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TORÍAS DE LA GLOBALIZACIÓN.

Tapia, Luis. La reforma del sentido común en la dominación neoliberal y en la constitución de


nuevos bloques históricos nacional-populares. De los saberes de la emancipación y de la
dominación / coordinado por Ana Esther Ceceña.- 1a ed. - Buenos Aires : Consejo
Latinoamericano de Ciencias Sociales - CLACSO, 2008.

Basado en claras ideas de Gramsci, Tapia tiene se basa en la idea de que la hegemonía ha servido
para pensar la transición a sociedades capitalistas o la transformación de lo moderno en parte de
nuevos bloques históricos que encarnan la civilización moderna capitalista1. Con el uso de la
teoría de la hegemonía y la organización de la cultura, Tapia, pretende analizar desde la
perspectiva Gramsciana, las condiciones en las que la dominación colonial y el dominio del
capitalismo no han producido articulaciones o unidades políticas inclusivas y consistentes, sino
una superposición desarticulada y unas formas débiles de unidad.

Para esto, el autor comienza con una pequeña descripción de sus conceptos clave. Para él, la
noción del bloque histórico analiza los procesos de articulación entre el Estado y la Sociedad
Civil, realizados a través de un bloque social; en ese sentido, el bloque se vuelve la base social y
la condición fáctica de la posibilidad de hegemonía. Otro elemento que define Tapia, es la noción
del sentido común. Para él, el sentido común es: por una parte, las creencias que organizan las
relaciones intersubjetivas y/o intervenciones cotidianas que legitiman el orden social, que
reproducen y legitiman el orden social. Por otro lado, es una normativa que ordena el sentido de
los hechos sociales. Esto quiere decir que el sentido común tiene la capacidad de crear los hechos
sociales e históricos de acuerdo a una estructura ideológicamente armada en el proceso de
constitución de una política como hegemónica. Asimismo, el autor sostiene que la organización
del sentido común afecta los sentimientos, las acciones, las creencias, las actitudes, etc. de una
determina sociedad. En esa medida, para el autor, la organización del sentido común se refiere a
la construcción de una hegemonía y un determinado bloque histórico. Realizada esta
conceptualización, el autor plantea que “el neoliberalismo, produjo un sentido común que
contenía una fuerte propensión al pesimismo en casi a todo a lo que se refiere a iniciativas
colectivas y en particular a los procesos de construcción de estados nación y democracia” 2.
Estos principales planteamientos se traducen en que el neoliberalismo pretendió ser hegemónico,
afianzado a través de los bloques históricos.

Para comenzar, el autor propone que el neoliberalismo desorganizó a los trabajadores y a otros
núcleos sociales para imponer sus ideas de apropiación del trabajo y control laboral. A través de
la privatización de las empresas públicas, el neoliberalismo se basó en el desmontaje de y la
destrucción de los ámbitos de nacionalización de los recursos naturales y sus procesos de

1
Tapia. Pág. 102.
2
Tapia. Pág. 103.
transformación, creados durante el auge del Estado de Bienestar. En esa medida, argumenta
Tapia, el neoliberalismo desorganizó las sociedades latinoamericanas. Esto se dio a través de
procesos de sustitución de creencias: 1) De la combinación de la tecnologías y un discurso
económico normativo; 2) Un discurso político basado en la superioridad del liberalismo. Así, el
liberalismo, logró implantar un nuevo sentido común en las sociedades latinoamericanas, basado
en la producción, circulación y consumo de mercancías, sustituyendo las ideas nacionalistas,
propias del Estado del Bienestar, por otras ideas liberales. La aplicación de las políticas
privatizadoras, genero marginalidad social, desempleo, deterioro de los niveles salariales
“produjo un alto grado de desorganización o destrucción de núcleos organizados en el mundo de
los trabajadores, una organización corporativa y monopólica transnacional en los grupos clave
de la economía; es decir, la organización de un orden económico, político y social con un
extenso campo de posiciones de subordinación y otro de exclusiones” 3 Debilitando, reduciendo
electoralmente y acabando con los partidos de izquierda.

Otro planteamiento importante de Tapia, es la propuesta de un enfrentamiento en contra de la


dominación neoliberal a través de autoorganización. El autor, sostiene la idea que la zona
agrícola es la menos afecta por la ideología neoliberal, pero más afectada en cuestiones
económicas. Esta puede ser un ´límite al neoliberalismo en el sentido que “[L]a existencia de
estructuras comunitarias de autoridad y gobierno en varios territorios el país, lo que permite
articular un discurso de crítica de la transnacionalización liberal desde valores y cosmovisiones
alternas”4. Para finalizar, el autor propone que la crisis del neoliberalismo se reduce a la
articulación de la voluntad política, otras fuerzas, que configuran un nuevo bloque. Tapia
propone la voluntad política de los dirigentes reconstruye la soberanía nacional a partir de la
reconstrucción de lo popular, suspendiendo la dimensión internacional del mercado mundial y los
poderes políticos y económicos transnacionales. En esa medida, el principal cambio en el sentido
común de una sociedad es el a prendimiento de la realidad campesina y agraria que es capaz de
dirigir y gobernar el país en su conjunto.

De esta interesante lectura, y de los planteamientos que realiza Tapia, ha quedado una idea que es
fundamental a la hora de entender el capitalismo y la globalización en su relación con la
sociedad: la idea de que las relaciones de poder que se sitúan el proceso de expansión planetaria
del capitalismo, la globalización, impregna varias dimensiones de la sociedad. En ese sentido, se
puede hablar de una implantación de las ideas capitalistas por medios de coacción, ya sean físicos
o psicológicos, impregnando los imaginarios sociales reestructurando la sociedad.

Sin embargo, aunque este texto ha sido muy interesante y los planteamientos del autor fueron
muy novedosos, es menester hacer un pequeño comentario crítico sobre la obra. A mi parecer,
aunque el autor propone que el sector agrario, los campesinos, son una alternativa social y
política en la configuración de un nuevo modelo de sociedad, se ha limitado en su análisis. Frente

3
Tapia. Pág. 109.
4
Tapia. Pág. 111.
a esto, hay que considerar el análisis de otros autores, como Leopoldo Múnera Ruiz. Para él “En
el imperio del mercado y el capital surgieron voces para reclamar mayor justicia social, la
democratización de las relaciones de poder o la redistribución de la riqueza, dentro y fuera de
las fronteras nacionales. De la reflexión inicial se pasó a la resistencia activa y a la construcción
de propuestas para construir otro mundo posible”5 Asimismo, Múnera, propone que el
movimiento frente a la globalización está conformado en primer lugar por un núcleo de enlace,
de generación e intercambio de información, de reflexión y de circulación de propuestas que
funciona como una red virtual construida en la Internet y reforzada por redes más tradicionales de
organizaciones, movimientos y partidos. Este “se expresa el movimiento se manifiesta en las
redes específicas que impulsan acciones particulares como el FSG (Foro Social de Génova) o el
Foro Social Mundial de Porto Alegre”6. Asimismo, otro interesante académico, Atilio Borón,
realiza un análisis de la globalización de las luchas en contra del neoliberalismo globalizador:
“Estas luchas comenzaron y se difundieron rápidamente por todo el orbe a partir de iniciativas
que no surgieron ni de partidos ni de sindicatos ni, menos todavía, se generaron en la escena
política oficial"7. Borón, propone que las reestructuraciones económicas, políticas y sociales,
tuvo consecuencias en la construcción de nuevos actores y sujetos políticos. Como: 1) La
generación de nuevos actores sociales; 2) La gravitación de otras fuerzas políticas y sociales
existentes; 3) Atrajo a las filas de la contestación al neoliberalismo a grupos y sectores sociales
intermedios, las clases medias. A su vez, otros autores han propuesto que la “globalización
neoliberal” y la irrupción en los escenarios políticos nacionales de procesos de magnitud
continental, ligados en muchos casos a la penetración del capital transnacional, han resultado en
la aparición y afirmación de experiencias de coordinación hemisférica en que confluyen
movimientos sindicales, de mujeres, estudiantiles, ONGs, partidos políticos, colectivos
antimilitaristas y agrupaciones de defensa del medio ambiente, en los que guardan un papel
decisivo las organizaciones campesinas.8

En ese sentido, Tapia, no tiene en cuenta el papel de otros sectores sociales, de otros tipos de
movilización, quedándose únicamente con el caso de los campesinos. Es por eso que el autor
tiene un vacío en su análisis, no obstante, sus ideas permiten comprender una nueva forma de
entender las estrategias diseñadas por el capitalismo que reproducen las lógicas de poder en la
sociedad. Empero ¿Cómo librarnos de biopolítica de la globalización definitivamente, en aras de
buscar la emancipación y autonomía de los pueblos Latinoamericanos?

5
Múnera, Leopoldo. Cosmopolitismo. Movimientos sociales frente a la globalización. Aportes Andinos No.6. Quito:
Universidad Andina Simón Bolívar, julio 2003. Pág. 2. Recurso en línea, disponible en:
http://repositorio.uasb.edu.ec/bitstream/10644/602/1/RAA-06-M%C3%BAnera-Cosmopolitismo.pdf
6
Ibídem. MÚNERA… Pág. 5
7
BORON, Atilio. Neoliberalismo vs. movimientos sociales en América Latina. 2004. Recurso en línea. Disponible en:
http://www.rebelion.org/noticias/2004/8/3948.pdf.
8
SEOANE, José; Taddei, Emilio; Algranati, Clara. Las nuevas configuraciones de los movimientos populares
en América Latina. En publicación: Política y movimientos sociales en un mundo hegemónicoCLACSO, Buenos Aires.
Julio 2006. http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/sursur/politica/PIIICuno.