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Zenaida M.

Marín
zenamarin@ula.ve

5ta Cleptocrática
En este Guaire donde nos hundimos todos, en esta Mérida con su casco histórico poblado de
cáscaras de huevo, frutas podridas y odorosas, pañales abiertos y espaguetis descompuestos que
como peatones esquivamos cada día y con el que formamos una imagen completamente adherida al
Trash, en esta lista-cola, parada de autobús o velorio indefinido en el que nos trasnochamos muchas
veces. Desde este rincón, naturalmente casi perfecto, que a muchos nos tiene raptados, trataré de
hacer el ejercicio estoico, o el viaje pernicioso de leerme como si mi vida, que no tiene nada de
ejemplar, fuera el libro de referencia en estos casi 19 años de guarimba. El nombre de la 5ta fue
dado por los primeros piratas, y evidentemente unos piratas no pueden hacer nada, excepto,
saquear, destruir, corromper, adoctrinar, repetir como loros un supuesto discurso de soberanía de la
mediocridad. 5ta inexistente y más bien destrucción sistemática de lo que estaba antes del
desembarque, la 4ta, los primeros y quizás los únicos cuarenta años de democracia venezolana. Sin
embargo, saquear a la 4ta y montar todo un tarantín de instituciones ineficaces lleva su tiempo,
conformar un Estado Cleptocrático en todos sus flancos es un proceso y los que vivíamos en esa res
publica debimos estar más o menos de acuerdo en gran parte de la operación. Cuando los que
vivimos aún reaccionamos al unísono al saqueo mayor, el hurto principal no es solo de bienes sino
de derechos y de los fundamentales.

1ra imagen. Hilos rotos hilos


sueltos, hijos rotos hijos
sueltos. Vestidos de
magistrados, tres de ellos,
rompen el hilo constitucional, lo
halan, lo enrollan, se burlan,
van por la calle 23 rumbo a los
Tribunales, a la Gobernación, a
la Plaza Bolívar de su ciudad,
pasan desapercibidos, son
unos locos con un hilo; serán
chavistas ¿cómo están
vestidos de rojo? Algunos
abogados se ríen, los filman,
les parece buenísimo, la
mayoría no entiende. El día anterior habían matado a Jairo Ortiz, los magistrados tienen rabia, hacen
de verdugos, pero en realidad tienen piel de víctimas, hay gestos convulsivos y mucho enredo,
terminan de romperlo todo en el Rectorado de la Universidad de Los Andes. Los ven los que hacen
la cola en la Secretaría, que esperan papeles universitarios para luego apostillar e irse, si pueden. Al
terminar se quitan el tocado rojo y van a la Biblioteca Bolivariana, allí un grupo de estudiantes de
Zenaida M. Marín
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Actuación y Dyora, iban a reunirse para hacer un performance de protesta. Los Hambrientos1 se
encontraron con los profes muertos de hambre, comienzo de una amistad y un reconocimiento
mutuo que era importante para todos, nueve semanas de experiencias duras, un aula pequeña en la
calle en donde los roles se intercambian, el milagro mediático del arte unido a la protesta con cientos
de retweet.

2da imagen, de la cual no hay registro. Abril de 1999. Ella abre el chorro de un lavamanos en un
baño del Aeropuerto Internacional de Maiquetía “Simón Bolívar”. Bloque de sensaciones. Finalmente
estaba de vuelta de aquella Isla donde lo primero que obliga su vivir, es comprarse un tobo. Ella
pensó que no tendría que volver a abrir una llave para corroborar si el siguiente paso era posible o
debía ir por el tobo. Por cierto, que en aquella Isla cárcel se forman excelentes soldados del ballet,
pocos artistas, pocos coreógrafos. Meses después de este episodio empezó a estudiar en la
Universidad de Los Andes. Trato de recordar entre el 2000 y el 2004 cuando estudiaba letras, algún
debate sobre el despido masivo de PDVSA y con este acto el despido de un conocimiento preciado
en materia de Petróleo, algún foro de cómo la administración del arte venezolano se quedaba sin
una de sus figuras más importantes, de cómo se fundaban universidades paralelas que comenzaban
a ofrecer las mismas carreras que las universidades autónomas o sobre la instauración de un
sistema médico importado de aquella cárcel que trata diferentes enfermedades con una misma
pastilla de la cual nunca puede verse su empaque. Recuerdo en cambio metopas, triglifos, pirámides
de base cuadrada, isotopías temáticas, repertorios iconográficos, excelentes fragmentos de la
historia del arte de cualquier rincón del globo con bellas ilustraciones en la Sala de Arte y Cine del
edificio C. Todo un tripeo, mientras el Bellas Artes, la GAN, la Cinemateca Nacional y cualquier
museo de provincia comenzaban a ser administrados por reos culturales que al cabo de algún
tiempo destruirán por completo; unos devenidos templos evangélicos, la mayoría humildes y
pintorescas casas del partido.

Continuación a la 2da imagen, quizás es posible conseguir una foto. Abril de 1999. Hacía un viaje de
Mérida a Caracas con Dánzate, se llamaba Colacciones, eran un paquete de acciones de ese grupo
dirigido por la maestra de danza de hace diez o doce años atrás, que ahora la volvía a invitar a
bailar, improvisar, imaginar. El sitio a intervenir era la Plaza de los Museos y el Museo Bellas Artes.
Todo olía a verde. El edificio albergaba una itinerante de Kosuth, la librería y el café eran perfectos,
Antonieta Sosa mostraba CasAnto. En la mañana, todo su cuerpo estuvo pintado semejando el
mármol para ser escultura viva junto a otras bailarinas del IUDANZA. En la noche debía bailar junto
a la escultura de Otero en el Jardín con unas luces en las manos. De su cabeza es difícil borrar esta
atmósfera artística, este instante de metrópoli cultural. Luego de muchos años, noviembre de 2014

1
Arte Hambrientos se autodenominaron un grupo de estudiantes de la Escuela de Artes Escénicas de la Facultad de Arte de la ULA que desde el 06
de abril y hasta el día de hoy se ha mantenido en las calles de forma pacífica y a través del arte. El número de personas varía, así como las formas de
evidenciar al cuerpo como soporte y tema de denuncia. Ángel, Oscar, Nohely, Ronnellys, Jonathan, María Valentina, Jesús, Valentina María, Yesika
son los nombres de algunos de ellos.
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ella volvería con su familia, su hijo aún no caminaba y lo llevaba consigo. A medida que recorrían las
salas, la vergüenza se apoderaba, los piratas habían aniquilado aquel lugar, la exposición era un
homenaje al color rojo, el curador debió trabajar tan arduamente para llegar al concepto, que en el
sitio sólo estaban unos vigilantes-guías hablando entre sí y ellos tres. Lloró por dentro, no protestó,
no escribió ningún artículo, se fue para Curazao. Viajó por última vez bajo el engaño de CADIVI.
Narcótico de la clase media y sus vacaciones en el exterior, individuo con cupo restringido,
nerviosismo en cada tarjeta que podría no pasar después de haber almorzado.

3ra imagen. Mayo de


2004. Campaña
Publicitaria Tomarte
la Ciudad. Inclinados
aún a pensar que el
espacio urbano es un
buen lugar para el arte,
varios personajes
pintados de amarillo
caminan y se posan en
distintos lugares del
casco histórico de
Mérida, retomaban el
vestuario de Happening
de los 60 en los 90. En
algún momento se
escucha: ¡Son de Primero de Justicia! Se acaba la acción, nadie dice nada. Ella pensó que los
colores no debían tener sujeciones políticas, el casco se volvió hostil, aburrido. Sigo realizando el
ejercicio, trato de recordar la escolaridad de la maestría en Filosofía entre 2007 y 2009, el
acercamiento al Griego, Aristóteles, Platón, San Agustín, Descartes, un viaje a las críticas de Kant.
Tampoco hay recuerdos de pensar el saqueo o la oclocracia, el logos a veces suele habitar en el
aer. Pensar la cuarta y su proceso de destrucción, tampoco era terreno de los historiadores de la
filosofía, la sentencia “Todos los hombres desean por naturaleza conocer” a veces no consigue un
boleto a la actualidad. El 25 de marzo de 2009 se publica un instructivo para la Eliminación del Gasto
Superfluo en el Sector Público Nacional. Los piratas que con sus cofres rebozados los enviaban a
Andorra, Suiza, Estados Unidos, seguramente no se sentían preocupados cuando pagaban en
efectivo después de comer, pero debían realizar ciertos ajustes, el botín empezaba a no tener para
todas las misiones, los bozales, las regalías al Caribe, la completa subvención del Reino de los
Castro. Esta eliminación del gasto suntuario tiene sus resultados hoy, bibliotecas anémicas, aulas de
clase devenidas chiveras, cubículos deshabitados porque sus profesores aparentemente investigan
en su casa, regidos por baremos populistas a los que obedecemos en cada llamado. Ningún
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empleado público, salió a la calle el 25 de marzo de 2009 por el 6.649, a la siguiente semana era
profesora contratada a tiempo convencional de la Facultad de Arte de la Universidad de Los Andes.

4ta. imagen: Muertediciones. 5 de mayo de 2017. Ya no era


sólo Jairo, sino Daniel, Miguel, Brayan, Gruseny, Carlos José,
Paola, Niumar, Mervins, Ramón, Juan Pablo, Armando… Se
apilan, se hace otra lista, hacen cola para su entierro. Empiezan
a borrarse los rostros y se ven bolsas, etiquetas. No hay pulso,
no hay movimiento, no hay pulmón ni corazón que lata. Los
cuerpos se muestran en el piso, se hace cotidiano decir que
hubo uno más, que los ogros verdes con fúsil se divierten
asesinándolos, que los matan con bombas tiradas a corta
distancia y que los premian luego de la jornada-masacre. Se
construyen héroes para entender la atrocidad, héroes
nuevamente, héroes hasta cuándo. Se hizo una edición de la
muerte en bolsas negras, los vivos pesaban mucho, les dolió la
espalda al otro día, sobre todo a aquellos que cargaron a la
mayoría. Un músico y una cantante acompañaron a la acción
de plástico negro. Después de esa larga acción, según una
espectadora, hablaron un poco. Algunos presintieron la muerte,
otros estaban ya agotados del tema. Las bolsas se quedaron
vacías y la lluvia las mojó. Era una sesión, un ejercicio, el deseo de recuperar la clase que no se
paga, la reunión entre individuos que desean pensar, moverse, sólo por el placer de hacerlo, sin
firma, sin nota, sin promesa de título para agarrar la maleta.

La 5ta imagen Birretes para exportar es aproximadamente del 2015. Se trata de una foto un poco
plana de la docencia de pregrado en Venezuela, alrededor de 20 graduandos con togas de plástico
pasean con sus maletas que tienen marcado el lejano lugar de destino. Luego de las clases, las
tutorías, apostillan y se van. México, Polonia,
Argentina, cualquier lugar, algunos escriben
preguntando por qué aún estoy aquí. No me
gusta la respuesta patriotera ni demagoga, les
digo que pronto me tocará el sabático y viajaré.
Les miento, desde hace dos años estoy en el
SARCBES para irme como Becaria, de una Beca
que sigue llamándose así por flojera de cambiar
su nombre y lo que implica o por la esperanza
irresponsable de que el beneficio volverá y se
continuará con la formación de Doctores. Era una
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especie de homenaje a la valentía de los que se van. La hicimos desde el CUDA hasta el Rectorado,
fue la primera acción después de la de 2004. Por nueve años me dejé quitar lo enriquecedor de una
acción sencilla, la posibilidad de decir desde el gesto en el concreto

Últimas imágenes, Postales sin


Destinario y Daños colaterales, son de
junio de 2017. La primera, es parte de
una acción mucho más grande y que
miles de ciudadanos realizan cada día,
en una hoja proteste, escriba su
descontento, llévelo a la marcha, al
plantón, tuitéelo, tómele una foto y lo
manda vía WhatsApp. Francia ha hecho
centenares, están por toda Mérida y
siempre está insatisfecha porque para
mañana no tiene y tiene engrudo. Otros
somos más lentos, los reuní y cuando tenía suficientes los pegamos al salir de la Dirección de la
Escuela, no duraron ni 48 horas, los quitaron, nadie vio quién fue. Los vigilantes tienen su sala de Té
en frente y no vieron quién los rasgó. Daños colaterales está afuera de esta Sala de Teatro, es una
infografía naíf de cada chamo asesinado, los puntos de impacto están señalados. La Carballido se
lanzó de bruces contra la pared, Josué o Angel la delineó. Todo un dilema si debían estar o no, los
nombres. En la noche Eric escribió un tuit: “Las manos huelen a gasolina. Impacto de bala, perdigón,
bomba. El dolor de las flores muertas está en el corazón. Puñal en la memoria”

Viernes 09 de junio de 2017, el 08 mataron a Neomar, ella está en un salón de danza, si no baila
todo puede ser peor. La sesión estuvo purificadora, cada hueso y cada arteria celebraban la vida. El
CUDA es una especie de casa donde la vida pasa y con ellas sus descubrimientos y sus fatales
pérdidas, devenida hija de Reveron más que de Soto, como todo el país. Hace tres años o más que
no compra libros por internet, hace tiempo que le duelen los pies porque todos los zapatos están
vencidos, no rotos, hace tiempo que se asfixia con el monóxido que entra a su apartamento que está
en la calle donde todos los carros y busetas pasan. ¿Quién le quitó algo?, ¿qué le quitaron? y si ella
accedió a cada cosa quitada, por candidez, descuido, ignorancia, anodinia ¿Cuándo nos asaltaron a
todos y no gritamos?, ¿cómo soportamos que nos roben cada día y cada rato, no el sueldo que es
por pura necedad romántica quererlo tener y no agarrar la maleta, sino la atmósfera sonora, el
paisaje visual, el gusto que se restringe, la sonrisa de miles, la vida?, ¿cuál gobierno vale una vida?
Su compañero le leyó el sábado 11 de junio un poema de Pablo Neruda sobre Venezuela que había
encontrado Fernando Mires por azar.
Leído en Mérida el 13 de junio de 2017 en el Foro ¿Y a ti que te quitó la Quinta?

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