Está en la página 1de 3

Texto Bíblico:

Introducción:
Es aterrador, de cada diez jovencitas que se casan sólo tres son vírgenes, es decir, no
han tenido relaciones sexuales pre-matrimoniales. Entre los varones la situación es peor,
pues sólo dos de cada diez varones no han tenido contacto íntimo antes del matrimonio.
¿Es posible ser jóvenes santos en el mundo actual? ¿No estaremos frente a una
exigencia “utópica y fantasiosa”? De ninguna manera, la santidad es fundamental para
poder llegar a ver a Dios, y en esto, la edad no es excusa válida, como lo expresa
Hebreos 12:14.
La santidad es totalmente posible cuando tenemos la poderosa ayuda de Dios, pues cada
vez que Él nos pide algo, Él también nos ayudará a efectuarlo. Filipenses 2:13 dice:
“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena
voluntad”.

Trasfondo: Me atrevo a comparar el desafío que tienen los jóvenes: perseguir la


santidad, con una carrera de obstáculos. Para llegar a la meta no es suficiente correr
(avanzar tras lo bueno), también es necesario saltar (evitar lo malo). En esta ocasión
vamos a analizar cuáles son esos obstáculos que se interponen entre la juventud y la
meta de la santidad. Y para ello les invito para que estudiemos juntos sobre este tema:

I.C. CONOZCAMOS LOS OBSTACULOS QUE SE INTERPONE ANTE LA


JUVENTUD

O.T. Este tema lo dividimos en tres puntos principales

I. LA PRESIÓN DEL CUERPO.

A. Cada etapa de la vida tiene su singularidad, sus ventajas y desventajas.


Por ejemplo, siempre podemos aprender idiomas, pero no es lo mismo hacerlo
en la niñez que en una edad avanzada. La diferencia radica en que cuando somos
niños tenemos más facilidades para el aprendizaje que en la vejez.
B. Asimismo, la juventud tiene características distintivas.
Una de ellas es que “el cuerpo pide acción”. Sucede que los órganos genitales se
han desarrollado y cada hormona grita: “! Quiero hacer ejercicio ya mismo!”.
C. El apóstol Pablo aconseja en 2 Timoteo 2:22: “Huye también de las pasiones
juveniles…”. Reconocemos que el hombre está “sujeto a pasiones” a cualquier
edad, pero sin duda en la juventud es cuando se pueden desbordar y erupciones
como lava ardiente de un volcán.
La palabra griega que usa Pablo es “epidsumia” que significa “malos deseos,
pasión, anhelo de lo sensual y prohibido”, malas inclinaciones.
1. Dios los entregó a los gentiles a pasiones vergonzosas Romanos 1:26
2. Al estar en la carne obra en nosotros las pasiones vergonzosas Rm. 7:5
3. Los creyentes deben hacer morir las pasiones vergonzosas Col. 3:5
4. Cuidando sus propios cuerpos sin pasiones 1Tes. 4:5
5. Porque los que son de Cristo han crucificado la carne Gál. 5:24.
II. LA PRESIÓN DEL MUNDO. 1 Juan 2:15-17.

A. La televisión, la Internet, el cine, las revistas y las modas se unen para hacernos
creer que es totalmente normal tener sexo sin estar casados, así como el mirar
pornografía, drogarse y beber sin llegar a la muerte. Si siempre ha sido difícil ser
santos, en los tiempos actuales lo es aún mucho más.
B. Si una serpiente tentó a Eva, hoy miles de serpientes tientan a los jóvenes.
1. Pareciera que “el fruto prohibido” es la única fruta del huerto actual.
2. Si un joven o una señorita viven fuera de estas líneas modernas de conducta
inmediatamente serán presionados a hundirse en la moda del grupo
mayoritario. Y si se niegan a hacerlo, utilizarán contra ellos la burla y el
aislamiento, dos armas muy poderosas y efectivas pues los jóvenes, por
naturaleza, anhelan y persiguen la aceptación y valoración de los demás.
3. Con tal de no sentirse un “E.T.”, o sea un extranjera de otro mundo, a veces
los jóvenes creyentes terminan viviendo una “doble vida”: Cristianos en el
templo y mundanos en el colegio, la universidad o el círculo de conocidos.

Si nos guiamos por lo que nuestros amigos piensan o lo que la sociedad nos
presiona, entonces iremos en contra de lo que Dios dice en su Palabra.

4. Dentro de la sociedad la sexualidad es omnipresente, lo vemos en la


publicidad, en el cine, etc. Nuestros amigos no creyentes tienen la presión
social de que la virginidad es una vergüenza y la tienen como una asignatura
pendiente. Ellos nos presionarán a nosotros para que nos amoldemos a su
manera de pensar, dirán: “Tener relaciones sexuales antes del matrimonio es
algo sano y normal”.

III. LA PRESIÓN ESPIRITUAL. Efesios 6:10-12

A. Satanás sabe que entre los jóvenes están los futuros David, Moisés, Débora, Rut,
Josué, Ester, Daniel y multitudes de líderes de la Iglesia de Cristo.
B. Así como Herodes mató a todos los niños de Belén para deshacerse del Mesías,
el diablo quiere destruir a la juventud para dejar a la nación y a la Iglesia sumida
en una total falta de libertadores y líderes generacionales.
C. Los jóvenes son un “blanco predilecto” de los ejércitos de las tinieblas. Los
demonios saben cuál es su área débil y a ese “muro” dedican toda su furia
destructiva. Los jóvenes necesitan fortaleza y ayuda de los mayores.

CONCLUSION:
Amados hermanos, jóvenes y señoritas, sin dudas algunas hacen la pregunta ¿Cómo
podemos saltar sobre estos tres obstáculos? Para ganar una carrera de obstáculos se debe
saltar mientras se corre, mientras se avanza.

1. Debemos actuar, tomar una actitud proactiva. La santidad es más que “hacer lo
bueno que no hacer lo malo”. Willians Vélez dice que “Para vencer se requiere
determinación”.
2. Daniel fue un joven judío llevado cautivo a Babilonia, vivió en un ambiente
hostil y pagano, parecido a nuestro siglo actual. Posiblemente a los trece años
inició su carrera prominente, y luego de tres años empezó a ocupar altos cargos
hasta el final de sus días. El llevó una vida pura en un ambiente corrupto,
mantuvo su integridad en circunstancias difíciles, consagrándose siempre al
Señor. Y siguió, sobre todo, la voluntad de Dios.

APLICACIÓN:

1. Huye de las pasiones juveniles mundanas


2. Resiste ante las presiones del mundo
3. Vístete con el poder del Señor