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UNIVERSIDAD INTERCONTINENTAL

SALMOS Y SAPIENCIALES

“LIBRO DE JOB”

MANUEL HERNÁNDEZ RIVERA


CÉSAR FERNANDO HERNÁNDEZ COLÍN
ROQUE OCAMPO LÓPEZ
FRANCO VILLAGRÁN SÁNCHEZ

PROFR. ULISES MORALES

CIUDAD DE MÉXICO, 21 DE FEBRERO DE 2019


LIBRO DE JOB
Título de la obra
El título del libro corresponde al de su héroe. Sin embargo, la forma española Job se basa en las
transcripciones griega y latina, que reproducen imprecisamente el término hébreo ʼiyyob. Los
especialistas apuntan dos posibles raíces semitas: ʼyb y ʻwb. En el primer caso el nombre del héroe
iría vinculado a la idea de «enemistad». El segundo caso, corresponde al hebreo swb
«volver/arrepentirse». Actualmente siguen siendo desconocidos tanto la derivación cuanto al
significado de este nombre.

Por otra parte, el nombre ya era conocido. No tiene consistencia pensar que el nombre de Job
fuese inventado para escribir la obra, pues la forma ʼayyab (de la que puede derivar ʼiyyob) está
atestiguada en texto de execración egipcios y en algunos documentos acádicos del II milenio a.C. En
la tradición bíblica, el nombre de Job aparece desde el siglo VI a.C. pues el autor del libro de Ezequiel
(cfr. 14, 14-20) lo menciona junto a Noé y un cierto Daniel.

Autor
El libro de Job, es una obra compuesta, sin embargo, tuvo que haber una personalidad genial que le
confiriese la altísima calidad literaria que la caracteriza; pero desgraciadamente nos encontramos ante
una obra anónima.

Fecha
No existe unanimidad entre los especialistas, sin embargo, todos aducen idénticas fuentes de
aproximación: lingüística, cultural dependencia literaria y contenido teológico.

La obra fue atravesando diversas etapas, separadas a veces por decenios e incluso siglos.
Los comentaristas han situado la fecha de composición en los siguientes momentos:

1. Época premosaica
2. Época de Moisés
3. Época de salomón
4. Entre los S IX y VIII
5. Hacia el año 700
6. En el siglo VII (época de Jeremías)
7. Durante el exilio (587-538)
8. A finales del S VI
9. En el S V, S IV, S III, S II

Sin embargo, casi todos los especialistas han observado el claro trasfondo patriarcal del libro de Job.
Lengua
El texto hebreo es el más difícil para los estudiosos de la Biblia, además de presentar varias
alteraciones textuales con perícopas difíciles de traducir. Se notan transposiciones de versículos,
omisiones, añadidos, además de usar una sintaxis especial. Gracias a los estudios de filología y los
textos de Qumrán, se ha podido confirmar la originalidad de la obra en hebreo.

Géneros literarios
Un drama: para Teodoro de Mopsuestia (s. IV) el libro de Job es una tragedia. Se trata del personaje
que sufre a lo largo de toda la obra encarnando el problema universal del hombre que sufre. Es una
obra que podría montarse en teatro ya que maneja muy bien el ambiente, los diálogos, el monólogo
con su clásico final feliz. Otros opinan que se trata de un rîb (proceso judicial) típico de la mentalidad
semítica, por el amplio debate acusa-denuncia-defensa, donde los lectores son invitados a formar
parte de la corte, de quienes depende la sentencia final. Algunos añaden que se trata de un proceso
de tipo sapiencial poniendo en juego todas las tradiciones recibidas en contraste con la experiencia
de la realidad humana.

Nosotros ayudados con la estructura del texto, descubrimos que es un mašal desarrollado en una
novela, con una puesta en escena, donde se dan todos los detalles y pormenores de la secuencia
narrativa, para ello se deben tener en cuentas los siguientes elementos: Identificar el problema (cc.1-
3) y encontrar la solución en los discursos de los amigos y Dios.

Estilo Literario
Quien haya redactado este libro fue un erudito en el lenguaje poético, no contento de ello nos ofrece
un conjunto bien armado de prosa (ce. 1-2; 42,7-17) y poesía (ce. 3-41). Al nivel de drama es
interesante ver al autor que nos lleva a un ambiente no de Israel, sino de una comunidad imaginaria
llamada Uz, probablemente Edom; incluso los nombres de los personajes no son hebreos excepto
Elihu.

Además de ser un excelente narrador, el autor nos ofrece una serie de recursos estilísticos, como, por
ejemplo: El quiasmo (5,14; 20,2-3); la asonancia (16,12); honomatopeya (41,10); concatenación de
ideas (c.3 = día-noche, noche oscura, oscura-la vida); usa analogías del cosmos para explicar la
potencia de Dios (c. 39). Coloca proverbios (6,5; 8,11; ll,12; 12,11; 15,35; 34,3); pone argumentos
en sus tesis (4,17; 5,6.17; 12,5; 14,1; 15,14; 22,2; 21,28); utiliza doxologías en labios de Elifaz (5,9-
18; 22,12.29) de Bildad (25,1-6; 26,5-14) y de Sofar (ll,7-11; 7,12-20; 9,4-13; 10,8-12; 12,7-25) Y
usa el sarcasmo cuando Job critica a los patriarcas (12,2; 15,8-19, 8,8-10).

Estructura del Libro

L. Alonso Schokel, J. L. Sicre Díaz

- Capítulo 1

-Prólogo en la tierra 1-5


-Prólogo en el cielo 6- 12
-Las pruebas de Job 13-22

- Capítulo 2
-Los amigos de Job 11-13

- ACTO PRIMERO Capítulos 3-11


- ACTO SEGUNDO Capítulos 12-20

- ACTO TERCERO Capítulos 21-27

- INTERLUDIO Capítulo 28

- ACTO CUARTO (Primera parte) Capítulos 29-31

-INSERCION: Discursos de ELIHU 32-37

- ACTO CUARTO (Segunda parte) 38- 42,1-6

- EPILOGO Capítulos 42, 7-17

Jean Lévéque

-Prólogo. Capítulos 1-2


-Las desdichas de Job

-El monólogo de Job. Cap. 3

-Los tres ciclos de discursos. Capítulos 4-27


- Los argumentos de los amigos o la fuerza de la tradición
-Las respuestas de Job
-Las doxologías
-Las quejas de Job sobre Dios
-Cuando Job interpela a Dios
-La esperanza de Job

-La sabiduría inalcanzable. Cap.28

-El gran monólogo de Job

-Los discursos de Elihú. Capítulos 32-37

-La teofanía. Capítulos 38- 42,6

-El epílogo. Cap. 42, 7-17


Jesús Asurmendi

-Prólogo en prosa narrativa: 1-2

-Monólogo de Job: 3

P Primer ciclo de discursos: 4-14


Segundo ciclo de discursos: 15-21
O Tercer ciclo de discursos: 22-27
Himno a la sabiduría: 28
E Monólogo de Job: 29-31
Intervención de Elihú: 32-37
M Primer discurso de Dios: 38- 40,2
Primera respuesta de Job: 40,3-5
A Segundo discurso de Dios: 40, 6- 41,26
Segunda respuesta de Job: 42, 1-6

-Epílogo en prosa narrativa: 42, 7-17

Teología del libro:


Presentaremos tres análisis teológicos que ayudarán a complementar cada uno.

1.-Análisis de W. Vogels.
Para entender el libro de Job se puede aplicar el método lingüístico, con el cual se ve el itinerario
teológico de la obra.

Lenguaje de la fe Lenguaje teológico Lenguaje profético Lenguaje místico


popular (2,11-31,40) (cc32-37) (38,1-42,6)
(1,1-2,10)

2.- Jorge Piedad nos ofrece este análisis teológico:


2.1.- El misterio del hombre.
− El hombre es una criatura frágil nacido de mujer y sus días pasan rápido (14, 1-2); está hecho
de barro y muere para hacerse polvo (4,19). ¿Esta criatura puede ser justo delante de Dios?
− El hombre es un ser creyente. El camino de Job es el de un creyente que, a través de la oscuridad
quiere llegar al verdadero encuentro con Dios. Tiene temor de Dios. Exige dialogar con Dios.
− El hombre sufre. Job es la historia de los que sufren. El dolor es para la teología el lugar de la
prueba de la fe en Dios, que puede tener dos vertientes: confianza o blasfemia. Nuestra
humanidad está permeada por el sufrimiento inherente a nuestra condición de criaturas, por tanto
el inocente percibe la injusticia. Quien es sensible a Dios y a la injusticia, más la resiente, no
como «prueba» sino como consecuencia de no estar conforme a la maldad del hombre y de los
accidentes de la vida.
− El hombre clama justicia. En la obra, Job no se queda callado, quiere que le expliquen por qué
Dios permite el dolor del inocente y no se conforma con doctrinas infantiles sobre la retribución.
Va en busca de Dios mismo y allí en el encuentro cósmico descubre que Dios no es ajeno al
dolor. El final de libro nos cuenta que, todo vuelve a su cauce normal, quien es justo debe vivir
en la justicia.
− El libro además presenta el dolor como una pedagogía. Dios permite el sufrimiento del justo para
que su inocencia se muestre fiel y auténtica, Dios permite que sea atacado para demostrar que
sus virtudes y su religiosidad no eran compradas, amaba a Dios de verdad.
2.2.-El Dios de Job
Dios aparece en escena con un discurso majestuoso (cc 38-39; 40-41). Todo mundo espera
una respuesta clara y concisa sobre el dolor, pero Dios habla desde un torbellino y una tempestad, es
una teofanía tremenda que reduce al silencio nuestro personaje y lo quita de escena. Parecería que
el desorden humano del dolor sólo tiene una eventual explicación desde el orden del cosmos y desde
la sabiduría necesaria para mantener su armonía.

2.2.1 En el libro de Job aparecen diversos nombres de la divinidad:


− El: es el Dios de los patriarcas y de la tradición religiosa de medio oriente, con el significado de
Jefe, Poderoso y Majestuoso. Pero al mismo tiempo, es el Dios personal y amigo que quiere
dialogar con su pueblo. Por tanto el Dios a quien se enfrenta Job es el Dios de la Alianza y del
amor.
− ʼElôha: significa el Dios verdadero; es el título de la grandeza y majestad de Dios. El título
indica su trascendencia, se refiere al Dios en su morada del cielo.
− Ŝadday: aquél que vive en la montaña o Dios altísimo. Este título aparece en la vida familiar de
los patriarcas suponiendo en principio que era una divinidad de las familias. Indica por tanto el
Dios lejano y cercano.
− Otros nombres como Yahvéh aprece en 1,6; 38,1; 40,1.3.6; 42,1; ʼadonay (c. 28); kabbir (potente
34, 17; 36,5).

Por todo lo anterior vemos que Dios no justifica a nadie. Se trata del triunfo de la fe;
creyendo en Dios creador, salvador, la actitud es entonces esperar. El Dios de esta obra es un Dios
que apuesta por el hombre que cree y confía, convencido de que éste lo buscará en la fe y en el amor,
no como magia ni religiosidad interesada.
Sobre el Satán tenemos unas palabras. En Mesopotamia era el dios de las enfermedades. En
hebreo satán como verbo significa contradecir, atacar, manifestar lo contrario. Más que un personaje
es una función. En Job es un hijo de dios, se dice hijo de elohim, nunca hijo de Yahvé sugiriendo que
está con él en su ámbito divino, nunca se identifica con [d]ios sólo pertenece al mundo de lo divino.
Se trata de explicar lo contrario a las acciones buenas de Dios en la creación y en la historia. El
concepto que definía mejor aquello que estaba en contra del plan de Dios era satán, el acusador o el
contrario.

3.- Análisis de Francisco Nieto Rentería.


3.1.- El sufrimiento humano
El tema del sufrimiento humano es uno de los temas centras del libro de Job. En el marco narrativo
inicial queda patente el cómo: el modo ideal de enfrentar el sufrimiento está marcado por la paciencia
y la piedad en medio de la prueba (1,21); ellas atraerán la bendición en abundancia.
En la parte poética (3,1-42,6), los amigos de Job (Elifaz, Bildad, Zofar) plantean el porqué:
al insistir en la vigencia de la justicia divina, declaran que la causa del sufrimiento de Job es el pecado
que este tiene que reconocer y confesar; sólo así podrá ser restituido a su situación anterior (5, 17;
8,8; c.11; c. 18; c. 20;) Para los amigos de Job el sufrimiento viene del pecado del ser humano.
En su discurso, Elihú (cc 32-37) añade un nuevo elemento: el para qué; el sufrimiento de Job
queda presentado como un medio educativo del Dios justo, ante el que nadie se puede considerar
puro. (36, 22; 33, 17-30; 36, 15) El que sufre aprende a conocerse a sí mismo y a conocer a su Dios.
Sin embargo, el tema del sufrimiento humano queda abierto porque ninguna respuesta queda
definitiva. El desarrollo de la obra hace que el lector se involucre y busque dar él mismo una
respuesta a la situación que el mismo vive.
3.2 El concepto de Dios.
Mientras que los amigos de Job, Elihú y Job mismo ven las situaciones a través de la lente de
la retribución, algunas palabras de Elihú (36, 22-37, 24), el himno a la sabiduría (c. 28) y los discursos
de Yahvé (38, 1-42, 6) proponen otro ángulo de visión: el de la sabiduría de Dios, que ningún humano
puede comprender. El creador es Dios; el hombre es sólo creatura. Dios sabe lo que hace; los hombres
no tienen la capacidad de entender los designios de divinos. No es posible pretender encerrar a Dios
en los esquemas humanos; por más esfuerzo que haga alguien, no logrará entender las razones que
Dios tiene para tomar sus decisiones; y sin embargo, prevalecen los designios del Dios justo y
providente.
El clímax de la parte poética está al final: Job ha pasado de saber de oídas a ver a Dios (42,5).
«En la teofanía y en la palabra Job se ha encontrado con Dios, y esa profunda experiencia religiosa
supera toda la tradición teológica de las escuelas y los discursos de los sabios; lo que es más, supera
una idea limitada de Dios. Dios era un tema de discusión en la boca de los amigos. Dios es ahora
uno a quien Job ha encontrado».
Luego viene el epílogo en prosa (42,7-17), que se relaciona de un modo inmediato con los
primeros dos capítulos del libro de Job, pero que recupera los diálogos con los tres amigos. Vuelve
hablarse de la situación material de Job, superada ahora, gracias a la bendición de Dios. Pero el punto
clave consiste en conocer el juicio de Dios sobre quién ha quedado justificado. Yahvé dice que es
Job quien ha hablado bien de él (42,7), mientras que los otros tres no lo han hecho. Eso significa que
Yahvé rechaza el marco general de los planteamientos de los tres amigos de Job, que limitan su
acción, convirtiéndolo en alguien que simplemente reacciona ante la acción humana. Es que los
amigos reaccionaban siguiendo sus convicciones religiosas, pero sin una relación vital con el Dios
vivo. Y lo propio de Dios es su libertad absoluta. Es cierto que está interesado por la justicia, pero
no está esclavizado a los matices y conceptos que esta puede adquirir.

Polémicas

a) Análisis crítico del género o forma.


Las investigaciones actuales, consideran al libro de Job como una “obra inclasificable”, en el sentido
de que poeta o los poetas utilizaron una variedad de recursos formales, por tanto, no existe ninguna
clasificación apropiada a la forma literaria del libro, luego entonces es imposible clasificarlo
exclusivamente como didáctico, dramático, épico o cosas por el estilo.

b) Crítica literaria y análisis crítico de la redacción.


Se trata de un tema todavía abierto a debate. Los puntos conflictivos son:
a) los problemas presentados por el marco narrativo (tensiones entre prólogo y epílogo; ¿hasta dónde
se puede hablar de un relato original en prosa?)
b) función y alcance del c. 3 (¿Soliloquio en forma de súplica que no tiene nada que ver con el primer
ciclo de discursos?)
c) límites materiales de los ciclos de discursos (¿dónde empieza y dónde acaba cada uno?)
d) origen y función del c. 28 (¿añadido posterior sin conexión directa de la temática de los discursos?)
e) función de los discursos de Elihú en el marco redaccional (¿composición espuria?)
f) originalidad de los discursos de Yahvé (¿son auténticos los dos, sólo el primero o ninguno?).

A pesar de la pluralidad de opiniones, ofrecemos una génesis esquemática del libro de Job, aún abierta
a debate.

Es probable que el c.3 constituya el comienzo del diálogo y cc. 29-31 su conclusión.
Actualmente, casi nadie duda de los discursos de Elihú (cc-32-37) son secundarios y forman la tercera
etapa de la composición del libro; así lo ponen de manifiesto, entre otros detalles: el silencio de Job
y Yahvé.
Existen serias dudas sobre la originalidad del c. 28, aun admitiendo esta posibilidad, este himno a la
sabiduría anticipa acertadamente la solución al problema del libro propuesta por Yahvé en los
capítulos finales.

c) Desde el feminismo
Una lectura feminista de esta obra, implica situarse en dos niveles analíticos:
✓ Estudio de la figura de la mujer
✓ Estudio de los cuadros imaginativos y simbólicos relacionados con lo femenino.

Cuando el narrador nos presenta el círculo familiar de Job (1,1.3), no menciona nada de la esposa.
Solo es mencionada en el prólogo para recibir el calificativo de “necia” (2,10)
Mientras los amigos de Job van destilando en el diálogo su sabiduría, la pobre esposa es presentada
como un ser irreflexivo, dominada por un pragmatismo blasfemo.

Bibliografía:
NIETO, Francisco, CEPEDA, Antonio y Chávez, Hugo Alberto, Introducción a la literatura
sapiencial. Proverbios, Job, Qohélet, Sabiduría, Eclesiástico, Verbo Divino, España, 2017.
PIEDAD SÁNCHEZ, Jorge, Sabiduría de Israel. Introducción al estudio de la poesía sapiencial de
la Biblia, UPM, México, 2007.
SCHOKEL, Luis Alonso y SICRE, José Luis, Job. Comentario teológico y literario. Cristiandad,
Madrid 1983.
MORLA, Víctor, Libros sapienciales y otros Escritos, Introducción al estudio de la Biblia, Verbo
Divino, Navarra, 2002.
LÉVEQUE Jean, Job el libro y el mensaje, Verbo Divino, Navarra, 1986
ASURMENDI, Jesús, Job experiencia del mal, experiencia de Dios, Verbo Divino, Navarra, 2001