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Michel Foucault Seguridad, Territorio, Población.

Clase 1: 11 de enero de 1978.

El autor comienza su clase refiriéndose al “Biopoder”, el cual sostiene que este es “el conjunto de mecanismos, por
medio de los cuales aquello que, en la especie humana, constituye sus rasgos biológicos fundamentales podrá ser
parte de una política, una estrategia política, una estrategia general de poder…”

• 5 proposiciones sobre el análisis de los mecanismos de poder.

En primer lugar, el análisis de esos mecanismos de poder no es en modo alguno una teoría general del poder. No es una
parte y ni un esbozo de una teoría semejante. Es un conjunto de procedimientos, y en ese sentido, podríamos entender que el
análisis de los mecanismos de poder pone en marcha algo susceptible de definirse comouna teoría del poder.

Segundo indicador: el poder no se funda en si mismo y no se da a partir de si mismo.

En tercer lugar, el análisis de esas relaciones de poder puede, claro está, iniciar o poner en marcha algo así
como el análisis global de una sociedad. Lo que hago es algo que tiene que ver con la filosofía, es decir, la política de la
verdad. El análisis de poder tiene, a mi juicio, el papel de mostrar cuales son los efectos de saber que se producen en nuestra
sociedad por obra de las luchas, los enfrentamientos, los combates que se libran en ella, así como por las tácticas de poder
que son los elementos de esa lucha.

Cuarto, creo que no hay discurso teórico o análisis que no esté de un modo u otro atravesado o subtendido por algo
así como un discurso en imperativo… de todos modos, la dimensión de lo que es preciso hacer solo puede manifestarse,
creo, dentro de un campo de fuerzas que un sujeto hablante jamás puede crear por si solo y a partir de su palabra… por
consiguiente, en cuanto al imperativo que sirve de base al análisis teorico que intentamos hacer, me gustaría que se limitara
a ser un imperativo condicional de este tipo: si quieres luchar, aquí tienes algunos puntos clave, algunas líneas de fuerza,
algunos cerrojos y algunos obstáculos.

Quinto y último punto: la relación, creo, seria y fundamental, entre la lucha y la verdad…creo que esta relación no
hace sino teatralizarse, descarnarse, perder sentido y eficacia en las polémicas internas al discurso teórico. Por lo tanto, solo
propondré en todo esto un último imperativo… no hacer nunca política.

Luego de esa introducción, el autor da comienzo al curso que él llama de “seguridad, territorio, población”.

“… en términos generales, el interrogante será en el fondo, como mantener un tipo de criminalidad, digamos el robo,
dentro de límites que sean social y económicamente aceptables y alrededor de una media que se considere, por decirlo
de algún modo, óptima para un funcionamiento social dado. Pues bien, estas tres modalidades me parecen
características de diferentes cosas que han podido estudiarse, así como de aquellas que querría
estudiara hora.

La primera forma se trata del mecanismo legal o jurídico, (consistente en sancionar una ley y fijar un castigo a quien la
infrinja) El segundo mecanismo, la ley encuadrada por mecanismos de vigilancia y corrección, es desde luego el mecanismo
disciplinario. la tercera forma es la que no caracteriza ya el código y tampoco el mecanismo disciplinario, sino el
dispositivo de seguridad, es decir, el conjunto de los fenómenos que querría estudiar ahora (…) dispositivo de seguridad
que va a insertar el fenómeno en cuestión, a saber, el robo dentro de una serie de acontecimientos probables. Segundo, las
reacciones del poder frente a este fenómeno se incorporan a un cálculo de costos. Tercero, se fijaran por una parte una media
considerada como optimo y por otra, límites de lo aceptable, más allá de los cuales ya no habrá que pasar.

El sistema legal es el funcionamiento penal arcaico, que rigió desde la edad media hasta los siglos XVII – XVIII. El
segundo es el que podríamos llamar moderno, introducido a partir del siglo XVIII, mientras que el tercero es el sistema,
digamos, contemporáneo, que hoy se organiza en torno de las nuevas formas de penalidad y el cálculo de costo

En el fondo, la cuestión fundamental es la economía y la relación económica entre el costo de la represión y el


costo de la delincuencia. Ahora bien, lo que se ve es que esa problemática ha provocado una inflación tan grande en las
técnicas disciplinarias, establecidas, empero, desde mucho tiempo atrás, que el punto donde surgió, sino el escándalo, si al
menos la fricción, fue una multiplicación disciplinaria. En otras palabras, en la época misma de establecimiento de los
mecanismos de seguridad, lo disciplinario provoco, no la explosión, pues no la hubo, sino los conflictos más manifiestos y visibles.
Tomemos otro ejemplo, como la exclusión de los leprosos en la edad media. Es una exclusión que se hacía
mediante un conjunto jurídico de leyes y reglamentos, un conjunto religioso, asimétrico, que introducía una partición de tipo
binario entre quienes eran leprosos y quienes no lo eran.

Segundo ejemplo: el de la peste. Los reglamentos de la peste tal como los vimos formularse a fines de la edad media,
tienen un fin muy diferente. El objetivo de esos reglamentos de la peste es cuadricular literalmente las regiones, las ciudades
dentro de las cuales hay apestados, con normas que indican a la gente cuando puedan salir, como, a qué horas, que deben
hacer… podemos decir que hay ahí un sistemadeltipodisciplinario.

Tercer ejemplo, la Viruela o las prácticas de inoculación. No consistetanto en imponer una disciplina. El problema principal
va a ser saber cuáles son los efectos estadísticos sobre la población en general.

En el orden del derecho, en el de la medicina, y podríamos multiplicar los ejemplos, podrán ver que encontramos una
evolución un poco similar… Se trata del surgimiento de tecnologías de seguridad ya sea dentro de mecanismos que son
efectivamente de control social, como en el caso de la penalidad, ya sea de mecanismos cuya función es provocar alguna
modificación en el destino biológico de la especie. Entonces, ¿podemos decir que en nuestras sociedades la economía
general de poder está pasando a ser del orden de la seguridad? Querría hacer aquí una historia de las tecnologías de
seguridad. Sea como fuere, al hablar de sociedad de seguridad querría simplemente saber si hay, en efecto, una economía
general de poder que tiene la forma de la tecnología de seguridad o, en todo caso, esta dominadapor ella.

En primer lugar, a grandes rasgos podría decirse lo siguiente, a primera vista y de manera un tanto esquemática: la
soberanía se ejerce en los límites de un territorio, la disciplina se ejerce sobre el cuerpo de los individuos y la seguridad,
para terminar, se ejerce sobre el conjunto de una población… pero no es eso y no creo que funcione. No funciona, ante todo,
porque el problema de las multiplicidades es un problema con el que ya tropezamos en relación con la soberanía y la disciplina.
También la disciplina, claro está, se ejerce sobre el cuerpo de los individuos, pero he tratado de mostrarles que el individuo no
es en ella el dato primordial sobre el cual se ejerce. Solo hay disciplina en la medida en que hay multiplicidad y un fin… la
disciplina es un modo de individualización de las multiplicidades y no algo que, a partir de los individuos trabajados en primer
lugar a título individual, construye a continuación una especie de edificios con numerosos elementos.

La soberanía y la disciplina, así como la seguridad, desde luego, solo pueden verse frente a multiplicidades.

Por otra parte, los problemas de espacio son igualmente comunes a los tres (Seguridad, disciplina y soberanía) … ahora me
gustaría hablarles de los tratamientos diferentes que la soberanía, la disciplina y la seguridad aplican al espacio.

Vamos a recurrir a otra serie de ejemplos. Voy a tomar, por supuesto, el caso de las ciudades. Aun en el siglo
XVII y a principios del siglo XVIII, la ciudad se caracterizaba en esencia por una especificidad jurídica y administrativa que la
aislaba o la marcaba de una manera muy singular con respecto a las demás extensiones y espacios del territorio. En segundo
lugar, la ciudad se destacaba por el encierro dentro de un espacio amurallado y estrecho, en el cual la función militar distaba
de ser la única, y por términos, se caracterizaba por una heterogeneidad económica y social muy pronunciada en
comparación con el campo.

Ahora bien, todos esos elementos suscitaron en los siglos XVII y XVIII toda una masa de problemas ligados al desarrollo de
los Estados administrativos, para las cuales la especificidad jurídica de la ciudad representaba una situación difícil de resolver.
En segundo lugar, el crecimiento del comercio y luego, durante el siglo XVIII, el aumento demográfico urbano planteaba el
problema de su confinamiento y encierro detrás de sus muros. El mismo problema se presentaba también en el desarrollo de
las técnicas militares. Y por último, la necesidad de intercambios económicos permanentes entre la ciudad y su entorno
inmediato para la subsistencia y su entorno lejano para sus relaciones comerciales hacía que el encierro de la ciudad
representaba en sí mismo un problema. Y en términos generales la cuestión pasa por ese desenclave espacial, jurídico,
administrativo y económico de la ciudad; de eso se trata en el siglo XVIII: resituar la ciudad es un espacio de circulación…Jean
Claude Perrot muestra que el problema de la ciudadera fundamentalmenteun problema de circulación.
El problema delsiguiente: ¿es preciso que un país tenga una capital? Para Le Maitre, el está compuesto por tres estamentos. Y
con respecto a esos tres estamentos, el estado debe ser como un edificio… los cimientos son los campesinos, las partes de
servicio son los artesanos y las partes nobles son los funcionarios de los soberanos y del soberano mismo. Lo mismo se
puede decir del territorio.
Los cimientos serán los campos, donde solo deben vivir los campesinos. En las pequeñas ciudades vivirán los artesanos y
solo ellos y en la capital, deben vivir el soberano, sus funcionarios y los artesanos y comerciantes indispensables para el
monarca.

Le Maitre percibe de diferentes maneras la relación entre esta capital y el resto del territorio. Debe ser una relación
geométrica, en el sentido de que un buen país tiene, en suma, la forma de circulo y la capital se ubica en el centro. Y la
segunda relación, en la cual es preciso que la capital mantenga con el territorio una relación estética y simbólica. La relación
también debe ser política, en cuanto a que las leyes y ordenanzas del soberano deben tener una implantación tal en el
territorio, que ningún rincón escape de esa red general.

También debe tener un papal moral. Debe ser ejemplo de buenas costumbres. Y debe tener un papel económico. La capital
debe ser el ámbito del lujo a fin de constituir un foco de atracción para las mercancías que llegan del extranjero, y también
es preciso que sea el punto de distribución comercial.

Dejemos de lado el aspecto propiamente utópico de este proyecto…es interesante, porque en el vemos una definición de la
ciudad, una reflexión sobre la ciudad planteada esencialmente en términos de soberanía. Por lo demás, es significativo ver
que, a través de esa grilla de la soberanía como problema, comprobamos la aparición de una serie de funciones propiamente
urbanas, funciones económicas, funciones morales y administrativas, etc. Y por último, es que el sueño de Le Maitre es
conectar la eficacia política de la soberanía a una distribución espacial. Un buen soberano, es alguien que está
situado dentro de su territorio… todo eso, esa idea de la eficacia política de la soberanía, está ligado aquí a la idea de
una intensidad de las circulaciones: circulación de las ideas, de las voluntades y las órdenes y también circulación
comercial…. Para Le Maitre, la cuestión pasa por la superposición del Estado soberano, el Estado territorial y el Estado
comercial; entrelazarlos y fortalecerlos en forma reciproca.

En suma, el problema de Le Maitre es el siguiente: como consolidar un Estado bien capitalizado, vale decir
bien organizado en torno de una capital, sede de la soberanía y punto central de circulación política y
comercial. Podríamos ver la filiación existente entre esta idea de un Estado, una provincia bien “capitalizada”, y el famoso
Estado comercial cerrado. Entonces, en ese texto se sostiene que la ciudad capital se piensa en función de las relaciones de
soberanía que se ejercen sobre unterritorio.

Otro ejemplo, va a ser de Francia, cuando se construyeron toda una serie de ciudades artificiales en la época de Luis XIII y
Luis XIV. Sea una ciudad muy pequeña que se llama Richelieu y construida, justamente, a partir de la nada. Donde no
había nada, se construía una ciudad. ¿Y como la construían? Se apelaba a la famosa forma del
campamento romano. En efecto, en el caso precedente, La Métropolitée de Le Maitre, el ordenamiento de la ciudad se
pensaba esencialmente en la categoría más general, mas global del territorio. En el caso de esas ciudades construidas según
la figura del campamento, puede decirse que, no se las concebía a partir de algo mas grande que ellas, el territorio, sino a
partir de algo mas pequeño, una figura geométrica, a saber, el cuadrado o el rectángulo subdivididos a suvez, por medio de
cruces; en otros cuadros o rectángulos.

Al menos en el caso de Richelieu, como en los campamentos bien diseñados y las buenas arquitecturas, la figura, el modulo
que se utiliza, no pone simplemente en práctica el principio de la simetría. Hay un eje de simetría, por supuesto, pero está
enmarcado y es funcional gracias a disimetrías bien calculadas.

Me parece que en ese esquema simple reencontramos con exactitud el tratamiento disciplinario de la multiplicidades en el
espacio, es decir, la constitución de un espacio vacío y cerrado en cuyo interior se construirán multiplicidades artificiales que se
organizan según el triple principio de la jerarquización, la comunicación exacta de las relaciones de poder y los efectos
funcionales específicos de esa distribución.

En el caso de Le Maitre, se trataba en suma de “capitalizar” un territorio. Ahora se tratará de arquitecturar un


espacio. La disciplina es del orden de la construcción.
El tercer ejemplo. Tiene que ver con el ordenamiento de las ciudades que existían efectivamente en el siglo XVIII. Voy a
tomar el ejemplo de Nantes, que fue estudiado en 1932. Se ve con claridad que el problema era la circulación. La arquitectura
de fines del siglo XVIII seguirá funcionando con mucha frecuencia sobre la base de principios como ése; la buena forma debe
ser el soporte del ejercicio exacto de la función. De hecho, los proyectos que se llevaron a cabo en Nantes fueron varios, y en
particular uno presentado por un tal Vigné de Vigny, el cual se trataba de una serie de cosas precisas y concretas.

En primer lugar, abrir ejes que atravesaran la ciudad y calles lo bastante amplias para cumplir cuatro
funciones: la higiene. Segundo, garantizar el comercio interior de la ciudad. Tercero, articular esa red de calles con las
rutas externas, a fin de que las mercancías del exterior pudiesen llegar a ser extendidas, pero sin abandonar las necesidades
del control aduanero. Y por último, permitir la vigilancia, desde que la eliminación de las murallas, hacía imposible
cerrar las ciudades a la noche o fiscalizar con exactitud las idas y venidas durante el día, debido a la afluencia de todas las
poblaciones flotantes que podían proceder del campo… En otras palabras, se trataba de organizar la circulación, suprimir sus
aspectos peligrosos…En consecuencia, se trataba asimismo de acondicionar los accesos al exterior, esencialmente en lo
concerniente al consumo de laciudad y su comercio con el mundo externo.

Y para terminar, en ese plan de reordenamiento de Vigny la cuestión pasaba por responder a una pregunta
fundamental: ¿Cómo integrar a un plan actual las posibilidades de desarrollo de la ciudad? La ciudad se percibía a si
mismo en un proceso de desarrollo… ¿Se podría administrar bien una ciudad cuya extensión era tan grande? ¿se
mantendría la buena circulación, visto que la ciudad iba a extenderse longitudinalmente de manera indefinida? El proyecto de
Vigny consistía en construir muelles a lo largo de una de las orillas del Loira, permitir el desarrollo de un barrio y luego tender
puentes sobre el rio apoyados en las islas, y a partir de ellos dejar que se creara otro barrio frente al primero, con el objeto de
que ese equilibrio entre las dos riberas evitara la prolongación indefinida de una de ellas.

Poco importan en definitiva, los pormenores mismos del ordenamiento previsto. Creo que este es bastante importante
por una serie de razones. Primero, ya no se trata en absoluto de construir con un espacio vacio, como en las ciudades
disciplinarias (Richelieu). la seguridad, por otra parte, se apoyara en una serie de datos materiales. Trabaja, por lo tanto sobre
un dato. Segundo, no se trata de que la seguridad reconstruya ese dato de tal manera que sea dable esperar un punto de
perfeccion como en una ciudad disciplinaria. Se trata simplemente de maximizar los elementos positivos, que se circule
lo mejor posible, y minimizar los espacios riesgosos. También en esos ordenamientos de las ciudades se intentara
organizar elementos que se justifican por su polifuncionalidad. Por consiguiente, el ordenamiento consistirá en poner en juego
todas esas diferentes funciones de la ciudad, unas positivas y otras negativas. Otro punto importante es que se va a trabajar
con vistas al futuro; el buen ordenamiento de la ciudad será precisamente eso: tener encuenta lo que puede pasar.

En síntesis, creo que se puede hablar de una técnica que en lo fundamental se ajusta al problema de
laseguridad, es decir, en el fondo, al problema de la serie. Serie indefinida de los elementos que se desplazan; serie indefinida
de acontecimientos que se producen; y serie indefinida, asimismo, de las unidades que se acumulan. Lo que caracteriza en
esencia el mecanismo de seguridad es, la gestión de esas series abiertas y que solo pueden controlarse mediante un calculo
de probabilidades.
Para resumir todo esto, digamos que, así como la soberanía capitaliza un territorio y plantea el gran problema de la sede
del gobierno, y así como la disciplina arquitectura un espacio y se plantea como problema esencial una distribución
jerárquica y funcional de los elementos, la seguridad tratara de acondicionar un medio en función de acontecimientos o
de series de acontecimientos o elementos posibles, series que será preciso regularizar en un marco polivalente y
transformable. El espacio propio de la seguridad remite entonces a una serie de acontecimientos posibles, remite a lo
temporal y lo aleatorio, una temporalidad y una aleatoriedad que habrá que inscribir en un espacio dado. El espacio en el cual
se despliegan es lo que llamamos medio.
¿Qué es el medio? Es lo necesario para explicar la acción a distancia de un cuerpo sobre otro. Se trata del soporte y
el elemento de circulación de una acción. El medio será entonces el ámbito en le cual se da la circulación.
Es un conjunto de datos naturales (ríos, colinas, etc) y un conjunto de datos artificiales. Es un elemento en cuyo interior se
produce un cierre circular de los efectos y las causas, porque lo que es efecto de un lado se convertirá en causa en el otro
lado. Por ejemplo, cuanto mas muertos, mas cadáveres y por consiguiente mas miasmas, etc. A través de un medio se
apunta, por lo tanto, a ese fenómeno de circulación de las causas y los efectos. Y por último, el medio aparece como un
campo de intervención donde se tratara de afectar, precisamente, a una población. Me refiero a una
Multiplicidad de individuos que están y solo existen profunda, esencial y biológicamente ligados a la
materialidad dentro de la cual existen.

Me parece que con el problema técnico planteado por la ciudad presenciamos la irrupción del problema de la
“naturalidad” de la especie humana dentro de un medio artificial. Y esa irrupción de la “naturalidad” de la especie humana
dentro de un medio artificial. Y esa irrupción de la naturalidad de la especie dentro de la artificialidad política de una relación
de poder es algo fundamental.

En lo concerniente a esa idea de un medio artificial y natural, en el cual el artificio actúa como una naturaleza con
respecto a una población que, tejida de relaciones sociales y políticas, también funciona a la vez como una especie,
encontramos en las Recherches sur la population de Moheau (primer gran teórico de la biopolitica) un texto como el
siguiente:

Depende del gobierno cambiar la temperatura del aire y mejorar el clima… Tal es el efecto del tiempo, de la
habitación de la tierra y de las vicisitudes en el orden físico, que aun los cantones más
saludables se han tornado morbíficos.

Si hubo tantos cambios no es porque el clima haya cambiado, sino porque las intervenciones políticas y económicas
del gobierno modificaron el curso de las cosas a tal punto que la naturaleza misma ha constituido para el hombre…iba a
decir otro medio, pero la palabra no figura en Moheau.

El soberano ya no es quien ejerce su poder sobre el territorio a partir de una localización geográfica de su
soberanía política: es algo que tiene que ver con una naturaleza o, mejor, con la interferencia, el enredo perpetuo de un
medio geográfico, climático y físico con la especie humana, y el soberano será quien tenga que ejercer su poder en ese
punto de articulación donde la naturaleza, en el sentido de los elementos físicos, interfiere con la naturaleza en el sentido de
naturaleza de la especie humana; en ese punto de articulación donde el medio se convierte en determinante de la
naturaleza. Allí intervendrá el soberano, y si quiere modificar la especie humana tendrá que actuar, dice Moheau, sobre el
medio…

Creo que ese es uno de los ejes fundamentales de la introducción de los mecanismos de seguridad, es decir, la
aparición, aun no de una noción de medio, sino de un proyecto, una técnica política que dirige el medio.
CENTRO UNIVERITARIO ALIANZA

“DERECHO 1”

RESUMEN DE LIBRO: Seguridad, Territorio, Población.


Michel Foucault

TURNO VESPERTINO.

PROFESORA: LILIANA VARGAS ANZUREZ

1ER CUATRIMESTRE

SEPTIEMBRE - DICIEMBRE 2018

ALUMNOS: Brenda Isabel Garcia Gonzalez


Guadalupe
María Fernanda
Marco Antonio
Alexis
Alexis Mendoza
Alejandro
Álvaro
Adrián
Mariana
Edgar
Jonathan
Ricardo

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