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PRESENTACION PRELIMINAR

UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN SIMÓN


FACULTAD DE CIENCIAS Y TECNOLOGÍA
CARRERA DE INGENIERÍA CIVIL

MANUAL DE DISEÑO
DE OBRAS DE DRENAJE SUPERFICIAL
EN CARRETERAS

PROYECTO DE GRADO PRESENTADO PARA OPTAR AL DIPLOMA ACADÉMICO DE:

LICENCIATURA EN INGENIERÍA CIVIL

Presentado por: MARCOS ANDRÉS CRESPO MONROY

Tutor: Ing. MSc. Franz Monroy Barrón

Cochabamba – Bolivia

Octubre, 2006
DEDICATORIA

A quien para sus ojos me vio útil, y tras sacarme de la tierra, continúa

moldeándome según su voluntad, mi ALFARERO…

y a Sebitas…

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AGRADECIMIENTOS

A Dios en Cristo Jesús, gracias! Porque me ha dado de gracia su salvación, amor, perdón y misericordia…

A Mamá y Papá, por su ternura al enseñarme a dar mis primeros pasos y seguir vigilantes en mí andar…

A mis hermanos: Pancho, Paola e Ivar por su desprendida ayuda y ejemplo…

Al Ing. MSc. Franz Monroy, quien podría considerarse coautor del trabajo por sus apuntes y observaciones…

A mis abuelitos y su familia, por el incesante apoyo y estimulo…

A Bebo, Paty y Patita, quienes han sido como el cumplimiento del Salmo 91, 11…

Al plantel docente de la Carrera de Ingeniería Civil…

A quienes considero mis amigos…

A Tania: amiga mía, hermana mía… perfecta mía…

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RESUMEN EJECUTIVO

En el entendido de que en nuestro país, a la fecha, la inversión pública en infraestructura y


mantenimiento vial no es la adecuada y dado que el emplazamiento de una carretera altera las trayectorias y
condiciones naturales de drenaje de las zonas atravesadas por ella y que esta modificación puede ocasionar
importantes perjuicios en la funcionalidad de la estructura, debe dotarse al camino de un conjunto de
apropiadas obras de desagüe procurando reducir al mínimo razonable los potenciales inconvenientes que
ocasionen las aguas en sus inmediaciones; de manera que, aquellos tramos existentes o los que se vayan a
proyectar, puedan mantener por el mayor tiempo posible, condiciones favorables de transitabilidad.

El primer paso a realizar en el estudio del proyecto de las obras de drenaje vial, es el cálculo de
caudales de escurrimiento superficial. Este es un proceso que se torna complejo debido a la insuficiencia de
datos – especialmente los valores extremos –, en cuencas que están definidas como cursos de agua
efímeros, es decir, que solo descargan aluviones inmediatamente, durante o después de los periodos de
precipitación, caso que es, el particular y el general de una carretera. Para salvar estos problemas, es
necesario estimar los valores de diseño, con métodos basados en: series o registros hidrometeorológicos
extrapolados, factores tanto fisiográficos como topográficos de la zona y algunas suposiciones que
permitan trasladar las crecientes de un sector a otro. Como es de suponerse, la mayor o menor exactitud de
los resultados estará altamente correlacionada con la calidad de los datos de entrada y la optimización de la
función de transformación.

La segunda etapa esta relacionada con el diseño hidráulico de los elementos y estructuras que
conforman el sistema de drenaje, el cual deberá proyectarse como una red o conjunto de redes, que de
forma rápida y controlada, recoja la escorrentía superficial hasta un punto de disposición final. Este diseño
contempla tres aspectos y condiciones básicas: entrada, conducción y descarga, las cuales dependen de las
características propias de cada elemento y de las de la red a la que pertenecen. Puede entonces conformarse
cuatro tipos de redes de drenaje: Longitudinal, que evacua las aguas procedentes de la plataforma y los
márgenes paralelos que viertan hacia ella; Transversal, que restituye la continuidad del sistema hidrográfico
en condiciones tales que se cumplan los criterios funcionales; Subterráneo, que controla el incremento de
humedad en los materiales que forman el paquete estructural evitando la disminución de su capacidad de
soporte, y Obras Complementarias, que regulan la magnitud de las fluctuaciones de nivel y velocidad en los
sitios de descarga, como también, la estabilidad del área adyacente a la misma.

Es importante recalcar que aquello que no se haya detectado o tomado en cuenta en cualquier
etapa del proyecto, generará costos de rediseño y construcción, a los que en el caso de que la vía estuviese
en explotación, se debe añadir los costos que ocasionaría la suspensión del tráfico.

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CONTENIDO

PRESENTACIÓN PRELIMINAR ......................................................................................................¡Error! Marcador no definido.


RESUMEN EJECUTIVO ......................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
DEDICATORIA......................................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
AGRADECIMIENTOS .........................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
CONTENIDO .........................................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
INDICE DE FIGURAS..........................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
INDICE DE TABLAS............................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
PARTE I - DESCRIPTIVA

CAPÍTULO UNO: GENERALIDADES ................................................................................. ¡Error! Marcador no definido.


1.1 INTRODUCCIÓN ................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
1.2 OBJETIVOS ...........................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
1.2.1 OBJETIVO GENERAL................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
1.2.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS .......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
1.3 JUSTIFICACIÓN y ALCANCE .........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
1.4 ESTRUCTURA y USO..........................................................................................................¡Error! Marcador no definido.

CAPÍTULO DOS: REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA ................................................................. ¡Error! Marcador no definido.


2.1 DRENAJE DE CARRETERAS..........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
2.2 INVESTIGACIÓN HIDROLÓGICA ..............................................................................¡Error! Marcador no definido.
2.3 ESTUDIOS HIDRAÚLICOS..............................................................................................¡Error! Marcador no definido.

CAPÍTULO TRES: DESCRIPCIÓN DE OBRAS .................................................................. ¡Error! Marcador no definido.


3.1 INTRODUCCIÓN ................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.2 DRENAJE LONGITUDINAL...........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.2.1 CUNETAS........................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.2.2 ZANJAS DE CORONAMIENTO..............................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.2.3 BORDILLOS ...................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.3 DRENAJE TRANSVERSAL...............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.3.1 ALCANTARILLAS ........................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.3.1.1 Conductos de Concreto .......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.3.1.2 Conductos Metálicos ............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4 OBRAS COMPLEMENTARIAS........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4.1 OBRAS DE DISIPACIÓN DE ENERGÍA..............................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4.1.1 Disipadores de Impacto .......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4.1.2 Cámaras de Disipación .........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4.1.3 Disipadores de Enrocado.....................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4.2 OBRAS DE TRANSICIÓN..........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4.2.1 Rápidas con Disipación Propia ...........................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4.2.2 Rápidas con Disipación al Pie .............................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4.2.3 Caída Tipo Escalón...............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.4.2.4 Caída con Cambio de Dirección .........................................................................¡Error! Marcador no definido.
3.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ...............................................................................¡Error! Marcador no definido.
PARTE II - HIDROLÓGICA

CAPÍTULO CUATRO: DISEÑO HIDROLÓGICO .............................................................. ¡Error! Marcador no definido.


4.1 INTRODUCCIÓN ................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.2 CUENCA HIDROGRÁFICA .............................................................................................¡Error! Marcador no definido.

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4.2.1 CARACTERÍSTICAS FÍSICAS ...................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.2.1.1 Área .........................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.2.1.2 Forma......................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.2.1.3 Relieve.....................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.2.2 TIEMPO DE CONCENTRACIÓN...........................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3 PRECIPITACIÓN .................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.1 ASPECTOS GENERALES ..........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.1.1 Medición de la Precipitación................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.2 ANÁLISIS DE DATOS DE PRECIPITACIÓN PLUVIAL .................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.2.1 Correcciones al Valor Representativo ................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.3 PROCESAMIENTO DE EVENTOS ........................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.3.1 Lluvias Máximas Diarias.......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.3.2 Tormentas ..............................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.4 PRECIPITACIÓN DE DISEÑO................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.4.1 Regionalización de la Precipitación ....................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.3.4.2 Ecuaciones de Probabilidad Pluviométrica .......................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4 ESCURRIMIENTO SUPERFICIAL .................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4.1 GENERALIDADES ......................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4.1.1 Hidrograma de Caudal..........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4.1.2 Caudal de Avenida ................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4.2 CAUDAL MÁXIMO DE DISEÑO............................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4.2.1 Métodos Hidráulicos.............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4.2.2 Correlación Hidrológica de Cuencas..................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4.2.3 Formulas Empíricas..............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4.2.4 Métodos Estadísticos............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.4.2.5 Relaciones Lluvia – Escurrimiento .....................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.5 MÉTODO RACIONAL .......................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.6 HIDROGRAMAS SINTÉTICOS.......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
4.6.1 HIDROGRAMA TRIANGULAR U.S. BOREAU OF RECLAMATION..........¡Error! Marcador no definido.
4.6.2 HIDROGRAMA INSTANTANEO DE I PAI-WU................................................¡Error! Marcador no definido.
4.7 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ...............................................................................¡Error! Marcador no definido.
PARTE III - HIDRÁULICA

CAPÍTULO CINCO: DISEÑO HIDRÁULICO ..................................................................... ¡Error! Marcador no definido.


5.1 INTRODUCCIÓN ................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.2 DRENAJE LONGITUDINAL...........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.2.1 CONDICIONES GENERALES DE DISEÑO.......................................................¡Error! Marcador no definido.
5.2.2 METODOLOGÍA DE PROYECTO.........................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.2.2.1 Secciones Transversales........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.3 DRENAJE TRANSVERSAL...............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.3.1 ASPECTOS GENERALES DE DISEÑO ................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.3.2 METODOLOGÍA DE DISEÑO................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.3.2.1 Condiciones Hidráulicas y Criterios de Dimensionamiento...........................¡Error! Marcador no definido.
5.3.2.2 Practica de Diseño ................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4 OBRAS COMPLEMENTARIAS........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.1 DISIPADORES...............................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.1.1 Cámaras disipadoras..............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.1.2 Disipadores de Impacto .......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.1.3 Disipadores de Enrocado.....................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.2 RÁPIDAS .........................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.2.1 Rápidas con Disipación al Pie .............................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.2.2 Rápidas con Rugosidad Artificial ........................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.2.3 Rápidas Tipo Escalera ..........................................................................................¡Error! Marcador no definido.

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5.4.3 CAÍDAS............................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.3.1 Caídas Tipo Escalón .............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
5.4.3.2 Caídas con Cambios de Dirección en Conductos Abiertos............................¡Error! Marcador no definido.
5.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ...............................................................................¡Error! Marcador no definido.
PARTE IV - DOCUMENTAL

CAPÍTULO SEIS: DRENAJE SEGURO AL TRÁNSITO E HIDRAÚLICAMENTE EFICIENTE¡Error! Marcador no


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6.1 INTRODUCCION ................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
6.2 RECOMENDACIONES GENERALES..........................................................................¡Error! Marcador no definido.
6.3 ESTRUCTURAS ....................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
6.3.1 OBRAS EN LA MEDIANA.........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
6.3.2 CABECERAS DE ALCANTARILLAS......................................................................¡Error! Marcador no definido.
6.3.3 EMBOCADURAS Y CORDONES ABIERTOS .....................................................¡Error! Marcador no definido.
6.3.4 CUNETAS A LOS LADOS DEL CAMINO ............................................................¡Error! Marcador no definido.
6.3.5 ESTRUCTURAS ESPECIALES ..................................................................................¡Error! Marcador no definido.

CAPÍTULO SIETE: ESTUDIO DE CASOS Y APLICACIÓN PRÁCTICA.......................... ¡Error! Marcador no definido.


7.1 RESEÑA..................................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.2 DISEÑO HIDROLÓGICO ................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.2.1 UBICACIÓN ...................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.2.2 CARACTERIZACIÓN DE LA CUENCA DE APORTE .....................................¡Error! Marcador no definido.
7.2.2.1 Características Fisiográficas .................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.2.2.2 Tiempo de Concentración ...................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.2.2.3 Número de Curva..................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.2.3 HIDROMETEOROLOGIA.........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.2.3.1 Precipitación de Diseño .......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.2.3.2 Caudal Máximo......................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3 DISEÑO HIDRÁULICO.....................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.1 ALCANTARILLAS ........................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.1.1 Características de la Región de Estudio .............................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.1.2 Caudal de Proyecto ...............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.1.3 Dimensionamiento................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.1.4 Velocidad de Salida ...............................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.2 CUNETAS Y CONTRACUNETAS ...........................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.2.1 Gasto de Proyecto.................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.2.2 Diseño Hidráulico .................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.3 OBRAS DE REGULACIÓN .......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.3.1 Disipador de Enrocado ........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.3.2 Disipador de Impacto...........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.3.3 Rápidas con Disipación al Pie .............................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.3.4 Rápidas con Rugosidad Artificial ........................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.3.5 Rápidas Tipo Escalera ..........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
7.3.3.6 Caída Tipo Escalón...............................................................................................¡Error! Marcador no definido.

CÁPITULO OCHO: CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ................................... ¡Error! Marcador no definido.


8.1 CONCLUSIONES.................................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
8.2 RECOMENDACIONES Y CONSIDERACIONES EN LA PRÁCTICA VIAL.....¡Error! Marcador no definido.

ANEXOS ..................................................................................................................................... ¡Error! Marcador no definido.

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INDICE DE FIGURAS

Figura 1. Secciones típicas en cunetas...............................................................................................¡Error! Marcador no definido.


Figura 2. Caso típicos del emplazamiento de contracunetas. ........................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 3. Bordillos: Tipos comunes y Ubicación.............................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 4. Tipo de alcantarilla recomendable, según el área hidráulica..........................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 6. Casos prácticos de alcantarillas metálicas.........................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 5. Formas y Usos de los conductos de acero corrugado....................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 7. Representación del Disipador de Impacto USBR Basin Tipo VI. ...............................¡Error! Marcador no definido.
Figura 8. Esquema de Pozos de Amortiguación USBR, tipos II, III y IV. .................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 9. Esquema general de un Disipador Simple de Enrocado. ..............................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 10. Rápida con rugosidad artificial y Croquis tipo. ...............................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 11. Rápidas Tipo Escalera.........................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 12. Dibujos Esquema de Tipos de Caídas..............................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 13. Cuenca topográfica o superficial y Cuenca geológica o de aguas subterráneas..........¡Error! Marcador no definido.
Figura 14. Pendiente media de la cuenca, Método de las cuadriculas.............................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 15. Factor de Reducción Areal.................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 16. Índice de Reducción Áreal. ................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 17. Secuencia del Análisis Estadístico de Precipitaciones Máximas Diarias......................¡Error! Marcador no definido.
Figura 18. Distribución Pluviométrica a nivel Bolivia. .....................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 19. Esquema de un Hidrograma de Caudal............................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 20. Zonificación del Coeficiente de Escurrimiento. .............................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 21. Hidrograma Unitario Triangular .......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 22. Caudal Máximo en Cuencas Compuestas. .......................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 23. Tiempo de transporte de la onda para márgenes de la plataforma o laderas..............¡Error! Marcador no definido.
Figura 24. Borde Libre recomendable.................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 25. División de la sección para flujo de caudales que desbordan la cuneta.......................¡Error! Marcador no definido.
Figura 26. Condiciones de Escurrimiento y Descarga en Alcantarillas..........................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 27. Uso alternativo de Aberturas Múltiples y Tuberías Abovedadas. ................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 28. Perfil Hidráulico en Alcantarillas.......................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 29. Control de un Salto Hidráulico por medio de un obstáculo en el fondo....................¡Error! Marcador no definido.
Figura 30. Diagrama de Shields............................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 31. Control de la socavación con protección de rocas. ........................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 32. Características del flujo en canales rápidos con disipación al pie de descarga............¡Error! Marcador no definido.
Figura 33. Dimensiones de la curva de enlace vertical......................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 34. Deflector de salida o Trampolín disipador. .....................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 35. Tipos de Rugosidad Artificial. ...........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 36. Esquema de Diseño de una Rápida Escalonada .............................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 37. Geometría del Flujo en Caídas Verticales. .......................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 38. Disipador con rejilla de barrotes longitudinales..............................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 39. Caídas con Cambio de Dirección en Canales Abiertos..................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 40. Relación adimensional entre Velocidad, Tipo de Camino y Distancia al peligro.......¡Error! Marcador no definido.
Figura 41. Costos de Prolongación de Alcantarillas y Construcción de Barandas de Defensa. .¡Error! Marcador no definido.
Figura 42 Planimetría - Progresivas km 82+280 al 82+410............................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 43. Cuenca Hidrográfica - Obra de Cruce Quebrada km 82+380. ...................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 44. Papel Aritmético de Probabilidad para el Modelo de Gumbel.....................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 45. Trazado de los Hidrogramas Elementales e Hidrograma Total - Quebrada km 82+380.¡Error! Marcador no
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Figura 46. Ubicación General del Proyecto Ruta de los Libertadores. ..........................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 47. Delimitación de Hoyas - Progresivas km 15+000 a 18+000. .......................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 48. Imágenes características de la región del proyecto Humacha – Ambaná....................¡Error! Marcador no definido.
Figura 49. Representación del Área de Aporte para el diseño de Cunetas. ...................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 50. Sección tipo y Emplazamiento de cunetas de mampostería de piedra. .......................¡Error! Marcador no definido.
Figura 51. Obra de cruce Río Jahuata Jahuira....................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 52. Cámara Modificada de Disipación por Impacto.............................................................¡Error! Marcador no definido.
Figura 53. Evacuador de aguas desde Zanja de Coronamiento a Cuneta Lateral.........................¡Error! Marcador no definido.

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INDICE DE TABLAS

Tabla 1. Escalas recomendadas para interpretación de planos. ...................................................¡Error! Marcador no definido.


Tabla 2. Superficie referencial para definir el tamaño de la cuenca.............................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 3. Fórmulas para el Cálculo del Tiempo de Concentración. .............................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 4. Valores concluidos para las relaciones a la lluvia de duración 24 hrs. .........................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 5. Ecuaciones de probabilidad pluviométrica para distintas regiones de Bolivia. ..........¡Error! Marcador no definido.
Tabla 6. Coeficiente de Escorrentía. ................................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 7. Factor de Corrección en zonas de posible chaqueo. ......................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 8. Pérdidas máximas teóricas para cada tipo de suelo según pruebas de campo............¡Error! Marcador no definido.
Tabla 9. Intervalo de duración de la lluvia de exceso en función del tiempo de concentración.¡Error! Marcador no
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Tabla 10. Combinaciones para el cálculo de los tiempos en hidrogramas. ..................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 11. Secuencia de aplicación para el calculo del HUT............................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 12. Cálculo de la Función Gamma. .........................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 13. Valores de la relación Q q p en función de t t p .........................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 14. Limites de Inundación para distintos tipos de vías.........................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 15. Valores del Coeficiente de Manning. ................................................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 16. Altura de agua permisible a la entrada..............................................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 17. Velocidades Máximas Permitidas para distintos tipos de material. ..............................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 18. Relaciones recomendadas para el cálculo del parámetro c´ .......................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 19. Parámetros para Dimensionar la Longitud del Cajón....................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 20. Distribución de los valores de Pendiente Normal en la cuenca de estudio. ...............¡Error! Marcador no definido.
Tabla 21. Planilla de Precipitación Máxima Diaria Anual - Estación Mairana. ...........................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 22. Hidrograma Triangular - Quebrada km 82+380. ..........................................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 23. Resumen de Datos Hidrográficos - Progresivas km 15+000 a 18+000......................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 24 Caudal de Diseño - Cuencas de Aporte km 15+611 y 16+644....................................¡Error! Marcador no definido.
Tabla 25. Proyecto de Alcantarilla y Alternativas de Diseño - Obra de Cruce km 16+644. .....¡Error! Marcador no definido.
Tabla 26. Proyecto de Alcantarilla y Alternativas de Diseño - Obra de Cruce km 15+611. .....¡Error! Marcador no definido.
Tabla 27. Formas y materiales constructivos de alcantarillas reconocidos en la práctica vial. ..¡Error! Marcador no definido.

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CAPÍTULO UNO
GENERALIDADES
1.1 INTRODUCCIÓN
La precipitación pluvial que cae en determinada área se distribuye de varias maneras: una
parte escurre superficialmente, otra se evapora y el resto se infiltra en el terreno. Cuando el
escurrimiento superficial y la infiltración alcanzan la estructura de la vía ocasionan serios
problemas, lo que amerita la necesidad de disponer de elementos de protección.

Estos elementos de protección que permiten recoger, conducir y evacuar el agua sobre
y/o cerca de las vías se denominan Drenajes Superficiales, y los que permiten la captación,
conducción y evacuación de las aguas de infiltración se denominan Subdrenajes.

Una implementación adecuada de las obras de drenaje tiene fundamental relevancia en la


funcionalidad de la vía. De manera que cualquier inversión, por mayor que sea esta, en la
construcción del camino, será ineficaz si no se considera minuciosamente el sistema de
evacuación del agua potencialmente peligrosa, incrementándose los costos operativos y de
mantenimiento que permitan mantener la vía expedita.

El diseño óptimo del sistema de drenaje debe encararse bajo criterios económicos
sustentados en alternativas técnicas, ya que no se puede proyectar obras que brinden una
seguridad del cien por ciento, por lo que es de esperar que a lo largo de su vida útil la frecuencia
de inundación sea compatible con la importancia de la vía. Por ejemplo, para el caso de rutas
principales que llevan grandes volúmenes de tráfico vehicular, las pérdidas económicas serian altas
si la vía sufre frecuentes interrupciones debido a la acción del agua, por ello, la frecuencia de
ocurrencia de la inundación debe ser menor, mientras que en vías rurales puede aceptarse mayor.

Muchos son los factores que intervienen en el diseño hidráulico de las obras de drenaje
superficial y subterráneo de una carretera; por ello, la diversidad existente en los parámetros de
cálculo, la variabilidad de un sitio a otro en los métodos y coeficientes de diseño debe uniformarse
con las normativas existentes de cada país, permitiendo realizar obras que se adapten a esas
condiciones específicas.
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

1.2 OBJETIVOS
1.2.1 OBJETIVO GENERAL
Desarrollar un MANUAL como elemento de consulta que englobe los conocimientos
indispensables para el DISEÑO de las OBRAS DE DRENAJE SUPERFICIAL en una carretera.

1.2.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS


Identificar los tipos de obras de drenaje de mayor aplicación en la práctica vial.
Describir las características de los elementos estructurales que intervienen en
cada una de las obras.
Analizar la bibliografía para seleccionar los métodos de cálculo que faciliten el
diseño de las obras, tanto en el campo hidrológico como en el hidráulico.
Complementar la información de diseño presentando adjunta, la variedad de
ábacos y gráficos necesarios para el cálculo.
Establecer aplicaciones prácticas de cada método y recomendaciones para
algunos casos específicos que puedan presentarse.

1.3 JUSTIFICACIÓN y ALCANCE


Actualmente la bibliografía con la que se cuenta en nuestro medio sobre temas de drenaje
para carreteras u otras vías de comunicación (ferrocarriles, aeropuertos, puertos) es escasa o se
circunscribe a la asimilación de guías de diseño de otros países, con criterios que muchas veces no
se ajustan a las limitantes técnico-económicas con las que confronta el proyectista en nuestro país.

Otro factor importante, es la insuficiente investigación sobre el tema y los pocos estudios
que permiten otorgar plena validez a la literatura extranjera, surgiendo así la necesidad ineludible,
de establecer textos que den luces acerca de su utilización y aplicabilidad a las peculiares
características que nos rodean. Por otra parte, se debe recalcar que es muy difícil el acceso y la
obtención de datos para el diseño, en las instituciones públicas y privadas de la especialidad.

En este marco de referencia, el presente Manual busca ser una herramienta útil de consulta
e instrucción, que permita un mejoramiento de los diseños hidráulicos de obras, con el
consiguiente ahorro y economía para el país.

3
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Este documento, también, permitirá tener una base teórica clara para la interpretación y
corroboración de resultados, cuando se hace uso de diversos paquetes computacionales al realizar
el diseño de las estructuras de drenaje.

No se debe olvidar que cada problema de diseño es único, y que el papel que desempeña
el juicio del proyectista es, en todos los casos, mas importante que la precisión que se puede lograr
con cada procedimiento; por eso, es necesario aclarar que no se espera con este trabajo hacer algo
definitivo en cuanto al cálculo de los elementos de drenaje, sino, se trata de analizar, agrupar y
poner los procedimientos y practicas de mayor aceptación en este campo, a disposición de los
profesionales y personal técnico.

1.4 ESTRUCTURA y USO


De manera general, el Manual se ha dividido en cuatro grandes áreas temáticas: la parte
descriptiva, referida a las obras de arte que integran un sistema de drenaje vial y a una revisión de
las metodologías de cálculo existentes. La hidrológica, donde se define una visión completa de los
procedimientos de estimación de caudales de diseño. Una hidráulica, que detalla los datos básicos
requeridos y los métodos de diseño de las diversas estructuras. Por ultimo, una parte documental,
que incluye ejemplos de aplicación para que el usuario tenga mayor facilidad de comprensión de
los métodos de cálculo propuestos, y un trabajo no menos importante pero si novedoso en
nuestro medio, que sintetiza una serie de reglas empíricas que han demostrado minimizar las
adversas características de las estructuras de drenaje en función de la seguridad del tráfico
mientras se mantiene la eficiencia hidráulica.

Al final de este instrumento, con objeto de conceder al interesado los elementos de


información mínima requerida para abordar un estudio de este tipo, se incluyen Anexos que
muestran la variedad de ábacos, gráficos, mapas y nociones fundamentales de aquellos temas
íntimamente relacionados a las áreas de diseño.

En cuanto a recomendaciones para su uso, solo se debe mencionar el seguimiento


sistemático del esquema del trabajo, ya que este se ha trazado en base al plan de ejecución de las
fases de diseño de un proyecto, como describe el Anexo A.

4
CAPÍTULO DOS
REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
2.1 DRENAJE DE CARRETERAS
Juárez Badillo – Rico Rodríguez (1972) comparten el criterio de que los problemas de
drenaje son de mayor importancia en la construcción de una vía y reflejan mas que cualesquiera
otros en la duración, buen funcionamiento y costos de conservación de ella. Una carretera mal
drenada, independientemente del cuidado puesto en las demás etapas de diseño y construcción,
inexorablemente estará condenada a una rápida destrucción si ha de estar bajo la acción del agua.

Jacob Carciente (1965) en su libro “Diseño y Proyecto de Carreteras” clasifica las obras de
drenaje en aquellas que facilitan el paso de las aguas de un lado al otro de la vía y las que permiten
la remoción del agua que cae en la vía misma y otras que desagüen en ella.

Numerosos son los factores que intervienen en el estudio del drenaje de carreteras, entre
los cuales los mas importantes son: la topografía, la hidrología y geomorfología de la zona donde
se emplazaran estas estructuras. Como también variadas son las ramas de la ingeniería que
participan en la solución del problema: la estadística, la hidráulica, el diseño estructural, etc.

2.2 INVESTIGACIÓN HIDROLÓGICA


En Inglaterra, hace mas de un siglo, Jhon Roe, ingeniero de la municipalidad de Londres,
publicó una tabla para calcular caudales y declives para sistemas de escurrimiento pluvial, basadas
en numerosas observaciones realizadas en su vida profesional. Poco después, se publicó un folleto
de la comisión sobre drenaje metropolitano con una formula empírica para el calculo de caudales,
conocida como formula de Hawksley.

Belgrand (1856) obtuvo también una formula empírica e hizo interesantes observaciones
relacionando el tiempo de duración de las lluvias y el de escurrimiento en las galerías de Paris.
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Los ingenieros ferroviarios y de caminos, preocupándose en el diseño de las estructuras


hidráulicas, las llamadas obras de arte, determinaron una serie de formulas empíricas y reglas
practicas, que entre las mas conocidas están las de: Myers, Talbot, Dun y Ribeiro (SAMPAIO,
1978). Por su parte, los ingenieros sanitarios: Dupuit, Bechman, Kuichling, Metcalf y otros en
países europeos; propusieron fórmulas y métodos de cálculo para galerías de aguas pluviales.

Pero el mayor perfeccionamiento se debe a LeRoy Sherman (1940), Izzard (1946), Ven Te
Chow (1962) que presentan estudios pormenorizados para proyectos de galerías de aguas pluviales
y canalización de cursos de agua, cuya aplicación es bastante dificultosa.

No obstante, Escritt (1964) después de 30 años de investigación concluye: “El tiempo ha


mostrado que los métodos simples conocidos para estimación del escurrimiento producido por una lluvia,
son también los mas correctos”.

Ven Te Chow da la siguiente clasificación para los métodos hidrológicos:


a. Métodos de criterio.
b. Métodos de clasificación y diagnóstico.
c. Método de reglas empíricas.
d. Método de fórmulas.
e. Método de tablas y monogramas.
f. Método de observación directa.
g. Método racional.
h. Métodos por análisis de correlaciones.
i. Método de síntesis del Hidrograma Unitario.

Antonio Alcalde Pérez (MOPU, 1978) indica que la estimación de caudales procedentes de
pequeñas cuencas naturales ha recibido una atención mucho menor que la que se presta a cuencas
de gran extensión. Esto se justificaba por el mayor interés económico que la predicción de
caudales de grandes ríos.

Sin embargo, el cálculo de caudales de avenida, en pequeñas cuencas constituye


actualmente un problema importante en el proyecto de carreteras, ya que éstas exigen numerosas
obras de paso para salvar pequeños cauces. Dichas obras deben dimensionarse con criterios
económicos y de seguridad, para lo cual es preciso el cálculo de caudales máximos para diversos
periodos de retorno.

6
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Se estima que el Método Racional cumple básicamente los requisitos de sencillez y


viabilidad, así como de confiabilidad, para cuencas pequeñas de área menor a 75 km 2 y por ello se
toma como base de los estudios del MOPU.

En el trabajo, “Determinación de la escorrentía a partir de la precipitación sobre la


Cuenca” realizado por el Instituto Nacional de Ciencias y Técnicas Hídricas de Mendoza (1980),
se hace referencia a, que para estimar volúmenes de escorrentía resultantes de precipitaciones
ocurridas sobre un área determinada, se deben considerar los tipos de suelo, la pendiente, tipo y
porcentaje de cobertura en la misma.

La metodología consiste en resumir las características del terreno objeto del estudio, en un
número denominado Número de curva (CN), relacionadas al efecto que producen sobre el
escurrimiento del agua de lluvia.

2.3 ESTUDIOS HIDRAÚLICOS


En lo referente al análisis de las técnicas destinadas a obras cuya función es recoger,
canalizar y eliminar las aguas susceptibles de perjudicar de modo cualquiera a una vía,
enumeramos las observaciones de algunos autores.

El proyecto de una alcantarilla consiste en la elección de una estructura que responda a un


cierto caudal, siendo prefijadas las alturas de carga, tanto aguas arriba como abajo de la alcantarilla.
En la sección aguas arriba, la altura debe ser tal que evite las inundaciones en la zona.

Los estudios realizados en el Laboratorio de Hidráulica del Colegio de Pensylvania, bajo la


dirección del Prof. F. T. Mavis (1942), muestran que el análisis hidráulico de una alcantarilla no se
hace fácilmente, porque existen por lo menos ocho variables a ser consideradas además de las
hipótesis habituales de las formulas hidráulicas.

Anteriores a estos estudios están los de Yarnell, Nagler y Woodward en Iowa quienes
hicieron un sin número de ensayos empleando tubos y secciones rectangulares; mientras que
Straub, Morris, Anderson y Bowers en Minnesota los realizaron con tubos corrugados. Pero, el
que logró dar los resultados finales fue el profesor Schiller del colegio de Texas, organizando
monogramas para el diseño de alcantarillas de diversos tipos.

7
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

La selección del tamaño y tipo de alcantarilla de drenaje adaptable a un sitio determinado,


depende grandemente de la precisión con que se puede determinar las cuencas de los arroyos y
corrientes de agua que cruzan la vía, el perfil longitudinal del canal a la entrada y salida de la
alcantarilla y su sección transversal (CARCIENTE, 1980). En general es importante contar con la
información de un estudio topográfico junto a sus observaciones generales o sobre fotografías
que puedan contener el perfil y sección del canal natural, estudio de suelos, tipo de vegetación
predominante, etc.

Una alcantarilla generalmente contrae la sección del curso de agua (SAMPAIO, 1978), por
tanto, incrementa la velocidad del flujo creándose el peligro de erosión al final de la obra. Es
posible que la energía se disipe por difusión, pero en la mayoría de los casos se hace necesaria la
construcción de elementos estructurales para dicha tarea, denominados Disipadores de Energía. Si
la velocidad no es muy alta y el terreno lo permite, se puede lograr esto con un enrocado de
longitud suficiente. Para velocidades mayores se precisan disipadores estructurales especiales.

Uno de los datos de mayor importancia en el calculo de disipadores es el numero de


Froude Fr , que permite la clasificación y la distinción de los disipadores de energía (USBR,
Diseño de Pequeñas Presas, 1970). Los mismos están clasificados en:

Tipo I1 2,5 < Fr < 4,5


Tipo II Fr = 4,5 Vel < 15 m
seg

Tipo III Fr = 4,5 Vel > 15 m


seg

Para el proyecto de cunetas y contracunetas, debe considerarse que la capacidad de un


canal, puede aumentarse, incrementando la pendiente longitudinal, el ancho del fondo o la
profundidad, o bien, disminuyendo la resistencia del contorno mediante el uso de revestimientos.

Las otras obras, como es el caso de rápidas y caídas, casi no han sido analizadas en
profundidad, y su estudio generalmente debe basarse en la hidráulica elemental. Sin embargo, su
concepción, requiere imperiosamente, las propiedades hidráulicas y elevaciones de la rasante del
canal, aguas arriba y aguas debajo de la estructura; así como, un perfil del tramo para la
localización de la estructura (VILLÓN, 2000).

1
Con valores del Número de Froude menores a 2,5 el disipador consiste en un simple cuenco sin obras adicionales.

8
CAPÍTULO TRES
DESCRIPCIÓN DE OBRAS
3.1 INTRODUCCIÓN
Las obras de drenaje superficial tienen la función de conducir el escurrimiento superficial,
es decir aquel que se mueve encima del terreno o del camino, y el agua que directamente se
precipita o se almacena en las proximidades de la vía (MONTAÑO, 2003).

El objeto de este capitulo es el detallar en la mejor forma posible, los aspectos generales
de los elementos utilizados para el sistema de drenaje superficial de la vía.

Aunque aparenta ser sencillo el trabajo de descripción propuesto, la recopilación de


información, no lo es, esto debido a la poca accesibilidad a organismos públicos o empresas
privadas y la casi inexistente divulgación de los proyectos donde han sido usadas estructuras
originales; lo que limita la labor a compilar la información existente pero dispersa en los textos.

3.2 DRENAJE LONGITUDINAL


Estos componentes del sistema son elementos muy importantes en el diseño actual, tanto
para obtener un adecuado drenaje como por razones de seguridad, apariencia y mantenimiento
económico de la vía. Su ubicación general es a los bordes de la vía, encargándose de desviar el
agua que baja de los taludes o de la plataforma, llevándola pendiente abajo de la sección.

Estas obras están vinculadas a canales de descenso (caídas o rápidas), toda vez que deben
evacuar el agua alcanzando niveles mas bajos, como ser cunetas, ríos o quebradas. Es importante
estructuralmente, realizar una correcta unión entre la cuneta o contracuneta y los canales de
descenso u obras de disipación, para evitar problemas de socavación.

Cabe indicar, como observación, que es en esta categoría donde se ubican los subdrenajes,
los cuales recogen, conducen y descargan fuera de la vía tanto las aguas subterráneas como
aquellas que se infiltran a través de las juntas de construcción, poros y grietas del pavimento.
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Estas obras primordialmente cumplen una función de preservación, y su inexistencia o


incapacidad se traduce a menudo en un incremento en labores de mantenimiento. Pero, dado lo
extenso del tema y los complejos factores que en el participan, nos limitaremos a presentar el
estudio de la remoción de las aguas superficiales.

3.2.1 CUNETAS
Las cunetas son aquellos canales que se adosan a los lados de la carretera, dispuestas en el
extremo de la berma en forma paralela al eje longitudinal de la vía, en contacto inmediato con el
corte y con una pendiente que permita el escurrimiento de las aguas. Pueden también, construirse
como protección a posibles infiltraciones de aguas acumuladas al pie del talud del terraplén del
lado aguas arriba.

Su principal tarea es concentrar en puntos colectores, las aguas que fluyen por el talud de
corte, sea que estas puedan provenir de precipitaciones pluviales o de aguas subterráneas
emergentes; pero también deben recolectar las aguas pluviales de la capa de rodadura evitando
zonas de inundación que ocasionen problemas de tráfico.

Las cunetas pueden tener diferentes tipos de sección transversal, siendo las mas comunes:
triangulares, rectangulares y trapezoidales (figura 1). Estas formas vienen definidas por la
hidrología de la zona, la longitud del corte, la pendiente del proyecto y el tipo de material.

Figura 1. Secciones típicas en cunetas.


(Fuente: Manual de Caminos Vecinales; Etcharren, 1969)

10
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La sección va revestida de un material impermeable y resistente a la acción del agua


corriente cuando se debe evitar daños en la superficie de la solera y las capas de cimentación. Su
diseño debe cumplir con la capacidad adecuada para captar el gasto de la lluvia de diseño,
tomando en cuenta que puede producirse una precipitación de intensidad imprevista.

3.2.2 ZANJAS DE CORONAMIENTO


Son canales abiertos de longitud mínima proyectados en forma paralela a la corona de los
taludes de corte. Su función consiste en: la captación de aguas que escurren superficialmente por
las laderas desde mayores alturas evitando que lleguen hasta el pie del talud formando cárcavas, y
el congestionamiento de las cunetas y la plataforma por el agua y el material de arrastre (figura 2).

Figura 2. Caso típicos del emplazamiento de contracunetas.


(Fuente: Carretera Cotapata – Santa Bárbara; Obras Integrales, 2003)

Estas estructuras, aunque de pequeña envergadura, deben realizarse cuidadosamente,


dándoles buena impermeabilización y pendiente tal que puedan producir un rápido desalojo del
agua, y que no existan filtraciones que pongan en riesgo la estabilidad de los taludes que protegen.

Pueden conformarse al igual que las cunetas e incluso de forma semicircular, y llevar
revestimiento con el mismo objeto que en ellas, que además satisface los siguientes
requerimientos:

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a. Conservación de paredes contra la erosión.


b. Disminuir el coeficiente de rugosidad.
c. Evitar el crecimiento de plantas acuáticas.
d. Protección de huecos que realizan los animales.
e. Reducir costos de mantenimiento.

Los tipos de recubrimiento usados son varios: hormigón, mortero, mampostería (piedra,
ladrillo, bloques prefabricados), suelo cemento, asfalto, membranas enterradas, concreto asfáltico,
tierra, azolve artificial, tratamiento químico del terreno. Para casos en que el escurrimiento llega
por las laderas naturales, generalmente las aguas pueden encauzarse por medio de simples
depresiones triangulares sin ningún revestimiento.

El delineamiento de la cuneta de coronación debe ser paralelo al propio corte, de esta


manera, el canal se desarrolla con pendiente longitudinal. Si la loma en que se hace el corte es muy
escarpada, el trazo debe ceñirse mas o menos a las curvas de nivel, alejando los extremos de la
cuneta de la carretera, cortando las curvas de nivel a fin de que el canal tenga pendiente apropiada.

3.2.3 BORDILLOS
Son pequeños parapetos conocidos también con el nombre de brocales, que se construyen
en el borde de la corona del terraplén, para impedir que el agua desborde por los taludes
erosionándolos. Al finalizar el terraplén su continuidad se interrumpe y las aguas se canalizan
hacia lavaderos (figura 3).

Figura 3. Bordillos: Tipos comunes y Ubicación.


(Fuente: Memoria Institucional; SNC, 2003)

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Son obras recomendables como drenaje provisional en caminos no pavimentados,


particularmente en zonas arenosas o areno limosas. La construcción se realiza con mezclas de
suelo cemento – o asfalto –, y otras veces con concreto hidráulico. Aunque estas obras son poco
comunes en nuestro medio, la tarea de protección que cumplen justifica su costo.

Como se describe en los párrafos que siguen, existen diversos tipos de bordillos en
relación a la función que cumplen, la cual es importante tanto para la seguridad del tráfico
(evitando que los vehículos invadan zonas adyacentes no destinadas a ellos), como para la
protección y conservación de la vía (captando y dirigiendo las aguas que caen directamente sobre
la calzada de la carretera o que provienen de áreas adyacentes no canalizadas).

Brocales Barrera. Tienen caras con pendientes fuertes y una altura que impide que los
vehículos puedan cruzarlos fácilmente.

Brocales Montables. Son diseñados para dejar pasar los vehículos en caso necesario,
llevando superficies con pendientes suaves en alturas pequeñas y con aristas redondeadas.

Brocales Cunetas. Estos cumplen específicamente la tarea de drenaje, como sustitutos de


las cunetas en puntos en que sea vista su necesidad.

3.3 DRENAJE TRANSVERSAL


Las obras hidráulicas que encauzan y conducen las aguas a través de las vías de
comunicación, para descargarlas y eventualmente restituirlas a los cauces interferidos por la
vialidad, son las que constituyen el drenaje transversal (FRANCESCHI, 1984).

3.3.1 ALCANTARILLAS
Las alcantarillas son estructuras civiles que permiten el cruce de un cauce natural o
conducto abierto por debajo de una vía terrestre o terraplén.

Estos elementos van por lo general acompañados de estructuras adicionales como lo son
los cabezales, cuyo objetivo es brindar anclaje al conducto y resguardar el relleno de la vía
evitando filtraciones que puedan afectar su estabilidad.

Para incrementar la eficacia hidráulica de la obra, puede recurrirse a modificaciones en la


entrada, entre las cuales, las prácticas mas sencillas y económicas están los bordes chaflanados que
inducen la contracción del flujo y la ampliación de la embocadura mediante aletas.

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Aunque existen una gran variedad de alcantarillas estas pueden clasificarse en atención a la
forma del conducto y al material empleado en su fabricación.

3.3.1.1 Conductos de Concreto


Estructuras de hormigón donde la condición de carga a la que va a estar sometida y el área
hidráulica necesaria para servir, son los factores preponderante para optar por su forma o
configuración1 (figura 4). Entre las cuales se tiene:

Circulares. Usadas en situaciones con cargas hidrostáticas y de relleno dentro de los límites
normales, pudiendo ser prefabricados o vaciadas en sitio (secciones especiales).

Herradura. Para casos de rellenos muy pesados y conductos largos.

Tipo Cajón. Adecuadas para actuar bajo condiciones de presión moderada o rellenos bajos,
y en especial, cuando existe suelos de baja capacidad portante o no compresibles. Esta clase de
estructuras disminuyen la posibilidad de asentamientos en la vía y problemas de fundación, debido
a la distribución uniforme de la presión sobre un área mayor. En fundaciones sobre roca, el
espesor de losa de fondo puede reducirse o eliminarse por medio del uso de pequeñas bases.

Figura 4. Tipo de alcantarilla recomendable, según el área hidráulica.


(Fuente: Manual de Caminos Vecinales; Etcharren, 1969)
1
Las alcantarillas de varias celdas (batería) son ventajosas cuando la pendiente del terreno es fuerte, existe un curso
ancho de agua y la altura de relleno está restringida.

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3.3.1.2 Conductos Metálicos


Son estructuras de acero corrugado o chapas de este material, que ofrecen una mayor
resistencia bajo condiciones de carga. En la figura 5 se observan algunos ejemplos prácticos.

Los perfiles generalmente utilizados son los circulares y los abovedados, estos aparecen en
la figura 6, donde se indican sus usos y dimensiones.

La elección del tipo de sección a emplear amerita la consideración de varios factores de


diseño, entre los cuales los mas importantes son:
a. Calibre o Flexión Vertical. Entidad que depende de la altura de cubierta y de la
presencia de apuntalamiento.
b. Profundidad Mínima de Emplazamiento. Medida en función de la forma del barril,
los esfuerzos a que estará sometido y el tipo de paquete estructural de la vía.

Figura 6. Casos prácticos de alcantarillas metálicas.


(Fuente: Carretera La Paz – Yungas; Obras de Arte Menores, 2000)

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Figura 5. Formas y Usos de los conductos de acero corrugado.


(Fuente: Manual de Productos de Acero para Drenaje y Construcción Vial, AISI; 1981)

3.4 OBRAS COMPLEMENTARIAS


Una estructura de drenaje debe reincorporar las aguas de los cauces interferidos por la vía,
sin causar daños al sistema hidrográfico, ni a la vía misma. En el efecto de cumplir esta tarea,
frecuentes son las situaciones donde la rapidez de las aguas resulta excesiva para descargarlas
libremente en los cursos naturales, por lo que se hace preciso prever de dispositivos que reduzcan
las velocidades de flujo disipando la energía cinética disponible.

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También se presentan casos en los que, para poder vencer grandes o pequeños desniveles,
hay que utilizar canales de gran pendiente; obras que en muchos casos deben ir acompañadas de
los disipadores mencionados en el párrafo anterior.

Es común que, las dimensiones y características finales de muchas de estas estructuras, se


ajusten durante la construcción, siguiendo las recomendaciones generales establecidas en el
proyecto (FRANCESCHI, 1984).

3.4.1 OBRAS DE DISIPACIÓN DE ENERGÍA


Los disipadores de energía se construyen para evitar el exceso de energía en la descarga de
aquellos conductos que trabajan exigidos por grandes velocidades. Tales estructuras son de lo mas
diversas, debido a que su diseño y características dependen de numerosos factores.

Simplificando se pueden agrupar en:


a. Disipadores de impacto o por cambio de dirección en el flujo.
b. Disipadores de resalto hidráulico o por desaceleración brusca.

Figura 7. Representación del Disipador de Impacto USBR Basin Tipo VI.


(Fuente: Diseño de Presas Pequeñas; USBR, 1966)

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3.4.1.1 Disipadores de Impacto


Consisten de una cámara de HoAo, entre cuyos muros laterales ingresa el flujo a alta
velocidad interponiéndosele entonces una pared transversal, que provoca primero por impacto y
luego por difusión turbulenta, la disipación de energía requerida. En la figura 7 de la página
anterior, puede verse la representación grafica de una estructura conocida como USBR Basin VI.

Franceschi (1984) hace notar que debe tenerse en cuenta que en zonas donde hay gran
producción de sedimentos, el cajón podría llenarse de lodo y perder su efectividad de no prestarle
un mantenimiento adecuado. Por tanto, recomienda su uso en sitios en los que se pueda
garantizar el mantenimiento o en áreas donde no haya gran producción de sedimentos.

3.4.1.2 Cámaras de Disipación


Son estructuras muy costosas que se colocan al final de canales de gran pendiente o a la
salida de alcantarillas, cuando esto se hace preciso. Los diseños mas empleados son los
desarrollados por el USBR, en especial los denominados del tipo II, III y IV (figura 8).

Figura 8. Esquema de Pozos de Amortiguación USBR, tipos II, III y IV.


(Fuente: Bradley & Peterka (1957) en Hidráulica de Canales; Aguirre, 1966)

Estas cámaras reducen la energía por creación del resalto hidráulico y en algunos casos,
para acortar la longitud de la cámara y estabilizar el efecto, se colocan en el fondo, bloques
deflectores contra los que choca el agua que escurre. Los mas comunes son:
a. Bloques de entrada o caída. Se emplean en la sección final del canal de descarga
próxima al pozo, su función es canalizar el flujo y levantar parte de este
separándolo del fondo.

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b. Pilas disipadoras o deflectores de amortiguación. Se colocan en las secciones


intermedias del piso del tanque con el objetivo principal de disipar la energía por
impacto.
c. Umbral terminal o escalón de salida. Puede ser dentado o de sección sólida, y como
su nombre indica, se ubica al final de la cámara con la finalidad de controlar la
socavación.

3.4.1.3 Disipadores de Enrocado


Este es el método mas útil para disipar la energía en el campo vial, y puede ser el mas
económico si las condiciones de préstamo de material lo permiten. Consiste en un lecho de rocas
sueltas de diámetro variable que depende de la velocidad y profundidad del cauce natural. En la
figura 9 se observa un esquema simplificado de una de estas obras.

Figura 9. Esquema general de un Disipador Simple de Enrocado.


(Fuente: Drenagem Urbana; CETESB, 1986)

3.4.2 OBRAS DE TRANSICIÓN


Son canales abiertos, recubiertos y de fuerte pendiente que permiten salvar desniveles de
terreno, manteniendo el flujo en forma continua, a la par de transformar la energía y reducir la
velocidad de las aguas. Sus función mas común es trasladar el agua hacia quebradas o partes bajas
de cortes y rellenos; o bien, pasar de una planicie a otra.

19
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El criterio general que determina la utilización de este tipo de estructura es:


a. Si el desnivel se presenta en una longitud horizontal muy corta se tiene una caída.
b. Si la distancia horizontal tiene cierta importancia comparada con el desnivel,
resulta una rápida para la cual las formas constructivas mas frecuentes se
describen a continuación.

3.4.2.1 Rápidas con Disipación Propia


Rápida con Rugosidad Artificial
Las altas velocidades en canales de gran pendiente son generalmente inadmisibles pues
causan destrucción del revestimiento o requieren de costosas obras de regulación al pie del canal.
A causa de ello, se construye canales introduciendo salientes de formas geométricas definidas, las
cuales causan pérdidas locales equivalentes a la rugosidad, disminuyendo la velocidad.
Generalmente, van colocados en el fondo del canal, aunque algunas veces se hace necesario
colocarlos a lo largo de los muros laterales (figura 10).

Cuando la distancia entre los elementos de rugosidad es muy grande, existe el problema de
fuertes salpicaduras en cada impacto. Si por el contrario la distancia es muy pequeña, se forma un
colchón de agua que hace improductivas las rugosidades, no produciéndose la desaceleración.

Figura 10. Rápida con rugosidad artificial y Croquis tipo.


(Fuente: Adaptado de Design of Small Canal Structures; USBR, 1978)

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Rápida Tipo Escalera


Consiste en una serie de cajones colocados en forma de escalera, donde, en cada uno de
ellos, la disipación de energía se realiza por presencia de resalto hidráulico. La ventaja de este tipo
de rápida es que el agua no sufre aceleración como en una rápida convencional y su
funcionamiento no presenta problemas aun para caudales muy por debajo del correspondiente al
de diseño.

Como se puede apreciar en la figura 11, es posible introducir variantes según la naturaleza
del proyecto; entre ellas:
a. Supresión del vertedero frontal. Al desaparecer el cajón, la estructura se transforma
en una escalera simple, donde el agua tiende a acelerarse y saltar sobre los
peldaños. Para evitar los efectos negativos posibles, la longitud del escalón debe
extenderse, lo que hace que se utilice solo para pequeñas pendientes y su
funcionamiento óptimo sea solo para el caudal de diseño.
b. Aberturas de fondo en los tabiques al final del cajón. Así, el agua pasa por encima, y
debajo, por el orificio. Esta modificación tiene la ventaja de reducir la carga sobre
la cresta del vertedero y contribuir a disminuir la energía con el posible choque
de los dos chorros. Sin embargo, el perjuicio es en costo, porque la resistencia de
la pared del vertedero decrece, teniendo que construirse de HoAo.

Figura 11. Rápidas Tipo Escalera.


(Fuente: Diseño Final Carretera Achacachi – Sorata; CONSA SRL., 2000)

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3.4.2.2 Rápidas con Disipación al Pie


Son canales abiertos o conductos cerrados de superficie con rugosidad natural y
generalmente de mayor longitud que las anteriores dos estructuras. La mayor parte de las veces,
los efectos debido a la gran velocidad con la que el agua llega al pie de la rápida, son perjudiciales
para el terreno, haciéndose preciso la construcción de obras de disipación en dicho sector.

Este tipo de obras constan de cuatro partes:


a. Transición entre el conducto de aproximación y la rápida. Debe ser gradual y permitir
que el flujo de ingreso hacia la rápida sea simétrico respecto del eje, para evitar
salpicaduras, oleaje o salto de agua fuera del cauce.
b. Conducto de gran pendiente. La pendiente longitudinal es equivalente al talud
natural del terreno. La hidráulica se presenta como en canales de flujo variado.
Para evitar el peligro de que la lámina de agua se separe del fondo, se hace
necesario proyectar la transición de entrada o cualquier tipo de cambio en
vertical, con fondo parabólico. También se pueden colocar tubos de aireación en
la superficie de la rápida.
c. Estructura de disipación. Con ella se puede alcanzar aguas abajo, un régimen
estable de menor poder erosivo, donde la disipación se efectúa por impacto,
resalto, caída o con un enrocado.
d. Transición al canal de descarga. Puede proveerse de una expansión gradual con
aleros para impedir al percolación y evitar la degradación del relleno por la acción
retroactiva del flujo.

En los casos en que el agua deba ser vertida en una quebrada y las condiciones de suelo lo
permiten, con objeto de reducir los costos de la obra de disipación, se pude construir una obra en
forma de trampolín a la salida de la rápida, alejando el chorro de descarga de las proximidades de
la obra, evitando sea lavado el material que sirve de fundación a la estructura.

3.4.2.3 Caída Tipo Escalón


Estos elementos permiten llevar el agua a través de los desniveles del terreno, siendo sus
ejemplos mas típicos, las torrenteras o serie de caídas. La disipación de energía se logra por resalto
hidráulico y formación de una piscina colocando un pequeño murete de salida. Si se desea evitar la
materia de arrastre que lleva el agua, se puede introducir un enrejado.

22
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

La superficie de impacto debe ser cuidadosamente calculada para evitar deterioros y


erosiones. Sin embargo, las mas de las veces, la longitud de la huella de cada escalón no es la
suficiente como para absorber la energía adicional adquirida en su correspondiente contrahuella, y
por lo general, se presentan problemas al excederse con demasiada frecuencia su capacidad.

3.4.2.4 Caída con Cambio de Dirección


Son obras muy útiles para vencer pequeños desniveles en el eje longitudinal de una canal y
lograr cambios de dirección en régimen supercrítico, con una pérdida de carga apreciable por
medio de impacto, resalto hidráulico y turbulencia.

Conductos Cerrados. Se utilizan principalmente en conductos subterráneos, como por


ejemplo, los colectores de sumideros o de alcantarillado sanitario.

Conductos Abiertos. Aplicables, como su nombre manifiesta, al caso en que el agua que
fluye por canales abiertos.

Figura 12. Dibujos Esquema de Tipos de Caídas.


(Fuente: Carretera Cotapata - Santa Barbara, Obras Integrales, 2003)

23
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

3.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


[1] AISI (1981) – “Manual de Productos de Acero para Drenaje y Construcción Vial”; 2ª ed.,
ARMCO Inc. International Division: Middletown, Ohio, USA.
[2] BOLINAGA, et al. (1979) – “Drenaje Urbano”; Instituto Nacional de Obras Sanitarias:
Caracas, Venezuela.
[3] CARCIENTE, J., GARCÍA, G. & SERRANO; Z. (1977) – “Drenaje de Carreteras: Manual de
Estructuras Típicas”; Ediciones Vega SRL.: Caracas, Venezuela.
[4] ETCHARREN, R. (1969) – “Manual de Caminos Vecinales”; Asociación Mexicana de
Caminos & Representaciones y Servicios de Ingeniería S.A.: D.F., Mexico.
[5] FRANCESCHI, L. (1984) – “Drenaje Vial”; Fundación Juan José Aguerrevere & Fondo
Editorial Colegio de Ingenieros de Venezuela: Caracas, Venezuela.
[6] MORILLA, I. (1979) – “Diccionario de Ingeniería de Caminos”; Editorial Pirámide S.A.:
Madrid, España.
[7] SAMPAIO, P. (1978) – “Engenharia de Drenagem Superficial”; Compañía de Tecnología y
Saneamiento Ambiental: Sao Paulo, Brasil.
[8] SNC (1990) – “Manual y Normas para el Diseño Geométrico de Carreteras”; 2ª ed.,
Departamento de Estudios y Diseños, Servicio Nacional de Caminos: La Paz, Bolivia.

24
CAPÍTULO CUATRO
DISEÑO HIDROLÓGICO
4.1 INTRODUCCIÓN
Chow, Maidment y Mays (1994) describen al diseño hidrológico como el proceso de
evaluación del impacto de los eventos hidrológicos en un sistema de recursos hidráulicos, y de
escogencia de valores para las variables importantes del sistema, de manera que la simulación de
este se comporte adecuadamente.

El dato mas importante al realizar el proyecto de una obra de arte para drenaje en general,
y para drenaje de carreteras en particular, es el caudal de diseño; puesto que en base a él, se definen
muchos otros factores como las velocidades y áreas de escurrimiento, dimensiones y en algunos
casos el método de construcción de la obra (MONROY, 1982).

Pese a la gran importancia que reviste el cálculo de dicha descarga, la investigación local en
este campo esta muy limitada por la gran variedad de elementos y la aleatoriedad presente en el
muestreo de datos. Dando cuenta de ello, el análisis de frecuencia de las precipitaciones, se realiza
en el entendido de que la determinación de los caudales de crecida se efectúa mediante el método
racional, practico para cuencas menores que son la generalidad de la vía, aunque existirán casos,
como se vera mas adelante, donde serán necesarios estudios hidrológicos especiales.

Como el estimar un valor exacto o un número grande de cifras significativas seria inútil,
los métodos reseñados a continuación tratan de llegar a una máxima aproximación o, por lo
menos, estar del lado de la seguridad.

Los conceptos y componentes de que se sirve un estudio hidrológico para cuantificar el


caudal de diseño presentan un orden en el que deben ser evaluados. Este paradigma es el que se
ha adoptado en el presente trabajo, siendo:
Características de la cuenca.
Periodo de Retorno (Anexo B).
Precipitación.
Escurrimiento.
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

4.2 CUENCA HIDROGRÁFICA


Cuenca es una zona de la superficie terrestre donde, si fuese impermeable, toda
precipitación sobre ella tiende a ser drenada por el sistema de corrientes hacia un mismo punto de
salida (VIESSMAN, HARBAUGH & KNAPP, 1972).

Al efectuar un estudio de la escorrentía superficial en una cuenca, se necesita hacer el


análisis de las características físicas de ella y los conceptos que de estas se derivan, ya que
condicionan el hidrograma que se genera cuando se produce una precipitación. A esto se debe la
importancia del presente apartado.

Para estimar las características fisiográficas se requieren planos topográficos de escala


adecuada, los valores que se anotan en la tabla 1, son los recomendados.

Cuando no se dispone de cartas geográficas con suficiente precisión o detalle, deberá


levantarse la cuenca por los diferentes métodos topográficos disponibles.
Tabla 1. Escalas recomendadas para interpretación de planos.
(Fuente: Elaboración propia)

Area km2 Escala


1 1 : 5000
100 1 : 10000
1000 1 : 25000
5000 1 : 50000

4.2.1 CARACTERÍSTICAS FÍSICAS


Las características físicas se clasifican en dos grupos, las que controlan el volumen de
escurrimiento, tales como el área y el tipo de suelo; y las que condicionan la velocidad de
respuesta, como son el relieve, la pendiente, distribución hidrográfica, etc.

4.2.1.1 Área
El área es la superficie de la proyección horizontal de la zona delimitada por la línea
divisoria de aguas, el extremo paralelo al eje de la carretera en estudio y el lugar exacto de la obra.

El borde de la cuenca se define por los puntos topográficos que al recibir precipitación
vierten a la hoya considerada, estableciendo así, la línea lindante con las cuencas adyacentes.

27
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Es aconsejable localizar en primer lugar los puntos mas altos y posteriormente dibujar el
contorno sabiendo que la escorrentía es siempre perpendicular a las curvas de nivel. Existen
lugares donde la divisoria topográfica o superficial no corresponde con la divisoria real de las
aguas, debido a la influencia de la estructura geológica o subterránea. Donde se presenten casos de
no coincidencia, la delimitación se define en base al sentido del flujo de aguas superficiales y
subterráneas tal como se presenta en la figura 13 (JIMENEZ, 1992).

Figura 13. Cuenca topográfica o superficial y Cuenca geológica o de aguas subterráneas.


(Fuente: Hidrología Básica I; Jiménez, 1992)

Si bien es difícil establecer límites exactos en la clasificación por tamaño de la cuenca, para
propósitos prácticos podemos considerar los valores de la tabla 2.
Tabla 2. Superficie referencial para definir el tamaño de la cuenca.
(Fuente: Secretaria de Recursos Hidráulicos de México, 1983)

Tamaño Superficie km2


Pequeña < 150
Mediana 150 a 5000
Grande > 5000

28
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

4.2.1.2 Forma
La superficie, como ya se ha indicado, es la característica fundamental de una cuenca, pero
a igualdad de área existen diferencias esenciales entre hoyas por su forma misma. Se han
propuesto variedad de índices para determinar la grafía de la cuenca, los principales son:

Factor de Forma. Es la relación entre el ancho promedio y la longitud de la cuenca, medida


desde el punto mas elevado y alejado, hasta la sección de salida.

B
kf = (4.1)
L2
Si k f > 1 , la cuenca tiene forma achatada y cauce principal corto, con tendencia a

formar grandes crecidas.

Coeficiente de Compacidad o de Gravelius. Compara la forma de la cuenca con la de una


circunferencia, cuyo círculo inscrito tiene área igual a la superficie de la hoya; se define por la
razón entre el perímetro de la cuenca (longitud del parteaguas) y el perímetro de dicha
circunferencia.

Pp
k c = 0,282 ⋅ 1 (4.2)
A2
Si k c ≅ 1 , la cuenca tiene tendencia a concentrar grandes volúmenes de escurrimiento.

4.2.1.3 Relieve
Esta característica controla en buena parte el comportamiento de la cuenca y el cálculo de
caudales de dimensionamiento de las estructuras de drenaje.

Cuanto mayor sean los desniveles habrá también un incremento directo de la magnitud del
caudal pico debido a la reducción del tiempo que le lleva al agua concentrarse en los lechos que
constituyen la red de drenaje fluvial.
Pendiente de la Cuenca
Es el valor representativo del gradiente promedio de la cuenca. Para su cálculo se puede
aplicar una de las metodologías siguientes:

29
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Método de las Cuadrículas. Es el mas completo de los métodos utilizados para obtener la
pendiente de la cuenca. Consiste en determinar la distribución porcentual de las inclinaciones del
terreno por medio de una muestra estadística de las pendientes normales a las curvas de nivel en
un número grande de puntos dentro de la hoya.

Figura 14. Pendiente media de la cuenca, Método de las cuadriculas.


(Fuente: Hidrología en la Ingeniería; Monsalve, 1999)

El procedimiento de cálculo esquematizado en la figura 14, se describe a continuación:


1. Sobre el área delimitada en un plano de curvas de nivel, delinear una
cuadricula con espaciamiento adecuado, según el número de puntos que se
quiera definir (cincuenta como mínimo). Cada intersección de la cuadricula
define un punto del terreno con pendiente determinada.
2. Dibujar la línea de nivel correspondiente a dicho punto, por medio de una
interpolación entre las líneas de nivel inmediatas, inferior y superior.
3. Trazar una tangente a la línea de nivel en ese punto.
4. Levantar la perpendicular a la línea tangente.

30
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

5. En la línea perpendicular del paso anterior, trazar el perfil del terreno (dicho
perfil define la pendiente del punto en consideración).
6. Cada valor S i de la pendiente en todos los puntos definidos por la cuadrícula,
se clasifica por intervalos de clase. El número de intervalos esta en relación
con la cantidad de puntos obtenidos, pero en general no menor a un valor
comprendido entre 5 y 10. Según la ley de Sturges, el número de intervalos K
de una muestra de n datos es:
K = 1 + 3,3 ⋅ log(n) (4.3)

y el tamaño m de los intervalos vienen dados por:


S máx − S mín
m= (4.4)
K
7. Se acostumbra presentar una curva de distribución que tiene como ordenadas
en escala logarítmica las pendientes y en abcisas las frecuencias acumuladas en
escala aritmética.

Curva Hipsométrica. Representación grafica de la variación de alturas de la cuenca,


tomándose los valores en porcentaje acumulado de área que esta por debajo de una determinada
altura, que inicialmente será la del punto mas bajo.

De los dos métodos anteriores se extraen los siguientes valores significativos:

Elevación media, que se establece por la ecuación: Em = ∑A ; donde: a es el


e⋅a
a.
factor de ponderación que corresponde al área entre curvas de nivel para la curva
hipsométrica o el numero de ocurrencias observadas en el método de las
cuadriculas, y e es la elevación media entre curvas de nivel consecutivas o el
valor medio del intervalo.
b. Elevación mediana, determina la cota de la curva de nivel que divide el 50% del
área total.
Pendiente del Cauce Principal1
Es el mas alto indicador del grado de respuesta de la cuenca, y puede establecerse por uno
de los métodos siguientes:

1
El cauce principal es único en la hoya y es aquel que cruza la sección de salida.

31
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Pendiente Media. Cociente del desnivel entre extremos del cauce y su longitud respectiva
medida en planta (aplicable en ríos cortos y con poca variación altitudinal, donde el perfil de la
corriente casi coincide con la recta que une los puntos extremos).

Pendiente Global o Ponderada. Corresponde a la pendiente de la línea que apoyándose en el


extremo aguas debajo de la corriente, compensa las áreas por encima y por debajo que forma el
perfil longitudinal respecto de ella misma2. Villela & Mattos (1975) proponen una forma sencilla
de calculo, igualando las áreas comprendidas entre el eje de abscisas y la curva del perfil, y la línea
de pendiente respectivamente.

Figura 15. Factor de Reducción Áreal.


(Fuente: Flood Studies Report No. 35; Inst. of Hidrology of the Natural Environment Research Council, 1975)

4.2.2 TIEMPO DE CONCENTRACIÓN

Denotado por tc , es el lapso bajo precipitación constante, que tarda el agua en ir desde el
punto mas distante – hidráulicamente definido dentro la cuenca – hasta el punto de control.

Si existen datos Q = f (t ) medidos en la cuenca, el tiempo de concentración se determina


como aquel que transcurre desde el final del hietograma de precipitación de exceso hasta el final
del escurrimiento directo3.

2
Se reduce así, la desviación existente entre el perfil del río y la línea recta adoptada por el primer método.
3
Esta definición aparece reseñada con mucha frecuencia en la literatura.

32
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Este parámetro naturalmente depende, entre otras variables, de la longitud máxima que
debe recorrer el agua hasta la salida de la cuenca y de la velocidad promedio que adquiere dentro
de la misma; que a su vez varía en función de la pendiente del terreno y la rugosidad de la
superficie de los cauces.

En drenaje vial no es recomendable considerar valores del tiempo de concentración


menores a 5 min (PIZARRO, 1993).

Diversos son los autores y los procedimientos de calculo utilizados para establecer una
mejor relación, pero entre si tienen grandes diferencias en los resultados. Sin embargo las
formulas empíricas dan valores mas reales y con mejor ajuste a los datos experimentales.

Aunque hay una gran variedad, su uso debe estar restringido en función de los límites y
condicionantes de la obtención de dichas fórmulas, las principales se anotan en la tabla 3.
Tabla 3. Fórmulas para el Cálculo del Tiempo de Concentración.
(Fuente: Elaboración propia)
Autor Ecuación t c min Unidades / Descripción Observaciones

t c = 0 ,0078 k 0 , 77
L m longit ud del cauce principal Cuencas pequeñas
Kirp ich
k = 3, 28 ⋅ L 1 2 m pendient e del cauce
S S m
L m longit ud del cauce principal
L
M OPU
t c = 0 ,3 ⋅ ( 0 , 25
) 0 , 76 m pendient e del cauce
S S m
alt ura media descont ando la cot a de origen 2
Áreas m enores a 10 km
4 A 2 + 1,5 L
1
H m de la cuenca (punt o de salida)
Giandutti
tc = 1
área de la cuenca
0,8 H 2 A km 2

L m longit ud del cauce principal L = 1, 27 A 0 , 6 km

1000
0 , 0287 ⋅ L0 , 8 ⋅ ( − 9 ) 1, 67 A ha área de la cuenca
SCS tc = CN
1
S 2
S % pendient e m edia de la cuenca

CN núm ero de curva del SCS

California Highway L km longit ud del cauce principal


L3 0.385
&
t c = 0,95 ⋅ ( ) desnivel m áximo de la cuenca
Public Works H H m

L m longit ud del cauce principal

t c2 ,14 = 23 ⋅η ⋅ L ⋅ S
1
Hathaway 2
S m pendient e del cauce
m
η coeficient e de rugosidad de Manning

L km longit ud m áxima de la cuenca

A área de la cuenca
L A 2 15 ha
Bransby Williams t c = 10,3 ⋅( )
D S D km diámet ro de circunferencia de area igual

S % pendient e m edia de la cuenca

33
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

4.3 PRECIPITACIÓN
4.3.1 ASPECTOS GENERALES
La precipitación es el término referente a toda forma de humedad que emanada de la
atmósfera cae y se deposita en la superficie terrestre.

Para que la precipitación se produzca se requiere que una masa de aire húmedo se eleve y
se enfríe por debajo del punto de saturación, formando gotas hasta adquirir su volumen de caída.
En atención al mecanismo de ascenso de la masa de aire húmedo existen tres tipos de
precipitación, las cuales son: convectivas, orográficas y ciclónicas o de frentes.

4.3.1.1 Medición de la Precipitación


La medición de la precipitación es esencial dentro de cualquier estudio hidrológico, puesto
que al cuantificar los recursos hídricos se constituye en la principal entrada de agua en el sistema.

Dicha medida se efectúa por medio de instrumentos, pluviómetros o pluviógrafos, que en


respectivamente, expresan la altura de lámina de agua caída en un periodo de tiempo dado, o bien,
de forma gráfica, la variación continua de la cantidad de lluvia acumulada en el tiempo. Esta
última medida necesita transformarse a una curva masa4, que a su vez, al ser dividida en intervalos
iguales de tiempo se convierte en un histograma.

Para elaborar proyectos, particularmente los hidráulicos, el proyectista requiere efectuar un


balance hídrico de la región, y por lo cual, además de los datos de precipitación y/o caudal,
requiere de otros parámetros meteorológicos tales como: evaporación, temperatura, vientos, etc.

Toda esta información básica es recopilada por el SENAMHI, institución encargada de


administrar la red de medición a nivel nacional, la cual, para los fines propuestos en el presente
trabajo provee datos de precipitación en dos categorías:
i. Informe Mensual de Datos Pluviométricos y/o Pluviográficos.
ii. Planilla de Precipitación Máxima Diaria o de 24 horas.

4
Distribución en el tiempo de la precipitación acumulada.

34
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

4.3.2 ANÁLISIS DE DATOS DE PRECIPITACIÓN PLUVIAL


Es frecuente que existan cambios de ubicación de los equipos, en su instrumentación, o
bien, en los procedimientos de observación; los cuales no son anotados ni publicados con los
datos de precipitación. Por ello, es muy recomendable realizar un evaluación del registro que
permita contrastar la información para detectar errores sistemáticos (MARTÍNEZ, 1994).

El estudio del comportamiento de la muestra comienza con la revisión de los datos en


relación a tres aspectos básicos, que según el orden de aplicación son: Inconsistencia de la
información, Ausencia de datos, Extensión del registro.

Por otro lado, en una cuenca suficientemente extensa, pueden existir datos de varias
estaciones pluviométricas, surgiendo el problema de evaluar la precipitación media o valor
representativo sobre el área de estudio, para ello, la práctica hidrológica plantea tres métodos de
cálculo: Media Aritmética de Precipitaciones, Polígonos de Thiessen y el de Isoyetas.

Los criterios y metodología usada para cada análisis no son detallados en este manual,
pero pueden ser hallados en la bibliografía especializada sobre temas hidrológicos.

4.3.2.1 Correcciones al Valor Representativo


Se deben realizar dos correcciones al valor representativo de la lluvia máxima diaria de
determinado periodo de retorno adoptado para la cuenca, para así adecuarlo lo mas posible al
valor real bajo las condiciones existentes. Tales correcciones son:

Corrección por intervalo fijo de observación. El valor representativo adoptado para la cuenca
deberá incrementarse en un 13%, puesto que los registros de lluvias máximas diarias
corresponden a medidas que fueron observadas con intervalos de 24 horas, no de duración de 24
horas; entonces, con tal corrección el valor se convierte en la lluvia máxima de 24 horas de
duración para un determinado periodo de retorno.

Reducción por Magnitud de cuenca. Los valores adquiridos de una estación pluviométrica

son puntuales y se consideran representativos de solo los 25 km2 circundantes, por ello, deben
ser reducidos al pretender abarcar un área mayor. Las figuras 15 y 16 muestran los criterios
utilizados por distintas entidades a nivel mundial.

35
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 16. Índice de Reducción Áreal.


(Fuente: Soil Conservation Service, 1963)

4.3.3 PROCESAMIENTO DE EVENTOS


El objetivo del procesamiento de eventos hidrológicos es conseguir la relación IDF
(intensidad-duración-frecuencia). Las curvas IDF sirven para determinar valores máximos
probables en cuencas pequeñas con record de información bajos. Para el caso, de cuencas
mayores donde se disponen de puestos de medición, es posible, conjuntamente con estas
fórmulas, usar también otros métodos estadísticos.

4.3.3.1 Lluvias Máximas Diarias


La metodología para cuantificar lluvias máximas de 24 horas para diversos periodos de
retorno a partir de los registros disponibles de lluvias máximas diarias debe seguir el diagrama de
la figura 17. Los conceptos de series estadísticas y de extrapolación o interpolación, según sea el
caso, están descritos en el Anexo B.

Una vez obtenida h( 24 ,T ) , debe transformarse a valores de lluvias de duración menor h( t ,T ) .

Para esto, se sugiere en la tabla 4, los cocientes adoptados por Daniel Campos (1978) en su texto
“Procesos del Ciclo Hidrológico”, como también se resume el criterio aplicado por Alberto
Benítez (2000) en su libro “Criterios Hidrológicos aplicados a la Ingeniería Vial”.

36
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 17. Secuencia del Análisis Estadístico de Precipitaciones Máximas Diarias.


(Fuente: Adecuado de Campos, D., 1982)

Para un periodo de retorno T especificado, la altura máxima de precipitación pluvial en


función de la duración d , se comporta adecuadamente según la relación:

hd ,T = a ⋅ d b (4.5)

donde:
a ,b parámetros de ajuste
Tomando logaritmos a ambos miembros en la ecuación se tiene:

log(hd ,T ) = log(a ⋅ d b ) (4.6)

De la ecuación (4.5) deducimos:

hd ,T
a= precipitaciones de duración d (4.7)
db
h
a = 24,Tb precipitaciones de duración 24 horas (4.8)
(24)

Si se reemplaza y opera en (4.6), obtenemos la expresión:

d b
hd ,T = h24,T ⋅ ( ) (4.9)
24

37
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Seguidamente, los valores de altura de precipitación se convierten en intensidades de


lluvia, dividiendo por sus respectivas duraciones. Luego, se debe aplicar técnicas de regresión para
establecer las curvas.

Deben validarse los modelos obtenidos, tanto desde el punto de vista estadístico
(coeficiente de correlación, error típico de estimación, prueba t, etc.), como del hidrológico
(comparación de valores observados con los calculados o predichos).
Tabla 4. Valores concluidos para las relaciones a la lluvia de duración 24 hrs.
(Fuente: Procesos del Ciclo Hidrológico; Campos, 1978)
Duración horas Duración días
1 2 3 4 5 6 8 12 18 24 2 3 4 5 6 7
0.30 0.39 0.46 0.52 0.57 0.61 0.68 0.80 0.91 1.00 1.32 1.63 1.85 2.05 2.22 2.38

4.3.3.2 Tormentas
Una tormenta es el conjunto de lluvias que obedecen a una misma perturbación
meteorológica de características bien definidas. Este evento puede durar desde unos pocos
minutos hasta varias horas, abarcando tanto zonas pequeñas como extensas.

El estudio estadístico de la distribución de estos sucesos en un sitio, es similar al efectuado


con las lluvias diarias máximas anuales (figura 16), salvo dos aspectos:
i. Siempre se trabaja con series de excedencias anuales.
ii. Una de las dos variables, altura y duración, debe considerarse constante para
definir estadísticamente la otra.

Para las distintas regiones del país – en su mayoría pequeñas –, pocos son los trabajos que
presentan curvas IDF estándar, por lo tanto, hay que determinar estas relaciones. El
procedimiento utilizado para su obtención, es el siguiente:
1. Se obtiene la distribución en el tiempo de la precipitación acumulada (curva
masa) para cada tormenta registrada en la banda pluviográfica.
2. Definir las duraciones que se desean analizar, que generalmente son las
siguientes: 5, 10, 15, 20, 30, 45, 60, 80, 100, 120 minutos.
3. Calcular los incrementos máximos de altura de lluvia desplazando
sucesivamente en el tiempo de la curva masa el origen de cada duración.

38
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

4. Para cada duración, integrar la serie estadística con los grupos de valores
extraídos de la interpretación de los pluviogramas.
5. Convertir los valores de altura de precipitación en intensidad de lluvia.
6. Determinar el modelo de distribución de probabilidades que mejor describa
cada una de las series de datos, eligiendo también el método para la
estimación de sus parámetros. Los modelos de mayor aceptación y mediante
los cuales se efectúa normalmente el análisis son:
a. Gumbel (Valor Extremo tipo I) aplicado en el Flood Studies Report de
Inglaterra.
b. Log-Pearson (tipo III) bajo recomendación del U.S. Water Resources
Council.
7. Estimar i( d ,T ) usando la distribución de probabilidades seleccionada. Estos

resultados conforman la nube de puntos que se trazan en papel logarítmico.


9. En este punto, si los datos se agrupan en trazas ligeramente curvas, se
introduce una corrección añadiendo un valor constante b a la duración, de
manera tal que las curvas del paso anterior se conviertan en líneas rectas. Si la
tendencia de agrupación es en torno a líneas rectas, el valor de b puede
tomarse como cero. Dicho procedimiento es elaborado para cada periodo de
retorno por medio del método de ensayo y error. De forma general:

b = ∑i =1 (bi k )
k
(4.10)

donde:
k número de periodos de retorno considerados
10. Relacionar simultáneamente las tres variables por medio de la expresión:
a
i= ⋅T n 5 (4.11)
(d + b) m

donde:
i intensidad de la tormenta
d duración de la tormenta
T periodo de retorno
a, b, m, n parámetros de ajuste

5
BERNARD (1932).

39
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Para determinar la ecuación se debe aplicar un análisis de correlación lineal


múltiple a la transformación algebraica de forma:
y = a0 + a1 ⋅ x1 + a2 ⋅ x2 6 (4.12)

donde:
y = log i (4.13)

ao = log a (4.14)

a1 = n (4.15)

x1 = log T (4.16)

a2 = −m (4.17)

x2 = log(d + b) (4.18)

El ajuste de correlación lineal múltiple de una serie de tres tipos de datos, se


obtiene por resolución del sistema:
Σy = Nao + a1 ⋅ Σx1 + a2 ⋅ Σx2 (4.19)

Σ( x1 y ) = ao ⋅ Σx1 + a1 ⋅ Σx12 + a2 ⋅ Σ( x1 x2 ) (4.20)

Σ( x2 y ) = ao ⋅ Σx2 + a1 ⋅ Σ( x1 x2 ) + a2 ⋅ Σ( x22 ) (4.21)

donde:
N número total de eventos del registro
ao , a1 , a2 variables del sistema
x1 , x2 , y coeficientes obtenidos a partir del registro

4.3.4 PRECIPITACIÓN DE DISEÑO


Como se ha mencionado, uno de los primeros pasos que se debe seguir en el proceso de
diseño hidrológico es la determinación del evento o patrón temporal de precipitación a utilizarse
como dato de entrada del sistema hidrológico.

Para la determinación de este suceso, puede tomarse como referencia el trabajo del Ing.
Franz Monroy (1978), en el cual se ha zonificado el territorio nacional y establecido para cada
región, las correspondientes ecuaciones de probabilidad pluviométrica.

4.3.4.1 Regionalización de la Precipitación


El citado trabajo dio como resultado las zonas y subzonas de distribución pluviométrica
delineadas como se muestran en la figura 18.

6
Ecuación de la familia de líneas rectas de pendiente a2, ordenada al origen en ao y espaciamiento a1.

40
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

4.3.4.2 Ecuaciones de Probabilidad Pluviométrica

Estas ecuaciones relacionan la precipitación máxima htT en mm , de una lluvia de duración


t en hr , que corresponde al tiempo de retorno T , a través de la expresión:

htT = et ⋅ (1 + c ⋅ log T ) (4.22)

et = a ⋅ t b
(4.23)

donde:
a constante característica de la región
b parámetro IDF para una tormenta
c coeficiente de dispersión de la zona
et mm valor de la precipitación media

Los valores de a y b se determinan empleando datos de precipitación máxima para


diferentes intervalos de tiempos de duración leídos en registros pluviográficos (tabla 5). En las
sub-zonas cuyas estaciones carecen de estas lecturas, las constantes se obtuvieron en base a
experiencias de otros países.
Tabla 5. Ecuaciones de probabilidad pluviométrica para distintas regiones de Bolivia.

Zona Sub Zona Ecuación htT


I A 17 ,18 ⋅ t 0 , 312 ⋅ (1 + 0,63 ⋅ log T )
B 37 ,78 ⋅ t 0 , 326 ⋅ (1 + 0,63 ⋅ log T )
C 46,52 ⋅ t 0 , 315 ⋅ (1 + 0,63 ⋅ log T )
D 31,95 ⋅ t 0 , 306 ⋅ (1 + 0,63 ⋅ log T )
II A 14,39 ⋅ t 0 ,198 ⋅ (1 + 0,58 ⋅ log T )
B 17 ,62 ⋅ t 0 , 238 ⋅ (1 + 0,58 ⋅ log T )
C 25,93 ⋅ t 0 , 304 ⋅ (1 + 0,58 ⋅ log T )
D 38,82 ⋅ t 0 , 314 ⋅ (1 + 0,58 ⋅ log T )
E 23,18 ⋅ t 0 , 257 ⋅ (1 + 0,58 ⋅ log T )
F 28,15 ⋅ t 0 , 286 ⋅ (1 + 0,58 ⋅ log T )
III 38,39 ⋅ t 0 , 254 ⋅ (1 + 0,67 ⋅ log T )
IV 13,71 ⋅ t 0 ,151 ⋅ (1 + 0,99 ⋅ log T )

Con la ecuación (4.24) se puede transformar el valor de precipitación para un tiempo


determinado en un otro evento de mayor o menor periodo de duración, considerando para
valores intermedios una variación lineal.

Pn n 1
=( )3 (4.24)
P24 24

41
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 18. Distribución Pluviométrica a nivel Bolivia.


(Fuente: Gentileza del Ing. MSc. Franz Monroy, 1978)

42
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4.4 ESCURRIMIENTO SUPERFICIAL


4.4.1 GENERALIDADES
Se define escurrimiento, como el agua proveniente de la precipitación que circula sobre o
bajo la superficie terrestre para llegar a una corriente y finalmente ser drenada hasta la salida de la
cuenca (APARICIO, 1989). Muchas veces se menciona como: gasto del cauce, descarga, rendimiento
o aportación liquida de la cuenca, y normalmente se expresa en unidades: m3 seg , m3 seg km2

(gasto unitario), o mm seg (tirante de agua equivalente sobre toda la superficie de la cuenca).

La cantidad medida de precipitación pluvial en una zona puede separarse en dos partes
principales: una que escurre por la superficie del terreno, que en ingeniería se entiende como
escorrentía propiamente dicha y recibe el nombre de escurrimiento superficial o caudal de lluvia
excedente, y otra parte, que penetra en el terreno debido a la permeabilidad (infiltración). Esta a su
vez puede: formar parte de la humedad del suelo para mas tarde evaporarse, llegar a una corriente
subterránea creando nivel freático con ella (escurrimiento subterráneo), o bien, fluir por lo general
lentamente y en menor cantidad por un estrato de suelo permeable hacia los sistemas de drenaje o
cortes de terreno (escurrimiento subsuperficial o interflujo).

4.4.1.1 Hidrograma de Caudal


Hidrograma de Caudal es la representación de la variación de la tasa de flujo en función
del tiempo en un lugar dado del cauce (CHOW, 1959).

Existen dos tipos de hidrogramas: anuales y de tormenta, este último es el que merece
mayor consideración dentro del ámbito del drenaje vial debido a que la variación de escurrimiento
se origina con una lluvia de gran intensidad y de duración limitada, donde el aporte total del
caudal se debe a la escorrentía superficial directa y el caudal base (figura 19).

La forma del hidrograma producido por una tormenta en particular, varia no solo de una
cuenca a otra, sino también de un evento a otro.

4.4.1.2 Caudal de Avenida


Se denomina crecida o caudal de avenida a una descarga extraordinaria excesivamente alta
en una sección del cauce. Como este es un evento no habitual, esta íntimamente ligado a su
frecuencia en el tiempo y al concepto de daños a personas o bienes.

43
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Los estudios realizados con datos históricos confirman que las avenidas son fenómenos
aleatorios con ciclos básicamente anuales y provienen de una de las causas que se nombran a
continuación o de una combinación de ellas:
a. Precipitación o tormenta máxima probable.
b. Por efecto de deshielos en zonas de alta montaña.
c. Imprevistos, ej. deterioro o falla de obras aguas arriba.

Figura 19. Esquema de un Hidrograma de Caudal.


(Fuente: Elaboración propia)

4.4.2 CAUDAL MÁXIMO DE DISEÑO


El caudal máximo de diseño es la magnitud máxima de caudal que se adopta para el proyecto
de una estructura hidráulica, esta debe tomar en cuenta factores hidrológicos, fisiográficos y
económicos.

44
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

La determinación de la máxima crecida se efectúa de acuerdo a la cantidad y calidad de


información hidrológica disponible. Son numerosos los métodos existentes para su estimación,
pero como no forma parte de los objetivos de este manual, una descripción completa de los
métodos, se dará como referencia nombres y datos de algunos de ellos; para luego, en apartados
posteriores desarrollar a detalle los mas utilizados en la practica vial actual y que no deberán
necesitar trabajos de campo detallados, reduciendo gastos adicionales al proyecto.

El lector debe recurrir al contenido de este texto básicamente como a una guía que le
ayude a seleccionar el mejor método de diseño para su caso en particular, utilizando las referencias
para ampliar la información incluida, si esta no le resultare suficiente.

4.4.2.1 Métodos Hidráulicos


Son métodos que se caracterizan por valerse de fundamentos hidráulicos para estimar el
gasto máximo en lugares donde no se cuenta con ningún tipo de aforos, pero se tienen arroyos o
talwegs perfectamente definidos en la época de máximas extraordinarias.

El mas utilizado en su género es el Método de Sección y Pendiente, que aplica a los datos
específicos obtenidos en campo, las ecuaciones básicas de la hidráulica:
2 2
z1 + y1 + Vel = z 2 + y2 + Vel + hf
2⋅ g 2⋅ g
(4.25)

Q = Vel ⋅ A (4.26)

1 2
Vel = ⋅ R 3 ⋅ S f 2
1
(4.27)
η
donde:
Q m3 caudal máximo extraordinario
seg
η coeficiente de rugosidad
R radio hidráulico
Sf m
m gradiente de la línea de energía especifica
A m 2
área hidráulica de la sección

Combinando las expresiones (4.25) y (4.26), y asumiendo ∆y = ( z1 + y1 ) − ( z 2 + y2 ) como


la diferencia en elevación de la superficie de agua entre los extremos del tramo, se obtiene la
perdida de carga o disipación de energía:

Q2 1 1
h f = ∆y + ⋅( 2 − 2 ) (4.28)
g A1 A2

45
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

A fin de tomar en cuenta pérdidas locales, se introduce el coeficiente β con el valor


β = 2 , si A1 > A2 o β = 4 , si A1 < A2 , así la ecuación anterior se rescribe en la forma:
2
1 1
h f = ∆y + Q ⋅( − 2)
b⋅ g 2
(4.29)
A1 A2

Por su parte, utilizando las ecuaciones xyz y zyz se tiene que:

A
Q= ⋅ R 3 ⋅ S f2 = Kd ⋅ S f2
2 1 1
(4.30)
η
h
Sf = f (4.31)
L
donde:
L m longitud del tramo
Kd coeficiente de conducción, promedio geométrico de
los coeficientes propios de cada sección:
Ai ⋅ Ri 3
2

K d = (k1 ⋅ k 2 ) ki =
1
2
/ (4.32)
ηi
Finalmente el caudal se estimara por la siguiente expresión:

( ∆y ) 2
1

Q= L (4.33)
1 1 1 1 1
( 2− ⋅ ( 2 − 2 )) 2
K d b ⋅ g ⋅ L A1 A2

Los trabajos de campo incluyen:


a. Medición de las secciones. Deben ser normales a la dirección general de los
filamentos del agua, conviene elegir un trecho recto del río o al menos uno en
que las márgenes estén bien definidas y la velocidad sea prácticamente constante.
Tomar varias secciones, una en el cruce y como mínimo otras, aguas arriba y
aguas abajo de él. La distancia entre secciones auxiliares al eje debe ser como
mínimo de 200 m , con el objeto de que al determinar la pendiente no influyan
accidentes locales tales como vados, pozas, etc.
La determinación del perfil hidráulico debe sustentarse en un levantamiento
topográfico adecuado, de modo que pueda conocerse el tirante de aguas antes y
después de la obra. Dependiendo de la extensión del cauce se realizará un
relevamiento aguas arriba y aguas abajo de longitud mayor a tres veces el ancho
de la obra.

46
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Cuando el arroyo o río tenga agua, será necesario tomar la altura de agua al
momento de la observación y referir a ella, el levantamiento de la sección debajo
del agua, empleando para ello el método más conveniente de acuerdo con el
tirante y la velocidad de la corriente.
b. Medición de la pendiente. La pendiente hidráulica se obtiene in situ, procurando
que sea un tramo suficientemente uniforme – la superficie del agua parezca un
plano –. Si el cauce esta seco, la nivelación se hará por el canal principal del
mismo (puntos más bajos de cada sección).
Si se encuentran huellas de las crecientes máximas extraordinarias, deberá hacerse
una nivelación que ligue todas ellas, para después determinar la pendiente en
aguas máximas extraordinarias.
A mayor número de puntos o rastros de crecientes extraordinarias habrá mayor
precisión en el cómputo, esto se logra, mediante un recorrido por las márgenes,
buscando minuciosa, con criterio y cuidadosamente cualquier vestigio que
permita indicar hasta que nivel llegaron las aguas.
Las señales comúnmente visibles son deslaves, lama, humedad en bordes o en
árboles ribereños, depósitos de arena, basura y en general cualquier tipo de
arrastre. Tras haber llevado a cabo el recorrido, indagar con los vecinos el nivel
de aguas, eliminando versiones dudosas o exageradas.

4.4.2.2 Correlación Hidrológica de Cuencas


Mediante esta técnica se puede aprovechar la información hidrométrica de una cuenca
próxima para realizar una estimación racional de la avenida en la cuenca de estudio que tiene
escasez de datos.

La correlación se permite cuando las características climáticas (régimen de precipitaciones,


vientos), topográficas (magnitudes, pendiente, altitud, orientación y forma), geológicas (zonas
permeables e impermeables, rocas, etc.), edafológicas (tipos de suelo, espesores, etc.) y de
cobertura vegetal, sean lo mas similares posible.

El único inconveniente que se presenta, es la dificultad para analizar y ponderar los


factores comparativos mencionados, encontrando así, una analogía existente entre ambas hoyas y
determinando los coeficientes de correspondencia entre estas.

47
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4.4.2.3 Formulas Empíricas


La inexistencia de observaciones y registros de los fenómenos hidrológicos, hizo que gran
numero de investigadores propongan diferentes formulas empíricas. Estas empero, muestran
grandes diferencias en los resultados, cuando se realiza trabajos de comparación, por lo que se las
recomienda solo para dar un valor de referencia o primer orden de magnitud.

Podemos clasificarlas en los siguientes tipos, según indiquen:


a. Área hidráulica de la sección de caudal.
b. Caudal máximo.
c. Intensidad de lluvia o ecuaciones IDF .
d. Basadas en el concepto de frecuencia.

4.4.2.4 Métodos Estadísticos


Las técnicas estadísticas son utilizadas cuando la cantidad y calidad de datos lo permiten,
pero en todo caso son validas para contraste mutuo con los otros procedimientos.

Una extrapolación estadística confiable y consistente, demanda una longitud de registro


continuo con un mínimo de 40 años. Para series entre 30 y 40 años, el análisis de frecuencia de
caudales debe ser apoyado por comparación con cuencas similares o por medio de métodos que
estudien el caudal a partir de precipitaciones. En series cortas, de 10 a 20 años, los resultados
serán preferentemente orientativos.

4.4.2.5 Relaciones Lluvia – Escurrimiento


Son procedimientos que pretenden reproducir matemáticamente el fenómeno de la
avenida a calcular, ello significa dar el probable hidrograma y en especial el caudal pico como
resultado de una lluvia de duración y frecuencia determinada en las condiciones mas críticas.

Los métodos mas distintivos del grupo son la Ecuación Racional y el Hidrograma Unitario7
(Anexo D). Un cálculo de este tipo logra una aproximación mayor hacia valores reales de caudal,
aspecto que lo ha instituido para ser el mas utilizado en la actualidad.

7
Véase Anexo D.

48
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En la ingeniería vial son muy comunes las cuencas pequeñas para las cuales se deben
diseñar obras de arte, y en la mayoría de los casos no se dispone de registros hidrométricos para
adquirir el conocimiento de forma general del HU en diversos puntos del curso de agua, por lo
tanto, la técnica de sintetización8 se presenta como la única solución racional al problema de
estimación de crecidas de diseño.

4.5 MÉTODO RACIONAL


Es el método mas utilizado para calcular el caudal en cuencas pequeñas, aunque adolece
de una serie de limitaciones. Los valores de escurrimiento obtenidos se encuentran generalmente
por encima de los reales, cuando las suposiciones de aplicación se alejan de sus enunciados
fundamentales, que son:
a. La lluvia se toma como de intensidad constante, tanto espacial como temporal.
b. La porción de precipitación que escurre superficialmente no varía con el tiempo,
es decir que el coeficiente de escorrentía es constante durante toda la tormenta,
lo cual es realmente valido en áreas impermeables.
c. El efecto del almacenamiento temporal en depresiones y otros sitios es
despreciable y no es considerado.
d. La duración de la lluvia debe ser igual o superior al tiempo de concentración de la
cuenca, con lo que se alcanza el máximo de caudal, porque tras este lapso el gasto
se mantiene constante, incluso para duraciones mayores.

La ecuación correspondiente (en unidades del SI ) es:

Q = 0,278 ⋅ c E ⋅ it ,T ⋅ A (4.34)

donde:
Q m3
seg
aportación liquida de la cuenca
cE coeficiente de escorrentía
it ,T mm
hr intensidad media de lluvia
A km 2 área de aportación de la cuenca

8
Entiéndase por sintetización el desarrollo empírico de relaciones que permitan obtener la proporción de los
elementos del HU a partir de características fisiográficas y climáticas precisadas para cada caso particular.

49
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La forma práctica de emplear el Método Racional sigue:


1. Verificar las condiciones para validez de aplicación de la fórmula: A < 5,0 km2
y tc ≤ 1,0 hr .
2. Escoger el valor del coeficiente de escorrentía teniendo en cuenta las
modificaciones futuras previsibles en la cuenca.
a. Cuantificando el valor en la tabla 6, en función de las características
morfométricas de la cuenca. Luis Franceschi cita la recomendación de
Kirpich (1940) de corregir el coeficiente mediante un multiplicador en
zonas que puedan ser quemadas (chaqueos), tabla 7.
b. Se determina el valor c E de las zonas determinadas en la figura 20.
3. Establecer la intensidad de la precipitación de diseño para una duración igual
al tiempo de concentración y para un periodo de retorno escogido.
4. Se cuantifica el valor del área de aportación de la cuenca, de acuerdo a lo
señalado en la sección 4.2.1.1.

Se podrá incrementar el caudal con las aportaciones procedentes del deshielo, con un
factor que no exceda al 10% del valor obtenido.
Tabla 6. Coeficiente de Escorrentía.
(Fuente: Manual de Carreteras; Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas de Chile, 1981)

Factores Valores del Índice de Ponderación


40 30 20 10
Relieve del
terreno Muy accidentado Accidentado Ondulado Llano
Pendiente superior a 30% Pendiente entre 10% y 30% Pendiente entre 5% y 10% Pendiente inferior a 5%
20 15 10 5
Permeabilidad del
suelo Muy impermeable Bastante impermeable Bastante permeable Muy permeable
Roca Arcilla Normal Arena
20 15 10 5
Vegetación Poca Bastante Mucha
Ninguna
Menos de 10% de la superficie Hasta 50% de la superficie Hasta 90% de la superficie
Capacidad de 20 15 10 5
almacenaje de Ninguna Poca Bastante Mucha
agua Arena Arenas limosas Arcillas limosas Limo

∑ 75 - 100 50 - 75 30 - 50 25 - 30
cE 0.65 - 0.80 0.50 - 0.65 0.35 - 0.50 0.20 - 0.35

Tabla 7. Factor de Corrección en zonas de posible chaqueo.

Tipo de cobertura Factor


Cultivos 1.1
Hierba, Pastos y vegetación ligera, Bosques
y densa vegetación
1.3

50
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Figura 20. Zonificación del Coeficiente de Escurrimiento.


(Fuente: Balance Hídrico de Bolivia; PHICAB, 1990)

51
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4.6 HIDROGRAMAS SINTÉTICOS


Un hidrograma artificial o sintético es un hidrograma unitario que relaciona, por medio de
expresiones empíricas, la respuesta hidrológica de la cuenca con las características físicas y
aspectos geométricos de la misma.

Para el empleo correcto de este método, es importante conocer el campo de aplicación


que tiene cada tipo de hidrograma. Es primordial remarcar que dentro de este acápite solo se
analizaran autores que no consideran el efecto de transmisión y almacenamiento en el cauce.

4.6.1 HIDROGRAMA TRIANGULAR U.S. BOREAU OF RECLAMATION


Aunque conceptualmente es muy simple (figura 21), es el mas utilizado porque permite
obtener resultados aceptables, dentro un amplio rango de aplicabilidad en términos del tamaño de
la cuenca, hasta los 2590 km 2 (SECRETARIA DE RECURSOS HIDRÁULICOS DE MÉXICO, 1983).

Figura 21. Hidrograma Unitario Triangular


(Fuente: Modificado de Soil Conservation Service, 1972)

El método se define por el uso de la tabla 11, aplicando el procedimiento siguiente:


1. Recolección de datos:
a. área, km 2 .
b. tiempo de concentración, hr .
c. situación geográfica y su respectiva ecuación de probabilidad.
d. número de curva y grupo de suelo representativo (Anexo C).

52
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2. Se calcula la precipitación máxima, ht ,T , para duraciones de 1, 2, 3, 4, 5, 6, 12

y 24 hr , por medio de ecuaciones IDF (columna 1).


3. Determinar los incrementos de precipitación (columna 2) y elaborar la
tormenta de proyecto9 (columna 3), ordenando ht ,T según la siguiente

secuencia: 6, 4, 3, 1, 2, 5, 12, 24. El método considera que esta disposición


genera caudales de avenida mas severos, aunque puede usarse cualquier otra
técnica conforme al criterio del proyectista.
Los valores acumulados de incremento de precipitación se datan en la (pila 4).
4. En la columna 5, se calcula, en mm , la cantidad de precipitación efectiva
acumulada horaria, a partir de los valores de precipitación total acumulada de
la columna 4 (puede usarse el método descrito en la sección C.4).
5. El incremento de precipitación efectiva (columna 6) se obtiene de la diferencia
entre los valores horarios de la columna 5.
6. Las perdidas reales en cada espacio de tiempo progresivo (columna 8) se
calculan sustrayendo la columna 6 de la columna 3.
7. Debido a que las curvas de escurrimiento SCS reportan valores de incremento
del escurrimiento casi iguales a los incrementos de lluvia total conforme la
duración del evento (generalmente dentro el tercer periodo, 12 a 24 hrs );
debe introducirse en el proceso de cálculo una corrección para reducir el valor
del incremento de escurrimiento calculado, cuando la tasa de pérdida real es
menor que la teórica para el grupo de suelo en cuestión (tabla 8).
Se deberá, entonces, restar al incremento de lluvia total (columna 3) los valores
de la columna 7 o bien de la columna 8, según sea el caso; tal resultado será el
incremento corregido de lluvia en exceso (columna 9).
Tabla 8. Pérdidas máximas teóricas para cada tipo de suelo según pruebas de campo.
mm
Tipo de Suelo Pérdida Máxima Teórica hr

A 2.5
ByC 1.3
D 0.7

9
Una tormenta de proyecto, es la distribución hipotética de la cantidad de lluvia precipitada en el tiempo. En el
estudio de avenidas, representa la lluvia que genera un caudal extremo con determinado período de retorno (LH/UMSS-
PROMIC, 1996).

53
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8. De acuerdo al valor de tc se selecciona de la tabla 9, el tiempo del intervalo de

duración de la lluvia en exceso ∆d e . Generalmente para el primer periodo (0 a

6 hrs ) se utiliza un tiempo ∆d e = 1 hr . Este tiempo puede alargarse en la


última parte de la tormenta (períodos 2 y 3) con el fin de reducir cálculos,
teniendo en cuenta que el brazo ya descendente del hidrograma es de menor
importancia para la determinación del caudal máximo.
9. Para cada periodo, estimar los parámetros del HUT usando ∆d e :

tp = 1
2 ∆d e + 0,6tc (4.35)

tb = 2,67t p (4.36)

A ⋅ Pe
q p = 0,208 ⋅ (4.37)
tp
donde:
tc hr tiempo de concentración
tp hr tiempo pico (régimen máximo)
∆d e hr periodo de exceso de lluvia
tb hr tiempo base del hidrograma
A km 2 área de la cuenca
qp m3
seg ⋅mm descarga unitaria máxima
10. Se determinan los gastos máximos de cada hidrograma triangular (columna 11)
por la multiplicación de q p por el valor del hietograma (columna 10) en el

periodo al cual corresponde el intervalo.


11. Para cada hidrograma unitario triangular se determina: tiempos de inicio y
final, tiempo máximo (tabla 10).
12. Finalmente se grafican los hidrogramas del paso anterior a escala natural, y
suman las ordenadas para determinar el hidrograma total de la avenida.
Tabla 9. Intervalo de duración de la lluvia de exceso en función del tiempo de concentración.
(Fuente: Diseño de Presas Pequeñas; USBR, 1966)

∆ d e hr
t c hr Período 1 Período 2 Período 3
0 a 6 hrs 6 a 12 hrs 12 a 24 hrs
<3 0.5 3 6
3 a 10 1 6 12
10 a 15 2 12 24
15 a 30 3 18 36

54
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Tabla 10. Combinaciones para el cálculo de los tiempos en hidrogramas.


(Fuente: Elaboración propia)
Horas
Incremento
Inicio Máximo Final
1 0 t p1 t b1
2 d1 t p1 + d 1 t b1 + d 1
3 2 ⋅ d1 t p1 + 2 ⋅ d 1 t b1 + 2 ⋅ d 1
4 3 ⋅ d1 t p1 + 3 ⋅ d 1 t b1 + 3 ⋅ d 1
5 4 ⋅ d1 t p1 + 4 ⋅ d 1 t b1 + 4 ⋅ d 1
6 5 ⋅ d1 t p1 + 5 ⋅ d 1 t b1 + 5 ⋅ d 1
7 6 ⋅ d1 t p 2 + 6 ⋅ d1 tb2 + 6 ⋅ d1
8 6 ⋅ d1 + d 2 t p3 + 6 ⋅ d1 + d 2 t b3 + 6 ⋅ d 1 + d 2

Tabla 11. Secuencia de aplicación para el calculo del HUT.


(Fuente: Elaboración propia)
(1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (10) (11)
Incremento Incremento de Incremento Descarga
Incremento Precipitación Efectiva Caudal
Periodo Tiempo ht ,T Hietograma horario Pérdidas Lluvia Unitaria
horario pico HUT
Acumulado Acumulada Incremento Teórica * Real Efectiva Máxima
hrs mm mm mm mm mm mm Pe mm q p m 3 seg ⋅ mm Q p m 3 seg
0-1
1-2
2-3
1
3-4
4-5
5-6
2 6 - 12
3 12 - 24

* Resultado del producto de la tasa de infiltración por el espacio de tiempo.

4.6.2 HIDROGRAMA INSTANTANEO DE I PAI-WU


Se basa en el modelo lineal propuesto por Nash para la obtención de hidrogramas
unitarios, el mismo que asimila una cuenca a un sistema de recipientes lineales iguales, con el
mismo coeficiente de almacenaje, colocados en serie. El método es aplicable en cuencas pequeñas
con A < 200 km 2 , siguiendo el procedimiento que continua:
1. Determinar las características fisiográficas del lugar de estudio.
2. Calcular el tiempo de pico t p del hidrograma:

t p = 4660 ⋅ A1, 085 ⋅ L−1, 233 ⋅ S −0, 668 (4.38)

donde:
A km 2 área de la cuenca
S % pendiente promedio del cauce principal
L m longitud el cauce principal

55
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3. Determinar el coeficiente almacenaje k1 y el número n de recipientes lineales


que simulan la cuenca:
k1 = 19300 ⋅ A 0,937 ⋅ L−1,074 ⋅ S −1, 473 (4.39)

4t p
n= (4.40)
k1
4. Con el valor t p se escoge la duración de tormenta d e en horas, y se

determina la precipitación total de diseño (Anexo C).


5. Calcular la precipitación de exceso Pe (ecuación C.4).
6. Determinar el valor de la función gamma en n (tabla 12) y la relación
paramétrica:
(n − 1) n ⋅ e1− n
f ( n, t p ) = (4.41)
Γ(n)
7. Obtener el caudal pico q p :

A ⋅ Pe
q p = 0,278 ⋅ ⋅ f (n, t p ) (4.42)
tp

Tabla 12. Cálculo de la Función Gamma.


(Fuente: Fundamentos de Hidrología de Superficie; Aparicio, 1992)
Función Gamma

Γ(n) = ∫ t n −1 ⋅ e−t ⋅ dt n > 0
Definición.
0
Γ( n + 1)
Γ( n) = n<0
n
Formula de Recurrencia.

Γ ( n + 1) = n ⋅ Γ ( n ) = n!
si n =0,1,2….., donde 0!=1

Propiedades.

Γ ( 12 ) = π
1
2

( n − 1)!
Γ (n) = = ( n − 1)!
1n
( − 1) m ⋅ 2 m
Γ (− m + 2) = ⋅ π 2 m = 1, 2 , 3 ...
1
1
( 2 ⋅ m − 1)!
1 ⋅ 3 ⋅ 5 ⋅ ⋅ ⋅ ( 2 m − 1)! 12
Γ ( m + 12 ) = ⋅π m = 1,2,3...
2m

56
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8. En la tabla 13, se obtiene los valores de la relación Q q p para diversos

valores de t t p . Si n no se encuentra tabulado, se utiliza la siguiente ecuación:


t
−1
Q t tp
= ( ) n −1 ⋅ e −( n −1) (4.43)
qp tp
9. Con el producto de cada relación por el denominador correspondiente, sea
q p o t p , se obtendrán las coordenadas del hidrograma.

Tabla 13. Valores de la relación Q q p en función de t t p .


(Fuente: Análisis Hidráulico para el Diseño y Emplazamiento de Puentes; Majluf, 1990)

t tp n
1.4 1.6 1.8 2.0 2.2 2.5 3.0 4.0 5.0 6.0 7.0 10.0
0.2 0.723 0.615 0.523 0.445 0.364 0.297 0.198 0.088 0.039 0.017 0.006 0.001
0.4 0.881 0.827 0.776 0.729 0.673 0.622 0.531 0.387 0.226 0.206 0.150 0.095
0.6 0.957 0.936 0.915 0.895 0.871 0.847 0.801 0.717 0.642 0.575 0.514 0.369
0.8 0.991 0.986 0.982 0.977 0.971 0.966 0.955 0.933 0.912 0.891 0.870 0.812
1.0 1.000 1.000 1.000 1.000 1.000 1.000 1.000 1.000 1.000 1.000 1.000 1.000
1.2 0.993 0.989 0.980 0.982 0.978 0.974 0.965 0.948 0.932 0.915 0.899 0.853
1.4 0.975 0.963 0.950 0.930 0.924 0.909 0.881 0.826 0.776 0.728 0.603 0.565
1.6 0.949 0.925 0.901 0.878 0.850 0.823 0.771 0.677 0.595 0.522 0.455 0.310
1.8 0.919 0.880 0.844 0.809 0.767 0.727 0.664 0.529 0.428 0.346 0.280 0.148
2.0 0.884 0.832 0.782 0.736 0.681 0.630 0.541 0.398 0.293 0.216 0.159 0.063
2.2 0.848 0.781 0.719 0.663 0.598 0.539 0.439 0.291 0.193 0.128 0.085 0.025
2.4 0.811 0.730 0.657 0.592 0.519 0.455 0.350 0.207 0.123 0.073 0.043 0.002
2.6 0.773 0.679 0.607 0.526 0.447 0.380 0.278 0.145 0.078 0.040 0.021 0.000
2.8 0.735 0.630 0.540 0.463 0.382 0.315 0.214 0.099 0.046 0.021 0.010
3.0 0.697 0.582 0.486 0.406 0.324 0.259 0.165 0.067 0.027 0.011 0.000
3.2 0.661 0.537 0.436 0.355 0.274 0.211 0.126 0.045 0.016 0.006
3.4 0.625 0.494 0.390 0.308 0.230 0.171 0.095 0.029 0.009 0.000
3.6 0.590 0.459 0.348 0.267 0.192 0.138 0.071 0.019 0.000
3.8 0.557 0.415 0.310 0.231 0.160 0.111 0.053 0.012
4.0 0.522 0.380 0.275 0.199 0.133 0.089 0.040 0.008
4.2 0.488 0.342 0.244 0.171 0.110 0.071 0.029 0.000
4.4 0.451 0.308 0.211 0.147 0.091 0.056 0.022
4.6 0.413 0.280 0.185 0.126 0.075 0.045 0.016
4.8 0.378 0.248 0.160 0.107 0.061 0.035 0.012
5.0 0.342 0.215 0.133 0.082 0.045 0.026 0.008
5.2 0.301 0.182 0.102 0.061 0.030 0.015 0.000
6.0 0.265 0.146 0.077 0.040 0.018 0.008
6.5 0.224 0.113 0.055 0.027 0.011 0.000
7.0 0.193 0.088 0.039 0.017 0.000
7.5 0.166 0.068 0.028 0.011
8.0 0.140 0.052 0.020 0.000
8.5 0.117 0.040 0.014
9.0 0.098 0.031 0.010
9.5 0.082 0.024 0.000
10.0 0.063 0.018
11.0 0.048 0.010
12.0 0.033 0.000
13.0 0.023
14.0 0.016
15.0 0.011
16.0 0.000

57
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

4.7 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


[1] APARICIO, F.J. (1992) – “Fundamentos de Hidrología de Superficie”; Editorial LIMUSA
S.A.: D.F., México.
[2] BENÍTEZ, A. (2000) – “Criterios Hidrológicos aplicados a la Ingeniería Vial: Un breve Análisis
Metodológico y Conceptual”; Editorial Imp. Universitaria: Tarija, Bolivia.
[3] CAMPOS, D. (1987) – “Procesos del Ciclo Hidrológico”, Vol. I; Universidad Autónoma de
San Luís Potosí: S. L. P., México. – Anexos.
[4] CHEREQUE, W. (1989) – “Hidrología para estudiantes de Ingeniería Civil”; Pontificia
Universidad del Perú, CONCYTEC: Lima, Perú.
[5] CHOW, V.T., et al. (1994) – “Hidrología Aplicada”; McGRAW-HILL Interamericana:
Bogotá, Colombia.
[6] FRANCO, M. (s.d.) – “Caudales Máximos en Pequeñas Cuencas Naturales y su Aplicación en
el Diseño de Obras Menores en Carreteras”; Tesis de Licenciatura, Facultad de Ingeniería,
Universidad Mayor de San Andrés: La Paz, Bolivia.
[7] JIMÉNEZ, H. & MATERÓN, H. (1992) – “Hidrología Básica” Vols. I y III; Publicación
Facultad de Ingeniería, Universidad del Valle: Calí, Colombia. – pp. 7-49.
[8] MAJLUF, S. (1990) – “Análisis Hidráulico para el Diseño y Emplazamiento de Puentes”; Tesis
de Licenciatura, Facultad de Ingeniería, Universidad Mayor de San Andrés: La Paz,
Bolivia.
[9] MARTÍNEZ, E. (1994) – “Hidrología”; Universidad Politécnica de Madrid, ETS Ingenieros
de Caminos, Canales y Puertos: Madrid, España.
[10] MONSALVE, G. (1999) – “Hidrología en la Ingeniería”; 2a ed., Escuela Colombiana de
Ingeniería, ALFAOMEGA Grupo Editor: D.F., México.
[11] PIZARRO, R. (1993) – “Elementos Técnicos de Hidrología”; Editorial Universidad de Talca:
Talca, Chile. – pp. 18-25.
[12] U.S.B.R. (1966) – “Diseño de Presas Pequeñas”; Editorial Continental S.A.: D.F., México. –
pp. 53-95.
[13] VILLELA S. & MATTOS, A. (1975) – “Hidrología Aplicada”; McGRAW – HILL Brasil: Sao
Paulo, Brasil.
[14] VILLÓN, M. (2002) – “Hidrología”; Taller de Publicaciones ITCR: Cartago, Costa Rica.

58
CAPÍTULO CINCO
DISEÑO HIDRÁULICO
5.1 INTRODUCCIÓN
Según Chanson (2002), el diseño profesional esta basado en un acercamiento sistémico
que identifica, en primer lugar, el sistema en si, los objetivos de diseño, las restricciones y el rango
de opciones; para luego llevar un detallado análisis hasta alcanzar la solución que el proyectista
considere la alternativa mas satisfactoria.

El proyecto de los componentes del sistema de drenaje es una tarea integral que abarca no
solo la aplicación de los principios hidráulicos, sino también, la mecánica de funcionamiento, al
estar en conexión con otras obras de regularización, recolección y restitución de aguas. Debe
además, adoptar medidas para la solución del problema de transporte de sólidos y de erosión.

No conviene olvidar que el sistema de drenaje incide en el costo de conservación y


mantenimiento de las carreteras, por lo que es necesario, que sus componentes sean diseñados
considerando que su funcionar deberá estar acorde con las limitaciones impuestas por los sistemas
y métodos de mantenimiento (CARCIENTE, 1980).

Las situaciones de flujo que caracterizan el funcionamiento hidráulico de las estructuras de


drenaje son complejas y no pueden describirse apropiadamente con planteamientos teóricos. Por
ello, para desarrollar los procedimientos de proyecto, se recurre muchas veces a coeficientes
empíricos de ajuste y a curvas experimentales, expresando la relación entre las diferentes variables
que intervienen en el problema.

Establecidas dichas relaciones, el diseño de una obra de drenaje se enfoca desde dos
puntos de vista:
Establecer las dimensiones de las estructuras verificando que con ellas se
cumpla las condiciones de funcionamiento hidráulico, o bien,
Calcular el caudal que desagua la estructura de dimensiones predeterminadas o
que se ven impuestas por el proyecto general de la vía.
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5.2 DRENAJE LONGITUDINAL


Como ya se ha mencionado en el segundo capítulo, esta parte del sistema de drenaje esta
compuesta por cunetas y zanjas de coronamiento, pudiéndose también incluir todo canal paralelo
a la vía que discurre alejado de ella, sea lateralmente o en la medianera.

Para tener en claro el objetivo con el cual se diseña estas estructuras, es conveniente
recordar las funciones precisas que cumplen una vez estén implementadas:
a. Evacuación del agua de las precipitaciones procedentes de la plataforma.
b. Desagüe del agua aportada por taludes en cuencas interceptadas por el camino.
c. Minimizar el riesgo potencial que conlleva el escurrimiento y la infiltración de
aguas sobre las zonas aledañas a la vía.

La propia vía de circulación sirve como parte importante y necesaria para el drenaje,
aunque su función primordial sea el tránsito de vehículos; ambas finalidades son compatibles
entre si, hasta que las condiciones de escurrimiento no permiten un nivel adecuado de tráfico.

5.2.1 CONDICIONES GENERALES DE DISEÑO


La tipología de los elementos de drenaje longitudinal se define a partir de los siguientes
criterios:
a. Como regla general, tanto alineamientos como pendientes corresponderán con
los del proyecto vial.
b. Salvo consideraciones económicas o el espacio disponible lo impidan, se otorgará
prioridad a la seguridad de los vehículos que pudieran abandonar la plataforma.
c. Las dimensiones y pendientes longitudinales de la cuneta deben asegurar que, al
paso del caudal correspondiente al periodo de retorno considerado (en este caso
generalmente 10 años), cumpla lo siguiente:
i. El nivel de lámina de agua no rebase a la plataforma estableciendo apriori
límites de inundación permisibles (tabla 14).
ii. La velocidad aceptada para el flujo varía entre 0,5 y 2,0 m seg para canales de

tierra y hasta 6,0 m seg para canales revestidos.


iii. Considerar una pendiente longitudinal no superior al 4%, ni inferior al 0,5%.

61
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

iv. En zonas con riesgo de eventuales filtraciones procedentes de la cuneta y que


pudieran perjudicar al firme1, el nivel de la lamina libre no rebasará la berma,
excepto donde exista subdrenaje.
d. Si se presentan puntos bajos difíciles de drenar, limítese a 10 cm la máxima
profundidad de las aguas, además de proveer periodos de retorno mayores.
Tabla 14. Limites de Inundación para distintos tipos de vías.
(Fuente: Extractado de Drenaje Vial; Franceschi, 1984)
Tipo de Vía Límite
Autopistas
Bombeo hacia medianera ancho de lámina < 1 m
Bombeo hacia cunetas borde interior de la berma
Curvas con peralte profundidad de agua < 2 cm
Carreteras
Con mas de 2 carriles inundación del hombrillo
Con 2 carriles borde superior de la cuneta
Caminos sección plena
Los niveles de inundación pueden expresarse como: profundidades de agua sobre la
calzada o, anchos de lámina de escurrimiento superficial.

En cuanto al caudal de proyecto, a medida que el agua fluye por estos canales hasta
alcanzar un punto de captación, debe cuantificarse las áreas de aporte adicionales utilizando el
método de cuencas compuestas descrito en la figura 22, que se complementa con la figura 23. Los
puntos seleccionados deben incluir toda sección inmediata anterior a bruscos quiebres de
pendiente y sitios donde entran flujos concentrados (CARCIENTE, 1980).

Figura 22. Caudal Máximo en Cuencas Compuestas.


(Fuente: Proyecto de la Avenida Periférica; ItalConsult SRL., 1977)

1
Superestructura de una carretera. Conjunto de capas (pavimento, base y subbase en ocasiones) que se ejecutan con
materiales seleccionados, colocado sobre la rasante para permitir la circulación del tráfico con las debidas condiciones de
seguridad y comodidad. (MORILLA, 1979).

62
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Figura 23. Tiempo de transporte de la onda para márgenes de la plataforma o laderas.


(Fuente: Drenaje Superficial; Instrucción Española de Carreteras 5.2, 1990)

5.2.2 METODOLOGÍA DE PROYECTO


Aunque el escurrimiento en cunetas y contracunetas corresponde a un flujo gravitacional,
que generalmente esta clasificado como: no uniforme, no permanente y espacialmente variado; se
acepta que durante los periodos de máximos caudales, el flujo puede llegar a alcanzar un carácter
estable (uniforme y permanente), lo cual permite dimensionar las estructuras haciendo uso de la
fórmula de Manning, expresada en función del caudal.

63
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

1 2
Q= A ⋅ R 3 ⋅ So 2
1
(5.1)
η
donde:
R radio hidráulico de la sección
So pendiente unitaria de la solera del canal
η coeficiente de rugosidad del cauce (tabla 15)

En el caso de flujo no uniforme, se comprende que la variación del tirante de agua es


pequeña y se desarrolla en un largo tramo en la dirección del canal, de manera tal, que para
determinar la trayectoria de la superficie libre, se debe tomar un número arbitrario de longitudes
parciales, L´ , por medio de la expresión:

Vel 2 Vel 2
( 2 + y2 ) − ( 1 + y1 )
2g 2g
L´= (5.2)
So − S

Esta expresión es la que se conoce como ecuación diferencial de resistencia del flujo
gradualmente variado, cuya aplicación al diseño de canales, se describe en el Anexo E.
Tabla 15. Valores del Coeficiente de Manning.
(Fuente: Hydraulics of Steady Flow in Open Channels, Woodward & Posey; IC-5.1, 1965)

Elementos η
Cunetas y Canales sin revestir
1 En tierra ordinaria: superficie uniforme y lisa 0.020 - 0.025
superficie irregular 0.025 - 0.035
2 En tierra: con ligera vegetación 0.035 - 0.045
con vegetación espesa 0.040 - 0.050
excavada mecánicamente 0.028 - 0.033
3 En roca: superficie uniforme y lisa 0.030 - 0.035
superficie con aristas e irregularidades 0.035 - 0.045
Cunetas y Canales revestidos
1 Hormigón 0.013 - 0.017
2 Hormigón revestido de gunita 0.016 - 0.022
3 Encachado o Mamposteria de Piedra 0.020 - 0.030
4 Paredes de Hormigón, fondo de grava 0.017 - 0.020
5 Paredes encachadas, fondo de grava 0.023 - 0.033
6 Revestimiento bituminoso 0.013 - 0.016
Corrientes naturales
1 Limpias, orillas rectas, fondo uniforme, altura de lámina de agua suficiente 0.027 - 0.033
2 Limpias, orillas rectas, fondo uniforme, altura de lámina de agua suficiente, algo de vegetación 0.033 - 0.040
3 Limpias, meandros, embalses y remolinos de poca importancia 0.035 - 0.050
4 Lentas, con embalses profundos y canales ramificados 0.060 - 0.080
5 Lentas, con embalses profundos y canales ramificados, vegetación densa 0.100 - 0.200*
6 Rugosas, corrientes en terreno rocoso de montaña 0.050 - 0.080
7 Áreas de inundación adyacentes al canal ordinario 0.030 - 0.200*
∗ Se tomaran los valores mas elevados para corrientes profundas que sumerjan parte importante de la vegetación.

64
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

5.2.2.1 Secciones Transversales


Por regla general, el diseño de un canal, parte con el conocimiento del caudal que debe
transportar, y persigue determinar el tipo y el valor del modulo de sección con mayor eficiencia
hidráulica, conveniente a la practica constructiva del caso en particular; es decir, para la pendiente
disponible topográficamente y la rugosidad en función de las posibles opciones de revestimiento.

Conviene diferenciar el diseño, considerando si el canal cuenta con algún tipo de


revestimiento resistente a la acción erosiva del agua:
a. El proyecto de un canal revestido, como aquel que tiene protección o que se
excava en un material con las mismas características, intenta optimizar las
dimensiones de la sección proporcionando máxima eficiencia hidráulica.
b. Para un canal no revestido, donde el desgaste del lecho y las paredes del canal, se
controlan regulando la velocidad de flujo, es la estabilidad de la sección el criterio
que gobierna el diseño.

En ambos casos, debe dotarse de un borde libre por encima del nivel de agua (figura 24) y
comprobarse los aspectos relacionados con la economía de la obra y el transporte de sedimentos.

Figura 24. Borde Libre recomendable.


(Fuente: Linings for Irrigations Channels; USBR, 1963)

65
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Si el canal no se recubre, las formulas de calculo del flujo uniforme, aptas para canales no
erosionables, proveen una condición insuficiente para el diseño de canales erosionables. Primero
entonces, debe obtenerse la tan mencionada estabilidad, la cual, depende principalmente de la
velocidad máxima permisible o del esfuerzo tangencial crítico.

El Método de la Velocidad Máxima Permisible, consiste en limitar la capacidad erosiva del


flujo, deponiendo la velocidad media, a un valor mayor fijado de acuerdo con las propiedades del
material que conforma el contorno (tabla 17). Esta técnica ha caído en desuso por que no toma en
cuenta la distribución de velocidad, la cual depende principalmente de la forma de la sección.

El aumento del ancho de fondo es el factor que menos incide sobre la velocidad de flujo
y, por ello, es generalmente la solución preferida para mejorar la capacidad hidráulica de un canal
que debe trabajar a una profundidad establecida y en condiciones próximas a la velocidad máxima.

El Método de la Fuerza Tractiva consiste en encontrar el valor del esfuerzo tangencial


producido por el flujo, que no sobrepase el valor crítico para el material del cauce, ya que al
aumentar la velocidad de la corriente, un grano en posición estable en el talud puede perder ese
equilibrio cuando, aun todavía, son estables los granos sobre la plantilla. El esfuerzo que
usualmente tiene valor significativo en los cálculos, es el promedio sobre el perímetro mojado, ha
sido definido experimentalmente por Shields (figura 30). Para aplicar luego, las ecuaciones del
1
flujo uniforme en el diseño, puede utilizarse un coeficiente de rugosidad igual a 1
26 d 756 .

Para canales revestidos, si bien puede ignorarse el criterio de la velocidad máxima


permisible, el recubrimiento se debe diseñar para evitar la tendencia del agua a dislocar los bloques
del mismo. El volumen de excavación y la superficie revestida son los factores mas importantes,
por ello, su optimización conjunta, reducirá el costo de ejecución del canal.

La forma de la sección de máxima eficiencia, hidráulicamente hablando, será la que


permite conducir el máximo caudal, con un mínimo perímetro mojado para un área dada, ya que
en ella se tendrá la mínima resistencia al escurrimiento, así como el mínimo costo de
revestimiento, aunque no necesariamente la mínima excavación.

66
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

La sección que mejor cumple esta condición es la semicircular, pero su elevado costo y
difícil operación constructiva, hacen que se prefiera cunetas de tipo trapecial, rectangular, o
triangular; donde, para las dos primeras, la condición de mayor eficiencia se establece cuando la
sección de flujo es la mitad de la figura geométrica cerrada completa, y para la última, basta con
anular el ancho de la solera en la sección trapezoidal óptima.

En la actualidad hay tendencia a no proyectar cunetas profundas y en especial las de forma


rectangular, pues la experiencia ha demostrado, sobre todo en caminos vecinales, que los
conductores de las usan como parte del camino en casos de emergencia (ETCHARREN, 1969).

Con una análisis similar, la formula de Manning integrada para conductos triangulares
(IZZARD, 1946), es útil para determinar la capacidad hidráulica de la sección de flujo cuando la
cuneta es desbordada y el escurrimiento sucede también en el hombrillo y el carril de transito, con
el supuesto de una sección dividida en partes con características geométricas diferentes (figura 25).

Z 8
Q = 0,00175 ⋅ ⋅ y 3 ⋅ So 2
1
(5.11)
η
donde:
Q lts
seg caudal
y cm tirante de agua
Z inverso de la pendiente transversal (1 S x )

Figura 25. División de la sección para flujo de caudales que desbordan la cuneta.
(Fuente: Elaboración propia)

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5.3 DRENAJE TRANSVERSAL


El casi todo de las obras de drenaje transversal de una carretera están conformadas por las
alcantarillas; no obstante existen obras de mayor entidad2 (puentes, pontones, vados,
viaductos,…) que cumplen también la función de dar continuidad a la red de drenaje natural que
se ve interrumpida por la construcción de la carretera.

El diseño de alcantarillas no ha alcanzado todavía la etapa en que dos o mas personas


arriben a la misma respuesta o donde el desempeño real en servicio responde con las esperanzas
del proyectista. La razón de esto, consiste en que la interpretación de la información obtenida, se
ve influenciada a menudo por un juicio personal basado en la experiencia del ingeniero. No
obstante, la investigación hidráulica está eliminando las diferencias, haciendo que el arte del diseño
de estos elementos se parezca mas a una ciencia (AISI, 1981). Los principales estudios realizados
para distintos tipos de alcantarillas fueron efectuados, en forma experimental, por el U.S. Bureau
of Reclamation y el U.S. Bureau of Public Roads.

5.3.1 ASPECTOS GENERALES DE DISEÑO


El proyecto de una alcantarilla, con sus correspondientes obras de entrada y salida, debe
asegurar un desempeño satisfactorio bajo condiciones reales de funcionamiento, dando paso a la
descarga proyectada, incluyendo arrastres de sólidos, con un mínimo costo y menor daño a la
carretera y su entorno.

En relación al caudal de diseño, basta con decir que se usarán uno u otro de los métodos
que se sugieren en el capitulo cuarto, verificando la validez de su campo de aplicación.

La modalidad de escurrimiento y descarga en una alcantarilla (figura 26), es un fenómeno


complejo condicionado por numerosas variables, las mismas que son: la forma de la sección,
longitud, pendiente y rugosidad, las características de la embocadura, el nivel de la corriente aguas
arriba y abajo, etc. El régimen óptimo de funcionamiento es el cercano al crítico, de preferencia
supercrítico, siempre que la velocidad de la corriente no sea excesiva.

2
Estas obras califican como las mas importantes de los puntos de cruce de la vía, pero no serán considerados en este
trabajo, ya que interfieren sensiblemente con la hidráulica fluvial, aspecto que merece un estudio mas detallado.

68
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

La correcta ubicación también influirá sobre los aspectos hidráulicos de las alcantarillas.
Para lograr un mayor grado de eficiencia y seguridad con su emplazamiento, debe contemplarse
factores como la alineación, el declive, la longitud, la elevación y el número de conductos.

Figura 26. Condiciones de Escurrimiento y Descarga en Alcantarillas.


(Fuente: Elaboración propia)

Una buena alineación dotará a la corriente de una entrada y una salida directa, puesto que
cualquier cambio abrupto de dirección retardará el flujo de agua y hará necesaria la construcción
de una estructura de mayor tamaño. Esto se puede obtener mediante un cambio en el cauce, una
alineación sesgada, o una combinación de ambas.

Es recomendable evitar que el cauce cambie su curso cerca de los extremos de la


alcantarilla, proveyendo secciones terminales que salvaguarden el terraplén de ser erosionado.

La pendiente ideal de la solera de una alcantarilla es aquella en que, con la menor longitud,
no se produce sedimentación ni erosión. Sin embargo, estas estructuras se construyen con la
misma inclinación del lecho del cauce, por lo que se recomienda se adopte valores del 1 al 2%,
siempre que la velocidad sea admisible, o bien una pendiente mínima del 0,5% para evitar el
aterramiento. En el caso de descarga en taludes o cuestas con declive muy pronunciado, las
alcantarillas deben instalarse con la menor pendiente posible a fin de reducir la velocidad de salida.

69
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

La longitud necesaria para la alcantarilla depende del ancho de la calzada, la altura del
terraplén, la inclinación del talud, la pendiente, la oblicuidad del conducto, y el tipo de terminación
utilizada. Su extensión deber ser suficiente para que los extremos no se obstruyan con sedimentos,
ni sean cubiertos por el terraplén que tiende ensancharse por asentamiento.

En lo que se refiere a elevación, la solera de la alcantarillas debe colocarse al ras del fondo
del cauce. Si se requiriera bajar mas el conducto, es necesario prevenir la erosión regresiva
reconformando el lecho aguas abajo, ajustándolo a la nueva rasante y pendiente.

En general, las alcantarillas de abertura única son mas satisfactorias debido a su mayor
capacidad para dar paso al material de arrastre. Pero existe la opción de proyectar los cruces con
tuberías abovedadas, o estructuras múltiples, cuando una parte considerable de la sección
hidráulica debe mantenerse baja a fin de lograr que el agua escurra rápidamente sin embalsarse.
Los diagramas de la figura 27, ilustran la condición supuesta.

Figura 27. Uso alternativo de Aberturas Múltiples y Tuberías Abovedadas.


(Fuente: Railway Track & Structures, Manual de Productos de Acero para Drenaje y Construcción Vial; AISI, 1981)

70
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5.3.2 METODOLOGÍA DE DISEÑO


5.3.2.1 Condiciones Hidráulicas y Criterios de Dimensionamiento
Las alcantarillas convencionales, como se consideran aquí, son aquellas obras de fábrica3
con un conducto de sección transversal uniforme en toda su longitud.

El escurrimiento en alcantarillas se puede analizar desde dos puntos de regulación4:


a. Control a la salida.
b. Control a la entrada.

Los cálculos, para la determinación de las probables secciones de control, son muy
complicados, por ello es preferible evitarlos con el uso de los gráficos y nomogramas, que se
presentan en el Anexo F. Estos han sido elaborados para ambas situaciones de control,
permitiendo encontrar la altura de remanso a la entrada del conducto. El trabajo se efectúa por
medio de tanteos que dan como resultado la capacidad hidráulica en función de las dimensiones
de la alcantarilla, una vez que se ha establecido cual de las dos condiciones de regulación rige.
Escurrimiento con Control a la Entrada
Significa que la capacidad de descarga de la alcantarilla se limita en la entrada por dos
aspectos fundamentalmente:

a. La altura H E , que es la distancia vertical entre el umbral de entrada y la línea de


energías totales; en la figura 28 se aprecia que esta altura tiene dos componentes,
la profundidad de agua y la altura de energía cinética.
2
H E = H o + Vel (5.12)
2g
El valor del término Vel 2 2 g es complicado de calcular; pero generalmente, por
la formación del remanso se hace muy pequeño y se puede despreciar, resultando
simplemente que:
H E = Ho (5.13)

3
Morilla (1979) en su “Diccionario de Ingeniería de Caminos”, define las obras de fábrica como una construcción en
carreteras, hecha de piedra, ladrillo u hormigón, en general, con materiales pétreos. De la definición anterior se entendería
únicamente obras elaboradas in situ, pero, para en este manual, ampliaremos el ámbito de este concepto incluyendo elementos
prefabricados sean metálicos o de hormigón.
4
Es necesario aclarar que en el estudio de las alcantarillas las relaciones entre HE y el caudal de descarga son solo de
tipo experimental.

71
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

b. El tipo de entrada, es decir, una geometría modificada (en salida o proyectadas,


con cabezales y aletas) en los tipos de arista de la bocatoma y que trae consigo la
mejora del escurrimiento. Enumeramos:
1. Entrada biselada 20%
2. Entrada con lados convergentes 25 a 40%
3. Entrada deprimida con o sin lados convergentes 100% aprox.

Una entrada adecuada no solo incrementa la eficacia hidráulica mediante la reducción de la


contracción del flujo a la entrada, si no que también sirve de protección a los terraplenes de la vía
y reduce la sedimentación dentro del conducto, su uso se justifica tan solo cuando pude realizarse
a un costo adicional pequeño.

Los casos que se presentan son:

i. Determinación de la altura de remanso H E conocido el caudal Q , el tipo y las


dimensiones de la alcantarilla obtenidos por tanteo.
ii. Determinación del caudal Q conocida la altura de remanso H E , las dimensiones
y el tipo de alcantarilla.
iii. Determinación de las dimensiones conociendo el caudal Q , la altura de remanso
H E y el tipo de alcantarilla.

Figura 28. Perfil Hidráulico en Alcantarillas.

Escurrimiento con Control a la Salida


En este caso, además de los factores considerados en el caso anterior, se deben agregar
otros aspectos típicos de la alcantarilla y del terreno, como ser:
a. Nivel del agua en el cauce de salida, lo que da como resultado que la estructura
funcione de dos maneras:

72
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

i. Conducto totalmente lleno (salida sumergida).


ii. Conducto parcialmente lleno, en toda la longitud del barril o en parte de ella.
Los procedimientos que aquí se da son exactos al aplicarse al caso de entrada
sumergida.
b. Características geométricas y resistencia hidráulica del conducto: longitud, forma,
pendiente y coeficiente de rugosidad.

Estos factores son importantes para determinar el consumo de energía que produce el
vencer la resistencia del conducto, como también el aporte de la inclinación de la solera que ayuda
a mantener el flujo. De esa manera, la altura de carga a la salida H es la diferencia entre la línea de
energía total y la línea piezométrica5 o de energía, y tiene tres componentes: la altura de velocidad
o cinética, las pérdidas de carga a la entrada y las pérdidas por fricción en el conducto.

H = hv + he + h f (5.14)
2
hv = Vel (5.15)
2g
2
he = k e ⋅ (Vel ) (5.16)
2g
2 g ⋅η 2 ⋅ L Vel 2
hf = ⋅( ) (5.17)
R3
4
2g
donde:
ke factor por contracción del flujo, figura G-1
η coeficiente de rugosidad de Manning
R radio hidráulico de la sección
Reordenado la ecuación de Bernoulli, con arreglo a la altura de carga necesaria para suplir
las pérdidas y permitir el flujo, se tiene:

VelE2 VelS2
H = Ho + + L ⋅ So − H S − (5.18)
2g 2g
La velocidad en la salida usualmente no es considerada en el cálculo y en muchos casos la
velocidad de aproximación a la entrada es baja y se puede despreciar, o considerar como parte del
nivel disponible de agua en la entrada, por tanto, la ecuación adquiere la forma:

H = H o + L ⋅ So − H S (5.19)

5
Las líneas de energía y de presión son paralelas entre si en toda la extensión del conducto a excepción de las
cercanías de la entrada donde la corriente se contrae para luego expandirse.

73
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

El calculo del valor de H se facilita con el uso de los nomogramas, que se hallan en
función de la forma y el material del conducto, un valor particular del coeficiente de Manning y la
longitud modificada del conducto. Habiendo determinado H , solo se tiene resuelto parte del
problema, ya que lo mas importante es el calculo de la altura de remanso a la entrada. Para ello
podemos analizar las siguientes situaciones:

a. Salida totalmente sumergida H S ≥ D .

Ho = H + HS (5.20)

H E = H o − L ⋅ So (5.21)

En este caso la altura disponible para la transición por el conducto se limitara


exclusivamente a la diferencia de niveles entre la entrada y la superficie de agua
en el cauce aguas abajo una vez estabilizado el régimen hidráulico.
b. Salida parcialmente sumergida H S< D .

H E = H + h − L ⋅ So (5.22)

h = max{H s ; 12 ( yc + D)} (5.23)

donde:
yc profundidad critica de flujo en el conducto
D dimensión vertical del conducto
h nivel de aguas en la descarga
En base a numerosos cálculos de perfiles para alcantarillas con flujo a sección
parcialmente llena se ha establecido que el perfil de flujo aproximadamente debe atravesar la
sección de salida en un punto intermedio entre el tirante crítico y el coronamiento de la tubería,
que puede suponerse como 12 ( yc + D) . Esta aproximación tiene mayor precisión cuando el flujo a
sección parcialmente sumergida se produce en una pequeña longitud de la tubería.

Otro aspecto que incrementa el grado de inexactitud del cálculo, es la ocurrencia de


profundidades de agua muy por debajo de la altura de la tubería en la entrada. Los resultados
adecuados se obtienen para niveles mayores a 0,75D , con un limite superior de 1,5 D , porque los
estudios han demostrado que, donde la sumergencia es incierta, puede obtenerse una seguridad
mayor suponiendo que la entrada no esta sumergida (CHOW, 1982).

74
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Velocidad de la Corriente en la Salida de la Alcantarilla


Esta velocidad es mayor que en el cauce natural y representa un peligro potencial de
erosión del terreno a la salida del conducto.
a. Control a la entrada.

1
Vel = ⋅ R 3 ⋅ So 2
2 1
(5.24)
η
Es necesario recordar que la velocidad media resultado de la ecuación de Manning es algo
mayor que la real, lo que nos permite estar al lado de la seguridad. Debe considerarse que el perfil
de la superficie de agua converge hacia el tirante normal de la tubería es un método aproximado,
suposición que se hace mas exacta a medida que la longitud de la tubería es mayor, si fuese corta y
el tirante normal no se logra alcanzar, se asume la existencia de este tirante en la sección de salida.
b. Control a la salida.

Vel = Q (5.25)
AS
donde:
Q m3 caudal de descarga
seg

AS m2 área de la sección de flujo a la salida

El área de escurrimiento en esta última ecuación se determina para:


a. sección de salida del propio conducto
i. altura crítica
ii. altura del conducto (sección transversal llena)
b. superficie libre en la salida6

El tirante crítico se emplea cuando este es mayor que el tirante del canal de salida, el
tirante de salida es empleado cuando este es mayor al tirante crítico pero no sobrepasa a la corona
de la tubería y finalmente la altura de la tubería es empleada cuando el tirante del canal de salida
sobrepasa la corona de la tubería.

5.3.2.2 Practica de Diseño


Para dimensionar la estructura, se sigue la secuencia que detallamos a continuación:

6
Esta se considera como la profundidad normal del cauce o canal donde desemboca la alcantarilla. Si la altura de
agua estuviese determinada por algún elemento aguas abajo, se deberá calcular el perfil de agua correspondiente a la curva de
remanso que se forme.

75
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

1. Análisis y estimación de datos:


QT caudal de proyecto para un periodo de retorno
H E max altura de agua permisible a la entrada (tabla 16)
VelS max velocidad de descarga admisible (tabla 17)
L longitud aproximada de la alcantarilla
S pendiente de la alcantarilla ( m m )
2. Primera aproximación de las dimensiones de la alcantarilla.
i. Elección arbitraria.
ii. El área hidráulica corresponde al tercio del caudal.
iii. Usar las gráficas para control a la entrada, suponer un valor de H E D .
Si el tamaño así obtenido resultare excesivamente grande puede optarse por
utilizar una batería de alcantarillas, correspondiendo a cada alcantarilla un
caudal igual al total dividido entre el numero de conductos que se emplea.
3. Determinar la altura de remanso a la entrada para el tipo de alcantarilla
elegido.
a. Con control a la entrada.
Si HE es mayor o menor que la profundidad admisible, ensayar una nueva
tentativa, redimensionando la sección.
b. Con control a la salida.
Se debe considerar diligentemente las distintas alternativas de ajuste de la
profundidad de agua a la salida, ya que este factor determina la capacidad
de descarga de la alcantarilla.
4. Confrontar los valores obtenidos, el máximo de ellos determina las
dimensiones y el tipo de control.
Si el determinante es el control de salida y H E calculado es mayor que el
permisible, se realiza un nuevo tanteo.
5. Probar determinar HE para otros tipos de alcantarilla y luego, bajo criterios
económicos, realizar un análisis comparativo.
6. Calcular las velocidades de salida y registrar la alcantarilla elegida.
Tabla 16. Altura de agua permisible a la entrada.
(Fuente: Drenaje Vial; Franceschi, 1984)

76
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D m ( H E D ) max
< 0,9 1,5
0,9 - 1,5 1,3
1,5 - 2,0 1,2
> 2,0 1,0

Tabla 17. Velocidades Máximas Permitidas para distintos tipos de material.


(Fuente: Recomendados por ASCE en Drenaje Urbano; Bolinaga, 1979)
Aguas Claras Aguas con Aguas con
Tipos de Suelo Vegetación Sedimento Arrastre
Abundante Regular Escasa Ninguna Sin Vegetación
Arena fina 1,0 0,7 0,5 0,5 0,8 0,5
Marga arenosa 1,0 0,7 0,6 0,6 0,8 0,6
Limo arcilloso 1,0 0,7 0,6 0,6 1,0 0,6
Marga areno-limosa 1,5 1,2 1,0 0,7 1,1 0,7
Cenizas volcánicas --- --- --- 0,7 1,1 0,6
Grava fina --- --- --- 0,7 1,5 1,1
Arcilla fina 1,8 1,5 1,0 1,0 1,5 1,5
Suelos gradados de marga a grava --- --- --- 1,0 1,7 1,5
Suelos gradados de limo a grava --- --- --- 1,2 1,1 0,6
Grava gruesa --- --- --- 1,2 1,8 2,0
Grava gruesa y cantos rodados --- --- --- 1,5 1,7 2,0
Esquistos, lutita --- --- --- 2,0 2,0 1,5
Conglomerado, pizarra y roca blanda --- --- --- --- --- 1,4-2,5
Mampostería de piedra --- --- --- --- --- 3,0-4,5
Hormigón --- --- --- --- --- ≤ 6,0

5.4 OBRAS COMPLEMENTARIAS


Desde un punto de vista hidráulico, estas obras, bien sean de transición o de descarga,
tienen funciones principales muy especificas, pero en general, tienen un objetivo común que es
reducir el efecto erosivo de velocidades altas, o bien, disipar la energía del agua corriente.

En la mayoría de estas obras el diseño hidráulico se simplifica por que se tienen números
de Froude no muy grandes a causa de las limitaciones impuestas a la velocidad del agua en los
elementos de conducción.

Para determinar la posible necesidad de obras de protección, la Dirección Estadounidense


de Vialidad sugiere computar las velocidades a la salida de una obra, y compararlas con las
velocidades de los cauces naturales o las que corresponden a otros tipos de obras en la zona.

El proyectista debe tender a efectuar proyectos económicos, sencillos, de fácil


construcción y relativamente autolimpiantes durante los periodos de flujo libre.

77
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

5.4.1 DISIPADORES
La literatura técnica describe que existen variadas estructuras de disipación, sin embargo,
podrían generalizarse en dos categorías, estas tienen en común la formación de remolinos: una
por impacto o cambio de la dirección de flujo, y la otra por medio de un resalto hidráulico o
desaceleración brusca.

5.4.1.1 Cámaras disipadoras


En la descripción del capitulo segundo, se indico que las estructuras mas comunes de este
tipo, eran las desarrolladas por el USBR, cuya característica mas determinante de diseño, es el
número de Froude.

Las figuras F-23, F-24 y F-25, hacen referencia al diseño de las características de estas
obras, de acuerdo a la secuencia que sigue:
1. Calcular la profundidad conjugada del resalto hidráulico:
y2 = y1 ⋅ ((1 + 8 Fr 2 ) 2 − 1)
1
1 (5.26)
2

2. La longitud de la cámara y las dimensiones del resto de sus elementos, se


hallan en función del número de Froude.

Fr = Vel (5.27)
( g ⋅ y)
1
2

3. Es de suma importancia que no se sobrepase los límites establecidos de Fr .


Tipo II Fr > 4,5 y Vel > 15 m
seg

Tipo III Fr > 4,5 y Vel < 15 m


seg

Tipo IV Fr < 4,5 y Vel pequeñas


4. A modo de comprobación, las profundidades conjugadas se pueden computar
en base a las graficas anteriormente citadas.

La mayoría de estos diseños generalizados son estructuras de gran tamaño y complejidad,


y funcionan para números de Froude mas altos de los que normalmente se dan a la salida de obras
de drenaje, especialmente los tipos II y III. Sin embargo, existe un artificio (figura 29), que puede
insertarse en esta clasificación, y que no es mas que un obstáculo que para determinadas
condiciones de flujo, produce y controla la formación del resalto hidráulico.

78
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 29. Control de un Salto Hidráulico por medio de un obstáculo en el fondo.


(Fuente: Forster & Skrinde, y Hsu (1950), Hidráulica de Canales Abiertos; French, 1988)

Con frecuencia el uso del pozo amortiguador tipo IV, puede evitarse eligiendo las
dimensiones necesarias del canal de aproximación para que el régimen de la corriente cambie
quedando fuera de las condiciones de transición7, o de manera alternativa recurriendo a un
disipador de caída con rejilla (sección 5.4.3.1).

7
Véase Anexo F, Sección F-5.

79
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

5.4.1.2 Disipadores de Impacto


Estas estructuras se instalan, generalmente, a la salida de conductos cerrados cuyo
funcionamiento común es a presión. Aunque rara vez se presentan en el diseño de drenaje de
carreteras, de ser necesarios, puede usarse la cámara USBR, tipo VI, cuyo cálculo hidráulico esta
basado en el esquema mostrado en la figura F-26, siguiendo los pasos a continuación:

Se toma una altura equivalente ye = A 2 , donde, A es la sección del conducto


1
1.
a la entrada.
2. Se determina la energía cinética y el número de froude correspondiente.
Q
Fr = (5.28)
g 2 ⋅ A1, 25
1

Este tipo de obras son efectivas aun con tirantes de entrada insuficientes, es decir, cuando
la descarga es relativamente pequeña.
Recomendaciones
a. Vel < 9 m seg y Q < 10 m3
seg .
b. La altura máxima de agua en la cámara, debe ser menor que el tercio del ancho.
c. El tirante de entrada se aproxime, pero no exceda la mitad del alto de la obra.
c. El fondo de la cámara deberá ser horizontal.
d. Cuando la pendiente del conducto o canal de entrada exceda los 15º, deberá
especificarse un tramo horizontal de transición, cuatro veces el ancho.
e. Con el propósito de evitar la socavación del material natural por el exceso de
turbulencia a la salida, deberán analizarse las condiciones de flujo aguas abajo,
verificando la necesidad de un enrocado de protección.
f. Una práctica para disminuir la concentración del flujo y brindar protección
contra la erosión a regresiva la salida, es colocar aleros en un ángulo de 45º.

5.4.1.3 Disipadores de Enrocado


Son muy utilizados para evitar la socavación del terreno a la salida de alcantarillas. Dentro
de los métodos para realizar el diseño hidráulico citamos:
Diagrama de Shields
Se basa en el tamaño del material perimetral que puede resistir el esfuerzo cortante que
trae la lámina de agua a las condiciones de salida.

80
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Para los cálculos se usa la figura 30, donde todas las variables están en unidades métricas,
incluido el diámetro medio8 d 50 , que viene expresado en metros.

τo
Vel * = ( ) = ( g ⋅ R ⋅ So )
1 1
2 2
(5.29)
ρ
τo
T= (5.30)
γ w ⋅ ( S s − 1) ⋅ d
Vel * ⋅ d
R* = (5.31)
ν
donde:
Vel * velocidad al corte
T ≅ 0,056 parámetro adimensional de Shields
R* numero de Reynolds calculado con Vel *
τo esfuerzo cortante en el fondo del canal
ν viscosidad cinemática del fluido
d diámetro de las partículas del material
S s ≅ 2,65 densidad especifica del material

Figura 30. Diagrama de Shields.


(Fuente: Sedimentation Engineering; ASCE, 1975)

Método del California Bank and Shore Protection.


Este método permite la determinación del tamaño del enrocado en base a la velocidad del
agua y el ángulo de inclinación del talud.

Los cálculos se realizan con la figura 31, trazando una recta entre la escala de Vel * y la
pendiente del talud que quiere protegerse, la intersección con la línea pivote nos da como
resultado un punto que alineado con la gravedad especifica cruza el peso del material necesario.
8
Para un diseño conservador puede suponerse igual al valor por el cual, 25% de todas las partículas medidas por
peso, son mayores.

81
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 31. Control de la socavación con protección de rocas.


(Fuente: Department of Public Works - Division of Highways, State of California, USA, 1976)

Método de la Univ. de Colorado Dpto. de Carreteras de Wyoming


El diseño consiste en determinar las dimensiones del socavón (figuras F-27), partiendo de
datos como el caudal de proyecto, la profundidad en el extremo aguas abajo de la alcantarilla ya ,

el calado en el canal de desagüe y s y el d 50 del material a utilizar; el orden de cálculo sigue:

1. Calcular la profundidad de flujo en el cauce a la salida del posible enrocado,


puede suponerse yn .
2. Calcular las propiedades del flujo a la salida de la alcantarilla, estableciéndose
una profundidad tal que y s y a ≤ 0,75 para un caudal determinado.
3. Análisis de condiciones geológicas para determinar la necesidad del enrocado.

82
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

4. Calcular el número de Froude a la entrada del disipador.


Vela
Fra = (5.32)
( g ⋅ ye ) 2
1

donde:
Aa área mojada a la salida
ye = y a secciones rectangulares
y e = ( 12 Aa )
1
2
altura equivalente (secciones no rectangulares)

5. Se determina el material de enrocado en los límites 1


4 < d 50 ye < 12 .

6. Obtener H S y e en la figura F-29 y verificar la condición favorable

2 ≤ H S d 50 ≤ 4 . Si el valor sale del rango, recalcular.


7. Dimensionar el disipador con la figura F-28.
8. Si es preciso tener una velocidad especifica en el canal. La cámara se extiende
hasta tener, aguas abajo, un ancho tal que:
Q
Bd = (5.33)
y s ⋅ Vel s
9. Si en el canal de descarga existen profundidades que den una relación
y s y a < 0,75 , se debe revestir el canal.

Consideraciones Especiales
a. Las dimensiones del socavón con rocas angulosas será aproximadamente igual
que con rocas redondeadas de características similares.
b. Para y s y a > 0,75 se hace mas llano el hueco de socavación y se hace preciso

proteger parte del canal; sin embargo, cuando y s y a < 0,75 y H S d 50 < 2 , la
disipación de energía es eficiente.
c. El montículo aguas abajo, formado por el material socavado, ayuda a la
disipación; por lo cual, no conviene removerlo en la construcción del enrocado.
d. El espesor de recubrimiento será er = max{2d 50 ;1,5d max } .

e. El ancho del extremo aguas abajo es bd = bo + 23 lt .

f. La longitud de la piscina será l p = max{10hs ;3bo } , y la total lt = max{15hs ;4bo } .

83
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

5.4.2 RÁPIDAS
5.4.2.1 Rápidas con Disipación al Pie
En estas obras, la corriente se acelera y la superficie del agua se aproxima asintóticamente
a la superficie del canal. El flujo es muy sensible a cualquier variación de sección y de dirección,
pues se hace inestable, especialmente al aproximarse al crítico ( 1 ≤ Fr ≤ 1,5 ).

Conforme a lo especificado en la sección 3.4.2.2, este tipo de canales se componen de


cuatro partes: una transición de entrada, el conducto de la rápida donde el régimen es supercrítico
con tendencia rápida a ser uniforme, el disipador y un tramo de transición para descarga.

En algunas situaciones son innecesarios los elementos de transición, pero para cualquier
caso se establece el funcionamiento hidráulico descrito en la figura 32:

H a + z a = H s + ∆H + hLc + h f + hLe (5.34)

( y2 − 1) 3
∆H y1
= (5.35)
y1 4 y2
y1

En la expresión (5.34), las perdidas de energía en las transiciones, hL , son pequeñas y


pueden despreciarse. Las pérdidas por fricción para el canal bajante, si este es largo habrá que
calcular la curva de flujo gradualmente variado S2 (Anexo F, Sección F.4.3), pero si es corto se
acepta que:

h f = k ⋅ ( H a + z a − y1 ) 0 ≤ k ≤ 0,33 (5.36)

Figura 32. Características del flujo en canales rápidos con disipación al pie de descarga.

84
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Observaciones
a. La forma mas común de regular una lamina simétrica y uniforme de agua al
ingreso es mediante un vertedero. Para que no exista deposito de sedimentos y
basuras tras la cresta, se realizan orificios o pequeñas aberturas en el fondo.
1. La longitud del colector de aproximación será igual a dos veces la profundidad
aguas arriba.
2. La altura requerida del paramento aguas arriba, hm , se establece con el balance
de energía entre la sección de control y el canal aguas arriba.
Vel12 Velc2
hm = y1 + − yc − − 0,5∆hv (5.37)
2g 2g
Velc2
yc + = 3
2 yc (5.38)
2g
3. La longitud de curvatura de la cresta se calcula con el criterio descrito a
continuación.
b. Para evitar la tendencia del agua a separarse del piso, debe darse a la superficie de
transición en la entrada una forma parabólica (figura 33), cuyas relaciones de
dimensionamiento vienen dadas por las ecuaciones:
g ⋅ lc2
y = lc ⋅ tgα + (5.39)
2 ⋅ Vel 2 ⋅ cos 2 α
Vel 2 ⋅ cos α
lc = (tgβ − tgα ) ⋅ (5.40)
g
lc = x1 − x2 (5.41)

y = x1 ⋅ tgα − x2 ⋅ tgβ (5.42)

Figura 33. Dimensiones de la curva de enlace vertical.


(Fuente: Design of Small Canal Structures; USBR, 1974)

85
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

c. Para cualquier tipo de sección puede presentarse la formación de ondas, siendo


totalmente indeseables, pues causan fuertes oscilaciones al pie del disipador que
interrumpen el efecto del resalto, además que obligan a elevar los muros laterales.
El oleaje se ha comprobado experimentalmente para canales muy anchos y
pendientes menores a 20°. La sección que mejor evita este efecto es la triangular.
d. De acuerdo con Arsenishvili, la relación del perímetro mojado normal al calado
de la sección, debe ser P d < 10 .
e. Otro tipo de disipador que puede ir incluido en una rápida, es un deflector al final
de la misma o disipador de trampolín (figura 34), su diseño sigue:
1. Se escoge una sección óptima, con un talud aproximado de 0,25.
2. Se asume un valor de η = 0,015 .
3. La velocidad se la calcula con la ecuación de Manning:
3
Vel = 14,23 ⋅ Q 4 ⋅ S o 8
1
(5.43)

4. Con la ecuación de continuidad se calcula el área mojada, y las dimensiones:


d = 0,743 ⋅ A
1
2
(5.44)

b = 1,161 ⋅ A
1
2
(5.45)

5. Despreciando el rozamiento con el aire podemos hallar el ángulo óptimo del


trampolín, considerando que la recta tangente a la ladera tiene como ecuación:
g ⋅ x2
y = x ⋅ tgβ − (5.46)
2 ⋅ Vel 2 ⋅ cos 2 β
2 ⋅ Vel 2 ⋅ cos 2 β
x = (tgϕ − tgβ ) ⋅ (5.47)
g
1
sen2 β = ( ) 2 = cos α
1
(5.48)
1 − tg α
2

f. Por lo general, la sección del conducto inclinado es la misma que la sección de


control, pero sus paredes con deben tener una altura igual a 1,3 veces la
profundidad crítica en la entrada.

86
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 34. Deflector de salida o Trampolín disipador.


(Fuente: Diseño Hidráulico; Krochin, 1978)

5.4.2.2 Rápidas con Rugosidad Artificial


En este tipo de rápidas el flujo no es acelerado como en canales de gran pendiente y la
velocidad adquiere un valor constante después de un recorrido relativamente corto, eso se debe a
la disipación de energía obtenida con la rugosidad artificial.

El objetivo de estas obras, es disminuir la velocidad de flujo en el trayecto, para que a la


salida de la rápida no sean necesarias obras de disipación muy costosas.

Estas estructuras tienen en esencia, un tratamiento similar a las anteriores, pero para
introducir en los cálculos, el valor de resistencia local de las salientes que es equivalente a un
aumento de rugosidad, la metodología de diseño sigue:
1. De acuerdo a la ecuación de Dadenkov, fijar un ancho preliminar:
b = 0,765 ⋅ Q
2
5
(5.49)

2. Calcular el tirante y la velocidad crítica en la sección de entrada. Verificar el


límite de la velocidad de aproximación:
Vela ≤ 12 Velc 9 (5.50)

3. Determinar la velocidad máxima permisible al término del conducto de la


rápida. Esta se establece bajo el criterio de un coeficiente de seguridad en
relación a la diferencia entre la altura normal del cauce de descarga y el
conjugado mayor del resalto.
q
Velmax = (5.51)
y1
yn
1.15 ≤ ≤ 1.3 10 (5.52)
y1

9 m
Bolinaga (1979) sugiere una variación mínima de 1,5 seg entre la velocidad de aproximación y la velocidad crítica.
10
El limite mayor del rango pertenece a Henderson (1966), mientras que el limite inferior fue sugerido por Mancilla,
citado en el texto: Manual para Proyectos de Pequeñas Obras Hidráulicas…, VillaSeñor (1980).

87
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Según Ven Te Chow, diseñar un resalto en sumergencia nos coloca del lado
de la seguridad, aunque la disipación de energía es menor.
4. Si asumimos que y1 = H , las ecuaciones empíricas de la tabla 18, permiten
por tanteo calcular, para cada tipo de saliente (figura 35), el valor de rugosidad
equivalente, considerando que la altura s , sea de fácil construcción.
La fórmulas son valederas para h' s > 3 , por lo tanto podemos partir de esa
premisa, estableciendo que la altura de los bloques sea el tercio del calado. Las
demás relaciones, h' s y b h' , se obtienen aplicando la formula:
H = h'+ s (5.53)

donde:
h´ altura de agua sobre la rugosidad
s altura de las rugosidades
b ancho del canal, por lo general de forma rectangular
5. Se deben verificar dos aspectos:
i. La rugosidad equivalente, aplicando la formula de Chezzy, dando lugar a
un nuevo valor de velocidad que deberá ser menor al límite establecido.
ii. La profundidad de escurrimiento debe corresponder a la de partida, dentro
del margen de seguridad adoptado.
6. Definir la configuración de la plantilla de la rápida. La distancia entre los
elementos considerada para el desarrollo de las formulas es 8s , aunque puede
utilizarse un valor de 7 s .

Figura 35. Tipos de Rugosidad Artificial.


(Fuente: Pikalov & Motskov, 1954)

88
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Tabla 18. Relaciones recomendadas para el cálculo del parámetro c´ .


(Fuente: Elaboración basada en Krochin, 1978)

Tipo Descripción Ecuación sen α Factor de


Correción*
0.04 - 0.06 1.33
1000 0.10 1.25
A Doble Zig-Zag o M = 116 ,1 − 6 ,1 ⋅ h´ − 1, 2 ⋅ b
c´ s h´ 0.15 - 0.25 1.00
> 0.25 1.00
0.04 - 0.06 1.33
B V Invertida 1000 = 85 ,8 − 3,9 ⋅ h´ − 0 ,8 ⋅ b 0.10 1.11
c´ s h´ 0.15 - 0.25 1.00

0.04 - 0.06 1.11


C Barras Continuas 1000 = 47 ,5 − 1, 2 ⋅ h´ − 0 ,1 ⋅ b 0.10 0.09
c´ s h´ 0.20 - 0.25 1.11

D Barras Cortadas 1000 = 54 , 2 − 2,1 ⋅ h´ − 0,33 ⋅ b


c´ s h´

E Dados 1000 = 52 ,0 − 5,1 ⋅ h´ − 0 ,8 ⋅ b


c´ s h´

* El coeficiente no es un valor netamente dependiente del tipo de rugosidad, influye también el calado, es decir que, para un
mismo tipo de rugosidad, puede darse diferentes valores de acuerdo a la pendiente y al caudal.

Características Importantes
a. Si los elementos de rugosidad artificial están muy cercanos, el líquido contenido
entre ellos no participa en el movimiento general y aunque resta algo de energía
al flujo por formación de remolinos estacionarios, pierden su efecto y el canal
trabaja como si fuese liso.
b. Para evitar que la primera fila produzca salpicaduras, se recomienda que su arista
frontal no este a mas de 30 cm por debajo de la cresta. Algunos autores sugieren
acrecentar gradualmente la altura de los bloques, desde cero al valor S de diseño.
c. La extensión de canal protegida contra la erosión resultante del resalto,
corresponde a la longitud del resalto medida desde el punto de cambio de
pendientes, que para, yn y2 ≤ 1,3 , puede calcularse con la expresión:

y2
l = 0,82 ⋅ (5.54)
S o0,78

5.4.2.3 Rápidas Tipo Escalera

Normalmente este tipo de rápidas se diseña para caudales menores a los 10 m3 seg . Con
ayuda de la figura 36, el procedimiento mas común de diseño es:

89
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

1. Considerando el desnivel total y el carácter del perfil longitudinal del terreno,


fijar el número de escalones y altura de salto, z , en cada uno de ellos.
2. Determinar la altura o espesor contraído del chorro de agua en el fondo del
primer escalón.
Q b
d1 = (5.55)
(2 g ⋅ ( z + H − d1 )) 2
1

donde:
H m carga de energía total H en el umbral, dada por:
a. Entrada sin restricción.
Velc2
H = yc + (5.56)
2g
b. Vertedero de pared delgada.
Q = M ⋅b⋅ H
2
3
1,8 ≤ M ≤ 2,2 (5.57)

3. Calcular la profundidad conjugada del resalto que se produce dentro del cajón.

8 ⋅ (Q ) 2 1
d 2 = 2 d1 ⋅ ((1 +
1 b ) 2 − 1) (5.58)
g ⋅ d13
4. Para que el resalto este sumergido basta que:
c = d 2 − y2 c > 0,25d 2 (5.59)
2
2 q
y2 = H ' 3 − (5.60)
2 g ⋅ d 22
5. La longitud mínima del cajón será igual a la longitud de la parábola l p que

sigue el chorro al caer, mas una longitud lr , necesaria para la formación del
resalto. Las casuísticas de hb se dan en la tabla 19.

lc = l p + l r lc ≥ l p + 3 z (5.61)

l p = (2 y ) 2
1
(5.62)
g
y = z + 0,5hb + c (5.63)

lr = 3,2(d 2 − d1 ) (5.64)

90
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 36. Esquema de Diseño de una Rápida Escalonada


(Fuente: Hidráulica y Máquinas Hidráulicas; Pashkov & Dolqachev, 1985)

Tabla 19. Parámetros para Dimensionar la Longitud del Cajón.


(Fuente: Elaboración basada en Krochin, 1978)

Tipo de Umbral Ecuación Longitud del Cajón

Perfil Hidrodinámico hb = 0,74 H M = 2, 2


1 2
l p = 1,04 q 3 ⋅ ( z. + c + 0, 22 q 3 )
1
2

Vertedero de p ared delgada hb = 0,67 H M = 1,9

Entrada sin obstrucción 1 2


hb = 0,334 q 3 = 0,715 yc l p = 1,35q 3 ⋅ ( z + 0,167 q 3 )
2 1
2
(Rouse)

Recomendaciones.
a. Es muy común que la relación entre la altura de caída y la longitud de cada cajón,
es decir, la pendiente de la rápida, no coincida con la pendiente del terreno. En
todo caso se debe hacer la excavación dejando todas las obras en corte.
b. Antes de usar una de estas estructuras, conviene realizar un estudio económico
comparativo entre la serie de caídas y una rápida.

5.4.3 CAÍDAS
El escurrimiento sobre estas estructuras generalmente es por gravedad y de descarga libre.
Por medio de la ecuación para el tirante crítico, las dimensiones del estanque amortiguador se
relacionan a dos variables independientes: la distancia de caída, h , y la descarga unitaria q = Q b .

yc q 2 13
=( ) (5.65)
h g ⋅ h3

91
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

El término q 2 g ⋅ h3 es adimensional y se designa por D o número de la caída, puede

demostrarse ser igual al producto de Fr12 = Vel1 ( y1 ⋅ g )


1
2
por ( y1 h)3 .

5.4.3.1 Caídas Tipo Escalón


Para flujo de aproximación en régimen subcrítico, se basa los cálculos en las experiencias
que han dado como resultado la figura 37, usando las siguientes ecuaciones11:

y1
= 0,54 ⋅ ( D ) 0, 425 (5.67)
h
y2
= 1,66 ⋅ ( D ) 0, 27 (5.68)
h
Ld
= 4,30 ⋅ ( D) 0, 27 (5.69)
h
yp y
= ( c ) 0,66 (5.70)
h h
L j = 6,90 ⋅ ( y 2 − y1 ) (5.71)

∆z = 1
6 y2 (5.72)

Figura 37. Geometría del Flujo en Caídas Verticales.


(Fuente: Rand, 1955)

Para el caso de régimen supercrítico aguas arriba, 2,5 < Fr < 4,5 , o cuando además del
efecto disipador se busca lograr la eliminación del material de arrastre, se coloca una rejilla de las
siguientes dimensiones (figura 38):

Q b
Fr = (5.73)
( g ⋅ ya3 ) 2
1

l g = c ⋅ ya ⋅ Fr (5.74)

5 ⋅ N barras − 3
c = 2,886 ⋅ ( ) m = 32 a (5.75)
2 ⋅ N barras

11
Estas relaciones varían respecto a los datos experimentales con un error del 5%.

92
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Q
= 0,245 ⋅ (2 g ⋅ ya ) 2
1
(5.76)
lg ⋅ N ⋅ a

Figura 38. Disipador con rejilla de barrotes longitudinales.


(Fuente: Hydraulic Design of Energy Dissipators for Culverts and Channels; FHWA, 1975)

Recomendaciones
a. El ancho de la cámara b , deberá ser seleccionado de forma que se aproveche el
máximo posible de la sección del canal aguas arriba de la estructura.
b. La profundidad aguas arriba de la caída debe ser mayor que el tirante crítico, para
que en el borde de la misma se propicie el control.
c. Cuando y3 < y 2 , se aconseja construir un murete de salida o usar tacos
intermedios como los de una cámara disipadora (figura F-30)12, de manera que el
salto no se mueva aguas abajo.
d. Si y3 < 3
5 yc + h el resalto se forma oleaje excesivo aguas abajo y el salto estará
sumergido haciéndose inefectivo.
e. La caída simple no se recomienda para un desnivel mayor a 1,5 m ni en sitios
donde no pueda garantizarse un mantenimiento satisfactorio.
f. El enrejado será autolimpiante cuando se le aplique una inclinación del 3%.
g. Para que la longitud de la rejilla se efectiva, debe ser tal, que el caudal pase a
través de las ranuras antes de que la corriente llegue al extremo aguas abajo.

12
Con esta grafica también puede dimensionarse la caída vertical con resalto hidráulico.

93
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

h. La longitud del estanque lb debe ser aproximadamente 1,2l g .

j. El tirante de la descarga a la salida debe ser mayor o igual a ya .

5.4.3.2 Caídas con Cambios de Dirección en Conductos Abiertos


Para flujos supercríticos y cambios de dirección de 90º, usamos los parámetros de diseño
contenidos en la figura 39, que definen las siguientes ecuaciones y valores límites:

∆h y a
= ⋅ (2 Fra + 1) (5.78)
∆z ∆z
3 ≤ Fr ≤ 3 (5.79)
2 a

3 ≤
b 3
4 ≤ 2 (5.80)
∆z
ya
1
10 ≤ ≤ 1
4 ; (5.81)
∆z
ln
2≤ ≤4 (5.82)
∆z
Las pérdidas de carga vienen dadas por la expresión:

hL = ya ⋅ (1 − Fra 2 ) + 12 ⋅ ( Fra2 − Fra ) + ∆z


1
(5.83)

Este tipo de caída ha sido utilizada para valores de α diferentes de 90º, produciendo
mayor disipación para ángulos obtusos que para los agudos (BOLINAGA, 1979).

Figura 39. Caídas con Cambio de Dirección en Canales Abiertos.


(Fuente: Comportamiento Hidráulico de una Caída Abrupta con cruce a 90º; Franceschi, et al, 1976)

94
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

5.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


[1] AISI (1981) – “Manual de Productos de Acero para Drenaje y Construcción Vial”; 2ª ed.,
ARMCO Inc. International Division: Middletown, Ohio, USA.
[2] AROCHA, S. (1983) – “Cloacas y Drenaje: Teoría y Diseño”; Ediciones Vega S.R.L.:
Caracas, Venezuela. – pp. 203-238.
[3] AASHTO (1992) – “Highway Drainage Guidelines, Hydraulic Design of Highway Culverts”,
Vol. IV; Task Force on Hydrology and Hydraulics, AASHTO Highway Subcommittee on
Design: Washington D.C., USA.
[4] AASHTO (1992) – “Highway Drainage Guidelines, Hydraulic Analysis and Design of Open
Channels”, Vol. VI; Task Force on Hydrology and Hydraulics, AASHTO Highway
Subcommittee on Design: Washington D.C., USA.
[5] BOLINAGA, et al. (1979) – “Drenaje Urbano”; Instituto Nacional de Obras Sanitarias:
Caracas, Venezuela.
[6] CARCIENTE, J. (1980) – “Carreteras: Estudio y Proyecto”; 2ª ed., Ediciones Vega S.R.L.:
Caracas, Venezuela.
[7] CETESB (1986) – “Drenagem Urbana: Manual de Projeto”; 3ª ed., Compañía de Tecnología
de Saneamento Ambiental: Sao Paulo, Brasil.
[8] FHWA (1985) – “Hydraulic Design of Highway Culverts”, HDS-5; U.S Department of
Transportation: Virginia, USA.
[9] FRANCESCHI, L. (1984) – “Drenaje Vial”; Fundación Juan José Aguerrevere & Fondo
Editorial Colegio de Ingenieros de Venezuela: Caracas, Venezuela.
[10] GUTIERREZ, J. (1991) – “Estudio y Diseño del Drenaje para Carreteras”; Tesis de
Licenciatura, Facultad de Ingeniería, Universidad Mayor de San Andrés: La Paz, Bolivia.
[11] KROCHIN, S. (1978) – “Diseño Hidráulico”; 2ª ed., Editorial Escuela Politécnica Nacional:
Quito, Ecuador. pp. 252-274.
[12] NOVAK, et al (2001) – “Estructuras Hidráulicas”; 2ª ed., McGRAW-HILL Interamericana
S.A.: Bogotá, Colombia.
[13] PASHKOV, N. & DOLQACHEV, F. (1985) – “Hidráulica y Maquinas Hidráulicas”; Editorial
Mir Moscú: Moscú, URSS. – pp. 247-250
[14] PRONAR (2001) – “Curso: Criterios para el Diseño de Canales de Riego y Obras de Arte”;
Documentación CAT/PRONAR: La Paz, Bolivia.
[15] U.S.B.R. (1978) – “Design of Small Canal Structures”; Department of Interior: Denver,
USA.

95
CAPÍTULO SEIS
DRENAJE SEGURO AL TRÁNSITO
E HIDRAÚLICAMENTE EFICIENTE1
6.1 INTRODUCCION
Existe cuantiosa información relacionada con casi todos los temas de interés en ingeniería
vial, proveniente en su mayoría de la investigación o exitosa aplicación de las ideas de ingenieros
enfrentados con problemas en su diario trabajo. Lamentablemente no esta agrupada, ni editada.

Esta síntesis pretende informar sobre las distintas prácticas de diseño, sin hacer
recomendaciones específicas como podrían encontrarse en manuales de proyecto. No obstante,
puede servir a similares propósitos, ya que es un compendio del mejor conocimiento disponible
en relación a los procedimientos que han demostrado ser la solución mas eficiente a problemas
concretos, donde se intenta minimizar las adversas características de las estructuras de drenaje, en
cuanto a seguridad vial se refiere, mientras mantienen su eficiencia hidráulica.

El concepto de estructuras de drenaje seguras para el transito e hidráulicamente eficientes


requiere una breve explicación:
a. Para ser segura al tránsito, una estructura no deberá tener caras verticales
expuestas o sobresalientes al terreno, ni empinadas depresiones laterales debajo
de la superficie, esto para no inhibir la capacidad del conductor para retomar el
control del vehículo, dado el caso de haberlo perdido.
b. Para ser hidráulicamente eficientes, el elemento debe ser capaz de admitir una
cantidad de agua como afluencia y descargarla como efluencia, sin llegar a
colmatarse durante las inundaciones.

Bajo ese enfoque, debe aclararse que este estudio esta relacionado exclusivamente con un
tipo de accidente: vehículo individual – objeto fijo; el cual ocurre cuando un vehículo, por cualquier
razón, deja la calzada y golpea una estructura o elemento de drenaje.

1
Resumen del Documento del Highway Research Board de la AASHTO. Trad. Prof. Ing. Francisco Sierra (1983).
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

6.2 RECOMENDACIONES GENERALES


La única forma de prevenir enteramente los accidentes del tipo mencionado en el anterior
epígrafe, es mediante la eliminación de todo obstáculo, lo cual a menudo es ciertamente
impracticable. Por ello una vez que el ingeniero vial toma razón acerca de los potenciales peligros,
tiene entre sus recursos para tomar contramedidas, el proveer mínimamente, adyacente a la
calzada una zona de recuperación libre de obstrucciones. Lo extenso de esta franja variará según
el ancho de la zona de camino y los problemas del movimiento de suelos.

Afortunadamente, las estructuras de drenaje seguras y eficientes son compatibles en la


mayoría de los casos; por ejemplo, anchos canales con taludes tendidos. Donde ambos conceptos
se contrapongan, el buen proyecto dicta que la estructura de entrada o salida, sea el caso, se
ubique fuera de la zona de recuperación. Los mayores costos de construcción que esto amerita
están justificados en términos de una reducción de pérdidas humanas y daños a la propiedad.

Aunque algunos elementos peligrosos del camino pueden ser reasentados, el proyectista
deberá tener conciencia de que tiene menos libertad en la reubicación como medida de seguridad,
que cuando las estructuras se sitúan en una posición adecuada para el drenaje. La separación del
objeto peligroso desde la calzada será función de la probable velocidad de marcha (figura 39).

La ubicación de los elementos de drenaje con respecto a las curvas horizontales debe
también ser considerada, en la parte externa es mayor el peligro que en su opuesto, sin embargo,
hay lugares donde sucede lo contrario como resultado de la velocidad de los vehículos,
condiciones de la superficie, y características geométricas de la curva. Dicho esto, en lo posible
todo posicionamiento del drenaje en curvas debe ser evitado, para ubicarlo en las tangentes.

Al considerar la eliminación de las peligrosas estructuras de drenaje, el proyectista debería


dar prioridad a los peligros aislados o inesperados. Puede justificarse un mayor costo para
modificación o eliminación, donde el conductor se haya acostumbrado a tener disponible una
segura zona de recuperación.

Es práctica común el emplazamiento de barandas de defensa entre la calzada y las


estructuras, sin considerar que la baranda misma es un peligro extendido por una gran distancia y
un continuo problema de mantenimiento, fuera de su costosa instalación.

97
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

En suma, en el Instructivo, se han identificado cuatro principales objetivos para prever


costados del camino mas seguros (como se aplica a las estructuras de drenaje), por orden de
prioridad, ellas son:
1. Las estructuras de drenaje innecesarias deberían ser eliminadas.
2. Los elementos necesarios deberán ubicarse de modo que prácticamente
ocasionen el menor peligro, y las estructuras existentes reubicarse en posición
subterránea o fuera de la zona de recuperación prevista.
3. Las estructuras que no pueden eliminarse o reubicarse, serán modificadas para
reducir su potencial peligro, si tal modificación pudiera hacerse sin afectar
adversamente el comportamiento hidráulico.
4. Donde los primeros tres objetivos no pueden ser alcanzados, deben instalar
adecuadas barreras protectoras.

Figura 40. Relación adimensional entre Velocidad, Tipo de Camino y Distancia al peligro.

6.3 ESTRUCTURAS
Muchas son los elementos que componen el sistema de drenaje vial, estos como se han
mencionado en un anterior capítulo pueden agruparse en obras transversales, longitudinales y
complementarias.

98
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Las estructuras que se analizan en los siguientes párrafos son aquellas que por su
proximidad a la franja de circulación representan un mayor peligro para la seguridad del usuario,
aunque existen otros aspectos de las características de drenaje y seguridad, que no merecen mas
que una breve mención por ser items que pueden afectar con menor adversidad la operación del
conductor.

6.3.1 OBRAS EN LA MEDIANA


Estos elementos se proyectan para mantener la estabilidad de la subrasante, conducir el
agua de lluvia e impedir la inundación de la calzada. El área de drenaje se compone de la mediana
y de aquella porción de ambas calzadas con pendiente hacia ella.

La ubicación mas común es en el fondo de la cuneta central, o bien, del talud del
terraplén. Estas estructuras caen en dos categorías básicas: tipo al ras, y sobresaliente.

Tipo al ras. La eficiencia hidráulica de una embocadura de este tipo es satisfactoria, puesto
que los arrastres usualmente no son un problema, además, normalmente constan de rejas de metal
montadas sobre sumideros de hormigón.

Tipo saliente. Con entradas a nivel del terreno sobre tres lados, con una cara vertical
expuesta donde entra la corriente en la estructura. Son hidráulicamente eficientes, en particular
cuando la estructura se ubica en el fondo de una curva vertical y admite agua sobre ambos lados.
Sin embargo, representa serios problemas a la seguridad.
Recomendaciones
1. Deberían modificarse las estructuras existentes para eliminar las características
que son peligrosas para el tránsito.
2. Las estructuras en la mediana deberían estar al ras con el terreno o los taludes.
3. Las rejas deben ser de barras de material resistente para soportar el eje de
proyecto de la vía, dispuestas y espaciadas adecuadamente para evitar se encallen
las ruedas sin afectar adversamente la capacidad de retención de arrastres.
4. La orientación de las barras puede mejorar la eficiencia hidráulica si estas se
ubican paralelas al escurrimiento.
5. La capacidad hidráulica de las embocaduras debería incrementarse mediante la
elongación, ensanche de la abertura, o por medio de rebordes de intercepción.
6. Deben evitarse las depresiones profundas en la mediana.

99
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7. Proveer pequeñas plateas de hormigón en las embocaduras al ras, para desalentar


el crecimiento excesivo de hierba y reducir la erosión.
8. No deberían permitirse las salientes verticales excepto donde las medianas son
anchas y la estructura se sitúa detrás de la zona de recuperación.
9. Como recurso extremo puede usarse un sistema de barreras de defensa para
separar el transito de las estructuras peligrosas.

6.3.2 CABECERAS DE ALCANTARILLAS


Las cabeceras consisten en secciones, premoldeadas o construidas in situ, de muros de
cabecera y alas. Su propósito es sostener el relleno de tierra y prevenir la erosión donde el
conducto de la alcantarilla emerge desde la plataforma del camino.

Proyectar estas estructuras seguras para el transito sin perder su eficiencia hidráulica
durante las inundaciones es difícil, y aun mas, de construcción costosa. Por ello, para seleccionar
un proyecto satisfactorio, es necesario considerar la topografía, tamaño de la alcantarilla, altura del
terraplén, obstrucciones potenciales, y el costo de las distintas alternativas.

En la práctica se han usado tres soluciones generales:


1. Alargar la alcantarilla para ubicar los extremos detrás de la zona de recuperación
especificada.
2. Modificar la cabecera de la alcantarilla para admitir una reja proyectada para
soportar la carga de un vehiculo.
3. Instalar una barrera de defensa para proteger al tránsito de las peligrosas
secciones extremas de la alcantarilla.

Aunque la primera solución sea mas costosa y requiere alabear el terraplén para asegurar
una adecuada y apropiada estética, satisface los requerimientos hidráulicos y de seguridad. Si se
usan rejas, el arrastre potencial debe ser evaluado para instalar obras de recolección, si fuese
necesario. La figura 41 muestra que muchas pequeñas alcantarillas pueden ser extendidas hasta
terminar detrás de la zona de recuperación a un costo menor que construir una baranda.

100
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Las rejas pueden fijarse en las cabeceras de modo que cubran los extremos peligrosos del
conducto, con la tierra circundante soportando la carga. Los muros de cabecera construidos en la
mediana o entre trochas principales y caminos frentistas son estructuras peligrosas, y pueden ser
evitadas continuando la alcantarilla a través de estas zonas, con adecuadas conexiones para el
drenaje local. Las empinadas cunetas que son objeto de erosión, a menudo pueden se evitadas
mediante la adopción de este tipo de proyecto.

Las cabeceras ubicadas paralelamente al camino, debajo de los cruces de mediana, entradas
y ramales, representan peligros tan grandes o mayores que las aberturas de alcantarilla. Para ser
seguramente montables estas estructuras extremas deberían tener rejas al ras con la superficie. Sin
embargo, es deseable ubicar la reja sobre el fondo de la zanja. Puesto que estos dos
requerimientos son irreconciliables, uno u otro debe ser comprometido a criterio del proyectista.

Figura 41. Costos de Prolongación de Alcantarillas y Construcción de Barandas de Defensa.

101
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Conclusiones
1. En obras donde hay suficiente zona de camino, las cabeceras de alcantarillas
deberían ubicarse fuera de la proyectada zona de recuperación.
2. En instalaciones dentro de dicha zona, y detrás de ella si su justifica, un vehiculo
debería ser protegido de caer dentro de la estructura mediante rejas capaces de
soportar la carga del eje de diseño del proyecto, a menos que la reja interfiera con
la función hidráulica de la alcantarilla y origine daños de inundación.
3. Cualquier saliente de la cabecera sobre la superficie del terreno debe ser
minimizada.
4. Una vez mas, donde estas recomendaciones no pueden satisfacerse, deberían
proveerse protección mediante una suficiente longitud de baranda,
adecuadamente instalada.
5. No debería instalarse un baranda de defensa que pudiera ser en si misma un
peligro mayor al estructura que protege.
6. Donde las condiciones lo permiten, debería darse consideración a la orientación
de las cabeceras fuera de la dirección del transito.

6.3.3 EMBOCADURAS Y CORDONES ABIERTOS


Las embocaduras al lado del cordón interceptan el agua que corre en la cuneta, pueden
estar compuestas de un sumidero de reja horizontal ubicado a lo largo del cordón al ras de la
superficie o levemente deprimida, o de una abertura en la misma cara del cordón.

En si mismo, la embocadura al lado del cordón no presenta peligro para el transito; el


peligro es el cordón. Un vehiculo fuera de control que golpea el cordón puede desviarse sobre la
calzada, poniendo en peligro por eso al resto del transito, o bien, saltar sobre el cordón, con el
conductor menos capacitado para retomar el control.

El contacto con el cordón generalmente será oblicuo, y cuanto menor sea el ángulo menor
será el golpe de impacto. Por lo tanto, la práctica mas peligrosa y que debe evitarse, son aquellas
situaciones donde la embocadura del sumidero ha sido desplazada hacia atrás de la línea normal
del cordón, curveándose este para formar una bolsa.

Los cordones montables o inclinados minimizan el peligro de impacto sin sacrificar la


capacidad de la cuneta, con tal que no se reduzca la altura total del cordón.

102
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Las rejas elegidas para embocaduras al lado del cordón pueden afectar la cantidad del
caudal desviado. La orientación en la dirección de la corriente es recomendable, pero en aquellos
casos donde es considerable el transito de vehículos de llantas angostas, se podría dar como
solución, direccionar diagonalmente la rejilla.

Un descuido en la instalación del enrejado podría tener un efecto adverso sobre la


eficiencia de la embocadura, aumentando la turbulencia y disminuyendo las propiedades de
autolimpieza.

Los sistemas de desagües entubados usando embocaduras por cordón generalmente son
menos efectivos que los sistemas de zanjas abiertas. Las embocaduras con rejas pueden ser
obstruidas o superadas en la capacidad de proyecto causando la inundación de las calzadas, con
adversos efectos sobre el tránsito. Doquier que el proyectista tenga elección, el drenaje abierto es
normalmente mas eficiente y menos peligroso, cuando se usan taludes suaves. En condiciones
urbanas, sin embargo, a menudo se requieren embocaduras por cordón y sistemas subterráneos de
drenaje.
Conclusiones
1. Normalmente las rejas en sumideros no son peligrosas para el tránsito
automovilístico.
2. Deberían seleccionarse las configuraciones de rejas en favor de la eficiencia
hidráulica y para probadas capacidades de admisión.
3. Las rejas con barras transversales a la corriente (son mucho menos eficientes que
aquellas con barras orientadas longitudinalmente).
4. Deberían considerarse las características de autolimpieza de las rejas.
5. Las rejas deberían encastrarse en marcos para fijar la adecuada orientación.

6.3.4 CUNETAS A LOS LADOS DEL CAMINO


Las cunetas a los costados del camino incluyen todas las vías de drenaje usadas para
conducir el agua superficial. Ellas comprenden desde las mas poco profundas zanjas, hasta
grandes canales de hormigón. El pe1igro para el tránsito esta en función de la distancia desde el
camino, orientación y pendiente de los taludes del canal.

103
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Una vez mas debe hacerse el mayor esfuerzo para ubicar los canales fuera de la zona de
recuperación proyectada. Tales zanjas deberán tener aproximadamente la misma pendiente
transversal que el talud del terraplén. Esto podría significar pendientes 1:6 o mayores, provistas
necesariamente con seguros medios de protección contra la erosión, una vez determinadas las
velocidades de la corriente.
Recomendaciones
1. Donde el tránsito opera a alta velocidad, los canales dentro de la zona de
recuperación proyectada deberían tener los taludes con igual pendiente que la del
terraplén adyacente.
2. Los canales rectangulares de hormigón deberían se ubicados fuera de la zona de
recuperación proyectada o cubiertos.
3. Donde sea necesario debería considerarse la afectación de adicional zona de
camino.
4. Las zanjas sujetas a erosión deberían ser protegidas con un adecuado
revestimiento.
5. El revestimiento con enrocado puede ser efectivamente usado donde el tamaño
de la piedras no afecte adversamente a un vehiculo fuera de control.

6.3.5 ESTRUCTURAS ESPECIALES


Las estructuras especiales de drenaje se proyectan usualmente para desempeñar una
específica función en una ubicación particular. En esta categoría se incluyen los muros deflectores,
piletas amortiguadoras y estructuras de caída que pueden ser proyectadas para controlar o disipar
la energía cinética de aguas de rápido escurrimiento. Muchas de estas estructuras se ubican cerca
de la calzada y son un peligro potencial para el transito.

104
CAPÍTULO SIETE
ESTUDIO DE CASOS Y APLICACIÓN PRÁCTICA
7.1 RESEÑA
El presente capítulo es solo, en unos casos, una comparación de tipo netamente técnico,
de las metodologías recopiladas en el trabajo con situaciones particulares de distintos proyectos.
Para los otros casos, es decir, de aquellas estructuras que han quedado sin una aclaración práctica
en los proyectos que se describen, se presentan ejemplos aislados de diseño.

7.2 DISEÑO HIDROLÓGICO


Para demostrar la aplicación de los métodos de diseño sugeridos en el capítulo cuarto, se
ha escogido el caso específico de una obra de cruce construida en la carretera antigua Santa Cruz -
Cochabamba, ruta perteneciente a la Red Fundamental.

7.2.1 UBICACIÓN
La cuenca de aporte se encuentra en la región de los llanos, concretamente en el Provincia
Florida del departamento de Santa Cruz. El punto donde se desea conocer el caudal máximo, se
sitúa en la progresiva 82+380 (figura 42), con coordenadas geográficas: Latitud Sur 18°08’22’’ -
Longitud Oeste 63º37’55’’, según datos proporcionados por el Servicio Nacional de Caminos.

7.2.2 CARACTERIZACIÓN DE LA CUENCA DE APORTE


Por lo general, a lo largo de la vía pueden definirse varias cuencas, que en su mayoría
tienen superficies menores a los 25 km 2 , pero que a su vez conforman una cuenca mayor en la
cual puede establecerse las características generales del conjunto.

7.2.2.1 Características Fisiográficas


En base a la información cartográfica en planos a escala de la zona, podemos determinar
los parámetros físicos de la cuenca de aporte.

Superficie. Con la ayuda de herramientas computacionales, como lo son los programas

CAD, una vez delimitada la divisoria de aguas, se obtiene un valor de 4,3 km 2 .


Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 42 Planimetría - Progresivas km 82+280 al 82+410.


Fuente: Servicio Nacional de Caminos.

Relieve. Como puede apreciarse en la figura 43, si se aplica la metodología sugerida en la


sección 4.2.1.3, se establece una red de puntos cuya distribución de los valores de pendiente
normal a las curvas de nivel (tabla 20), se resume en un valor promedio igual a 0,279 m m .
Tabla 20. Distribución de los valores de Pendiente Normal en la cuenca de estudio.

No. Punto Pendiente


1 0.42
2 0.20
3 0.04
4 0.24
5 0.28
6 0.32
7 0.20
8 0.28
9 0.36
10 0.32
11 0.32
12 0.12
13 0.28
14 0.52

106
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 43. Cuenca Hidrográfica - Obra de Cruce Quebrada km 82+380.


Fuente: Ampliación de la Carta No. del Instituto Geográfico Militar de Bolivia.

Suelos y Cobertura Vegetal. Esta zona presenta claramente suelos poco profundos con
afloramientos rocosos y contenido arcillo arenoso en la superficie. De acuerdo a esta descripción
el suelo puede clasificarse dentro el Grupo C (tabla C-3).

En relación al tipo de cobertura, la cuenca presenta lotes de bosques, una buena cantidad
de arbustos y arrope, con posibilidades de tala debido a que a escasos kilómetros de distancia se
encuentra una población. Lo cual nos ubica en una posición intermedia o regular (tabla C-2).

107
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.2.2.2 Tiempo de Concentración


Este parámetro se determina por medio de cualquiera de las ecuaciones de la tabla 3. En
este caso se utiliza la formula de la California Highways and PublicWorks, dando como resultado
un tiempo de 0,3 hrs .

Longitud Hidráulica del Cauce Principal. De la misma forma que para el área, se obtiene

una distancia de 3,2 km . Si utilizáramos la fórmula empírica propuesta por el U.S. SCS
tendríamos: 2,55 km , valor que ocasionaría una subestimación del caudal de aporte.

Desnivel Máximo de la Cuenca. De la información cartográfica (figura 42) puede extraerse


los valores altimétricos en los extremos de la cuenca, entre 1491,0 m y 820,0 m , por lo tanto la
diferencia de nivel es 671,0 m .

7.2.2.3 Número de Curva


Con los datos de tipo de suelo y cobertura vegetal, se establece el Número de Curva que
representa el complejo hidrológico de la cuenca bajo estudio. De la tabla C-7 se determina que el
valor de CN para los datos de las sección 7.2.2, que para suelos del grupo C y bosques como tipo
de cobertura bajo condiciones hidráulicas regulares, será 73.

Si a fin de obtener el valor de la avenida máxima en las condiciones mas desfavorables


posibles, consideramos una condición de humedad antecedente casi saturada, es necesario
transformar por medio de la ecuación (C.7), el valor promedio de los obtenidos en el párrafo
anterior, por lo tanto, CN = 86 .

7.2.3 HIDROMETEOROLOGIA
Es lógico que cuencas menores no cuenten con un historial de registros limnigráficos
propios, por lo que la determinación de los caudales de crecida exige el uso de métodos
precipitación-escorrentía para los que, inicialmente, debe procederse a recabar la información
hidrometeorológica de la estación mas próxima a la zona de estudio. En este caso la estación de
Mairana, a 36 km de distancia, es el referente. Como la red de medición nacional cuenta con muy
poca instrumentación de registro continuo, los datos recabados son únicamente del tipo
pluviométrico.

108
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.2.3.1 Precipitación de Diseño


La forma más expedita para la obtención de este dato, parte del un conjunto de eventos
medidos y se efectúa de la manera que indica la figura 17.

Período de Retorno. La selección de la frecuencia de eventos para el diseño se hace en base


a la tabla B-5 (red fundamental).

Serie de Información Hidrológica. Se conformada una serie de máximos anuales con los
valores de la tabla 21.

Criterio de Evaluación Probabilística. Se aplicará la distribución de Gumbel, una vez

calculadas sus respectivas constantes teóricas (tabla B-8): yn = 0,5371, σ n = 1,1159 , y los
estadígrafos de la muestra ( N = 31 ): Media aritmética = 57,0 y la Desviación Típica = 29,6.

De acuerdo al procedimiento planteado en la sección B.3: P24 ,T =25 años = 127,6 mm . Solo

para efectos demostrativos, se realiza una prueba gráfica de bondad de ajuste (figura 44).

Figura 44. Papel Aritmético de Probabilidad para el Modelo de Gumbel.


(Fuente: Hidrología en la Ingeniería; Monsalve, 1999)

109
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Tabla 21. Planilla de Precipitación Máxima Diaria Anual - Estación Mairana.

Estación Mairana Altura: 1,350 msnm


Provinci Florida Latitud: 18º06'30'' Sud
Departa Santa Cruz Longitud: 63º57'00'' Oeste
Precipitación Magnitud
Año
mm P24 ( x − x) 2 Posición P ( x ≥ xi )
in Decreciente
1948 36.9 1.45 41.7 234.6 1 128.8 0.03
1949 46.7 1.84 52.8 18.0 2 113.0 0.06
1950 26.1 1.03 29.5 757.4 3 107.4 0.09
1951 28.0 1.10 31.6 643.8 4 103.2 0.13
1952 29.0 1.14 32.8 587.8 5 90.4 0.16
1953 22.0 0.87 24.9 1033.9 6 75.7 0.19
1954 19.0 0.75 21.5 1263.4 7 75.7 0.22
1955 14.0 0.55 15.8 1696.9 8 75.3 0.25
1956 14.0 0.55 15.8 1696.9 9 74.6 0.28
1957 19.0 0.75 21.5 1263.4 10 70.1 0.31
1958 --- --- --- --- --- --- ---
1959 42.0 1.65 47.5 91.3 11 67.8 0.34
1960 34.0 1.34 38.4 345.7 12 65.5 0.38
1961 36.0 1.42 40.7 266.8 13 63.3 0.41
1962 36.0 1.42 40.7 266.8 14 55.9 0.44
1963 60.0 2.36 67.8 116.3 15 54.2 0.47
1964 62.0 2.44 70.1 170.2 16 52.8 0.50
1965 38.0 1.50 42.9 198.1 17 48.6 0.53
1966 91.3 3.59 103.2 2130.3 18 47.5 0.56
1967 67.0 2.64 75.7 349.5 19 42.9 0.59
1968 67.0 2.64 75.7 349.5 20 41.7 0.63
1969 48.0 1.89 54.2 7.7 21 40.7 0.66
1970 80.0 3.15 90.4 1114.6 22 40.7 0.69
1971 66.0 2.60 74.6 308.6 23 38.4 0.72
1972 100.0 3.94 113.0 3134.4 24 32.8 0.75
1973 56.0 2.20 63.3 39.3 25 31.6 0.78
1974 66.6 2.62 75.3 332.8 26 29.5 0.81
1975 58.0 2.28 65.5 72.7 27 24.9 0.84
1976 95.0 3.74 107.4 2533.7 28 21.5 0.88
1977 43.0 1.69 48.6 71.0 29 21.5 0.91
1978 114.0 4.49 128.8 5156.1 30 15.8 0.94
1979 49.5 1.95 55.9 1.2 31 15.8 0.97

7.2.3.2 Caudal Máximo


Como paso final, el caudal o gasto se deduce conforme fue explicado en la sección 4.6.1.
La tabla 22 simplifica la secuencia de cálculo y en la figura 45 se visualiza el resultado final.

Precipitación Horaria. La precipitación de 24 horas puede transformarse a precipitaciones


horarias menores mediante el uso de la tabla 5 y la ecuación (4.11).

Escurrimiento Directo. La proporción de precipitación que escurre directamente se obtiene


con el uso de los gráficos de la figura C-2, o resolviendo la ecuación (C.5). El valor de la retención
potencial máxima será S = 1,63 in .

110
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Tabla 22. Hidrograma Triangular - Quebrada km 82+380.


(1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (10) (11) (12)
Incremento Precipitación Efectiva Pérdidas Hietograma Descarga Tiempo
Incremento Caudal
Periodo Tiempo ht ,T horario
Hietograma horario Lluvia Unitaria
pico HUT
Acumulado Acumulada Incremento Teórica Real Efectiva Máxima Inicio Máximo Final
qp m3 Qp m3
hrs mm mm mm mm mm mm Pe mm seg ⋅ mm seg hrs
0-1 38,3 38,3 5,1 5,1 0,26 0,26 1,3 4,84 0,26 2.08 0,52 0 0,43 1,15
1-2 49,8 11,5 7,6 12,7 0,43 0,17 1,3 7,43 0,17 2,08 0,35 1 1,43 2,15
2-3 58,7 8,9 8,9 21,6 3,25 2,82 1,3 6,08 2,82 2,08 5,86 2 2,43 3,15
1
3-4 66,3 7,6 38,3 59,9 28,68 25,43 1,3 12,87 25,43 2,08 52,89 3 3,43 4,15
4-5 72,7 6,4 11,5 71,4 38,16 9,48 1,3 2,02 9,48 2,08 19,71 4 4,43 5,15
5-6 77,8 5,1 6,4 77,8 46,61 5,45 1,3 0,95 5,1 2,08 10,6 5 5,43 6,15
2 6 - 12 102,1 24,3 24,3 102,1 65,14 21,53 7,8 2,77 16,5 0,28 4,62 6 9,18 14.5
3 12 - 24 127,6 25,5 25,5 127,6 88,63 23,49 15,6 2,01 9,9 0,14 1,38 12 18,18 28,3

Periodo Intervalo ∆d e Tiempo pico Tiempo base


1 0,5 0,43 1,15
2 6 3,18 8,5
3 12 6,18 16,5

111
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Figura 45. Trazado de los Hidrogramas Elementales e Hidrograma Total - Quebrada km 82+380.

100.0

90.0

80.0

70.0

60.0
Caudal m3/s

50.0

40.0

30.0

20.0

10.0

0.0
0.0 1.0 2.0 3.0 4.0 5.0 6.0

Tiempo hrs

Es necesario aclarar que la teoría sugiere que, el intervalo de la duración de exceso de


precipitación para el análisis, sea menor que el tiempo de concentración de la cuenca, pues el
gasto obtenido así, refiere como un máximo posible. Sin embargo, el ejemplo ha sido elaborado
con un mero interés explicativo y de práctica interpretación; del cual aun puede decirse que es
demasiado trabajoso para una cuenca de tan pequeñas dimensiones; prefiriendo usarse entonces,
como se muestra a continuación, el hidrograma sintético de I Pai-Wu, o el método racional, cuya
aplicación se expondrá en el siguiente epígrafe, con otro ejemplo.

t p = 0,93 ⋅ (4,3)1, 085 ⋅ (20,9) 0, 668 ⋅ (3200)1, 233 = 0,14 hrs ⇒ d = 0,1 hrs
k1 = 19300 ⋅ (4,3) 0,937 ⋅ (20,9)1, 473 ⋅ (3200)1,074 = 0,14 ⇒ n=4
f ( n, t p ) = 0,67
CN = 86 ⇒ Pe = 15,3 mm
q pico = 0,278 ⋅ (4,3) ⋅ (15,3) ⋅ 0,67 ⋅ (0,14) −1 = 87,9 m3
seg

112
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.3 DISEÑO HIDRÁULICO


Aplicar las diferentes criterios de diseño desarrollados en el capitulo precedente y la
utilización de los nomogramas de diseño del Anexo F.

7.3.1 ALCANTARILLAS
La propuesta de ejemplo de diseño para esta sección se realiza sobre el tramo: Puente
Mendez - Lequezana, correspondiente al proyecto “Ruta de los Libertadores”, trayecto que
mediante una carretera pavimentada de doble vía, permite la vinculación de tres de las capitales
del sur del país: Oruro, Sucre y Potosí (figura 46).

Figura 46. Ubicación General del Proyecto Ruta de los Libertadores.


(Fuente: Ampliación de la Carta No. del Instituto Geográfico Militar de Bolivia)

113
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.3.1.1 Características de la Región de Estudio


La ubicación geográfica del tramo considerado corresponde a las coordenadas: Latitud Sur
19º20’ y Longitud Oeste 65º15’, zona de precipitaciones escasas y de poca intensidad,
comprendida en la región pluviométrica IV.

El trazado que desarrolla el tramo carretero entre las progresivas 15+000 a la 18+000 km
se muestra en la figura 47, grafico que a la vez ilustra la delimitación de áreas de drenaje.

Figura 47. Delimitación de Hoyas - Progresivas km 15+000 a 18+000.


Fuente: Ampliación de la Carta No. del Instituto Geográfico Militar de Bolivia.

Cabe aclarar, que la vía se extiende a lo largo de la ladera del cerro Tipahuco colindante
con la ribera del río Otuyo, hasta alcanzar la progresiva 16+500 km , a partir de la cual se produce
una separación del trazado y el río. Esta disposición permite establecer que las aguas que deben
ser drenadas a través de la vía corresponden al escurrimiento superficial producido sobre las
laderas de dicho cerro y que forman parte de la cuenca del río Otuyo.

Por otra parte, en la delimitación de las superficies de aporte se puede evidenciar que las
subcuencas definidas son de pequeña extensión y con diferencias de nivel considerable entre la
cresta del cerro, que se encuentra a una altura de 2800 m.s.n.m. y los puntos de derrame cuyas
cotas están alrededor de los 2500 m.s.n.m. (tabla 23). También, se debe señalar que este tramo
pertenece a una zona que se caracteriza por presentar serranías con escasa vegetación, lo que hace
suponer que el cerro antes mencionado tendrá una disposición similar.

114
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Si bien no se cuenta con información exacta sobre las características del suelo existente en
cada sector, los datos generales sobre la zona muestran la presencia de suelos del tipo loam-
arcilloso, y dado que el tramo bajo análisis pertenece a un solo bloque montañoso, se supone que
no existe la posibilidad de que surjan grandes diferencias en cuanto a la presencia de vegetación y
tipo de suelo en la zona.
Tabla 23. Resumen de Datos Hidrográficos - Progresivas km 15+000 a 18+000.
Coeficiente Longitud Cauce
Progresiva Area Desnivel
Manning Principal
km has m
η km
15+225 3.24 0,05 0,255 144,08
15+446 8.17 0,05 0,505 229,80
15+611 14.72 0,05 0,515 246,17
15+752 6.47 0,05 0,420 254,28
15+924 14.59 0,05 0,610 266,56
16+225 7.70 0,05 0,380 211,58
16+644 25.70 0,05 0,720 213,14
17+070 8.41 0,05 0,650 232,02
17+367 15.12 0,05 0,570 158,67
17+483 11.83 0,05 0,580 187,59
17+703 2.50 0,05 0,260 130,38

7.3.1.2 Caudal de Proyecto


El caudal de escurrimiento se determina de acuerdo al método racional basado en la
información morfométrica, edafológica y de vegetación de la cuenca (tablas 24).
Tabla 24 Caudal de Diseño - Cuencas de Aporte km 15+611 y 16+644.
Parámetro Unidad Descripción/Valor Descripción/Valor
Ubicación Progresiva km 15+611 16+644
Periodo de Retorno años 15 50
Zona Pluviométrica IV IV
Ecuación de Probabilidad I d ,15 = 29,67t −0 ,85 I d , 50 = 36,77t −0 ,85

Area de Aporte km 2 0,147 0,257


Longitud Cauce km 0,515 0,72
Desnivel Cauce m 246,17 213,14
Tiempo de Concentración hrs 0,166 0,192
Intesidad de Diseño mm/hr 135,8 149,5
Coeficiente Escurrimiento 0,59 0,59
Caudal de Proyecto m 3/seg 3,59 6,3

115
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7.3.1.3 Dimensionamiento
Mediante el diseño hidráulico se determinan las dimensiones de las tuberías y la ubicación
general de las alcantarillas en dos secciones transversales del camino: 16+644 km y 15+611 km .
El procedimiento de cálculo y las alternativas de diseño se detallan a continuación, luego, los
resultados se ordenan en la planilla de la tabla 25.

Obra de Cruce Progresiva 16+644 km

Para el cruce 16+644 km , considerando la magnitud del caudal de diseño se proyectara


como primera alternativa una sección cajón de HoAo.

Paso 1. Sección cajón de dimensiones tentativas 2,5 × 1,5 m . La entrada se establece

con aletas a 50º y dintel superior redondeado ( r = 121 D ), por lo que la perdida de

carga se cuantifica con un coeficiente ke = 0,2 (tabla F-1).


3
Paso 2. Dado Q50 = 6,3 m seg , el gasto unitario en la obra será de Q B = 2,52

m3 seg ⋅ m . Con este dato, se sigue el procedimiento de diseño recomendado


(sección 5.3.2.2), utilizando la figura F-1, de donde se calcula la altura de remanso
generada al ingreso de la obra, supuesta una descarga con regulación en la entrada.
Q B
= 0,44
( g ⋅ D3 ) 2
1

H m D = 0,94
HE = 1,395 m
Paso 3. La altura de carga o energía requerida para descargar un determinado caudal a
través de la alcantarilla se fija utilizando la grafica de la figura F-8, la cual necesita
datos siguientes:
Área de la sección del conducto: ( 2,5 × 1,5 ) = 3,75 m 2
Coeficiente de rugosidad de Manning: η = 0,012
Longitud de la alcantarilla: L = 12 m
Pendiente de la solera: S = 0,005 m m
Con punto de partida en el valor de la longitud de alcantarilla sobre la curva del
coeficiente de perdida en la entrada ( ke = 0,2), se traza una línea hasta el valor
respectivo en la escala de área de sección. Dicho trazo al cruzar la línea base
define el punto con el cual se une el caudal, para definir otra línea cuya extensión
a la escala de carga hidráulica da como resultado el valor de: H = 0,34 m .

116
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Paso 4. Como de los datos de entrada se conoce que la profundidad de agua en canal de

descarga es igual a hS = 0,6 m , se establece que la condición de operación de la


alcantarilla es no sumergida. Para tal circunstancia es necesario calcular la
profundidad equivalente de flujo a la salida del conducto (ecuación 5.23).
yc = 0,467 ⋅ q 3 = 0,467 ⋅ (2,52) 3 = 0,86 m
2 2

h = 12 ( yc + D) = 12 (0,88 + 1,50) = 1,18 m


Paso 5. Para el cálculo de HE supuesta una descarga con regulación en la salida, se debe

resolver la ecuación HE = H + H1 − L ⋅ S . Esta expresión, dadas las condiciones

de operación definidas, considera que H1 = h , por lo que:


HE = 1,46 m
Paso 6. Comparando las profundidades HE obtenidas mediante ambas clases de
control (salida y entrada), se concluye que la sección de control en la obra se rige
por las condiciones de flujo a la salida de la obra.

La segunda alternativa de proyecto plantea una batería de tres caños de hormigón armado.
Paso 1. Sección circular de 42 in (1,07 m ) de diámetro. La entrada se establece con un
muro de cabecera normal al flujo y la campana del tubo, tal configuración se
cuantifica con un coeficiente ke = 0,2 (tabla F-1).

Dado Q50 = 6,3 m3 seg , el caudal en cada conducto de la batería será igual a:

Qu = 13 Q50 = 2,1 m3 seg


Paso 2. La figura F-4 corresponde al tipo de sección y material elegido, por lo que
posibilita el cálculo de la altura de remanso generada al ingreso de la obra,
supuesta una descarga con regulación en la entrada.
Las instrucciones que explican el uso de los nomogramas, educan que en el
proceso debe unirse los puntos q y D a través de una línea extendida hasta la
escala (1) del grafico. A partir de este punto se proyecta una horizontal hasta la
escala (2), la cual representa la configuración de entrada a construirse y de la cual
se deriva la relación HE D = 1,21 m , valor que multiplicado por la dimensión
vertical del conducto da como resultado:
HE = 1,295 m

117
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Paso 3. La altura de carga o energía requerida para descargar un determinado caudal a


través de la alcantarilla se fija utilizando la grafica de la figura F-9, la cual necesita
datos siguientes:
Coeficiente de rugosidad de Manning: η = 0,012
Longitud de la alcantarilla: L = 12 m
Pendiente de la solera: S = 0,005 m m
Al igual que con el ejemplo anterior, el punto de partida es el valor de la longitud
de alcantarilla sobre la curva del coeficiente de perdida en la entrada ( ke = 0,2),
desde el cual se traza una línea hasta el valor respectivo en la escala del diámetro
de la sección. Dicho trazo al cruzar la línea base determina el punto con el cual se
une el valor de caudal, para definir otra línea cuya extensión a la escala de carga
hidráulica da como resultado el valor de: H = 0,38 m .
Paso 4. Puesto que el valor de hS = 0,6 m dicta que la condición de operación es no

sumergida, h depende de una aproximación a la profundidad critica. El calculo


de tal circunstancia se simplifica usando la figura F-15.
Q
1 = 0,56
( gD 5 ) 2
yc D = 0,76 ⇒ yc = 0,81 m
h = 12 ( yc + D) = 12 (0,81 + 1,07) = 0,94 m
Paso 5. Con todos los términos calculados en los pasos anteriores, solo queda resolver

la ecuación (5.22), para así obtener HE supuesta una descarga con regulación en la
salida.

HE = 1,26 m
Paso 6. Comparando las profundidades HE obtenidas, se concluye que el
escurrimiento en la obra se rige indistintamente por ambas condiciones de flujo a
la entrada o a la salida de la obra.

Obra de Cruce Progresiva 15+611 km


En esta quebrada se ha optado por el empleo de una alcantarilla de acero corrugado. Sin
embargo, con el objeto de dar una demostración de las posibilidades de diseño, se utilizara como
opción una tubería circular de polietileno de alta densidad.

118
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Las consideraciones especiales para el diseño de estas obras se especifican en lo seguido,


pero los resultados generales pueden visualizarse en la tabla 26.

Los datos requeridos para el proyecto son:


Sección circular de diámetro 54 in (1,37 m ).
Anillo abocinado a 45º, ke = 0,25.
Coeficiente de rugosidad de Manning: η = 0,024
Longitud de la alcantarilla: L = 18 m
Pendiente de la solera: S = 0,015 m m

La tabla 24 indica que el caudal de diseño en este cruce es igual 3,59 m3 seg , valor con el
que en el grafico de la figura F-7 se produce un índice H E D = 1,16, y en consecuencia una
altura de remanso considerando control a la entrada igual a:

H E = 1,59 m

Tal como en los ejemplos anteriores los nomogramas dan tan solo una solución parcial a
la problemática de obtener la altura de agua que se embalsa a la entrada de la obra, cuando el
escurrimiento en esta se supone con control a la salida. La figura F-10, por lo tanto, refiere la carga
o energía requerida para descargar el caudal estipulado como: H = 0,65 m .

En condiciones de flujo normal para el caudal de diseño en el cauce de la corriente que


desea salvarse yn = 0,97 m , por lo tanto, el nivel de agua a la salida H S puede aproximarse a tal

valor. En dicha circunstancia, el cálculo de HE = H + H S − L ⋅ S da como resultado que la altura


de embalse aguas arriba será:

H E = 1,35 m

De la misma manera, los pasos de diseño se repiten para la otra alternativa de proyecto
(tubería de polietileno de alta densidad). La altura de agua en la entrada bajo supuesto
escurrimiento con control a la entrada alcanzara el mismo valor que con una tubería de acero
corrugado, mientras que para el cálculo según control a la salida, se debe modificar la longitud del
conducto por razones de variación del coeficiente de Manning1. Este cómputo se efectúa como se
muestra a continuación:

η1 2 0,009 2
L' = L ⋅ ( ) = 18 ⋅ ( ) = 10,1 m
η 0,012
1
Véase Tabla 27.

119
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Con este valor se rehace el cálculo de H (figura F-9), obteniendo un valor de 0,4 m que
sustituido en la ecuación (5.22), da por resultado una altura de remanso, con una supuesta
regulación en la salida, igual a:

H E = 1,1 m

Concluyendo, en la primera alternativa el control se ubica a la entrada, y para la segunda


opción de proyecto, la capacidad de descarga se encuentra también regulada por las condiciones a
la entrada de la obra.

7.3.1.4 Velocidad de Salida


Según lo estipulado en el apartado de la sección 5.3.2.1, el cálculo de la velocidad de la
corriente a la salida del conducto depende del tipo de regulación que se presenta en la estructura.

Descarga en la Progresiva 16+644 km

Para la alcantarilla cajón de HoAo en la que se tiene que yc = 0,86 m , el escurrimiento es


con control a la salida. Por lo tanto, la velocidad se calcula utilizando el área hidráulica
correspondiente al tirante crítico ( yc > hs )2, dando como resultado:

Q 6,3
VelS = = = 2,13 m seg
Ayc 2,5 × 0,86

Para el caso de la tubería de hormigón el control es indistinto, por lo cual la velocidad se


calcula para control a la entrada (condición mas desfavorable). Se requiere entonces determinar el
perfil de flujo en la tubería, específicamente, la altura del prisma de agua en la sección de salida.
Un método aproximado es suponer que el régimen se ha establecido y la altura de descarga es la
normal, estrictamente dependiente de las condiciones hidráulicas y geométricas del conducto.

Empleando la ecuación (E-18) se obtiene que yn = 0,83 m y con el cual se calcula la


velocidad de flujo reemplazando en la ecuación (5.24):

(0,69 2,03) 3 ⋅ (0,005) 2


2 1
1
Vel = ⋅R 3 ⋅S 2 = = 2,86 m seg
2 1

η 0,012

2
Véase la sección 5.3.2.1.

120
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Descarga en la Progresiva 15+611 km


Como ya se menciono, en ambas opciones constructivas (tubería de acero corrugado o de
polietileno de alta densidad), el control de flujo se ubica a la entrada. En este caso, se puede
emplear la figura F-17 donde con, S = 0,015 y D = 54 in , se obtiene Q p = 3,8 m3 seg , por lo

tanto Q Q p = 0,94 . De la figura F-21 se deduce Vel Vel p = 1,135 , y entonces:

A Q Qp 0,553
= = = 0,832
Ap Vel Vel p 1,135
AS = 0,894 ⋅ 0,832 = 0,75 m 2 ⇒ VelS = Q AS = 4,78 m seg

Para la tubería de polietileno de alta densidad los cálculos y resultado son similares, por lo
que se necesitaría un enrocado de protección en la zona de descarga de la alcantarilla.

7.3.2 CUNETAS Y CONTRACUNETAS


Este ejemplo se ilustra con el diseño del tramo Humacha - Ambaná, proyecto realizado
por CONSA SRL. La zona del proyecto puede verse en la figura 48.

Debido a que no se cuenta con la memoria de cálculo, y en especial con los planos,
adoptaremos una metodología simplificada de diseño.

Figura 48. Imágenes características de la región del proyecto Humacha – Ambaná.


(Fuente: Obras de Drenaje, Tramo Humacha – Ambaná; CONAM SRL., 2004)

121
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Tabla 25. Proyecto de Alcantarilla y Alternativas de Diseño - Obra de Cruce km 16+644.

122
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Tabla 26. Proyecto de Alcantarilla y Alternativas de Diseño - Obra de Cruce km 15+611.

123
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.3.2.1 Gasto de Proyecto


Como se ha explicado en la sección 5.2 el caudal de diseño se calcula con la formula
racional, teniendo en cuenta el poder evaluar el área aporte a lo largo de la conducción. Para ello,
se optará por tomar una faja de 100 m de ancho y un recorrido de 300 m , considerando que en
ningún caso las longitudes de obra exceden tal distancia, ya que los espaciamientos de las
alcantarillas son iguales a este trecho (figura 49).

Figura 49. Representación del Área de Aporte para el diseño de Cunetas.


(Fuente: Obras de Drenaje, Tramo Humacha – Ambana; CONAM SRL., 2004)

La superficie de aporte calculada de la manera descrita en el anterior párrafo da un valor


igual a los 0,03 km2 , a la que debe añadirse el área de la plataforma que equivale a 0,0015 km2 ,
dando un total de 0,0315 km2 .

Determinando el desnivel en función de la pendiente y la longitud del canal, puede


calcularse el tiempo de recorrido que puede adoptarse como la duración de la lluvia en el cálculo
del caudal de aporte para un período de retorno de 10 años . En la figura 22, dada una longitud
de 300 m , cobertura del canal entre pavimentada y desnuda (mampostería como se vera mas
adelante), y una pendiente promedio del 8%1, se obtiene un tiempo de 10 minutos, valor con el
cual se tiene una intensidad en la región de 62,2 mm hr .

Asumiendo un cE = 0,5, el caudal de diseño es Q = 0,272 m3 seg .

1
Longitudinalmente la cuneta tendrá igual pendiente que la rasante de la carretera, salvo se estime necesario, ceñirla
más al terreno o modificarla para mejorar la capacidad de desagüe. Para simplificar el ejemplo de diseño se adopta la
pendiente promedio en dichos tramos.

124
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.3.2.2 Diseño Hidráulico


Para este proyecto se decidió emplear cunetas de sección triangular, revestidas de
mampostería de piedra ( η = 0,020) en los sectores con mayor riesgo de erosión. La figura 50
muestra su emplazamiento y conformación de forma esquemática.
CALZADA

BERMA

1
CUNETA
0,6 0,4
Mortero de cemento
y arena

0,35
TERRENO NATURAL

Figura 50. Sección tipo y Emplazamiento de cunetas de mampostería de piedra.


(Fuente: Obras de Drenaje, Tramo Humacha – Ambana; CONAM SRL., 2004)

Para el tipo de cuneta elegida, el valor de los elementos geométricos serán: A = 0,175 m 2 ,
P = 1,226 m y R = 0,143 m . Mediante la formula de Manning-Strickler, se puede calcular la
capacidad hidráulica de la sección propuesta:

0,175 ⋅ (0,143) 3 ⋅ (0,08) 2


2 1

Q= = 0,67 m3 seg
0,020
Q 0,67
Vel = = = 3,82 m seg
A 0,175

Este valor cumple con las recomendaciones de diseño referentes a la velocidad permisible
para canales revestidos (sección 5.2.1).

125
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.3.3 OBRAS DE REGULACIÓN


Con la denominación de obras hidráulicas complementarias, se define un conjunto de
pequeñas obras de arte cuya presencia en el esquema general del drenaje de la vía, contribuye,
fundamentalmente, al control de las aguas en sus puntos de descarga y en algunos casos en la
restitución de las mismas a sus cauces naturales.

Algunas de las metodologías de diseño que se ilustran en los párrafos que siguen, se basan
en casos específicos y propuestas alternativas del autor, a obras en el tramo caminero Achacachi –
Sorata, o bien, a casos típicos, encontrados en una visita a la carretera Cota Pata – Santa Bárbara.
Ambos proyectos se encuentran situados en el departamento de La Paz.

7.3.3.1 Disipador de Enrocado


A efectos de protección del talud del terraplén o terreno natural a la salida de las
alcantarillas, el proyecto incorporo un elemento denominado como canal de bajante, que se
constituye de un encauzamiento de gaviones tipo canasta con una serie de escalones pequeños
que terminan en un enrocado de piedra en seco sin mortero. Como el costo de dicha estructura es
elevado debido al componente extranjero en insumos (mallas de gavión), la propuesta es cambiar
el proyecto por un disipador de enrocado.

La obra implementada en el cruce de la quebrada del rio Jahuata Jahuira, es una alcantarilla
metálica de acero corrugado con una pendiente del 5,5%, cuya sección de diámetro de 54 in
transporta un gasto de proyecto igual a 6,3 m3 seg , correspondiente a un periodo de retorno de
50 años (figura 51).

Figura 51. Obra de cruce Río Jahuata Jahuira.


(Fuente: Diseño Final de la Carretera Achacachi – Sorata; CONSA SRL., 2000)

126
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

De acuerdo a las indicaciones del procedimiento citado en la sección 5.4.1.3, primero se


debe calcular las condiciones y la profundidad de flujo en la descarga. Este problema se puede
resolver con ayuda del gráfico de la figura F-18, donde se calcula la velocidad de flujo y la
capacidad del conducto a sección plena, Vel p = 4,75 m seg y Q p = 7 m3 seg . Como

Q = 6,3 m3 seg , el índice Q Q p = 0,9 , valor con el que, de la relación de elementos hidráulicos

para sección circular (figura G-22), se obtiene Vel Vel p =1,13 , y por lo tanto, la profundidad de

descarga equivalente para secciones no rectangulares y el número de Froude correspondiente a tal


estado de flujo, se calculan como sigue:

Aa Q Qp 0,9
= = = 0,79
Ap Vel Vel p 1,13
Aa = 0,79 ⋅1,47 = 1,16 m 2
6,3
Va = = 5,4 m seg
1,16
ye = ( 12 Aa ) 2 = 0,76 m
1

5,4
Fra = 1 = 1,98
(0,76 g ) 2

El tamaño de roca a utilizar para la protección de escollera puede estimarse, en una


primera tentativa, a partir de la relación d50 ye = 0,35 (punto de quiebre interpolado entre curvas

de la figura F-29); de donde d50 = 0,26 m , valor que, para facilitar la práctica constructiva, se

redondea a 0,25 m . En la misma figura, con Fra , se obtiene un hs ye = 1,9 , que da como

resultado que, hs = 1,44 m y la relación hs d 50 = 5,76 da un valor que no cumple la condición de

diseño. Si se usase pedrones de 0,35 m , d50 ye ≅ 0,45 , y el valor de hs ye = 1,5 , por lo que

hs = 1,14 m , cantidad que si verifica la condición 2 < hS d50 < 4 .

Las dimensiones generales de la obra se deducen de las recomendaciones anotadas y las


referencias de la figura F-28, entre las cuales, las principales son:

a. La longitud del socavón será de 8,4 m ( 10hs > 3bo ), mientras que la cámara

tendrá una extensión de 15hs = 12,6 m , valor que es superior a 4bo .


b. Considerando un índice de divergencia de 3:1, el ancho en el extremo aguas
abajo, viene dado por Bd = bo + 23 Lc , que es igual a 9,7 m .

127
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7.3.3.2 Disipador de Impacto


Para la misma situación del caso anterior, puede plantearse la opción de construir una
cámara de disipación por impacto como la que ilustra la figura 52, la cual es una modificación,
adecuada para la salida de alcantarillas, del Disipador Tipo VI desarrollado por el USBR en 1964.

Figura 52. Cámara Modificada de Disipación por Impacto.


(Fuente: Carreteras: Estudio y Proyecto; Carciente, 1980)

De manera análoga, primeramente, se calcula una altura equivalente en base a la sección


del flujo de aproximación en la entrada de la estructura, por medio de la expresión:

ye = Aa 2 = 1,07 m
1

Luego se determina el número de froude correspondiente, parámetro requerido en la


figura G-26, para deducir el ancho de la cámara, y que a su vez es la referencia para el calculo de
las demás dimensiones.

5,4
Fra = 1 = 1,67
(1,07 g ) 2
W
= 3,75 ⇒ W = 4,0 m
ye

128
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.3.3.3 Rápidas con Disipación al Pie


Como ya se describió en el capítulo tercero del texto, las rápidas son estructuras de
conducción de muy fuerte pendiente, utilizadas en bajadas de agua por taludes y cursos de agua
muy empinados, o para la conducción la descarga desde alcantarillas hasta el pie del terraplén, o a
puntos donde los potenciales efectos erosivos de la corriente no se manifiestan perjudicialmente
en la estabilidad del terreno.

Una de estas obras (figura 53) nos dará la casuística necesaria para la demostración de
diseño que persigue este apartado.

Figura 53. Evacuador de aguas desde Zanja de Coronamiento a Cuneta Lateral.


(Fuente: Carretera Cotapata – Santa Bárbara; Obras Integrales, 2003)

La contracuneta es de sección trapezoidal con base de 0,6 m , relación de talud 1:1,


pendiente 2% y revestimiento de piedra unida con mortero (η = 0,015 ). El caudal de proyecto

previsto es de 0,7 m3 seg , por lo que, bajo la hipótesis de régimen uniforme, una secuencia de
iteraciones utilizando la ecuación F-18, permite calcular la profundidad normal en el canal de
aproximación, siendo esta yn ,a =0,5 m . En este mismo lugar el calado crítico2 adquiere un valor

de 0,41 m , de lo cual se concluye, que la corriente de aproximación se halla en estado subcrítico.

El ancho de plantilla de la rápida puede fijarse de haciendo uso de la ecuación 5.49, que da
como resultado un valor de 0,66 m .

Por razones constructivas y sencillez de cálculo para este ejemplo se adopta una sección
rectangular de 0,6 m , en la cual, yc = 0,52 m , hVelc = 0,256 m , y la perdida de carga por la

transición de entrada con paredes rectas da igual a hLe = 0,3∆hVel = 0,052 m .

2
El proceso de calculo es análogo al del tirante normal pero usando la ecuación F-25.

129
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Para evitar el problema de las altas velocidades y la separación de la napa de agua en el


umbral de la rápida, se puede inclinar la plantilla de manera que la sección de control este por
debajo de la cota del canal de aproximación3, una altura ∆z igual a la diferencia de energías.

Q 0,7 Veln2,a
Veln ,a = = = 1,27 m seg ⇒ = 0,082 m
An ,a 0,6 ⋅ 0,5 + (0,5) 2 2g
∆z = (0,52 + 0,259) + 0,052 − (0,5 + 0,082) ≅ 0,25 m

Como la rápida es de fuerte pendiente 8:3,5, puede suponerse que en ella el flujo es
supercrítico y rápidamente alcanza un régimen uniforme, entonces la perdida de carga en la caída
inclinada puede determinarse con la ecuación 5.36, adoptando un valor de k =0,1.

H oA + z A = H Lc + H o1 + h f
h f = 0,1 ⋅ hv1

Ya que en la expresión existen dos incógnitas, la solución puede encontrarse por tanteos.
Para un valor de h f = 0 , H o1 = (0,52 + 0,259) + 3,5 − 0,053 = 4,223 m , por lo cual:

(0,7) 2
H o1 = y1 + = 4,223 m
2 ⋅ 9,8 ⋅ (0,6 y1 ) 2

Resolviendo la ecuación de tercer grado se obtiene y1 ≅ 0,13 m y en consecuencia

h f = 0,41 m , con lo cual H o′1 = 4,093 m . Reiterando de nuevo, se tiene que y1 ≅ 0,135 m , valor

que puede aceptarse como concluyente, dando lugar a que h f = 0,39 m .

Para establecer la condición del resalto al pie de la rápida, determinamos la altura


conjugada, utilizando la ecuación F-39:

8q 2 12
d 2 = d1 ⋅ ((1 + 3 ) − 1) = 1,36 m
1
2
gd1

Dado que según la condición del problema esta altura de flujo seria demasiado alta para
descargarla en la cuneta lateral, se deberá construir una tanquilla de amortiguación, tal que:

c = y2 − yn ,a = 0,86 m

La sección del conducto inclinado es la misma que la sección de control, debiendo tener
las paredes una altura igual a 1,3 veces la altura del tirante crítico en la sección de control.

3
Otra opción es trazar el empalme mediante una parábola, ver Observaciones sección 5.4.2.1.

130
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.3.3.4 Rápidas con Rugosidad Artificial


Puede apreciarse que rápidas, como las de la figura 53, por lo general, son estructuras
emplazadas en lugares estrechos donde la consecución de una efectiva obra de disipación al pie se
hace dificultosa, circunstancia donde radica la mayoría de los peligros que las aquejan. Una
solución práctica es el proveer de un incremento de rugosidad a la plantilla del canal (incrustando
piedras o bloques parcialmente ahogados) para provocar un flujo fuertemente turbulento con
arrastre de aire en la vena líquida, lo que reduce, en forma suficiente, la energía cinética de la masa
agua y su poder erosivo al pie de descarga. En ese contexto, se recalculara la obra diseñada
anteriormente incluyendo tal efecto rugoso en la plantilla del canal, diseño que sigue la
metodología descrita en la sección 5.4.2.2.

Con la intención de que no sea necesario un pozo disipador al final de la rápida se puede
adoptar y1 = 1,25 yn ,s , asumiendo arbitrariamente, para efectos de la demostración de diseño, que

las condiciones aguas abajo sean las misma del canal de aproximación, yn ,s = yn ,a .

y1 = 0,4 m
Q 0,7
Velmax = = = 2,92 m seg
b ⋅ y1 0,6 ⋅ 0,4
J = sen(arctg (3,5 8)) = 0,39

Para la sección de la rápida, con la altura de flujo y1 , los elementos geométricos


corresponden a:

A = 0,6 ⋅ 0,4 = 0,24


P = 0,6 + 2 ⋅ (0,4) = 1,4
R = A P = 0,17

Como las dimensiones recomendadas son que h' > 3s , se escoge s = 0,08 m , de esa
manera: h' s = 3 y b h' =1,87. Si se considera una configuración tipo A, se tiene:

1000
c' = = 10,14
116,1 − 6,1 ⋅ 3 − 1,2 ⋅1,87

Reemplazando el valor de c' en la ecuación de Chezzy, la velocidad de salida será:

Vel = 10,14 ⋅ (0,17 ⋅ 0,39) 2 = 2,61 m seg < Velmax


1

Como la velocidad de salida es menor a la velocidad máxima establecida anteriormente,


puede aceptarse como validas estas dimensiones supuestas para tal configuración.

131
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7.3.3.5 Rápidas Tipo Escalera


Otra opción para unir una conducción salvando un desnivel del terreno se consigue
mediante el uso de una estructura escalonada o serie de cajones disipadores de energía puestos
uno a continuación de otro (figura 54).

Figura 54. Esquema ilustrativo para el ejemplo de diseño de una Rápida Escalonada.
(Fuente: Carretera Cotapata – Santa Bárbara; Obras Integrales, 2003)

El canal aguas arriba del sitio de la obra tiene una plantilla de ancho de 0,6 m y transporta
un caudal de 0,5 m3 seg , con una pendiente del 0,2%. Siendo que la sección es trapezoidal de
taludes 1:1 y esta revestida de piedra unida con mortero (η = 0,015 ), la profundidad normal de
flujo es de yn = 0,42 m .

El ancho de sección puede fijarse a priori en base al espacio disponible en el lugar de


emplazamiento de la obra. Para este diseño se asume 1,0 m de ancho constante en toda la
estructura. De esa manera la altura crítica en la sección de control en el umbral del primer escalón
equivale a los 0,294 m con una carga de velocidad de 0,174 m .

Si el desnivel a vencer es de 3,0 m , podemos dividir en cuatro tramos de caída de 0,8 m


para así tener un contra azud natural en el ultimo cajón de 0,2 m . Dadas estas dimensiones y
proponiendo el umbral de entrada no cuente con un muro vertedor, la altura de agua en el chorro
al fondo del primer escalón puede fijarse mediante el empleo de la ecuación 5.55, utilizando para
su resolución el método de las aproximaciones sucesivas, con un valor inicial d1 = 0.

0,5 1,0
d1' = = 0,101 m
(2 g ⋅ (0,8 + (0,294 + 0,147)) 2
1

132
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

0,5 1,0
d1'' = = 0,106 m
(2 g ⋅ (0,8 + (0,294 + 0,147) − 0,101) 2
1

0,5 1,0
d1''' = = 0,106 m
(2 g ⋅ (0,8 + (0,294 + 0,147) − 0,106) 2
1

Aceptando este último valor, la profundidad mayor conjugada en el resalto dentro del
cajón se calcula con la formula F-39, en su forma:

8q 2 12
d 2 = d1 ⋅ ((1 + 3 ) − 1) = 0,643 m
1
2
gd1

Previa determinación de la altura y2 , la sumergencia del salto se certifica instalando un


contra azud de 0,25 m (ecuación 5.59), valor que cumple con la condición 0,25d 2 = 0,16 m .

q 23 q2
y2 = ( ) − = 0.393 m 4
1,81 2 g ⋅ d 22

El largo del primer escalón puede determinarse con la ecuación de la tabla 17 para entrada
sin obstrucción, resultando que l p =1,36 m y lr =2,06 m , para un total aproximado de 3,4 m .

Para el segundo escalón la carga total sobre el aliviadero es H ' =0,424 m , dato que
nuevamente aplicado a la ecuación 5.55, da como resultado que d1 = 0,096 m y su tirante

conjugado d 2 = 0,685 m , con lo que puede concluirse con las condiciones de flujo en los
siguientes dos escalones serán similares, adoptando las dimensiones c = 0,25 m y lc = 3,4 m .

En el ultimo escalón, si se asume que las condiciones de flujo en el canal aguas abajo son
las mismas que en el canal de aproximación, el contra azud deberá tener una altura mínima igual
c = d 2 − yn = 0,22 m , por lo que se recomienda aplicar una protección de enrocado a la salida
dejando los 0,20 m de desnivel que se tiene, o bien, ampliar a 0,25 m como en los otros cajones.

La propuesta de diseño pone en evidencia que para pendientes fuertes, pocas veces se
puede lograr que la longitud de la huella de cada escalón sea suficiente como para absorber la
energía adicional adquirida en su correspondiente contrahuella, por esto, una estructura de este
tipo, para este caso en particular, presentaría muchos problemas, y por lo general, su capacidad
sería excedida frecuentemente, sino se dispone de la longitud horizontal necesaria.

4
El primer miembro de la expresión corresponde a la ecuación 5.57 y el segundo a la carga de velocidad para d2.

133
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

7.3.3.6 Caída Tipo Escalón


Un canal de sección rectangular construido de concreto ( η =0,016), desciende paralelo al

terraplén de la vía con una pendiente del 0,1% y transporta un caudal de 0,1 m 3 seg . Debido a
una diferencia de nivel de 1,50 m en la topografía del terreno, correspondiente al eje longitudinal
de la conducción, debe construirse una caída vertical para luego continuar su trayecto hasta
desaguar en una quebrada, con la misma sección pero con mayor pendiente s = 0,2%.

Para comenzar es necesario conocer el calado normal en el canal aguas arriba de la


estructura. Dicha profundidad alcanza el valor de 0,36 m , y corresponde a un régimen de flujo
subcrítico, ya que yc = 0,16 m (ambos calculados con sendos métodos descritos en las secciones
F.4.1 y F.4.2). Paso siguiente, haciendo un análisis cualitativo del escurrimiento en la zona de la
estructura, es de esperarse que la superficie libre del agua en el canal vaya teniendo un abatimiento
progresivo conforme se va acercando a la cresta de caída, donde seguramente se presentara el
tirante crítico para dicha sección.

El colchón hidráulico se dimensiona calculando primero el Número de Caída, que es igual a


D = 0,0012, para luego reemplazarlo en las ecuaciones que siguen (figura 35):

y1 = 0,54h ⋅ ( D) 0, 425 = 0,04 m


y2 = 1,66h ⋅ ( D) 0, 27 = 0,41 m
Ld = 4,30h ⋅ ( D ) 0, 27 = 1,05 m
L j = 6,90 ⋅ ( y2 − y1 ) = 2,51 m
∆z = 1
6 y2 = 0,07 m

Como la pendiente del canal aguas abajo es mayor, se calcula la profundidad normal de
flujo en estas condiciones, yn = 0,28 m , entonces la altura del murete de salida sería insuficiente y
el resalto se movería aguas abajo, por lo que se recomienda, que mínimamente sea igual a
∆z = 1,05 y2 − yn = 0,41 − 0,28 ≅ 0,15 m .

134
CÁPITULO OCHO
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
8.1 CONCLUSIONES
Como todo proyecto, este trabajo devela una serie de conclusiones que es importante
señalarlas, y cuya exposición se realiza en base al esquema establecido en el documento, porque se
considera que de esta manera, el análisis es mucho mas adecuado que al hacer una evaluación
capítulo a capítulo, debido a que existen muchos conceptos dispersos en diferentes sectores y que
sin embargo pertenecen a una u otra de las fases de diseño que se citan.

Un adecuado sistema de drenaje adquiere vital importancia para preservar la integridad


estructural del camino y garantizar el tránsito vehicular, especialmente en el contexto nacional,
donde no existe una apropiada asignación de recursos a infraestructura y mantenimiento vial.

La ingeniería vial considera dos cursos de diseño, el hidráulico y el estructural,


complementarios uno del otro. Ha sido el primero de estos al cual se ha enfocado este trabajo,
aplicado en especial las obras destinadas a la remoción de las aguas superficiales, con el objetivo
de conseguir ser mas concretos en la materia.

Los métodos, factores y coeficientes que se utilizan en el diseño, pueden variar mucho de
un sitio a otro, aun dentro de nuestro país. Ello obliga a señalar las prácticas de mayor aceptación
e indicar una amplia bibliografía que permita realizar estudios aplicables a condiciones especiales.

El estudio hidrológico, se constituye en la mas importante de todas las que conforman el


proyecto de diseño de los componentes del sistema de drenaje. Su importancia radica en el hecho
de establecer el valor de caudal máximo, que al fin y al cabo, es la variable que determina el
dimensionamiento de la obra de arte. Por este motivo, se debe determinar de la manera mas
objetiva todos los parámetros que intervienen en el cálculo de dicho gasto, siendo los aspectos
mas excluyentes: la precipitación y el escurrimiento.
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

El cálculo de la precipitación de diseño en cuencas menores, las cuales son la generalidad


de la vía, encuentra en las ecuaciones de probabilidad pluviométrica1, una solución satisfactoria.
Sin embargo, para obras de mayor importancia, dichas relaciones se reemplazan por curvas IDF
específicamente desarrolladas para la zona de estudio.

Para la evaluación del escurrimiento, los métodos determinísticos, es decir, los que
estudian el caudal de avenida partiendo de la relación causa efecto, definen los llamados
hidrogramas unitarios, que de forma general son los mas aplicables a nuestro medio; claro esta,
dejando un poco de lado, que algunos de sus parámetros son supuestos, de difícil obtención o
empíricos, en especial para cuencas pequeñas.

Entre los métodos sugeridos, el HUT del Soil Conservation Service, utiliza para derivar el
caudal de escurrimiento, parámetros geomorfológicos e hidrometereológicos, accesibles en
información cartográfica o con una inspección a la zona de estudio; logrando así, que esta técnica
sea práctica, sencilla y de fácil interpretación para el proyectista. Debe reiterarse que este método
no es aplicable para el estudio de avenidas máximas producidas por deshielos o en regiones donde
se presenten accidentes que produzcan un retardo considerable del escurrimiento.

Por su parte, el Método Racional, no hace necesaria una explicación o justificativo especial
alguno, pues lo respalda la reconocida aplicabilidad y su extenso uso en la mayoría de los
proyectos viales.

El diseño hidráulico persigue un único objetivo, el de determinar las dimensiones de la


obra bajo condiciones favorables de trabajo y función; para lo cual, se requiere del análisis de
varias alternativas que conllevan un proceso de comparación, primero netamente económico y
luego técnico, hasta la elección de aquella opción que mejor se adecue a las exigencias del caso.

El ejecutor del proyecto puede contar con un elevado número de alternativas de diseño,
puesto que las posibilidades de modificar la ordenación de una obra son bastante amplias, por
ejemplo, haciendo cambios de material, dimensión y forma, configuraciones de entrada y salida,
entre otros.

1
Distribución de la Precipitación Máxima Diaria en Bolivia (MONROY, 1978).

136
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

No se debe olvidar, que no se puede proyectar obras que brinden una seguridad del cien
por ciento, por lo que es de esperar que a lo largo de su vida útil la frecuencia de inundación o
colapso hidráulico, sea compatible fundamentalmente con la importancia de la vía, bien sea que la
obra desempeñe una u otra función específica. En ese sentido, la propuesta de normalización de
los valores del periodo de retorno resulta un aporte significativo para la apropiada determinación
del riesgo de falla que se admite.

En referencia al documento que acompaña, basta mencionar nuevamente lo antes dicho,


que es un trabajo no menos importante, pero si novedoso en nuestro medio, porque sintetiza una
serie de reglas empíricas que han demostrado minimizar las adversas características de las
estructuras de drenaje en función de la seguridad del tráfico – actual criterio de diseño vial –,
mientras se mantiene la eficiencia hidráulica.

Las aplicaciones que ilustran las metodologías propuestas, han tratado de reflejar
situaciones y casos reales de proyecto, saliendo del común de la bibliografía que se tiene sobre el
tema, donde los ejemplos son meros cálculos en base a datos dados sin una visión completa de la
predeterminación de los mismos.

8.2 RECOMENDACIONES Y CONSIDERACIONES


EN LA PRÁCTICA VIAL
Es evidente que un diseño hidrológico que conduce a la obtención de resultados
sobreestimados, repercutirá posteriormente en el diseño de estructuras con costos incrementados
en detrimento de la economía del proyecto. Por esta razón, se recomienda que la selección del
periodo de retorno de los valores presentados en el epígrafe correspondiente, sea con precaución
y criterio, sin dejar de considerar adecuadamente la información socioeconómica y técnica relativa
a consecuencias dejadas por una falla en la obra durante eventos hidrológicos extremos.

En cuanto al estudio hidráulico se refiere, el texto, al pie de la metodología de diseño,


establece pautas y recomendaciones para cada una de las obras propuestas en el manual. Ahora
bien, considerando que las alcantarillas son el componente mayor de las obras del sistema de
drenaje vial, como corolario, se puede remarcar los aspectos mas importantes que la experiencia
usual en la construcción de carreteras reconoce y recomienda en su utilización (tabla 27).

137
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Tabla 27. Formas y materiales constructivos de alcantarillas reconocidos en la práctica vial.


(Fuente: Elaboración propia)
Arquetipo Descripción
Mampostería de Piedra Al presente y por razones constructivas y de rendimiento, se han desechado las secciones tipo arco o
bóvedas, limitando la utilidad de este material a la confección de los muros cabezales de entrada y
salida de las alcantarillas.

Debido a razones de resistencia, manipuleo y vida útil, este tipo de material es utilizado hasta
Tubería Circular de Hormigón
1 diámetros de 1,20 m, y de forma excepcional se alcanza 1,50 m, básicamente cuando no existe la
Armado
posibilidad de alternativas. No son aconsejables de colocar en pendientes mayores a 25%.
Las ventajas y desventajas de este tipo de alcantarillas son:
a. Componente local en insumos del 65% aproximadamente.
b. Superiores características hidráulicas.
c. Vida útil aceptable, siempre y cuando exista una correcta instalación.
d. Dificultad en el transporte y cuidado especial durante su manipuleo e instalación.
e. Resistencia baja a la abrasión y susceptibilidad al ataque de materiales nocivos al hormigón.
En los sectores donde los caudales de aporte son grandes y no se puede emplazar una batería de
Cajón de Hormigón Armado alcantarillas circulares de HoAo, se opta por colocar secciones cajón, de abertura única o de varios
vanos, esto en función del caudal de drenaje.
En general no se diseñan con tapada de terraplén, sino que la losa (con una capa de rodamiento) se
utiliza como superficie de rodamiento, debiéndose proveer en el diseño losas de aproximación para
disminuir los asentamientos relativos entre la estructura y terreno adyacente.
Bien se sabe, que las condiciones hidráulicas mejoran cuanto mayor es la base con relación a la altura.

Puesto que existe una restricción en la altura de encape para alcantarillas circulares de HoAo, en
Tubería Circular de Acero lugares donde esta sea mayor a 7,0, se prevé el uso de conductos metálicos de AoCo con las
Corrugado dimensiones (diámetro y espesor de chapa) requeridas para cada caso particular.
Las ventajas y desventajas de este material son las siguientes:
a. Buena adaptación a las acondiciones del sitio.
b. Estructura flexible en la operación de la alcantarilla (efecto del arco).
c. Facilidad de transporte y rapidez en la instalación.
d. Componente extranjero en insumos de aproximadamente el 75%.
e. Menor rendimiento hidráulico.
f. Vida útil menor (especialmente en regiones montañosas) debida a su mayor susceptibilidad a la
corrosión y abrasión.
Tubería Abovedada de Acero Esta sección se emplea bajo terraplenes de poco espesor, ya que admite tapadas máximas solo del orden
Corrugado del tercio de las admisibles por los caños circulares con similar área e igual espesor de chapa. Su
preeminencia responde a una mejor eficiencia hidráulica para bajas alturas de escurrimiento de
caudales.
La combinación de espesor y tipo de ondulación permite la obtención de chapas con diferentes
resistencias estructurales, posibilitando la construcción de conductos con distintas formas geométricas y
diversas dimensiones, cuyo uso se rige a determinados rangos de solicitaciones.

Una ultima opción de reciente aceptabilidad en el campo del drenaje vial, es el uso de tuberías
Tubería Corrugada de Polietileno plásticas, un producto que basa su competitividad especialmente en el rendimiento económico de sus
de Alta Densidad costos por instalación.
Entre otras ventajas, como también desventajas de este material, tenemos:
a. Mayor durabilidad.
b. Alturas de relleno no mayores a 15,0 m.
c. Resistencia superior a la abrasión y a la corrosión.
d. El exterior corrugado anular ofrece mayor resistencia estructural y su pared interior lisa
2
(n=0,009) e hidrofóbica , brinda una máxima capacidad hidráulica.
e. Disponibilidad solo por importación y diámetros de hasta 60 in.
1. Esta discusión elimina las tuberías de hormigón simple, cuya restricción alcanza diámetros de 0,60 m.
2. No sufre adherencia de materias ni formación de hongos que puedan bloquear el flujo dentro el tubo.

138
Marcos Andrés Crespo Monroy MANUAL DE DRENAJE SUPERFICIAL EN CARRETERAS

Se deberán elegir cuencas pilotos, a fin de verificar los parámetros reales con los asumidos
y proporcionar una base de cálculo general para la determinación de los factores mas relevantes,
en especial para las cuencas de menor extensión. En cambio, cuando la obra que se proyecta, sirve
a caudales o requerimientos de seguridad mas elevados, es necesario contar con una información
puntual mas amplia, tomando en cuenta las características peculiares de la zona a ser drenada.

Por otro lado, debido a la existencia de un importante transporte y deposición de sólidos,


se hace preciso definir un criterio para la elección de las aberturas hidráulicas. Por ello, en base a
una estimación de la tasa de erosión y una evaluación de la posibilidad de arrastres excepcionales
de material acumulado aguas arriba, se aconseja, conjuntamente de adoptar una sección mínima,
sobredimensionar la estructura en un 15%.

Basados en la experiencia y con un criterio que posibilite la limpieza manual de las obras,
para las alcantarillas en especifico, no se debe diseñar secciones con diámetro menor a los 0,90 m
(o área hidráulica equivalente), dimensiones que aun el SNC ha adoptado como mínima
recomendable en las carreteras del eje troncal del país.

Una vez mas se debe recalcar que la extensión en que sea utilizada la información y las
metodologías propuestas en este documento, deben ser atemperadas por la amplitud del
conocimiento del usuario y el área del problema en particular.

“Estoy convencido de que toda una vida no será suficiente para conocer apropiadamente la
Ingeniería. Solo tengo la esperanza de que, lo poco que conozco, sea útil, a alguien, por que lo que tiene
valor únicamente para el autor, no vale nada…”2.

2
En: Criterios Hidrológicos aplicados al a Ingeniería Vial (BENITEZ, 2000).

139
ANEXOS
SINOPSIS

ANEXO A: Planificación de un Sistema de Drenaje Vial


A.1 PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
A.2 TRABAJOS PRELIMINARES
A.3 FACTIBILIDAD
A.4 DISEÑO FINAL
A.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ANEXO B: Métodos Probabilísticos en Hidrología y Periodo de Retorno


B.1 ESTADÍSTICA HIDROLÓGICA
B.2 ANÁLISIS DE FRECUENCIA
B.3 DISTRIBUCIONES DE PROBABILIDAD
B.4 PRUEBAS DE BONDAD DE AJUSTE
B.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ANEXO C: Método del Índice de Curva del SCS


C.1 CONSIDERACIONES TEÓRICAS
C.2 COMPLEJOS HIDROLÓGICOS
C.3 MANEJO Y TABULACIÓN DEL NÚMERO DE CURVA
C.4 DISTRIBUCIÓN TEMPORAL DE ABSTRACCIONES
C.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ANEXO D: Hidrograma Unitario


D.1 CONSIDERACIONES TEÓRICAS
D.2 APLICABILIDAD DEL HIDROGRAMA UNITARIO
D.3 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ANEXO E: Nociones de Hidráulica


E.1 INTRODUCCIÓN
E.2 TERMINOLOGÍA Y RELACIONES BÁSICAS
E.3 PROPIEDADES GEOMÉTRICAS
E.4 TIPOS DE FLUJO
E.5 RESALTO HIDRÁULICO
E.6 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ANEXO F: Gráficas y Nomogramas de Diseño


F.1 INSTRUCCIONES PARA EL USO DE LOS NOMOGRAMAS
ANEXO A
Planificación de un Sistema de Drenaje Vial
A.1 PRINCIPIOS FUNDAMENTALES
Un Sistema de Drenaje Vial se define como el conjunto de obras que destinadas a evitar
los daños que las aguas pluviales, superficiales o subterráneas puedan cuasar a la vía de
comunicación, estén también orientadas a reducir los inconvenientes que esas aguas puedan
ocasionar a la circulación de vehículos (FRANCESCHI, 1981).

El proyecto de un sistema de drenaje debe efectuarse sin perder de vista las


consideraciones que gobiernan las acciones que se realizan durante las etapas de diseño:
a. Es parte de un servicio público, como lo es el transporte y la comunicación.
b. Al participar de la problemática de los recursos hídricos, su planificación debe
encajar dentro del aprovechamiento de los mismos.
c. Dentro de la sana política conservacionista, los elementos de drenaje deben ser
instrumentos de bajo impacto al medio ambiente.
El estudio detallado de un proyecto es consecuencia de haber definido lo que puede
calificarse como el corredor de vinculación vial en función de intereses y del plan de desarrollo del
país; la planificación distingue básicamente tres fases en el diseño:
1. Trabajos preliminares.
2. Factibilidad del proyecto.
3. Diseño final.
Aunque el diagrama de la figura A-1 pretende abstraer todas aquellas actividades que
corresponden específicamente al drenaje de la vía, es evidente, que cada una de las etapas depende
enteramente de sus similares en el diseño de la propia carretera, con todas las consideraciones
viales que se deban hacer al respecto.

A.2 TRABAJOS PRELIMINARES


Es el conjunto de actividades que definen con un nivel medio de aproximación el trazo de
la carretera, en algunos casos puede también considerarse como la etapa de prefactibilidad.

Por lo general la asistencia técnica del especialista en drenaje es requerida para:


a. Definir las principales limitaciones físicas relativas a sitios de paso y localización
de la vía.
b. Reconocer a grandes rasgos problemas que puedan interferir con la vida útil y su
servicialidad.
En lo que a tareas especificas se refiere será necesario un macro estudio hidráulico
mediante reconocimiento directo del terreno y un análisis de la información creada durante y una
vez implementada la nueva vía.
Figura A-1. Esquematización del diseño de un sistema de drenaje.
(Fuente: Drenaje de Carreteras; Montaño, 2003)
A.2.1 UBICACIÓN TENTATIVA

Las ubicaciones o rutas posibles de vinculación vial dependen de un conjunto de criterios


técnico – económicos y de transporte.

Desde el punto de vista del drenaje se consideran dos aspectos:

Vía nueva. Existe cierta “libertad” en supeditar, aún parcialmente, el propio trazado a las
condiciones favorables de funcionamiento del sistema de drenaje (ubicar el camino por aquellos
puntos de la divisoria de aguas y lugares donde en menor cantidad se crucen los cursos de aguas).
Sin embargo, en la mayoría de los casos la disposición de la vía responde a aspectos geológicos,
longitud, puntos fijos de cruce, condiciones ambientales, etc., que no necesariamente tienen
relación con el drenaje.

Camino existente. Los trabajos están enfocados a mejorar las condiciones de la ruta. En
este caso puede tratarse de un mejoramiento del trazo, reducción de la distancia, evitar zonas de
inestabilidad geológica y otros, para lo cual es necesario definir en la forma mas adecuada posible
los aspectos relacionados con el control del agua.
A.2.2 RECOPILACIÓN DE INFORMACIÓN

En su mayoría son los tópicos requeridos por las otras disciplinas que intervienen en los
estudios viales, por ser estos son suficientes para definir las características mas importantes de las
cuencas a este nivel de estudio.
A.2.2.1 Topográfica
Las cartas geográficas son básicas en la definición de cuencas de aporte, delimitación
preliminar de planicies inundables, extensión y magnitud de problemas de erosión y conos de
deyección activos.
En muchos casos es necesario emplear fotografías áreas con el objetivo de realizar tareas
de interpretación que faciliten la caracterización geomorfológica de cuencas y de cauces
involucrados en el estudio, o algún problema específico de regulación de ríos.

Existen sectores donde no se dispone de cartas geográficas y en cambio se tienen


restituciones aerofotogramétricas ya sea provenientes de otros proyectos o encargadas por el propio.

A.2.2.2 Geotécnica y Geológica


Los mapas de suelos y de cobertura vegetal son empleados para caracterizar las condiciones
geomorfológicas y de vegetación. Los mapas hidrogeológicos pueden colaborar en el conocimiento
global de las aguas subterráneas.
A.2.2.3 Hidrometeorológica
La interferencia con el sistema hidrográfico en general y con el fluvial en particular,
dependerá del grado de libertad que se tenga al escoger el trazado de la vía, pues no se tienen las
mismas limitantes en un camino de penetración, que para una autopista, ni esta ultima recoge
tantas condiciones de pendiente y curvatura como en el trazado férreo.

En el estudio hidrológico preliminar es menester ubicar e identificar el tipo de estaciones


existentes en la proximidad al área influenciada por la vía. Las necesidades de información
hidrometeorológica estarán relacionadas con el método hidrológico seleccionado, que a su vez
depende del alcance del estudio y la disponibilidad de datos.

Como parte de la información hidrológica se requieren registros de:


a. Precipitación.
b. Caudales.
Algunas veces los estudios hidrológicos regionales o realizados para proyectos específicos
en la zona pueden servir de referencia y en su momento ser útiles cuando no se dispone de
información hidrométrica.
A.2.2.4 Estudios Diversos
Es posible disponer de otros estudios que pueden ser útiles para nuestros fines aunque no
tengan relación con el propio proyecto vial.

A.3 FACTIBILIDAD
Es la fase intermedia de la planificación vial, en esta se permite tomar decisiones globales y
en algún caso a detalle sobre la disposición de la vía y su interacción con las características del
drenaje natural.

La factibilidad se analiza a partir de alternativas que permiten relacionar criterios de


solución técnica, ambiental, social y económico – financiero; para concluir al momento de
plantear la propuesta más viable.

La intervención del especialista en drenaje es indispensable, decisiva incluso, y a veces


limitante, en cuanto al número de opciones de trazado que puedan plantearse altimétricamente y
planimétricamente.
Como tarea específica se tiene el definir a lo largo de la ruta propuesta la magnitud de las
obras principales drenaje transversal así como su importancia con relación a la protección que
brindan a la vía de comunicación. Además se pretende determinar aproximadamente los costos de
obra, una buena estimación de la inversión inicial, y estimar relativamente las obras de subdrenaje
(en áreas donde las características del trazado induzcan a considerarlas) y drenaje longitudinal.
Proponer capacidad hidráulica de las vías, como también protección de los cortes altos a fin de
evitar socavación de terraplenes.

Las soluciones adoptadas para cada caso, deberán ser presentadas en un documento, una
memoria que describa las metodologías empleadas, cálculos y criterios seguidos para el
planteamiento de soluciones. Los informes de apoyo sirven para futuras revisiones del
anteproyecto.
A.3.1 RECONOCIMIENTO

El reconocimiento realizado a la zona del proyecto permite en forma preliminar


caracterizar las condiciones geomorfológicas de las cuencas de aporte.

Al igual que en la fase preliminar es necesario diferenciar las tareas de reconocimiento para
el caso del proyecto de una nueva vía o una existente.

Para una nueva vía, las actividades están condicionadas a la disposición preliminar definida
previamente por el equipo de especialistas, confrontando a lo largo de las visitas todos los
aspectos técnicos que permitan la viabilidad del trazado con las propuestas realizadas.

Se debe efectuar un análisis de las condiciones favorables o desfavorables de la vía desde


el punto de vista del drenaje, realizando algunos cuestionamientos básicos sobre:
1. Si el cauce es relativamente definido y permite implementar una obra de drenaje
con un costo mínimo.
2. Si además de las obras de drenaje, se requiere construir obras de regulación.
3. Si el río o la propia cuenca exigen trabajos de regulación del transporte de
material en suspensión.
Para el caso de mejoramiento vial se debe cumplir con una evaluación a detalle de las
obras de drenaje existentes. El inventario consiste en el relevamiento de la información de campo
acerca de las características de las obras (tabla A-1).
Tabla A-1. Aspectos sustanciales de la toma de información de obras existentes en una vía.
(Fuente: Elaboración propia)
No. Item Descripción
1 Progresiva Especifica la referencia a un punto de origen. En el primer reconocimiento basta como
información el dato presentado en el odómetro del vehiculo en correspondencia a su
punto de partida y asociado con la progresiva dada; a posterior el levantamiento
topográfico determinara en forma exacta la posición de la obra evaluada.

2 Ubicación Emplazamiento de la obra: un rio o es cruce de quebrada; si corresponde se anotara el


nombre del lugar.
3 Estado Define el estado de la obra desde el punto de vista de la situacion del material, de
acuerdo a una escala de tres valoraciones: Malo, Regular y Bueno, incorporando un
criterio del posterior empleo de la obra. Si el estado es malo supone que la obra tendra
que ser rehabilitada o reemplazada, regular implica ser mejorada a través de tareas
menores y bueno se considera aquel adecuado para poder ser empleado.

4 Numero Corresponde con la cantidad de obras (batería) o el numero de vanos.


5 Igualdad Indaga sobre la igualdad del alcantarillas o los vanos.
6 Material Reseña el material empleado en la obra, es decir hormigón, concreto reforzado, metalico
o de mamposteria.
7 Sección Deberá indicar si es de tipo circular, semicircular, boveda, arco o rectangular.

8 Dimensines Las dimensines principales: diametro, altura, base y longitud.


9 Planta Describe la configuración en planta, es decir: perpendicular o esviajada.
10 Entrada y Salida Data las caracteristicas de entrada y salida de la obra, indicando si tiene o no aleros y las
dimensiones principales de los mismos; así también, la altura entre la rasante y la clave
del conducto.
11 Caída o Desnivel Anota los datos de la base de la alcantrilla respecto a caídas u obras de disipación de
energía o encauce.
12 Observaciones varias …..

A.3.2 PREDISEÑO

Los informes correspondientes al estudio preliminar constituyen los documentos


fundamentales para un anteproyecto.
A.3.2.1 Análisis de la Precipitación
El prediseño se inicia con el estudio hidrológico en su componente de estimación de la
frecuencia de precipitaciones máximas. Aún tratándose de una fase intermedia, el análisis es
definitivo, ya que será usado posteriormente en el diseño final.
A.3.2.2 Determinación de Caudales de Crecida
Este paso consiste en determinar los caudales de crecida diferenciando la magnitud de las
cuencas de aporte que concurren a un curso de agua y cruzan la vía.

Es posible utilizar el criterio de descomposición de cuencas mayores considerando


patrones de precipitación diferentes para cada una de las subáreas unitarias pero vinculadas entre
sí, condición que recomienda emplear modelos de precipitación - escurrimiento que tomen en
cuenta estos aspectos.
A.3.2.3 Determinación Preliminar del Sistema de Drenaje
El sistema drenaje puede ser definido en forma preliminar y posteriormente puede ser
ajustado a las condiciones derivadas del levantamiento topográfico en detalle y de las
modificaciones realizadas al trazo.
Planteamiento de Alternativas

El prediseño comprende la elección del tipo de obra. La elección va en función de la


capacidad de la obra para evacuar el caudal supuesto para el diseño. No se realiza, necesariamente,
el cálculo del tirante hidráulico toda vez que no es conocida exactamente la disposición de la vía,
ni se tiene la ubicación geométrica definitiva.

En general la franja topográfica requerida para el estudio del anteproyecto vial es casi
siempre suficiente para definir el número de alcantarillas necesarias para las cuencas menores.

En esta etapa el planteamiento acertado de movimientos de tierra, deforestaciones y sus


consiguientes reforestaciones pueden significar una reducción sustancial en la gestión del
mantenimiento vial, al modificar favorablemente el escurrimiento y la producción de sedimentos.
Evaluación de Alternativas

En muchos casos y principalmente en lugares donde se implementan obras de drenaje


mayor es recomendable plantear alternativas, las mismas que deben ser evaluadas en el ámbito
técnico y económico. Es durante esta evaluación cuando conviene analizar, para el sistema en
general, las ventajas de estructuras tipificadas, las prefabricadas y las de ciertas normas de calidad,
concluyendo la fase, con la elección de la alternativa más adecuada.

A.4 DISEÑO FINAL


El proyecto definitivo corresponde estrictamente con la última etapa de la planificación
vial y esta íntimamente ligada con el proyecto total final de la vía. Esto no significa que durante la
fase de construcción de la obras de drenaje no surjan modificaciones y alteraciones a los
proyectos, a la luz de situaciones que no se han podido prever – sea por escasez de información o
por las nuevas circunstancias producto de movimiento de tierras y deforestación pro trazado –.

Como un sistema de drenaje vial contempla diversos tipos de obras hidráulicas desde
cunetas y brocales, hasta disipadores y enrocados para la protección contra la acción erosiva de las
aguas, en la práctica, el proyecto consiste en una definición de las obras, planos, documentos y
especificaciones hasta el grado de detalle suficiente para su construcción. Aunque existen casos en
que los diseños no se pueden ni se deben completar antes de comenzar la ejecución.

La presente fase puede ser complementada con un segundo viaje de reconocimiento.


A.4.1 HIDROLOGÍA

En la fase de diseño final se deberán calcular los caudales de crecida a partir de una
evaluación más aproximada de las condiciones geomorfológicas de las cuencas de aporte,
obtenidas mediante las visitas de campo, y, como ya se menciono, los resultados obtenidos del
análisis de la precipitación en la fase de factibilidad son usados como datos de entrada de los
modelos precipitación – escurrimiento a emplearse. Debe recodarse que en cada caso, los
periodos de retorno deben ser apropiados a la función específica de cada obra.
A.4.2 TOPOGRAFÍA

El levantamiento topográfico del derecho de vía a lo largo del trayecto debería ser
suficiente para el diseño final, sin embargo, en puntos específicos se hace necesario un
levantamiento en detalle del cauce afectado.
De la misma forma ocurre con la información geotécnica (la recabada para la estructura de
la vía son suficientes para obras menores), claro que depende del tipo de obra en proyecto y de los
efectos que las aguas puedan tener sobre ellas.
A.4.3 DISEÑO
A.4.3.1 Geométrico
Con los datos topográficos, así como del trazo vial en planta y perfil, se realiza el diseño
geométrico. Este consiste en disponer la obra de drenaje, incluyendo sus obras complementarias,
acorde con la altura de la rasante, del lecho del río o quebrada.

El diseño geométrico incluye la ubicación de obras para el control de flujo subterráneo,


como ser drenes, filtros, túneles, etc., así como la ubicación de zanjas de coronamiento en
aquellos taludes donde se debe controlar el escurrimiento.

Conjuntamente con la determinación de la sección de la carretera se definirá la magnitud y


sentido de flujo, porque uno de los primeros análisis de un sistema de drenaje debe referirse a los
puntos bajos y depresiones creados por curvas verticales o peralte.
A.4.3.2 Hidráulico
El diseño hidráulico incluye el cálculo de las obras de cruce, de drenaje subterráneo, de las
zanjas de coronamiento y de las cunetas.

En función a la disposición geométrica se obtienen las magnitudes de la obra necesarias


para el cálculo del perfil y tipo de funcionamiento hidráulico. En caso que la capacidad de la obra
sea insuficiente se deberá elegir una de mayor capacidad o aumentar el número de ellas.
A.4.3.3 Estructural
El diseño estructural comprende la verificación de las obras ante las solicitaciones a que
están sometidas, así también, el cálculo de estabilidad de taludes bajo condiciones de control del
escurrimiento subterráneo.
A.4.4 RECONOCIMIENTO

En la ultima fase de reconocimiento se debe realizar la evaluación en campo sobre la


disposición de las obras de drenaje mayor, especialmente aquellas cuya magnitud incide
notoriamente sobre los costos de la obra. Durante estas tareas es posible plasmar las últimas
modificaciones o propuestas al diseño vial, de modo que cualquier cambio en la disposición de la
vía genera su efecto sobre las obras de drenaje.
A.4.5 MODIFICACIONES AL TRAZADO

La interacción entre el diseño de la via y el diseño del sistema de drenaje, constituye la


forma en que se optimiza un diseño, ambos no pueden separarse toda vez que cualquier cambio
en uno de ellos tiene su repercusión en el otro, en mutua correspondencia y relevancia.

Nuevos enfoques de solución a problemas de drenaje conllevan realizar en algún caso


modificaciones al trazo.
A.4.6 DOCUMENTO FINAL

En la memoria descriptiva será presentada la aplicación respectiva de los procedimientos


técnicos a las obras proyectadas.

En los planos debe darse con precisión las alternativas de ubicación en planimetría y
altimetría de las obras, referidas estas al sistema coordenado de replanteo de la vía.
Las dimensiones, tanto hidráulicas como estructurales, se deberán plasmar identificando
materiales haciendo referencia a especificaciones y procedimientos de construcción. Cuando el
proyectista considere que pudiese surgir cualquier modificación al drenaje, se deberá indicar las
pautas a seguir y criterios a los cuales recurrir.

Con el propósito de tener un presupuesto que sirva de referente para la licitación de la


obra y otras actividades similares, se tiene que elaborar listas de cantidades de obra y costos,
ajustándose a los requerimientos del proyecto vial.
A.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[1] ARBOLEDA, G. (1988) – “Formulación y Evaluación de Proyectos de Transporte”; [s. ed.]:
Cali, Colombia.
[2] EICAM (2005) – “Diseño de Obras Especiales y Drenaje de Carreteras”; Texto base del Curso
en la Carrera de Especialización en Ingeniería de Caminos de Montaña, Universidad
Nacional de San Juan: San Juan, Argentina.
[3] FRANCESCHI, L. (1984) – “Drenaje Vial”; Fundación Juan José Aguerrevere & Fondo
Editorial Colegio de Ingenieros de Venezuela: Caracas, Venezuela. – pp. 21-47.
[4] GARCÍA, F. (2005) – “El Drenaje de Carreteras: Elementos conceptuales de su forma para el
diseño. Percepción de la realidad en Bolivia y su impacto en la Gestión y Mantenimiento de
Carreteras”; Ir Congreso Boliviano de Conservación Vial, Santa Cruz, Bolivia.
[5] MONTAÑO, J.L. (2003) – “Drenaje de Carreteras”; Publicación Personal.
[6] MORILLA, I. (1979) – “Diccionario de Ingeniería de Caminos”; Editorial Pirámide S.A.:
España, Madrid.
ANEXO B
Métodos Probabilísticos en Hidrología y Periodo de Retorno
B.1 ESTADÍSTICA HIDROLÓGICA
B.1.1 GENERALIDADES

El estudio estadístico de datos hidrológicos (sea de información pluviométrica o


hidrométrica) se efectúa en dos niveles: el primero, de conocimiento del fenómeno: distribución de
frecuencias, medidas descriptivas, etc.; y el segundo nivel, de inferencia estadística; es decir, estimar
sucesos futuros del fenómeno en cuestión.

Dado que en el país existen serias limitaciones en la disponibilidad de datos de


escurrimiento – en especial para pequeños cursos de agua, que son los que conforman la mayor
parte de la problemática del drenaje vial –, se hace mas usual la aplicación de los métodos
probabilísticos a registros de precipitación, de los cuales se tienen mejor conocimiento y mas
extensa información.

Puesto que el enfoque de este trabajo no es exhaustivo, este anexo reseña las funciones de
distribución de probabilidad recomendadas1 en el campo de la hidrología aplicada. No obstante, la
metodología presenta las bases necesarias para estudiar cualquier función de distribución de
probabilidad que el usuario crea que se adapte mejor a su problema.

Por otra parte, considerando que una justificación teórica mas amplia (tanto en lo que
respecta al desarrollo de las funciones como a la evaluación de sus parámetros) se sale de los
limites de este trabajo, recomendamos al lector interesado recurra a las referencias listadas al final
del capítulo que atañe.
B.1.2 FUNCIÓN DE DISTRIBUCIÓN EMPÍRICA

Dada una serie de valores { x1 , x2 , x3 ,...xi ,...xn } de la variable X , es posible asignar la


probabilidad empírica de no excedencia a cada valor establecido en orden decreciente de
magnitud, mediante la función de probabilidad empírica, representada de forma general como:
j −c
P ( X ≥ xi ) = (B.1)
n +1− 2 ⋅ c
donde:
n tamaño de la muestra
j secuencia numérica del orden de posición
c parámetro que depende de la muestra (tabla B-1)
Normalmente la variable se traza en las abscisas y la probabilidad en las ordenadas, sin
embargo, lo usual en hidrología es graficar la probabilidad en el eje de las abscisas.

1
Véase la sección 4.3.3.2 del texto.
Tabla B-1. Valores del coeficiente c para la función de distribución empírica.
(Fuente: Maniak, 1988)

Autor Parámetro c Empleo


Weibull 0.0 valores máximos
Hazen 0.5 valores máximos
Chegodayev 0.3 valores máximos
Young 0.4 valores máximos
Blom ⅜ valores medios
Grigorten 0.44 valores máximos

B.1.2.1 Eventos Históricos


En algunas ocasiones, las posiciones de trazado para calcular la probabilidad empírica de
una serie de datos deben ser modificadas. Esto sucede cuando existen antecedentes históricos que
permiten suponer que en el lugar de estudio han ocurrido crecidas que vale la pena tomar en
cuenta (CHEREQUE, 1989). Veamos tres ejemplos:
a. Se tiene registro de los últimos 30 años, pero se sabe que la mayor crecida de este
período es la mayor ocurrida en los últimos 80 años. A la mayor crecida del
periodo se asignara una probabilidad de 181 . Para la segunda mayor crecida, el
cálculo se le asigna el valor en forma normal 2 31 , etc.
b. Están registrados los últimos 30 años, pero se sabe que en 1909 hubo una
crecida, de magnitud conocida que es la mayor hasta la fecha (80 años). La
probabilidad de esta crecida será 181 . Para las crecidas de la serie el cálculo se
hace de forma normal.
c. Dado el registro de los últimos 30 años, se sabe que en 1909 (hace 80 años) hubo
una crecida conocida, que es la segunda en orden de magnitud en relación con las
medidas. Las probabilidades se calculan de la siguiente manera:
1. primer dato del registro (máxima en 80 años) 1
81

2. crecida histórica (segunda máxima en 80 años) 2


81

3. segundo dato del registro 2


31

B.2 ANÁLISIS DE FRECUENCIA


B.2.1 SERIES DE INFORMACIÓN HIDROLÓGICA

Comúnmente, la información hidrológica disponible se presenta con todos los datos


registrados a través de los años (serie completa), sin embargo, muchos de ellos no tienen
importancia para el análisis y por tanto se eliminan.

Los métodos estadísticos pueden aplicarse sobre dos tipos básicos de información:

Series anuales o de máximas. Se eligen los valores de máximos de cada año hidrológico,
ignorándose los de orden menor, aunque sean mayores que los de otros años. Esta serie presenta
una base teórica sólida para la extrapolación de valores fuera del intervalo de observación.
Series parciales o de excedencias. Se seleccionan los n valores registrados por encima de un
valor base para cada año, en un periodo total de n años, siendo definidos mas por su valor que
por su ocurrencia. Se debe cuidar la independencia2 entre dos eventos consecutivos.

Considerando que, T p es el intervalo promedio entre eventos hidrológicos de un tamaño


dado sin importar su relación en el año, la expresión que relaciona el periodo de retorno de una
serie parcial T p y el de una serie anual T , se expresa de la forma:
1
Tp = (B.2)
ln T − ln(T − 1)

A pesar de que la serie de excedencia anual es útil para algunos provistos, esta limitada por
el hecho de que puede ser difícil de verificar que todas las observaciones son independientes.
Como resultado es mejor utilizar la serie de máximos anuales para cualquier análisis. En cualquier
caso a medida que el periodo de retorno del evento considerado es mayor, los resultados de
ambas series se vuelven muy similares, debido a que la posibilidad de que dos de estos eventos
ocurran durante un mismo año es muy pequeña (CHOW, 1964).

Existe un otro tipo de serie de duración parcial que esta integrada por todos los eventos
mayores que el menor de la serie de máximos anuales. Esto implica que contendrá casi siempre un
número de eventos diferente al número de años de registro y por lo tanto, no puede ser procesada
estadísticamente como las otras series, sino que las magnitudes de sus eventos son trazados contra
sus correspondientes frecuencias, en un papel semilogarítmico o logarítmico. Esta técnica es
particularmente útil, para estimar eventos de bajo periodo de retorno a partir de un registro corto
(DUNNE & LEOPOLD, 1978).
B.2.2 PERIODO DE RETORNO

Matemáticamente, el periodo de retorno T , esta definido por el número entero que es el


inverso de la probabilidad de excedencia de un valor dado dentro la serie.
1
T= (B.3)
P ( X > xi )

Por ejemplo, si decimos que el caudal para un período de retorno de 500 años es de 350
3
seg , significa que la probabilidad de que el caudal máximo real este año sea superior a ese valor, es de
m

500 = 0,002 , o sea 0,2%. Nótese que este concepto es distinto al que a veces erróneamente se
1

asigna, como periodo de retorno al caudal superado cada periodo de T años; es decir, que los 350
m3
seg son superados una vez cada 500 años (AASHTO, Guidelines for Hydrology, 1992).

2
Para fines prácticos en caso de lluvias máximas, se acepta que las condiciones meteorológicas que generan una
lluvia importante son independientes de otras después de un tiempo de 15 días (SCHULZ, 1976).
Esta última probabilidad se denomina Riesgo Hidrológico, representa la probabilidad de
que un valor sea superado al menos una vez en una serie de n años consecutivos y será explicada
mas adelante.

Ahora bien, en muchos casos prácticos es necesario expresar el tiempo de retorno en


términos de la probabilidad de no excedencia, lo cual se precisa como:
1 T −1
P ( xi ≤ x) = 1 − = (B.4)
T T
Es conveniente aclarar que algunas veces el tiempo real entre excedencias es llamado
Intervalo de Recurrencia, pero en la práctica se maneja como sinónimo de periodo de retorno.

B.2.2.1 Criterios de Selección del Periodo de Retorno


La planificación, estudio y proyecto de un sistema de drenaje vial, va condicionada por el
grado de protección que se desea proporcionar a las diferentes obras que lo componen. Este
grado de protección esta relacionado con el riesgo de que la vía sea destruida o que el transito de
vehículos se vea perturbado seriamente en un periodo de tiempo determinado.

Es lógico pensar que el criterio de brindar protección total, es decir, no aceptar ningún
riesgo durante la vida operativa, implica construir obras de drenaje de desproporcionadas
magnitudes, tanto físicas como económicas; lo que obliga a seleccionar un nivel de protección
menor; elección que depende de dos hechos fundamentalmente:
1. La importancia de la vía que va a protegerse (tipo de vía), pues de ella depende
que se causen mayores o menores daños.
2. La función que desempeña la obra, pues esta claro que la integridad de la vía
debe garantizarse en grado mayor que el libre transito de vehículos.
La definición de la frecuencia de eventos de diseño, se hace en base al periodo de retorno.
Franceschi (1984) ha confeccionado las tablas B-2, B-3 y B-4, según la obra a diseñar corresponda
a la función básica o la complementaria3.

Tabla B-2. Periodo de Retorno en años, Obras de Protección.

FUNCIÓN BÁSICA
Tipo de Vía
Obras de Proteccion
Vías Expresas Carreteras
contra Socavación Caminos
Autopistas >2 canales 2 canales
Fundaciones de Puentes 100 100 50 25
Descarga de Alcantarillas 25 10 10 5
Terraplenes 25 10 10 5
Diques Marginales 50 50 10 5

3
Función Básica, preservar la integridad estructural de la vía y Función Complementaria, garantizar el tránsito de
vehículos.
Tabla B-3. Periodo de Retorno en años, Obras de Drenaje Transversal.

FUNCIÓN BÁSICA
Tipo de Vía
Tipo de Obra Vías Expresas Carreteras
Caminos
Autopistas >2 canales 2 canales
Viaductos 100 100 --- ---
Puentes 50 50 25 25
Pontones 50 50 25 10
Alcantarillas Q > 20 m seg 25 25 25 10
3

Alcantarillas Q < 20 m seg 25 25 10 5


3

Canales Interviales 25 --- --- ---


Bateas --- --- --- 5

Tabla B-4. Periodo de Retorno en años, Obras de Drenaje Longitudinal.

FUNCIÓN COMPLEMENTARIA
Tipo de Vía
Tipo de Obra Vías Expresas Carreteras
Caminos
Autopistas >2 canales 2 canales
Canales revestidos
Adyacentes a la vía 10 10 5 5
Paralelos a la vía 10 10 5 2
Canales de grama o revestimiento
10 --- --- ---
similar
Zanjas no revestidas --- --- --- 5
Sumideros 25 --- --- ---
Drenaje de puntos bajos 25 25 10 10
Drenaje de paso a desnivel en
25 25 --- 5
distribuidores

Por su parte, Alberto Benítez (2000) ha propuesto una normalización de los valores del
periodo de retorno para los diferentes proyectos viales implementados en el país, en función de la
clasificación vial nacional, las experiencias de otros países y las condiciones topográficas e
hidrometeorológicas regionales, surgiendo de su trabajo la tabla B-5.

Tabla B-5. Periodos de Retorno propuestos según Tipo de Obra y Clasificación de la Red Vial del SNC.

Tipo de Obra
T años
Red Fundamental Red Complementaria Red Vecinal
Puentes 100 50 50
Alcantarilla 25 a 50 20 a 25 10 a 20
Cunetas 5 a 10 5 5

El autor recomienda usar esta tabla considerando los criterios AASHTO (1979), descritos
en las tablas B-6 y B-7, y la ubicación geográfica del proyecto (valores incrementados para las
zonas más lluviosas del país y el límite inferior del rango, para el altiplano).
Tabla B-6. Carta para la evaluación del Periodo de Retorno.
Calificación
Parámetro
1 2 3
Daño a propiedades Bajo Medio Alto
Daño al camino Bajo Medio Alto
Perdidas de vida Bajo Medio Alto
Altura del terraplén <6m 6 a 15 m < 15 m
Costo de reconstrucción Bajo Medio Alto
T.P.D.A < 100 100 a 750 > 750
Rutas alternativas Si Mala calidad No
Sección de camino inundado Si Eventual NO
Caudales registrados mayores que el
para T=50 años Ninguno Uno Varios

Valor estratégico No No Si
Efecto sobre la economía local Bajo Medio Alto

Tabla B-7. Periodo de Retorno.


Promedio ponderado Rango del
de la Calificación ∗ Periodo de Retorno (años )
1 10 - 25
2 25 - 30
3 > 50
∗ La incidencia de cada párametro en la calificación final no tiene el mismo peso y
varía de acuerdo a condiciones emergentes.

B.2.2.2 Riesgo Hidrológico


El diseño de estructuras para control de agua incluye la consideración de riesgos. Una
estructura puede fallar si la magnitud correspondiente al periodo de retorno de diseño T se
sobrepasa durante la vida útil de la obra. Este riesgo hidrológico de falla, natural o inherente,
puede fijarse a priori, o bien, utilizando la ecuación:
1
R = 1 − (1 − ) n (B.5)
T
En consecuencia, si n representa la expectativa de vida útil de una obra, R expresa el
riesgo de que la variable sea excedida lo largo de esta. Dicha relación es grafica en la figura B-1.

La vida útil de las obras en el ámbito del drenaje vial esta siempre condicionada a la de la
vía propiamente dicha, que a su vez, depende de muchos factores entre los cuales, merecen
mencionarse las características de sus componentes, plazos de amortización, su obsolescencia y
los costos de mantenimiento y operación (FRANCESCHI, 1984). Se considera razonable que la
vida útil de una estructura sea del orden de unos 50 años, que la base dure 25 a 30 años y la capa
de rodadura – en función de las condiciones de mantenimiento y operación – sea de 3 a 10 años.
Figura B-1. Riesgo Hidrológico en función del Periodo de Retorno y Vida útil de la obra.
(Fuente: Hidrología Aplicada; Chow, et al., 1994)

B.3 DISTRIBUCIONES DE PROBABILIDAD


B.3.1 FACTOR DE FRECUENCIA

Chow en 1951 demostró que el análisis de frecuencia para el cálculo de eventos extremos
requiere que la función de distribución de probabilidades sea invertible, es decir, que dado un
periodo de retorno T pueda determinarse el valor xT correspondiente. Así propuso un método
reducido que sigue la forma:
xT = x + S ⋅ kT (B.6)

donde:
xT valor de la variable para el periodo de retorno T
S desviación típica muestral
kT factor de frecuencia

El mismo autor años después (1964) estableció una relación k = f (T , cv ) para diferentes
tipos de distribución que puede representarse en términos matemáticos o mediante una tabla.
B.3.2 GUMBEL O DE VALORES EXTREMOS TIPO I

Según la ecuación (B.6), la distribución de Gumbel toma la forma:


y − yn
xT = x + ( )⋅S (B.7)
σn
1
y = − ln(− ln(1 − )) (B.8)
T
donde:
yn , σ n dependen del tamaño de la muestra, tabla B-8
Tabla B-8. Constante Teóricas de la Distribución Gumbel.
n yn σn n yn σn n yn σn n yn σn
8 0.4843 0.9043 29 0.5353 1.1086 50 0.5485 1.1607 82 0.5572 1.1953
9 0.4902 0.9288 30 0.5362 1.1124 51 0.5489 1.1623 84 0.5576 1.1967
10 0.4952 0.9497 31 0.5371 1.1159 52 0.5493 1.1638 86 0.5580 1.1980
11 0.4996 0.9676 32 0.5380 1.1193 53 0.5497 1.1653 88 0.5583 1.1994
12 0.5035 0.9833 33 0.5388 1.1226 54 0.5501 1.1667 90 0.5586 1.2007
13 0.5070 0.9972 34 0.5396 1.1255 55 0.5504 1.1681 92 0.5589 1.2020
14 0.5100 1.0095 35 0.5403 1.1285 56 0.5508 1.1696 94 0.5592 1.2032
15 0.5128 1.0206 36 0.5410 1.1313 57 0.5511 1.1708 96 0.5595 1.2044
16 0.5157 1.0316 37 0.5418 1.1339 58 0.5515 1.1721 98 0.5596 1.2055
17 0.5181 1.0411 38 0.5424 1.1363 59 0.5518 1.1734 100 0.5600 1.2065
18 0.5202 1.0493 39 0.5430 1.1388 60 0.5521 1.1747 150 0.5646 1.2253
19 0.5220 1.0566 40 0.5436 1.1413 62 0.5527 1.1770 200 0.5672 1.2360
20 0.5236 1.0628 41 0.5442 1.1436 64 0.5533 1.1793 250 0.5688 1.2429
21 0.5252 1.0696 42 0.5448 1.1458 66 0.5538 1.1814 300 0.5699 1.2479
22 0.5268 1.0754 43 0.5453 1.1480 68 0.5543 1.1834 400 0.5714 1.2545
23 0.5283 1.0811 44 0.5458 1.1499 70 0.5548 1.1854 500 0.5724 1.2588
24 0.5296 1.0864 45 0.5463 1.1519 72 0.5552 1.1873 750 0.5738 1.2651
25 0.5309 1.0915 46 0.5468 1.1538 74 0.5557 1.1890 1000 0.5745 1.2685
26 0.5320 1.0961 47 0.5473 1.1557 76 0.5561 1.1906 ∞ 0.5772 1.2826
27 0.5332 1.1004 48 0.5477 1.1574 78 0.5565 1.1923
28 0.5343 1.1047 49 0.5481 1.1590 80 0.5569 1.1938

B.3.3 LOGARÍTMICA PEARSON III

Si la variable bajo análisis son los logaritmos de la información hidrológica


y = f ( x) = ln x , la ecuación del factor de frecuencia será:
yT = y + k T ⋅ S y (B.9)

De la tabla B-9 se determina el valor de kT en función del cS , el periodo de retorno T o la


probabilidad de excedencia P( X ≥ xT ) , y el valor requerido de xT se obtiene tomando el
antilogaritmo de yT .
B.3.4 AJUSTE A UNA DISTRIBUCIÓN

Mediante un ajuste, la gran cantidad de información probabilística de una muestra puede


resumirse de forma compacta en la función de distribución de probabilidades y sus parámetros
asociados. En la práctica, estimar dichos parámetros puede lograrse de dos formas:
a. A partir de las características de la población del evento que se estudia. El
método de máxima verosimilitud teóricamente es el mas correcto para ajustar
distribuciones de probabilidad a una serie de información, porque produce los
estimativos de parámetros mas eficientes (menor error promedio). Pero, para
algunas distribuciones, no existe una solución analítica para todos los parámetros
en términos de los estadísticos de la muestra y la función logarítmica de
verosimilitud debe maximizarse numéricamente, proceso que llega a ser bastante
difícil (HANN, 1977).
b. Mediante un análisis estadístico de regresión por el método de mínimos
cuadrados entre los valores de la variable de interés y los correspondientes a la
variable reducida y (BENITEZ, 2000).
Tabla B-9. Factores de Frecuencia para la Distribución Pearson Tipo III.
Periodo de retorno (años)

CS
1.0101 1.05 1.11 1.25 2 5 10 25 50 100 200
Probabilidad de excedencia P ( x ≥ xi )
0.99 0.95 0.90 0.80 0.50 0.20 0.10 0.04 0.02 0.01 0.005
3.00 -0.667 -0.665 -0.660 -0.636 -0.396 0.420 1.180 2.278 3.152 4.051 4.970
2.80 -0.714 -0.711 -0.702 -0.660 -0.384 0.460 1.210 2.275 3.114 3.973 4.847
2.60 -0.769 -0.762 -0.747 -0.696 -0.368 0.499 1.238 2.267 3.071 3.889 4.718
2.40 -0.832 -0.819 -0.795 -0.725 -0.351 0.537 1.262 2.256 3.023 3.800 4.584
-0.905 -0.882 -0.844 -0.752 -0.330 0.574 1.284 2.240 2.970 3.075 4.444
ASIMETRÍA POSITIVA

2.20
2.00 -0.990 -0.949 -0.895 -0.777 -0.307 0.609 1.302 2.219 2.912 3.605 4.298
1.80 -1.087 -1.020 -0.945 -0.799 -0.282 0.643 1.318 2.193 2.848 3.499 4.147
1.60 -1.197 -1.093 -0.994 -0.817 -0.254 0.675 1.329 2.163 2.780 3.388 3.990
1.40 -1.318 -1.168 -1.041 -0.832 -0.225 0.705 1.337 2.128 2.706 3.271 3.828
1.20 -1.449 -1.243 -1.086 -0.844 -0.195 0.732 1.340 2.087 2.626 3.149 3.661
1.00 -1.589 -1.317 -1.128 -0.852 -0.164 0.758 1.340 2.043 2.542 3.022 3.489
0.80 -1.733 -1.388 -1.166 -0.856 -0.132 0.780 1.336 1.993 2.453 2.891 3.312
0.60 -1.880 -1.458 -1.200 -0.857 -0.099 0.800 1.328 1.939 2.359 2.755 3.132
0.40 -2.029 -1.524 -1.231 -0.855 -0.033 0.816 1.317 1.880 2.261 2.615 2.949
0.20 -2.178 -1.586 -1.258 -0.850 -0.033 0.830 1.301 1.818 2.159 2.472 2.763
0.00 -2.326 -1.645 -1.282 -0.842 0.000 0.842 1.282 1.751 2.054 2.326 2.576
-0.20 -2.472 -1.700 -1.301 -0.830 0.033 0.850 1.258 1.680 1.945 2.178 2.388
-0.40 -2.615 -1.750 -1.317 -0.816 0.066 0.855 1.231 1.606 1.834 2.029 2.201
-0.60 -2.755 -1.797 -1.328 -0.800 0.099 0.857 1.200 1.528 1.720 1.880 2.016
-0.80 -2.891 -1.839 -1.336 -0.780 0.132 0.856 1.166 1.448 1.606 1.733 1.837
ASIMETRÍA NEGATIVA

-1.00 -3.022 -1.877 -1.340 -0.758 0.164 0.852 1.128 1.366 1.492 1.588 1.664
-1.20 -3.149 -1.910 -1.340 -0.732 0.195 0.844 1.086 1.282 1.379 1.449 1.501
-1.40 -3.271 -1.938 -1.337 -0.705 0.225 0.832 1.041 1.198 1.270 1.318 1.351
-1.60 -3.388 -1.962 -1.329 -0.675 0.254 0.817 0.994 1.116 1.166 1.197 1.216
-1.80 -3.499 -1.981 -1.318 -0.643 0.282 0.799 0.945 1.035 1.069 1.087 1.097
-2.00 -3.605 -1.996 -1.302 -0.609 0.307 0.777 0.895 0.959 0.980 0.990 0.995
-2.20 -3.705 -2.006 -1.284 -0.574 0.330 0.752 0.844 0.888 0.900 0.905 0.907
-2.40 -3.800 -2.011 -1.262 -0.537 0.351 0.725 0.795 0.823 0.830 0.832 0.833
-2.60 -3.889 -2.013 -1.238 -0.499 0.368 0.696 0.747 0.764 0.768 0.769 0.769
-2.80 -3.973 -2.010 -1.210 -0.460 0.384 0.666 0.702 0.712 0.714 0.714 0.714
-3.00 -4.051 -2.003 -1.180 -0.420 0.393 0.636 0.660 0.666 0.666 0.667 0.667

B.3.4.1 Características Muestrales


Como resulta poco práctico o casi imposible observar los valores del rango completo en la
población, el análisis estadístico propone generalizar las características esenciales de ella, a partir
de la información contenida en muestras extraídas aleatoriamente, por medio de elementos
sintéticos denominados estadígrafos.

Al sintetizar la información usando estadígrafos, o bien, asumir las propiedades principales


de los registros mediante gráficos, se pierde información pero se gana claridad centrando la
atención solo en los valores significativos (VARAS & BOIS, 1998).
a. Parámetro de Posición:
Media Aritmética.

1 n
x = ⋅ ∑i=1 xi (B.10)
n
b. Parámetros de Dispersión:
Desviación Estándar.


n
( xi − x)2
S =(
1
i =1
)2 (B.11)
n −1
Varianza.

Var = S 2 (B.12)

Coeficiente de Variación.

cv = S (B.12)
x
c. Parámetro de Simetría:
Coeficiente de Sesgo.

n⋅ ∑i=1(xi − x)3
n

cs = (B.13)
(n −1) ⋅ (n − 2) ⋅ S3

B.4 PRUEBAS DE BONDAD DE AJUSTE


La bondad de ajuste de un modelo matemático, evalúa mediante procedimientos gráficos
y/o analíticos, si la frecuencia empírica de la serie analizada se ajusta a la función de probabilidad
teórica seleccionada a priori, con los parámetros estimados en base a los valores muestrales.
B.4.1 MÉTODOS GRÁFICOS

Es muy usual recurrir a comparaciones gráficas entre el modelo teórico y los datos
observados, ya sea utilizando la función densidad de probabilidad, o bien, la distribución
acumulada.

El ajuste gráfico se puede realizar de las siguientes formas:


a. Elaborar el histograma de la serie, ya que este entrega al ingeniero un cuadro de
comparación inmediato de las frecuencias observadas en cada intervalo con los
valores p( xi ) del modelo propuesto.
b. Comparar gráficamente la función de probabilidad empírica del registro, con la
función acumulada teórica seleccionada, dibujadas ambas en un mismo papel
milimétrico.
c. Otra opción, es graficar los pares de valores de la variable hidrológica y su
probabilidad empírica sobre el papel de probabilidad del modelo analizado. Si los
puntos de la serie se agrupan alrededor de una línea recta, se puede afirmar con
cierta certeza que estos datos se ajustan a la distribución deseada. Por su parte,
una desviación sistemática indica un ajuste pobre.
B.4.2 MÉTODOS ANALÍTICOS

Los métodos anteriores permiten juzgar en forma gráfica la bondad del ajuste de los datos
a un determinado modelo probabilístico. Sin embargo, en ciertas ocasiones es preferible contar
con procedimientos cuantitativos, que permitan una decisión objetiva sobre el ajuste.

Las pruebas estadísticas mas conocidas son: Chi - cuadrado y Kolmogorov – Smirnov, y
tienen por objeto medir la certidumbre que se obtiene al hacer una hipótesis estadística sobre una
población, es decir calificar el hecho de suponer que una variable aleatoria se distribuya según una
cierta función de probabilidad (VILLÓN, 2001). Para ambos métodos se formula una hipótesis
estadística o conjetura relativa a:
a. Valor de los parámetros de una población de distribución desconocida.
b. Tipo de distribución, no conocida de una población.
Las hipótesis que se formulan son: Hipótesis nula H o e Hipótesis Alternativa H1 , cuando se
rechaza la primera se acepta la alternativa, y la probabilidad máxima con que, en la prueba de una
hipótesis, se puede cometer un error tipo I4 se llama nivel de significancia de la prueba. Este
probabilidad se denota por α y se debe fijar a priori.

El cálculo analítico de las distribuciones de probabilidad adecuadas al estudio de lluvias y


escurrimientos, se muestra diagramado en la figura B-2. Nótese que este procedimiento permite
rechazar un modelo probabilístico por no ser adecuado, pero no prueba que el modelo elegido sea
el correcto, además, muchas veces, no se tiene la sensibilidad suficiente debido al tamaño reducido
de las muestras disponibles.

Figura B-2. Proceso de Selección y Aplicación de una Distribución Teórica.


(Fuente: Elaboración propia)
4
Si se rechaza una hipótesis cuando debería ser aceptada, se dice que se comete un Error tipo I. Si por el contrario, se
acepta una hipótesis que debería ser rechazada, se dice que se comete un Error tipo II. (BENITEZ, 2000).
B.4.2.1 Ji - Cuadrado ( χ 2 )

La prueba estadística esta dada por la expresión:


k
(Oi − ei ) 2
χ2 = ∑ (B.14)
i =1 ei
ei = n ⋅ [ F ( x f ,i ) − F ( xo ,i )] (B.15)
donde:
χ2 valor Ji - Cuadrado calculado a partir de la serie
θi valores observados en el intervalo de clase i
ei valores esperados en el intervalo de clase i
k número de intervalos de clase
F(x f ,i ) , F ( xo,i ) función de densidad teórica del intervalo valuada
para el limite superior e inferior respectivamente.
La hipótesis nula H o para la prueba es: “la distribución de probabilidad propuesta se adecua a
la información (para el nivel de significación escogido)”, caso contrario es necesario ajustar la serie de
datos con otra distribución teórica. La secuencia de prueba sigue:
1. Dividir la serie de datos en intervalos de clase de modo que el número de
casos observados θi en cada uno sea por lo menos igual a cinco.
2. Calcular los estadígrafos de la muestra.
3. Obtener el valor ei con la distribución teórica que se esta evaluando.
4. Definir la variable χ 2 para cada intervalo.
5. Determinar (χc2 = χ12−α ,gl ) del la tabla B-10, siendo que χ 2 es una variable que
tiende a tener una distribución Ji − cuadrado con un nivel de significación α ,
es decir, P(χ 2 ≥ χc2 ) = 1−α ; y grados de libertad gl = k − 1 − h , donde h es el
número de parámetros de la distribución.
6. El criterio de decisión se fundamenta en la comparación del valor χ 2
calculado con el valor límite tabulado, esto es:
a. χ 2 ≤ χc2 , se acepta H o .
b. χ 2 > χc2 , se rechaza H o .
Tabla B-10. Valores Críticos de la Distribución Ji-Cuadrada.

Valores percentiles χ12−αde


, gl la distribución Ji-cuadrado.

1−α
gl
0.995 0.990 0.975 0.950 0.900 0.750 0.500 0.250 0.100 0.050 0.025 0.010 0.005
1 7.879 6.635 5.024 3.841 2.71 1.32 0.455 0.102 0.0158 0.0039 0.00098 0.00016 0.00004
2 10.60 9.210 7.378 5.991 4.61 2.77 1.39 0.575 0.211 0.103 0.0506 0.0201 0.010
3 12.84 11.35 9.348 7.815 6.25 4.11 2.37 1.21 0.584 0.352 0.216 0.115 0.072
4 14.86 13.28 11.14 9.488 7.78 5.39 3.36 1.92 1.06 0.711 0.484 0.297 0.207
5 16.75 15.06 12.83 11.07 9.24 6.63 4.35 2.67 1.61 1.145 0.831 0.554 0.412
6 18.55 16.81 14.45 12.59 10.6 7.84 5.35 3.45 2.20 1.635 1.237 0.872 0.676
7 20.28 18.48 16.01 14.07 12.0 9.04 6.35 4.25 2.83 2.167 1.690 1.239 0.989
8 21.96 20.09 17.54 15.51 13.4 10.2 7.34 5.07 3.49 2.733 2.180 1.646 1.344
9 23.59 21.67 19.02 16.92 14.7 11.4 8.34 5.90 4.17 3.325 2.700 2.088 1.735
10 25.19 23.21 20.48 18.31 16.0 12.5 9.34 6.74 4.87 3.940 3.247 2.558 2.156
11 26.76 24.73 21.92 19.68 17.3 13.7 10.3 7.58 5.58 4.575 3.816 3.053 2.603
12 28.30 26.22 23.34 21.03 18.5 14.8 11.3 8.44 6.30 5.226 4.404 3.571 3.074
13 29.82 27.69 24.74 22.36 19.8 16.0 12.3 9.30 7.04 5.892 5.009 4.107 3.565
14 31.32 29.14 26.12 23.69 21.1 17.1 13.3 10.2 7.79 6.571 5.629 4.660 4.075
15 32.80 30.58 27.49 25.00 22.3 18.2 14.3 11.0 8.55 7.261 6.262 5.229 4.601
16 34.27 32.00 28.85 26.30 23.5 19.4 15.3 11.9 9.31 7.962 6.908 5.812 5.142
17 35.72 33.41 30.19 27.59 24.8 20.5 16.3 12.8 10.1 8.672 7.564 6.408 5.697
18 37.16 34.81 31.53 28.87 26.0 21.6 17.3 13.7 10.9 9.390 8.231 7.015 6.625
19 38.58 36.19 32.85 30.14 27.2 22.7 18.3 14.6 11.7 10.12 8.907 7.633 6.844
20 40.00 37.57 34.17 31.41 28.4 23.8 19.3 15.5 12.4 10.85 9.591 8.260 7.434
21 41.40 38.93 35.48 32.67 29.6 24.9 20.3 16.3 13.2 11.59 10.28 8.897 8.034
22 42.80 40.29 36.78 33.92 30.8 26.0 21.3 17.2 14.0 12.34 10.98 9.542 8.643
23 44.18 41.64 38.08 35.17 32.0 27.1 22.3 18.1 14.8 13.09 11.69 10.20 9.260
24 45.56 42.98 39.36 36.42 33.2 28.2 23.3 19.0 15.7 13.48 12.40 10.86 9.886
25 46.93 44.31 40.65 37.65 34.4 29.3 24.3 19.9 16.5 14.61 13.12 11.52 10.52
26 48.29 45.64 41.92 38.89 35.6 30.4 25.3 20.8 17.3 15.38 13.84 12.20 11.16
27 49.65 46.96 43.19 40.11 36.7 31.5 26.3 21.7 18.1 16.15 14.57 12.88 11.81
28 50.99 48.28 44.46 41.34 37.9 32.6 27.3 22.7 18.9 16.93 15.31 13.57 12.46
29 52.34 49.59 45.77 42.56 39.1 33.7 28.3 23.6 19.8 17.71 16.05 14.26 13.12
30 53.67 50.98 46.98 43.77 40.3 34.8 29.3 24.5 20.6 18.49 16.79 14.95 13.79
40 66.77 63.69 59.34 55.76 51.8 45.6 39.3 33.7 29.1 26.51 24.43 22.16 20.71
50 79.49 76.15 71.42 67.51 63.2 56.3 49.3 42.9 37.7 34.76 32.36 29.71 27.99
60 91.95 88.38 83.30 79.08 74.4 67.0 59.3 52.3 46.5 43.12 40.48 37.49 35.54
70 104.22 100.43 95.02 90.53 85.5 77.6 69.3 61.7 55.3 51.74 48.76 45.44 43.28
80 116.32 112.33 106.63 101.88 96.6 88.1 79.3 71.1 64.3 60.39 57.15 53.54 51.17
90 128.30 124.12 118.14 113.15 107.6 98.6 89.3 80.6 73.3 69.13 65.65 61.75 59.20
100 140.17 135.81 129.56 124.34 118.5 109.1 99.3 90.1 82.4 77.93 74.22 70.07 67.33

B.4.2.2 Kolmogorov - Smirnov


Es una prueba no paramétrica que permite conocer si dos muestras provienen del mismo
modelo probabilístico (HOLLANDER & WOLFÉ, 1973).

Si se tienen dos muestras compuestas por observaciones xi , n e y j , m , de variables que se


suponen mutuamente independientes y cuyas funciones de distribución son Fn ( xi ) y Gm ( y j )
respectivamente; la prueba se basa en calcular la desviación ∆ , definida como el valor máximo de
la diferencia absoluta entre las funciones acumuladas, una será la probabilidad empírica de la
muestra y la otra, la probabilidad teórica, es decir:
{
∆ = max ⋅ Fn ( x i ) − G m ( y j ) } (B.16)

donde:
∆ estadístico de Kolmogorov – Smirnov
Fn ( xi ) probabilidad de la distribución teórica
Gm ( y j ) probabilidad de distribución empírica
La dócima es rechazar la hipótesis nula H o : “Ambas distribuciones son idénticas, es decir, son
dos muestras de la misma población”. El procedimiento de prueba sigue:
1. Evaluar la probabilidad empírica de los datos.
2. Ajustar los estadígrafos de la muestra y calcular F ( xi ) .
3. Determinar la diferencia F ( xi ) − P( xi ) .
4. Obtener el parámetro ∆ .
5. En función del tamaño de la muestra N = m + n , fijar el valor crítico ∆ o en la
tabla B-11, para un nivel de confianza α , es decir, donde P ( ∆ < ∆ o ) = 1 − α .
6. Aprobar o rechazar la hipótesis confrontando el valor del estadístico ∆ y el
valor crítico ∆ o , bajo el siguiente razonamiento:
a. ∆ < ∆ o , hipótesis proba al nivel de significación escogido.
b. ∆ ≥ ∆ o , refutar la hipótesis.

Tabla B-11. Valor crítico ∆ o para la prueba Kolmogorov - Smirnov.


Tamaño Nivel de confianza
Muestral 0.20 0.15 0.10 0.05 0.01
1 0.900 0.925 0.950 0.975 0.995
2 0.684 0.726 0.776 0.842 0.929
3 0.565 0.597 0.642 0.708 0.828
4 0.494 0.525 0.564 0.624 0.733
5 0.446 0.474 0.510 0.565 0.669
6 0.410 0.436 0.470 0.521 0.618
7 0.381 0.405 0.438 0.486 0.577
8 0.358 0.381 0.411 0.457 0.543
9 0.339 0.360 0.388 0.432 0.514
10 0.322 0.342 0.368 0.410 0.490
11 0.307 0.326 0.352 0.391 0.468
12 0.295 0.313 0.338 0.375 0.450
13 0.284 0.302 0.325 0.361 0.433
14 0.274 0.292 0.314 0.349 0.418
15 0.266 0.283 0.304 0.338 0.404
16 0.258 0.274 0.295 0.328 0.392
17 0.250 0.266 0.286 0.318 0.381
18 0.244 0.259 0.278 0.309 0.371
19 0.237 0.252 0.272 0.301 0.363
20 0.231 0.246 0.264 0.294 0.356
25 0.21 0.22 0.24 0.27 0.32
30 0.19 0.20 0.22 0.24 0.29
35 0.18 0.19 0.21 0.23 0.27
40 0.17 0.18 0.19 0.21 0.25
45 0.16 0.17 0.18 0.20 0.24
≥ 50
1 1 1 1 1
1.07 ( n) 2
1.14 ( n) 2
1.22 (n) 2
1.36 (n) 2
1.63 (n) 2
B.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[1] AASHTO (1992) – “Highway Drainage Guidelines, Hydrology”, Vol. II; Task Force on
Hydrology and Hydraulics, AASHTO Highway Subcommittee on Design: Washington
D.C., USA.
[2] BENÍTEZ, A. (2000) – “Criterios Hidrológicos aplicados a la Ingeniería Vial: Un breve Análisis
Metodológico y Conceptual”; Editorial Universitaria: Tarija, Bolivia.
[3] CAMPOS, D. (1987) – “Procesos del Ciclo Hidrológico”, Vol. I; Universidad Autónoma de
San Luís Potosí: S. L. P., México.
[4] CHOW, V.T., et al. (1994) – “Hidrología Aplicada”; McGRAW-HILL Interamericana:
Bogotá, Colombia.
[5] FRANCESCHI, L. (1984) – “Drenaje Vial”; Fundación Juan José Aguerrevere & Fondo
Editorial Colegio de Ingenieros de Venezuela: Caracas, Venezuela. – pp. 21 -47.
[6] VARAS, E. & BOIS, Ph. (1998) – “Hidrología Probabilística”; Facultad de Ingeniería,
Ediciones Universidad Católica de Chile,: Santiago, Chile.
[7] VILLÓN, M. (2001) – “Hidrología Estadística”; 2a ed., Editorial Villón: Lima, Perú. – pp.
15-195.
ANEXO C
Método del Índice de Curva del SCS
C.1 CONSIDERACIONES TEÓRICAS
El U.S. Soil Conservation Service ha desarrollado una relación funcional que permite
primeramente estimar las abstracciones totales en cuencas de área menor a 250 km 2 , en función
de las características de vegetación, capacidad de infiltración, etc., para luego poder cuantificar el
escurrimiento directo producido por una lluvia de interés particular.

El método parte de dos hipótesis:


a. La escorrentía directa Qd empieza después de haberse retenido una parte de la
precipitación total denominada Abstracción Inicial I a , la cual consiste
principalmente en pérdidas por intercepción, almacenamiento superficial e
infiltración. Para definir la forma de la curva de infiltración, se requiere introducir
el concepto de Retención Real Continuada Fa que se evalúa por medio del
principio de continuidad como (figura C-1):
Fa = P − Pe − I a (C.1)

b. La proporcionalidad entre pérdidas y precipitaciones se expresa como:


Fa Pe
= (C.2)
S P − Ia
donde:
P in altura de precipitación total
Pe in altura de precipitación en exceso
P − Ia in escorrentía potencial
S in retención potencial máxima
Las pérdidas iniciales han sido valoradas por los autores tras estudiar los resultados
obtenidos en muchas cuencas experimentales y se precisan por la relación empírica1:
I a = 0,2 ⋅ S (C.3)

Despejando Pe y sustituyendo I a y Fa en la ecuación (C.1), tenemos que en pulgadas:


( P − 0,2 ⋅ S ) 2
Pe = (C.4)
( P + 0,8 ⋅ S )

El valor calculado de la precipitación efectiva (volumen de escorrentía directa) presenta


una variación según S que es función del Número de Curva CN .
1000
S= − 10 (C.5)
CN

1
Aron, Miller & Lakatos (1977) convienen que esta relación conduce a buenos resultados cuando se procesan
grandes tormentas, pero subestima el escurrimiento de pequeñas y medianas tormentas; por ello, sugieren reducir la
abstracción inicial a un valor del 10% de la retención potencial (CAMPOS, A., 1987).
CN es adimensional y varia en el rango 0 ≤ CN ≤ 100 ; un valor CN = 100 representaría
condiciones de infiltración nula, equivalentes a S = 0 ; por el contrario, si CN = 0 significa que
casi toda la lluvia es retenida y corresponde a S → ∞ .

La valuación relativa del índice de curva se obtiene de una combinación específica de las
características del área drenada que el método denomina: Complejo Hidrológico Suelo – Cobertura.
Dichas características se resumen en los siguientes factores: tipo de cobertura, uso o tratamiento del
terreno, clasificación de suelos bajo criterios de infiltración, condiciones hidráulicas y antecedentes
hidrológicos. En la sección que sigue se presentan tablas de selección de valores del CN ,
explicando previamente los conceptos necesarios para ajustar cada factor.

Figura C-1. Descripción gráfica del Método del Índice de Curva.

C.2 COMPLEJOS HIDROLÓGICOS


C.2.1 TIPO DE COBERTURA

Tipo de cobertura entiéndase por el material que cubre el suelo del terreno o cuenca,
incluye esencialmente cualquier tipo de vegetación existente, aguas superficiales (lagos, embalses,
pantanos, etc.) y superficies impermeables (caminos, techos, etc.).
Las siguientes definiciones describen la cobertura vegetal comúnmente hallada:
Barbecho: Un terreno con alto potencial de escurrimiento, debido a que el suelo se
mantiene sin vegetación a fin de conservar la humedad para su próximo uso. La
perdida ocasionada por el escurrimiento se compensa por la reducción de la
transpiración.
Cultivo en surco: Cualquier cultivo en surcos separados, la mayor parte del área queda
expuesta a la lluvia durante la época de desarrollo.
Granos pequeños o cereales finos: Plantaciones en surcos próximos, la superficie esta
expuesta a precipitaciones durante corto tiempo.
Legumbres o rotación de pradera: Terrenos sembrados con maquinaria (surcos juntos) o
al volteo, esta cobertura brinda protección al suelo por tiempo prolongado.
Pradera o Pastizal Natural: Se consideran tres clases basadas en sus efectos hidrológicos
y no así en la producción de forraje (tabla C-1).
Pradera Permanente: No tiene pastoreo y representa el límite superior (100%) del área
cubierta de pasto.
Bosque: Se distinguen con respecto a factores hidrológicos y no en base a la producción
de madera (tabla C-2).
Tabla C-1. Clasificación Pradera Natural

Clase Tipo de Pastoreo Condición Hidraulica Condición Vegetativa


I excesivo Pobre < 50%
II moderado Regular 50 a 75%
III ligero Bueno > 75%

Tabla C-2. Clasificación de Bosques

Clase Condición Hidraulica Condición Vegetativa


Árboles pequeños y el arrope se
I Pobre
destruye regularmente por incendio
No se queman y pueden tener algo
II Regular
de arrope
Suelo permanentemente cubierto de
III Bueno
arrope y arbustos

C.2.2 USO Y TRATAMIENTO DEL TERRENO

Uso o tratamiento es un término que se aplica principalmente para describir la usanza


agrícola de la tierra: prácticas mecánicas o de preparación y prácticas culturales o de operación.
Entre las primeras tenemos:
Surcos rectos: la excavación se efectúa en el sentido de la mayor pendiente del terreno,
sin tomar en cuenta la magnitud de ella.
Surcos en curvas de nivel: siguiendo el contorno general del terreno.
Terrazas: consiste en construir bordes o combinaciones de borde - zanja para controlar
el escurrimiento en el terreno.
Por su parte, la practica cultural o de operación incluye el control del pastoreo y la
rotación de cultivos, esta última es de mayor importancia para efectos de escurrimiento, su
propósito es mantener la fertilidad del suelo, reduciendo la erosión. Se evalúa con respecto a su
secuela hidrológica, que a la vez es función de la densidad de vegetación.
Rotaciones Pobres: cultivos en hilera (maíz, trigo o combinaciones), plantas de grano
pequeño y barbecho.
Rotaciones Buenas: pastos o legumbres que se siembran juntas, para mejorar la textura y
aumentar la infiltración.
C.2.3 GRUPOS HIDROLÓGICOS DE SUELO.

La velocidad de infiltración mínima (obtenida para un suelo húmedo sin vegetación) es la


propiedad base de la clasificación de los suelos con fines hidrológicos y es también un indicador
del potencial de escurrimiento.

Debe incluirse en esta categorización las influencias de la superficie y de los horizontes del
terreno, lo que conlleva puntualizar dos conceptos: la velocidad de infiltración, que es aquella con la
cual el agua penetra por la superficie y es controlada por las condiciones exteriores; y la velocidad
de transmisión, que es la velocidad con la cual el agua se desplaza en el suelo y es controlada por
los horizontes del mismo.

La tabla C-3 alecciona los cuatro grupos de suelos definidos por el parámetro descrito.

Tabla C-3. Clasificación Hidrológica de Suelos.


(Fuente: Elaboración propia)
Infiltración mínima Potencial de
Grupo in Tipo de Suelo Tasa de Infiltración
hr Escorrentia
Suelos profundos depositados por el
Alta aún en estado
A 0,30 a 0,45 viento, arenas o gravas bien bajo
completamente húmedo
gradadas
Marga arenosa con valores
Moderada en medio
B 0,15 a 0,30 intermedios de textura fina a moderado a bajo
plenamente saturado
gruesa, suelos poco profundos
Marga arcillosa o arenosa de
C 0,05 a 0,15 textura fina, suelos arcillosos y de moderado a alto Baja o lenta
bajo contenido orgánico
Suelos expansivos, arcillas
Muy lenta en condiciones
D 0 a 0,05 altamente plásticas y ciertos suelos alto
totalmente húmedas
salinos
Con frecuencia para un sitio en particular, uno o dos grupos de suelos predominan y otros
cubren una pequeña porción, en tales casos se acostumbra combinar el grupo menor con el
predominante si son estos semejantes ( A y B , B y C o C y D ); de no ser así podría incurrirse
en graves errores, por ejemplo: si el 90% del suelo pertenece al grupo A y el restante 10% al D ;
la mayoría del escurrimiento producido por una tormenta provendrá del grupo D , de ahí que
englobar tales suelos en el grupo A causaría una subestimación de la descarga. Como regla
practica general, se puede indicar que dos grupos semejantes podrán ser combinados si uno de
ellos abarca menos del 3% del área en cuestión (MOCKUS, 1972).

La Instrucción Española 5.2-IC emplea una definición equivalente a la del SCS, definiendo
los grupos por su textura (figura C-2). En el caso de no disponerse de mapas de suelo, bastará un
análisis detallado de una visita a la zona.

Figura C-2. Diagrama Triangular para la definición de la textura de suelos.


(Fuente: Instrucción Española de Carreteras 5.2-IC “Drenaje Superficial”, 1990)
C.2.4 CONDICIÓN HIDROLÓGICA O DE HUMEDAD ANTECEDENTE

Lógicamente es substancial tener en consideración la humedad del suelo al instante en que


se presenta la tormenta, ya que de ella dependerá el valor de S y por consiguiente la magnitud del
caudal generado. La cantidad de precipitación total en un período de 5 días anteriores a la lluvia de
estudio, es tomada usualmente como un índice del grado de humedad de la cuenca y se conoce
por condición hidrológica o de humedad antecedente – AMC, por sus siglas en inglés –. Para valorar
este factor utilizaremos la tabla C-4; es necesario recalcar que puesto no incluye los efectos de la
evapotranspiración e infiltración sobre el grado de humedad, carece de importancia tratar de
obtener gran precisión al estimarlo.

Tabla C-4. Límites de lluvia estacional antecedente en pulgadas (5 días previos).


Precipitación Antecedente Total
AMC Condición del Suelo
Estación inactiva Estación de crecimiento
Potencial mínimo de escorrentía, suelo
I < 0,5 < 1,4
suficientemente seco
II 0,5 a 1,1 1,4 a 2,1 Condición promedio
Suelo prácticamente saturado, ocurrencia
III > 0,5 > 2,1
cercana de una tormenta

C.2.5 CONDICIONES HIDRÁULICAS

Las condiciones hidráulicas se refieren como deficientes, regulares o buenas, en términos de


capacidad de la superficie de la cuenca para favorecer o dificultar el escurrimiento directo. La tabla
C-5 describe tal categorización.

Tabla C-5. Capacidad Hidráulica de la superficie de la cuenca.


(Fuente: Hidrología; Martínez, E., 1994)

Condiciones Hidraúlicas
Deficiente < 50% de cobertura
Regular 50 a 75% de cobertura
Buena > 75% de cobertura

C.3 MANEJO Y TABULACIÓN DEL NÚMERO DE CURVA


Los complejos hidrológicos para zonas urbanas se integran en la tabla C-6 y para áreas
agrícolas y cuencas rurales se han concentrado en la tabla C-7. A partir de las tablas citadas, las
condiciones combinadas o especiales de un sitio en particular pueden ser evaluadas por simple
interpolación.

Es necesario mencionar, que la figura C-2 y las tablas de este anexo han sido elaboradas
para condiciones medias (AMC II ); los números de curva equivalentes para otra condición de
humedad precedente (seca o húmeda) pueden calcularse con las siguientes expresiones:
4,2 ⋅ CN ( II )
CN ( I ) = (C.6)
10 − 0,058 ⋅ CN ( II )
23 ⋅ CN ( II )
CN ( III ) = (C.7)
10 + 0,13 ⋅ CN ( II )

Por ultimo, dado que en una cuenca se presentan zonas heterogéneas en características de
suelo y vegetación, el cálculo del número de curva CN , resulta de la ponderación de los valores
correspondientes a cada una de las subáreas incluidas en el área general de estudio. Este paso
puede realizarse por medio del procedimiento descrito gráficamente en la figura C-3.

Tabla C-6. Números de Curva de escorrentía para Zonas Urbanas.


(Fuente: Hidrología Aplicada; CHOW et al., 1994)
Grupo Hidrológico
Uso de la tierra y Condición Hidráulica
A B C D
Tierra cultivada: sin tratamientos de conservación 72 81 88 91
con tratamientos de conservación 62 71 78 81
Pastizales: condiciones pobres 68 79 86 89
condiciones óptimas 39 61 74 80
Vegas de ríos: condiciones óptimas 30 58 71 78
Bosques: troncos delgados, cubierta pobre, sin hierbas 45 66 77 83
cubierta buena
1 25 55 70 77
Áreas abiertas, césped, parques, campos de golf, cementerios, etc.
óptimas condiciones: cubierta de pasto ≥ 75% 39 61 74 80
condiciones aceptables: cubierta de pasto 50 a 75% 49 69 79 84
Áreas comerciales de negocios (85% impermeables) 89 92 94 95
Distritos industriales (72% impermeables) 81 88 91 93
Residencial: 2
Superficie Porcentaje promedio impermeable 3
m2
≤ 500 65 77 85 90 92
1000 38 61 75 83 87
1350 30 57 72 81 86
2000 25 54 70 80 85
4000 20 51 68 79 84
Parqueaderos pavimentados, techos, calzadas, etc. 98
Calles y carreteras: Pavimentados con cunetas y alcantarillados 4 98
Grava 76 85 89 91
Tierra arcillosa 72 82 87 89

1 Una buena cubierta está protegida del pastizaje, y los desechos del retiro de la cubierta del suelo.
2 Los números de curva se calculan suponiendo que la escorrentía desde las casas y de los accesos se dirige hacia la calle,
con un mínimo del agua del techo dirigida hacia el césped donde puede ocurrir infiltración adicional.
3 Las áreas permeables restantes (césped) se consideran como pastizales en buena condición para estos números de curva.
4 En algunos países con climas más cálidos se puede utilizar 95 como número de curva.

C.4 DISTRIBUCIÓN TEMPORAL DE ABSTRACCIONES


Aron, G., Miller, A.C. & Lakatos, D.F. (1977) desarrollaron una formula conceptual de
infiltración acumulada, basándose en la ecuación de escurrimiento superficial del U.S. Soil
Conservation Service2:

2
Estos autores indican que las ecuaciones existentes para representar la infiltración, contienen coeficientes que solo
pueden ser evaluados con garantía por medio de ensayos de campo y en la practica, el uso de valores típicos de tales
coeficientes puede conducir a graves errores.
S ⋅ (P − Ia )
Fac = P ≥ Ia (C.8)
P − Ia + S

Diferenciando P con respecto al tiempo y tomando en cuenta que I a y S son


constantes, se obtiene el incremento de infiltración durante cada intervalo de una tormenta:
∆Fac S 2 ∆Pe
=( ) ⋅ (C.9)
∆t Pe + S ∆t
Tabla C-7. Números de Curva de escorrentía para usos selectos de tierra agrícola y cuencas rurales.

Condición Grupo Hidrológico


Tipo de Cobertura Uso o Tratamiento
Hidráulica A B C D
Barbecho recto deficiente 77 86 91 94
Cultivos en surco recto deficiente 72 81 88 91
recto buena 67 78 85 89
a nivel deficiente 70 79 84 88
a nivel bueno 65 75 82 86
a nivel y terraza deficiente 66 74 80 82
a nivel y terraza buena 62 71 78 81
Granos pequeños o Cereales finos recto deficiente 65 76 84 88
recto buena 63 75 83 87
a nivel deficiente 63 74 82 85
a nivel buena 61 73 81 84
a nivel y terraza deficiente 61 72 79 82
a nivel y terraza buena 59 70 78 81
Legumbres o rotación de pradera recto deficiente 66 77 85 89
recto buena 58 72 81 85
a nivel deficiente 64 75 83 85
a nivel buena 55 69 78 83
a nivel y terraza deficiente 63 73 80 83
a nivel y terraza buena 51 67 76 80
Pradera natural o pastizal deficiente 68 79 86 89
regular 49 69 79 84
bueno 39 61 74 80
deficiente 47 67 81 88
a nivel regular 25 59 75 83
buena 6 35 70 79
Pradera permanente buena 30 58 71 78
Bosque deficiente 45 66 77 83
regular 36 60 73 79
buena 25 55 70 77
Cascos de hacienda 59 74 82 86
Camino de tierra 72 82 87 89
Incluye el derecho de vía
Caminos pavimentados 74 84 90 92
Superficie Impermeable 100 100 100 100

La ecuación anterior es función de S , de la precipitación efectiva acumulada Pe hasta un


tiempo t y del incremento de lluvia ∆P que cae durante el intervalo de análisis ∆t .

La forma de operar con la expresión (C.9) sigue al uso de la tabla C-8:


1. Las tres primeras pilas corresponden a los datos del hietograma.
2. La columna 4 se deduce con la relación de escorrentía directa, previo calculo
de las ecuaciones (C.3) y (C.5).
3. Las columnas 5 y 6 se obtienen de la pila 4. La primera es la media del intervalo
y la segunda es el incremento en el mismo.
4. Los valores de la columna 7 se calculan utilizando la ecuación (C.9).
5. La columna 8 es igual a la diferencia entre las cantidades de las pilas 2 y 7.
6. La columna 9 es la tasa de infiltración en el intervalo, se computa dividiendo la
columna 7 entre la columna 1.

Tabla C-8. Estimación de la lluvia en exceso durante una tormenta.


(1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9)
Lluvia en exceso Incremento
Lluvia Lluvia en exceso Incremento Hietograma Tasa de
Tiempo Hietograma Acumulada Lluvia en exceso
Acumulada Acumulada Infiltración Lluvia en exceso Infiltración
Media Media
P Pe Pe ∆F ∆F ∆t
t Pt Pe , t S
P∆t Pe , t + ∆ Pe ∆ Pe ( ) 2 ⋅ ∆ Pe
t + ∆t Pt + P∆t Pe , t + ∆t Pe + S

Figura C-3. Ponderación de valores CN para sub-áreas de una cuenca.


(Fuente: Adaptado del National Engineering Handbook; U.S. SCS, 1972)
C.5 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[1] CAMPOS, D. (1987) – “Procesos del Ciclo Hidrológico”, Vol. I; Universidad Autónoma de
San Luís Potosí: S. L. P., México. – Anexos.
[2] SCS (1972) – “National Engineering Handbook, Hidrology”, Section 4; U.S. Department of
Agriculture, Soil Conservation Service: Washington, USA.
[4] CHOW, V.T., et al. (1994) – “Hidrología Aplicada”; McGRAW-HILL Interamericana:
Bogotá, Colombia.
ANEXO D
Hidrograma Unitario
D.1 CONSIDERACIONES TEÓRICAS
El Hidrograma Unitario1 HU para una cuenca se define como el hidrograma de volumen
de escurrimiento unitario, originado por una precipitación efectiva unitaria.

Los postulados que sustentan la teoría del hidrograma unitario son:


a. El exceso de precipitación es constante en el tiempo o periodo de duración. Esto
se logra con la selección de una precipitación de corta duración, lo cual se
traduce en un tiempo base corto y un gasto pico bien definido en el hidrograma.
b. La precipitación se distribuye uniformemente en toda la superficie de la cuenca
de drenaje. Condición que se verifica solo en pequeñas cuencas, por lo que es
aconsejable hacer una subdivisión del área y analizar por separado el efecto de
cada porción.
c. Para una cuenca dada, el hidrograma corresponde a una respuesta integral de sus
características físicas (supuestas constantes), por lo que se espera que
precipitaciones con características similares produzcan hidrogramas semejantes.
Ahora bien, en condiciones naturales los supuestos anteriores no se presentan de forma
perfecta; sin embargo cuando la información hidrológica es seleccionada de forma cuidadosa a fin
de cumplirlos aproximadamente, los resultados que se obtienen son admisibles para propósitos
prácticos (HEERDEGEN, 1974).
D.1.1 LLUVIA UNITARIA E HIDROGRAMA UNITARIO

El análisis de hidrogramas de escurrimiento superficial muestra que si d e es la duración de


la lluvia excedente de intensidad unitaria que cae sobre una cuenca, cuyo tiempo de concentración
es tc , el tiempo base tb del hidrograma será:
tb = d e + tc (D.1)

La experiencia prueba que eso es admisible si d e es suficientemente inferior a t c ; es a


estas lluvias que se denomina lluvia unitaria. Aunque d e pueda igualar teóricamente al t c , en la
práctica se debe escoger un valor comprendido entre 1 4 a 15 de t c .

Por su parte, el hidrograma unitario en una cuenca dada, corresponde al escurrimiento de


un volumen total equivalente a una lámina uniforme de agua de una unidad de espesor, distribuida
uniforme sobre toda la superficie contribuyente.

1
Streamflow by Unit – Graph Method; Engineering News – Record; Sherman, 1932.
D.1.2 SISTEMA LINEAL

Bajo el supuesto de ocurrencia de una lluvia uniforme en el tiempo y el espacio, el proceso


de escorrentía permite operar como si fuese un sistema lineal, donde son aplicables los principios2
de proporcionalidad e invariancia en el tiempo.
D.1.2.1 Principios Básicos
Tiempo Base Constante

Establece que la duración del escurrimiento directo será constante para una misma duración de
tormenta, cualquiera sea el volumen total escurrido.

Para una misma cuenca:


a. El valor t p es característico puramente hidráulico y propio, porque al observar
una serie de tormentas intensas de duración decreciente ( d1 〉 d 2 〉 d 3 ...〉 d i ...〉 d n ) los
tiempos de punta de los hidrogramas generados decrecen también hasta alcanzar
un valor que se mantiene invariable ( t p1 〉 t p 2 〉 t p 3 ...〉 t pi = t pi −1 ... = t pn ), no obstante,
se siga acortando aun mas la duración del hietograma.
b. El tiempo de recesión N se considera inalterable, consiguientemente, como el
tiempo base es la suma de ambos parámetros, será también constante para la
cuenca en cuestión.
Principio de Proporcionalidad

Expresa que para tormentas de misma duración, los volúmenes de escorrentía producidos son
entre si directamente proporcionales a la razón de las intensidades de dichas tormentas.
Vol 2 i2
= (D.2)
Vol1 i1

En ese entendido, el HU se convierte en un factor multiplicador que al aplicarse a una


precipitación efectiva con n unidades de escurrimiento, se producirá un hidrograma n veces mas
grande en sus respectivas ordenadas de descarga.
Principio de Invariancia

Enuncia que el tiempo de sucesión del escurrimiento directo de una determinada lluvia no
depende del caudal generado por una precipitación anterior. Esto resalta la naturaleza lineal del
proceso, es decir que, las transformadas de la función gozan de una propiedad aditiva.

En general, el HU es dispuesto para lluvias que tienen un duración de exceso igual al de


una lluvia unitaria; no obstante, puede ser elaborado para cualquier duración superior.

2
Por analogía, estos principios se aprovechan también en lluvias no uniformes pero semejantes, esto es, que tengan
mismas distribuciones en tiempo y espacio (SAMPAIO, 1978).
Las tormentas de mayor duración que las que pueden ser consideradas unitarias, serán
divididas en varias lluvias elementales suficientemente cortas para que se pueda establecer su
respectivo hidrograma unitario básico. De esa manera, el hidrograma final total generado, se
obtendrá superponiendo las ordenadas parciales correspondientes, tomando en cuenta el desfase
temporal en el origen de cada hidrograma elemental.
D.1.3 DEDUCCIÓN DEL HIDROGRAMA UNITARIO

Si se tienen los datos de caudal originado por una tormenta aislada de intensidad
uniforme, el siguiente procedimiento permite deducir el hidrograma unitario:
1. Ajustar el hidrograma natural, efectuando la separación del caudal base.
2. Calcular la profundidad de escorrentía directa hd :


t
q ⋅ ∆ti
hd = i =1 i
(D.3)
A
donde:
qi descarga media del intervalo ∆ti
∆t i intervalo de tiempo

3. Formar un diagrama cartesiano qi hd vs. ∆t n .

Contrariamente y con frecuencia, las lluvias son eventos complejos y difícilmente


separables en periodos contribuyentes iguales, por cuanto, la determinación del hidrograma
unitario correspondiente implica un trabajo mas minucioso. En ese sentido, las ordenadas de un
hidrograma unitario pueden expresarse por medio de la ecuación conocida como integral de
convolución o de Duhamel; que para efectos prácticos se discretiza en términos de intervalos de
tiempo ∆t n , según la fórmula:

qn = ∑m =1 Pm ⋅ U n − m +1
n≤ M
(D.4)

donde:
qn valor de la escorrentía directa durante ∆t n
M cantidad de pulsos Pm del hietograma de entrada
N intervalos de tiempo o pulsos de escorrentía
Ui ordenada i del hidrograma unitario

La notación n ≤ M como límite superior de la sumatoria muestra que los términos se


suman para m = 1,2,3..., n siempre que n ≤ M , y m = 1,2,3..., M tal que n > M .
Linsley, Kohler & Paulhus explican que si se cuenta con registros de información Pm y qn
para un evento específico, el hidrograma unitario requiere únicamente U n − m +1 ordenadas,
definidas por un sistema sobredeterminado de N ecuaciones para qn n = 1,2,3,.....N (tabla D-1),
de modo que estas pueden resolverse por simple eliminación gaussiana, consistente en aislar cada
incógnitas resolviéndola sucesivamente. A este proceso inverso se ha denominado deconvolución.

Tabla D-1. Sistema de ecuaciones simultáneas para la convolución en tiempo discreto.


(Fuente: Engenharia de Drenagem Superficial; Sampaio, 1978)

q n = ∑ m =1 Pm ⋅ U n − m +1
n≤ M
n = 1,2,..., N
q1 = P1 ⋅ U 1
q2 = P2 ⋅ U 1 + P1 ⋅ U 2
q3 = P3 ⋅ U 1 + P2 ⋅ U 2 + P1 ⋅ U 3

qM = PM ⋅ U1 + PM −1 ⋅ U 2 + ..... + P1 ⋅ U M
qM +1 = 0 + PM ⋅ U 2 + ..... + P2 ⋅ U M + P1 ⋅ U M +1

q N −1 = 0 + 0 + ..... + 0 + 0 + ..... + PM ⋅ U N − M + PM −1 ⋅ U N − M +1
q N = 0 + 0 + ..... + 0 + 0 + ..... + 0 + PM ⋅ U N − M +1

La figura D-1 representa el hidrograma resultante de los periodos inseparables


consecutivos de lluvia, el volumen total así calculado debe ser igual al volumen total del
hidrograma observado, en caso de no coincidencia, la diferencia será distribuida entre los diversos
periodos en proporción a los correspondientes volúmenes generados.

Figura D-1. Convolución en tiempo discreto.


D.2 APLICABILIDAD DEL HIDROGRAMA UNITARIO
El hidrograma unitario es una herramienta de mucha utilidad al trabajar con hidrogramas
de crecientes. Esencialmente se emplea en el cálculo de avenidas de diseño y en ocasiones para
completar la información faltante en los registros de caudal.

Con relación al tamaño máximo de la cuenca, existen grandes discrepancias para indicar
un valor real que pueda considerarse como limite, pero en todo caso la tendencia –según Linsley –
de reducir a 5000 km 2 el valor de 8000 km 2 que indicaba el mismo Sherman, parece ser apropiada.
Los valores que últimamente se consideran están en el entorno de 300 a 400 km 2 como limite
superior, claro esta en función del tipo de cuenca.

La superficie no es el único elemento que restringe el uso de esta técnica,


fundamentalmente no es apta donde las condiciones de la cuenca (superficie, estructura o
elementos de almacenamiento) hagan que la respuesta ante una tormenta resulte en un
hidrograma complejo.

Como en todo procedimiento general algunos de los factores aplicables en el estudio se


adoptan arbitrariamente en base al mayor numero de casos observados.

Como corolario, para el cálculo de avenidas debe obligatoriamente conocerse tres


elementos: histograma (tanto en volumen como distribución temporal), abstracciones (es necesario
valorar a la hora de su calibración), hidrograma de caudal.

Si estos no existiesen o fuese precaria la información disponible, conviene


preferentemente proceder con la elaboración de hidrogramas sintéticos.
D.2.1 HIDROGRAMA O CURVA S

La curva S es un hidrograma teórico producido por una sucesión continua e indefinida en


el tiempo de lluvias efectivas de intensidad invariable, de manera tal que sus ordenadas tienen la
tendencia en el tiempo de ser constantes.

Este hidrograma permite, generar hidrogramas unitarios para cualquier duración de exceso
d e′ , distinta de la correspondiente d e del hidrograma base conocido.
D.2.1.1 Procedimiento de Transformación
La conversión del hidrograma unitario generado por una precipitación efectiva de altura h
y de duración d e , en otro hidrograma unitario resultante de una lluvia neta de altura h´ con
duración d e′ se desarrolla como sigue.
1. Derivar la curva S para el hidrograma unitario base, la cual se construye de
preferencia en forma gráfica utilizando la ecuación de convolución. En la
práctica para alcanzar el caudal de equilibrio, solo se requieren tb d e
hidrogramas unitarios base desplazados en un tiempo d e uno respecto del
anterior.
i⋅ A
Qeq = 2778 ⋅ (D.5)
de
donde:
i mm intensidad de precipitación
de hr duración de lluvia efectiva
A km 2 área de la cuenca
Qeq m3 caudal de equilibrio
seg

2. Desplazar en un tiempo d e′ , una curva S idéntica a la del paso 1.


3. Calcular la diferencia ∆q = qd e′ − qd e para cada periodo ∆t de tiempo
transcurrido.
4. Corregir cada valor por el factor d e′ d e .
D.3 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[1] APARICIO, F. (1992) – “Fundamentos de Hidrología de Superficie”; Editorial LIMUSA S.A.:
D.F., México.
[2] CHOW, V.T., et al. (1994) – “Hidrología Aplicada”; McGRAW-HILL Interamericana:
Bogotá, Colombia.
[3] SAMPAIO, P. (1978) – “Engenharia de Drenagem Superficial”; Compañía de Tecnología y
Saneamiento Ambiental: Sao Paulo, Brasil.
[4] VILLÓN, M. (2002) – “Hidrología”; Taller de Publicaciones ITCR: Cartago, Costa Rica.
ANEXO E
Nociones de Hidráulica
E.1 INTRODUCCIÓN
Este anexo esta enteramente orientado a disponer la información necesaria para
dimensionar estructuras hidráulicas. Cabe aclarar, que no se menciona aquellas materias de la
mecánica de fluidos, que no nos llevan a soluciones prácticas, por lo que, el lector interesado en
un estudio de mas trascendencia y complejidad, debe referirse a la literatura técnica especializada.

Las corrientes de agua en casi toda la generalidad de las estructuras de drenaje vial, sean
estas superficiales o conductos enterrados, fluyen primordialmente bajo acción de la gravedad y
con superficie libre. La excepción, la constituyen en algunos casos particulares, las alcantarillas
trabajando a sección plena.

El comportamiento hidráulico de la gran mayoría de los elementos que constituyen el


sistema de drenaje, puede analizarse recurriendo a tablas y gráficos; pero, aunque ello representa
una gran ayuda, no pueden ser considerados como sustitutos del conocimiento de las leyes que
gobiernan el movimiento del agua con superficie libre (FRANCESCHI, 1984).

E.2 TERMINOLOGÍA Y RELACIONES BÁSICAS


Los conceptos fundamentales que se aplican al resolver las distintas situaciones que se dan
en el flujo de agua, se han expresado por medio de los principios de continuidad, conservación de
la energía, cantidad de movimiento y resistencia de superficie.

La mayoría de las ecuaciones derivadas para flujo a superficie libre, son las mismas para
flujo a presión, bajo algunas consideraciones respectivas a cada caso. La mas significativa de estas
consideraciones, corresponde a la condición de presión sobre la superficie del líquido. Para flujo a
superficie libre el valor de la presión es constante y es la atmosférica, mientras que para flujo a
presión, viene definido como la altura hasta la cual ascendería el agua, si se fijaran pequeños tubos
verticales a lo largo de las paredes del conducto (el ascenso se presenta solo en tanto la relación
entre la presión interna y la atmosférica sea positiva).

La figura E-1, refleja las diferencias entre el flujo corriente por un canal abierto y el que
sucede en conducto cerrado, como también sirve para definir otros conceptos relacionados al
tema, como lo son:

Línea de Gradiente Hidráulico o de Carga de Presión ( S e ). Se conoce como la pendiente la


línea que determina la carga de energía potencial, que es, el resultado de la suma de la elevación
del fondo del conducto desde un nivel de referencia dado y la profundidad de agua en la sección;
o bien, la altura piezométrica, p γ , según corresponda a la condición de flujo.
Línea de Carga Total o Gradiente de Energía ( S f ). Es el declive del perfil resultante de
adicionar a la altura de carga de energía latente, el valor de la altura de carga de la energía motriz,
hv . La caída de esta línea es en el sentido del flujo con una pendiente igual a la relación entre la
perdida de carga total, hL , y la longitud, L , del tramo considerado en la conducción.

La relación entre gradiente de energía e hidráulico, acusa no solamente las perdidas de


energía, sino también la conversión de energía potencial a energía cinética, o viceversa.

Figura E-1. Perfil Hidráulico para Flujo Uniforme.

E.2.1 CONTINUIDAD

La ecuación de continuidad para flujo no estable1, viene expresada por la fórmula:


∂Vel ∂A ∂y
A⋅ + Vel ⋅ +T ⋅ =0 (E.1)
∂x ∂t ∂t
donde:
A área de la sección mojada
Vel velocidad media
x distancia a lo largo del conducto
y profundidad
T ancho de la superficie libre del agua
t tiempo
Esta expresión supone que la pendiente de fondo del canal, S o , es pequeña. Dado que el
gasto Q es producto de la velocidad media por el área, la ecuación anterior puede reescribirse en:
∂Q ∂y
+T ⋅ =0 (E.2)
∂x ∂t
Asumiendo un régimen estable, es decir: ∂y ∂t = 0 , se tiene que ∂Q ∂x es constante, y
por lo tanto, para toda sección en el tramo:

1
Caudal no constante en el tiempo.
Q = Vel ⋅ A = ctte (E.3)

E.2.2 ENERGÍA

La energía que lleva el agua que fluye por un canal, se compone básicamente de dos
partes: la cinética o de movimiento y la potencial o de posición. La energía total es conocida
también como carga absoluta, H T , y es la energía por unidad de peso y de tiempo en la sección.

Para flujo a superficie libre y a presión, respectivamente, H T puede expresarse como:


Vel 2
HT = z + y + α ⋅ (E.4)
2g

p Vel 2
HT = z + +α ⋅ (E.5)
γ 2g

m
Veli3 ⋅ ∆Ai
α= i =1
(E.6)
Vel 3 ⋅ A
donde:
α coeficiente de Coriolis o de energía
γ peso específico del agua

Los ensayos experimentales muestran que α varía entre 1,03 y 1,36 para canales
prismáticos, aunque en muchos caso se justifica considerar un valor igual a la unidad.

La parte de energía que responde estrictamente al tirante de agua y la carga de velocidad,


se sabe como carga específica, H e , que en función del caudal circulante tiene la forma:
Q2
He = y + α ⋅ (E.7)
2 g ⋅ A2

Aplicando a la circulación de agua en canales abiertos, el principio de conservación de


energía, Bernoulli hizo uso de esta expresión para establecer el teorema que viene expresado
matemáticamente por la ecuación (E.8) y dicta: La carga absoluta en cualquier sección es igual a, la
carga absoluta en una sección de aguas abajo, mas la perdidas de carga intermedias en el tramo.
H e ,1 = H e , 2 + hL ,1−2 (E.8)

Como se dijo, hL ,1−2 , representa las perdidas de carga entre la sección aguas arriba y abajo
del tramo bajo análisis, y provienen principalmente de la resistencia de superficie, h f , la
resistencia de forma, hD ; y otras resistencias menores como transiciones, obstrucciones, etc.
Por otro lado, la ecuación (E.7) manifiesta la relación entre el gasto, el calado y la energía
específica en un canal, cuya forma gráfica esta representada en la figura E-2. Puede apreciarse que
y adquiere dos valores para cada valor de H e , excepto en el punto en el que H e es mínima, y el
valor es único.

Este valor, se denomina tirante crítico, y refleja las condiciones de flujo cuando la energía
es la mínima; del mismo modo, las profundidades duales para cualquier otro valor de energía, que
se designan por tirantes alternos, manifiestan las condiciones de flujo según su ubicación en la
curva. La delimitación esta constituida por la traza del lugar geométrico2, que une el origen con el
punto que distingue la condición crítica, definiéndose así, la condición de flujo subcrítico (rama
derecha) o supercrítico (rama izquierda).

Figura E-2. Representación gráfica de la Curva de Energía Específica.

F.2.3 CANTIDAD DE MOVIMIENTO

De acuerdo a la segunda Ley de Newton: La sumatoria de fuerzas exteriores, es igual al


cambio de la cantidad de movimiento. Suponiendo que el fondo del canal tiene una inclinación
igual a tgθ , este principio aplicado al flujo con superficie libre, puede escribirse como:
γ
Fp1 − Fp 2 − F f + Fw = ⋅ Q ⋅ ( β 2 ⋅ Vel2 − β1 ⋅ Vel1 ) (E.9)
g


m
Veli2 ⋅ ∆Ai
βj = i =1
(E.10)
Vel 2 ⋅ A
donde:
F pi fuerza debida a la presión hidrostática en la sección
Ff fuerza de fricción generada en las fronteras sólidas
Fw fuerza del cuerpo debido al peso en sentido de flujo
2
Si el ángulo de inclinación de la solera del canal es grande, la dirección de esta línea difiere de 45º.
β coeficiente de Boussinesq o de momentum

El coeficiente β , al igual que el de Coriolis3, se aplica para corregir el efecto de


distribución irregular de la velocidad en la sección, y su valor varía entre 1,01 y 1,12.
F.2.4 RESISTENCIA SUPERFICIAL

La interacción de dos fronteras materiales, produce una fuerza resistente al movimiento


entre ellas que deriva en una pérdida de energía por fricción, la cual puede calcularse por medio de
fórmulas empíricas como la de Manning o de Darcy – Weisbach, que en pies, y en ese orden son:
L Vel 2
h f = 185η ⋅ 2
4 ⋅ (E.11)
(4 R ) 3 2 g

L Vel 2
hf = f ⋅ ⋅ (E.12)
4R 2 g
donde:
η coeficiente de rugosidad
f factor de fricción
L longitud de contacto
R radio hidráulico
Para la primera expresión (xyz), Manning, considera que las perdidas dependen solo de la
velocidad, las dimensiones del conducto, y la rugosidad, que es expresada por el coeficiente de
rozamiento η . El valor de η , es independiente del tamaño del conducto o, de la densidad y
viscosidad del fluido.

De su parte, Darcy–Weisbach, supone que las perdidas dependen de la velocidad, las


dimensiones del conducto, y el factor de fricción f . Pero, el valor de f , que es variable y
adimensional, esta basado no solo en la viscosidad y densidad del líquido, sino también por el
tamaño del conducto.

El factor de fricción f puede ser determinado, como se verá mas adelante, en función del
número de Reynolds, o bien, del coeficiente de rugosidad del material, f = 116,5η 2 R 3 .
1

Para flujo a presión, basta con sustituir 4 R por el valor del diámetro del conducto, si este
es circular; y si el conducto tiene cualquier otra forma de sección cerrada, se utiliza la misma
expresión que para flujo en canales abiertos.

3
Véase el apartado anterior.
E.3 PROPIEDADES GEOMÉTRICAS
En líneas generales, existen dos formas geométricas de conductos abiertos; los
prismáticos, de sección transversal invariable, y los no prismáticos (transiciones o cauces
naturales), que son de sección irregular en el desarrollo de la corriente de agua.

Existen relaciones características de la sección transversal y la profundidad de agua en la


conducción. Estas propiedades o elementos geométricos convencionales son:

Área de la sección ( A ). Superficie de la sección por debajo del nivel de agua.

Perímetro mojado ( P ). Longitud de la traza de las paredes y el ancho de fondo.

Radio Hidráulico ( R ). Índice entre el área y el perímetro mojado.

Ancho superficial ( T ). Ancho del espejo de agua.

Profundidad Hidráulica Media ( ym ). Relación entre el área y el ancho superficial.

La tabla E-1 presenta las expresiones matemáticas que determinan los elementos
geométricos de las secciones principales. Como indica la nota de aclaración, a partir de la figura
base trapezoidal, puede generarse las relaciones necesarias para las otras secciones comunes en
drenaje vial, i.e., rectangulares y triangulares.

Tabla E-1. Propiedades geométricas de las secciones transversales.


Area Perimetro Mojado Ancho Superficial
Sección
A P T

( B + 12 ( z1 + z 2 ) y ) y B + (( z12 + 1) 2 + ( z 22 + 1) 2 ) y B + ( z1 + z 2 ) y
1 1

TRAPEZOIDAL

sen θ
1
8 (θ − sen θ ) D 2 1
2 θD 1
(1 − )D
4
θ
CIRCULAR

Nota.- Las relaciones para una sección rectangular se consiguen dando el valor de cero a las pendientes de la seccion trapezoidal. Por su parte, para una seccion triangulara
asimétrica o simétrica, basta anular el ancho de la plantilla del canal.

E.4 TIPOS DE FLUJO


La clasificación del flujo con superficie libre, atiende a diferentes criterios: a nivel macro,
obedece a la variación de la profundidad de agua que pueda producirse tanto en tiempo como en
espacio; a nivel micro, se tiene en cuenta las fuerzas dominantes en la corriente.
Dentro la primera ordenación, cuando en una sección transversal cualquiera de la
corriente, el caudal es constante en un periodo de tiempo, se establece que el régimen es
permanente o de corriente continua, y si contrariamente, existe un cambio en la profundidad de agua
y variación de la velocidad en la sección, el flujo es no permanente.

Aun mas, si la condición de invariabilidad de los parámetros hidráulicos mencionados


persiste a lo largo de un tramo del canal en un tiempo dado, el flujo se clasifica como en régimen
uniforme, pero si las características del flujo son opuestas, se dice que el régimen es variado. Debe
diferenciarse dentro de este último grupo, flujos que son rápida o gradualmente variados.

Para el segundo criterio, la tensión superficial puede afectar solo en casos muy especiales,
pero no es frecuente considerarla en la ingeniería práctica. Cuando la fuerza de viscosidad es
preponderante respecto de la inercia, la relación se representa por el Número de Reynolds:
L ⋅ Vel
Re = (E.13)
ν
donde:
L longitud característica, que se asume igual a 4 R
ν viscosidad cinemática del agua
Este parámetro divide los tipos de flujo en: laminar Re < 580 , turbulento Re > 750 y de
transición en los valores intermedios (VILLÓN, 2001), según si el movimiento de las partículas de
agua describen una trayectoria definida a lo largo de un tramo de la corriente.

Si se quiere, considerar el efecto de la gravedad con respecto de la fuerza de inercia, debe


introducirse un otro concepto, denominado, Número de Froude:
Vel 2 12
Fr = ( ) (E.14)
g⋅L
donde:
L longitud característica, que se asume igual a ym

Esta medida da como resultado la clasificación en: flujo crítico, cuando Fr = 1 , supercrítico
para Fr > 1 , y subcrítico con Fr < 1 .
F.4.1 RÉGIMEN UNIFORME

El caso específico de flujo uniforme, puede solo satisfacerse en la porción central de


canales rectos, largos, con sección e inclinación constante; donde, como consecuencia de la
definición, serán iguales, la pendiente de la línea de energía, el gradiente hidráulico y el declive
geométrico del fondo del canal. Tal condición de paralelismo, constituye una norma característica
de este estado de flujo.
La invariabilidad en las características de circulación, es resultado del equilibrio de las
4
fuerzas que actúan sobre la masa de agua en movimiento, que tras analizar la corriente, y
aplicando la ecuación de cantidad de movimiento, dan como resultado que el régimen puede ser
representado por una proporcionalidad entre la velocidad y la pendiente de la línea de energía. La
mas reconocida, de estas relaciones, es la de Chezy (1775), cuya expresión empírica es:
Vel = C ⋅ ( R ⋅ S e )
1
2
(E.15)

donde:
Se = sen(arctgθ ) pendiente de la línea de energía5
θ ángulo que forma la solera referente a la horizontal
Vel velocidad de flujo, se asume la media en la sección
El coeficiente C implica la proporcionalidad y ha sido analizado empíricamente por
varios investigadores. Entre ellos, la formula mas utilizada, es la de Manning–Strickler, que es
menos complicada y da valores con marcos de seguridad aceptables.
1
6
R
C= (E.16)
η
Siendo η un coeficiente adoptado en función de las características del contorno mojado
1
de la conducción, cuya unidad en el sistema técnico métrico es m 3 seg ; entonces se tiene:
1
Vel = ⋅ R 3 ⋅ S f2
2 1
(E.17)
η
Si de hecho se presenta flujo uniforme; haciendo uso de la ecuación (E.17) y del principio
de continuidad, obtenemos lo que se conoce como módulo de sección para este estado:
2 Q ⋅η
A⋅ R 3 = 1 (E.18)
So 2

La expresión muestra que para una condición de caudal, rugosidad y pendiente, solo existe
una única profundidad de agua, manteniendo flujo uniforme, a esta se califica como tirante normal.
Si bien, generalmente la profundidad de flujo no se conoce, para calcular la capacidad hidráulica
de una sección dada, la resolución de la ecuación debe hacerse iterativamente.

En una corriente permanente puede suceder que las velocidades medias en todas las
secciones transversales de igual área sean iguales, como también que no lo sean, dado el caso, las
velocidades serán inversamente proporcionales a las áreas de sus respectivas secciones
transversales (CARCIENTE, 1980). Es decir:

4
Dicho equilibrio se alcanza por efecto de la resistencia que presenta el rozamiento con las paredes del canal y que
eventualmente compensan la fuerza de gravedad que produce el flujo.
5
Para ángulos menores de 6º el valor de la función seno puede considerarse igual al de la función tangente.
V1 A2
= (E.19)
V2 A1

Debido a la infinidad de efectos externos en las estructuras hidráulicas, la condición de


uniformidad es un estado ideal poco frecuente en la naturaleza general de flujo, sin embargo, en la
mayoría de los casos de diseño se recurre a suponer esta condición, a fin de simplificar el análisis
de las situaciones dadas. Tal simplificación, debe reconsiderarse al proyectar cualquier obra, cuyo
funcionamiento vaya a estar sujeto a variaciones notables del caudal, como sucede en el común de
las obras de drenaje de carreteras.

Cuando el canal es de rugosidad variable, puede aplicarse el criterio de ponderación6 del


coeficiente de rugosidad, de manera que se obtenga un valor que produce el mismo efecto de
resistencia, esto se logra, suponiendo que la velocidad es única en todo elemento de área y
adoptando un ηi , para cada uno de los m segmentos en que pueda tipificarse la sección del canal.

∑ (ηi 2 ⋅ Pi ) 3
m 3 2

η= i =1
(E.20)
∑i=1 p
m 2
3

Si la forma de la sección transversal del canal es tal que no permita, lícitamente suponer
que la velocidad es única, la rugosidad equivalente puede hallarse haciendo la sumatoria de los
caudales correspondientes a los canales parciales.
5
P⋅R 3

η= 5 (E.21)
Ri 3

m
P⋅
i =1 i
ηi

F.4.2 RÉGIMEN CRÍTICO

La condición referida como estado crítico, no solo describe un flujo de caudal dado con la
mínima energía especifica, representa también, que dicho caudal es el máximo posible a través de
la sección bajo análisis. Cuando esto ocurre, la profundidad de flujo se llama de su nombre, altura
crítica; y como consecuencia de que, en estas condiciones, la velocidad del agua y la celeridad de
ondas de pequeña amplitud son iguales, la velocidad de circulación recibe el mismo calificativo.

6
Task Force on Friction Factors in Open Channels, Committee of Hydraulics, Hydraulic Division; ASCE (1963).
La presencia de los tirantes alternos pone en evidencia dos condiciones especiales que se
caracterizan por el nivel de flujo y la velocidad que se desarrolla en el canal. Es así que, los valores
menores que el tirante crítico, corresponden a canales de corriente rápida y pendientes mayores,
mientras que, los calados mayores pertenecen a canales con pendientes menores y corriente lenta.
Como se vera mas adelante, la transición entre una y otra profundidad puede solo darse bajo
ciertas condiciones especiales.

La pendiente crítica, para un caudal continuo, supuesta una distribución de velocidad


constante, es aquella que produce una profundidad normal igual a la profundidad crítica. Las
propiedades analíticas del estado crítico pueden entonces deducirse atendiendo a la definición
pronunciada en los primeros párrafos, donde la derivada de la ecuación con respecto de y , es:
dH e Q 2 dA
= 1− ⋅ (E.22)
dy g ⋅ A3 dy

Dado que el elemento de área dA , cerca de la superficie libre es igual a T ⋅ dy ; y que se


sustituye, Q = Vel ⋅ A y A T = ym en la ecuación, puede entenderse que:
dH e Vel 2
= 1− (E.23)
dy g ⋅ ym

Como lo que se busca es conocer la altura de flujo para la condición mínima de energía,
dH e dy = 0 , que resulta en que esta última ecuación se reduce a la expresión que prosigue; donde
puede apreciarse que el término izquierdo de la igualdad, es la relación definida anteriormente,
como Numero de Froude, lo que aclara el criterio de clasificación vertido en la sección E.4 y
establece la propiedad principal del régimen crítico.
Vel
=1 (F.24)
( g ⋅ ym ) 2
1

Si presentamos la derivada (E.22), igualada a cero, en función del caudal y la sección,


obtenemos la ecuación que con aproximaciones sucesivas, permite calcular el valor de la
profundidad crítica para cualquier tipo de sección.
Q 2 ⋅ T = A3 ⋅ g (E.25)

Para facilitar la resolución puede involucrarse, la expresión del factor de forma, Z , que
viene definido por el producto de A ⋅ ym2 .
1
Otras propiedades importantes, nacen de la misma propiedad principal, la cual deja ver
que el flujo critico en una sección, acontece cuando la carga de velocidad es numéricamente igual
a la mitad de la profundidad hidráulica, de la que, por lógica inferencia se obtiene la magnitud de
la velocidad crítica.
Vel 2 ym
= (E.26)
2g 2

Velc = ( g ⋅ yc )
1
2
(E.27)

De lo expuesto hasta aquí, se concluye que la profundidad crítica para un gasto particular,
depende únicamente de las dimensiones y de la forma de canal, y no así de la rugosidad, ni la
pendiente del mismo.
La profundidad crítica es un parámetro significativo en los estudios hidráulicos, puesto
que esta asociado con el concepto de control de flujo. Este concepto se define de diversas
maneras, pero la definición que aquí se adopta, es la de una sección en la cual se establece una
condición única de flujo, independiente de la rugosidad del canal, o mas específicamente, en la
cual existe una relación definida entre la descarga y nivel superficial de flujo (AGUIRRE, 1980).

La sección de control entonces, interviene restringiendo la transmisión del efecto de un


cambio en las condiciones de flujo, ya sea en dirección aguas arriba o aguas abajo. Para régimen
subcrítico, las ondas producidas por una perturbación, pueden retromoverse aguas arriba de la
corriente, esto significa en términos prácticos, que mecanismos o condiciones aguas abajo
influyen sobre las condiciones de flujo aguas arriba; por ello se afirma que el flujo subcrítico esta
controlado por las condiciones de aguas abajo. Por otra parte, los controles de aguas abajo no
pueden influir en el flujo supercrítico, ya que las perturbaciones en una sección solo pueden viajar
hacia aguas abajo, estableciéndose así cualquier posible control, únicamente del lado aguas arriba.
E.4.3 RÉGIMEN NO UNIFORME

Las condiciones de flujo en la realidad, implican una superficie de agua, que además de no
ser paralela al cauce, varia en forma y posición en función del tiempo.

En función a su naturaleza, el régimen permanente no uniforme, puede catalogarse como


gradualmente variado, cuando los cambios que sufren las características hidráulicas son
imperceptibles en el espacio; y opuestamente, de rápidamente variado, cuando la transición es
evidente en un tramo.

Para desarrollar teóricamente la expresión matemática que describe este tipo de flujo, se
requiere establecer las siguientes hipótesis:
1. La pendiente del canal es uniforme y pequeña ( cosθ = 1 )7.
2. La curva de distribución de velocidades es idéntica de sección en sección ( α = 1 ).
3. La perdida de energía mas importante es la generada por fricción, y
4. No existe inclusión de aire al interior del flujo.

Con referencia en la figura E-3, resulta que la energía total H derivada respecto de la
dirección de flujo, viene dada por:
dH dz dy Q 2 dA
= + cos θ ⋅ − α ⋅ ⋅ (E.28)
dx dx dx g ⋅ A3 dx

De la geometría básica, se define que S f = − dH dx , So = − dz dx y dA dx = T ⋅ dy dx ,


lo que nos permite obtener la pendiente dy dx , que es la variación de la superficie libre de agua
referida al eje x , coincidente con la plantilla del canal:
dy S −S
= o 2 f (E.29)
dx Q ⋅T
1−
g ⋅ A3

Esta expresión es en general, explícitamente no resoluble, y tampoco permite establecer de


forma inmediata y cualitativa, la variación del perfil superficial. Por consiguiente, es menester
desarrollar un proceso que defina dicho carácter del perfil de flujo, una vez conocidas las
características hidráulicas, en una determinada sección.

Bresse (1860) recurrió a utilizar el supuesto de flujo uniforme en un canal rectangular de


gran anchura, con el fin de expresar la ecuación en función del tirante normal y la altura crítica:
y
dy 1 − ( n )3
y
= So ⋅ (E.30)
dx y
1 − ( c )3
y

Esta ecuación permite estudiar la tasa de cambio longitudinal de la profundidad en


función de tres parámetros fundamentales: la pendiente del fondo, el calado normal y el tirante
crítico. De ese análisis se establecen tres condiciones:

7
Es de advertir que aunque la pendiente del fondo sea hidráulicamente pronunciada, apenas se desviara unos pocos
grados de la horizontal, si el flujo ha de ser en realidad gradualmente variado, y por lo tanto tiene poca importancia el que las
profundidades se tomen verticalmente o en ángulo recto del canal como estrictamente corresponde.
Figura E-3. Perfil Hidráulico para Flujo No Uniforme.

dy dx = 0 , la superficie del agua tiene el mismo gradiente que el fondo del canal.
dy dx < 0 , la pendiente de la superficie libre es mayor y desciende dirección aguas abajo.
dy dx > 0 , el declive del perfil de la corriente es menor y asciende dirección aguas abajo.
La transición de profundidad en el espacio, puede entonces adoptar ciertas formas, que se
conocen como perfiles de agua o curvas de remanso. Las cuales dependen de la posición relativa de
la profundidad de flujo, respecto de la profundidad crítica y de la profundidad normal (tabla E-2).
Estas usualmente se identifican con una letra y un número, según sea el tipo de pendiente y la
zona que configuran los calados, numeradas de arriba para abajo; a saber:
Suaves ( M ). La profundidad normal resultante es menor que la crítica.
Pronunciadas o Fuertes ( S ).Donde la profundidad normal es mayor que la crítica.
Crítica ( C ). Cuando el flujo uniforme es también crítico.
Horizontal ( H ). De lógica, no puede existir régimen uniforme al no haber pendiente.
Adversa ( A ). La pendiente es contraria al movimiento.

Debe tomarse muy en cuenta que los perfiles sobre las líneas de profundidad crítica,
vienen determinados por los controles aguas abajo y caso contrario, por los controles aguas arriba.

Si el diagrama de las porciones apropiadas de los perfiles presenta una discontinuidad en el


tramo, es decir, un cambio en el tipo de flujo, la condición indicaría invariablemente la formación
de un resalto hidráulico situado en la posición compatible a la relación de las profundidades
conjugadas. Esto debido, a que es físicamente imposible que el nivel superficial cruce la línea de
profundidad normal o critica, sin que cambie primero, la configuración del contorno.
Una vez convenidas las características generales de la curva de remanso, esta puede
calcularse mediante un proceso de integración por diferencias finitas o cálculos sucesivos. Dentro
este ultimo grupo, es el método directo, el que aquí se adopta, por su relativa facilidad y amplia
aplicación a canales prismáticos. Sin embargo no se puede dejar de lado, la casuística de canales
naturales, que se presentará posteriormente, pero de forma resumida.

Refiriéndose nuevamente a la figura E-3, se aplica que para un tramo de canal de longitud
∆x , el principio de conservación de la energía, puede expresarse de la siguiente manera,
despejando el diferencial de espacio entre las dos secciones extremas sucesivas:
Vel12 Vel22
z1 + y1 + = z 2 + y2 + + S f ⋅ ∆x (E.31)
2g 2g
z1 − z2 = So ⋅ ∆x (E.32)

H − H e1 ∆H e
∆x = e 2 = (E.33)
So − S f So − S f
Tabla E-2. Clasificación de los perfiles en flujo gradualmente variado.
(Fuente: Modificado de Hidráulica de Canales; Sotelo, [s.d.])
Pendiente Régimen Zona 1 Zona 2 Zona 3
dy dx = + + = + dy dx = − + = − dy dx = − − = +

y n > yc

dy dx = + + = + dy dx = 0 dy dx = − − = +

S o > 0 y n = yc

dy dx = + + = + dy dx = + − = − dy dx = − − = +

y n < yc

dy dx no existe dy dx = − + = − dy dx = − − = +

S o = 0 y n > yc

dy dx no existe dy dx = − + = − dy dx = − − = +

So < 0

En general, el cálculo de esta ecuación, se efectúa por medio de una subdivisión del tramo,
partiendo de una sección donde se produce una altura de flujo predeterminada (una regulación),
ello en dirección aguas arriba cuando el flujo es subcrítico y aguas abajo cuando es supercrítico. La
resolución del método es mas tabulación sistemática del procedimiento detallado a continuación:
1. Se calculan los tirantes yn e yc para el caudal y las características del canal
dados.
2. Para tener una idea a priori de la variación general de la profundidad, puede
determinarse el carácter del perfil en base a una posición relativa de la
profundidad de flujo respecto de los tirantes crítico y normal.
3. Adoptar un valor arbitrario para la profundidad y en la sección. Una buena
primera aproximación puede constituirse una vez conocido el carácter del
perfil de flujo, de acuerdo como se describe en el paso anterior.
4. Deducir los elementos geométricos de las secciones utilizando el valor de y .
5. Con la ecuación de continuidad, computar la velocidad media en la sección.
6. Determinar la carga de velocidad correspondiente a cada sección.
7. Establecer la variación de la energía especifica ∆H e , entre las dos secciones
consecutivas.
8. De acuerdo con los valores fijados de y , se calcula la pendiente S f usando la
ecuación de Manning.
9. Fijar el valor de las perdidas de carga, ∆h f ∆x , en el subtramo, que puede
tomarse como el promedio de los valores de la pendiente de la línea de
energía, calculados para las secciones evaluadas.
∆h f S f1 + S f 2
=( ) (E.34)
∆x 2
10. Para determinar el valor numérico del denominador de la ecuación (E.33), se
establece la diferencia entre la pendiente del fondo del canal y la pendiente
media de línea de energía.
11. Por simple sustitución se obtiene longitud del subtramo.
12. Los valores de la distancia desde la sección de control al punto en
consideración, son los acumulados del paso anterior.

El caso mas común de secciones no prismáticas, emplea un procedimiento similar al ya


descrito, con la diferencia de que tanto la profundidad normal como la crítica deben ser
determinadas para sucesivas secciones representativas del tramo en consideración, situadas a
distancias conocidas, lo que obliga a resolver la ecuación de energía por aproximaciones a partir
de la solución simultánea de:
Vel22
H 2 = y2 + α ⋅ + z2 (E.35)
2g
H T , 2 = H 1 − ( h f + hL ) (E.36)

El procedimiento consiste en suponer la profundidad y2 y calcular la energía total H 2 .


Luego, siendo las perdidas en el tramo: hL = k ⋅ (Vel 2 2 g ) y h f = S f ⋅ ∆x (ambas bajo la hipótesis
de régimen uniforme), se determina H T , 2 , el sistema se itera hasta obtener valores coincidentes.
E.5 RESALTO HIDRÁULICO
El resalto hidráulico es una elevación brusca de la superficie del agua cuando el agua que
escurre el flujo cambia de condición supercrítica aguas arriba, a subcrítica aguas abajo. Según se
ilustra con el diagrama de la figura E-4, un salto hidráulico se caracteriza por:

Profundidades conjugadas. Aguas arriba y1 , y aguas abajo y2 .

Altura. Corresponde a la diferencia entre las alturas conjugadas.

Longitud 8. Distancia desde la cara frontal del salto hasta un punto inmediato sobre la
superficie aguas abajo de la onda asociada.

Eficiencia. Refiere a la cantidad de energía disipada.

La expresión analítica que describe el fenómeno, se obtiene por el principio de variación


de la cantidad de movimiento, donde el efecto de las fuerzas en desequilibrio, es el retardo del
movimiento de la masa de agua, que tiene por forma general:
Q2 Q2
y1 ⋅ A1 + = y 2 ⋅ A2 + (E.37)
g ⋅ A1 g ⋅ A2
donde:
y profundidad del centro de gravedad de la sección

En el caso de un canal rectangular de ancho constante B , y = ym = y , y por lo tanto:


2q 2 2q 2
y12 + = y22 + (E.38)
g ⋅ y1 g ⋅ y2

La forma del resalto y las características de su régimen se pueden relacionar al factor


cinético de la corriente aguas arriba, al tirante crítico o al parámetro del número de Froude. Para
este último, sabiendo que Fr = q ( g ⋅ y 3 ) 2 , obtenemos que:
1

y2 1
= 2 ⋅ ((1 + 8 Fr12 ) 2 − 1)
1
(E.39)
y1

De la ecuación puede observarse que para el estado de flujo crítico, el resalto no puede
formarse. Cuando el numero de Froude varia en el rango de 1,0 a 1,7, la circulación tiene un
régimen solo ligeramente inferior al del tirante crítico, y el cambio de profundidades es pequeño y
de forma gradual, manifestándose con un ondular ligero de la superficie del agua.

8
Este es un parámetro crucial en el diseño, pero en general no puede establecerse de consideraciones teóricas.
Figura E-4. Características del Resalto Hidráulico.
(Fuente: Diseño de Presas Pequeñas, USBR, 1966)

A partir del valor de 1,7, ocurre un efecto amortiguador débil, comenzando por la
formación de una serie de pequeñas ondulaciones, que se acrecientan conforme aumenta el
número de Froude; esta condición prevalece con un flujo bastante uniforme hasta el punto en que
aproximadamente se alcanza el valor de 2,5.

Para el intervalo entre 2,5 y 4,5 se produce un resalto oscilante, y el chorro entrante corre
alternativamente cerca de la plantilla y luego a lo largo de la superficie del canal aguas abajo, este
estado produce ondas superficiales perjudiciales que continúan en la dirección del movimiento de
las aguas. Con valores del número de Froude de 4,5 hasta 9, se considera que el resalto es estable y
equilibrado, con una superficie aguas abajo comparativamente pareja. Al seguir aumentado este
parámetro, la turbulencia dentro del resalto y el remolino de la superficie crece en actividad,
presentando una superficie irregular de fuerte oleaje aguas abajo (USBR, 1955).
Por otra parte, la ecuación de la energía nos permite calcular la perdida de carga ∆H ,
mediante la relación:
y2
( − 1)3
y1
∆H = y1 ⋅ (E.40)
4y
( 2)
y1

La figura E-5 muestra las propiedades hidráulicas del resalto, determinadas


experimentalmente en un canal plano sin elementos amortiguadores.
Ahora bien, aunque no siempre se tendrán secciones rectangulares, es necesario describir
la razón de su conveniencia comparada con las secciones trapezoidales, que son en la generalidad,
favorables por la economía en su construcción. En este sentido, las pruebas han demostrado que
el funcionamiento del salto hidráulico es menos completo y menos estable, debido a que el agua
de las zonas triangulares a los costados, no se oponen al chorro que llega con alta velocidad, y el
resalto, que tiende a producirse verticalmente en la zona central, no puede extenderse lo suficiente
como para ocupar dichas áreas laterales. En consecuencia, las corrientes en ese sector, corren
hacia aguas arriba, interfiriendo y disminuyendo el grado de disipación del fenómeno.

Por ello se recomienda que para un buen funcionamiento hidráulico, las paredes de la
conducción sean verticales o tan verticales como sea posible.

Figura E-5. Propiedades del Resalto Hidráulico con relación al Número de Froude.
(Fuente: Hydraulic Design of Stilling Basin; Bradley & Peterka, 1957)
E.6 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[1] AGUIRRE, J. (1980) – “Hidráulica de Canales”; Texto Base del Postgrado en Desarrollo de
Recursos Hidráulicos, Universidad de los Andes, CIDIAT: Mérida, Venezuela.
[2] CÉSPEDES, J. (2001) – “Carreteras: Diseño Moderno”; [s. ed.]: Cajamarca, Perú. pp. 501 -
534.
[3] CHANSON, H. (2002) – “Hidráulica del Flujo en Canales Abiertos”; McGRAW-HILL
Interamericana S.A.: Bogotá, Colombia.
[4] CHOW, V.T. (1994) – “Hidráulica de Canales Abiertos”; McGRAW-HILL Interamericana
S.A.: Bogotá, Colombia.
[5] DOMINGUEZ, J. (1974) – “Hidráulica”; 5ª ed., Universidad de Chile, Fac. de Ciencias…,
Editorial Universitaria: Santiago, Chile.
[6] FRANCESCHI, L. (1984) – “Drenaje Vial”; Fundación Juan José Aguerrevere & Fondo
Editorial Colegio de Ingenieros de Venezuela: Caracas, Venezuela.
[7] FRENCH, R. (1985) – “Open Channel Hydraulics”; McGRAW-HILL Inc.: San Francisco,
USA.
[8] HENDERSON, F. (1966) – “Open Channel Flow”; Series in Civil Engineering, MacMillan
Company: Toronto, Canada.
[9] LEÓN, A. & ESTOPIÑAN, A. (1989) – “Hidráulica de Canales”; Editorial Pueblo y
Educación: Ciudad de La Habana, Cuba.
[10] SOTELO (s.d.) – “Hidráulica de Canales”; [s. ed.]: [s.l.].
[11] VILLÓN, M. (2002) – “Manual Práctico para el Diseño de Canales”; 2a ed., Editorial Villón:
Lima, Perú.
ANEXO F
Mapas, Gráficos y Nomogramas de Diseño
F.1 INSTRUCCIONES PARA EL USO DE LOS NOMOGRAMAS
F.1.1 DISEÑO DE ALCANTARILLAS CON CONTROL A LA ENTRADA

Conforme lo estipulado en la sección 5.3.2.1, para escurrimiento con regulación en la


entrada, los casos de diseño que se presentan son:
i. Determinación de la profundidad a la entrada, dados el caudal, las dimensiones y
el tipo de alcantarilla.
1. Trazar una recta con base en el diámetro o altura de conducto dada pasando
por el caudal (relación Q B para secciones cajón) prolongada hasta intersecar
la escala (1) de HE D .
2. Si la escala (1) de HE D representa el tipo de embocadura usada, leer el valor
HE D sobre esta, caso contrario, desde el punto de intersección, prolongar
una línea horizontalmente hasta la escala (2) o (3), según corresponda.
3. Calcular HE del producto HE D por D .
ii. Determinación del caudal que puede descargar una alcantarilla dado su tipo,
tamaño de conducto y la altura de remanso a la entrada.
1. Obtener la relación HE D para las condiciones dadas. Si la configuración de
entrada es la (2) o (3), proyectar horizontalmente una línea desde ese punto
hasta la escala (1).
2. Empalmar este último punto con el diámetro o altura del conducto, el cruce
de tal línea en la escala de caudal nos da el valor del gasto que se descarga con
tal obra.
3. Para secciones cajón, el caudal será el resultado del producto Q B por B .
iii. Determinación de las dimensiones del conducto, dado el caudal, la profundidad a
la entrada y el tipo de alcantarilla.
1. Adoptar unas dimensiones aproximadas y calcular la relación HE D .
2. Ubicar HE D sobre la escala correspondiente al tipo de embocadura. Si esta
disposición es la (2) o (3), trazar desde este punto una horizontal hasta la
escala (1).
3. Unir con una línea recta este último punto y el valor dado en la escala de
caudal, la prolongación de tal línea hasta la escala de altura del conducto,
reflejara la dimensión compatible con el valor HE D adoptado.
4. Si el valor de D obtenido, no es el supuesto previamente repetir el
procedimiento con un nuevo valor de D .
F.1.2 DISEÑO DE ALCANTARILLAS CON CONTROL A LA SALIDA

Cuando el represamiento de aguas en la sección de entrada de la obra esta ajustado por las
condiciones hidráulicas emergentes aguas debajo de la alcantarilla, el uso de los gráficos sigue:
1. Determinación de H para tipo de alcantarilla y caudal dado.

a. Utilizando el nomograma correspondiente al tipo de alcantarilla elegida, ubicar en


el grafico el punto de arranque en la escala de longitudes de alcantarilla de acuerdo al tipo de
embocadura (hallar ke en la tabla F-1).

b. Si el valor del coeficiente de pérdida en la entrada no se encuentra en la grafica,


interpolar linealmente dicho valor, a partir de un segmento de recta que una los puntos con el
valor de la longitud en las escalas adyacentes.

c. Si el valor del coeficiente de rugosidad de Manning difiere de los estipulados en los


gráficos, es posible usar en las escalas de conducto, un valor de longitud dado por la formula:
η1 2
L' = L ⋅ ( )
η
2. Unir con una recta el punto de arranque con las dimensiones de la abertura
del conducto, y marcar el punto de intersección con la línea de pase. Respecto
de las dimensiones de una alcantarilla de cajón, debe calcularse el área de la
sección transversal17.
3. Articular este último punto con el valor del caudal de diseño sobre la escala
correspondiente y prolongar la recta hasta leer H en la escala respectiva.

17
La escala de áreas ha sido calculada para secciones rectangulares cuya luz es el doble de su altura, pero su ajustada
correspondencia, indica que puede usarse para todas las secciones intermedias entre ⅓D≤B≤3D.
Tabla F-1. Coeficiente de pérdida de carga por configuración de la entrada en alcantarillas.
(Fuente: Manual de Drenajes; MOPU, 1967)
Figura F-1. Profundidad en la entrada para cajones de hormigón con dintel biselado.
Control a la Entrada
(Fuente: Hydraulic Design of Improved Inlets for Culverts; FHWA, 1972)
Figura F-2. Profundidad en la entrada para cajones de hormigón con aleros y dintel de arista viva.
Control a la Entrada
(Fuente: Hydraulic Design of Improved Inlets for Culverts; FHWA, 1972)
Figura F-3. Profundidad en la entrada para cajones de hormigón con aleros y dintel de arista redondeada.
Control a la Entrada
(Fuente: Hydraulic Design of Improved Inlets for Culverts; FHWA, 1972)
Figura F-4. Profundidad en la entrada para caños de hormigón circulares.
Control a la Entrada
(Fuente: U.S Bureau of Public Roads, 1963 & 1964)
Figura F-5. Profundidad en la entrada para caños de metal corrugado circulares.
Control a la Entrada
(Fuente: U.S Bureau of Public Roads, 1963)
Figura F-6. Profundidad en la entrada para caños de metal corrugado abovedados.
Control a la Entrada
(Fuente: U.S Bureau of Public Roads, 1963)
Figura F-7. Profundidad en la entrada para caños circulares con anillo abocinado.
Control a la Entrada
(Fuente: Federal Highway Administration, 1973)
Figura F-8. Altura de Carga H para cajones de hormigón a sección plena η = 0,012 .
Control a la Salida
(Fuente: U.S Bureau of Public Roads, 1963)
Figura F-9. Altura de Carga H para caños de hormigón a sección plena η = 0,012 .
Control a la Salida
(Fuente: U.S Bureau of Public Roads, 1963)
Figura F-10. Altura de Carga H para caños de metal corrugado circulares a sección plena η = 0,024 .
Control a la Salida
(Fuente: U.S Bureau of Public Roads, 1963)
Figura F-11. Altura de Carga H para caños de metal corrugado abovedados a sección plena η = 0,024 .
Control a la Salida
(Fuente: U.S Bureau of Public Roads, 1963)
Figura F-12. Altura de Carga H para caños de metal corrugado circulares a sección plena η = 0,0302 .
Control a la Salida
(Fuente: U.S Bureau of Public Roads, 1963)
Figura F-13. Altura de Carga H para caños de metal corrugado abovedados a sección plena η = 0,0302 .
Control a la Salida
(Fuente: U.S Bureau of Public Roads, 1963)
Figura F-14. Profundidad crítica para secciones cajón.
Figura F-15. Profundidad crítica para secciones circulares y abovedadas.
Figura F-16. Caudal a sección plena para conductos circulares de concreto η = 0,012 .
Figura F-17. Caudal a sección plena para conductos circulares de metal corrugado η = 0,024 .
Figura F-18. Caudal a sección plena para conductos circulares de metal corrugado η = 0,0302 .
Figura F-19. Caudal a sección plena para conductos abovedados de metal corrugado η = 0,024 .
Figura F-20. Caudal a sección plena para conductos abovedados de metal corrugado η = 0,0302 .
Figura F-21. Relación porcentual entre elementos hidráulicos para secciones circulares y abovedadas.
Figura F-22. Cámara Disipadora USBR Tipo IV.
(Fuente: Hydraulic Design of Stilling Basins and Energy Disipators; USBR, 1974)
Figura F-23. Cámara Disipadora USBR Tipo II.
(Fuente: Hydraulic Design of Stilling Basins and Energy Disipators; USBR, 1974)
Figura F-24. Cámara Disipadora USBR Tipo III.
(Fuente: Hydraulic Design of Stilling Basins and Energy Disipators; USBR, 1974)
Figura F-25. Disipador de Impacto USBR Tipo VI.
(Fuente: Small Channels Structures; USBR, 1974)
Figura F-26. Parámetros para el proyecto del Disipador de Enrocado.
(Fuente: Hydraulic Design of Energy Dissipators for Culverts and Channels; FHWA, 1975)
Figura F-27. Dimensiones del Disipador de Enrocado.
(Fuente: Hydraulic Design of Energy Dissipators for Culverts and Channels; FHWA, 1975)
Figura F-28. Profundidad relativa de Socavación.
(Fuente: Hydraulic Design of Energy Dissipators for Culverts and Channels; FHWA, 1975)
Figura F-29. Caída de Escalón Simple.
(Fuente: Diseño de Presa Pequeñas; USBR, 1966)