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PLURALISMO 423
i
bién en el proceso dei poder misrno. Según sea el grado de su interacción
en el ambiente político específico, los grupos pluralistas funcionan como
detentadores oficiosos o invisibles deI poder,
Bajo el punto de vista de Ia conformación vertical deI proces,o ~el
poder, Ia intercalación de los grupos pluralistas opera como una l~mlta-
ción impuesta aIos 'detentadores del poder. Cuando el individuo aislado
se une con otros en virtud de una comunidad ele intereses, tiene enlonces
Ia posibilidad de ofrecer mayor resistencia aios de tentadores dei poder
CAPÍTULO XII esta tal que' si tuviese que enfrentarse aisladarnente: unido con ot ros,
ejerce una influencia sobre Ias decisiones políticas que corresponde a Ia
PLURALISMO
fuerza de su grupo. Los grupos pluralistas son,por J?_,~,:~c:.~~rr:~,~:_ y .
frenos frente aI todopoderoSoLe'\I{a-táil.--·-"-··· -.,-- -~
La siguiêi1ie-'exposiciÓ'n-sôbre' iõ's·'g~:~pospluralistas -t,ema de crec,ien~
EL PJ..URALlS\1O DE LOS GRUPOS Y LA Dll-(.~~\ICA DEL PODER te importancia en la ciencia política nacional y extranjera-> se fijará
sólo, necesariamente, en Ias relaciones de estos grupos con el proceso
EI tercero de 105 controles verticales que se intercala entre los deten- gubernamental.
tadores y Jos dçstinatarios dei poder, está constituído por la multitud de
grupos pluralistas que representan colectivamente Ia variedad infinita EI pluralismo en la autocracia
de los intereses ele los miembros en Ia comunidad estatal. Si existe un
rasgo csencia] que dé un curio característico a Ia sociedad de masas de Ia En Ia actitud del poder estatal frente a Ia estratificación pluralista de
época tecnológica es, sin duda, el de su fundamento y dinamismo plura- Ia sociedad, se encuentra otro criterio más para diferenciar los sistemas
lista.' Es cierto que el liderazgo elel proceso del poder está asignado políticos de Ia democracia constitucional y de Ia autocracia. La monar-
constitucionalniente o los detentadores dei poder -gobierno" parlamento quía absoluta dei ancien .régime francés trató de someter. aios g:upos
y electorado-. 'De los dctentaclores oficiales dei poder se espera que por pluralistas. EI concorda to de Bolonia (1516) de FrancI~co I incluso Illte~-
meelio de sus decisiones pol ít icas armonicen los intereses contrapuestos tó establecer Ia dominación del Estaelo sobre Ia Iglesia, Hobbes, el mas
ele los grupos pluralistas en beneficio cornún de Ia sociedad. Pero como decidido defensor del Leviatán, llamó Ja atención sobre Ias «sociedades
los grupos plucalistas influyen en Ias decisiones políticas, influyen tam- privadas» 'en el Estado que eran como «Ios gusanos en Ias entrana,s ~el
hornbre», La estructura monolítica del poder en Ia actual autocraCIa,m-
siste no sólo en élmonopolio "del poder "politico ,qLle ~s!á concen trado en
I. Un ínrcnrotmprcsíoname de explicar Ia histeria como el contrapunto de Ias
Iucrzas plural ist as, y sus rcprcsentaciones fue emprendido por lORENZ \'0/\ STEIN, Ias detentadores ofícialesdel poder y'end pa~tido único',.sino ~Ue exclu-
ic scliich t e der soziatcn Be weg ung ill Fronk rcich Vali 1789 bis J/!1sere Tage (3 vols.; ye cualquier acción de ias gnlpos·pluralistas fueraHe Ia maquinaria
t.~ipzig, 1850; cd. rcv., MLlnich,I~7.1); esta obra es un análísis socionolít ico de Fran- estatal y deI partido estatal. Los detentadores deI poder no pued,en tole-
ciu digno de ser citado junto a Ia investigación sociológico-política sobre Estados
nidos de Tocquevillc. Tras el t rabajo pionero que abrió nUCVOê>caminos de ARTHUR rar ni Ia fragmentación de su monopolio del ejercicio deI poder, m mucho
P. BE:\THLEY, Th e Process o] Governnent: A St udy il1 Social Pressures (Bloomington, menos cualquier tipo de oposición. Todos los impulsos de asociación que
I ncl., 1908; nueva cd., 1934 y 1959) ha surgido en América una importante literatura
., bre el pluralismo: a Ias t rabajos esrandar pertenecen D.-IvlD B, TRU~lA1\, The Govern-
se producen entre Ias destinatarios dei poder serán controlados po~ el Es-
inent al Proccss, Pol iticol l nt eresis aud Public Opinion (Nueva York, 1915); V. O. tado y por el partido único. Bajo el puno de hierro dei Estado p~hclaco se
KI:\' jr., Polit ics, Part ics an d Pr essur e Grou ps (3.' ed., Nueva York, 1952); E,IRL L.~, elimina toda Ia vida orgánica de grupos y los intentos para reanimarla se-
IIIUI, The Grou p Basis o[ Polit ics: A St udv il1 Bttsing-Point Legislation (Ithaca,
N. Y., 1952); sigue tcnienclo inlcrés PEt\IlLETO/\ HERRI~G, Grou p Representat ion be- rán implacablemente sofocados. En Ia Alernania nacionalsocialista esto
[me COl/gres.> (Washing to n, D. C., 1929), «Unoff icial Government, Pressure Groups quedó plenamente demostraelo con el destino ~~e .tuvier~n lo~ grupos de
.uid Lobb ics», cn Tlie AI/Ilals o[ lhe American Academy o] Polit ical of Social Scien- interés tradicionalmente más poderosos -el ejercito, Ias iglesias, Ias altas
n', \'01. 319 (scpt iernbre de (958). Prácticamente, todos Ias trabajos americanos se li,
10i"'11 :1 13s relaciones internas americanas. Para una orientación de Derccho Com, finanzas, Ia industria pesada y Ias sindicatos-o Ninguno ele eIJos llegó a
parado, vid. JOSI'I'I-I H. K,\ISER, Die Rc priisemaiion organiser t er l nt eressen (Berlín, tener influencia sobre Ias decisiones de Ia camarilla dominante."
1956l. Hoy, Ia exposic ión más cx tensa de derecho comparado cs HE/\RY W, EI-IIUIA!\N
(cditor ), l nt erest Grou p 011 FOI/r Continents (Pittsburgh, 1958).
2, Behcmot h, de FRANZ L, NEV~IANt-;(Nueva York, 1942) padece cl erro r funda-
I I ELiPODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES PLURALISMO 425

, I único intento deI ejército de enfrentarse aI régimen, Ia conspiración grupo pluralista, en eI sentido más amplio, es cualquierll..~oc~~c5.~~..E~
d,,1 O de julio de 1944, fue un fracaso. h~IE.9E.~s.9.11eJ...,ç9nscientes.de.s!ls..~nt.~.r~~~scom.!!.Il~~,se)!.~~_l!pi,do de.J.9.E~
Asimismo, eri el ámbito comunista de Ia U.R.S.S. ha dejado de existir ma organizada. Estos intereses pueden ser de 10 más diverso: político
11111 linámica organizada de grupos, y ha sido sustituida por una movili- '.~l partido político es eI más importante de todos los grupos pluralis-
H én artificial de Ia actividad de grupos contrclados por eI partido. Se tas-; religiosos -Ias iglesias-; económicos -asociaciones de empresa-
"llIlda uponer que Ias repetidas "purgas» se han dirigido tanto contra Ia rios y los sindicatos-; profesionales -gremios y asociaciones de profe- ,
11' uiimación del.pluralismo fuera del Estado y deI partido, como contra :siones Iíbres=-, y culturales -desde 105 partidarios de Ia música popular '!
iullvl luos que se distanciaron de Ia línea deI partido o se enfrentaron hasta Ios propugnadores del nudismo.
I uu 'I grupo dominante. Una auténtica Iiberalización supondría no sólo En Ia sociedad multiforme americana, que por razones sociales y eco-
di mlnuir Ia presión sobre Ias libertades individuales, sinotambién- rea- inómicas tiende especialmente a una escísíón pluralista, se suele equipa-
u 111 ir una estratjficación social orgánica y pIuralista. Cuando' ~ri--régimen rar, generalmente, los grup,?s pluralistas con los pressure groups (grupos
uuurítaríono s<{siente 10 suficientemente fuerte para someter absolüia- de presión). Aquí, sin embargo, se lleva a cabo una indebida simplifica-
IIH'III ' Ia vida d~ grupos, intentará canalizaria en instituciones ~~n-tr~Ia- ;ción de unos fenómenos extremadamente complejos, y que además no es
tlll ,t talrnente." . válida, generalmente, para otros países. Potencialmente, cualquier grupo
.pluralista organizado es también un grupo de presión (pressure group);
El pluralismo en Ia democracia constitucional 'sin embargo, puede existir1y hasta ejercer considerable influencia sin re-
currir a los métodos utilizados por un grupo de presión. Cuando el grupo
Frente a esto, Ia esencia de Ia democracia constitucional es que los ,:se preocupa exclusivamente de los intereses de los partidarios, puede
l'IIIJl . pluralistas más diversos pueden participar ilimitadamente en el 'permanecer completamente y_~uyr:<l.lJ.r:~Dt~ .._ªLpLQc~,sO_deLpo.d~r:; .. estes 1
1" II"S econômico y político. Todas Ias fuerzas sociales de importancia grupos 'plüralisfâs"«-sílencicii;os» son bastan~~_:.ar,?s. El otro extremo sería:
1I 1\'11 garantizada Ia libertad de, competírenuncírcuito abiertode valo- ;un'grupci pluralista-puede _hab.ersejnc()rp~~9.? _~(,!,,:':lla.tor:!pa.J,~I1. p(),~.e.:
11", 1\1 libre juego de Ios grupos pluralistas corresponde al principio de 'rosa en el proceso deI poder, que no ~~".$.~a.~er:I....absoluto .P--~ç_~s~~i9pre- \-
1I til, Iribución der poder. Las --deéisiones políticas de -Ios deteritadores sentársecoffi'dufi'pressúre' group:'Ün:~ vez que ha puesto bajo su control
1IIII'Iitu ionales del poder presentan el compromiso entre Ias tendencias iá! personal de 10s detentadores del poder, se puede satisfacer con mante-
I1 \'1'1/ untes de los intereses pluralistas de Ia sociedad. DeIà forma más 'ner Ia posicíón conquistada y defenderse meramente de los competidores.
\ 111 \lI I, 1 s grupos de interés dan a cori~~~~"susobjetivos politicosocia- Ejemplos son' Ia Iglesia católica en Irlanda o en Quebec, Ios militares
I 11 bicrno,al parlamento, aI electorado y a Ia opinión pública. El sen Ia Alemanía imperial y en el Japón antes de 1945 y Ias burocracias en
1'1 IH Ipl de Ia libre organización de grupos en Ia sociedad está asegurado "Prusia o Ia cIase de 10s mandarines en Manchuria. Bajo un grupo de :>
I '111 I III 'ionalm~pte por el derecho fundamental de Ia libertad de asocia- presión se debe de entender un grupo pluralistaque tíende àeliberadã.
I li, llrultndo solamente por Ias exigencias de preservar el orden público mente a promover los intereses de sus miembros influyendoen )os de-
I, "/lIrid::ld del Estado. Lo significativo es que los grupos pluralistas tentadores del poder ydela 'opiniÓn pública: Finalmente, un lobby
1111i'11 cur .cicndo, sin embargo, de una institucionalización legal que co- -término americano meramente figurativo, derivado de Ia primitiva coso
11I }llImlh.:sc a su enorme importancia en ..-:1 proceso sociopolítico, y, .turnbre de «coger deI brazo» aIos diputados en el pasillo, e~_I~b.~Y,~!el
111111 1111 111 mos, de una incorporación a Ia constitución. En ningún otro Parlamento- es una tropa de choque del grupo pluralista,' su cabeza
I I"" 10 li' ha mantenido tan viva Ia ideología dellaissez faire clásico con activa, cuya tarea es llevar laIuchàporIos intereses a Ia arena pública.
11111 IlIl wrónica tenacidad, como en Ia relacíón entre los detentadores ofi- Los lobbies pueden identificarse absolutamente con el grupo pluralista,
I di IIl,l p der y Ias fuerzas pluralistas extraconstitucionales, que guían pero esto no suele ser generalmente eI caso; funcionan como los coman-
1111"11 '111 in luso a los propios detentadores del poder: dos móviles de Ios grupos de presión que representan y cuyo avance es
/ 1I I' lu lugar se hace necesario Ia aclaración de ciertos conceptos. Un más lento.
)

111 111" ,iI '1"'[ que Ias grupos de interés más importantes pudieror- resistir Ia pre-
h 11 01, I" ,,'UlO dei Estado y dei partido nazi.
I 1'11/. tnlra., pág. 460 y ss.
I I' I' in s dctalles sobre este importante tema, vid. infra, pág. 442 y ss.
\
426 ~L PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES PLURALISMO 427

l final fue, nuevarnente, que el grupo adquirió todos los rasgos de una
~;Los GRUPOS COMO BASE DE LA SOClEDAD ES'fATAL cIase social, pese a que el número de sus miembros fuese limitado. La
r
I República de Venecia fue, por su parte, un orden de dominio sociopolíti-
Notas históricas sobre el plur alismo
, co en el que un grupo pluralista, Ia aristocracia de los mercaderes, montó
Los grupos pluralistas son elementos orgánicos de Ia biología de .la so- Ia totalidad de Ia maquinaria estatal para el exclusivo beneficio de sus
t,:t:
cicdad es ta Pertenecieron aI proceso del poder ~ucho ~IDtes --de que intereses de c1ase.
M n tesquieu )' de Tocqueville, lIamándolos corps intermédiaires, les con-
.cdicran respetabilidad científica. Una in vestigación extensa sobre el
EI pluralismo y Ia sociedad tecnologica de masas
r np I histórico de los grupos en el proceso deI poder no ha sido, aparen-
temente, emprendida todavía; Ias observaciones de Mosca y Max Weber Así, pues, jeI fenómeno de Ia formación de grupos y de su participación
sobre este terVa fueron simplemente incidcntales, no un análisis sistemá- en el proceso deI poder no es nada nuevo. Alcanzó, sin embargo, su pleno
I ic de! fenómeno grupo en el proceso social. Un punto de partida, desarrollo sólo con Ia revolución industrialycoriel advenimiento de 'Ia
III 'todológica!?ente irreprochable, en una investigación de este tipo ten- sociedad tecnológica de masas, 'Ninguna sociedad estatal moderna puede
drfa que distinguir entre Ias clases sociales y los grupos pluralistas ser--iuíaJiÍadi[ e~cl~'~iva~~nte a Ia luz de sus instituciones constituciona-
1'1' piamentedíchos. EI conceptode clases sociales ha sido conocido d~s- les y Iegales, prescindiendo deI papel que los grupos pluraIistas juegan
ti . Aristótele~:y sus sucesores, que racionalizaron Ia coexistencia de .Ias en el proceso político. Las raíces de Ia actual estructura pluralista son
rIascs en el ti,ro de «gobierno rnixto». Frecuentemente, fue una clase so- d~masiaelo conocidas, y bastará aqui hacer una sumaria resefia: Ia indus-
('inl determin~da Ia que dominó el proceso deI poder. Ejemplos son Ia oli- trialización bajo el capitalismo condujo a un crecimiento sin precedentes
nrquía de los senadores en Ia época de madurez de Ia República romana, de Ia población, y a una correspondiente distribución del trabajo y espe-
I lase capitalista~
«ccuestre» en los sislost:>
de Ia decadencia republicana , cialización de Ias activielades profesionales. Esto, a su vez, produjo unas
l'I ogun del período Tokugawa en el Japón y Ias clases monacales en eI tensiones crecientes entre los diferentes sectores -productores, distribui-
lumaísmo del Tibet. Todas ellas dorninaban eI proceso político aI haberse dores y consumidores->- de Ia econornía nacional. En esta lucha brutal de
npr piado delaparato estatal como detentadores oficiales deI poder. competencia que vivió el primitivo capitalismo deI laisse: [aire, el indivi-
Por otra parte, Ia historia es rica en ejemplos de auténticos grupos duo aislado que quería sobrevivir se vio obligaclo aunirse con los que
) luralistas qu:, sin identificarse con los detentaelores oficiales del poder, tenían una condición profesional semejante. AI mismo tiernpo, cuando se
IIpcraron [rente a és tos como Iimitaciones al poder estatal. La burocra- extendió Ia base del proceso del poder con Ia victoria ele Ia ideología
I ia, cn Ia époç~a posterior deI Imperio romano y durante todo eI período democrática, Ia democracia política tuvo necesariamente que compiemen-
dl'i E ta do bizantino, funcionó como un cuerpo o institución casi autóno- ''-.......,tarsecon su :actual estructura pluralista.
uio. dotado de sus propias leyes y regIas para Ia eIección del personal, eI ---"En toelos 'los Estados industriales, el pluralismo organizado tuvo nece-
li', 'CI1S0 Y Ia deteritación del cargo. Gracias a Ia objetividad y racionalidad sariamente que tomar rasgos semejantes: pero fue el ambiente de Ia em-
,'1\ 'I ejercici~, de su cargo, Ia burocracia fue el contrapeso de Ia seguri- presa privada de Ias Estados Unidos el que ofreció el clima más favora-
do I jurídica frente aIos frecuentes y violentos cambios en Ia cúspide de ble para Ia estructuraci6n pluralista de Ia sociedad. La diversidael de
Ia pirárnide deI poder cesaropapista. En Ios estamentos deI feudalismo " grupos alcanzó aquí su grado máximo en virtud de diferentes factores es-
l'11I" peo, en cambio, se organizaron auténticos intereses de clase -aristo- peciales. EI pluralismo funcional pudo crecer espcntánea y desenfrenada-
rrncia, sacerdotes, burgueses (ciueladanos) y campesinos-, superiores a mente en una sociedad, basicamente, sin clases e igualitaria. A un país
II)~ intereses de meros grupos pluralistas. No fue de otra manera en el al que, según Ia frase del poeta, le fue mejor porque no tuvo ni basalto
III ti '11 social estructurado feudalmente que existió, temporalmente, en ni castillos, Ia formación de grupos no necesitó injertarse en los restos de
1,1 :.gipto de Ias faraones, en los Estados islárnicos y en China o Japón, un esquema tradicional de clases, tal como fue el caso en Europa con su
1\11 oposición a esto, los gremios cn Ias ciudades medievales europeas fue- pasado feudal. La riqueza natural deI país y Ia habilidad, tanto innata
1'(11) originariamente grupos organizados de intereses económicos que pos- como condicionada por el media ambiente, de Ia población plantearon
I .rlormentc, como suel e ocurrir, adquirieron eI poder político de una c1ase nuevas necesidades que tenían que ser satisfechas por Ia producción
'o .ial. De igual ma.iera funcionaron los parlement s del ancien régime en de nuevos bienes. La heterogeneidad racial y étnica ofreció puntos na tu-
FI nncia, const i tuioos en un grupo pluralista de profesionales; el resultado rales de cristalización para Ia diversielad de grupcs. También Ia estructu-
428 "IiL PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES PLURALlSMO 429

r? política tendia a Ia descentralización. Y, finalmente, el americano ha ~intereses influyendo o presionando directamente sobre los detentadores
sido desd.e siérnpre eI tipo deI animal social par excellence. Por naturale- del poder. EI éxito en fomentar los intereses del grupo depende deI grado
za gre~anos, ~ratables, sociables, necesitados de establecer relaciones con de influencia ejercida sobre los detentadores políticos deI poder. A esta
'1 v~cl.no, los ,americanos se han designado a sí misrnos como un pueblo ; hay que afiadir que con el desarrollo deI Estado de bienestar y de una
lu ~,~omers»;. llevan, pues, en Ia sangre el impulso para formar grupos. La amplia admi~istración prestadora de servicios -fenómenos éstos que
nccion combinada de todos estos factores -y otros que no han sido aquí son, a su vez, el resultado de Ia presión ejercida por uno de estos grupos-
n mb~ados- creó en Ios Estados Unidos Ia red más completa y, al mis- ) sólo Ia accíón concertada de los miembros débiles de Ia comunidad tiene
1110 tiernpo, más complicada de grupos de interés, no quedándo- posibilidad de arrancar concesiones de los más poderosos. Finalmente, el
les ~tra posibilidad en una situación de competencia y concu- desarrollo de los partidos políticos de masas ha acelerado Ia estructura-
1'1' meia que, bajo Ia fuerza de Ias circunstancias, conducirse ellos mis- , ción pluralista. Si el telas constitutivo de un partido político no tiene jus-
IIWS corr:o grupos de presión. ta penetración de estos grupos en Ia estruc- tamente como objetivo el promover el interés de una clase determinada
IIII'a social ha-alcanzado un grado en el que con justicia se puede hablar i -como en el caso de los partidos proletarios-, o está determinado ideo-
ti una «colectivización» deI individuo. La mayoría de los destinatarios deI ·lógica mente de cualquier otra manera -como en los partidos confesiona-
poder pertenece. en calidad de miembro o en otra relación, por 10 menos, les-,.Ios partidos formados a escala nacional suelen rechazar, por 10
uno de estes grupos pluralistas o asociaciones de interés, siendo fre- general, el ser identificados con Ias necesidades de un grupo específico de
I II nte mantener lazos de unión con varios de ellos. Resulta comprensible "interés, o bien no está:'] en situación de hacerlo.. Y esto por razones bien
11\\ ' 10s Estados Unidos, dada su experiencia pragmática durante un siglo ·pensadas: los partidos políticos tienen que aPeTár a Ia totalidad deI elec-
I c II .1 pluralisrno democrático, desarrolJaran un interés píonero por Ia ·torado, independientemente de Ia profesión de cada elector individual, y
I -nciu de .la ·estructuración pluralista de Ia sociedad. Es cierto que se 'sus filosofías sociopolíticas tienen, por io tanto, que ser amplias y aI mis-
I1I producido una plétora de acertadas y correctas investigaciones con- mo tiempo 10 suficientemente indefinidas para acomodarse aIos intereses
I II 11' sobre fenómenos pluralistas, pero hasta ahora no se ha podido :de todos; no pueden correr el riesgo de perjudicar a determinados gru-
1111'1 ror Ia abrumadora cantidad de material en el cuadro total de una ! pos de interés aI favorecer abiertamente a otros. Esto explica que en Ia
11111 íu funcional y unitaria deI Estado, tal como fue intentado en Europa , actual sociedad pluralista de masas los programas de los partidos se pa-
tun uc con .medios insuficientes- por Tõnnies o Laski. Es evidente . "rezcan entre sí como dos gotas de agua, que cada partido aprenda de su
'1IIi tudnvía no ha surgido el Montesquieu americano. contrario y que tomen de él rasgos prestados, y que Ia formación de Ias
(11' ~'asgo esencial, y no solam ente limitado a América, del pluralismo : partidos no sea ningún sustitutivo de Ia formación y estructuración de
Ii , 11(l11~l'ICO consiste en que se han borrado Ias fronteras entre los intere- l~~p-os.
I 1'1 ouómicos y políticos. En prime r lugar es mérito del marxismo el
LA DINÁMICA DE LOS GRUPOS DE INTERÉS
111111'1' llnmado Ia atención sobre el fundamento económico del proceso
li' li I l, aunque Ias religiones políticas de nuestro tiempo han rebatido
No es ninguna casualidad que Ia forma moderna de los grupos de pre-
1111, ,'111 'mente Ias simplificaciones doctrinarias deI materialismo históri-
sión hayan surgido aI mismo tiernpo, hacia Ia mitad del siglo pasado, que
'" 11' ,11 : siempre, Ia :conomía ha constituido Ia infraestructura del po-
)os partidos políticos, y tampoco sorprende que sus estructuras de erga-
di I pllll/JCO Y Ia seguirá constituyendo siempre. Han dejado de existir
nización sean muy semejantes. En el primer período de Ia industrializa-
I li I I t11l11:ntc problemas «puramente» econórnicos o «puramente» políti-
ción, Ias grupos de interés fueron asociados ad hoc para perseguir objeti-
" N 111 'una cuestión política puede ser separada de sus repercusiones
vos limitados, desapareciendo en cuanto alcanzaban su objetivo. Un
11111 1111 • : y, a Ia inversa, ningún problema económico puede ser resuel-
ejemplo a este respecto fue Ia Cobdens Anti-Corn Law League, uno de
I 11" I .di S políticos. Corresponde a esta transubstanciacion el hecho
los primeros grupos de presión modernos.' En Ia actualidad, los grupos
li '1111 d núcleo de cualquier ideología política moderna yace en su esca-
pluralistas, igual que los partidos políticos, se constituyen generalrnente
1i 1I I ri' nómica. La política se ha convertido en Ia función de Ia
como organizaciones permanentes. Igual que 10s partidos políticos, Ios
1IIIlilll ti, Y a Ia inversa.
grupos de interés se encuentran bajo Ia experta dirección de managers
/J" JHlu(a dejar de reflejarse esta evolución en Ias relaciones de los
1111111 pluralistas con el proceso político. La mayor parte de estos gru-
5. H. D. JORDAI\, «The Pclitical Method s of the ant i-Coro Law Leaguc», en Ali/C'
1"1 I f \ ori .ntàda económicamente, pero ellos buscarán promover sus rican Political Science Review, XIII (l9n), pág. 38 y ss.
.',
430 EL PODER pOLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTI CALES
PLURALISMO 431

profesionales, están altamente burocratizados y mantienen un funciona- c!usión deI grupo significa Ia imposibilidad de seguir ejerciendo Ia profe-
miento constante: aplican todos los medias técnicos conocidos de Ias re- sión. Otras categorias de grupos de interés son los excombatientes, que
laciones públjcas para atraer, a Ia mayor escala posible, adherentes que suelen ser, generalmente, un grupo de presión particularmente virulento;
ornpartan sus intereses. Hace tiempo que han dejado de ser organizacio- también hay.que recordar aquí a 105 grupos étnicos y lingüísticos en Esta-
nes puramente voluntarias y sin una estricta filiación. En muchos casos dos con diversas nacionalidades, así como los grupos reformistas que
'S obligatoria Ia cualidad de miembro de uno de estas grupos como re- quieren cambiar ciertos aspectos de Ia realidad política. Los últimos tres
quisito para e-Iejercicio de una profesión específica. Frecuentemente, dis- grupos son asociaciones pluralistas sin una orientación claramente profe-
ponen de sumas económicas considerables obtenidas por medio de con- sional. Finalmente, por muy sorprendente que parezca a primera vista,
uibuciones volu nt ar ias o de cuotas obligatorias para los miembros, o a Ias burocracias ccnstituyen, frecuentemente, grupos de presión organiza-
través ele arnbas posibilidades. Dado que Ia gran mas a de los miembros se dos y lobbies dentro deI a; .irato gubernamental mismo; estas grupos
.ornporta pasivamente, en Ias estructuras internas de estos grupos -nue- existen en forma más o menos articulada en todos los países cuya adrni-
varnenre, igual que en 103 partidos políticos-, hay pocas huellas de princi- nistración cuenta con funcionarios de carrera. Es una peculiaridad de Ia
I i s democráticos. EI liderazgo deI grupo está en Ias manos de una oligarJ Unión americana, también corriente en Iberoamérica, los grupos de pre-
quía profesional y generalmente autonornbrada, que se justifica a sí mis- sión constituidos por los militares, subdivididos según Ias diferentes ar-
ma por 105 êxitos a1canzados en relación con los intereses comunes dei mas, y frecuentemer.te haciéndose Ia guerra entre sí. En tre todos Ias gru-
r IpO. ~:; ~.
pos pluralistas, el peor organizado y el menos eficaz continúa siendo el de
No se dispone de clasificaciones válidas de los grupos pluralistas basa- Ios consumidores. La razón de esto yace en parte en que Ia universalidad
rlns CI1 estudiõs comparativos. De todas formas, el material que ofrece Es- i de Ios miembros se opone a uno organización, y en parte porque el ama de
I Idos Unidos+con Ia estratificación pluralista más articulada, puede servir casa que, tomada por sí sola es el miembro más importante de Ia cornu-
(' mo un modelo típico para Ias var iacicnes existentes en cada país. Nu- nidad, ofrece mayor resistencia a organizarse que cualquier otro grupo
111 ri arnente; el grupo pluralista más importante es el constituido por Ias profesional. En Europa se cubre Ia laguna, por 10 menos hasta un cierto
I I' ias. Por su intluencia política, los partidos políticos ocupan el primer grado, a través de Ias cooperativas de consumidores, un grupo pluralista
11 1J':1
r. Las categorías más importantes dentro de Ias grupos de intereses que, comprensiblemente, no goza de gran favor en el ambiente de nego-
1'1.' nómicos son Ia industria y los negocias, divididos, a su vez, en rnulti- cios de los Estados Unidos. En Ia práctica, todas estas categorías se inter-
111(1Ic grupos enfrentados frecuentemente entre ellos. La clase obrera, en fieren y están escindidas en innumerables subgrupos que frecuentemente
\ lI! bio, organizada en Ias sindicatos y en sus asociaciones afiliadas, cons- persiguen intereses contrapuestos. Además, no ha sido analizada todavía
IIIU C fundamentalmente un frente cerrado, aunque aquí también han debidarnente Ia relacióri entre 105 grupos pluralistas más poderosos, los
1',I'lid durante largo tiernpo subdivisiones en los Estados Unidos, tal partidos políticos y Ias grupos de interés de orientación profesional.
I um todavía-siguen siendo corrientes en Europa. Son relativamente ho- Es evidente que el anterior esquema c!asificatorio se basa largamente
IIlol,lncos y cerrados -en cornparación con los restantes grupos plura- en Ia experiencia americana y que no puede ser aplicado, sin más, a todos
l '.ln:;- los grupos de carnpesinos que, por 10 menos cn Europa, están los países actuales, a pesar de que Ia evolución universal hacia una tecno-
II ccucntcmente unidos cor Ias cooperativas. Posiblcmente Ia mayor cohe- Iogía de masas tiene que conducir, necesariamente, a que en otros luga-
11'1\ .xíste en Ias organizaciones profesionales de los médicos, abogados, res se forrnen parecidas estratificaciones de grupos. Por otra parte, fuera
111 qui I ctos y actividades scrnejantes que exigen una preparación especial; de Estados Unidos apenas ha empezado Ia valoracion de Ia enorme can-
I 'd I: a ociaciones están organizadas hasta tal punto, que el grupo profesio- tidad de material empírico.' Las siguientes observaciones son tan sólo
1111 Iunciona como una corporacíón casi autónoma o como grernio, dotado apuntes para un cuadro totaL
di' III} .xtcnso poder disciplinar.o sobre los miembros inscritos." La ex-
l

de abogados con una disciplina profesional existe en Alernania por 10 menos desde cl
Estatuto de abogados ( Rccht sanwaüsord nun.g) de 1878.
(I, obre Ia disciplina profesional dominante en uno de estos grupos, vid. WILLlAM 7. Sobre Inglaterra, vid., por ejemplo, J. Ivon JE~NING5, Parliament (Cambr idge ,
I IlIlS0'l,Jnstice and Administrcuive Law: A Study oi the Britisli Constitutiori 1939), págs. 31 y ss., 171Y 55., 225Y SS.; SA~!UEL H. BEER, «Pressure Groups and Part ies
11um" cs, 1928),págs. 176y 55., 310Y ss. (sobre los llamados domest ic tribunais). Se- in Great Britain», en AlIlerical1 Political Science Review, L (1956), pág. I. EI interés
1I11'lillll·.Facul tadcs de selj-governnient existcn en Francia en Ias ordres projession- científico por el pluralismo crece rápidamente en Francia; vid., por ejemplo, Ia colec-
/11'/\ (Il( " cjemplo, abogados y médicos). Vid. ANDRÉ HEILBRONNER, «Le pouvoir profe- ción de trabajos sobre Ias elccciones para cuerpos sociales y políticos en Ia Rcvue
hlll ,1",'11 VII .eil tl'Et at, E/lides et document s (Paris, 1952),pág. 33 y 55. EI colegio [rançaise de science politique, VI (1955), pág. 221 y ss.; HENRY MENDRA5, «Les orga-
1\ st, PODER POLíTICO Y LOS CONTROLES VERTICALE.') PLURALISMO 433

I n constitución de grupos de Ia clase trabajadora presenta eI máximo diciaI ha sid~ debidamente atendido en Ia escuela «realista» de Ia teoria
11<I, rrrollo en Australia y en Nueva Zelanda. EI régimen de cooperativas . jurídica americana. .
I I muy extendido en Escandinavia, Holanda y Suiza. Intereses clerica- ) I Dicho de 'una manera concreta: 10s grupos de interés intentan, bien
I1 religiosos están representados de Ia forma más eficaz en regiones penetrar en el marco de los detentadores del poder oficiales -en el go-
11l1()llc.s de Europa. En Ia organización de grupos de intereses burocrá- ( bierno y en el parlamento- para perforar desde dentro, o bien influyen
I I I), Tancia está a Ia cabeza, mientras que en Inglaterra, Alemania y en el miembro individual del gobierno o deI parlamento desde fuera.
I II I. I, los grupos burocráticos ocupan una posición secundaria en rela- Y cuando sea posible, aplicarán ambas técnicas.
I li Il ' n Ias asociaciones de interés (Interesscnverbiinde}, 10 que tiene
\I 111'1 n en cada uno de estes tres países, en diferentes
y razones históri- , La infiltraciôn ~n Ias detentaâores deZ poder
I II I) I lógicas; En Inglaterra y en Francia, en cambio, 10s maestros y
1111)1 'S rcs de Ifl ensefianza primaria y media están plenamente organiza- EI medio más importante para acceder a Ia función de tomar Ia deci-
dll , Illi mtras que sus colegas en Alemania 10 están considerablemente sión política a través de Ia infiltración en Ias filas. de 105 detent~~ores
1111'11( '>, Y no pi~nsan en conducirse como grupos de presión, estando esto mismos deI poder es eI partido político. La estrategia de Ia operaclO~ es,
11111I11\::<in nuevamente con el heeho de que se sientan funcionarios del sin embargo, diferente. En los sistemas pluripartidistas, un grupo de l~te-
I I Ido. as organizaciones colectivas de 10s intereses agrarios presentan rés que sea suficientemente fuerte para disponer de un~ masa de. partida-
I1 1IIII,ximafuerza en Francia y en Escandinavia. La indústria, el comer- rios puede montar un propio partido político -partido. «de mtereses
I li, 111',profesiónes presentan, en cambio, por todas partes, un grado má- económieos» a diferenciadel partido «ídeológícov=-. Los diputados elegi-
11111) (k rganización en grupos pluralistas. Las razones por Ias cuales en dos bajo su estandarte representan tarnbién en el parlamento. aI grupo de
"1111 I L! es sbbresalen determinados grupos de interés y en otros no, interés que los ha enviado a él. Entre ambas guerras mundiales fueron
11111 dl'l\ S'r estudiadas por investigaciones histórico-sociológicas en casos corrientes los partidos «de intereses econômicos» en Ia Europa ~entral y
11111111 I()S,perohasta hoy se carece todavia, completamente, de puntos de oriental. Aun 105 moderados suizos tuvieron que conoc~rlos.S últJmam~n-
I 11I li I, Il1ctodológicamente útiles, para emprender un análisis comparado. te, han perdido eI favor deI electorado, aunque eI partido ~e 10s refugia-
dos en Ia República Federal Alernana (el bloque de Ios «p~lVados del ho-
sar y víctimas de Ia injusticia») y los poujadistas en Francia sean agrupa-
L\s TÉCNICAS DE OPERACIÓN DE LOS GRUPOS DE INTERÉS ~iones de este tipo. Su entrada en el parlamento.ha estado favoreci~a por
I I Il1cnic<ls,que utilizan los grupos de interés para influir en el prece-
i el sistema proporcional, siempre y cuando pudieron superar Ia ~l~~sula
deI cinco por ciento u otras limitaciones dictadas contra Ia eSCISlOn de
) di I 111) ler dependen, en gran parte, del correspondiente tipo guberna-
partidos. Una vez en el parlamento, est.án en situación .~e obtener benefi-
1111111 I1 Y .ambian de país a país. En general, su actividad va dirigida,
cios para sus propios asuntos en radical desproporcíón con su fuerza
I 11 1111 I I elos 105 medios de inforrnación, persuasión y propaganda, a
numérica. Cuando son aceptados en una coalición gubernamental que
111" 111',detcntadores oficiales del poder: al gobiernc y su burocracia, al
tan sólo dispone de una mayoría justa, funcionan como grupos de ~re-
I 111111111'111) 'sus políticos y a Ia mesa de los destinatarios del poder, en
11I 11dI! I le electores, pero tarnbién, y no en último lugar, a otros gru- sión sin disfraz, exigiendo su precio para. continuar apoyand~ aI gobier-
no. Este tipo de partido político aíslado.rsuele ser usado amplIament~ en
I I 111111 illstas. Ni aun 105 mismos tribunales, que se suponen neutrales,
Europa para promover y fomentar intereses religiosos. Estos partidos
I11I huuuncs, siendo ya una razón para que estén sometidos a esta in-
son tradicionales en todos Ios Estados con fuerte población católica. En
11111111.11'1hccho de que 10s jueces sean, al mismo tiernpo, miembros del
Ios Estados Generales de 10s Países Bajos, Ias dos confesiones están ac-
I Id"" li, í.n «jusiicia clasista» 11a sido un eslogan corri ente de Ia oposi-
11111 I I) I \ suropa continental, y con frecuencia era realmente algo más tualmente representadas por no menos de cinco partido~. En Ia Repú~~ica
Federal Alemana, el partido mayoritario ostentando el liderazgo POhtl~O,
1111111 \1 iplc eslogan, ya que los jueces se reclutaban preponderante-
Ia Unión Cristiancdemócrata, que pone valor sobre su carácter aconfesio-
I I III1 l'lllrl.! Ias clases sociales altas. Pero aun donde están ausentes bur-
nal, ha desarrollado una aritmética confesional extrernadamente refinada
I I flll' 1111eis ~c clases, es necesario una fuerte personalídad en el juez
I' 111 11"\' til' 1:.1 sutil presión pluralista. Este aspecto de Ia mentalidad ju-
8, KARL BRAUNIAS, Das parlament arische W~lzlrecl1t (Berlín, 1932), vol. II, pá-
11111111111'1 J p li t ique», cn Reme [rançaise de sciencc politique, V (1955), pág. 736; gina 88. EI ejernplo suizo son los Indcpendientes de G. Duttweiler, un grupo de prc-
,\ 1111
\' ,1111,t.es groupes ele uression el1 France (Paris, 1957). sión de Ias consumidores.
PLVRALlS~!O 437
436 :EL PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTlCALES

( opinión pública desaprobarían fuertemente que un member of Parliament


se acercan a él a través de sus consejeros o de sus relaciones personales. Iuese «entretenido» por un lobbyista, tal como ocurre con su colega ame-
10 cual puedejocurrir hasta en el campo de golf. Una parte deI trabajo de ricano, y que con esta ocasión le «ilustrase» sobre determinados proyec-
los lobbies Sé} lleva a cabo públicamente; los interrogatorios (hearings ) tos legislativos muy queridos para el grupo de interés. Por ello, en Ingla-
ante el Congreso y los comités investigadores son su campo de batalla terra, no hay lobby en el sentido americano. Pero presión d~, intere~es,
preferido, Pero Ia mayor parte de su actividad permanece, como un ice- aunque no en Ia forma de abiertos grupos de presión, e~ tarr:b~en c.ornen.
berg, bajo Ia superficie. te en Inglaterra. La presión se dirige sobre Ia burocracia .mmlste:lal y Ia
Además, gran parte del trabajo de Ios grupos de presión y de Ios lob- población, en su totalidad, con Ia esperanza de que .esta mfluencia, se fil-
bies está consagrada a Ia tarea de ganar eI apoyo de Ia opinión pública trará a través de los electores en Ias decisiones políticas que tendran que
para sus objetivos. Los lobbies no se identifican con un partido, sino que ser tornadas por el gobierno.. . 12
son estrictarnente bipartidistas o, mejor todavia, están por encima de Ias Los grupos de presión en Alernania -desde el Impeno hasta Bonn=-,
partidos, aunjcuando saben muy bien en cuál de ellos podrán obtener se aproximan mucho a Ia situación en Estados Unidos, aunque por ahora
más beneficies para su asunto. Un deslumbrador juego de artificios con- falten los aspectos menos felices de los lobbies americanos. Suelen prefe-
sistente en Ias más refinadas técnicas de relaciones públicas, será monta- rir Ia media luz de los bastidores a Ias candilejas de Ia escena. Pero los
do para educár aI público americano, aunque no siempre con fines y re- grupos pluralistas más importantes -industria, .agricultura. y. sindica-
sultados edificantes: sobre esto puede testimoniar cualquier papelera en tos- desarrollan tanto ai nível federal como aI nível de Ias Lânâer una
cl país, en Ia ~ual infinidad de irnpresos y anuncios encuentran una tum- influencia enorme en Ias decisiones políticas y en Ia legislación que Ias
ba sin gloria, traídos a Ia casa par un corre o que ni fue llamado ni desea- realiza. Suelen operar por sus portavoces en el Parlamento, por media de
do. EI público está inclinado a aceptar esta avalancha de propaganda sus contactos laterales con hombres claves en el gobierno y en Ia buro-
omo un signo de una sana democracia pluralista, sin darse cuenta de cracia ministerial, y por sus órganos de prensa.
que toelo está-montado por unos invisibles detentaelores deI poder, Ias
poderosos grupos de interés, que se sirven de Ias más sutiles técnicas deI
Participación de Ias grupos de interés el1 el proceso gubernamental
anuncio y de Ia publicidad. En honor a Ia justicia, hay que sefialar que
entre tanta causa, algunas son merecedoras del interés público. La importancia de los grupos de interés en, l~ gestión ~el ~stado mo-
Los esfuerzos legislativos de someter a control a los lobbies por medio derno queda reflejada en los Estados democráticos conStltuclOna~es por
de un registro y de Ia obligación de hacer Ias pertinentes declaraciones, Ia política del gobierno de consultar a estos grupos sobre Ias medlda.~ le-
han resultado completamente ineficaces, en parte por Ia ausencia de coac- gislativas, o por el hecho de ser consultado por ellos. Los gr~p~s de l~te-
ción judicial, pero, sobre todo, porque ellobbyismo ha sido aceptado por rés traen consigo el conocimiento de Ias expertos y de los tecmcos; ~l l~
Ia opinión pública como un fenómeno inherente a Ia democracia ame ri- burocracia ministerial mejor preparada puede conocer los detalles tecrn-
ana.ll cos necesarios para Ia regulación de los complejos fenômenos de una
Tampoco aquí el material comparado permite ninguna generalización. sociedad tecnclózica. EI paternalismo del Estado ha sido arnpliamente
Scgún Ias tipos de gobierno, Ia actividad de los grupos de presión se man- sustituido por una colaboración vcluntaria con los grupos de interés.En
ticne, bien en un cuadro más limitado que en los Estados Unidos, bien los Estados democráticos constitucionales, esta práctica está tan incorpo-
t icne que ser llevada a cabo por caminos más respetables. Dado que en " rada que se puede hablar de un uso constitucional n.o escrito, Esta situa-
Inglaterra Ias decisiones políticas fundamentales están tomadas exclusi- ción puede ser aclarada de Ia mejor manera con el ejemplo de uno de los
vamente por el gabinete, y Ia Cárnara de Ias Comunes Ias confirma tan
sólo, no tendríà sentido para los grupos de interés el querer influir a tra- 12. Es creciente cl interés cientifico en Alemania sobre esta materia. V. WERNER
vés de los lobbies en los miembros de dicha cámara. EI Parlamento y Ia WEDER, Spamlllngell 1I1ld Krdfle im IVes/deUlschell Verfassullgssyslen; (Ham!)1\rgo,
1951), pág. 49 y ss. y passim; K.~ISER, op. C/I., en 12. nota 1 de este capítulo, pago 181
v 55. Rl'PERT BHEITLI!\G, Die Verbdl1de der Bunâesrepublit: (Meisenheirn am. Glan,
11. Regulatidn of Lobbyr.g Acr, Titel II dei Legislative Rcorganization Act de '1957) (Ia exposición más completa y más profl!nda); THEODOH ESCHEI'DURG, Staat s-
1\146, 2 U. S. C. 261·70. La ley fue declarada válida por Ia SI/preme Court en el caso aut or itiit und Gru ppenegoismus (Düsseldorf, 19)5); dei mlsmo~ fIerrschafl der Ver-
Unit etl St at es v. Harris (347 U. S. 612 [1953]); vid. tarnbién «federal Lobbyng Act : biinde (Stuttgart, 1956); los dos últimos libros con una concepclo~ no diferente d<:,Ia
A Rcconsidcration», en George Washingl01l LaIV Revicw, XXI (1953), pág. 585 y ss. aqui defendida. Vid. adernás H. GROSS, Ilnt ernehmer 1!1 der Polit i): (Düsseldorf, 19)4).
Rccientcrncnte, se" ha dado cucnta de unas multas impuestas a dos abogados tNev: Una buena visión se encuentra en el pequeno escrito de HAt-iS HUDE!<, St aat L/l1d
York Times, 15 de diciembre de 1956), porque no se habían registrado como lobbyis- Verbal1de (Tubinga, 1958).
tas cn conexión c?-n Ia acción de Ios productores en favor dcl Natural Gas Bill de 1956.

s
EL· PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES
PLURALlSMO 439

111~ pequenos países europeos, dotado de una estratificación pluralista I


mente, gozarán de potestad normatíva: sus tareas se re fi'eren, por eJem~
1111Idcsarrollada.
plo, aI selj-governmeni de Ias profesiones, a Ia regulación del mercado y
J\n Suecia ~y en menor grado en Suiza- los grupos de interés son de los precios, 'a cuestiones culturales y, en especial, a Ia administra-
I dl\ I I' y, aunque sin una regulación legal expresa, están incorporados aI ción de los servicios y establecimientos sociales. Ouizá Ias más interesan-
JIIOl'C' de decisión política. Los diferentes consejos y comités en los que t~s e importantes sean Ias corporaciones públicas, que están encargadas
I I 11 representados los grupos de interés y los ministerios del gobierno, de dirigir Ias in'dustrias nacionalizadas en Inglaterra y en Francia (car-
I () .upan de laelaboración.común de los proyectos legislativos, siempre b6n, gas, electricidad, transportes, aviación y -antes de 1953-, acero en
V \ 11Indo los grupos de interés sean afectados por Ias medidas en cues- II~glaterra; carbón, seguros, ferrocarriles y banca, en Francia). EI objeti-
I 1111,Ln fama de Suecia de ser un modelo de democracia pluralista se vo de estas autoridades independientes es librar Ia administración de es-
1111I '11 el hecho de que Ias organizaciones pluralistas más importantes ds ramas económicas nacionalizadas del control directo deI gobierno, de
I'Jllprcsarios, industria, agricultura, profesiones libres y hasta Ia Igle- los partidos y también deI parlamento. Frecuentemente, los grandes gru-
I I ,participaJ\ igualmente en Ia preparación de Ia legislación. EI subsi- pos de interés están oficial u oficialmente representados en estos comités
1'11ente procesô:parlamentario pone tan sólo el sello oficial a Ias leyes administrativos. En Ias industrias nacionalizadas francesas se ha he-
1/111'.ntcriormente fueron acordadas entre el gobierno y los grupos plura- cho corriente una estructuración tripartita, según Ia cual estarán repre-
I I I~.IJ ~
sentadas en Ias correspondientes entidades los trabajadores, los consumi-
1,111. lrncnte, .ésta práctica sin regular de los contactos de los grupos de dores y el gobierno." EI Labor Relations Board en los Estados Unidos
11I11·j'(.)scon los ci:etentadores oficiales del poder a través de grupos de pre- está estructurado de forma semejante. En Ia actualidad este proceso si-
II 11 Jobbies ha conc1ucido, recientemente, a su reconocírníento legal; gue sin regular, completamente asistemático y con frecuencia depen-
I I\l supone Ia àceptación de una de Ias consecuencias más importantes diendo de Ias necesidades especiales de una determinada rama econórni-
di 11 trausformàción del Estado legislativo en Estado administrativo. Dis- ca. De todas maneras, no es difícil apreciar aquí el principio de Ia in-
1"' j nes de este tipo legalizan Ia participación de los grupos pluralistas corporación legal de 103 grupos de interés aI proceso gubernamental y
I I11,1 obierno yen Ia administración. Inglaterra y el continente están en administrativo .. Esto no significa, por otra parte, que actualmen te Ia
Iv I1k1l1tObastante más adelantados que 105 Estados Unidos. En estos práctica tradicional de 10s grupos pluralistas de influir en el origen mis-
111 ,\'S 'e otorgará, frecuentemente, a los grupos de interés el acceso ofi- ~o del proceso legislativo haya disrninuido, o que sea considerada ya
I I 11 legítimo a' Ia administración real de amplios campos de los asuntos innecesaria.
11111 11' s q ue Iestafectan en prirnera línea. Esta situación ha sido caracte-
I ItI \ acertadamente como «pluralisrno administrativo s.>'
EL INDIVIDUO EN LA SOCIEDAD PLURALlsn
UnI plétora de instancias administrativas con Ias más diferentes asig-
11111 OJlI.!S -boartls, cornmis sions authoriiies, councils, o sus equivalentes
I II ut )' idiomas-, han florccido como flores en Ia primavera, en parte en (Oué será del individuo en Ia sociedad pluralista? AI agruparse ·con
I I i uudro de los ministerios existentes, pero con frecuencia completa. otros que se encuentran en Ia misma situación profesional, es indudable
11111111.: ti sconectadas e índependíenres. Estas instancias están ericargadas que ha gana do seguridad social y económica. Su grupo le protegerá con-
111('Ice,ular Ias más díferen.es funciones administrativas, y, frecuente- tra Ia concurrencia desleal de otros miembros del mismo grupo, así como
contra Ia presión de otros grupos concurrentes. Pero el precio es dcma-
11. La práctica dei agrecâ bil/ en Illinois tiene semejanza con Ia costumbre
"" ,: ni nguna própuesra de ley importante será discutida por Ia Asarnblea legisla- 15. EI Cansei I d'Administration puede servir de ejemplo. Es Ia autoridad admi-
111'11 lotes de no haber sido aprobada por las Cámaras de comercio, Ias asociacio- nistrativa central para Ia industria francesa dei carbóri, nacionalizada desde 1946.
111 til' fabricantes y Ia unión de sindicatos AFL-CIO (vid. W. W. WIRTZ, «Government Entre sus diecinueve rniernbros, seis serán nombrados por el gobierno, seis por los
I,V l'rlvntc Groups», en Louisiana Law Review, XIII (1952·53), pág. 440 y S5. sindicatos, delegados como representantes de los empleados y trabajadores, y seis
I~. !\LF1U,IJ IJE GRAZIA, Public and Republic, Political Represent ation in America miembros representando a 103 consumidores; entre éstos, tres estaran elegidos entre
Ulill.'\'il York, 1951{, Para Inglaterra, vid. O. HoolJ PHILLIPS,. The Constitutionol Law Ias industr ias más importantes consumidoras de carbón, uno por Ia cabe~a orgamz,a-
111(,/('(/1 Brit ain and lhe Commonweauti (Londres, 1952), pago 306 y ss. Sir ARTHUR dora de las associations [amiliales y dos por los sindicatos, que tarnbién cuidarán
,11111 1', Q:/asi-Goverllll1ent Boar ds since 1918, en sir G. Campion (editor), British así los intereses de Ias consumidores (vid. K,IISER, op, cii., en Ia nota 1 de este capi-
I HI\"'/I/IIICnl since ·1918(Londres, 1950" pág. 157 y ss. Para Francia, vid. CHARLES tulo, pág. 168 y ss.). via. tarnbién WrLLlAM A .. ROBSOX, «Nat ionalized I~duslI ..ies )in
( 11111(, Droit publiç et vie économique (Paris, 1949). Para instituciones comparadas, Britain and France» en AlIlencan Political Science Review, XLIV (19JO), pago _00
I/ti KIIISER, op. Ci~:, en Ia nota) de este capítulo, pág. 27.\ y siguientcs. y S5.; M. EI!';AUDI, M~l:RICE BYÉ Y ER!,;ESTO ROSSI, Nationaliuuion ill France and Ltatv
(It haca, N. Y., 1955).
440 EL PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTI CALES PLURALISMO 441

siado alto: (,ha cambiado un amo por otro. Se nos suei e decir que ha , sideraciones no deben ser interpretadas como una negativa al movimien-
t comenzadoJa época dei «hornbre rnedio» ( comrnon man }. Pero este com- 'to sindical o a Ia formación de cárteles; por muy criticadas que puedan
111011 mal1 t;0 tiene mucho que decir en su época. Recientemente un ser, estas nuevas instituciones y prácticas se han convertido hoy en par-
periodista ~~ericano ha expuesto expresivamente el siguiente diagn6sti- i res integrantes de Ia dinámica de una sociedad pluralista, prisionera de
co: «como 'Çolectividad nosotros (esto es, el pueblo americano) somos Ia "una competencia sin piedad, y sin Ias cuales reinaría Ia guerra de todos
rnayor y más poderosa fuerza deI mundo. Pero como individuos nos arras- contra todos. Pero solamente perrniten sacar una conclusión: de forma
trames poruna calle que no conduce a ningún sitio. Durante más de cin- .:creciente se va sustituyendo y complementando el gobierno del Estado
co meses alafio, nos esforzamos sin remuneración (porque en estos me- , por el gobierno de los grupos privados extraestatales. Los grupos plura-
ses tr~bajamos. sólo para Ios impuestos), no tenemos ninguna voz en el listas se han convertido, en 10 que atafie a sus miernbros, en un verdade-
retorcido labennto de Ia política del poder, estamos reglamentados por j ro gobierno que establece Ias normas profesionales y sociales. A esto hay
Ias costumb:-es, anestesiados intelectualmente por Ia televisión, indeferi- J que afiadir que por su mera existencia, estos grupcs extienden su influen-
sos frente a-:las manipulaciones de Ios precios, prisioneros en el caso de cia también a todos los miembros de Ia misma rama profesional, aún
l~n co~t1ict~i~entre trabajo y capital, sufriendo una imposición fiscal para ; en el caso de que no estén unidos al grupO.17j~
nnanciar u~a carrera de armamentos en Ia que ninguno de los concu- , Ya no hayl que temer sólo al Estado; eI-ê.,q;olíador der Ia libertad indi-
rrentes pue-é!e esperar Ia víctoria sino sólo Ia destrucción»." i vidual es ahora el despotismo de los grupos pluralistas.jfin este implaca-
j ble proceso de colectivización del indivíduo, el pilar del liberalismo clá-
,-2. La soberania del grupo es incompatible con Ia soberanía del individuo.
La libertad ;,en el ejercicio de su profesión en lugar de fortalecerse se ha sico, Ia liberthd de contrato; ha sido minada. Tan sólo en casos extraor-
\~elto más precaria. La pertenencia aI grupo le some te a Ias reglamenta- , dinarios se puede emancipar el individuo, en virtud de una determinada
c~ones, a. Ias;,condiciones y normas deI grupo profesíonal, le liga a su có- ; posición de poder, de Ias condiciones dictadas por el grupo sobre su exis-
d,lg~ sO~lal ~ m,oral y le somete, con bastante frecuencia, a su poder dis- tencia socioeconómica. Pero no hay escape posible a Ia reglarnentacíón
ciplinario. S~ libertad de acción ha sido considerablemente cercenada a ; que el grupo hace de su vida diaria. La autodeterminación contractual ha
lra~és de Ias' directrices profesionales del grupo. Lo que ha gana do en se- ; sido sustituida por el contrato obligatorio y colectivo, en forma de 10 que
guridad ecohórnica, 10 ha perdido en autodeterminación individual. Co- en Alemania se llaman Ias condiciones generales de contratación (allge-
gido en Ia r~d de Ia sociedad pluralista, el individuo está en peligro de : meinen Gesch.djtsbeâingungen ) y en Ia terminología anglosajona el «CO/1-
ser colectivizado. . i tract of aâhesion»?" aquellas normas obligatorias en Ias relaciones con-
Apenas e's necesario aportar material sobre esta situación. Basta hacer tractuales que se establecen en una producción, distribución y consumo
refcrencias ~. ~as limitaciones a que están sometidos patronos y obreros ; masivos de servicios públicos y privados. La potestad reglamentaria de
<:~ Ia regulaéión de Ias condiciones de trabajo y fijación de salarios a tra- ; los grupos de, interés se extíende con sus tentáculos a todas Ias formas y
ve? de Ios c9nvenios colectivos sindicales, a Ias limitaciones de Ia indus- manifestaciones de Ia vida diaria: transportes y seguros, diversiones
[na y el ?o~,ercio a través de Ias prácticas de los cárteles, por Ias que se : y arrendamientos, servicios y bienes de consumo.
impondrán ~recios fijos y condiciones de venta -conocido esto en Amé- Es cierto que también en Europa existe una legislación anticártel. Sus
rica, como Iegíslacíon [air-trade, bajo 10 que se entiende Ia prohibición más recientes formulaciones han sido llevadas a cabo en Inglaterra y en
de bajar los precios mínimos de venta, establecidos por los producto- : Ia República Federal Alernana. Pero en ningún sitio ha sido ernprendida y
res-. En especial, los sindicatos han asumido, en grado considerable el ,. ejecutada cori deterrninación: y nada ha cambiado en Ias prácticas cánel
papel deI gobierno: controlan Ia vida de millones de miembros y exigen bien enraizadas en Ia población. En Suiza fue rechazada una iniciativa,
de ellos un grado de lealtad y de sometimiento que no es inferior sino popular en 1958 que exigía una legislación anticártel.!" Sobre toda Europa
que es superior a los deberes exigidos por el gobierno político. Estas con- 17, Vid., por ejernplo, Ia interesante exposición de WIRE, OJ]. cit . en Ia nora 13
de este capítulo.
16. J, F: SAlJNDERS, cn Clevelatul Plain Dealer de 10 de fcbrcro de 1958. Para una 18, Vid. FRIEDRICH KESSLERi y MALCOU\ P. SHARP, Cont ract s, Cases and Materials
1l13nlfcstaCIOI1. semejants en Alcmania, vid. H. O. WESE~\ASi\, «Die Macht beschrãnkt (Nueva York, 1953), pág. 8 y SS.; WOLFGA!\GFRIED\U:-.i"i, «Changing Funct ions of lhe
dcn [reler: .Ma;kt», en Süd deut sche Zcit ung, núms. 137-138 de 10 de junio de 1957_ Contract in Common Law», en University oi Toronto Law Review, IX (1951), pág. 15
viâ. tarnbién lcas penetrantes observaciones de E. BOHLER, "Der Mensch in der 1110- y ss. Sobre Ia situación en Alernania occidenral, vid. LT:OWIG K/.ISER, «Vcrrragsfrei-
dernen Wirtschaft», en Neue Ziircher Zeituug, núms. 2,095-2.102 de 18 y 20 de julio de heit heutc», en Iuriste.tzeitung, 1958, pág. 1 y 5S,
1957: Par~ un:!:'cxposición de Ias condiciones americanas, extraordinariamente ilus- 19. La votación fue de 584.842 votos contra 191.934 votos. Todos los canrones
t rat rva, vid. Wy-LIA~\ H. WHITE jr., The Organization Mall (Nueva York, 1956). votaron en contra: vid. Neli' York Times, de 27 de enero de 1YSf,.
I!
~L PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTI CALES PLURALISMO 443

1111régirnen nuevo de gremios ha alcanzado un gran florecimiento, dupli- mayores salarios, de mayores beneficios en una interminable espiral 111-

rnndo los controles sociales en Ia vida diaria dei Estado neornercantilista. . flacionista.
Pn América, ei ., individuo lucha eu dos frentes: por una parte se enfrenta
\ Ias prácticas monopolísticas de Ias poderosas empresas y trusts, y ai
LA INTEGRACIÓN LEGAL DE LOS GRUPOS PLURALISTAS EN ELPROCESO DEL PODER
rui mo tiernpo, es prisionero de Ias prácticas reglamentadoras de los gru-
pos de interés, a los que pertenece profesionalmente. La legislación anti-
EI siguiente apartado trata de Ia relación de los grupos pluralistas con
IIIISI en los Estados Unidos que debería quebrar el monopolio capitalis-
Ia ley. Parte de Ia observación empírica de que grupos pluralistas, en
I I pura evitar' el aniquilamiento de Ia libre cornpetencia, ha podido tener oposición a Ia, regulación legal de casi todos los otros aspectos de Ia vida
I. Itos esporádicos." pero no ha pedido parar Ia ola de dominio ele los
social. permanecen en grado considerable hors de loi.'? Las preguntas a
I rup s. Si bien Ias disposiciones judiciales conducían a Ia desconcentra-
plantear son/fiEs conveniente y, caso de serlo, es posible establecer re-
'Iún de una d~terminada industria o de una determinada rama económi-
glas generalespara el funcionarniento de Ia sociedad pluralista? Y, icómo
I I, no significaban un beneficio para el consumidor. Aun allí donde Ia le-
puede ser regulado racionalmente a través ele normas jurídicas -jurídi-
,Isl. ción antitrust ha alcanzado un cierto grado de eficácia al restablecer
co-constituci6nales o Iegales=- el papel fáctico de los grupos pluralistas
I: llbre competencia, se seguirá estrujando ai consumidor. Podrá escoger
;,' en el proceso del poder? Si Ia regulación es deseable o no, depende de Ia
outre coches de diferentes colores, entre cigarrillos con diferente ernpa-
.: filosofía política dei observador. Si cree, con el Dr. Pangloss, que vivimos
11" '!'Ición, pero el precio que tienen que pagar es siempre el mismo. Los
, en el mejor de todos Ios mundos posibles y que hay que dejar a Ia na tu-
1\'11irdos sobre el precio, que perjudican a Ia libertad de comercio, están
I raleza seguir su curso, entonces se aceptará Ia dominación de nuestra
I,' .nlmcnte prohibidos, pero Ias grandes empresas tienen unas dotes «in-
. existencia a través de los grupos pluralistas como un hecho inalterable de
1IIlllva » inquietantes para adivinar 10 que exigirá Ia competencia, y, bajo
Ia biología política dei hombre. Cuando no se puede hacer nada, tampoco
II IIf una -circunstancia. se pedirá menos. Bajo libre competencia se entien-
se debe hacer nada. Si, en cambio, ai observador le preocupa profunda-
,iI' (JlIC,en absoluto, se podrá exigir menos ele 10 que piele Ia cornpeten-
mente Ia colectivización a Ia que está some tido el individuo y que crece
,111, '11 amplies campos de Ia vida económica americana ha dejado de
, implacablemente, no podrá negar Ia necesidad de enfrentarse con medi-
1I'Idr I. ley mítica de Ia oferta y Ia demanda, de Ia que los senadores
: das legales a Ia anarquia del laisse: [aire en Ia que funcionan los grupos
'11111 Adam Smith o Ricardo habían supuesto que determinaba Ia regu-
':pluralistas y a Ia que ellos mismos nos han conducido. Estas medidas es-
111,1,'1)1 dei mercado, sino que los precios estarán fijados discrecionalmen-
tarían destinadas a encauzar Ilegalmente a los grupos pluralistas centro-
I ' P r los productores, fenómeno éste que recientemente ha sido desig-
'.lando debidamente el papel que juegan en el proceso político. Cualquiera
IIlIdo .on acierto como administered prices (precios administrados). En
que sea Ia actitud ante este problema, no eleja de tener utilidad un aná-
11111);Es tados industriales, Ia situación no es rnuy diferente. EI consumi-
Iisis sumario sobre los intentos c:,ue hasta ahora han sido emprendidos
dlll I .ndrá sólo un pobre consuelo en el proceso -descrito por los ro-
: de regular estatalmente los grupos pluralistas.
111 uu i' . corporativistas, como el alivio aportado por Ias fuerzas de
"I'qullibri » autogeneradas (countervailing forces}-/' según el cual se
La institucionaliuicion jurídica de Ias partidos políticos
III"lIl' que los grupos pluralistas dominantes se neutralizan y compen-
lil I .cíprocamente en Ia economia dei mercado libre de los Estados Uni- Los partidos políticos y Ia constitucián. - Es evidente, que los parti-
ti" . Tl .nc poca importancia que un par de colosos dei país Brobdingang dos políticos son indispensables en el proceso dei poder tanto en Ia de-
I' 111)1: n quilibrado mientras que una pequena multitud de pequenos mocracia constitucional como en Ia moderna autocracia. Ninguno de los
111111 11)1'.. de negocios liliputienses hayan sido pisoteados. AI final será el tipos gubernamentales de Ia democracia constitucional podría funcionar
11111iunldor el que tendrá que pagar Ia cuenta de mayores precios, de sin Ia libre competencia de Ios partidos, y ninguna autocracia autoritaria

'0, PIlI'U un rccicnte ejemplo de Ia acción judicial contra un flagrante monopo- 22. Una encuesta digna de aplauso llevada a cabo por el Instituto de Ciencia
1111, 1'/ J, llnit câ St at es v. Unit ed Shoe Machinerv Corporat ion (347 U. S. 321 [1954]) y Política de Berlín no lia proclucido ningún material. Vid. GC:<TER RE~\MLJNG, «Die
I \111I \ '~I't', Unit eâ St at es v. United Shoe Machinery Corporation: AI! Economic Interessenverbãnde in der westlichen Welt, Zur Frage des Verbandeeinflusses in den
ul II/L
11I111\'\f~ AIl/i-trust Case (Cambridge, Mass., 1956). einzelnen Landern», en Zeitschriit [ur Politik (nueva serie), vol. 4 (1957). pág. 169
I. Jl)llt' KENt'ETH G,Il.DIUlTH. AmericciJ1 Cupit alism: The Concept oi lhe COUI7- Y ss. Una invest igación sobre Bélgica, ejemplar para otrcs países, es Ia de J.·W.
I1 I \'I/fl/II/!
I Powcr.; (Boston, 1952), (irad. ai castcllano: Ariel, Barcelona, 3.' ed., 1968. GA1\SHOF VA:\ DER MEERSCH, POll~oir de [ait et régle de dr oit dal1s le [onct ionnement
1 111,flllll\lIl!) americano: Concepto dei Poder Compensador). des inst ituiions politiques (Eruselas, 1957).
114 EL PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTI CALES PLURALISi\10 445

'1'(. posible sin el partido único, institución destinada a movilizar y a tidos políticos ha sido expresamente reconocida en Ia Constitución, por
, ontrolar a Ias masas, No deja de ser por ello sorprendente que todas Ias Ia menos en sentido negativo; ejernplos de ello se encuentran en Ibero-
I nustituciones antiguas y Ia mayor parte de Ias modernas hayan ignorado américa donde Ias partidos políticos que Ia clase dominante considera
III .xi tencia de los partidos, y que, aun allí donde excepcionalmente éste como subversivos son :declarados fuera de Ia Iey.
111) 'S el caso, silencien en general de forma absoluta su participación en Ninguna constitución refleja, ni remotamente, Ia arrolladora influencia
I , f rmación de Ia voluntad estatal y en el liderazgo dei proceso dei po- de los partidos políticos en Ia dinámica dei proceso dei poder, que yace
11"1' p Iítico. Los partidos políticos funcionan en un completo vacío cons- en el hecho de que SOI! ellos.los que designan, mantienen, y destruyen a
I tucí nal. . Ios detentadores dei poder en el gobierno y en el parlamento. Las consti-
P r razonescomprensi bles Ias constituciones revolucionarias america- tuciones, a Ia manera de Ias; avestruces, tratan a Ias asambleas legislati-
111 francesa, .ornitieron mencionar a Ios partidos políticos, Expresado vas como si estuviesen compuestas de representantes soberanos y con li-
'011 suficiente elocuencia por Madison en el número 10 dei Federalist, Ios bre potestad de decisión, en una atmósfera desinfectada de partidos. Será
p u lidos fueron estigmatizados por los padres de Ia Constitución como expresamente ignorado el hecho de que Ias diputados estén delegados en
\I p .rniciosas facciones». La Rcvolución francesa, que había heredado Ia Ia asarnblea a través de Ias listas de candidatos de Ias partidos, y que, se-
lio~lllidad dei ancien régime hacia los corps intermédiaires, rechazó los gún el tipo gubernamental irnperante, estén some tidos a Ias instrucciones
p I I Iidos por considerarlos incornpatibles con el dogma imperante de Ia y a Ia potestad disciplinaria de los partidos. Se repetirá hasta Ia saciedad
uhcrnnía de Ia voluntad general. Para ambas filosofias políticas, el ejer- Ia mística espuria de que el miembro del parlamento representa a Ia na-
, 111 ) dcl poder político estaba delegado exclusivamente en los detentado- ción entera, siendo el resultado práctico que el parlamentario pueda cam-
I' .onstitucionales del poder, Las constituciones dei siglo XIX no fueron biar de partido según su voluntad, sin tener que temer que sus electores
1111'11 li discretas frente aIos partidos políticos, aunque éstos hubiesen le pidan cuentas por ello. EI compromiso de un diputado con su partido,
do Irccuenremente Ios padrinos de su nacimiento. Se consideró suficien- según el cual el parlamentario tendría que deponer su mandato ai sepa-
li' que cl derecho liberal a Ia libertad de asociación incluyese también el rarse dei partido, ha sido declarado por los tribunales, como es sabido,
dl'l" '110 a Ia Iibertad de organizarse politicamente, no obligatorio por contener un mandato imperativo. La representación
1,0.' constituciones del siglo xx continuaron en principio esta conjura- proporcional ha facilitado todavía más este abuso escandaloso de Ia con-
, 1111LI I silencie." La Constitución de Weirnar, que no fue ni tímida ni fianza del electorado. En Inglaterra, Ia respetabilidad política obliga al
111'11'1.0 sa en su texto, nombró sólo de pasada a Ios partidos políticos ai diputado que cambia de partido a presentarse a sus electores y someterse
1IIIIII)1n3r a los funcionarios a ser servidores de Ia comunidad y no de un a su veredicto. Cuando Ia Constitución de de Gaulle de 1958 se toma el
1IIIIIld (artículo 130, párrafo 1). Pero tras Ia segunda guerra mundial, esfuerzo de declarar expresamente que cualquier mandato imperativo es
IIIIIHlo ya no se pudo ignorar por más tiempo Ia importancia de los parti- nulo (artículo 27, frase 1), no se puede saber si con ello se repetirá tan
dll poI(1 icos en Ia vida de Ia democracia constitucional, el tabú se rompió sólo una frase trivial, o se tendrá que tomar en seria Ia prohibición de
.t p.tl" icron diversas refcrencias a los partidos pol+ticos en Ias CODS- que el diputado dependa de Ia disciplina de los partidos y de los grupos
11I11l ()II ·S. De todas formas, se trata de referencias hechas con gran re- de interés.
I I V I Y qLIC no entran en el meollo dei proceso político. Italia incorporó Habrá que conceder, sin embargo, que el intento de someter a normas
1I li ' nstitución de 1947 toda una sección sobre Ias relaciones políticas constitucionales el interjuego de los partidos en el Estado pluralista se
111111I1I'li politici) limitándose, sin embargo, en Ia que atafie a los partidos, enfrenta con dificultades de tipo técnico-normativo casi insuperables. Aun
I I 1 ulrmación declaratoria (artículo 49): «todos 10s ciudadanos tienen eI Ia formulación más feliz no estaria en situación de captar Ias realidades
ti I 'j 11 a afiliarse libremente en partidos para colaborar, en forma demo- dei toma y daca de Ios partidos, y Ia preponderancia dei Iiderazgo dei
III111 I, 1,;11 Ia determinación de Ia política nacional». Ninguna de Ias tres partido en Ia formación dei gobierno y en Ia fijación de Ios principios y
II /1'1 ou 'i~l' a Ibs partidos en Ia Constitución francesa de 1946, y que tan . directrices políticas. AI derecho público, que crea el marco para el pro-
II I ,I .cran a su papel en determinadas eleccio.ies, tiene un carácter que ceso dei poder político, le están impuestas aquí determinadas fronteras,
I I I cstrictamente utilitario.> Recicnternente, Ia cxistencia de los par- a diferencia dei derecho privado que opera con tipos claramente deter-

'I (rI', ROUERTPELLoex, «Les partis poli tiques dans les constitutions d'apres gue- en 105 artículos 11 y 52 Iucron suprimidos por Ia enmienda constitucional de 7 de:
11 I I ti I/I'vlle(]1J Droit Pubtic, LI (1934), pág. 238 y ss. diciembre de 1954. Sólo se ha mantenido Ia prescripción de que los grupos polit icos
II Artlculos :11,52 y 91. Significativamente, Ias alusioncs a 105 partidos políticos participen en Ia elección de los miernbros deI Comité Constitucional.
EL ~"PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES . PLURALISMO 447

rulnnbles de Ia conducta social deI hombre. EI derecho «político» tiene 10'92, párrafo 2,;se consideraria como una obstrucción hostil al Estado,
111'1 uucnte otro, estilo. Es,te falso dispositivo es Ia razón del ahora famoso «sistema de blcque»
l.n Lcy Fundamental de Bonn y Ia Constitución de Ia República Demo- (Blocksyst em}: Ilos partidos ,representados en el gabinete se ponen de
I I" 1\ 'U Alemanà penetran hasta cierto punto con más profundidad en acuerdo de antemano sobre Ia decisión política y Ia Volkskammer tiene
I li Iicrra de nadie, que ha sido Ia regulación jurídico-constitucional de tan sólo que confirmaria."
\11 partidos polfticos. La Ley Fundamental (artículo 21, párrafo 1), reco- ; En 10 que al9anza el conocimiento del autor, Uruguay fue Ia primera
11111'1' (\ I s part idos políticos como «concurrentes en Ia formación de Ia democracia constitucional que hizo el intento de integrar directamente a
\ 1111mrad política deI pueblo». Sernejantes afirmaciones declaratorias se los partidos políticos en el proceso gubernamental. Esto ocurrió ya en Ia
1111 u .ntran tarnbién en una ser ie de Constituciones de los Estados miem- Constitución de Battle de 1917_ Según Ia Constitución ele 1952, entre los
11111 ; Ia Const itilción de Baden -Land hoy disuelto-> podía vanagloriar- nueve miembros; del Consejo Nacional de Gobierno.> seis puestos deben
I di' pu cer un ãuténtico catecismo sobre Ia conducta de los partidos en ser asignados aI partido mayoritario victorioso y tres aI partido minorita-
I \ 1'01i imo y en!:'la oposición, que hubiese satisfecho hasta Ia etiqueta po- rio, o cuando se: trate de diversos partidos minoritarios tendrá que lle-
111 I I I 'I extreriiadarnente minucioso Knigge -Ia actual generación ale- varse a cabo una distribución de acuerdo con los votos que respectiva-
1111111\ no sabe riada de él y colocaría en su lugar a Erica Pappritz." mynte hayan obtenido cada uno de ellos. El partido de Ia oposición (o los
I I' I Ias lasconstituciones -incluida Ia de Ia U.R.S.S., que es 10 su- partidos de Ia oposición) se une de esta manera con la mayoría en el go-
IIi ('IIIl'lllcnte h,rnrada para ref'er irse expresamente al partido comunista bierno. Además, se regula en Ia Constitución misma (artículo 79) Ia parti-
11111111 ln vanguardia ele Ia clase trabajadora (artículo 126 y 141)-, Ia úni- cipación de los partidos en Ia designación de todos los cargos electorales
I11 '111' e enfrenta cor, el problema de Ia participación de los partidos (corno en el caso: de Ias asambleas legislativas), en base a una legislación
Illdilkos cn el p~-oceso gubernamental es Ia Constitución de Ia República mllY complicada.sobre qué partido tiene el derecho al lema simbólico de
11 11111'I':iti a AI~~mal1a(1949). En el texto se establece jurídico-constitu- partido, decidiendo en último término el Tribunal Supremo Electoral.
1111111\111.nie Ia '~oalición obligatoria en forma ele un «gobierno de todos El: símbolo de partidos se conoce en Francia también bajo el término
I, Ihlllidos»"O (artículos 91 y 92). Pero el hedor característico de Ias «de- de etiquette. Sólo a aquellos grupos que legalmente, esto es, con con-
1111111 Ii ia, populares» quita a es:e intento todo valor didáctico para otras trol judicial poseen un lema oun sublema pueden participar en Ias elec-
111 \1111 '~. El partido político (Fraktion ) con el mayor número de puestos ciónes."
'11 I11 rimara Popular (Volkskammer ), designa aI ministro presidente Un experimento interesante' ha sido emprendido también r ecienternen-
11'11 ,I li vez nornbra aI gabinete. Todos los partidos, con cuar enta miem- te !en Colombia con el fin de incorporar Ia dinámica de los partidos direc-
11111 pnr 1 menos, part icipan en el Gabinete en proporción a su fuerza. tamente a Ia Constitución. Elpaís ha sido gobernado alternativamente,
I I 1IIIIIclo de lá Unidad Socialista (SED) -Ios comunistas enmascara- desde su liberaeión del domi~io espafiol por Simón Bolívar. por dos
d'l ,lIllli .ncn 'naturalmente Ia parte dei león, tras haberse celebrado partidos políticos, los conservadores y los liberales. Las oligarquias de los
1111I I 1 'I' 'i nes amaúadas: por otra parte, Ia oposieión es constitucional- partidos han podido asegurar al país, en el marco de una libre compe-
111' 111' I rixioncra del partido mayori tario, ya que Ia negativa a un ofre- teneia, la más sólida tradición constitucional y democrática entre todos
111111'11111pura formar parte del gobierno, que seria lícita según eJ artícu- Jo~. Estados de Iberoamérica, estando libre durante muchas décadas de
cualquier dictadura. Pero el afio 1948, Ia dictadura militar conservadora
110\(11'11. onst it ución de 1947, art. 117 y ss.; Baviera (1946), arts. 15 y 52; bajo Gustavo Rojas Pinilla asumió el poder y declaró ilegal al partido
",11111111" dei [ hin (1947). art s. 133 " 135. liberal, hasta que fue derrocada el 10 de mayo de 1957 por un levanta-
',. I I IIUIOr luva conocirnicnro dei libra AXEL Vt:LPICS, Die Allpnrteinnegier-
1111 11111111/111'1. a. M.) t ras haber finalizado el presente trabajo y no pudo, por Ia miento llevado a cabo por Ia banca, universidades, partidos políticos y
HillI 11'iIl'llo <:11cuent a dcbidame nte. De su lectura ha aprendido que en Ias Consti-
111I1lilll"1 dt, I\J~ l.iisut cr ausrrracos. antes y dcspués dei intcrrncdio nazi, cstaba fijada 27. ALfONS STEINIGER, Das Blocksystem (Berlín, 1949); vid. tarnbién Ias intcrcsan-
11 1I111I·1,llllIllI1cl1l<.: Ia iarca de Ia Ior mación de gobierno t Rcgicrungs proporz); cfr., tes observacioncs ele VULPIUS en el libra mencionado en Ia página anterior (pág. 17);
I I r 1\ \ . F.I irucnto de CX]10ner s isternáticarnente el fenômeno dcl gobierno de según VULPIUS (pág. 20, nota 2), STEINIGER tuvo posteriormente que arrcpcnt irse
"" 111111'11 \'1 11Il' 10l11<1n parte Ias grandes grupos de partidos es en si muy de ala- y hacer penitencia. Sobre Ia República Democrática Alemana, vid. tarnbién THEODOR
I 111'1li 1111n.uccc apropiado comparar estas cárrclcs gubcrnamen rales ele Occidcnte M,IUNZ, Dcut sclics St aat sreclü (5.' ed., Munich, 1956), pág. 217 y ss.
11 11 111<11111 '~Iaciuncs coact ivas en el mundo comunista, donde existe una concep- 28. Vid. supra, pág. 144 y ss,
10I di I lI"d\'1 rudicalrncru e diferente. De írnporrancia fundamental para el tema es 29. Para Ia legislación sobre el lema, vid. EIJUAROO .T. Court-nr (editor), Legisla-
!I'II til 1I 11I1I1,j.ICI «Block und Koalit ion». en Lebcntle Verjassnng, Stuúien iiber ciÓIl vigente en el Uruguay (MUlllevideo, 1956), págs. 64-66; P. B. T.\nOR, «lhe Elect o-
111111111///111 P/'!J.,itioll (Mciscnheirn-Glan, 1956). ral System in Uruguay», cn l ournal oi Politics, XVII (1955), pág. 19 y ss.
EL l'0DER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES PLURALISMO 449

lil masas. Su lugar fue ocupado, nuevamente, por una junta militar que, declaración en Ia prefectura y depositar los estatutos. Pero Ia ley no es
!tI embargo, prornetió el paso a Ia democracia constitucional, prornesa aplicada, en absoluto, a los partidos políticos. Como organizaciones vo-
1111\' Insta ahoraíha mantenido lealmente. Para poner fin a Ia guerra civil luntarias no dirigidas a obtener beneficios -asociaciones ideales (Ldeal-
11 1 ••,[ .ntc desde hace una década entre ambos partidos políticos y evitar vereine )-, Ias partidos no tienen ninguna personalidad jurídica y su ca-
11111 cll conflictos en el futuro, Ia Constitución de 1886 (en Ia redacción pacidad para adquirir en propiedad está limitada.
ill 1 45) fue complementada por un referéndum el 1 de diciembre de i Esta situación indeterrninada y carente de regulación de los partidos
111~I, on ello quedó establecido que durante Ias doce anos siguientes políticos contradice el ínterés que, por otra parte, el legislador tiene por
11111 )s partidos.: independientemente de Ias votos que obtengan en Ias ellos, especialmente en relación con Ias elecciones y con el orden interno
I 11'\ .lones, estarán representados igualmente en todos Ias cuerpos legis- db gestión y adrninistración del parlamento. Las leyes electorales tienen
IlIlv()s =-Parlamento Nacional, legislaturas de Ias departamentos, conse- necesariarnente, que aceptar Ia existencia de Ias partidos. Desde Ia intro-
111 municipales-i- y en el gobierno, y el presidente ocupará también su ducción deI sistema proporcional que no podría funcionar sin partidos
1 11)f , través dei acuer do de Ias partidos, mientras que durante los pri- organizados, éstos se han convertido en una materia legítima de Ia legis-
111 'I( S cuatro afies detentó Ia presidencia un conservador, durante Ias lación, aunque ,es interesante sefialar que muchas leyes electorales, con
11'111 uucs ha sido un liberal. EI 16 de marzo de 1958, Ias elecciones para timidez de doncella, siguen hablando de «lis~as» y «candidatos~), en lugar
I I 'ungreso tuvieron lugar sin disturbios, y pese a Ia superioridad nurné- de partidos y de los nombrados por el partido. La proclamación de los
11 /I (/L: los liberales se respetó Ia prevista distribución igualitária de candidatos es, prácticamente, por todas partes el monopolio de los par-
I I' pucstos del Congreso. La elección de un presidente liberal fue deli- tidos organizados. El reconocimiento legal de asociacicnes políticas, for-
11I'llltI unente preparada el 4 de mayo de 1958 y el elegido, Alberto Lleras madas ad hoc para designar a candidatos suele ocurrir de forma muy
IIU 11'/'0, OCUpÓ;lSUcargo con Ia aprobación general en agosto. Presenta esporádica. Así; por ejernplo, 'fue puramente académica Ia Wahlerverei·
1IIIll'\\S ,[ Iuturoí-desarrollo de este intento de incorporar en Ia Constituo y!igul1g prevista por Ia ley de 1949 para Ia elección de Ia Dieta Federal
111111 I I técnica del gobierno de coalición en un sistema bipartidista, tal alemana, y pensada tanto como contrapeso frente al monopolio de pro-
111111II urre extraconstitucionalmente en Austria desde hace más de una c1amación de candidatos ejercido por los partidos establecidos, como
til I 1i I I través :de los acuerdos de los partidos. para dar un chance aios «independientes»." En general se suele dificul-
tar Ia forrnación de nuevos partidos. Los partidos políticos encuentran
I partidos ipotiticos y Ia legislacion. - Como Ias constituciones
li I' ca- también un reconocirniento legal indirecto en Ias leyes que regulan Ia
II111 I i .nayor pane de Ias veces sobre los partidos políticos, Ia legislación rriecánica del proceso electoral, leyes contra Ia corrupción y Ias prácticas
'I .Ilnnriu será Ia que regule su estatuto jurídico si es que se encuentran ílegales, y aquellas que regulan los costos de Ia carnpafia y Ia propagan-
11111 11'1111 ciones. Los partidos políticos serán considerados como asocía- da electoral, allí donde existan tales disposiciones.
, " 11 • [urIdicas 'privadas, permitidas en base a Ia garantizada libertad de La laguna dejada por Ias constituciones sobre Ia participación de los
I I 111\ 1i U, Y están sometidos a Ia legislación orclinaria sobre Ias asociacio- partidos en el ~roceso políticb está en parte cubierta a través de los regla-
111 I lilH't/ .n tcner el derecho o el deber de registrarse y dejarse otorgar mentos parlamentarios. Frecuentemente, Ia influencia de éstos sobre el
I. I 111'1 n')los ele-una corporación, Pero aun este mínimo formalismo, ni tipo de gobierno que se impbne en un Estado, no es menor que Ia de Ia
I ,"1111111 ri eu todas partes ni será observado voluntariamente. constitución misma. Las relaciones en Francia pueden servir de ejemplo.
I I tuncíón puede quedar ilustrada con el ejernplo de Francia." Los Ellargo proceso histórico revela que 10s partidos políticos, aunque lenta-
I 1IIIilIllo '11 WicQS no poseen o gozan de ningún estatuto jurídico especial. mente, han avanzado hasta ser reconocidos corno instrumentos del prece-
11I11i1 li', 'I .ociaciones están sometidas a Ias disposiciones, en sí muy li- so gubernamental. AI principio, su existencia dentro de Ia Asamblea rue
I I 11111 'I, d ' Ia ley sobre Ia libertad de asociación del 1 de junio de 1901,
I 11111111'1' \ lcy en Ia historia francesa que reconoció Ia completa libertad 31. Con todo, Ias leyes e!ectorales de 1953 y 1956 contenían una disposición según
Ia cual también podía ser candidato en una circunscripción electoral aquel «iridepen-
I. 11111 i/11ll .íón y formación de grupos, Todo 10 que se requiere es una diente» que estuviese por lo menos apoyado por doscientos votos. Pero como estas
candidaturas carecen en absoluto de cualquier probabilidad de éxito, se trata tan
1I 111 1'.xPisición
cn cl texto se basa en un t rabajo de M..\\JRICE DUVERCER, Le sólo de un vacío gesto democrático, De hecho, ni un solo independiente ha ido a Bonn
1/111 fl/llcli'll/C' t is politiques
eles, pur en France, que fue presen tado en el IV Congrc- en Ias tres elecciones feder ales que hasta ahora han tenido lugar. EI Tribunal Consti-
d, II AI'lIlkll1ia para Dcrcchc Comparado cn Paris, agosto 1954; cfr. J. L. SE\RI'\ tucional Federal, que confirmó Ia, constitucionalidad de esta disposición -sentencias
I 11111'1141.1,14, « Lé!\ siatut juridique des partis poli tiques cn Francc», cn Anuulcs de de! Tribunal Federal Constitucional, tomo V (1956), pág. 78-, hubicsc hccho mejor
1,/, /111,' li,' DI'(Ji()lc Bordcaux (1952). de declararia jurídicamente ineficaz, por ser prácticarnente imposible.

I'
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EL~PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES PLURALISMO 451

1'111'Hllh:nte fáctfca, basada en Ia costumbre y en Ia utilidad. Las eleccio- eiigencias mínimas para Ia organización y para elliderazgo interno de Ias
111' P Ira cubrir 10s cargos de Ias asarnbleas se celebraban bajo Ia hipóte- partidos, debierido ser observadas estas disposiciones por todos ellos.
de que los diputados daban su voto personalrnente aí que querían La teoría constitucional europea e iberoamericana son completamente
11111', los miembros de Ias cornisiones fueron hasta designados por sor- conscientes del hecho de que el Estado deI sigla xx es un Estado de par-
/1'1), P 'r los partidos se intrcdujeron en el proceso político aun sin invi- tipos, y que el puesto de Ia soberania popular ha sido ocupado práctica-
I I (I) Iicial. En una crisis gubernarnental, el presidente está obligado a mente por Ia soberanía de Ias partidos; esta se refleja en Ia búsqueda de
I 111i',ullnr a los líderes de Ias partidos. El reconccirniento formal de los una ley fundamental o de un estatuto orgánico para Ias partidos políticos.
I' 111 I . o de Ias fracciones fue lógicamente el paso siguiente. Por una Los resultados de lege lata son, sin embargo, desalentadores. Con ocasión
11 nlu ión de 1910, Ia Cárnara de oiputados, seguida por el Senado en 1920, de Ia eIaboración de Ia primera Constitución de 1946, el Comité Constitu-
I' I1 uuiz en su reglamento un estatuto oficial para los partidos políticos. cional de Ia Asamblea Nacional francesa adoptó, por una pequena mayo-
111 1111.mbros de Ias comisiones serían designados ahora en relación con ría (22 contra 17), un pIan para una «Ley fundamental de partidos» que
I1 IUt'l'zn de sus'partidos y no a través de sorteo. La más alta autoridad d~bía ser incluida en Ia Constitución. Contenía los siguientes principias:
til 1111') de Ia Asarnblea, Ia Conferencia de Ias presidentes, está compuesta, piuralidad de partidos políticos; cada partido está obligado a respetar Ias
Ijl 11 It' lcl presidente y dei vicepresidente dei Parlamento, por los presi- principias de Ia Declaración de Ias derechos del hombre; el orden interno
til IlIt·, 1 Ias comisiones y de Ias partidos políticos o fracciones en el de los partidos debe estar de acuerdo con los principios democráticos, y
1
1 ,1111111 .m . Con ello, los partidos han conseguido, por 10 menos para los ingresos y gastos de Ias partidos están sornetidos a control público.
11111 til' SU partieipación en Ia gestión parlamentaria, un-i posición oficial En, modo alauno popular entre Ios partidos mismos y recibidos, por otra
o
111di arnente reccnocida. parte, con gran .indif'erencia por Ia opinión pública, el plan no fue incor-
I 1/1' tr lado; apenas se 11a hecho en Europa ningún intento legislati- porado en Ia prirnera constitución y en Ia segunda no fue ni mencionado.
11Ih' I" ular e/ órden interno de los partidos, excepto en el sentido nega- La Constitución de Ia V República se contenta con Ia afirrnación (artícu-
II '11 dt' Cl LIC tendrfan que ser disueltos aquellos partidos que tendiesen lo 4) de que Ias partidos tienen que respetar los principias de Ia soberanía
1'111 ,II~ lines o por Ia conducta de sus miembros a violar el orden demo- nacional y de Ia' democracia; 10 primero excluiría a Ias partidos regicna-
, 1111I 11 \'ons til ucional. Y es to puede ocurrir por un procedimiento judi- les separatistas y también aquellos dependientes de un gobierno extranje ..
li, IIIII\( cn Ia República Federal Alemana (artículo 21, párrafo 2), o a ro, el segundo punto afecta a Ias grupos totalitários. Carente de una ley
11 11'1 rlc un decreto gubernamental, como fue el caso en Francia en Ias que Ia desarrolle, esta disposición es, por ahora, meramente declaratoria,
1II'II1la bajo.la legislación dirigida contra Ias «ligas» de tipo fascista p~ro podría muy bien, si hubiera lugar a ello, constituir el punto de par-
111111Il'upos.'" i
ti'CJ.apara una ley de partidos. En Argentina fue elevado a Ia categoría de
ley por el régirnen de Farrell en el ano 1944, un ambicioso «Estatuto or-
I 11111110 de organizacián. para Ias partidos políticos. - Gran parte de gánico de los partidos políticose.ipero no fue nunca aplicado por Perón."
I 1, I '1Ilción a Ia que hasta ahora se ha hecho referencia, o bien ha sur- La ley de partidos prevista por Ia Ley Fundamental de Bonn (artículo 21,
Itll! 1 \11 S' 10 por consideraciones pragmáticas, o bien ha influi do sólo párrafo 3) no ha salido de su fase de estudio dentro de Ia burocracia mi-
111I11 11tlmcnte eu el proceso político. Lo que actualmente constituye el nisterial, y ha conc!ucido tan sólo al informe de una comisión ele estudios
1111I 11 d Ia dinâmica de partidos es Ia estructura o el orden in terno de cornpuesta por expertos científicos que han tratado el problema con tal
111• IlIll' no estárá afectado por ninguna norma estatal y que será aban-
I,11111111, ~í mismo. Sin embargo, Ia regulación de Ia estructura de Ias
33. EI Estatuto orgânico de los partidos políticos fue emitido en base ai decreto
I' 1I111111',pucde ser llevada a cabo, si es -que esto es en absoluto posible, 11.976/45, pero no entró nunca en vigor (esta información ha sido proporcionada
I" 1111111cdio de una ley orgánica o de una Carta que prescríba unas amablemente por el profesor SEGC~DOV. LINARESQUINTANA, Buenos Aires, uno de
los coautores dei proyecto), Sobre el tema de un estatuto orgánico, vid. P,ISCALARRI·
GHI, St atut des par tis politiques (Paris. 1948); PEDROJ. FRÍAs, El orderwmiellto de Ias
1'11bnsc .a Ia Iey de 10 de cnero de 1936 Iueron disuelras una serie de «ligas» partidos políticos (Buenos Aires, 1944). EI problema dei orden interno de los partidos
I I I I I , "li 'l alio 1939 el partido comunista fue declarado ilegal. El cri teria decisivo políticos ha adquirido un considerable interés, aunque siempre de un tipo puramente
1,11111111
11111''I onseil d'E,lar fue que este grupo político renía como intención elimi- acadérnico, en Ia República Federal Alemana; vid., por e jemplo, GERHARDLEIOHOLZ,
111 1'"1 1111'1 lcncia Ia forma republicana de gobierno. Mientras Ia legislación pudo « Der Parteienstaat im Bonner Grundgesetz», en Rechr, St aut , l'/irtschafr, vol. Il I
1,111 Ih' III nll<.:,a Ios grupos fascistas, no pudo evitar Ia acción pcrforadora que (Düsseldorf, 1951), pág. 99 y ss.: GÜ:-'THERRABüS,« Die innere Ord nung der politischen
·!llhl I, J 11 R';!pub1l<:apor medio de Ias fuerzas antidemocráticas en anticipación a Parteien im gcgenwãrt igen deutschen Staatsrecht», en Archiv des ijffel'lllicilel/ Rcchts,
1I I 11' I1111nuzl.
vol. LXXVIII (1952-53), pág. 163.
,.
EL PÇJDER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES PLURALISMO 453

1IIIIIIIII'In a adérriica, que ni aun en el marco limitado de su tarea han puntos intervinotarnbién Ia legislación federal. Pero Ia limitación decisi ..
11111dll1 jll" rcntar propuestas prácticamente utilizables.t- va a Ia autonomía de Ias partidos tuvo lugar con Ia legislación sobre Ias
NII,'~istc Ia más mínima perspectiva de que Ia Iey de partidos, pres- elecciones primarias ( primaries j aI principio de este sigla, afectando aI
, I 1I Ilhll atoriarncnte por Ia Constitución, sea jamás promulgada. procedimiento de nombramiento de Ias candidatos para los cargos elec-
torales en Ias Estados y en Ia Unión. Dirigidas en sí a proteger Ia autono-
111 /('U; lacián sobre partidos políticos en ias Estados Unidos. - En mía de los partidos, estas normas han transformado, de hecho, el partido
'1"1 I ")11 n Ia libertad sin regular de que goza.i Ios partidos políticos en político de ser una organización privada extraconstitucional en un órgano
I 1111IJlI, '11 Estados Unidos 35 los partidos están sometidos a una extensa del Estado. La proclamación de candidatos a través de Ias convenciones
lil I "I Ida lcgislación a través de Ia cual se produce su integración for- dei Ias partidos fue declarado un derecho legal, bajo Ia reserva de que Ias
111" 1'11('I pr ceso político. partidos políticos tenían que observar Ias correspondienres exigencias le-
I I I partidos políticos no están mencionados ni en Ias constituciones gales. Otras medidas privaroni a los partidos del derecho, que hasta en-
01, 111 n I Idos, nH!n 13 de Ia Unión. A pesar de esto, Ia práctíca política rances se habían atribuido, de determinar por sí mismos Ias requisitos
111 I I bunnlcs ha 1 fundamentado firmemente Ia razón de ser y el dere- para obtener Ia cualidad de ~iembro. Dado que Ia elección primaria se
111/di I s P rtidas a participar en el proceso político en base a Ia liber- constituye como parte integrante del proceso electoral y, con ello, deI
I I I 1111\ Iltucional de asociación, al derecho de petición y al sufrágio. EI proceso gubernamental, dichos requisitos y condiciones pueden ser esta-
1.1I' I 1111li . f rm3~ partidos políticos se supone inherente a un gobierno blecidos por media de Ia Iey. A diferencia de Ia concepciór; francesa, que
10111111 1 \11 'O. cgún Ia Constitución federal (artículo 1, sección 4, cláusu- fundamenta en un contrato 12. cualidad de miembro de un partido;" el
11 II 11 vlcccioncs para cargos federales pertenecen a Ia cornpetencia partido políricoumericano no puede establecer ninguna condición para
1 I I 11 V,I ti \ 1 s Estados. Se ha hecho un uso muy restringido de Ia auto- Ia admisión que estuviese destinada a excluir a aIguien. EI derecho a afi-
I 111\1(', '!'unda frase de Ia cláusula 1) según Ia cual el Congreso podría liarse Iibremente a un partido es un derecho del individuo protegido le-
I1I 11111"Ias eiecciones fez.erales. galrnente. En una serie de sentencias históricas, Ia Supreme Court ccnfir-
I 1'1 1Il'Ipi ,y durante largo tiernpo, Ias partidos políticos fueron con- mÓ este principio también para Ias ciudadanos de calor que hasta ahora
Io! I 11111 m asociaciories privadas voluntárias y no orientadas a Ia habían sido excluidos por Ias elecciones primarias «blancas»."
I 1111111111dt, beneficies econórnicos, así como dotadas de plena libertad Mucho menos éxito tuvo Ia legislacíón sobre Ia elección primaria» en
I I I' 'Ido)':u asuntos internos, incluyendo Ia fijación de Ias requisi- su segundo objetivo, esto es, asegurar a través de un honrado proceso
1IIIII1IIlll .ncr Ia cualidad de miernbro. Adernás, Ias partidos gozaban electoral Ia designación democrática del liderazgo interno deI partido por
I tio 1I1 lill ludiscutible de proclamar a Ias candidatos para Ias cargos sus propios miernbros. Tanto antes como ahora, el liderazgo del partido
1111111 "ti 'terminar Ias métodos mismos de su nornbrarniento. Tras es una amplia oligarquia autodesignada, y Ias técnicas electorales, aIlí
iliI I ""111 '11 11 de los BaUQt Acts =-forma de votación que surgió en donde existen, serán tan sólo utilizadas para confirmar Ia anterior deci-
1\ 11 li I, '1"'(111 Ia cual Iosnornbres de todos los candidatos están irnpre- sión de Ia jerarquía deI partido.
I I I" 11'1\'1 del Estado, cn Ia misrna papeleta de voto-, Ia fase inicial Este resultado =-el establecirniento deI partido como un instrumento
I 11 1 I 1I di' 1'1.:rulación legal fue seguida por un período de una exten- de Ia gestión gubernarnental controlado por Ia ley- está en curioso con-
I I I " 11111de los Estados sobre Ia cualificación para ser miembro eu traste con su permanente estatuto jurídico de asociación privada sin re-
I 1111.111jllllllicos, prácticas ilegales e influencias cn el proceso electo- gistrar (non-incorporateâ}; aparentemente, Ia única cxcepción se da en
111111111 ',!llll" I gastos de Ia carnpafia electoral: en Ios dos últimos California, donde el partido será considerado legalmente como una corpo-
ración con personalidad jurídica." Esta situación es tanto más anacróni-
II I 11111111111' '11:)(.10en cl texto, elaborado por una comisión de especialistas
I 111 I"" I" 1I1I!l1tr dei Interior y que estaba encargada de estudiar una futura
I I 1111'11111'11111 I s partidos políticos de acuerdo con Ia disposición dei artículo
I 11I 1,1 I, 1.'1 111I.cy Fundamental, ha sido publicado bajo el título Recluliclu: 36. Artículo 1 de Ia ley de 1901 V. JOSEPH-BARTHÉLEMY, Précis de droit public
1I ,I, I tu 11'11\11'.1' '/IS (Frankfurt, a. M., 1947). (Paris, 1937), pág. 136 y 55.

I I 1,1'I,,, I ",II'I1..:n se cncucntra en JOSEPH .H. ST.\RR, «Thc Legal Status of 37. Nixon V. Herndom, 173 U. S. 536 (1927); United St at es v. Classic, 313 U. S.
1\ 1',111110 111!'1I\'li 'S», cn AlI1erican Polit ical Science Review, XXXIV (1940), 299 (1941); Smith V. Allwright, 321 U. S. 649 (í944); Terry V. Adonis, 345 U. S. 416
I I ", I' \I I tina útil exposición extranjcra, vicio :';EGli~I){) V. Ln;,\REs QUI~- (1953).
/'''1 '/1111\I uttticos ell Ias Estados Unidos de Anuirica: 511 ordenamiento juri- 38. L. M. FRlEOM.lXl'\, «Reflections on lhe Law of Po lit ical Part ies», en Caliior-
111 1111 11. /1)'1). . nia Law Review, XLIV (1956), 65 y ss.
I ·1 EL :PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES
PLURALISMO 455

I \ li n10 que lãs grandes partidos son empresas de nego cios con una
La representacián corporativa y Ia institucionalizacián legal de los grupos
I 1I\1~ld rable plantilla de ernpleados, medios económicos y hasta, frecuen- \ I
de interés
11111('111 ,con capital; toman parte en importantes transacciones financie-
I I .y ' ntraen deudas y otras responsabilidades. Si a los partidos políti- Dado 10s poços progresos que hace Ia integración jurídica de 10s todo-
111'.li' lcs otorga.el estatuto de una institución oficial participando en el poderosos partidos políticos a causa de Ia indiferencia de Ia opinión pú-
11111'S' gubernamental, se les debería también conceder personalidad blica, se estaria inclinado a suponer que Ia institucionalización de Ias
II1 di a propia. grupos de interés socioeconórnicos -igualmente omnipresentes, pero
1·lnulmente, los Estados Unidos han sentido también Ia necesidad de mucho más evasivos- goza todavía de menos atención. Pero Ia situación
111111 I' rislación especial contra los partidos subversivos. Las lirnitaciones esI todo locontrario. La pretensión, frecuenternente manifestada con gran
II1
IIlll'lJlnrias dirigidas contra Ia actividad, considerada subversiva, de una ostentación, de' incorporar a los grupos de interés en Ia propia maquina-
IH'I', )11;)individual fue aplicada a Ia colectividad de un partido político nia estatal estáapoyada por un poderoso grupo de presión de intelectua-
I p '( Ifico, el partido comunista.v esto fue un acto de intolerancia políti- les han sido hechos diversos intentos en Ia práctica, desde Ia Acte
I I que no tiene equivalente desde eI principio de Ia República. additionnel (l8~5) 4l de Napoleón hasta los tiempos más recientes. Estos
I\1 resultado final ele una detallaela legislación es que el partido políti- esfuerzos se basan en Ia idea dei corporativismo y en Ia técnica de Ia
111,'11I ES1ados'Unidos -y esto es nuevamente una peculiaridad que le representación:profesional-gremialo «funcional», y aspiran a intercalar a
I Ii-rcn ia ele otros Estaelos- ha adquirido el estatuto y Ia categoría ele los grupos de interés en el proceso legislativc."
11111iurumento neconocido deI proceso político. Se trata, pues, de una
11I tucionalización legal que, por otra parte, sóIo ha sielo consideraela Las [uentes espirituales deZ corporativismo
111'11", Iria en los Estados totalitarios.:"
En Ia ola individualista e igualitária de Ia Revolución francesa, se 1
Aunque nadicabogaría por una solución totalitaria en un Estado ele-
hundieron todos 10s pilares hasta entonces existentes de !a estructura or- I
IIIIH'I' rico constitucional. el material expuesto sobre Ia libertad regulada
gánica de Ia sociedad. La ideologia democrática salió vencedora con Slt
di los partidos políticos americanos puede merecer Ia atención de otros
concepción mecânica deI sufragio universal: un hombre, un voto, sin con-
I I III s que buscan una solución para uno ele .os problemas más críticos
sideración de su cualidad intelectual y de su coridición econórnica. El
ti t.\1 cxistencia p:olítica. De Ia práctica americana se puede sacar Ia con-
proceso político se basó en el peso numérico de los votos emitidos y
I II1 lún de que el absoluto laisse; [aire de los partidos en el proceso polí-
~l número de los puestos obtenidos en Ia asarnblea. La mecánica deI sis-
li 1I puede ser sustituido perfectamente por una regulación estatal, que
tema representativo funciono satisfactoriamente mientras los partidos
\ 1'1li I' ' cl orden democrático dentro de los partidos y formalice su papel
políticos representaban exchisivamente Ias diferentes ramas de una clase
I II \,1 proccso político, Un desarrollo de estos principios rudimentarios,
dominante homogénea. Perocon Ia extensión deI sufragio a Ias masas y
1 li I umo existen en algunos lugares, fracasapor un lado en Ia inercia de
con Ia proliferación de partidos alentados por diferentes ideo!ogías, el
1\ 1II Inión pública, y por otro en Ia resistencia de Ias jerarquias de los
parlamentarismo cayó en unas aguas turbulentas. Los partidos políticos
/llllldo$ frente a cua!quier racionalización legislativa que pusiese en pe-
dirigidos por políticos profesionales se desacreditaron y, con ellos, el par-
I jli I) su influencia.en Ia maquinaria de! partido y, con ello, en el proceso
Iamentarismo. .Además, 10s grupos organizados de interés, trabajando
I ItllI'l'11:.1mental. Pero algún día habrá que coger por los cuernos a este
dentro y fuera de! parlamento y del gobierno, supieron influir a su favor
pllll1l 'ma fundamental de Ia democracia constitucional.
en Ias más importantes decisiones políticas fundarnentales. EI abismo
entre Ia realidad pluralista y Ia ficcion deI monopolio político del parla-
\11, ta llarnada Smit h Act de 1940 (54 Stat. 671) se ocupaba todavía sólo de Ias mento se hizo palpable.
11I11I1I1\'lfl5
de personas individualcs. La Subversive Control (McCarran) Act de 1950 Todos estos factores se combinaron para crear en Europa, a principio
11" :1111.978) y Ia Communist Control Act (68 Stat. 775) afectan ai Partido Cornu-
11I11 dlrcctamente. Sobre Ia legislación para protección deI Estaco en general vid,
I 111I,OIlWENSTE1N, «Staatspolit í k und Yerfassungsrecht in den Vereignigten Staaten 41. R. WARLEMONT, «La Représentation économique dans l'acte additionnel jus-
1''' \ hl~ 1954», en Jathbuch des Offel1llir:hell Recht s, vol. 4 (n. serieJ. 1955, pág. 53 qu'aux constitutions de I'ernpires», en Revue internatíonale d'histoire politique et
, l/obre Ia cuestron comunista, ibidem, pág. 134 y S5. const itut ionnelle (N. S.), n." 15 (1954), pág. 244 y ss.
1/0, obre Ia Alérnania nazi, vid. Ia Icy sobre Ia Unidad de Partido y Estado 42. La cuestión es fundamentalmente diferente de Ia participación de los grupos
1101 I 111' dicicmbrc d~: 1933 Y K,\I!L LOE\\'ENSTEr:\, Hitler's Germlllly (nueva cel., Nueva de interés en Ia Administración, que fue tratada anteriormente, vid, supra, pág. 43cl
11111,19·10). pág. 98 y 5S. ./ y siguientes.
I 11 EL PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES PLURALISMO 457
:I

11 \'SlL: siglo y eIí. un considerable sector de intelectuales y de Ia masa, efímero Ccnsejo Económico de Prusia (1880-1886), primer paso para Ia
1111 I amplia malaise frente ai parlamentarismo y a Ia democracia parla- abolición deI Reichstag. También en Francia y en Bélgica fueron hechas
1lIl'lllaria. La integración legal de los grupos de interés en el parlamento, proposiciones sin éxito para introducir una representación corporativa.
I IIIIVL:S de una representacíón corporativa o funcional, se convirtió en Ia La institucionalización práctica de Ia representación corporativa tuvo que
I' 11111 ca universal, EI pluralismo inorgánico y caótico tenía que ser sus- esperar, por 10 tanto, al fuerte impulso antiparlamentario deI siglo xx.
I I1dd por el pluralismo orgánico y racional. Los auténticos esfuerzos para integrar 10s intereses económicos y cor-
t.n rcacción pragmática contra los parlamentos y los partidos acusa- porativos en el procedimiento legislativo y el proceso político se reflejan
1111de haber mecanizado el proceso político se alió con una fascinadora
1
e~ Ios siguientes tipos: 1. Partidos de interés económico representados en
Idl'lIlouía: el corporativisrno y Ia teoríaorgánica de Ia sociedad. Esta eI parlamento; este tema ha sido ya tratado r" 2. Integración de 13s re-
"lltll'1l ia había recibido su notable fuerza persuasiva de diferentes fuen- presentaciones corporativas en Ia segunda cámara; 3. Distribución de Ia
11 , I~I parlamentarismo democrático acababa arenas de nacer cuando fúnción legislativa entre una rama política y una económica; 4. Cornple-
I dlilllnd Burke enfrento al Estado artificialmente creado de Ia Revolu- mento dei parlamento político con un consejo económico, y 5. Corporati-
I 11111 I rancesa con:su imagen de una sociedad desarrollada orgánicamente vismo integral. .
\'1\ ' ntinuo crecimiento. Burke fue redescubierto por los neopluralis-
I I , I~spccialmente en Europa central, el rornanticismo político, que con Representación corporativa en la segunda câmara. - EI lugar aparen-
111I urncia sirvió '(fiedisfraz respetable para el conservadurismo y Ia reac- temente más apropiado para Ia incorporacíón de los grupos de interés en
I li111, . mtregó a Ias doradas reminiscencias, a menudo presentadas en eI proceso legislativo parece ser Ia segunda cámara. Esfuerzos de este
i

I 111111'forma literaria, de un equilibrio feliz de Ias fuerzas sociales en tipo, que se remontan ya aI siglo XIX, se pueden encontrar tanto en los
111I 1lI'l'::Inización .corporativa de los estamentos (Stdnde}. 43 El socialismo Estados constitucicnales como en 10s autoritarios. Ejemplos son el Sena-
h j I -rni s en Inglaterra y el sindicalismo revolucionario en los países la- do rumano bajo Ia reforma de 1923, o Ia composición de Ia Cámara de los
11111 uiurcharon por el mismo camino, aunque con diferentes objetivos. Magnates en Húngría, en base a Ia ley de 1926. Entre Ias recientes cáma-
I I 1l'()logía corporativa derivó, sin embargo, su mayor prestigio de Ia ras altas de tipo corporativo, es digno de ser sefialado el Senado de Eire
I1I I1I n tólica. Desde Ias encíclicas de los papas León XIII tRerum no- bajo Ia Constitución de 1937 (artículos 18 y 19). Entre sus sesenta miem-
111/111//, 1891) Y PíQ XI (Quadragesimo anno, 1931), Ia Santa Sede había pI'O- bros, se escogen cuarenta y tres de unas listas de candidatos que repre-
1 1111 lil una nueva filosofía social para exorcizar al diablo de Ia escatolo- sentan Ias diferentes capas profesionales -cultura, industria, proletaria-
11 111111, ista, que-había hechizado a Ias clases trabajadoras. EI corporati- do, agricultura, .administración pública; once miembros serán designados
I 11111 l'I1C ntró, por 10 tanto, el suelo más fértil en los pueblos católicos por el primer ministro, y seis serán elegidos por Ias universidades-o Los
1I 1111, .' paria, Portugal, Austria, Eire y Brasil=-. En Francia, Ia reforma resultados prácticos son descorazonadores: <5 ele hecho, apenas sale a re-
111 inlc I tuvo diversas inspiraciones de naturaleza no religiosa como lucir Ia composición corporativa del Senado. Como 105 partidos deI DáiI
1IliI '.llllOn, Louis Blanc, ia Commune de París y Ia solidaridad social de Eireann (cámara baja) y Ias autoridades locales son los encargados, prác-
I 0111Iltwuil. Fue'entonces evidente y fácil el paso de un conservaduris- ticamente, de seleccionar a Ios candidatos entre Ias listas, Ias senadores
,"I I1111 11'111
tico à la recherche du temps perdu, a un activismo antidemo- son, en realidad, nornbrados por los partidos y votan casi siempre en Ia
I I" 11,1,0 au tocracia contemporánea abrió Ias puertas aI corporativismo, línea deI partido correspondiente.
ti I1 Illl(U TI Ia Itália fascista y en Ia Espana actual. Otra contribución, _. En general, Ia inclusión de representantes corporativos en Ia cárnara
I I 1II 1I1l:Jinfluyente, Ia hizo el bolchevismo ruso en Ia forma de los alta puede beneficiar Ia calidad de los debates, pero, dada Ia importancia
11'[,'1 11(' nscjos, que sustituyeron a Ia cstructuración mecánica y terri- relativa de Ias segundas cámaras en Ia mayor parte de los países, este
I 11I ti til'! 1 arlarnento. sistema no otorga aios grupos pluralistas Ia influencia que les correspon-
I I" til' 1 rnitad dei siglo XIX han sido emprendidos repetidos intentos de ante el importante papel que juegan en Ia sociedad pluralista, y mu-
I 11I 1I u.luclnr Ia teoría a Ia práctica. No podía faltar que el espíritu anti- cho menos se puede decir que por el hecho de tener portavoces en Ia
111 I ti Y \111 idcmocrático de Bisrnarck jugase con el corporativismo en el

II \'Ii/., rrt:l~RlClI HERRF,\HRDT, Die berui sstiindisc'ie Vertretung VOll der [ran- 44. Vid. supra, pág, 42.9 y 55.
,li 11üvvotntion- bis z.ur Gcgenwart (Berlín, 1921); R.\LPH BOWEN, Germal1 Theo- 45. Vid. B. CHU8B, «Vocational.Representation aud the Irish Scnate», en Political
,,' 1111'
Coruoratiye St at e (Nueva York, 1947). St udies, XII (1954), pág. 97 ' .
458 EL ,-PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES PLURALISMO 459

I mara alta, se haya creado un contrapeso a Ias influencias que los gru- vado Ia situación sobre el terreno y que, por 10 tanto, creen ciegamente
pos de interés ejercen fuera dei proceso legislativo.v 10' que está escrito sobre el papel. La Câmara corporativa (arts. 103-106)
es sólo un ornamento en una economia reglamentada y planeada desde
oinbinacián-d e Ia asambiea política con Ia asamblea corporativa.:-:
arriba hasta abajo. Los intereses corporativos están organizados con gran
hll ' te esquema, el órgano legislativo está constituido por dos cámaras.
eficacia fuera de Ia Cámara en unas cooperativas dirigidas por el Estado,
I','óricnmente son posibles dos modalidades: bien Ia asamblea política,
y que desde 1956 están integradas en unas amplias corporaciones -pesca,
1,1' i Ia por Ia totalidad de Ia población, está encargada de Ia legislación
producción de corcho, vino, aceite de oliva y otras ramas de Ia agricultu-
IlIlJjtica, y Ia rama dei parlamento designada por los grupos de interés, de
ra-; a Ia Cámara alta Ie quedan tan sóIo aquellas funciones consultivas
I \ I 'gislación econômica, o arnbas cámaras tienen igual rango y están en-
que le están permitidas y asignadas por los managers estatales de Ia vida
1,11 • das en común de Ias dos clases de legislaciones. La primera variante
económica. Quizápueda producir una cierta impresión en los panegiris-
IlI) 11 pasado de-ser un proyecto sobre el papel, por Ia sencilla razón de
tas del corporativismo portugués el hecho de que Portugal, que se libró
que 110y no se pueden separar más Ia política y Ia economia, si es que
de Ia guerra y hasta ganó mucho con ella, tenga todavía hoy el nivel de
I' I ha sido posibIe alguna vez, 10 cual parece dudoso; una ley, por ejern-
vida más bajo de todos los pueblos de Europa occidental -a excepción
1'10,sobre Ias relàciones entre los empresários y 105 empleados, patronos
de Espaiia-, y esto en una época en Ia que se está produciendo una ele-
\' 01 r r05, que porsu carácter sería considerada como ley económica,
vación del nivel de vida de Ias masas, en todas partes. Y nótese: el gusano
11,'11" al mismo 'tiempo, unas repercusiones políticas.
del pueblo portugués, durante largo tiempo inrnóvil, ha ernpezado recien-
1:\ so!ución a~este dilema se pensó que estaba en Ia yuxtaposición de
temente a moverse.
11111'{,mara baja política y de una cámara alta corpora.iva. EI esquema
! EI intento austr íaco," bajo Ia Constitución «Ender- (1934) del régi-
I muy arrayente para regímenes autoritarios que se esfuerzan en adqui-
rrien de Dollfuss, fue un producto del fascismo clerical, que se vanaglorió
1111111arespetable apariencia constitucional. La Constitución de Antonio
de poseer una organización legislativa pseudocorporativa con no menos de
Ih' ( Iivcira Salazar de 1939, en Portugal, es el ejemplo preferido, ya que
cinco diferentes ramas. Con todo 10 que se puede reprochar a Hitler, Ia
111'11"Iras si una;-experiencia práctica ele veinte anos con el neocorporati-
,eÍiminación de esta farsa neocorporativa no fue Ia peor de sus acciones,
I IIIU." La benevolente dictadura de Salazar goza de una excelente re-
11I111l'i '11en el extranjero y, desde luego, no totalmente injustificada. Este
. Consejos económicos. - Una posibilidad con más perspectiva de al-
I I{Ido Novo» consiste en un régimen autoritario no fascista que, por
canzar una auténtica intezración de Jos grupos corporativos en el proceso
1\ 1.11áctcr plenamente católico, posee una gran capacidad de resistencia
legislativo, yace en Ia in;titución ct'é los llamados consejos económicos.
1111111' a Ia idcológía marxista y otras ideologías i adicales, y que bajo un
Entre los países que han hecho uso de ellos, están Ia República de Wei-
l,dl'l 'xccpcionalmente honrado y eficiente funciona -o por 10 menos ha
mar, Checoslovaquia después de 1920 y Ia III y IV Repúblicas francesas.
111111 I mado hasta- ahora- con un mínimo de opresión política y un máxi-
Todos estos casos tienen en común el hecho de que el consejo económico
1111'Ilv par rnali smo gubernamental. Pero el régimen ha sido adornado
tomase parte en Ia legislación en calidad puramente consultiva. 'Funcio-
I 111 lo~ Iaurcles del corporativismo, tan sólo por gente que no ha obser-
nalmente existen diversas variantes: elconsejo económico es, bien una
111,"1 fantasma del corporativismo revolotea también sobre Ia concepción gu- institución autónoma que está ligada al parlamento, bien está sólo a dis-
I" 111111111'111:11
11C li' st yle que el presidente Sukarno de Indonesia ha propagado en esta posición del gobierno, o bien podrá ser consultado por ambos. EI consejo
I" 1111 icudida por Ias crisis. En base a una ley "de emcrgencia», promulgada el 8
.10 1I11\,0le 1957, dcbía ser establecido un «Consejo Nacional» cuyos miembros ten-
económico de Ia Hl República en Francia estuvo asignado primero al ga-
di' 111
1111. ser cscog idos por el presidente entre 105 diferentes grupos pluralistas, carn- binete, esto es, al cargo del primer ministro, hasta que Ia reforma de 1936
1" ~IIIII , rrnbajadores, intelectuales, mujeres, juventud, grupos religiosos (y entre Ias 10 unió oficialmente al Parlamento. De acuerdo con Ia importancia que
"111"'IIIIl~regienes geográficas). La relación de este nuevo cuerpo con el Parlamento
" 111111 1'111955 cs totalmente confusa, pero si el Consejo Nacional no funciona tan recientemente ha adquirido Ia política social y econórnica, Ia República
11111111l,IOuna segunda cárnara consultiva, puede muy bien servir como un prirner de Weimar estableció ei Consejo Económico del Reich (Reichswirtschait-
1
1 11 11li I '11\cl ncopresidencialismo ivid. New York Times de 10 de mayo de 1957). srat ) en Ia Constitución misma (artículo 165), como Ia cúspide ele una pi-
1/, N se dispone de una investigación crítica sobre el régirnen portugués. La
111111111.rat ura autóctona manificsta una clogiosidad unânime y es interesante a 10 rámide, que no fue nunca completada, de organizaciones corporativas.
1111111 jllIl'!1Ias clescripcioncs técnicas y de procedimiento. Para una bibliograría ex-
1111I, viil. ahora JEMi MEYR,IT, «Lc Portugal depuis Ia seconde guerre rnondiale, État 48. AOOLF MERKEL, Die berujsst dndische Verjassung Osterreich s (Viena, 1935);
I1 11IV iu: », cn Revue Irançaise de science polit ique, VII (1957), 647 y SS.; cfr. en NORBERTGÜRKE «Die Verfassung osterreíchen». en Lahrbucli des oiicntlichen Recht s,
111[u] 1\5 noras eI) Ia página 652.
voI. 24 (1937), ~ág. 166 y 5S. (ambas obras acríticas).
EL,::PODER POLíTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES PLURALISMO 461

1~III'::In.tesu existencía sirvió como órgano consultivo de! Reichstag. EI más importantes cuestiones socioeconómicas, un poco en Ia misma forma
( onscjo Econó~ico nacional de Ia .IV República francesa estaba igual- que Ias comisiones americanas Hoover. En ambos casos.Jos Consejos han
IIII'I1te previsto por Ia Constitución (artículo 25), estando autorizado a mostrado ser un antídoto útil contra el mono poli o planificador de Ia bu-
.«(' xn/Tlina.r todos 10s proyectos ele Iey ele carácter sociceconómico», y tan- rocracia ministerial y han proporcionado aIos cuerpos parlamentarios
111'I gcb icrno como el Parlamento recurrieron a él, Tarnbién Ia Consti- una sólida información; sin embargo, padecieron el defecto de que en Ias
I (I :~6n de, Ia V República ha conservado esta institución, aunque con Ia decisiones de Ias sesior.es plenárias se enfrentaban el patronato y los tra-
"l'~"macion de! Consejo Económico y Social; pero, significativamente, bajadores, en lugar de decidirse cada caso concreto sin consideración de
( 10 P~)~~á ser consultado por el gobierno y no está, por 10 tanto, a Ia tipo cIasista, 10 que tuvo como consecuencia que Ia mejor labor se Ilevó
III"p SIClOndel Parlamento. a cabo fuera deI pleno, en pequenos comités, No se pudo desarrollar un
Tarnbién Italia se ha otorgado rccientemente, de acuerdo con el artícu- verdadero esprit de corps. Si Ia intención era crear un foro para los inte-
1119, de Ia Constitución de 1947, un consejo económico llamado Consejo reses pluralistas, este objetivo solamente ha sido alcanzado en grado muy
11urona I de Ia Economia y deI Trabajo que fue inaugurado con ocasión Iímítado. Los consejos no püdieron canalizar en el proceso legislativo a
11' I'cl brar el décimo aniversario ele .~a Constitución, Igual que Ias insti- Ias fuerzas pluralistas que operan fuera del orelen constitucionaL Los par-
IIIl i ines sernejantes en Weimar y Francia, tiene sólo un carácter consulti- lamentos políticos que defienden celosamente su monopolio legislativo,
(I, sobre todo al ayudar al Parlamento y al gobierno en Ia redacción de no les han permitido ningún tipo de influencia eleterminante en Ia toma
1,\" lcy ,aunque, también tiene un derecho de. iniciativa Iegislativa. de Ias decisiones políticas fundarnentales. Como portaelores elel pluralis-
IIn lo~la~ estas instituciones,los problemas críticos yacen por una par- mo orgánico, estas instituciones no han cumplido Ias esperanzas que se
II 1'11delimitar, unos de otros, Ias diversos grupos corporativos que pre- fabíanpuesto en ellas.
II IltI '11 estar representados, y, por otra parte, en asignar a cada uno de
1111)', d .correspondiente peso ciue esté de acuerdo con su respectiva im- EI corporativismo integral: - La completa realización de Ia ideología
11IIIIIII1Claeconômica para Ia comunidad. Ninguna soIución está libre de corporativa seda el corporativismo integral: Ia sustitución del parlarnen-
1'1 u'bitraria. Las variantes alemaua y francesa representaban al consu- to político, elegido sobre una base territorial por una asamblea corpora-
IllIdo!' d un rnanera completamente inadecuada. En 10 que hace referen- tiva cuyo fundamento electoral estada constituido por Ias grupos
11.1 h dcsignaciór, ele los miembros, Weimar y Ia III República francesa pluralistas. En este sentido, este tipo se asemeja al orden estamental y
1"1 I I I .ron el nombramiento a través dcl gobíerno, mientras que los grernial de Ias ciudades medievales, en Ias que los representantes del co-
'li 1'1111 !'os. elel Consejo Económico de Ia IV República estaban elegidos mercio y ele Ias organízacíones arte sanas formaban el gobierno político y
I" 1\ 111';mismos grupos profesionales; este último método debe de ser, sin deterrninaban el curso econômico. Recientes manifestaciones de un cor-
1111i",prclcrido.: porativisrno integral son Ia organización de Ia Italia fascista y Ia estructu-
1'1 (' .sultado 'ele este experimento ha sielo diferente en Alemania y en ra de soviets (consejos) de Ia D.R.S.S. antes de 1936.
111111 h,1.El Reicliswirt schajtsra; <o perelió su élan inicial y empezó pronto EI corporativismo italiano 51 se desarrolló lentamente en base a Ia es-
I I '11111%:11". Bonn no 10 ha resucitado, En Francia, se considero, en cam- tructura sindical que, bajo el control estatal, había montado un sistema
b li, 1111' I Conseil économique había sido 10 suficientemente útil, siendo casi sin lagunas en Ias relaciones entre patronos y trabajadores, habiendo
1 111 !l1l1':ldocon.rnás Iucrza cn Ia Constitución ele 1946;0 y ha asesorado alcanzado su punto más alto en Ia ensalzada Carta dei Lavoro del 21 de
" 1I,III~rno y alParlamento en todas Ias cuestiones ecc nórnicas y socia- abril de 1927. La segunda fase condujo a Ia creación de Ias lIamadas «co r-
h Ill'~dc Ia reforma de 1951 ha publicado valiosos informes anuales, poraciones», 22 cuadros verticales con supuesta autonomía c;ue abarcaban
111'Ittlltcs a los que el American Council oj Economia Advisers facilita Ias ramas principales de Ia economía nacional. Era obligatoria Ia cualidad
li lil 1",idl.!nlC, y 11a ernprendido investigaciones en gran escala sobre Ias de miembro en algunas ele Ias subdivisiones para toda persona ejerciendo
una actividad econômica o una profesión. En su fcrrnación final, caela una
,1'1 l/itl. LI:--:IJS,\YROGERSy W. H. DILULlR «The Reichswirtschaftsrat de mortuis» de estas corporaciones constituyó una pirárnide que se extendía desde Ia
I I''''/I'I'I~IScieuce Ouart ertv, L (1950), pág.' 481 y S5. ' ,
prcducción hasta el consumo, pasando por Ia elaboración y distribución,
1,/1 VIII, ,IV!.\\!JHCE Dü\'ERGEH, Droit constit utionnel et iust it ut ions polit iques (Pa-
IJ I I I I~). pago 5·10 y S5.; sobre cl Consejo Económico de Ia III República vid y abarcando todas Ias fases de Ias relaciones entre Ia dirección de Ia em-
I 111
••1", I
'1\1.',:,\1)01(,.
I
La rep~ésellt{1lioll
ensejo
des intérêt s et les services
Econórn ico de Ia IV República,
publics (París, '1936)~
vid. !vL\t:RICE AVORY Le Conseil
i 51. Vid. AR;\OLD J. ZURCHER en Jarnes T. Shotwell (editor), Cv\'erl1l1lellt vi Cou-
"IIII//lIt(IIC! (París, 1953). ' I tinental Europe (Nueva York, 1940), pág. 87·1 y 55.

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EL I"ODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTI CALES
P'LURALISMO 463
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I'J' -sa y los trabajadores, En Ia cúspide, reinaba el Consejo Nacional de Ias de Ia primera época dei Estado soviético " bajo Ias Constituciones de 1918
'111'1' raciones, un cuerpo con unos quinientos miembros completamente y 1924. Para el fértil cerebro de Lenin, estimulado por Ia Commune de Pa-
I I, .isras y estrictamente supervisado por el Ministerio Nacional de Ias rfs de 1871, los activistas de Ia fali ida revolución de 1905 se mostraron
1'lIlj raciones. La fase final se alcanzó (1939) con Ia sustitución deI Parla- como los puntos de partida más apropiados para realizar un principio,
1111'1110 político por Ia Câmara de los Fascios y Corporaciones, con 10 cual plenamente original, de organización deI proceso político: los soviet s o
I' Illt graron en el Estado Ias organizaciones sindicales y corporativas. consejos. Los consejos de los trabajadores y de los campesinos en Ia re-
I li', miernbros de esta cámara, unos seiscientos fascistas cuidadosamente volución bolchevique de 1917 tenían que asumir simultáneamente el papel
I' 10 idos, eran nornbrados por el gobierno; pero esta asamblea no llegó de detentadore~ deI poder ejecutivo y legislativo en eJ nivel administrati-
IllIlI 'o a asurnir Ias tareas deI difunto Parlamento, que había jugado ya, vo tanto bajo, medi o, como alto. La concepción de Lenin estaba dictada
111110Ia dictadura'fascista un papel absolutamente secundario. por consideraciones tanto tácticas como teóricas: Ias elecciones libres no
I~I experimento italiano fue emprendido en una econornía que se ba- podían haber Iievado a Ia victoria a Ia minoría activista de los bolchevi-
1III "aba precari<'imente entre un industrialismo subdesarrolIado y una ques, y Ia teoría política bolchevique rechaza Ia separación de poderes
1'IIlIIumía agrariatodavía bastante primitiva, sornetida. adernás, a Ias pre- junto con todo; el parlamentarismo occidental. Consecuentemente, en Ia
11111 'S generales de su tiempo. Fundamentalmente, DO fue sino un gigan-
época anterior a 1936, Ias soviets fueron los detentadores oficiales deI po-
11'\' aparato pafJt controlar Ia vida social y económica a través deI parti- der. La pirámide vertical culminaba en el Congreso de los Soviets de Ia
til) del Estado.iLn, Estados democrático-constitucionales DO pueden Unión, que podía ser comparado con el parlamento en Occiclente. La téc-
li 1/' de aquí ninguna en sefianza. Como campo de batalla para los políti- nica deI soviet 'autônomo Iue finalmente abandonada por Ia Coristitución
I III de partido, para los bosses de Ia industria que tenían el látigo sobre éstalinista de 1936 de orientación occidental. Nuevamente, queda patente
11 rlnsc trabajadora y para algunos egoístas y corrompidos jefes de sindi- áquí cómo en Ia representación «funcional» soviética no hay espacio para
I 11111" cl sistema tio contribuyó en nada a Ia elevación deI nivel de vida o el desarrollo de Ias fuerzas pluralistas operando libremente, y fue sólo
I I, I rcparación ~de Ia economía para Ia prueba de fuego de Ia guerra. un instrumento para el control total de Ia vida social, económica y polí-
1II ti' LII1 punto de vista del derecho comparado, puede parecer, sin em- tica a través deI partido ccmunista. Aunque se concede gran valor a Ia
11111 "0, Iamentablé que e! único experimen to que ha sido hasta ahora rea- participación masiva en los soviets a diferentes niveles, y se fomenta
I ulo con el corporativismo en un Estado occidental, haya quedado tan Ia discusión en ellos, Ios soviets perrnanecen como meros anexos deI par-
1 ti ihucntc desvaforizado por haberse utilizado tan sólo como instrumen- tido comunista y de si; politburá.
111p 11':\ jercer un control totalitario.
I)IIC cl lugar nàtural del actual corporativismo es el régimen autorita- I El neocorporativismo en Yugoslavia. - La organización corporativa
111,queda confirmado también por los intentos realizados en Ia Alernania bajo Ia Constitución de 1953~.n Yugoslavia puede ser, .sin embargo, de mu-
til 1IIIIer o en Ia Espana de Franco. En el Tercer Reich," los estamentos cho interés para Occiàente. Es cierto que también está integrada en un
, " 1/11(') Y «cuadr'os de servicio» (Dienstorânungen ) fueron utilizados ex- régimen autoritario, pero desde el primer momento aparece menos osten-
Iil I' uncnte para coordinar [, Ics grupos pluralistas de tal manera que siblernente como un medi o para camuflar el control estatal, siendo sus
1111 I' posiblc someterlos al férreo control del Estado y deI partido, y se tonos democráticos mucho más auténticos que en cualquiera de los tipos
11111I1 nron indispensables para ejercer un dominio absoluto; aquel que anteriormente tratados.
'1111I " ('(Inarse Ia 'vida, 10 podía hacer tan sólo cuando fuese miernbro de Determinadas circunstancias obligaron aI régimen de Tito a evolucio-
111111 ti' 'sos grupos. Lo mismo rige en Ia organización sindical dei falan- nar a un tipo sociopolítico que combina rasgos de Ia democracia indus-
I 111IIvspaüol, si bien es cierto que con un éxito considerablemente me- trial con Ios medi os técnicos de Ia representación corporativa. Para seguir
11111,I urre: pondiendo Ia ejecución más flexible a Ias capacidades adrninis- contando con Ia lealtad deI pueblo tras Ia ruptura con Ia Kominjorrn
I li II \I Ii 111nos acentuadas de Ias escafioles, (1948), el mariscal Tito se vio obligado a desmantelar Ia estricta central i-
11\)1I101\.:11le,no' se pucde dejar a" un lado, en esta visión sobre los in- zación y burocratización estalinista, y a limitar Ias intervenciones estata-
t
III II l'ol1tcmporaneos dei corporativisrno, Ia estructuración corporativa
53. Vid. JULIAN TOWESTER, Politicat Power in lhe U.R.S.S., 1917-1947 (Nueva
York, 1948), pág. 76 y 55. Informes, aparentemente dignos de confianza, sobre el
primer período soviético se encuentran en LEO ZAITSEFF, I ahrb uch d es offcllIllclzel1
Viii. KIRL 1,9EWENSHIN, Hitler's Gerniany (nueva ed.; Nueva York, 1940),
I I I1I\ 16~ y 55. Recht s der Gegenwart , vol. XI (1922), pág, 275 y 55., y N. N. ALEXEJE\V, ibidem, volu-
men XIV (1925), pág. 256 y S5.
464 EL PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES
PLURALISMO 465
lcs en Ia economia por medio de unas medidas que se podrían designar
, mo un intento de dejar crecer desde abajo una democracia colectiva. mezcla entre Ia forma soviética deI Presidium y el gabinete o consejo de
fI paso decisivo en esta dirección fue Ia ley sobre los Consejos de Traba- ministros norrrial constituyéndose en una especie de Ejecutivo colectivo
jadores de 1950. Los representantes elegidos por los trabajadores y incorporado en el órgano legislativo. Todo el sistema, orig_inal en diversos
.rnpleados en cada empresa, y que habían dejado de ser seleccionados aspectos, se puede clasificar como un gobierno de asarnbiea en el que se
.xclusivamenre entre Ias filas de los comunistas, recibieron el derecho de han integrado ios grupos pluralistas.
participar activamente en Ia gestión de Ia empresa, técnica similar aI de- Los inventores del sistema celebran el nuevo orden yugoslavo ,co~o
fecho de codeterminación (Mitbestimmungsrecht) en Ia industria alema- un socialismo democrático que abre nuevas rutas, y como una autentl~a
11<1 dei carbón y dei acero (1951). La gestión de Ia empresa fue retirada representacíón: corporativa; los observadores extranjeros ,comentan el SIS-
'onsiderablemente de Ias manos deI Estado y de los managers dei parti- tema con un mayor escepticismo.' ' No ha pasado todavia de su, fase de
U , y se entregóji los trabajadores y empleados mismos. prueba. Pero si este plan tiene éxito, aunq~,e sólo sea ~e forma limitada.
Esta tendencrp hacia un socialismo descentralizado se continuó en Ia sería Ia primera vez que una representacion corporatl.va f~clOnase :n
'onstitución de ~953. La nueva filosofía social exigió nuevas técnicas gu- una sociedad estatal.en Ia que no se puede negar Ia exístencía de auten-
Il.:rnamentales y'administrativas; se creyó que esto podía ser hallado en tico deseo de democratizarse,
I cstablecimienro de un sistema bicameral a todos los niveles adrninis-
'Irativos; una cámara baja elegida sobre una base numérica-territorial y Valoración de la representaciôn corporativa. - Con excepcion de, 10:;
una cárnara alta rque sirve como representación corporatíva de los traba- consejos econó,micos puramente consultivos, en sí de relativa importancia
[adores, empleados, campesinos y artesanos. La descentralización hori- y de limitado éxito, y de Ia reforma yugoslava que .se encuentra todavia
I ntal culmina eri Ia Asamblea Federal dei Pueblo, centro deI gobierno en un período experimental, todos los esfuerzos de intercalar I~galmente
político y económico. Este órgano colectivo está-constituído por dos Cá- a los grupos pluralistas en el proceso legisl.a~ivo han sido realizados en
111ras (artículo 2.5 y ss.), esto es, el Consejo Federal y el Consejo de los Ios regímenes totalitarios, donde fueron utilizados .por el. Estado c~m?
I'roductores -o más correctamente de tres cámaras, si se cuenta el Con- .coartada para .ejercer un control despiadado de Ia Vida SOCIaly econorru-
'j de Ias Nacicnalidades, que refleja el orden federal de Ias seis repú- ~a, En los Estados democrático-constitucionales no parece que hasta aho-
blicas- . Mientras 10s miembros deI Consejo Federal, como Parlamento ra haya sido posible canalizar Ia dinámica del laisse: [aire de los grupos
pnlítico, están elegidos sobre Ia base tradicional de circunscripciones de interés en el marco de una regulación estatal. EI Iracaso hast~ hoy no
1'1 ' norales, los lTl'jembros deI Consejo de Productores derivan su mandato e basa en Ia falta de interés público, pese a que los Estados Umdos so~
Ik un auténtico sufragio corporativo; Ias elecciones se realizan en el mar- ~ostiles tanto; ahora como antes, a cualquier racionalización de Ia reali-
I'c) de los tres grupos corporativos constituidos por los trabajadores y 10s dad plu~alista;" el problema, sin embargo, c.onti.~úa atrayendo Ia atención
ruiplcados en Ias 'diferentes empresas económicas, Ias cooperativas agrí- dei público en' muchos otros países, La explícación doelos resultados des-
1111:\" y Ias restantes asociaciones y organizaciones profesionales. Con el corazonadores tiene que ser buscada en causas mas profundas: 1. ~o
1111de determinar Ia fuerza relativa de Ias diferentes ramas de Ia econo- existe ningún criterio viable que sirva para delimitar los grupos pluralis-
uun nacional se crearon trcs grandes categorías: industria (incluidos 10s
lrnnsportes), agri,cultura y artesanía. Estas ca tegorías envían, respectiva- , se., EI punto de vista oficial está representado por E. KARDELL, «Le rôle du cito-
unutc, 140, 70 y P. representantes aI Consejo de Productores, Ambas cá- , en dans notre systeme poli tique et économique», en Ouestions act uelles du socwll,:
1IIIIra' posccn diferentes competencias, siendo el Consejo Federal el cuer-
;ne (París), XXII (1954), 9'{ y 55.; y, también, O, MANDIC, «I! consiglio degli produtton
nell'ordinamento costituzionale Jugoslavo», en Rlv!sta dI, stu di polit ici 1IIlernaZZOl1a-
'lil más import<:lnte, Sin embargo, el Consejo de Productores tiene li, XX (1953), 411 y ss.; para una voz crítica extranjera, vid. D. J.~. SCOOT,«Producers
1',1 .nadas importantes facultades de acuerdo con sus especíâcas tareas Representation in Yugoslavia», en Political Stuâies, II (1954), pug. 210 y 55. "
55 EI único caso de aplicación práctica dei pluralisrno organizado Iue el Nat io-
l'I'IJl1ómicas (artículo 40); junto a meras recomendaciones, puede también 195), Las cod e aut horities establecidas
na I I n'd us trina I Recovery Act de 1933 .(48 Stat. ' , j __' I -tr b
tuuiur acuerdos o_bligatorios sobre Ia actividad económica de Ias ernpre- en base a esta ley y abarcando vanos cientes de ramas mr ustrra es es a ~n COI~;
puestas de representantes de los empresa,rios, d~ los emplead~s y trabajadores ; de:
11'., Ic los órganos del Estado y de Ias instituciones autónomas. rbl: estaban autorizadas <J. errutir disposiciones obligatorias para todas ]:1-: ern
1.:1 Iunción de!' Consejo de Productores tiene que ser considerada en P~es~~od~ Ias catcgorías respectivas, EI experimento, cuyas gigantescas proporciones
11I 1 .ión con Ia n,ueva estructuració.'1 del gobierno, que corresponde al Polamente estaban superadas por el diletantismo con que fue llevado a cabo, se habl~

I 1lIIS'j Ejecutív~' Federal. Esta institución aparece como una curiosa


S
ya conver tidI o en un
fracaso caótico mucho antes de que , Ia Suprcme 'S Court (29-
10 conde-
U S
nase a muerte en el caso Schecliter Poultry Cor poration v. Unit ed lates ) , ,
495 [1935]),
i:
EL PODER POLíTlCO Y LOS CONTROLES VERTlCALES
PLURALISMO 467
111'".ntre ellos, Las clases trZibajadoras, Ia industria, Ia agricultura y el
biendo sido ni toca da Ia cuestión, en estrecha relación con ésta, referente
I umcrcio no son entidades homogéneas; cada una de ellas abarca subdi-
a Ia interacción de los partidos políticos y de los grupos de interés socio-
v loncs que, frecuentemente, tienen objetivos político-económicos incem-
económicos. Si: el genio político dei hombre que ha inventado Ia técnica de
1lIllibks. c:Cómose puede buscar, por ejemplo, un común denominador
111'111 1'0 de Ia categoría general de transportes, que incluye a Ios intereses ia representación, Ia separación de funciones y elopartido polític~, no es-
tablece aquí un nuevo dispositivo, arnenaza el pelígro de que un dia -que
111'los fcrrocarriJes, de Ia aviación, de 105 camiones y de Ia navegación,
puede estar lejano, pero también más cerca de 10 que se crec- el r.neca-
IlltI s ellos enzarzados en una competencia sin piedad? 2. Aun cuando
nismo pluralista, extremadameme delicado y complejo, de Ia sociedad
1II '~I.!posible un acuerdo aI n.vel de Ias categorías fundamentales, el peso
tecnológica dernasas se paralice y se hunda. Pero, aunque esto no s~a ~I
"1'1 v to atribuido a cada una de ellas tendría que ser calculado por me-
caso, por ahora, el creciente pluralismo de nuestra socied.ad actual sigrn-
111<11'mecánicas '-número de ernpleados, capital desembolsado, etc.-, o
fica Ia erosión' implacable y Ia destrucción final de Ia hber:ad y d~ Ia
d"l .rrninado ar~Itrariamente. 3, Según su mitología, Ia representación
autodeterminación individual -y, con ellas, de Ia democracia constítu-
I !lI P raiiva t raer ía aI proceso legislativo Ia élite de los técnicos profesio-
cional-. En último término -esto se puede prever consoladoramente-,
IIIIII'S;pero, ese 1?uede obtener, realmente, esta élite a través de eleccio-
III",? Los elegidos' en cada categoría serán, aI fin y aI cabo, aquelIos que :Ja anarquia, soberbiamente organizada de Ias corps interm~diaire:, (~e los
"111111 tirar de l0s. hilos. 4. Aun los mejores expertos de cada campo pro- partidos políticos, así como de los grupos c.e interés soclOeconorr:Ico y
,__.de los «olígopolios» tendrá que ser sometida al control de.!a sociedad.
11'jOIJnIsuclen estar raramente mejor equipados, y con frecuencia estarán
'Surge aquí, inevitablemente, Ia conclusión de que esta cuestíón ~e refiere
1II pccr situaciól1"que los políticos profesionales en el parlamento, cuan-
a uno de losproblemas cardinales con los que se enfrenta Ia scciedad es-
dll 'lI.!trate de en(rentarse con cuestiones en Ias cuales no son especialis-
1.1, 1..1 decisión ep un cuerpo con multitud de miembros tendrá que ser ,~atal en Ia mitad del siglo xx. iCómo se puede superar el ~límitado laisse;
111111 Ida siernpre a~través de votaciones: Ia técnica mayoritaria contradíce, ! 'faire pluralistà de Ia sociedad tecnológica de rnasas, Y ,como pu~den ser
111'Illbargo, el verd adero objetivo de Ia representación corporativa, que
! incorporados en el proceso político los grupos de interés, a traves de efi-
I , d . - d
Illdlca I.!I1el hechc; de que Ias decisiones políticas están tornadas por ver- Usaces y coactivas regulaciones legales? H~ce mas e cle~ an~s. q.ue. ,e
:Tocqueville previno: «On ne peut se dissimuler que Ia h?erte, illimitée
"lldl'l'US cxpertos. Un lobbyismo desenfr enado y Ias sucias práctíca-, dei
II/II/JIIS II/al/IIIII tavat dentro de Ia asamblea serían Ias consecuencias ine- d'association, en matiere politique, ne soit de toutes les libertés Ia der-
.niere, qu'un peuplepuisse supporter. Si elle ne le fait tomber dans l'anar-
Ildbk·. 5. La gr~n división en Ia estratificación pluralista sigue siendo
chie elle Ia lui fait pour ainsi dire, toucher achaque instant.» 50
I IIII'Vcapital y trabajo, dirección de Ia empresa y empleados y trabajado-
. Córno hab;á que llevar a cabo tal reforma en nuestro actual orden
11 ,/:t reprcsentación corporativa haría surgir un sistema bipartidista en
I 1IIIIl' ciert os grupos profesionales; que no encajan en ninguna de arnbas :social, sobrepasa el conocimiento y hasta Ia capacidad de imagi~a~ión del
autor. Pero una cosa Ie parece segura: se tendrá que crear un arbitro su-
1II'!'urÍ-ls, tcndríán que jugar el papel de Ia lengücta en Ia balanza. 6. Con
.premo entre Ias fuerzas pluralistas en competición, dominadoras del pro-
• I /111de representar a todos los ciu dadanos, inclui dos los consumidores
I' IIilJ'Ía necesario estructurar toda Ia sociedad estatal en asociaciones .ceso del poder, y los individuos que están amenazados de ser ahogados
.I! IIj'ntorias, todo individuo estada entonces atado por Ia camisa de fuer-
por 105 lazos pluralistas; este árbitro estará encargado de_~rear el ~rden
y de mantener el equilíbrio, y no podrá ser otro que el Estado rrnsmo.
I lI\- In colcctivización. 7. Aun Ia técnica más elaborada de una represen-
I111hll1 ~rporativa no C]iminada Ia lucha por elpoder de todos los grupos
nr..-;; única alternativa frente al gobierno de los grupos privados es el go-
11, bierno público, esto es el gobierno por el Estado. Sólo el gobierno políti-
di 11/ ercs y, probablemen te, ni Ia podría modificar sensiblemente. A 10
111111), habría que afiadir un campo de batalla más a Jos actualmente
~ que ha alcanzado el poder por un proceso democrático, libre dei
I dVi11Cs. control de los grupos de interés, puede funcionar como el defensor dei
indivíduo frente a su colectivización por Ias fuerzas pluralistas. Si Ios úl-
lílmos valores de Ia democracia política tienen que ser salvados, habrá
l,' Nl'EVA:VIENTE LAS SOMBRAS DEL LEVIATlÍN
!i:que regular a Ia democracia pluralista. . ..
\1\ . -. Pero esta evolución Ileva en sí el riesgo incalculable de que el indivi-
101mística corporariva se puede echar abajo con faciliclad. Pero se- I .

I
1111.\ in resolver el problema de los grupos de interés en el proceso del
I 1\'1')' sus relaciones con los detentadores oficiales deI poder, y no ha- 56. AII:.XJS DE TOCQUEVILLE, De la âémocratie en Amérique, II capo IV, ed. por
A. Gain (París, 1951), vol. I, pág. 305.
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EL PODER POLÍTICO Y LOS CONTROLES VERTICALES

11111, r atado de Ia tiranía de Ias desenfrenadas fuerzas pluralistas, cai-


I' I Y SI.: ometaal liderazgo autoritario del Estado. Y --habrá que pre-
1111\1 use con preocupación=- Ges realmente posible abrirse camino hacia
• I 1\ 'Op< ternalismo dei Estado «neutral», «objetivo» y «benevolente»,
• 111\11 10 Ias realidades deI proceso dei poder en nuestra sociedad tecnoló-
I I 10 bl quean, en virtud dei hecho de que los grupos principales de
11111' li -o uno de ellos- están tan profundamente enraizados en los
ti. II 1111 Ires oficiales deI poder que no pueden ser expulsados por medios
I' li 111\ os? iQué influencia -dilatoria o aceleradora- tendrá en esta evo-
111.11 II 11 Ta atómica o, cuando Ia energía solar sea utilizable, Ia era solar?
, 1'1 I 1,1 próximo sistema político al que tiende Ia humanidad -en el su-
11111 11\ d \ que tenga suficiente sentido común para no autoaniquilarse-
I I .tlllll 1110 de 10s tecnócratas que manejan Ias fuerzas de Ia naturaleza,
11111 ItI.\ Y dominadas con esfuerzo? Pero, algo parece seguro: Ia liber-
1101 111 1'ltI'I"nada de Ias fuerzas pluralistas, de los partidos políticos no
111 1111 '1"1' de 10s grupos de interés, será el problema fundamental con el
1i I 1111'1' -iuc el arte de Ia política en Ia segunda mitad dei siglo xx.
/11 111111'1111', ,[ punto candente será aquel eterno conflicto con el que se
1111111111 uk toda sociedad estatal. c:Puede restablecerse un equilibrio
111 1i 11111'1'1(\([ dei individuo y Ia autoridad dei Estado?
1II I IIIII'{II ícIa constitución escrita en Ia mitad dei siglo xx desem-
I 1'"1 111 tunto, en una serie de graves interrogantes. La sociedad tec-
111 • I til I11ri '0' de nuestro tiempo se ve confrontada con problemas
II \I I I111ti 1"llll1 ser imaginados por Ia sabiduría escolástica del siglo pa-
I I Iflll • I' 'lIl en razón y progreso. Buscar Ias respuestas que superen
1'111 11101 1111 ti Ia humanidad en dos sistemas políticos radicalmen-
I1 1110 ,v IIU' ncuentren un equilíbrio entre los valores de Ia dignidad
lI! 1111 I I' I" exl rcncías ele Ia comunielad, será una labor que exigirá to-
1I 11I I l,\ dd práctico de Ia política y del científico de Ia política.

'\
I'lJilLlCAC10l';ES DE!.. SE~lI."iARlO DE DERECHO POLÍTiCO
KARL LOE\VENSTEIN
I I( LA ü:\IVEIlSIDAD DE BAIlCELO:\A, BAlO LA f'IRECCIÓN DEL

Prof. :\1. Iiméuez de Pargu

: '()r~g $ Burd~~u
1.11 dcmocrncia (2,' edición)
rl t r Theimer
1I1~loda de Ias ideas políticas (2,' edicién) /
MI'Lldcc Duverger
1 'Ioelos de Ias ciencias

Wllli m Ebenstein
I.,I)~ Ismos políticos
('IJlllunismo,
so cialcs

con tempo rúneos (2,' edición


fascismo, capitalismo, socialismo)
(4,' edición)

muy ampliada)
T ORlA
M ruric Duverger
r" rltuclones políticas y dcrecho constttucional (5,' edición total-
111 me refundida)
,111101 Kcnneth Galbraith
/
1.11 l'conornía
1IIIIIh Thomas '
I,a slslema
11, ,T, Eyscnck
y el arte de Ia contr:wersia

cstablccido CONS ITUCION


I' II'Ología de Ia decisión política
.111111 M ynaud'
1'".,111 'mas ideológicos dei siglo XX
(1';1 (i" tino de -las ideologias y Tecnocracia y política) Traducción l estudio sobre la obra por
( 1I OI'{ s Lefranc
111 IlIdll de Ias doctrinas sociales en Ia Europa conternporánea ALFREDO ALLEGO ANABITARTE
,IIUIIuos Lamber t Profesor ayud nte de Ia Facultad de Derecho
,. dCII latina (2,' edición) en Ia niversidad de Madrid
li': I,'li .turas sociales e instituciones políticas)
MIIIII'I' Duverger
11111111111 .Iôn a Ia política (4,' edición)
I 1111 L w nstein
'1'1111' "d Ia Coustituclón (2,' edición)
IIIVII(\ur iner
111 ."rll' d I pcnsamíento social
1\-111111 t' Duvenger
1,1\ 111 1110 iruciu sin el pueblo
111111101 'oldcra·
11111111111: /u democracia cristiana en América latina
11I111' l Irun-i u .
\1101 111'111' eoustitucíonal e institueiones políticas
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1111111 "11 uotíuco y Constltuclón espaíiola

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BARCELO~A - CARACAS - MÉXICO
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