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Censúrate...

si quieres

por Javier Vivanco

Te quiero

Te quiero por lo que eres y no por lo que me gustaría que fueras.

No necesito censurarte pues tu mínima expresión es una explosión de espontaneidad.

No, no puedo censurar la espontaneidad aunque su análisis posterior me signifique lo


que yo puedo considerar más depravado pues si lo hiciera estaría condenando la
naturalidad.

Es cuestión de prioridades, cuestión de principios.

Sé que eres sincero. No puedo atribuir segundas intenciones a tus acciones. Destruirte
sería destruir mi parte más digna, mi comunión con la realidad.

Puedo advertirte qué somos pero no puedo obviar que tu conservación es la mía. Estar
equivocados en la naturalidad es el idilio de los dioses.

Hoy te digo, no sin cierto pudor, que nuestra desnudez es parte de nosotros. Hoy puedo
mostrarte todo lo que soy porque no necesito censurarte. No podrás interpretarme
porque no te será necesario. Seremos seres que se aman.

Hoy no lucharé contra la enfermedad hoy la acepto como parte de mi.

Hoy te mostraré lo que soy y no lo que me gustaría ser, lo que me gustaría que fueras.

Quiero conservarte.... quiero conservarme.

Hoy no jugaré al juego de ser mejor, hoy no competiré contigo. Hoy dejo que seas, hoy
no te censuro, confío en ti. Estoy seguro de mi.

Hoy no hablaré desde el pedestal de lo absoluto y reconoceré que soy parte de ti, que
eres parte de mi. Admitiré que me equivoqué cuando quise hacerte a mi imagen y
semejanza. Hoy voy a ser honesto conmigo mismo.

Hoy reconoceré que no se acaba todo, que hay mucho por delante. Que seguiré
viviendo.

Hoy aceptaré que cualquier final contado es ilusión y en mis disertaciones irá implícito
que todavía queda algo, y lo que hoy es idea, idea es y lo que es realidad es verdad.

Hoy no partiré desde mis ideales para encontrarte sino que al encontrarte, de manera
sincera, me haré la idea más cercana de lo que tú eres.

No podré censurarte pues no te miraré desde lo que considero que deberías ser pues
hoy simplemente soy. Hoy confío en mi. Hoy no te diré cómo deberías ser. Hoy no te
censuro. No me hace falta .Hoy no lo necesito.
Hoy seré lo suficiente humilde para admitir que estoy equivocado. El orgullo que me
sustenta se conformará con la dignidad que supone estar vivo. No necesitaré ponerme
por encima de ti pues simplemente admito lo que soy. Hoy no hablaremos del bien y el
mal. Hoy simplemente viviremos.

No necesitaré censurarte. Hoy no te tengo miedo.

28-Enero 2018