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La postura exacta del cuerpo

Cuando colocamos el cuerpo en la misma posición como cuando recibió el impacto se produce
un ajuste y bienestar que el terapeuta debe de aprovechar para descargar esa energía
bloqueada.

Esta caída drástica del voltaje se producía sólo cuando el proceso de tratamiento tenía éxito. Si
no se obtenía un alivio duradero del dolor, el voltaje del paciente volvía normalmente a su
elevado valor anterior. Hasta que no se encontraba la postura exacta del cuerpo, el voltaje no
caía. Otro aspecto muy útil que descubrimos durante esa época fue que cuando el paciente
estaba en la postura terapéutica correcta para aliviar el dolor, no sólo caía el voltaje total del
cuerpo del paciente, sino que la actividad rítmica de su sistema sacrocraneal también se
paraba de pronto completamente. Yo no tenía al pa-ciente en la posición correcta, el ritmo del
sistema sacrocraneal no se paraba. Cuando se paraba, no volvía a funcionar hasta que se había
liberado el calor y el pulso terapéutico había descendido por debajo de la percepción. Esta es
otra razón por la que pienso que el sistema sacrocraneal es el "núcleo" del ser total. Así me
parece cuando estoy haciendo lo correcto con el paciente. ¿Cómo hacemos para encontrar la
postura correcta para aliviar el dolor corpo-ral? Yo sinceramente no lo sé. Puedo describir lo
que creo que hacemos, pero todavía estamos abiertos a otras ideas. Según lo veo, estos tejidos
corporales retie-nen un recuerdo de la posición en la que estaba el cuerpo cuando éste fue
dañado.

Cuando yo coloco mis manos sobre el cuerpo del paciente intento asegurar calladamente a
estos tejidos que vamos a hacer lo que ellos desean que hagamos. También trato de pensar en
poner energía en el cuerpo del paciente. Yo sé que esto está pasando porque hemos medido
las elevaciones de voltaje y las reducciones de resistencia en parámetros eléctricos durante
estas sesiones de tratamiento. Después, intento ser muy sensible y oponerme a las fuerzas
gravitacionales sobre el cuerpo del paciente, de forma que puede obtenerse el equilibrio de
tensiones entre los grupos de músculos antagonistas como si pensara que estamos en un
ambiente libre de gravedad. Una vez que esto ocurre, sigo el equilibrio hasta que el sistema
sacrocraneal cesa su actividad abruptamente. Entonces sé que estamos en la postura correcta
para que ocurra algo bueno. Inicialmente, yo realizaba todo intuitivamente. Queda para mis
médicos amigos documentar científicamente lo que ha estado pasando

Volviendo a la cuestión. Después de muchas tormentas de ideas, a veces amigables y


tranquilas, y otras veces acaloradas y apasionadas, llegamos al acuerdo de una posible vía por
la que tenía efecto este proceso de tratamiento. Diseñamos un modelo con el que podíamos
trabajar. Este modelo explicaba la mayoría de los hechos que nosotros habíamos estado
observando y experimentando.