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CIUDADANO:

TRIBUNAL DISTRIBUIDOR DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS


DE LOS MUNICIPIOS SIMÓN BOLÍVAR, DIEGO BAUTISTA URBANEJA, JUAN
ANTONIO SOTILLO Y GUANTA DE CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO
ANZOÁTEGUI.
SU DESPACHO.-
ASUNTO: Divorcio según el Artículo 185 del Código Civil
en Concordancia con la Sentencia Nº 1070, dictada
con Carácter vinculante por la Sala Constitucional
TSJ en fecha 09 de diciembre de 2016 y la Sentencia
Nº 136, dictada con Carácter vinculante por la Sala
de Casación Civil TSJ, en fecha 30 de marzo de 2017.

Yo, CLARISETH JOSEFINA DALLAS MENDEZ, venezolana, mayor de edad, titular


de la Cédula de Identidad Nº V-19.673.467, domiciliada en la Calle Zamora entre Calle Unión y
Calle Páez, Casa Nº 9-40, Sector Casco Central de la ciudad de Barcelona, Municipio Simón
Bolívar del Estado Anzoátegui, asistida en este acto por la ciudadana MARIBEL CHACON
HERNANDEZ, venezolana, mayor de edad, abogada en ejercicio, titular de la Cédula de Identidad
Nro.V-5.673.342, debidamente inscritos en el I.P.S.A. bajo el Nro. 100-118, ante Usted muy
respetuosamente ocurro para exponer y solicitar:
CAPITULO I
DE LOS HECHOS, DOMICILIO CONYUGAL
Es el caso ciudadano juez (a) que mantuve una relación como pareja con el ciudadano LUIS
MIGUEL PISANI LESSEU, venezolano, mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad Nº V-
13.935.233, desde el mes de diciembre del año 2011, cuando a mí me hicieron una extensión de
contrato laboral en la empresa mixta PETROPIAR y LUIS MIGUEL PISANI LESSEU, en esa
fecha se mudó al apartamento que me asignaron, ubicado en la avenida Jesús Subero, Conjunto
Residencial San Remo Suites, en la ciudad de El Tigre del estado Anzoátegui; aprovechando que
había pedido las vacaciones, pues laboraba en la misma empresa y seguidamente pidió su
transferencia para la ciudad de El Tigre, luego formalizamos nuestra relación con la celebración del
matrimonio, el día cinco (05) de octubre del año dos mil trece (2013) por ante la Prefectura del
Municipio Simón Bolívar del Estado Anzoátegui, según se desprende de acta de matrimonio Nº
176, Folio 176, Tomo 1, que se acompaña marcada con la letra “A”, de cuya unión matrimonial no
procreamos hijos. Seguimos viviendo en El Tigre hasta el 22 de febrero de 2016 y establecimos
nuestro último domicilio conyugal en la siguiente dirección: Calle Zamora entre calle Unión y calle
Páez, casa Nº 9-40, sector Casco Central de la ciudad de Barcelona, Municipio Simón Bolívar del
Estado Anzoátegui, que es la casa de mi madre, en donde habitamos hasta aproximadamente el día
01 de agosto de 2017.
Ahora bien, ciudadano Juez (a), los dos años primeros años de matrimonio corrieron en un
ambiente de amor y armonía pero desde comienzos del año 2017, comenzaron las dispuestas entre
mi esposo y yo, habían peleas constantes que hacían imposible la vida en común, evidenciándose
una incompatibilidad de caracteres entre nosotros que fue acrecentando el desamor y el desafecto
entre ambos, que conllevo a una sensación creciente de apatía, indiferencia y de alejamiento
emocional por parte de mi esposo hacia mí, lo que con el tiempo llevo a que los sentimientos
positivos que existían hacia él cambiaran a sentimientos negativos; por lo que en fecha 01 de agosto
de 2017, decidimos separarnos de hecho y hasta la fecha hemos encaminado nuestras vidas por
destinos distintos, sin hacer vida en común bajo ninguna circunstancia, produciéndose una ruptura
prolongada y permanente de nuestra vida conyugal, de hecho vivimos en residencias separadas y es
por ello que he decidido acudir ante esta autoridad para que disuelva el vínculo que nos une
mediante el divorcio.
CAPITULO II
DEL REGIMEN DE LOS BIENES
En nuestra relación conyugal creamos bienes de fortuna que constituyen nuestra comunidad
de gananciales que serán liquidados una vez que se declare el divorcio; dichos bienes están
constituidos por:
1) Un (1) apartamento Tipo “C” distinguido con las siglas 2-2-5, ubicado en la planta 2 del Edificio Nº
5 que forma parte del desarrollo habitacional denominado Conjunto Residencial Bahía Blanca,
ubicado al margen derecha de la Autopista Barcelona – Caracas del sector denominado Los
Mesones de la ciudad de Barcelona, jurisdicción del Municipio Simón Bolívar del Estado
Anzoátegui, identificado con el Código Catastral 03-18-02-U01-044-001.-035-005-002-002, el cual
está comprendido dentro de los siguientes linderos: NORTE: Con fachada Norte del Edificio; SUR:
Con fachada interna del Edificio; ESTE: con el apartamento 2-3-5; y OESTE: Con apartamento 2-1-
5. Al mencionado Inmueble le corresponde un puesto de estacionamiento distinguido con las siglas
22-5. Asimismo le corresponde un porcentaje de condominio de 0,0000356 según lo establece el
documento de condominio del Conjunto Residencial Bahía Blanca. Documento debidamente
protocolizado por ante el Registro Público del Municipio Simón Bolívar del estado Anzoátegui bajo
el Nº 2013.1582, Asiento Registral 1 del inmueble matriculado con el Nº 248.2.3.1.16852, de fecha
17 de julio del dos mil trece (2013).
2- Las prestaciones sociales causadas hasta la fecha por cada uno de los cónyuges con motivo de las
relaciones de trabajo de cada uno y que corresponden a la comunidad conyugal según lo dispuesto
en el artículo 156, ordinal 2° del Código Civil venezolano.
CAPITULO IV
DEL DERECHO
Por todo lo expuesto, es por lo que ocurro ante su competente autoridad para solicitar la
disolución del vínculo matrimonial que me une al ciudadano LUIS MIGUEL PISANI LESSEU,
en atención a lo previsto en los siguientes artículos:
De la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
Artículo 26: Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de administración de justicia para
hacer valer sus derechos e intereses, incluso los colectivos o difusos; a la tutela efectiva de los
mismos y a obtener con prontitud la decisión correspondiente.
El Estado garantizará una justicia gratuita, accesible, imparcial, idónea, transparente, autónoma,
independiente, responsable, equitativa y expedita, sin dilaciones indebidas, sin formalismos o
reposiciones inútiles.
Artículo 27: Toda persona tiene derecho a ser amparada por los tribunales en el goce y ejercicio de
los derechos y garantías constitucionales, aun de aquellos inherentes a la persona que no figuren
expresamente en esta Constitución o en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos…
Artículo 257: El proceso constituye un instrumento fundamental para la realización de la justicia.
Las leyes procesales establecerán la simplificación, uniformidad y eficacia de los trámites y
adoptarán un procedimiento breve, oral y público. No se sacrificará la justicia por la omisión de
formalidades no esenciales.
Sentencia Nº 1070, dictada con Carácter vinculante por la Sala Constitucional TSJ en fecha
09 de diciembre de 2016.
“… Mediante escrito presentado ante esta Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, el
22 de septiembre de 2016, el abogado CARMELO JOSÉ DÍAZ CABRAL, titular de la cédula de
identidad N.° V-19.931.235, inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el
N° 226.319, actuando con el carácter de apoderado judicial del ciudadano HUGO ARMANDO
CARVAJAL BARRIOS, titular de la cédula de identidad n°: V-8.352.301, solicitó de conformidad
con los artículos 26 y 27 de la Constitución en concordancia con los artículos 25, numeral 16, 106,
107, 108 y 109 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, el avocamiento al
conocimiento de la acción de divorcio identificada con el expediente N° S-2016-00168,
nomenclatura del Juzgado de Municipio y Ejecutor de Medidas del Municipio Los Salias de la
Circunscripción Judicial del estado Bolivariano de Miranda.
… Ahora bien, vista las anteriores consideraciones realizadas en torno a la institución del divorcio,
analizada e interpretada, en aplicación directa e inmediata de los derechos fundamentales al libre
desarrollo de la personalidad y la tutela judicial efectiva, previstos en los artículos 20 y 26,
respectivamente, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, esta Sala
Constitucional realiza una interpretación constitucionalizante del artículo 185 del Código Civil, y
declara, con carácter vinculante, que las causales de divorcio contenidas en el artículo 185 del
Código Civil no son taxativas, por lo cual cualquiera de los cónyuges podrá demandar el
divorcio por las causales previstas en dicho artículo o por cualquier otra situación que estime
impida la continuación de la vida en común, en los términos señalados en la sentencia N°
446/2014, ampliamente citada en este fallo; incluyéndose el mutuo consentimiento.(Resaltado
de ese fallo).
Del extracto supra citado tenemos que la demanda de divorcio involucra principalmente derechos
relativos a la libertad, al libre desenvolvimiento de la personalidad y a la familia como pilar
fundamental de la sociedad y desarrollo integral de la persona. De modo pues que los ciudadanos
deben gozar de derechos y garantías que hagan valer su independencia en el desarrollo de la
personalidad y libertad, por ello esta Sala como garante de la coexistencia de los principios y
valores constitucionales, con el fin garantizar una tutela judicial efectiva, en aras de desarrollar una
mayor plenitud en el goce de la vida y para consagrar el cometido de unidad e integración en el
Estado Social de Derecho y Justicia, no puede avalar el encasillamiento de la causales para la
solicitud del divorcio establecido en el artículo 185 del Código Civil, por cuanto éstas cercenan
derechos fundamentales que influyen en el devenir de la vida en familia y comunidad de las
personas, por ello ya no resulta necesario encontrarse inmerso en alguna de las situaciones previstas
en el artículo 185 eiusdem para iniciar el procedimiento de divorcio.
Asimismo, quedó asentado en dicha sentencia que se “reconoce el matrimonio como un contrato
civil solemne por el que los cónyuges manifiestan libremente su voluntad de fundar una familia
en plena igualdad jurídica, y que implica una comunidad de vida y de bienes con recíprocos deberes
y derechos entre cónyuges”. Sin embargo, no toda familia nace de una unión matrimonial, ya que
ésta debe ser entendida como una “asociación natural de la sociedad y como el espacio fundamental
para el desarrollo integral de las personas. Las relaciones familiares se basan en la igualdad de los
derechos y deberes, la solidaridad, el esfuerzo común, la comprensión mutua y el respeto recíproco
entre sus integrantes.” En consecuencia, toda persona que demande el divorcio para con su
cónyuge tiene el derecho de constituir una nueva familia…
Por lo tanto, el matrimonio se erige como la voluntad de las partes, nacida del afecto, para lograr
los fines de la vida en pareja y durante su lapso de vida constituir el pilar fundamental de la
sociedad organizada: la familia.
Así pues, en nuestra sociedad el contrato de matrimonio nace a través de un vínculo afectivo de
libre consentimiento preexistente entre dos personas de distinto sexo, mediante el cual se genera
una serie de derechos y deberes con el fin de realizar una vida en comunidad. Dentro de este orden
de ideas, la institución romana del affectio maritalis trataba acerca de la voluntad de ser marido o
de ser mujer, viniendo a ser el sustento fundamental del matrimonio, por lo que ha de ser continua y
su ruptura desembocaba en el divorcio. Siendo así las cosas, el afecto, proveniente del latín affectus,
refiere a un sentimiento, el cual es el resultado de las emociones, hacia a alguien o algo,
especialmente de amor o cariño, por lo que podemos concluir que el afecto o cariño es la principal
fuente del matrimonio y de su permanencia.
Es de agregar, tal y como en la institución del affectio maritalis, dicho afecto que origina la unión
de una pareja en matrimonio debe ser permanente, por cuanto éste es la fuente directa de la
creación del contrato matrimonial y la existencia, de hecho, del vínculo marital depende de tal
afecto. En este sentido, al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el nacimiento del
desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española como la falta de estima por algo o
alguien a quien se muestra desvío o indiferencia. Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del
apego sentimental, habiendo de una disminución del interés por el otro, que conlleva a una
sensación creciente de apatía, indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con el tiempo lleva a
que los sentimientos positivos que existían hacia él o la cónyuge cambien a sentimientos negativos
o neutrales.
Cuando uno de los cónyuges manifieste la incompatibilidad de caracteres o el desafecto para con el
esposo o la esposa, el procedimiento de divorcio no requiere de un contradictorio, ya que es
suficiente el deseo de no seguir en matrimonio por parte del cónyuge solicitante para que se decrete
el divorcio, en armonía con los preceptos constitucionales y las sentencias vinculantes supra
desarrolladas, pues es evidente que el libre desarrollo de la personalidad como parte del derecho a la
libertad, definen un espacio de autonomía individual, de inmunidad, frente al poder estatal, cuya
interdicción sólo procede bajo causas específicas….
… Entonces, cuando la causal de divorcio verse sobre el desamor, el desafecto o la
incompatibilidad de caracteres, el procedimiento a seguir será el de la jurisdicción
voluntaria, establecido en los artículos del 895 al 902 del Código de Procedimiento Civil,
ordenando la citación del otro cónyuge (quien deberá comparecer representado o debidamente
asistido de abogado) y del Fiscal del Ministerio Público, pues una vez expresada en los términos
descritos la voluntad de disolver la unión matrimonial “…debe tener como efecto la disolución del
vínculo…”, procedimiento en el cual fue suprimida la articulación probatoria, ya que tal
manifestación no puede depender de la valoración subjetiva que haga el Juez de la entidad de la
razón del solicitante.
Por último, ratifica esta Sala que el fin que deben perseguir los tribunales, es producir como jueces
naturales conforme lo dispone el artículo 49 de la Carta Política, una decisión que entienda el
divorcio como una solución al conflicto marital surgido entre los cónyuges, con el propósito de
la protección familiar y de aligerar la carga emocional de la misma. Cabe destacar que no
obstante el procedimiento apropiado para tramitar la solicitud de divorcio que en este punto se ha
abordado, sin lugar a dudas que la correspondiente decisión proferida por el tribunal causará cosa
juzgada material a tenor de lo previsto en el artículo 273 del Código de Procedimiento Civil ,
sería un absurdo considerar que toda la interpretación progresiva de carácter constitucional
(vinculante) dada a la institución del divorcio en aras –entre otros aspectos- de materializar en él un
procedimiento célere, breve y expedito pudiera sacrificar la fuerza de cosa juzgada material…”
CAPITULO V
DE LA NOTIFICACIÓN
Pido que la notificación del demandado sea en forma personal, la cual podrá realizarse en la
siguiente dirección: Calle Arismendi, Edificio Puerto de oro, en el ciudad de Lechería, Municipio
Urbaneja del Estado Anzoátegui.
CAPITULO VI
DEL PETITORIO
Ciudadano Juez (a), por todas las razones expuestas y estando consciente de que no deseo
continuar unida en matrimonio con el ciudadano LUIS MIGUEL PISANI LESSEU y con
fundamento en las facultades que nos confiere el Artículo 185 del Código Civil Venezolano Vigente
en concordancia con la Sentencia Nº 1070, dictada con Carácter vinculante por la Sala
Constitucional TSJ en fecha 09 de diciembre de 2016, es por lo que acudo formalmente ante su
competente autoridad para solicitarle, como en efecto lo hago en este acto que declare El
DIVORCIO y en consecuencia disuelva el vínculo matrimonial que nos une.
Finalmente ciudadano Juez solicito se sirva Notificar al Fiscal del Ministerio Público de
conformidad con la Ley y que la presente solicitud sea admitida, sustanciada y decidida conforme a
derecho. Es Justicia en esta ciudad, a la fecha de su presentación.-

LO SOLICITANTE LA ABOGADA ASISTENTE

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