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Proyecto PX

Conoce el método para leer y comprender tres veces más rápido


Lo desarrolló un profesor universitario. Se puede aprender en apenas 20 minutos.

El método Proyecto PX promete elevar significativamente la rapidez de lectura y comprensión.

¿Hemos estado leyendo y estudiando toda la vida mal? Es una pregunta retórica, aunque quizás sea algo exagerada.

Lo cierto es que existe un método de aprendizaje más eficaz, al parecer, que el que hemos aprendido de niños en la escuela
la mayoría de nosotros; permite triplicar la velocidad de lectura y comprensión. Es muy sencillo y, sorprendente,
aprenderlo no toma más de 20 minutos.

Se llama Proyecto PX y no es nuevo. Tiene 20 años. Lo creó en 1998 Tim Ferriss, un especialista en productividad y profesor
de la Universidad de Princeton, para sus alumnos de pregrado.

Básicamente, lo que plantea Ferriss es que nuestra velocidad de lectura y compresión actual resulta poco productiva
debido a diferentes “ineficiencias” en el proceso.

El sistema, que Ferriss asegura “nunca vio fallar”, corrige esos defectos, lo que da como resultado un aumento mayúsculo
en la rapidez de lectura.

“Si atendemos a los principios básicos del sistema visual humano, podemos eliminar 'ineficiencias' y aumentar la
velocidad, a la vez que la mejora de atención”, explica el autor, de 40 años, que publicó best sellers como Four Hour Work
Week (La semana laboral de 4 horas, de 2007).

Según Ferriss, el método no falla.

Ahora bien, según se ha establecido por diversos estudios, la velocidad “normal” de lectura promedio es de 200 a 300
palabras por minuto (algo así como entre media página y una página).

Con Proyecto PX se puede elevar a más de 1.000 palabras por minuto y en algunos casos, superar las 3.000.

El sistema fue probado en un experimento cognitivo con hablantes de 5 idiomas (el español entre ellos) e incluyó
disléxicos. Al finalizar la prueba, fueron capaces de leer más de 3.000 palabras por minuto de material técnico.

Factores importantes

- Al leer no movemos la vista en una línea continua. Lo hacemos en una secuencia discreta de “saltos” de la vista, moviendo
el foco visual un pequeño segmento en cada salto y posicionando la vista al final del segmento. Luego de cada salto, los
lectores no entrenados en general mantienen el foco en ese punto fijo de un cuarto a medio segundo. Para demostrar
esto se puede cerrar un ojo y tapar el párpado con la punta del dedo. Luego usar el otro ojo para recorrer una línea recta
con la vista (sin mover la cabeza). Así se pueden notar los saltos de la vista y los períodos de foco en un punto.

- La mayoría de las personas se repiten a sí mismos lo que leen, perdiendo con esto como mínimo un 30% del tiempo de
lectura.

- Las personas no entrenadas en lectura rápida en general no aprovechan por completo la visión periférica horizontal.
Con esto repiten el 50% de las palabras que leen.

Cuatro pasos

Para realizar este ejercicio se necesita un libro de aproximadamente 200 páginas, una lapicera y un cronómetro.
Recomendación: optar por un libro que pueda permanecer abierto sin necesidad de sostenerlo y donde se pueda leer
claramente tanto las páginas pares como las impares. Ahora sí, empecemos.

Primer paso: determinar la velocidad actual de lectura

-Para determinar nuestra velocidad actual de lectura, Ferriss propone seleccionar 10 líneas aleatoriamente de un texto y
contar la cantidad total de palabras en esas 10 líneas. Luego dividir dicha cantidad entre 10 para tener la cantidad
promedio de palabras por línea.

-Después hay que tomar el cronómetro y leer durante un minuto. No hay que leer más rápido de lo normal y se debe
entender lo que se lee. Luego hay que tomar la cantidad de líneas que se leyeron y multiplicarla por la cantidad promedio
de palabras por línea para obtener el promedio de palabras por minuto.

-Usar este método en vez de contar directamente la cantidad de palabras, dado que la cantidad de palabras por línea
puede variar dependiendo de la página que se está leyendo.

Segundo paso: usar una lapicera para marcar el ritmo de la lectura

-Al marcar el ritmo de la lectura se controla la velocidad. Esto también ayuda a disminuir el tiempo de fijación de la vista
y a eliminar la repetición de lo que se lee.

-Usar una lapicera para marcar el foco de la lectura. En general funciona mejor poner la lapicera de manera vertical con la
punta bajo el texto. Se debe dejar la tapa colocada y simular que se subraya cada línea.

A continuación hay que aplicar las siguientes técnicas:

a) Leer usando la lapicera para acompañar el foco. Hacerlo por 2 minutos pero esta vez sin la necesidad de comprender la
lectura (eso viene después). Después, leer una línea en no más de un segundo y aumentar la velocidad en cada página.

b) Leer por 3 minutos, pero ahora tomando medio segundo por línea en lugar de uno. En este punto es probable que no
se llegue a comprender nada del texto. No hay que preocuparse por eso ya que el ejercicio no tiene como objetivo la
comprensión lectora sino condicionar la velocidad de lectura y marcar el ritmo del foco. Es importante no distraerse
durante estos minutos.

Tercer paso: utilizar la visión periférica

-Aquí entra en juego la visión periférica. “Si miras el centro de la pantalla de tu computadora, vas a ver también los
costados. Hacer uso de esta visión periférica puede incrementar la velocidad de lectura en un 300%. Los lectores no
entrenados no aprovechan esta ventaja y hacen que parte de su visión vaya a los márgenes del libro, donde no hay
contenido”, explica Ferriss.

Ejemplo: hace aproximadamente diez años, los estudiantes leían cuatro horas por día.

Si se logra usar la visión periférica para comenzar la lectura en la palabra “años” y terminarla en la palabra “cuatro”, se
eliminan 6 de las 11 palabras del texto. Esto significaría más que duplicar la velocidad de lectura.

Este concepto implica las siguientes técnicas:

a) Leer durante 1 minuto, tomando un segundo por línea, sin importar la comprensión de la lectura. Comenzar la lectura
en la segunda palabra de cada línea y terminarla en la penúltima palabra (o sea, saltear una palabra al principio de la línea
y otra al final). Finalmente, aumentar la velocidad con cada página y bajo ningún concepto demorarse más de un segundo
en una línea.

b) Leer durante 1 minuto tomando un segundo por línea pero esta vez comenzando en la tercer palabra de la línea y
terminando en la ante penúltima (es decir, saltear dos palabras al principio de la línea y dos al final).
c) Por último, leer durante 3 minutos, tomando medio segundo por línea y salteando tres palabras al principio de la línea
y tres al final. Es probable que en este punto no se retenga nada de la lectura dada la velocidad de la misma.

Cuarto paso: determinar la nueva velocidad de lectura

Calcular la nueva velocidad de lectura esta vez comprendiendo el texto de la misma manera que lo hiciste en el paso 1.

Una vez aprendidas las técnicas la velocidad de lectura aumentará considerablemente.

A partir de ahora hay que seguir leyendo con la lapicera para marcar el ritmo y la visión periférica para leer más en menos
tiempo.

La velocidad con la que se lea podrá elegirla uno mismo según el tipo de lectura que se trate y del grado de compresión
que quieras alcanzar.

¿Te animás a probarla?

Fuentes: Huffington Post, Business insider, Medium Magazine, TED.com, Integramasmas.com y Washington Post

https://www.clarin.com/buena-vida/psico/conoce-metodo-leer-comprender-veces-rapido_0_S19d-PG2M.html

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