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LIBERACIÓN ZODIACAL: la técnica de V.

Valens
Antiguamente, la práctica astrológica helenística, aquella que se desarrolló en
Egipto luego de la conquista de Alejandro, incluía varias técnicas relacionadas a los
Señores del Tiempo. Estas eran usadas para determinar los períodos de la vida en
los que un planeta estaba despierto o activo, y por ende estaba en condiciones de
ejercer su influencia. Se creía que para que, por ejemplo, el tránsito de un
determinado planeta tuviera consecuencias en la vida de la persona, este planeta
debía estar activado, ósea ser uno de los Señores del Tiempo. Desde esta visión,
que contrasta con la teoría moderna, los planetas representan potencialidades que
tienen posibilidad de actualizarse en determinados períodos de la vida, y no todo el
tiempo (como se suele inferir en la actualidad).
Estas técnicas, que incluyen las profecciones, Firdaria, divisores (término egipcio
del ascendente progresado) y Liberación Zodiacal, se fueron perdiendo en los
últimos 2000 años. Es gracias a la descomunal labor de los astrólogos del Proyecto
Hindsight (1993), que se dedicaron a la traducción al inglés de los textos
helenísticos, que se pudieron recuperar.
Quizás la menos conocida de estas técnicas de los Señores del Tiempo es la de
Liberación Zodiacal. El astrólogo helenístico Vettius Valens la describe en un
manuscrito que data del sII DC cuya traducción posibilitó que fuera incorporada a la
práctica moderna en las últimas dos décadas. La premisa principal es la división de
la vida en capítulos y párrafos y se usa para identificar períodos pico y de transición
en las áreas de salud, carrera y relaciones (esto último gracias a la investigación de
Chris Brennan). También permite discernir los años en los que las experiencias en
alguno de estos sectores se vivirán como positivas o negativas.

LAS PARTES
El punto de partida es el cálculo de las Partes de la Fortuna, del Espíritu y de Eros
(en su curso Chris Brennan recomienda Astro-Seek.com de Petr Soural).
Parte de la Fortuna refiere a salud, bienestar, el cuerpo, aquello que nos sucede
sin que nuestra voluntad intervenga, como accidentes, caída, etc.
Parte del Espíritu a la carrera profesional, las acciones y el rumbo general de
nuestra vida.
Parte de Eros se asocia a las relaciones, amor, matrimonio.
A cada signo se le atribuye una determinada cantidad de años y los signos en los
que están emplazadas las partes estarán activos o liberados para ejercer su
influencia durante ese período. Un detalle a tener en cuenta: esta técnica utiliza los
años egipcios de 360 días para los períodos mas importantes y meses de 30 días
para los subperíodos (también se utilizan semanas y días para períodos mas
específicos, aunque no me detendré en esto).
La duración de cada período de influencia por signo, teniendo en cuenta los
regentes antiguos, es la siguiente:
Aries y Escorpio: 15 Tauro y Libra: 8
Géminis y Virgo: 20 Cáncer: 25
Leo: 19 Sagitario y Piscis: 12
Capricornio: 27 Acuario: 30

Una vez finalizado el período de influencia de un signo, se pasará al siguiente. Por


ejemplo si una persona nace con la Parte de la Fortuna en Acuario, durante 30 años
este signo ejercerá su influencia, al término del cuál comenzará la etapa de Piscis
por los siguientes doce años.
Los signos que están angulares a la Parte de Fortuna, cuando están activos,
coinciden con momentos de mayor actividad, son etapas “pico”. Por ejemplo si en
una carta la Parte de la Fortuna está en Tauro, cuando la Parte del Espíritu, que
tiene que ver con la carrera, esté en un período de Tauro, Escorpio, Leo o Acuario (
signo angulares a la posición natal de Fortuna), estas serán etapas en las que lo
laboral tomará impulso, crecerá y se desarrollará. La calidad del período dependerá
de la fortaleza o debilidad del regente del signo, de los planetas ubicados en el
signo y los que aspectan al signo por cuadratura u oposición. Un planeta benéfico
determinará un período positivo y la influencia de un maléfico, uno negativo.
Teniendo en cuenta el concepto de secta que determina que en para los benéficos,
la influencia de Júpiter es mayor en cartas diurnas y la de Venus mayor en las
nocturnas. En cuanto a los maléficos, Marte ejerce su influjo mas negativo en cartas
diurnas y Saturno, en nocturnas.

LA DISOLUCIÓN DEL ENLACE


La disolución del enlace refiere a un momento especifico en el que un
subperíodo de meses completa el recorrido por los doce signos del zodíaco (lo que
sucede cada 211 meses de 30 días). Esto solo puede ocurrir en los signos que
duran mas de 17 años. Una vez finalizado el recorrido por los doce signos, en vez
de seguir la secuencia y empezar de nuevo, se produce un salto o disolución del
ciclo, que se resume en el signo contrario. Esta quiebre de la secuencia marca un
momento clave en la vida, un momento de transición con connotaciones dramáticas
en la mayoría de los casos. El área en que se produzca dependerá de la parte que
se usó como punto de partida: si fue Espíritu, será una transición en la carrera
profesional y el rumbo de la vida; Eros, en las relaciones. Fortuna, en cuestiones de
salud y las circunstancias.
Un ejemplo: para Carlos Menem la Disolución del Enlace partiendo desde Espíritu,
que refiere a su carrera, se dio a ppios de 1990, meses después de ser elegido
presidente por primera vez.