Está en la página 1de 2

Utilizando la expresión “la historia detrás de las cifras” (Hutchison 2000), es que se puede

realizar una aproximación al fenómeno demográfico, que vaya más allá de la reconstrucción de
la estructura de los aspectos cuantitativos, para en una escala micro, relevar el rol de la
interacción de los actores en la construcción histórica de las relaciones entre grupos separados,
enfrentados (y al final reunidos) por su origen étnico en los albores del siglo XX.

El autor ha elegido reconstruir esa interacción a través de una genealogía que parte del dato
duro demográfico y es reconstruido a través de los testimonios, llenando de carne el esqueleto
de los números, aportando el colorido de la vida a la representación censal aportada por el
documento de autoridad.

Este trabajo echa luces sobre la diversidad étnica de Arica y sus valles, la cual excede el clivaje
chileno/peruano, o el redescubrimiento, a través de las agencias de la interculturalidad, del
elemento colonial, indio y afro, sino que abre una ventana luminosa que abarca el elemento
inmigrante europeo y asiático, mostrando su paulatina estructuración en la vida cotidiana local,
a medida que avanzaban los nuevos tiempos del siglo XX, retratando a través de una minuciosa
y paciente etnografía, mosaicos de micro historia familiar, labor que sin duda permite
enriquecer la Historia local y regional de la puerta norte de Chile.

Este trabajo tiene su base en el análisis de un objeto estadístico: un censo. Un censo de hace
cien años, por lo que es a la vez que un objeto estadístico, un documento histórico, susceptible
de ser utilizado como una fuente de conocimiento del pasado.

En tanto que documento del Estado, surgido originalmente para la realización de un fin
relacionado con los procesos de complejización institucional de la construcción de Estado, es
que su fisonomía es meramente descriptiva. En este sentido es tarea del investigador el realizar
el diálogo del documento con una determinada realidad social, mediar la escala hacia la
observación de los capilares en que se desarrolló la vida de la población. En ese sentido, se
puede observar la labor de traducción desde el lenguaje de mecanización de la labor censal
que se realizó en este trabajo en búsqueda de los rostros, imágenes y texturas del “mundo de
la vida” que hay detrás de estas cifras. En ese sentido, se opta en la mayor parte del trabajo por
relevar el testimonio como una fuente de acceso del pasado, que parte de las cifras, pero no
para competir con aquellas en un intento de reconstrucción del pasado como un objeto
patrimonial, sino como una recreación de la interacción entre los actores en un pasado
inmediato, buscando hacer asomar a modo de postales de la historia social de Arica, a las
familias de larga data de Arica como los actores protagonistas de su vida como una continuidad
mucho más densa y heterogénea que el presentada, tradicionalmente, por el relato oficial
historiográfico, un relato generalmente marcado por las directrices de otros documentos y
dictámenes oficiales.

El Testimonio no se superpone al documento, sino que enriquece la perspectiva,


entendiéndolos como documentos de la agencia y de la interacción en el mundo real. En este
sentido, los documentos oficiales otorgan el marco, podría decirse de un modo monumental, a
partir del cual, y en ocasiones desbordando el marco, se despliega la vida como una malla
interaccional, recuperado a través de las herramientas de la aproximación etnográfica,
haciendo aparecer los rostros y las voces en los testimonios, fundiendo lo realmente
acontecido con lo recordado y contado, creando un universo simbólico de una riqueza
inigualable, de escala local.

Un trabajo que pone un marcado énfasis en lo microsocial, en las relaciones entre los actores,
en los modo de la interacción y del hacer, pero que puestas en relación a modo de un tejido, en
perspectiva muestra una fisonomía social contrastable con el decorado del escenario
monumental.

En este enfoque, los actores demuestran que antes y después de las fechas “grandes”, la vida
amplio su despliegue en una complejidad. Permite establecer nexos de continuidad entre hitos
históricos, como por ejemplo la pregunta acerca de los trazos de continuidad de la vida
cotidiana posteriores al Tratado de 1929. L