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Alejandra Silva Ramos

A00306352 | 2019 -1
Derecho Comercial III

EL AVAL
El avalista es también sujeto de obligaciones y derechos en el título y su responsabilidad está vinculada a la
de su avalado, estrechamente, en el mismo grado. Esta es quizás la más auténtica garantía cambiaria o la única.
ARTÍCULO 636. OBLIGACIONES DEL AVALISTA. El avalista quedará obligado en los términos que
corresponderían formalmente al avalado y su obligación será válida aún cuando la de este último no lo sea .

FUNCIÓN DE LAS FIRMAS


Todas hacen eficaz la obligación cambiaria, pero la firma del girador en la letra, la del otorgante en el pagaré,
crean el título. Sin ellas no existirían.
La del aceptante es la de una promesa directa de pagar, igual que la del otorgante como partes principales que
son.
La del endosante transfiere el título, lo hace responsable del pago y legitima.
La del avalista simplemente garantiza el pago. Así de simple, porque esa es su función y nada más. No se
obliga ni por, ni con nadie en tanto que es no obligado autónomo por la función de su firma cumple.
ARTÍCULO 633. GARANTÍA MEDIANTE AVAL. Mediante el aval se garantiza, en todo o en parte, el pago de un
título-valor.

a) Se puede hacer en el mismo documento o en papel separado;


b) El avalista responde en el mismo frado de su avalado.
c) Puede garantizar todo o parte del título
d) Contra el avalista hay acción cambiaria y solidario y éste, a su vez, la tiene contra sus obligados.
¿PUEDE SER CONDICIONADO EL AVAL? ¿PUEDE AVALARSE OBLIGACIÓN CONDICIONAL?
La opinión más
conforme con el
ordenamiento
cambiario niega el
aval condicionado.
Hay quienes la
aceptan y quienes la rechazan.
La condición tendría implicaciones en la eficacia de la obligación cambiaria sujeta por tanto a la prueba del
cumplimiento de la condición o a una condición que pretendiera que el avalista se reserve el beneficio de
exclusión y de división que contrarían al principio de solidaridad, o también el aval para el caso de quiebra o
suspensión de pagos del librador o del aceptante, o para el supuesto de que estos cambien su domicilio al
extranjero, para el caso de enfermedad o ausencia, o para la circunstancia de que el avalado le compre al
avalista una serie de mercancías o le preste algún servicio.
>Es perfectamente válido avalar una obligación condicional.
QUÉ TÍTULOS SE AVALAN
El Código no limita el aval ni siquiera a los meros títulos de crédito, y no repugna al derecho cambiario el que
se avale toda clase de títulos valores.
UNA FIRMA SIN OTRA SIGNIFICACIÓN ES AVAL
ARTÍCULO 634. OTORGAMIENTO DE AVAL. El aval podrá constar en el título mismo o en hoja adherida a él.
Podrá, también, otorgarse por escrito separado en que se identifique plenamente el título cuyo pago total o parcial se
garantiza. Se expresará con la formula "por aval" u otra equivalente y deberá llevar la firma de quien lo presta.
La sola firma puesta en el título, cuando no se le pueda atribuir otra significación se tendrá como firma de avalista.
Cuando el aval se otorgue en documento separado del título, la negociación de éste implicará la transferencia de la
garantía que surge de aquél.

DIFERENCIAS ENTRE AVAL Y ENDOSO QUE SON, CON LA FIRMA DE FAVOR, TRES
GARANTÍAS CAMBIARIAS.
a) El endoso forma parte originariamente del nexo cambiario normal. El aval es apenas una garantía que
se inserta solo indirectamente y de reflejo. El avalista no requiere ser tenedor, aunque al pagar el título
puede llegar a serlo. Y de que el avalista no sea normalmente un tenedor es por lo que se puede avalar
la firma del librador después de que la letra hay sido transferida muchas veces mediante endosos;
b) El endosante es siempre un obligado de regreso, mientras que el avalista puede serlo o no, según la
obligación del avalado;
c) El aval, puede ser dado por parte de la suma y el endoso por el total;
d) El aval se puede dar en documento separado y el endoso no, salvo el endoso en administración.
Pero son el aval y el endoso dos garantías cambiarias.
DIFERENCIAS CON LA FIANZA
a) El avalista adquiere una obligación que es solidaria, no solamente con su avalado, sino con las demás
partes. El fiador goza del beneficio de excusión;
b) Si la obligación del avalador resulta ser inválida, nula, ineficaz o inexistente, la de su avalista se
mantiene. El fiador sigue la suerte de su fiado;
c) La fianza no se presume. El art. 634 presume el aval.
d) Generalmente el aval es a título oneroso si quien avala es un banco. También se ha dicho que puede
ser neutro o gratuito, dependiendo de la voluntad de las partes, en tanto que la fianza es por naturaleza
gratuita.
e) El aval es un acto solemne, pero la fianza civil es enteramente consensual (la fianza comercial es
solemne)
f) En la fianza cabe excepcionar por hechos personas del deudor. El avalista, por el principio de
autonomía de las obligaciones, no puede excepcionar por las del avalado;
g) Al darse fianza emergen dos deudores al lado de una sola obligación. Cuando se avala hay dos
obligaciones autónomas que son las del avalista y las del avalado.
NOCIÓN DEL AVAL
Aval: “debajo de” o “al lado de”
Es un acto jurídico típico, propio del derecho cambiario, sin par en el derecho civil, por lo cual debe mirarse
siempre bajo sus aspectos peculiares de forma, legalidad y efectos, según la particular legislación donde se
reglamente y podríamos definirlo como un acto jurídico de naturaleza cambiaria, que obliga en forma
autónoma, distinta y personal al avalista por el pago de la obligación cartular.
Características:
- Especial: no hay otro igual en este derecho
- Formal: por la solemnidad de la firma
- Abstracto: por desvincularse de la causa que originó el título valor
- Objetivo: porque garantiza el pago, no al avalado, in rem, no im personae
- Sustancialmente autónomo: porque su validez no depende de la obligación que puede ser nula
- Formalmente accesorio: porque corre en un título formalmente válido
NO HAY DIFERENCIA EN LA CAPACIDAD PARA AVALAR Y PARA OBLIGARSE
Capacidad para avalar es la misma que para obligarse cambiariamente. Puede avalar toda persona legalmente
capaz.
CAPACIDAD DE LAS SOCIEDADES
Si avala un representante legal, habrá que ver si los estatutos lo prohíben, lo admiten o guardan silencia, todo
a la luz de la teoría de ultra vires.
Ultra vires: los socios pueden escoger libremente el objeto social de la sociedad. Pero una vez elegido se
impide la extralimitación de la actividad en los estatutos.
Es decir, si en los estatutos está, pero no en el objeto social: NO. Menos aún si los estatutos guardan silencia.
Obviamente tampoco si lo prohíben.
NEGOCIACIÓN DEL AVAL.
El girador sí puede avalar al aceptante porque con este no está obligado aquél. Al hacerlo contraería obligación
de primera parte. Lo que ya es cambio fundamental. Siendo A solo un obligado de regreso, al avalar a B se
obliga en acción directa.
Todas las partes pueden avalar a las demás y ser avaladas por aquellas y, darse el caso, perfectamente válido,
del aval de sí mismo; y en tal virtud el aceptante, y el otorgante, el girador, el endosante pueden auto avalarse.
EXTENSIÓN DEL AVAL
ARTÍCULO 635. MONTO DE A GARANTÍA DEL AVAL. A falta de mención de cantidad, el aval
garantiza el importe total del título.
ARTÍCULO 637. INDICACIÓN DE LA PERSONA QUE SE ESTA AVALANDO. En el aval debe
indicarse la persona avalada. A falta de indicación quedarán garantizadas las obligaciones de todas las partes
en el título.
Primero está la voluntad del avalista, luego el Código.
En ningún caso puede ser accionado cambiariamente por quienes paguen en acción de regreso. Es decir, el
avalista no responde cambiariamente a su avalado, pero el avalado sí responde a su avalista.
Si X avala el título sin decir a quién en particular, se entiende que lo está haciendo por B,
A, C, D, E. Y al pagar a T se subroga en su posición cambiaria autónoma en los derechos
de este contra todas esas partes. Y si es alguno de estos quien llegare a pagar el título a T,
no por ello tendría acción cambiaria contra el avalista X.
El avalista responde al beneficiario y a los sucesivos endosatarios como tenedores que
son. Pero al producirse el endoso ya entra a responder por ellos [pone la cara por ellos] (no a
ellos [no te debo a vos nada]) y al pagar el título le queda acción cambiaria contra sus
garantizados.
UNA INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 636 EN RELACIÓN CON EL AVAL. OBLIGACIÓN EN EL
MISMO GRADO, DE LA MISMA ESPECIE, EN LA MISMA FORMA Y EN LOS MISMOS TÉRMINOS
QUE CORRESPONDERÍAN FORMALMENTE AL AVALADO.
ARTÍCULO 636. OBLIGACIONES DEL AVALISTA. El avalista quedará obligado en los términos que
corresponderían formalmente al avalado y su obligación será válida aun cuando la de este último no lo sea.

Hay que tener en cuenta que el avalista puede avalar una suma menor a la que está obligado su avalado, por
lo que no queda totalmente en los mismos términos que su avalado.
Si el aval se otorga por un aceptante que ha aceptado condicionalmente, el avalista no queda obligado en la
misma forma, pues el aval no puede condicionarse. Lo mismo si el aval resulta ser nulo por falta de requisitos
de forma. De todas maneras el aval sí es una obligación de la misma especie de la del avalado.
La inflexión verbal “corresponderían”, está pregonando que se trata apenas de una obligación eventual, algo
así como una obligación que puede aun no ser cierta. Si contra el homónimo o conta la víctima de una
falsificación no hay acción por la falta absoluta de su firma, contra el avalista de ellos sí la hay porque, aunque
la obligación avalada no es la que se creía, hay sin embargo una firma, un acto suyo “voluntario”, “un riesgo
o culpa voluntarios”, que han creado la apariencia de la garantía (aval) y han llevado a terceros la confianza
para abrazarse a ese hecho positivo, sólido, incuestionable de una firma y esa firma sí es real y auténtica y fue
puesta con entera libertad.
Se puede avalar una firma inválida pero o título valor inválido.
ARTÍCULO 627. OBLIGATORIEDAD AUTÓNOMA DE TODO SUSCRIPTOR DE UN TÍTULO- VALOR.
Todo suscriptor de un título-valor se obligará autónomamente. Las circunstancias que invaliden la obligación de alguno
o algunos de los signatarios no afectarán las obligaciones de los demás.

NECESIDAD DE QUE EL AVAL SE OTORGUE PARA GARANTIZAR EL PAGO DEL TÍTULO VALOR
O DE UNA FIRMA PUESTA EN EL TÍTULO VALOR.
Un aval en un documento que pretendiendo alcanzar el formalismo cambiario no llega a reunir los requisitos
esenciales que la ley manda, si alguien impone su firma de avalista allí, es como un aval en el vacío, o lo que
es lo mismo, ese aval es nulo y hasta puede llegar a ocurrir el caso de que surja de un documento de estos una
doble oportunidad de excepcionar la ineficacia del documento como título valor y la nulidad del aval.
EL AVAL SE DA EN EL TÍTULO O EN ESCRITO SEPARADO
El aval debe constar en el título mismo o en una hoja adherida a él expresándose con la fórmula “por aval” u
otra equivalente e insertando la firma de quien lo presta.
Pero se puede dar aval en escrito separado siempre que se haga una plena identificación del título que se está
garantizando. Con la ventaja de que al negociarse el título se hace con el aval, a condición de que se entregue
con el título el documento en que aquél consta. Porque la negociación del título implica la transferencia de la
garantía que surge del aval y la garantía está dada con la firma y sin la firma no hay obligación cambiaria.
EL SIGNIFICADO DE CIERTAS FIRMAS
En el titulo hay firmas con un significado propio, inconfundible.
El aval debe insertarse en el anverso del título, al lado o debajo de la parte que se quiere avalar, si no se le
agrega la expresión “por aval”.
Habrá de tenerse mucho cuidado entonces al firmar para no adquirir mayores obligaciones de las que
efectivamente se quiere contraer.
Lo ordinario es que el girador suscriba la letra, es decir, la firme al pie en el calce, que es precisamente lo que
significa suscribir, como una carta que es y siempre al anverso cubriendo el texto de la orden de pago con el
fin de no dejar cláusulas expósitas, en tanto que el avalista debe hacerlo al lado o al pie de otra firma, o al
dorso, agregándole su distintivo de “aval”, para que no se presenten problemas de confusión.
RELACIONES ENTRE TENEDOR, AVALISTA, AVALADO Y DEMÁS PARTES
ARTÍCULO 636. OBLIGACIONES DEL AVALISTA. El avalista quedará obligado en los términos que
corresponderían formalmente al avalado y su obligación será válida aún cuando la de este último no lo sea.
ARTÍCULO 638. DERECHOS ADQUIRIDOS POR EL AVALISTA QUE PAGA EL TÍTULO. El avalista que
pague adquiere los derechos derivados del título-valor contra la persona garantizada y contra los que sean responsables
respecto de esta última por virtud del título.
X se obliga con el girador A en el mismo grado y responde a T en acción
de regreso, no pudiéndole excepcionar con las defensas que tuviera su
avalado para oponerle al tenedor. Además, T no requiere interpelar a “A”
para demandar a aquél; al accionar T puede hacerlo envolviendo a ambos
en una demanda solidaria. Ni tampoco requiere cumplir T formalidades
especiales respecto a X para conservar sus derechos contra este. Bástele
“las formalidades que preservan sus derechos contra el avalado para poner
a cubierto el que tiene contra el avalista, sin que la ley conozca formalidad
de protesto que debe formularse contra avalistas”.
CÓMO SE EXTINGUE LA OBLIGACIÓN DEL AVALISTA
Extinguido el título por cualquier motivo, desaparece su obligación.
ARTICULO 638.
Al pagar X a T, adquiere los derechos de ese tenedor contra A y contra B, no como subrogado simplemente,
sino con posición independiente y autónoma. Pero no contra E, D y C puesto que estos no son responsables
respecto de A en el título por ser A parte anterior a ellas y comprometida al pago en su condición de librador.
Posee, pues, X acción directa contra B y de regreso contra A. si el avalador fuera B y no A, no tendría más
acción que la directa contra el aceptante.
SITUACIONES NO REGLAMENTADAS EN EL CÓDIGO
El aval de la letra en blanco, ni de los coavalistas, ni la de varios avalistas que dan por separado su aval por
una sola parte, ni el que se hace en favor de otro avalista, ni de si el aval posterior al vencimiento produce
efectos cambiarios, ni el fenómeno de la renovación del garantizado con aval. Tampoco está reglamentado el
aval de sí mismo, ni el aval conjunto en el cual varias personas garantizan una misma obligación, pero en
forma compartida, sobre el supuesto de la facultad de avalar parcialmente. Se diferencia del coaval porque en
el aval conjunto no hay solidaridad frente al tomador sino obligación de cuota.
DESARROLLO DEL COAVAL, DEL AVAL DE AVAL, DEL AVAL CONJUNTO Y DEL AUTOAVAL.
a) Coaval letra por 1’000,000.oo
X-Y-Z co-avalan al aceptante B por 1’000,000.oo que es el valor de la letra; aquí, tanto el
avalado B como los avalistas X-Y-Z, ocupan la posición de partes directas y son
solidariamente obligadas respecto al beneficiario C. Por consiguiente, el tenedor puede
reclamar de uno, varios o todos, la suma de un millón con efectos distintos, pues si paga B,
deudor avalado, el título se descarga, se extingue. Pero si el demandado es Z y paga, éste
dispone de una acción cambiaria contra su avalado por la suma de un millón que puede hacer valer mediante
el proceso ejecutivo cambiario. Pero también dispone de una acción de cuota contra cada uno de los otros
avalistas, en principio, por una tercera parte, si es que no se da prueba de que en las relaciones internas de
deudores solidarios de derecho común, la suma se tenga que distribuir en otra forma, bien entendido que quien
proponga la diferencia, debe dar la prueba de ella. Igual solución se aplica cuando es cualquiera de los otros
coavalistas quien hace el pago al tenedor.
b) Aval de aval: letra por 1’000,000.oo
(X-Y-Z) se co-avalan, así:
Z avala a Y, este a X y este a B. en esta hipótesis hay dos tesis: una dice que el avalista que
haya pagado únicamente tiene derecho de proceder contra su avalado (avalista avalado) y
contra nadie más. La otra, dice que el segundo avalista que pagó puede accionar también
contra su avalado y quienes respondan a este. Se llega hasta el último avalado.
c) Aval conjunto: letra por 1’000,000.oo
Aquí X avala al aceptante B por $500,000; Y avala a B por $300,000 y Z avala a B por
$200,000. Por consiguiente cada avalista del obligado directo B, en caso de pagarle al
tenedor, solo lo hace por la suma avalada que es la misma por la cual él puede reembolsarse
del avalado B.
Desde luego que aquí, si se pretende rescatar la totalidad de la suma de 1’000,000.oo de los avalistas, debe
integrarse un litis consorcio pasivo de carácter voluntario (no obligatorio, puesto que a la solidaridad pasiva
repugna esta clase de litis consorcio), demandándolos en forma que condigna con la respectiva obligación de
cada avalado.
d) Cómo se dan los avales de abajo hacia arriba y viceversa en una letra endosada varias veces.

e) De abajo hacia arriba.


Si E, que es un endosante, avala al girador (A), responde en las dos posiciones: de endosante y avalista en
acción de regreso en ambas.
Si es que E avala también al aceptante B, entonces responde en las dos posiciones: de endosante, parte de
regreso, y directa, como avalista del aceptante B. Igual si cualquiera de estos endosantes avala a una parte
anterior, o si el girador (A) avala al aceptante (B).
Los efectos son distintos, por ejemplo, si en el primer caso, las acciones de regreso caducan por cualquier
causa, entonces tanto E en calidad de endosante, como en la de avalista del girador A, se libera por dicha
caducidad junto con su avalado. Y desde luego, también los demás endosantes C y D. Pero permanece
vinculado al pago como parte directa, en cuanto avalista de B y en ambos casos, no es que agrave su posición
de endosante al asumir una posición anterior, sino que toma otra más en forma autónoma como avalista de un
firmante en grado de mayor responsabilidad.
f) De arriba hacia abajo.
En el mismo gráfico, si A girador avala al endosante E, su responsabilidad cambiaria en ambas posiciones es
de parte de regreso que podrían llegar a caducar. Tampoco en este caso podría decirse que A atemperó su
responsabilidad de girador, parte anterior, que responde en acción de ulterior regreso (segunda acción de regreso)
a E, pues en ambas su posición es autónoma.
Mas si es que B, parte directa, obligado principal como deudor, avala a “A” o a E, partes regresivas, no es que
disminuya o atempere su posición de deudor (parte directa), sino que asume otra distinta en forma
autónoma, respondiendo en ambas en la forma como lo tiene establecido la ley cambiaría. Por lo tanto, si
la acción de regreso llegase a caducar, B se liberaría al tiempo con su avalado, pero sólo en cuanto parte
indirecta, permaneciendo vinculado como aceptante (deudor), pues bien sabido es que la caducidad no toca
con la parte directa.
Ejemplos prácticos
Si al aceptar B es menor de edad (incapaz) pero al avalar a “A” o E ya ha llegado a la mayoría de edad, es
claro que como aceptante puede excepcionar su incapacidad, mas no como avalista, puesto que en su posición
de firmante autónomo, contrajo una obligación totalmente desligada de aquélla en posición de regreso.
Y si al aceptar B lo hizo por suma menor a la del giro y al avalar no limitó su responsabilidad a una inferior,
entonces asumirá la obligación por la totalidad de la suma aceptada, no del giro. Y si ese mismo B, firmó
como endosante por haber llegado a ser tenedor del título antes del vencimiento, responde en acción de
regreso por la totalidad de la obligación ordenada en el giro. Debe recordarse que el endoso siempre es por la
totalidad. Un endoso parcial es ineficaz y podrían darse otras hipótesis distintas.
g) El autoaval
El para qué y el por qué están claros con algunos ejemplos que podrían demostrarlo partiendo de la base de
la autonomía pasiva que hace diferenciar con absoluta nitidez el doble carácter con el cual se darían las firmas
del avalado y la de su avalista, así sea la misma persona, más en ambos casos, como se dijo, impuestas con el
carácter de autonomía.
Me autoavalo dice B.
Por ejemplo, en esta letra girada por “A” a cargo de B, a la orden de C, el aceptante B se
autoavala. Naturalmente que siendo ambas firmas completamente válidas, el interés de la
figura del autoaval carecería de relevancia jurídica. Pero suponiendo que B firmó como
aceptante cuando aún no había cumplido la mayoría de edad, mas cuando se autoavaló ya era mayor, en caso
de ser demando por C, podía excepcionar su incapacidad en el carácter de aceptante, mas no en el de avalista,
lo cual de todas maneras, lo hace deudor como parte directa. Igual s la firma del aceptante resulta ser
falsificada, pero no la del avalista, podría excepcionar en el primer caso, mas o en el segundo y podrían darse
otras hipótesis ilustrativas.