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Clínica Universidad de Navarra: Miomas uterinosSaltar navegación Última

actualización: 26 de octubre de 2010Universidad de Navarra | | Comunicación |


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Miomas uterinos
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añadir a Mi DossierÚltima revisión martes 16 junio de 2009
Dr. José A. Minguez Milio
Especialista en Ginecología y Obstetricia
Colaborador. Departamento de Ginecología y Obstetricia
CLINICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA
¿Qué son?
Los miomas uterinos son masas anormales de tejido muscular liso que se localizan
en y alrededor del útero y ocasionalmente en el cuello uterino. Estos miomas se
originan de las células de músculo liso que existen en el miometrio o pared del
útero. En la mayoría de los casos son múltiples, pero ocasionalmente pueden ser
únicos. Otros términos por los que se suelen denominar a estas lesiones son
leiomiomas o fibromas uterinos.
¿A quién afecta?
Se estima que una de cada cuatro o cinco mujeres presenta miomas uterinos.
Habitualmente suelen ocurrir en mujeres entre los 30 y los 50 años y normalmente
disminuyen de tamaño después de la menopausia. Frecuentemente no requieren
tratamiento. Sin embargo, pueden ser causa de hemorragia uterina excesiva,
dolor, sensación de presión, infertilidad, aborto y parto prematuro. El
tratamiento quirúrgico, normalmente puede corregir estos problemas, sin embargo
hay que tener presente que existe la probabilidad de que vuelvan a aparecer.
¿Cuáles son sus causas?
La causa exacta de los miomas uterinos no está bien establecida. Pero hay
evidencias que sugieren que requieren de los estrógenos para su crecimiento, se
acepta que es un tumor estrógeno-dependiente.
El factor hereditario, puede ocasionalmente influenciar la aparición de los
miomas uterinos.
¿Existen distintos tipos de miomas?
Los miomas se encuentran habitualmente en el cuerpo uterino, aunque en ocasiones
pueden aparecer en el cuello uterino. Se suelen dividir en tres categorías,
según su localización: subserosos, intramurales y submucosos. Aproximadamente el
55% de los miomas son subserosos, un 40% son intramurales y un 5% son
submucosos.
¿Qué síntomas producen?
Muchos miomas uterinos no presentan sintomatología alguna. Sin embargo,
aproximadamente un tercio de las pacientes que son diagnosticadas de mioma
uterino, presentan una masa abdominal, una hemorragia uterina anormal, dolor en
la pelvis o en el abdomen bajo, síntomas compresivos de órganos vecinos,
lumbalgia o síntomas urinarios.
El síntoma más frecuentemente asociado a la aparición de los miomas es la
hemorragia uterina anormal.
Ocasionalmente pueden contribuir a un problema de infertilidad. Aunque hay que
tener en cuenta que como causa única de infertilidad solamente aparecen en el 2
al 3% de pacientes infértiles.
También se han relacionado con abortos de repetición.
En la inmensa mayoría de los casos estos miomas son tumores benignos, aunque las
estadísticas indican que aproximadamente una de cada 10.000 pacientes con miomas
presentarán un tumor maligno, que se denomina leiomiosarcoma. En estos casos el
crecimiento del mioma suele ser rápido y esto hay que tenerlo especialmente
presente en pacientes post-menopáusicas.
¿Cómo se diagnostican?
El diagnóstico puede ser relativamente sencillo y en muchas ocasiones tan sólo
se requiere de un simple examen pélvico manual por parte del ginecólogo.
Otros métodos que se pueden emplear y se emplean habitualmente en el diagnóstico
de estas lesiones son: la ecografía pélvica (el método más altamente fiable en
el diagnóstico de estas lesiones), la tomografía axial computerizada o
comúnmente denominado scanner, la resonancia magnética, la histeroscopia o la
laparoscopia diagnóstica.
¿Cómo se tratan?
Aquella mujer que se diagnostica de mioma uterino no necesariamente precisa
cirugía. Si el mioma es asintomático, en la inmensa mayoría de los casos tan
sólo se requerirá un examen periódico, generalmente mediante examen pélvico
manual y/o ecografía para el control del crecimiento o cambios significativos en
el tamaño del mioma. En muchísimas ocasiones una vez llegada la menopausia,
estos miomas tienden a disminuir significativamente de tamaño y en algunos casos
eventualmente llegarán a desaparecer.
En caso de crecimiento, miomas grandes o sintomatología acusada, requerirán
tratamiento. Este tratamiento puede ser mediante un tratamiento médico o
mediante tratamiento quirúrgico.
Tratamiento médico
Los fármacos actualmente más empleados en el tratamiento médico de los miomas
uterinos son los análogos de la Gn-RH. Normalmente se utilizan de manera
temporal y pueden contribuir a reducir el tamaño de los miomas, aunque en raras
ocasiones llegarán a hacerlos desaparecer. El fundamento de este tratamiento es
disminuir la cantidad de estrógenos circulantes en sangre al bloquear la función
del ovario. Dado que estas lesiones son estrógeno-dependientes su tamaño tiende
a reducirse.
Sin embargo es frecuente que cuando la terapia se interrumpe vuelvan a crecer.
Asimismo este tratamiento presenta efectos secundarios similares a los que
aparecen cuando la mujer alcanza la menopausia, tales como sofocos,
sudoraciones, sequedad vaginal, cambios de humor y en algunas ocasiones pérdida
de masa ósea.
Tratamiento quirúrgico
El tipo de cirugía que pueden emplearse para el tratamiento quirúrgico de los
miomas varía según su localización, sintomatología, tamaño y deseos de preservar
fertilidad o menstruación que tenga la paciente.
En miomas pequeños localizados en la cavidad uterina o en contacto con ella
(miomas intramurales), se puede practicar la histeroscopia quirúrgica. Esta
técnica consiste en introducir una pequeña cámara (histeroscopio) dentro del
útero y proceder a la exéresis del mioma intrauterino. Requiere anestesia
general o regional, aunque la recuperación post-operatoria es muy rápida
Miomectomía
En este caso se practica única y exclusivamente la exéresis del mioma,
preservando el útero que debe ser reconstruido durante el acto quirúrgico. Esta
técnica es la ideal a practicar en aquellas mujeres que deseen preservar su
útero, bien sea por futuros deseos de fertilidad o por no querer perder la
menstruación.
Hay que señalar que la práctica de una miomectomía no evita la posibilidad de
que en el futuro vuelvan a aparecer nuevos miomas uterinos. Adicionalmente,
aproximadamente un tercio de las pacientes que se someten a la miomectomía
requerirán posteriormente una histerectomía.
Histerectomía
En este caso esta cirugía consiste en la exéresis total del útero.
Estas dos últimas técnicas quirúrgicas, pueden practicarse bien sea por vía
laparoscópica o vaginal, es decir sin necesidad de abrir el abdomen o mediante
laparotomía, cirugía en la que el abdomen es abierto.
La elección de una vía u otra dependerá de una serie de factores como tamaño de
los miomas, su localización, habilidad quirúrgica del cirujano etc.
Otras: Embolización de las arterias uterinas
Conduce a la necrosis por falta de irrigación. Indicado en algunos casos con
buenos resultados. Es un paso intermedio entre la cirugía y el tratamiento
médico. Tiene buenos resultados en pacientes seleccionados, aunque en ocasiones
los efectos secundarios, sobretodo el dolor postoperatorio pueden necesitar
tratamientos específicos.
Sumario
Los miomas uterinos son tumores benignos de músculo liso de la pared uterina.
Aparecen habitualmente en mujeres en edad reproductiva. En muchas ocasiones son
asintomáticos, sin embargo pueden provocar hemorragia uterina anormal, dolor
pélvico o abdominal, sensación de presión, abortos o infertilidad. La
probabilidad de que se desarrolle un cáncer en un mioma uterino es
extremadamente rara. El manejo de esta lesión varía significativamente
dependiendo de una serie de factores explicados anteriormente.
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Índice
Autor
¿Qué son?
¿A quién afecta?
¿Cuáles son sus causas?
¿Existen distintos tipos de miomas?
¿Qué síntomas producen?
¿Cómo se diagnostican?
¿Cómo se tratan?
Tratamiento médico
Tratamiento quirúrgico
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