Está en la página 1de 1

Como bien sabemos, los únicos vicios al Consentimiento sobre el que refiere el Código Civil y

Comercial son:

➔ Error, Dolo y Violencia.

Por lo que debemos tener en claro a que se refiere cada uno de ellos.

➢ Error:
El error, tal y como lo conocemos versa sobre aquel problema que surge sobre una idea o
conocimiento que tenemos sobre determinada cuestión la cual resulta falsa. Es una
concepción diferente a la real.
Dentro de este vicio encontramos un Error esencial y otro no esencial, siendo el primero
aquél que recae sobre la esencia de un determinado acto o contrato a celebrar, el segundo, en
cambio, es aquel que recae sobre cuestiones accesorias que no fueron tenida como
relevantes para la celebración del acto principal.
➢ Dolo:
Es aquella maniobra ejercida por alguna de las partes para obtener la aceptación de la otra y
concluir de esta manera un acto o contrato beneficiándose de ciertos intereses.
Para la parte afectada es una realidad distorsionada provocada por una falsa apreciación en
razón de factores externos.
En síntesis, es aquella “trampa”, maniobra o ardid que se emplea para obtener la ejecución
de algo.
Podemos encontrar: El dolo activo, el cuál el sujeto crea la situación con conocimiento y
voluntad de el engaño que quiere producir. Y el dolo omisivo donde la situación se crea
ajenamente a su voluntad, pero teniendo conocimiento de lo sucedido procede a celebrar el
acto o proseguir con él de todas maneras, para la obtención de intereses propios.
➢ Por último, tenemos La Violencia:
Es aquella coerción física o psíquica que se ejerce sobre una persona para la obtención de un
objetivo determinado.
Es necesario que se trate de una injusta amenaza, o sea, que quien amenace lo haga sin
derecho a hacerlo. Por ejemplo: si digo “vendeme tu casa o te mato”. La amenaza de ejercer
un derecho no vicia, en principio, el acto. Tal sería el caso de un acreedor que amenaza con
el embargo a quien no paga sus deudas. Para que la amenaza sea lícita y justa debe tratarse
de un ejercicio regular del derecho;
Las amenazas deben referirse a un mal inminente y grave. Inminente significa que el mal
debe ser próximo, inmediato, que no de tiempo a la víctima a poder reclamar la protección
de las autoridades. Grave significa que el mar debe ser susceptible de causar daños de
magnitud. El mal inminente y grave puede referirse a la persona, libertad, honra o bienes de
la víctima.
Temor fundado: El temor de la víctima de sufrir el mal amenazado debe ser real, fundado, y
no imaginario o aparente.

https://www.altillo.com/examenes/uba/derecho/derecivil/derecivil_2014_res2p_viciosactvolunt.asp

También podría gustarte