcimPirn't
de rayus X il ¡., clen..!t.hJ; el tuntrul del orden.1dor y los sistcm;~s de lce!uril l'SI,ín ,1 1.1 it.quil•rda. Esll' l'S un .1p.1r;1lri C.ulwll.t'< SX
50, conslruido por CJmecJ SA, Courbevoie. Fr¡¡nCIJ. !Corlesí¡¡ de C¡¡mec¡¡ lnslrumenls lnc., Sl¡¡mford. Conn. EE,UU.)

C.uVu1 dL·
t>ll'( lrolll',¡;

H.17.clt'

,\\ueslr<~ el~!
,1n.ili~is

FIGURA 1.9 Sección transvers.1l esq ..lem.í·


! lic01 de lil column,, dpticil de C'lecrrones y dt•l
espcctrómelro de rilyus X ele unil microsnnda
electrr.Jnicll.

1
l
10 INTRODUCCIÓN

fiCURA-1 10- Urr mr~roscopio el e-


Irónico úC lra~smrsión, Philios Sysl
CM 12. La cabma al fondo a
izC'uierda es el ¡Jer erador de a.lo vol·
taje; la gran estructura vertical e. 1<
colum~a de electrones con par eles JE
control a ambos radas v una pa"tall;
con visor al nivel de 'a mesa esta '>an·
talla 1e usa para recibr• ir-ágenes del
""IC oscoo1o electrónico Je arsm
sión ITEJ\1) v observa diagnmas 1e
difraccrN• electrtl~rca. E' '"cdi > d~
columna de electrones y ligeramente
a derecha est;i el portador de "1U •s·
tns. A la derecha de la columna está
1do<ado un detector de •1yos X e
energra clispersiva IEDXI provisto de
un clewar rJe nai~"Óqerr 'rUido para
enf'lilmlt-J1IO. Li' cJbma a la derec 1a
de 1.. foto¡:rafía co" el mor itor de
es e-1 :md izJdor (para arii• sis quír
co<) ((orresía de Phili >S Elertror
tnstrumc• ts, ~e Mahwat•. N !.)

de microsondas electrónicas. no sólo a causa de la ventaja ( HRTE!VI en su sigla inglesa) permite el estudio ue materia-
del foco lino del haz de electrones del instrumento. sino talll- les cristalinos en una resolución que se aproxima a la escala
hit!n porqut: los análisis pueden realizarse ilr siru sobre gra- de las distancias attimicas (véase P. R. Buseck. 19R3J. La
nos de mineral espt:cítico en secciones pulidas de miner•tlcs técnica puede producir imágenes proyectadas en uos dim~n­
y rocas. Con ello se elimina el laborioso-proceso de separa- siones de estructuras cristalinas tridimensionales. Estas imü-
cilÍn y concentración del mineral. requisCto indispensable en genes muestran que muchos minerales poseen distribuciones
otras técnicas analíticas de minerales (véase Capítulo 5 p<tra estructurales internas que se extienden perilidicamente al in-
una exposición posterior de estas técnicas). finito (esto significa perfección repetitiva); un ejemplo de
Desde 1970 otro instrumento de haz electrónico. que esta estructura "perfecta" viene ilustrada en la imagen de la
puede aumentar la arquitectura interna de los mint!r<tles en Fig. 1.12 obtenida con el HRTEM para el mineral turmalina.
millones de veces. ha producido im•ígenes visuab de gran químicamente complejo. Las imágenes del HRTEM de-
potencia de las estructuras atómicas. Este instrumento. el mi- muestran también que los minerales pueden contener defec-
croscopio electrónico de transmisión. viene ilustrado en la tos que son desviaciones de las estructuras idealizadas o
Fig. 1.1 () y una representación esquemática del proceso ue "perfectas" (véase Figs. 3.52 y 3.53).
<~umentu de un objeto en su imagenlinal extraordinariamen- El campn de la mineralogía abarca ahora un ürea muy
te amplificada puede verse en la Fig. 1. 11. El llamado mi- <unplia de cstuuio que incluye rayos X. electrones y
croscopio electrónico de transmisión de alta resolución difracción de neutrones por minerales. síntesis de minerales.
1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA

Haz de )
eleclrones
)
)
lentl' objelivo

Prrmera lente
inlermediil

St>¡..:unrl.1 lt•nll'
inlermedia

lente del proyector


fiGUR,\ 1.12 lmagpn de/¡¡ estructura de lurmalinll obtcnid.1 con un ·
miun:e;copio electrón ico rfe transmisión ele ,lltJ resoluc icjn (1-IRTE,\·\1 .
!De lijirn.1. S.. Cowle)'. l.o\1 . y Donn .1y, G. , 1973 . High resolulion elL•< -
!ron micrnsropy o f tourm ,l l ine cry:Cil.l ls. T.. c/wrm,JI\¡;; Afmt•r,l/P,I..!i.Khf'
Pr•/ro.~r. r¡Jhi.. du• ,\ 1/II(•J/on.~c>J I, V. 20, p.lg 21ft-2·1-U l.1<> .i n•,¡o.; hi.111C",l' /
clt• l.1 fntogr,¡fí,l l" fl rrl '' fltHH it' tl ,¡ lt 'gÍIIIll'" cJ¡• h .1j .1 rll 'll '- HI,uJ t• lt •t llf ,lllit , ¡
t'll 1.1 t•slrurtur,¡ di' 1,1 lu/ln,J iin,J. rl cli.Jg/ ,1111·1 dt' lipu "1 '11 ,1/ U it.'S lo1 irn.1 -'
lm.l~l'll dl'lmit rost opio gt•n dt •l ;millo Si,,0 111 rle 1.1 turm.1lit1.1 {n ull p.írt•o.;p cnn l,1 Fig. 1.1 .-11 l. !.. 1
esrlllll de btHr.ls que se nn r e~tr.1 repn•sen101 1S angslr tmls .
FIGURA 1. J 1 Sección esquem;íttca tr.1nsver.;¡,1l de 1.1 column.1 ele un
mirro'\copio elt•ctrciniro dr tr.111'imi~iñn mnstr;mcln la lrilyPt tori01 de
r.1yos qul' lorm,ln 1.1 imagt•n t•stnJLlur,ll. L.1s tl/.llro lenice; son Pll•tlro-
mi1).!11Ctira5 la Sociedad en l lJ 26una Impnrtante a) utla ecomínm:a. El co-
ronel Roehling lúe el di~e1iador de puente' colg¡¡nte' tan la
mosns como el del río Ni;ígara hohre la' cat aratas tlel mi , nm
t"bica de cristales. evaluacitin de la e.,labilidad termodin:ími- nombre). el del río Allegheny en Piu,burgh . el del río Ohio
ca de minerales. pelrog raría (estudio dt: ruca~ y minerales en en Cincinnali y el de Bmu!...l yn 'obre Ea'l Ri1 er de la ciudad
secciones dclgmlas). pelrología (c,tudio tle rocas). petrolo- de Nueva York. Toda '11 vitlu mantu1·o un prnrundn interés
gí;I experimental y aspectos de metalurgia y cerdmicu. Como en el estudio de los mine ralc' y la medalla Rocbling cnnsti-
resulta dilkil predecir qué contrihucinnes (realizadas tílti- luye el müximo galard1in que la Sncit:datl de IVIiner;Ilngía
mamente) a la ciencia de la mineralogía serún mús duraderas puetlc conceder a lo' 1n1 estig adore~ de todo el mundo en
e importante;. hemos relacionatlo en la Tabla 1. 1 a los galar- esta especialidad. Lm tliscur'o' de pre,enlacicin ) acepta-
donado' con la l'vledalla Roebling y algunos de sus principa- ción de la medalla Roebling pueden encontrar' e en la revi;ta
les trabajos de investigaciiÍn. Esta lista ilustra la diversidad The American Mineralogi~t.
de las contribuciones proresionales reconocidas internacio- En 1927 John Roehling. hijo de \Y . A. Rm:bl ing. dnn<i la
nalmente y podemos suponer razonablemente que incluye a colección de minerales de su padre. formada por tmns 1600
aquellos Illinerulogistas que los ruturos hbtoriadores consi - ejemplares all'vluseo Nacimwl de Hi~toria Natural (Sm ithsn-
derarán como los gigantes de e:;ta especialidad en nuestro nian lnstitutinn) de Washington. D. C. Esta colección. llama-
tiempo. da .. cnleccitin de miner;dc' de \Va,hington A. Rnchling .. ruc
La medalla .. Roebling .. se <:slahlcc.:iti en 19:17 por la So- induthlhlemcnlc en ~u tiempo una de las n1aynrcs y müs her-
ciedad de Mineralogía de Am.!rica en menmria del Coronel 111ll'tlS coleccinne~ pri v¡¡das. E'la adquisiciJin . junto con otra
\Y;¡shingtnn A. Roebling ( 1937-1926). quien había donado a colccci<in de unos 9100 ejemplares (culeccilin Canlield).
< )
12 INTRODUCCIÓN

Año de la
concesión Receptor e Institución a la que pertenece Ejemplos de contribuciones sobresalientes en mineralogía

193.7 Charles Palache. Harvard University Estudios goniométricos en cristalografía y parogénesis miner•l: mineroles de
Frnnklin Fumace. N.J.
1938 Waldemar T. Schnller. U.S. Geological Survey Mineralogía quimica; cristalografía y parogénesis de minerales de pegmatita.
1940 Leonard James Spencer. British IVJuseum (Naturol History) Sistemática de minerales; editor durante largo tiempo del Minera/ogical
MaK07..ÍfJe y ¡\4ineraiCJNic:a/ Alutracts
1941 E.•per S. Larsen, Jr.. Harvard University Minernlogía y pctro1ogfa: dc:tc:rmin~ción de propic:dm.Je~ ópticas tle minerales
no opacos
1945 Edward H. Kraus, University of Michigan Presencia y origen de mineroles, formas cristalográficas; desarrollo de apara-
los para ensayos minerales
1946 Clarence S. Ross, U.S. Geological Survey Petrogrofía y petrologia, panicularrnente minerales de arcilla; técnicas
microscópicas, geoqufmica de depósitos de menas
1947 Paul Niggli, Technische Hochschule, Zurich Cristalografía y estructura de minerales; rocas ignc:as y metamórficas; mine-
r•les de Jos Alpes suizos
1948 William Lawrence Bragg, Cavendish Laboratory, Univer- Determinaciones de estructura cristalina mediante técnicas de difracción de
sity of Cambridge rayos X; junto con su padre William Henry Bragg recibió en 1915 el Pre-
mio Nobel de Física
Herben E. Merwin. Geophysical Laborotory. Carnegie lns- Óptica cristalina: caracterización de fases sintéticas, transparentes y opilcas
titution
1950 Norman L. Bowen. Geophysical Laboratory. Carnegie tns- Aplíc:~.citin de datos fisico-químicos e:tperimentales y conceptuales a proble-

o 19~2
titutíon mas petrológicos
Frederick E. Wright, Geophysical Laboratory. Carnegie Propiedades ópticas de minerales; diseño de un microscopio petrogrático
Jnstitutíon mejorado y placas de ensayo
) 1953 Will!mn F. Fushag. U.S. Natiooal Museum Caracterizacitín de nuevos minerales; minerales de los Estados Unidos y
México; gemología
) 1954 Cecil Edgar Tillcy. Univer<ity nf Cambrid~c Aplicación de principios físico-químicos al estudio de conjuntos minerales en
roci.l.'i rnet:un6rfic:1s e igneas
) 1955 Alexander N. Winchcll. Univer<ity nf Wisconsin Evaluación de Jos principilles grupos de silicatos en la formuciún de rocas:
libros de texto sobre mineralogía óptica
)
1
1 156 Arthur F. lluddington. Princeton University Estudios petrológicos cuantitativos de muchos tipos de rocas y depdsitns de
lllCn<IS
1957 Walter F. Hunt. University uf ~lirhigan Mint:ralngía: editor Jumnlc JS ;¡ños de Tllt! amaicmr MinL•ra/ogiJt

(~1 :::::
Manin J. Buerger. ~~lassachusen" lnstitule ofTI!chnulogy Cristalografía eslructural: Llcsarrnllo de técnicas de rayos X en monncnstalc:s:
libros de tc:\to de cristalografía
Feli.<t L. Machatschki. Uni\'crsity nf' Vicnna Distribución altimica de grupos principales de silicatos: sustitución attimica:
relación entre estructura crisralina y pamgéncsis
1 1960 Thnmas F. W. Banh. Oslo Univ<rsity Petrología y cristalografía de rayos X: relaciones petro.gcnéticas de rocas en
regiones de Noru~:g:1 (por ej. regi6n de Osln) y Norteam~rica
)1 1%1 Paul Ramdohr. University uf H.(!idelber~ ~licroscopia de luz rdlejada; mineralogía y génesis de dcpósitns de menas:

)1 19ó2 Jolm \V. Gruncr. University ufrvlinncsota


te.·uo import:mtc de mincralogfa de mt:nas
Cristnlngmfia de rayos X snbre miner.lles de arcilla: mincr:.ilogia y pt!trulogíol
de rormaciones de hierro: mineralizacidn del uranio
)1 196) John Frank Schairer. Geophysical Laboratory. Carnegie Estudios experimentales de equilibrios de fase de silicatos
ln"titution
)1 1%4 Clilfnrd Frundel, Harvard Univcrsity Mineralogía estructural: caracterizacitín de muchos nuevos minerales: rninc-
ralngía de uranio y torio: coaulur c.lcl SiJit'ma ti~ Dmw
~ 1%5 Adnlph Pabst. University nf California. Bcrkcky Cristalograria de rayos X y minernlngía cstructuml: evaluación del estado
1 melarnfctico y de Jns silicatos laminares
19óó Max H. Hey. British Museum (Natural Histnryl Química mineral de 7.eolitas. grupo tle cloritas y meteoritos: iiUtnr del /lu!t•x
ofMinL•ral Spc•dt•s: editor durante mucho tiempo del Milft•ralogil'al Maga-
:.ine

o
)
-0- --------------------------------------
n
1.2 HISTORIA DE LA MINERALOGÍA 13

Año de la .,
concesión Receptor e Institución a la que pertenece Ejemplos de contribuciones sobresalientes en mineralogía

!967 Linos Paulin8, Universicy of California, San Diego Eslructuras cristalinas y moleculares: qufmica cuántica: teoría del enlace quf-
mico; :IUior del libro 77~e Nmure of Tlle Clwnicnl Boud; galardonado con
el Premio Nobel de Química en 1954 y el Premio Nobel de la Paz en 1962.
1968 Tei-ichi lto, Universily ofTokio Criscalografía eslruccural; polimorfismo; difracción de rayos X por el mécodo
del polvo
1969 Fritz Laves, Technische Hochschule, Zurich Escruccura y parag¿nesis de feldespa!Os; crislaloquímica de compuescos
metálicos
1970 Geurgc W. BrimJJey, Pennsylvania Statc Univcrsily Cristalografía cstrUI.:tur:.ll de siliL:atuo,; Lit: L'ap~l: miner:.1lngía de arcilla
1971 J. D. H. Donnay. Johns Hopkins Universicy Cristalografía; dptica cristalina: relaciones entre morfología y estructum:

1 1972
Interior
macias: autor de Crystal Data
Elburt F. Osborn, Bureau of Mines, U.S. Deparcmenl of Petrología t!Xperimental en sistemas de formación de rocas: orientaciones eJe
crístaliz01ción y diferenciación en magmas
1973 George Tunell. Universicy of California, Sanca Barbara Investigaciones experimentales de minerales de menas oxidantes; evaluacio-
nes físico-químicas de procesos de formación de menas
197~ Ralph E. Grim, Universily uf lllinois. Champaign-Urbana Mioeralogfa de arcillas; aucor de Clay MineraiON." y Applied Clay Minera-
loNY
1975 O. Frank Tuule. Scanford Universicy Petrulogía cxpcrlmental: desarrollo del equipo de in,·estigaciún hidrotér1nica:
estudios experimentales sobre el origen del gmnitn
1975 Michael Fleischer. U.S. Geological Survey Geoquímica de elementos trazm.Jurec;;:· evaluación de: nuevlls especies minera-
leo;: presidente durante mucho tiempo de la comisión internacionlll .'Wbrc
nuevos rniner:.lles: edilnr de !:1 sección de. mineralogía del Clu.•míc:al AbJ-
tnwt .'i
1976 CJrl W Cmrcns. Univcrsity of Giillingcn Evaluadolll!S fi~it.:o-quimka~ Uc .,t.:Umtcnlología: n~.:canogral"i:.t lisíL:a y qui-
miL'a: lllirtl!ralogia tlc .,cUirncnlo\ 1
1977 RaunonLI Castamg. University of Pari~ lnvcntnr de la micrnsnnda eleclnlnica y pionero en la lcoría del :m;ílisis L·uan-
tilativo: desurrnllo de la micrn\onda de haz iónico
1978 Jame'\ B. Thumpsnn. Jr.. Harvan.l Uni\'crsity EvaluaL'iün teórica dt: '\!\lemas pctrnlúgicno,;; termodin;.ímica l1c sistemas
mincrall!s; reacciones metamtirliL'as en eo;quislns pclíticus: crist;ilm¡uímica
de anfíboles '
1979 Wilham H. Ta) lnr. Cavcm.lish Labnratury, Univcr~ity of Cristalografía c.,lruccural. caraclcrí,tica' c'cruccur:IIC' de fcldc,palll'. J. colila' /
c.unbrii.Jgc y miner;!lcs silic;llthlhunínu.·tlt.;
198() D. S. Kurzhinskii . .-\cadcmy of Scicnces. Moscnw ¡\plic:tt:itm de )¡¡ lcrnmclinámlca tfUÍI111C:I ol la petrologia: aulnr Uc )no,; ICXIU ..
Pl1yúcodwmind Bcmf fin tht• Anal) Uf oj lhr? Prtm~t'llt! .\"lf of Mhrnals}
Tlll!tJ(l' nfMcta.mmmu· Zmrm~
1981 Roben M. GJrrcls. Universily of Soulh Florida Es!Udim tctiriL·ns Jc IJ fnrrn.lcnin Jc mcn."": ICrnHllltn.imiL';:J ljUÍnm:a de 'iÍSic
ma"' minerales: dhtgr.unao,; de l,¡o,;c pam mineraJe-; :1 h:1j.1s IL!rnpcr;llur:t\
t:vnlucil)n 411Ímica dcl tX.éano y la atrnti"ifcra: co:~ulur de Soluríonf, MlllL'-
ml.rwltl Et¡uilihria
1982 Jnscph V. Smuh. Universicy of Chicago Cristalografía estruL'tural de mlncr,lleo,; ctm~IIIU}etuec;; de roca.,, ¿etllif,¡s )" 1
fcklcsp:uus: minc.:ralngía y petrnlngi;1 Jun:1r: autor de FC'iti\J'fll'\ f2 \llhíml!-
ncsJ
198] Hans P. Eugsler, Johns Hopkins Universicy Equilibrios slllidn-IJuido ~n "itt.;tcmas hidmtt!rmicos: o,;et..Jimentución quím1c:J y )
t¡uímica del agua. tal cumn Jo-; Uc loo,; Jugo-; t..le ~al ;¡cuva
1984 Paul B. Barcon. Jr.. U.S. Gcological Survey P~trolugra d~ menas: fís1ca y químicas dt! loo,; prucc~os dt! formación Je 1
menas
1985 Fraocis J. Turner. Universily uf California. Berkeley Pctrulogía mct:umírfica
1986 Edwin Roedder. U.S. Geological Survey lnclusinnes de lluidu.c; en minemll!s 1
1987 Gerald V. Gibbs. Virginia Pnlycechnic lnslilulc and S!ale Fum.Jamt!ntos nuucmjticu~ Je la criswlogrJfía: aplicaciones Jc la teoría orbi·
Umvcr!'ill)' talrnuh.:cul:lr al cnlat.e químico
IYHH Julian R. Goh.Jsmith. Univcrsity uf Chic:1gu Ordt.·n·t!L"sonll!n en li:ldL'"iJl;lhls : l!ljUiilhnos de f;¡~c en L·mhon:lhl"i; lrw.:dun;a- 1
miento de istitopos de o~ígcnu c111rL' los miner&~lc" _j

____________ ,_
14 INTRODUCCIÓN

Año de la
concesión Receptor e Institución a la que pertenece Ejemplos de contribuciones sobresalientes en mineralogía

1989 f!elen D. Megaw, University of Cambridge Estructura cristalina de myos X de feldespatos; origen de la ferroelectricidad
en Jos dxidoli
1990 Sturges W. Bailey, University of Wisconsin E•tudios estructuro les y de cristaloquimica de minerales de silicatos de capa
1991 E-an Zen, U.S. Geolngical Survey Aplicaciones de la termodin:imica a la petrología; régimen temperatura-pre-
'iilín del cintunln d~ Jo~ montes Apalache~: termobarometría ígnea
1992 Hattcn S. Yndcr. Jr., Gcnphysical LahnrJtnry, Carncgic lns- Petrnlogí:.1 cxpcrirncnt:ll y su nplicacitín a la pamgénesis mincrOJI: estudio del
titution papel del agua en d metamorfismo y petrogénesis de las roc3s ígneas:
autor del libro Gt!nermion nf BaJa/tic MnRma
1993 Brian Masan. National Museum of Natural History (Smith - Carilcteriz3ción de un amplio intervalo de minemlogía terre~me y meteorítica:
sonian ln~titution} autor de los textos PriiJf;_iple.f o[Geoclremi!itry• y de Merrorite~; coautor de
Miueralogy

convirtió el fondo de minerales de la Institución Smithsonia- ras y componentes electrónicos); 757 libras de zinc (en alea-
na en uno de los mejores del mundo (Roe A .. 1990. "Was- ciones con el cobre para producir latón, recubrimientos
hington A. Roebling. su vida y su colección de minerales". protectores del acero y en compuestos químicos como cau-
l'vlinerulogicul Record, vol. 21, págs. 13-30). cho y pinturas); 1500 libras de cobre (especialmente en mo-
tores eléctricos. generadores, comunicaciones y cableados);
1 .3 IMPORT ANClA ECONÓMICA DE LOS MINERALES 3 593 libras de aluminio (para todo tipo de objetos como lata~
de bebidas, sillas plegables y aviación); 32 700 libras de lin-
Desde el principio de los tiempos, los minerales han jugado gotes de hierro (para utensilios de cocina. automóviles bu-
un p:tpcl imponantí.~imo en la forma de vida ue la humani- ques y grandes edilicios); 28 213 libras de sal (para cocina.
dad. Y según se van sucediendo los siglos, este papel se hace deshielo en carreteras de montaña y detergenles) y 1238 1O1
más importante. Hoy en día dependemos de ellos de incon- libras de piedra. tierra, grava y cemento (para la conslrucción
iables maneras. desde para la construcción de rascacielos de carreteras, casas. escuelas. oficinas y factorías)." Una en-
hasta pura la manufactura de ordenadores. La civilización comienda nacional sobre reciclaje disminuirá muchas de las
moderna depende y necesita de la prodigiosa ulilidad de los
estimaciones anteriores.
minerales. Unos pocos minerales como el talco. el asbesto y La localización de metales extraíbles y de los depósitos
el azurre se utilizan esencialmente tal como han sido extraí-
de minerales industriales, así como el origen. tamaño y pu-
dos sin sufrir apenas modificaciones, pero la mayoría de
reza de esos yacimientos son del dominio de la geología eco-
ellos deben somelerse a un proceso industrial para obtener
nómica. Pero también el conocimiento de la química. de la
un material utilizable. Algunos de los productos m:ís fami-
ocurrencia y de las propiedades físicas de los minerales son
liares de esta clase son: Iadri llos, vidrios, cementos. e.~cayo­
básicos para progresar en dicha economía.
la. y todo el gran número de metales que van desde el hierro
husta el oro. Las menas metálicas y los minerales industria-
les. son explotados en todos los continentes siempre que los 1 .4 NOMBRE DE LOS MINERALES
minerales especíticos eslén lo suticienlemente concenlrndos
como para que su extracción sea económicamenle rentable. Los minerales se clasifican normalmente en función del
De acuerdo con el Bureau ofivlilles de los EE.UU. (Geo- principal componente químico (un anión o complejo anióni-
limes. 1989. vol. 34 pág. 19), "cada americano consume co) presente en el mineral en óxidos. sulfuros. silicatos. car-
anualmenle 40000 libras ( 1 libra= 453,6g) de nuevos mine- bonatos. fosrutos. ele. Esto es muy úti 1 porque la mayoría de
rales. Esto supone que cada nuevo niño nacido en los Esta- los minerales contiene sólo un anión principal. De todas for-
dos Unidos consumirá durante toda su vida 795 libras de mas. a! nombrur un mineral no siempre se ha utilizado este
plomo (principalmente para haterías de automóvil. soldado- esquema químicmncnte lógico.
1.5 BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS DE MINERALOGfA 15 (

La descripción detallada y la identificación de los mine- 1951 y 1962. Los dos primeros volúmenes tratan de minera-
e
rales requiere frecuentemente técnicas altamente especiali-
zadas, como el análisis químico y la medida de propiedades
les sin silicatos y el tercero de minerales con silicatos (cuar-
zo y sus polimorfos). Otros volúmenes adicionales sobre
e
,
físicas, como la densidad, las propiedades ópticas y los silicatos se encuentran en preparación. Una referencia más '·
parámetros de rayos X que están relacionados con la estruc- reciente es la obra en cinco volúmenes, Rock-Fonning Mi-
tura atómica de los minerales. Sin embargo, en la nomencla- nera/s, escrita por W. A. Deer, R. A. Howie y J. Zussman;
tura de minerales no hay una regla científica fija. A los actualmente se están publicando volúmenes semejantes de
minerales se les ha ido nombrando en función de alguna pro- un modo secuencial (véase referencia completa al tlnal de
piedad física, o según su aspecto químico, o se les ha puesto este capítulo). El tratamiento de las propiedades físicas de
el nombre del lugar donde se les ha encontrado, o de un per- todos los minerales en el Sistema de Dww es exhaustivo. Sin
sonaje ramoso, de un mineralogistu, o cuult¡uier otru consi- embargo. el libro Rock-Forming Minerals trata rmís especí-
deración que resultará apropiada. A continuación se exponen ficamente áreas de química. estructura y estudios experi-
algunos ejemplos de nombres de minerales y se explica el mentales, pero está esencialmente restringido a los minerales
porqué de su denominación. que constituyen las rocas. Otra referencia, muy útil sobre
Albita (NaAISi 3 0 8) del latín, albus (blanco), en alusión a química y nomenclatura de minerales es el libro Mineralo-
su color. gisclre Tabellen (en alemán) de H. Strunz. Un tratamiento
Rodonita (MnSi0 3 ) del griego, rhodon (una rosa) en alu- profundo de determinados tópicos en mineralogía viene ex-
sión a su color rosa característico. puesto en los Ret·ie~t·s i11 Mineralngy, vols. 1 a 27. publica-
Cremita (FeCr~0 4 ) ya que existe una gran cantidad de dos por la Sociedad Mineralógica de América. Ejemplos de
cromo en este mineral algunos títulos son: Ortlwsilicotes (vol. 5). Pym.renef (vol.
Magnetita (Fe.10 4 ) debido a sus propiedades magnéticas 7). Amplriboles and Otlrer Hydruus Pyribole.f. Mineralogy
Franklinita (ZnFe 20.¡). de la localidad. Franklin, New (vol. 8). Micas (vol. 13) Hydrmrs Phyllnsilicates (Excfllsit•e ,.
Jersey, en donde es el mineral de zinc dominante. of /v/icas) {vol. 19). etc. (
Sillimanita (AI~SiO~). en honor del profesor Benjamín La bibliografía sobre literatura diversa de mineralogía se
Silliman, de la Universidad de Yalc (1779-1864). encuemra en artículos publicado~ en revistas científicas en
todo el mundo. Las re vistas mineralógicas de müxima dil'u-
Un comité internacional. la "Comisión para el estudio de
sión en el mundo de habla inglesa son el American r'dinera-
minerales nuevos y sus nombres". de la /mematinnal Mi11e·
logi.H. publicado por la 1\lineralogical Society of Arnerica el
mlogiwl As.w.-iminn. está ahora revisando las descripciones Ccmc11licrn .'v!illcmlogiH. publicado por la Mineralogical As-
de los minerales nuevos y enjuicia si son apropiados los
social ion de Cunada. y el Mineralogiccrl Magcó11e. publica-
nombres de éstos; también estudia la caracterización cientí-
da por la 1\·lineralogical Society de Gran Bretaña. El
lic<t de las especies minerales descubiertas recientemente. El
¡'vfi¡¡eralogical Record. cuya primera publicación data de
Glosario de especies minerales, publicado en 1991 por Mi-
1970. trata de temas mineralógicos que frecuentemente son
chael Fleischer (véase al final de este c<tpítulo la referencia
de mayor interés para los aficionados y coleccionistas de mi-
completn) relaciona los nombre recomendados internacio-
nerales que las dos revistas mencionadas anteriormente.
nalmente para unos 3500 minerales distintos. En este texto
se utilizan los nombres correspondientes de este lista.
REFERENCIAS Y LECTURAS RECOMENDADAS

1.5 BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS DE MINERALOGÍA


Obras clásicas de referencia sobre mineralogía
El primer libro extenso en lengua inglesa sobre mineralogía. estándar
A sy.flem ofMilleralngy fue el de James D. Dana, publicado
Da na. J. D.. A Sy.<rc•m o{ Minemlogt. 7' ed... l'ol. l. 11).¡.¡: vnl. 2.
en 1837. Desde entonces. y después de varias revisiones, si-
1951; vnl 3. 1962. Jolm Wilcy & Sons. New Ynrk, revisado pr
gue manteniéndose como un trabajo patrón de referencia. La C. Palache. H. Berman y C. Frondel.
última edici6n completa (la sexta) fue publicada en 1R92 con Dccr. \V. 1\ .. Hm1ic R. A. y Zu ." man. J.. 1%2. Rock-Forming
suplementos en 1899, 1909. y 1915. Partes de la séptima edi- Mineml.l'. 5 1111<. Jolm Wilcy & Sons. New York. Tres
ción, conocidas con el nombre de la Da11a 's System nfMine- vohírnenes completamente resivados ( 1A. 1B y 2A) fueron
ralugy, han aparecido en tres volúmenes separados en 1944, publicados rcspeclivame!lle en 1982. 1986 y 1988).

-
16 INTRODUCCIÓN

( Fleischer. M.. 1991, Glossary of Mineral Species. The Geología económica


Minernlogical Record, Tucson, Ariz., 256 págs.
Brookins, D.G., 1990, Mineral and Energy Resources: Ocurrence,
( Nickel, E. H. y Nichols, M. C., 1991, Mineral Reference Manual.
Exp/otation and Environmenta/lmpact. Merrill Publishing Ca.,
Van Nostrand Reinhold. New York, 250 págs. Columbus, Ohio, 389 págs.
( Reviews in Minera/ogy, 1974-1992, vols. 1 a 27. Mineralogicnl Cameron, E. G ., 1986, At the Crossroads: Tire Mineral Prob/ems
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Evans, A. M .• 1987,/mroductimr ro Ore Geo/ogy. 2' ed. Blackwell
Sciemific Publications, London, 358 págs.
Agricola. G. De Re Metal/ica, traducido de la primera edición latina Guilbert, J. M. y Park, C. F., Jr., 1986, Tire Geology of Ore
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o American Jounwl of Science. v. 46. págs. 240-254.


Fronde!, C., 1983, An overview of crystallography in North
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A. W., y Palmer, A. R., eds., The Geolog_v of North America-
Ailll 01•erview. v. A of Geology of North Ame rica. Geological

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Hazen. R. M .. 1984, Mineralogy: A historical review. Jounwl uf
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Referencias adicionales
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Sciemi.<r. v. 71. no. 2. págs. 175-185.

o Geology 1888-1938 págs. 307-332.


Gibson. R. 1., 1974. Descriptive human pathological mineralogy.
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v. 21 l. págs. 1126-1131.

o
o
o
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o
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C.)
o
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o
-0
()
CAPÍTULO 2 CRISTALOGRAFÍA

2.1 CRISTAliZACIÓN 18
2.1.1 CRECIMIENTO DE UN CRISTAL 19
2.2 ORDEN INTERNO EN LOS·CRISTALES 20
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 23
2.3.1 RESUMEN DE LAS OPERACIONES DE SIMETRÍA SIN
TRASLACIÓN 3J
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 37
2.4.1 SIMETRÍA CRISTALINA 41
2.4.2 EJES CRISTALOGRÁFICOS 42
2.4.3 FORMA 47
2.4.4 ZONAS 56
2.4.5 HÁBITO CRISTALINO 56
2.5 MEDIDA DE LOS ÁNGULOS CRISTAliNOS 57
2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS 59
2.6.1 PROYECCIÓN ESFÉRICA 59
2.6.2 PROYECCIÓN ESTEREOGRÁFICA 60
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 69
2.7.1 SISTEMA TRICLÍNICO 71
2.7.2 SISTEMA MONOCLÍNICO 74
2.7.3 SISTEMA ORTORRÓMUICO 78
2.7.4 SISTEMA TETRAGONAL 82
2.7.5 SISTEMA HEXAGONAL 89
2.7.6 SISTEMA ISOMÉTRICO 101
2.8 INTERCRECIMIENTO DE CR~TALES 110
REFERENCIAS Y LECTURAS su't-:•<(IDAS 116
·,,

17
18 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

Los minerales, con pocas excepciones, poseen la distribu- E_vaporaclón t


ción interna ordenada característica de los sólidos cristalinos.
Cuando las condiciones son favorables, pueden estar limita-
dos por caras planas y pulidas y adquirir formas geométricas
regulares conocidas como cristales. La mayor parte de los
crist-alógrafos emplean hoy en día el término cristal al refe-
rirse a cualquier sólido con estructura interna ordenada, po-
sea éste o no caras externas, pues éstas, en general, no son
más que un accidente de su desarrollo y su ausencia no mo-
difica en absoluto las propiedades fundamentales de un cris-
! iil:l>Oclemos, por tanto, trazar una definición más amplia de
un cristal considerándolo como un sólido homogéneo que
posee un orden illlerno tridimensional de largo alcance. El
estudio de Jos sólidos cristalinos y las leyes que gobiernan su
crecimiento, forma externa y estructura interna, se denomina
cristalografía. Aunque la cristalografía se desarrolló origi-
nalmente como una rama de la mineralogía, es hoy en día una
ciencia aparte que no sólo trata de Jos minerales sino también
de toda la materia cristalina.
En este capítulo se presentan principalmente aquellos as-
pectos de cristalografía que relacionan la forma externa o
morfología de los cristales. Este objetivo se denomina cris-
wlografía morfoltígica. Sin embargo, en nuestra exposici<in
de la forma externa Jc Jos cristales incorporaremos muchos fiGURA 2.1 Rt•prl'~t·nlélric"Jn l'~qut'm,iiH 01 clr llll midc•o dP N.1CII'n
un IJ,.:u so1lino t•n cv.1puratiún. El núc/t'u, 1,11 t:omo est;l dihujJdo.
aspectos rdat:ionadus con el orden interno Je lus cristales.
consta de tan sólo 125 iones empaquetados regularmente (Na• y Cl·t.
ya que los principios que controlan la estructura atómica del Iones adicionales se unen. de forma ordenada. sobre la pMte e'lerna
cristal afectan también a la forma de las caras del cristal y a del núcleo cúbico, lo que da lugar al crecimiento del crisral. la escala
los ángulos que estas forman entre sí. En este Capítulo se de- Utilizada para eJ tamaño de fas ioneS es el Jngstrom (1 Á = JQ-H cm).
sarrollan con mayor amplitud los aspectos relacionados con Un cristal cúbico de NaCI, de 1 cm de arisra, contiene apro,imada-
rnentc 1021 iones o átomos.
el orden interno y la estructura de los cristales.
El término general criswlino será empleado en este libro
para denotar la posesión de una distribución ordenada de
átomos en la estructura. mientras que el término criswf.
como sustantivo se empleará en el sentido tradicional para pueden determinarse con el microscopio. pero que dan un
expresar una J'orma geométrica regular limitada por superfi- patrón de difracción con los rayos X. son cripwcri.rraliuo.r.
cies planas. El término cristal se empleará en su sentido más Aunque muchas sustancias, tanto naturales como sintéticas.
amplio con adjetivos relativos a la perfección del desarroliu. son cristalinas unas cuantas carecen de estructura interna or-
Así. un sólido cristalino con caras bien desarrolladas se de- denada. De éstas se dice que son amorfas. Las sustancias
nominará euédrico; si tiene caras imperfectamente desarro- amorfas naturales se designan con el nombre de mineraloi-
lladas. será subédrico y si carece de caras anéclrico. Estos des.
adjetivos derivan del griego hedrmr. que significa cara. de
las raíces griegas eu. bueno, an, sin y de la raíz latina sub que 2.1 CRISTALIZACIÓN
significa algo.
Ciertas sustancias cristalinas se presentan en fragmentos Los cristales se forman a partir de disoluciones, fundidos y
tan linos que la naturaleza cristalina lcristalinidad) solamen- vapores. Los :ítomos en estos estados desordenados tienen
te puede determinarse con la ayuda del rnicrnscnpio. Se lt1s una disposición al azár, pero al cambiar la temperatura, pre-
denomina miaocristalinas. Aquellos agregados cristalinos sión y concentración pueden agruP.arse en una disposición
que están tan tinamente divididos que Jos componentes no orden~da característica del estado cristalino.
, . 2.1 CRISTALIZACIÓN 19
- ·~·

Como ejemplo, de cristalización a partir de una disolu- disminuyen y ello permite que domine el efecto de las fuer-
ción, consideraremos el cloruro sódico (sal común) disuelto zas atractivas.
en agua (véase Fig. 2.1 ). Si se deja que el agua se evapore, la Aunql!e la cristalización a partir de u~ vapor es menos
disolución contiené cada vez más Na+ y Cl por unidad de vo- corriente que de una disolución o de una fusión, los princi-
lumen. Finalmente, se llegará a un punto en el cual la canti- pios básicos son muy parecidos para ambos. A medida que
dad de agua presente no podrá retener toda la sal en solución el vapor se enfría, los átomos o moléculas separadas se van
y aquélla empezará a precipitar. Si se prepáran las condicio- aproximando entre sí, hasta formar eventualmente;: un sólido
nes de forma tal que la evaporación del agua se realice muy cristalino. Los ejemplos más familiares de este tipo de cris-
lentamente, los iones sodio y cloro, conforme se vayan sepa- talización son la formación de copos de nieve a partir del aire
saturado de vapor de agua y la formación de cristales de azu-
rando de la solución, se irán agrupando y, gradualmente for-
fre en la base de las fu marolas o en el cuello de los volcanes.
marán uno o unos pocos cristales con formas características
y a menudo con una orientación común. Si la evaporación es
2.1.1 Crecimiento de un cristal
rápida, aparecen muchos centros de cristalización y los cris-
tales resultantes serán .pequeños y orientados al azar. Cualquier coleccionista de minerales o cualquiera que haya
Los cristales pueden fo_rmarse también a partir de una so- visitado exposiciones mineralógicas en museos, tiendas es-
lución por descenso de la temperatura o de la presión. El pecializadas o vitrinas de una joyería conoce la belleza y
agua caliente, por ejemplo, disolverá algo más de sal que la atracción estética de los cristales bien constituidos. La ma-
fría y si la solución caliente se deja enfriar, se llegará a un yor parte de estos cristales son el resultado del depósito quí-
punto en que la solución se sobresaturará a su temperatura y mico de una disolución (o de un cuerpo fundido) en un
la sal cristalizará. Por otra parte. cuanto mayor sea la presión espacio abierto, tal como una cavidad en una formación de
a la que se someta el agua. mayor será la cantidad de sal que rocas.
aquélla podrá mantener en solución. Así. con el descenso de La cuestión que surge inmediatamente es: ¿cómo pueden
la presión de una solución saturada, se producirá una sobre- tales cristales bien formado~ crecer desde formas pequeñas a
saturacilin y consecuentemente ~e rnrmarán cristales. Por lo otras más grande;? En términos químicos podemos replan-
tanto, en general. los cristales pueden rormarse de una ;olu- tear la misma cue;tión del modo ~iguiente: ¿climo hacen lm
ción por la evaporación del disolvente, por el descenso de la 'hinques b:ísicos químicos (átomos. iones o grupo~ iónico>)
temperatura o por el descenso de la presión. para incorporarse al modelo cristalino bien ordenado?
Un cristal se forma también a partir de una masa fundida A continuación trataremos brevemente algunos de los as-
de la misma manera que a partir de una solución. El ejemplo pectos básicos dd crecimiento de cristales. La primen, etapa
del crecimiento de un cristal es la lll!cleacirill. según la cual
más familiar de cristalización de una fusión es la formación
el proceso sólo se inicia después de haberse formado un IIIÍ-
de cristales de hielo cuando el agua s~ congela. Aunque or-
c/eo (n semilla). Generalmente los núcleos ~on los productos
dinariamente no se considere así. el agua es hielo fundido.
iniciales de precipitación (en un ambiente acuoso) o de cris-
Cuando la temperatura es suficientemente baja, las molécu-
tali7aci<ín (en una masa fundida). Elmícleo es el re~ultado de
las de agua que estaban libres para moverse en cualquier di-
la comparecenci:~simult:ínea de varios iones (en la soluci<Ín
rección ahora se quedan quietas y se disponen mutuamente
o en la masa fundida) para formar el modelo estructural re-
en un orden definido para formar una masa sólida. crbtalina.
gular inicial de un s6lido cristalino. Por ejemplo. en un lago
La rormación de rocas ígneas de magmas fundidos. es un salino en evaporación. las condiciones pueden ~er las apro-
proceso que. aunque más complicado, es similar a la conge- piadas para la precipitación aleatoria de núcleo~ de NaCI.
lación del agua. En el magma hay muchos elementos diso- Esto significa que los iones Na+ y CI- del agua del lago se
ciados. pero existen igualmente en él un número combinan entre sí en una red cúbica regular de iones alterna-
considerable de enlaces cruzados de iones y grupos iónicos. tivos de Na+ y Cl- como requiere la estructura del NaCI (ha-
El crecimiento del cristul en un magma que se enfría es el re- lita o sal de roca: véase Fig. 2.1 ). La formación de un solo
sultado de dos procesos que compiten entre sí: ( 1) las vibra- cri~tal de ha lita viene generalmente precedida por la forma-
ciones térmicas qt•e tienden a destruir el núcleo de mineraíes ción aleatoria de un gran número de núcleos potenciales. La
potenciales y (2) las fuerzas atractivas que tiendelt a congre-
gar átomos (y/o iones) en estructuras cristalinas. Cuando la
mayor parte de estos núcleos no alcanzan el estado cristalino
porque en uota soluci<Ín saturada (respecto a los iones Na+ y
..
temperatura disminuye, los efectos de la primera tendencia en existe también una tendencia de los núcleos a regresar u
20 CR/STALOGRAFfA: FORMA EXTERNA

{o) (b) (cj

FIGURA 2.2 (a) Sección a través de un vérlice de un cristal de NaCI mostrando iones perfectamente enlazados y empaquetados
en la parte interna del cristal y enlaces químicos no compensados en las super[icies externas (-representa enlaces químicos no com-
pensados y = enlaces químicos compensados). (b) Una superficie cristalina muestra un escalón submicroscópico. La adhesión de
iones en tal escalón disminuye la energía de la superncie del crislal. Esta energía es el resultado acumulativo de los enlaces compen-
sados. (e) Conglomerados submicrosoópicos de átomos que aparecen como bloques en las tres superficies externas de un cristal.
E~tos bloques crean escalones para la formación de nuevas capas de iones en las superficies externas del cristal.

la solución (para ser redisueltos). Esto es debido al hecho de nales. Esto ocurre así porque en Jos cristales de enlaces
que estos diminutos comienzos de una estructura ordenada iónicos, como la halita (NaCI), la energía de adhesión es
tienen un área superficial muy grande respecto al volumen. máxima en Jos vértices, intermedia en las aristas y mínima en
Esta gran superficie implica que existen muchos átomos (so- el centro de las caras. La mayor atracción de átomos en Jos
bre la superficie externa del cristal), con Jos enlaces quími- vértices de Jos cristales iónicos conduce normalmente a un
cos no compensados (véase Fig. 2.2). Tal cristal (o grano rápido crecimiento en estas direcciones, pudiéndose formar
mineral) con un área superficial grande es más soluble que dendritas con ramas que irradian de un núcleo central. En al-
un cristal (o grano mineral) de gran volumen, en el cual la gunos tipos de cristales que difieren del NaCJ por sus enlaces
mayor parte de los átomos son internos y tiene Jos enlaces no iónicos se supone que los átomos crecen sobre la superfi-
químicos completamente compensados. cie externa en forma de grupos atómicos. Tales grupos, indi-
Para que un núcleo "sobreviva" es necesario que crezca cados como bloques en la Fig. 2.2c, aparecen como
con la suficiente rapidez para reducir su energía superficial escalones en la superficie exterior. a Jo largo de Jos cuales
(calculada a partir de la relación áfea superficial/volumen) y puede construirse una nueva capa exterior del cristal.
por tanto, su solubilidad. Si un núcleo alcanza un tam~uio En esta breve introducción al tema del crecimiento de
crítico por el depósito rápido de posteriores capas de iones. cristales hemos admitido que la adición de iones (o átomos o
tendrá una alta probabilidad de sobre\livir formando un cris- conglomerados de átomos) en la superficie externa de un
tal mayor. Una imagen idealizada del crecimiento de un cris- cristal se da según un modelo regular y continuo. Hoy sabe-
tal sería el ensanchamiento del núcleo por el depósito mos que generalmente no es éste el caso. En verdad, Jos cris-
ordenado de iones adicionales sobre sus superficies externas tales naturales y sintéticos suele·n contener imperfeccim!es y
(véase Fig. 2.1 ). Hoy sabemos que esta imagen es demasiado éstas serán ampliamente tratadas en el Capítulo 3.
simple. La superficie sólida externa de un núcleo (o cristal)
en contacto con una solución saturada representa una super- 2.2 ÜRDEN INTERNO EN LOS CRISTALES
ficie de enlaces químicos no compensados (véase Fig. 2.2).
La energía de tal superficie disminuye al adherirse un átomo El orden interno o estructura cristalina de un mineral puede
y J¡¡ cantidad de energía liberada por esta adhesión depende considerar.~e como la repetición de un motivo (o grupo de
del lugar donde ésta tiene Jugar. Por ejemplo, en la Fig. 2.2b átomos) sobre una red (que es una distribución periódica de
la posición "escalonada" sobre la superficie del cristal es el puntos en el espapiq). La red comprende la componente de
sitio donde más energía se pierde a causa de Jos iones adicio- traslación del orden interno, que será tratada en el Capítulo
2.2 ORDEN INTERNO EN LOS CRISTALES 21

.r 111111111 w
lal ibl

FIGURA 2.3 Formos exlernos dislinlos producidas por el opdo-


mienlo sislem;ilico de celdos unirorias cúiJicas. (a) Cubo perfecro.
ihl cubos disrorsionados. (el ocraedro y ldJ dodecaedro. las formas
oclaédrica y dodecaédrica son el resuliado de la adición sislem.í·
ticJ de unidJdes J lo l.1rgo de las direcciones de crecimiento él cele·
lcl rodo. Ctlmp.irese con lo Fig. 1.4.

' ' ' '


' ' ' '
FIGURA 2..1 Orden bidimL'IlSIUil.ll. Elmotivn es la coma.
' ' ' '

FIGURA 2.5 ESirurlura alómico de 1,, calcila. CoCO 1• El conlorno de la celda unirori,,
es de form.l romhuédrira. En ell.t o;e inrlit.iln l.1s locilli7Jcicmec; del r.1rhonu, l ,11( io y oxí-
C.1rhono
geno. El grupo CJrboníliO (CO ¡).! licnc l.t rornlcl ele llll lritingulu cquil.llem CCJJ1 L'l l .ulmrm (.JILIO
en el cenlro y el oxigeno en los !res vérlices. los iones de calcio y los grupos corbona los O:dgenn
son los molivos unilorios de la esrruclura.

·- ·-- -- --- ··-·--·.---..~.,-- __,.... .... ,.... __ ~~


22 CRISTALOGRAFfA: FORMA EXTERNA

3. El motivo o grupo de átomos tiene una cierta simetría que nerar la huella completa de un modelo; véase Capítulo 3 para
puede reflejarse en la forma externa del cristal. una exposición más amplia).
El primer científico que demostró que la forma cristalina El orcle11 i11temo triclimellsio11al de un cristal puede con-
externa de un mineral (su morfología) era una expresión de siderarse como la repetición de un motivo (una unidad de
su orden interno fue René-Just Haüy ( 1743-1822; véase Fig. diagrama), de tal modo que los alrededores de cada motivo
1.4 ). Lú Figura 2.3 ilustra el concepto de Haüy de "molécu- son idénticos. Una distribución ordenada y simple de un mo-
las integrales", que se apilan regularmente para dar lugar a tivo en dos dimensiones puede verse en la Fig. 2.4 con una
diversas formas desarrolladas. Haüy acuñó la palabra "mo- "coma" como motivo. En los cristales reales los motivos
lécula" para designar lo que para él significaba el concepto pueden ser moléculas como el H 20, grupos aniónicos como
moderno de celda unitaria. Una celda unitaria es la unidad el (COJ) 2-, (Si04 ).¡... o (P04 )"-. cationes como el C4 2+, Mg 2+,
más pequeña de una estructura (o modelo) que puede repe- Fe 2+, átomos como el Cu o combinaciones de grupos
tirse indetinidamente para generar todo el sistema (o para ge- aniónicos, iones y/o átomos. La Figura 2.5 ilustra la distribu-

Motivo
origin¡¡f

~lolho
rot,ulo
i
1
r9 1
Motivo
refiPjtHin
1
1
1
1
Motivo
m i~inill

~ /~
1 / 1
jlJVJ //~ 1 1
1 /
-\11J-r-Y~-L~L--
/ /l 1
v _., -----
--¡(-
¡/
}'

/ / 1 ,. / 1
lL. _/ l / rni,H it"m / 1 F!<i¡lt'ju
1 / / 11111 / 1
V __j/ 1
, / .... _ ..... 1 1
1
1
1
1

t, J) l h)

,\\o tJ\u
llrl}.: llhll

fiGURA 2.6 (.il Generación de un diagrJmo por

~
rol<1ción de un motivo a través de un <ingulo de 180°. 7
'/
({J) Motivos dererho e izquierdo rei;Kion.ldn'> por lil
Muti\O /'/
n•flpxilin Pn un pli1nn. (e) Motivos rel.1don;ulos por im·l·rtido ,
inverc;iün í1 trllvés ele un centro. frlJ Motivoc; rPiacionll-
dos por uno rotación de 180" y por la subsiguiente
inversión; esta última operación se llama también roto-
inversión. !Véase también Fig. 2.12a.) l)

j
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 23

ción (ordenada) de grupos triangulares (C0J) 2- y iones Ca 2+


en In estructura de perfil romboédrico de una célula unitaria
cb
de calcita (CaC0 3 ).

2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN)

El motivo utilizado en In Fig. 2.4, la coma, /lo contiene sime-


m
tría. Sin embargo, muchos motivos, como los utilizados para
crear modelos impresos bidimensionales,. poseen simetría.
El lugar geométrico que ayuda a la visualización de la sime-
tría de una distribugqn ordenada recibe el nombre de ele-
mento de simetría. Los ejes de rotació11, los pla11os de
simetría y los centros de simetría son ejemplos de tales ele- ..... --¡--- ..... , ..... --¡ --........
mentos de simetría. Los procesos de rotación alrededor de un '
'
''
eje, de reflexión en un plano o de inversión alrededor de un ' '
punto central se denominan colectivamente operaciones de
simetría.
La rotación, por sí sola. a través de un ángulo (a) y alre- n= l

dedor de un eje imaginario, engendra otro motivo o varios


otros motivos. En la Fig. 2.6a el ángulo a de 180° genera un
Vis1.1 en pl.1n1;1
modelo con dos manos. Un eje de rotación es una línea ima-

o o
ginaria alrededor de la cual puede girar un moti I' O patrón y
repetirse a sí mismo apareciendo una o varias veces durant e
una rotación completa (véase Fig. 2.6a).
La simetría de rotación se expresa generalmente median-
te cualquier mí mero entero (11) . desde 1 a infinito. El número
11 expresa el número de veces que un motivo unitario se re- t.l) ti>)
pite durante una rotación completa (360°). Una simetría de
rotación de 11 = 1 signitica que después de una rotación com- FIGUR,\ 2.7 Los dns extrc•mo'i riC' l.:1 simetríJ rofilcionill (n = oo, y
pleta Lle 360° alrededor de un eje, taLlos lo~ aspectos de un 11 = 1l iluslrados por objetos independientes: (.11 un cilindro hueco.
pPrtccto ~· t/Jl un cilindro hueco ron una muescíl en formil de V en IJ
objeto (o tigura) coinciden consigo mismos al meno~ una
pilrte sup~?rior.
vez. El otro caso límite de simetría de rotación es el de un eje
de rotación Lle orden infinito (n = oo). Un objeto que posee
este tipo de eje entra en coincidencia con~igo mismo para
cualquier ángulo de rotación. pues la cantiuad de rotacilÍn Debe nhservarse. sin embargo. que hasta <!hora nos he-
necesaria es intinitamente pequeña. La Figura 2. 7 muestra mos rel"erido a la simetría de rolllción de objetos indepen-
cómo un cilindro hueco es compatible con un eje de rotación. Liiente~ . No hemos considerauo el hecho de que nos interese
paralelo a la generatriz del cilindro. de 11 = oo. En cambio. el disponer tales objetos en un modelo ordenado. Cuundo la si-
mismo cilindro hueco con una simple muesca posee una si- metría del motivo estü restringida a la simetría de traslación
metría rotacional de 11 = l. de la red sólo son posibles ciertas rotaciones (véase Capítulo
Podemos fabricar objetos o dibujar motivos con sime- 3).
trías de rotación comprendidas entre los dos extremos den= Los tipos de rotación encontrados en el orden interno de
oo y 11 = 1 (en donde 11 es un número entero y una parte alí- los cristales y también expresados en su forma externa (mor- ,-
cuota de 360°). Así, por ejemplo, es posible construir una fología) son primarios (a= 360°), binarios (a= 180°), ter-
lata de 36 lados. cada uno de los cuales está desviado 10° de narioJ (a= 120°), cuatemarioJ (a= 90°) y senarios (a=
sus lados vecinos. La simetría de rotación sería de. n = 36. 60°). Los ejes de orden 5, 7 ó superior no son posibles. Esto
Las simetrías de rotación de algunas formas y objetos se ilus- se demostrará geométricamente en el Capítulo 3 (véase pág.
ti
tran en la Fig. 2.8. 126) una vez tratada la traslación de red. Intuitivamente esto

_____ _ _ J i
24 CRISTALOGRAFÍA: FORI.!A EXTERNA

¡,,, (b) le)

FIGURA 2.8 Objetos que muestran sólo elementos de simetría de rotación. (a) Molinillo infantil con un eje cuaternario (4) perpendicular a la
cara del rotor. (b) Modelo de tres lagartos relacionados entre sí por un eje de rotación ternario (3) perpendicular a la superficie del papel. Este eje
corta al papel en un punto situado entre las tres cabezas. (Basado en la lámina 38 del libro de M. C. Escher Fantasy and Symmerry: The Periodic
Orawings of M. C. Escher, 1965 por Caroline H. MacGillavry y Harry N. Abrams, lnc., Publishers, New York; copyright© 1939, M. C. Escher/Cor-
don Art, Baarn, Holanda.) (el Vista de un cristal de a patito a lo largo de su eje c. Este dibujo muestra una ancha cara basal (con un punto marcado
en su centro) y una red de caras modificadas a su alrededor. La simetría global de este cristal requiere un eje de rotación senario (6) que pasa por
el punto indicado. No existen planos de simetría visibles en esta orientación de un cristal de a patito.

o t.1) ibi

o FIGURA 2.9 (a). Distribución de pent<igonos con ejes de simetría de orden 5 perpendiculares a la figura; obsérvese la pre-
sencia de huecos en el diagrama. (b) Distribución de hex<igonos con ejes de simetría senarios perpendiculares a la figura;
o como en los paneles de las colmenas no queda hueco alguno.

o
o se hace evidente cuando se intenta cubrir una superticie pla- Los posibles ejes de rotación están representados en la
o na con un motivo de cinco lados, tal como un pentágono, sin
solapamiento ni huecos, Fig. 2.9a. Por otra parte. la Fig.
Fig. 2.10 con los símbolos gráficos utilizados pan¡ represen-
tarlos. El número de apariciones del motivo durante una ro-
o 2.9b muestra cómo una red de hexágonos puede cubrir total- tación de 360° du su nombre al eje de rotación. Por ejemplo.

o mente una superficie. La imagen geométrica de la Fig. 2.9a


mpestra irregularidades y huecos que no suelen darse en las
dos unidades equivalentes durante una rotación de 360° es-
tán relacionadas con un eje de rotación binario.
estructuras cristalinas de los minerales. A escala atómica es- La rotación produce modelos en los cuales el motivo ori-
' tos huecos podrían representar enlaces químicos no com- ginal y los generados en el proceso son idénticos en orienta-
o pensados o enlaces hipertensos entre iones (o átomos), ción entre sí. Dicho de otro modo, el motivo original y el

o fenómenos que no aparecen en estructuras cristalinas orde-


nadas.
generado son de In "misma mano". Por ello, se dice que el
motivo original y el generado por rotación son congrzrellles.
o
- 0 - - - - - - - - - - -- - - - - - -- - -- - --
0
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRfA (SIN TRASLACIÓN) 25

, ,'
~ ~---- ' (.
'' ,
, . . ._. - - - - - -i','
, ,'
~ ~--- -,, ''
1 \ 1
'\
\
, \
1 \ 1 1 \

8) 1
1
1
1
1
0\ 1

~ ~) 1

' , 1

Rotación de 360". 1 vueha Rotación de 180", 2 vueltas Roi.Jción de 120°, J vuellas

2 3

,
, /
~ ~---- '(.
'
' , ,'
-------,_. '
'
'- \ 1
1
1 \
\
1

~1
1

'
,,_ - - - -~~ / /

Relación de 90". 4 vuL•hJs Rol,lliÓil de- hO , h \'llt'll.v.

4 6

fiGURA 2.1 O Ejemplos de rotaciones que h.1cen coincidir el motivo con un.1 ul\id,ul idl'nliCil p.u.1 ejes de IUiilciOn de
orden 1, 1. J. ~ y 6. lo' símbolos en el cenrro de lo, círculos repr~'enlon los iluslrJCiones gr;iiic.ls de esros ejes. El
diagr.1m,1 2 rcprcsentil untl proyección sohre el piJno X)' de la Fig. 2.h.l.

, /
'
Dd101jn '
1 / '
,'B (O ' \
1

~ "',Encima
1

-----
(JI Roloinversión ibl Pro~·ección de motivos (el Pl.1110 t>f.:Uo1luri,ll
sobre el plllno ecuatorial con motivos prorectildos

FIGURA 2.11 (a) Jlustrilci6n de una oprrt~ciñn el(' rotoinversión, consisiE'nle en unil rnlilciün ele 160° y unJ inversión ~uhsi­
~uienle J lrovés del cenlro del globo. (/J) Proyección de los dos nmlivo' unilorios (A y 8) de,dr 1,1 rmle7.o cxlerno riel globo
sobre el plano ecuoloriol. (el localización de los morivos proyecrados sobre el plano ecuoloriol (véa<e lombién Fig. 2.12).
26 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

Motivo A por encima


y 8 por debo jo,
2 superpu~stos por
(,1)
(Equivalente a un proyección
plano especuiJr)

1
/
'' \

1 'o •• 8\\
1 :..:: ~:.
1
1
1
1
1 1
1

' \
E~ ~-:)\
1
" Motivo original
3 {encima)
(/¡) (Equivalente a Ullil
rotación ternaria +
centro de simetríill

,'e
/ u
1
1
1
1
1

4
... ____ ... 1\loli\'u urigin.1l
1encim,1)

~
8+ E

(~
FIGURA 2.12 llustraciun de upPraciuncs de
@
rotoinversión sobre motivos unitarios. Para ir
A+D
!por encima y por de la unidad A a la 8 (o C, etc.l se e'ige una
deb.1jo, superpuestos) rotación a través de un ángulo a (3ó0°, 180°,
(Equiv,,(ente tl un.1 120°, 90° o 60°), así como una inversión a lríl·
lrli roiJción tern,ui;;J t:on vés del centro (véase Fig. 2.11 para una ilustra-
un pl;mo de simetría
perpendicular 01l ejel ~ ción del esquema de proyección!.
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN)

Una reflexión produce una imagen especular respecto a


un plano de simetría m (Fig. 2.6b). En este caso el motivo ge·
nerado es de mano opuesta al motivo original y ambos for-
man un par enanliomtírfico (lo cual signitica que los
motivos están relacionados por un plano de simetría y que no
pueden superponer.:e entre sí). Es la misma relación que
existe entre la mano derecha y la izquierda.
Una inversión (i) produce un objeto invertido a través de
un centro de inversión. Una inversión implica el dibujo de lí-
neas imaginarias trazadas desde cada punto del objeto que
pasando por el centro de inversión alcanzan distancias igua-
les al otro lado de dicho centro. El objeto invertido se "re-
crea" conectando los puntos extremos de estas líneas (Fig.
2.6c). La inversión, como la rcllexilín, produce un par e/lan-
FIGURA 2.13 Ilustración de ILJ l'Siructura illi"unicil del hil'rro nwJ;i.
liomórfico. lico. los átomos de hierro están dispuestos segun el tipo de empaquet-
amiento cubico centrado en el cuerpo (véase Capítulo 4). Segun esta
Rotación con inversión representación es obvio que este empaquetamiento atómico regular
contiene muchos de los elementos de simetría que han sido expuestos
Además del orden simétrico engendrado por los ejes de rota-
sobre la base de la forma externa de los cristales. Sólo se muestran
ción, existen rotaciones de orden 1, 2, 3, 4 y 6 que pueden unos pocos de los múltiples elementos de simetría presentes en esta
combinarse con inversiones y que por ello se conocen con el estructura cristalina.
nombre de ejes ele roloim•ersión (véase Fig. 2.6c/). Los ejes
de rotación han sido ilustrados por motivos que residen en el
mismo plano. como en la Fig. 2. 1O. Combinando la rotación
con la inversión es más fácil observar el orden de un diagra- , Debe observarse que el motivo original (llamado A en to-
rna en tres dimensiones. das las ilustraciones de las Figs. ::?..11 y 2.12) posee una rela-
La Fig. 2.11 ilustra la combinacilin de operaciones de si- ción enwrtiomcnjir 1con el segundo motivo (llamado 8) a
metría en una rotoinversión primaria. Se denomina a esta causa de la inversilin. Sin embargo el tercer motivo (llamado
combinación eje de rotoinversión primaria, el cual es simbo- C) es congruente (semejante) con el motivo original (A). To-
liz;¡do por T (léase 11110 barra) . El motivo original gira 360°. das estas operaciones de simetría (rotacilin. reflexión y roto-
de modo que vuelve a su posicilin original y es invertido en- inversión) generan sólo un número tinito de motivos. Por
tonces respecto a un centro. E'ta combinacilin de nperacio- , otra parte. la traslacitin y las operaciones de simetría trasla-
cional (tales como las operaciones de desli7amiento y heli-
nes produce el mismo resultado que la presencia de un
coidal: véase Capítulo 3) repiten indetinidamente un motivo.
centro de simetría. La operación Tse denomina también. por
Las operaciones de rotaci6n. reflexión y rotoinversión se
esta razlin. celllro ele simetría ni (de inversión). La parte de
clasiri<.:un cnmo "sin traslación".
la derecha de la Fig. 2.11 ilustra el modo en que la distribu-
Debe observarse que la presencia de cualquiera (u todos)
ción tridimensional del motivo de las comas aparecería pro- .
de los elementos de simetría mencionados anteriormente
yectado sobre el plano ecuatorial del globo en la Fig. 2.11 a. (cumn se deduce de la geometría externa de los cristales) es
Las operaciones de rotoinversión 2, 3. 4 y 6 (barra dos. lm- el resultado fundamental del empaquetado de átomos (o
rra tres, etc.) se muestran también en la Fig. 2.12. La opera- iones) y del sistema de enlace de éstos en las estructurus cris-
ción 2 es equivalente a la operación de un espejo plano talinas. La Figura ::?..13 es una ilustración del empaquetami-
coincidente con el plano ecuatorial del globo (Fig. 2. 12a). La ento regular (cúbico) de los átomos de hierro en la estructura
operación 3 es la equivalente de un eje de rotación ternario y cristalina del metal Fe. Esta estructura interna contiene todos
una inversión (i). que es lo mismo que una rotación ternaria
y un ce.ltro de simetría. La operación 4 no puede resolverse
en otras operaciones y como tal es tinica. La operación 6 es
equivalente a un eje ternario de rotacilin con un plano espe1..; 1 Do-. rmuivos cnil,nliomnrfns csl:in rclacinnmlns pnr una rclle:dl)n cspccu-
cular perpendicular al eje de rotación. Jar H inversión.
28 CRISTALOGRAF{A: FORMA EXTERNA

4
1fT

t- 2

(J)

B
B

422 622
(b) 1<1
FIGURA 2.14 Combinaciones de ejes de
rotacicín y generación de modelos ordenados.
(a) Perspectiva de un eje de rotación verticol

)
.• '. .. . ..
• ~-_______
---· ,y
cuaternilrio combinado con un eje de rotación
binario E-0 en el plano ecuatoriol. 8 es el
motivo original por encima del plilno ecuato-

.
' rial y detrás del eje de roloción binorio E-0.
------ --~::
) -------. '------- -· También se muestra un motivo generado por

) ' f • .. - ' - • este eje E-0. (b) y (e) Proyecciones planos de la


localización de los ejes de simelrio y de los
motivos unilarinc;. (r/) y (P) Ec;rJuem.ls lridinwn-
c;ioniliPs de lil clislrihucicín cll' loc; !'jes de sime-
) tría. Véose el texlo paro el desarrollo de estas
li~uras.
) lal lel

)
) los elementos de simetría vistos en un cubo geométrico. así !izarse en posiciones simétricamente coherentes. de modo
como elementos de traslación adicionales. que no exista una serie infinita de ejes. Por ejemplo, si un eje
)
cuaternario A forma un ángulo agudo con otro eje cuaterna-
) Combinaciones de rotaciones rio 8, cada uno de ellos operará sobre el otro, generando una
Hasta ahora hemos considerado modelos engendrados por serie in tinta de ejes. Para evitar esto. los ejes formanín un ün-
un eje zínico de rotación o rotoinversiún. Sin embargo, es po- gulo de 90° o de 54°44', como es el caso especial de la sime-
sible combinar varios ejes de rotación y engendrar modelos tría cúbica. Además, todos los operadores de simetría deben
regulares tridimensionales. Los ejes de simetría deben loca- cortarse en un solo punto.
1;

)
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 29

' -:;:,·:·=· -
' + '
'

'
'' - ,'
',~,':._¡-,. + fiGURA 2.15 Combinación de un eje de rotación ternario perpendicular a la página y un eje de rota-
ción binario (E-O) sobre la propia página. Los motivos unitarios originales están en el lado derecho. Los
motivos unitarios y los ejes de simetría engendrados están indicados por líneas de trazos y puntos. La
32 secuencia de simetría resultante es 32 y no 322. Compárese con la Fig. 2.14.

Por ejemplo, es posible combinar un eje de rotación cua-


ternario (4) perpendicular al plano de la página con una ro-
tación binaria (2) en el plano de la página. Otro ejemplo sería
una combinación de un eje de rotación senario (6) perpendi-
cular al plano de la página con un eje binario (2) en el plano
de la misma. Ambos ejemplos se ilustran en la Fig. 2.14. Los
ejes cuaternario y senario en ambas combinaciones de sime-
tría pasan por el punto A, el centro del círculo, perpendicular
a la página. El eje binario está a la derecha de A, a lo largo Oi.1gonal
dellucrpo
de la dirección este-oeste. La presencia de los ejes cuaterna-
rio y senario engendrará, respectivamente, tres y cinco ejes
binarios más. Estos ejes binarios están representados por lí-
/leas de lra;:.os (de momento, ignoraremos los ejes represen-
tado por líneas de puntos). Aunque hemos engendrado
extensiones de tres y cinco ejes binarios, realmente éstas
constituyen sólo dos ejes binarios que I'orman un ángulo de 432
90° entre sí en la Fig. 2.14/J y tres ejes binarios !'armando en-
tre sí ángulos de 120° en la Fig. 2.14c. Introduzcamos ahora FIGURA 2.16 Localizilcidn de los ejes de simetría en la combina-
una coma (B en los dibujos) por encima de la página en una ción ~32 respecto a una estructura de tipo cúbica.
posición ligeramente al norte del eje horizontal binario. La
coma está marcada(+). indicando que se encuentra sobre la
página, en la dirección positiva del eje ::: (véase Fig. 2.14a). en la Fig. 2. 1-k. La simetría total de las Figs 2.14a y 2.14/J
El eje original binario (en la dirección este-oeste) engendrarü consiste. por tanto, en un eje de rotación cuaternario perpen-
otra coma procedente de la situada en B en el lado sur del eje dicular a la página y dos series de ejes binarios, la serie ori-
binario y debajo de la página. La coma engendrada se marca ginal estando en las direcciones E-0 y N-S y la segunda a
con el signo menos(-), indicando que se encuentra debajo de 45° con respecto a éstas. La simetría total de la Fig, 2.14c
la página. Los ejes cuaternario y sen ario engendrarán respec- consiste en un eje de rotación senario perpendicular a la pá-
tivamente tres y cinco pares de motivos adicionales, como gina y con dos series de tres ejes binarios en el plano de la
indican las comas de trazos de las Figs. 2.14/J y c. Si ahora misma. Las dos series de ejes binarios forman 30° entre sí.
observamos cuidadosamente la distribución de todas las co- Ademds, cada serie de ejes binarios es simétricamente equi-
mas, resultará evidente que hemos engendrado otra serie de valente a la otra serie. Es decir, si un eje binario está deter-
ejes binarios. Estos ejes están representados por líneas de minado, los otros elementos de simetría generan los otros
puntos y forman ángulos de 45° con los ejes binarios origi- binarios: en el ejemplo dado, como dos series independien-
nales en la Fig. 2.14b y 30° con los ejes binarios originales tes de ejes binarios. Estos tipos de combinaciones de ejes
30 CRISTALOGRAFfA: FORMA EXTERNA

® ®

4
m

® ®

® ®

m
6 ®
• ®

11>1

fiGURA 2.17 (,1) Combinación de un eje de simelría cu.11ernario 1' un plano de simelría perpenclicul.1r al mismo.
Los molivos unilarios que pueden represen1arse por comas se mueslran convencionalmenle por punJas sólidos
negros o círculos blancos a fin de diferenci.1r respecli' amenle los molivos unilarios que eslén por encima del plano
de simelría de los que eslén por debajo de él. tbl Combinación de un eje de relación senario y un plano de simelría
perpendicular al mismo.

pueden representarse por una secuencia de dígito- para Jos posiciones especiales. La Figura 2.16 muestra la localiza-
tipos de ejes de rotación implicados. En !~les símbolos se e.~­ ción de estos ejes con referencia a una estructura de tipo cú-
presa cada serie de elementos de simetría equivalente bica. Los ejes cuaternarios son perpendiculares a las caras
simétricamente. Para Jos ejemplos de la Fig. 2. 14 los símbo- del cubo, los ejes ternarios están en los vértices del cubo y
los serían 422 y 622 respectivamente. En las Figs 2.14d y e los binarios están localizados en los centros de las aristas. La
se representan tridimensionalmente las localizaciones de Jos combinación 23 es también de simetría cúbica, pero ahora
ejes de rotación en las combinaciones 4:!2 y 622. los ejes binarios son perpendiculares a las caras del cubo.
Otras combinaciones posibles de elementos de simetría Todas las combinaciones de simetría cúbica o isométrica po-
rotacional son 222, 32, 23 y 432. Obsérvese que en la 32 seen una serie de cuatro ejes ternarios (a lo largo de las dia-
existen sólo dos simetrías rotacionales indicadas. en Jugar de gonales del cuerpo del cubo). Estos ejes ternarios forman
tres como en las otras combinaciones. La Figura 2. 15 mues- con los ejes normales a las caras (4 ó 2) ángulos de 54°44' .
tra que la combinación de un eje ternario con un eje binario (Para una rigurosa deducción de lo.~ límites sobre combina-
en un plano perpendicular no engendra otros ejes de simetría ciones de operadores rotacionales, véase Boisen and Gibbs,
además de los tres binarios. La combinación de ejes de sime- 1990; la referencia completa se encuentra al final de este ca-
tría 432 posee una alta simetría con los ejes localizados en pítulo).

__j
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASlACIÓN) 31

... ---~- ....


-
1 '
• :o -,
" \

,' ,' \ '


'
1 ' 1 , - \ 1
1 o '' 1 , , • 1

·- - ------~-------~
\ • , , : ' ' o /

·---,-- · ' o i. 'l',,';l,: '


'
/ '
' 1 '
.... __ ~--- Nopl.:mos - ... ;._ No plano
~ ·· - de simelr(a de simelria
4 2 2
422 m mm 4mm
Cal (/)) (C)

FIGURA 2.18 (a) Combinación de un eje de rotación cuaternario y de dos series de ejes de relación binaria (véase también Fig. 2.14). los moti-
vos unitarios por encima de la página se indican por medio de puncos negros y los situados por debajo de la p~gina vienen indicados por círculos 1
blancos. (b) Combinación de un eje de rotación cuacernario, cuatro ejes de roración binarios y planos de simetría perpendiculares a cada uno de
los ejes . (e) Combinación de un eje de rotación cuaternario y dos series de planos de simetrfa paralelos al eje cuaternario.
,...
1

Combinaciones de ejes de rotación y planos de simetría tro motivos unitario<; (puntos) por encima y cuatro motivos '
En la sección anterior hemos abordado la poo;ibilidad de idénticos (círculo<;) por debajo del plano se o;imetría. Obsér-
combinar simetrías de rotación del tipo indicado en las se- vese que este plano viene indicado convencionalmente po/
cuencias 622. 422. 32, etc. Consideremos ahora algunos un punto grueso negro. Este tipo de combinación de elemcn- (
tos de simetría viene representado por 4/m (léase cuatro so-
ejemplos de combinaciones de ejes de rotación y planos de
bre m). La combinación de simetría de la Fig. 2.17b viene(
simetría. Como regla general. los planos de simetría situados
reprc.~entada por 6/m. Otras combinaciones similares son
dentro de los cristales serán perpendiculares o paralelos a ~y~. ,
cualquier eje de rotacilÍn presente. En la Figura 2.17a un eje
En una sección previa hemos deducido diversas combi- 1
de rotación cuaternario se combina con un plano de simetría
naciones de ejes de rotacitin tales como 622, 422. 222. Si
perpenuicular al eje y en la Fig. 2.17/J ~e muc~tra un eje sc-
aiiadimos plano~ de simetría perpenuicularcs a caua uno de (
nario con un plano perpendicular al mismo. En la Fig. 2. 17cr los ejes ue rotación resultan lao; siguientes combinaciones de
la distribución del motivo es compatible con el eje de ruta- simetría: 6/m 2/m 2/m, 4/m 2/m 2/m. y 2/m 2/m 2/m. En las (
ci6n cuaternario y se indica por medio de comas por encima Figs. 2.18a, b y e se ilustran las combinaciones 422. 4/m (
del plano de simetría. Estas se retlejan en el plano dando lu- 2/m 2/m y 4mm (comparar con la Fig. 2.14). Lo'i motivos
gar a otra serie de cuatro comas por debajo corno indican en
el dibujo las comas punteadas. Normalmente. los elementos
unitarios están indicados por puntos negros y círculos blan- e
coo; equivalentes según estén situados respectivamente por
de simetría y los motivos unitarios se indican en prnyeccitín encima o por t.lcba,in del plano de proyeccitin. En la secuen- (
hit.limensional en la J'nrma que aparece en la parte derecha de cía 422 tenemo'i cuatro motivos unitarios por encima del pi a- (
la Fig. 2.17a. Los motivos unitarios por encima del plano de no y cuatro por debajo. sumando un total de ocho motivos
simetría. así corno los que están por debajo, se proyectan so- ~imétricamente relacionados. En la secuencia 4/m 2/m 2/m (
bre el propio plano. Esto hace que las cnmas procedentes de tenemos un plano de simetría perpendicular al eje cuaterna- •
arriba coincidan con las de abajo. A fin de distinguir los mo- rio (indicado en la Fig. 2.181' como un círculo negro) y pi a- (
tivos unitarios que están por encima del plano de proyección no<; perpendiculares a cada uno de los cuatro ejes de rotación (
(el plano de simetría en este caso) de los que están por deba- binaria que se encuentran en el plano ecuatorial. La traza del
jo. los primeros se indican, generalmente. mediante círculos plano de simetría. perpendicular al eje Este-Oeste, coincide (
negros y los segundos mediante pequeños círculos blancos. con el eje Norte-Sur y así sucesivamente. La combinación de
Cuando se utiliza esta convención en la proyección de la Fig. simetría 4/m 2/m 2/m contiene por lo tanto cuatro planos de (
2.17a resulta un eje de rotación cuaternario rodeado por cua- simetría verticales además de uno horizontal, perpendicular
. \
(
32 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

2m m 4mm
m
m
m

m
tal (b)

fiGURA 2.19 ilustraciones de planos ele simetría (p. de


r
s.l que se cortan y las líneas de intersección resultantes,
equivalentes a ejes de rotación. (a) y (bl Perspectiva y pro-
yección plana de las combinaciones 2mm y 4mm. En (a)
los p. de s. verticales forman entre sí un ángulo de 90'; en
lb) forman entre sí ángulos de 45'. En (e) y (rfl se añaden
planos horizontales a las configuraciones de (al y (bJ res-
pectivamente. Las líneas de intersección horizontal se
2 2 2 2 2
convierten en ambas ilustraciones en rotacjones binarias.
Comparar la Fig. 2.19d con la proyección plana de la Fig. m mm mm m
2.18b. lcl (a)

al eje cuaternario. En las Figs. 2. 18b y e se indican las trazas paralelos (y se cortan en él) al eje cuaternario y cuyas trazas
de los planos, por convenio, en forma de líneas continuas. En en el plano ecuatorial siguen las direcciones N-S, E-0 for-
la Fig. 2.18b se engendran ocho motivos unitarios por enci- mando un ángulo de 45° respecto a estas últimas. Estos pla-
ma del ecuatorial y ocho por debajo, sumando un total de 16 nos de simetría se denominan verticales porque son
unidades de simetría relacionadas. Sin embargo. otra posible perpendiculares al plano ecuatorial. Por ejemplo, en la com-
combinación de rotación cuaternaria y planos de simetría binación 4/m, el plano de simetría es horizontal en el plano
viene expresada por 4mm. Este simbolismo significa un eje ecuatorial y perpendicular al eje cuaternario. El número toral
de rotación cuaternaria y cuatro planos de simetría que son de motivos unitarios relacionados por la combinación de ele-

)
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 33

FIGURA 2.20 Modelo pe estructura del empaquetamiento del


Na• (pequeñas esferas) y ct- (grandes esferas) en el NaCt
(halita). El modelo tiene un esquema cubo-octaédrico que
muestra caras cuadradas del cubo y carJS triangulares del
octaedro en los vértices del cubo. Esta estructura contiene
todos los elementos de simetrfa que están también presentes en
la morfología de un cubo, es decir, tres ejes cuaternarios (todos
ellos indicados), cuatro ejes ternarios de rotoinversión (tres pue-
den verse en los vértices del cubo), seis ejes binarios (en las
aristas del cubo, ninguno de ellos indicado) y nueve planos de
simetría en diversas orientaciones (solo se indican tres que son
perpendiculares entre sO.

mentas de simetría en la combinación 4mm es de ocho. todos Antes de proceder al estudio de nuevos aspectos de la
los cuales se encuentran a un Indo de la proyección (por en- morfología de cristales, debemos mencionar que todos los
cima de la página, como se indica en la Fig. 2.18c). Otras elementos de simetría sin traslación que se han introducido
combinaciones similares son 6mm. 3m y 2111111. constituyen In expresión fácilmente observable (en cristales
En esta etapa es instructivo evaluar la interdependencia bien formados o en modelos de madera) de la distribución
de los planos de simetría (p. des.) que se cortan entre sí y In interna atómica de la estructura. Esto era apreciable en la
~imetría rotacional (a In largo de la línea de inter~ecci<Ín) que Fig. 2.1 :l y se muestra de nuevo en la Fig. 2.20. Esta ilustra-
resulta en consecuencia. Varios ejemplos de estas intersec- ci<Ín representa el empaquetamiento regular de los iones Na+
ciones se dan en la Fig. 2.19. Cuando dos p. de s. verticales y CJ- en la estructura de la hnlita NaCI. Este esquema es una
se cortan formando entre sí un ángulo de 90°, la línea vertical función de los tamaños iónicos (del Na+ y en.
de sus cargas
de intersección es equivalente a un eje binario de rotación eléctricas y del tipo de enlace entre los iones (estas caracte-
(Fig. 2.19a). Cuando tres p. des. verticales se cortan entre sí rísticas se abordan detalladamente en el Capítulo 4). Aunque
formando ángulos de 60°, la línea vertical de intersección es la estructura del NaCI (como se indica en In Fig. 2.20) tam-
un eje de rotación ternario. Si son cuatro los p. des. vertica- bién contiene elementos de simetría de traslación (como se
les y se cortan bajo ángulos de 45°, la línea de intersección verá en el Capítulo 3), parece obvio que todos lo~ principios
es de rotación cuaternaria (Fig. 2.19b) y si son seis y los án- geométricos tratados hasta ahora son básicos para una mejor
gulos son de 30°, la línea de intersección es de rotación se- comprensión de las estructuras internas (no sólo de la mor-
naria, En la Figura 2.19c se ha añadido un p. des. horizontal fología) de los materiales cristalinos.
a la contiguración de la Fig. 2.19a. Este p. de s. horizontal
refleja los motivos en dirección hacia abajo y las líneas de in- 2.3.1 Resumen de las operaciones de simetría sin
tersección horizontales para todos los p. de s. se convierten traslación
en ejes de rotación binaria. En la Fig. 2.19d se ha añadido un En la exposición anterior hemos introducido diversos ele-
p. de s. horizontal a la configuración de la Fig. 2.19b. Ahora mentos de simetría: ejes de rotación ( 1, 2, 3, 4 y 6), ejes de
los motivos de la parte superior se retlejan verticalmente ha- rotoinversión (l, 2. 3, 4 y 6), un centro de simetría (i) y pla-
cia abajo y todas las intersecciones horizontales entre los p. nos de simetría (m). Hemos tratado algunas de las combina-
de s. son ejes de rotación binaria. ciones de ejes de rotación tales como 622, 422, 222 y de ejes

------·---·---·--·-·---
34 CR/STALOGRAFfA: FORMA EXTERNA

TABLA2.1 \Los 32 elementos de simetría y sus combinaciones posibles.


·-
Simetrfa de rotación creciente ->

S~o ejes de rotación 1 2 J 4 6


Sólo ejes de rotoinversión Tc=i) '!t=m) 3 ;¡ fi(= 3/m)
Combinnciones de ejes de rotación 222 32 422 622
Una rolación con plano perpendicular de simetría '1/m 3/m(=lí) 4/m 6/m
Una rotación con plano~ paralelo~ de simetría 2m m 3m 4mm 6mm
Rotoinversión con rotación y plano de simetría 32hh ¡2m 62m
Tres ejes de relación y planos perpendiculares de 21m 21m 21m 4/m2Jm2Jm 6/m2Jm2Jm
simetría
Combinaciones de simelrfa adicional en diagramas 23 432 {véase Fig. 2.16) 4/m 3 2/m
isométricos 21m3 43m

de rotación y planos de simetría como 6/m 2/m 2/m, 4/m 2/m


TABLA2.2 Treinta y dos clases de cristales (véase tam-
2/m, y 4mm. El número posible de combinaciones de sime- bién Tabla 2.4) -·
tría no es ilimitado; realmente, el número total de elementos
de simetría y combinaciones de elementos de simetría no Sistema cristalino Simetrfa de clases cristalinas
idénticos es de sólo 32. En la Tabla 2.1 estas combinaciones
Triclínico JyT
están dispuestas en secuencia. desde la más baja ( 1) a la más !\·lonnclinicn :!.m. y '2/m
alta (6) simetría rotacional. En esta tabla, como en la exposi- Ortnrnlmhico :!2:!. :!mm. y 21m "11m2/m
ción previa, hemos utilizado símbolos para los elementos de TctragonOJI ·t :r. ~/m, 422. -lmm. 41m.
simetría y para las combinaciones de elementos de simetría y 4/m 21m2/m
siguiendo la no/C/ción ele Hermann-Mauguin. símbolos que Hc;.:ognnal J. 3. J2. Jm. y) 2/m
ó. 6. Mm. 6:!2. 6mm, 6m2. y
por su aceptación universal son denominados símbolos in- ólm1/m2Jm
temacionales. Los 32 elementos y combinaciones de ele- lsom¿trico 23. 21m3. 432. ¡ J/m. y 4/m) 2/m
mentos posibles son idénticos a las 32 posibles clases de
cristal que se les pueden asignar de acuerdo con su morfolo-
gía (véase la Tabla 2.4) o su distribución atómica interna.
Anteriormente hemos ilustrado cierto número de combi- rotoinversión, un centro de simetría y planos de simetría. Un
naciones de elementos de simetría, pero no hemos deducido estudio sistemático de las formas externas de los cristales
rigurosamente los 32 posibles elementos de simetría o 32 conduce a 32 simetrías o combinaciones de simetría que co-
gr•tpos puntuales. La palabraptmttwl significa que la opera- inciden con los 32 grupos puntuales mencionados anterior-
ción de simetría deja un punto particufar del diagrama inmó- mente. Algunas de las 32 clases de crisTales tienen
vil. La palabra grupo está relacionada con la teoría características de simetría en común con otras. lo que permi-
matemática de grupos que permite una deducción sistemáti- te agruparlas en uno de los seis sistemas cristali11as. La tabla
ca de todas las posibles y no idénticas combinaciones de si- 2.2 muestra la distribución convencional de los sistemas y
metría (véase, por ejemplo. D. E. Sands, 1975 o Bois~n y clases cristalinas. Compárese con la tabla 2.1 y obsérvese
Gibbs, 1990: para referencias completas véase al final de que los elementos y combinaciones de simetría son los mis-
este capítulo). mos en ambas tablas, mientras que sus agrupamientos son
Un cristal, bajo.circunstao:cias favorables de crecimiento, algo distintos.
desarrollará superficies externas planas y uniformes (caras) En la exposición subsiguiente sobre la morfología de los
que pueden asumir formas geométricas regulares 4ue son la cristales trataremos sistemáticamente las 32 clases de crista-
expresión de su distribución interna regular atómica. En cris- les (grupos puntuales) agrupados dentro de los seis sistemas
tales con caras bien desarrolladas se pueden reconocer Jos cristalinos. Este tratamiento está basado en el estudio y me-
elementos de simetría, tales como ejes de rot:~ción, ejes de did:~ de la forma externa de los cristales. En la Fig. 2.21 se
2.3 ELEMENTOS DE SIMETRÍA (SIN TRASLACIÓN) 35

on 00
Sfmbolos Monoclfnico Tetragonal
srmbolos escritos
gráficos

1 Ninguno

2
• \__/
3 A 2 4


OCD 00
4

---
b

----
m ;¡
T {e centro) vé<~se

} el pie de

OEB 00
Íiam) la figura

] (s 3 más centro) A

¡ <t>
6 (a 3/m) ~
2/m 4/m

¡\loll\'0 por enc1mil de 1.1 p.igin.l •


Motivo por debajo de IJ p;lHinJ o
Q616
'<'f;/ ~22
OrtorróndJICO

Q(i\ O®
'~

~22\..LJ

o
fmliniuJ

o OEB \ZrY
·hum

t<:T/\
..

o Q(i\
T
o mm2

\..LJ
2/m2/m2/m
-42m

¡'(T;>,
t-+.---f

~/m2/m2/m
'<'f>'
FtCURA 2.21 RepresPnliKión grilficíl ele líl distribuciún ele motivoc; unit,uios lUillpJtible run los elementoc; dr
Slmetrííl de Glclíl uníl ele IJs 32 clílses de cristal (grupos puntuales). Partl todí15 líls dase5. excepto ltl triclínic,l,
existen dos diílgramas circulares. el de lil izquierdll, que muestra la distribución de los motivos unit<1rios y el de
1.1 derrchíl, que ilu!'tril los elementos de simetríil coherentes con estos motivos. Los motivos unitarios que esttin
por encima de la ptigtnil son equivalentes í1 los que hay por debajo de la misma, pero se diferencian mediante
puntos (por encim~l y circulas !por debajo). Los simbo los de los elementos de simetría se muestran en la esquina
'iUI'L'rrur i7.quiercl01 dPI cli,1grama. La prc•c;Pill"ia rlt• un n•nlro clr c;inwlrí.l no vit•nC' indicad,, por ninglm c¡ímbnln; su
presencia puede deducirse ele la distribución ele los motivos unit.1rios. En lugar de 2 Sl' utilizil el símbolo del
plano de simelríil (ml. Los diagramas correspondientes 111 sistema monoclínico SC' representan sl'gJn lo que los
ctist~lógrafos llaman el "segundo ajusle", con m verticallperpendicul~r a la página) y el eje binario en la orienla·
ción este-oeste. La simetría monoclínica puede también observarse estableciendo el eje de rotLJción binario per-
pendicul.~r t1 la p.igina y urienlt~du t!l J.l· de~. ~.ttaldu" la mism.t; éste es el denomithldo ''primer ajuste". '
(~ontinúa)'
36 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

Hex.1gunaf lsollléfrko

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fiGURA 2.21 (C011titW,JCiÓn)
)
) 'Como 6 es equivolenle o 1/m, los inler<ecciones del p. des. hori7.0111ol (perpendiculor ol eje verlicollmn los p. rle s.
vcrticJies clan lugtu a ejes binllrios situJdos en los planos de simetría vertictlles. Así pues, las tr<~zas de los p/;¡nos de
simclriil verticales y los ejes binarios l~orizontales son coincidentes.

)
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 37

e
• • •
• • •
D

F
fiGURA 2.22 Esta figura representa una capa de puntos reticulares en una red cúbica. Se puede apre-
ciar que hay varias líneas posibles trazadas a través de este retículo y que incluyen un mayor o menor
número de puntos reticulares (o nodos). Estas líneas representan el trazado en esta sección de los pla-
8 nos cristalinos posibles y resulta que eJe eslos planos posibles, ilquéllos que incluyen el máximo
.-1 número de puntos reticulares son los miis frecuentes, tales como AB yAC.

2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES


TABLA 2.3 Las j2 clases de cristales agrupadas de
' acuerdo con la presencia o ausencia de un
Puesto que los cristales se forman por la repetición de una
centro de simetría
unidad estructural en tres dimensiones, las superficies limi-
Sistema cristalino Sin centro Con centro tantes que se conocen como las caras de un cristal. dependen
en parte de la forma de la unidad. También dependen del me-
Triclfnico T dio externo en el cual crece el cristal. La expresión medio ex-
Monoclínico 2. 2!=m) "2/m
Ortorrcímhkn "21m '21m2/m
terno. tal como ~e usa aquí. incluye todas las inlluencias
222.1111112
T~1ragonal ~- :¡_ ~22 ~/m. -llm2/m21m externas. tales como temperatura. pre,icín. naturale7a de la di-
-lmm. :¡2m solucilin y dirección del movimiento de la disolución. así
Hc: .><:~gonal 1. J:!. Jm ll21m como la posibilidad del e'pacio abierto para el crecimiento li-
(J. i1. f12:! hlm . 6/m:!..hJ(!./m
bre. Las rcl;u;ioncs angulare,, cltamaiio y la torm:1 de las ca-
flmm . hm2
1-;tmll.!!ricc, 2.1. ~.12 . :¡_1111 2tm:'\ . -llml11m ras de on cristal 'on a'pccto' de la morfiJ/ogio de' lov c-ri.vtttle.v.
~a.cü9ica ;e repite en tres ditm:nsiones
para rnnnar un cri~tal que tiene 11 unidadc~ a lo largo de cada
arista. el cristal 'er:í un cubo que contiene 11·1 unidades. Con
muestra una ilustración gráfica de estas :12 simetrías. Esta l"i- el mismo mecanismo repetido ordenadamente, pueden resul-
gura precede ul tratamiento sistemdtico de lu I"orma del cris- tar formas distintas. como se indica en la Fig. :2.3 para cubos
tal porque está basada en lu distribución de motivos mal rormados. octaedros y dodecaedros. Las rormus oc:naé-
unitarios. sin referencia u los cristales o ejes cristalogr:ílicns. drica y dodecaédrica son corrientes en mochos cristale'.
En lu Fig. :2.:21 lu presencia o ausencia de un centro de sime- pero como l:1s dimensiones de la celda unitaria son del orden
tría(= inversión i) no viene indicada por un símbolo especí- del angstriim. los _,altos son invisibles a simple vista y las ca-
fico. De las 3:2 clases de cristales sólo hay :21 sin centro de ras resultantes aparecen como 'uperticies planas lisas.
simetría y 11 con un centro. La Tabla :2.3 distingue las 32 Para utw estructura interna determinada hay un mimero
clases de cristales de acuerdo con la ausencia o presencia de reducido de planos que sirven para limitar un cristal y sólo
un centro de simetría. La inspección visual de los círculos comparativamente unos pocos 'on comunes. Al considerar
con la distribución de motivos unitarios en lu Fig. 2.21 per- la distribución de las caras en un cristal, nos preocoparemos
mite determinar si está presente o ausente en ellos un centro solamente de la disposici,'.n de unidades estructurales. que
de simetría. En esta evaluación debe tenerse en cuenta qoe puede ser representada esquenuíticumente mediante p1111tos
un centro de simetría invierte el motivo unitario a través del reJiclllorC's o 11odos. La frecuencia con que una cara duda se
centro del círculo; por ejemplo, un motivo unitario en lu par- observa en un cristal es, aproximadmnente. proporcional al
te superior derecha (por encima de lu página) se equilibra número de nodos que posee: cuanto mayor es el número m:is
con un motivo unitario en la parte inferior izquierda (por de- frecuente es la cara. tal como se ilustra en lu Fig. 2.22. La re-
bajo de la página). gla anterior conocida como l<'y de Bral'(lis, es confirmada
38 •CRISTALOGRAFfA: FORMA EXTERNA

.. ,

tal tbl

FIGURA 2.23 Constancia de ángulos interfaciales puesto de mani-


fiesto al comparar un cristal de cuarzo bien formado y de gran sime-
tría (a) con otro cristal de cuarzo distorsionado (bl. Las secciones
correspondientes a la dirección de elongación muestran ángulos inter- FIGURA 2.24 Modelo de empaquetamiento de la halita, NaCI
faciales idénticos de 120' en ambos. independientemenle del aspecto segün un esquema cubo-octaédrico, Na* esferas pequeñas, el- e~fera~
asimétrico de (b). grandes . Obsérvese que las caras del cubo poseen capas con el
mismo número de iones Na' y Cl-, mientras que los plano!
octaédricos (en los vértices del cubo) consisten en capas alternativa!
de iones Na' y de iones Cl-. Ambos iones Na' y Cl- están rodeados
generalmente por la experiencia. Aunque hay excepciones a por seis iones más pró~imos . (coordinación 61 en un:t red ccntr:tda en
la ley. como indicaron Donnay y Harker en 1937, es usual- las coras. Este tipo de estructura se encuentra también en el SPb,
mente posible escoger el retículo de tal manera que se cum- golena. MgO y muchos otros compuestos AX.
pla la regla.
Como las caras de un cristal tienen una relación directa
con la estructura interna, resulta lógico que las caras posean sideremos la Fig. 2.24 que es un esquema de un modelo que
una relación definida entre sí. Este hecho fue observado en ilustra el empaquetamiento de iones en el cloruro sódico. el
19fi9 por Nicnltís Steno. quien imlic(, que los tíngulos entre mineral halita. Cualquier plano paralelo a la cara frontal del
curas correspondientes en cristales de cuarzo eran siempre cubo esttí compuesto en una mitad por ione~; Na+. y en otra
los mismos. Es !a observ<tción se ha general izado hoy día mitad por CJ-. Por otra parte, los planos que cortan el vértice
como la ley de Steno de la constancia de los ángulos interfa- del cubo contienen ;ólo iones Na+ alternados con planos que
ciules, que dice: los lÍngu/os entre las caras equim/eutes de contienen sólo rones CJ-.
los cristales de !a misma sustaucitlmedidos a la misma tem- Estas diferentes disposiciones atómicas a lo largo de los
peratura son constantes (Fig. 1.3). Por esta razón, la morfo- diferentes planos o direcciones cristalinas dan lugar a las
logía cristalina es un método valioso frecuentemente propiedades l'ectoriales. Puesto que la magnitud de la pro-
utilizado para identificar a los minerales. Un mineral puede piedad depende de la dirección, varía al cambiar la dirección
encontrarse en cristales de formas y tamaños muy distintos. cristalogrática. Algunas de las propiedades vectoriales de los
pero los ángulos entre pares de caras equivalentes son siem- cristales son: dureza, conductividad térmica y eléctrica, dila-
pre los mismos. En la Fig. 2.23 se muestra umt ilustración de tación térmica, velocidad de la luz. velocidad de crecimien-
tal constancia de los tíngulos interft1ciales. que corresponde to, velocidl!d de disoluci_1ín y difmccilin de rllyos X.
a las secciones horizontales de dos cristales de cuarzo com- Entre todas estas propiedades ulgunas varían continua-
pletamente distintos en su apariencia. mente, con la dirección dentro del cristal. La dureza, las con-
Debido a que los cristales poseen una estructura regular- ductividades eléctrica y térmica, la dilatación térmica, y la
mente ordenada, diferentes planos y direcciones contenidos velocidad de la luz en el cristal son ejemplos de tales pmpie-
dentro de ellos tienen diferentes alrededores atómicos. Con- dudes l'ectoriales continuas.
1 j

2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 39 ~

(
La durl!za de algunos cristales varía tanto con la direc-
ción cristalográfica que la diferencia puede detectarse con
sólo la prueba del rayado. Así, la cianita, un mineral con cris-
tales característicos alargados en forma de hoja, puede ser
rayada con un simple cortaplumas en la dirección paralela a (1)
la elongac:ón de los cristales, pero no en sentido perpendicu-
lar a dicha dirección. La talla y pulimento de los diamantes Forrnil e:cternJ fin.1l
depende del hecho de ser mucho más duros los diamantes en
f efe/ CtistJ/ efe nl.lj'Dr lilnlilñO

unas direcciones que en otras. Por ello, cuando un polvo de


diamantes se emplea para cortar o pulir, una cierta propor-

-f
ción de los granos siempre presenta la superficie más dura y,
por tnnto, es capaz de cortar planos de cristal menos duros.
Núcleo del
cristal originJI 12) e
{
t Si una esfera perfecta tallada de un cristal se coloca en un ci-
lindro con abrasivo y se hace girar durante cierto tiempo. las
proporciones más blandas dd cristal se gastan más nípida-
mente. Resulta de ello un sólido no esférico que sirve como
modelo de dureza de la sustancia que se ha ensayado. ,,,¡
El carácter direccional de la crmduc/il'idcrd eléctrica es
de gran importancia en la manufacturación de los diodos de
silicio y germanio, pequeños trozos de cristales de dichos
e
elementos se utilizan para rectilicar la corriente alterna. Con (
el fin de obtener el efecto óptimo de esta rectificación. el pe-
queño trozo del mineral debe estar orientado cristalogdfica-
mente. ya que la conuucción eléctrica en t:iles cristales varía
mucho con la orientaci<ín.
Los rodamientos Je bolas ue rubí sintétiCll parecen muy
interesantes. debido a la gran dureza uel rubí. lo que da larga
viLla a uicho rodamiento. No obstante. el rubí. al calentarse
se uilata ln<Ís en unas uireccíones cri~talogrMicas que en FIGUR,\ 2.25 (,JJ Secnon tr,lnS\'NSJI e"r¡uem.ílica de llll cnc;t.tl quL'

otras. y las bolas de rubí pierden rápidamente su esfericiuad crece desde la l'lilp.l 11 ), un mkleo (con sólo Íilcetas ol, vi;~ e1.1p.1' (21
y (3). o la formo finol141 ron súlo coros .1. Los flechos son vcclores ele
al elevarse la temperatura con la fricci<in. Sin embargo. rrL'l imit>nlo que rcprcscnt.ln lil cliren.ton de crecimiento nliÍ' rti¡lido
(
como la ligura ue dilcrtacirin térmica del rubí e~ un elip~oiue del crist.1l. Obsi!r\·t•~e que l.1s car.1s perpemliculilres a estos vl!clores
de revolución con una sección transversal circular. lo~ roda- de crccimtenlo (C,1r.ls ol se eliminan finJimenle en IJ E'l.lpil (4) (/J)
mientos cilíndricos (cortados paralelamente al eje ternari o lluslroción ele los crisloles complclos len los elislinlas elapos 1 a 41,
p<ua los cuilles (,1) proporciona la sección transver~al esquemáttcil. LJ
uel cristal) son pdcticos. La mayoría de los minerales tienen formJ consttlllicl.l solamente por cJrils o es un octaedro; l¡¡ que posee
coeficientes de dilatación térmica di fercntes en direcciones sólo cilr.ls .1 t'S un cubo y l11s dos form11s intermedit1s son combinj1cio-
uil'erentes. por lo que son fr:ígiles ante los cambio~ de tem- nes del ocl.wdro y del cubo en diferenles el o pos del desorrollo.
peratura y se cuartean fácilmente al calentarlos o enfriarlos.
El vidrio de SiO~. que tiene una estructura mucho menos re-
gular que el cuarzo mismo. es más resistente a cambios tér- ción. el recíproco de la velocidad de la luz en el cristal res-
micos que el mineral. pecto a la velocidad de la luz en el aire o en el vacío.
Ln l'tdnrit!at! de la /u: en todo~ los cristales tran~pnren­ Las propiedad<•s l'ecroria/es discnntimws. por otro lado.
tes. excepto en aquellos que son isótrnpns (véase cap. S) va- corresponden sólo a ciertos plnnns o direcciones delinidas
ría continuamente con la dirección crisllllngr<ilica. De todas dentro del cristal. Nn existen valores intermedios ue tales
las propiedades vectoriales de los cristales. los parámetros propiedades rel:~cionados con direcciones cristalogr:íticas
intermedias. Un ejemplo de tal propiedad es la ¡•e/ncidad de (
ópticos son los que se determinan cuantitativamente con nuís
facilidad y los que se expresan mediante el índice de re frac- crecimiento. La velocidad de crecimiento de un plano en un
(

(
40 CRÍSTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

A'

(,1} /}) (el iCll

fiGURA 2.26 Elemenlos de simelría libre; de lra;lación expresados en función de la morfología de los cristales. (a) Eje de rotación senario (6); lb)
eje cualernario de rotoinversión c4J; (e) cerllro de simelría 11); (a) plano de simelría lmJ.

cristal estú íntimamente relacionada con la densidad de pun- mismas hasta c.Jejar de ex islir. y construyendo las formas mds
tos reticulares en el plano. Hemos vislo que un plano tal e.~tnbles de crecimiento más lento durante el proceso. Des-
como ABen la Fig. 2.22 tiene una densidad de puntos mucho pués de completndn esta etnpa. el crecimiento es mucho más
mayor que el plano AD. AE o A F. Los cálculos de la energía lento. pues la ac.Jicil>n se realiza ahora enteramente sobre la
implicada indican que la energía de las panículas en un pl:l- l'nrnw de mínima energí:J y crecimiento lento. Así. los mis-
no lal como el AB. en el que exisle una elevada uensidad de mos cristales. si se toman en las varias etapas de su c.Jcsarrn-
nodos es menor que la energía de las partículas en planos llo. sirven como modelos de la velocidad de crecimiento
menos densamente poblados, wl como el A F. De aquí que el para el compuesto que se est;í es lUdiando.
plano AB sea elm:ís estable. puesto que en el proceso de cris- La ¡•e/ocitlcul de cli.wlucicín de un cristal en un c.Ji~olvente
lalizacitín la conliguracitín de m:ís baja energía es la de químico cs. amílugamente. un rrnceso vectorial discontinuo.
m:íxinw e.~wbilidad. Los plano.~ AF. ¡\f). ¡\/:'.ele .. crecer:ín. y la disuluciún de un crislal o uc algtín fragmenlu de un ni'-
~in embargo. m:ís deprisa que el A 13. ya que se neccsiwn ;¡iia- tnltínico puede suministrar un poliedro 1mís o me1m~ definí ·
c.Jir menos panículas por unidac.J de úrea. En el crecimiento de do. Un ejemplo m:ís claro de la naturaleza vectorial eJe la
un criswl a partir ue un núcleo. la.~ primeras formas que apa- velocidad de disnlucitín In suminislran las ligurns eJe corro-
recen serán las de energía relativamente alta y de r;ípido cre- sión. Si un cristal es tratado brevemente con un disolvente
cimiento. La adición continuada de material a estos planos químico que lo ataca, las caras se corroen. La forma de las
los formad hacia fuera. mientras que los planos de creci- marcas que se forman es regular y depende ue la eslructura
miento menos rápido se formarán retrasados (la velocidad de del cristal. de la cara que es atacada, de la presencia de im-
crecimiento de una cara es inversamente proporcional a la purezas químicas e inclusiones y de la naturaleza c.Jel di~ol­
densidad de nodos. pues cuando menor es el mímero de vente. Puede obtenerse valiosa información aceren eJe la
nodos. menos materi:li se requiere pam el crecimiento y m:ís geometría eJe la organización interna de los cristales a partir
rápido se hace éste). La Figura 2.25 muestra como un cris1al del estuuio eJe tales riguras de corrositín.
puede cambiar su forma exlerna en varias etapas. durante su La qfilliacicín puede considerarse como una propiedac.J
desarrollo, pasando desde un núcleo a un cristal mayor. Así. vectorial discontinua y. al igual que la forma cristnlina. rclk-
las aristas y vértices de un cubo pueden formarse por adición ja la estructura interna, puesto que la exfoliación siempn.• •.:-_
de sustancia u los planos que cort:ln los vértices y aristas. ne lugar siguiendo aquellos planos a través de los cuales
mientras que es poca la sustancia que se adiciona a las caras circulan las fuerzas eléctricas más débiles. Eso~ planos son
del cubo. A medida que progresa el crecimiento, las caras de generalmente los más ampliamente espaciauos y los más
crecimiento rápido desaparecen literalmente. creciendo ellas densamente poblados.
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 41

1 TABLA 2.~. ·· Las treinta y dos, clases de cristales y su simetría

1 Sistema cristalino Clase de cristal Contenido de la simetría Sistema cristalino Clase de cristal Contenido de la simetría

Triclfnico 1 muJa Ht!xi.Jgunal* 3 1(\ ,


T 3 lA_,(=i+ IA1)
Monoclfnico lA, 32 lA_.. 3A,
111 1m 3m lA1.3m
Ortorrómbico 21m i.IA 2.1m 3 2/m lA-'. JA 2• 3m
222 3A, ( J::í_,= i + lA,)
mm2 lt\2,2111 6 lA,,·
!' 21m 21m2/m i, JA 2, 3m 6 J::Í.(= IA1 +m)
Tetrogonal .¡ lA, 6/m i.IA,. lm
;¡ lA, 622 (A,. 6A 2
4/m i.IA~. m 6mm lA,,. 6m
422 IA. -lt\ 2 61112 lA, . .1A 2• Jm
-lmm
42m '"-l·"'"'
1.4.~. 2.4 2, 1m 61m2/m 11m
!lA,,= J,\_1 +ml
i. lA,... 6A 2• 1m
jf 41m2/m "21m i. lA.¡.4A 2• 5m l~omélricn 23 3A,.~A1
2/m 3 J,\ 2.Jm.-tA.1
(lA_.= IA1 + il
~32 JAJ. 4A .1• C1A 1
4Jm JA... -l,\J· 6m
4/m ~2/m .1.-\J. 4A.1• 6A 2• 9m
(lA., = lt\.1 + il

En !! .. la lahla lixlas la.¡ da .. cs t.h: cri,lalc ... l~rupm punluah:o;J 4uc L'umiL'IIliHI pnr CJ. fi ..1 y:'\ C\l;in agrup.uln .. en el ,¡,.lr..'ma hn;Jg¡mal. En ci.Ji~.:iuru: .. ;miL'riurco> dd .\f¡~mw/ d1·
,\fiurmlo.t~lir. d ,¡,lt:ma ln::\.t!!unal ...... da .. ilkah.t cn J;¡, tli' ¡,¡tllh.'" h~\ill!t•n;~l y rumhuCdrit:a . El u''' de ... ,,a, du' ..uhdj,j,iunc". ha,;uJa., t:U J,, prt:,cm:ia lfc h ,·, Ci fn:nlc a 1m
cje .. :l 11 J c11 la ,¡111Clria nmrfulu!!IL"a th: 1.111 ~.:ri .. l:ll. do1 h1l!:1r a l.'l utfthilln~.· u:mdu l;¡, imc,li~:ll'Ínlll.'' 'llh'i~ui~.·ntc' ~.·nn ra) 11' X muc:-.lr:m. por cj~.·mpln. un ~,.· ri,l:ll C'ópcdfit:ntfl·
,¡llll'lría .12 ha,:nlu~.·n una tl'd IK''·'f!lll1:11. ¡:,¡l' "''' ,,:1 Cl\11 dd l'U,IrJu hajn qtll' prc,l'nla 1111;1 ,jruclri:lmut fnl'iJ.!ÍI.::I .'2. ¡x·tu qttl' L'\f;i h,t,adnt:ri'un:ltl'd hc\a)!nll:tl primiiÍ\'a, tl''lll·

Sin cmh:tf!,!ll. 1.!1 'i:-.tl'ma hc.\a~unal. .. q~.liu .. u .. iml'lrí:t de n:d p111:dl' di\ttlir'c Cll hl'\at:unal !Mm ~/111 ~/m) y rumhuCdri~.:t•l:l2/m) . E'tu d;~ lut:~u· a (u, 'Í!!IIÍl'llll'' a!!IUJI.UIIicn·
[O\:

lll'X;IJ.!IIIl:ll J(tlllllm~tlril'tt

idh·isiün dl' n•d lll'X:IJ.!UII:II) (dh ¡,¡.¡n dl• n:d rmuhnl-tlril'nl


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2.4.1 Simetría cristalina rnitcs (véase püg. 57). El reconocimiento de los elementos de
simetría c:n cristales o modelos de madera que ponen de nw-
La forma externa del cristal bien formado refleja la presencia
nifiesto la morfología de los cristales perfectos es muy se me·
o ausencia de lo~ elementos de simetría libres de traslación jante al reconocimiento de la ~imetría en los diagramas
previamente tratado~. Éstos son los ejes de rotacilÍn. los ejes ordenados (véase p:íg. 119-134). Sin embargo. conviene re-
de rotoinver~i•ín . el centro de simetría y lm plan•" espl'cula- visar algunos a>pectos de los elementos de simetría en rcla·
rcs. Lt presencia de e~tm. elementos de simo:tría puede detec- cilÍn con la morf'ologia de: los cristales.
tar~e en un cristal bien formado por la distribucilin angular Un c~je de roracirÍir es una línea imaginaria trazada a tra-
de las carns límites y a veces por su forma y tamaño. En los vés de un cristal alrededor de la cual el cristal puede girar y
cristales imperfecJos o pobremente desarrollados la simetría que en apariencia se repile l. :?.. 3. 4 ó 6 veces durante una
no es. en general, evidente. pero puede deducirse a partir de rotación completa (Fig. 2. 10). La Fig. :?..26a representa un
una medida cuidadosa de la relación angular de las caras lí· eje de rotación senario. Cuando gira alrededor de este eje el
42 CRISTALOGRAF{A: FORMA EXTERNA

cristal se repite a sí mismo cada 60°, o sea seis veces en una cuatro) ejes de referencia. Estas lfneas de referencia imagi-
rotación de 360°. narias, denominadas ejes cristalográficos, se toman parale-
Un eje de rotoinversión o de inversión rotatoria es una las a las aristas de intersección de las caras cristalinas
línea imaginaria que combina la rotación alrededor de un eje principales. Además, las posiciones de los ejes cristalográfi-
·con una inversión (Figs. 2. 11 y 2.12). Como ya vimos ante- cos vienen más o menos fijadas por la simetría de los crista-
riormente, Tes equivalente a un centro de simetría (o centro les, pues en la mayor parte de los cristales nos encontramos
de inversión i), 2 equivale a un plano especular o de simetría, que coinciden con Jos ejes de simetría o con las normales a
3 es equivalente a una rotacilin ternaria m:ís un centro de si- los planos de simetría. Para algunos cristales puede haber
metría, 4 es única y 6 es equivalente a un eje de rotación ter- mús de una posibilidad de ejes cristalográlicos cuando la ~e­
nario con un plano especular perpendicular al eje. La Fig. lección se hace sólo por la morfología. En el caso ideal de-
2.26b ilustra la expresión morfológica de un eje de rotoin- ben ser paralelos y sus longitudes proporcionales a las aristas
versión cuaternario. de la celda unidad.
Un centro de simetría se presenta en un cristal cuando Todos los cristales, con excepción de los que pertenecen al
una línea imaginaria puede pasar desde cualquier punto de sistema hexagonal (véase pág. 43) se refieren a tres ejes cris-
su superficie a través de su centro y un punto semejante se talográficos designados como a, by e; véase Fig. 2.27. En el
encuentra sobre la línea a una distancia igual más allá del caso general (sistema triclínico) todos los ejes tienen diferen-
centro (Fig. 2.12a). Esto es equivalente aTo inversión. Un tes longitudes y son oblicuos entre sí. Los extremos de cada
centro de la simetría se representa por i, para la inversión. En eje se designan con más o menos (+o-); el extremo frontal
la Fig. 2.26c se ilustra un centro de simetría en un cristal. de a. el extremo derecho de h y el extremo superior de e son
Un plano de simetría (plano especular) es un plano ima- positivos; los extremos opuestos son negativos. Los ángulos
ginario que divide el cristal en dos mitades, cada una de las que forman los extremos positivos de los ejes se designan
cuales, en un cristal perfectamente desarrollado, es la ima- convencionalmente con las letras griegas a, fJ y y. El ángulo
gen especular de la otra. La Fig. 2.26d ilustra la naturaleza y a es el comprendido entre las direcciones axiales h y e; el fJ
posición de un plano especular o de simetría. está entre a y e y el ángulo y entre a y b. En resumen (véase
En nuestra exposición anterior sobre Jos elementos de si- también Fig. 2.27) los seis sistemas cristalinos están referi-
metría en los diagramas señalamos la existencia de 32 grupos dos a las siguientes direcciones axiales y ángulos axiales:
puntuales o clases cristalinas (véanse Tablas 2. 1 y 2.2). Estos
Triclínico. Tres ejes desiguales que se cortan todos según
grupos puntuales definidos únicamente por su simetría est:ín
ángulos oblicuos.
relacionados en la Tabla 2.4. Cada uno de estos grupos pun-
Monoclínico. Tres ejes desiguales. dos de los cuales for-
tuales recibieron en el pasado un nombre de acuerdo con el
man entre sí un :ínguln oblicuo, siendo el tercero perpendi-
nombre de In fnrnw general en cada clase. Estos nombres no
cular al plano de los otros dos.
se especifican en la Tabla 2.4, pero se dar:ín en la discusión
Ortorrómbíco. Tres ejes mutuamente perpendiculares, to-
subsiguiente de cada uno de los grupos puntuales (o clases de
dos ellos de diferente longitud.
cristales). La razón para omitir los nombres generalmente
Tetragonal. Tres ejes mutuamente perpendiculares. dos de
aceptados de los grupos puntu:lles en la Tabla 2.4 es que
los cuales (ios ejes horizont::ks) son de igual longitud (a 1 y
cada grupo puntual viene deji11id¡.¡ 1Ínicame11te por .w nota-
a"), pero el eje vertical es más corto o más largo que los otros
ción Hermann-1Hauguin. pero no por su nombre.
dos.
Como puede apreciarse en las tablas 2.2 y 2.4 ciertos gru-
Hexagonal. Cuatro ejes cristalogr:ificos; tres ejes horizon-
pos de clases cristalinas tienen camcterísticas de simetría co-
tales iguales (a 1, a 2 y a.1) se cortan bajo ángulos de 120°; el
munes. Estos grupos de clases cristalinas se llaman sistemas
cuarto (vertical) es de longitud diferente y perpendicular al
crisrali11os. Existen seis de estos sistemas. teniendo en cuen-
plano de los otros tres.
ta que el sistema hexagonal posee dos subdivisiones (hexa-
lsométrico. Tres ejes mutuamente perpendiculares de lon-
gonal y romboédrica) basadas en la simetría de red que es
gitudes iguales (a 1, a2 y a 3 ).
hexagonal o romboédrica (véase nota al pie de la Tabla 2.4).
Relaciones axiales
2.4.2 Ejes cristalográficos
En todos los sistemas cristalinos. con la excepci!Ín del
En la descripción de los cristales resulta conveniente referir isométrico, existen ejes cristalográficos de longitud diferente
las formas externas o la simetría interna a una serie de tres (o entre ~í. Si fue~e po~ihle aislar una celda unidad y medir cui-
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 43

+e +C

- ol
''
-b ''
i ---- /-..¡_a
i; ----¡1 __ ' ~

¡·
~
~~r/ 1
+b
+b

1
+ J 1
1
:-e
J;t.:/J;t.:c •' ;t.: /J;t.: e
a;t.:{J:c y-;t 90:a fJ > IJ W , a= r= 90"
Triclínico Monoclínico

+C +C

+C
- ,,
- ,],. - ''!
-b
·---------i:*..__ _+h
_ :.*:7--- + ,1 .
--- + .1!

1
1
+ ,¡ 1 + ,,,
+ ,,,
'
'
'
'
:-e '
1-C
,, :e IJ;: e ,, = h ;t.: e; ,, = ol¡; h = ,¡,
("J: fl= r= 0)(}0 "= fJ= r= •1o·
Ortorrcimbico Tetragonal

·-
+e

''
- ol¿- -.- - - - - -)(-,- - , . , - - - + ,¡! - .1!

(__X;:!w
''
+ ,,, - ,,, .1,
'
¡-C
,,, = ,1 1 = .1 1, ,in~u/os entre sí. 12llg ol¡ = ,¡.!- '' l · lodo!> los l'leS
e perpemlilular al plomo que conlil•nl' ''!· ol¡
ol¡, form,lll entre SI .lngulos de 90
Hexagonal lsomélrico

FIGURA 2.27 llustrildones del sic;IC'Illil convencionill de l'ies uistalngr.Hiro~ Jdopt.ulo pílrtl ctlCfil uno clr los c;pjs Slslemi15 c.ristil-
linos. Las tres direcciones se denominan ,1, !J y e, i1 nu•nos que lil sinwtríil l.1s hJgil equiv,,ll•ntes. L.1 .::lirecciun verlicill se deno- rT.
mina e, excepto en el sistema isométrico, donde lodos los ejes son iguJies. Los dos ejes horizonlilles se IIJmim .1 y b. Si son
iguilles, se denominan con la misma lelra, a 1 y a 1 . En el sistemlJ hexagonal exisiÉm tres ejes iguales horizonlales: a 1, a1 y a J. Véase
Tabla 2.9 para los reiJciones entre lo rotación de simetríJ (como en el sistemJ Hermann-Mauguin) y los ejes cristalográiicos.
44 CRISTALOGRAFfA: FORMA EXTERNA

de las medidas de la celda unidad por técnicas de rayos X er


1960.
o Intersecciones de las caras
o Las caras del cristal se detinen mediante su intersección er
o .,."'
los ejes cristalogníficos. Así, al describir una cara de un cris
tal es necesario determinar si es paralela a dos ejes y corta a
o -i
o•'
''
''
tercero, o si es paralela a un eje y corta a los otros dos, o bien
si corta a los tres. Ademús, debe determinarse u qué distancit
,1·1' J__ __ ~~-~~Á h re!lltim corta la cara a los diferentes ejes. Al detinir la po~~i­
ll·_--
o ción de una cara de un cristal debe recordarse que estas cara~
son paralelas a una familia de posibles planos reticulares. Er
o FIGURA 2.28 Celda unrlaria ortorrómbica del azufre
la Fig. 2.29a tenemos un plano a-ben una red ortorrómbic¡

o basada en las dimensiones de la celda unitaria del minera


azufre.

o dadosamente las dimensiones de las aristas. paralelas a los


El plano reticular AA es paralelo a los ejes by e corta al
eje a a una longitud (tomada como longitud unidad) a lo lar-
() ejes cristalográticos. estaríamos en situación de hallar inme- go del eje a. Las intersecciones para este plano serían: 1a.
diatamente las relaciones existentes entre la longitud de cada ~b. ~c. De igual modo, el plano A í\ '. que es paralelo a AA
arista. El cristalógrafo. empleando los rayos X. no puede ais- pero que corta al eje a una distancia igual a dos unidades de
lar la celda elemental, pero sí puede medir con exactitud las longitud. tiene las intersecciones: 2a. ~b. ~c. El plano BB'.
dimensiones de la misma en unidades angstrüm ( 1 Á = que es paralelo a los ejes a y e y corta al eje b a la distancia
1o-H cm). Así. para el mineral ortorrómbic<; azufre. las di- unidad. tiene las intersecciones: ~a. 1b. ~c. El plano AB.
mensiones de la celda son: " = 10.47 Á. b = 12.K7 Á ve= que corta a ambos ejes horizontales (a y b) a la distancia uni-
() 24.49 Á (Fig. 2.2H). Haciendo el valor de /J igual a la u;1idad dad. pe m es paralelo a c. posee los panímetros: 1a. ¡¡,_~c.
se puede determinar el tamaño de " y b relativo. Así. t~lb : Un plano que cnrta a los tres ejes a la distancia unidad ten-
/Jib : c/b =X: 1 : Y. En el caso del azufre resulta la relación dría los partí metros 1a. 1!J y 1c. La Fig. 2.29/J muestra el de-
":¡,:e= O.H 1:1 : 1 : 1.90:1. Estas relaciones expresan así las sarrollo de las caras cristalinas que son paralelas a los planos
longitudes relativas. no las absolutas, de las aristas de la cel- reticulares indicados cn la Fig. 2.29a. Debe recordarse que
da unidad que corresponden a los ejes cristalogrüf'icos. las intersecciones indicadas en las caras son valores estricta-
Vimos anteriormente (ptíg. 37) que el número de planos mente relativos y no indican longitudes reales de corte.
() cristalinos que aparecen como caras es limitado y que la re- Cuando las intersecciones se asignan a lt!S caras de un
() lación angular entre ellos depende de la celda unidad. es de- cristal sin conocimiento de las dimensiones de la celda uni-

o cir. de la longitud de sus aristas y de los tíngulos entre sus


aristas. Mucho antes de que la investigación por rayos X hi-
ciera posible determintlr las dimerl.~iones absolutas de la cel-
taria. una cara que corta a los tres ejes recibe la a~ignación
arbitraria de los partimetros unitarios 1a. 1!J y 1c. Esta cara.
() da unidad. se conocía esta relación entre la morfología
llamada mm IIIIÍTllria. es generalmente la mayor en el caso
en que hayan diversas cmas que corten los tres ejes. La Fig.
() cristalina y la estructura interna, y se calcularon relaciones 2.30 muestra un cristal orlorrómbico que consta de caras

o axiales. Midiendo los úngulos interfaciales en el cristal y ha-


cicndo ciertos ctilculns. es posihle nhtencr relaciones axiales
que expresan las longitudes relativas de los ejes cristalngní-
cada Lina de las cuales corta a los tres ejes cristalogníticos.
La cara mayor (sombreada). que corta a los tres ejes cristn-
lográlicos en sus extremos positivos. se toma como cara uni-
(
licos. Es interesante apreciar la escasa diferencia que existe taria. Sus intersecciones son 1a. 1by 1c. como se indica. Las
) entre las nuevas relaciones axiales. calculadas a partir de las intersecciones de la cara más pequeña por encima de la an-
dimensiones de la celda unidad, y las relaciones antiguas de- terior pueden ahora estimarse prolongando las aristas de la
() ducidas de las medidas morfoltigicas. Por ejemplo. las rela- cara mtís pequeiia en la dirección de los ejes a y b. Las inter-

u ciones para el azufre dadas a conocer en 1869 sonll : b : e=


0.8131 : 1 : 1.9034 y están, obtenidas a partir de ctilculos
secciones de la cara superior se convierten en 2a. 2/J. 2c/3
respecto a la cara unitaria. Estas intersecciones pueden divi-
o morfológicos; ll : b : e= 0,8135 : 1 : 1,9029, y esttín a partir dirse por el factor común 2, resultando 1a, 1b, c/3. Este

( )
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 45

verlitt~l-c. 18
( 12,117 A 1

--------•--------•-- A
1
1
1
1
.·\' - - - ...... - - - - . - - A '
111

lnlersettiOtll'S
r\A -1.1:- !J:.., c.
A' A'- :!.1::-, h:oo r
IJIJ-~,J: lh:~ e
A0-!.1: 1/J:..., e
FIGURA 2.29 la) ln!erserci~mes ele olgunos
pl<~nos C'/1 una rC'd orlurrómhic<l. (/J)lnlt>rser-
crones dP illgunil~ car.1s cric;l;llinas solm.• 1<1
mllild superior de un cristal orlorrómbico. (,J) rhl

valores relativos de sus interseccione' con los ejes cri,talo-


gníricos.

-- ---------!· Índices de Miller


Se han planeado di1·er"" 111étodos de notaci•ín para expresar
¡,
las intersecciones de las caras cri,lalinas en los ejt:s crislali-
nns. l't:rn el müs uniH·r,almt:ntt: L'lllpkado es el si,tcma de
índiet:s proput:slll pnr \V. H. t\liller. qut: tit:nt: 111L11.:has \enla-
jas s11hre t:l si,tenw de par;ímt:trns tralados anteri11nnentt:.
Los tllt!iccs de ,\/i!lt•rt!e 111111 ntm C/111\ilfell e11 111111 1eri<'
tic IIIÍIII<'I'OS <'11/ems <file /11111 1ido cfecfuntfo1 cfe /t11 1111<'1'\I'C-
C"Illllt}.\ ¡Jor su illl'c•rsit;IJ, ·'· \1 (j \ nec l'Varin.¡}(JI'/tl.\liiJ\tt:llicn-
1<' n•dtwci<ill de l11s ./111< cioll<'l. L11' índice' dt: una cara 't:
exprt:san siempre de lorma que lm lre' mímeros (cuatro en
lnlt•rwuirmt•s el sistema hexagonal) 'e relieran a los eje' 11. ¡,y e, rc,pecti-
l'clr,l .,wnbtL•.ul,t: 1,1, 1/J. le
(',lfol .,llpt'rior: 2,1, .!IJ, :!d.1
vamente y. por consiguienle. la' letra' que indican lm dife-
n:nlt:s ejes se omi1e11. t\ 1 igual que Ja, inler,eccione,, los
índices expresan una ¡eJ,JcHin. pero al ohjeto de 'implificar.
el signo dt: la relaci1ín 'e om!le lamhién. Para las dm caras
fiGURA 2.30 lnl{'f~l'('ti0/11'.., rt•I,Jiiv,ls dt• l',lr,lS sobre un nist,tf. superimes de la Fig. 2.:10 que cortan los segmentos poSJI!vos
ortorrumbrto; todJs ellas corlom tres ejes crislilfogr.ificus. de los ejes crisialogrülicos.Ja, inl!:r,ecciones 'on 111. lb.¡,.
y 211. 2/J. 2c/3, respecti\ amente. Invirtiendo estos
l
parámetros, resulta : ; y \ \ ; . respectivamente. Para la
ejemplo ilustra el hecho de que las unidades 1a y 1/J no re- cara unitaria esto da un índice de i'vliller de ( 111 ). y reducien-
presentan distancias rt:ales de corte, sino qut: t:xprt:san s<ilo do las fracciones a ~ l ~ mulliplicando por 2. rc,ulta un ín-
valores relativos. Los parümetms de una cara no tienen n:la- dice de l'vlillcr de ( 1.1 :ÍJ para la otra cara. El índice dt: Miller
ción con su tamaiiu. pues una cara puede moverse paralela- ( 111) 'e lee "uno-uno-uno". Otros ejemplos de com•er,itín
mente a sí misma a cualquier distancia ~in que cambien los de intersecciones en índices de l'vliller para una red isométri-
46 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

·'1
lntcrscct.itmcs
AA-1 : ... : -
A'A'-2:-:-
88--: 1 ,_
AB-l: 1 :-
1
1 1,11 :•.1;!: 1,,,
1
A- --•-- ---A lndices de Miller
1 100
1
1 AA- f~~ =lOO
A' - - - 4 - - - - -A'
TOO 2:
01
A' A'- ( l~=) x 2 = lOO

88- ~~~ =OJO


8
AS- H= = 1 ICJ
'' 1

·'1
(,¡J IIJJ

FIGURA 2.31 (a) lnlcrsecciones e índices ele Miller poro olgunos planos en una red isométrico. (b) lnlersecciones e índices de Miller poro algunos
CilrilS que modificiln el vértice ele un cubo.

+e nas (véase m<is adelante). zonas y direcciones axiales (püg.


56). Además la notación T ("barra uno"). que forma parte de
la rotación de Miller. 110 es lo mismo que T. un eje de rotoin-
versión.
A veces es conveniente. cuando se desconocen las inter-
secciones ex;Jctas, utilizar el símbolo general (ilk/) para los
/¡ índices de l'vliller. En es le símholo h. k y 1 son .. respectiva-
mente. los recíprocos de intersecciones racionales pero no
+ .1
delinidas a In largo de los ejes a. /J y c. El símbolo (/ik/) in-
dicaría que una cara corta a los tres ejes cristalogr<il'icos sin
implicar unidades relativas a lo largo de los ejes. Si una cara
es paralela a uno de los ejes cristalogrúlicos y corta a los
otros dos. el símbolo general se escribiría (()k/). (110/) y (hkO).
-e
Se considera una cara paralela a dos de los ejes que corta al
fiGURA 2.32 Íncl1ces ele lvliller respecto o los extremos positi\o y tercero a una distancia unidad, y los índices serían ( 100).
negiltivo de los ejes cristalográficos.
(010) y (001 ); el equivalente negativo serí:1 (lOO). (OJO) y
(OOTJ.
Los crist;Jies pertenecientes al sistema hexagonal son dis-
ca y formas cristalinas vienen dados en la Fig. 2.3 l. Lasco- tintos a los de otros sistemas, ya que los primeros poseen un
mas se utilizan en los índices de Miller sólo cuando aparecen eje único de simetría ternaria o senaria. Este eje único es per-
números de dos dígitos como en (l. 14. ]). En las caras que pendiculur al plano que contiene tres ejes idénticos llamados
curtan los extremos negativos de los ejes cristalogrdlicos se a 1• a~ y ct,. Debido a la presencia de cuatro ejes cristalogrú-
sitúa una línea sobre el número apropiado. como indica la tlcos. en lugar de tres como en los otros sistemas cristalinos,
Fig. 2.32. Por ejemplo ( 1 T 1) se Ice "uno. menos uno. uno" es necesario un sistema de cuatro números para designar las
o bien "uno, barra uno. uno". Debe observarse que los índi- caras del cristal. Este sistema se llama de Bravais-rvliller.
ces dados anteriormente para las caras especíticas se escri- Los índices se deducen de las intersecciones sobre los e,ics
ben entre paréntesis. De este modo se los distingue de del mismo modo que los índices de tres números de Miller.
símbolos similares utilizados para designar formas cristali- La Figura 2.33 ilustra la conversión de las intersecciones so-
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 47

+e +e +e

-e -e -e

,.
!·!
'[
r
1

1 \
- ,,, dt•l
+ .r, + .1¡ (",lf,J - ,r,
C'ilr,Jtll·l LrÍ<;f,ll
t ri~lill

lnll'r<•t'l t HHH'~ dt• 1.1'. t ,Jr,J~ :-.om!Jrp.ul,l';

1·'•· 1,)~, 1/2.1¡(-), e->(.'

fndiu•~ dt• o\lillt•r-Br,l\",JÍ<; p,H,l J,J<; (',Jr,lc; <;nlllhu•,l(J,J<;

1 1 T T 1 1 T
T;;;T;;; T T liT TT.TT
111111 1 1:! o 1 1~ 1

FIGURA 2.33 Deducción del índice ele Br.lVais-.\liller ele cuatro dígitos o ¡wtir de las inJersecc ones ele tres caros
diferentes en el sistema hexagonal.

bre el sistema de cuatro ejes a los índices de Bravais-l'vliller 2.4.3 Forma


para tres caras orientadas diferentemente en un cri~tal. El
En su signilicado más ramiliar el término /(nma se usa para
símbolo general en este sistema de índices es (/rkr/). en el
indicar el aspecto externo general. En cristalografía. la forma
cual las tres primeras letras se refieren a los ejes at.a~ y a.1 y
externa se designa con la palabra luíbiw. mientras que forma
la última letra al eje c. En esta notucilÍn. h +k+ i =O se cum-
se usa en un sentido especial y restringido. Así. unajárma
ple invariablemente. Por ejemplo. con respecto a las tres ca-
co11si.11e e11 1111 gmpo de caras crisJa/i11as. Jodas las clwles
ras analizadas de la Fig. ::!.33:
tiellelllamisma re/acirí11 co111o.\" e/emelllo.f de simetría y ex-
lOTO. 1 +o+ T =o hiben las mismas propiedades físicas y químicas. pues todas
1120. 1 + 1 + 2 = () tienen debajo los mismos :ítnmo~ en el mismo orden genmé-
1121.1+1+2=0 trico. Es importante entender la relación que existe entre la

_..;.
f) 48 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

4 - 2
-
m3 -m
1
---t---
1
, Jli
o

,.
• 111 1

-- "T--

''1

FIGURA 2.34 Desarrollo de una forma de


una cara con índice de Miller (111) en las cla-
ses crislalinas 1 y 4/m 3 2/m. En el caso de la
simctrii'l T se desJrrolla unil forma de dos
GHi15, un pinacoidc. En lil ilustruciún de la
clilSC' isomélríc-.1 el polo corn:•spondil'nle .1 /,1
ctlril f 111) cuinuclt•.con IJ pnsic1ón del eje ll'r-
n.uin ciC' rotoinvt>rSÍIÍil. Las { arils de l01 p;ule
"upcríor clcl cristJI vit•npn indit01d.1s gl'rwr.d-
llll'lllt..' por puntos y l.1s de lil c.u01 infl'rior por
círculos huecos. Debido a 1.1 complejidad de la
fiAUril isomélrica sólo se ht~n indicilclo los imli-
ccs rlp Milll'r dP lilS Cllillro c.u.1s superiores ck•l
oci;-Jedro: exisle una serie simil<lr pilril IJs cua-
) tro car.H inferi~res. l'itl,KtmiL•/111/ Oc1.1edro 11 1 11

)
)
, J'onna y los elementos de simetría de un cristal. Pnr ejempln.
en l:t Fig. 2.34. donde tenemos elementos de simetría que
pertenecen a dos clases cristalinas. i (en el si,tcma
Aunque las caras de una forma pueden tener tlil'erentes
tamaños y conformaciones debido a mala formación del cri~­
tal, la semejan7.a es frecuentemente evidenciada pnr e'trías
) triclínico) y 4/m 3 2/m (en el sistema isométrico). nos intere- naturales. corrosiones o crecimientos. como se indica en la
sa desarrollar la J'orma completa tic la c:u·a unitaria ( 1 11 ). En Fig. 2.35 . En :dgunos cristales las tlil'erencias entre caras de
el caso de la simetría T (que es equiv<liente a un centro de dil'erentes lürmas pueden apreciarse s61o después uel ataque
simetría) desarrollamos una cara adici onal haciendo una in- con ácido. En las Figs. '2.3."i n y b están expuestas tres for-
) versión a través del origen de los tres ejes cristalogr:ílicos. mas. cada una de las cuales tiene aspecto físico diferente al
) Esta cara adicional tendrá los índices (T TT) . La J'orma en de las otras, y en la Fig. '2.35c hay dos formas .
el caso de T consiste, por tanto, en dos caras paralelas sola- En nuestra exposición de los índices de Miller \'imos que
mente y se conoce con el nombre de pinacoitle o paralelo- una cara cristalina puede ser designada por un símbolo ence-
edro. En el caso de 4/m 3 '2/111 los elementos de simetría rrado entre paréntesis tal como (llkl). (0 10) ó ( 111 ). Los ín-
engentlran siete carns adicionales paru ( 11 1) con índices dices de Miller pueden también usarse como símbolos de las
cTIIJ. <JiiJ. CIITJ. rTTI). cTITJ. rliTJ y cTTT¡. J'onnas y se encierran entonces en llaves tales cnn111 1hkiJ.
l~st:~ J'nrma se conoce con el nomhrc de ocwedro. Dche acla- 1O1O1. cte. /\sí. en la Fig. '2.34 ( 1 11) se rclierc a una can1 es-
rarse pur tanto. que e/ 11/ÍIIIero de caras que perll'II<'C<'IIlii/IICI pccílica. mientras quc 111 1 1 abarca a tmlas las caras tic la
jimun l'Íene delerminado por In simetría de la clase criswlina. forma. Al escoger un símbolo de las formas es conveniente

-- - ---------
}
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES 49

FIGURA 2.35 Apariencias de formas distin-


tas : (,¡¡ Cuarzo-hexagonal. (bJ Apofilita-tetrago-
nal. (e) Pirita-isométriCLL ,,, lcl
·''

seleccionar. ~i es posible el ~ímbolo de la cara con número~ elche encerrar e~pacio. e~ nece,ario un mínimo de do' J'ormas
positivos; lllllmejorque lllii.IOIOimejorque 10101. abiertas. las cuales pueden combinarse con otras l'ormas ce-
En cada clave crisw/ina hlll' llll<l !im11a. Cll_l'lll caras cor- rrad;!'; o abierta~.
11111 a lodos los ejes cri.l·lalogrtífinn a cliferelll<'l dillliiii'Íal·:
<'f la fiJI'IIIll gelll'l'lli 1hk/1. Toda~ la~ otra' rmma~ que pue- Nombres de formas
t.lun eslur presentes son .fim11as l'lflecia/ev. En lo~ ~i;tema; En e'ta etliciün. al igual que en Ja, anteriore~ de e;te te~lo.
orlornímbico. monoclínico) triclínico. 11111 e~ una J'orma ,eguiremos un e'quema de nomenclatura tle J'ormas. origi-
general. pue~ la t.lislancia unidad en cada uno de lm eje' e~ n;dmente pmruc,lo ror Groth en 1HIJ5 y mndiJ'ic:1do por A.
diJ'crcnlc. En Jos ,¡~lemas cr"talin"' t.le 'imetría 'uperio1 en F. Rnger' en I'J\5 (\éan'e Rclerencia,). E\le e;qucma n:m-
lm que las dist;¡ncia., unidad en d"'" tn;i' de 1<" c¡c' criqa lllll'C -lX lÍP"' dlicrcntc' de llll'IIW' L'll'talina' q11c JlllCtkn \l'l
lognílicos son la;\ mi~IJWs.una lt1r111a genl'l.tltkhL' l'tlll;tl Jo, di,ti11guidas ¡mr Ja, relacillnc' angularc' de 'u' cara'. Treill-
e.ie' iguales a dii'erenles tmílllplo' de Ja, di,tancia unid:Jtl. ta ~ do' de ~sta' 'e teple\l'lltan pm la; lonna' gcnnak; de
A;í 11::! 11 e; una J'nrma general en el '"lema tetragonal. la., treinta) do' cla~c., de cri,laJc, (o grupo' puntuaJe,): die1.
pero una l'orma e~pecial en el ~i,lema i"'ill~lrico. y 11231 e' ""' l'onna' cspcciaJe, cerrad;" del "~tcnw i~ométrico y 'cis
una l'nrma general en el si;lenw ¡,onH.'lrÍCtl Flconcepto de '"n l'ornw' ;dllcrta' c'peciaJc, 1pt j,nla') de Jos ,¡,lema;
utw forma ~<'II<'I'Cii puede también relacionarse con los elc- hexagonal y tclragllnal. En este esquema de ll<Hncnclatura. el
men!O' de 'imetría de una clase cristalina especial. U1111 nu 11 1111111hn: de cada una de las 3~ l'nrmas general e;. 1hkll (u
(/¡/,!) 110 ~<'I'IÍ ¡>a rafe/a o f}('l'fl('llc/icu/ar 11 1111 ,.¡¡.,111'11/r> silllf>le 1hkf/1 en el sistema hexagonal) ~e con,·ierte en el 1111111hrc
ele IÍIIIL'Irfa illdl'fl<'llcliellll'lll<'lll<' e/,• la ,·fase ai.Hali11a. Sin descriptivll de cada una de las 3::! clases de cri;taks. Por
emhargo. u1w tim11a l'.l'f>I'I'ÍIIi consta de caras que son parale- cjcmplll. en T la J'mnw general 1hkll es un;~ J'orma de dos ca-
las o pcrpent.liculares a algtlllll de los ekn1entos tic si1nctna r;JS llamada p1nacoide y el IHllllhrc dcscriplÍ\'o para T es la
de la clase cri~talina. Para la maym p:1r!c ti!= las clases cri~­ clase pinacoidal. De igual modo. el nombre de la l'onna ge-
talinas. la l'nrma general cnnti.:ne un número de caras ma) nr neral lilk/1 en 4/m :!/m~~~~~ (del si't~ma tetragonal) es ditc-
t¡ue cualquiera t.le las J'omws especiales tk la misma cl;"c. tragonal-dipir;ÍJIIldc: pm tanto. la clase 4/m ~/111 ~/m se
En la Fig. ::!.3-1 'e ha desarrollado un;1 r,,nna de dos caras dcnomin;~ coniÍinnH:nte ch1se c.litctr;~gonal-tlipiramidal. Esta
y otra t.le ncho caras. La primera 11111 para la clase cristali- nomenclatura para la~ formas generales y las clases cristali-
na T ~e deline como una fimlla ahierltl. ya que consiste en nas ha sido usada ampliamente cn el mundo de lwhia inglesa.
dos cara~ paralelas que no encierran esp:1cio alguno ( \'éa'e ·Un esquema algo distinlll. en el cual se consideran sólo
tambi~n Fig. ::!.36). La J'orma de ocho caras 11111 en la clase -17 tipos de l'ornHI' (en Jugar de -IH conm en la notacitín alllc-
criswlina 4/m 3 2/m es una /im11a arrwla. pues las ocho ca- rior). J'ue recomendado por Jos cristai!Ígralos del Jnstilulo
ras junta' Ílll:luycn un espacio ( Fig. 2.:1::! y ::!.:16). Fcdllmv de Leningrado en 19::!5. La raztin para la reducci<ín
Uncri,lal exhih..: usualmente \'arias J'mnws L'<llllhinadas. en este· esquc'fiJ;f de -IH a -17 l'onnas dikrcnlcs y 1111111hres de
pero pucc.h: tener sólo una. 'uponie1111o que 'e Ira!<: de una l'unna' es que la forma domo (l'orma 111/,/l en la clase 111))
forma cerrada. Pu~sto que cualquier combinacitin de formas la esfenoide ( 1ilkiJ en la clase::!) no se distinguen como for-

;a: = u n . .-
~ni.
¡ su CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
¡
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i Formas no-isométricas
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(11 Pri~111,1 nimiHul


1111 Pmm,1 lclt.l).!on.ll

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,. 1 ' '

IIJI Prismil clilt•lr.l~onill


1111 Prisn111 clihcx.l¡.;on.ll

fiGURA 2.36
o
Lils 4H (o 47} iormas cristulinas diicrenles y 01l~unos ele sus elemenlo~ de simetríil.
o (contimíal

-- --··- - - - -- - - - - - - - - -
-- ..
2 .4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTA LES

Formas no isométricas (continuación)

{12) Pir.ímide (llJ Pir,imidL· fl.¡¡ Pir,ímide (1 )) rir.inmiL• IJ(,J.liriimidt•


rclmiJica trigon.ll dilri¡.:tm.ll lt'lt.l).:tlll.ll cliletr.1~1111,11

i
'
1

( 17) l'ir,inliCIL• 11/lll'tr.inuch• t 1~11 Bq1tr .imu IL· 12!11 Btpu.unrclt• (211 Btptr,imrdt•
ht''-•lJ.:tlll.il cltht''-•l.~tm,d rnrnhrt .1 tngnn.1l tlttflg¡Jn,ll

111

CUI Bipir.inwlt• L! IJ Bqm.unuh• 12·11 Bipu.in1id1 • f.?iJ l!l¡ur.in111h•


IL•Ir.t~nn.d dllt•\f,J).:IIIloll IH''tolgtm.tl t!Jhc•"(,IJ,:CIIt.tl

fiGURA 2.36 (Continuación)

(c.ontintiaJ

---
/ -
·· Formas no isométricas (continuación)

,
• •
C26J Trllpezoedro lrigon:1l
(2 7) Tr;Jpezoerlro lelrilgonill 1201 Trilpezocdro hex.J~onill
(29) Esca/cnocdro lelrllgonal
(Escalenoedro rómbicoJ


t Hll (st.lk•nocdru ht•x,lgon.ll 1J l l l<nrnhol'rlrn ll :! J B t"!<!lí'nmrle mmh1ro
lf~t illt•nrll'rlm rh lngnn,JU 11 1l Bu~sfeno1de lt•lrilgon,,/
lfl•rr.ll'dro rumhn n)
ITt•!r.ll'Clro h•lrtl~o n .l l)

- Formas isométricas

- fl5t OU.ledro fl f1} OclCietJl'<lro lDoclcc.letlro rrimh1tol IJ7) Tetrilhex01erlro

tllll Trilpezucdro (J9 1Tnoc1.1edro ITriocraeclro lnHonJh


!Triotlilt'ffro lelri1~onJI 1 HUI HexJotl.1eclro (Helll:;mtiJedro) 1411 Telrocdro

) fiGURA 2.36 !Continuaciónl

) (cominú,1)
1 r m'?·~ ~.NfORFOLOGÍA IJE LOS CRISTALES ~- 53

Formas isométricas (continuación)

!42 l TrilclrJC'clro [431Oodcciledro clclrnJCie 1441 Hcxtcrr,l('(fro HSI Grrorcle


!Triretr01edro rri~on01ll ho ll'lrOlcclrn ll•lr.1~on.1H 1 He~411l'lr.1t.'ílrul flnncl41edm penl41gun.ll)

H i l D•pl01clc IBidodl'l.ll'drol 1-l Hl fct.lrlordl• tlrrll•lr,ll'clru peni41J.;On4111

fiGURA 2.36 fCoi1/111U,H 1rm ~

mas distinta~; cada una es un diedro (e.~ decir. una J'orma li guras. Lligicamente no extenderemos esta dualidad a In lar-
compue~ta de dos cara no paralelas) corno ~e reconoce en el go de todo el libro. a causa de la dilicultad de leer un nombre
esquema del ln~tituto Feroduv (véa'e Tabla 2.5). Reciente- con,tantcrnente ~eguido de un ~imínimo entre paréntc'i'.
mente e.~ta nomenclatura ha tenido mayor aceptacitín inter- Ténga<,e en cuenta. ~in embargo. que olllllllliC los nombre~ de
nacional que la de Groth y Rogers. por ser mtís lógica y rnüs las formas son frecuentemente titile,, no 'nn ab,olutamente
J';icil de aprender para el alumno principiante. En el c~querna necesarios. pues un~ J'orma est;i úni camente detlniua pnr una
recomendado inteJnacionalrnente. el nombre de la J'orma combinacilÍn de sus índices de Miller y la notaciün Her-
viene determinado por el mí mero y J'orrna de ~us caras y ewí mann-Maugin de ~u simetría del grupo puntual.
ba~adu en raíces gnega~. corno 'e explica en la nota al pie de
la Tabla 2.5. Aunque los nombre~ derinidus por el sistema de Ilustración y descripción de las formas
Ferodov son rntís lógicos. algunos tienden a ser rnüs largos. Las J'ormas relacionadas en las Tablas 2.5 y 2.6 e~t:in ilu~tra­
En las tablas 2.5 y 2.6 .~e relacionan In~ nombres de las das t::JJ la Fig. 2.36. En el caso de prisma,, pinímide' y
-18 rormas de la nomenclatura de Groth-Rogers. así corno los bipir:imiues (n'" 5 a 25 en la Fig. 2.36), las representaciones
nombres equivalentes de las -17 formas dellnidas por los cris- tridimensionales no muc.~tran convenientemente las forma~
talógraJ'os del Instituto Ferodov. En la exposición sistemüti - de h1s secciones transver.~ales. Por esta razón. lo' dbtintos
ca subsiguiente de las formas para cada una de las 32 clases prismas numerados de 5 al 11 vienen acompañados de una
de cristales (o grupo~ puntuales) se relacionan el nombre de ~ecciün transversal perpendicular al eje del prisma; l:1s for-
la J'orma para el esquema Groth -Rngers y se aiiade. entre pa- mas de estas seccione~. trans\'ersales representan seccione'
rt'ntesis. la forma recomendada internacionalmente para el perpendiculares a lo~ ejes largos de las pir:imides (n'" 12
nombre. Es decir. si lo~ do~ c~quernas de nomenclatura son a 1HJ y hipinimides ( n'" 1')a 25 ). El contenido de ~imetría to-
distintos (muchos de los nombres son id.:ntieos en los dos es- tal d.: cada una de esta~ lonnas 'e abonla con detalle en'""'
quemas; véase Tablas 2.5 y 2.6) se indica la nomenclatura sccci1ín posterior titulada "las treinta y dos clases de cristu-
dual en el texto. así como en las leyenda~ de muchas de las Jes". A cominuaciün se exponen sólo unas brevt:s uescrip-
54 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

TABLA 2.5 los nombres de los 33 (ó 32) tipos diferentes de formas de cristales no isométrit.:os•

Nombre recomendado
inlernacionalmenfe
Nombre según Grolh·Rogerst N!! de caras (según el lnslilulo Fedorov)

Pt•didn Mouot•tlm
Pinac:oic/t! Ptlrttlt•/tJedrtJ

3 Domo Dinlm
4 l:"sji•lloidc
Prisnm r(11nhil:u Prisma n'mthico
6 Prisma trignnul Prisma trigmml
Prisma di trigonal Prisma ditrigtnHII
Prisma tetragonal 4 Prisma tetragonal
Prisma di tetragonal H Prisma dilt!lragonal
1O Prismu hc.~o1gnnal (¡ Prism:J cx<~gnnal
11 Prisma tlihcxagonóll 12 Prisma diexagnnal
1::! PirámiLlc nirnbic;1 Pirámide nlmbica
1J Pinímide trignnlll Pir;imide trigonal
14 Pirámide ditrigonal Pirámide di trigonal
15 Pirdrnidc tctragon:¡J Pirámide lctmgonal
1ó Pirámide ditctragon;¡f Pinímidc: Uih:tr:lgtnml
17 Pinímillc hc:tagonal (, PiroímiUc lu:,;¡gonal
1X PinímiLlc dihc:{agonal 12 Pi ni mide: dihc\agtmal
Jl) Bipiriimidc rümhit:a Bipir;ímid~: nírnhka

20 Bipir;imiU~.: trigonal Bipir;ímidc trigtlllill


~ 1 Ripir:ÍIÍ1Ílk' dilri~nnal Bipiroimidc ditrigtllli!l
22 Bipir;ímidt.: tt:trag1111al Bipir:imidc tctragtll\iil
2J Uipidmidc di tetragonal Bipinímidc ditctr;¡gtlll:il
2-l Bipir;imidc hcxag1mal Oipir;ímidc hc,;¡gtmal
2.5 Bipir:imidc dihc.xagonal Bipir:imidc Uihc,.;¡gon¡¡l
2(1 Trapc1ocdro trigonal Trapcl.tiCdrtl trigtHliJI
:!7 Tr:lpCtiiL'dro tetragonal Tr.tpc!tJct.Jn, tctragtmal
2S Tr:lpC!Ih:dm hc\<~gon;~l 12 TroiJlCitJctlrn hc,..lgtlll:JI
~ 1) E"l'ilh:ntJr.:dro lt•tnn:,wl E!\l'.lil'llocdm ni111h1t,
.111 E..,l·akJHil"llm !tt·wgouol l:,l,lit..'IHICdrtl dtll"i,t.:llllllf
.11 Rtunhncdro RnmhnL·dn1
.1:! IUt·.~knoidt• nhnhiL·o li•uucdm nimhll"tl
J.1 Hie.~/clllndt• tctr:lgtmal Tt·lrac•dm tetragonal

=.1.1 =1:!
---'-
Nlimcrn ltlt;il Uc fnrnta" Nlimcrn wtal dr: fmnws

SL· n.•la~.:i,ul;l clt1Un11!n1 ~11! c;¡r;¡.; d~.: L·ml.t f"tlttlla. l.t~' tltintcn" ti~.: l.t prirnL'I~t l.:tlltttllnil. ;¡ l;1 ilt¡tltCitla. ~~.: rL•Iicrcn ,t l,t ftg 2.1 11 En L""~lt:
li~tadt' h" 11\:hutCrminn" 'rntininm-. t.•-.t;in ~.:n ktru L"ttr'-i' :t.

l.:t IL•rminulugia de Gruth·Rt1gcr.~ c.., un L"t1111fHilllli ... o dt: mHuhrcs ~~.:ncr.llm~.:llll! u'••dn e u el mumln d~.: hiihht ingh:s;t. El '''IC111.1 rct:n·
11\l!lltlitdtl illll!rll:ldtln:LIIllL'Il\1! 1!,\¡Í ha,iltl\1 t.'ll ltl~ téflllilltl\ ~I!IICT:!hllt:IIIL' :lt."L"fl\;lt..ltl'- par.t J;¡\ furnt¡¡\ gCtlllll.:\11\ J-.. t.Uil UdjC\1\tl-. lkfl\ :1·
dt" de rak..:s gri~.:g;¡-;. Lth adjclt\ll:o-.1!\prc,anla fnrma d~.: la '..:t.·cnitllr.Uh\t:f'itl d~.: la forma gcumétnca ukal. htcn :1 la mnm.J tk ~u
altur.t. hil•nccrl·a d~.: un ,·érticc. Pur ckmplu. t.'ll el pri,.ma nímhiw. la 'ccl·itlntr.m'H'f'-:tl del pn~ma ltt:n~.: fnnna tiL· rnmhn. Lo' pr~.:­
liju .. gricg11' para l. 2 • .l. ·L .'l. (1, H) 12 '11:1 "'"'"'· d1. tn. 11'1/"il,¡wuta. llna. r•1111) dod1'111: J,¡ piththra \!1111111 ,¡guitic¡¡ .inguln. cmno
en hc,;iguml: ¡,,·dnm (o ctltnnl ,¡gnitk.tcar.tLIIIIItJ L'll poltr.:Lltn, """"''·una tigur.1 plan;tl"t'n LU:tlru htL.lm tgu;¡lc... y ;inguJo.,tlpttt:slo~
igual~.:' ltlu' ii¡.!Utlu'. ¡J,,, nhlu"t~'l: JII"IIIIIO. ltt.'' 11 m.j, t. ara' que"·: L"ll/lau t."ll ¡uj,¡;¡, parait.'I.L'·I'"'i"""'. tn.:' 11 tlliÍ' L.lfil'· Lll).t' .lit'·
¡¡¡., ... t: L"lltl;ttl t:ll 1111 (11111111. llliJII':oll'd/11. una IÍirlll.ll"tlll Lillil\ IJIIt.' ~LIJI II:IJ'II.."IIIÍdL· ... IL":U"a ... de lllilllll I.Ldn,, tk• In ... Lllak' 1111 ll¡¡y un . .
par<Liclth, aum¡u~.: Llth laL.Juo; ml)itl"L'IIIc.; .'1111 tgu:tksJ: y 1'.\1"1111'11/ll'dm. 1.:11 el ~o:u:tl I;Js c~r;J.., Mm tn;íngulu.. ~.:st:.!ll'tltl' !lll;ingulu.'i Ll~.:
lado.; ck~iguall's 1
2.4 MORFOLOGÍA DE LOS CRISTALES SS

TABLA 2.6 Los nombres de los 15 tipos diferentes de formas en el sistema isométrico, para los dos sistemas

1 de nomenclaturas•

¡ 34 Cubo
Nombre según Groth-Rogerst N• de caras

ó Hc.xaciJrn
Nombre recomendado internacionalmente
(según el Instituto Fedorov)

! 35 Octaedro
36 Dodecaedro (rómbico) 1~
Octucdn1
Dllllt:cacLln1-nírJ1bico


37 Tetrahexaedro Tctmhc.xact.Jrn
38 Tra pezoed ro 24 Trinctaei.Jro tetragonal
39 Trioct¡¡ed ro 24 TrioctacLlro trigurml
~O Hexoctiledro 48 Hexaoctacdru
41 Tetraedro Tetraedro
~2 Tritctracdru Tritclmct.lro rri~mwl
43 Dodecilcdro deltoidc Tritetr;Jctlrn tr.:tmgonul
44 Hextraedro Hexatetmedrn
~S Giroide Tri octaedro penragonal
46 Piritoedro Gihe.xacún1
47 Diploide Diu,,uccact..lnJ
4R Tetartoide Tritctractlrn pentagonal

En los numhrcs rcconu.:nc.JaJu~ mtcmat:iun¡,¡lmcnlc .. e wili7.111 alljcli\ th qm: ll..:.,crihl.•n /;¡ rurma (n'llnhi~-:,11 u el mimcru c.Jc ari:-.1<~-t trrif!Uil:JII.
' En la cnlumua ccntrJI .. e inJic:1 el nümcm llc c:ma., de ~:aJa fm111:1. Lu.., minu:m' I.Jc la j¡quicrd;~ ,e rclicn:n ;¡ la Fig. 2..16 .t
t Véase l.tnntJ o~l pie 1.h: l.t Tahla 2 ~ l.'n luque hal'c rcl\:rcm:i:~ a la tcnninolugia .

ciones ue las forma' indicada' en la Fig ~.V1 ( lt>s 111Í111em' llipir~micle. Formas cerradas Lie ó. H. 12. )ó ó ~4 cara' ( 19-
entre paréntesis ue las siguientes ue>cripciones se relacionan 25). Las hipirümid..:' pu..:de11 l'tlllsidcr:u·,e ClliiiO lornwda'
lodos con la Fig. 2.36). por Lios pir:ímiues unidas pnr n:Jlexitin de una sobre la otra a
Pcdión (monocdro). Forma que comprcnu..: una sola c:1ra Jrm é.s de un plano de simelría horizontal.
(1). Trape1ocdro. Formas cerradas t.k 6. R tí 12 car:1s con :1 . 4
Pinacoidc (paralclocdro). Forma ahicrta constituida por ti(, caras surerinres giradas cnn respecto ue la' 3. 4 ti 6 cara'
dos caras paraleh1s O l. i11ferinres (:!ó-2H). Estas fonna' 'on el resulJauo ue un eje
Domo (diedro). Formado por uos caras no paralelas. simé- ternario. cuaternario n ;enario combinado con ejes bi1wrin~
tricas con relación a un plano de >imetría (111). Es una lonna p..:rpenuiculares. Auenuís e~isle un lmpe:oeclro isométrico
abiert:l (3 ). de 24 caras (lelragún -lriocwedro. n" 38). En los trape-
Esfenoide (diedro). Dos caras 110 parakla' simétril-as co11 wedms bien uesarrollauos calla cara es un trapecio.
respecto á u11 eje de roJaciti11 bi11ario (-t). El sislema uc no- Escalenoedro. Fornw ce!Taua ue 8 ó 12 caras (29 y 30)
menclatura intenmcion:limenle recomendmlo se refiere a agrupadas en pares simétrico,. En el esccJfe,wedro lt'lra~ono/
ambas formas. el domo y el esfi•noicle. como diedros. Esto es (escalenoetlm rcímhico) aparecen uos pares de caras arriba y
debido a que ambas formas consislen e11 uos caras que se dos pares abajo. relacionadas enlre sí por un eje ue roto m\ er-
cortan (uieuros) y tamhién a que la nomem:latura no refleja sitin cuaternario. Las ) 2 caras del efctiiC'IIlledm !Je.wgono/
el elemento ue simetría responsable de la forma. 1esca/enoetlro hitrigrmu/) preseman tres pares ue caras arriha
Prisma. Es una forma abierta compuesla ue 3. 4. 6. R ó 12 y !res pares abajo en posicilÍn alterna relacionmJ¡¡s entre sí
caras. tou:~s ellas p:~ralelas al mismo eje. Exceplo para cier- por una roJninversiónJernaria. En Jo~ cristales p~rfectamente
tos prismas conleniuos en el sistema monoclínico. el eje ue desarrollados. cada cara es un triüngulo escaleno.
la zona es uno de lo~ ejes crist:llográricos principales (5-11 ). Romboedro. Seis caras que constituyen una forma cerrada.
Piroimide. A.sí se denomina a la forma ahierta compue.sta Tres de ellas de la parte superior alternan con las otras tres ue
de 3, 4, 6, 8 ó 12 caras no paralelas entre sí que se cortan en la parte inferior giradas entre sí 60" (n" 31 ). Los romboedros
un punto ( 12-18). se encuentran s61o en los grupos puntuales 3 2/m. 32 y 3.
1 J
56 CRI!iTALOGRAF{A: FORMA EXTERNA
~")

)
e 10011
t)
)
tOIOI
)

) fiGURA 2.37 Lelros convencionales en los dibujos ele los cristales.

fiGURA 2.38 Zonas cristolinas y ejes de zonas.


)
Biesfenoide (tetraedro rómbico o tetragonal}. Es una for-
)
ma cerrada constituida por caras superiores que allernan con por tlechas inclinadas. se multiplican. En cada conjunto el
) dos caras inferiores, separadas entre sí 90° (32 y 33}.
producto de 1 se sustrae del producto de l. así:
Las formas especiales del sistema isométrico se numeran
del 34 al 48. Cada una de estas formas contiene cuatro ejes h
J de rotación ternaria ó 3 ejes de rotoinversión. Una de talt!s
direcciones viene indicada en las ilustraciones. Estas formas
~e abordan nuís ampliamente en las ptíginas 6lJ a 1OO. p
Es muy conveniente indicar t!n los dibujos do: los nistalt!s
las ctiras de untl forma pur la misma letra. La s.:lt!cci6n de la kr - lq, lp - hr, hq - kp
) letra que debt asignarse a una J"orma dada d.:pende princip;II-
menlc de la persona qu.: dcscribi6 por prim.:ra va el cristal. o
No obstante, existen ciertas formas sencillas que. por con-
vención. reciben usualmente la misma letra. Así. a los tr.:s
) pinacoides que curtan los ejes a, by e, se les asignan las k- o o
•) Iras a, iJ y e, respectivamente. La letra 111 se usa normal mento: O - O, O - O, 1 - O ti 10011
para 11101 y lap para 11111 (Fig. 2.37}.
) Cotllll ejemplo espcdlico. supongamos que 111. Fig. 2.37.
2.4.4 Zonas es (/ik0) con íntlice ( 110} y bes (010): el eje do: zona es a~í
) 10011. como se ha indicado antes. Debe advertirse que lo~
Uno tle los hechos clttrtunctlle visibles en muchos cristalt:s e.~ símbolos do: zona se encierran en corchetes. taks cnmo
} la tlisposición de un grupo de caras de motlo qu.: sus aristas 1111'11'1. para distinguirlos de los símbolos de las J"ormas.
de intersección sean mutuamente paralelas. Consideradas en
conjunto. estas caras J"orman una :1m11. La línea que cruce a
2.4.5 Hábito cristalino
) través tlel centro del cristal y que se ti paralela a aquellas aris-
tas se conoce cun el nombre tle eje de :rma. En la Fig. 2.JH El término hcíbito se usa para designar las i"ormas gent:rale~
lt1s caras m'. 11. 111 y b esttín en una zona. y la h. r. e y r' en de los cristales como cúbica. octaédrica. prisnuitica. Debido
) otra. Las líneas 1001 J y 11001 son los ejes de la zona. a que el htíbito es controlado por el medio ambiente en el que
Una zona se puede simbolizar de manera similar a los ín- crecen los cristales. puede variar con la localidad. En un sitio
) dices tle Miller. y su expresi6n generalizatla es !tll'll'!. Dos puede ser normal y en otros tabular o librosn. Los cristaks
caras cualesquiera no paralelas determinan la zona. Supon- presentan s61o raramente una i"orma geométrica ideal. Pero
gamos que se desea determinar el eje de znna de dos caras aun en cristaks mal J"ormatlns o defectun~os la evidencia de
) usí (/¡k/) y (pqr). El método usuulmentc utilizudo es escribir la simetría cst;Í pr.:sente en el aspecto rísico de las cara-; y en
dos vece.~ el símlmlo de unu cara y dircctumente debujo dos la disposici6n simélrica de los üngulos interi"aciaks. En la
veces el símbolo ue lu utra caru. El primero y último número Fig. 2.39 se imlican varias J"ormas cristalinas, primero desa-
de cadu línea se descartan y los mí mero~ que quedan, unidos rrolladas ideahnente y luego uerectuosus.

)
------------------ -----------------------------------
2 .5 M i:D/DA DE LOS ÁNGULOS CRISTALINOS 57

¿_.

..-············;;.;-
!
..J .•.... /

,,,, ,,,

FIGURA 2.39 EJt•mpfo.;; dl' .1lgunos h.ihifoo;; <. n..,l,llirm'> Pll <•1 ~:; ; ..,ll'lll,l r..,onwlm o f,rJ Cubo ideal y Lubo 111.11 lormarlo. (fJ)
Octiledro rdeJI ~ ()( liH.•clro íl'>iml·trico. tcl Dod('{ .ll'drn rrlt'al \ cloc!Pl oll'rlro 111.11 ltHIIhlclo

2.5 MEDIDA DE LOS ,\NGULOS CRISTALINOS

Como c'iablece hi ley de Sic 1m. lm üngul'" enlrc cara' equi·


Hilenles de la mi'IJW suslancia 'on Clll"lanle~. imkpendien·
lemente de que d cristal sea ideal o mal lonnadt1. Lo'
.ínguh" que 'e n1iden entre l;" nonnale' a la' c;¡ra' cri,tali·
nas caracterizan un cri,tal y deben medirse cuidado<amenle.
Um1 reprcsentaci<ín gr;írica de la di,tribuci<ín .de los ;íngulos
y la~ norn1ale~ a las caras cri,t:dina' pueden ddinir hi sime-
tría del cristal y por tanto. su cl:l'e cri,t:ilín:l. Lm ;ingulos 'e
miden con goJurímc•fl'fl\ ~ para un tr:~hajo preci"' _,e utiliza
un gollicímc•fm ele reflc•.ricíll. En e'te instrumentn se mon1:1 el
crisl:ll de modo que gire alrededor de un eje de 1ona y que
rclkje un rayo de 1111 colimado dc<de su' car;" pasando por
un anteojo hasta el ojo. El :íngulo que debe girar~e elcriswl
para que sucesivos rayos de il11 p;l'en por el anteojo de,de
dos caras adyacentes determina el ;íngulo entre cara~. La Fig.
2..10 ilustra un moderno goniómetro de n:lkxitin de c.los cír·
culos.
Un instrumento m;ís sencillo utilizado para un trabajo
menos preciso~ con cristales mayores ~e c<llloce conH• go·
lliríllwlro rlc• c·o¡lfuc·fo !Fig. 2.-llu). t\lutili;nn el g<llli•'llue!ro flr.l/R.\ :!...&U ( ;onir.lllll'llll fl,. fl•llt•,ic·lll de• rlo.., dtndns n111 nHIIll.ljl'
dt• t lo1 dt•tt'l h.1. lt•lt·~t opio t•nlo~ p.ult• ~Liflt'riur it.qtdt•td.l y llll.l
,¡..,¡,d .1
de contacto. es imperati1•u que el pl:!no tleterminado por los IÚl'lllt• lwninos.1 .1h.1¡o .1 1.1 i;qutL•td.1 ll orlc";Í,l: HuhC'r DiHi.lklinn'>leLh
dos brazos del gl>nitimctro es!¿ exactamente en :íngulo recto nik, X·r.1y Cryst.lllugr.>ph\ Equipmcnl, Rimsti¡:, Alem~nio). Comp.1r.1r
con la arista entre h!S caras a mec.lir. De la construccitin indi· con 1.1 fi¡: . 1.5c/.
58 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

Nornltlle., .1 1.1~
c:.1r.Js dellnsl,ll

,,,, [/¡)

FIGUR~ 2.~ 1 [al. Goniómetro de contuclo. fblr\mpl"a cidn esquemiiticil de> (a) mo.strc1ndo l.1 mecliclil del iÍn~ulo interno a .

1~ 1 1

FiGURA 2.42 Proyección esférico de olgunos formas isomelricos.


2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS 59
e
cada en la Fig. 2.41 bes evidente que el ángulo que se regis- similar a la localización de puntos en la superticie terrestre
tra es el ángulo que forman los polos con las caras del cristal. por medio de la longitud y latitud. Por ejemplo, las coorde- ,_
es decir, el cíngulo illlerno. Así. en la Fig. 2.41 a, el ángulo nadas angulares 74° 00' longitud oeste y40° 45' latitud norte
debe leerse como 40° y no como 140°. sitúan un punto en la ciudad de Nueva York. Esto significa
que el ángulo. medido en el centro de la Tierra. entre el plano
del ecuador y una línea trazada de~de el centro de la Tierru a
2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS aquel punto en Nueva York es exactamente -W 0 45' y el án-
gulo entre el meridiano de Greenwich y el meridiano que
Una proyección de un cristal es un medio de representar un
pasa por el punto citado, medido hacia el oeste en el plano
cristal tridimensional en una superticie plana bidimen\ional.
del ecuador, es exactamente 74° 00'. Estas relaciones se ex-
Diferentes tipos de proyección se usan para fines distinto.~.
pero cada una de ellas se lleva a cabo M:gún regla~ definidas presan en la Fig. 2.43.
Un sistema similar puede emplearse paru situar los polos
de tal manera que la proyección tiene una relación conocida
de las caras en la proyección esférica de un cristal. Ex iste. no
y constante con el cristal. Los dibujos de los cristales que se
obstante. una diferencia fundamental entre situar puntos en
presentan en este libro se conocen como proyecciones c/ino-
una proyección esférica y situarlos en la superficie de la Tie-
grájicas y son de un tipo tal de perspectiva que parecen una
rra. En la Tierra. la latitud se mide engrudos norte o sur des-
fotografía en dos dimensiones del cri~tal. Éste es el mejor
de el ecuador. mientras que el ángulo que se emplea en la '
método para representar el cristal y muchas veces es superior
proyección esférica es la colatitud. o cíngulo polar. que se
a la fotografía.
mide en gradm de~dc el pol o norte. El polo norte de una pro-
yección cristalina Irene por tanto una colatitud de 0°. y el
2.6.1 Proyección esférica
ecuador la tiene de 90°. La colatitud de la ciudad de Nueva
Ya que el tamaño y rorma de la~ di~tinta' c.tr~t~ de un cristal York es 49° 15' . E~te :íngulo 'e expresa en cristalugraría por .'-
'on accidentes del proce'o de crecimiento. ' e de~ea reducir la letra griega p !tho).
a un mínimo e'te aspecto en la ptnyeccitín del cri~tal. Al La ··longitud cri\talma·· del polo de una cara en proyec-
mi,mo tiempo es importante real1ar la relaci1ín ang ulat enlie ci1ín esláica 'e mide. cnmo J,¡, llln gitude< en la Tierra. en
las cara,_ Con ellin de 'ituar J¡¡, cara~ de acuenlt>con sus re- grauos que llegan ha,ta 1H0°. en ~entido de las agujas del re-
l ~tcione~ angulare~ y ~in con,ideraCÍ!Ín de ~ulornw o tanwiio. loj o en sentido i nver~ o dc~de un meridiano origen an:ilogo
pode mm usar 1~1 l'mreccirín n/<'rt< a . Pndemn' compte nder almeriuiano de Orcen\\ id1 en geografía. Para situar este me -
lu cnn~trucci!ín de tal prnyecc itin de la 'iguiente manera ridiano de rek!etic ia. el cn,tal 'e orienta de manera conven-
!Fig. 2.-1::!). lmaginémntH" un modelo hueco de un c!i,tal cional. con la cara((} 10) a la derecha del cri,tal. El meridiano
que contenga un pulllo hnllante de lu7 en 'u interior. Situc- que pase por el rolo de e'ta cara ~e toma como origen. Así.
mo~ ahora este modelo dentro de una gran e,rera hueca de para determinar la longitud cristal ina de cualquier cara del
material tr:m\lúcido y hagamo.' que el roen lumin!Nl ocupe ct istal. ~e hace pa,ar un meridiano por el polo de esta ca m )
su centro. Si ahora hacemos un orificio en cada cara de tal el üngulo entre é~te y el meridiano cero 'e mide en el plano
manera que el rayo de luz que emerge por el orificio ~ea per- del ecuauor. E'te ünguln 'e designa con la letra griega rp! Ji J.
pendicular a la cara. estos ra) o_, de luz incidir:ín en la 'uper- Si la e<l"era 'e corta por un plano. la interseccitin ~er:í un
licie interna de la e,rera) rnrmar:ín una mancha bri liante. El cí rculo. Los circulo< de diümetro m:íximo son lo~ rormadn< (
conjunto se parece a un planetario en el cual el modelo cris- por plano~ que pa~an por el centrn y que tienen por di:ímetro
talino con ~u luz y <liS orificio' e~ el rmyector. y la esl"cra el de la e,rera. Se denomin:m círcttlm nuílitt/Of. Todos lo~
traslúcida e~ la cúpula. Si ahora marcamos enl.t esrem l:1 po- dem:is círculo< rormado~ por otro~ rlano~ que corten la esfe-
sición de cada mancha de luz. podenH" eliminar el modelo ra ~on círc11los 111<'1/ort'.f. Los meridi:um~ en la Tierra "1n cír-
y tendremm un registro permanente de la' cara' del cristal. culos tmíximo,, así como el ecuador. mientra' que los
C:rda una de estas caras viene repre,entada en 1:1 e~lcra ror para lelos de la latitud ~nn círculm menores.
un punto denominado polo de la cara. É~ta es la proyeccitin La prnyecci1ín esférica de un cri,tal nos suministra reht-
esférica. cione~ ?onale., intere~antes. pues lo~ polo~ de las carns de
La posición de cada polo y por tanto 'us relac ione., angu- una zona _,e _,itúan en un círculo m:íximn de la proycccitín .
lares con los dem:ís pueden lljar'e mediante ws coorcletw· En la Fig. 2A2 (proyección esrérica) las cara' (001 ). ( 101 ).
clas angulares en la esreru. Esto se lleva a cabo de manera ( 100). ( IOJ) y (OlllJ forman una zona cuyo eje de zona es

'~ -I
bU CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

r
1

)
)
)
)
·)
)
·)
)
fiGURA 2.43 Latitud y longitud de la ciudad d~
) Nueva York.

1010/. Como el círculo máximo según el cual los polos de es- las caras cristalinas situadas en el hemisl'crio norte de la pro-
tas caras se hallan dispuestos a pasar por los polos norte y sur yeccitin esJ'érica con el ojo puesto en el polo sur. las intersec-
de l:r proyección. se denomina círculo mcüimo vertical. El ciones de las visuales con el plano ecuatori:ll serían las que
eje de zona es siempre perpendicular al plano que contiene indicarían los polos correspondientes en la proyección este-
los polos de las caras y por tanto todos los círculos verticales reognítica. Podemos así construir una proyección estereo-
tienen ejes de zona horizontales. grálica trazando líneas desde el polo sur a los polos de las
caras en el hemisferio norte. Los polos correspondientes en
1 2.6.2 Proyección estereográfi~a la proyección estereográfica se sitúan en los puntos donde
estas líneas cortan al plano ecuatorial. La relación de las dos
Es importante, al proceder a reducir la proyección esférica proyecciones se manifiesta en la Fig. 2.44.
de un cristal a una superficie pl:rna, que se preserve la rela- Puesto que en la pníctica se sillian los polos direcwmente
.J t:irín :rngular de l:rs caras de modo que r!stas rcvckn la vcnla- en la proyeccitin estereográfica, es nece.~arin determinar las
dcra simetrí:r. Esto puede hacerse de la mejor manera distancias cstcrcogr:ilicas en n: l:rci<ín con los :ingulos de la
mediante la pmyecciti11 estereogrcíjica. proyección esférica. La Fig. 2.45 representa una sección ver-
La proyección estereográfica es una representación en un tical a través de la proyección esférica de un cristal en el pla-
plano de la mitad de la proyección esférica, usualmente el no "meridiano cero", esto es. el plano que contiene el polo
hcmisl'erio uorte. El plano de la proyección es el plano ecua- de (O 10). N y S son respectivamente el polo norte y sur de la
torial de la esfera, y el círculo primitir•o (que limita a la pro- esfera de proyección, O es el centro del cristal proyectado.
yección) es el propio ecuador. Si se observasen los polos de Consideremos la cara (0 JI). OD es la perpendicular a la cara
2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS 61

001

FIGURA 2.44 Relación enlre 1,1 proyecriún


lu¡fén( t1 y la estereogr.ifica. (Seglm E. E. \·V,,hls-
lrom, Oplrr,JI Cr¡ ''·'""W·IIJhy, lol111 Wil<•y S.
Sons, New York, 1951 .1

N UUI

F ._----=-t!---t----'lrt-----1~------. r.
ulo 010

FIGURA 2.45 Sección de la esfera de proyección mostrando la


relación de Jos polos esféricos a los estereográficos.
62 CRISTALOGRAFfA: FORMA EXTERNA

'
'
,'p
''

- tOl O!
~ = o•

r tg o~ a• \ 9 = ea-:~
2 \/

\ d

,,
rf Hll 4H'
p - 56= - ;~
FIGURA 2.46 Proyección estereograf1ca de las caras cristalinas.

{0 11 J y D es el polo de esta cara en 1~ proyeccilin eslérica. primero la posicitin del "meridiano cero" situando un punto
La línea trazada desde el polo sur, S/J corta la línea del plano ~obre el círculo primitivo que representará el pulo de (0 10).
del ecuador FG en el punto D'. el polo estereogrúlicn de La línea recta que pase por e~te punto y por el centro de la
(011 ). El ;íngulo NOD se conoce como üngu ln p {rhol. Con proyección es el meridiano cero. Con la arista del transpor·
el fin de 'ituar D' directamente en la proyección e'tc:reogrü- tador a lo largo de est~ línea y el punto central situado en el
lica. es necesario determinar la distancia 0/J' en runcitín del centro de la proyeccitín, puede marcar~e el üngulo 1/J. Snhre
üngulo p. Como el trhíngulo t!.SOD es isóscele~. <ODS = 1<~ línea recta trazada desde el centro de la proyecci<in pasan-

<OSD. <ODS + <OSD = <NOD =p. Por tanto. <OSD = p/1. do por este punto se encuentran todo~ lo.~ posibles polos de
OS = r, el radio primitivo de la proyección. las c~ras que tienen el ;íngulo rp especiticado. Los ángulos rp
positivos se sitúan en ~entido de las agujas del reloj u partir
tg p/'2. = OD'Ir. o OD' = r tg p/'2. de (0 10): los negutivos lo hacen en sentido opuesto. como se
indica en ia Fig. '2..-+6.
Como resumen, con el fin de hallq,r la distancia proyect~da Para situar e 1polo de la cara que tenga este valor 1/J. es ne-
estereográficamente a partir del centro de proyección del cesario buscar la tangente natural de una mitad de p. multi-
polo de una cara dada, se multiplican las tangentes naturales plicada por el radio de la proyección. y situar la distancia
de la mitad de p de esa cara por el radio de la proyeccitln. La resultante sobre la línea rp. Aunque pueda elegirse cualquier
distunci;1 así obtenida se tendní expresada en las unidades radio paru la proyección • .~e emplea generalmente el de 1O
utilizadas par~ medir el radio del círculo primitivo de 1~ pro- cm. Este valor es suticientemente grande para obtener exac -
yección. titud sin ser molesto y al mismo tiempo simplifica el cálculo.
Adenuís de determinar la distancia ~ la que el polo debe Con un radio de 1O cm sólo es necesario buscar las tang.:n·
situarse respecto del centro de la proyeccilÍn es t~mbién ne- tes. correr la coma un lugar a la derecha y poner el resultado
ce~ario determinar su "longitud" o ;íngulo rp { li). Puesto que en centímetros desde el centro de la proyección.
el ;íngulo .~e mide en el plano del ecuador. que es wmbién el Cuando los polos de las caras del cristal se sitúun estereo-
plano d~ la proyección estereogrática. puede deducirse di- gráticamente como se acaba de explicar. se hace patente la
rectamente por medio de un transportador. Es necesario tijar simetría de la distribución (véase Fig. 2.47). Hemos visto
2.6 PROYECCIONES CRISTA LINAS 63

lOO

r
f
r'

FIGURA 2.47 Pro)eccrón eslereográiice de algunas caras cnsla li-


l iJO nas tsométnCLIS .

FIGURA 2.-18 Planlilla esJercogriifrca IWul ffl . El rae! ro


es de S cm. Véase en la conlraporlada poslerior una
planlilla eslereogrMica de 1O cm de radio.
64 • CRISTALOGRAF{A: FORMA EXTERNA

Plantilla estereográfica
montada sobre
una cartulina

(al (bi (Cl

fiGURA 2.49 (a) Ilustración del uso de una plantilla estereowáfica (montada sobre una cartulina), perforada en el centro por una chincheta
desde alriis y cubierta por un papel transparcnle (papel de copia o papel cebolla). El círculo primilivo, así como las localizaciones de tp = o•, 'P =
t)()" y r(' = _rmo c!C'Ill'n marr;use siPmprC' conhn" l;, ruhier1.1 tr,,nr;;p~HPniP ;mies rfp rC'presenlar ruillquif'r iingulo. {/)) Para proyeclc1r PI polo de un
pJ,l/lo l 011 tp = .J0° y p;;:: h0°, el ;ínguJo rp = J()" se repreSl'lllol (.'<) Sohre eJ t.ÍrtuJu primitivo l'll l'l "ol'lllidu de f,¡r;; ilguj;,c; dd rt•Juj ol Jl.Hiir ek• lfl = ()f>,
) (e) La dirección de tp =30" se gira basla coincidir con la dirección E-0 y el iingulo tp =óO" puede medirse direclamenle a lo largu del gran c~rculo
verlical. El punlo negro es el polo de la cara del crislal con tp = 30", p = 60".

)
que un círculo máximo de proyección esférica es el Jugar c.Jn. Lo mismo puede hacerse con la plantilla eJe 5 cm eJe la
) geométrico de Jos polos de las caras que forman una zona. Fig. 2.48, si este tamaño es apropiado. El centro exacto eJe la
Cuando se proyectan estereográficamente, Jos círculos plantilla puede perforarse mediante una chincheta desde la
) máximos verticales son di<ímetros de la proyección; todos parte posterior. La punta de la chincheta en el centro eJe la
los dcnuís círculos máximos se proyectan como arcos circu- pl:mtilla esterengr:íticu uctuar:í eJe pivote alrededor del cu:ll
lares que subtienden un diámetro. El caso exlremo eJe estos puede girar una hoja de rarel de calco (o rapcl cebolla). L1
) círculos máximos es el del círculo primitivo de la proyec- Figura 2.49 muestra csla superposici!Ín de una hoja lranspa-
ci6n, que es el círculo máximo común a las proyecciones es- rente sobre la plantilla estereográlica. El usuario trazar:í el
férica y estereográfica. Los polos de las caras cristalinas círculo exterior (primitivo) sobre la cubierta y marcaní tam-
verticales se hallan sobre el círculo primitivo y así se proyec- bién las direcciones E-0 y N-S. El extremo oriental eJe la lí-
tan sin distorsión angular. nea E-0 se marcaní con cp = o•: el extremo meridional de la
N-S se marcará con cp =90° y el extremo septentrional eJe la
Plantilla estereográfica misma línea con cp = -90°. De este modo. Jos ángulos cp pue-
En la proyección estereográfica se facilita mucho la medi- den representarse directamente a Jo largo del círculo primiti-
O ción y trazado de ángulos mediante una plantilla. En la Fig. vo en el sentido eJe las agujas del reloj (+) o en el sentido
2.4R se representa una plantilla de 5 cm de radio y en la con- contrario (-). El :íngulo p puede Jocaliz:¡rse directamente a
lracubicrta rostcrior otra eJe 1o e m eJe radio. La rlantilla es- In largo eJe dos grandes círculos verticales (el N-S y el E-0.
tcrengrálica se denomina también de Wulff. en honor de G. que se cortan en el centro de la proyeccitín ); stílo a lo largo
V. Wulff. cristalógrafo ruso ( 1863-1925). eJe eslas dos direcciones se obtienen graduaciones apropia-
Tanto los círculos máximos como Jos menores están di- das para la representación directa eJe ángulos.
bujados en la plantilla a intervalos eJe 1 ó 2°. En !a Fig. 2.48 El ángulo p de cualquier cara que se proyecta sobre el
0 los intervalos son eJe dos grados. En la práctica es m:ís con- centro de la proyeccitín (en la posicitin eJe la chincheta) es
veniente el uso eJe una plantilla eJe JO cm eJe radio montada igual a o•. Cualquier cara que se encuentre sobre el períme-
~obre un soporte rígido. Si no se dispone de tal pl:mtillu. pue- tro exterior del círculo primitivo tiene un ángulo p = 90°. Por
de fotocopiarse eJ. original y montarlo sobre un cartón delga- tanto, cualquier ángulo p entre 0° y 90° viene representado

V
)
2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS • 65

rp p
e lOO ti o•
bCOlOJ o• qo•
n(l 101 J2 1/2" 90"
m(2101 52" 90"
a(Oill o• 52°

d!1011 90" 39 1/2"


y(lltl 57"
y(lltl ángulo b" y= 45"

(J ) Cbl

11 =- 90"

Ho ~1 o

Toe [Tcc T1o


ror"J, ifc
o

101 /.•· r
~~~}·~ rl cni¿'fccc_
lÍO 111 l_ccc 1111
m

2fll
.J "' 210 2/m 2/m 2/m

~='JO'

(11

FIGUR,\ 2.50 {,¡) CriGttd clt'l mirwral orlorrc"llllhit tl olllJ..:It•srt.l Cll/1 o,;inwtrí.l 2/m !./m 2/m. fhl Rl.'i.lri(Í/1 dt• lo.;; ¡lngulno; tp y p registr.ulo..; l'll 1.1
bibliogrtlfía y medidos originollmentP ton un gonicirnt•tro de rellt•xu;n p.u,1 J,p; c;u,1~ dt•l ( risttd dt• .mgll•o;ita moo.;tr.1clo l'll {,¡). (el Proyt•cririn
estereogrMic,, de tod.1s las car.1s en el tuadrilnte positivo del mineral ;mglesita. (e/) Locali7ucrün de todos los polos de las CiHJS con cous índin•c;;
de J\·\iller, MiÍ como los elementos de srmctría coherentes con 1&1 locillizaci6n de estos polos. T.1mbién se muestra unil sección transversal hori-
zonl.ll del cristal en f,l).

hncin fuera desde el centro de la proyección (nlejündose de E-0 ó N-S y el ángulo p = 60c se representa directamente
la posicitín de la chinche!U) a Jo Jurgo de las direcciones E-0 usando la graduacitín disponible sobre Ju plantilla estereo-
o N-S . Si una combinución de Jos ángulos rp y pes tal que el grática subyucente. Así se localizu el polo de la cara corres-
:íngulo rp no es ni oc ni 90c y p tampoco es oc ni 90c. la cu- pondiente a una cara de rp =30c. p =60c.
bier!U transparente dehe girarse alrededor del centro hasta En Jugar de medir los üngulos rp y p. el escudiante que co-
que In dirección de rp del plano espccílico coincida con Ju di- mienza mide usu¡cJmente ángulos interfacialcs. que pueden
rección N-S ó E-0. Sólo entonces puede el üngulo p de dicho expresarse como ángulos respecto a las caras (0 10) o (00 1)
plano representarse. Por ejemplo (véase Fig. 2.49). si un pla- del cristal (ciertame,He si el cristal muestra la presencia de
no se caracteriza por rp = 30c y p = 60c. la localización del estas dos formas). Los ángulos interfaciales medidos. o Jos
ángulo del polo al plano viene marcada por una línea corta a üngulos rp y p disponibles en Jos trabajos de referencia en la
rp =30c sobre la circunferencia: a continuación esta ángulo bibliografía, pueden representarse fácilmente con ayuda de
rp = 30c se gira hasta buscar su coincidencia con las líneas la plantilla estereográfica. Ilustremos la representación de

. 1
66 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

eje e
Arista entre 001 1
111 y lll
16"
Ángulos interf<Jcia/es
CI\J=74G

Ángulo interfacial {J= 106"


ca,IOIOI A 11001 = 74' eje a
mm, 1110) A {!JO)= 93"
cu.IOOI) A 1111) = 34"
UU, {111) A {!JI): 48"
cm, 1001) A {110) = 79"

ooJ
{J) lb) {e)

I eje+ e
001 eje e

1
- ·'
eje- b
Tr01za del círculo
prmullvo !.le la
:1 Cirrulo primilivo eslereopl;mrilla
de lo pl.,ntillo
eslereoJ::ráfica linea de proyección
de -.1 siru,uia dpnrro
del circulo primitivo

- ,.

!eh lel
2.6 PROYECCIONES CRISTALINAS 67 '

(
los polos de las caras para dos tipos de cristales: ( 1) para un de todos los polos a 45° de b. El lugar geométrico de e/\ y =
cristal ortorrómbico, en el cual las tres direcciones axiales (a, 57° es un círculo centrado sobre el polo de 001, que es el
by e) forman entre sí ángulos de 90°, y (2) para un cristal centro de la proyección estereográfica donde la chincheta ta-
monoclínico, en el cual dos de las tres direcciones ladra el papel. Este círculo es de colatitud (como se explicó
cristalográficas son no ortogonales (no 90°). anteriormente para la proyección esférica) y puede dibujarse
fácilmente con un compás, después de medir la extensión del
Proyección de un cristal orlorrómbico mismo, por ejemplo, a lo largo de la dirección E-0 de la
La Figura 2.50a es un dibujo de un cristal del mineral plantilla estereográfica para p =57°. El punto donde este cír-
ortorrómbico anglesita, PbS04 y la Figura 2.50b relaciona culo de colatitud corta al pequeño círculo de b /1. y= 45° es
los ángulos 1f1 y p de las caras del cristal que se encuentran el rolo de y.
en el cuadrante positivo. En la Figura 2.50c se ilustran los Para comprobar esta posición. se mide el ángiJiom_A y=
procesos de localización de los polos de estas caras en la pro- 38°. Esto se logra fácilmente localizando el polo en 111 en la
yección estereográfica. El punto de partida. como en todas posición rp = 90° (extremo sur) de la plantilla estereográfica
las proyecciones, es el (0 10), cara b. El polo de esta cara y leyendo la diferencia angular entre m e y a lo largo de uno
debe situarse sobre el círculo primitivo en 0°. Los ángulos de los grandes círculos inclinados. Ciertamente se puede tra-
interfaciales b A n = 32 lo y b A m = 52° pueden medirse y zar un círculo pequeño con m a rp = 90°. el cual cortará el
marcarse como ángulos (p sobre el círculo primitivo. La cara polo de y. Una vez localizado el polo y, sus ángulos rp y p
re~ (00 1); forma un ángulo de 90° con b y su polo debe si- pueden leerse directamente de la plantilla estereográfica. El
f tuarse en el centro de la proyección. La cara o está en zona valor 1f1 resulta ser 32! o y el valor p = 57°.
1 con e y by, por tanto, tiene un ángulo rp = 0°. Su ángulo p.
.
¡
1
e /1. o= 52° puede medirse directamente y situarse a lo largo
del círculo máximo vertical. La cara d está situada en una
En la Figura 2.50ti hemos representado todas las caras
del cristal de anglesita indicadas en la Figura 2.50/J y no sólo
a4uéllas dl!l cuadrante superior positivo de la proyección es-
zona vertical a 90° de la zona e, o, b. Por tanto, rp = 90° y tereogr:ílica. como en la Fig. 2.50c. La distribución de estos
e /1. el= 39i 0 , que puede situar~e según el círculo vertical d.: roJos es congruente con la combinación de elementos de si-
la plantilla. El polo de la cara y no ruede ~cr situado directa- metría 2/m 21m '2/111. Existen tres ejes binarios que rnrman
mente, pero los ángulos b /\y= 45° y e A y= 57° pueden ser entre sí :íngulos de 90°. así como tres planos de simetría que
medidos. Para localizar este polo. la prnyeccitin se gira 90° se conan en el centro de la proyeccilÍn estereognírica. Dos de
(en direccitín N·S) de tal manera que b quede ~ituada segtín es!lls fl· des. se si!tían verticalmente. tal como se indica a In
los r:tdios ele los círculos menore~ de la plantilla. y ~e traza largo de las direcciones N·S y E·O. y el tercero. se sil tía pa-
el circulo de 45°. Este círculo menor e~ el lugar geométrico ralelll a la p:ígina ~ituatla en .:1 plano del drculo rrimitivo.

FIGURA 2.51 Representariún ele los polos de l.1s c;uas dC' un cristal monorlíniro. (,¡) Crist,1l de muu:-ral monoclimtn cfu)p~lclt>. (hl ,·\ngulo'i interÍ.l-
ciales, registrarlos en fa bihlíogr.11i.1 }' mE'clidos origín,1lmentc con un goniómetro de refle~ión pt~ra las (.'lr.lS del rnc;tt~l rfp dióps1do mostrildo pn (.ll.
!el Sección lron<versol verlicol o lrovés del cris1.1l de diilpsiclo moslronclo lo localización riel eje e tpo1rolelo ,, 1.1 clongoeion del m<tol) y del eje ,,
lporolelo o lo eo1r,1 100 1!1. El ~n~ulo jJ de t Ofl' y el .ingulo inlcrf.Kiol e" ,, = 7~' lenlre (00 11y ti U())) pueden 'erse en 1.1 iiguro. (rfJ Lo n11torl superior
del cliópsiclo oporece cenlr.ldo en 1.1 esfera de 1.1 proyección esférico. Oh<érvesc lo localiz.lción ele lo< puntos ele peri!JrolCIÓn ele los eje< +e y +ol, ol<Í
como lo de los polos ele e 1001 ). "(! 001 y 1,,. elos series ele caros morc.1clos m (( 11O) y (1 lOil \' u (( 1111 y ll ll)l. (t•i Scccu.in 1r,1ns' cr<ol ,, lr,l\ é< ele 1,1
esiero en !di; es lo secrión cnnlil'ne los eje< ,, y e y lo< poi m clt• (1001 y 1001 1. Oh<érvcse <]UC el e' tremo (+1 del eje ,, <e entuenlr.l ror deha1o del
piJno ccu.1lori.11 ele la proyl'ccirinl'SIPreogr.ifica IC'I circulo primitivo) y cle:<ln.•rno 1-l del f'jP .1 ~e enUJl'nlril por encim,1 del mi•mm. Pnr tanto, al pro-
)'eCIJr los puntos rlr perfori'lción clt> -.1 )' +.l rlp 1.1 ~c;icril snhrl' 1.1 proyecl'icin pc;feren¡..:r.ífit.l, loe; "puntoc; C''tlrr>nms" de ,1 c¡c mul'vcn h.lCiil dcmtrn ,, lo
l.ugo de l~1 dirección N-S lcfrculo ¡.:rancie) desfaso.1dos 1h0 . El t.•~trrmo -a se proret:lil drsdc 11rrih.t (como un punto c;ólidoJ )' t.'i r"trrmu +.1 se pruye< 1.1
desde abo1jo !como un círculo!. irl Repre<entación de los polos de b 1101 U! P•"·' rp = 0'1. ,, par.1 rp = 'lll' . las dos caros m con un ~ngulo mlerlac!ol =
93' lsimétricamenle a ru.1lc¡uier l.1do ,,¡y e (001 1ron un .ingulo interiaci,JI con a= 7~'. El ej~ e se halla en el centro de la proyección y el e'tremo
H del eje,, se h.11fa a 1fl' h.1ci.1 clentro del polo,, 11001. El .in¡;ulo interf.lci,ll e" 11 ((00 11" 1111 ¡¡ vol e J.¡• segtin 11>1. Con e y 11 <obre el mismo gron
círculo, este .ingulo de 34' puede medirse simétriromenle sobre cuol<]uicra de los lados de e ttltlll. La proyeccuin mueslro que m, u, e yacen sobre
el mismo grtm circulo y por IJnlo, en fil misma zunCJ. f.r:l Aquí se rL•presl'nl.ln todos los polos ele l.1s GlrJS del crio;tal en fa). Los mtHGJdos t/ y repre-
senlados como puntos ne~ros corresponden a los polos ele 1.15 c.1ras siluocl.ls en l,1 parle superior cfp 1.1 eslt•r.l ),Jhor.J pmyectodus sobre el círculo pri·
milivol y los represenlaclos como círculos corresponden a los polos proyeclaclos h.Kia ,miba desde 1.1 1,.u1e inferior de 1.1 esiero. Los ,ingulos
inlerfocioles u" 11 ((1 t t 1"(11 l)), y e" m ((00 t 1" (11 011 se muestran o lo lorgo de círn1los grondes como ~8' \' 79' respeclivamente (véase listado en
IJJ. !hl Localizoción de todos los polos de las coros y sus índices de Miller y de la si me! río coherenle con la distribución de los polos de los caros.

_____ .......J
68 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

Proyección de un cristal monoclínico ella. Cuando los extremo del eje a se proyect:in en el sistema
La localización de los ejes cristalográficos es algo menos di- estereográfico, el extremo(-) se proyecta tal como se indica
recta en un cristal monoclínico que en el cristal en la Fig. 2.51 e. Su punto de perforación se localiza a 16° del
ortorrómbico, descrito anteriormente. En este texto localiza- círculo primitivo; su localización proyectada se muestra
mos el eje de rotación binario en cristales monoclínicos en como un punto opaco en la Fig. 2.51! El extremo(+) del eje
una dirección horizontal, este-oeste. Esta orientaci0n es de- a se encuentra por debajo de la traza de la proyección este-
nominada como el "segundo ajuste" (en el "primer ajuste" el reográfica y debe proyectarse hacia arriba. El punto donde
eje binario es vertical). Esto signitica que un plano de sime- perfora la proyección esférica se imlica como un círculo
tría posible (como en 2/m), perpendicular al eje binario, se abierto 16° respecto al primitivo. Esto se muestra también en
sitúa verticalmente. Si el cristal monoclínico muestra un há- la Fig. 2.51f Una vez localizados los ejes a y e, pueden re-
1
~.
bito alargado, la dirección de elongación se elige común- presentarse los diversos polos de las caras. Todos los corres-
mente paralela al eje c. Además, si existe un plano de
/'
-~ pendiente destacada como el e de la Fig. 2.5lo, el eje se toma
pondientes a la zona vertical (1/ eje e) pueden localizarse
sobre el perímetro de la plantilla estereográfica, tal es el caso

il
paralelo a él y en :íngulo recto a b.
El cristal monoclínico que se mucstm en la Fig. 2.5111 co-
rresponde al diópsiuo, CaMgSi 20 6 • Esta orientado tal como
uc b, 1/1 y(/.
=
El ángulo intcrfacial e "a ((00 1)" ( 100) 74°) implica
que el polo de la cara (001) está separauo 16° del punto ue
se describió anteriormente con el plano de simetría vertical.
r esto es el eje binario paralelo al eje b, y horizontal (en direc-
perforación del eje e en dirección hacia el sur a lo largo del
gran círculo vertical N-S. Esto se observa también en la Fig.
a
~ )
cilÍn E-0). Tal como se indica en una sección transversal en
2.51}: Los únicos polos que faltan por localizar son los co-
1 la Fig. 2.51 e, el eje e es paralelo a la elongación del cristal y
el eje a es paralelo a las caras e inclinadas (00 1) y (001). En rrespondientes a las dos caras inclinadas 11 que están
{
simétricamente orientadas respecto al plano a-e (el plano es-
l la Fig. 2.51 b huy un listado de los ángulos interfaciales per-
pecular). El ángulo interfacial e" 11 = 34° puede representar-
tinentes medidos sobre el cristal ue la Fig. 2.5111. El :íngulo
.
1 interfacial e" a ((001)" ( 100)) = 74° se muestra en la sec- se respecto a e (00 1) una vez el polo e se ha desplazauo e 1
ci<ín transversal del cristal. pues es el único :íngulo no orto- gran cín:uln vcnical E-0. El <ingulo ue 34° entre e y 11 puede
) gon:!l ({J) entre los !res ejes cristalngrú!icos 11. /1 y c. En las ahora representarse porque estas uos caras se encuentran en
descripciones de minerales.monoclínicos realizauas en este la misma zona: es decir. ambas se encuentran sobre el mismo
) libro. el ángulo formado por los ejes cristalogr:íticos e1 y c. gran círculo. En este c:1so el gran círculo que pasa a través ue
) conocido como :íngulo {3. es un :íngulo distinto de 90°. En e y 11 está inclinauo 1Ó0 respecto a la vcnical. Dos uc tale<;
este cristal {3 vale 106°. Debido a la presencia de este :ínguln grandes círculos inclinauos se representan meuiante líneas
) no Ortogonal entre J:lS dos uirecciones axiales 11 y C, Ja loca- continuas en la Fig. 2.51}: Una vez representados amhos po-
lización de uno ue estos uos ejes sení uil"erente a la que he- los ue las dos caras u en el hemisferio superior se comprueba
mos visto. por ejemplo. en la proyección estereográtic:1 del el ángulo interfacialu" 11 (dado en la Fig. :!.51 a). Las caras
cristal ortorrómbica descrita en la Fig. 2.50. Para clarilicar
b. 11. 11. b corresponuen a la misma zona y los polos de esta
esta cuestión. hemos dibujado la parte superior del cristal
cuatro caras se encuentran sohre el mismo gran círculo {in -
ditipsido rodeada por la esfera de la proyección esférica en la
clinado). Sobre este círculo (s6liuo en la Fig. :!.Sig) puede
Fig. 2.5ld. Esta figura muestru que el polo en (001) no coin-
medirse el ángulo interfacial ue 48°. El ángulo interfacial
) ..:ide con el punto ue perforación del extremo(+) del eje e: de
igualmouo, el polo de ( 100) no coincide con el punto de per-
=
e 1\ 111 79° puede comprobarse de un modo semejante: las
J roración del extremo(+) del eje a. caras m. e, 111 se encuentran en la misma zona: por tanto, sus
En la Fig. 2.51 e se muestra una sección transversal. pa- polos yacen sobre el mismo gran círculo inclinauo.
mlela al plano a-e del cristal en proyección esférica. Las re- En la Fig. 2.51/¡ hemos representado todos los polos de
) laciones angulares aquí mostrnuas son iuénticas a las que se las caras del cristal de uiúpsido y hemos asignado un índice
muestran en la Fig. 2.51 c. En esta sección transversal es im- de Miller a cada polo. Auemás. hemos mostrauo los elemen-
portante observar la posición inclinaua del ~jea. Sólo el ex- tos de simetría compatibles con la distribución ue los polos
) !remn (-) del eje a queda por encima ue la traza de la de las caras: ésta resulta ser de 2/m y tiene el eje horizontal
proyección estereográfica (diámetro horizontal de la figura); binario en la dirección E-0: el espejo plano esta en posición
<;in embargo. el extremo ( +) del eje a queda por ueb:tio de vertical perpendicular al eje binario.

) _
2.7 lAs TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 69

FIGURA 2.52 Cristales con simetría 2/mi El estereo-


grama muestra un plano especular en ángulo recto con
cada uno de los ejes binarios de rotación y cuatro ejes
ternarios de rotoinversión. El circulo primitivo sólido
indica un plano especular horizontal; las caras de la
parte inferior del cristal están directamente debajo de 1 a,
las correspondientes a la parte superior. tal ibi

2.7 lAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS estarán representados por un punto rodeado por un círculo.
Una cara vertical se representa por un punto sobre el círculo
En eliexto que sigue, las 32 clases crisialinas, que se enume- primitivo, puesJo que aunque su polo apareciera en ambas
raron en la tabla 2.4. se describen dentro de los sisiemas cris- proyecciones, superior e inferior. sólo representaría una cara
talinos en los que se agrupan. Los sistemas cristalinos serán La Fig. 2.52a es un dibujo de un cristal con un plano de
tralados en orden de simeJría creciente. Sin embargo, dentro simetría horizontal. El estereograma de este cristal, Fig.
de cada sistema. las clases se abordarán en el orden de sime- 2.52b. Iiene, por tanto, como representación punlos rodeado~
tría decreciente. La simetría de cada clase l'ie11e dada cn11la por 3 círculos para indicar las caras correspondiente~ de urri-
rwlllció11 de Hemrwm-Mauguin, pera tambié11 se mrrestra bu y de abajo del cristal. La Fig. 2.53a, e~ un dibujo de un
por medio de esterengramas que represe11tan /as proyeccio- cristal que carece de plano de simetría horizonial. Su este-
nes de todu.\ las caras de /asfomras genero/es. Ésws so11IOJ reograrnn, Fig. 2.53/J, tiene doce punto~ que corresponden a
formm que da11 e/11ombre rr la clase. En los estereogramus los polos de las cams del hemisJ'erio norte y doce círculos in
es necesario señalar caras del hemisJ'erio norte y sur con el dependienJes 4ue corresponden a lo'> polos de las caras del
fin de mostrar la simetría completa de la clase. Esto se lleva hernisl'erio sur.
a cabo superponiendo las proyecciones estereográlicas de El núrncro de minerales (y compuestos cristalinos sinté-
ambos hemisferios representando los polos del hemisferio ticos) incluidos dentro de cada uno de los ~eis ~i~ternas cris-
norte por puntos llenos y los del hemisferio sur por círculos. talinos es muy V<lriable. En la Cristalogruría de Blos' ( IIJ71.
Así, si dos polos coinciden uno encima del otro en la esJ'era. pág. 28) se hace la relación de 3837 compuestos cristalinos

FIGURA 2.53 Cristal en simetría 4Jm. El estereo-


grama presenta tres ejes cuaternarios de inversión rota-
toria, seis planos de simetría y cuatro ejes ternarios de
rotación. El círculo primitivo de trazos indica la falta de
plano horizontal de simetría y las caras de la parle
superior del cristal no están encima de las de la parle
inferior.
'"'
70 CRISTALOGRAFfA: FORMA EXTERNA

'
1
·TABlA 2.7 • Síf~!bolos gráficos utilizados en ilustraciones estereográficas

Ejes de rotación

M un ario
Binario 2
1
Símbolo escrito

Ninguno
Sfmbolo gráfico

Temo1rio
Cuatt!rnariu 4

Sen ario 6

Ejes de roloinversión

Monario (equivalente a un centro de simetría o;, inversitin)"'


Hin;~rio Ccquivalcnrc a un espcju m)
Tcrnurio 3 ll.

Cuutern3rio 4
Senario 6

Centro de simetría ninguno (véase nota al pie)*

Planos de simetría 111


(hnriwnlal paralelo al plano de la página}

111

(venical. pcrpenUit:ular al planu t.h: la página)


o
Hnra

/
¡111
~.:wllinti:~

111
:¡Ju l:1rgo del dn.:ulu primiti,·n

~ Amhils line~1s
.,.. / conlinu,1s , 1 - ,
111 1 \
:msentc en a mhas pnsicioncs hnn7ont.li y \'t:rtkal ~- _J- .... 1
1
1 1

Direcciones cristalográficas a.b.c ····-lin~as t.liscontinuas a. b. e t.lesign:!t.las con la letra


aprupi:od:o
Si m incluye una t.lircL·citln cristalngr:ílkól. se: us;.¡ una
linea l'tlnlinu4.1 --con a. /J ,; e

- U11 n •111m de· 111111 túa rt•m,hc 11 c'u nbwudo "''" J.tlc tm 1 J1.• ln\L'r!>uln. '-'4UI\:Jh:nlc ;¡T. .~i un ~cnlru tic "imclria 1k1h: lu~:•r en el c..:ntm eJe la C!oti.:r;¡ \le pm)L'\:l:Í\in. !oU prc~cn­
da nupucc.lc indtL:lr'l! apr{lptad.tml!nh: pur \U\ 'iÍtnhul\l en un l!~h:rcugr.1111:1. p~m pu!!dc c..lctL'tta~c a p;trtir de la ..Ji,trihucitln eJ.: pulo!> Uc car.L'i ct¡uÍ\al!!nlcs (\C:Jst: tamhi¿n Fi~.
:!.:!ll.

y de su distribución ente las 32 clases de cristales. Para estos He.ugonal 19


compuestos la distribución es la siguiente: Isométrico 26
Triclínico 2% Dentro de estos sistemas el mayor número de especies
Monoclínico 21 minerales se concentra en la clase de cristales de máxima si-
Ortorrómbico 20 metría de cada sistema cristalino. Las clases de máxima si-
Tetrngonal 12 metría de cada sistema cristalino se denominan clases
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 71

/wloédricas, del griego holas, que significa "entero" o "com- TABLA2.8 Equivalencia de las formas largas y abreviadas
pleto". Tales son: Ten el triclínico, 2/m en el monoclínico, de seis. clases de cristales · '
21m 2/m 2/m en el onorrómbico, 4/m 2/m 2/m en el tetrago-
nal, 32/m en el sistema hexagonal (basado en la red Sistema Forma larga Forma abreviada
romboédrica), 6/m 2/m 2/m en el sistema hexagonal (basado 21m 21m2/m mmm
Ortorr6mbko
en la red hexagonal) y 4/m 32/m en el sistema isométrico. Terragonul 41m2/m 21m 4/mmm
En el siguiente tratamiento sistemático de las 32 clases Hexagonal 3'2/m 3m
de criswles se usan ampliamente ilustraciones estereográfi- 61m2/m '11m 6/mmm
lstunélrktJ 21m3 mJ
cas de lns diversas formas cristnlinas y de sus elemento~ co-
4tm321m mJm
rrespondientes de simetría. En todas ellas se utilizan los
mismos símbolos gráficos. para los elementos de simetría y
direcciones cristalográficas. En la Tabla 2. 7 se hace una re-
lación de estos símbolos, según las normas utilizadas en las tría de la forma más descriptiva 4/m32/m. Si el plano de si-
fnlemalimwl Tablesfor X-ray Cryslallograplry ( 1969). metría diagonal estuviera ausente tle 111Jm. la ~imetría global
A lo largo de muestra exposición de las 32 clases de cris- se describiría sólo por m3. Estos dos elementos de simetría
tales, así como en los subsiguientes capítulos ele este libro, se combinan para generar la simetría de la forma no abrevia-
utilizaremos la notación no abreviada en la descripción del da 21m3.
contenido simétrico. Por ejemplo, utilizaremo~ la reprc~en­ En el siguiente tratamiento sistemático de los seis siste-
t.tción ~imétrica 2/111 1/m 21111 para In cln~c bipiramidal orto- mas cristali~os y de las 3'2 clase.~ tle cristales. los púrrafos in-
rrómbicn. Los cristal<ígrafns u~an connínm.:ntc >ímbolos troductorios tic catla ~istema analinm (entre otro~ aspectos)
abreviados y en lugar tle 21111 2/m 21111 e'cribcn ~implemente la relación tle lo~ elemento~ de simetría (mediante la nota-
mn1111. Del mismo motlo. en la Tabla 2.R se dnn las notacio- ción Herrnann-Mauguin) v la orientación tle los ejes cri~ta­
nes abreviadas tle Hermnnn-Mauguin pnra las seis clase cris- Jogr;ificos. La Tabla 2.9 proporciona al estudiante una
t:tlinas en las que es posible elegir entre una notacitín m:ís sir~opsis tle l:ts corl\cncione> e~tablecitlas para t:tles orienta-
lar~a (v nt:ís descriptiva) y una notacitín :tbrc\ iada. Para Ja, ciones (véase tarnbtén Fig. 2.27)
for~na; cortas no hay otra posibil idatl müs que la bre\ ctlatl. Al describir l;ts forma' en In~ püginas siguientes se con-
P.mt el cristaltí!!rafo 111111111 significa tre~ planos tic ~imetría sitiera en catla ca>o el modelo geométricamente perfecto tle
mutuamente pc~pcndiculares. que ~on pcrpcntlicularc> a los la forma. Debe tenerse en cuenta que en la naturaleza e'te
ejes a. 11. e tlcl sistema ortornímbico, rc,pcctivamcnte. La~ ideal se obtiene raramente ) "" cri>talcs no -.ilo estün fre-
líneas de intcrscccitín entre la> tres series de p. tic ~. que 'e cuentemerllc malforrnatlos. sino también rntleatlos por una
cortan resultan ser los ejes de rotacitín binaria (véase figs. combinacitín tic forma~. En el c>tudio de laboratorio ,obre
2.19 y 2.65): en otras palabras 111111111 implica el mismo con- formas cristalina,. pueden utilintr;e modelos de madera que
tenido de simetría que 2/111 21111 21111. Un raznnamicnto seme- representan criswks muy itleali7atlo~: las caras que revelan
jante se utiliza para la eliminación de lo~ símbolos tic >U ~imetría son elaboradas iguales en tarnaiio y lnrrna por el
.rotacitín hinnrios en las formas abreviadas 41111111111 y 6/111111111. constructor de Joo; mmlelo~. Esta pcrfeccitin ayuda :11 estu-
En el caso de }'2/m. la combinacitÍn tlel eje de rotoinver- diante en la observación y amílisis tlel contenido de ~irnetría
sión ternario v los tres pbmos de simetrí;t Yerticales (véase y en el reconocimiento de forma~.
Fi!!. 2.91) !!er;era tres ejes binarios que hbecan lo~ ;ingulos En totlo el te,to los dibujm tle la~ forma~ e'ternas tle lm
en~rc los e;pejos. Así. los ejes binarios en }2/111 son el resul- crist;tlcs se presentan en n;ientación estándar con el eje e
tado inherente de la simetría implicada en la fnrma corta en \ ertical. el eje¡, tle este a oeste y el eje a hacta el ob~ervatlor.
31m. Las formas cortas de los símbolm isométrico~ son me- Debido :1 esta orientacitin estündar. la posición tle los ejes se
nos claras. El símbolo corto m)m implica ( 1) un plano de si- omite en la mayor parte tic lo~ dibujos tle lo~ cristales.
metría paralelo a la cara tlel cubo (para la primera 111 en
m)nl), (2) un eje ternario dirigido de vértice a vértice en el 2.7.1 Sistema triclínico
cubo (véase Fig. '2.101) y (3) un plano tle ~imetría dirigido
diagonalmente a través de un cubo ti e una arista a otra (en rc- Ejes cristalográficos. En el sistema triclínico hay tres ejes
fer;ncia a In última m de m3m). La interacción tle estos tres cristalogrülicos tle longitud diferente. que forman ángulos
elementos tle simetría produciní todo el contenido de sime- oblicuo~ entre sí (véase la Fig. 2.54). Las tres reglas a ~eguir

-------
r.J'o 72 • CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

)
)
) Clase del cristal Sistema Simetrfa caracterlstica Notación de Hermann-Mauguin

) 1,1 Triclínico Sólo simelría manaría (inversión o Por su baju simetría no hay restricciones cristalo-
identidad) gnificas.
2,m,"2/m Monoclfnico Sólo un eje de rotación binaria y/o un El eje binario se toma como eje b y el p. de s.
plano de simetr!a (plano a·c) es vertical (segundo montaje).
222, mm2 Ortorrómbico Tres direcciones mutuamente per- Los simbo los se refieren a los elementos de sime-
21m21m21m pendiculares alrededor de los cua- tría en el orden a, b, e; los ejes binarios coinci-
les hay simetría binaria (2 ó m) den con los ejes cristalogr.íficos.
4,4,4/m Tetragonal Un eje cuaternario Los ejes cuaternarios se refieren al eje e; el
422,4mm, segundo sfmbolo (si lo hay) se refiere a las
42m, 4/m21m21m direcciones axiales (a 1 y a 2): el tercer sJmbolo
(si lo hay) a las direcciones 45° con respecto a
) a 1 y a 2•
6, 6,6/m Hexagonill* Un eje senario El primer número se refiere al eje e: el segundo y
) 622. 6mm tercer símbolos (si los hay) se refieren respecti-
6m2, 6/m21m21m vumente a los elemenlos de simetría paralelos y
) 3, 3. 32 perpendiculares a los ejes cristalogrJficos a 1• a:!
3m, 321m Un eje temario ya,.
)
23, 21m3. lsométrico El primer número se refiere u los tres ejes crisw.lo-
432, 43m, gráficos a 1, a2 y crJ: el scgumJo número se
41m3 21m Cuatro ejes ternarios inclinados cada refiere a las cu:uro direcciones diagonalc.o; de
uno 54°4-l' respecto a los ejes cris- simetría ternaria (entre los vértices de un cuho);
talográficos (vénse Figs. 2.16 y el tercer número o símbolo (si lo hay) se refiere
) 2.101) a seis direcciones entre l:1s arist:.1s de un cubo
!véase Fig. 2.1011

* La urienlilcitin m:ep1mJa de los elemento~ Uc simetrf¡¡ en Uus clases cristnlinas t.Jcl sistema hcx<1gnnul no es directa. Estas son 6m2 y Jm. LJ Jocali7<1Cilin Uc tus ejes scnarin u
) terciario es simple. Sin embargo. la lncaliz>~ción del siguiente eh:mt:nlo Uc simelria nu es ohviil. En 6m2 cllcrccr simbulo (cjt:s de rulilción binari<1) coinciUc con las pcrpcm.li·
culnrcs ¡¡ti¡. ti:! y tiJ; las m coinciden con eslilS mismas direcciones. En Jm las m se ltx:aliz¡m en Uirccciunes pcrpcnUiculnrcs a a 1. a 2 y CIJ·

debe ser más largo que el eje a. Al dar el informe cristalogrü-


tico de un nuevo mineral triclínico, o de uno que no haya
) sido hallado en la literatura pertinente, la convención que
debe seguirse es c<a<b. Las longitudes relativas de los tres
1 ejes y los ángulos entre ellos únicamente puede establecerse
por técnicas de difracción de rayos X. Los üngulos entre los
FIGURA 2.54 Ejes de un cristo! triclínico.
extremos positivos de by e, e y a, y a y b, son designados res-
pectivamente, como a, f3 y y(véase Fig. 2.54).

al orientar un cristal triclínico para determinar la posición de


) los ejes cristalográficos, son: ( 1) La razón más desatTOIIada Simetría-i. La simetría consiste en un eje manaría de in-
se toma como la vertical. El eje de esta zona se convierte de versión rotatoria, que es equivalente a un centro de simetría
esta manera en el eje c. (2) El [001} debe inclinarse hacia de- o inversión {i). La Fig. 2.55 ilustra un pinacoide triclínico (o
) !ante y a la derecha. (3) En la zona vertical se dehen selec- paraleloedro) y su estereograma. La clase se denomina pina-
cionar dos i'ormas: una como [ 100}, la otra como (O 1OJ. Las mida/ y su f'ornm general es [ llk/1.
direcciones de los ejes a y b se determinan, respectivamente, Formas. Todas las !'armas son pinacoit!es y se compo-
por hs intersecciones de [010} y [ 100}, con [001 }. El eje b nen así de dos caras semejantes y paralelas. Una vez se

)_
)
2.7 LAs TREINTA Y DOS CUSES CRISTALINAS 73

/" ......
1 /
'
1
/ o T
1 '\\
1 ... .... .... 1
\
1 ..._ 1 e
;-..._ 1
\ .... .., b 1
\ 1 1
\ 1 1
a¿ /
FIGURA 2.55
reograma.
Pinacoide lriclfnico (o paraleloedro) y esle·
' '- ------ /
/

ha orientado el cristal, los índices Miller de una cara cris- Entre los minerales que cristalizan en la clase pinacoidal
talina establecen su posición. I encontramos:
1. ( 100 l. (O 1O1 y (0011. Pinacoides. Cada uno de estos ambligonita polihalita
pinacoides corta un eje cristalográfico y es paralelo a los calcan tita rodonita
otros dos. El pinacoide frontal o pinacoide a ( 1001 corta microclina turquesa
al eje a y es paralelo a los otros dos: el pinacoide lateral pectolita ulexita
o pinacoide b (O 1O1 corta al eje b; el basal o pinacoide e plagioclasas (feldespatos) wollastonita
(00 11 corta al eje c. De los minerales arriba mencionados solamente la mi-
2. ( Ok/l, 1hO/j, y ( hkO 1. Pinacoides. La forma ( Ok/l es croclina, rodonita y calcantita se encuentran de ordinario
paralela a a y puede ser positiva (Ok/1. o negativa (Ok/1; en cristales bien rormadus (Fig. 2.57).
la forma ( hO/l es paralela a b. 1h0/1 positiva y {ii0/1 ne-
gativa; la ( hkO 1 es paralela a e, (hkO 1 positiva y (hkO 1
negativa. Simetría. S<iln existe un eje de rotación monario. lo que
3. 1 hk/l Pin.1coides. {lil.lj positivo derecho. {hklj positi· equivale a no po~eer simetría. La Fig. 2.5H muestra un pi'·
vo izquierdo. {7iklj negativo derecho. {7ik!j negativo iz- tlirí11 (o nmnoedro) triclínico y su estereograma. Esta clase se
quierdo. Cada una de estas formas de dos caras puede llama peclial. debido a su forma ( hk/1 .
exi~tir independientemente de las otras.
Formas. La rorma general 1hk/1. así como todas las dc-
Pueden est~tr presentes varias combinaciones de los pina· müs ronnas. son pediones (o nHJtHJcdros) y por tanto
coides anteriores. como se ilustr:t en la Fig. 2.56. cada cara est;í sola.

1.11 11>1 IC)

FIGURA 2.56 Pinacoides triclínicos (o paraleloedros).


(al Frontal/100/,laterallOIO/ y basal/001/. ibl /0111
positivo, lO ll/ negativo. (el /1 O11 positivo, /1 Oll nega-
tivo. (d) /110/ positivo, 11 lOI negativo. (el Cuatro lor·
mlls diferentes. 1di 1el
. 74 CRISTAWGRAFfA: FORMA EXTERNA
1i

~
1
'
~ '
""
:1"

Número de
caras Nombre de la forma 2 222 2mm 2/m2/m2/m Forma única para

Pedión ~- L----' + ........ +


Pinacoide + + + + + + +

2
Domo
Esfenoide
¡ + .¡. +
4 Prisma + + + +
4 Biesfenoide + 222
4 Piroimil..le + 2mm
¡~,¡ Bipir:imide + 21m 21m2/m

Sc~Un Bucrger. M. J. 1956 Elt.-mt.'ntnn· Cn',(tnllo.!fmpln~ Juhn Wilc:y & Sunlli. N Y. 52R p:ip:s.
J
- a

hl -e

fiGURA 2.57 Crislales lriclínicos. la) Rodo nila. (IJ) C.J/c aniJI,l. FIGURA 2.59 Ejes de un cristal monoclínico.

2.7.2 Sistema monoclínico


Ejes cristalográficos. Los cristales monoclínicos , e refieren
a tres ejes tle longitudes desiguales. Las únicas restricciones
en las relac iones angulares son que a" /J (}?y e" b (a)= 90".
Para la mayor parte de los cristales el ángulo que forman +a
y +e e~ mayor de 90", pero en algunos raros ejemplos puede
ser igual a 90" (por ejemplo, en la estaurolita). En tales casos
la simetría monoclínica no resulta deducible a partir de la
morfología y al cristal se le denomina seudo-ortorrómbico.
El eje de rotación binaria o la dirección perpendicular al pla-
no esp~cular se toma usualmente como eje b; el eje a está in-
clinado hacia abajo y hacia el frente; e es vertical. Esta
orientación, llamada "segunda situación", es tradicional para
fiGUR"- 2.58 Pedión (o monoedro) lricl ín ico y eslereograma . los mineralogistas 1•
La Fig. 2.59 representa los ejes cristalográficos del mine-
ral monoclínico ortoclasa, {3 = 116"0 1' .
A esta clase pertenecen unos pocos minerales muy raros.
La axinila se clasifictí originalmente como 1 pero se ha en ·
Algum1' u i ,1 :1 hígralu~ 11ricn1;m lus cnsl;llc'i numodínir.:os eJe :11.:ucnJu
contrmlo que posee simetría T. con la ··pmnt!rJ 'iiluacitin", en la cuall!l ~je binario n la nnnn:1l al plano
Véase la Tabla 2.1 O para una relación de formas del sis- de •imclria \e elige como eje e en lugar del eje h. En este texto lodos los
tema triclínico. cristales monoclfnicos están referidos a la "segunda situación".
2.7 LAs TREINTA Y DOS ClASES CRISTALINAS 75
(

2/m /-- ......


/ o o '
1
1 ' \
\
1 1
i---- e----~
\ 1

" . ,,
\
................ _..,.......,.,
//
1

(J I

lbl

FIGURA 2.60 ¡,,¡ Elemenlos de Sl metrfo poro 2/m lbl Prisma monoclimco lhl./J y su estereogranw.

Aunque la dirección del eje /J viene fijada por la ~imetría, pu,itivo corta la esfera de proyección en el hemi~ferio sur •
las que sirven para los ejes a y e son cuestión de elección y (para una expo~ición müs nmplia véase "Proyección de un
dependen del húbi10 cristalino y de la eüoliación. Si lo~ cri· crist~il monoclínico" p:íg. fi 1). Esta clase se denomina pris·
tales mueMran un desarrollo alargado (hübito pri~tmítico) pa- mcítica. porque la forma general 1/¡/./1 es un prisma.
ralelo a una dirección en el plano a·e. tal dirección ~e ma a Formas. No existen más gue dos tipo~ de formas en la
menudo como eje c. Por otro lado. ~¡ hay un plano o planos clase prism<itica del sistema monoclínico: pinacou/es
de pendiente acentuada. como lo~ planos e u r en la Fig. 2.fi2. (¡wmle/oedros) y prisma.f.
el eje a puede lumar~c paralelo a éMo~. Es muy p u~ ible que l. Pinaeoides. (Véase Fig. 2.61 l Pinacuide a ó frontal
pueda haber do' o m~ís oricntacione., 1gualmente buena~. 11001. pinacnide h ó lateral 1OJO 1y pinacnide e i\ basal
pero en la de.~cripcilin de un nuevo mineral e~ convencional 10011. Existen tumhién pinacoides 1110/1 y 1ii0/1 : estos
orientar los cristales de modo que e< u. dos pinacuides son independiente~ entre sí y la pre,enci a
La e:<foliacilin es también un fa<.:tor importante para de uno de ello~ no implica la presencia del otro (veasc
orientar un cristal monoclínico. Si e ,xi~te una buena exJ'olia- Figs. 2.61 y 2.62).
ción pinacoidal paralela al eje /J. como en la ortuclasa. se la 2. Prismas. En el sistema monoclínico el prisma de cuatro
toma usualmente como la e:<foliación básica. Si hay dos di - caras es la forma general 111!.11: las formas especia le<
recciones de exfoliacilin equivalentes. como en los anfíboles 1Okll y 1IIW 1.,on también prismas. El prisma 1Okll corta
y piroxenus, .le las con~ider:¡ normalmente como e.üolia- los ejes by e y es par::tlelo al eje a. La forma geneml pue-
ciones verticales prismáticas. de presentarse como dos prismas independientes 1hkll y
1iik/1 . Los prismas ~e ilu~tran en las Figs. 2.61 y 2.62.
2/rn
La 1íniea forma mnnnclíni<.:a lija es el pinacnidc late-
Simetría-i, 1 A 2, 1m. El eje de rotación binaria se elige ral 1O1O1. Las otr,,, formas pueden variar con la eleccilin
como eje by los ejes a y e se encuentran en el plano especu- de los ejes a y c. Por ejemplo. el pinacoide frontal { 1001.
lar, que es perpendicular al eje !J (Fig. 2.fi0a). El estereogra- el basal 1001 j. y los pinacoides 1h0/1 pueden co'lvertirse
ma de la Fig. 2.60/J muestra la simetría de un pri.~ma 1hk/16 uno en otro por una rutaci!Ín alrededor del eje b. De la
forma general. Como el eje a se inclinn hacia :~bajo y hacia misma manera. los tres prismas pueden c:~mbiarse de una
el frente, no está situado en el plano ecuatorial y el extremo posición a ou a.
76 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

101

Pinac01des (o po:~rJieloedrosl Pmacotdes to paraleloedrosl


Frontoii100 I,Ioleroi!OIOI 11011 o l10ll combinados
y basoiiOOII. con prisma 11101 y pinac01de
bosai!OOll.

Con1l1tnaclon ele ptn.lcotctes ComhrnJc tdn de ¡msm.l 1011 1


I!Oll. 11011 y 10101. y ponocmde 11 001.

Comhmttcrún de pnsm.1 1111 1o (111 1


y pnsm.1 111 O!. y pinacoide basal 1110 !l.

fiGURA 2.61 Formas comunmen!e desarrolladas y combinacrones ele forma en 2/m.

Muchos minerales cri~tali zan en el ~i~tema monoclí- m


nico. clase prismática; algunos de los más comune~ son:
Simetría-1m. Sólo existe un pluno especular vertical
azurita heulandita (0 10) que incluye los ejes cristalográticos n y c. La forma ge-
bórax malaquita neral (hk/l en esta clase es el domo (diedm). La Fig. 2.63
caolinita mica (grupo) muestra esta forma y su estereograma. Esta clase se denomi-
clinoantibol (grupo) oropimente na domárica .
clinopiroxeno (grupo) ortosa Formas. El domo es una forma integrada por dos caras
(
clorita rejalgar simétricas con respecto a un pl;mo principal, rnientra~
:¡ dato! ita talco que el esl'enoide es lo mismo con respecto a un eje bina-
epidota titanita

L
rio (Fig. 2.64). Existen dos posibles orientaciones inde-
espodumena yeso pendientes del domo (Ir k/} y (iikl}. La forma (010} es un

)
77
2.7 LAS TREINTA Y DOS CIASES CRISTALINAS

Chno;:mfi bol
Clinopiroxeno

fiGU RA 2. 62 CristJ!es monod miCOS l.Ofl c;¡metria 2/m.


Furm.l' .<11 0111. ¡, 101111. < 101111. m 111 Ol. p 11111. nll211. r
10111. e 11201. x llOJI. y 12"011. zll JUl .

/
/ -- .....
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1 1 ¡,
- r- -- - -~ -

\ /
\ 1
\ 1

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'
......
• ,¡

--- /
/

thl

FIGURA 2.63 1.11 Domo monoclínico lo diedrol l hk/1 y ;u es1ereogram.1 i bl 1\lin~r~/ hdgnrditn con scm~trín m.

2
pinacoiue. pero todas las caras ~illlaua~ a través del plano
ue ~i metría. tales como !lOO). ¡TOO). !OUT) y !!10/) y
Simetría-1A 2 • El eje cri~ talográri co b es un eje de rota-
¡7iOI) son pediones. ci ón binario. La Fig. 2.64 muestra la l'orma general 1hkl).
Los minerales raros hilgardita Ca~CIB 5 0~(0Hh (Fig.
que es un e:;fe11oide (diedro) y su cstereograma. Esta clase se
2.63b) y clinohedrita CaZnSiOJ(OHh cristalizan en esta
denomina esje11nidal.
clase.
78 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

2 relaciones axiales, deben detenninarse para cada mineral~


ortorrómbico. Para orientar un cristal ortorrómbico, la con-
vención es situar el cristal de modo que e < a <b. En el pasa- ~·
do, sin embargo, esta regla no se observó necesariamente, y ·.
es costumbre aceptar la orientación dada en la literatura per-
tinente. Se encuentra, por lo tanto, qut· cualquiera de los tres
ejes pueden haberse escogido como el c. El más largo de los
otros dos se toma entonces como b. y el más corto, como a.
La decisión sobre cuál de los tres ejes debía seleccionarse j
como eje vertical se basaba, principalmente, en el hábito -~
cristalino del mineral. Si sus cristales mo~trab~~ usualmente l
un alargamiento en una dirección, esta d1recc10n se escogía 1

/
/----- • o
...........

"
normalmente como eje e (véase cristales de topacio en la Fig.
2.66). Si. por otro lado, el cristal- mostraba una- pinacoide ,
.j
\
1
/

1 \ prominente y, por consiguiente, era tabular, este pinacoide i


1
----1---- +e__ -
\
1

1
-r 1
\ se tomaba usualmente como 1001 ) . con e normal a él (véase
cristales de barita y celestita en Fig. 2.66).
La exroliación también servía de ayuua para orientar los ~
cristales ortorrómbicos. Si, como en el topacio, el cristal te-
l1

\ 1 1
'\ 1 / nía exfoliación pinacoidal, se tomaba como 1001) . Si, como
'
........ _..::.__...-/
o / en la barita, había dos direcciones equivalentes de exfolia-
ción. se establecían verticalmente y sus aristas de intersec-
FIGURA 2.&4 Esfenoide rnonocl"nico lo diedro! I/Jk/1 y su eslereo· ción determinaban c. Después de que la orientación haya
Hrtlm<l .
sido determinada. se loma como unidad la longituu del eje
e'CO!,!idu c.:omu /J . y las longitudes relativas de e1 y e· se expre-
san en términos de esta unidad . La Fig. 2.65CI representa los
Form.1s. Con la ausencia del plano de simetría c1-c, el ejes cristalogrúlicos del sistema ortorrómbico.
eje hes polar y se presentan formas diferentes en sus ex- En la notaci!Ín Hermann-Mauguin para el sislema
tremos . El pinacoide !DIO) de la clase "2/m se transJ"orma ortorrómbico. los símbolos se relieren a los elemenlos de si-
en dos pediones. 1O1O1 y 1OTO 1. De manera amíloga. los metría en el orden a. h. c. Por ejemplo, en In clase mm2. los
prismas 1Ok/). 1hkO 1 y 1hkl) en 2/m degeneran en un par ejes a y /J están en planos de simetría verticales y e es un eje
de esfenoides enantiomnrfos. Un esj(•noiclt• es una rorma de simetría binari<l.
de dos caras simétricas con respecto de un eje binario h.
mientras que un domo son dos caras simétricas con res- 2/m2/m2/m
pecto de un plano. La forma general. el esrenoiuc. es Simetría-i, 3A 2 , 3m. Los tres ejes cristalográficos snn
enantiomórlico con los índices de Miller lhkl) y lhkl). ejes ue simetría binaria y hay un plano de simetría perpendi-
Los minerales de la clase esJenoidal son raros . pero cular a cada uno de ellos ( Fig. 2.65/J). La rormn general.
los principales entre ellos son los miembros del grupo bipirámide rómbica 1hkl) , y su estereograma.se.muestran en
isocstructural de la halotriquita. de los cuales el más co- la Fig. 2.65c. Esta clase se denomina rómbiea-bipiramidal ..
rriente es la pickeringita. MgAI~(SO~k22H 1 0 .
Formas. Existen tres tipos de formas en la clase
Véase Tabla 2. 10 para una relación de fom1as en el
rómbica bipiramidal: pinacoides. prismas y bipirúmides.
sistema monoclínico.
t. Pinacoide (paraleloedrol. El pinacoide, formado por
2.7.3 Sistema ortorrómbico dos caras paralelas. pueue presentarse en tres diferentes
orientaciones· cristalogr·ílicas. Estas son: 1100), pina-
Ejes cristalográficos. . Las formas de las clases criMalinas en coi de a o frontal. que corta el eje a y es paralelo al by e;
el sistcmi1 ortnrnímhico se reliercn a tres ejes cristalogníli- 1010) pinacoide ¡,o lateral. que corta el eje by es para-
cns de distinta longitud, que J"nrman úngulos rectos entre sí lelo a a y e; y 10011. pinacoide e o basal que corta el eje
(véase Fig. 2.65a). Las longitudes relativas de los ejes, o las e y es paralelo a a y b (véase Fig. 2.66).
f
~
r~f •
"f:: •
2.7 lAS TREINTA Y DOS CIASES CRISTALINAS 79

2/m2/m2/m
J. ¡e:::::::: 1~
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1
f +e
1
1 1
1
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-d 1
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!el , ,~

FIGURA 2.&5 (a) Ejes d~l cris1.1l ortorrómhico. ibl Ejes de rotoción y planos de 'imetrío en 2/m2/ m2/ m. !el B1p11~mirle
rómboca lh/./1 y su eslereo¡:rama. (d) Un cristal de hipe•eslena lun miembro de 1.1 serie de orlopiroxenosl mostrando la
bipiriimKie rómbica, o.

2. Prismas rómbicos. Los prismas rómbicos constan de 3. Rómbico bipiramidal !hkl!. Una bipirámide rómbica
cuatro caras que son paralelas a un eje y cortan a los otros tiene ocho cara~ triangulares. cada una de las cuales corta
dos. En el prisma 1Ok/) las caras son paralelas a a. pero a los tres ejes cristalográficos. En la Fig. 2.66 se muestra
cortan a by e; en el prisma 1hOI) las caras son paralelas una ilustracitin de la bipirámide unitaria 1111 ) .
a b, pero cortan a a y e; y en el prisma 1hkO), las caras Combinaciones. Pr:ícticamente todos los cristales
son paralelas a e, pero cortan a a y b. En la Fig. 2.66 se ortorrtimbicos se componen de dos o más formas. En la
dan ejemplos de prismas 1011 ). 1101) y 1110). Como Fig. 2.66 se indican combinaciones características de las
todos los prismas cortan a dos ejes y son paralelos al ter- diversas rormas.
cero, un prisma puede transformarse en otro mediante Hay muchos minerales representantes de esta clase.
una diferente elección de ejes. Entre los más comunes están los siguientes:

,·'
~
80 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

,¿' OU1 7
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1 1 ¡'
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- 1 . 100 j__, 010
T-:::~·--- ·"
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• j 110
j ! J
-f-l
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' ' ___ _
_,-'""··--+------ -_;:.;-
Pinacoide. Prisma rómbico ID 111 Prisma 11011 Pnsma l llOI
y pinacoide 11001. y pinacoide lO 1Ol . y pinacoide IDDII.

Oipiri'lm de rómbica. Cnslalos de azufre. Formas· p 1111 1. s 11131. Cnstill de celesllla.


) ambas brpirámrdes, n ro111. pnsma, Formas e 10011. o 10111. dllDII.
e lOO 11. p1nac01de basal. m 12101.1110 ~ 1 .
)
t [ )

)
) 1m m l G52@i>(9
-- - - - - -f - - - - -'nl .. ..

mlm
) 1
1
1

'
Cns t.l les de !Opilcio. Cnst;tles de h.mt;t.
Formas · t IOU 11. b 101 01. pinaLolllos, riO 111, y
10211. d 11011. m 11101.111201. pnsmas. o 11111. b1piriin11de

FIGURA 2.66 FormJs desarrolladas comúnmenle y combmaoones de formas en 2/rn2/ m2/rn.

)
) ~ndalucita crisoberilo sí se corran en este eje. En la Fig. 2.67 se muestran una pi ni-
antofilita (y otros unfibo- ~statita (y otros ortopi- mide rómbica 1hk/1 y su estereograma. Esta cl~se se deno-
} les ortorrómbicos) roxenos) mina rómbica-piramidal.
aragonito (grupo) estibina Formas. Debido a la ausencia de un plano de simetría
azufre goethita horizontal, las formas situadas en la parte superior Jcl
baritina (grupo) marcasita cristal son diferentes a las de 1~ parte inferior. La
brookita olivino bipirámide rómbica se convierte así en dos pirámides
columbita sillimanita rómbicas. lhk/1 en la parte superior. y lilk7) en la inle-
cordierita topacio rior. Análogamente. los prismas de primero y segundo
)
mm2 orden no existen. En su lugar aparecen dos domos (for-
) mas Jc Jos caras). cuyos índices son IOk/1 y 10/.:7). así
Simetría-2m, 1A2 • El eje cristalugrálicn e es un eje Je si- como 1/¡()/) y 1hOl ). Ademtís Jc estas J'unnas existen
) metría binaria. Dos planos de simetría a ángulos rectos entre también pediones, 1001) y (OOT). y prismas (/¡/.:0) .

)
2.7 lAS TREINTA Y DOS CIASES CRISTALINAS 81

mm2
1

. ."
,..-r--.
/ . ......
/
1 \
1 \
1 e
\ b
1
\ 1
\ 1
\ 1
' ' ...... __ /
/

1''
---- Hem1morfi1a

lal lb)

FIGURA 2.67 (J) Pirám ide rómb1ca lhkl) y su eslereograma. lb) Un crislal hemimorfila moSirando una pirámide rómb•ca
lhkij lexlremo inferior, v)

Sólo unos poco minerJies cri .~tulizan en e~ la clase; los re- fenoide tetragonal, pero cada cara es un triúngulo
presentantes mús corrientes son la hemimorfita. escaleno. mientras que en el biesfenoide tetragonal cada
ZnJSi"0 7(0H)" H"O (Fig. 2.67) y la bertrandita, cara es un triángulo isósceles. Existen dos biesfenoides.
BeJSi 20 7(0H)". El derecho lhkl) y el izquierdo lhkl) son formas enan-
tiomorfas (Fig. 2.68). Loo; pinacoides y los prismao; pue-
222
den estar presentes en e~ta clao;e.
Simetría-3A 2 • Tiene !res eje~ de ~imelr ía hinaria que com- Aunque existen varios minerale.o, que cri,tali7:m en
ciden cnn lm ejes cmtalogrülico~. Nn exio,ten plano~ ni cen - e~t:l clase. todos ellos , on relativamt:nte raroo;. Elm:ís co-

tro de ~¡ metría. La Fig. 2.6R mue~tra la rorma general 1hk/1 . rriente es la epo;omita MgSOJ · 7H 20 .
bJc~fenoide nímbico (tetraedro nímhico) y el estereogr:una En la Tabla 2.1 O puede verse un a relación de las for -
del bie~fenoide derecho. E;ta cla~e o,e denom ina biesf'enoidal mas en el SIStema ortorrómbico.
nimb1m.
Relaciones axiales ortorrómbicas
Form.1S. El hiesfenoicle rómhico (letraeclm rtimhrco)
<e co mpone de cuatro caras . do~ en el hemisferio supe- Para expre; ar las longitudes relativas de loo; ejeo; t:n el siste -
rior y doo; en el inferior ~eparadas 90°. Se parece al bie'- ma ortorrómbico. se emplean dos relacione-; a : h y /¡ : c. en

222 / - "1"- .._ "


// • 1 o "
1 1 \

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\ 1 1
' o • /
lzt¡lllerrln Ot"rPchn ' ~-t. ;-~
./

FIGURA 2.60 formas cnanlinmorfos de l hic<fenoide rómhicn In lelrocdrn rcimhicn) lllk/1. izqu ierdo y derecho, y eslereogrom.l de lo formo d~r<' ·
eha
82 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA ·-
..

- /¡

e
lb)

¡·J

{~
raza de 11321 ~
Jc p 1'
¡J J
FIGURA 2.69 Ilustraciones de medidas angulares en p
un cálculo de relación axial utilizando la cara 113~1 en
el sistema orlorrómbico.
o
tri
o J
.

.:

donde la longitud de b se toma como unidad. Se expresan Utilizando los índices de Miller h. k y 1 en vez de las in-
como a: b : e=-: 1 : -.y pueden calcularse utilizando los tersecciones. los valores de n y e relativos a /1 se obtienen
ángulos 1/J y p. empleando las rórmulas: (/ = hlk cotg 1/J y e= //k tg p cos 1/J.
Cumo ejemplo. consideremos la cara de una rorma gene- Los cálculos cristalográficos implican. en general. las si-
ral ABC, Fig. 2.69. Supongamos que se trata de la cara ( 132 J guientes variables: ( 1) relaciones axiales. (2) índices. y (3) -
del aragonito con 1/J =28°11 ', p =50°48'. OP es la cara nor- ángulos 1/J y p. Cuando se conocen dos de estas variables. la
mal y OD es normal a AB. Por consiguiente. el dngulo 801) tercera puede ser calculada utilizando las rtirmulas anterio-
es r/! y el ángulo COPes p. Reduciendo los índices ( 132) a res.
intersecciones. encontramos que AO = 6a. OC= 3c y 08 = Los úngulos 1/J y p pueden nbtenersc a partir dé los dngu-
211 = 2. pucstn que h = l. A partir de aquí. podemos hallar a los interrm:iales. Por ejemplo (Fig. 2.70a). el ;íngulo entre h
(véase Fig. 2.69) mediante la expresión (01 0) y otra cara. como 111 en la zona [001/, es el dnguloi/J de
111. Otras caras. como fl y o. situadas en la misma 7.ona hori-
(w a = h cotg cp zontal con 111. también tienen h 1\ 111 cnmo ;íngulo 1/J. Cuando
cotg cp = ']./¡ () --3-
e (001) est<í presente (Fig. 2.70aJ los ángulos p defy o son.
1 xcotg 2S 0 j 1' respectivamente. e 1\.fy C/\ o. Cuando (010) y (001) no est:ín
ll
3
" = 0.62:!1 presentes (Figura 2.70!1). los ;íngulos 1/J y p deben ser calcu-
lados a partir de los dngulos interraciales. Por ejernplo.I/Jm =
En el tri<íngulo COD (Fig. 2. ólJe). tg p =Jc!OD. En el 90° - (111 1\ 111')/2: y P.(= (j 1\ j')/2.
tridngulo BOD. cos 1/J = OD/2. Despejando OD queda.
2.7.4 Sistema tetragonal
le 2 tg p CllS 1/J
o D = --- = 2 CllS 1/J ll
Ejes cristalográficos. Las formas del sistema tetragonal ~~
tg p J
retieren a los tres ejes cristalográficos que rorman <ingulos
Sustituyendo por los valores 1/J y p de la cara ( 132). rectos entre sí. Los dos ejes horiznntules. a, son iguales en
longitud y por consiguiente intercambiables. pero el eje ver-
e = 2 tg 50° 48' cos 28° 11' = o.no5 tical, c. es de diferente tamaño. La Fig. 2.7la representa los
3 ejes cristalográticos del mineral tetragonal zircón. donde C'
'

~,..
:¡;
t/!
' .. ' 2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 83
1
1.-
!. 4/m2/m2/m

-~ '
' 1 1
1
1

! rir! 1 1

"' ,, '
1
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1

', nl' 111

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[ ,J)
FIGURA 2.70 Crisloles de topacio.

...,
.. ,/
/
- ·'• .., -T
., ., ..,
/__;.··~

'
'
1.11 ,,,,
F1r.u~.\ 2.72 1.11 Ejl'< 1 pl.mo< ele sinwtria p.1r,1 4/m2/m2 /m. (/¡) l.>
hipir.ímiclt• hitl'tragon.lllhk/1 ~ su t•stereugram,l.

~s menor que o. La Fig. 2.71 h repre.,enta los ejes crist~llogr;i­


licm ,del mineral ocl;u:driw. donde res mayor qtto.: o. Lt Fig.
hipirümide hiletragonal viene Ilt"trada en la Fig. 2.72 con"'
2.71' mueslra lamhién la orienlacitín apropiada de "" eje'
e'tereogranw. E'ta clase 'e c<moce como c/<11e hifliramitlol
cri,lalogrüricm y elmélodo de ~u IH>W<:i1'm. Cuando se ttlili -
i>itt'/l'tlgtll/t/l.
zan lo; ;ímholos de lmma general. h < 1..
En los 'ímholos 1-lermann-IVIauguin de ''"elementos de Fortnas
simelría del sistema letragnnal. la primera parle del símbolo 1. Pinacoírle basal 10011. E' una lonna t:ompuesta de
(!'ormada por -J 6 :¡¡se rclien: al eje r. mienlras que la segun- dos caras parnlclas perpendiculares al eje t:uaternario y
da o tercera parte se relieren a los elementos de 'imetría axial por tantn a 111. Se tmtc;tra en combinación con diversos
(a 1 y a 2) y diagonal. respectivamenlc. prismas en la Fig. ?..TI
2. Prísm.lS tetmgonales 1O1O1 y 11 1O1- El prisma 1O1O1
4/rn2/rn2/rn se compone de cuatrn .:aras que ~on perpendiculare~ a los
Simetría-i, lA~, 4A 2 , Srn. El eje rrislalogrMico ,·enical es ejes binarios de la primera clase y. por tanto. paralelos a
un eje de simetría cuaternaria. Existen cuatro ejes horizonta- los planos de simetría del primer '2/m del símbolo. El
les de simetría hinari;I, dos de los cuales sm; coincidentes prisma 11 1(] 1 tiene ~us c~mts perpendiculares a los ejes
con los ejes cristalogrülicns (o 1 y o 2 J. mienlras que los otrns binarios de la 'egunda t:lase y. por tanto. p;mtlelas a los
ronmm un üngulo de -15" con ellos. Tiene cinco planos de si- planos de simetría d.!l segundo 21m del símbolo.
metría, perpendiculares a los ejes de simetría. Uno tk los 3. Prisma bítetragonall hW 1- Se compone de ocho caras
ejes horizontales tle simetría estü en ratla uno de los plano de verticales rectangulares. eada una de las cuales corta a los
simetría verticales. La posicitin de los ejes y planos de sime- dos ejes cristalográlicos horizontales desigualmente.
tría se muesrra en la Fig. 2. 7'2. La ronna general 1hkfl o Exi~ten vanos pri~mas bitelragonales. en función de sus
84 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

Prismas tetragonales
001
r"L'--+-1_oo-;.·-1.........-7
: l ''
'
1

¡a 1 ¡
1

1
--..:1, 1
1 --
-~.,.....-- ~·
1
1

i10ol1
1
DIO 2l0 :210
: 1
1

_,..L--+--
1 1 1
i!
._' ....' --t-.L
1 1
''
Prisma 11101 y pinocoide 1001r. Prisma (OTO! y pinocoide (001(. Prisma 11201 y pinocoide 10011.

Bipirámides tetragonales

11111 (011( (1 311

Cristales tetragonales
Fmm,l" 1' (011 l. ul0211. e /11011. ,1 (11101. mlllfll. _, (21 1l. Enl'<;l,l
ihl'lr.n it'lll ¡,,, indit 1'!> flt • /1.1ilft•r ¡1.H.l 1,,, ftlflll.l" t•sf,ÍII ¡,,,~,uf¡¡, t'll t•l t 11 ·
,) not imft•nlu clt• 1.1 WÍI'III.u i1"111 dt• lo~ t t•ld.l unil.1ri,1. Si I,J<; furn1.1<; ..,,. rh•·
nomin;m en hase .1/u morfoln~i.l, t! seriil (111(, ,¡(11 O( y u(2211.
)
)

. ,.
[J '

Vcsuvi;milil A¡u,fi/i/,1

FIGURA 2.73 Formas comúnmenle desarrolladas y combinaciones de formas en 4/m2/m2/m.

L.
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 85

42m 4mm

( ,1}
/'''
fiGURA 2.75 Pirámide bitelragonol 1hkll y su estereogramo.

/
' \1
_,___ 1 (Fig. 2.73) que cona a todos los ejes a distancia unidad,
1 • es la más frecuente. Índices de otras bipirámides de pri-
o
-
. _- - - t'' mer orden son 1:!211 . 13311 . 11 121. 11 131 . etc .. y en ge-
ner:ll . 11111/l. La hipirümide IOk/1 se ClllliJlOile de ocho
1 " 1 • 1
1
caras triüngulos i~lisccles. cada una de las cuales corta a
\ /
un eje horizontal y al eje vertical y es paralela al segundo
' o 1
/
eje horizontal. Existen varias bipinímidcs con diferentes

----1·'·
........ ...... 1 -/
inter~ccciones en el eje vertical. Ln m;ís frecuente es la
hipirümide unidad 10111 (Fig. :!.7J). Otras hipir;ímides
tienen índices de 1\lillcr 10211. 10311. 10121 . 10131. y.
en general 1Ok/1.
5. Bipirámide bitetragona/1 hkfl. Compuesla de lli caras
triangulares. cada una de las cuales cona a los tres ejes
criswlogr:íficm. enriando a lo~ dos horizontales a distan-
cias diláente~ enlre 'í. Hay vario' tipos de hipir:ímidc
hiletragnt~al. depend iendo é'lns de la diferente illlel'ec-
ci<in con los eje' cri,lalngr:íricus. Una de la' 1mi~ wrrien -
(1}
tes e~ la hipir:imide 11 J 11. que puede verse ilustrada en
laFig.~.n
Flr.UR~ 2.74 (,ol EjPs )' pl.mos dP sinw lr i~ ""'·' :¡2 m. (/>l El L'<L .J ie-
nO{'dro tetr.1gon.1l (o c~cJienoedro rómhico) {h kll y !'ll C'Si ereogr,m l.l. Muchos nlincrales corrienle~ cristalizan en la t:l:tse
1<"1 Birsfenoicles 1etr.1gon.1les lhh/1 y lhh/1 ( t ~ mh i cn ll.1 m~ do te t r~cdw 4/m2/m2/m. Lm principales represetllantes ~on el rutilo
tt•lr,,~onal) y un11 comhin<~ción de los dos lipos. (Ti0 2l. anatasa (Ti0 2 l. t:asiterita (Sn0 2 ). apolilita
(KCaJSix0" 11 (0H. F) · SH 20. zirconio (ZrSiOJ) y vesu-
vianita (Ca 111 Mg 2AIJ(Si0J);(Si 207)2(0H)Jl·
diferentes relaciones con los ejes horizontales. Una for- Combin.1ciones telragonall!s. En la Fig. 2.73 tene-
ma corriente. representada en la Fig. 2.73 tiene los ímli- mos combinaciones características encontradas en crista-
mii:!O} . les de diferentes miner;tles tetragonales.
~- Bipirámides tetr.1gonales 1hhfl y 1Ok/1. La hipirümide
42m
IM/Itiene ocho caras triángulos isósceles. cada una de
las cuales corta a los tres ejes cristalogrülicos. a igual dis- Simetría-A., 2A 2, 2m. El eje e es un eje de rotoinversión
tancia en los dos ejes horizonwles. Existen varias cuaternaria y los dos ejes a son ejes de rotación binaria. A
bipir:imides de primer orden, según sen la inclinación de 45° con los ejes a existen dos planos de simetría verticales
sus caras con respecto a c. La bipirámide unitaria 11111 que se cortan en el eje vertical (Fig. 2.74a). La Fig. 2.74/J
86 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

l
422

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Izquierdo Derecho
l'''
FIGURA 2.76 Formas enantiomórficas del trapezoedro tetragonal, izquierdo lhkn y derecho lhk/1 y un estereo-
grilmtl de 1.1 formJ derechil.

ilustra un escalenoetlro tetragonal {hkl} (escalenoedro róm- La calcopirita (CuFeS~) y la estannita (Cu~FeSnS4 )
hico) y su eslereograrna. Esta clase se denomina escalenoé- son los únicos minerales corrientes que cristalizan en
drica terragmwl. esta clase.
Formas 4mm
1. Bic~fenoides tetragonales (tetraedros terra,qonale.<) {hh/1
positivo. y {hh/1 ne¡¡ativo. Son las únicas formas im- Simetría-1 A4 , 4m. El eje vertical es tle simetría cuaterna-
porlarlles de esta clase. Se componen tle cuatro car:rs ria. y cualru planos tle simetría se cortan en esle eje. La Fig.
tri:rngulares isrísceles. que cortan a los tres ejes crist:rlo- '2.75 repn:scnla la forma general {hk/1. una pircimide dire-
tmgrmal. y su estcrcograma. Esta clase se denomina pirami-
grálicns y que tienen intersecciones igu:rles en los dos
dal-ditetragrmal.
ejes horizonl:rles. Pueden haber distintos biesJ'cnoides.
de acuerdo con sus distintas intersecciones con el eje ver- Formas. La falta de plano de simetría horizontal tia lu-
tical. Dos bicsf'enoitles dil'erentes y una combinación de gar a diferentes formas en la parle superior e inferim de
los cristales de esla clase. Existen los petliones {0011 y
un biesfenoide positivo y otro negativo. son los casos que
100T1. Las pinímitles telragonales {hk/1 y {hOfl tienen
se representan en h1 Fig. 2.74c.
las cnrrcspontlienles formas inferiores {hh71 y 111071. La
El hiesfenoide tetragonal se diferencia del tetraetlrn
pir:ímide hiletragonal {hk/1 es una forma superior y la
del sistema isnmélricn por el hecho tle que su eje crista-
1khil es inl'erior. Los prismas t~tr:tgonales pueden pre-
logrülico vertical no es de la misma longitud que los ejes
senwrse así como el prisma diletragonal.
horitontalcs. El tínico rnim:ml corricnle de la c.:Ja,c csc.:a-
La diabokíla. l'h:!Cu(01-l) 4 CI:!. un mineral bastanlc
Ienoétlric.:a telragonal es ht c:dcopirita. cuyos cristales.
raro, es eltinico representante de esta clase cristalina.
por lo general. muestran solam~nte el biesJ'cnnide { 1121.
Este biesfenoide se parec.:e muchísimo a un tetr:redro. y se 422
necesita tom:tr las metlitl:ts c.:on much:r ex:rctitutl para
Simetría-1A 4 , 4~2- El eje vertical es cuaternario y existen
probar su c:tr:ícter tctr:rgonal.
cualro ejes binarios nornwles a él. Es uecir. las cinco direc·
2. Escalenocdro tetragonal (esc,Jienoedro rúmbico) 1hk/1 ciones de simetría están ocupadas por los ejes de rotaciün.
Fig 2.7-'th. Es la forma general de la cual deriva el nom- pero no prescnlan planos y centro tle simetría. (Los ejes de
bre tic esta clase. Esl:í intq;r:tda por nchn tri:íngulns es- simetría son los mismos que los tle la clase 4/m2/m2/m). La
c:rlenns simil:rres. Ésta es una forma rnuy poco rrecuenle J'orma general {lrkl) es ~1 trapezoedro tetragonal y la clase
y que se observa siempre en combinación con otras. correspondiente se denomina tmpe~oedral-retragmwl .
Las demás formas que se pueden representar son: pi- Form.1S. El trapezoeuro tetragon:tl tiene 8 carns. que
nacoide, prismas tetragonales, prismas ditetragonales y corresponden a la mitad de las caras de la bipirámide
bipirámides tetragonales. di tetragonal. Existen dos formas enantiomorfas, derecha
2.7 lAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 87 ~

r 4/m

f
1

....
Fer~usonita

FIGURA 2.77 Bipirámide telrogonol lhk/1 y su estereogroma. En sí mismo, esto formo posee uno alto simetrío . En el
cristal de fergusonito la presencio de esta forma (z) revela lo simetrio reol, 4/m.

4
directamente encima de cuatro caras inferiore~. Esta for-
1 ma pura parece tener una simetría superior y tiene que es- ~
. . . -T--..... tar combinada con otras l'nrmas pura revelar la au~cncia
// • 1 '" de planos de simetría verticales. Pueden estar presentes •
l· 1 1 \
¡. 1 1 \
el pinacoide basal 10011 y los prismas tetragonales
1 o 1 1hkO 1. El prisma tetragonal 1hkO 1es equivalente a cua- ~
¡. -~---+----f- trocaras alternas del prisma di tetragonal y 'e presenta en ~
1 o 1 1 aquellas clases que no tienen planos de simetría vertica-
\ 1 les o ejes de simetría horizontales binario,.
\ 1 1
e ', 1 • //
Los minerales representativos de esta clase son: 'che-
....... _ _t__....- el ita (CaW0 4 ). powellite (CaMo0 4 ). la fergusonita •
1"' (YNbO~) y miembros de la serie escapolita
(Na~AI,Si, 1 0 24 CI a Ca 4 AI 6 Si,.0 24 C0 1 ). La Fig. 2.77 ilu'-
FIGURA 2.70 Bics(enoidc telragunal lo letr.1cdro lclragonall l / 1~ ~ y tra un cristal l'ergusonita en el cual la hipirümide tetrago-
su eslereogramil. nal : revela la simetría real de esta clase.

lhklj (Fig. 2.76) e izquierda 1hk/1. Las demüs formas que Simetría-1A 4 • El eje vertical es un eje cuaternario de in-
pueden presentarse ~¡m las mi~mas que en 41m2/m 21m. versión rotatoria. No hay otra simetría. La Fig. 2.78 muestra
La fosgenita Pb 2COJCI 2 es el único mineral represeli· un biesrenoide tetragonal y su estereogramu. La clase se de-
tativo de esta clase. nomina /Jiesfelloidal tetrago11al.
4/m Formas. El /Jiesfelloide tetragmwl (tetraedro tetrago- J

11o/) llrk/l es una forma cerrada compuesta de cuatro


Simetría-i, 1A4 , 1m. Hay un eje de simetría cuaternario. triüngulos is<iscclcs. En ausencia eJe otra::i_ caras modili-
con un plano de simetría perpendicular a él. La Fig. 2. 77 cantes. la forma parece tener dos planos de ~imetría ver-
ilustra una bipirámide tetragonal y su estereograma. Esta ticales, que dan lugar a la simetría 4:!m. La verdadera
clase se denomina bipiramidal letragmw/, según la forma simetría sólo se muestra en combinación con otras for- ,..
general lllk/1. mas. El pinacoic.Je y los prismas tetragonales pueden estar
1
Formas. La bipinímide tetragonal 1hklj es una rorma presentes. Otros bisfenoides tetragonnles son: 1hh/l Y "'
de ocho caras que posee cuatro caras superiores situadas IOkll.
88 CRISTALOGRAFÍA: FORMA E)(TERNA

4
_L_
/.,.,.. ........ 1 .................

/ 1 \
1 1 \

~
1 1 • \

, ----·----,-
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1~ ,' n
__ .... ~ L -------- - -- --
n

\ 1 1
\
' . 1 / Wu\(enlla

--r;-
/
'...... 1 ...........

FIGURA 2.79 Pir;ímide tetragonallhk/1 y su estereosrama. Los cristales de wulfenita muestran esta forma (n) con-
gruente ca n la clase 4

TABLA 2.11 Distribución de formas del sistema tetragonal•

Clase
Número de
Giras Nombre de la forma 4 ¡ 4/rn 422 4mm 42m 4/m2/m2/m Forma única par~

Pctli tin + +
Ptnuc<JiUc + +

4
Pri~ma tetrngnnal
Pirdmil..lc lclrllgnnal
+
.. + +
+
. .. ..+ +
+
+
4 B¡c o.; ICnoitl~ tetmgonal + +
Pn'illli.lllilclr:Jgtmal
Btpir;imitlt! tc.:tragon;tl
Tr.&pt!7netlrn tclragnnt~l
.. +
.. + +
+ ..+
+ 4:!:!
E'c-nlctJncdnl lctr.t:;t1n.ll + 41m
S Pt r;i ttltdc: tlilclr.Jglm:ll .. . . ,1/1,
16 Btpir<itllÍU!! ditclra!!On.JI .. 4/m21m2./m

De Bucrgcr. M . J. 1956. Ekuu·marr C"t,' IIHI/flg ntplll . John \\'ilcy :uu.l Sunll>t, N.Y. :'i2R p;íg ... .

El único mineral reprcsentilnte de esta clase es el mi- rior 111/..7) y cuua una <.le ellas tiene su variante derecha'
neral raro caimita Ca!B(As04 )(0HJ.. ilquierda. E' isten así dos pares enantiomorfos <.le pirá
miues tetragonales. Otras pirámiues tetragonales 'or
4 lhhl) y IOkl) . El pedi6n y prisma tetragonal tambiét
pueuen pre~enturse aquí.
Simetría-1A 4 • El eje vertical es de simetría cuaternaria.
Como en otras clase,, la verdadera simetría no 'f
No existen planos ni centro <.le simetría. La forma gen~ral
muestra morfoltígic:unente. u menos que lu f'nrmu gene-
litl./1. una pirámide tetragonal Y su estereogrnma se mues-
rul 'e presente en combinucitín con otras l'ormas. La Fig.
tran en la Fig. 2.79. Esta clase se denomina telrago 11 ai pira-
2.79 representa un cri,tal <.le wulfenita. PbMo04 . No .,e
) midal. según lu forma generul 1ltkl}.
conocen otro~ minerales que cristalicen en esta clase.
Formas. La pirámide tetragonal es una forma de cua- Véase en la Tabla 2.11 una relación de fonnas del sis-
) tro caras. La forma superior 1!tkl} es diferente de la in fe- tema tetragonal.
o
)
2 .7 lAs TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 89

e e

,_f"': lroll'.lrlt!'
([1!1)

,,,A
J~A ol= 1 Versuv i;Jnlla
1.1)
Ruido
¡¡,¡
A' i/J)
,,
(.1)

{001)
e

0[57"
.1 = 1 '}
p
Tr.uo1 de (JSIIer !IJ
1221) lrl
r= 2
FIGURA 2.81 Cristo/es lelrogonoles. Formos· a /DIO/ , e IUOI/. m
/1 10/. e l011 /. pllll l, s!nll.
p

A' o 8
lll l e~
Consideremo~ el cálculo de e empleando la medida angular de
FIGURA 2.80 Crislo / lelrogoml y relocione< olngul,lrCS poro e/ c;l/ - la cara (221 ). (Fig~. 2.80a. e, d). En el lri:íngulo AOLJ. OB =
rulo rle los rel.lCIOnes O\lolles ulilizondo los coros 1021 1y 12 21 1
co~ 45°. En el lriúngulu COB. OC= 2c. lg p~~~ = OCIO/J.
Luego e= (lg p co' -15° )n.
Cu:mdo el (00 1). c.1ra c. Fig. 2.R 1"· c'l;í Jll e'enlc. el p de
Relaciones axiales tetragonales la cara 1' puede medi1 'e direclamenlc como e" 1'· Si el (00 1)
L1 relacilin axial tk un cri,lal lclragonal 'e expresa como no eM:i prescnlc ( Fig. :?..S 1h), el p de la c:tr.t <' pu.:d~ tlet.:r-
,, c. lolllam.lo Clllllll unidad la longilllu u~ loo, Ul)S ej e~ " mutar' c t:lllllll 90°- a(OIO)" <'(011) y el p d.: la t:~na 1 =
¡guaJe,. s~ calcula a parll r de lo' :inguh" rp y p detlueitln~ de 90" - 111/l/1)) " •1111 ). Si la Ionna piranllllal: un Jlll"lta 1111
¡,¡, ;ingulo' lnlerlaciale~. por la J'lirmula g.:neral: c'l:ín en una /olla hmilllnlal 1Fig. 2.H1' ). 'e mide c.:l angulo
inlcrfacml '>ohrc la p:u le 'uperior del cri~lal t:tHllll/' "1' 'len
1 dnntle /'y,,· 'llll c:ua~ tic la lllÍ.'>nta Iorma que d1/1~ren enl/J
e k lan p cos 1/J en 180° ). El p d~ pe~ la milad de e~ le üngulo illler/.1eial.

uunue /..y 1son los índice~ de Millcr. 2.7.5 Sistema hexagonal


Lo< crislales lelragonale~ .'>e orienl:m de wlmanera que el Ttll.la~ las cl:t ~ es cri'>lalina' del ,¡~lenta he\:1gnnal pueden
1010), perpendicular a~~~- 1enga rp = 0°. Así. para rornw~ ba,ar'e en una red hexagonal~¡ 'u 'imbolo comien7a con lí.
101./J, co~ </1= 1 y la ft\rmuJ;¡ ~e reduce a: e= (//k) lg p. Re<- fi. 3 tí l Las cinco que comicnnn con 3 tí J pueden has:u·,e
peclo a la 1rigonome1ría implicatla. con~idercmos el dkulo lambien en una red rombnétlrit:a. -
de e puniendo de In~ metlitlas angulares de la cura (0:?.1) 1Fi - Ejes cristalogriÍficos. Las forma~ del ~io,tcma hex:~gnnal se
gura 2.SOa. 1>). 1g p11 ~ 1 = CO/OA. CO =:?.c. OA = n = l. Luego rclieren a cunlro ejes cri>~alogrülico' ~egún la propuesla de
' :: 1g p1111 12. Para la l'mma unidad !llll 1. e= lg p. Bravai~. Tres d~ ellos de~ignadm a 1• a~ y a 1.) accn en el pla-
Para las J'ormas 1e1ragonales lilhOJ y lhh!J, </1 = 45 °, no horizonlal y son de igual Iungillld:-con :íngulos de 1:wo
en~ 9 = O. 7071 y enlrc Jo, c'lremm pn,ilivo~; el cuarln cje. e, c.' verlical.
Cuando c~ll" ejes son nricnladlt' ClliT<.:cl:unenle. un eje cris-
1 lalográfico hori ;:onlal. a 2• •~e dirige de izquierda a derecha y
(' ¡.lgp - 0.7071
los ulros dos rorman ángulos de 120° a ambos lados de aquél

..
90 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA
t
+C
6/m 2/m 2/m
l
- .,
+ ., 1
1
---:::::=.:>f<::""';:__ + .,
-.1, '
e::::: ¿ :::::--

-e

(,¡) Cbi
=
!JI
fiGURA 2.82 Ejes crislalográficos hexagonales.

(Fig. 2.82a). El extremo positivo de a 1 está dirigido al frente


y a la izquierda, el extremo positivo de a 2 está a la derecha y
a,
el extremo po~itivo de queda atrás y a la izquierda. La Fig.
2.82b muestra Jos cuatro ejes en proyección clinográfica. Al
establecer Jos índices para cualquier car:J de un cristal hexa- .¡
gonal dehen darse cuatro números (símbolo de Bruvais-Mi-
ller). Los números expresan Jos recíprocos de las¡)
intersecciones de una cara sohre Jos ejes en el orden a 1• 11 2••
a,. c. Así ( 1121 ). que representa las intersecciones 311 1• 311 2•
-3/2 a 1 . 3c. se reliere a una cara que corta Jos extremos ihl
'1
positivos de Jos ejes 11 1 y a 2 a una distancia doble de la que fiGURA 2.HJ (,1) Ejt•s y pl~nos el~ simelria p.1ra 1,1 clase f>/m2/m2/m.
corta al extremo negativo del eje a 1; además corta al eje e en. (/>)La hipir;imide dihcx~gonal lhkfll y su cstereograma.
el mismo número relativo de unidades (3) que corta a los
ejes a 1 y 11 2 • El símbolo de la forma general Bravais-l'vliller
es {Hit) con /¡ > k. El tercer dígito del índice es la suma de Formas
Jos dos primeros multiplicada por -1: se cumpl~ por tanto 1. Pinacoíde {00011. /Compuesto de dos caras paralelas,
h +k+ i =O (véase también Fig. 2.33 y página 31 ). perpendiculares al eje senario y por tanto. paralelas ni.
En la notación Hermann-Mauguin el primer número se plano horizontal m. Comúnmente se le llama pinacoide
reliere al eje principal de simetría coincidente con c. El se- basal. En la Fig. 2.84 se muestra en combinación con di-.¡
~
gundo y tercer símbolos. si Jos hay. se retieren respectiva- versos prismas.
mente a los elementos de simetría paralelo y perpendictdar a 2. Prism.1s hexagonales { IOTOI y {11201. El prisma
Jos ejes cristalográlicos a 1• 11 2 y PJ· { 1OTO 1 consta de seis caras verticales, cada una de las

6/m2/m2/m cuales corta por igual a dos de los ejes crislalogrdlicos .


horizontales y es paralela al tercero. Las c:Jras de este.'
Simetría-i, 1A6, 6A 2 , 7m. El eje vertical es un eje de si- prisma son paralelas a los ejes binarios de primera clase.'.
metría senario. Existen seis ejes horizontales de simetría bi- El prisma { 11201 está formado por seis caras verticales,
narios. tres de ellos coincidentes con los ejes cristalngnílicos cada una de las cuales corta por igual a dos de los ejes ho-.
(11 1, a 2 y 11,1 y Jos otros tres equidistantes de los anteriores. rizontales. y al eje horizontal intermedio entre estos dos,
Existen siete planos de simetría cada uno de ellos perpendi- a la mitad de dicha distancia. Estos dos tipos de prismas'
cular a uno de Jos ejes de simetría. Véase la Fig. 2.83 para la hexagonales son formas geométricamente idénticas; sólo'
loc:tlización de Jos elementos de simetría, y un dibujo de la se distinguen por su orientación. véase la Fig. 2.84. ,
forma general, la bipirámide di hexagonal. así como su este- 3. Prisma díhexagonal {hkiJ 1. El prisma dihexagonaltie·,
reograma. Esta clase se denomina bipiramidal-dihexagona/. ne 12 caras verticales, cada una de las cuales corta a Jos,
2.7 · LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 91

'
1
~
t Prismas hexagonales

¡10JO) ¡1120¡ 121 io¡

Bipirámides hexagonales

i111ii¡

111 •• 111 ,,
111 111

1// 11

FIGURA 2.8-' Formas roml!nmenle de~.1rroll.1d,1s y combin.1ciones de (orml15 de 1,1 cl,1se 6/m1/rn2/ m.

tres ejes cristalognilicns horiznnlales a longitudes distin- lns índices IIOlll (Fig. 2.1!4). La bipirámide hexagonal
tas. Hay varios prismas dihexagonales. dependiendo de { hh'fiil} consta de doce caras triangulare~ isósceles.
sus diferentes intersecciones con los ejes horizontales. cada una de las cuales corta por igual a dos de los eje~ ho-
En In Fig. 2.84 vemos el prisma di hexagonal común. con rizontales. y al tercero e intermedio. los corta a la mitad
índices 121101. de esta distancia. cortando también al eje vertical. R~~ul­
4. Bipir.imides hex.won;r/es ¡ hOÍl/) y ¡ hDTTll}. La hipi- tan posihles varia~ bipirümidcs de segundo orden cnrtan-
rámide hexagonal 1h07ill consta de 12 caras triangulares do también al eje según la inclinación de J;¡s caras sobre
isósceles. cada una de las cuales corta por igual a dos de c. Una forma común (Fig. 2.84) tiene los índices 111221.
los ejes cristalognílicos horizontales. es paralela al tercer 5. Bipirámide dihexagonall hkffl. La bipirámide dihexa-
eje horizontal y corta el eje vertical. Son posibles vari<lS gonal es una forma integrada por 24 caras triangulares.
bipirámides de primer orden. debido a la diferente incli- Cada cara es un triángulo escaleno que corta a distancias
nación de las caras sobre el eje c. La forma unitaria tiene distintas a los tres e_jt:s horizontales y que corta también
J
91 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

a Jos tres ejes cristalográficos a 1, a~ y a 1 . Lustres ejes bin


6m2 rios horizonlllles reposan en loo; planos de simetría vertic
les. En la Fig. 2.85 se mueMra una bipirámide d!trigon
1flkt/1 y su estereograma. Esta clase se denomina bipircm
da/-diirigrmal por su forma general.
Farmas. La bipirámide diiriganal 1/tkf/l es una forn
de doce caras, con seis arriba y otras seis abajo. Otras fo
mas que pueden presentarse son: el pinacoide, prism
trigonale('!", prisma hexagonlli. prismas ditrigo~le
bipirámides trigonales y bipirámides hexagonales.
La bentoíta BaTiSi 30 9 es el único mineral del que •
ha podido constatar con certeza que pertenece ll esta el;
FIGURA 2.85 Bipirómide d itrigonal lhk;/1 y su estereograma. En la ~e.
orientación convencional de los elementos de simetría de esta clase
c ristalina los ejes de rotación binarios están localizados en direccio· 6mm
nes perpendiculares a a 1, a, y aJ y están situados en los planos de
simetría verticales (véase nota al pie de la Tabla 2.9). Simelría-1 A6 ,6m. El eje de rotación sen ario se el ig
como eje e y seis planos verticales de simetría cortan est
eje. La Fig. 2.8ó muestra una pirámide di hexagonal y .~u e!
al eje vertical. Una formll corriente es 1213"11 y se mues- terengrama. Esta clase .o;e denomina piramiclal-clilte.mgmw
tra en la Fig. 2.~4 junto con diversas cnmbitwcinnes de según la J"orma general 1hkf/l.
J¡¡s formas de esta clase. Farmas. Las forma~ de esta clase ~on semejantes a la
El berilo. Be 3 AJ~Si 6 0 1 x es el mejor representante de de la cla~e 61m2 /m 21m pero debido a que el cristal caree
mineral perteneciente a esta clase. Otro~ minerales ~on la de plano de ~imetría horizontal. aparecen formas diferen
molibdenita, MoS 1. pirrotita, Fe 1_,S , y la niquelita (;inó- te s en amhos extremos de él. La pir<imidc dihexagnna
nimo de nicolita), NiAs. tiene. por tanto. dos forma': lltkill superior y lhk/71 in
feriar. Las formas pirámide hexagonal son lltOiill ~upc
6m2
rior y lhOliil inferior; y { hh'iJifl .~uperior y { hh2h/}
Simetría-1Ah, 3A 2 , 4m. El eje vertical es un ejt: de ~ime­ inferior. El pinacoide no puede existir aquí, pero en su Ju
tría ~enarin de rotoinvcn.itín (eje r· por cleccitin) que equivale gar exi~ten do~ p~t..lione.~ 100011 y IOOOJI. Lo~ pri .~ma
a un eje ternario de rotacitín con un plano de o;imetría hori - hexagonal y Lit hexagonal pueden tatnhién prescnta!'e.
mntal (véase pág. 20). Existen también lre~ plano~ de \tille- La wurtttta. ZnS. la grcenod.ita. CdS, y la cincit;
tría que se cortlln en el eje vertical y que son perpendiculares ZnO. son loo; minerales más corrientes de esta clase. L;

6mm

:
·l
,
~ )
Cinll l,l

\
FIGURA 2.86 Pinim ide dihexagonallhki/J y su eslcrcogrllma. L1 miSillíl piriimide (pJ. tal r omo c;e ve en loe; u ic;talcs
rle cincila.
2.7 LAs TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 93

IzqUierdo Deretho

FIGURA 2.87 Trapezo~dros hexagonales enantiomórficos. ozquoerdo. y derecho. lihkll y l hki~ r~specti vomente
Estereograma de la forma izquierda.

6/m

\0 / 0
\ 1
\ 1
~- -*--~
-' •

1 \
1 \
01 0\

FIGURA 2.UH U1p1rj nmk' hexagnt1.11 1/Jk;/1 y o;u t"iilereogr.ml<l Eo.,t,l lorma .1p.uc n • t'll ~¡ ll1 1'i ll1.1 ( nn un.1 .111.1 smwtn .l , pt•ro
l'll cumhmaciOnt!S cun olril'i forn1.15 rcvt1 1.1 su b.110 (O nlermlo en., nu~ lría. L,l turma ()..1) es IJ hip1r,1 m1cl e llc'\:,lgonal en t::'l cnc;-
J,1 1 de .1p.1111o

Fig. :!.86 repre~enln un cristal ele! cincita con un prisma Otrn~ formas que pueden e .xi~tir en e~ta clase ~on el pma-
hexagonal termimtdo por arriha con una pirámide hex<l- coide. prismas y bipirámides hexagonales y pri~ma~ di
gonal y por abajo <:on un pedión. hexagonales.
El cuarzo Si O" y la kalsilila. KAISiOJ. son Jos únicns
li22 minerales que pertenecen a e.~la cJa,e.

Simelría-1A 6, liA 2 • Los ejes de simetría ~on los mi;mus li/m


lJUC los de la cl:1se 6/m"2/ur"2h11 (véa'c Fig. :!.83a). pe10 no Simetría-i, 1A&, 1 m.Exi~te s1ílo un eje vertical de simetría
existen planos ni centro de simetría. E,¡¡¡ da'e se denomina ~enario con un piano de ~imerría perpendicular a él. La Fig.
trape:oedra/-hexagrmal. según la forma generul 1hkl!j. 2.R8 ilustra una bipinimide hex¡¡zonal 1hkl!i y ~u eslereogru-
Formas. Los lrape:ot•clro.\· hexa.~mwles 1/11.://) derecho ma. Esta clase se denomina bipiramida/-hexaxrmal.
y el l1hklj izquierdo son formas enanliomorfas. cada una Formas. Las forma~ genernle~ de esta clase son la~
de ellas con 12 caras trapezoidales (véase Fig. 2.87). bipirámidcs he.ragrmale.r, 1kh fl} po.ri1il•a y {likil) nega-
94 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

6
\''• 1
\ 1 ,.
\ 1
\ 1
~--~ - -- ·'·
\
\

, , ---- 1
fiGURA 2.89 Bí p i r~nmle tngonollli~i/1 y su c•tereogromo. 1
/~--- .
\ l .
r" \
1 \ 1 \
1 \ 1 \

rit·a. Esws rurrnas con.,tan de doce caras. ,e¡, arriha y 'eis


L _•
1
-- * ---~
• 1
·
abajo. que corresponden en po,icitSn a la rnilad de las ca- \ 1 \ 1
1 \
ras de una bipirárnide dihexagonal. Otras l"nrrnas que \ •1 \ 1
pueden presentarse ;on el pinacuide y lo' prismas. '-! • \,/
La clase hipiramidal hexagonal tiene corno rniner:tl ,,, ......
--- .--
principal el grupo del apatilo Ca;fP0 1!,(011. F. CIJ. La
hipirámide que revela la 'imetría de la cla'e e' rarantente
vi,ible. pero se representa en la cara ,u de la Fig. 2.~~-

Formas. La, lornw' de e'ta chl\e ''111 'emejantcs a la~


lk b <.:la>e (¡ f/11 pero cnnHl ralla Un plano de 'illlt:tria 1111-
Simetría-! A¡,(= 1 A 1 + 1m). El eje verti<.:al e' 'enarin de
ril lHlial. exi'ten formas difere nte~ en la parte 'upctim e
inversi <Ín rotatoria¡{,) . por lo que equivale a 1111 eje de mta-
tnlct im del t:ri'tal. La pi r:imide hexagonal pn,ee. por
cit\n ternario con pla11o de 'imetría normal a <'1 (~/mi . La
tanltl. cuatro ltHilla' de (¡cata': 'upcrior pn,iti\a y ncga-
hipitámide trigon:tl lhÚ/1 e' 'u l"nnna general~ 'u e'tereP-
tl\ a e tnlentll pn,lli\<t ) neg atl\ ;1. También pueden e.'.tar
grama -.e rcpre , enta en la Fig.2.~lJ . E't a da'e 'e tknnmtna
pte,ente ' pedtnne'. pn:umtlc' hcxagonale' y pn'lnas .
hipinlmiclal-rrig m¡a/.
El tk,a rrolln mmlnlúgicn do: In' c n,tale' poca" vece'
Formas. Exi , h:n cuatro /IÍJIÍ rt ÍIIIich' t /1"/~tlllllil't tk la e' 'ulictente p;tra \tillar de manera incqui\lJt.:a un mineral
l"orma general. cada una de cll:ts con , e¡_., cara,, trc:' arriha en c'ta cla,e. La nel"cltn.t (N.t . KIAIStO~ e' 'u pnncipal
y tres abajo. corre;pondientes a otra' tantas de la m inet.tl.
bipir:ímide dihcxagonal. La simetría no permite las for-
ma' he xagonale,. A,í, en luga¡o de pri,nw' hexagonales J 2/m
hay do' pri"nas trigonales . De- igual modo. en lugar de Simetría-! A 1, JA 2 , 3m. El c¡c de rotnin\ ers ilin ternario
hipirámides hexagonales hay dos bipinírnides trigonales. e~ el eje ,·ertical ) lm tre' eje' crí,ta lngr:ilicn.., lwril.llntales
El pinacoide basul 10001 ) también puede eslur presente. (<1 1. a: y ¡¡ 1 ) \111\ e je' de 'imetría hin:1ria . Tre' plano., \crtica-
No existe ejemplo conocido de mineral o ,u,tancia le' de ' imo.:tria bi,ecan a lo' ünguln~ cntn: lo' ejes hnrizon-
cristalina que perlenezca a esta clase. tak ' ¡,¿a,e la Fig. 2.lJ\¡¡). L1 Fig. 2.9k n: prc., etlla la l"orma
ge neral 1lr/..il). un e'l:alcnnctlro hc"tgm1al ( c'calcntJ.:drn di-
6
trigonal l. a'í como 'll e' tereograma. E~ta da.,e 'e denomtrla
Sime!ri.l-lA¡,. Un eje de rotucicín vertical scnarin e' la <' 1 r·¡¡/ew >éclriccr-lw \l/ ~~ >11<1i .
tínica simetría de esta clase. Una pirámide hexagonal y 'll cs-
tcreograma se muestran en la Fig. 2.90. Esta clase se deno-
mina piramidal-lre.ragmwl según su forma general 1Mili.
Formas.
1. Romboedro ¡m<ilitn 1hDhl) y ne~,J/it o 1Ohiil} .
b«dn> " "'" ,., , ., , 'r'" """"' de '"¡, '"" ,, "'bic;<>.
El ro m--
J
~

~.
2.7 LAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 95

32/m

I.Jt 1111

\·'·-- ,..,
...... 1

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1
FIGURA 2.91 Ll) rw .. \ pl.moo; df' 'li1ll'lri ,1 p.l r,\ l .! 111 II JI R!'I.H lll/1 ('lllrt•l'llfHllhllPdro III07ill y un.l hqm.illl eh• ht' \ ,1-
grm.l l lhk;/1 (e1 r. . ( ,Jh•nnt>drn ht'\,Jg!Ji ltl l lo 1''-( .Jh •nnt•dro chlngnn.ll l lhk;/1 y . . Lt ('<;li•l(•ogr .ll11ol Ir/) 1\!•l.lt II J/1 f" lll ff ' t.•l
t•~o c ,Jft 1 not•clrn y un.1 h pu.unuh• rlillc•, ,l~nn. t l

h1~cuales l'OITe>pomkn. en pmicuin. •11.1' caras alterna 1hÜI) y


2. Escalcnoedro (<'.( C,Jiennedro rltrno.:nn.J/1 ¡m<tlt\ o
da~ de una hipirümide he.\agonal 1hOTi/). La rebciún en - ll<'g .lln n 11-hil ).E;ta rorma cnn,ta de doce caras. tri<in-
tre estas dos rormas puede .1prec1ai'e en la Fig. 2.91 h. El g ulo~ eo;calenno;. que corre,pomkn en pnsici<in a los ¡ut-
ro1nhocdrn podría tamtlién '11poncro;c como un ruhn dc - rn alrernm de caras de una bipir:ímide dihcxagnn:tl.
rurmadu en la direccitin de uno de In' ejes de rotoin\'er- 'egún , e mue~tra en la Fig. 2.91 d. El e'calenocdrn se di-
>ión ternaria. La derormacitin puede pre,cntaro;e como un ferencia de la hipir<imide por la arariencia en zig¿ag de
:ilargamicnto a lo h1rgo del eje de rotwn\ero;i,ín con pru- la> arist:l~ mediao;.
ducci!Ín tic un :íngulo .o;úlido agudo. o h1en en mo rompre Hay llllll.:ho' escalenoedros dill!n:ntes: el que nuís \e
SI!Ín a lo largo delmi,I!Hl ej.:. cnn lo que el :íngulo "ílitlo ve es el 12131 }. que co; una (orma corriente de calciw in-
es obtuso. Dependiendo de dicho üngulo . .:1 mmbned10 dicada con una 1' en los cristale' de la llgura 2.92.
se denomina agudo u ubtmo. El romboedro y escalenoedro de la clase escalcnné-
Segtín su orient:lciiÍn el romhocdrn puede ser pno;iti\ ,, drica hexagonal se combinan con otras formas que >e ha-
o negativo (Fig. 2.92 ). Exiqen \'arioo; romboedros que di - llan en l;ts clases de superior simetría hexagonal. Así.
lieren entre si rmr la inclinacitin de o;u, cara\ con re., pecto pueden e~tar en combi nacilÍn con los prismas hexagonal-
al eje c. El símbolo del romboedro positivo unidad e~ es. priMll:ls dihexagunules. hipirúmide hexagonal y pina-
llOJl) y el correspondiente al romboedro negativo es coide basal (véase calcita. chabacita y cristales de
IOIT 1) . corindón en Fig. 2.92).
96 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

Romboedro Romboedro Estalenoedro Esca/enoedro


poSitiVO /JQlJ /. /0 Ill/ .
negat1vo positivo /2 t3 1/ negat i vo /1 2'3 1/

Cmaales de c.:llcH&l.
Formilr, e /01121 y t /11.:?2'11
romllf11.~drw, llP~,l/11.11.,,
r 11 oT 11 y Al /40¡ 11 rornbot.>dros pos11 1vos
m/IOTo¡ pnsm.1. t !OOUll¡mlato•de IJJsal
,, /21) J¡ estalenoetlro

CIMhiltll·l Cormdon
FtGURA 2.92 Formas comunmente desarrolladas y combinaciones de formas de la clase J2/m.

Varios minerales corrientes cristalizan en esta clase. 3m


El más importante es la calcita (CaCOJ), así como los de-
más miembros del mismo grupo. Otros minerales que Simetría- 1A3, Jm.EI eje vertical es de rotación ternario y
pertenecen a este grupo son el corindón (AI 1 0 1), hemati- existen tres plano~ de simetría que se cortan en este cje. En
tes (Fe,OJ). brucita (Mg(OHhl. nitratita (NaN01 , sinó- la notación Hcrmann-Mauguin de esta clase el 3 se refiere al
nimo d~l .nitrato sódico), arsénico (As), millerita (NiS),
eje vertical e y la m se reliere a los tres planos perpendicula-
res a los tres ejes horizontales a 1, a 2 y a3• Estos tres planos
:mtimonio (Sb) y bismuto (Bi).
de simetría se cortan en el eje vertical ternario. En la Fig.

)
2.7 LAs TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 97

3m feriar. Existen cuntro posibles pirámides ditri~mwles,


con ínuices {lrkl/l. 1kili/l. 1llkli 1 y {kllii 1. Las ucmüs
formo~ que pueden presentarse son pediones, prismns y
pirámides hexngonales, prismas y pirámides trigonnles y
pri.~mas uitrigonales. Exi~ten cuatro posibles pirúmiues
trigonales con índices lirOíi!l. 1OMi!l. 1Olr7i71 y 1lrU7i71.
La turmalina (Fig. 2.93) es el mineral más corrienle
que cristnlizn en esta clase. Tnmbién cristnlizan los
miembros de In serie proustita Ag 1 AsSTpirargirita
AgJSbSJ y la alunitn KAIJ (S0~) 2 (OHk

32

Simelría-1 A3, 3A 2 • Las cuntro direcciones axiales están


ocupadas por los ejes de rotación. El eje cristalográfico ver-
tical es un eje de simetría ternario y los tres ejes cristalográ-
ficos horizontales wn ejes de simetría binaria. Los ejes ue
simetrín son los mismos que pnrn la cln'e J2/m pero carecen
de planos de simetría. La Fig. 2.94a muestra un trapezoedrn
trigonal pmilivo izquierdo y otro positivo uerecho y el este -
reograma de e~te último. Esta clase se denomina rrape·
~oedral- rrigrnwl, ~egún la rorma general 1ht.lt¡.
Form.1s. La Linica J"orma peculiar de e\la cl:t\e es el
lrape7ocuro trigonal. Exi\ten Cllalro rormas. inlcgrada
cuua una uc ciJa, por ,e¡, cara' lrapczoiualcs. Su~ índice ~

" de Miller~onlhi.l/l.IIBi/l.lkhlt¡ y lüli/1. E~ta~ forma'


pueden agrupar\e en um rares enan1iomorl"os. caLla tnw
de ellos con una forma derecha y olra b¡uierda (Fig .

®
~.9-la) . La,, otra~ J'orma~ que pueuen pre~entarsc 'on: pi-

1
1 nal·n iue, pri~ma~ lrigonalc'. rri~ma hexagonal. p ri ~ll1a\
dilrigonale~ y rnmhoeurm.

1' ( El ctwr7o a baja tempcr:uura e\ el mineral nub conlli n


lfl! Ccri~taliza en e~ta da,e. pero ~tilo en contaua\ oca,in·
/1 o! 11. ,, IIL!lt l. 1 12111 1. l tl101 11 l
Ctl.,l,lll•o; tll' rurn1.1hn.1 fm 111 .1" r nes pueuen oo\en·ar,, e las car.t' uellrapc7lleuro lrigonal
.l lll!Oi. \IIIOlOI. mfCII llll. 1' I!Ol~ l . rfCII lll
Stílo cuanuo 'e pre~enla e~la lmma los cri\tafe, rueden
FIGURA 2.93 1.1) l'ir;in11rle rlilngonal f/¡kf/1 y su eslereograma. En 1.1 designarse como derecho~ e izquierdo~ (Fig. 2.94/J). ue-
unentaoón convcne~ unc~l efe los elemento~ ele ~tmetría de esta cl.1sc pendiendo e\t:t di\tincitin uc que. cu;l/ldo una cara Lid
CfiS !tdlll ol, /ns pl ,lllO'i de Sllllelrld S0/1 perpendrlUitlrec; el .1 1. ,1.!• y ,1 1 prisma se 'itlia J'rente al ob\ervador. Ja, caras trapezot!-
l\ éase no1.1 al p1e ele la Tabla 2.9). 1/J) Cnslales de lurmalinJ mm
drica~ trigonale' r. trunquen la\ ari\las entre el pri,ma ~
lrilndo 1.1 stmelri.l Jm.
la parle superior de l:ts caras ucl romboeuro a la uerecha
o a la izquierda. Las curas marcauas con una ,¡ 'on
bipidmiues trigonale~.
2.93 ~e muestran una pir:imide dit1 igonal llrÚ/1 y su este reo·
El cinabrio, HgS. y la berlinita. AIPO~. un mineral ra-
grama. Esta clase se uenominn pira111iclal dilrig(IIICI/ por ~u
ro. también cnstalizan en la clase trapezoéurica trigonal.
forma general.
Formas. La~ l"nrma~ ~nn \imilarc~ a J:¡, de la cla~e 3~/
111 aunque' sti lo tienen !u mitad uc c:1r:L~. Debiuo a la ralla
de ejes binarios. las caras de In pune superior de los cris· Simelría-1A 3 • El eje vertical es un eje ternario de rotoin -
la les pertenecen a diferentes rormas que las de In porte in- versión, equivalente a un eje de rotación ternario y un centro
98 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

32
x-
\ ·'• - - - -
-,~...
1

// ', o / ',
1 \ / • \\
1 ' 1 1
1
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1

1 "• - - - - - \

l7.f1Uierdo Derech o

l7 fl l li l'f(h l Ocrt•l ho

fiGUJM 2 .94 (,1) lr,t ¡H.'l.Ol'dro s ln gon.tii'S lh~; /1 lpu ..,ilivo tt quit •J cle~ y pn"otl l\'11 clt• n •t ho ) ~ t•l t"•ll•tt•ogr,un.t d t• e-.h •
úhimo. lbl CristiliPs de t u.1r1o izquierdo y derecho. L.1s c-Jras tr.lpl'Zoc.1dricao; lrigo11.1il'S eo;t,ln m,uc.ul,t o; t on ,.

Formas. C!ltllo l"ormas generales uc esta clase existen


3 \''·~--~¡ cuatro romhol'dms uil"crl!nlcs . correspondiendo calla uno
/(o /'" a las seis caras de la bipir<imiue uihexagon:¡J. Si LlllO uc
1 \ 1. \ estos apareciera sólo en un cristal. éste tenur-ía la simetría
1 \ 1 \

:- *--- _j·~
\ 1 morJ"nhígica de la clase }2/m. Stiln cuanuo el cristal se

~ ~- presenta comhinado con otrus formas aparece la simetría


real Ul! esta cl:1sl!. El pinacnid.: 100011 y los prismas hex-
\ -1 \ o 1
agonales rueden tamhién aparecer.
\ 1 \ 1
\ o1 \ 1 La dolomila. CaMg(C01 )~. es el mineral mús corrien-
'!_ • \,/ te que cristaliza en esta dase; otros representantes son la
/.,, ---- ;/ \ ilmenita. FcTi01• willemita. Zn 2Sl0.¡ y la fenacita.
Be 2Si0.¡.
FIGURA 2.95 Romboedro J/1~;/l y su estercograma.
3

Simetría-1A 3 • El único elemento ue simetrí:1 es un eje ue


ue ~imetría. La Fig. 2.95 ilustra un romboedro y su esteren- rotación ternario. La pir:ímide trigonal y su estereogr:unu se
grama. Esta clase se denomina rrm1h"''rlrica. segtin su forma representan en la llgura 2.1Jfi. Esta dase se ueJmmina¡,iními-
general 1hklli . c/e tri~mwl ue acuerdo wn su forma general (ltk/fl. ~
2.7 lAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 99

TABLA2.12 Distribución de formas en el sistema hexagonal•


~ . ~ :e~:~ "
~~. 1
.. .
Clase
Número Forma
de caras Nombre de la forma 3 3 32 3m 32/m 6 6 =3/m 6/m 622 6mm 6m2= 3/mm2 6/m2/m2/m única para 1

1 Pedión + + + + 1
2 Pinncoide + + + + + + + +
1
) Prisma trigonal + + + + +
3 PirJmide trigonal + +
6 Prisma úitriggnnl + + +
6 Prisma hexagonal + + + + + + + + + +
6 Bipirámide trigonal + + + 1
6 Romboedro + + +
6 Trapezoedro trigonal + )2 1
6 Pirámide di trigonal + )m
6 Pirámide he.agonal + + +
12 BipirJmiúe hc~a~unal + + t + +
12 Escalenucdrn hc:<:Jgunal + J::!/m
.12
12
Prisma dihe:,agorml
Bipir;ímide di trigonal
.. + +
+
+
6m2 1
12 Trapezoeúro hexagonal + 6:!:!
12 Pirámide di hexagonal + (wmr
2.j Bipinimide c..lihcxagnnal + 6/m11m'2/m
1

• O~ Bucrgcr. M. J. 1'156. F./cmt'llttln' Cn·.ttallogmf'ln . Julm \\'llcy l\: Sons. Nc\\ York.. i:!H págs.

-- ----..
3 ,,, de comhinarse con otra~ J'ormas pirümides lrigonnles se
/-'\
~
1
revela la simetría real d.: la clase.
1 \ 1. \ Probablemente la gratonita Pb,¡As~S 11• pertenezca a
1 \ 1 \ esta clase: no se conoce otro representante.

~~--*---~2
Véase la Tahla ::!.1::! para una relación de fonna~ en el
1 sistema hexagonal.
1 1 1 \ 1
.,. '
L _
------ \
' 1
1 \
\ 1
1 Relaciones axiales en el sistema hexagonal
'...J.
/.,, ....... -----• y/\ Con la excepción del sistema hexagonal. lns cristalt:s se
orientan de mouo que (0 10) esté a la derecha con 1/J = ucoo·.
En el sistema hexagonal. el extremo negativo del eje a 1 se
fiGURA 2.96 Pirámide trigonal I/Jkf/1 y su estere<,grama.
toma como fÍJ =oc. De acuerdo con esta convenciün. el 1/J de
las formas de llrlr21r/l es oc. mientras que para las formas
Form¡¡s. Existen ocho pircímides trigonales de la forma
lhUíi/1 es 30c. Esta aparente incongruencia tiene ventajas
general 1hk/JI, cuatro por encima y cuatro por debajo. decisivas al trahajar con cristales romboédricos: suministra
correspondiendo cada una a las tres caras de la valores + 1/J para las formas positivas y valores - 1/J para las
bipirámide dihexagonal. Ademtís. existen pirtímides tri- formas negativas (véase tigura 2.97).
gonales, por encima. y otras equivalentes, pero indepen- Para determinar una relacitín axial de un cristal, deben
dientes. por debajo. También pueden presentarse los darse primero índices de las formas y conocerse sus ángulos
pediones y diversos prismas trigonales diferentes. En 1/J y p. En muchos cris!ilks rfJ y p pueden medirse directamen- r
combinación con un pedión una pirámide trigonal posee le como ángulos interfaciales. Para otros cristales, puede ser '"'
la simetría de la clase piramidal-di trigonal (3m) con tres necesario proyectar los tíngulos interfaciales medibles y de- ,.
planos de simetría verticales (Fig. 2.93). Sólo en el caso terminar 1/J y p a partir de la proyección (véase página 67).

- - _r
J 100 . , .,\.CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

)
)
{ )
l
,.,1
(a}

-e

e 0001
fiGURA 2.97 Distribución de formas rombo{dricas. e p
111221

p u p
ibl
.< e / ::1::.
'-' o p1122
-ol¡
A
OA= 1
e= OC= 1gp
m m

fiGURA 2.98 Cristal de berilo con las formas m l10lOI. p llOlll. s


122411. o l11l2l ye 100011. Tr,lZil dl'
1112'.!1
Id

Consideremos el dibujo del cristal berilo, Fig. 2.98. Está


:~ J orientado de manera que m y p sean 1h07iO l y 1h07i/l respec- ,,,
, ) tivamente. y por tanto cfJ = 30°. o y s son formas IJI/127ill con
=
cfJ 0°. Los ángulos e 1\ p. e 1\ o, e 1\ s son, respectivamente. e
los ángulos p de p. o y s. Si e no estuviera presente, el ángulo
p ue p podría determinarse como el complemento de m 1\ p. (10111
) Si sólo estuvieran presentes caras de la forma p. podría me-
) dirse un ángulo interfacial encima de la parte superior del 101

cristal entre p y p' (p ·es un cara en la parle trasera del cristal. p


separada 180° de p). pp es igual a la mitad de este tíngulo
o 8

medido. •
()/J = ll.llhh
) Una relación axial en el sistema hexagonal expresa la Ion- e= OC= IHpll,Of>f>
gitud de e en función de a como unidad, o bien a : e= 1 : ?.
) Para facilitar los cálculos, el eje- a se toma como unidad. fiGURA 2.99 llus1raciones de las medidas neces;uias para el c;ilculo
3
de relaciones axiales usando las formas hexagonales l10l11 y 11 t221 .
. ) puesto que está en la posición de cfl= oo.
(Véase distancia OA
" en Fig. 2.99). El recíproco de la intersección en este eje es
) i=-(/l+k).
'~ La fórmula para determinar e a partir de los ángulos de la Si se usa una forma { /¡/¡fii/}, cfl= 0°, y cos cfl= 1: luego cos cfJ
forma general es: desaparece de la ecuación y queda:

1 tg Pr,w cos cfJ / tg plolo'flol


e e
h+k /¡+/¡

)_ ---------
2.7 LA~ TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 101

,,, símbolo de esta forma, siempre que sea posible se usa la que
tiene ir, k, 1todos positivos. En rormus que tienen dos o más
- ol1 caras con /1, k. 1 positivos. se utiliza el criterio /1 <k <1. Por
cjemrlo. la rnrma con símbolo ( 123) comprent.le también las
.., caras con los símbolos ( 132), (213). (231 ), (312) y (321 ). De
acuerdo con nuestro criterio, !123) debe tomarse como el
-.11
símbolo de la forma, puesto que Ir <k</.
FIGURA 2.100 Ejes cristalinos isométricos. Los ángulos cp y p de una forma, se suelen dar solamente
para una cara; los otros se pueden determinar por simetría.
Estas coordenadas se t.lan para la cara que posee los valores
más pequeños de cp y p. Esta es la cara de la forma en que se
Una cara de la forma ( 1122) corta a- a3 y e a distancias uni-
cumple Ir< k</.
dad. pero a a 1 y a 2 a distancias dobles de la unidad (Figs.
299a y e). Así. para esta forma, 1 = 2, h +k= 2 y e= tg p. 4/mJ2/m
Para la rorma ( 1121 ), e= tg p/2.
Pura una forma ( 1oT 1 J: 1/J = 30", cos 1/J = 0,8660, y la Simetría-3A 4 , 4A3 , 6A 2, 9m. Los tres ejes crisl:llngr:íli·
ecuación queda: cos son ejes de simetría cuaternarios. Hay también cuatro
ejes ternarios diagonales de rotoinversión. Estos ejes apare-
1 tg p1111 r,¡ x 0,8660 cen en medio de cada uno de los octantes formados por la in-
e tersección de lo' ejes cristalográficos. Además. existen seis
h+O
ejes diagonales binario~. cada uno de los cu:des divide en
2.7.6 Sistema isométrico partes iguales el ángulo rormat.ln ror cat.la rar t.le ejes crista-
logr:íllcos. Posee también un centro t.le ~imetría ya que 3 es
Ejes cristalográficos. Los cristule~ de todas las clases del equivalente a 3 + i. E;tos elementm de simetría se muestran
'istrma isométrico se reiteren a tres ejes t.le iguallongitut.l y en la Fig. 2.10Ia.
normales entre sí. Dado que lo~ ejes ~on idénticos. re~ultan Esta cl:tsc tiene nueve [ll:tnm de 'imctrí:t: a tre~ de elfo,
intercambiables. y a todos cllo~ ~e les design:t con la letra 11 . se les c.:otH>ec con el nombre dc plam" :t\i:tlc,. puc,to qm:
'¡ Cuando todos están dcbit.lamcnte orient:tt.los. un eje. el a 1• e' c:1d:t uno incluye do' ejes cri,t:tlogr:illcos. y :t los ntro~ ~ci~
horiwntal y está orientado de t.lelante a utrüs, el 11 2 e~ hori· se les denomina rlano' diagonale~. puesto que cat.la uno di·
znntal t.lc t.lerec.:ha a izquiert.la. y el a 1 es vertical (véase Fig. vide en partes iguale' el :íngulo entre rares de plano~ axiale~
2.100). ( Fig. 2.1 O1h). bta combi!wci<ín de clcmcnto~ de 'imetría
En la notacitin Hermann-Mauguin. el rrimer mímern (4. dellne la máxima ~imetría rosible encristale~. Cada una t.le
¡ti 21 se rellere a los tres ejes cri~talogníllc.:m.11 1 • 11 2 y a 1 . Si las rnrma.~ del cri.~l:ll )' c:tda combinacitin de rnrma' que rcr-
elnúmeto es 4 tí =1. ello signilica que hay tres ejes cuaterna· tenezcan a este tiro deben nlllstrar su 'imetria comrleta. Es
rios de rot:tcitin o inversión coim:it.lente~ con los tres eje~ muy imrnrtante recmdar que en e~ta clase. los tres eje~ cris·
cristalogrdricos. Si el número es 2. existen tre' ejes binarios talngr:íricos son ejes de sim.:tría cuaternario,. De este modo
cnincit.lentes con los tres ejes cristalográllcos. El segundo se pueden localizar l':ícilmente los ejes cristalogr:íllcos y
número (1 lÍ 3) ~e re riere a las cuatro t.lirecc.:iones t.liagonales orient:tr debidamente el cristal.
de simetría ternaria. establecidas entre los vértices de un El hexuctact.lro. la rorma gcner:d de la que t.leriva cltllllll-
cubo (véase Fig. 2. 10111). El tercer número o .~ímbolo (.'i bre ue la clase. se repre,enta cn la Fig. 2.1 O1e con un estc-
existe) se refiere a los elementos de simetría presentes entre reograrna.

los seis pares de aristas opuestas t.lel cubo (véase Fig. Form,1s. Las ilustraciones t.lc las l'orma' más comune~
2.101a). Si es un 2 (como en 432). existen seis ejes binarios y combinaciones de rormas de esta clase ~e ilustran en las
perpendiculares a las aristas; si es 111 (como en 43m) existen Figs. 2.102 y 2. 103. La Fig. 2.36 ilustra las 15 formas
seis planos t.le simetría; si es 2/m (como en 4/mJ2) existen isométricas.
seis ejes binarios con planos de simetría perpent.liculares a 1. Cubo o hexaedro ( 001 ). El cubo es una forma consti-
ellos. tuida por seis caras cuadrat.las que rorman :íngulos de 90°
Símbolos de las formas. Aunque el símbolo de una cara entre sí. Cada una de las caras corta uno de los ejes cris-
cualquiera de una rorma cristalina puede emplearse como talogr:.íticos y es paralela a los otros dos.
102 CRISTA'LOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

.......----_
4/m32/m

1
!

~
(ol)

•• •• ----1~
i
1
- iJ!
,,!
., J
J
j

¡
l
.i
- ol¡
,, 1
'

,..,
fiGURA 2.101 1,1) Ei•"•_tle ,;,"lrí,, y t!JJ pi 'J.""' ti<' Ginwlri,, poro 4/ml~/m y le) hexncl.ll'clro lhJ.n \' "' cGiereowoma.
La luc.lli7..Kiún d<• un 3 se aprecia en el mndclo.

2. Octaedro { 111}. El octaedro es una forma compue~ta 3. Dodecaedro o rombododecaedro {O 11}. El dodecae-
por ocho caras triangulares equiláteras. cada una de las dro es un forma compuesta por doce caras con forma de
cuales corta por igual a los tres ejes criswlogr;íficns. rombo. Cada cara corta a dos de los ejes cristalográficos
Cuando estú en combinación con un cubo, el octaedro a igual distancia y es paralela al tercero. La Fig. 2.102
puede reconocerse por sus ocho caras similares, cada una nos muestra un dodecaedro sencillo, así como las combi-
de las cuales está inclinada idénticamente sohre los tres naciones de dodecaedro y cuho, de dodecaedro y octae-
ejes cristalognílicos. Dehe tenerse presente que las caras dro y de cuho. octa.:dro y dodecaedro. Dehe tenerse muy
d.: un octaedro truncan simétricamente los vértices d.: un en cuenta que las ca rus de un dodecaedro trunc:111 las aris-
cubo. tas tanto del cubo corno del octaedro.
2.7 lAS TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 103

¡ i
J !O'!..i.:.·' 010
-·-;-;.-..1
,.l .
·- -·;;
: 1
,-------r-- ;;--
' o ---7

Cubo !hexoedroil0011. Oe1.1cdro 11111. Cubo y oclileclro.

~1

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Dodt•c,wdro !rombududct..ilt..'dml lfllll. Tl'lr<lhC:'I.oll'dru IOir./1 .

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¡(-·: :-;¡----~~
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1 :·' el ·':
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. --·---- -~
( ombin,H llllll':' dt.• tu hu\' dudc•t. .wdro 111 I.H'cltu y dodt•t .wdru y ruhn, llt.l.ll'drn \ dudt•t Jt'dm

FIGURA 2.102 t\IHUilol., de la<i rorm,l"' UJill(Jnlllt'llll' cle .... uroii.Jd,, ... 'r ( tllllhin.l( iorll'S dt• forlll.lS ('11 PI 4/mÍ2/m ~ vt•,lc;(.• t.Hnlm•n rlg 1() \)

4. Tetr.1hex.1edro 101./ ). El tetrahcxaedrn es una rorma 5. Tr.1pezoedro o triaquisoclaedro tetragonal 1hhl). El


integrada por veinticuatro caras tri:mgulares islÍscck~. rrnpezoedro es una forma incegrad:1 por veinticuncro ca-
cada una de las cuales corta a un eje a la Ji-t:mcia unidad ras de l"orma trapewidal. cada una de las cuales corra a
y al ~egundn en algtín nníltipln. y es pamlela al tercero. 11110 de los ejes crisralognílicos a disrancia unidad. y a los
Existen numerosos tetrahexaedros que dil"ieren uno de orrns dos a di~ranci:1s múltiples iguales. Existen varios
otro~ solamente por la inclinación de sus caras. El m:í~ trapezoedros cuyas caras poseen dil'erentcs ángulos de
común es 1O12). Los índices de las otms formas son inclinación. pero el m:ís corriente es 1112) (Figura
1013). 1014). 1023). etc .. o en general. IOkl). Será de 2.1 O:l). Ese a forma se llama a veces triaquisoctaedro te-
mucha ayuda tener en cuent:t que el tetmhe.xaedro. como rrngnnul. para ir,dicar que cada una de .~us carns tiene
indica su nombre. es como un cubo. cada una tle cuyas cuarro aristas y par:\ distinguirlo de otra forma de 24 ca-
caras ha sido reemplazada por otras cuatro. La Fig. 2.1ll2 ras. el triaquisoctaed;o trigonal.
nos muestra un tetrahexaedro simple así como un cubo La Fig. 2.1 U3 muestra el trnpezoedro común 11 11121
con sus aristas hiselatlas por las caras tle un tetrahexae- rruncantln las aristas del dodecaedro. Ambas formas aisla-
dro. tlas y en combinacitín son comunes en el mineral granure.

- - - - -- - - - --------------·- · - -·- ..---·-


104 CRISTALOGRAF(A: FORMA EXTERNA

Tr<Jpezoedro Oodecoedro y rrapezoedro TriaquisoctJedro OctJedro y lriilquisoctacdro


tlr•i1quisoc1Jedro tetrilcona\) thhft. en el granille. ftnaqu1soctaedro lngonal) lhtn en diilmante.

Hexaqu•soctJedro lhk!J. OoclccJedro y hexJc¡u•soctaedro.


Dodeciledro, tr.1pezocclro r tlexilqwsoctiledro
Ambas representJn el granJte

FIGURA 2.103 Adicional. Formas comúnmente desarrolladas y combmaclnnes de formas en 4/ mJ2/m (vense t.1mb1t~n Fig. 2.t 02t

&. Triaquisoct.1edro o triaquisoctaedro trigonal 1/JI/). El Determinación de los índices de las formas. Para ueter-
triaquisoctaedro se compont: ue 24 caras tri:íngulm isú~ ­ minar las ronna~ presentes en cualquier cristal ue e'ta
celes, cada una de las cuales corta a dos de los ejes cris- clase es necesario. en primer lugar. localizar los ejes cris-
talográficos a distancia unidad y al tercero a distancia talográticos (ejes de simetría cuaternaria). Una vez que el
) múltiplo. Existen varios triaquisoctaedros. cuyas caras cri stal ha siuo orientado según estos eje~. ~on f:ícilc~ ue
poseen diferentes inclinaciones, pero la m:ís común es la reconocer las c:aras uel cubo, dodecaeuro y octacurn. ya
} ( 1221 (Fig. 2.103). El triaquisoctaedro. como el trape- que cortan u uno. dos y tres ejes. respectivamente. a uis-
) zoedro, es una forma que puede ser concebida como un lancias unitarias. Los ínuices pueden ohtenerse rápida-
octaedro, cada una de cuyas caras hu sido sustituida por mente por las caras de otras formas que trunquen
otras tres. Se habla frecuentemente del triaquisoctaeuro simétricamente las aristas entre caras conocidas. La

o trigonal, inuicanuo que sus caras tienen trt:s arist:ts y que


difieren así de los del trapezoedro. La Fig. 2.103 muestra
suma algéhrica de los ínuices h. k y 1 uc las dos caras ua
los ínuices de la cara que trunca simétricamente la ari.qa

o la combinación de un octaedro y un triaquisoctaedro.


7. 1-!exaquisoctaedro ( hkl). El hexaquisoctaedro se com-
entre ellas . A~í. en la Fig. 2.1 03.la suma algebraica de las
uo~ caras dodecaéuricas ( 1O1) y (0 11) es ( 112). o sea lo~
o pone de cuarenta y ocho caras triangulares. cada una de índices de la cara de un trapezoedro.

b las cuales corta a los tres ejes cristalográficos a diferentes


distancias. Existen va(ios hexaquisoctaedros que poseen
Existencia de las formas isométricas de la c/ase4/mJ2/m.
El cubo, el octaedro y el dodecaedro son las forma~ iso-
) diversas relaciones de intersecciones axiaies. Un hexa- métricas más corrientes. El trapezoedro se observa tam -

o quisoctaedro corriente tiene los índices ( 123J. Otros


he .~aquisoctaedros tienen los índices ( 124), (135). etc.,
bién frecuentemente como única forma en uno~ poco~
minerales. Las otras forma~. tetrahexaedro, triaquisoc-
o o en general ( llkl). La Fig. 2.103 muestra un hexnqtiisoc-
taeuro simple, así como combinaciones con otras formas
taeuro y hexaquisoctaedro. son raras y se observan orui-
nariamente s6lo como pequeñas truncaduras en las
isométricas. combinaciones de otras formas.
)
2.7 lAs TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 105

43m

(al lbl

'"
f 1GURA 2 . t04 , ,J) [ jl''l y plano'i dt' 'iimefrí,l dP la cl.l'iC' =i'lm (b) R(.'I,H 1011 entre• t'l ol1.1eclro y e l tl!t r.lt'dro . (r ~ l lt"~ \",lqu l colt' lr.ll'dro /hkll ~ 'illl'..,IPrt•o·
'-'·1m.l Ob'iérvC'c;;e la lnt.11i701Cinn ele un 1 en el modelo

Un gran mí mero ue mineraJe, crJ,I aiJ za en ~-'la chl,e. Formas. ~


E111 re Jno;; mi ' comune' h<lilanlo 'i: 1. Tetr.1edro positivo("' ~ negatii'O 11 T11 . Eltclr;Jcdm
:uwk ima llutHÍia oro es una J'mma integrada pDr cuatro cara' lrJ ;lllgu hJIC'
cohre gnlcna pl :lla equ ilütcra,, cada una de la' cuaJe~ enria a todo'> lm CJC'>
cuprila granate <;il vina cri st;dogrütlcoo;; a di , tancia.; iguales. Puede cono,iderür~ e
dt<111Wilf e h:d ila uranin it:t le como deri vado del oclaedrn de la ci<l 'i C: 4/mJ 2/m por la
e'pinelas (grupo) laturila om is1tin de cara' al!ern.mlc') por la exiCil'iitin de la' rc' -
I<Hlles . como 'e aprecia en la Fig. 2. 104/J. E~ la J'nrma.
-13m moslraua tumbién en la Fig. 2.1 O.!ta 'e conoce con el
Simefría-JA~, 4A 3, 6m. Lo' lrc., ejes crio;;lal ognílicos snn nomhre de tetraedro po'>ili\'o 11111. Si fueran J;¡, otra'
,. ,~ ,
cualcrn nri no;; uc: rnloim ersión. Lo~ cual m ejes diagon a- cuatro cara~ ucl oclaedro de la Fig . 2.104/J las que 'e hu -
k' \011 eje~ de o;; imc:lría lernaria. y lienen 'eis plano<; uiagn- bieran extendido. eltclracuro r~sul!anle lenuria una uil'c-
Jl.Jb ue simclría. los mi,mo<; que los inuicado' en la Fig. rcnle orienlaciün. scgtín mue.'ilra la Fig. 2. 105. É~le e'
2 101/J para In clase 4/mJ2/m. La localizac,!Ín de lodos estos conocido con el nombre de tetraedro negativo ll l lj. Lo'
~kmenlos de simelría se mue,tr:l en h1 Fig. 2. 1O.!ta. La J'ornw letraedros posillvo y negativo son geomélricmnenle
g~neral. el hex<~qui s tclraeurn y su cstcreograma se ilu,rran en iuétllicos. La e.xistencia ue amho' 'e confirma cuando se
1.1 Fig. 2. 1O.!tc. E.'it<l da'e se denomina he.rac¡uistetrllt!clricll. prescntun simull<íneamente como indica la Fig. 2. 105. Si
106 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

TclrOledros posiiÍYO 1111/ y ncg<llivn /ITl/. Combin11ción 1+1 y f-).

1
~
1
'
j
1
1

Tri,1quisll'lrtll'&o OodeGwdro dcltuidc He :~iHJLIÍSit.>lr,ll'dro positivo /f¡J.;fl.


1
llriolquisrerr.u:•dro 1rigon.11llllhn. trri.H¡uistclri1edro tetr.1goni1IJ lhln .
l
i
j
~i
.;

Comhill,ll ÍUfll'!'o dL· l uho r lt•lr.wdro. IPtr,Jt•tlru ~ doclt•t,u•dro

Dudt•t.ll'dro. t uhu ~· ll'lr.wdro

FIGURA 2.105 Furmils comünmenle dcsilrrollildas y tomhinllcroni!S d:.•lormils l~n :¡.Jm.

untetrac:Liro positivo y otro negativo aparecen juntos cnn La Fig. 2.105 ilustra las rormas y muchas de las com-
idénticn dc:sarrollo. l~l cristal resultante no podría distin- binaciones de J'ormas que son comunes t:n esta clase.
guirse de un octaedro. a menos que. cnmn J'rccuentcmcn- 2. Triilquistetraedro ( lriar¡ui.<le/r,wrlro tri,~onal) 1hhll pm;ifi-
te ocurre. las c:mts de la.~ dos lonnas rm:scntcn dilcrentc \ ' CJ. 1hh/1 Est:ts J"ormas con doec caras pue- ,
n<·g,Jiil'tJ.
brillo. corrosiones o estriaciones distintas que sirven para den concebirst: como un tetraedro, cada una de cuyas
di l'ercnci arias. c:mt~ ~e ha elevado para acomodar otras tres. La J'orma
i;
2.7 LAS TREINTA Y'DOS CLASES CRISTALINAS 107

432

lzquierdll Derech.1

Giroedro (lritU¡uisoct,1edro pent.1Ron.11J

fiGURA 2.106 Form~s en.1nliomórfic~s del giroeclro lhk/1 con form~s izquierd~ y derecha y un eslereogr~m~ ele la form~ IZquierda. Observese 1~
loc~liz~ción ele un J en el modelo de form~ clerech.1.
- --~ 1
1

rmsitiva ruede hacer., e negativa rur rotación de 90° alre-


.L 2/mJ
tkdnr tkl c_je \cllic:d .
.i
J. Dodecaedro deltoide (trw¡LII'IC'tr.wdro tetr,!,~on,JI) 1h/11
fJCJ.,itivo. 1IITII ""·~·''"eJ. É'ta e' una forma con doce
caras. en la cu:d tre' cara' de cuatro ladn' ,u,tituycn a
una cara del tetraedro.
·- l
4. Hexaquistetraedro 1hl-1! fJO<I/1\ o, 1hkl! lle.~ativn. El
hcxaquistctracdm tiene :!-1 caras que rueden considerar-
se etll1ll> un tetraedro. en el que cada una de las caras 'e
ha clcrado par:1 acnmodar otro' sci'.
t,l/ Lns mie1nhn" de la 'cric tctracdrHa tcnnantita iCu.
Fe. Zn. Agl"Sh~ S 11 a iCu. Fe. Zn. Agl 1 2 A:.~S 1 1 'on lo:.
tinico' !lllllCralc' Cllmunc' que llll!C,Iran nrdinarian1cn1c
forma:. hcxat¡ui:.tctra¿drica' típica,. La csf:tlcriw. ZnS,
las presenta en alguna ocasión. pero por lo común sus
cri,tales 'on complicados e irregulares.

432

Simelria-3A 4, 4A 3, 6A 2 • E:.ta clase tiene todos lo:. eje:. de


_,imctría de la cla:.e -1/mJ:!/m, pero carece de planos de sime-
tría y d.: ccnlru de 'imetría 1Fig. 2.1 Oól. Esta clase se deno-
Drpllll'tlrn tdidndl't ,)l•clr(tJ
minagi!oér!lim. 'cglinla fonnu general.
Formas. El gimerlro (triar¡ui.l·octcll'rlm-peu/llgmw/)
1ilkll rlc•rc•c ho. 1ü11'! ó¡uierrlo. Cada una de estas formas
fiGURA 2.107 (,¡) rlt'"' \' pf.umo;; tft• 'lllH'Iri,l dt• 1.1 t f,l,t' 1/1111 ~, lhl t•l
Jl"'l't: 2-l l'ara' y 'llll l'llanlionlorl'as. e., decir. tienen las
'hploide 1111-/ly su eslereow~m.1. Obsérvese 1~ localtz~ciún ele un J en n:lacinm:s entre ~í de la nwntl dt:rel'ha e izquierda (véase
•·1 modelo. Fig. 2.1 Oó). Toda.~ las formas de la clase 4/m32/m. con
108 CRISTALOCRAF{A,: FORMA EXTERNA

Piritocdrus {dihex01edros1. Cuho de pinl¡, eslri,ulu 01ploidt• y l uho.


Positivo lhD/1 y neJ.:illivo IOk/1 .

Cubo y piritoedro. Oct<Jedro y piriloedro. Piritoedro, cubo y octJcdco.

FIGURA 2.108 Formas comúnmenle desarrolladas y combinaciones de formas de la clase 2/mi

excepción del hexaquisoctaedro. se pueden presentar en alrededor de un eje crisl:llngr:ílico lleva al riritoeurn po-
la clase giroédrica. sitivo :1 la posicilin m:gativa. Existen numcrnsns piri-
Durante muchos años la cuprita se consideró giroé- toedros que difieren unos de otros por la inclinacilin de
drica, pero recientes trabajos han demostrado que es pro- sus caras. El más común de los piritneuros positivm tiene
bablemente hexaquisoctaédrica. Con la eliminación ue la los índices 11021 ( Fig. 2.1 OS). Esta Ji gura muestra el pi-
cuprita no se conoce ningún miner:tl que cristalice en esta ritucurn negativo cnrresponuiente.
clase. 2. Diplncdm ttlirlruh•r.1l'rfm) pn<ilil'll 1hk!J; nrg.11rvn 11-h/J.
El uiplocdro e' una rorma r:lnt t:OJll[lliCSia de 24 caras que
2/mJ corresponden a la mitad ue las cams de un hcxaqui~nc­
Simetría-JA 2 , 4A 3 , 3m. Los tres ejes cristalográficos son taedru. El diplocuro puede representarse cnnstruyenuo
ejes de simetría binaria; los cuatro ejes diagonales. caLla uno dos caras en c:td:t cara uel piritoedro. El uiplocdro puede
de los cuales emerge en el centro de cada octante, son ejes de representarse construyendo dos caras en cada caru del pi-
rotoinversión ternaria; los tres planos axiales son planos de ritoeuro. Como en el caso del piritoeuro. una rotacitin ue
simetrfa. Esta clase tiene un centro de simetría ya que el 3 es 90° alrededor de los ejes cristalográficos lle~a al diplo-
equivalente a 3 + i. En la Fig. 2.107 se muestran la combina- edro positivo a la posición negativa.
ción de elementos de simetría y el diploide positivo y su es- Además del piritoedro y diploedro. pueden estar pre-
tereograma. Esta clase se denomina diplnidal, según la sentes el cubo. dodecaedro. octaedro. trapezoedro y tria-
forma general. quisocwedro. En algunos cristales estas i'nnnas pueuen
ararecer solas y tan perf'c:ctmnente desarrolh1uas. que no
Formas.
pueden uistinguirse de las de la clase 4/mJ2/m. Esto es
1. Piritoedro (dodecaedro pentagonal o di hexaedro) positi•·o frecuentemente cierto en los octaedros y cubos ue la pi-
1hO/j; negativo 1Ok /l. Esta forma consta de 12 c:1ras rita. Sin embargo. normalmente. la presencia de líneas de
pentagonales, cada una de las cuales corta a un ~je cris- estriación o de liguras de corrosión en ellos demuestra
talográfico a la unidad, al segundo eje en algún múltiplo que no poseen la simetría superior de la clase 21m3. E.~to
de la unidad, y es paralela al tercero. Una rotación de 90° es apreciable en la Fig. 2.108 que representa un cubo de
)
)
}
2.7 LAs TREINTA Y DOS CLASES CRISTALINAS 109

23

Izquierda Derecha
Telartoedro (lritefrJedro pentagonal)

FIGURA 2.109 Formas enantiomórficas del tetartoedro. Izquierda positiva y derecha positiva y un estereograma de la forma derecha positiva lhk/1.
Obsérvese la localización de un 3 en el modelo derecho positivo.

TABLA 2.13 Distribución de formas en el sistema isométrico• ...


.. ,J''--
_, ..
Número de
caras Nombre de la forma 23 432 2/mJ 43m 4/mJ2/m Forma única para

Tetraedro + +
e ::Ubn + + + +
-Oct;u:dro + + +
~c~r_n______ !__..::.__ + + + +
Piritoe i-n + +
Triaquistclraedrn + +
DtnJccact..lrn úcltuiúc + +
Tct:trltlCÚrt1 + :!J
n,:tr.thc~ilcdro + + +
Tr.lp1!7ncdrn + + +
Triaqui,nct;tcdnl + + +
Hc,aquistctract.lro + =iJm
Diplnc~rn + 2/mJ
Girncdrn + ~1'

Hc.'\;tt¡uist>el:u!Lin1 + ~lm'l2.1m

pirita con estriaciones características, dispuestas de for- 2J


ma tul que el cristal indica su simetría mlis baja. La Fig.
2.108 muestra combinaciones de piritoeúro con formas Simetría-JA 2, 4AJ.Lo.~ tres ej!!s crist:llogr:íficos son ejes bi-
de la clase he:~aquisoctaéúrica así como una combina- narios y los cuatro ejes diagonales son ternarios. La Fig.
ción de cubo y úiploedro 1124). 2.109 muestra dibujos de los tetartoedros positivo derecho y
El principal mineral de la clase diploédrica es la piri- positivo izquierdo y un estereograma de la forma positiva
ta. (FeS 2): otros minerales menos comunes de esta clase derecha. Esta clase se denomina tetartoédrica.
son miembros úe la serie escuteruúita-níquel (CoAs 2_J a Formas. Existen cuatro rormus distintas del teturtoedro
NiAs 2 1), gersdorffita (NiAsS) y espirrilita (PtAS 2 ). (tritetraedro pentagonal). A saber: derecha positiva
! 110 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

(LiolrZO

{,1)
Cu;uzo
tbl
B;uita
{el
•~J
fiGURA 2.11 O Ejemplos eJe crecimiento paralelo. (a) Crecimiento de un cristal mayor de cuarzo sobre otro más
pequeño, tomando la forma de un cetro. (b) Culminación de un gran cristal de cuarzo en una colección de cristales
más pequeños, todos ellos en una orientación paralela. (e) Crecimiento conjunto en paralelo de cristales de barita.

{/tk/}. izquierda positiva {kh/), derecha negativa {klil}. 2.8 lNTERCRECIMIENTO DE CRISTALES
izquierda negativa {l!k/). Forman dos pares enantiomor-
En la sección previa de este capítulo hemos descrito la mor-
fos. positivo derecho e izquierdo, y negalivo derecho e
fología (forma externa) y la simetría interna de monocrista-
izquierdo. Otras formas que pueden presentarse en esta
les. y lo hemos hecho a veces, de forma altamente idealizada.
clase son el cubo, dodecaedro, piriloedro, tetraedro y do-
decaedros deltoidales. La cobaltina (Co. FeJAsS es el mi-
Tales cristales. bien formados (euédricos), relativamenle J
grandes. son raros y muy buscados por los coleccionistas de ~
neral represenlativo más común que crislaliza en esta
clase.
En la Tahla :!.13 se orrece una relación de J'ormas del ~~;~~~~:sJe :;;;~e;.~~~~~e~!:e:~:~~~~na;~::~~~· ~;~:~: l ..··.
rios de granos en las rocas de la tierra. Estos granos son
sistema isométrico.
generalmente anédricos (carecen de caras e."ernas), pero. al
Características de los cristales isométricos ser cristalinos. poseen un orden interno. evidenciado por
exl'oliacilÍn. propiedades ópticas y difracción de rayos X.
Cuatro ejes de simetría ternaria son comunes a todos los cris- Existen. sin embargo. algunos modelos de intercrec-
tales isométricos. Los cristales desarrollados simétricamente imiento relativamente común de cristales hien J'ormados (así
son equidimensionules en las tres direcciones de los ejes como de gmnos anétlricos) que 1111 SClll aleatorios en la na-
crislalogr:ílicos. Corrientemenle los crist:1les presetllan caras turaleza. Tales son los crecimieii/OS paralelos de la misma
que son cuadrados o triángulos equikíteros. o estas liguras suslancia cnstalina y los crecimienlos orientados criswlográ-
con vérJices lruncados. Todas las formas son cerradm. Los licamcnte de una sustancia cristalina sobre otra de diferente
cristales están carncterizados por eL gran número de caras si- composición. EsJe LÍitimo fenómeno se conoce con el nom·
mih!res: el menor número d.: cuaiquier forma de la clas.: bre de epita.ris. Existe otro tipo de inlercrccimiento (no alea-
hexaquisnctaédrica es de seis. torio) controlado cristalográficamenle cuando dos crislales
A continuacitín se facilitan algunos de los tÍ11gu/o.f iwa- de la misma sustancia están relacionados por un elemento de
.fircial<'s m:ís importantes del sistema isomélricn que pueúen simetría que no se encuentra normalmente en uno u otro cris-
ayudar a reconocer las form:''' más corrientes. tal individual. Tales crecimientos conjuntos controlados
Cubo ( 100) 1\ cubo (O 10) =90°00' cristalográficamente. se denominan macias o cri.Hales ge-
Oc1acdrn r 111 11\ nc1aedrn rT 11 l = 70°:1:r melos. Trataremos brevemenle algunos de los crecimientos
llodccacdro ((1 11) 1\ doth:cucdm ( 101 J = (>()''()()' conjuntos no aleatorios fcrccimicntn p:m!leln y epi taxis) y a
Cubo ( 100) 1\ octucdro ( 11 1) = 54°4-l' continuacicín analizaremos con mayor ampliJUdlos aspectos
Cubo ( 100) 1\ dodecaedro ( 11 0) = 45°00' morfol6gicos de los cristales gemelos, debido a su relativa
Octuedro ( 11 1) 1\ dodecaedro ( 11 ) =35°16' ocurrencia.
2.8 INTE1lC1lECIMIENTO DE CRISTALES 111

Crecimiento paralelo y epitaxis


Un agregado de cristales idénticos con sus ejes cristalográti-
cos y sus caras paralelas se denomina un crecimiemo para-
lelo. Tales agregados, aunque en principio parecen
representar diversos cristales, constituyen un solo cristal,
pues su estructura interna (atómica) permanece invariable en
orientación a través de la especie. La Fig. 2.11 O ilustra algu-
nos tipos de crecimiento paralelo encontrados en el cuarzo y
la barita. Estos crecimientos probablemente se producen
porque implican una aportación, a escala atómica (en la in-
11001rl,1!.:1fKI.a ...l
terfase de dos o más individuos), de energía potencial infe-
(J) lbl
rior para los cristales que si éstos hubieran crecido
conjuntamente al azar. FIGURA 2.111 Ejemplos de epitaxis. (,1) Crecimiento paralelo de
Cuando dos sustancias cristalinas de composición distin- estaurolira lfe 2AI,O.,!Si0,),(0, 0H) 2 y cianita iA1 2510 5J. ibi Creci-
mientos de oligoclasa (NaAISi 30 8 con un 13% aproximado de
ta muestran un crecimiento conjunto no aleatorio, el fenóme-
CaAI 2Si 20 6) sobre microclina IKAISi¡0 8 J.(figura tomada de Kern, R. y
no se denomina epitaxis. Aunque los dos cristales en su Gindt, R., 1958, Bulletin Socielé Fram;aise Min. Crysr. vol 81. pág.
crecimiento tenderán a poseer estructuras distintas (y tama- 264).
ños de una celda unitaria), a causa de su diferente composi-
ción, existirán planos en sus estructuras internas. con un
buen ajuste (o un mínimo desajuste) entre los dos individuos. Las operaciones que pueden relacionar un cris.tal con su
Como indica la Fig. 2.llla, la estaurolita (monoclínico) contrapartida en la macla ~on las ~iguientes: ( 1) Reflexión
puede presentarse en crecimiento paralelo con la cianita por un plano especular (plano de macla). (2) Rotación alre-
(triclínico), con el plano (0 10) de la estaurolita paralelo al dedor de una dirección cristalina común a ambas (eje ele nw-
plano ( 100) de la cianitn. En este caso el (0 10) de la estauro- c/a). Aunque hay excepciones. la rotación angular es
lita es semejante en espaciados atómicos al ( 100) de la cia- nnrmalrnente de 180". (3) Inversión respecto de un punto
nita. La Fig. 2.11 1b ilustra el crecimiento conjunto epitaxial (centro ele macla). Las macias se definen por ~u ley ele ma-
de un feldespato plagioclasa (oligoclasa) sobre un cristal de cla. que indica ~i hay un centro. un eje o un plano de macla
microclin;l. La dirección común entre las dos diferentes es- y que da la orientaci6n cristalogrMica de didm~ ejes n pla-
tructuras es 11001 y los planos de uni<in son (00 1) en la pJ;¡- nos. Un plano de macla se identific;t por ~u índice de 1\tlilkr
·gioclasa y (001) y (010) en la microclina. Estos tres planos (por ej. (0 10)) y un eje de macla se identifica por un símbolo
tienen un buen ajuste (aunque no perfecto) entre sí en fun-
ción de la estructura interna y el espaciado atómico de los
de zona (por ej. 100 1!).
La ~upcrllcie según la cual In~ dos cristalc~ individuales
' ....
dos minerales implicados. están unidos se conoce con el nombre de .wpetjicie de collr-
posicirín . Si esta superticie es un plano, se le conoce con el
Macias nombre de plano de compvsiciún. Este plano de composi-
Una macla es 1111 crecimielllo conjunto simétrico de dos (o ción es comúnmente, pero no siempre. el plano de macla. Sin
más) cristales de la misma .wstmrcia. Estos crecimientos embargo. si la ley de macla puede ser definida solamente por
controlados cristalográticamente se denominan cristales ge- un plano de macla. éste es siempre paralelo a un cara posible
melos. Los dos o más individuos del agregado gemelar o ma- del cristal. pero lllllrcalo es a 1111 plano de simetría. El eje de
cla están relacionados por un elemento de simetría que no macla es un eje zona o una dirección perpendicular a un po-
e~is1e en un solo cristal (no gemelar). El nuevo elemento de sible plano reticular; pero 1111/ICI/ puede ser 1111 eje de simetría
simetría (e/eme/1/o de macla) dispone uno de los cristales par (binario, cuaternario, senmio) si la rotación considerada
que está en coincidencia con el otro en posición gemelar. Ge- es de 180°. En algunos cri~tales. una rotación de 90° alrede-
neralmente es necesario verificar cuidadosas medidas mor- dor de un eje binafi;:¡ puede ser considerada corno una opera-
fológicas (mediante un goniómetro de rcllexitin), así como ción de macla.
estudios de difracción por rayos X (principalmente por mé- Los cristales maclados se designan generalmente con el
todos de precisión de rayos X) para distinguir una macla de nombre de macias de co11tacto o macias de penetració11. Las
un crecimiento aleatorio de cristales. macias de contacto tienen una superlici.: de composición de-
112 CRISTALOGRAF{A: FORMA EXTERNA

Macias de contacto

Espinela Cuarzo
!al lb) lcl
Macias de penetración
110011 10011
1 ¡10011
1

~
)
)
) 1
') Flumitil Piril<l Oriol las,,

.) ldl lO) 111

fiGURA 2.112 (al Ocr~edro con un posible plano de macl,, b-b (ll11. Esra es un~ ele las cual ro direcciones octaédricas ele la
forma 11111. (b) Macl~ oclaédrica 11111 presentada por la espinela. (el Crisrales de cuarzo derecho e izquierdo m~clados a lo
) largo ele ( 1ll21, ley ele l.1s macias riel /.Jpún. (e~ Dos cubos de fluorita interpenetrados m.1claclus sobre 11111 como eje de
1· 1
macla. lel Dos cristales piritoedro len 1~ pirit~l formando la cruz rle /JI(HrO con eje de macla 10011. 11) Ortoclasa mostrando
) lc1 Ir•)' dC' rnJc/,¡ rfp C1r/o;l>,ul, Pll la ru01l doc; nic;t:lft•s o;;e inlt'rpt>rwtr,m madilcloo; pnr unJ rotc1dón ele 1R0° c1lrededor del eje e,

. ) dirección 1001 1. Lil sección lrilnsver'iOll co;quem.ílicil, p.lrillcla ,, (0 1OJ rcvelil 1.1 prescncill clt.•l eje ele maclil binario según la
dirección IDO ti .
)
') !in ida. que separa los dos cristales. y la macla viene detinida es una macla polisintética (Figs. 2.113a. by e). Si los plan
) por un plano de macla tal como el (ITI) representado en la de composición sucesivos no son paralelos. resulta una 111
Fig. 2. 112a. Este plano (TTI) eS uno de las cuatro direccio- cla cíclica (Figs. 2.113d y e). Cuando un gran número
nes posibles y cristalográticamente equivalentes del octae- cristales en una macla polisintética est<ín estrechamer
dro (11 1 ) del sistema isométrico. Por tanto, si uno desea agrupados, las caras cristalinas o las exfoliaciones que cr
) describir todos los posibles planos de macla octaédricos. se zan los planos de composición muestran eslrías, debido a 1
utili1.a el sírnhnln de forma 11111 en lu¡!ar de la notaciiln posiciones invertidas de los cristales adyacentes.
) ( 111) de un plano especílico. Las macias de pcnetraci<ín es- La formacilin de macias en los grupos de simetría inl
) I<Ín formadas por distintos cristales interpenetrados que tie- riores produce generalmente un agregado de simetría sup
nen una superlicie de unión irregular, y la ley de macla rior a la que posee cada cristal. pues los planos de macla
J queda usualmente delinida por un eje de macla (por ej. 11111 los ejes de macla son elementos de simetría _adicional.
li [00 11: véase Figs. 2.112d aj) . El origen de las macias será tratado en el capítulos
) Maclm repetidas o mríltiples se forman por tres o m<ís (págs 149 a 151 ).una vez se haya introducido los concep!!
parles macladas según la misma ley. Si todas las superlicies
) ¡ de orden y red. Aquí nos limitaremos a la expresión morf1
de composición sucesivas son paralelas, el grupo resultante lógica de las macias.

) -- - ---
)
2.8 INTERCRECIMIENTO DE CRISTALES 113

Macias polisintéticas

la) le)

Macias cíclicas

Rutilo Cric;oherdo
idi 1<•1

fiGURA 2.113 {.1) t\lbilll macladil polisintCiiG'Imlmte según 10101. (bl El mismn mJclndo polisintético que rn (,l). ¡)llro \·ic,;tn
.llriJ\'e5 di! un micmo;;topto cfp pularizariün. L.1s l,ímin,ls d.uils y oc;cur;,s de 1.1 al hita vienen rel.lLiunild.JS por un.1 rt•lle.\ tun
~obre {010) . {r) M<1cl.1 polisintt!tir,l de la Cilldt.l soh((• 1101 :!l. qut•t•s una de l.1s trc•s clin•t-riorws clt•l romboedro m•g,lll\tJ. 1d1
\l,lcltl(lo ciclicu en PI rulilo um dos plilnos dt• m.1c 1.1 p.1rtlft•los .1 l.1s t ,u.lct dt> 1.1 form.1 10111 . ((.') J\.\.ld,Hio t ít lit o t'lll'l t ri'-O
hrulo con los dos pl.1nos de m.1clo por.1lelos ,, 1.,. C.lrJS de 1.1 forma IOJ 11.

leyes de macla comunes de yeso c.:on el plano de macla 11001 111111< l11 de n•l11 dt· ~~~
londrinu). Esla mi~ma rigura mueslra larnhién lres leyes de
Sistema triclínico
macla que se presentan en el mineral lllioc.:lasa. Dos de ella~
Los lddespalll\ son los mejores ejemplo~ de macla~ en el son macias de conlaclll: una 111111111 ele ,\lunelmch. con el pla
'islema lriclínico. E:;~ün casi siempre madados según la ley no de macla 10011. y una lllllclo de 13olt'llo. con el plano de
de la albir.1. con plano de macla 1O1O1. segtín se mue~tra en macla 1021 1. La macla müs corrienle en la ortoclasa es la
l~s Figs. 2. 113a y b. Olro importante tipo de macla en los
.macla ele Carlslwel. una macla de inlerpenetración. en la cu;rl
feldespatos triclínicos es la que se da según la ley ele la peri-
el eje e 100 1) es el elemenlo de macla. En este caso los dos
dina. con el eje de macla 10101. Cuando. como ocurre fre-
cri.~tales están unidos por una ~uperficie irregular apm.~ima ·
cuenlemenle en la microclina. las macias de albita y
da mente para ida a (0 10).
pcriclina están íntimamente mezcladas. a lravés de un mi-
croscopio de pularizacitín puede apreciarse un diagrama lí- Sistema ortorrómbico
pico de entramado o "tartán" (Fig. 2.114). Además. los
feldespatos triclínicos forman macias de acuerdo con las En el sistema ortorrómbi<..'. el plano de macla es muy frc-
mismas leyes que los feldespatos monoclínicos (véase a con- cuenlemer1te paralelo a una cara del pri~ma. La macla de
linuación). conlaclo del aragonito, la m;;cla cíclira del mi~rno mineral.
y la macla cíclica de la ceru~ila están Indas macladas en
Sistema monoclínico 111 () 1 (véase Figs. :?..11 (ll/) /Ji. La apariencia pscudohexa-
En el sistema monoclínico las macias según 11001 y 10011. gonal del aragonito rnaclado cíclicarm:nle es consecuencia
'nn los müs corrientes. La Fig. 2.1 15 representa una macla de que ( 11 0) " ( 1tU) es aproximadamerlle 60°. "'-
114 CRI5rALOGRAFfA: FORMA EXTERNA

Sistema tetragonal
El tipo de macla más común en el sistema tetragonal tiene •
[O 11 } como plano de macla. En la Fig. 2.117 se muestranj
l 1

cristales de casiterita y rutilo, maclados según esta ley. 1


1
Sistema hexagonal i
En el sistema hexagonal los carbonatos, especialmente la
calcita, sirven como ilustración excelente de tres leyes de '
macla. El plano de macla puede ser [ 0001 }, con e como eje~
de macla (Fig. 2.118a), o puede ser el romboedro positivo
[ 1011}. Pero el maclado en el roboearo negativo i01I2} es-_
más corriente y puede originar macias de contacto o macias""'
polisintéticas como resultado de la presión (Figura 2.118b). 1
La facilidad de maclado según esta ley puede ser demostrada ~
FIGURA 2.114 Microfotografía del maclado de transformación en la por el maclado artificial de un fragmento de exfoliación del ¡
microcl ina (véase pág. 169). La muestra está observada al microsco- espato de Islandia mediante la presión ejercida por una hoja :
pio con los polarizadores cruzados. La sección de la fotografía es de cuchillo.
aproximadamente' paralela a (001). Las leyes de macla representadas
En la clase 622, el cuarzo muestra diversos tipos de ma- ~
aquí son la ley de la albl!a con plano de macla y composición 10 101 y
la ley de la pericl ina con la dirección 10101 para el eje de macla. clas. En la Fig. 2.118c se representa la ley de Brasil con el -
plano de macla paralelo a [ 1120). Aquí, los dos integrantes, .:.
uno derecho y otro izquierdo, han formado una macla de pe-_
netración. En la Fig. 2.118d se muestra una macla de Delfi·
El mineral e~tnurolita, que es monoclínico con un ángulo nado. Este tipo de macla es de penetración y tiene al eje e
f3 de 90°, es p-;eudo-ortorrómbico y morfológicamente apa- como eje de macla. Dichas macias están compuestas por dos
rece como ortnrrómhico. Se encuentrn corrientemente en do' individuos derechos o izquierdos (véase también pág. 182). -
tipos de muclns de penetración. En una. con [ 031 } corno pla- En la Fig. 2.118e se ilustra la ley del Japón con el plano de
no de mncla, se produce una cruz en ángulo recto. En lu otra. macla }1122}. Los ángulos entrantes presentes usualmente
con el plano de macla [ 231 }. resulta una cruz con ángulo de en cristales maclados no aparecen en las macias del Brasil o
60° (Fig. 2. 116c). del Delfinado.

Macias monoclínicas
t lllll ll
1

Yc•o ele mot1.1 11001 "- Plano de macla 1001) rtann ele macla 10211 Eje ele m ocio ¡uo 11 /
Orrm ¡,,o;.,

Maclil de colil Macla de Manebach Macl01 de Baveno Macla de inlerpenelración


de golondrina de Carlsbad

FIGURA 2.11 S Ejemplos de leyes comunes de macla en cristales monocllnicos.


1
2.8 INTERCRECJMIENTO DE CRISTALES 115 '~
f
1
r1
1
Macias ortorrómbicas

,_
Ar01gonilo Cerusita

'·' f/))

__ ¡1

FIGURA 2.116 Ejemplos de mocl.lS comulll''


l'n cnstillco; ortorrómhicos. (al Madas cll' run -
t.lcto y cíclico sobre 11101 en el oragomto. (!J)
\lodo cíclico rle lo ceru•ito sobre 111111. Ir )
\tocl,, de la estourolita sobre IOJ 11 y 123 11 la
estructuril de la cstilurolit.1 es rc;,lmt•nte
mnnoclimr.1 l cm fJ = CJ0°; por l,lnln, .l p .HI'I t' 111111 1!111
w mo pct('llclo-mtorrcimbi! .1. SL' ilustr.1 .1qu f ,, f .,r,nuc•lll,l
l fl"t'tllfll CII!IHIIII!lfllt ,1 1
( ,1l/r..l dP 'OIJ lllOrfnloJ,!Íol olflolrl' ll fl'llH'IIh'
ortorrclmhJCil . '"

Macias tetragonales

Sistema isométricu
En la clase lmloc!uri¡;a del ~istema i~ométrico (41m'32/m) el
eje de macla es. con mras excepciones. un eje ternario. y el
plano de nwcla e' así p:mdelo u la ¡;ara del oct:tcuru. La'
Fig~. 2.1 12a y b mue.'.tran un ol:taeum con el plano/¡/¡ wnw
po~ihlc plano de 111acla. y un octaedro maclauo segtin esta
ley. formando una macla de contacto. Este tipo de macla es
muy l:otmín. e'pcci:tlmente en la gema espinela. Lie aquí lJIIC
'e denomina macla de la l'Jpinela. La Fig. 2.11 '2d representa
dm euhn~ formando una macla de rcnctraci<ín con el eje ter·
111111 111111
nario de rotoinversi<ín 111 ill:omn eje de ma<.:la.
Rut ilo
En la clase 21m3 un.~ piritncurns pueden ronnar una ma-
cla tle penetración (Fig. 2.112e) con una rotacilin tle 90° res-
FIGURA 2.117 Ejemplos ele leyes de moclo comunes en cristales pecto al eje tle macla 1001[. Esta macla se conoce como la
lt•/r,lJ.:OncliPS. cru: de !tierra.

l
116 CRISTALOGRAFÍA: FORMA EXTERNA

Macias hexagonales

Calcita

100011
(a) ibl

Cu01rzo

ltt:!UI 1011011 111221


Mi1CI<~ del Brasil Maclo del Delfonado Macla del Japón
Jet lell lel

fiGURA 2.11 O Ejemplo'> rle maclils en el S15ll•ma hl•x;¡gnn.ll. (,¡J y fh) IJivrrc;;.ls m;KI.ls l~n 1.1 c.1lri1a. Lt rn,K\,¡ de r.1lrilil ,, J,1 rlerrchil PS
y puede prucluurse <1 prc'tiUn ton l;t lmJ.I dl' un,t t lll hill.1. (el AI,J< /,1 ch•/Jr.Jo.,i/ ''11 el tli.HI.n. (d) ,\J,tc:lol dt'l Odfin,tc/u en LUi1rZo for-
tHiificiill
mada por rotación de 1uo~ alrededor del eJe e 100011; ve,tse lilmhil!n Fig. J.55. (<.•) ¡\j,¡c/,J c/p/ /.lfHÍIJ C/1 d (llllrZO.

REFERENCIAS Y LECTURAS SUGERIDAS

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Boisen, M. B., Jr y Gibbs. 0.- V.. 1990, Matht'llllltical lntenrlllimwl Tah/e.r for X-my Cry.rtallogmplty, 1969. v. l. N. F
Cry.rtalfograp/ry, rcv. ed. Re1•iell's irt Minemlogy. '. 15. M. Henry y K. Lonsdnle. eús. Symmetry Groups. }
Mineralogical Society of America, 406 p:íg<. lntcrnational Union of Cristnllography. Kynoch Press,
Boldyrev. A. K.. 1936, Are there 47 or 4R <imple forms possihlc in Birminghnm. Englanú. 55R págs.
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l3uerger. M. J., 197H, E/emen/C/1)' Cry.wa/logmplrr: J\11 Cry.\ttlflr,grn¡JIIy. ,\fi"t'nlltJgy. ami Hwul Sp"dmt•IJ l't'tro/rJ,I{\:
/mmcluctirm 10 tite Frmclctmel!ta/ Geometric Feli/1/I'L'.\' rif Jnhn Wilcy & Sons. New York. 402 págs.
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Hill Book Co .. N~w York, 204 págs. Rogers. A. F.. !935, A tabulation of crystnl forms und discussion of
Donnay. J. D. H. y Curien, H., 1958, Nomenclature des 47 formes form-nmnes. Aurericrm Minera/ogi.rr. v. ~0. págs. 838-851.
cristallines. Bul/etin Societé Fra11raise Minéra/ogie et Sands. D. E.. 1975, fl!lroductirm ro Cry.rtallogmplty. W. A.
Criswllograpltie, v. 81, págs. XLIV-XLVII. Benjamin. lnc., New York, 166 págs.

)
. . ·.

CRISTALOGRAFÍA:
CAPÍTULO 3 ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA

3.1 DIRECCIONES Y DISTANCIAS DE TRASLACIÓN 119


3.2 ORDEN MONODIMENSIONAL (FILAS) 122
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 122
3.3.1 RESTRICCIONES DEL ÁNGULO DE ROTACIÓN 126
3.3.2 CONTENIDO DE SIMETRÍA DE LOS MOTIVOS
PLANARIOS 126
3.3.3 CONTENIDO DE SIMETRÍA DE LAS REDES
PLANARIAS 127
3.3.4 GRUPOS PLANARIOS BIDIMENSIONALES 129
3.4 ORDEN TRIDIMENSIONAL 134
3.4.1 REDES TRIDIMENSIONALES 134
3.4.2 EfES HELICOIDALES Y PLANOS DE
DESLIZAMIENTO 140
3.5 GRUPOS ESPACIALES 1-16
3.6 ESTRUCTURA CRISTALINA 1511
3.6.1 DETERMINACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS
CRISTALINAS 150
3.b.2 ILUSTRACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS
CRISTALINAS 160
3.7 ISOESTRUCTURALISMO -163
3.11 POLIMORFISMO 166
3.') POLITIPISMO 1i2
3.1 O MINERALES MET AMÍCTICOS 173
3.11 MINERALOIDES (MINERALES NO CRISTALINOS 175
3.12 PSEUDOMORFISMO 176
{9
3.13 COMPLEIIDADES Y DEFECTOS ESTRUCTURALES 176
F• -3.14 MACLAS 1111
•y 3.14. 1 ORIGEN DE LAS MACLAS 1112
REFERENCIAS Y LECTURAS SUGERIDAS 183

117
118 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA

En el Capítulo 1 definíamos un mineral del modo siguiente:


'fi . 1 h 1{
m ¡ca que un mmera que aparentemente es omogeneo aJo :~
b . .\1
un mineral es un sólido homogéneo que se forma de un modo la observación óptica microscópica puede ser 110 homogéneo ~
nntural con una definida (pero generalmente no fija) compo- estudiado por difracción de rayos X. e incluso aún más des- l
sicilínquímica y una distribución atlimica altamente ordena- ordenado cuando es estudiado mediante técnicas de HRTEM. ··!
da. Usualmente está formado por procesos inorgánicos. En Estas inhomogeneidades pueden deberse a desajustes estruc- ~
_esta definición de mineral o de cualquier sustancia cristalina. turales (defectos) o a divisiones de zonas químicas. Aden1ás,
la cláusula fundamental es una c/islrilmcirinatómica ordeno- todas las estructuras muestran vibraciones térmicas de los
da. Esto equivale a decir que los materiales cristalinos son átomos en función del incremento de temperatura. Esto pue-
perirídicns en su contiguración atómica; es decir, exhiben in- de dar Jugar a una distribución aleatoria de átomos (o iones)
ternamente traslaciones periódicas a lo largo de una serie de que a temperaturas más bajas se localizarían en una o más
ejes coordenados escogidos. Tal orden atómico (o periodici- posiciones estructurales (atómicas) ·específié:tls."Till áleáio-
dad) distingue el estado cristalino del de los líquidos y los riedad de átomos en una estructura como función de la te m- l
gases, así como del de los vidrios. peratura creciente es considerada como un "desorden". Las
En el Capítulo 2 se ha abordado la forma externa y las si- imperfecciones en los cristales y el desorden atómico en una
]
metrías intrínsecas de los minerales. Con ello se formularon estructura, de otro modo periódica. son considerados fenó- !
32 clases de cristales o grupos puntuales. Antes del descubri- menos locales en una estructura globalmente bien cristaliza- l
miento en 1912 d¡; la difracción de rayos X por minerales se
sospechaba ya que la forma externa regular (y simétrica) de
da con periodicidades tridimensionales.
En este capítulo estudiaremos en primer Jugar las distri-
j
los cristales euédricos era consecuencia de algún tipo de or- buciones ordenadas. comenzando con ejemplos de orden
den interno. En 1784 René J. Haüy había sugerido que los
cristales se formaban por el apilamiento de pequeños blo-
mono y bidimensional antes de evaluar el orden tridimen-
sional. A continunción introduciremos Jos conceptos de des- i
1
ques idénticos que el llamaba "moléculas integrales" (véase
orden estructural e imperfecciones (defectos). el estado l
metamíctico y amorfo. así como aspectos estructurales de las i
Fig. 1.4). Este concepto es esencialmente igual al de celdas
uniturias en la moderna cristalografía de rayos X. !1
..
macias.
Antes de analizar la periodicidad tridimensional de las
estructuras atómicas minerales. consideraremos urw vez rnüs
Una cstructur:l cristalina puede considerarse corno tiiW "í
n:pctición de un motivo o de un grupo de ütomos en una red
~
la afirmación de que la estructura interna de los minerales
o distribución periódica de puntos. Los diagmmas ordenados
está basada en una diurihución mómica ordenada. Esta afir-
que caracterizan Jos materiales crist:tlinos representan un es· ~
mación implica que un cierto átomo (o ion) est:í presente
exactamente en la misma localización estructural (atómica) tado energético inferior al que corresponde a Jos diagramas ·1
a través de una red atómica esencialmente infinita. Un átomo aleatorios. Intuitivamente una pared construida con ladrillos ¡i
1

en la misma posición atómica de una red significa que está cuidadosamente dispuestos constituye una configuración ·l
rodeado por una distribución idéntica de átomos vecinos a más estable y menos energética que una pared construida
través de una estructura formada por millones de celdas uni· con una distribución aleatoria de ladrillos idénticos (Fig.
tarias con dimensiones del orden de 5 a 20 angstroms 3.1 a). Los ladrillos de estas paredes pueden considerarse
(Á, equivalente de 0,5 a 2 nanómetros, nm). Este orden per- como el motivo y pueden reemplazarse por una coma, como
fecto está presente en cristales "ideales", de los cuales se indica la Fig. 3.1 !J. Esto muestra cómo un diagrama ordena·
muestran ej~mplos de estructura interna en las Figs. 1.12 y do se engendra por un motivo repetido en una secuencia re·
3.19. Sin eml:iargo, el microscopio electrónico de transmi- guiar de nuevas posiciones. Cualquier movimiento que sitúa
sión de alta resolución (HRTEM), con aumentos del orden el motivo original en coincidencia con el mismo motivo en
de x 1000000, ha demostrado que las distribuciones atómi- cualquier región del diagrama se considera una opemcití11.
cas al nivel de la celda unitaria (y por debajo de la misma) rvluchos de Jos dibujos de los papeles utilizados para recubrir
pueden desviarse considerablemente de la periodicidad cris- paredes. por ejemplo. están basados en un diagrmna bidi-
talina perfecta. Tales enormes aumentos, que permiten la re- mensional, en el cual el motivo (llores. puntos. tiguras) se
snlucirín de estructuras y átomos a nivel del ángstrom dist:m disponen en un diagrama regular geométrico. Otras distribu·
extraordinariamente de los correspondientes a las obscr\'a· citmes más abstractas y menos simétricas pueden encontrar-
ciones visuales de minerales (aumento X 1) y a los que ofrece se en algunas rnucstms de papel más moderno que poseen un
la microscopía óptica (aumentos del orden X 1000). Esto sig- diagrama mucho menos definido.
3.1 DIRECCIONES Y DISTANCIAS DE TRASLACIÓN 119

., -----;,-.,
,, ., .,
q
., ., ., .,
{al
., ., ., .,
1,1)

.,-.,
,, ., .,
r\ ., ., ., .,
iiJI
., ., ., .,
ihl
fiGURA J.l (,¡J Dos distribuciones bidimcnsionoles de lodrillos en
un.1 pared : uno ordenodo y otra m;is aleotorio . IIJJ Los cliogr.1mos de
l,1clrillos estlin represenlildos utilizc1ndo com01s como motivos.

3.1 DIRECCIONES Y DISTANCIAS DE TRASLACIÓN

Como ,·imos anlerionm:nte. un cristal es un súl ido homogé-


neo que posee un orrll'n illlemo lrirliltl<'ll.\'ionol de largo al-
..,
(;mcc. Tal ordenamiento es el resultado de la repctieitín de
motivos tlllitarios (unidades quínfi(;IS. por ejemplo. :iltlllll"
Je cobre) a través de traslaciones regulares entres dimensio- fiGURA 3.2 (,Jl t\lnclc.•lo hulmt'll'-IIJ11.11lllll t nmpont.•nlt•<t de> lr,l"'·'
r
( itln t1 y 1! form.111clo entr(' c;. j ,11\gulos de C)() lhl t\\ocfplo lmlimpnc;.uJ -
nes. El modelo tritlimcnsional es l!omox<;tll'rJ si los ;íngulos
nJI ron rumpom•nll'S el~ lr,,"l.tLHHl 11 y t~ fmm,111rlo entre -.í .ingulo.;,
y Jistancias que \'an desde un motivo a lm motivo~ que k l'll- < 11()'. le l f\..hufpfo tmlinlt'tll..llll\,11 e 01\ 10111porwnh•.; de lr;-p;f,n 11111 f 1, 1_,
Jean en una posiciún del modelo son los mismos en lmlas bs ~ 11. Ninguno rl1• fo., rornpwH·nlt• .. fnrm.1 .mgulo .. rll' •H r 11111 lo.; rt".. -

partes dclmisnH> )\'éase Fig ..1.21 1,1/lh'" , ~

La Fig. J.2u ilustra una red bidimensional tk llloti\'os


. ,, (comas). El orden en esta red puede expresarse en funcilin de
Jos traslat:ilmes (1 1 y 12 1 que forman entre sí 90°. Un diagra-
a 1Oangstrnms 1 (A. donde A= 1O q cm) porque ,:,¡a es la e'-
ma ;¡Jgo menos simétrico de motivos se muestra en la Fig.
cala de los radios itínicos en lm nistaks. Esto signiJ'ica que
J.2b. en donde la dircccitín1 1 es la misma que en la Fig. J.2n.
una dimcnsitin de lcm en un cn~tal cnntcndría apn"imada-
pero la !r;lslacitin 12 forma un <ingul;, < 900 con la traslat:ilÍn
mcnle lOO millones de tra>lat:ione~: ciertamente e' te mí mero
11• Esws dos ilustraciones pueden considerarse ct,mn una se-
puede nlllsiderarsc conw inlinito.
rie inlinita de cuerdas unitarias a In largo de la direcci<ín 11
A menudo es con\'l!niente ignorar la r.JI'Ina re:il de In~
4ue se repiten a través de una serie inl'inita de cuerdas idén-
motivos unitarios en un diagrama y concentrarse ~úlo en la
tic;¡s y pamlelas a lo lar!!o de la direccitin de traslacii\n h.
genmt:tría de las rcpeticinne' en .:1 espacio. Si elmnti\ n (co-
Las traslaciones marcada~s por 11 y 12 son vectores. -
mas en la Fig. 3.2) se 1eemplaza por puntos resulta un diagra-
Un diagrama ordenado tridimensional puede obtenerse
ma regular que se cnnnce con .:1 nombre de red. Utw recl es.
agregando adennís otra componente de traslaciún 11 1 ) en un
por tanto. 1111 t!iogmnw ilí¡>oléliro ele ¡lltnlo~ (o nodos) cado
plano distinto al fonnado por 11 y 12• (véase Fig. J .:icJ. Esto
1111o de los nwles f'OH'<' 1111 e111omo iclé11tico al de crwlquier
Ja lugar a un diagrama que es inlinitn en tres dimensiones.
En los cristales este diagrama no es c\;"·tmncntc inJ'inito.
aunque se considere así de un modo !!eneral. La ma!!nitud de 1 Lhun:u.Jn :1sí ~~~ hmwr Lh:l fisil'o su~L·o Am.h:rs Jon;.Js Angslr~im . 1X 14 -

las lrnslacioncs en los cristales inorg7ínicos es del o;dcn de 1 IH74.


}
) 120 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA

)
., ., --y

- -~

l.o¡

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) ")1~ ")1<! ")1~-- 1'

) LillL',l de rdbuill )

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00000 h,
--+-)'

)
)
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)
1•1
AAAAAA h;
-- r

FIGURA 3.3 ~ilas de objelos con diversos espaciados !J a lo largo ele una dirección ele lraslación y. ¡,,¡
Motivos asimétdcos regülarmente espaciados, coméis (asimétrico signiCica "sin ningún tipo ele simctríil"). (hJ
Oiseoio de volulas asin¡élricas. (e) Fila de molivos igualmenle esflaciaclos, en la cual una parle clclmolivu
) est;i relacionada con la -;Jtra por una línea de refle•ión (marcada por una carla línea enlre pares de mulivusl.
(d) Fila de esferas que pueden representar átomos, en una estruclurn. (el Fila de letraedros que flUeden repre-
) senlar complejos aniónicos, tales como grupos letraédricos SiS, ó GeO,.

otro pulllo (nodo) ti!'! diagrama. Una rt'clno tiene 1111 origt'll 1roms. La única J'orma en que eslas distancias pueden ser
t'specíjico, ya que puede desplazarse para/elamellfe a sí mis- visualizadas es por medio de un microscopio electrónico de
ma . ~S transmisión (véase Fig. 1. 12). Es muy importante, por tanto,
Una estructura cristalina tridimensional puede conside- darse cuenta de que la forma externa de un cristal, aunque es
) rarse como el resultado de traslaciones tridimensionales que la expresión de su estructura interna. carece de traslaciones.
actúan sobre motivos unitarios (las unidades químicas de la Los elementos de simetría. observables en el desarrollo de la
estructura). Las traslaciones que se dan dentro de tal estruc- forma externa de Jos cristales, carecen también de traslacio-
turu cristalina son extruordinariamente pequeñas (a escala nes.
atlimica) y no son visibles a simple vista. Los tamaños de es- Anali7aremos ahora sistemáticamente el estudio de las
las traslaciones se expresan en nanómetros ( 1o-7 cm) o ángs- redes, comenzando con las tilas monodimensionales.

)
3.1 DIRECCIONES Y DISTANCIAS DE TRASLACIÓN 121

~.A~ ~ ~ !J ~ ~ ~)'1

i ,,,
~

'~
~ !J-!J ~ ~y,

(,\1

~ ~
\~ ~ !J
1

~ !J ~

~ ~)',
1 \
,, .Y.!

b
m,,,~,-,--.,--.,--.,--.,---r

~
..

m"'\\_,_"J_"J
ill)

Fil~---.,--- . , - - , - - ")
FIGURA 3.4 (,1) Distribución ordenada
bidimensional de motivos mostrando tres
formas distintas para generar la red combi-
nando direcciones de traslación (x 1••Y,, .Y 1;
y1, y,l y distancias la 1, a, .•1 1; b 1, b,l. Estas
tres elecciones distintJs Heneran el mismo
"''
diagrama . (b) Otra elección de direcciones
y distancias de traslación. El ángulo que
forman las dos direcciones de x e y es y.
Esta distribución representa una red orde-
nada de motivos oblicua (y,o 90") bidimen-
sional (planar). (e) Una red planar basada
en la distribución de motivos en (b). Una
red, por definición, es de extensión infi-
nita, pero en las ilustraciones sólo pueden lcl
mostrarse porciones finitas. El paralelo-
gramo sombreado en (b) representa la uni-
dad básica más pequeña del modelo y una
celda unitaria en la red de (e).
122 CRISTAWGRAFfA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA

3.2 ORDEN MONOOIMENSIONAL (FILAS) E.ri.l'tc•n ~tí/o cmco reclt'\' fl/mw s porihles 1' clütilllas. Las
- - - -- - -
cinco ~on el resultado de repetir una fila (con di~tuncia de
Una secuencia de punto~ equi valentes (o motivos ) igualmen - traslw.:i1in /J u lo largo de la dirección y) a lo largo de J¡¡ di-
te espaciados a lo largo de una línea representa orden en una rección .r con la distancia de repetición a. Los cinco tipos de
dimensión y se llamajila (véase Fig. 3.3). En una tila la mag- red plana resultante~ dependen de la elección del ángulo y
nitud de la traslación unitaria (en este caso b) determina el (entre las direcciones .re y; es decir, si y= 90°. 60° o cual-
espaciado. El motivo, la unidad del diseño o el átomo locali- quier otro ángulo) y del tamaño de a respecto a !J (es decir,
zado en cada punto de la red determinan la última estructura. si a = h, o no). E~tas cinco redes, ilustradas en la Fig.. 3.5. re-
La Fig. 3.3 ilustra varias filas de objetos con diferentes espa- pre sentan las únic~~ formas pos ibles de distribución periódi-
ciados. b, a lo largo de una dirección definida, y , con moti v o~ ca de puntos en dos dimensiones.
dil'erentes. E~ta s fila s pueden encontrar~e en los bordes de En la Fig. 3.5a. la fila n• 1 está repetida indefinidamente
ilustraciones, papeles pintados, fri sos arquitectónicos y en por traslación a lo l;~rgo de la dirección .r. con distancia de
las e~tructura~ de materiales cristalinos. tr:L~Iaci1ín a. Aquí a es desigual a /J; el ángulo y no es 90" y
resulta una red oblicua (o c/ino-rec/) .
En la Fig. 3.5/J, la fila n• 1 est::í repetida indefinidamente
1
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS)
por traslaciones a lo largo de la dirección x. con distancia de j
El orden bidimensional es el resultado de tras lacione~ regu-
lares en dos direcciones distintas, designada~ .r e y. La Fig.
3.4a muestra una red ordenada bidimensional de motivos
tra~lación a. Aqu í a es distinto de !J; el ángulo r= 90• y re -
sulta una red primitii'O rectangular (orto-red) (primitil•a .<;ig-
nifica que los nodos tienen lugar sólo en lo~ vértices de la
celda unitaria elegida).
i
(comas) sobre la cual se indican varia~ ~erie s de ejes de co-
ordenadas x e y (los ejes a través de los cuales tienen lugar En la Fig. 3 .5t· la lila n• 1 está repetida indefinidamente
las traslaciones). Las unidades de la di~tancia de traslacitin por traslaciones a lo largo de la dirección .r con distancia de
se indican con las letras a (a 1, a 1 , etc.) y b (/> 1• b ~ . etc.).
tra~laci1in a, y con un ángulo y tal que co.~r= al2h . La red
rc~ult:1ntc c ~ tá dc.~cri ta cnnvencinnalmcntc en J'uncitin de
E~tos modelos tras lacionah:~ pueden dc sc ribir~e median-
te los vectore~ de traslación a y b , de magnitudes a y b, y los
ejes coordenados x e y a lo largo de los cuales se repiten las
dos direcciones ortogonales (x e y ' ) dando lugar al centrado
de la red dentro de In celda unitaria rectangular. Por ello se
denomina red rectwz¡:ular ce11trat!a (orto-red cetztmcla). La
1
1
traslaciones. El ángulo entre los ejes x e y se llama y.
mi sma distribucidn de nodos puede describirse por do~ vcc -
La Fig. 3.4b muestra cómo ~e produce un modelo regular
tore~ (a' y h'. en donde a'= h' y y,: 90°, 60" ti 120° ) origi -
h i dimcn~ional con dos espaciados dil'crentes (unidad de
n;~ndo una reclprimitil'll con J'ormu de diamante. E~t¡¡ OJlCÍIÍn
traslación a lo J¡¡rgo de la fila = b, unidad de traslacitin entre
de red primitiva se denomina red t!iamcmte. Cualquiera de
filas = a). Esta distribución es un conjunto oblicuo de comas,
estas dos opciones de celda unitaria (primitiva o no primitiva
pues se ha elegido un ángulo y entre las direcciones x e y que
[=centrada!. produce, al repetirse indefinidamente a lo largo
no e~ 90°, ni 60° ni 120• _ Para visualizar la red de motivo~
de dos direcciones, el diagrama de nodos de la Fig. 3.5c.
(comas) sin referencia a la forma del motivo, es una práctica
En la Fig. 3.5d. la lila n• 1 se repite indelinidamente por
común el reemplazar cada motivo por un punto (eliminando
traslaciones en la dirección .r, con una di.~tancia de traslación
así cualquier sentido de forma o simetría del motivo) y el co-
de a , tal que a= h (ó a 1 =a~ ) y y= 60°. Así resulta la llamada
nectar tales puntos (o nodos) por líneas. Esto crea una red bi - red hexagcmal (hexa-recl).
dimensional o red plana, como se indica en la Fig. 3.4c. Los En la Fig. 3.5e, la tila n• 1 se repite indefinidamente por
puntos regularmente espaciados (o nodos) representan las traslaciones en la dirección .r con una distancia de traslación
posiciones de los motivos, que en las estructuras químicas a, tal que a= b (ó a 1 = a 1 ) y y= 90°. Así se obtienen la lla-
pueden ser átomos, iones, moléculas o complejos iónicos. La mada red cuadrada (tetra-red).
unidad básica más pequeña en el modelo bidimensional de la Las unidades de repetición más pequeñas de estas redes
Fig. 3.4c es la del paralelogramo .'o m breado; en general se la diseñan las celdas unitarias (sombreadas en la Fig. 3.5). Este
llama celda unitaria. Si esta celda unitaria se repite indetini- di seño varía desde un paralelogramo !Fig. 3.5a) y dos tipos
damcnte mediante traslaciones a y b a lo largo de las direc- de rc•ctc ín.~rlio ( Fig~ . 3.5/> y e) hasta la.~ formas de un ditrmmr-
ciones x e y, resulta la distribución indicada en la Fig. 3.4b y te (Fig. 3.5c), un mmbo (Fig. 3.5d) y un cuaclrculo (Fig.
la red de la Fig. 3.4c. 3.5e) . En la Fig. 3.5c ~e presenta una opción entre dos celdas
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 123

1_
R•d oblicuo 1 1-·
Ori ~ ~ n
Filo 1
"""
yoc: 90=- -¡ -· .-
1

_.-,

1
1
1
. - ·, -

'·" p2

Red rectangular 1 1 1
Jr ~~b90' -----·---·-
i/JI
-·---·--·-
1 1 1

-·---·--·-1
1
1
1
1 1
p2mm

b'
Ongen

·'f=Y
. '
Red
~~~\~~~~l<~r
l OS
1
·' -•-r--•-r--•-
y - 2ij
1

-t--•--+--•--t-
1 1 1

l cl
.loe: b -·-+--·-+--·-
-+--·--+--·--+-
Red de _, ---1..- ,___!_.-
diamante 1 1 1 1 1
,,· = h' c2mm
y'~ 'Jfl". hCP ,
o 120 01
Ongen

Red heugonal
,, _ h lo ol¡ • •J ~l
ys hW
Fil.¡ l
lril

FICURA 3.5 Desarrollo de las cinco dis-


linlas redes planas por la repelición indefi-
nida de una fila la lo largo de la dirección Ongcn
y, con la dislancia de lraslación especíCica
bi según la dirección 'con la dislancia de Filo 1
repelición a; y es el ángulo que forman "e
-'+--- 1 ---~-
y. El conlenido de simelrla lolal de cada
una de las opciones de celda unilaria
viene expresado en la columna que eslá !el
• •
R•d cuodroda
~;;o'~ ·'•=·l,) IX1XI
• -----~-----

IXIXI
más a la derecha. los ejes de rolación se
represenlan con símbolos eslándar, los pla-
nos de simelria por lineas anchas y las
lineas de deslizamienlo por lineas de ya- "1
·---·-
-~--- 1 1'

zas. p4mm
;,V.·
)
124 CRISTALOCRAFIA: ORDEN INTERNO Y SIMETRIA
)

) .•
.•
)

1 ·---'---·---~---·
ibl

1
r--T- -·-H-
1

t- -f- + -t-
f--f- -1- +
1

(e) 1<11

)
)
)
lel
)
) m
fiGURA J.G(a) y (b) representan muros de ladrillos; (e) a (1) son distribuciones posibles de b,,lclosas o azule-
) ¡os. En cada caso los motivos originales !ladrillos o baldosas) están reemplazados en parte por puntos de la red
(nodos). Cuando estos se conectan entre sí, se visualiza la forma de la red. Estas formas son:¡,,¡ red rectangular;
)!¡,¡ red rectangular centrada o red en rliamante; (e) red oblicua; (r/1 red cuadrada; (e) red hexaJ\onal; y (1) red
hexagonal icen un ~oda centrado) o red rómbica no centrada.
)
)
unitarias de diferente tamaño y forma. La o¡rción preferible taria sombreada en la columna vertical de redes, al lado
) es la rectangular (centrada y más ancha) por la ortogonalidad izquierdo de la figura, está ampliada a la derecha para ilus-
) de su forma (ortogonal significa "ángulos rectos o perpendi- trar la distribución de los elementos de simetría en una cel-
culares") y porque las líneas de simetría del modelo son pa- da unitaria de cada uno de los modelos. Las localizaciones
J ralelas a las direcciones axiales de la celda unitaria. De las de los diversos ejes de simetría de rotación (2, 3, 4 y 6) per-
diversas opciones de celdas unitarias en la Fig. 3.5, sólo una pendiculares a la página se indican con los símbolos están-
) contiene un nodo central; a saber, la red rectangular cemra- dar introducidos en el Capítulo 2. Las localizaciones de los
\ da. Todas las demás opciones contienen nodos sólo en los planos de simetría perpendiculares a la página se represen-
\ ) vértices y se denominan redes primitivas (por ej. red primi- tan por líneas anchas negras. Recuérdese, sin embargo, que
)tiva oblicua, etc.) no existen ejes o planos de simetría en el plano de la página
1 Las cinco redes planas distintas de la Fig. 3.5 deberían (es decir, paralelo a la página). En las redes de las Figs. 3.5d
) dibujarse extendiéndose indefinidamente. Sin embargo, las y e, las líneas de trazos representan líneas de desplazamien-
limitaciones de tamaño de la ilustración restringen el núme- to que son una combinación de una traslación y una re-
)
ro de puntos (o nodos) que pueden mostrarse. La celda u ni- flexión.
)
)
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 125

b 1
"¡ eje bin.1rio
J L/ per, r.,cndicul;u
pii~m.,
b
D ______d. -tt~ ,,,
l l1íí

{]~ ,,
1
b JL Jl./
J L J tL
,+7"-------it í
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JL
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/ 1
1

~~---t---]~í~
1
1
)L 1
1
1
JL

JL
J 1u J L
") í b .f(~::::---~., .. í -
"lí "lí ")í

FIGURA 3.7 Uno dislribución regular de nodos puede generarse FIGURA 3.8 Elección aiJernaJiv.1 ele celdas unilarias en el dibu1o de
por la repelición infinila de diversas opciones de celdas unilarias (A. un papel pinlado. El molivo del dibujo conli<Jne simelría 2mm.
B. C. D. E o F) a lo (,,~o ci<J clos veclores a y h.

El contenido de simetría de cada tipo de red es semejante modelo, es la celda unitaria B. Los espaciados y el ¡Íngulo
al introducido en el Capítulo 2. Sin embargo, el valor de cada son los mismos que en A. Es tambiél) una celda unitaria obli-
simetría viene precedido por la letra p (primitiva) o e (cen- cua y primitiva. Una tercera opción, designada C, es también
trada) para indicar la opción de red correspondiente. primitiva y oblicua. pero con a 1 = a2 y con un ángulo subten-
En nuestra vida diaria es fácil encontrarnos con estructu- dido diferente. Todas las demás opciones, D, E y F son cel-
ras ordenadas. Por ejemplo, las paredes de ladrillos o azule- das unitarias no primi1i1•as o nuíltiples, pues cada una de
jos pueden considerarse como el resultado de repetir un ellas, además de formar parte de cada uno de los cuatro
motivo (por ejemplo, un ladrillo o un azulejo) a lo largo de nodos vértices (un total de un nodo por celda), contiene un
dos diferentes direcciones de traslaci6n (1 1 y 12 ) paralelas a la nodo más por celda unitaria. En Del nodo adicional está cen-
pared. La Fig. 3.6 muestra algunos ejemplos, así como los ti- trado (el!!da unitaria centrada) y en E y F está formado por
pos de red y opciones de celdas unitarias. Los recubrimien- dos medios nodos sobre dos de los lados. Generalmente, la
tos bidimensionales de una pared (o suelo) por baldosas celda unitaria más pequeña (por ej. A, 8 oC) o una celda uni-
pueden llamarse mosaicos. taria centrada y ortogonal (por ej. D) serían las opciones más
En este momento conviene indicar que un observador apropiadas.
puede establecer cierto número de opciones sobre la celda La Fig. 3.8 ilustra como un diseñador de papel pintado
unitaria. una vez establecida la distribución reticular de mo- utiliza los conceptos de simetría y traslación en la repetición
tivos. La Fig. 3. 7 muestra una distribución regular de nodos de un motivo. Cada motivo de este dibujo contiene un eje bi-
originalmente generada por las dos direcciones vectoriales a nario perpendicular a la página y dos líneas de reflexión (m)
y by el ángulo y. como se indica en la celda unitaria oblicua perpendiculares entre si (~imetría de grupos puntuales planar
primitiva marcada con la letra A. Otra opci6n de celda unita- 2 mm). El diagrama de los motivos puede describirse me-
ria. que a través de una repetición infinita a lo largo de dos diante una unidad primiti1•a oblicua, descrita por los ejes a 1
vectores en el plano de la página habría generado el mismo y b, pero la opción más apropiada, debido al contenido de si-
126 CRISTALOGRAF(A: ORDEN INTERNO Y 5/METRfA

Combinando u = 1111 y u = 2t cos a resul~


1111 = 21 cosa, es decir, cosa= 111/2
en donde 111 es un número entero. Esto conduce a restriccio-
nes en las soluciones posibles para el ángulo de rotación a.
Para 111 = 2
11112 = 1, a= oo ó 360°
Para111= 1,
11112 = 1/2, a= 60o
Para 111 =O,
111/2 = O, a = 90°

F Para 111 = -1,
FIGURA 3.9 Motivos separados por traslación (ti y un po~ible eje 11112 = -1/2, a= 120°
de rotación, perpendicular a la figura en cada uno de los mot1vos uni-
Para 111 = -2,
tarios. En el motivo B se muestra un eje de rotación.
111/2 = -1, a= 180°
Cualquier otro valor entero de 111 da lugar a soluciones de
metría 2111111 de los motivos, sería una celda unitaria centrada
cosa mayores o menores que± l . las cuales son imposibles.
rectangular con los ejes a2 y b. Para restringir las posibles
Otros ángulos de rotación producen valores no enteros de m.
opciones de celdas unitarias se han establecido diversas re-
Por ejemplo, un eje de rotación de orden 5 exigiría un ángulo
glas en modelos tridimensionales (véase pág. 134 ).
de rotación de 72°. Esto conduce a un valor de cos 72° =
0.30902. Este número no puede ser igual a 111/2, en donde 111
3.3.1 Restricciones del ángulo de rotación
debe ser un número entero. Por tanto, un eje de rotucitin de
Una vez introducidos los conceptos de distribuciones orde- orden 5 no es posible en una estructura ordenada cristalina.
nadas bidimensionales y redes planadas, podemos evaluar Sin embargo. la simetría de orden 5 aparece con cierta fre-
geométricamente por qué ciertos ejes de. rotación so~ ?osi- cuencia en el mundo biológico (por ej. en la distribución de
bies y otros, en cambio, no lo son (por eJemplo, rotac10n de pétalos en la flor del geranio).
orden 5). La Fig. 3.9 ilustra las restricciones geométricas so-
bre Jos ejes de rotación en distribuciones ordenadas que tam- 3.3.2 Contenido de simetría de los motivos planarios
bién contienen , traslaciones. Si los motivos unitarios, Los motivos bidimensionales, como por ejemplo los diseños
representados por puntos gruesos en la Fig. 3.9 forman parte de Jos papeles pintados. tejidos estampados, mosaicos de ce-.
de una distribución ordenada, entonces las distancias AB y rámica, etc. pueden exhibir contenidos de simetría muy va-
BC deben ser iguales. Si el motivo en B contiene un eje de riables. Sin embargo, como tales motivos están impresos, por
rotación con el eje l. al plano de la figura, entonces las tras- ejemplo, sobre un lado de un papel (con el otro lado general-
laciones requieren ejes similares en A y en C. Además, si los mente en blanco), no existen elementos de simetría en el pla-
puntos D, E, F y G están relacionados con B por una rota- no del mismo. Es decir, no existe un plano de simetría
ción, entonces BC = BD =BE= BF = BG =t. Esto significa
paralelo al papel ni ejes de simetría de rotación paralelos al
también que la distancia ED que está sobre una línea paralela plano. Sin embargo, pueden existir un cierto número de ele-
a AC debe ser igual a ABo un múltiplo de ésta. En otras pa-
mentos de simetría perpendiculares al plano del dibujo. Tales
labras, ED =u= mt, en donde m= entero. Si la rotación que son las líneas de simetría (m) (en modelos tridimensionales
relaciona A, F, G, C, D y E corresponde a un ángulo a, son las m se refieren a planos de simetría: en modelos bidimen-
válidas las siguientes relaciones geométricas: sionales. a líneas de simetría: sus operaciones de reflexión
cns a=xlt y tmnbién x = i El) = i 11 son equivalentes) y los ejes de rnt:ICilín (l. 2. 3. 4 y 6). Aun-
que es posible crear un motivo unitario independiente con
:. cos a= ~11ft= ul2t ejes de rotación de orden 5, JI ó superior, el contenido de si-
: . 21 cosa= u metría de los motivos unitarios que forman parte de una dis-
-- .1

3.3 ORDEN BIDIMENSIONAl (REDES PlANAS) 127

~
1

2 m 2m m

4 4mm 3

FIGURA 3.1 O Cnnlcnidu de simelria de nmlivos bidi·


mens:onales. lils localizaciones ele las líneas de simc-
lria !mi vienen indicad11s por líneas continuas y los ejes
de rolilCidn por los simbolus estáncl;u. 3m 6 6mm

tribución repetitiva y ordenada (cristalina) corresponde sólo Ji nas). Los números se refieren a las rotaciones alrededor de
a uno de cada cinco ejes de rotación ( 1, 2, 3, 4 y 6). Existen un punto. Las m se refieren a las líneas de retlexión. Las m
sólo diez posibles contenidos de simetría en motivos bidi- en 2m m y 3m y la primera m en 4mm y 6mm se refieren a las
mensionales que, mediante una traslación regular, pueden líneas de retlexión coincidentes con las direcciones axiales.
llegar a formar parte de modelos ordenados bidimensionales. Estas líneas forman entre sí ángulos rectos en distribuciones
Estos se muestran en la Fig. 3. 1O. Las letras úe esta figura se ortogonales y ángulos de 120° en los modelos senario y ter-
refieren a la simetría rotacional (perpendicular a la página) nario. Así en 4mm, la primera m se refiere a dos líneas de re-
propia del dibujo, y la m indica la localización de las líneas tlexión que forman entre sí un ángulo recto (Fig. 3.1 0). La
·ue simetría en distintas direcciones; los símbolos gráficos segunda m en 4mm y 6mm se refiere a las líneas de retlexión
son los mismos que los utilizados en el Capítulo 2. Estos diez intermedias, que en 4mm forman 45° con la primera serie de
mntenidos distintos de simetría representan la simetría alre- líneas y en 6mm forman con éstas ángulos de 30°. Los diez J
dedor de un punto central (estacionario) y se denominan los grupos puntuales planarios mostrados en la Fig. 3.1 O son los ,r
die~ grupos puillua/es planarios. Existen diez porque cada análogos bidimensionales a las 32 clases cristalinas tridi-
uno de los seis elementos de simetría, 1, 2, 3, 4, 6 y m puede mensionales (grupos puntuales) tratados en el Capítulo 2.
tener lugar individualmente y los otros cuatro se deben a po-
sibles combinaciones de simetría mtucional y planos de si- 3.3.3 Contenido de simetría de las redes planarias
metría como en 2mm, 3m, 4mm y 6111111. El signilir.:ado de
es1os símbolos o grupos de símbolos es el mismo que el que Las distribuciones de nodos (o puntos reticulures) en las cin-
'e abordó en el Capítulo 2 para la notación (internacional) de co redes planadas retlejan varios elementos de simetría, tal
Hermann-Mauguin de los grupos puntuales (o clases crista- como se indica en la Fig. 3.5. En la Fig. 3.11 se muestran
)
128 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRfA

)
-;;----7
c.. c..
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) 1

)
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/ -> ¡ .-,
- - - - --;
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1 1 1 1 1 1
1 1 1 1 1 1
L- - - -- - -..L.- - - - - - - . J L--- -- --~-------~

lal ibi

pl p2
)' ~

) r¡
( C) lrli
p2 p2
)
~ " ...___ ___ ... ~

"
_, r¡ ...---- ----.... _, r¡

) •
) FIGURA 3.11 Ejemplos de elementos de
simetrf~ rotacional compatibles con un~
red oblicua primitiva (de a a dJ y una red
) cu~drada primitiva (e y 1). Véase texto para
su explicación. lt'l p4

)
ilustraciones de la simetría completa de algunos de los tipos ó 360°) es compatible con este modelo; las líneas de
de red. Esta ilustración muestra las distribuciones de motivos tampoco existen. Como la red es primitiva (p) y contiene
y elementos de simetría compatibles con tipos seleccionados simetría rotacional de orden 1 ( 1) se representa por p l. La
) de redes. En la Fig. 3.lla se muestra una celda oblicua pri- gura 3.llb muestra la misma red que en a, pero ahora
J mitiva basada en una distribución regular de comas. Ningún
eje de rotación excepto el 1 (equivalente a una rotación de oo
senta la repetición de dos comas relacionadas por
rotación binaria. Sin embargo, es una celda unitaria
)
)
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 129

primitiva y cmece de línea.~ de ~imetrí<L Se uescribe por ¡i2. l


En la Fig. 3.11 c. que es un dibujo ampliado de la celda uni- 1
l~lria de la Fig. 3.11 h. se muestran todas las posibles localiza- 1
~ ~ 1 ~
ciones ue la~ rotaciones binarias. Estas rotuciones en los
nodo~ ue lo~ vértice!'> ~nn prohahlcmcntc obvi as. Sin embar- ~ . ·-···-.. +}2
go. exi!'>tcn otras. a mitau uc camino de cada una uc la~ ari,tas ~ ~ .l ......-. ~
de la celua y en el mismo centro ue la celua. La Fig. 3.11 e
muestra. mediante líneas ue trazos. ctimo se relacionan algu -
na~ de las comas con estas rotaciones binarias. Un método
e~tándar (por ej. en lnlematimwl Tablesfor X-my C!:\'s/llllo-
~
I ~
~
:t
1
1
~

~ 1
gmplry. vol 1) representa el contenido total de simetría de una 1
red. tal como ¡¡2. sin referencia a motivos unitarios. Esto se Pl<mo de Lfn eJ de
coml.'lrfil desl 1z;m11ento
muestra en la Fig. 3. llc/. Una opción de red cuaurada, como lml
la de la Fig. 3.lle, conti~ne puntos de rotación cuaternaria.
no sólo en los nodo~ de los vértice.~. ~in o tamhién otro punto
(oll
"''
~~
de rotación cuaternaria en el centro si la distrihución de co-
ma,, (como motivo') se evalúa cuidadosamente. Ademüs
e.~isten rotaciones binarias en los centros de los lado' del cua-

-----~· ·--¡
. orado. El contenido total de .,imetría de esta red cuauraua pri-
mitiva. designada p4. es tal como se mue!'>tra en la Fig. 3.11{.
En la Fig. 3.3 se indicaha que las líneas de reflexión (lí- (:' -- ---or~! ~ •
l •
l 1

--·w:+--J~
neas ue 'imctría. //1) son compatibles con cuatro de los cinco 1 ~ ~~·

(' -- ---l , ")


-,J---t·.1.--
tipos de rede~ planarias (no hay reflexiones en la red obli-
l ,.
cua). La simetría planar se ahord6 en el Capítulo 2. ptÍg. 23.
Como aquí tratamos el contenido de simetría ue reucs hidi-
. men,ionales que poseen elementos tra~lacionalcs. uchcnllJ!'> ·~' -- - --1
- 1

~ -·-L----
'- lúmhién analizar las posibles combinaciones de reflexión y
: traslación. Tal opemci6n combinada (m + traslacilín) se ue- f' ~ 0\00 d~

nomina operacirí11 ele desli:amienlo, línea ele cle~li:.ami<•mo rh.•sl1z.,•1ucnto ~codc•


chu;lizilm ll'lll<
o re/le.1itín pnr cle.~lbrmiemo . Una rellexi!ln cnn ue.~linl­ I<J I r~
miento ua lugar a que un motivo se rctleje a través de una lí-
FIGURA 3.12 Simelría e•peculor y pl.1nos ele clesli7.amienlo. (.1) Di•·
n~a de rellexión y se traslade paralelamente a la misma. Ln
trihución bidimensional de un motivo asimétrico con un espaciado dP
Fig. 3.12 muestrn cómo los motivos unitarios vienen relacio- r relacionado con una línea de reCiexión o un pletno de simetrí.1 per·
nados con una línea (o plano) de de~lizamiento que tiene un ;~ pendicular a 1.1 página . tiJI Esquema bidimensional de los motivos f]lle
componente ue traslacilÍn 112. sienuo 1 la traslacilÍn. paralclu sP rel01cionom, i1 través rle una lítwJ de clcsl izilmicnto, con unil com-
al plano de deslizamiento. mtÍs corta. ponente de dcsliz.1micnto, //2. le) E"tuema tridimcll'iunal de un
plano de deslizamiento con la con1ponentc de deslizan11en1o t/1. lEn
La consideracilÍn de los diez grupos biuimensionales los esquemas. las líneas de refl~xión y las troza• ele los planos de
lplanarios) (Fig. 3.10). en conjunci<in con las cinco redes simctrí¡¡ pcrpt'ncliculares a la ptígin.1 se represcnliln con líneas conl l-
planas (Fig. 3.5) y la posibilidad ue rellexiones ue desliza- nuas; l.1s líneas ele deslinmiento y las trazas ele los planos de de•lizo·
miento (g). además de (o en lugar ue) posibles retlexiones en mienlo perpendiculares a lit páHina se indican con las líneac; de
planos de simetría (m) conduce a los llamados grupos plana- trJ7os). lrli Huellas humanilS mostrando lii reiJción de motivos (hue·
IIJs ele los pJsos) con una linea de desplazamiento. Componente de
ríos bidimensionales. deslizamiento 111.

3.3.4 Grupos planarios bidimensionales


Lo~ grupos planarios bidimensionales representan la repeti- po~ible multiplicidad (p. primitivo; e, centrado) de los tipos
ción infinita de motivo.~ snhre un plano. En la evaluación ue de red planar. También debemos tener en cuenta los grupos
e~to~ grupos bidimensionales nos interes:m especialmente puntuales exentos de traslaciones (2. 3. 4. 6. m. 2mm, 3m.
la~ fomms (oblicua. rectangular, hexagonal o cuadrada) y la 4mm y 6mm) y su compatibiliuad con los tipos de red (véase
130 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETR ÍA

'
~~--------------~ ~
'
l ,rt pm

k:"
~-----------' (.
~

FIGURA 3.13 Ejemplos de simelrio espe-


~ '
~
----------------
cular y clc deslizamiento compatibles con
un tipo de red rectongular (o, b, el y uno
red cuodrado (cf). 'En lo columna izquierdo
lltl
'
~
----------------
~e muestra la forma de lil celda umtari.1 y

'
(.
la distribución de los motivos respecto al
e<quema de lo celda unitaria. En la ~ ~
t olumn.1 dcrcchil . ; e ofrece sU lo lll distribu·
c1ún de los elementos de simetría rcspt•Lio
al esquema ele /01 celdt1 unitaria . LJs direc-
ciones cristalogr~frcas vienen indicildtls
por los ejes \ e y. Las (meas de simetri.l (m)
se represent;m con líne.1s continu,v; grue-
"il" y la e; linea<; clt• clc"ilizamil'nlo (g) ton
lfrwas ciP tril7nlii Lo'i ejt•s eh• rol,ll iün se
mdican mediante los simholo"i cstjncJ.u
,,
(véase TJblos 2.7 y 3.3).
(a) Celda rectangular primitiva con líneas
de simetría paralelas al eje y.
ibl Celda rectangular centrada . La combi-
nación de líneas de simetría y centrado
nroduce líneas de dcslizilmiento ptlra-

.
lelas e intercalodas con las de simetria.
' '.>--,
__,
lcl Celda rectangular -primitiva con líneas

,
de deslizamiento paralelas ol eje y.
idl En el dibujo de la izquierda se muestra r...~ "t.J ', r...~ "t.)
la localización de una de los cuatro '
e-_, ' ',

XX
posibles líneas diagonales de desliza-
miento sobre la base de la distribución
1!-r, ra_, e...,
de grupos de motivos. En el dibujo de 'x
la derecha la simetría total de esta dis- ''
tribución planar consta de rotaciones ldi ''

.XX.
cuaternarias en los vértices y en el cen- 1 • 1 p4mm
tro de f~ celd;¡ ; rot"ciones binilrifiS en '' '
los centro> de las aristas; líneas de ';--.,
simetría poralelas a los dos ejes ·'e )'; ..,~
"-> r...~ "t.) '
líneils de sime\riL1 en IJs dus posiciones
di.1gonales; y líneas de cleslizarnienlo
e-, e...,
',
intercaladas con las líneas de simetría
diagonales.
ra_, e..., ~
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 13 1

¡
,.
i


·--·--·
1
• •
1
p1

---------------1
·--·--· ·---·---·
1 1
p2

1
pm

1 1
[
--------------- • • •
- -- - - ----------
•1 1

1

.. .. ..
(/11 p.!mm

•'
1
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1
• •--+--------+---/
1
• • •r--~---+• --+--~•
•:'
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1
•'
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• •

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fiGURA l . 14 Re pre!'l er11.1CÍ ÚI1 ~r.Hi c u rie l l n nl ellldo de SllllC'IrÍ.1 dP loo; 17 grupo~ rliln.:m n c; L lS lineJS g rll l'SílS c onlinu il c; }'
,1s line.1o; de trazos represen1.1n rt'c;pt•ctívamt•nle planos de c;¡metri.l r líne,lS ele desll7.1nuenln. per¡JC"nd icu l.lre'i a la póigll'ltl.
132 CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA

Fig. :u 1). a~í t:umu la pusihle prco,cnda de rellcxiunes de


) TABLA 3.1 Grupos puntuales bidimensionales y
tlesliwmiento (g) en lugar de (o atlermís de) posibles re- espaciales•
flexiones en planos de simetría (m).
Como ya hemos analizado ejemplos de combinaciones Red Grupo puntual
de tipos de red con grupos puntuales planarios (por ej . 1' l. ¡¡2
Ohlkua1• 1'1
y ¡J4 en la Fig. 3.11 ), nos referiremos ahora a las combina-
t: iones de tipos de red (¡J á e) y 111 6 g. Estos elementos de si- p2
metría .~on comp:uibles con cu:llro de las cinco redes
Rcct:tngular f' y e J'lll
planarias: una red oblicua es la única que 110 ¡nu!cl<' adaptarse
l't:
a e.~tas operaciones. La Fig. 3. 13 nnrestra ejemplos de una "' ',,
red rectangular (primitiva. así como centrada) que cunticne
2m 111 JI::!Jl/111
operaciones 111 á g (o ambas) y un ejemplo de red cuadrada
¡J::!III ,t:
que contienen ambas operuciones. 111 y g. Jl~g e:
A fin de deducir todos los grupos planarios bidimensio- l' 2m m
nales debemos considerar sistenuíticamente todas las combi-
Cuadrada/' ,.~
naciones posibles de tipos de red con elemento~ de simetría
(u agnrpamicntt" de elcmcntu~) pcnni.~iblc~. Cumu ya hc- ... ,, 1'-'111,
mn> visto ( Figs. :1.11 a y b) para urw t:clda ublit:ua. o,úlo \011 11 -Jt:llt

apropiado~''' y p2. Para una celda rectangular tcncmo~ otra~


t''
opciones de elementos de simetría (m y g), así como la op- 3m ¡•Jml •
cilin de una celd:t primitiva (p) o centrada (e). Por ej~:mplo. vJimt
para el grupo puntual111 serían posibles los grupos planarins
bidimen~ionale~ pm. pg, cm y cg. De igual modo. para 2111111
podríamos considerar como opciones de grupos planario~ bi- llmm
dimensionales permisibles los siguientes: ¡mrm, cl/1111. ¡mrg,
pgg. cmg y cgg. Cuando observamos una tabulaciiÍn de todos y K Luu .. d.lll!. !:ch .: Symmctry (imu¡" lmt.:rn.JIIIIIl.ll Unum ul Cr)
los grupos planurios bidimensionales compatible~ con la~ si- t\. } nn~..h l'rc"'· n~nningh;un.ln~l:th:rr..t.

metrías de los grupos puntuales 111 y 2m m ( véa'e Tabla 3.1 ).


resulta que sólo tienen lugar siete de las die7. posibilidades
que hemos espccilicado untcrinrmcnte . La Tahla 3.1 rclado-
nu los 17 grupos planarios bidimensionales posibles. La ra-
zón de este número relativamente pequeño de grupo~ es el
hecho de que no todas las combinaciones conducen a nuevos
o diferentes grupos puntuales. Además. la interaccitín de la
~imetría del motivo (grupo puntual planar) con la simetría de
·'•
los diversas redes planas afecta el contenido de simetría re-
sultm:He global del modelo planar. El modelo linal exhibe la
~imetría de la red cuando los elementos de s imetría del mo-
tivo están alineados con los elementos de ~imetría corres-
pondiente de la red. Si el motivo tiene menos simetría que la
red, el modelo expresará el menor grado de simetría del mo-
tivo con los elementos de ,simetría de éste alineados con lo~
,,, - '' 1
correspondientes elementos de simetría de la red. La Fig.
:1.14 ilustra los 17 modelos planarios posibles (llamados gru- h,l,tcn ttn .. ~ nlfl4'" da,lmtu' p:m1 ,,_,,,,¡ \ ¡ r11m . Amhm: pmccn d 1
11) pm plmmrios). En las llll<'l'llllliollal7'trilles)iu· X-my Cl'\'.1 /a - lllllfl 1111,, hll:tl •l"· ''"'' lrt.l ~ ¡,,nn:t '\m t.'llti'-U~t•. l:t lrtt..rlilil~llllt ""''"'"'"""->'
) 1/ogm¡Jlry. vol. 1, pág. 57-72 pueden encontrar.~e con m:í~
detalle las ilustraciones de cada uno de estos grupos plana-
"le lm. ,,n,t.a.' , lt,: l,,, . . d,J.,,fth.:tuud.,,¡w•r ti\:!'< cy.: .. ,,,, '' : y ••d di lu:u:u .\11 en
dtJo. gntpn.. hlJ''"'' (;¡,JinL':I .. d~.: .. imc111;1 l'II ..C\...111 \..'1 .m~ululh: htr L'nnc
.1n .. t,1 .. 1..h: l.1lch.Ja. L:llJ'' 1m 1.1~ lin.:a' .J.: rclkmin L.tiiiiCI.Jcn ~~~~~la~ ,¡rb.t.l' t1c
ríos bidimensionales. t:c i.Ju.
111
r---------------------------
)
3.3 ORDEN BIDIMENSIONAL (REDES PLANAS) 133

fhl P,ijaros y pt>rl>s

(r/1 llo¡.1 tll• ,tn l' dl'l Cw.ul.i

fiGURA 3.15 llu~tr;,ciün dt~ lo1 simelrill ele grupoc:¡ p\an.1fiO"i hulinwn,ionalt•' l'll <.hllliJOS J)llriodicos. (,¡J y (hl l''ifoin copiólrlus
de iluslraciones (l,ímin.ts IJ y 1 rc~pl•Liiv.mll'nll'l dP 1\.t. C. E'tdwr. puhiH ,uf,1, por C.uolirll' 11. f.w\,lrCill,l\'ry IH'tlse lislól de
tNI.'renciJS). copyright lÜ 1'1h2 y llJf, 1, rL''i(lCt tivl'lllll:'I11L'. M. (. [..,tllL'r/Corclon Art. [1a,un 1tol.mcl.t. (t.) y (e/) ~011 <. upi.lS de
Fr;mc;ois Brisse en su puhl :caciún titulo1dJ "Ll Symetric biclinwn'iionellt• l'l lt• C.1n.1CIJ · (\ l',p;c listil dt• re(ercnci,v; al (lllal cid
<. .lpltuloJ. los p,rupos pl.:manos b idimcn~um.lh.•c:¡ reprec;entJdo' por l,p; ¡)ur.,tr.lcionrs son l.tt pi , lhl p2, le) p¡..: y (rh p4¡..:m.

Ya se ha mencionado (véase Fig. 3.6 ) que el recubri - Gabriel/e Donnay) cnn,lituían un excelente marcrial p:1ra /¡¡en ·
miento bidimensional de una pared con baldosas puede re- "cñanza úe los principio~ tlc !<iimelrf:t. E.'itos diugr:mw"i 'nn "iU -
presentar diversos modelos Je los 17 grupos plano~ Iicienlcmcnlc enmplicadoo; para ilu~lrar claramcnlc ""
hiJimensionales. El :lrlisra gnílico llolanJes M. C. Esc:her ha cnnceprno; báo;icoo; ue lrm.laci<ín y otras o;imclrías. 4ue suelen ~cr
cnnru"" en lao; enmaraiiauas tJi,ll'ibucionco; UC pequcíioo; círcu-
realizado dibujo~ aní~ticns. frecuentemente complic:¡Jo~.
lo' tlue .o;imulan ütnmno;, dibujado.; 'obre h1 pi7arra pnr prnlc,ll-
cnmbimmJo Ji.~eiio~ Je peces. hombres a caballo y p:ijarn~. rc!-i de Jn, cur,os Uc c:ri"italngrafia. Por otro laUu. la mayor parte
E.~ros dibujos han sido recopilados por Carnline H. MacGi - tle "" úio;cíins nn prc>enran tlenmsiatJa, dilkultaúe' para d
llaiTy en un libro rirulaJo Fwl/ll.ry 11111/ Simmelry: 1'l1e ¡Jerin- alumnn principianre".
dic Drcnriugs o{ M. C. Escher (Harry N. Abnuns. Ncw York.
El esruJianre interesado. tanto en el aspecto cientítico
1976). En la Fig. 3.15 reproducimos Jos Je los dibujos Je
corno el estético Je los moJel os periódicos bidimensionales.
E'Cher. lomados Je ese libro. A c:onrinuacitin ~e reprnJuce
puede consultar el libro de M:rcGilla vry. así corno otros li-
un breve pasaje Je la introJucciün Jelmismo (pág. IX):
bros sobre M. c ~ Escher. relac ionaJoo; en la sección Je ref"e-
"Varios científicos 4uc asistieron a c~ra Reunui n (V Cnngrc~.¡o rencias bibliográficas Je e~le capítulo. Cualquiera de estos
de la Unión Inrcrn:Jcionul u~ Crio;rulngral ía. Cmnbriuge. lngla- libros puede localizarse en las biblioteca..; de arte o arquitec-
rerra. 1960) pensaron 4UC los uibujos p~rilidicos de Eseher (cx- tura. La Fig. 3.15 contiene también ilustraciones adaptadas
pu~'tos en la mi~ma reunión por loo; crisraltigral"us J. D. H. y Je Jos Je los 13 diseños Je Frant;ois Brisse ( 1981) que este
13~ CRISTALOGRAFÍA: ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA

aulnr preparó e.~pecialmenle para el XII Congreso de la


Unitín lnlernacinnal de CriS!alografía. que IUvo lugar en
Ollawa. Canad•í. en 19R l .
La di slribuci!Ín de molivo~ de la~ cualro iluslraciones d.:
l:t Fig. 3. 15 reprcsenlan cualrn de lo~ 17 grupo~ plano' bidi-
mens ionales (de lo~ que se hace la relación) expues!Os en la
Tabla 3. 1 e iluslrados en la Fig. 3. 14. El mejor mé!odo para
que el es!Udianle e valúe la forma y Wmniio de la celda unila-
ria. así como el conlenido de ~imclrÍ¡t de un dibujo periódico
i nllnilamenle exlen so. es ~iluar ~obre él una hoja de papel
lran~parenle. Sobre e~la cubierla lran~parenle los motivos
nuí~ pequeiios o una parle de molivo (molivo unitario) son
~ustituidns por círculos opaco~ (nodos). Si exisle sintelría. se
lm:ali1an mejor los nodos 'obre la po , icitín de !ah:~ elcntcll-
tos de simetría (rotacirmes, 111 o g) . Una vc1. lucali Ladm los fiGUIM J.T ft f,r) f.:t'J)fl'St•nl.u i1in dL• Jc,, vt •( lurc" .1. U y c. fli l l'l t.iiJUt•s
ele loo; eit•s dl' rnordl'nad.ls \", \', z y lraslo1Cionec; de lil celd.1 unililnil .1,
nodos. la red del tli.~ eiio puede elegir'e dibujando línea~ en-
h < J lo I.Hgo de l,1c; direct ionC's ' · r 7. respeclhJmente. Un veclnr
tre los nodos. E~ especialmente in~lructivo u!ili1.nr los sím- J.wrwr,ll r t•n t•ct!t• ('!'p~cio lridimen•Honal puede C"'<pres.1rse como un,1
bolo' e~tándar para las rotaciones perpendiculares a la rombm.1c1on lin~al de a. b. c. tol 4ue r = x a + y h + z e, e n clonclc x.
p•ígina ( 1 A • • ). así como para las ~imetrías (líneas con- y, z son munt•rno; re,, lelli. Los ejec; de coorclpnari Js ' · \', z !ac;oriados
ron /oc:; ltH/n., rk• /.1 cele/a . .1, h. c. respettivamen le) c;e denomin.ln
tinua') y deslizamientos (línea' de trazos) . E~le método re-
com unml'niP t'Jl'' .1. IJ. e tveilse por ej. Cilpilulo :! ).
vela la 'emejanza enlre el grupo planario bidimensional
(deducido de estas cuatro rcproduccione~ artí,lica~ ) y h" rc-
presenlaciones de la Fig. 3. 14 (véase también Klcin. llJ H9:
rdcrcnc ia compl.:ln al final (kl capíllllo). Para dc~cribir ltllalmenlc la I'orma de la celda unilaria de ~.,.._,,,...._,
la red !dL• una L'~lructura ordenada lridimen~ional) y el cnn-
3.4 ÜRDEN TRIDIMENSIONAL lenidn lolal de 'imelría cotllpaliblc con esla red. net:c,iwmm
considerar (como hicin111~ con los modelos pl<tn<trio~) com-
Hasla m¡uí hemos abo nlmlo a'pectos de orden en modelos binaciones d~llipo de red con elementos de simetrí¡¡ e .~clllo.<
mono y bidimensionales. Los concept os expuesto.' son bási- uc traslacitin (por ej . m. ejes de rlllacitín e ill\Crsitin ) y ele-
cos para comprender la regularidad correspondiente a obje - melllo' de simclría lraslacional (ejes to rnillo y planos de des-
tos tridimensipnales, tales comoht materia cristalina. En un linunienln). Tales combinaciones conducen " 2:10 grupm
análisis del orden tril)imen ~ ionalnec esitamo s una lerccra di - e'pat.:i<tlc~ lridimen~ionales posibles. en lu!!ar de lo~ 17 !!rU-

rección (vector) para úe., cribir la di~lribucitín de nodos en pn~ planario' h idimen~ionales . Cada uno d~ e'tos grupo~ e~­
unn red tridimension¡ll (espacial). Muchos' de los elementos p<tt.:iales perlcneec a uno de los 32 gmpos punluales (véase
de simelría introducidos anteriormente se encuentran lam- Capítulo 2). Cada grupo espacial 'e desarrolla sobre un tipo
bién en las estruc!Uras periódicas tri dimensi u nale~ . La si me- eo;pecíticn de red. En las distribuciones lridimen,ionale~
e~i~ten 141ipos diferentes de redes (incluida' redes primili -
Iría de rotación alrededor de un punto será 1ambién simelría
vas y múltiples ) en lugar de los cinco úniws lipos de red que
de rotación alrededor de una línea (o eje): la reflexión (m) n
~e encuentran en los modelos bidimensionales.
rellexión por des li1.amiento (g) a través de una línea se con-
vierle en un plano de simetría o un plano de desli zamietllo.
3.4.1 Redes tridimensionales
respectivamente. Sin embargo. es necesario introducir nue-
v a~ operaciones de simetría en los modelos lridimen s innale~ Las rede~ tridimen,ionales pueden con<;l rttir'e a!!re!!ando
que no e .~islcn en la periodicidad plmmr. Estas nueva ~ ope- un¡¡ direccitin de lr:Lo;lacit'>n ( l'eclorl a la' reucs pht;mria~ de
rat.:inncs combinan la rotad(m y la lmslacitín y ~e denominan la Fig. :1 .5: e'le !creer veclor 1111 puede enconlrarse en el pla-
tomillof ( vt!ase Fig.~ . 3.21 y 3.22): la direct.:i!Ín a lo lar!! o de no d e la, rede' bidim.:n~ionale~. El c~pacio vectorial cM:í re·
la cual liene lugar la operación tornillo se denomina ej; tor- ferido " !re' eje~ no coplanarios .1. y. : que ~e conan en el
nillo . origen . Los vec1ores de la celda unitaria ~e denominan a. b y
3.4 ORDEN TRIDIMENSIONAL 135

e y las traslaciones de la misma a In largo d.: .r, y.~. re~pe<.:li­ metría no idéntico' en runci<ín d<.! las clases y sistemas cris-
'"mente ~nn "· h y e ( véa~e Fig. 3.1 <í). Los ejes Je coorJena- talinn,. l.rH ripos de rl'cll'.\ e\·¡wc·iale\· CIJIIIJ>lllibles col! estos
da< .r. y,: son denominados comúnmente ejes"· !J y e (vt!ase 32 gr11pos Jlllllllltl/es se cmwce11 con elllm11bre ele la.\ J.l re-
pnr ej . e\ la notación en el Capítulo 2). Las dimensiones Je la ele\ ele Bml'lli.l' que se indican en la Fig. 3.17. Estos tipos re-
,~Ida unitaria se expresan en <ingstrnm .~ o nalllímetrns. ticulares son único~. como fue demostrado por Augusto
La Fig. 3. 17 ilu~tra los Ji versos tipo~ triJimcnsionale.~ J.: 13ravai' ( 1X11-1 X<íJ ). a quien deben .~u nombre. Es decir. re-
red que resultan cuando las cinco redes planarias ( moMraJa~ I'I'<'.H'II/CI/1 la.\ 1Í11icas {imllaS posibles e11 las que los ¡m111os
en la Fig. 3.5) se apilan en formas diversas a lo largo Je una ¡medt•ll tli.Hrilmirse peri6dicamell/t! e11 rres dime11sirme.1·.
tercera dirección (:). Las redes espaciale~ resultantes pueden En la Fig. 3.1 H lo<; 14 tipo~ reticulares están dispuestos en
<er primitivas o no primitiva~ . Uncr red es¡wcicrl primiril'cr l'\ funci<Ín de Jo<; !.btema~ cristalino<;. Los nombres de estos o;is-
1111 pamlelepípedo con Jillllflls rericlllarev .wílo en sus ¡·érri- tema~ rellejan la~ \imetría<; características Je los tipos reti -
c'l.l. Si la celda unitaria es no primitiva. el centrado puede te- culare,. Por ejemplo. en el sistema triclínico. que incluye las
ner lugar sobre un par Jc cara~ opue.\1:1\ Je la celda y ~ e simetrías 1 y T. la celda unitaria compatible con estas sime-
denomina centrado A. B. o C dependiendo Je .\i el centrado trías no tiene restricciones. Por tanto, la rorma de la celda
tiene lugar siguiendo la dirección del eje .r. .r <Í ~- El centrado unitaria compatible con la simetría triclínica posee una baja
puede tener lugar también sobre todas las cara~ de la celda simetría. Sin embargo. el sistema isométrico posee una ~ime­ )
unitaria y entonces ~e llama centrado F (centrado en la~ ca- tría muy alta (4/111 J 21111. 432. 43111. 2/111 J y 23) y requerir:í
r.JI). o puede estar presente en el centro de la celda y se de- una celda. unitaria que relleje las restricciones de m•íxima si-
nomina entonces centrado 1 (centrado en el cueqm. Je la metría. D.:b.: ob~er' ar~c que una red primitiva.:' compatible
pah1bra alemana "innenzentrierte"). E~to~ Jiver~os tipos Je co n !lldm los sistemas cristalino,. Las redes centradas 'e
celda~ unitarias ~e inJic:111 en la Fig. 3. 17. a.\ Í como en la~ pre~entan en cinco de los sistemas cristalinos. Obsérve'e )
d01 opciones Je celdas unitarias que ~e deducen al apilar una t;unbién que en la Fig. 3. 18 sólo se indica un tipo de red cen-
red hexagonal (véa<;e Fig. 3.5d). La red e\pacial n• 1O de la trado en la' caras (a saber C). Si la red se elige de tal moJo J
F1g. 3.17 e~tá basada en Jo> direccione\ de tra,Jaciún iguale\ que re,ulta ~er centrada A o centrada B. en lugar Je centrada
111 1 y a1). que rorman un ángulo de 120• emre \Í. La celda C, no <;e introduce una nueva categoríu de tipos rcticularc>.
unitaria presente en la red n• 11 Je la Fig. 3.17 se llama celda Las redes centr:¡Jas A. 8 y C son idénticamente simétricas y )
mmbnéúrica (/?): la~ direcciones de tra,laci<ín son un y el ;ín- pueden convertir.\e unas en otras mediante un intercambio
gulo entre lo~ tres laJa¡, equivalentes Je la celda unitaria es aprnpiaJo de los eje<; cristalognílicos. La Tablu 3.2 contiene ·)
aR. un cuadro simíptico de la expo~iciün anterior. La columna
En nuestra exposicitín previa d.: la\ op<.:ione., d<.! <.: elda qu.: e,¡.¡ a la derecha de eMa tabla, titulada "Multiplicidad d.:
unitaria en modelos planario~ (véase por ej. Fig. J .7J ob,er- la <.:clda" muestra unu distincicín numérica entre opcicme' ú.: )
lamo.l que para una distribucilÍn espedlica de nodo~ . el mi- red ¡>rinlÍ/ÍI'<I y 110 primi/ÍI'<I. Una red primi/Íl'<f po~ce IH>du'
m~ro de opciones posibles era considerable. Cnn el tin de s<ilo en los vértices. CaJa nodo en un vt!rtice e't:í compartido ')
reducir el número Je opciones (en distribuciones triúimen- por ocho celdas adyacentes. Esta red primitiva posee ocho
'ionales ) lns cristalúgrafos han establecido las o;iguientes nodo<; tipo vértice. de los cuales 1/8 Je cada nodo contribuye
)
re~tricciones para elegir la celda unitaria: a la celda. Por tanto, su multiplicidad es R x 1/H = l . En una )
celda centrada en la<; caras. cada nodo situado -;obre una cara
l. La' ilristas de la celda unitaria deben coincidir. si es po-
estü compurtido por do.-; celdas adyacentes. Por tanto. el con- )
f1 sible. con los ejes Je simetría Je la red.
tenido total Je nudos Je una celda centrada lateralmente es:
¡·1
1
2. Las aristas de la celda unitnria deben relacionarse entre sí
8 x l!R = 1 (para los nodos en los vértices)+ 2 x 1/2 1 (para = )
mediante la simetría de la red .
; 1
""nodos centrados en las caras¡, resultando un:~ multiplici- ')
3. Debe escogerse la celda más pequeíia compatible con ( 1)
dad de 1 + 1 = 2. Cualquier nodo <;ituado en el interior de una
y !2).
1
Evidentemente. cualquier red triJimen~ional regular Je
celda. como en la opción centrada en el cuerpo, pertenece J
o;ólo a su propia celda.
punto-; puede ser descrita por una red primitiva. Sin embar- La forma y tamaño de las celdas unitarias de los minera- J
go. con frecuencia es conveniente y apropiado elegir una cel-
da unitaria no primitiva. En la tabla 2A describimos los 32
le., se determinan generalmente por técnicas de difracción de )
rayos X (véase Capítulo 7). Sin embargo, durante la última
~kmentos de simetría o combinaciones de elementos de si- úecaúa. el microscopio electrónico de transmisión de alta re- )
136 CRISTALOGRAFÍA : ORDEN INTERNO Y SIMETRÍA

J
)
X Opciones de redes primitivJS
tl l El <lpililmi ento de unJ red plim>l ob hcu01 con un ilngulo f2l El npil;mmmlo de una red pl01n.1 rcctom~ular pnmitiv,l
ilrbitrilrio conduce" redes tncHmcas primitiv,u. en dirección verticill (z) con un ;ín~ulo {3. ·" "z = 90°
condute a una red monaclimc.1 pnmtltva.
z

X
fl , [) olpil,lmiento de Ullol red p!Jnil rect;m~ul,lr centmdJ t·H El apililmil!nlo de unil red plilnil rectanHul.u primill\'il
en una dirección \'ert•coll (z} con un jngulo {J. "" z ;e 90° en una dirc<.ctUn vcrlit&ll (z) con el .inHulo "1\
z :::1 4.10"