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8, 9.

¿Cuáles son algunos ejemplos de las


comparaciones que Jesús empleaba, y por qué
eran tan efectivas?

8 Cuando Jesús enseñaba, se valía de


comparaciones que, si bien eran sencillas y
breves, pintaban vívidas imágenes mentales y
transmitían con claridad importantes verdades
espirituales. Por ejemplo, cuando exhortó a sus
discípulos a no preocuparse por las necesidades
diarias, señaló que “las aves del cielo” no
siembran ni cosechan y “los lirios del campo” no
hilan ni tejen, y que, sin embargo, Dios vela por
todos ellos. La lección es clara: si Dios cuida de
las aves y las flores, con cuánta más razón
cuidará de los seres humanos que siguen
“buscando primero el reino” (Mateo 6:26, 28-
33).

9 Asimismo, Jesús con frecuencia empleó


metáforas. Estas son comparaciones aún más
impactantes, en las que se habla de una cosa
como si fuera otra. Las metáforas de Jesús eran
muy sencillas. Una vez dijo a los discípulos:
“Ustedes son la luz del mundo”. El significado de
esta imagen era muy claro, a saber, que con sus
palabras y obras ellos podían hacer resplandecer
la luz de la verdad espiritual y ayudar a otros a
glorificar a Dios (Mateo 5:14-16). Veamos un par
de ejemplos más: “Ustedes son la sal de la tierra”,
y “Yo soy la vid y ustedes las ramas” (Mateo 5:13;
Juan 15:5, La Palabra de Dios para Todos). Sin
duda, estas figuras retóricas son de una sencillez
impresionante. Pregunta

Ilustración pág. 123. ¿Cómo utilizó Jesús las aves


y las flores para ilustrar el hecho de que Dios
cuida de nosotros?

10. Dé ejemplos de cómo podemos enseñar


mediante ilustraciones.

10 ¿Cómo podemos nosotros usar ilustraciones al


enseñar? No hace falta crear historias largas y
complicadas; pensemos, más bien, en situaciones
sencillas. Supongamos que estamos hablando de
la resurrección y queremos ilustrar que para
Jehová no es difícil levantar a los muertos. ¿Qué
ejemplo nos viene a la cabeza? La Biblia asemeja
el sueño a la muerte. Pudiéramos decir: “Dios
puede resucitar a los muertos con la misma
facilidad con que nosotros podemos despertar a
alguien que está dormido” (Juan 11:11-14). O
supongamos que queremos destacar el hecho de
que los hijos necesitan amor y cariño para
desarrollarse bien. ¿Qué comparación
pudiéramos utilizar? La Biblia dice que los hijos
son como “plantones [o nuevos retoños] de
olivos” (Salmo 128:3). Pudiéramos decir: “Los
hijos necesitan amor y cariño tal como las
plantas necesitan sol y agua”. Cuanto más
sencilla sea la comparación, más fácil de
entender será. Pregunta

Extraídas de la vida diaria

11. ¿Cómo reflejaban las ilustraciones de Jesús


cosas que sin duda observó mientras crecía en
Galilea?

11 Jesús fue un maestro en el uso de ilustraciones


relacionadas con el diario vivir. Muchas
reflejaban costumbres que seguramente él
observó mientras crecía en Galilea. Pensemos
por un momento en sus años de infancia.
¿Cuántas veces habrá contemplado a su madre
moler granos para obtener harina, añadir
levadura a la masa, encender una lámpara o
barrer la casa? (Mateo 13:33; 24:41; Lucas 15:8.)
¿Cuántas veces habrá visto a los pescadores
echar las redes en el mar de Galilea? (Mateo
13:47.) ¿Cuántas veces habrá observado a los
niños jugando en la plaza? (Mateo 11:16.) Jesús
sin duda se fijó en otras cosas comunes que
incorporó a sus muchas ilustraciones: la siembra
de semillas, los alegres banquetes de bodas o los
campos de cereales que maduraban al sol (Mateo
13:3-8; 25:1-12; Marcos 4:26-29). Pregunta

Mateo 13:33 “Otra ilustración les habló: “El


reino de los cielos es semejante a la levadura, que
una mujer tomó y escondió en tres grandes
medidas de harina, hasta que toda la masa quedó
fermentada”.”

Mateo 24:41 “dos mujeres estarán moliendo en


el molino de mano: una será llevada, y la otra
será abandonada.”

Lucas 15:8 “”¿O qué mujer que tiene diez


monedas de dracma, si pierde una moneda de
dracma, no enciende una lámpara y barre su casa
y busca cuidadosamente hasta que la halla?”
Mateo 11:16 “”¿A quién compararé esta
generación? Es semejante a los niñitos sentados
en las plazas de mercado, que dan voces a sus
compañeros de juego,”

Mateo 13:3-8 “Entonces les dijo muchas cosas


por ilustraciones, diciendo: “¡Miren! Un
sembrador salió a sembrar; y al ir sembrando,
algunas [semillas] cayeron a lo largo del camino,
y vinieron las aves y se las comieron. Otras
cayeron sobre pedregales donde no tenían mucha
tierra, y brotaron en seguida por no tener
profundidad de tierra. Pero cuando salió el sol, se
chamuscaron, y, por no tener raíz, se
marchitaron. Otras, también, cayeron entre los
espinos, y los espinos crecieron y las ahogaron.
Otras más cayeron sobre la tierra excelente, y
daban fruto, esta de a ciento por uno, aquella de
a sesenta, la otra de a treinta.”

Mateo 25:1-12 “”Entonces el reino de los cielos


llegará a ser semejante a diez vírgenes que
tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del
novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco eran
discretas. Porque las necias tomaron sus
lámparas, pero no tomaron consigo aceite,
mientras que las discretas tomaron aceite en sus
receptáculos con sus lámparas. Como el novio se
tardaba, todas cabecearon y se durmieron.
Justamente a mitad de la noche se levantó un
clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salgan a su
encuentro’. Entonces todas aquellas vírgenes se
levantaron y pusieron en orden sus lámparas.
Las necias dijeron a las discretas: ‘Dennos de su
aceite, porque nuestras lámparas están a punto
de apagarse’. Las discretas contestaron con las
palabras: ‘Tal vez no haya suficiente para
nosotras y ustedes. Vayan, más bien, a los que lo
venden y compren para ustedes’. Mientras ellas
iban a comprar, llegó el novio, y las vírgenes que
estaban listas entraron con él al banquete de
bodas; y la puerta fue cerrada. Después vinieron
también las demás vírgenes, y dijeron: ‘¡Señor,
señor, ábrenos!’. En respuesta, él dijo: ‘Les digo
la verdad: no las conozco’.”

Marcos 4:26-29 “Y siguió diciendo: “De esta


manera el reino de Dios es como cuando un
hombre echa la semilla sobre la tierra, y duerme
de noche y se levanta de día, y la semilla brota y
crece alta —precisamente cómo, él no lo sabe—.
Por sí misma la tierra gradualmente fructifica:
primero el tallo de hierba, luego la espiga,
finalmente el grano lleno en la espiga. Pero tan
pronto como el fruto lo permite, él mete la hoz,
porque ha llegado el tiempo de la siega”.”

12, 13. ¿Por qué es significativo que Jesús situara


la parábola del buen samaritano en el camino
que iba “de Jerusalén a Jericó”?

12 Las ilustraciones de Jesús incluían detalles


con los que la gente estaba muy familiarizada.
Por ejemplo, la parábola del buen samaritano
empieza diciendo: “Cierto hombre bajaba de
Jerusalén a Jericó y cayó entre salteadores, que
lo despojaron y también le descargaron golpes,
[...] dejándolo medio muerto” (Lucas 10:30). Es
significativo que Jesús situara esta narración en
el camino que iba “de Jerusalén a Jericó”.
Cuando relató esta parábola, se encontraba en
Judea, no muy lejos de Jerusalén. Así que sus
oyentes conocían muy bien aquella ruta y sabían
lo peligrosa que era, en especial para alguien que
viajara solo: atravesaba parajes solitarios y sus
recovecos eran lugares propicios para los asaltos.

13 Jesús incluyó otros detalles familiares sobre


dicho camino. Según la parábola, pasaron por allí
primero un sacerdote y luego un levita, pero
ninguno se detuvo a socorrer a la víctima (Lucas
10:31, 32). Los sacerdotes oficiaban en el templo
de Jerusalén, y los levitas eran sus ayudantes.
Cuando no servían en el templo, muchos de ellos
residían en Jericó, a solo 23 kilómetros de
Jerusalén. Por eso no era raro verlos viajar por
ese camino. Observemos, además, que Jesús dijo
que el viajero “bajaba” —no que subía— por el
camino “de Jerusalén”, lo cual tenía sentido para
su auditorio. Jerusalén estaba situada a mayor
altitud que Jericó; de manera que Jesús tenía
razón: el viajero proveniente “de Jerusalén” en
realidad bajaba.* Detalles como este indican que
el Hijo de Dios tomaba en consideración a la
gente que lo escuchaba. Pregunta

* Además, Jesús dijo que el sacerdote y el levita


bajaban “de Jerusalén”, es decir, volvían del
templo. Así que nadie podría justificar su
indiferencia hacia el hombre que parecía estar
muerto diciendo que pasaron de largo porque no
querían tocar un cadáver y quedar
temporalmente inhabilitados para servir en el
templo (Levítico 21:1; Números 19:16)

Levítico 21:1 “Y Jehová pasó a decir a Moisés:


“Habla a los sacerdotes, hijos de Aarón, y tienes
que decirles: ‘Por un alma difunta nadie podrá
contaminarse entre su pueblo.”

Números 19:16 “Y todo el que en el campo


abierto toque a alguien muerto a espada, o un
cadáver, o un hueso de algún hombre, o una
sepultura, quedará inmundo siete días.”

14. ¿Cómo podemos tomar en consideración a


quienes nos escuchan cuando usemos
ilustraciones?

14 Del mismo modo, nosotros debemos tomar en


consideración a nuestro auditorio al elegir las
ilustraciones. ¿Qué factores podríamos tomar en
cuenta? Quizás su edad, sus antecedentes
culturales o familiares, y su oficio o profesión.
Por ejemplo, una ilustración que gire en torno a
las labores agrícolas se entenderá mejor en una
zona rural que en una gran ciudad. También
podemos extraer buenas ilustraciones de la vida
y actividades cotidianas de quienes nos
escuchan, como por ejemplo la casa, los hijos, los
pasatiempos o las comidas. Pregunta

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