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UMBRAL DIFERENCIAL:

Además de los umbrales absolutos también es un umbral de


detección el umbral diferencial, que consiste en la cantidad de
energía estimular en la que deben diferir dos estímulos para
obtener una nueva sensación.

Y así, supongamos que tenemos 100 gr. sobre una mano como estímulo inicial, o básico; pues
bien, el umbral diferencial sería la cantidad de peso que tenemos que añadir a los 100 gramos
para notar una nueva sensación.

Respecto al estudio del umbral diferencial en los órganos


sensoriales exteroceptores, Enst Heinrich Weber (1795-1878) halló
una ley que lleva su nombre —Ley de Weber— que dice:
I/E=K

Donde E es el estímulo básico del que se parte, I es el incremento de


energía necesario para obtener una d.j.p. (diferencia justamente
perceptible), y K es una constante, denominada constante de Weber.

Y así, supongamos, por ejemplo, que tenemos 100 gramos como estímulo básico y que la
constante de Weber es de 1/50, entonces, y operando en la Ley de Weber, tendríamos que E * K
= I, es decir, que como E es igual a 100 gramos, y como la constante de Weber es 1/50,
entonces, para obtener una nueva sensación tendremos que incrementar con 2 gramos; es
decir, I es igual a 2 gramos, ya que 100 por 1/50 es igual a 2.

Si el estímulo inicial es de 500 gramos, y como la constante no varia, podemos predecir,


resolviendo la ecuación, que I tendrá que ser igual a 10 gramos.

La validez de la ley de Weber no es completa. Se cumple en los


grados intermedios de estimulación básica, pero para los extremos,
cerca de los umbrales absolutos, fracasa.
Por lo demás, la constante de Weber es distinta para los
diferentes órganos sensoriales. Con todo, muestra en forma
matemática la utilidad biológica de los umbrales diferenciales;
cuanto menor es el estímulo básico el umbral diferencial se hace
menor.
Eso permite que, por ejemplo, por la noche oigamos ruidos que son imperceptibles por el día,
como por la noche el ruido de fondo es mínimo, no es necesario un gran incremento de ruido
para que sea oído, y así, podemos oír andar a una persona por la calle, cuando por el día tan
sonido es inaudible.

EJERCICIO:
Supongamos que estamos interesados en conocer
cuantos puntos de luz deberíamos añadir a una
habitación iluminada por 30 para obtener una nueva
sensación. Imaginemos que lo constante de Weber
para esta ocasión es 1/10.
UMBRAL DIFERENCIAL:
Además de los umbrales absolutos también es un umbral de
detección el umbral diferencial, que consiste en la cantidad de
energía estimular en la que deben diferir dos estímulos para
obtener una nueva sensación.

Y así, supongamos que tenemos 100 gr. sobre una mano como estímulo inicial, o básico; pues
bien, el umbral diferencial sería la cantidad de peso que tenemos que añadir a los 100 gramos
para notar una nueva sensación.

Respecto al estudio del umbral diferencial en los órganos


sensoriales exteroceptores, Enst Heinrich Weber (1795-1878) halló
una ley que lleva su nombre —Ley de Weber— que dice:
I/E=K

Donde E es el estímulo básico del que se parte, I es el incremento de


energía necesario para obtener una d.j.p. (diferencia justamente
perceptible), y K es una constante, denominada constante de Weber.

Y así, supongamos, por ejemplo, que tenemos 100 gramos como estímulo básico y que la
constante de Weber es de 1/50, entonces, y operando en la Ley de Weber, tendríamos que E * K
= I, es decir, que como E es igual a 100 gramos, y como la constante de Weber es 1/50,
entonces, para obtener una nueva sensación tendremos que incrementar con 2 gramos; es
decir, I es igual a 2 gramos, ya que 100 por 1/50 es igual a 2.

Si el estímulo inicial es de 500 gramos, y como la constante no varia, podemos predecir,


resolviendo la ecuación, que I tendrá que ser igual a 10 gramos.

La validez de la ley de Weber no es completa. Se cumple en los


grados intermedios de estimulación básica, pero para los extremos,
cerca de los umbrales absolutos, fracasa.
Por lo demás, la constante de Weber es distinta para los
diferentes órganos sensoriales. Con todo, muestra en forma
matemática la utilidad biológica de los umbrales diferenciales;
cuanto menor es el estímulo básico el umbral diferencial se hace
menor.
Eso permite que, por ejemplo, por la noche oigamos ruidos que son imperceptibles por el día,
como por la noche el ruido de fondo es mínimo, no es necesario un gran incremento de ruido
para que sea oído, y así, podemos oír andar a una persona por la calle, cuando por el día tan
sonido es inaudible.

EJERCICIO:
Supongamos que estamos interesados en conocer
cuantos puntos de luz deberíamos añadir a una
habitación iluminada por 30 para obtener una nueva
sensación. Imaginemos que lo constante de Weber
para esta ocasión es 1/10.