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INTRODUCCIÓN

El siguiente es un ensayo basado en los planteamientos de Juan Villegas en su texto “Teoría


de historia literaria y poesía lírica”, aplicado a dos autores latinoamericanos: Nicanor Parra,
escritor chileno reconocido como el “antipoeta”, quien falleció el 23 de enero del presente
año para vivir por siempre en las páginas de nuestra historia literaria, principalmente en el
arte popular. El otro autor es Mario Benedetti, novelista, cuentista, poeta y dramaturgo
uruguayo que murió hace muy pocos años, el 17 de mayo del 2009, para ser precisos.

Las obras que analizamos son “Un padre nuestro latinoamericano” de Benedetti y “Padre
Nuestro” de Parra. Ambas obras son una interpretación satírica del tradicional rezo católico,
cada cual con su sello particular, pero con muchas similitudes en cuanto a tema, formato y
visión de mundo. Sin embargo, en esta ocasión las características en las cuales nos
centraremos para contrastar la poesía de ambos autores, según las definiciones expuestas por
Villegas, son: el temple de ánimo, el espacio poético y el hablante lírico. Nos parece que el
texto de Juan Villegas nos es útil ya que se señala los constituyentes de la lìrica.

Desarrollo

En lo que respecta a las características del hablante lírico, podemos vislumbrar, en la obra
“Padre Nuestro”, de Nicanor Parra, un tono de comprensión y empatía que se enmarca dentro
de una sátira muy propia del estilo del autor. Nos muestra a Dios como un ser que se
encuentra complicado con sus propios problemas, como uno más de nosotros. Ejemplos
claros podemos encontrar en la segunda estrofa del poema:

Comprendemos que sufres


porque no puedes arreglar las cosas.
Sabemos que el Demonio no te deja tranquilo
deconstruyendo lo que tú construyes.

Podemos ver que desde la piedad la relación se invierte, pasamos nosotros de pedir o rogar
humildemente a la deidad, a ser quienes perdonamos la imperfección de este ser divino. Los
elementos subrayados dejan en evidencia una especie de paternalismo sarcástico con “El
Padre de los cielos”, un juego que utiliza el hablante lírico para dar un toque de ironía a la
conversación que lleva con Dios.

En cuanto a la obra de Mario Benedetti, “Un Padre Nuestro Latinoamericano”, se nos


presenta una voz irreverente, un hablante lírico que interpela a Dios con tono de recelo. Esto
es evidenciable en el fragmento:

Ya no sirve pedirte
“venga a nos el tu reino”,
porque tu reino también está aquí abajo,
metido en los rencores y en el miedo,
en las vacilaciones y en la mugre,
en la desilusión y en la modorra,
en esta ansia de verte pese a todo.

Los versos aquí señalados reflejan una actitud de señalamiento, donde el hablante interpela a
Dios manifestando su disgusto y desconfianza con un claro tono de denuncia. Cuando indica
“porque tu reino también está aquí abajo” señala una realidad que su interpelado ignora o
descuida.

El hablante lírico solicita, reclama o interpela a Dios. Gran parte de estas preguntas sin
respuesta forman parte del contexto histórico en que se crea esta obra, periodo rodeado por
guerras, revoluciones y grandes acontecimientos en Latinoamérica. En la segunda estrofa el
hablante lírico interpela directamente a Dios diciendo:

Padre nuestro que estás en el exilio


casi nunca te acuerdas de los míos
de todos modos dondequiera que estés
santificado sea tu nombre

Reclama el sufrimiento de las personas que habitan el continente y lo olvidados que han
estado ante los ojos omnipresentes de Dios, hace también una reflexión sobre la pobreza y
miseria que desborda durante esta época histórica.

En el temple de ánimo de la obra de Parra, podemos encontrar una voz lírica que refleja
emociones de resignación y desesperanza, precisamente contrastivas con las emociones
presentes en el rezo católico al cual ambos poemas hacen alusión. En la primera estrofa se
nos presenta de la siguiente forma:

Padre nuestro que estás en el cielo


Lleno de toda clase de problemas
Con el ceño fruncido
Como si fueras un hombre vulgar y corriente
No pienses más en nosotros.

En los versos subrayados podemos identificar con claridad una emocionalidad presente en el
hablante lírico donde la resignación y la desesperanza son los rasgos más relevantes.

En el poema de Benedetti evidenciamos, en relación al temple de ánimo, una voz cargada de


disconformidad y disgusto. Aquí el sujeto lírico descarga su desdicha en versos como “estaré
más seguro de la tierra que piso / que del cielo intratable que me ignora”
Respecto al espacio poético, podemos identificar el tiempo como un aspecto relevante a
contrastar entre ambas obras. Por un lado, la obra de Benedetti tiene una temporalidad muy
definida, que se puede reconocer en las referencias a fechas, sucesos y personajes propios de
los años cincuenta y sesenta; mientras que la obra de Parra es fundamentalmente atemporal,
es decir, no hay marcas textuales ni metáforas que indiquen algún tiempo determinado, al
contrario, se presenta un espacio sin tiempo.

Otro rasgo importante a considerar, en la obra del uruguayo, es la espacialidad vinculada a


Latinoamérica. Esto lo podemos fácilmente precisar en la alusión que hace el hablante lírico a
lugares y personajes de la historia americana. Ejemplo de esto es el tercer y cuarto verso que
dicen “quiero que vuelvas antes de que olvides / cómo se llega al sur de Río Grande”. En
cambio, la obra del chileno cuenta con una espacialidad situada entre la tierra y el cielo,
donde desaparece toda geografía de la realidad, relativizando el espacio. Esto lo vemos en el
verso que dice: “Padre nuestro que estás donde estás”.

BIBLIOGRAFÍA

Mario Benedetti. (1961). poemas del hoyporhoy. 30/04/2018, de literatura.us Sitio web:
http://www.literatura.us/benedetti/hoy.html

Nicanor Parra. (1969). Padre nuestro. En Obra gruesa(171). Santiago de Chile:


Editorial Universitaria, S. A.
Isidora Caro
Daniel Ortega
Carla Pino
Josefa Saborido
Ciro Urzúa
Laura Valladares