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LALITO EN LA ISLA DE LOS PAJAROS

Tumbes es un lugar que presenta grandes encantos frente a su costa, un conjunto de pequeñas
islas, puertos y caletas en donde la gente acude constantemente, con la finalidad de extraer las
riquezas hidrobiológicas o bañarse en frescas aguas, calmando así en sofocante calor que llega
muchas veces a temperaturas máximas de 36º.

En un punto de estos lugares, como los de Puerto Pizarro, en donde las aguas del mar llegan
suavemente y se pueden pescar en canoa o en bote a motor; vivía un niño llamado Lalito, muy
feliz en compañía de sus padres. Su padre, don Pablo se dedicaba a la pesca y tenía una canoa
que le servía para dicho trabajo e ir mar a dentro y extraer el rico pescado como corvina, chulas,
cachemas y otros veces sacaba del fango de los manglares cangrejos, conchas, mejillones, que
luego eren vendidos en el mercado al público tumbesino. Lalito ayudaba a su padre y a la vez
aprendía este oficio poco a poco.

Un día don pablo, Salió en su canoa, mar adentro a realizar las faenas diarias y de repente el mar
se puso furioso, golpeando fuertemente todo lo que se encontraba a su paso, con las olas. Don
pablo debería regresar por la tarde a casa y no llego, Lalito con su madre se preocuparon mucho
y esperaban tal regreso, más la espera fue vana, los vecinos realizaron la búsqueda sin poder
encontrarlo, la canoa había sido arrasada por el fuerte oleaje a gran distancia.

Lalito y su madre lloraron por la desaparición de don pablo, llegando a enfermarse su madre,
doña Virginia, por la ausencia de su amado. El niño muy apenado por la ausencia de su padre y
más aun con su madre enferma y sin ningún medio económico para sobrevivir decide probar
suerte en el mar poniendo en práctica lo que aprendió de su padre.

Toma un anzuelo y prepara la canoa que había sido rescatada de las aguas y se dirige a la ISLA
DE LOS PAJAROS, lugar muy conocido por Lalito, adonde su padre lo llevaba para que jugará con
las aves, gaviotas, tijeretas, el niño remaba y remaba y a medida que se aproximaba, los pájaros
salían a su encuentro asentándose en el borde de su embarcación y otros se posaban sobre sus
hombros y entonaban algunos canticos en señal de alegría porque llegaba su gran amigo.

Ya en la isla Lalito comienza a lanzar su anzuelo y pesca uno y otro pescado y los pájaros también
lo ayudan introduciendo su pico en el agua y sacando peces grandes que lo depositaban en la
canoa. Lalito se cansó debido a su poca edad y decidió descansar, quedándose profundamente
dormido sobre la arena, teniendo un hermoso sueño en donde se veía trasportado en la espada
de una de las aves hacia el fondo del mar y lo depositaban en medio de un gran paraíso,
encontrándose juego rodeado por hermosas doncellas, rubias con alas, con alas de plumaje
dorado y vestidas de blanco, quienes lo transportaban hacia el interior de tal paraíso lo vistieron
de blanco y luego le enseñaron a nadar y volar, jugaron mucho hasta el cansancio. La más
hermosa de las doncellas le obsequio que contenía perlas.

En ese momento cruzaban muy cerca unos pescadores y observaron la canoa de Lalito, se
acercaron para averiguar lo que pasaba y vieron que Lalito dormía profundamente y la
embarcación estaba llena de pescado. Los pescadores despertaron al niño interrumpiendo así
su hermoso sueño, le ayudaron a remar hasta la orilla del puerto, en donde había una gran
multitud de gente que esperaba la llegada del pescado, rápidamente vendió todo su producto,
obteniendo buena ganancia.
Muy contento Lalito se dirige a su casas pensaba en su madre que la había dejado muy enferma,
pero llevaba dinero suficiente como para hacerla curar. Pero Oh que sorpresa doña Virginia
estaba de pie en la puerta de su casa con la sonrisa a flor de labios, en su espera, corre y lo
abraza y agradece a dios por el retorno de su Lalito. Ingresa el niño a casa y observa que sobre
la mesa estaba el cofre con perlas que le obsequiara una de las doncellas en el sueño que tuviera
en la isla de los pájaros. El niño no podía creer lo que estaba pasando en ese instante.

Doña Virginia narra a Lalito que había llegado una señorita rubís, muy hermosa vestida de blanco
y le entrego ese cofre; la curo, le preparó los alimentos, aseo la casa y luego se marchó, diciendo
que era enviada por su hijo.

Lalito aun no sale de su sorpresa y abre el cofre para comprobar el contenido y efectivamente
eran las mismas perlas del mar. Cuando sale de esa sorpresa, el niño cuenta a su madre el sueño
que había tenido en la isla.

Ambos se miran y sin pronunciar palabras se abrazan con mucha alegría, al comprobar que el
sueño se había hecho realidad. Ya en adelante Lalito no pasaría otra aventura en el mar, porque
con esa fortuna vivirían felices en adelante.

DONATILA MOGOLLON DIOSES.

 Nació en Tumbes en 1953, realizó estudios de educación Superior en la Escuela Normal


Mixta hoy Instituto Superior Pedagógico José. A Encinas de Tumbes de donde egreso
como profesora de Educación Básica Regular. Actualmente labora como profesora de la
Escuela primaria Nº 005 Tarcila de Jesús Granda Mora de Tumbes. Gano el primer
premio en el primer concurso el Cuento breve de tumbes y el segundo premio en los II
juegos Florales Magisteriales en narrativa, organizado por el SUTE provincial de tumbes.

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