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SUPLEMENTO CULTURAL DE DIARIO CÓRDOBA

DIRECTOR: FRANCISCO LUIS CÓRDOBA BERJILLOS


COORDINADOR DEL SUPLEMENTO: FRANCISCO EXPÓSITO EXTREMERA
AÑO XXXIII. NÚMERO 1.296
SÁBADO, 9 DE FEBRERO DEL 2019

PREMIO NACIONAL DE FOMENTO DE LA LECTURA


CÓRDOBA

VÁZQUEZ MONTALBÁN
Anagrama reedita ‘Galíndez’, una de las grandes novelas del escritor, incluida en la trilogía de la resistencia

Libros
POESÍA: ‘SIRENAS Y OTROS NAUFRAGIOS’, DE EDUARDO VÁZQUEZ; ‘‘EL CUARTO DEL
T.S. ELIOT

El poeta cordobés José Luis Rey traduce para Visor el segundo volumen
SIROCO’, DE ÁLVARO VALVERDE; ‘RAPSODIA IBÉRICA’, DE CARLOS CLEMENTSON; ‘EN
de las ‘Poesías completas’ de T.S. Eliot. Este libro del escritor angloame-
BUSCA DE UNA PAUSA’, DE JUAN CARLOS ABRIL. NOVELA: ‘LA LUZ NEGRA’, DE MARIA
ricano continúa el primer volumen que se publicó en 2017, con poemas
GAINZA. ENSAYO: ‘LA COMPASIÓN DIFÍCIL’, DE CHANTAL MAILLARD.
comprendido entre 1909 y 1962.
SÁBADO
2 Cuadernos del Sur AA Agenda 9 DE FEBRERO DEL 2019
Diario CÓRDOBA

 VENTANAS  cartas del norte  seres de babel

Poetas
Juana Castro
Un monstruo, el cine y... Pilar Quirosa-
Cheyrouze
Impresiona
ver tantas
Tres títulos en los que no puede faltar García Lorca Manuel Gahete
Siempre que
antologías
expira un
de poesía en Luis Santillán
poeta nos

D
que lo más
escubrimos al mons- parece que
extenso son truo gracias al cine y
a los sucesivos remakes un eco íntimo
los currículos,
que sobre el tema se se extingue
llenos de premios, menciones hicieron, incluyendo desde El es-
dentro de
especiales, traducciones. píritu de la colmena hasta la dis-
parata versión de Mel Brooks, nosotros, como si el corazón
Sin embargo, la talla de los
El jovencito Frankenstein. Pero co- exhalara un terrible quejido
poemas no suele estar a la nocimos el mito cuando la lite-
ratura nos lo acercó de una for- de volcán en el aire, una
altura de las titulaciones.
ma desapasionada, nueva. Y so- ilusión corrompida al
Escritos sin cuidado, con
lo entonces nos percatamos de albur de la nada. Pero, si
repeticiones vanas, carentes que Frankenstein (o el moderno
Prometeo) es una de las más be- además ese ser que se diluye
de ritmo e ignorando la
llas historias de amor que se ha- como una sombra entre la
puntuación, parecieran
yan podido escribir y resulta di-
bruma está tocado por el
composiciones de nivel fícil comprender cómo fue tan
deformada durante tantos años. don de la sonrisa, el vacío
inferior al del alumnado
Nacida la leyenda y la novela se ahonda insondable y así
de instituto. Planos, sin a la par, en el verano de 1816,
de la mente de Mary Wollstone- metraje de lo que se nos presenta rar quién se lleva la gloria y el nos sume en el dolor más
temblor, con imágenes
craft, cuando junto a su esposo o, por ejemplo, que los sesudos fracaso. turbio. No será fácil olvidar
párvulas o rancias.
el poeta Percy Shelley se reunie- ejecutivos de los estudios a veces Y vamos a cerrar esta Carta a Pilar Quirosa-Cheyrouze.
Se suele olvidar que la ron con Lord Byron en una villa salvaron sus carreras y fortunas del Norte, con la reedición de
a orillas del lago Leman y deci- gracias a una película determi- una pequeña joya literaria, con Pocos seres humanos he
poesía es el género literario
dieron que cada uno se inven- nada. la que es considerada la primera conocido poseedores de tanta
que va, que debe ir, a la
tara una historia de fantasmas, Pero, ¿sabían ustedes que Geor- obra de Federico García Lorca,
sensibilidad, aliento fúlgido
cabeza de todos los géneros Frankenstein es una metáfora so- ge Lucas jamás concibió La guerra Impresiones y paisajes. Se trata de
bre la vida y la muerte, y como de las galaxias como una saga, que una especie de diario, anotacio- y ternura inmarcesible. Se
en cuanto a innovación
toda novela gótica que se precie, Coppola inició El Padrino lleno de nes literarias, artísticas, poéticas, sigue cumpliendo ese adagio
y experimentación. La una maravillosa historia de des- dudas a causa del carácter nada etc, del viaje que haría el autor
terrible de que los dioses
temática no es importante amor. Y si algo aporta esta edi- amable de Marlon Brandon, que siendo estudiante y recorriendo
ción, que ahora acaba de editar la dificultad de llevar al cine El la geografía española desde Cas- prefieren a los jóvenes,
si no la arropa un trabajo
Akal, son las cerca de mil notas señor de los anillos arranca nada tilla hasta los rincones más que- porque es claro que Pilar no
sostenido con el lenguaje. y más de 200 ilustraciones y fo- menos que de 1964, que las incli- ridos de su Granada natal.
tografías que engrandecen aún naciones políticas de Bogart casi Por la ruta lorquiana de Impre- tenía aún edad para dejarnos
No se puede escribir ahora
más la obra. dieron al traste con Casablanca siones y paisajes disfrutaremos de y sí poseía el valor y la verdad
como se escribía en el siglo
Ahora que recuerdo, estamos o que Tiempos Modernos no tenía su visión de los campos de Cas-
de quien era toda bondad
XVII, ni tratar el poema como en tiempo de descuento, y los ningún futuro a decir de muchos tilla, unos campos no muy ale-
Premios del Tío Oscar se acercan. en un momento en el que el ci- jados a los de Machado, antes de y belleza de alma. Nos
si fuese una canción. Hacer
Pero, ¿saben ustedes lo que nun- ne mudo entraba en franca deca- adentrarnos en el Albaicín, los quedan sus versos, plenos de
un poema no es sentarse ca se contó del cine? El séptimo dencia...? jardines de La Alhambra, la luz
emoción; pero, sobre todo,
una tarde a ver lo que arte es pródigo en leyendas urba- Y es que el cine, nunca dejará de su Andalucía... Y, por encima
nas, y de eso trata precisamente de sorprendernos. Tanto aquel de todo ello, o a la par, las ilustra- nos ha legado un ejemplo
sale -incluida yo-. Hay que
este curioso libro de igual título, que visionamos en la gran panta- ciones en esta ocasión de Alfonso de humanidad y fortaleza
haber leído y roto mucho Lo que nunca se contó del cine. Cier- lla como el que no se nos mues- Zapico, posiblemente el historie-
to es que a poco que se sea ciné- tra entre bambalinas. Cine, cine, tista y dibujante con mayor pro- que difícilmente podremos
y descartado y corregido
filo, es fácil adivinar que en una cine, más cine por favor. Y ahora, yección nacional e internacional olvidar.
mucho. La poesía es sagrada.
película se tira a la basura más compren sus palomitas y a espe- del momento. Todo un lujo.

 historia  NOVELA  Ensayo

Regresa Nieves Con El abrazo del Mucho se ha escrito


Concostrina con monstruo, Félix J. sobre el boom lati-
‘Pretérito una nueva entre- Palma entrega una noamericano. Aque-
imperfecto’. Autora: ga: Pretérito imper- ‘El abrazo del historia sobre los ‘Aquellos años del llos años del boom es
Nieves Concostrina. fecto, en la que una monstruo’. Autor: miedos y fantas- boom’. Autor: Xavi una biografía colec-
Editorial: La Esfera vez más aporta su Félix J Palma. mas de la infancia Ayén. Editorial: tiva, es un estudio
de los Libros. histriónica visión Editorial: Destino. y cómo se proyec- Debate. Madrid, de la intrahistoria
Madrid, 2018. de la historia, para Barcelona, 2019. tan en el mundo 2019. de la nueva novela,
algunos alejada de adulto. En este nue- de un movimiento
los cánones ortodoxos, pero para la mayoría dotada de vo título, el autor nos presenta la figura de Diego Arce, literario que aún perdura, una compilación en forma de
ese sentido de humor, no exento de veracidad, necesa- un escritor en horas bajas que acepta recuperar a su monólogos, entrevistas, datos, curiosidades, anécdotas…
rio para entendernos un poco más. La mayoría vuelve personaje más famoso: un monstruo que secuestraba sin desmerecer las individualidades de los García Már-
a centrarse en sucesos intrascendentes, y la mayoría niñas y que obligaba a su padre a enfrentarse a maca- quez, Vargas Llosa o Juan Rulfo, a quien tanto admiraran
también, en los dos pilares que han marcado el devenir bros retos. Una noche será su propia hija, Ariadna, la Gabo y Álvaro Mutis. Y como era de esperar, el ensayo
de este país: la Monarquía y la Iglesia. Aborda así temas que desaparece. Hay que tener en cuanto que estamos concluye con el famoso puñetazo de Mario Vargas Llosa
eternos que por ello no dejan de estar de rabiosa actua- ante un escritor con mayúsculas, de los que escasean a Gabriel García Márquez en la década de los setenta, tras
lidad o las «peculiares relaciones de amistad» de nues- en el panorama actual, y que se atreve a plantear al haber convivido y vivido risas y llantos en la Barcelona
tra casa Real con la Saudí. Pero también se remonta a lector una pregunta sencilla: ¿hasta dónde estaría dis- aún franquista. Toda una muestra de que el boom, por
los años de Fernando VII, «un putero», dice, «que nos puesto a llegar para salvar a un hijo? Todo ello, en el más que algunos lo deseen enterrado, está más vivo que
arruinaría las libertades y la Pepa». L. SANTILLÁN marco de una ambientación gótica-noir. L.S. nunca. Larga vida, pues. L.S.
SÁBADO
Cuadernos del Sur AA Entrevista 9 DE FEBRERO DEL 2019
Diario CÓRDOBA 3

Marta Sanz es una escritora MADRILEÑA que ama la palabra en todas esperaba de la mujer deseable, fetichiza-
da, atractiva. Sin embargo, asumir ese ho-
sus versiones, desde el artículo, A la crítica o la crónica, a la rizonte es frustrante. Igual que asumir el
de la mujer comedida, abnegada, la mu-
poesía, pasando por el ensayo, la novela y el cuento jer que no ríe o solo tiene sentido como
madre. Yo me he educado leyendo libros
escritos por hombres que ya forman parte

Marta Sanz
de mi ADN y a los que no quiero renunciar
porque, como dice la poeta Adrianne Rich,
necesito ese lenguaje para hablarte. Ahora
de lo que se trata es de metabolizar las co-
sas buenas que nos dejaron esas miradas,
hacer la crítica de los valores que generan
la infelicidad de nuestra sociedad en su
conjunto y visibilizar esas otras miradas y
modos de relatar lo real que fueron silen-
ciados por razones de género.

-¿Por qué en los foros de poder, mientras


Juana Vázquez MIGUEL ÁNGEL SALAS más prestigiosos y más en la cúpula es-
tén, hay menos mujeres?
-Porque el capitalismo es masculino, blan-

A
lgunas de las obras de Marta co y vigoroso. Me temo. Y porque cuando
Sanz han sido premiadas, co- las mujeres asumen la dureza, la compe-
mo sucedió con Los mejores tiem- titividad, el emprendimiento o la capaci-
pos (Premio Ojo Crítico de Na- dad de cálculo de los hombres poderosos,
rrativa), Susana y los viejos (finalista del inmediatamente se las califica de frígi-
Nadal), Farándula (Premio Herralde de das, calculadoras, mandonas, envidiosas,
Novela) y Vintage (Premio de la Crítica de inhumanas, temerarias o feas. De modo
Madrid al mejor poemario). En definiti- que tengo la impresión de que algunas
va, Marta Sanz es una escritora de la que mujeres deberían replantearse si quieren
se puede decir que está, por méritos pro- perpetuar con sus prácticas laborales un
pios, en el círculo mágico y singular de tipo de explotación y de discriminación
la literatura, y a la que hay que tener en que siempre nos va a colocar en segundo
cuenta a la hora de hablar de las auto- plano. El poder es masculino.
ras españolas.
-¿En qué género podríamos encuadrar su -¿Este libro es un manual de todo aque-
libro ‘Monstruas y centauras’? llo que nos falta y nos sobra para llegar
-Supongo que podemos llamarle un poco a tener los mismos derechos y obligacio-
de todo porque vivimos en una época de nes que los hombres?
hibridaciones y mutaciones genéricas, pe- -Una idea interesante de este libro es la de
ro, si queremos ser un poco más precisas, que una sociedad culta es la que enseña a
yo creo que es un ensayo que cumple con leer a su ciudadanía. Frente a las medidas
algunos de los requisitos del ensayo clási- represivas necesarias para atajar las agre-
co: desdecir una frase hecha del discurso siones y los asesinatos, es necesario articu-
dominante desde la experiencia subjeti- lar un discurso educativo que nos enseñe
va. En Monstruas y centauras se cuestiona la a leer por debajo de lo epidérmico, lo ver-
normalidad y ciertos prejuicios a partir tiginoso, lo inmediato. Desarrollar estra-
de una mezcla indisoluble de introspec- tegias de lectura, de interpretación de la
ción personal y mirada externa, de mate- realidad y de sus textos, que construyan
ria biográfica y de historia compartida. Al nuestra conciencia crítica y nos ayuden a
final, me parece que la idea más potente analizar los fenómenos. Vivimos en una
del libro es la de que nuestras incertidum- sociedad tan ruidosa, tan acostumbrada al
bres intelectuales, nuestras dudas, no de- exabrupto, que corremos el riesgo de que
ben paralizarnos a la hora de actuar para las legítimas reivindicaciones se mimeti-
transformar políticamente las injusticias cen con la falsa indignación.
obvias: feminicidios, paro femenino supe-
rior al masculino, contratos temporales no Marta Sanz. -‘Monstruas y centauras’, en mi opinión,
deseados y cuidados con rostro de mujer, no deja fuera ni un tabú en el cual se pue-
brecha salarial, techos de cristal, precari- da esconder la frase de «esto no lo debo
zación y empobrecimiento de las mujeres decir o hacer porque soy mujer».
en las crisis económicas, patologización -Y, sin embargo, parece claro que todavía
de la vida de la mujeres, interpretación hay muchas cosas que no podemos hacer
de la diferencia de las mujeres como des- y de consideración en que se tiene a las ticamente, te llaman loca o floja, te pegan ni decir. Porque, si eres una mujer, te van
ventajas tanto en el ámbito público como mujeres en un espacio público en el que un guantazo, ese maltrato va generando a afear mucho más tus errores o van a des-
en el privado, sumisión a los imperativos cobramos menos y nos empobrecemos una costra que mina la autoestima y que merecer tus logros. O van a hablar de tus
biológicos y reducción de los problemas más. En nuestra sociedad, vales lo que te dificulta cada vez más la necesaria seguri- chaquetas o de tu frustración por no ha-
políticos y culturales a problemas relacio- pagan y funciona el axioma moral -falso- dad que se exige para ser significativa en ber cumplido con el imperativo biológico
nados con una naturaleza inmutable de de que la riqueza es la consecuencia de el espacio público. Es la pescadilla que se de ser madre. Decidas lo que decidas, te
las mujeres que nos relega al espacio de una inteligencia o un esfuerzo superiores. muerde la cola. Una lógica perversa que vas a equivocar: si te arreglas mucho, vas
la intimidad, tópicos para ahormarnos a Las mujeres somos menos valoradas en el hay que romper. buscando guerra; si no te arreglas, eres
estereotipos esencialistas como el del án- espacio público y eso hace que en la casa una dejada o una guarra… Las mujeres, a
gel del hogar frente a la femme fatale, como se nos desdeñe y maltrate. Se nos rompa. A -¿Tiene la culpa de esta desigualdad de menudo, callamos porque vivimos en so-
el de la santa frente a la puta… Yo dudo la vez, si en casa te minusvaloran sistemá- géneros la educación? ciedades hostiles, que además son particu-
de muchísimos planteamientos, pero la -Claro. Todas y todos estamos educados larmente agresivas con nosotras. Y a veces
incertidumbre debería ser un punto de con los valores patriarcales. En mis nove- tenemos miedo. Desde luego, nuestras des-
partida para enriquecer la acción contra «Hay muchas cosas que no las, sobre todo en La lección de anatomía y ventajas nos hacen tener que esforzarnos
todas estas injusticias que afectan especí- en Daniela Astor y la caja negra construyo más, y a menudo ese imperativo, econó-
ficamente a las mujeres. podemos hacer ni decir. personajes femeninos que crecen, toman- mico y cultural, mina nuestra salud. Por
do conciencia de que hay que reflexionar eso yo creo que hablar de la situación de
-¿Por qué la mujer es dueña del espacio Porque, si eres una mujer, sobre el lugar del que provienen los de- las mujeres implica proponer transforma-
privado y esclava del espacio público? seos, porque a menudo esos deseos nacen ciones económicas, sociales, educativas,
-Yo todavía no la veo dueña de ninguna te van a afear mucho de una expectativa masculina. La realidad sanitarias, culturales… Por eso, pienso que
parte. En el espacio privado las mujeres se relaciona con sus representaciones y yo, los sectores reaccionarios nos amenazan
son a menudo víctimas de las violencias más tus errores o van a como niña heterosexual, aspiré a ser mu- y cargan especialmente contra nosotras:
de quienes «las quieren». Me parece que jer fatal o desvestida o musa de la transi- adivinan lo que supone la vindicación fe-
esas violencias proyectan la falta de valor desmerecer tus logros» ción, que encajaba con lo que el hombre minista.
SÁBADO
4 Cuadernos del Sur AA Libros 9 DE FEBRERO DEL 2019
Diario CÓRDOBA

 poesía

Épica del destierro


Amargord publica la antología ‘Sirenas y otros naufragios’, de Eduardo Vázquez Martín
EXPÓSITO

Alejandro López Andrada do Milán, quien en un momento


del prólogo destaca «ese salto fe-

E
liz que traba la vivencia personal
mbarcar la emoción en -base del hecho lírico- con la con-
la nitidez de las pala- ciencia crítica de la forma -crítica
bras y ajustar los silen- del hecho lírico vuelto lenguaje-»,
cios, hacerlos discurrir lo que da consistencia a la poesía
como limpios guijarros por el del antologado y de alguna ma-
cauce cristalino de un poema nera la hace intemporal.
de agua es la tarea vigorosa que Además de poeta, Eduardo Váz-
ha llevado a cabo Eduardo Váz- quez Martín (Ciudad de México,
quez Martín con suprema in- 1962) es un reconocido perio-
tuición a lo largo de unas déca- dista y ensayista en su país que
das, construyendo un compacto ha desempeñado cargos de gran
edificio literario, un espacio lí- relevancia cultural, habiendo
rico hermoso y sugerente don- fundado las revistas Milenio, Vice-
de siempre destella su voz tier- versa y Laberinto urbano. Por otra
na, esencial. Aquí, en este volu- parte, es bueno resaltar que es
men sustancioso que ha editado hijo y nieto de republicanos es-
Amargord, el poeta mexicano pañoles exiliados en México, y es
ofrece al lector un itinerario lí- este detalle íntimo y familiar el
rico donde se entremezclan ma- que impregna a muchos de sus
ravillosamente valores de tipo versos de un aire apesadumbra-
estético y formal con otros de do y melancólico, conformando
tono social comprometido cons- su voz, en algunas ocasiones,
truyendo unas piezas aparente- un sutil tono épico de destierro
mente sobrias, en el plano poé- Eduardo Vázquez Martín, en una visita reciente a Córdoba. íntimo, emotivo, como cuando
tico, frágiles y livianas que, no nos dice en otro de sus poemas
obstante, fulgen literariamente escrito entre 1980 y 1983, halla- primer poema de su libro Golpe muestra a las claras, junto a otros memorables, titulado «Memoria
como rugosos troncos de abedu- mos el acento de una voz lírica de luz, titulado «La primera per- poemas también del mismo li- histórica»: «Lo primero que des-
les rasgados en la tarde por un inmensa, la de un poeta sencillo sona del verbo», la presencia de bro como son, por ejemplo, «D.F» apareció/frente a mi padre/fue
turbión de luz. y vigoroso que ya en este libro éste como metáfora del tiempo, y «La sombra de los árboles», la una casa con patio…/Después mi
La poesía de Vázquez Martín muestra su entusiasmo, su inna- o de lo simplemente eterno e in- voz pura y fragante de un poeta padre vio un puerto/y después
es consistente en el fondo y la ta tendencia a caminar sobre la temporal, permanece inmanente memorable, de una autenticidad otro/y otro más».
forma, además de estar curtida historia de un país, como es Méxi- en algunos de sus libros, aunque nada común. Estos versos, y otros, dibujan
por el paso de un tiempo curvo co, de tez sobria, agridulce, que sea un dibujo irreal, fantasmagó- Podríamos citar infinidad de la grandeza de un poeta genuino
y conflictivo, un tiempo mági- contiene en su alma el desgarro rico, de un poso nihilista, que al versos para corroborar la cali- con raíces andaluzas y el paisaje
co y denso, gris, telúrico, que el luminoso de siglos cubiertos por lector sensible toca y en algunos dad poética de un hombre que de México fraguado en su inte-
poeta condensa y ablanda con su láminas de sol y piedras flamíge- momentos llega a conmover por escribe como si arañase el cielo rior.
voz impregnada de tierra, de vo- ras de un cielo vertical donde los su lirismo transparente y fiero, y el azul en sus versos se acabara
ces, de raíces, atada a un mensaje dioses aún siguen floreciendo, como vemos en la pieza titula- transmutando en un tono rojizo
limpio e intemporal: «Es lunes/y aunque en muchos rincones ya da «Niebla de la carretera», uno que termina siendo ocre, de un
miento si te digo/que con la luz ni se les ve: «No hay ángeles arri- de los poemas más hermosos del color parecido a los desiertos de ‘Sirenas y otros
renazco,/como tú llevo encima/ ba que pronuncien la siega del volumen, donde Vázquez Mar- ese México tan bien dibujado y naufragios’. Autor:
las huellas digitales de lo oscuro» siglo,/ni son los signos históricos tín hace referencia a la imagen esencializado en este libro Sire- Eduardo Vázquez
(Pág. 23). En el anterior fragmen- peores que antes» (Pág. 75). Y aun- de dios como intangible niebla. nas y otros naufragios que contiene Martín. Editorial:
to, perteneciente a un poema que el poeta no cree en ningún La pieza citada, ubicada en el li- la obra total de Vázquez Martín, Amargord. Madrid,
de su primer libro, Golpes de luz, dios, como ya nos confiesa en el bro Naturaleza y hechos (1999), nos prologada por el escritor Eduar- 2018.

 revista literaria

La colección ‘Manantial’
Miguel Forcada publicó el primer volumen, titulado «In- Baena, Soledad Zurera, Manuel Gahete, tores locales. La mencionada asociación
quisición.es», de María Rosal Nadales, el Rafael Inglada… Así hasta 50 escritores convoca un certamen literario anual pa-

N
20 de enero de 2005. Son libritos muy hu- actuales. Varios autores locales tuvieron ra jóvenes escritores y durante algunos
o es fácil conseguir, en pueblos mildes, pues raramente han superado las la oportunidad de publicar sus versos o años ha mantenido un taller de creación
o ciudades pequeñas, que una 40 páginas, pero la colección muestra en relatos: Sacramento Rodríguez, Rafael literaria. Tras Isabel Rodríguez Baquero,
iniciativa cultural se manten- su palmarés nombres de poetas y narra- Requerey, María Antonia Gutiérrez, Ma- dirigió el Aula de Literatura la poetisa
ga viva en el tiempo. Todavía dores muy grandes, todos nuela Calderón, Paqui Rivera Maricruz Garrido Linares y actualmente
es más difícil si esa iniciativa exige parti- los cuales leyeron y comen- y Ángel C. Gutiérrez. lo hace el profesor y poeta Manuel Moli-
cipación activa de un grupo no demasia- taron su obra, inédita o se- Paralelamente, la Asocia- na González.
do pequeño de personas. Por eso, la apa- leccionada, en sesiones pre- ción de Amigos de la Biblio- Las sesiones públicas de la Asociación
rición del número 50 de los libritos que senciales organizadas por el teca ha publicado una revista de Amigos de la Biblioteca de Priego sue-
se editan en la «Colección Manantial» Aula de Literatura: Lorenzo de literatura que lleva por tí- len ser minoritarias en el número de asis-
merece ser gozosamente celebrada. Silva, Juana Castro, Mario tulo La ballesta de papel y que tentes. Tal déficit podría ser considerado
Es responsable de esta colección la Cuenca, Alejandro López ha editado hasta el momen- como normal. No obstante, quisiéramos
Asociación de Amigos de la Biblioteca de Andrada, Antonio Carvajal, to 16 números cuyos textos saber cómo estimular a jóvenes y mayo-
Priego, asociación que fue creada en 2004 Luis Alberto de Cuenca, An- (prosa, poesía, crítica o divul- res para que la lectura, el contacto con
por la profesora de Literatura Isabel Ro- drés Neuman, Antonio Luis gación literaria) suelen apa- los escritores y la creación literaria dejen
dríguez Baquero con el apoyo del área de Ginés, Manuel Guerrero, recer ilustrados con dibujos, de ser oportunidades que se desperdician,
Cultura del Ayuntamiento de Priego. Se José Puerto, Pablo García pinturas o fotografías de au- pese al esfuerzo de los organizadores.
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Diario CÓRDOBA 5

 POESÍA

T.S. Eliot al completo


José Luis Rey presenta un segundo volumen de la poesía del escritor angloamericano
Antonio Moreno Ayora versos, y obras de teatro, y la de publicar la un crimen, ¡nunca está Macavity!». Pensa- diplomático galo St.- John Perse (Premio
poesía de otros escritores». Y como ya en el mientos, acciones y críticas del comporta- Nobel en 1960 igual que Eliot lo fuera en

N
volumen precedente José Luis Rey estable- miento humano son los que refleja este or- 1948). Para entenderlo mejor, hemos de
ingún lector entendido du- ció las líneas biográficas esenciales sobre be total de los felinos, que a veces forman tener en cuenta lo que se especifica en
da ya de la calidad y acierto Eliot -ahora se ha añadido, sin embargo, parejas (Mungotán y Rampeltín) o exigen uno de los comentarios: «Este poema tan
del pontanés José Luis Rey co- una muy esquemática «Cronología»- y se un determinado trato social en «Cómo di- importante y destacado, Anábasis, fue tra-
mo traductor de poesía ingle- centró en traducir sus principales obras rigirse a los gatos». Publicada la obra en ducido del francés por Mr. Eliot y editado
sa, sobre todo al haberse hecho pública -que aglutinaban sus poemas reunidos y 1939, ahora la traducción de José Luis Rey por nosotros [editorial Faber] en 1930. A
en 2013 su versión castellana de las Poe- poemas sueltos, como Prufrock y otras ob- incluye un conjunto de oportunas aclara- los poetas les interesó mucho; y ha deja-
sías completas de Emily Dickinson. Ha sido servaciones, Los hombres huecos o Cuatro cuar- ciones o explicaciones filológico-literarias do, según creemos, su huella en la poesía
también José Luis Rey el encargado por tetos-, para esta continuación de su lírica bajo el apartado «Notas», con los respecti- inglesa (...)». Lo cierto es que José Luis Rey
Visor de trasladar al español toda la poe- ha quedado reservada una buena parte vos comentarios de cada uno de los poe- presenta con claridad y detalle las vicisitu-
sía de Thomas Stearns Eliot, que en 2015 de los versos a los que su autor no le dio mas precedentes. des literarias del poema Anábasis, recogien-
editaron Christopher Ricks y Jim McCue la importancia que sin duda tienen y que do el siguiente pensamiento de Eliot que
con el título de The Poems of T.S. Eliot. El sirven para completar su biografía y sus ‘CANCIÓN ANÁBASIS’ demuestra su amistad y admiración hacia
traductor ofreció en 2017 los primeros intereses literarios. Luego, a las cien páginas sobre los gatos el autor francés: «Me enorgullece el hecho
frutos de su tarea, que en aquel momen- La primera traducción que encontramos habilidosos siguen, también con sus notas de que mi traducción de Anábasis (...) fuera
to tituló Poesías completas. Volumen I, 1909- es la de El libro de los gatos habilidosos del viejo y comentarios, otras ochenta y cinco sobre la primera presentación de St.- John Perse
1962; ahora, a principios de 2019, está lle- Possum, texto que curiosamente sirvió de la Canción Anábasis, una decena de textos al público inglés y americano».
gando a la librerías, con el mismo título, libreto para que Andrew Lloyd Webber lo en prosa aunque de imaginación y tono Aún se integran en este volumen de
el volumen II, que suma 470 páginas a las readaptara en el conocido musical Cats. Se indudablemente líricos. Están presenta- Poesías completas tres secciones más titula-
1.145 de las que constaba ya el primer vo- trata de un conjunto de poemas que Eliot dos en versiones en espejo inglés-español, das Otros versos, Noctes Binanianae y Rimas
lumen. Es obvio que en ambos casos van escribió para los hijos de sus amigos, por pero repetidas luego por el texto en fran- indecentes, siendo la primera más extensa
los poemas con su texto en inglés, en pá- lo que al editarse llegó al público general, cés que corresponde a la obra original del que las demás puesto que se compone de
gina par, y con la traducción al español y se compone de quince textos en los que 32 poemas, con la particularidad de que
en impar. El conjunto total de estas Poe- se mezclan el tono humorístico con el es- Con estos dos tomos de reúne versos de procedencia y temática
sías completas puede dar una idea del des- tilo a veces descriptivo y a menudo narra- muy diferentes, con títulos como «No hay
velo continuo, la atención esmerada y el tivo mediante los que se da protagonismo sus ‘Poesías completas’, se nadie que planche mis pantalones» o «La
rigor literario con que José Luis Rey ha a participantes del mundo gatuno como pobre Poony ahora es mansa y buena». Es
afrontado la traducción de la obra lírica Tigre Gruñón, El Gato Barriguita o Gato facilita el acceso a las obras significativa la información que se da al
eliotiana. Macavity: «Macavity, oh Macavity, no hay precisar que «Valerie Eliot confirmó que
En una carta de 1945, que abre este se- otro gato igual,/demonio en piel de gato, maestras de Eliot y a su el primer poema de TSE fue compuesto en
gundo volumen, es T.S. Eliot quien afirma: un monstruo depravado./En algún calle- 1897, cuatro versitos sobre la tristeza de
«Mi principal ocupación es la de escribir jón lo veréis, en la plaza,/pero cuando hay producción juvenil volver al colegio cada lunes».
CÓRDOBA Con respecto a la siguiente sección, re-
cordaremos que Noctes Binanianae era
una tertulia de amigos que aprovechaban
sus reuniones para entrecruzarse entre
ellos poemas irónicos, y que, aunque Eliot
no quiso que se conocieran, una edición
de 1939 descubría una decena de títulos
tales como «Oda a un Merluzo Romano»
o «Tres sonetos». Sin embargo, más llama-
tivos por su origen (pues circularon entre
amigos en forma de tiradas reducidas) y
más interesantes por su contenido resul-
tan los de Rimas indecentes, en que preva-
lece el sentido del humor por encima de
aspectos como la picardía, la obscenidad
o el doble sentido. Entre otros, correspon-
den a tales rimas los titulares «La Colom-
biada» o «Había una chica joven llamada
Ransome». Sin duda, solo por el tesón, en-
tusiasmo y tiempo dedicados por José Luis
Rey (como se sabe, en la actualidad uno de
los mejores traductores de poesía inglesa
y además buen profundo conocedor de
T.S. Eliot) llega a los lectores –aficionados,
especialistas y anglófilos– el mundo lírico
del gran poeta angloamericano. Con estos
dos tomos de sus Poesías completas, que in-
tegran todos sus versos escritos entre 1909
y 1962, se facilita el acceso no solo a las
que fueron sus obras maestras, sino igual-
mente a su producción juvenil o a ejerci-
cios de estilo más privados.

‘Poesías completas.
Volumen II’ (1909-1962). Autor:
TS Eliot. Edición de Christopher
Ricks y Jim McCue. Traducción
de José Luis Rey. Editorial:
Colección Visor de Poesía.
Thomas Stearns Eliot, del que ahora traduce José Luis Rey el segundo volumen de poesías. Madrid, 2018.
SÁBADO
6 Cuadernos del Sur AA Libros 9 DE FEBRERO DEL 2019
Diario CÓRDOBA

 poesía  ensayo
FRANCIS VILLEGAS

Poemas que ‘Ironía on’.


Autor: Santiago
Gerchunoff.

sacian la sed
Editorial:
Anagrama.
Barcelona, 2018.

Desde la implantación de in-

‘El cuarto del siroco’, el nuevo ternet se acusa a la nueva es-


fera pública de un exceso de

poemario de Álvaro Valverde ironía. ¿Es la ironía una ame-


naza para la vida pública? Este
ensayo desentraña la relación
Francisco Onieva placentino construye toda una entre ironía y «conversación

A
metáfora de la poesía y, por qué pública de masas». Se inicia
parecido en octubre pa- no, de una poética construida recordando el sentido político
sado, El cuarto del siroco con humildad y honestidad a lo que tenía la ironía en la demo-
está recibiendo, desde largo de más de tres décadas, des- cracia griega y, a partir de ahí,
el mismo momento de de aquel inaugural Territorio: una hace un recorrido por la his-
su publicación, el aplauso unáni- poesía reflexiva, nacida de la con- toria de la ironía que va de Só-
me de la crítica. El décimo poe- templación, que busca entender crates a David Foster Wallace,
mario de Álvaro Valverde (Pla- el mundo y los desajustes que lo Sören Kierkegaard y Richard
sencia, 1959), que ha visto la luz componen, al tiempo que celebra Rorty, para mostrar su carác-
cuatro años después de Más allá, y goza de la belleza, aunque sea ter de antídoto de los males
Tánger y de dos antologías de su efímera, de los pequeños instan- de la conversación pública.
obra poética, está concebido de tes, en los que se revela la dimen-
modo heterogéneo, como el pro- sión de toda existencia.
pio autor reconoce en la «Notas, Ahora bien, este cuarto no es de-  poesía
agradecimientos y dedicatorias»: finido en ningún momento como
«los poemas que componen es- un espacio cerrado. Aunque es un
te libro han sido escritos en lo refugio contra la intemperie, está
que va de siglo, al mismo tiempo construido y necesita del afuera
que, por ejemplo, Plasencias o Más para existir, siendo, por tanto, un
allá, Tánger. Poema a poema, cabe ámbito múltiple, en el que se fun- Álvaro Valverde.
precisar. Tal vez sea este mi libro den interior y exterior. ‘Entelequia’.
menos unitario. De hecho, la or- Así, los principales ejes temáti- tiago Castelo o Fernando Pérez toja/tan sencilla/como el gesto de Autora: Laurenn
denación es, en general, cronoló- cos sobre los que se articula este González-, que «nos viven» y con- alguien/que da un vaso de agua/a Berthelem.
gica». Pese al largo período de es- diario poético, de inevitable tono forman parte de nuestras señas quien padece sed». Córdoba, 2018.
critura y reescritura, los setenta confesional, en el que los poemas de identidad, y la celebración de Y en ese gesto mínimo radica la
y cinco poemas -un número bas- nacen del devenir diario y diverso la existencia, bien sea a través de esencia de estos poemas honestos Entelequia es un paseo por la
tante más extenso de lo que sue- que conforman el propio ser, son la visión gozosa de la naturaleza que buscan permanecer a través mente y los sentidos en el que
le ser habitual en él- no se resien- la fugacidad de la vida, la muer- bien a través de la evocación de de la precisión y de la sencillez, se exalta el amor y el erotis-
ten y tienen una profunda uni- te, la melancolía, la memoria, la los paraísos perdidos de la infan- emocionar al lector y acompa- mo. La autora ofrece sensibili-
dad tonal, de pensamiento y de elegía a algunos amigos muertos cia y de la juventud. ñarlo en la construcción de una dad y crudeza en sus páginas.
estilo, conseguida con un lento -Ángel Campos Pámpano, San- El rigor en la construcción y la estancia donde cabe el hombre y Éste es el primer poemario de
proceso de sucesivas relecturas y exigencia de un escritor conscien- lo que lo rodea, que es concebido Laurenn Berthelem. El título
correcciones. «El rigor en la te de su oficio llevan a un discur- como un regalo que se debe dis- del libro hace referencia a la
A partir de la imagen de una es- so depurado tanto en la perspec- frutar. Poemas que sacian la sed. acepción filosófica de entele-
tancia que, según cuenta Leonar- construcción y la tiva y en la temática como en la quía, es decir, el principio de
do Sciascia, existía en las casas arquitectura lingüística y formal acción de un ser en sí mismo
patricias sicilianas, en la cual las exigencia de un de cada poema y del libro. Una y su fin. El poemario, con in-
familias se refugiaban de la vio- magistral muestra de esta sobria ‘El cuarto del fluencias de los escritores de
lencia de este viento proceden- escritor consciente de contención, lograda mediante siroco’. Autor: la Generación del 27, incluye
te del norte de África («Un lugar una palabra precisa y transparen- Álvaro Valverde. referencias a la historia, citas
recogido, a modo de refugio,/en su oficio llevan a un te, que aspira a la sencillez, es el Editorial: Tusquets de varios autores, pintores,
el que cobijarse/del triste pensa- poema «La poesía», donde afirma: Editores. Barcelona, personas del mundo del arte,
miento de la muerte»), el poeta discurso depurado» «la poesía/que hoy solo se me an- 2018. etcétera.

 poesía

El tiempo que nos habita


José García Obrero un mero florilegio, sino que muestra am- a unos poemas que inciden en la intensi- nace en el verso, la que puede represen-
pliamente los trabajos de cada autor, pro- dad de la mirada ante el horizonte y las tarla.

N
puestas donde la voz personal se abre al personas que lo habitan y nos habitan. La Los aforismos de «Canto de espera y si-
o es casual que los autores de resto para ir hacia un tema común: la vida influencia de su paisano Mario López, co- lencios» pondrán el broche final a una
este Cancionero, Rafael Ruiz, como suma de instantes irrepetibles. mo en general, del Grupo Cántico, emer- propuesta que tiende puentes con los
Bartolomé Delgado Cerrillo y «El tiempo amarillo», título que Rafael ge en las descripciones sobre la sierra, la grandes de nuestra lírica, desde san Juan
Calixto Torres, hayan escogi- Ruiz toma prestado de un verso de Miguel campiña o la ribera; también en los poe- de la Cruz a Machado, Hernández o Cer-
do este título para un libro que aúna sus Hernández, será el encargado de abrir Can- mas llenos de admiración y deuda hacia nuda.
trabajos. Además de la amistad, los tres cionero. Amarillo es el color que adquieren sus maestros.
mantienen otros importantes vínculos: las fotografías por el paso del tiempo. Con Finalmente, Calixto Torres, poeta y edi-
la pertenencia a la misma generación, ese «gallo del recuerdo», que nos muestra tor, nos brinda en «Canto hacia después»,
ser cordobeses con raíces en la provin- los instantes más vivos cuanto más nos versos que nos hablan de la evanescencia
cia –y reflejarlo en sus escritos– y, funda- distanciamos, despierta Ruiz unos poe- de un tiempo que la palabra desnuda no
mentalmente, compartir una manera de mas iluminados por el primer amor, la ju- puede sostener, pues «hay tantos sueños
habitar el territorio poético. ventud o el antiguo hogar familiar. como abandonos grabados/en los ojos per- ‘Cancionero’. Autor: VV.AA.
Cancionero, cuidadosamente editado por Por su parte, Delgado Cerrillo titulará didos de lo oculto». Edita: Detorres Editores.
Detorres Editores, no se conforma con ser «Hiperestesia del paisaje y las emociones» Es pues otra voz también oculta, que Córdoba, 2018.
SÁBADO
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Diario CÓRDOBA 7

 novela

‘Galíndez’ o la ética de la resistencia


Anagrama reedita la novela de Vázquez Montalbán, con prólogo de Manuel Vilas
CÓRDOBA

Pedro M. Domene y causa su secuestro. Convencidos de que


Muriel es comunista desoyen su primera

M
declaración, por lo que Muriel confiesa
anuel Vázquez Montalbán irónicamente un pasado comunista fic-
iniciaba un nuevo ciclo na- ticio. Los agentes norteamericanos dejan
rrativo dentro de su produc- paso a los extrujillistas que torturan y
ción novelística y propuso matan a Muriel. Cabría destacar los inte-
una trilogía sobre la «ética de la resisten- resantes tres capítulos que recrean la vida
cia», que inició con El pianista (1985), si- de Galíndez, desde su secuestro hasta su
guió con Galíndez (1990) y terminó con muerte. La novela termina con una carta
Autobiografía del General Franco (1992). La que Ricardo, joven con el que Muriel ha-
trilogía pretendía llevar a cabo una re- bía tenido una relación en España, escribe
flexión acerca del papel del intelectual a la hermana de Muriel. En la carta dice
en la sociedad y la postura del escritor cómo va a seguir los pasos de su desapari-
frente a la misma, materia que le preocu- ción. La carta es interceptada por la Com-
paría a lo largo de su vida literaria. pañía y llega a manos de Robards y ofrece
España experimentó, iniciados los se- un final abierto.
tenta, un cambio, aunque durante esta Galíndez ofrece múltiples puntos de vis-
década, en la que comenzaba su andadu- ta, oscila entre la realidad y la ficción que
ra Vázquez Montalbán, aún persistían los se mezclan para contarnos el relato, y a
ecos del franquismo, el mundo sufría la Muriel y a Galíndez les concierne la mis-
crisis internacional del petróleo y, final- ma perspectiva, el mismo punto de vista,
mente, se produjo la muerte del dictador pero Vázquez Montalbán no recurre a la
Francisco Franco. Estos sucesos, unidos al primera persona cuando habla la prota-
cansancio de una tradición de casi veinte gonista o el delegado vasco, sino a la se-
años, que desde la perspectiva crítica, que- gunda persona, y se supone que existe
dó caracterizada como literatura social, un yo locutor sin identidad. Los tiempos
desembocó narrativamente en tres ver- verbales están en presente y abundan los
tientes diferentes: una novela experimen- monólogos interiores. La elección de Váz-
tal, que no tuvo continuación más allá de quez Montalbán de la segunda persona pa-
esta década; otra bautizada de oportunis- ra su narrador implica que crea un relato
ta, que aprovechó todas las situaciones inhabitual en el que no finge la voz de las
de vanguardia, es decir, la transición, el víctimas, ni tampoco cuenta desde fuera,
terrorismo, o los cambios sociales; y, por o renuncia a las convenciones de verosimi-
último, autores que reflejaron la situación litud, típicas del género de la novela his-
con mejor o peor humor en sus textos na- tórica tradicional. Se trata de un narrador
rrativos, caso de Manuel Vázquez Montal- Manuel Vázquez Montalbán. omnisciente, sabe todo lo que piensan e
bán. Y una novela que Antonio Cerrada imaginan los demás personajes, y, ade-
Carretero llamó novela referencial frente permanecían ocultos e iluminar zonas ra posguerra (hasta la entrada de España más, abarca todas las situaciones posibles.
al concepto experimental propiamente oscuras de una realidad siempre comple- en la ONU en 1956), asesinado y torturado Esta fusión de la segunda persona y de la
dicho: novelas que, utilizando las nuevas ja. Vázquez Montalbán compaginaría el por matones de Trujillo. Esta búsqueda, omnisciencia origina un continuo vaivén
técnicas narrativas dieron absoluta prio- nivel de la narración con los ingredientes objetiva y dirigida hacia un trabajo cien- entre la voz de Galíndez y la de Muriel,
ridad a la historia, a los acontecimientos de la novela negra norteamericana; el au- tífico, se convierte en una obsesión para es decir, entre quien es narrado y quien
y a los personajes buscando la verosimili- tor ajusta la investigación policíaca que se la becaria Muriel. Agentes gubernamenta- narra; un ejemplo representativo, la es-
tud. Respecto a esto, María Dolores de Asís aplica a crímenes imaginarios de la novela les norteamericanos reciben la orden de cena de tortura que sufre Muriel y en un
afirma que esa novela española, iniciada negra con la investigación histórica apli- parar la investigación porque consideran momento dado se diluye la voz de los dos,
en los setenta y, sobre todo, avanzados cada a un verdadero crimen del pasado y que una nueva revisión del caso podría da- sin poder distinguir si la tortura la sufre
los ochenta que hubiera conseguido una lo representa por medio de la ficción. El ñar a figuras de ideología conservadora en ella o él. Quizá, estructuralmente, Galíndez
nueva novela española en tiempos de li- escritor recupera y rescata del olvido la fi- los Estados Unidos (Partido Republicano). planteaba un problema inicial, lograr dos
bertad, no dio el esperado renacimiento al gura histórica del nacionalista vasco Jesús Suponen que Muriel es comunista y trata tiempos históricos diferentes y dos puntos
género. Coincide con Umberto Eco en que Galíndez Suárez y reivindica la memoria de publicar en su tesis ideas antiimperia- de vista diferenciados, que Vázquez Mon-
ha comenzado la posmodernidad en la li- de alguien que, según él, ha propiciado listas, y esa sospecha viene por la relación talbán resuelve hermanando el tono de in-
teratura, y Cerrada Carretero añade que los cambios históricos, y con su novela que mantiene con su director de tesis, el timismo y de introspección en el discurso
estas tendencias esgrimidas por María D. profundiza en la historia española pasada, profesor Norman Radcliffe, de pasado no narrativo tanto del personaje real Galín-
de Asís se muestran tanto en el panorama e indaga por los senderos de la memoria muy limpio para los conservadores esta- dez, como de ficción Muriel, utilizando el
español como en el europeo, y serían las histórica y el olvido colectivos. dounidenses. Los agentes, con Robards a mismo procedimiento, y usando la segun-
siguientes: novela fantástica, histórica, de la cabeza, persuaden a Radcliffe con ame- da persona. Manuel Vilas, autor del pró-
intriga y de aventuras, poemática, metafic- ARGUMENTO nazas para que ofrezca a Muriel otra tesis logo a la edición de Galíndez (Anagrama,
ción, autobiográfica y, por último, la nove- La obra narra los pasos de Muriel Colbert, con mayores ayudas gubernamentales. 2018), afirma «que esta novela es una ad-
la de testimonio, crónica o reportaje. investigadora norteamericana, en su bús- Consiguen interceptar toda la correspon- vertencia y un recuerdo de que la libertad
Galíndez se nutre de estas tendencias: tie- queda de explicaciones para su tesis sobre dencia entre él y Muriel, pero esta se niega siempre está amenazada, de que hay que
ne una base importante de novela negra, Jesús de Galíndez, representante del go- a abandonar el proyecto. Muriel está en seguir luchando por la libertad, en cual-
con el sello personal que le da el autor, bierno vasco en el exilio durante la prime- Madrid recogiendo informaciones de últi- quier momento de la vida y del tiempo.
y es una novela histórica, pero unida, co- ma hora, mientras al otro lado del Atlán- Justamente para eso se escribió Galíndez,
mo apunta Sanz Villanueva, al relato cul- «Vázquez Montalbán tico le tienden una trampa para conseguir para recordarnos que una palabra puede
turalista. Es decir, puede afirmarse que la que la tesis no se publique; Muriel viajará valer toda una vida».
síntesis y creación personal de Vázquez compaginaría el nivel a la República Dominicana y los agentes
Montalbán se basa en la mezcla de estos ponen en su pista a antiguos agentes tru-
tres subgéneros y tendencias de los 80, de la narración con los jillistas para que le den informaciones fal-
es decir, una novela policíaca, un relato sas con el propósito de querer ayudarle.
culturalista y, finalmente, histórico. Y así ingredientes de la novela La estrategia final la llevará a cabo Don
podemos calificarla de obra realista que Voltaire, un excompañero de Galíndez, ‘Galíndez’. Autor: Manuel
compagina lo novelesco con lo histórico, negra norteamericana» convertido en anticomunista fervoroso Vázquez Montalbán. Prólogo
aunque se trata de un realismo que im- que intenta disuadirla de su propósito di- de Manuel Vilas. Editorial:
plica desvelar aspectos del entorno que famando a Galíndez, pero Muriel no cede, Anagrama. Barcelona, 2018.
SÁBADO
8 Cuadernos del Sur AA Libros 9 DE FEBRERO DEL 2019
Diario CÓRDOBA

 POESÍA

Fusión lírica de las poesías ibéricas


Una obra singular en la fértil pluralidad poética de Carlos Clementson
SÁNCHEZ MORENO

Alberto Monterroso al acecho/al nombrarlas, las cosas lírica y por la fuerza de una re-
se abrirán como flores» (pág. 79). flexión poética que abarca todas
Aprenderemos a amar a Pessoa y las geografías de nuestra penín-

S
aramago soñó en su Viaje Cunqueiro, a Portugal y Galicia, sula.
a Portugal la utopía de for- con sus versos que huelen al río Solo un conocedor profundo
mar un hombre ibérico, Sar y que fluyen en sintonía pa- de la historia y literaturas ibéri-
responsable de la trans- ra rendir un emotivo homenaje a cas, de sus lenguas y raíces comu-
misión de una cultura, Carlos la lírica galaico-portuguesa, don- nes, de la complejidad espiritual
Clementson consigue construir de «llora la piedra su cantiga de de nuestros pueblos, solo un es-
el alma ibérica a través de una agua» (pág. 103) y «el gris plata critor como Carlos Clementson,
emoción compartida, ya sea por- del cielo se hace manso/y en ínti- que ama la poesía peninsular en
tuguesa, andaluza, catalana, vas- mo silencio se arrodilla». Tras Ál- todos sus rincones, un hombre
ca o castellana, en una simbio- varo Cunqueiro de nuevo el poeta de tan dilatada y honda actividad
sis fraterna de todas las poesías baja al Sur para descubrir con sus poética, podía alumbrar un libro
ibéricas, porque, al igual que la versos los lugares más hermosos de tal profundidad lírica y cultu-
península alberga una cultura de Andalucía, sus ciudades esbel- ral, donde la emoción de su verso
común, Carlos Clementson nos tas y encaladas, sus poetas vigoro- consigue que convivan distintas
demuestra, con su ars poética sos y lumínicos, el Darro dorado lenguas y modos de expresión
inigualable, que también com- y la roja Alhambra de Federico, la para que podamos entender la
partimos una sensibilidad co- Sevilla del emperador Adriano, fraternidad que a todos nos une.
mún. la Córdoba del sabio Averroes, la Y ese descubrimiento poético se
El docto profesor universita- tumba de Maimónides o la «cruz hace posible a través de un exqui-
rio, que durante más de cuaren- y el fulgor» de Góngora (pág. 173). sito diálogo con los mayores poe-
ta años ha impartido clases de Y vuelve a viajar al Norte, con la tas que han parido estas lenguas,
literatura francesa, española, ca- libertad de sus versos, sin límites porque las lenguas paren poetas
talana y gallega, plasma en esta que lo coarten, igual que aque- que las aman y engrandecen, co-
obra única la íntima comunión llos estorninos portugueses que, mo Carlos Clementson, que ha
lírica de nuestras lenguas y cultu- Carlos Clementson. en la novela de Saramago La balsa concertado aquí, acrisoladas por
ras con la argamasa de una poe- de piedra, vuelan con naturalidad su genio poético, todas sus voces,
sía cuidada, rítmica y exquisita, cualquiera de sus obras, Del mar y Rapsodia ibérica (2018), asombroso por toda la península como si es- en esta sinfonía poética plural,
que sobrecogerá al lector desde otros caminos, accésit premio Ado- y deslumbrante, lleno de una ins- tuvieran en su propia casa, por- humana y peninsular que se lla-
las primeras páginas. Si hubiera nais (1979) o Archipiélagos, premio piración y belleza que conmueve que no hay fronteras ni barreras ma Rapsodia ibérica.
que elegir un orden prioritario José Hierro (1995) o La selva oscu- por la universalidad de su canto y para las aves ni para la poesía. El
entre la doble faceta de escritor o ra, premio Juan de Mena (2002) la emoción hermosa que despier- poeta sobrevuela los cielos pe-
docente, a Carlos Clementson ha- o de otros poemarios suyos que ta cada uno de sus poemas. ninsulares para llegar al árbol de
bría que titularlo poeta y profe- merecen igualmente los mejores Sus estrofas traen el olor a Lis- Guernica, para cantar también a
sor. Primero poeta, porque la poe- premios, Córdoba, ciudad de desti- boa, a la poesía de Camões, a So- Castilla y Cataluña, veteadas de ‘Rapsodia ibérica’.
sía inunda su vida y lo transita de no (2013), Donde nace el mar (2015) phia de Mello o Miguel Torga. Li- Lorca, o a Valencia. Autor: Carlos
arriba abajo: en Carlos Clement- o Retablo para una edad de plata rismo y hondura resuenan en sus Rapsodia ibérica, publicada por Clementson. Edita:
son la poesía se hace carne, afir- (2017), pero estoy pensando en versos con ansia de eternidad: «Y CatorceBis, Sevilla 2018, es un li- CatoceBis Editorial.
mación que podría proceder de su último y excelente poemario a pesar de las ruinas y la muerte bro portentoso por su hondura Sevilla, 2018.

 novela

Emociones desnudas que se ocultan CÓRDOBA

A. Monterroso ni disimulos, con tintes existencialistas: ciles de controlar y asistiremos a la explo-


«Porque todo lo que nace, nace para el do- ración de los sentimientos, a los secretos

C
lor» (pág. 107). largamente callados que se desvelan de
ondición humana, sensibilidad, Rogelio Guedea (México, 1974) ha pu- pronto, a la fidelidad, el amor, el sexo y el
obsesión, sexo y una historia blicado novela, ensayo, narrativa corta, sentido de la vida.
sorprendente entre parejas ha- crónica y antología de poesías. Su última Con un pulso narrativo ágil, descripción
cen su aparición en Habitaciones obra, Habitaciones compartidas (Almuzara, psicológica sincera, humor y una historia
compartidas de forma tan impactante co- 2018), obtuvo el IV Premio Internacio- sorprendente estamos ante una novela
mo amena, a través de una prosa contun- nal de Novela Albert Jovell en su última corta que se lee de una sentada, una his-
dente y ágil que seduce al lector desde el edición. Traductor y poeta ha alcanzado toria de hundimiento y superación que
principio del relato. también premios prestigiosos de poesía nos impide despegar los ojos del texto
Es la historia de un profesor mexicano por obras como Mientras olvido (Premio para deambular y extraviarnos en sus pá-
de literatura, que trabaja desde hace once Internacional de Poesía Rosalía de Castro ginas como turistas de la lectura. «Hacía
años en Nueva Zelanda y que languidece 2001), Razón de mundo (Premio Nacional de un aire fresco, pese al mediodía caluroso,
en la monotonía de aquel desarraigo, lejos Poesía Amado Nervo 2004) y Kora (Premio y los turistas caminaban por el andador
de su tierra y de sus gentes, socavado por Adonáis 2008). con unas ganas inmensas de extraviarse»
la comezón de una crisis de pareja, infi- La llegada de un matrimonio de com- (Pág. 167).
delidades y terceras personas. El descon- patriotas parece sacar a la pareja de esta
suelo, la sospecha y la rutina hacen caer situación sin salida en que vive. Surge en-
al protagonista en una obsesión de la que tonces la ilusión por compartir experien-
parece no encontrar salida. cias con ellos, la esperanza de escapar de
El personaje nos cuenta sus más íntimos la rutina y dejar atrás los problemas; pero
secretos, en primera persona, con hondas aquel inesperado encuentro llevará a am- ‘Habitaciones compartidas’.
y amenas reflexiones psicológicas, reve- bas parejas a descubrir secretos sorpren- Autor: Rogelio Guedea.
lándonos tanto sus sueños como sus pe- dentes, que ni ellos mismos esperaban. Editorial: Almuzara. Córdoba,
sadillas. Y, a veces, nos habla sin censuras Tomarán el rumbo, entonces, fuerzas difí- Rogelio Guedea. 2018.
SÁBADO
Cuadernos del Sur AA Libros 9 DE FEBRERO DEL 2019
Diario CÓRDOBA 9

 POESÍA  ensayo

Monumento lírico al amor ‘El hilo de


Ariadna’. Autor:
Francisco
Morales Lomas.
Edita: Fundación
Carlos Murciano se despide de su esposa con ‘Sonetos para ella’ Unicaja. Málaga,
2018.
CÓRDOBA

José Antonio Sáez de la Barca, Luis María Murciano, Francisco Morales Lomas re-
Lope de Vega, Carrillo de Sotoma- cupera a autores desconoci-

E
yor, Pilar Aroca, Leopoldo Pane- dos y otros más frecuentes y
ntre los poetas españo- ro, Quevedo, Pedro Sevilla, Jack valorados por la crítica. Edi-
les de posguerra que con Kerouac, García Lorca o propios tado por la Fundación Unica-
mayor fortuna y destreza (en menor medida, citas de pren- ja, El hilo de Ariadna analiza la
han cultivado esa florida sa o canciones populares). literatura española de las úl-
y musical estrofa que es el sone- A través de sus sonetos va dan- timas décadas, teniendo un
to y su perfecto aliado, el ende- do vida al rico anecdotario y a los lugar especial el espacio dedi-
casílabo, los cuales fueron intro- detalles, que no por nimios pasa- cado a la obras de los autores
ducidos en la plenitud renacen- ron inadvertidos para el poeta en andaluces. Recoge análisis de
tista por Garcilaso de la Vega, se su vinculación amorosa a la mu- libros de Gahete, Moreno Ayo-
encuentra sin duda alguna Car- jer con quien compartió su vida ra, Rodríguez Jiménez, José de
los Murciano (Arcos de la Fronte- y a la que confiesa que «Vivir era Miguel, Antonio Álamo, José
ra, Cádiz, 1931). Autor de una di- saberte,/tan cerca de mis manos», Antonio Santano, José María
latada obra que ha merecido los o «sigo lleno de ti, y tú lo sabes». Molina, Campos Reina, Ánge-
mayores reconocimientos en la Todo un itinerario poético que les Mora y Leopoldo de Luis.
poesía española, se asoma a su alcanza desde el noviazgo hasta
trayectoria final con un libro sin- los hijos, el erotismo y la pasión
gular titulado Sonetos para ella, amorosa, a veces referidos en  revista
todo un monumento a la memo- distintas partes del cuerpo de la
ria de su esposa, Antonia Maínez amada, anécdotas y sucesos que
Benítez, también arcense, falle- quedaron guardados en la memo- ‘El extraño
cida en 2018. Carlos Murciano. ria y que cobraron vida por gracia mecanismo de
Los sonetos que se integran en del poema, inquietudes científi- lo cotidiano’
este volumen fueron escritos a lo blicación de su libro Desde otras 15). El volumen se estructura en cas o astrofísicas, enfados y reen- Concha
largo de sesenta años, entre 1958 soledades me llamaban; pero la dos partes: «Con ella», compuesta cuentros... García’. Edita:
y 2018, y constituyen una suite enfermedad y el fallecimiento de por 36 sonetos; y «Sin ella», com- Así hasta desembocar en los La Manzana
musical, expresión de una ma- su esposa trastocaron sus planes, puesta por 15 sonetos, que puede 15 sonetos escritos tras el falle- Poética’.
ravillosa historia de amor, de en- siendo este Sonetos para ella, su traer a la memoria del lector la cimiento de la esposa, graves y Córdoba, 2018.
cuentros y ausencias, de escenas último libro. El mismo Aganzo del Cancionero de Petrarca: en vi- compungidos, signados por la
familiares y de interrogaciones llama la atención sobre los logros da y a la muerte de madona Lau- ausencia y la pena, marcados así La revista cordobesa La Manza-
metafísicas, «de la construcción formales, temáticos y rítmicos en ra. Un total, pues de 51 sonetos. mismo por la desolación y la tris- na Poética dedica sus números
‘hombro con hombro’ de una vi- la poesía del vate arcense; así co- El poeta despliega en estos textos teza que, no obstante, se abren a 48 y 49 a la poeta rambleña
da y de su destrucción también mo sobre el aliento clásico que un inusual oficio que desemboca la esperanza refugiada en esa luz Concha García. Bajo el título
de un mundo entero a causa de subyace en sus títulos y en un en arte y destreza; no obstante, inmortal de los corazones a que de El extraño mecanismo de lo
la muerte», como así reza en su discurso lírico destinado a perdu- sin que eso signifique que sobre hace referencia el poeta al final cotidiano, se analiza la obra de
contraportada. En el prólogo al rar. En una breve y emotiva nota ellos se cierne el delicado aliento de este hermoso libro. la escritora cordobesa, inclu-
libro, que firma el poeta Carlos introductoria al volumen, Carlos de Lope de Vega, de Quevedo, de yendo una breve selección de
Aganzo, se destaca la maestría Murciano manifiesta el propósi- Góngora, de Miguel Hernández y ‘‘Sonetos para poemas. La revista incluye tex-
con que Carlos Murciano ha cul- to de esta recopilación de sonetos de otros poetas actuales, de cuyos ella’. Autor: Carlos tos de Rosa M. Belda, Manuel
tivado el soneto a lo largo de toda en memoria de su esposa: «Reve- versos, en ocasiones, ha querido Murciano. Prólogo Vázquez Montalbán, Cande-
su trayectoria literaria, así como lador de una absoluta fidelidad ir de la mano. Toma, así, como de Carlos Aganzo. las Gala, Antonio Ortega, Ali-
su gran ascendencia musical, y amorosa y lírica. Reunidos aquí, pretexto para enlazar su discurso Editorial: Ars cia Genovese, Ángel L. Prieto
se nos aclara que el poeta de Ar- pretenden devolver a quien fuera versos o citas de poetas clásicos y Poética. Colección de Paula y Vicente Luis Mora.
cos hubiera querido despedirse mi mujer y mi vida, algo -poco-, contemporáneos como Francisco Beatus Ille. Oviedo, Concha García es poeta y críti-
del mundo editorial con la pu- de lo mucho que ella me dio» (p. de Rioja, Julio Maruri, Calderón 2018. ca literaria.

 poesía

La chica de amarillo
José Sarriá ner las ruinas de la derrota («la grieta/que damentada en el valor de la palabra sola, o vitales, sin artificios ni imposturas, bajo
provoca tu nombre/la pérdida/de lo que prescindiendo de apoyaturas en signos de la figura simbólica de ese vestido amari-

M
(nunca) tuvimos»), del fracaso personal y puntuación (con recuerdos del poemario llo del cual ella, al final del texto, duda,
adurar es aprender a despe- que trasciende a colectivo en los poemas Las afueras, de Pablo García Casado), ini- incluso, de su realidad y que representa el
dirse». Este esencial verso de la segunda parte del libro, «Todos los ciando su recorrido en lo particular y ex- sentido de lo transitorio, el aspecto vulne-
condensa, a modo de epíto- vestidos», donde la mirada del poeta se tendiéndose a la dimensión comunal de rable de nuestra existencia: lo que es y, en
me, el conjunto de la mirada universaliza, abandona el particularismo una joven generación, la de los hijos de algún instante, dejará de ser, que tiene su
lírica que nos ofrece Juan Domingo Agui- lírico y transfigura el drama cotidiano en Europa, que sufre las consecuencias de un sustento en aquel «polvo eres, y al polvo
lar con su primer poemario, La chica de visión solidaria, desde una poesía impura nuevo sistema de trabajo colonial, asom- volverás», del adagio bíblico y que invita a
amarillo. que se quiebra ante esa generación de jó- brada ante los cubos de basura que acogen ese aprendizaje de la despedida con el que
Reflexionar sobre el dolor, acerca de la venes a los que se les prometió un futuro «los vestidos de todas las mujeres que esta nos visita el poeta.
pérdida de lo amado, sobre las cicatrices, dorado y que han terminado fregando los noche no volverán a casa».
utilizar los escombros o el rescoldo de al- baños de Europa o frente esa niña que llo- Con una madurez sorprendente, Juan
guna grieta. Asombrarse y preguntar ante raba entre las ruinas de su casa de Alepo Domingo enarbola un discurso veraz, au-
la imperfecta geometría de la vida. Resca- y que también llevaba puesto un vestido téntico; no eleva una voz que hace sim-
tar, frente al siniestro de la experiencia amarillo. ple relato de su vida, sino una voz, la del
amorosa, aquel vestido amarillo de la pri- Desde el golpe que supone lo arrebata- poeta, que nos emociona con su personal ‘La chica de amarillo’. Autor:
mera parte del poemario que da título al do, lo perdido, Juan Domingo Aguilar ha forma de entender el desengaño, tanto el Juan Domingo Aguilar.
libro, rememorar su color, su textura, to- sido capaz de erigir una obra singular, ho- personal como el generacional. Editorial: Esdrújula Ediciones.
do ello en un intento inútil por recompo- nesta y auténtica. Una obra precisa, fun- Un regreso a los expolios, sentimentales Granada, 2018.
SÁBADO
10 Cuadernos del Sur AA Libros 9 DE FEBRERO DEL 2019
Diario CÓRDOBA

 novela
CÓRDOBA

El arte como
Madrid
nocturno

falsificación
Félix A. Moreno Ruiz

T
ras el éxito de Cómo de-
jar de escribir (2017), Es-
ther García Llovet aca-

María Gainza se adentra en ‘La luz ba de publicar Sánchez,


la segunda entrega de la Trilo-

negra’ en un mundo decadente gía instantánea de Madrid. Nik-


ki, una joven que estudió Fi-
lología y regentó un bar de
Manuel Molina rusos posrevolución, o el extinto copas, pero que ahora nave-

T
ambiente cortesano austrohúnga- ga a la deriva sobreviviendo
ras la aparición y bue- ro, unos verdaderos y otros posti- con lo que le sale, busca des-
na acogida por parte de zos, con ese aire de sobrevivir de- esperadamente a Cromwell,
la crítica con El nervio óp- sayunando caviar y champán con un galgo pura sangre, con el
tico, María Gainza conti- la necesidad diaria del engaño pa- que pretende montar una ca-
nuó aprovechando el mundo de ra huir hacia delante, una banda rrera ilegal y obtener un pin-
la pintura como referente para de falsificadores calificados como güe botín. Pero antes debe lo-
su nueva obra, La luz negra. La es- «melancólicos», unidos para ti- calizar a Sánchez, un antiguo
critora argentina, antes de su de- mar a los pudientes, que necesi- novio que es un auténtico ga-
dicación literaria, tuvo relación tan el arte para la apariencia. fe, y a Bertrán, un muchacho
profesional durante muchos El siglo XXI es el de la reproduc- de familia acaudalada que ha
años con el mundo pictórico y ción sistemática, donde el mode- sido el último dueño del pe-
galerista, de ahí que conozca de lo incluso queda relegado ante la rro. Escrita con un estilo muy
primera mano tan complicado copia, pero a mediados del siglo marcado, personal y desenfa-
universo. Donde egos, postureos, anterior todavía quedaba un tre- María Gainza. dado, Sánchez es una novela
falsificaciones y trepas abundan. cho entre original y falsificación breve que se lee en un suspi-
«Para entender la pretensión de en la pintura. cuelas fomentan la copia porque tras grandes que de hacer copias ro y que sabe a poco. De la ma-
esta novela, a veces remedo de ca- Recordemos el curioso y nove- no hay otra forma de enseñar arte para aprender. La Negra, ese per- no de unos personajes estrafa-
tálogo, a veces visita guiada a una lesco realismo mágico de Elmyr que no sea imitando al pasado». sonaje central enigmático, es lo larios y dotados de una perso-
exposición, a veces diapositiva, de Hory, nacido en Budapest en Pero tal vez en la copia hay cierto contrario, la exaltación de lo re- nalidad arrolladora, el lector
podríamos aportar un principio 1906 como Hoffmann Elemér, halo de permisividad si es proce- petido, la falsedad de la autoría. recorre un Madrid nocturno,
que podría esculpirse en grandes con una vida al límite descubrió so, al menos en la pintura. No se Se agradece el humor en la es- de timbas ilegales, de gasoli-
letras y cada cual elegir la parte que la copia enriquecía como (o apreciaba tal actitud en la pin- critora argentina para digerir neras solitarias, de gente que
del mundo artístico que prefiera más) el original cuando una dama tura pero he conocido el caso de nombres y lugares, situaciones trafica con anabolizantes, de
vivir (incluso de él): «un artista parisina, sobrada de dinero que una incipiente autodidacta que referenciales de la intelectuali- absurdas performances organi-
sin obra es una obra de arte en respondía al nombre tan dandy expande manchas de colores, se dad. De un personaje dicen que zadas por artistas estafadores,
sí misma». Esta premisa ayuda a de Lady Campbell, descubrió en preocupa más de comprar lienzo «ha muerto en La Paz», el interlo- de buscavidas que se ganan el
transitar por la narración acom- la buhardilla del húngaro un óleo caro a buen precio y firmar con le- cutor inquiere «¿En Bolivia?» y se sustento diario dando palos a
pañados de un personaje que en copia de un Picasso. Lo creyó ori- encuentra la sorpresa, «No, en el la gente con timos tan burdos
realidad tampoco tiene una iden- ginal y desembolsó tal cantidad «Se agradece el bar La Paz». Libro complicado, pe- y seguros como el trile, de ni-
tidad real, La Negra. El lector debe de francos que activó un proceso ro interesante. ños pijos que no pueden dor-
aceptar que todo lo que lea pueda que llevaría a más de mil fraudes, humor en la escritora mir porque encadenan una
estar ubicado en la mentira. Cer- algunos -se dice- incluso perviven fiesta tras otra. Es un Madrid
vantes abrió el camino y en pleno catalogados como originales del argentina para digerir magnético, tan real como fic-
siglo XXI las posibilidades resul- malagueño, de Matissse, Renoir o ticio, en el que se moverían
tan descomunales. Modigliani. nombres y lugares, ‘La luz negra’. como si estuvieran en casa
Un aspecto también destacable Podemos leer la reflexión de Autora: María muchos de los personajes de
lo aporta la contextualización de uno de los personajes: «Una escue- situaciones de la Gainza. Editorial: Juan Madrid o Bellón, el ma-
un mundo decadente, que nos re- la de arte es una escuela de falsifi- Anagrama. tón de las novelas de Julián
meda el de aquellos aristócratas cadores en potencia. Todas las es- intelectualidad» Barcelona, 2018. Ibáñez.

 ENSAYO

Conversaciones con la gran dama de la música clásica


Alberto Monterroso intérpretes más importantes de la música clásica gala en su extensa e intensa vida profesional y
del siglo XX. Acantilado, que ya editó Glenn Gloud. artística.
No, no soy en absoluto un excéntrico (2017) del mis-

L
Estos diálogos, hábilmente organizados por
a voz de Nadia Boulanger se alza níti- mo autor, publica ahora, en excelente traducción Monsaingeon, son especialmente el diario de la
da en este libro para hacernos el relato de Javier Albiñana, Mademoiselle, conversaciones con música clásica del pasado siglo, un libro que no
de sus experiencias y opiniones a lo lar- Nadia Boulanger, un libro de 170 páginas con ilus- solo honra su memoria sino que se alza también
go de una dilatada vida de arte, compo- traciones en blanco y negro donde el autor recoge como monumento único para comprender la al-
sición y enseñanza de la música clásica. Pianis- las conversaciones que mantuvo con esta maes- tura artística y especialmente pedagógica de una
ta, directora de orquesta, profesora, mentora de tra de músicos durante los seis últimos años de ‘Mademoiselle. de las mujeres más importantes del siglo XX.
grandes músicos, entre ellos Stravinski, Nadia la vida de esta excelente mujer, a quien el propio Conversaciones Además de los valiosos testimonios de perso-
Boulanger instruyó musicalmente, durante ca- Paul Valéry le recomendaba vivamente «con estas con Nadia najes como Leonard Bernstein, Lennox Berkeley,
si setenta años de dedicación profesional, a un sencillas palabras: ‘Es la música personificada’ (y Boulanger’. Hugues Cuénod, Yehudi y Jeremy Menuhin, Mu-
gran número de intérpretes, compositores, mú- para él la música se coronaba siempre con la ‘in- Autor: Bruno rray Perahia, Pierre Schaeffer o Paul Valéry (pág.
sicos y directores del pasado siglo. Mademoiselle, teligencia’)» (pág. 11). Monsaingeon. 147 ss.), el libro muestra una estructura atracti-
conversaciones con Nadia Boulanger es un testimo- Nadia Boulanger ha sido testigo de toda la Editorial: va en forma de diálogo, compuesto a raíz de las
nio armónico y preciso de la vida de esta mu- música clásica del siglo XX. Excelente pedago- Acantilado. conversaciones y entrevistas realizadas a Nadia
jer, que ha sido testigo de toda la música clási- ga, mujer inteligente y trabajadora, muestra en Barcelona, 2018. Boulanger, compiladas, seleccionadas y estructu-
ca del siglo XX. estas vívidas conversaciones aspectos de la mú- radas para hacer evidente «la fuerza y el encanto
Bruno Monsaingeon (París, 1943) es violinista, sica, pero también de la vida, el pensamiento, de una persona que ejerció una influencia capi-
escritor y director de cine. Conoce muy bien a los las impresiones y la humanidad de la que hizo tal en la vida musical del siglo XX» (Pág. 8 ).
SÁBADO
Cuadernos del Sur AA Libros 9 DE FEBRERO DEL 2019
Diario CÓRDOBA 11

 ensayo

Rasgando el velo de Maya


o creer «que nadie haga de sus
creencias profecía o profesión:
ante cualquier duda o renuncia
se verá forzado a vivir en la hipo-
cresía o en la miseria».
Las certezas, bajo las cuales

‘La compasión difícil’, un perturbador libro de Chantal Maillard presentimos el abismo, no de-
jan esperanza alguna. Aunque la
propuesta sea una invitación a
MIGUEL ÁNGEL SALAS la compasión como sentimiento
Concha García que nos iguala a todos los seres
humanos, la autora no deja nada

A
sin cuestionar, sin buscarle su re-
unque aparezca po- verso, sin apartarlo de la sombra
cas veces la voz de la donde los conceptos se destripan
niña que fue la auto- para formar sarpullidos de ma-
ra, en La compasión difí- lestar, así la naturaleza no será
cil Chantal Maillard parece ofre- bucólica sino «una maquinaria
cernos su mirada desde el inter- cruenta en la que todas las cria-
nado belga donde pasó parte de turas padecen».
la infancia, para adentrarnos Los dos capítulos finales, el
en esta nueva propuesta que no dedicado a Mérmero, uno de los
deja indiferente. La niña siente hijos de Medea y el siguiente, a
que todo lo que mira no le afec- la propia Medea, adquieren un
ta, como si lo viese a través de dramatismo sobrecogedor. Me-
una pantalla, por lo que se sitúa dea es ya una anciana de siglos.
en el margen. La cualidad de sal- Nos interpela. Maillard no distin-
tar de la escena para que no nos gue entre el verdugo y la víctima.
provoque más dolor del necesa- Se trata de compadecer a Medea
rio. Si no estamos dentro del su- que ha asesinado a sus dos hijos.
ceso adquirimos una ventaja co- También se cuestiona la utilidad
mo espectadores que nos lleva a del sacrificio. Los diálogos y mo-
disfrutar de la ficción para satis- nólogos despiertan nuestra aten-
facer cierta curiosidad morbo- ción. No son verdades, son punza-
sa. Vivir no es un don, nos dice das. Acercan a esa Medea que no
y recuerda constantemente. Na- siente compasión hacia la figura
da de filosofías blandas que ayu- de Cretón, padre de los hijos a
den a soportar la existencia, y los que ama, y, brinda un home-
mucho menos aferrarse a una naje al director de cine Lars Von
creencia. Las creencias debili- Trier, a quien la autora agradece,
tan. Es el hambre lo que mueve en este libro, su sabiduría al sa-
al ser humano. No es la primera berse internar en los abismos de
vez tampoco que nos lo recuer- Chantal Maillard, en Córdoba. la difícil compasión. No se acaba
da. «El hambre es el combus- de entender si tanto malestar es
tible; la muerte, la semilla. El seres humanos, asegurando que la percepción y los conceptos». lismo platónico. «¿Qué es la belle- transitable.
mundo es la perpetua represen- la conciencia de una identidad Inmanencia, todo queda inclui- za sino una argucia para mante- La escritura de Chantal Mai-
tación de una violencia primera. común permite conocer y a tra- do en lo que percibimos a través nernos con vida y disuadirnos, llard atenta contra la idea del ori-
La existencia, el resultado de es- vés de esta experiencia llega la de la mente, cambio incesante. en caso de que ésta fuese nuestra gen de la obra, por ello tampoco
ta violencia». compasión. La compasión, nos La trama es la mente, y como el intención, de ponerle fin?». la concluye. La coherencia entre
La construcción del libro se quiso decir Schopenhauer, que filósofo alemán, reniega del idea- Con gran acierto, los juicios lo que se escribe y cómo actúa no
forma de ensayos que rozan el el dolor del mundo es tu dolor. que nos propone Chantal Mai- pone distancias. Nos hará seña
aforismo en una sucesión de pie- Y Chantal Maillard ha continua- «La construcción del llard producen pequeños movi- aquello que todavía no sabemos.
zas cortadas por temas como los do dicha filosofía. Propone que mientos en la mente. Cada frase, Concluye.
dioses, el hambre, lo bello, el sui- mediante una ética compasiva libro se forma de cada sentencia, cada reflexión, al
cidio, contar, tejer… que admiten canalizaremos la comprensión carecer de un yo que lo transmi-
diversas combinaciones. esencial del ser, identificándo- ensayos que rozan ta, universaliza el propio dolor,
Se sitúa bajo la urdimbre de nos con todos los seres vivos. La donde ni siquiera la creencia sir- ‘La compasión
Arthur Schopenhauer, el pri- araña-mente que teje escenarios el aforismo en una ve de algo. No creer, como el velo difícil’. Autora:
mer filósofo europeo que bebió de representaciones está atrapa- de Maya, el engaño y la ilusión Chantal Maillard.
del hinduismo y budismo y pre- da: «Mente como sede de la con- sucesión de piezas de la diversidad y pluralidad de Editorial: Galaxia
sentaba la compasión como la ciencia donde se organizan las lo aparente es lo que encontra- Gutemberg.
única relación positiva entre los representaciones originales de cortadas por temas» remos en el paso entre creer en Barcelona, 2018.

Pessoa, fabulador
Félix Ángel Moreno Ruiz y el estudio introductorio han estado a que difícilmente casan con la visión que
cargo de Ana María Freitas, quien ha lle- actualmente se tiene de este subgénero

F
vado a cabo un loable trabajo de investi- narrativo.
ernando Pessoa (Lisboa, 1888- gación para fijar los textos. Y es que, para comprender los relatos
1935), cumbre de las letras lusas Como era habitual en el escritor portu- de Pessoa (o los de su coetáneo Unamu-
del siglo XX, fue un escritor po- gués, muchos quedaron inacabados o sin no) hay que situarlos en una época en la
lifacético (en su abundante obra corregir, por lo que no son infrecuentes que las ideas y el pensamiento filosófico
encontramos novelas, relatos, ensayos los errores de diversa naturaleza. El libro tenían un gran peso en la literatura.
y poemas) y poliédrico, que adoptó nu- reúne doce cuentos que, en líneas genera-
merosas personalidades literarias. Si en les, se caracterizan por su brevedad y por
2014 la editorial Acantilado se atrevió la ausencia total de acción.
a publicar toda su producción detecti- Excepto los tres últimos, en los que
vesca, parte de ella inédita, bajo el títu- sí se narra una historia, el resto son re-
lo Quaresma, descifrador. Relatos policíacos, flexiones, realizadas en forma de diálogo, ‘El mendigo y otros cuentos’.
ahora ha reunido una selección de sus sobre cuestiones filosóficas y metafísicas Autor: Fernando Pessoa.
relatos más representativos en El mendi- (la búsqueda de la identidad, la naturale- Editorial: Acantilado. Barcelona,
go y otros cuentos. Nuevamente, la edición za racional del ser humano o la muerte) Fernando Pessoa. 2019.
Identidad vital
 LAS GUARDAS

Lecturas
Javier Sánchez Menéndez
Juan Carlos Abril publica ‘En busca de una pausa’
Al igual que para
CÓRDOBA
Georges Didi-Huberman
Francisco Morales Lomas existen las luciérnagas

E
de la juventud, para
n busca de una pausa de Juan Car-
nosotros y para todos
los Abril nace de un principio
relevante: la construcción de la los lectores, existen las
identidad vital y lo vivido con auroras de la juventud,
un impulso hacia el futuro. El título
ya sugiere esa dilación reflexiva. Esta utilizando el término
galería existencial posee un recorrido «aurora» de María
preciso que erige hitos en el camino: el Zambrano. Se trata en
exilio involuntario, la amistad, la de-
tención en el camino, el aprendizaje/ definitiva de buscar la
desaprendizaje y la vuelta. Son temáti- luz, el nacimiento de
cas que le permiten al poeta especular
la claridad cada mañana en un texto
sobre el sentido de los sueños y la nos-
talgia del futuro, pero también aden- que pueda y sea capaz de reconciliarnos
trarse en sí mismo e incidir en su felici- con nosotros, con nuestros deseos,
dad alcanzada o inhóspita: «No somos/
con nuestros ímpetus, con nuestras
lo que somos/sino lo que seremos./
¿Despierta al otro que hay en ti!/Aun- necesidades.
que no esté de moda,/su utopía/vuel- Preguntaba Sócrates en el diálogo
ve habitable el mundo». Existe mucho
de arquitectura personal a través de la platónico Filebo: «¿En qué consiste,
mirada en el espejo de la conciencia y Protarco, que haya temores verdaderos y
de la vida, en un desdoblamiento de su
temores falsos, esperanzas verdaderas y
yo que le permite ponerse del otro la-
do y descubrir «la realidad, la verdade- esperanzas falsas, opiniones verdaderas
ra». Y en esa realidad el yo poético que y opiniones falsas?» Y Protarco responde
nos revela con sus dudas y sus clarida-
brevemente sin dar la respuesta acertada.
des el sentido de esa identidad: «Quién
soy yo/que aprendí a vivir/con la respi- Es entonces cuando Sócrates,
ración nerviosa/y el antifaz, las manos manifestando su sabiduría, indica:
hábiles/de un corazón en vísperas». Un
concepto que remarca en toda la obra y «Porque debemos renunciar
nos conduce por su laberinto interior, absolutamente a todos los rodeos y
siempre propenso a la dialéctica de de- Juan Carlos Abril. discusiones que nos separen de nuestro
terminación/indeterminación, aunque
con ese prurito se construya el poema- objeto».
rio para conocerse y saber por qué ve- construcción de un pensamiento que Todo aquello que nos aparte de nuestra
ricuetos nos hemos conducido. En ple-
«Es un poemario sustancial, sea un cierta respuesta moral ante la
claridad, de nuestra luz, debe ser
na madurez vital, el poeta se pregunta existencia y en la recuperación de su
por sueños de antaño, por el camino
complejo, rico en matices y yo: «Y tú/una nueva moral que impli- rechazado. Y debemos acostumbrarnos a
hollado y sus símbolos: «Las severas ho- profundos consensos...» que/otro común denominador, otro/ realizarlo en nuestra juventud, para así,
ras/de la autocrítica». Es consciente de sentido común». Son muchos los poe-
la complejidad de esa realidad, de su mas como «Palimpsesto», «Los últimos llegar a la madurez convencidos de la
misterio, de los «amaneceres/agrios» y hombre ante su destino y ante la con- días» ... en que se halla esa dialéctica de realidad de la propia esencia. Las lecturas
la convivencia con la enfermedad: «La templación de su pasado para extraer presente/pasado y en los que a través de deben ser y son nuestro alimento,
vida, me decían, es muy simple,/pero consecuencias en medio la vorágine de la redención memorial vacía su vida, su
el complejo era yo». Unas veces con un las ficciones, de las expectativas, de los inocencia, su dolor... tratando siempre pero hay que saber elegir esas lecturas.
discurso lleno de evidencias, y otras si- amaneceres rotos y con la consistencia de conformar la forja de un hombre, Podemos encontrar esta claridad en
métrico con la simbología del camino de lo vivido y la sobriedad de sus con- como en su poema «Pan de ayer», don-
Spinoza, o en el Fausto de Goethe. Solo
y el atajo vital con todos sus auxilios clusiones: «Nadie dijo que vivir/fuera de reconoce que todavía permanecen
personales: tierra que tiembla, lucha, fácil, vivimos tiempos/deshabitados y aquellas ilusiones por las que un día así llegaremos a la sabiduría, la «rectae
misterio del corazón, corrientes emo- se desbaratan/aquellas precauciones luchó. Un recorrido por los ámbitos mentis propositum».
cionales con la presencia del amor y la impermeables». vividos pero con el proyecto de futuro
necesidad de autenticidad. Pero siem- Un poemario sustancial, complejo, «y una sed de ilusiones infinita», en ese Y hoy Landino nos hace terminar:
pre renace un discurso ético, que nace rico en matices donde hay amplios y juego también de desencantos y proce- «È adunque poesia non dirò una
de la existencia tenga un pleno senti- profundos consensos sobre la indaga- sos de autodestrucción y besamanos dell’arti degl’antichi chiamate
do: «Yo sé que no estás solo/ buscando ción poética y el bastimento de los sue- con el amor y la paciencia del vivir.
otra moral,/pues para encontrar algo ños en una lírica que nace siempre para En definitiva, un poemario jubiloso, liberali, ma la quale tutte quelle in sé
hay que perderlo./Y para ser feliz hay la conciencia y el conocimiento, como de gran altura lírica donde subyace el comprehendendo...». «Nec spe nec metu»,
que sentir/el mundo con su estómago en «Para escapar», donde con una cla- tiempo vivido como alianza para edifi-
sin esperanza y sin miedo, sin interés y
vacío,/su orilla fabulosa/de arenas de- ridad meridiana expresa un momento car los sueños, nuevos caminos sin im-
vorantes». Una sorprendente imagen de su existencia sobre la que ejerce la posturas y la esperanza de hallar el ser sin recelo.
que nos convoca hacia un humanis- autocrítica: «Me amenazaban, querían en su identidad creadora. Tomemos nuestro libro, nunca el que
mo reflexivo y vital abierto también cambiarme/con argumentos generosa-
a las interpretaciones donde zozobra mente absurdos (...)//No fui constante nos indiquen, el canon lo fabricamos
contenidamente un ser en la encru- -Abril/mezclando memoria y deseo-/Ni nosotros. Y sumerjámonos en su lectura,
cijada vital donde sobrevivir ante las amé demasiado la vida». Pero también en la atenta lectura del descubrimiento.
decepciones y los sueños rotos, pero donde emerge la preocupación por el
siempre mirando hacia la luz del futu- Dasein, esa voluntad consciente de ser, ‘En busca de una pausa’. Y si es de un clásico, mucho mejor. Los
ro con el azar de la compañía y la co- estar, pensar: «Yo creía en las cosas/por- Autor: Juan Carlos Abril. clásicos no entendían del canon cuando
rriente emocional del discurso amoro- que necesitaba creer,/porque pertene- Editorial: Pre-Textos.
Valencia, 2018. escribían o leían.
so como en «Esperar es un camino». Un cía a un código». Un lenguaje para la

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