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Rol: 29396-2018
Ministro: Carreño Seaman, Héctor
Ministro: Egnem Saldías, Rosa
Ministro: Fuentes Belmar, Juan Eduardo
Ministro: Maggi Ducommun, Rosa María
Ministro: Silva Gundelach, Guillermo Enrique
Tribunal: Corte Suprema Primera Sala (Civil)(CSU1)
Partes: Waldo Díaz Palma con Viviana Rojas Urtubia y otros
Tipo Recurso: Recurso de Casación en el Fondo
Tipo Resultado: Rechazado
Fecha: 07/02/2019
Cita Online: CL/JUR/641/2019
Hechos:
Parte demandada interpone recurso de casación en el fondo contra la resolución de la Corte de Apelaciones,
que declaró desiertos los recursos de casación en la forma y apelación interpuestos contra la sentencia definitiva
de primera instancia. La Corte Suprema rechaza el recurso de casación en el fondo deducido

Sumarios:
1. Si bien mediante el artículo 12 N°s. 21 y 22 de la Ley N° 20.886 se sustituyó el artículo 200 del Código de
Procedimiento Civil, prescindiendo de la obligación de hacerse parte en segunda instancia y se eliminó en el
artículo 201 la sanción de deserción del recurso por incomparecencia del apelante, tales enmiendas, por expresa
disposición legal, solo resultan aplicables a las causas iniciadas con posterioridad a la entrada en vigencia de la
citada ley, debiendo considerarse como fecha de inicio, de acuerdo a lo que prescribe en su artículo segundo
transitorio, la de presentación de la demanda o medida prejudicial, según corresponda. Dicho lo anterior, cabe
concluir que razonan acertadamente los juzgadores al declarar desierto el recurso de apelación interpuesto
contra el fallo de primer grado, pues tal como consta del expediente, la causa en que incide el presente arbitrio
se inició en el año 2013, con anterioridad a la entrada en vigencia de la Ley N° 20.886, por lo que conforme a lo
dispuesto en el referido artículo segundo transitorio el recurrente debió cumplir con la carga procesal de hacerse
parte en segunda instancia dentro del plazo legal. Por otra parte, no debe olvidarse que cuando el legislador ha
establecido una ley especial para regular una determinada materia, cuyo es el caso de la Ley N° 20.886, su
voluntad ha sido exceptuarla de la regulación general. Este principio de especialidad emana de los artículos 4 y
13 del Código Civil, prevaleciendo lo especial por sobre lo general (considerando 4° de la sentencia de la Corte
Suprema)
Texto Completo:
Santiago, siete de febrero de dos mil diecinueve VISTOS Y TENIENDO PRESENTE:
1°) Que en este juicio ordinario sobre nulidad de contrato seguido ante el 3° Juzgado de Letras de Iquique
bajo el Rol C 2299 2013, caratulado "Díaz Palma Waldo con Rojas Urtubia, Viviana y otros", se ha ordenado
dar cuenta de la admisibilidad del recurso de casación en el fondo deducido por la demandada contra la
resolución de la Corte de Apelaciones de Iquique de fecha veinticinco de septiembre de dos mil dieciocho,
escrita a fojas 514, que declaró desiertos los recursos de casación en la forma y apelación interpuestos contra la
sentencia definitiva de primera instancia.
2°) Que el recurrente de nulidad sustancial afirma que en la resolución aludida se infringen los artículos 200,
201 y 769 del Código de Procedimiento Civil; 1° y 2° transitorio de la Ley N° 20.886 y 24 de la Ley sobre
Efecto Retroactivo de las Leyes, explicando que la Ley de Tramitación Electrónica eliminó la carga procesal de
comparecer dentro de quinto día al tribunal superior para seguir el recurso, así como la sanción de deserción por
la no comparecencia del apelante, disponiendo la tramitación digital de todos los procedimientos y permitiendo,
sólo de manera excepcional, que las causas que ya contaban con un expediente material siguieran tramitándose
en dicho soporte y no virtualmente. Asevera, asimismo, que si bien el artículo 2° transitorio dispone la
aplicación de la Ley N° 20.886 únicamente para aquellas causas iniciadas con posterioridad a su entrada en
vigencia, aquél no ha derogado el artículo 24 de la Ley sobre Efecto Retroactivo de las Leyes, que prescribe que
las normas concernientes a la sustanciación y ritualidad de los juicios rigen in actum, disposición que en
concepto del recurrente debe prevalecer.
Como consecuencia de lo anterior la infracción de ley se produciría al imponer al recurrente una exigencia
actualmente improcedente y sobre la base de ello declarar desierto el recurso de apelación.
3°) Que el fallo cuestionado declaró desiertos los recursos de casación en la forma y apelación interpuestos

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contra la sentencia definitiva de primera instancia luego de constatar, en primer término y de acuerdo al mérito
de la certificación que se lee a fojas 513, que el recurrente no compareció en la instancia dentro del plazo legal
dispuesto para ello. Establecida dicha circunstancia, aplicaron las disposiciones transitorias de la Ley N° 20.886
y declararon la deserción de los recursos.
4°) Que el mérito de los antecedentes revela que los sentenciadores han efectuado una correcta aplicación de
la normativa atinente al caso de que se trata. En efecto, si bien mediante los numerales 21) y 22) del artículo 12
de la Ley 20.886 se sustituyó el artículo 200 del Código de Procedimiento Civil, prescindiendo de la obligación
de hacerse parte en segunda instancia y se eliminó en el artículo 201 la sanción de deserción del recurso por
incomparecencia del apelante, tales enmiendas, por expresa disposición legal, solo resultan aplicables a las
causas iniciadas con posterioridad a la entrada en vigencia de la citada ley, debiendo considerarse como fecha
de inicio, de acuerdo a lo que prescribe en su artículo segundo transitorio, la de presentación de la demanda o
medida prejudicial, según corresponda.
Dicho lo anterior, cabe concluir que razonan acertadamente los juzgadores al declarar desierto el recurso de
apelación interpuesto contra el fallo de primer grado, pues tal como consta del expediente, la causa en que
incide el presente arbitrio se inició en el año 2013, con anterioridad a la entrada en vigencia de la Ley N°
20.886, por lo que conforme a lo dispuesto en el referido artículo segundo transitorio el recurrente debió
cumplir con la carga procesal de hacerse parte en segunda instancia dentro del plazo legal.
Por otra parte, no debe olvidarse que cuando el legislador ha establecido una ley especial para regular una
determinada materia, cuyo es el caso de la Ley 20.886, su voluntad ha sido exceptuarla de la regulación general.
Este principio de especialidad emana de los artículos 4 y 13 del Código Civil, prevaleciendo lo especial por
sobre lo general. En consecuencia, ante la antinomia denunciada en el arbitrio, no cabe duda que debe darse
preeminencia al articulado transitorio de la Ley N° 20.886, cuerpo normativo que regula la tramitación
electrónica, por sobre las disposiciones generales contenidas en la Ley sobre Efecto Retroactivo de las Leyes.
5°) Que con el mérito de lo expuesto no es posible advertir la infracción denunciada razón por la que el
recurso no puede prosperar por adolecer de manifiesta falta de fundamento.
Y de conformidad además con lo previsto en los artículos 772 y 782 del mencionado Código de
Procedimiento Civil, se rechaza el recurso de casación en el fondo interpuesto por el abogado Pablo Muñoz
Bravo, en representación de la demandada, contra la resolución de veinticinco de septiembre de dos mil
dieciocho que se lee a fojas 514.
Regístrese y devuélvase, con sus agregados.
Pronunciado por la Primera Sala de la Corte Suprema, por los Ministros Sr. Héctor Carreño S., Sr.
Guillermo Silva G., Sra. Rosa María Maggi D., Sra. Rosa Egnem S. y Sr. Juan Eduardo Fuentes B.
Rol N° 29396 2018.

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