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La IMPRESIÓN

como camino
de liberación
los impresionistas desarrollan
una introversión distinta, que
avanza para mostrar, cada vez
más, los procedimientos de per-
secución por las huellas que
deja su trabajo.
“empezó a constatar una impre-
cisión creciente hasta el punto
que los personajes de los cuad-
ros acaban siendo traicionados
por la costra de trozos de pin-
tura que parecía cubrirles” p. 64
los impresionistas fragmentan la
ilusión pictórica, abriendo su di-
mensión concreta al espectador.

el impresionista evidencia una


barrera mediática que siempre ha
existido entre espectador y con-
tenido de la imagen.
El realismo buscaba crear una
vínculo con su sujeto haciendo
desaparecer la mediación
pictórica; el impresionista, al
efectivamente pintar junto a su
sujeto, parece comprender la im-
posibilidad de esta empresa,
justamente reclamándola al ev-
idenciar los procedimientos y la
superficie de su arte, la pintura.
Esta manera iba en contra del
cuadro como unidad, pues la
falta de verosimilitud con la
visión o el exceso de evidencia
del acto de pintar, provocaba
que la imagen se desgranara,
pareciendo inacabado.
Por su parte la fotografía pro-
ponía ser el elemento que per-
mitía a la naturaleza auto re-
producirse en imagen:

“la luz podía doblarse permitien-


do que la naturaleza se reple-
gase sobre sí misma, restituyendo
su propio parecido sin la inter-
vención del hombre” p. 67
El daguerrotipo evidenciaba una
fineza máxima para con la repre-
sentación de los detalles. Por su
parte el calotipo enseñaba un
bajo contraste producido por
falta de graduación entre las
masas de negro y blanco.
Además, y posteriormente, el
fotómetro permite reconocer
que el contraste medido de la
naturaleza es mucho mayor al
contraste medido en los colores
de una pintura. Acá la evidencia
de que la visión humana es capaz
de ver un contraste mucho más
estrecho que el que realmente
tiene la naturaleza.
La pintura, entonces, junto a la
visión humana, no podían sino en-
tregar una estrecha represent-
ación de la naturaleza, de los
colores de esta.
Cuando la naturaleza se repre-
sentaba por medio del calotipo,
esta parecía llevada al límite,
presentada justo hasta su punto
de ausencia. Por otra parte, el
calotipo evidenciaba en su
imagen la textura misma del neg-
ativo que había necesitado para
aparecer.
Acá el calotipo evidencia una
nueva unidad de la imagen: el
contraste máximo de los colores
y la trama/huella de su proceso
de aparición, ambos productos
de un procedimiento ajeno a la
interioridad del autor, donde
este queda en el exterior de un
proceso más bien interno a la
propia naturaleza.
La naturaleza reproduciéndose
a sí misma indica un acto narci-
sista.
Los impresionistas reconocieron
que, cuando la naturaleza/so-
ciedad se abalanzaba sobre la
fotografía para verse, se vivía lo
impenetrable de esa imagen.
La perdida de inteligibilidad de
la imagen rompe con la unidad
pictórica establecida; esta rup-
tura se logra, en el impresionis-
mo, creando una imagen in situ,
basándose en los efectos QUE EL
lugar/situación EJERCEN SOBRE
EL ARTISTA.
“el espacio es reconocible como
naturalmente incomprensible, ya
que la autonomía del cuadro es
una cosa, y la unidad del paisaje
otra” p. 72
acá aparece una nueva noción de
unidad, pues lo representado se
reconoce a partir de la imagen
incomprensible: la unidad apa-
rece a pesar de la fragmentac-
ión.
Acá la textura de color indica el
desfase de la visión humana
sobre la naturaleza respecto a
la visión que la propia natu-
raleza tiene sobre ella (foto-
grafía).
En Degas es posible comprender
cómo una obra impresionista, por
medio de la selección de un pro-
cedimiento particular, relaciona-
do a la fotografía, busca que la
superficie que permite la imagen se
separe de las formas representac-
ionales que proyectar. La superfi-
cie y lo representando se inde-
pendizan, separando su existencia.
el arte, hasta antes del impre-
sionismo y con la fotografía
como pináculo, seguía un camino
que creía al artista dentro de la
naturaleza, algo así como la ex-
tensión que permitía la propia
representación de esta.
Acá el arte cambió la unidad,
desde la imitación de una natu-
raleza en introspección, hacia la
demostración de un organ-
ización visual de la propia per-
cepción