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Por David Saportas

A continuación las reflexiones y explicaciones que son la conclusión de todo lo anteriormente


expuesto. Es decir, lo más importante a dilucidar y conocer. No saber lo siguiente es fatal, es
trágico; saberlo es fundamental.... es lo que define nuestra existencia en el mundo de la
dualidad; es lo que define nuestra existencia en este mundo de opuestos y concepciones
internas y externas. Y a su vez, es el conocimiento pre-requisito que nos permite asumir
correctamente nuestro estado actual de existencia como la oportunidad única de hacer el
trabajo que nos corresponde obligatoriamente para poder obtener lo fundamental de un
destino conocido como "mundo venidero" (Olam Habaá en hebreo). También conocido o
asociado con otro tipo de referencias inexactas como "jardín del edén", "paraíso", "cielo", etc.

Las siguientes disertaciones nos permiten entender el significado de secretos ocultos en


procesos de la naturaleza como lo son la "siembra y cosecha", "semilla y fruto", "maleza,
cizaña, espinas", etc, llamados "naturales", pero que son pre-diseños llenos de significados
puestos a la disposición de la mente en el arte de la observación y el pensar, con el fin de
extraer las vitales enseñanzas de Fe y de la Vida Eterna que nos conviene descifrar. Enseñanzas
que muestran con claridad mecanismos de funcionamiento del alma que son obligatorios
cumplir como "Ley", con el objeto y fin de rectificarla, tal se cumplan los requisitos para
acceder a la dimensión superior del "mundo venidero"; de la Vida Eterna.

Lo siguiente nos introduce en los conocimientos que explican las preguntas y conclusiones ya
planteadas en las reflexiones ya abordadas, tales como la raíz misma de la dualidad basada en
la experiencia del deseo, la ambición y el placer, con sus correspondientes posibilidades de
conexión positiva o negativa, buena o mala, interna o externa, placer o dolor, bondad o
egoísmo, claridad o ilusión, eternidad o muerte, etc.

Se ha expuesto de manera ampliamente fundamentada la diferencia entre asumir un


paradigma de vida con énfasis de la mente trabajando a favor del cuerpo versus su opuesto de
poner el cuerpo al servicio de la mente. Se concluyó como la ambición negativa con todas sus
consecuencias desastrosas tiene su origen en dejar que el cuerpo esclavice al alma y que la
única forma de que alma ejerza el control sobre el cuerpo es a través del ejercicio del pensar;
es decir, asumir un paradigma de vida en donde se reconoce al cuerpo como un medio y no
como el objetivo; un paradigma que selecciona poner al cuerpo al servicio de la mente y por
consiguiente del alma.

La creación se fundamenta en el deseo de recibir, en la carencia y en la necesidad de llenar esa


carencia. La satisfacción se obtiene sólo cuando las carencias son llenadas. Llenar la carencia es
la raíz de la satisfacción y consecuentemente del placer. No obtener satisfacción produce
dolor. La necesidad es la fuerza motriz de toda la creación. Sin necesidad no hay intención de
movimiento; sólo hay inercia y quietud estéril. No hay necesidad, no hay deseo, no hay
intención, no hay esfuerzo, no hay meta, no hay objetivo, no hay acción, no hay interacción, no
hay satisfacción, no hay placer. Por supuesto, nuestra vivencia actual en la dualidad
difícilmente puede apreciar la verdadera trascendencia o significado espiritual de esta
descripción, pues la precondición paradigmática materialista de la realidad nos envuelve en
una ilusión circular sin fin de satisfacción e insatisfacción constante, y en donde cualquier
necesidad satisfecha inmediatamente hace surgir una nueva. No obstante en el verdadero
ámbito de lo real y no de la ilusión material, es decir, en la realidad espiritual trascendente,
éste es el mecanismo por el cual alcanzar el objetivo Máximo del Creador.... el Placer Máximo
Otorgado a la Creación. Objetivo de Dios en Su Creación: Expresar Su BONDAD Máxima a
través del Otorgamiento Máximo a Sus Criaturas.

Así como ya se mencionó, la Creación introdujo algo nuevo en las definiciones absolutas de
Dios... el deseo de recibir, el egoísmo, la necesidad fundamentada en la carencia. Algo nuevo y
a la vez infinito, EXTERNO a Dios y que NO contradice ninguna definición previa de
Absolutismo Divino. El UNIVERSO material tiene como fundamento primario a SUPERAR el
EGOÍSMO. El egoísmo es la esencia de este mundo.

Vivimos en mundo que percibimos externo a nosotros mismos y como tal sentimos carencia
desde que nacemos y que anhelamos satisfacer. No podemos sino pensar en primera persona;
en nosotros mismos y nos definimos por la ambición egoísta. Vivimos de forma egoísta la
mayoría del tiempo. Pero entonces, ¿Qué es VIVIR? ¿Qué significa estar vivo?....¿Es acaso
respirar? ¿Nacer, crecer, reproducirse y morir? ¿Es trabajar para acumular bienes materiales y
en el proceso disfrutar lo mejor que podamos la vida? ¿Es satisfacer deseos? ¿Es la búsqueda
de placer? ¿Buscar el sentido de la vida?

Aunque hay muchas más preguntas qué se podrían hacer para preguntar qué es vivir, o estar
vivo, y de igual forma infinidad de respuestas, sin embargo, hay dos (2) formas generales que
abarcan todo tipo de preguntas y respuestas en este aspecto. Dos (2) formas de entender qué
es vivir.

1. Poder percibir que existimos. Ser consciente que existo y lo que soy. No lo que quiero. Es
percibir el estado presente de "Aquí Estoy".

2. A diferencia del punto uno, es NO darme cuenta de que existo, sino MI relación con el
mundo en el concepto del vivir; de tener un contacto con el MUNDO. Es decir:

- Entender las necesidades que tengo. Percibir mis necesidades.

- Desear llenar esas necesidades. Percibir que las quiero llenar. Por ejemplo, percibir y ser
consciente del placer que me otorga un helado de chocolate.

- Satisfacer el deseo y ser consciente de ello.

Estas últimas tres (3) percepciones se encuentran POR FUERA de mi esencia. Aquí se
encuentra la diferencia entre la primera y la segunda definición. La primera corresponde a
percepción de mi esencia. La segunda es exterior a mi esencia. Se refiere el mundo. En este
caso, el deseo de querer llenar mis necesidades, así como el llenado mismo de éstas, no es mi
esencia. Es exterior. O sea, en otras palabras, hay dos formas de entender lo que significa estar
vivo. En relación conmigo mismo y en relación con lo externo a mí; en relación con mis
necesidades. Son dos (2) caminos de entendimiento:

1. Lo que hoy soy con lo que necesito y puedo satisfacer y cumplir..... lo externo.

2. Lo que quiero ser y el cuándo lo que quiero ser se convierte en lo que soy... lo interno (mi
esencia).
Los dos caminos producen placer cuando la necesidad es satisfecha. En el caso de satisfacción
de un deseo exterior a mí, el placer es pasajero. Desaparece después de ser satisfecho.
Siempre hay nuevas necesidades iguales y no iguales que llenar. Al contrario con la satisfacción
de un deseo interno, de mi esencia, cuando llegó a ser lo que quería ser, y lo hago parte de mi
esencia, el placer no desaparece. Es eterno. Y será sólo eterno, sí y sólo sí, cuando dichos
deseos internos de cambio en esencia para un ser, son aspectos del ser que comparte
atributos con la Divinidad.... Sed Santos porque YO SOY Santo, Sed Misericordiosos porque YO
SOY Misericordioso, dice la Biblia. Los atributos de cambio del ser esencial eternos son los
Divinos. Esos son los que producen el PLACER ETERNO. Cualquier otro será pasajero.

Esta teoría del placer establece que lo importante en el aspecto interno sucede cuando llego a
ser lo que quería ser. Produce placer. Hablar de la parte externa en esta teoría del placer en las
satisfacciones de cuestiones materiales a estas alturas, creo ya ha quedado claro en su
inconveniencia de desconexión trascendental existencial. Obtener placer interno siempre es
una sensación mayor que el placer externo. Obtener el placer interno de las Virtudes Divinas
produce Placer Eterno e Infinito.

Recordemos, placer es llenar lo que necesita ser llenado. A mayor dificultad de llenado mayor
placer. A mayor esfuerzo mayor placer. Esto ya nos va dando luces del porqué de tantas
dificultades para ver la Verdad y la Voluntad Divina. Esto nos va indicando por qué Dios está
oculto en la definición Elohim de la naturaleza. En las leyes naturales y en Ley. Vivimos en la
realidad Elohim; la realidad de la Justicia, de la Ley. Las realidades celestiales, las del Reino de
los Cielos se viven al final como recompensa. La realidad de la Misericordia es la recompensa y
que es al mismo tiempo la del pago por el esfuerzo.

Sea cual sea la definición de explicación de percepción de lo que significa estar vivo, sea
cualquiera de los dos postulados señalados anteriormente, el que atañe a lo exterior físico a mí
esencia o la que atañe a mí interior, a mí esencia, sea como sea, en las dos definiciones EL
RETO es EXTERIOR a mí actual condición. Está fuera de mí. El reto trascendental existencial
aún está externo a mí. El propósito es hacerlo interno. Y el propósito material, también
externo a mí, no obstante es la herramienta formidable para poder entender la Ley. Es
necesario y obligatorio también encontrar la aplicación correcta de la Ley; la satisfacción
material y el placer material con fines de transformación del deseo egoísta en altruismo
perfecto.

Lo que ya es mío en mí ESENCIA no genera SENTIMIENTO de necesidad, ni de carencia. Lo que


ya es parte de mí esencia ya adquirió el significado de YO SOY. En cambio, al nivel exterior de
mi ser, al nivel físico material, lo que ya es mío no me produce placer cada vez que mi
necesidad es satisfecha.

Por supuesto, en el nivel exterior, y más aún en una percepción física materialista desvirtuada
y enferma acorde a la pérdida cada vez mayor de la conciencia y de la Divinidad, la ilusión del
placer cada vez es más engañosa, falsa y desconectada de los aspectos espirituales que lo
definen (el placer). Es así que se llegan a estados enfermizos de sentir placer por la
acumulación material que no cumple objetivos evidentes de necesidad. Se han creado
necesidades de fantasía irreales en honor, posición, estatus, apariencias, inseguridades,
reconocimientos, esnobismos, patologías, adicciones, taras psicológicas, enfermedades
psiquiátricas y psicótica, etc, etc.

Cuando uno tiene todo lo que quiere no hay placer. Esto se demuestra en evidencias en
muchos ejemplos cotidianos conocidos. Hijos insatisfechos e infelices a pesar de tener todas
sus necesidades satisfechas. Índices de suicidio altos en países con soluciones de todo tipo a la
sociedad, como es el caso de algunos países nórdicos. Hijos y personas cercanas
desagradecidas e infelices a pesar de todos los favores recibidos. Personas en constante
búsqueda de los placeres imposibles de saciar. Personas insaciables involucradas en todo tipo
de adicciones y degeneraciones, etc.

Ahora, debe aclararse qué significa ESENCIA. Hasta el momento se ha distinguido lo interno de
lo externo para hacer explícitas las significaciones espirituales trascendentes del placer versus
las ilusiones de lo físico, lo externo. Se ha asociado esencia con lo interno. Y al asociarse así,
implícitamente se destaca la importancia de lo interno, la esencia, con lo espiritual como
condición sine qua non, indiscutible. Es como si dijésemos que la esencia es per sé espiritual y
que ya está rectificada a su condición celestial Divina. Esto NO es cierto. Lo único cierto es que
se corresponde con la condición interna del ser. Pero igualmente puede ser una condición
materialista egoísta o una condición espiritual. Una esencia interna perfectamente puede ser
una esencia psicótica y enferma. La esencia puede llegar a adquirir niveles demoníacos a través
del libre albedrío. He aquí la importancia del conocimiento de la instrucción Divina. Es por este
motivo que la influencia externa puede afectar tanto para bien como para mal a la esencia. Las
correctas definiciones serán de vital importancia. He aquí la importancia del arte del pensar.

El asunto es todavía más dramático. La esencia de casi todo ser humano, como hombre caído,
es una esencia corrupta; es una esencia pérdida, caída, oscura, egoísta y malvada. Es una
esencia materialista y depredativa. Y es a través de nuestro corazón y mente que decidimos
con qué alimentarla; con la visión externa de relación con el mundo que sólo desea recibir, o
con alimento para el alma que la eleve. El objetivo es cambiar la esencia interna de uno a los
paradigmas celestiales. Esto no se logra con fantasías. Se requiere de mucho trabajo y la
instrucción Divina. Recordemos lo escrito por el Rey David en el Salmo 51 dónde establece...
"he aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre". No obstante,
también en los rezos matutinos del sidur hebreo se dice: "El alma que tu me has dado es pura".
Parece una contradicción pero no lo es. El sidur de rezos ya presupone que la esencia se ha
limpiado y la parte Divina del alma (la neshamá) ya ha bajado a hacer parte del Hombre. Es
decir, el hombre ya ha adquirido su componente celestial. Sería bueno investigar si ya tenemos
o no dicho componente celestial. Lo más probable es que NO.

Hechas estas aclaraciones, cabe resaltar que los postulados de placer también se aplican para
interpretaciones de esencia corrupta. Lo que ya hace parte de mi esencia corrupta y por lo cual
no siento necesidad alguna de cambio, significa que ya es mío. Por tal motivo ya no tengo
lucha de búsqueda en su consecución y no hay posibilidad de placer alguno en ello. Este es un
estado muy peligroso para el alma. Es el estado de inconciencia o conciencia cauterizada. Es
frialdad espiritual inerte, muerte. Es la esencia malvada. Esto debería aterrorizarnos, pues es
un estado de imposibilidad de búsqueda; no hay motivación de acción en dirección espíritual,
pues no hay carencia que impulse a la sensación de alcanzar placer en este aspecto. Si mi
esencia corrupta tiene todo lo que desea, ya se dijo, no hay placer, por lo tanto no hay
posibilidad de cambio. Si ya hace parte de mí, entonces no hay posibilidad de conflicto interno.
No hay posibilidad de crecimiento, pues sólo el conflicto genera el crecimiento. Ausencia de
conflicto en estos términos de ninguna manera podrá considerarse la correcta definición de
Paz. Muchos confunden este concepto y buscan una vida de tranquilidad que confunden con
paz, pero que al mismo tiempo los cauteriza espiritualmente. Y todo esto bajo justificaciones
erradas de placer y tranquilidad. Las sutilezas alrededor de ésto son de todo tipo y muy
numerosas, así como engañosas y multifacéticas..

Lo que ya está integrado en mí no me puede impactar. No hay ni huella ni sensación


emocional. Si no genera ninguna emoción, no hay placer y todo adquiere una connotación de
normalidad. Lo normal nos adormece y nos engaña bajo el manto de la conformidad. Peor aún,
se confunde dicha conformidad con virtud. Ya se dijo.... toda "mida" (rasgo de carácter) tiene
siempre dos opciones de conexión... la correcta y la incorrecta, la buena y la mala.

Sólo me puede impactar lo que está por fuera de mí. Lo externo. Sólo el esfuerzo genera el
verdadero placer. Lo que ya es parte de mí esencia, de lo que Soy, no produce esfuerzo. Lo
que está por fuera de mí son los medios para llegar a ser parte de mí; para llegar a ser parte de
mí esencia, tanto para lo bueno, como para lo malo. Lo que es externo a mí, siendo lo que me
impacta y lo que me cambia, es la herramienta de cambio. Y cambiar es obligatorio. Tanto lo
queramos, como no lo queramos. Tanto seamos conscientes o no de ello. De una u otra forma
lo externo nos cambia. Pero también de una u otra forma podemos resistirnos a cambiar. De
hecho oponemos resistencia justamente en donde no deberíamos y cambiamos gustosamente
hacia aquello que no deberíamos. Todo a la inversa. Y así, es muy común escuchar consignas
generalizadas como "así nací y así me muero"; "yo soy así y punto"; "ni ud, ni nadie me va a
cambiar". Decidimos entonces justificar todo lo errado de nuestra esencia en el "NO cambio".
Claro, eso produce "confort" que es muy distinto al placer. Tristemente la falta de definiciones
correctas y sabiduría ha tergiversado los verdaderos significados de las palabras y hoy día (y
siempre) se confunde confort con placer.

No percibimos que el cambio no sólo es obligatorio como fuerza externa que nos empuja, sino
que desde el punto de vista del deber es una responsabilidad que debemos y nos conviene
asumir en dirección al bien y el entendimiento de la gran tarea que tenemos en frente y que
sólo podemos desarrollar con la única oportunidad de estar vivos como seres humanos en
estos ámbitos de la dualidad. Que responsabilidad inmensa la de estar vivos.... y sin embargo,
cada día el desprecio por la vida es más generalizado en todo tipo de manifestaciones como el
suicidio, la muerte asistida, la eutanasia, el aborto, el asesinato, el genocidio, etc. Cada día
cuenta, cada hora cuenta, cada minuto, cada segundo. Como se conoce en un dicho judío que
dice así: "mientras arda la vela". Es decir, mientras haya luz para el trabajo, se debe
aprovechar hasta la última oportunidad de luz. Un segundo de iluminación en la conciencia
puede establecer la diferencia entre el abismo y el cielo.

Para que haya cambio debe haber conflicto (ya se dijo)..... Pero que no se mal interprete esta
sentencia. El conflicto debe ser interno. Por supuesto, en la medida que nos oponemos a
nuestra conciencia, a la chispa Divina que mora en el interior de nuestra esencia, los conflictos
aparecen ante nuestros ojos de forma externa. Muchas de estas batallas deben incluso ser
libradas en el exterior, aún hasta llegar a casos extremos de guerra. Pero ese es un tema para
dilucidar extensamente en otra ocasión. Aun así, vale la pena acotar que hoy día se nos asalta
en tantos frentes, que muy probablemente se hace necesario librar guerras en los terrenos
físicos externos a nosotros. Por ejemplo, se nos pretende imponer cambios en nuestra esencia
antinaturales como la ideología de género. Se nos dice públicamente: "no se nace hombre o
mujer, sino se llega a serlo". Baste con oír al siniestro Humberto de la Calle Lambona diciendo
semejantes barbaridades de adoctrinamiento y que hoy por hoy están masificadas en todo el
planeta. Ni hablar de toda la porquería de cambios de paradigmas que se nos impone en
Colombia a través del "proceso de paz" farcsantista, o lo que sucede en EEUU con los
demócratas o en Europa con todo el liberalismo. Estas condiciones globales tienen en jaque a
la siguiente generación, la de nuestros hijos, de tal forma que fácilmente podrán convertirse
en zombis o demonios poseídos. De por sí, dicho diagnóstico no puede sino interpretarse
como un protocolo de guerra en defensa de los valores y principios. De no darse está batalla,
la única opción que queda es el apocalipsis.

Las personas que buscan toda su vida lo material, al final no habrán cambiado nada de su
esencia para bien. Seguramente sólo para mal. El mito de identificar a las personas mayores,
los viejitos, como personas amables y bondadosas, podría no ser tan acertado. La falta de
vitalidad y/o el vigor y fuerza de la juventud no necesariamente significa cambio de esencia
positiva en esencia. Lo más probable es que a mayor edad, mayor refuerzo negativo de
paradigmas materiales o de malos rasgos de carácter. Quien no se esfuerza por cambiar, día
con día, con conocimiento, con auto-reflexión, con auto- análisis, con auto-conocimiento, con
compromiso, con esfuerzo denodado y con compromiso de cambio, simplemente nunca va a
cambiar para bien y en dirección al "cielo". Muchas veces la debilidad y el sufrimiento pueden
obligarlo a uno a "cambiar" en apariencia. No obstante, no hay garantía. Puede llegar a ser sólo
eso.... apariencia. Los testimonios abundan de aquellos de recobraron su salud y vitalidad, y
volvieron a su esencia de forma peor a la inicial. Como dicen por ahí: "y el estado postrero
viene a ser peor que el primero". En otros casos el sufrimiento logra objetivos positivos de
cambio interno en la esencia. También sucede. En dichos casos, los sufrimientos sirvieron de
medicina. Ese es el verdadero significado del sufrimiento. Pero que no nos engañen nuestros
ojos, ni nos engañemos a nosotros mismos. Viejito no es sinónimo de rectificación per sé.
Debilidad no es sinónimo de humildad o alguna virtud per sé. La enfermedad y la vejez son
susceptibles de profundos análisis a la luz de la sabiduría. Por supuesto que tienen grandes
enseñanzas escondidas.

Hoy día que hemos perdido el interés por la investigación y somos adictos a lo resumido, a lo
light, lo liviano, a lo inmediato, lo corto, el clip, lo instantáneo, a lo fácil, a evitar el esfuerzo, a
lo gratis, a lo regalado, es decir, a la maldad, profundizar y reflexionar más allá de lo superficial
no está entre nuestros objetivos. Cualquier destello de conciencia, si es posible saciarlo
rápidamente, esa será la alternativa seleccionada. Así decidimos seguir el camino más fácil
siguiendo slogans de redes sociales. No digo que sean malos. De hecho son herramientas
fabulosas, siempre y cuando sean COMPLEMENTARIAS al conocimiento ya adquirido. Es una
forma de no dejar enfriar el corazón ni perder la memoria. Nos permiten tener el
conocimiento y nuestros propósitos siempre presentes. El error es empezar por ahí. El error
está en reemplazar el esfuerzo de la investigación y la deducción con el resumen. Difícilmente
el resumen será entendido y mucho menos si éste no es valioso, ni puro, ni cierto, ni ajustado
a la realidad y por el contrario está descontextualizado, es confuso, es engañoso o peor aún es
falso y perjudicial.

Las redes sociales están inundadas de estos slogans que son disfrazados como buenos y
altruistas y que lejos de hacer bien, influyen de manera negativa en la elucidación de la verdad
y al contrario de ser positivos, sirven es de narcóticos que impiden un verdadero despertar de
la conciencia. El despertar siempre para que sea real y bueno, debe ser con dolor. Verdadero
dolor existencial, pues la enfermedad de nuestra esencia es mortal. Si la enfermedad no se
trata, la chispa Divina interna de nuestra esencia se apagará y morirá. Tendremos una
conciencia cauterizada, que quizás sólo un milagro reviva. Pero tendría que ser un milagro. La
responsabilidad es nuestra. Si llegamos a que nuestra esencia se convierta en esencia
demoniaca a nadie más podremos culpar que a nosotros mismos. Los personajes malvados
tipo Juan Manuel Santos, Timochenko, Marquez y todo el tinglado farcsantista en Colombia,
por citar un ejemplo cercano a nuestra realidad, hace mucho, quizás desde antes de nacer, ya
perdieron la chispa Divina y no tienen conciencia. Son agentes del mal predestinados que
obtiene toda su energía vital de la huestes de klipot que la han robado de la Divinidad cual
sanguijuelas y vampiros. Para nuestra desgracia, somos nosotros, quienes todavía tenemos
conexión con la Divinidad, quienes los alimentamos con nuestras erradas percepciones de
conciencia. Esa es la Ley.

No podemos conformarnos con paños de agua tibia. No podemos dar la lucha con slogans de
dudosa procedencia. Si.... muchos suenan muy lindos; aparentan ser hermosos. Y con eso
acallamos la conciencia. Yo los veo todos los días. No es malo, si uno ya tiene el fundamento.
Podrá reconocer lo falso de lo verdadero. Por ejemplo, ilustremos el tema con una ejemplo,
veamos el siguiente post:

Arthur Ashe, el legendario Jugador de Wimbledon, se estaba muriendo de SIDA. Se contagió


por medio de sangre infectada administrada durante una cirugía del corazón en 1983. Recibió
cartas de sus fans, uno de los cuales preguntó: ¿Por qué Dios tuvo que elegirte para una
enfermad tan horrible?” Arthur Ashe contestó: Hace muchos años unos 50 Millones de niños
comenzaron a jugar al tenis, y uno de ellos era yo. 5 Millones aprendieron realmente a jugar al
tenis. 500 000 Aprendieron Tenis Profesional. 50 Mil llegaron al circuito. 5 Mil alcanzaron
Grandslam. 50 Llegaron a Wimbledon. 4 Llegaron a la semifinal. 2 Llegaron a la final y
nuevamente uno de ellos fui yo. Cuando estaba celebrando la victoria con la copa en la mano,
nunca se me ocurrió preguntarle a Dios. " ¿Por qué a mí? ". Así que ahora que estoy con dolor
¿Cómo puedo preguntarle a Dios: “Por qué a mí”? .

La felicidad te mantiene Dulce


Los juicios te mantienen fuerte
Los dolores te mantiene Humano
El fracaso te mantiene humilde
El éxito te mantiene brillante
Pero sólo, la fe te mantiene en marcha.
A veces no estás satisfecho con tu vida, mientras que muchas personas de este mundo sueñan
con poder tener tu vida.

Un niño en una granja ve un avión que le sobrevuela y sueña con volar. Pero, el piloto de ese
avión, sobrevuela la granja y sueña con volver a casa. ¡¡Así es la vida!! Disfruta la tuya... Si la
riqueza es el secreto de la felicidad, los ricos deberían estar bailando por las calles. Pero sólo
los niños pobres hacen eso. Si el poder garantiza la seguridad, los VIPs deberían caminar sin
guardaespaldas. Pero sólo aquellos que viven humildemente, sueñan tranquilos. Si la belleza y
la fama atraen las relaciones ideales, las celebridades deberían tener los mejores matrimonios.
¡Ten fe en ti mismo! Vive humildemente. Camina humildemente y ama con el corazón...!

Hasta aquí el ejemplo del Post. ¿Cuántas verdades y mentiras hay aquí escondidas? ¿Cuántas
afirmaciones deben ser aclaradas extensamente? ¿Entendemos lo que se está diciendo? ¿Qué
significa amar a todo el mundo? ¿Qué significa vivir humildemente? ¿Hay que vivir en la
pobreza acaso? ¿Tener riquezas es malo? Creo que con lo hasta ahora expuesto, se pueden
deducir unas cuantas mentiras que son muy engañosas. Hay que entender. Y no obstante,
¿qué significa entender? Hay que entender y sin embargo, ¿Es suficiente entender? Entender
es obligatorio, y aun así, lo que entiendo está fuera de mí. Es externo y no constituye mi
esencia. Solamente cuando se internaliza lo hago parte de mí; parte de lo que Soy. Lo que
entiendo y lo que Soy NO es lo mismo. La esencia no requiere entendimiento. Sólo se entiende
lo que está por fuera de uno. Lo que Soy, eso Soy y punto. Eso define mi esencia. No mi
entendimiento.

Dicho todo lo anterior, llegamos finalmente (no obstante podrían hacerse infinitas
aclaraciones adicionales) a la parte IMPACTANTE de esta información. A la parte que debería
sacudirnos y hasta hacernos entrar en pánico por no saberla anteriormente. A la parte que
debería despertarnos de forma abrupta.... claro, en la misma medida que se tenga algo de
chispa Divina todavía. Por eso hasta ahora me dispongo a escribir sobre ello en estas palabras.
Si se llega hasta aquí, es porque hay interés. Es muy buena señal. El que no llegó hasta aquí,
cualquier cosa lo distrajo y/o le ganó. Nada es casual. Todo es ajustado a su correspondencia....
SIEMPRE.

Estamos en este mundo y es debido a ésto que Dios nos dio un cerebro e INTELIGENCIA para
CAMBIAR NUESTRA ESENCIA. Parece un postulado menor, pero NO LO ES. Para SER no se
necesita inteligencia. Simplemente se ES. Sin embargo, el hecho de movernos en el mundo
dual, el mundo de la ilusión, de la irrealidad, de la fantasía, de la mentira, posiciona nuestra
esencia, como esencia caída. Este es el significado de la caída de Adán. Cuando Dios creó a
Adán los ángeles más fieles (sea lo que sea y signifique la palabra ángel) se postraron ante la
Creación del Adán Harishón. La magnificencia y el esplendor de Adán ( como sea que deba
interpretarse) era gloriosa. Así establecen los escritos de la Torá y los Sabios de Israel. Adán
veía de un lado del universo al otro. Sin querer entrar en detalles, aquí hay infinitos misterios
que ahora no vienen al caso. Los ángeles más altos se postraron ante Adán; otros cuestionaron
ante Dios la creación de Adán y reclamaron la Torá para ellos. Hubo debate en el Cielo. Estos
debates están registrados en la literatura y libros de sabiduría del judaísmo.

Son registros de mucha profundidad y que esconden muchos misterios de la creación. Los
kabalistas los han estudiado y debatido durante miles de años. La conclusión del debate
celestial..... Dios no les daría la Torá a los ángeles. Hay que saber que el término ángeles es
inexacto, que la palabra exacta es "mensajeros" y que la llamada realidad angelical no tiene
nada que ver con las preconcepciones de fantasía esotéricas del común de las masas. Es un
tema de entidades de todo tipo, de infinitas manifestaciones, multidimensional, etérico y
material, de extraterrestres y demonios, de civilizaciones y jerarquías, de especies y razas, de
grandes poderes y misterios... de amigos y enemigos de la humanidad, de guerras y conflictos.
Precisamente la caída de Adán obedece a la acción de una de estas especies en oposición con
la creación del Hombre y la entrega de la Torá a esta nueva creación. Este es el conocido
evento del hombre en el jardín del edén con la serpiente (recordemos, esto es lenguaje
codificado).

Ángeles se postraron ante el hombre; esa era la naturaleza Divina del Adán Original. El
hombre cae de su naturaleza Divina y hoy día en ojos de los "ángeles" más bajos en jerarquía y
poder, no pasamos de ser changos y simios del nivel más bajo posible.

Toda esta explicación inmediatamente anterior con el objeto de esclarecer en algo, lo que
tendría que ser nuestra esencia pérdida y la que es la meta a reconquistar. No podemos
extrapolar nuestras actuales percepciones de nosotros mismos y esencias corruptas con el
ánimo de entender en nuestros términos actuales la trascendencia de lo que verdaderamente
hay allá, en el mundo venidero. En dicha realidad no podemos pensar como pensamos hoy; no
podemos sentir como sentimos hoy; no podemos imaginarnos a como nos imaginamos hoy.

Hecha esta aclaración, nuestra inteligencia actual en nada se parece a los atributos
intelectuales que se podrían prever en el mundo venidero. De hecho, es muy dudoso que se
parezca en algo a nuestra más sofisticada imaginación. Dicen los textos de sabiduría hebrea
que toda una vida de esfuerzo, logros y discernimiento del más grande sabio de Israel (que no
es cualquier cosa), perfectamente son alcanzados por un "ángel" en una fracción de segundo.
Así de mal estamos, y a la misma vez, así de grandioso se vislumbra el futuro del hombre
rectificado. No sólo alcanzará la estatura original sino que la sobrepasará a niveles
impensables.

¿Por qué?... Pues porque la condición en que estamos es desastrosa y en estas condiciones
Dios no exige logros aquí, sino esfuerzo. Todo lo que el hombre hoy día concluye. Aquí se
pagan los logros. Por el esfuerzo a nadie le pagan ni un peso, ni le reconocen absolutamente
nada. Aquí se paga principalmente por el fruto y muy poco por la semilla. La semilla no se
come. Se come el fruto. Se paga por los resultados... Dicen los gurús de superación y gurús
empresariales: "gestión por orientación a resultados". Ayyyy del que no consiga resultados. Se
selecciona al personal con el mayor puntaje de IQ, al más eficiente, al de mayores logros
profesionales, al más rápido, al más ágil, al más proactivo, al más "pilo", etc, etc. Esto supone
implícitamente como una remembranza escondidas de la habilidad angelical de logros en
fracciones de segundo. En el mundo angelical no se presuponen mayores esfuerzos. Hay
realidades todopoderosas. Algo así como la película de Hollywood de TRON (la de realidad
virtual en un juego de computador). Bueno, hay que saber que esas son realidades del
universo en sus facetas multidimensionales. Es verdadero, es cierto. Hay infinidad de matrices
holográficas reales en las dimensiones angelicales. Hay mucha revelación de esto en la Torá y
en los textos milenarios (para no hablar de todo el sustento que la física moderna, cuántica y
de cuerdas hoy aporta).

Así que el tema no es de resultados per sé en esta dimensión en donde vivimos. El tema aquí
es de esfuerzo, es de méritos. Es de recompensa (ya se dijo anteriormente). ¿Será que Dios no
tiene la capacidad de arreglar todo este desbarajuste siendo TODOPODEROSO? Podría
restituirnos a la altura de los ángeles (cualquiera que sea) nuevamente. O más alto, como lo
fue al principio. Hay insondables misterios aquí. Es mas, siempre han existido profundos y
complejos debates entre los sabios de Israel en donde se ha implicado que la caída de Adán
fue pre diseño y no obstante, uso de libre albedrío. Típica dialéctica dual para nuestra
existencia a ser solucionada. Entonces, si el tema fuera de resultados, que se solucione el
problema y se nos convierta en ángeles en un segundo, y así mismo, nosotros aportaríamos al
"sistema productivo" universal con los poderes todopoderosos de los "ángeles" de
consecución de resultados gigantescos en fracciones de segundo. Creo que mucho pragmático
depredador pensaría de esta forma. Toda escuela gerencial sin duda así concluiría....
Orientación a Resultados.

Por ejemplo: habría que preguntarse quién tiene mayor mérito.... ¿Aquél que responde un
cuestionario muy complejo en 15 minutos que lo calificaría como genio o aquél que se demora
30 horas sin levantarse del asiento hasta terminar? Todo responderán que el genio. Es el
personaje a contratar. Se necesita alguien capaz de resolver a la velocidad del rayo.... "Time is
Money". No se trata de descalificar la habilidad del genio, ni los resultados del ejemplo porque
sí.

Seguramente hay méritos en denominado genio. Pero si suponemos que en el ejemplo, el


personaje de las 30 hora tiene algún tipo de discapacidad y aún así termina la tarea, desde el
punto de vista de Dios, quien tiene mayor mérito es el "discapacitado". Se tiene mérito por el
esfuerzo una vez alcanzado el resultado. El resultado solo no es el elemento a considerar. Es
decir, no se trata de atributos. El genio no puede atribuirse en principio ningún mérito por su
habilidad innata (si este fuere el caso). La inteligencia es un don, es un regalo. ¿Acaso quién
puede reclamar méritos por ser alto, rubio, bonito y tener buena salud? Los méritos desde el
punto de vista de Dios, por lo menos para nosotros (según se deduce) son por el esfuerzo.
¿Podemos sentirnos orgullosos de lo que ya somos en los aspectos físicos?... ¿por qué no? No
hay nada de malo en ello. Es un acto de agradecimiento. Es más es un deber moral agradecer
por las bendiciones recibidas. Si soy inteligente debo agradecer por ello.

Por supuesto que los resultados deben ser considerados. La pequeña diferencia de
interpretación está en que una cosa son los resultados en lo exterior y otros los resultados en
lo interior. Al final de cuentas, nuestro reto está en los resultados interiores. Es decir, en lo que
nos debemos convertir. En lo que debe llegar a ser nuestra esencia rectificada. Los resultados
se verifican en lo que finalmente YO SOY. Esto es vital comprenderlo. No se trata de resultados
externos.

Dios nos dió inteligencia para cambiar nuestra esencia. Nos dio una herramienta que es
externa a nuestra esencia. No es la inteligencia angelical todopoderosa. No es una habilidad
innata en el aspecto del reto a descifrar la realidad y cumplir con el reto de nuestra actual
existencia. No es la inteligencia de la habilidad productiva. Si se puede decir, tendríamos que
deducir que se trata de otro tipo de inteligencia. ¿Acaso podemos asegurar que el genio de
nuestro ejemplo al ser tan "inteligente" ya tiene estos conocimientos de los cuales estamos
reflexionando? Ya se dijo, lo que entendemos está por fuera de nosotros. La inteligencia de la
que estamos hablando es aquella que Dios nos da es para que podamos entender. Es
herramienta; mientras que la capacidad misma pudiendo ser fantástica como don y ser parte
de mis habilidades, es otra cosa. La inteligencia que nos permite abordar estos temas tiene
que ver con la voluntad y la pureza de corazón.

Aquí nos encontramos con condiciones muy particulares de existencia. ¿Qué tan contaminados
estamos en los aspectos de voluntad moral y pureza de corazón? Sólo se puede anticipar que
nada es injusto. Todo el mundo ha sido arquitecto de su propio destino acorde a su voluntad y
el uso de su "libre albedrío" y/o su capacidad de elección (no es lo mismo).

La voluntad es la fuente de los pensamientos y no a la inversa. La mente no acepta de buen


grado aquello que va en contra de la voluntad. Cuando la voluntad es incoherente con los
pensamientos el resultado es el error. Es la manifestación de la incoherencia. La voluntad
define los procesos de razonamientos en la mente y por consiguiente es la fuente de verdad
y/o errores conceptuales en cada persona y no a la inversa. Es la fuente de SU VERDAD. Lo que
acepta; así sea la mentira y el engaño. La voluntad individual es la fuente de los rasgos de
carácter, buenos o malos, y éstos a su vez la fuente de los pensamientos y no a la inversa. Aquí
encontramos que la voluntad define entonces también esa inteligencia externa moral de la
que estamos hablando.

Por eso todo proceso de rectificación debe empezar en la voluntad. Aquí es el punto de partida
para invocar esa inteligencia que nos permite cuestionar de forma adecuada la existencia. No
se trata de la habilidad intrínseca. Se trata de aquella que está por fuera de mí. Es la propia
voluntad la que decide percibirse a sí misma de forma diferente a la egoísta o no. Se trata de
conquistar la voluntad para empezar. Es decir, controlar los impulsos de la inclinación maléfica.
Es la voluntad la que decide controlar los deseos y someterse a una obligación. Palabras estas
no agradables a un mundo ávido de "libertad" o quizás más exactamente libertinaje.
Conquistar la voluntad es romper con todo el sistema creencias y adiestrarse en el carácter
individual. Se trata de ni esconder las fallas internas de la esencia y sacarlas a la luz para
rectificarlas. Este proceso sin duda, será doloroso. No puede ser de otra forma.
Es la voluntad la que debe dominar la mente. De hecho siempre lo hace. Nunca ha sido
diferente. Entonces el énfasis debe ser que la domine de forma adecuada y no errada. ¿Cómo
se entiende esto? La voluntad no consciente es inconsciente. Parece ridículamente redundante
la frase. Pero es necesaria. Si no es consciente de la voluntad la mente no controlada
retroalimenta a la voluntad en un espiral de caída cada vez mayor; como una bola de nieve. La
voluntad inconsciente domina la mente y la mente a su vez devuelve mayor data errada de
manipulación a la voluntad. La mente se vuelve la fuente de todo pensamiento errado para la
voluntad. Y el ciclo continua sin freno alguno creciendo sin cesar. Sólo hay una manera de
revertir el ciclo.... empezar a alimentar la mente con conocimiento de rectificación y hacer que
el ciclo gire de forma inversa. Es decir, que la mente empiece a controlar en algo la voluntad y
luego la voluntad a la mente. Esta es la única manera de no perder el vínculo con la vida
verdadera. La voluntad debe dominarse. Parece absurdo el postulado. ¿Voluntad para dominar
la voluntad?

Estas leyes de funcionamiento son muy sutiles para comprender. Se ahí el requisito de la
herramienta llamada inteligencia que Dios nos da para acceder al conocimiento de
rectificación, del esfuerzo, del mérito, del pago y recompensa. La herramienta para poder
acceder al mundo venidero.

Así se mueven los engranaje de nuestra realidad. De la carencia a la necesidad, al deseo, a la


intención, al pensamiento, al sentimiento, a la voluntad, motivacion, a la acción, a la búsqueda
del placer y al placer mismo; es decir, sentimiento. Todo el proceso está básicamente regido
por sentimiento, por el corazón, por la emoción. El placer es emoción. No obstante, las
emociones pueden ser matizadas con el intelecto, la mente y los sentidos para hacerlos más o
menores intensas. No hay ningún elemento del proceso que no esté influenciado por la
emoción; es decir por el sentimiento. Dios es un ser sintiente principalmente. Eso es lo que
principalmente compartimos con su esencia Divina a imagen y semejanza. Dios se enoja, es
celoso, ama, llora, sufre los dolores de la Shejiná en exilio, se goza, ríe, etc.

Es obvio, la carencia genera una sensación, un sentimiento de dolor; este dolor se percibe
como una necesidad, o sea, otro sentimiento más elaborado; de aquí se genera entonces aún
más sentimientos pero con algo de racionalización; el deseo. Al racionalizar más aún este
sentimiento, se convierte en intención; ya hay mayor racionalización en transformar el dolor
de la necesidad y el deseo no satisfecho en un plan de acción. La intención al ser más
racionalizada se convierte en un pensamiento puro cargado de emociones y de aquí
anticipamos el placer venidero en un sentimiento puro de dicho placer. Es como cuando
imaginamos deseos sexuales en la mente. El placer se hace presente aunque sea sólo en
nuestra mente. El proceso a estas alturas nos define la voluntad y de aquí pasamos a la acción
con el objetivo de hacer real el placer de nuestra necesidad. Este es un ciclo típico, en donde
aparece la voluntad casí al final. Sin embargo este orden aunque en ocasiones puede
manifestarse así en su forma original, dadas características particulares, después de haber
precipitado a andar la rueda del ciclo, las necesidades en vez de estar al principio del ciclo,
pasan a ubicarse después de la voluntad. O sea, nuestra voluntad es la que decide crear las
necesidades por anticipado.

El nuevo ciclo se modifica y queda así: Voluntad, deseo, intención, mente (pensamiento),
necesidad, carencia, sentimiento, motivación, búsqueda del placer, acción, placer.

Este ciclo "antinatural" en principio, tiene este orden de características de motivación egoísta
en su esencia. Es corrupto pues parte de una voluntad que desea generar necesidades para
poderlas satisfacer placenteramente. Al igual que el ciclo original su objetivo es encontrar el
placer, pero tiene en su orden una fantasía de generación de carencias para poderlas llenar. Se
fundamenta en una faceta más egoísta que la del primer ciclo.

Por otro lado, los dos ciclos cumplen y verifican al pie de la letra el postulado siguiente: "la
acción cambia el sentimiento, el sentimiento cambia el pensamiento". Esta es una técnica bien
conocida en la terapías de sanación de la depresión. El pensamiento constante depresivo
constante le derrumba a uno el mundo en su totalidad. Y así, muchas doctrinas proclaman con
certeza: "El pájaro no canta porque es feliz, sino que canta para ser feliz". De aquí se
desprenden muchas enseñanzas acertadas hasta cierto punto de superación personal y
motivación.... dicen: "haz tu trabajo con amor sea cual sea", "ama lo que haces", etc, etc.
Tienen razón hasta cierto punto. La validación completa por supuesto depende del tipo de
actividad que se ejecute, de si está en el terreno de lo lícito o lo ilícito para empezar. Podrían
citarse más pre-requisitos, pero no es el tema a profundizar.

Lo importante es resaltar el hecho de la acción como elemento previo a al sentimiento y al


sentimiento. Este es un secreto de la Torá. Es por eso que la Torá se fundamenta de forma
realista en nuestro estado actúal, al establecer que debemos empezar por la acción antes que
nada. Este punto de partida nos puede encaminar a la sanación y por ende a la rectificación. Es
la forma invertir el ciclo de caída en espiral de nuestras almas. Es el por qué la Torá se
fundamenta desde el punto de vista religioso y legal en los mandamientos; en preceptos.
Mitzvot en hebreo. 613 preceptos para empezar. 365 negativos (no hacer) y 248 positivos
(obligatorios se hacer). El fundamento se origina en la acción. En lo que tiene que ver con lo
físico.

Dicho esto, el ciclo de rectificación se ajustaría a lo siguiente: Carencia, acción, sentimiento,


mente (pensamiento), voluntad, deseo, intención, motivación, placer.
Vemos aquí la acción al inicio del ciclo. Podemos recordar lo mencionado acerca del impacto
de la acción del dar en todo este proceso. El acto de caridad y altruismo absoluto bien
entendido es el elemento de inicio de rectificación. La dádiva es la clave. Al convertirme en un
dador doy nacimiento a la gratitud, pues sólo una persona agradecida puede generar la FE
requerida que active la ayuda celestial. Se es agradecido no por causa de la fe, sino a la
inversa. Y la gratitud sólo es posible en un dador. Nunca será característica de un tomador que
todo acto lo calcula en su ganancia. Y al convertirse uno en dador, no sólo se generan las
condiciones de la fe que activa la ayuda celestial, sino que se genera también el amor. El dar
produce amor. Se ama más a quien más se le da y no se le da al más se ama. Así mediante
estas acciones repetitivas se generan las condiciones de sanación que posibilitan la inversión
del proceso de caída. Acciones de dádiva repetitivas no calculadas, acciones de sometimiento a
la voluntad Divina, acciones de obediencia al cielo, acciones de obligatorio cumplimiento; así
no se sienta gusto por hacerlas. Es más grande el que se obliga que el que le nace hacerlo por
voluntad propia. Así sentencian los sabios; y el mundo entero entiende esto completamente al
revés. Y nones hipocresía. Las explicaciones existen y son muy extensas. Pero baste con
mencionar el tema de paso.

Este ciclo sin embargo tiene un ingrediente que los otros dos no tienen. Ya se acabó de
mencionar.... Se origina en un sentimiento, una luz sobrenatural, una toma de conciencia
proveniente de las protestas de la chispa Divina. Es decir, una voluntad extra. La que llamamos
anteriormente la "voluntad de la voluntad", por así decirlo. Son dos voluntades distintas; la
una es celestial y la otra es terrenal. Es lo que llamamos Fe. Todo lo demás al principio es
terrenal y con el avance espíritual se convertirá en celestial. Ese sería un cambio de esencia de
rectificación. Para empezar este nuevo ciclo o proceso de rectificación se requiere ese soplo
Divino de voluntad y que se avive dicho fuego, es decir, la fe verdadera; a partir de ahí por
nuestra propia responsabilidad con el uso de la mente para tomar control de la voluntad. El
trabajo es nuestro. No es gratis, ni nadie puede hacerlo por nosotros. Se trata de nuestra
esencia. Sólo recibimos una ayuda de freno a la caída.

Para que la mente tome el control del ciclo, Dios nos dió esa inteligencia a fin de poder
encontrar el conocimiento dela proceso de rectificación.... es decir, la Voluntad Divina. La Torá.
El proceso tiene un alto contenido intelectual para poder manipular nuestras emociones
enfermas. Pero el proceso en sí sólo se verifica en el espíritu; es decir, en el corazón; en el
aspecto del sentimiento y la emoción. Esa es la esencia de Dios mismo. De ninguna manera es
un ejercicio intelectual por sí mismo. Es la esencia misma, y ésta es pura emoción inteligente.
Infinitamente inteligente, infinitamente emocional y sintiente.
Por el momento podemos ir concluyendo cuán errada es la percepción del significado de
inteligencia. Ciertamente no tenemos a la inteligencia, ni mucho menos la habilidad intelectual
innata como herramienta de producción, ni mucho menos como algo para explotar a nuestro
favor con ánimos depredativos o de honor. Se ha expuesto el para qué Dios nos da la
inteligencia.... para cambiar nuestra esencia. Esto debería bastarnos para que se impacte
nuestro ser esencial. No obstante, no creo que ni siquiera hasta ahora se perciba lo que esto
significa y su relación con el mundo venidero. Vamos a explicarlo.

Tenemos una esencia; aquí cuando la esencia es corrupta produce "espinas" acorde al lenguaje
metafórico. Aquí la esencia rectificada no crece. Sólo es posible cambiarla; es decir, intentar
rectificarla. Sin embargo, lo que es corrupto si crece, pero para el otro lado. Se entierra. Si no
cambiamos nuestra esencia hacia la rectificación lo único que estamos haciendo es enterrarla.
El trabajo de rectificación en esta vida produce (en lenguaje metafórico) semillas. El ÚNICO
sitio donde es posible producir semillas, es aquí; en este mundo del que venimos hablando con
todo su esquema de egoísmo. No se pueden producir semillas en ningún otro lado. Tampoco
se pueden producir semillas sino cuando se está VIVO en un cuerpo humano, viviendo este
mundo y su dualidad de conflictos. No hay otra forma. No hay vida humana, no hay semillas;
no hay trabajo, no hay semillas. Pero entonces la pregunta obligada es: ¿Cuál es el trabajo para
producir semillas? ¿Cómo se hace una semilla? ..... Repuesta: Cada conflicto con nuestra
esencia corrupta produce una semilla. Cada guerra contra nuestra inclinación al mal produce
una semilla; cada lucha contra un paradigma errado, produce una semilla; cada lucha en la
dirección adecuada produce una semilla.

Todo lo que se ha expuesto sin duda nos ofrece un panorama que de forma evidente es
aterrador en muchos aspectos y que a la vez nos crea una resistencia inmediata a la aceptación
en la medida que va en contra de todos los paradigmas y conceptos de vida que se han
aceptado como verdades absolutas y que regulan todos los aspectos de nuestra existencia.
Aceptar que no tenemos ni idea en dónde estamos y que lo que creía era verdad y mi
fundamento está errado y es falso, no es algo fácil de digerir. De hecho nos puede afectar
nuestra seguridad y salud mental y emocional. Encontrar cada uno de esos elementos falsos y
luchar denonadamente contra ellos de forma honesta, es fabricar semillas. Cada elemento se
corresponde a una semilla.

No se trata de introspección intelectual. No se trata de conocimiento. Si se deja en este nivel,


no habrá semilla alguna. Cada rectificación, cada lucha interna, cada precepto llevado a cabo
correctamente (adecuada intención, acción y sentimiento), cada paradigma falso rechazado,
cada adicción y deseo luchado y sometido, cada restricción voluntaria, cada sacrificio en aras
de la verdad, cada pleito en honor al Creador y el cielo, cada sufrimiento de rectificación
asociado a la verdad, cada iluminación y placer por la verdad, cada lucha contra los malos
rasgos de carácter, cada sumisión de la voluntad en aras de lo correcto, cada renunciamineto a
mi voluntad corrupta, cada alabanza y reconocimiento del Creador en su verdadera esencia,
cada acto de bondad, cada acto de bien en aras del cielo, cada acto de caridad en verdad, cada
mandamiento cumplido, cada servicio al Creador, etc, etc, es una semilla creada aquí en este
mundo. Si hiciésemos un listado de posibles semillas a construir, bien podríamos llenar miles
de hojas. Pero hacer dicho listado, primero necesitamos la instrucción Divina, conocernos a
nosotros mismos al detalle en los rincones más profundos de nuestros corazones en donde la
mentira y el autoengaño abunda, tendríamos que sacar a la luz todos nuestros defectos, todos
nuestros compromisos internos y externos; tendríamos que conocer los detalles y secretos de
la Ley que nos permite asegurar que hacemos acciones de bien, tendríamos que dedicarnos
miles de horas al estudio de la Torá y los Sabios de Israel, etc.

Todo lo anterior son la materia prima de fabricación de semillas. Y yo pregunto.... ¿a qué


dedicamos nuestro tiempo? La oportunidad es ahora y ¿qué estamos haciendo? No nos
importa, pues pensamos no es importante. ¿Estamos seguros de eso o puede ser trágico?
Como dicen muy orgullos e inflados muchos "sabelotodos" gerenciales con infulas de
superioridad.... (muy de moda, por cierto): "no se pueden esperar resultados diferentes
haciendo siempre lo mismo". Frase de Einstein muy cierta por cierto, pero que dudo sus
replicadores y el mismo Einstein hayan entendido su carácter dramático existencial.

¿Las semillas entonces qué son? Son El futuro de la eternidad. Las semillas son plantadas en la
oscuridad. Es decir, son plantadas en este mundo y sólo dan fruto en el mundo de la luz; en el
mundo venidero. No hay siembra aquí, en la oscuridad, no hay fruto en la luz. Simplemente
allá no existimos. Aquél que no ha sembrado aquí, no ha producido semillas, ¿cómo espera
tener existencia en el mundo venidero? ¿no cree en el mundo venidero? No se trata de creer
de ninguna manera. Los razonamientos y fundamentos han sido más que explícitos. La lógica
es incuestionable. Y la evidencia está al alcance de la mano. Simplemente el que no lo vé, es
porque NO está vivo. Parece vivo, pero en realidad está muerto. Esto es trágico.

No se trata de una fe de fantasía que piensa que lo que no es aquí lo va a ser allá. Muchos
religiosos piensan de esta forma y no se percatan que están muertos. Muertos al mundo
venidero. Esto requiere de muchas explicaciones adicionales en donde se detalle lo que sucede
en este mundo (el Olam hasé), con múltiples oportunidades para acceder al Olam Habaá (el
mundo venidero). No que hayan otras instancias por la cuales acceder a la VIDA ETERNA. La
única instancia para nosotros es la descrita aquí. Hablo de oportunidades de hacerlo aquí..... o
sea, explicaciones sobre reencarnación, transmigracion, recurrencia, guehinon (infierno),
guilgulim del alma, elevaciones astrales, prisiones, etc, etc. Estas son condiciones del Olam
Hasé (este mundo), previos al Olam Habaá, que es donde hay la LUZ, la VIDA. No podemos
considerarnos con vida aquí en este mundo mientras no estemos conectados con el Olam
Habaá (el mundo venidero). Si no hay conexión con la Torá, no hay posibilidad de conexión con
Dios, ni posibilidad de "producción de semillas"; si no hay semillas no hay conexión con el
mundo venidero HOY, AQUI y AHORA. No se tiene cambio de esencia hacia la VIDA, no hay
VIDA. Simplemente estamos ya muertos en apariencia de vida en la confusión. Vida no es estar
vivo como ser sintiente esclavizado a sus deseos. Eso no es vida. Eso es martirio y esclavitud.
Se está VIVO ya o no se está. Y sólo se está VIVO ya si ya se tiene la conexión con el OLAM
HABAÁ (el mundo venidero). Es decir, se tiene mundo venidero ya o no se tiene. El que no sabe
esto, simplemente NO LO TIENE y está muerto, así parezca vivo. Se tienen semillas o no se
tienen. Si se tiene, hay conexión. No se tienen, no hay conexión. Se tiene semillas, se existe ya
en el mundo venidero; no se tienen, no se puede estar vivo en donde uno NO EXISTE.

Las imaginaciones celestiales en donde se piensa definen la situación del destino del alma con
relación al "cielo" al final de nuestras vidas, acorde a cualquier consideración diferente a lo
expuesto, es algo que no tiene ningún sustento acorde a la revelación. ¿Por qué creerle a la
revelación de la Torá? .... bueno, esto ya es un asunto de entendimiento y muy relacionado
precisamente con los argumentos aquí expuestos. La única manera de conectar con el mundo
venidero al final de nuestra vida, es que dicha conexión se dé por alguna circunstancia
relacionada con algún paradigma aceptado y sentido en lo profundo de nuestra esencia tal que
la modifique en algo a través de la Teshuva (retorno), mal llamada arrepentimiento. El
concepto cristiano de salvación es completamente válido.... aunque habría que aclarar que de
cristiano no tiene ni "un pelo". Esto es completamente hebreo. ¿Una vez salvo, siempre
salvo?.... En principio SI. Pues el objetivo es haber cambiado algo de la esencia que permita la
conexión. Se tiene la semilla, se tiene la conexión. Así sea una sola semilla. Lo importante es no
engañarse uno mismo. La semilla debe ser real. La conexión debe ser real.

Aquí no hay posibilidad de engaños. Se tiene o no se tiene. Ahora, se puede tener y perder. Por
supuesto. Aunque valga la pena aclarar que la esencia adquirida es un gran tesoro. Perder la
esencia de lo correcto fácilmente significa que nunca se tuvo. Lo correcto es muy poderoso
para perderse fácilmente, justamente porque es muy difícil obtenerlo. Ese es el trabajo que
tenemos entre manos. Si no es real y sincero, simplemente no se tiene. Muertos estamos.

Para que la conexión sea real, las consideraciones de conexión en referencia a aspectos de
buenos rasgos de carácter, actos de caridad, obras de bien y bondad, no se pueden interpretar
de manera humanista. Claro que hay personas "decentes" y en apariencia "buenas". Sin
embargo, si no hay relación con la Torá o Israel no hay conexión. Esto no es debido a
especulaciones filosófica ni teológicas. Mucho menos debido a algún argumento religioso
sectáreo. Israel es un arquetipo universal; y la Torá son los planos de la creación. Que le vamos
a hacer.

El humanismo no tiene fundamento espíritual. No se trata de ser buenas personas. Ser buenas
personas es parte del paquete, pero sólo es una pequeña parte. Es una consecuencia del
Servicio al Creador. Habrá que saber que significa el servicio a Hashem y ser siervo o hijo.
Además es humanismo por sí mismo es falso y malvado. Es engañoso. La Alemania nazi era el
país más culto del planeta, cuna del iluminismo y los más grandes filosofos; y sin embargo
cometió los actos de barbarie más abominables de la historia moderna conocidos. El
humanismo no es garantía de nada, pues no incluye el temor a Dios, fundamento de toda
sabiduría. El tema es extenso y demostrable en niveles de pensamiento inaccesibles al
humanismo.

Hay prerequisitos que sólo se cumplen a través del conocimiento de la Torá y/o la conexión
con Israel. Se puede ser un ignorante de Torá y aún así conectar con el mundo venidero. El
requisito, por supuesto no ser un malvado y haber trabajado o ayudado a que los estudiosos
de Torá revelaran la gloria del Eterno en este mundo (Olam Hasé). También establecen los
sabios que se puede conectar a través de las leyes noédicas que son sólo 7 preceptos. No
obstante este tema no es tan sencillo. Una de estas leyes establece la obligación de "gentiles"
a establecer cortes de justicia. Nada más ni nada menos que JUSTICIA. La verdadera justicia
sólo es posible alcanzarla a través de la VERDAD. Otra vez, menudo reto. ¿Cuánta sabiduría se
requiere para conocer la Verdad? Para empezar se requiere mucha instrucción y esencia
rectificada de Torá para poder discernir lo bueno de lo malo, lo correcto de lo incorrecto, el
bien del mal, lo permitido y lo no permitido, etc. El tema no es para nada simple como muchos
trivializan en muchos ámbitos religiosos.

Es apropiado mencionar el artículo publicado en Facebook que leíste sobre la esencia del mal y
la lucha contra las klipot. El discernimiento sobre lo bueno y lo malo es una tarea titánica de
dimensiones inimaginables.

Resumiendo. Las semillas se siembran en este mundo. Si no hay semillas, No hay nada que
llevar al Olam Habaá (mundo venidero). No hay potencial de crecimiento allá. Lo que fué, fué.
Lo que quedó, quedó. Si no hay semillas, entonces lo que hay son espinas (puro egoísmo). No
cambiar uno su esencia positivamente se equivale a no sembrar para el Olam Habaá. El
objetivo de nuestras vidas aquí es perseguir el mundo venidero a través de los mandamientos
y preceptos (con toda la lucha que esto supone); así como con todo acto bueno de eternidad.
El objetivo es cambiar mi esencia interior y no mi relación con el mundo exterior.

Imaginemos una persona que es "buena persona". No le hace daño a nadie; no es confrontada
en sus necesidades básicas, ni en cuestiones emocionales, ni de seguridad, ni de anhelos, ni
frustraciones, ni sueños profesionales, ni personales, etc. No tiene conflictos, ni nunca los
tuvo. No fue confrontado tampoco en sus rasgos de carácter, ni afectivos. No vivió ni en
depresión, ni en angustia, ni envidias, ni ambiciones destructivas, ni codicia, ni malos
pensamientos. Prácticamente vivió una vida ideal asegurada, en paz y satisfacciones de
reconocimientos, amistad, amor y sexo sano, sin adulterios, sin engaños, sin desvíos, ni
pasiones prohibidas. No estoy seguro si una vida así sea posible vivirla hoy día, pero bien
pueden haber "aparentes" ejemplos que se le parezcan. Por supuesto, se nos quedan una
infinidad de descripciones por mencionar que hacen parte de nuestras muy complejas
personalidades. Pero tampoco es difícil imaginar que la gran mayoría de personas que puedan
ajustarse en el exterior a esta descripción benevolente e ideal en apariencia, también podrían
estar completamente anestesiadas en el conocimiento de su esencia y ser interno.

Vivieron vidas "perfectas", pues nunca fueron confrontados. Este ejemplo no es del todo irreal.
Mucha gente de clase media y humilde en todo el mundo en sociedades medianamente
civilizadas podrían ajustarse a estas descripciones. Tuvieron la oportunidad de satisfacer sus
necesidades cada vez que quisieron sin frustración, sueldo asegurado, suministro asegurado,
etc. Y cada vez que lo hicieron, en desayuno, almuerzo, comida, diversión, compañía, amor,
regocijo, hijos, nietos, reconocimientos, manifestaciones de aprecio, vacaciones,
entretenimientos, descansos, sueños, alabanzas, afectos, etc, etc, lo hicieron sin conflicto,
obteniendo placer una y otra vez.

Sus vidas transcurren así 100 años, obteniendo puro placer; sin parar. Realmente disfrutaron
de la vida. La salud no fue nunca impedimento. Placer sin parar, sin valores espírituales. En
apariencia fueron buenas vidas desde el punto de vista espíritual, pues no manifestaron
conductas malvadas en ningún aspecto evidente de daño a terceros. El hecho que no
confrontaron su ser esencial (lo más probable no rectificado y como tal malvado), no significa
que no tuvieron inclinación al mal que vencer. Quizás estuvo escondido sin manifestación por
razones desconocidas. Si se manifestó fue muy poco y de manera poco perceptible al público
de sus entornos. Y ante ellos mismos pasó desapercibido, pues incluso nunca se le reconoció
como tal (inclinación al mal). Se le aceptó quizás en inocencia como un niño. Nunca generó
conflictos internos.

Pregunta..... ¿tienen estas personas semillas? ¿tienen Olam Habaá? La respuesta según todo
lo explicado no se hace esperar. NO lo tienen.... por lo menos en principio acorde las
descripciones como personas "normales". No se describieron seres extraordinarios luchadores
por la justicia y la verdad; no se describieron personas de valores destacables de gran nivel.

De todas forma hay que aclarar que no se pretende dar a entender que aquí se dan todas las
respuestas posibles. Pero tampoco que lo expuesto no es lo fundamental respecto a la
revelación Divina en estos aspectos. Misterios por develar sin duda deben quedar infinidades.
Pero lo básico a apuntarle es todo lo anterior. Retomaré este tema posteriormente.

Desde estas perspectivas fundamentales, si no hay valores espírituales, no hay semillas. No hay
mundo venidero. Posteriormente tendrá que aclararse qué es el mundo venidero. Por el
momento se hace evidente que ciertamente no es el mundo de la dualidad. No es el mundo de
nuestro universo en todas sus complejidades y dimensiones. No es el mundo de la beit
(segunda letra dela alfabeto hebreo). Es el reino de los cielos. El mundo de la verdad. El mundo
de la ALEF (primera letra del alfabeto hebreo, la letra de la unidad, del uno, de Dios). No hay
semillas, nos quedamos en el mundo de la dualidad. ¿Cuando se agotan las opciones de
siembra transitando en el cosmos?.... Preguntas y más preguntas.

Pero tratemos de ser más pragmáticos. ¿Cuando nos damos cuenta que hemos logrado
cambiar de nuestra esencia? Es decir, que hemos sembrado una semilla. Respuesta: Cuando
desaparece la posibilidad de cuestionamiento por el trabajo. Obvio; primero debe haber
existido la consciencia del trabajo y el conflicto. Si nunca lo hubo, pues lo más probable es que
nunca hubo trabajo.

Esto también nos introduce en otra aclaración o pregunta. ¿Qué pasa con aquellos que ya
parecen perfectos y no tienen conflictos? ¿Son acaso los referidos del ejemplo de cero trabajo
espíritual? Respuesta: No. Aquí se quiere hacer otra referencia. Me refiero a aquellos que de
entrada nacen justos o casi justos (tzadikim). Estos personajes existen. Los hay dentro del
judaismo y los ámbitos de la Torá y los hay no siendo judíos, y que son grandes hombres con
cualidades espírituales evidentes. Los unos y los otros se reconocerán por que serán
generadores de cambio, su influencia benigna y grandeza (esto puede ser público o escondido
a los ojos del mundo). De ninguna manera serán vidas estériles, ni mediocres. Tampoco podrá
interpretarse esto como personajes de mundo. Ya se han visto que paradigmas no se ajustan a
esta descripción. Los justos, los tzadikim, no vienen a rectificar, vienen a actuar como canales
de elevación, ayuda, como avatares, como luz. Vienen con misiones específicas de altruismo.
Algunos incluso no alcanzan el título de Justo, tienen todavía que corregir, aunque muy poco.
Igual cumplen grandes misiones a los ojos del cielo. Quizás no a los ojos del mundo.

Un tzadik no tendrá lucha ni antes, ni después. Ya está conectado de antemano al mundo


venidero. No tiene necesidad de sembrar aquí. Pero si puede obtener mayores recompensas
por mérito.

Lo que hay dentro de mí, no genera conflicto. Tanto lo bueno, como lo malo. En el tzadik, no
existe lo malo. En el que está en el camino lo exterior lo guiará a encontrar el cuestionamiento
y el conflicto para corregir lo malo. Lo bueno que ya tiene no le generará ningún conflicto. Y
para el malvado, lo exterior difícilmente le generará conflicto. Ya perdió conexión con lo
divino, como ya se mencionó. Su rectificacion es prácticamente imposible sin un milagro. De lo
que no me genera conflicto, es decir, de lo mío ni siquiera me doy cuenta. Por ejemplo.... me
levanto por la mañana al despertarme y abro los ojos. Al abrir los ojos puedo ver. Ni siquiera
me doy cuenta conscientemente que estoy viendo. No tengo ningún conflicto con ver, pues
ver hace parte de mi esencia. Tengo vista, es mía. No me percato de ella, ni me genera
conflicto.
Otros ejemplos. Los niños son egoísmo puro.Todo lo consideran de ellos. No lo cuestionan ni
por un segundo. Sólo después a medida que crecen aprenden que no todo les pertenece y
entran en conflicto. Posteriormente sienten la necesidad de hacer algo por alguién y se entra
en guerra interna. La persona perezosa cada vez que se levanta tiene conflicto. Sólo una vez
que se supera dicho rasgo de pereza se sentirá placer y el conflicto desaparecerá; y cuando
esto suceda, ni siquiera me daré cuenta que ya no tengo pereza al levantarme.

Valga la aclaración decir que los ejemplos citados de superación que signifiquen cambio de
esencia, no se constituyen en "semillas" por el mismo hecho de ser un rasgo "superado". Así el
rasgo superado tenga apariencia de ser positivo. Superar la pereza en sí misma no garantiza
una conexión espíritual. Perfectamente uno puedo motivarse para levantarse temprano
debido a una actividad plenamente mundana y hasta ilicita. Lo mismo aplica para cualquier
rasgo; todo siempre es suceptible de dos puntos de conexión; al punto bueno o al punto malo;
a lo espíritual o a lo material; a lo lícito o a lo ilícito. De esta forma queda claro que el cambio
de esencia puede direccionarse en dos direcciones. Y no siempre las apariencias de ser una
dirección positiva, necesariamente significa que sea una dirección espíritual acorde a lo
establecido en la Torá. De aquí la importancia del conocimiento y estudio de la Torá para no
dejar estos procesos a la imaginación. Las sutilezas de motivación y autoengaño son
innumerables. Y todas éstas están ahí en nuestro interior escondidas de forma agazapada
tratando de no ser detectadas y reveladas para su erradicación. Sin esfuerzos denonados e
intensos de búsqueda a través del estudio de Torá no podremos escudriñar y destapar las
verdades de nuestro corazón. Es por esto que en la Biblia está escrito que Dios sólo lo escucha
a quienes lo buscan en espíritu y en verdad. Y que Dios sólo quiere la verdad en el corazón.
Esto último es de vital importancia. Sin conocimiento no hay garantías. No en bano está
escrito: "mi pueblo se perdió por falta de conocimiento".

Adicionalmente se debe también señalar cómo se debe entender el mecánismo del placer en
asociación con los cambios de esencia que se consideran semillas de conexión con el mundo
venidero. El énfasis es en aquellas acciones que inicialmente generan conflicto en producir
cambio de esencia positiva espíritual acorde a la Voluntad Divina. Así una persona que después
de 10.000 acciones en conflicto premeditadas de caridad calculada de forma correcta en
intención, sentimiento, conexión espíritual y acción (acorde a la instrucción y jurisprudencia
halájica de la Torá), y que finalmente internaliza su acciones de bondad tal que se le convierten
en hábito y parte de su esencia; se puede decir que cambió su esencia y la convirtió en semilla.
Dicha persona en la medida que se acerca a su meta sentirá placer. Cada vez que logre romper
su resistencia a compartir sentirá algo de placer, a pesar de sentir a la vez sensaciones de lucha
y de egoísmo. La acción repetitiva irá progresivamente debilitando el mal rasgo egoísta de dar
caridad y el placer aumentará. Una vez se conquiste el mal rasgo, de manera imperceptible se
perderá el placer de haberlo logrado, pues ya se habrá olvidado de ello. Ya hace parte de su
esencia.
Aquí se habla de la reacción instintiva al placer. Lo que genera nuestra parte corporal
principalmente y que efectivamente está estrechamente ligada a las partes intelectuales. A
diferencia de los placeres físicos, cuando éstos son satisfechos al poco tiempo desaparecen,
para luego generar nuevamente la necesidad de satisfacción y el placer consecuente, en un
ciclo repetitivo mientras estamos vivos. Es decir, el placer "fisico" obtenido por un logro
espíritual una vez alcanzado desaparece como necesidad repetitiva en el ciclo de satisfacción e
insatisfacción. Dicho placer "físico-emocional" desaparece al hacer nuestro el éxito. Al hacerlo
parte de nuestra esencia. Ya se dijo antes..... al abrir los ojos y ver, no se generan sensaciones
de euforia por ver. Simplemente es normal.

Muy distinto hablar del placer corporal-emocional asociado al instinto al placer espíritual. Son
muy diferentes y opuestos. El placer espíritual permanece y por tal motivo no se crean nuevas
carencias, nuevos huecos que llenar. El placer espíritual se internaliza y no causa euforia de
sensación instintiva. Al decir que "desaparece" se hace referencia a la parte que se identifica
como corporal de forma negativa. Aquella que nos hace latir el corazón de ansiedad, que nos
puede generar stress, que nos puede enfermar si no se satisface, que nos hace actuar de
formas adictivas, respirar aceleradamente, llenar el estómago, disfrutar lo externo sea bueno o
malo, disfrutar perversiones y abusos; aquellos placeres que nos permiten escapar de la
realidad y vivir estados narcóticos alterados de conciencia y de fantasía, etc, etc. Un placer
espíritual es algo que se vive a conciencia, como cuando se practica el agradecimiento, la
gratitud, la fe y el amor. Puedo sentir placer al ver, porque concientemente a través de una
actitud de gratitud (aunque automática) reconozco la maravilla de ver en mí esencia. Me
puedo desbordar de alegría y placer debido a la gratitud. La diferencia entre un placer corporal
y uno espíritual está principalmente en el reconocimiento consciente. Por supuesto el valor
espíritual estará ampliamente fundamentado en una estructura muy sólida de conocimiento y
adhesión al bien. El placer corporal no podrá sino ser automático y reactivo. En contraste el
placer espíritual podrá ser automático o no, pero de ninguna manera reactivo.

Ahora, ¿acaso no es lo mismo automático y reactivo? No necesariamente. Lo reactivo es


automático pero no a la inversa obligatoriamente. Reactivo es la reacción obligada a un
estímulo. El botón de estímulo lo puede oprimir cualquiera. El único requisito es oprimir el
botón. De forma automática se dará la reacción. Ahora, automáticamente puedo yo reaccionar
a un estímulo si corresponde al botón adecuado. Esto implica un proceso acelerado de
aceptación al estímulo. Se aprueba la consecuencia en un proceso veloz; pero es analizado e
interpretado. Aparece con apariencia de ser automático. Hay un control implícito. El control es
absoluto. Tanto así, que perfectamente puedo no expresar el placer explícitamente de forma
inmediata, o simplemente restringirlo. En éste caso no significa que desapareció; como si
sucede con el placer físico. Por ejemplo: Puedo tener muchísima hambre. Para saciarme como
hasta quedar completamente lleno. Una vez llegué a este grado de satisfacción, ya no puedo
seguir comiendo. Ya el placer por comer desaparece totalmente. Es mas, si sigo comiendo en
vez de placer siento molestia. Así sucede con el sexo, con el sueño, con lo eufórico, con las
vacaciones, con el trabajo, con los deportes extremos, con las drogas, con las adicciones, etc.
Así sucede con todo lo físico. El placer aparece y desaparece de forma automática y reactiva.
Hechas estas aclaraciones, se puede ahora mejor denominar lo referente al placer espíritual
como "semiautomático" en vez de automático. Sería más precisa la descripción.

Entonces, retomando la pregunta.... ¿Cuándo sabemos que hemos sembrado una semilla?
Cuando desaparece el conflicto. Cuando ya no nos percatamos de lucha, pues ya de internalizó
la esencia. Es decir, cuando desapareció el placer al final. Parecía sencilla la respuesta; sin
embargo percate monos de todas las aclaraciones que se han venido exponiendo y nos
daremos cuenta que las respuestas no son para nada sencillas, ni simples; y que hay que
profundizar mucho en el tema con la ayuda de la Torá. No todo está dicho y las sutilezas son
infinitas. Esto es lo que se conoce como la ciencia del Alma, y los sabios anticipan que es una
Torá mucho más elevada y amplia a la ya conocida por el momento (que no es cualquier cosa).
Igualmente se formula que dicha enseñanza es la que dará aclaraciones de boca del Mashiaj en
el mundo venidero. Explicar el Alma.... casí nada. Así que trivializar y simplificar estos
enunciados cuando parecen sencillos no es para nada conveniente y más bien deben asumirse
cautelosamente.

Respecto a la persona que hizo actos de bondad 10.000 veces hasta finalmente internaliza el
rasgo de carácter positivo, alcanza su objetivo, la guerra interna desaparece, desaparecen los
cuestionamientos acerca del acto, lo sigue haciendo de ahora en adelante "automáticamente"
y ya lo considera un acto normal de su personalidad. Su constante ejecución de actos de
bondad no le producen "placer" instintivo o egoísta (valga la aclaración). Si se quiere, se puede
resaltar está conclusión con aquella persona que hace un acto de caridad (ayudar a una causa
de un terremoto que solicita ayudas), va y compra un mercado y hace una donación para las
víctimas. Hecho esto, dicha persona termina de manera automática y reactiva inflada, saca
pecho, camina erguido y diferente, su tono de voz cambia, lo pregona a izquierda y derecha, lo
anota en su libro de contabilidad para deducir impuestos, decide darle unas monedas al del
semáforo, le propone a sus familiares y amigos que dupliquen su maravilloso acto de bondad,
si puede dar un discurso al respecto lo da, reflexiona internamente sobre lo bueno que es y
cómo está pavimentando su camino al cielo (en caso de ser religioso), proclamará que lo hace
en el nombre de Jesús y tratará que su acto sea reconocido el máximo de tiempo posible,
trayéndolo a colación cada que vez que pueda. Sentirá placer indiscutible por su acto....... pero
será un acto egoísta a fin de cuentas. Habrá descargado su conciencia tal que en próximas
oportunidades de dar, retraerá su mano y se enojará. Incluso reaccionará con violencia ante
necesidades de sus más cercanos que sean urgentes y obligatorias. Será "LUZ DE LA CALLE Y
OSCURIDAD DE LA CASA".

La diferencia entre el primero y el segundo, no está en el conflicto en dar. De hecho, para el


sujeto del segundo ejemplo, su acto de caridad para él no representó conflicto alguno. El
conflicto apareció cuando él ya tenía decidido desde antes que no daría caridad o ayuda. Este
personaje dirá: Yo doy cuando me nace. Y lo hace explícito como una virtud. De nuevo, la
sentencia de "dar cuando a uno le nace" no es buena ni mala por sí misma. Depende de la
actitud de la persona, de su intención, de su verdadera esencia y de su conocimiento
consciente sobre el acto en sí. En el caso del segundo ejemplo, dicha sentencia está muy
alejada de considerarse virtuosa. No obstante ser una buena acción, pero de nivel muy bajo.
Se considerarán acciones de bien de alto nivel cuando se correspondan a una agenda de
rectificación con todos los ingredientes que ello requiere.

Se ha mencionado en otras ocasiones…. Cuando uno desconoce estos secretos de la Torá, muy
probablemente su bondad es mentira. El mismo Talmud dice que la bondad de los gentiles es
mentira. Y no lo dice porque sea una sentencia peyorativa o discriminatoria en contra de los
gentiles. Las referencias de gentil deben entenderse como aquél que desconoce que la Torá es
la instrucción de Vida…. Vida Eterna (es que no hay otra vida; difícilmente podemos
considerarnos con vida). Para que la bondad sea Verdad, tiene que ir de acuerdo a los
lineamientos de la Torá; con los lineamientos más importantes. No por seguir la instrucción
Divina per sé. Así sea con las mejores intenciones.

Incluso hay muchos religiosos que estudian Torá, que aparentemente conocen la instrucción
de la Torá, hacen mitzvot (preceptos), conocen la legislación halájica (la jurisprudencia de la
Ley Divina), se someten al cumplimiento de los mandamientos porque así entendieron que era
el Servicio a Hashem, incluso son metódicos en vivir sus vidas religiosas, rezan con los libros de
rezos hebreos, meditan los nombres hebreos de Dios, son barbudos, usan todas la vestimentas
judías, se ponen la kipá en la cabeza todos los días, cumplen shabat religiosamente, han leído
sobre estos temas, proclaman a viva voz que viven en éxtasis, que sienten placer con cada
mitzvá ejecutada (precepto), se inflan, se jactan y sacan pecho igual que el personaje del
ejemplo anterior y sin embargo no tienen idea de qué se trata. Sus actitudes de rasgos de
carácter van de un lado a otro sin conciencia del trabajo que debe existir detrás de cada
actitud con propósito definido y todavía hablan en términos de lo que me nace y no me nace.
Todavía se justifican de toda forma posible en sus comportamientos. Siempre encuentran la
excusa perfecta a sus comportamientos y se auto-engañan. Se comprometen exclusivamente
con lo externo, con la careta, con el disfraz, con lo externo. Sus compromisos son disciplinados
con lo externo, con la apariencia y sus corazones están llenos de inmundicia. Se juran ángeles y
están convencidos que ya tienen asegurado el mundo venidero; y sin embargo todo lo
explicado hasta el momento es totalmente desconocido para ellos. Hablan del mundo
venidero con propiedad y sin embargo no sabrían cómo se corresponde cada lucha consciente
con una semilla de conexión, ni cómo interpretarla con exactitud.

Bien se dice en los textos judíos del mal llamado nuevo testamento (al margen de las
pretensiones mesiánicas del cristianismo) sobre el tema de la caridad…. “que tu mano
izquierda no sepa lo que hace tu mano derecha”. Dudo que alguna vez se haya entendido el
significado de dicha sentencia por fuera del judaísmo acorde a lo aquí expuesto. Pues claro, no
se trata de fingir que la mano derecha no se da cuenta de la izquierda. Tampoco se trata de
asumir el acto de caridad con actitud de hidalguía y resignación, con prudencia, privacidad y
hasta a escondidas. Podríamos hacernos todo el show necesario de auto-engaño para
convencernos que efectivamente fuimos el “señor de la magnanidad” en dicho acto. Así se
haga este acto en privado, perfectamente podemos representarnos a nosotros mismos el
show del altruista, al igual que el personaje citado del ejemplo que descarga su conciencia
externamente, a la vez que sus expresiones físicas se modifican en el acto mismo y después del
mismo. No significa lo anterior, que se interprete que el personaje del ejemplo de caridad en
privado, se transforme exteriormente en sus posturas físicas iguales a las del personaje que lo
proclama a los 4 vientos, lo hace público y le saca provecho en sus libros de contabilidad (esto
último no pasaría de ser una transacción comercial lícita; tampoco significa que esté mal;
simplemente no tiene mérito).

Puede que sus posturas sean todo un show de humildad o que sean imperceptibles. Lo
importante estriba en si son externas o internas. Si son externas NO hace parte de su esencia.
Si es externo e inconsciente del trabajo que ello significa, no califica como semilla de conexión.
Si es externo y no está agendado como trabajo de autocorrección, como trabajo de Tikun
(rectificación), entonces no será una acción repetitiva agendada; será una acción esporádica
que se ejecuta como consecuencia de un acto calculado de descarga de conciencia; o como un
acto sincero, que se ejecuta porque le nace, igualmente de descarga de conciencia. Ni que sea
un acto calculado, ni ejecución sincera que nace esporádicamente se califica como algo malo.
De ninguna manera. Si es un acto calculado, ¿cómo podría concluirse que es reprochable,
cuando al mismo tiempo se está afirmando que el trabajo consiste en una agenda de 10.000
actos calculados? Y si es un acto que nace del corazón, pues fantástico… será más o menos
fantástico dependiendo del show que lo acompañe (ideal sin show). La pregunta en este caso
es si dicho acto es o no parte de la esencia (o sea, si ya hay semilla). El acto de caridad que
nace puede tener o no tener semilla. Es decir, un acto de caridad o altruista perfectamente
puede ser totalmente sincero, pero si es eventual y esporádico no está en la esencia; no es
semilla. Hoy me nace y mañana le pego una trompada. Así es el comportamiento del mundo
entero. Parecemos bipolares.

Ahora, que parezcamos bipolares tampoco significa que ésto sea 100% malo o hipócrita. En
los casos en que nace del corazón hacer el bien (así el restante 99% de los actos cotidianos se
asocien a la maldad), lo que se está manifestando son los rezagos de “chispa divina” que
todavía nos queda. Por lo menos todavía el alma puede protestar ante la esclavitud y
aprisionamiento en que se encuentra. Cuando desaparece la chispa divina de nosotros ya no
hay posibilidades de manifestar algo de bien. Todo será externo y esencia corrupta. Para la
muestra Farc Manuel Farcsantos.

También se lee en la Torá que Dios dice que odia a los hipócritas. ¿Cómo se concilia esto?
Cuando se actúa con caretas y disfrazado eso se puede llamar hipocresía. Actuar
hipócritamente es maldad. Si planificamos una agenda de actos de caridad para que se
ejecuten 10.000 veces en contra de nuestra voluntad, y no precisamente porque me nace, ¿se
llama hipocresía? Sin duda alguna al hacerlo contra mi voluntad será un disfraz. De hecho,
todas las halajot (leyes de jurisprudencia de Torá) previas a Rosh Hashaná (día del juicio donde
se definen las sentencias sobre toda la humanidad y el mundo para el año que sigue) y a Yom
Kipur (día del perdón en donde se confirman o se perdonan las sentencias de Rosh Hashaná),
establecen que uno se debe DISFRAZAR DE TZADIK (de justo). Muchos ajenos al judaísmo
cuando estudian esto no dudan en juzgar al judaísmo de hipócrita… “todo el año malvado y en
el juicio hay que disfrazarse de justo”. Por otro lado en el mismo judaísmo se establecen
múltiples legislaciones sobre la necesidad de actuar en Verdad y que el engaño y la mentira
son abominables. La hipocresía es un acto repudiable. Es más, hay cientos de libros y tratados
sobre la pureza del corazón de sutilezas inconcebibles a las mentes simples y de
razonamientos muy profundos. La Verdad en el judaísmo según las revelaciones de la Torá no
es cosa sencilla…. Es una dimensión inconmensurable. Fingir, manipular, decir una cosa con la
boca y otra con el corazón, pensar y actuar sin correspondencia y ser hipócrita, son pecados
muy graves. Entonces, ¿cómo es posible que en Rosh Hashaná y en Yom Kipur se nos ordene
ser hipócritas?

Palabras más, palabras menos los sabios de Israel y la misma Torá Escrita así lo establece. No
se ordena ser hipócrita de forma explícita. No se usa la palabra, ni el mandato… “sean
hipócritas”. Pero si se establece y se interpreta que hay consideraciones especiales para estos
días. El que no guardó Shabat en todo el año, que lo guarde estos días y será perdonado. El
que nunca rezó, que se levante temprano y haga “selijot” (rezo especial de estos días); el que
estuvo en juergas y pecados todo el año, que se ajuicie en estos días y pare la rumba. El que
comió de forma prohibida todo el año, que coma kosher en estos días y será perdonado. El que
nunca se acercó a Dios en todo el año, que lo busque en estos días y será escuchado. Se pide
se sea riguroso en estas acciones y disfraces, pues seguramente nuestra esencia y
comportamientos seguirán siendo los mismos después. Es decir, no se puede suponer en este
período de tiempo, que hoy si y mañana no. Hay que procurar ser riguroso todos los días del
período de arrepentimiento. Hay que procurar tener el disfraz puesto lo más posible. No se
puede suponer que Dios siendo Todo-Poderoso pueda no ser engañado hoy, pero mañana sí.
Tampoco se puede suponer que esto obedece a una regla (que muchos críticos del catolicismo
aplican) tipo… “el que peca y reza empata” y vuelve y juega.

Los seculares, ateos, antirreligiosos, críticos de la biblia y más si se es antisemita se dan gusto
potencializando todo su intelecto, elucubrando y haciendo gala de sus más finos artes del
pensamiento (ahí sí), para encontrar lo que más puedan de razonamientos de crítica y
descalificaciones a las “absurdas legislaciones bíblicas y judías”. Encontrarán más que terreno
fértil acorde a las formas corruptas de pensamiento que nos rodean, para justificar su burla y
“sapiencia”. Y hasta con cierta “razón” argumentan que el dios de la biblia es un hipócrita o
que todo lo escrito es un invento prehistórico absurdo de los judíos cavernícolas de la época.
¿Cómo es posible que un dios que se interesa por la moral y los pecados de los hombres, cada
año y de forma repetitiva, se hace el de la “vista gorda” con los pecados cometidos en todo el
año y perdona si se siguen sus instrucciones en determinada época del año? ¿Cómo es posible
que se exija “pureza” de corazón, cuando todos los años volvemos a los mismos pecados una y
otra vez? Pareciera que toda la representación religiosa no tiene sentido ni se ajusta a la
verdad y esencia de la persona. Conclusión…. Ese dios debe ser falso. No sólo es falso, se
contradice en todo (se encuentran con la dialéctica exegética bíblica y se vuelven locos).
Argumentan que todo el servicio religioso es falso. Que las personas disfrazadas son falsas; y
que toda la estructura alrededor de la liturgia religiosa y su fundamentación, no sólo es
absurda, sino un mecanismo de estafa para ignorantes. Tristemente esta descripción se ajusta
a la perfección a muchas prácticas dentro del cristianismo, catolicismo y todas las religiones.

¿Entonces cómo podemos concluir? Se nos pide pureza de corazón y sin embargo estamos
hablando que hay una metodología de disfraz y que además está legislada en la misma Torá.
Dios odia la hipocresía y sin embargo acepta un disfraz por cierto periodo de tiempo, sabiendo
que nuestra esencia interna es corrupta y que todas las muestras de sometimiento durante los
días de arrepentimiento son falsos en el corazón, que no hemos cambiado nuestra esencia y
que pasadas las convocaciones santas de Rosh Hashaná y Yom Kipur volveremos a ser los
mismos corruptos de siempre. Se critica a los personajes que descargan sus conciencias en
actos externos de caridad (y así con cualquier rasgo de carácter o conducta moral) reprobando
el auto-engaño de quienes se enorgullecen de su acto caritativo mientras que su ser interno
permanece igual de egoísta e incoherente. Se critican las posturas externas y show (interno o
externo, público o privado) de acallar la conciencia, al mismo tiempo que se critica que dicho
acto haya nacido de su interior en un arranque de generosidad. Se critican los actos caritativos
de aquellos que deciden ejercerlos en privado, también para acallar su conciencia o para
someterse a una obligación moral esporádica, pero que ejecutan sus actos en conflicto con su
ser interior de forma hipócrita con auto-engaño y show privado incluido. Criticamos todo lo
anterior, y sin embargo aprobamos que se lleven a cabo actos caritativos falsos y en conflicto
(no necesariamente con disfraz) de forma calculada y agendada. Al mismo tiempo advertimos
que todos los actos calculados que no son correspondientes con el corazón y que van detrás de
un interés, son corruptos e hipocresía abominable. ¿Qué son esta cantidad de contradicciones
que parecen absurdas al sentido común de nuestros actuales paradigmas? Parecieran que no
tienen solución. Pareciera todo esto ilógico….. y mucho peor: “Qué tipo de Dios puede estar
detrás de todo esto?

Este va después de la primera parte del escrito en el computador "sobre la caridad"

Después de todo lo expuesto acerca del significado y producción de semillas de conexión con
el mundo venidero, después de todas las explicaciones sobre esencia corrupta y esencia
rectificada, del trabajo individual y obligatorio de corrección de esencia acorde al paradigma
moral y trascendental divino, las respuestas saltan a la vista.

Todo se concilia acorde a la actitud individual original que esté alineada con el trabajo de
autocorrección de nuestra esencia. Ya se ha explicado también. Pero son necesarias todas
estas ampliaciones para que el concepto pueda ser clarificado redundantemente. Si no es así,
lo más probable es que no se entienda bien. El disfraz es lícito como herramienta para que se
use repetidamente hasta que produzca un cambio interno. Es entrenamiento asiduo y
continuó. Es entrenamiento premeditado al igual que el practicado en un gimnasio en donde
se sabe que sólo a través del ejercicio continuo y repetido podremos fortalecer y hacer crecer
nuestros músculos. Ejercicios esporádicos no son ejercicio; no es entrenamiento. No es un
plan metódico con un objetivo predefinido. Y en este caso el objetivo celestial ya contiene un
ingrediente extraordinario inmenso de mérito.

Dios sabe cuál es nuestra condición "física". Sabe cuán deteriorados están nuestros "músculos"
(metafórica y espiritualmente hablando). Dios sabe que nuestra esencia está podrida y sabe
cuánto nos cuesta ser diferentes. ¿Cómo podría exigirnos lo que es prácticamente imposible
de lograr en nuestra actual condición? Dios nos muestra infinita misericordia permitiéndonos
entrenar para que salgamos de nuestra patética debilidad muscular (metafóricamente
hablando).

Dios no nos está avalando que seamos unos hipócritas y nos disfracemos de lo que no somos
con intenciones de engañarlo a Él o a nosotros mismos. Mucho menos que se pueda deducir
que Dios es un hipócrita o que no sabe lo que hay detrás de toda esta estructura de
rectificación. Y al mismo tiempo que Dios nos extiende su misericordia a través del tiempo,
creándolo como mecanismo de espera en un mundo que se rige por la Justicia y la Ley Perfecta
Divina (característica de Dios), nos permite errar sin que el atributo de Justicia nos aniquile por
la transgresión. De no ser por el tiempo como dimensión de misericordia Divina, nuestro
mundo no podría sostenerse. Así dicen los textos talmúdicos sobre la Misericordia de Dios en
una creación que actualmente se rige por el atributo de la Justicia, es decir, La Ley.

La Instrucción Divina es consciente de nuestra situación, la tolera hasta cierto punto en


nuestro desconocimiento de ella y la tolera mucho más si ya estamos involucrados
conscientemente en el proceso de rectificación. Si estamos entrenando para adquirir condición
física para un torneo o competicion, sería un absurdo que nuestro entrenador nos juzgará y
descalificara sin que hubiésemos tenido la oportunidad de entrenar. No sería justo que se nos
calificara en base a nuestros músculos atrofiados. Se nos permitiría asistir al gimnasio aún
siendo débiles y torpes. Precisamente se nos abren las puertas del gimnasio y del
entrenamiento porque estamos incapacitados en el nivel que se necesita de condición física.

Dios nos tolera porque espera podamos mejorar y corregir nuestra esencia. Nos tolera, pero
no significa que acepte nuestra imperfección como meta o menosprecio de su Ley. Mucho
menos renunciaría a Su Propia Esencia de Perfección avalando a Su Propia Creación de forma
imperfecta por sí misma y/o por fuera de su Plan y Propósito Final Divino.... Simplemente es
IMPOSIBLE.

Sólo podemos conectar con Dios si nuestra esencia interior es afín en los atributos Divinos. De
otra forma es imposible. ¿Podríamos conectar al 100% con Dios?.... Algunos grandes eruditos
dicen que NO. Otros místicos dicen que SI. La respuesta es incierta. No obstante si es claro que
se necesita por lo menos un mínimo de afinidad para conectar con ÉL. ¿Acaso un 1%? ¿Una
semilla? Yo todavía no lo sé. Pero se intentará aclarar el tema un poco más posteriormente.
La agenda planificada y calculada con el propósito de rectificación es válida y aprobada por el
cielo. Es más, es lo deseado. No tiene nada de hipocresía. Los disfraces y las intenciones
calculadas son flexiones valoradas por Dios. Cada flexión de entrenamiento que sea ejecutada
con la adecuada actitud e intención, con su respectivo conflicto (conflicto de rechazo, esfuerzo
desagradable y hasta sentimiento de hipocresía), se considerará un precepto ejecutado y que
será recompensado en el mundo venidero de manera gigantesca. Cada acto ejecutado con la
intención correcta mientras se realice de forma imperfecta será contabilizado como perfecto,
una vez se alcance la perfección de dicho acto; es decir, cuando sea internalizado y se haya
rectificado; cuando se haya integrado a nuestra esencia rectificada. El pago se hará en el
mundo venidero. Sin embargo, cada flexión SI proporcionará en esta vida protección y
bendición; No pago. Si los actos son adecuados en actitud, Dios mismo se encargará que a su
debido momento la rectificación de cada entrenamiento sea exitosa y pagar todas las flexiones
con intereses. Si la actitud no fue la adecuada, es porque fue hipócrita. Eso sí es aborrecido por
Dios.

Así que acciones caritativas (para seguir con el ejemplo) que no son parte de un plan de
superación, son positivas como actos de bien, pero al no estar conectadas con el mundo
venidero (precisamente por la falta de intención en el entrenamiento y conciencia de éste) se
pagan en ESTE mundo. Dichas acciones SI recibirán su pago en vida. Dios es JUSTO en todo y le
da el pago a todo el mundo.... incluyendo a los malvados. Las obras de bien en acción siempre
son reconocidas. Sea como sea, vivimos en el mundo de la "sefirá" (término cabalista que
designa está dimensión de existencia) de "ASIÁ" que se corresponde en esencia a la ACCIÓN.
En los términos de jurisprudencia, juicio, castigo y recompensa, los fallos judiciales Divinos
para nuestras vidas en ESTE MUNDO mientras estamos vivos, se basan principalmente en los
hechos; e la acción. Esto explica las aparentes contradicciones típicas dialécticas de
enseñanzas de la sabiduría de la Torá en donde por un lado se concluye que somos juzgados
por nuestras acciones, mientras que en otras se dice que lo somos por nuestros pensamientos.
Todo depende siempre de los marcos de referencia en donde se hace la enseñanza. Nunca
podrán interpretarse como contradicciones absurdas (como concluye todo ignorante de Torá),
ni relativismo corrupto.

La obra de bien sin agenda de rectificación de esencia, se considerará como tal, es decir como
obra de bien en este mundo, digna de pago en este mundo, siempre y cuando sea una obra de
bien que sea sincera.... Aquí son completamente válidas las expresiones con las que se
identifican todas las masas ignorantes cuando quieren resaltar su moralidad: "yo no soy
hipócrita; yo hago lo que me nace; yo digo lo que me nace; yo digo las cosas de frente", etc,
etc. Lo que nazca del corazón o de la intención sincera no será "obra de bien" por sí misma,
por el sólo hecho que nazca del corazón. Debe tener las características de obra de bien. Por
ejemplo un acto de caridad. Parecería fácil identificar con certeza una obra de bien; nada más
alejado de la realidad. Requerirá de profundos estudios de Torá. A Dios y al cielo no se le
puede engañar. A la Ley no se le puede embaucar. Aun así la sabiduría y justicia perfecta
considerará infinitos aspectos (totalmente desapercibidos por nosotros) para juzgar en verdad
y con misericordia. Todos los agravantes y atenuantes en base a nuestras esencias, realidades
y conocimientos son tenidos en cuenta. Y por supuesto, esto incluye una sabiduría halájica (de
jurisprudencia) infinita que todo lo considera; desde la herencia genética e historia
generacional y ancestral de todos los antepasados hasta la fecha, hasta las consecuencias e
influencias futuras de dicho acto en todo orbe y persona por nacer.

Por ejemplo, ¿se debe considerar obra de bien las acciones de quienes participaron en
"nombre de la ciencia" con todos los maravillosos descubrimientos implícitos, en la fabricación
de la primera bomba atómica? ¿cuál es el legado de las bombas atómicas en el mundo y las
generaciones subsiguientes? ¿Qué se puede decir de quien inventó la dinamita? ¿la pistola? Y
así podemos preguntar por todo descubrimiento e invento en la historia de la humanidad. Para
bien y para mal. De igual manera las acciones individuales de todo tipo, en influencia positiva
como negativa. ¿Qué diríamos de la influencia de quienes venden y trafican drogas ilícitas, los
actos de corrupción, los políticos, los que enseñan, etc, etc? ¿Qué podríamos concluir de los
resultados de influencia de los "padres de la iglesia católica" que distorsionaron y se
apropiaron del legado de una secta judía del primer siglo llamada los nazarenos? ¿Cuál es el
resultado que vemos 2000 años después? Más de 2000 millones de personas influenciadas hoy
días y sin contar con las generaciones precedentes no es cualquier cosa.

No estoy juzgando. De los ejemplos citados, excepto por los evidentes, no estoy diciendo si los
resultados finales fueron buenos o malos. Puedo tener mis conclusiones, pero eso no las hace
absolutamente veraces. Sólo Dios puede saberlo. Y como tal lo habrá juzgado y sentenciado. O
lo sentenciará en el futuro.

Toda obra de bien es recompensada. Sin esencia de rectificación se paga en este mundo. Con
esencia rectificada no sólo se considera obra de bien, sino que adquiere la dimensión de
PRECEPTO. Los preceptos son Divinos, son los mandamientos y como tal se pagan en el mundo
venidero. Esta es la diferencia. Y el pago es completamente diferente. Dicen los sabios y los
textos de Torá que todos los placeres de este mundo desde su fundación no se corresponden
ni siquiera de forma infinitesimal con el pago y el placer experimentado en el Olam Habaá
(mundo venidero) por un solo precepto.

Por eso es que se ve en este mundo la prosperidad de los malvados como evidencias de la
ausencia de Dios en aparentes demostraciones de injusticia. Cualquier acto de bien de un
malvado se le paga inmediatamente, mientras que al que todavía tiene chispa Divina y
posibilidad de entrar a los procesos de rectificación se le retienen por un tiempo los pagos de
este mundo para motivar su búsqueda del "gimnasio y rutina de entrenamiento" de salvación.
Con las personas que ya están inscritas en el gimnasio y en rutinas de rectificación los pagos en
este mundo no se dan... se les consigna para la cuenta del mundo venidero y las exigencias
celestiales de control sobre éstas son cada vez más estrictas.

De aquí nacen apariencias de injusticia al verse como el "justo sufre y el malvado prospera".
No hay tal, como se viene demostrando. Es todo lo contrario. Lo que se ve de manera explícita
bajo estos paradigmas y misterios ocultos de la Soberanía Divina es bondad y misericordia.

Todavía hay más detalles que explicar (si se quiere podrían ser infinitos). Sólo de paga en el
mundo venidero con preceptos ejecutados. Los preceptos se corresponden con el trabajo de
rectificación de nuestra esencia. Los hay que se pueden identificar de forma explícita como
ejercicios de superación en los aspectos morales, éticos y de altruismo perfecto, pero también
los hay en aspectos no identificables como tal y que tienen su propósito en apariencia
escondida. Pues hay preceptos que son de cumplimiento entre el hombre con hombre y los
hay entre el hombre y Dios. Por ejemplo, los primeros cinco mandamientos de las tablas de la
Ley son mandamientos entre el Hombre con Dios (amar a Dios con todo tu corazón, fuerzas y
posesiones, guardar Shabat, etc); los siguientes 5 mandamientos son entre el hombre con su
semejante (no robar, no matar, etc). Por supuesto, los 10 en enunciados como 10
mandamientos es un código que se extrapola a 613 mandamientos (248 positivos y 365
negativos).

Igualmente estos 613 se extrapolan a cientos y miles adicionales que se ajustan a través de los
tiempos para innumerables situaciones de vivencias y rutinas diarias, desde sutilezas
desapercibidas hasta complejidades de enfrentar infinitas posibilidades de valores en conflicto
en dimensiones de todo tipo (por ejemplo si debe o no lanzar la bomba atómica a Iran). Hay
preceptos a los cuales se les identifican (sin importar la complejidad), beneficios utilitarios o
existenciales de todo orden. Y al contrario hay aquellos preceptos que se denominan "jukin"
los cuales son indescifrables en términos de beneficios calculados y/o lógicas subyacentes. En
apariencia estos preceptos "jukin" son ilógicos. Dignos de todos los "pseudo-sabios" seculares
anti Torá que se gozarían descalificándolos (por ejemplo los servicios religiosos del templo, las
cenizas de la vaca roja, etc). Las clasificaciones de preceptos son muy extensas, vivas y se
desarrollan de generación en generación sin que pierdan sus características de LEY ABSOLUTA
(algo que es imposible de entender por el profano). Este desarrollo de la Ley ha quedado
registrado a lo largo de la historia en el Talmud y miles de obras halájicas (jurisprudencia) de
los sabios de Israel.

Estos niveles de cumplimiento son "angelicales" si el término puede ser acoplado. Por
supuesto, deben ser internos parte de la esencia de unión al creador y de ninguna forma
externos. Pero que esto no nos desmotive en lo que respecta a nosotros y nuestros bajos
niveles. Hay que buscar en principio una sola conexión. Sobre los niveles en el cielo se harán
breves comentarios más adelante.

Sigue en segunda parte del artículo "sobre la caridad"