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SEÑOR:

JUEZ MUNICIPAL DE BUCARAMANGA – (REPARTO)


E. S. D.

REF: ACCIÓN DE TUTELA de YESID SILVA QUINTERO contra


CAFESALUD E.P.S.

YESID SILVA QUINTERO mayor de edad, vecino de Bucaramanga e


identificado con cédula de ciudadanía número 91.478.401 de Bucaramanga,
acudo ante su despacho para instaurar ACCIÓN DE TUTELA contra
CAFESALUD E.P.S., con el objetivo que sean protegidos mis derechos
fundamentales A LA VIDA, A LA DIGNIDAD HUMANA, A LA IGUALDAD, A LA
SEGURIDAD SOCIAL y demás que puedan verse vulnerados por parte de
CAFESALUD E.P.S., con base en los siguientes:

HECHOS

PRIMERO: En el año de 1994 sufrí un accidente de motocicleta, el cual ha


perjudicado mi estado de salud, afectándome con un trauma de rodilla derecha
con intenso y progresivo dolor que me dificulta desempeñar mis labores como
trabajador independiente y mi vida en sociedad.
SEGUNDO: Desde la ocurrencia del accidente fui atendido por SOLSALUD
E.P.S, posteriormente fui trasladado en el 2013 para CAFESALUD E.P.S., y
desde entonces es allí donde he estado recibiendo los servicios de salud.
TERCERO: Desde el 20 de octubre de 2015; bajo concepto médico de Víctor
Manuel Irreño Amado (Ortopedista y traumatólogo), y dentro de orden médica
de Corporación I.P.S. SALUCOOP; recibí orden de cirugía de reconstrucción
de ligamento cruzado anterior con injerto autólogo o con aloinjerto por
artroscopia.
CUARTO: Dicho procedimiento fue aprobado el 21 de octubre de 2015 bajo el
formato de autorización de servicios No. 149162121 de SALUCOOP, en el cual
consta la aprobación de los siguientes procedimientos: 1)- Derechos de sala
para reconstrucción de ligamento cruzado anterior con injerto autólogo o con
aloinjerto por artroscopia y; 2)- Material de sutura para reconstrucción de
ligamento cruzado anterior con injerto autólogo o con aloinjerto por artroscopia.
QUINTO: Sin embargo, ha pasado casi un año desde la aprobación de mi
cirugía y aún no me la han realizado. Además, CAFESALUD E.P.S. no me ha
informado motivo alguno por el cual no se ha realizado el procedimiento
quirúrgico que fue solicitado por el profesional en salud Víctor Manuel Irreño
Amado (Ortopedista y traumatólogo), y que a su vez, el procedimiento ya
cuenta con su respectiva aprobación.
SEXTO: Los quebrantos en mi salud y mi calidad de vida son cada vez más
grandes, además la progresividad del dolor me impide desenvolverme laboral
y socialmente. De igual manera manifiesto que no tengo los recursos
económicos para sufragar los gastos de los procedimientos enunciados con
anterioridad, los cuales son responsabilidad de CAFESALUD E.P.S.
PRETENSIONES

Solicito a usted Señor Juez, con fundamento en los hechos relacionados,


disponer y ordenar a la parte accionada y a mi favor lo siguiente:

PRIMERO: Tutelar y proteger los derechos fundamentales a la vida, a la


dignidad humana, a las prestaciones sociales, a la salud y demás que puedan
verse vulnerados por parte de la CAFESALUD E.P.S.
SEGUNDO: Ordenar a CAFESALUD E.P.S la realización inmediata de la
cirugía de reconstrucción de ligamento cruzado anterior con injerto autólogo o
con aloinjerto por artroscopia, la cual fue ordenada por el médico de Víctor
Manuel Irreño Amado (Ortopedista y traumatólogo)

DERECHOS VULNERADOS:

DERECHO A UN ADECUADO NIVEL DE VIDA: En primer lugar, el derecho


fundamental de la salud que es objeto de vulneración se encuentra
consagrado en el artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos
Humanos que, conforme a lo establecido por el art. 93 y 94 de la Constitución
Política de 1991, se entiende que estos prevalecen sobre el orden interno
estableciendo, por consiguiente “La enunciación de los derechos y garantías
contenidos en la Constitución y en los convenios internacionales vigentes, no
debe entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona
humana, no figuren expresamente en ellos.”

En este sentido, el artículo 25 en su numeral primero dispone que:


“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así
como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el
vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios;
tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad,
invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de
subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”

De igual manera el artículo 22 de la Declaración Universal de Derechos


Humanos dispone que:
“Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad
social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación
internacional y en conformidad con la organización y los recursos de cada
Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales,
indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.”

Por otra parte, el artículo 11 de la Constitución Política de Colombia consagra


que: "El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte". En primer
lugar, el texto anterior indica que la Constitución protege a las personas contra
toda acción u omisión de cualquier naturaleza, que objetivamente ponga en
peligro la vida de un ser humano. Por consiguiente, el derecho a la vida según
el carácter constitucional significa que éste es un valor ilimitado como
correlativamente lo es su protección. En otras palabras, la vida es un derecho
absoluto y por tanto no admite límites como sí se establecen para otros
derechos fundamentales. Además, el derecho a la vida constituye la base para
el ejercicio del resto de los derechos consagrados en la Constitución y en la
ley.

DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL: El artículo 48 de la Constitución


Política de Colombia dispone que: (Adicionado por el Acto Legislativo 01 de
2005)
“Se garantiza a todos los habitantes el derecho irrenunciable a la Seguridad
Social. El Estado, con la participación de los particulares, ampliará
progresivamente la cobertura de la Seguridad Social que comprenderá la
prestación de los servicios en la forma que determine la Ley.

La Seguridad Social podrá ser prestada por entidades públicas o privadas, de


conformidad con la ley. No se podrán destinar ni utilizar los recursos de las
instituciones de la Seguridad Social para fines diferentes a ella.”

FUNDAMENTOS DE DERECHO:

La presente acción tiene fundamento inicial en el artículo 86 de la Carta


Política, la cual dispone que la acción de tutela es el mecanismo idóneo para
la protección de los derechos fundamentales y es procedente para el presente
caso, puesto que se busca la protección inmediata de un Derecho
Constitucional transgredido, “cuando este se encuentre en peligro inminente o
se ha vulnerado un derecho fundamental”, en particular los derechos a la vida,
dignidad humana, salud y tratamiento médico oportuno.

De igual manera en el Decreto 2591 de 1991, por el cual se reglamenta la


acción de tutela. Se señala en su artículo 1 que: “Toda persona cuenta con la
acción de tutela para reclamar ante un juez la protección inmediata de sus
derechos constitucionales fundamentales cuando éstos resulten conculcados
o amenazados por la acción u omisión de las autoridades públicas, o por
particulares.”

Y dentro este mismo decreto, en su artículo 42, se consagra las circunstancias


en las que el recurso de amparo es procedente frente a entidades prestadoras
de salud, pues en su numeral 2 señala: “Cuando contra quien se hubiere hecho
la solicitud este encargado de la prestación del servicio público de salud para
proteger los derechos a la vida, a la intimidad, a la igualdad y a la autonomía”.

Así las cosas, cuando se trata de proteger los derechos fundamentales y en


aras de la protección de los derechos fundamentales, la Corte ha establecido
criterios esenciales para el amparo y protección de los mismos, pues se ha
reconocido como un derecho fundamental y pese a que la Corte ha señalado
la acción de tutela como un mecanismo excepcional, es decir, que no haya
otro medio para la solución efectiva al problema, sin embargo, frente a la
realidad social que en la actualidad afronta el país se hace inminente el uso
constante de la acción de tutela para garantizar los derechos relacionados a
la salud.

La Constitución Política se refiere a la Salud como un servicio público de


carácter esencial y como un derecho. Así, es considerado un servicio público
de carácter obligatorio (artículo 48 C.N.) que implica la obligación del Estado
de garantizar a todas las personas el acceso a los servicios para su promoción,
protección y recuperación (artículo 49 C.N.)
DERECHO A LA VIDA: “El concepto de vida, supone un derecho constitucional
fundamental no entendido como una mera existencia, sino como una
existencia digna con las condiciones suficientes para desarrollar, en la medida
de lo posible, todas las facultades de que puede gozar la persona humana; así
mismo, un derecho a la integridad personal en todo el sentido de la expresión
que, como prolongación del anterior y manifestación directa del principio de la
dignidad humana, impone tanto el respeto por la no violencia física y moral,
como el derecho al máximo trato razonable y la mínima afectación posible del
cuerpo y del espíritu.” Sentencia T-099 de 1999: M. P. Alfredo Beltrán Sierra.

DERECHO A LA SALUD: Por otra parte, en la Sentencia T-760 DE 2008, la


Corte Constitucional ha reconocido que la salud “(…) es un estado variable,
susceptible de afectaciones múltiples, que inciden en mayor o menor medida
en la vida del individuo”, por tanto, la salud, no es una condición de la persona
que se tiene o no se tiene, se trata de una cuestión de grado, que ha de ser
valorada específicamente en cada caso. Así pues, la salud no sólo consiste en
la “ausencia de afecciones y enfermedades” en una persona.

Siguiendo a la Organización Mundial de la Salud, la jurisprudencia


Constitucional ha señalado que la salud es “un estado completo de bienestar
físico, mental y social” dentro del nivel posible de salud para una persona.” En
términos de constitucionalidad, el derecho a la salud comprende el derecho al
nivel más alto de salud posible dentro de cada Estado, el cual se alcanza de
manera progresiva. No obstante, la jurisprudencia también ha reconocido que
la noción de salud no es unívoca y absoluta.

De esta manera, podemos decir que el derecho a la vida y a la salud como


derecho fundamental en nuestro ordenamiento jurídico, no se reduce
simplemente a garantizar por parte del Estado la existencia de la persona, sino
que comprende el derecho a acceder a servicios de salud de manera oportuna,
eficaz y con calidad, por parte de las entidades responsables de asegurar y
prestar el servicio de salud, según lo dispone la Sentencia T-760 del 31 de julio
de 2008.

En cuanto a la demora injustificada en la realización del procedimiento, de


conformidad con reiterada jurisprudencia Constitucional, una persona requiere
un servicio de salud con necesidad, cuando el mismo es indispensable para el
mantenimiento de su salud, integridad y la vida en condiciones dignas. A su
vez, quien determina qué servicio es requerido, es el médico tratante,
profesional que conoce la situación concreta del paciente, sus antecedentes
médicos, y establece, con base en ellos, el tratamiento que se debe seguir
para el restablecimiento de la salud. En este sentido, según Sentencia T-384-
13, la demora injustificada en la realización de los procedimientos necesarios
para mejorar la salud del paciente, afectan gravemente el derecho a la salud,
pues “Para la Corte la prestación efectiva de los servicios de salud incluye el
que se presten de forma oportuna, a partir del momento en que un médico
tratante determina que se requiere un medicamento o procedimiento. Las
dilaciones injustificadas, es decir, aquellos trámites que se imponen al usuario
que no hacen parte del proceso regular que se debe surtir para acceder al
servicio, y que además, en muchos casos, se originan cuando la entidad
responsable traslada el cumplimiento de un deber legal al paciente, lleva a que
la salud del interesado se deteriore, lo que se traduce en una violación
autónoma del derecho a la salud”.

Finalmente cabe resaltar que la Honorable Corte es renuente en sustentar la


necesidad de prestar el servicio de salud enfocado a la mejoría en la calidad
de vida de los pacientes, pero más aún en no interrumpir o afectar este
derecho con la ausencia o la omisión de los diferentes procedimientos que, al
ser ordenados por los profesionales de salud, no se realicen sin justificación
alguna. Es así que la Ley 100 de 1993, estipula en el artículo 156, literal c
que “todos los afiliados al Sistema General de Seguridad Social en Salud
recibirán un Plan Integral de protección de la salud, con atención preventiva,
médico-quirúrgica y medicamentos esenciales (...)”. De esta manera, se
establece que el goce efectivo del derecho a la salud requiere acciones
positivas por parte del Estado y de los prestadores del servicio de salud,
encaminadas a garantizar el acceso a los servicios de promoción, protección
y recuperación, con plena observancia de los principios de eficiencia,
universalidad y solidaridad.

Por consiguiente y en concordancia con la Sentencia T-499-14, se tiene


presente para el caso concreto que “Es así como se establece que la ejecución
de la totalidad de un tratamiento médico con ocasión a un diagnóstico realizado
por un profesional de la salud, no constituye una acción facultativa o de buena
voluntad, sino el cumplimiento de las obligaciones estipuladas por el legislador
junto con la materialización de la voluntad del constituyente, en procura de un
orden social y democrático justo”.

En concordancia con lo anterior, la Corte Constitucional ha expuesto la


atención de los usuarios del sistema de seguridad social en salud debe ser
integral, esto es, completa, pues de otra manera no sólo se afecta el derecho
a la salud, sino que la inobservancia del mismo invade la órbita de protección
de otros derechos como la vida y la dignidad, entre otros.

De esta manera y con fundamento en la jurisprudencia de la Corte


Constitucional, se ha expuesto que la integralidad hace referencia al “cuidado,
suministro de medicamentos, intervenciones quirúrgicas, prácticas de
rehabilitación, exámenes para el diagnóstico y el seguimiento, así como todo
otro componente que el médico tratante valore como necesario para el pleno
restablecimiento de la salud del paciente o para mitigar las dolencias que le
impiden llevar su vida en mejores condiciones; y en tal dimensión, debe ser
proporcionada a sus afiliados por las entidades encargadas de prestar el
servicio público de la seguridad social en salud”. Sentencia T-499-14
COMPETENCIA

Es usted competente Señor Juez para conocer del asunto, por la naturaleza
de los hechos, por tener jurisdicción en el domicilio de la entidad accionada, el
lugar de ocurrencia de los hechos que vulneran mis derechos fundamentales
y que por consiguiente motivan la presente acción.

JURAMENTO

Dando cumplimiento al artículo 37 del decreto 2591 de 1991, manifiesto, bajo


la gravedad de juramento que no he presentado ninguna otra acción de tutela
por los mismos hechos y derechos.

PRUEBAS

1. Fotocopia de la historia clínica.


2. Fotocopia de la solicitud de cirugía por médico tratante
3. Fotocopia de la aprobación del procedimiento

ANEXOS

1. Fotocopia de mi cédula de ciudadanía.


2. Copia de la presente tutela para el archivo del Juzgado
3. Copia de la tutela y anexos para el traslado.
4. Copia de los documentos relacionados en al acápite de pruebas

NOTIFICACIONES

1. La parte accionante podrá recibir notificaciones en la calle 18 #10-57,


Barrio Gaitán, Bucaramanga
2. La parte accionada podrá recibir notificaciones en la Carrera 27 #33-87,
Bucaramanga,

Atentamente:

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YESID SILVA QUINTERO
C.C.91.478.401 de Bucaramanga