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LA IDEA DE MODERNIDAD

Matei Calinescu
Tomado de: Las cinco caras de la modernidad

REFLEXIONES
Por
Claudia Patricia Zuluaga Toro
Junio 20 de 2014

Para comenzar este escrito quisiera dejar claro unas diferencias de conceptos que
ayudaran a entender mejor la manera en como es concebida la Modernidad,
Modernización y Modernismo.

En ese caso la Modernidad se manifiesta en el “uso pleno e individual de la razón,


liberándose de las creencias mitológicas y religiosas de las formas tradicionales de
dominación de las sociedades pre-modernas”1. (Pinzón Sánchez, pag.1)

Modernización “es el desarrollo de la racionalidad instrumental, pues esta se


refiere a la calculabilidad y al control de los procesos sociales y naturales, lo que
trae consigo la implementación del progreso técnico y tecnológico por parte de la
racionalidad científica; la realidad se tecnifica y la racionalidad de los sujetos se
instrumentaliza”.2 (Marin Bravo, 2010, 3)

Modernismo en cambio es un término acuñado y salido específicamente de la idea


de modernidad convirtiéndose en un movimiento literario que abarca el periodo de
finales del siglo XIX hasta la mitad del siglo XX.

Ahora bien, teniendo en cuenta esta diferenciación resalto lo que para mí


representa la idea principal del texto: La modernidad como una idea paradójica
que invento el mundo occidental y que dinamiza los cambios en el tiempo.

1
Pinzón Sánchez, Gustavo. Modernidad, modernización y modernismo. Centro de Estudios e Investigaciones Regionales CEIR, Facultad
de Ciencias Humanas, Universidad del Quindío. Disponible en:
http://portal.uniquindio.edu.co/fac/humanas/documentos/ceir/publicaciones/articulos/modernidad.pdf
2
Marín Bravo, Álvaro y Morales Martínez Juan Jesús. MODERNIDAD Y MODERNIZACIÓN EN AMÉRICA LATINA: UNA AVENTURA
INACABADA. En revista: Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas | 26 (2010.2). Disponible en
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/nomadas/26/marinbravo_moralesmartin.pdf

1
Comienzo por afirmar que, puesto que a esta idea de progreso le subyace también
la idea de decadencia, ya que no se puede llegar más alto sin apoyarse en otros,
los antiguos, tal como lo afirma Montaigne y también Pascal, quienes ya tenían
cimentado un camino que lo que hizo fue agrandar o abrir las puertas para el que
le correspondía a la modernidad, por esto la idea de modernidad está muy ligada a
la idea de racionalidad que tenían los griegos que quedó sumida en la oscuridad
en la época medieval donde existía un miedo continuo a enfrentar nuevos
pensamientos e ideas; después de este periodo de oscuridad surge una luz que
da paso a la modernidad con todos los cambios que a ella le subyacen: valorar
más el tiempo y tener conciencia de él, la razón humana como parte de la
voluntad individual de desarrollo y conciencia, aspectos tales como mantenerse
actualizado y un cambio permanente es una idea que se desliga de ella.

Me llama especial atención el capítulo III: Los antiguos somos nosotros de este
ensayo ya que en él hay una confrontación en la que se hace una comparación
entre los antiguos y los modernos, en la que sin despreciar a Bernard de Chatres
y John de Salisbury que en su concepción sobre antiguo y moderno le dieron una
significación espacio temporal me llama la atención lo que propone y puntualiza
Francis Bacon refiriéndose a este asunto del enano en hombros del gigante
cuando éste va mas allá haciendo un paralelo entre juventud y ancianidad,
considerando en el tiempo que el antiguo es aquel que permanece firme, tal como
los griegos y en este sentido los griegos entonces representarían la ancianidad, la
sabiduría y la modernidad, ese nuevo invento, esa nueva idea, ese nuevo
concepto, la juventud, es decir, un nuevo termino que revolucionara el mundo pero
que evidentemente depende de esos hombros en los que es levantada.

Sin embargo, creo que en el análisis minucioso que hace Calinescu proporciona
herramientas necesarias para entender las razones por las que estamos en este
momento en el camino de la modernidad, lo cual lleva a pensar en que a pesar del
momento que vivimos, que igualmente genera controversias y crisis aumentando

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la posibilidad de ser estudiada y analizada, ese aumento creo yo debe ser
generado a partir del estudio de las ciencias y las artes, y este estudio a su vez
debe ser desentrañado y desligado de la autoridad eclesiástica. Precisamente, en
este Capítulo III Calinescu hace un recorrido pasando por varios autores en el que
lo que trata de mostrar es como ya en la época medieval cerca del renacimiento
habían pensadores que estaban erosionando el pensamiento par transformarlo,
para ir más allá del concepto de autoridad, de algún modo buscando su liberación
pero también la del pensamiento, establecer unas crisis que significaran para
determinar en qué sentido estas crisis se podían o no acercar a esa idea de
transformación; de tal manera que, la crisis de la razón, la crisis del gusto, la crisis
de la religión están todas ellas orientadas hacia la polémica discusión del termino
y hacia la consecución de una oposición de términos que creó, obviamente, una
división estética en todo sentido.

La Modernidad, como definición, se presenta compleja, pero más aún se


complejiza cuando lo que se intenta es en razón de procurar un orden para el
estudio de determinados periodos del desarrollo humano, y para analizar las
estructuras que a ellos conciernen, tal como las góticas, románticas y por
supuesto, modernas, de esta manera entonces es como se genera entonces una
dualidad, que puede terminar en ruptura en cuanto a que no necesariamente la
palabra modernidad se pueda identificar con un periodo preciso, es por esto que
en el texto Calinescu señale que se evidencias dos tipos de modernidad y que
estas dependen en sí de los cambios sociales, políticos, económicos y la
concepción estética referida a la escritura y a las artes en general, por lo tanto se
hace necesario preguntarnos sobre la estética en el arte para concebir los
cambios de paradigmas en aras de lograr entender la modernidad no como un
fenómeno vulgar, en palabras de Chauteaubriand , sino como un periodo de
cambios y revoluciones. Este cambio se refleja incluso en la manera cono
determinadas palabras adquieren significados diferentes, tal es el caso de
burguesía y autonomía que, a medida que se sale de la época medieval, se tornan
en elementos que determinarán precisamente ese cambio y esas nuevas

3
concepciones y lecturas sobre lo social, lo económico, lo político y especialmente
el arte.

En el arte por el arte, que es un principio que plantea la modernidad para la


estética, puede convertirse en una excusa poco innovadora para desarrollar una
finalidad sin propósito, tal como lo enuncia Kant en su Critica del Juicio, sin
embargo hay que resaltar que para los objetivos de la modernidad, hablando
estéticamente, la belleza que se genera en el arte debe ser un asunto de
gratuidad, de goce sin que raye con lo vulgar o falto de conocimientos, esto lo
tiene muy claro Baudelaire quien en busca de la novedad logra incluir en su estilo
lo íntimo, lo espiritual, la aspiración, lo infinito mostrando con todo ello que el
gigante sobre el que se para la modernidad está quieto y congelado por actitudes
tradicionales. Bajo esta concepción Baudelaire lo que esta es demostrando que la
querella entre modernidad y antigüedad subsiste y que es necesario tener la
antigüedad para poder hablar de modernidad pues el arte se compone de las dos
ideas.

Se hace entonces necesario pensar en la creación artística y como ella perece


bajo la imposición de una nueva concepción en el presente donde se hace
imperativo innovar pero ¿qué es innovar?, Calinescu ayuda a responder este
interrogante en muchos apartes de este ensayo, pero hay uno que me llamo
especial atención “la modernidad y la modernidad literaria, en particular, son
aspectos de una conciencia de tiempo que no ha permanecido idéntica a lo largo
de la historia” (pag. 60) por lo que entiendo es que siempre estamos siendo
modernos puesto que al haber una conciencia de tiempo hay también un obligado
cambio en la manera de concebir los asuntos de la estética, en los cuales
Baudelaire se regocija diciendo que es una aventura espiritual que le permite estar
tras los asuntos sociales poetizando la modernidad social.

La querella que compone la idea de modernidad no se queda solo en los ideales


de cambio que generaron los análisis elaborados por los muchos intelectuales de

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los diferentes periodos, incluso Cicerón sin alcanzar a determinarlo ya tiene una
idea entre lo antiguo y lo nuevo razón por la cual se puede decir y asi lo afirma
Calinescu en su texto que la modernidad está íntimamente ligada a revoluciones,
cambios, a utopías, a una negación o reconsideración de la autoridad de Dios con
lo cual siempre surgen paradojas puesto que es contradictorio como un momento
de invención puede a la vez volverse repetitivo y por lo tanto pasado por lo que
queda la sensación de negación que acompaña la lucha constante por darle forma
a una idea que está compuesta por múltiples factores y por múltiples acepciones
sin que ninguna de ellas se pueda negar pues ya que es irreversible es también
cambiable en el tiempo y por lo tanto para cada periodo el concepto como idea
cambia y se revoluciona y como ya se ha dicho conduce al fin de las escuelas
literarias (Manuel Machado) puesto que la novedad es precisamente lo que hace
que la idea de modernidad exista y se transmita en diferentes periodos de manera
que modernismo difiere de contemporaneidad en tanto que aunque ambos
términos generan ambigüedad y se instauran dentro de lo moderno es al poeta a
quien se le da esa libertad de elección pues la idea de modernidad no escapa a la
creación y ambivalencia que se da entre rupturas y crisis que desde la razón, el
progreso y la ciencia convocan a pensar y a pensarnos dentro de lo moderno o
contemporáneo como parte de nuestra vida.