Está en la página 1de 8

PONENCIA

Degeneración corticobasal

M. Peñas-Martínez, S. Herrero-Velázquez, E. Cortijo-García, P. Mulero, J. Marco-Llorente

Resumen. La degeneración corticobasal (DCB) es un proceso neurodegenerativo lentamente progresivo, de inicio en la Sección de Neurología;
Hospital Vírgen de la Concha;
edad adulta que se presenta típicamente con parkinsonismo asimétrico y disfunción cognitiva. Actualmente, se clasifica Complejo Asistencial de Zamora
como una taupatía. Los hallazgos neuropatológicos muestran una importante pérdida neuronal cortical que hasta fases (Peñas-Martínez M).
muy avanzadas de la enfermedad es de predominio asimétrico y multifocal, más a menudo en las regiones frontales- Servicio de Neurología; Hospital
parietales. Es un síndrome de una gran diversidad clínica cuya evolución estará marcada por la asimetría de los principales Clínico Universitario de Valladolid;
(Herrero-Velázquez S,
síntomas. El trastorno cognitivo puede ser una forma habitual de presentación identificándose un espectro de fenotipos Cortijo-García E, Mulero P,
clínicos dependiendo de la topografía del área degenerativa. Típicamente, se caracteriza por marcada rigidez e hipocine- Marco-Llorente J).
sia, distonía de predominio en una extremidad, mioclonías corticales reflejas, piramidalismo y temblor grosero postural
Correspondencia:
o de acción. También destacan los déficits apráxicos, el déficit sensitivo cortical y el denominado fenómeno del miembro Javier Marco Llorente.
ajeno que aunque menos habitual cuando aparece es característico. El diagnóstico es fundamentalmente clínico, en base Servicio de Neurología.
a los criterios diagnósticos del síndrome corticobasal propuestos en el año 2003 y con el apoyo de las pruebas las comple- Hospital Clínico Universitario.
Avda. Ramón y Cajal, 3
mentarias. El diagnóstico diferencial debería considerarse con los Parkinson-Plus así como con las demencias degenerati- 47005 Valladolid
vas primarias con predominio de síntomas frontales y/o temporales, en especial, con la PSP y la demencia fronto-temporal
E-mail:
.La DCB progresa en 3-15 años hacia la muerte del individuo, normalmente como consecuencia de complicaciones deriva- med028563@saludalia.com
das de la inmovilidad.
Aceptado:
Palabras clave. Degeneración Corticobasal. Extrapiramidalismo asimétrico. Disfunción cognitiva. Taupatías. Parkinson- 09.05.12
Plus. Demencias degenerativas primarias.
Cómo citar este artículo:
Peñas-Martínez M, Herrero-
Velázquez S, Cortijo-García E,
Mulero P, Marco-Llorente J.
Degeneración córticobasal.
Rev Neurol 2012; 54 (Supl 4):
S59-66.

Introducción No se ha relacionado con factores ambientales tóxi- © 2012 Revista de Neurología


cos o infecciosos. Se ha descrito una mayor fre-
La degeneración corticobasal (DCB) es un proceso cuencia del alelo ε4 de la apolipoproteína E. Aunque
neurodegenerativo lentamente progresivo, de ini- típicamente es una enfermedad esporádica, se han
cio en la edad adulta que se presenta típicamente descrito algunos casos familiares, con un patrón de
con parkinsonismo asimétrico y disfunción cogni- herencia autonómico dominante (8). En el año 2000
tiva. Fue descrita por primera vez en el año 1968 se asoció con una nueva mutación de la proteína
(1) con el nombre de degeneración corticodenta- Tau (9).
tonígrica con acromasia neuronal. Posteriormente
se le han atribuido diversos nombres (2), siendo
en el año 1989 cuando aparece por primera vez Epidemiologia
el nombre de degeneración corticobasal (3). En el
momento actual, la degeneración corticobasal se La edad de comienzo está entre la sexta y octava dé-
clasifica como una taupatía, junto a otras enferme- cada de la vida (10) con una supervivencia media
dades en las que se observa la presencia de degene- de unos 7 años (11). Afecta tanto a hombres como
ración neurofibrilar y con las que comparte similar a mujeres aunque algunos autores han descrito una
evolución clínica (4). ligera predominancia en mujeres (12). No hay datos
establecidos sobre su incidencia y prevalencia. En
un estudio epidemiológico, publicado en el 2000, se
Etiopatogenia calculó que la DCB suponía un 4.6% de los parkin-
sonismos. Se consideró así una incidencia anual de
No está bien definida aún su etiopatogenia ni los 0.62-0.92 por 100.000 habitantes, y una prevalencia
posibles factores de riesgo que la favorecen (5, 6,7). para la misma, de 4.9-7.3 /100.000 habitantes (11).

www.neurologia.com Rev Neurol 2012; 54 (Supl 4): S59-S66 S59


M. Peñas-Martínez, et al

Neuropatología - Déficit sensitivo cortical.


- Alteraciones oculomotoras.
En el examen macroscópico se observa una atrofia
cortical focal asimétrica moderada que puede ser
multicéntrica, con predominio de la atrofia parietal Forma de inicio
o frontoparietal (13,14). La sustancia negra, apare-
ce despigmentada siendo posible también obser- Los primeros síntomas pueden ser muy sutiles y di-
var atrofia del cuerpo estriado, adelgazamiento del ferentes. Los trastornos cognitivos son la forma de
cuerpo calloso y dilatación ventricular. En cuadros presentación más frecuente (26, 27,28), aunque no
de larga evolución la atrofia puede ser relativamente suelen ser referidos por los pacientes. Algunos debu-
simétrica, a pesar de la asimetría clínica (15). En las tan con un síndrome focal de degeneración cortical
zonas afectadas el estudio con microscopía óptica (como demencia fronto-temporal, afasia primaria
revela pérdida neuronal con gliosis y microvacuo- progresiva o atrofia cortical posterior) y posterior-
lización con la presencia, en capas más profundas, mente desarrollan clínica combatible con DCB (21).
de neuronas balonadas acromáticas con núcleo La mayoría presentan al inicio al menos un signo
excéntrico con la tinción de hematoxilina-eosina. de parkinsonismo. Es una presentación habitual la
Se observan también ovillos neurofibrilares intra- “mano torpe”, que aparece rígida, distónica, acinéti-
neuronales con acúmulos de inclusiones filamen- ca y/o apráxica, con o sin temblor. El fenómeno del
tosas. Actualmente, las técnicas de inmunohisto- miembro ajeno es menos habitual pero cuando apa-
química han permitido describir 3 tipos de lesiones rece es característico y habitualmente asimétrico.
tau-positivas típicas en la DCB: neurofilamentos Ocasionalmente existen al inicio mioclonías de
anormalmente fosforilados en las neuronas acro- acción o reflejas. Otras veces predominan los sínto-
máticas, placas astrocíticas tau-positivas dentro de mas sensitivos, a veces con dolor intenso.
las prolongaciones astrocíticas corticales así como Aunque la asimetría es la forma más frecuente de
inclusiones oligodendrogliales tau-positivas con el presentación, se han descrito casos de DCB confir-
aspecto de un fino filamento en espiral (16,17). Los mados anatomopatológicamente, con presentación
agregados “tau” en la DCB aunque difieren a los ob- simétrica tanto clínica como en la imagen radioló-
servados en la enfermedad de Alzheimer presenta gica, en los que las características clínicas típicas no
una similitud a los hallados en pacientes con pará- siempre estaban presentes (29).
lisis supranuclear progresiva (PSP) (18) aunque con
distinta distribución. En ambas taupatías, la isofor-
ma “tau repeat 4” se observa sobreexpresada y se Trastornos del movimiento
deposita intracelularmente (17,19). Los criterios
neuropatológicos validados (20) para el diagnóstico En la mayoría de los pacientes se produce un sín-
de la DCB se recogen en la tabla 1. drome rígido-acinético lentamente progresivo y asi-
métrico, sin respuesta a levodopa. La rigidez es la
manifestación más frecuente (generalmente de una
Manifestaciones clínicas extremidad, pero puede ser también axial), seguida
de hipocinesia, trastorno de la marcha y temblor
La DCB forma parte de los parkinsonismos-plus. Es (postural o de acción). La alteración de la marcha y
un síndrome de una gran diversidad clínica. Debido la inestabilidad suelen ser tardíos.
a la heterogeneidad entre el diagnóstico clínico y pa- La distonía asimétrica aparece en el 60% de los
tológico se sugirió el término síndrome corticobasal pacientes (30). La extremidad más frecuentemente
(SCB) para describir la forma de presentación mejor afecta suele ser el brazo, que aparece rígido con al-
reconocida y con la aparición en el de la enfermedad gunos dedos extendidos y otros flexionados de ma-
de síntomas característicos más habituales (21,22). nera forzada sobre la palma, produciendo incluso
Los principales síntomas son: una maceración en la piel. Al inicio puede ser sólo
- Trastornos del movimiento (23): rigidez e hipo- evidente durante la marcha, para desarrollar pos-
cinesia (parkinsonismo), distonía de una extre- teriormente el puño distónico, con pulgar incluido.
midad, mioclonías corticales reflejas, piramida- En otras localizaciones la distonía es poco frecuente.
lismo y temblor grosero postural o de acción. Las mioclonías, inicialmente focales reflejas. A
- Trastornos cognitivos, apraxia ideomotora de veces se presentan de inicio de la enfermedad, sien-
una extremidad y fenómeno de la mano ajena do frecuentes en estadios avanzados (31). Empeo-
(21, 24,25). ran con los movimientos voluntarios (mioclonías

S60 www.neurologia.com Rev Neurol 2012; 54 (Supl 4): S59-S66


PONENCIA

de acción) o estímulos sensitivos. La aplicación de


Tabla 1. Criterios neuropatológicos de degeneración corticobasal.
estímulos con un toque o pinchazo ligero suele in-
ducir sacudidas de flexión múltiples que, aunque
Caracteríaticas esenciales
inicialmente distales, con al progresar la enferme-
- Pérdida neuronal cortical focal, más a menudo en las regiones frontales, parietales y/o temporales.
dad pueden afectar a toda la extremidad. Pueden
- Pérdida neuronal en la sustancia negra.
también estar presentes en reposo (espontáneas), o
- Lesiones neuronales y gliales Gallyas/tau +, especialmente placas astrocíticas y ovillos, en corteza
acompañar a posturas distónicas. En estadios avan- (giros frontal superior, parietal superior y pre y pos central) y estriado, tanto en la sustancia gris
zados suelen superponerse al temblor (32). como en la blanca.
Con el paso del tiempo la combinación de apra-
xia, distonía, rigidez, acinesia y mioclonías provo- Hallazgos que apoyan el diagnóstico
can que la extremidad sea funcionalmente inútil. - Atrofia cortical, habitualmente con espongiosis superficial.
- Neuronas balonadas, muchas de ellas en la corteza atrófica.
- Cuerpos en espiral oligodendrogliales tau+.
Alteraciones oculomotoras

En casi todos los pacientes se produce una apraxia


oculomotora. El cuadro típico es un retraso o au-
mento de latencia en el inicio de movimientos sa- en los que no se usan herramientas) es constante en
cádicos voluntarios con hipometría. Se afectan mo- la DCB (12). Para algunos autores (33) se trata de
vimientos horizontales y verticales. También puede la forma más común de apraxia. Pueden existir dos
existir una apraxia de la apertura o del cierre ocular. formas de apraxia ideomotora. La primera se debe
Es frecuente que efectúen movimientos de propul- a lesiones del lóbulo parietal dominante y tiene
sión de la cabeza para mejorar los movimientos ho- como resultado un déficit bilateral de la ejecución
rizontales (sinergia de la cabeza y el ojo). En fases de las capacidades motoras, además de dificultad
avanzadas de puede desarrollar una parálisis de la para comprender y discriminar entre las acciones
mirada vertical, lo que puede dificultar el diagnosti- bien y mal imitadas. La segunda forma se debe a
co diferencial con la PSP. lesión del Área Motora Suplementaria dominante
y produce déficit de actividad contralateral sin défi-
cit de discriminación. Es poco frecuente la apraxia
Signos de disfunción cortical bucofacial, aunque, cuando existe, puede alterar el
habla de manera significativa. Un grupo menor de
El 80-100% de los pacientes presentan una apraxia pacientes presenta apraxia ideatoria o conceptual
en algún momento de su evolución (12). Aparece en (dificultad en la producción de gestos transitivos,
todos los criterios diagnósticos de DCB. Suele ser aquellos que requieren del uso de un objeto). La
precoz y de extremidades superiores. En ausencia de apraxia constructiva (dificultad en tareas de dibujo)
demencia, la apraxia ideomotora o cinética unilate- es frecuente pero raramente sintomática.
ral es altamente sugestiva de DCB. Se correlaciona El fenómeno del miembro ajeno aparece en un
con la existencia de atrofia cortical asimétrica en el 50% de los pacientes (34). Sentimiento de que una
lóbulo parietal contralateral. Una de las formas más extremidad es ajena o que tiene voluntad propia,
frecuentes es la apraxia cinética o melocinética de junto con la presencia de actividad motora invo-
un miembro definida como la dificultad para reali- luntaria. Lo más frecuente es la mano ajena, con
zar movimientos finos con el miembro contralateral conductas de prensión o palpación, manipulación
a una lesión en área promotora. Refleja la pérdida compulsiva de objetos, autoagresividad o conflicto
de memoria cinética. Suele aparecer en brazos, asi- intermanual. Muchos pacientes no se percatan del
métrica pero bilateral. A veces es difícil distinguirla movimiento y pueden mostrar signos de negligen-
de la bradicinesia, rigidez y distonía acompañantes. cia de la extremidad. Pueden asociar movimientos
Es frecuente no diagnosticar en exceso la presencia en espejo. Mucho menos frecuente es el fenómeno
de apraxia. Con menor frecuencia puede aparecer de la pierna ajena. El fenómeno de la mano ajena
apraxia en extremidades inferiores, que se traduce no es exclusivo de la DCB y puede estar presente
en una dificultad para la marcha con arrastre de en enfermedades de Alzheimer y Creutzfeldt-Jakob.
pies, titubeo inicial y bloqueo (12). Sin embargo el El Síndrome sensitivo cortical se asocia con la
fallo aislado del inicio de la marcha no es una carac- mano ajena y se relaciona con patología en la cor-
terística típica de la DCB. La apraxia ideomotora teza somatosensorial y/o tálamo. Muy asimétrico.
(trastornos en la producción e imitación de actos Los síntomas típicos iniciales son entumecimien-

www.neurologia.com Rev Neurol 2012; 54 (Supl 4): S59-S66 S61


M. Peñas-Martínez, et al

memoria (21). Puede haber humor inapropiado, con


Tabla 2. Criterios diagnósticos del síndrome corticobasal
labilidad emocional.
La DCB se incluye dentro del complejo de Pick/
Características clínicas:
degeneración lobar fronto-temporal. El término aún
• Inicio gradual y curso progresivo
• Sin etiología identificable (ej.: ictus, tumor…)
está en controversia. Son un grupo de demencias
• Disfunción cortical, que incluye al menos uno de: degenerativas con síntomas predominantemente
• Apraxia ideomotora focal o asimétrica frontales y temporales. Los tres subtipos más fre-
• Fenómeno mano ajena cuentes de degeneración lobar fronto-temporal son
• Pérdida sensitiva cortical demencia fronto-temporal, demencia semántica
• Heminegligencia visual o sensitiva
y afasia progresiva no fluente (40). Hay un solapa-
• Apraxia constructiva
• Mioclonías focales o asimétricas
miento significativo entre la DCB y la demencia
• Apraxia del lenguaje o afasia no fluente fronto-temporal o complejo de Pick, apareciendo
• Disfunción extrapiramidal que incluye al menos uno de: en ambas trastornos del lenguaje y del comporta-
• Rigidez focal o asimétrica de una extremidad sin respuesta marcada ni mantenida a la miento (33). Se han descrito casos de afasia primaria
levodopa. progresiva que aparece incluso antes o simultánea-
• Distonía focal o asimétrica de una extremidad
mente a la clínica típica de DCB (41,42).
Investigaciones de apoyo
• Evaluación neuropsicológica: grado variable de disfunción cognitivo focal o lateralizada, con
Manifestaciones psiquiátricas (43)
preservación relativa del aprendizaje y de la memoria.
• TC/RM: atrofia focal o asimétrica, típicamente máxima en corteza frontoparietal. Los trastornos más frecuentes son depresión, apa-
• SPECT/PET: hipoperfusión/hipometabolismo focal o asimétrico típicamente máximos en corteza tía, irritabilidad, agitación, ansiedad, delirios, desin-
parietofrontal, con o sin afectación de los ganglios de la base o tálamo. hibición y conducta motora aberrante. También se
ha descrito sintomatología obsesivo compulsiva.
Las alteraciones neuropsicológicas en esta enfer-
medad son una suma de lesión frontosubcortical y
cortical posterior.
to, acorchamiento y cosquilleo. Posteriormente
alteración en la discriminación entre dos puntos, Evolución
extinción sensitiva, alteración en la grafoestesia
y astereognosia, sin afectación de la sensibilidad Los síntomas progresan y la enfermedad afecta
primaria (35). En casos graves se pueden producir a otros miembros. El trastorno de la marcha y la
movimientos pseudoatetósicos o erráticos sin que disartria hipocinética o mixta son habituales, lle-
el paciente sea consciente de ello. También puede gando en fases avanzadas hasta el mutismo. La
aparecer inatención visual. alteración del equilibrio se convierte en un sínto-
La presencia de trastornos sensitivos corticales ma frecuente, con inestabilidad postural y caídas.
unilaterales o inatención visual en un paciente con Son frecuentes las alteraciones supranucleares
un síndrome parkinsoniano progresivo, sugeriría, de la mirada y los signos de disfunción de la vía
en ausencia de lesión estructural, degeneración cor- corticoespinal (respuestas plantares extensoras y
ticobasal (36). reflejos tendinosos profundos exagerados). Otros
síntomas que pueden aparecer son trastornos psi-
Trastornos cognitivos quiátricos, alteraciones bulbares, disfagia, coreoa-
tetosis, discinesia orolingual, blefaroespasmo y
Se ha identificado un espectro amplio de fenotipos signos de liberación frontal. El temblor de reposo
clínicos dependiendo de la topografía predominante y los signos autonómicos son infrecuentes. Puede
de la lesión manifestándose en forma de síndromes aparecer parálisis pseudobulbar con labilidad emo-
cognitivos focales y/o alteraciones del comporta- cional o risa inadecuada. La disfasia y la demencia
miento (37). También son frecuentes los trastornos global grave siguen siendo poco frecuentes.
del lenguaje, con afasia motora o no fluente (38,39). La presencia de bradicinesia bilateral precoz o
La alteración de las funciones superiores es progre- síndrome frontal (con demencia precoz y alteración
siva y suele conducir a la demencia (12). Las princi- de memoria o atención) son elementos predictivos
pales alteraciones son trastornos práxicos y diseje- de supervivencia mas corta. La supervivencia me-
cutivos, de la fluencia verbal, la función visuoespa- dia es de 7 años después del comienzo de los sín-
cial, la atención y la concentración objetivándose en tomas, y la muerte se produce por complicaciones
los tests bastante preservación del aprendizaje y la derivadas de la inmovilidad generalizada (37).

S62 www.neurologia.com Rev Neurol 2012; 54 (Supl 4): S59-S66


PONENCIA

Diagnóstico Tabla 3. Diagnóstico diferencial

Es fundamentalmente clínico con el apoyo de las


pruebas complementarias. Es difícil debido a la va- • Parálisis supranuclear progresiva
riedad de presentaciones clínicas. El retraso en la • Demencia frontotemporal o enfermedad de Pick
• Afasia primaria progresiva
primera visita es de unos 3 años. Los principales
• Atrofia multisistémica tipo parkinsoniano
datos de la exploración que orientan a su diagnos- • Enfermedad de Parkinson
tico son la distonía focal, la apraxia ideomotora y el • Enfermedad de Alzheimer
síndrome rígido-acinético, todos con una marca- • Enfermedad de cuerpos de Lewy.
da asimetría. Un déficit cognitivo focal asociado a • Enfermedad de Wilson.
parkinsonismo también es indicativo de DCB. • Gliosis subcortical progresiva.a
• Enfermedad de Huntington tipo acinético – rígido.
El análisis de biomarcadores procedentes de
• Enfermedad de Pick atípica.
las proteínas neuronales, han permitido observar
la presencia de alguna de ellas en el LCR y suero
de pacientes con el DCB sin haberse podido esta-
blecer aún una posible correlación diagnóstica con
ninguno de ellos (44).
Aún hoy, no existen unos criterios universal- hiperintensidad T2 en lenticular, hipointensidad
mente aceptados. Posiblemente los más sensibles en ambos putámenes, atrofia de ganglios basales e
sean los criterios diagnósticos del síndrome corti- hiperintensidades subcorticales sutiles en corteza
cobasal propuestos por Boeve (45) en el año 2003 motora, con o sin afectación de áreas somatosen-
(Tabla 2). soriales (21).
Actualmente existe un amplio debate recogido
en aportaciones recientemente publicadas (46,47),
respecto a la nomenclatura y a los subtipos que Estudios funcionales
englobaría la entidad de la DCB. Los diferentes
autores plantean la dificultad que todavía supone La PET muestra reducción de F-fluorodopa en el
el diagnóstico clínico dados los bajos valores de la caudado, putamen y tálamo, e hipometabolismo
sensibilidad y del valor predictivo positivo encon- cortical asimétrico (frontal medial, parietal infe-
trados al correlacionar diagnóstico clínico con el rior y cortical temporal) (51). Las zonas de hipo-
estudio anatomopatológico (gold standard), inclu- metabolismo cortical o disminución de flujo san-
so en centros altamente cualificados. Esto ha su- guíneo pueden ser reflejo de la combinación de
puesto un importante escollo para la investigación pérdida neuronal y desaferentización de las regio-
y en los avances diagnósticos tanto en neuroima- nes corticales y subcorticales adyacentes.
gen como en neuroimagen funcional (48,49). En la HMPAO-SPECT se ha observado hipo-
perfusión regional frontoparietal (52). La SPECT
Estudio neuropsicológico con β-CIT (DaTSCAN), que mide trasportadores
de dopamina, muestra asimetría significativa en la
Se debería realizar un estudio completo, que in- captación cerebral del trazador (53). La evaluación
cluya praxias, lenguaje, funciones ejecutivas, de la de los receptores dopaminérgicos postsinápticos
atención/concentración y del funcionamiento vi- con IBZM-SPECT puede mostrar menor capta-
suoespacial. El perfil de las alteraciones depende ción del marcador en ganglios basales contralate-
del hemisferio más afectado. rales a extremidades afectas (54).

Neuroimagen Electrofisiología

Suele ser normal inicialmente, mostrando después Muestran en general anomalías inespecíficas o poco
en estadios avanzados atrofia cortical asimétrica informativas. La electromiografía de superficie se
parietal o frontoparietal, predominantemente con- utiliza para analizar la mioclonías observándose
tralateral a las extremidades mas afectas (50). salvas de 25-50 ms de contracción simultánea de
El ventrículo lateral en el hemisferio mas afecto, músculos agonistas y antagonistas que no son pre-
puede tener un tamaño ligeramente mayor que el cedidas por una descarga cortical en la electroence-
contralateral. Otros hallazgos incluyen atrofia en falografía ni presentan potenciales somatosensoria-
el segmento medio o posterior del cuerpo calloso, les gigantes (31).

www.neurologia.com Rev Neurol 2012; 54 (Supl 4): S59-S66 S63


M. Peñas-Martínez, et al

Diagnóstico diferencial (40, 41, 45, 55,56) miento de la demencia. El temblor puede respon-
der a propranolol o primidona. La cirugía no es de
La DCB es un síndrome heterogéneo con solapa- utilidad. La depresión puede mejorar con ISRS, y la
miento anatomopatológico y clínico con otros pro- ansiedad con ansiolíticos.
cesos neurodegenerativos, en especial: PSP y la de- En fases avanzadas habremos de tratar la disfagia
mencia frontotemporal (57). con técnicas de alimentación, aumento de la consis-
Se considerará dentro del diagnóstico diferencial tencia de los alimentos, SNG e incluso gastrostomía
de los síndromes Parkinson-Plus así como con las percutánea.
demencias degenerativas primarias con síntomas El estreñimiento puede mejorar con las medidas
predominantemente frontales y/o temporales (Ta- habituales (ablandadores de heces, aumento de la in-
bla 3). gesta de fluidos y alimentos ricos en fibra y laxantes).

Tratamiento Pronóstico
Desgraciadamente no existe terapia curativa ni que La DCB progresa en 3-15 años (60) hacia la muerte
impida su progresión y su tratamiento es poco sa- del individuo, normalmente consecuencia de com-
tisfactorio. plicaciones derivadas de la inmovilidad. Con una
supervivencia que es similar a la de otros parkinso-
Tratamiento de parkinsonismo nismos atípicos, como la atrofia multisistémica y la
parálisis supranuclear progresiva, la presencia pre-
En general no responde a levodopa ni a agonistas coz de un parkinsonismo bilateral y/o un síndrome
dopaminérgicos. Sin embargo en un estudio retros- frontal, así como la presencia de disfagia, son fac-
pectivo con 147 pacientes con DCB diagnosticada tores predictivos de una supervivencia más corta.
clínicamente aproximadamente el 25% obtuvieron
un mejoría leve-moderada y poco duradera sobre el
parkinsonismo al recibir tratamiento con fármacos
Conclusiones
dopaminérgicos (fundamentalmente L-dopa) (35).
Se han comunicado leve o moderadas mejorías en La degeneración corticobasal (DCB) es un síndro-
algunos pacientes con levodopa, selegilina, amanta- me heterogéneo, neurodegenerativo y progresivo,
dita o anticolinérgicos (35). que se presenta típicamente con parkinsonismo
Se han observado movimientos anormales en asimétrico y disfunción cognitiva. El solapamien-
pacientes que tomaba L-dopa que desaparecieron al to anatomopatológico y clínico con otros procesos
retirar el fármaco, por lo que se aconseja su retirada neurodegenerativos hacen necesaria su considera-
si no ha habido clara respuesta clínica (35). ción dentro del diagnóstico diferencial con otras
enfermedades degenerativas con similar clínica.
Tratamiento de la distonía y las mioclonias

El “puño apretado distónico” puede ser doloroso y


Bibliografía
mejorar con baclofeno o toxina botulínica (30,58).
La toxina puede ser también útil también para el
1. Rebeiz JJ, Kolodny EH, Richardson EP Jr.
blefaroespasmo y la sialorrea (59). Las mioclonías Corticodentatonigral degeneration with neuronal
mejorar con clonacepam, y en ocasiones con pira- achromasia. Arch Neurol. 1968; 18: 20–33.
cetam o valproato (35). Los anticolinérgicos pueden 2. Jiménez-Jimenez FJ., Luquin MR, Molina JA, Linazasoro
mejorar la distonía. G. Tratado de los trastornos del movimiento. Vol II.
Aspectos diagnósticos y terapéuticos de la enfermedad de
Parkinson y otros parkinsonismos. Temblor y distonías..
Otros tratamientos sintomáticos o paliativos. Pascual B, Kuilsevsky J. Degeneración Corticobasal.
Barcelona. Viguera. 2008. Pag 735-768.
La fisioterapia y terapia ocupacional pueden mejo- 3. Gibb WR, Luthert PJ, Marsden CD. Corticobasal
rar la calidad de vida. El uso de andadores pesado degeneration. Brain. 1989;12:1171-92.
puede evitar las caídas. La logopedia puede ser de 4. Williams DR. Tauopathies: classification and clinical update
on neurodegenerative diseases associated with microtubule-
ayuda para la disartria.
associated protein tau. Int Med J 2006; 36: 652-60.
Puesto que las neuronas colinérgicas no están 5. Schneider JA, Gearing M, Robbins RS, de L’Aune
particularmente afectadas, los inhibidores de la W, Mirra SS. Apolipoprotein E genotype in diverse
acetilcolinesterasa no son muy útiles en el trata- neurodegenerative disordes. Ann Neurol. 1995;38:131-5.

S64 www.neurologia.com Rev Neurol 2012; 54 (Supl 4): S59-S66


PONENCIA

6. Castellani R, Smith MA, Richey PL, Kalaria R, Gambetti P, and differences in cognitive function between progressive
Perry G. Evidence for oxidative stress in Pick disease and supranuclear palsy (PSP), corticobasal degeneration
corticobasal degeneration. Brain Res. 1995; 696:268-71. (CBD) and multiple system atrophy (MSA). Neurocase
7. Tartaglia MC, Sidhu M, Laluz V, Racine C, Rabinovici 2005;11:268–73.
G.D, Creighton K, Karydas A, et al. Sporadic corticobasal 26. Schofield EC, Caine D, Kril JJ, Cordato NJ, Halliday GM.
syndrome due to FTLD-TDP. Acta Neuropathol. 2010 Staging disease severiti in movement disorder tauopathies:
119:365–374. brain atrophy separates pregressive supranuclar palsy from
8. Brown J, Lantos PL, Roques P, Findani L, Rossor MN. corticobasal degeneration. Mov Disrod 2005; 20:34-9.
Familial dementia with swollen achromatic neurons and 27. Murray R, Neumann M, Forman MS, Farmer J, Massimo
corticobasal inclusion bodies: a clinical and pathological L, Rice A, et al. Cognitive and motor assesment in autopsy-
study. J Neurol Sci. 1996;135:21-30. proven corticobasal degeneration. J Neuropsichiatry Clin
9. Spillantini MG, Yoshida H, Rizzini C, Lantos PL, Khan Neurosci 2007; 19:77-80.
N, Rossor MN, et al. A novel tau mutation (N 296N) in 28. Litvan I, Bhatia KP, Burn DJ, Goetz CG, Lang AE, McKeith
familial dementia with swollen achromatic neurons and I, et al. Movement Disorders Society Scientific Issues
corticobasal inclusion bodies.Ann Neurol.2000;48:939-43. Comitte report: SIC Task Force appraisal of clinical
10. Wenning GK, Litvan I, Jankovic J, et al. Natural history diagnostic criteria for parkinsonian disorders. Mov Disord
and survival of 14 patients with corticobasal degeneration 2003; 18, 467-86.
confirmed at postmortem examination. J Neurol 29. Symmetric corticobasal degeneration (S-CBD). Hassan
Neurosurg Psychiatry. 1998; 64:184–89. A, Whitwell JL, Boeve BF, Jack CR Jr, Parisi JE, Dickson
11. Togasaki DM, Tanner CM. Epidemiologic aspects. Adv DW, Josephs KA. Parkinsonism Relat Disord. 2010
Neurol. 2000; 82: 53–59. Mar;16(3):208-14.
12. Rinne JO, Lee MS, Thompson PD, Marsden CD. 30. Vanek Z, Jankovic J. Distonía in corticobasal degeneration.
Corticobasal degeneration: a clinical. Study of 36 cases. Mov Disord 2001; 16: 252-7. 30
Brain. 1994; 117: 1183–96. 31. Thompson PD, Shibasaki H. Myoclonus in corticobasal
13. R.L. Hamilton. Las otras demencias: neuropatología de las degeneration and other neurodegenerations. Adv Neurolo
demencias distintas a la enfermedad de Alzheimer. Rev 2000;82: 69-81. 31
Neurol. 2003; 37 (2): 130-139. 32. L. Defebvre. Myoclonus and extrapyramidal diseases.
14. Tsuchiya K, Ikeda K, Uchihara T, Oda T, Shimada H. Neurophysiologie Clinique 36 (2006) 319–325.
Distribution of cerebral cortical lesions in corticobasal 33. Kertesz A, McMonagle P. Behaviour and cognitio en
degeneration: a clinicopathological study of five autopsy corticobasal degeneration and progressive supranuclear
cases in Japan. Acta Neuropathol 1997; 94: 416-24. palsy. Journal of the Neurological Sciences 2010; 289: 138-43
15. Cordato NJ, Halliday GM, McCann H, Davies L, 34. Hanna PA, Doody RS. Alien limb sign. Adv Neurol 2000;
Williamson P, Fulham M, Morris JG. Corticobasal 82: 135-45.
syndrome with tau pathology. Mov Disord 2001; 16: 656-67.    35. Kompoliti K, Goetz CG, Boeve BF, Maraganore DM,
16. Schneider JA, Watts RL, Gearing M, Brewer RP, Mirra SS. Ahlskog JE, Marsden CD, et al. Clinical presentation and
Corticobasal degeneration: neuropathologic and clinical pharmacological therapy in corticobasal degeneration. Arc
heterogeneity. Neurology 1997; 48: 959-969.       Neurol 1998; 55: 857-61.
17. Morris HR, Lees AJ, Wood NW. Neurofibrillary tangle 36. Lang AE. Cortical basal gaglionic degeneration presenting
parkinsonian disorders, tau pathology and tau genetics. with progressive loss of speech output and orofacial
Mov Disord 1999; 14: 731-736. dyspraxia. J Neurol Neurosurg Psichiatry 1992; 55: 1101.
18. Houlden H, Baker M, Morris HR, et al. Corticobasal 37. Jankovic J, Tolosa E. Enfermedad de Parkinson y
degeneration and progressive supranuclear palsy share a Trastornos del Movimiento. Anthony E. Lang, Bradley F.
common tau haplotype. Neurology. 2001;56(12):1702–6. Boeve, Catherine Bergeron. Degeneración Corticobasal.
19. Ludolph A. C, Kassubek J., Landwehrmeyer B. G., Lippincott Williams and Wilkins. Filadelfia. 2007. Pags
Mandelkow E., Mandelkow E.-M., Burn D. J. Tauopathies 186-202.
with parkinsonism: clinical spectrum, neuropathologic 38. Sanchez-Valle R, Forman MS, Miller BL, Gorno-Tempini
basis, biological markers, and treatment options. European ML. From progressive nonfluent aphasia to corticobasal
Journal of Neurology. 2009, 16: 297–309. syndrome:a case report of corticobasal degeneration.
20. Dickson DW, Bergeron C, Chin SS, Duyckaerts C, Neurocase. (2006) 12:355–359.
Horoupian D, Ikeda K, et al. Office of Rare Diseases 39. Graham NL, Bak TH, Hodges JR. Corticobasal degeneration
neuropathologic criteria for corticobasal degeneration. J as a cognitive disorder. Mov Disord 2003; 18: 1224–32.
Neuropathol Exp Neurol. 2002; 61: 935-46. 40. Keith A. Vossel and Bruce L Miller. New Approaches to
21. Bradley F. Boeve, Parkinson-Related Dementias. Neurol the Treatment of Frontotemporal Lobar Degeneration.
Clin.2007;25:761–781. Curr Opin Neurol. 2008 December ; 21(6): 708–716.
22. Wadia PM, Lang AE. The many faces of corticobasal 41. Donaire AM, Gil-Saladié D. Afasia primaria progresiva
degeneration. Parkinsonism Relat Disord. 2007;13 Suppl asociada a degeneración corticobasal. Rev. Neurol 2001; 32
3:S336-40. (11): 1051-1054.
23. Gilman Sid. Parkinsonian Syndromes. Clin Geriatr Med 22 42. Lippa CF, Cohen R, Xmith TW, Drachman DA. Primary
(2006) 827–842. progressive aphasia with focal neuronal achromasia.
24. Andrew Kertesz, Paul McMonagle. Behavior and cognition Neurology 1991; 41: 882-6.
in corticobasal degeneration and progressive supranuclear 43. Cummings JL, Litvan I. Neuropsychiatric aspects of
palsy. Journal of the Neurological Sciences 289 (2010) corticobasal degeneration. Adv Neurol 2000; 82: 147–52.
138–143. 44. Mollenhauer B. and Trenkwalder C. Neurochemical
25. Bak TH, Crawford LM, Hearn VC, Mathuranath PS, Biomarkers in the Differential Diagnosis of Movement
Hodges JR. Subcortical dementia revisited: similarities Disorders. Mov Disord 2009; 24: 1411-26.

www.neurologia.com Rev Neurol 2012; 54 (Supl 4): S59-S66 S65


M. Peñas-Martínez, et al

45. Boeve BF, Lang AE, Litvan I. Corticobasal degeneration 53. Pirker W, Asenbaum S, Bencsits G, Prayer D, Gerschlager
and its relationship to progressive supranuclear palsy and W, Deecke L, et al. (123)beta-CIT SPECT in multiple
frontotemporal dementia. Annals of Neurology 2003; sistem atrophy, progressive supranuclear palsy, and
54(Suppl 5): S15–S19. corticobasal degeneration. Mov Disord 2000; 15: 1158-67.
46. Michael Strupp. Corticobasal syndrome: a field of 54. Frisoni GB, Pizzolato G, Zanetti O, Bianchetti A,
uncertainty. J Neurol. 2011. Jan;258(1):173-5. Chierichetti F, Trabucchi M. Corticbasal degeneration:
47. Ling H, O’Sullivan SS, Holton JL, Revesz T, Massey LA, neuropsycological assessment and dopamine D2 receptor
Williams DR, Paviour DC, Lees AJ. Does corticobasal SPECT análisis. Eur Neurol 1995; 35: 50-4.
degeneration exist? A clinicopathological re-evaluation. 55. Josephs KA, Petersen RC, Knopman DS, Boeve BF,
Brain. 2010 Jul;133(Pt 7):2045-57. Whitwell JL, Duffy JR, et al. Clinicopathologic analysis of
48. Whitwell JL, Jack CR Jr, Boeve BF, Parisi JE, Ahlskog frontotemporal and corticobasal degenerations and PSP.
JE, Drubach DA, Senjem ML, Knopman DS, Petersen Neurology 2006;66: 41–8.
RC, Dickson DW, Josephs KA.Imaging correlates of 56. Lladó Albert, Sánchez-Valle Raquel, Rey Maria Jesús,
pathology in corticobasal syndrome Neurology. 2010 Nov Ezquerra Mario, Tolosa Eduardo, Ferrer Isidro, Molinuevo
23;75(21):1879-87. José Luis. Clinicopathological and genetic correlates
49. Hirano S, Shinotoh H, Shimada H, Aotsuka A, Tanaka of frontotemporal lobar degeneration and corticobasal
N, Ota T, Sato K, Ito H, Kuwabara S, Fukushi K, Irie T, degeneration. J Neurol (2008) 255:488–494.
Suhara T. Cholinergic imaging in corticobasal syndrome, 57. B. Murray, T. Lynch and M. Farrell Clinicopathological
progressive supranuclear palsy and frontotemporal features of the tauopathies. Biochemical Society
dementia. Brain. 2010 Jul;133(Pt 7):2058-68. Transactions (2005) Volume 33, part 4.
50. Savoiardo M, Grisoli M, Girotti F. Magnetic resonance 58. Cordivari C, Misra VP, Catania S, Lees AJ. Treatment of
imaging in CBD, related atypical parkinsonian disorders, dystonic clenched fist with botulm toxin. Mov Disord
and dementias. Adv Neurol 2000; 82: 197–208. 2001;16: 907-13.
51. Lutte I, Laterre C, Bodart JM, De Volder A. Contribution 59. Lang AE. Treatment of progressive supranuclear palsy and
oj PET studies in diagnosis of corticobasal degeneration. corticobasal degeneration. Mov disord 2005; 20: S12, 83-91.
Eur Neurol 2000; 44: 12-21. 60. Litvan I, Grimes DA, Lang AE. Phenotipes and prognosis:
52. Koyama M, Yagishita A, nakata Y, hayashi M, Bandoh clinicopathologic studies of corticobasaldegeneration. Adv
M, Mizutani T. Imaging of corticobasal degenerationa Neurol 2000; 42: 57-63.
síndrome. Neuroradiology 2007; 49: 905-12.

Corticobasal degeneration
Summary. Corticobasal degeneration (CBD) is a slowly progressive neurodegenerative process, which begins in adulthood
and typically presents with asymmetrical parkinsonism and cognitive dysfunction. It is currently classified as a tauopathy.
Neuropathological findings show an important loss of cortical neurons that is predominantly asymmetrical and multifocal
until very advanced phases of the disease, more often in the frontal-parietal regions. It is a syndrome with a wide clinical
diversity and a progression that will be marked by the asymmetry of the main symptoms. Cognitive disorder may be a
common presenting symptom and a range of clinical phenomena have been identified, depending on the topography of
the degenerative area. It is typically characterised by a marked rigidity and hypokinesia, dystonia with predominance in
one extremity, cortical reflex myoclonus, pyramidal signs and postural or action coarse tremor. Also prominent are apraxic
deficits, cortical sensory deficit and the so-called alien limb phenomenon, which, although less frequent, is considered
characteristic when it does appear. Diagnosis is fundamentally clinical and based on the diagnostic criteria of corticobasal
syndrome put forward in the year 2003 and with the support of complementary tests. Differential diagnosis should be
considered with Parkinson-Plus as well as with the primary degenerative dementias with predominance of frontal and/or
temporal symptoms, more especially with PSP and fronto-temporal dementia. CBD progresses in 3-15 years towards the
death of the individual, normally as a consequence of complications deriving from immobility.
Key words. Asymmetric extrapyramidal disorder. Cognitive dysfunction. Corticobasal degeneration. Parkinson-Plus. Primary
degenerative dementias. Tauopathies.

S66 www.neurologia.com Rev Neurol 2012; 54 (Supl 4): S59-S66