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V O

T A O
U S N
Fundamentos de

G BIA
[Topologı́a Algebraica]

R U
V O
T A O
U S N
G BIA
R U
V O
T A O
U S N
Fundamentos de

G BIA [Topologı́a Algebraica]

R U

Gustavo N. Rubiano O.
Profesor Titular

Universidad Nacional de Colombia


Facultad de Ciencias
Sede Bogotá
V O
T A O
vi, 235 p. : 102 il. 00
ISBN 958-701-613-0

U S N 1. Topologı́a Algebraica
Gustavo N. Rubiano O.

G BIA
Fundamentos de Topologı́a Algebraica, 1a. edición.
Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá.

U
Facultad de Ciencias, 2007

R Mathematics Subject Classification 2000: 55-01.

c Edición en castellano: Gustavo Nevardo Rubiano Ortegón



Universidad Nacional de Colombia.

Diagramación y diseño interior en LATEX:Gustavo Rubiano


Gráficas interiores: el autor.

Primera impresión, 2007

Impresión:
Pro-Offset Editorial S.A.
Bogotá, D. C.
COLOMBIA
V O
T A O
U S
Índice general
N
G BIA
Prólogo V

R U
1. Conjuntos
1.1. Operaciones entre conjuntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
1.2. Funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
1
1
3
1.3. Relaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
1.3.1. Relación de equivalencia . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
1.3.2. Relación de orden . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
1.4. Cardinalidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6

2. Álgebra 8
2.1. Grupos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
2.2. Homomorfismos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
2.3. Subgrupo normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
2.3.1. Factorización de homomorfismos . . . . . . . . . . . . 13
2.4. Grupos cı́clicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14
2.5. Grupos generados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
2.5.1. El subgrupo conmutador . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
2.6. Construcción de nuevos grupos . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
2.7. Grupos libres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
2.7.1. Grupos libres abelianos . . . . . . . . . . . . . . . . . 20

i
ii ÍNDICE GENERAL

V O 2.7.2. Representación de grupos libres . . . . . . . . . . . . .


2.8. Producto libre de grupos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
21
22

T A O
2.8.1. Producto amalgamado de dos grupos . . . . . . . . . . 24

S
3. Topologı́a 25

N
3.1. Construcción de espacios topológicos . . . . . . . . . . . . . . 26

U
G BIA
3.1.1. Suma topológica o topologı́a de la unión libre . . . . .
3.1.2. Topologı́a cociente o identificación . . . . . . . . . . .
3.2. Grupos topológicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
26
30
46

U
3.2.1. G-espacios y espacios órbita . . . . . . . . . . . . . . . 56

R
3.3. Espacios de funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
3.3.1. La topologı́a punto–abierto . . . . . . . . . . . . . . . 61
3.3.2. La topologı́a compacto–abierto . . . . . . . . . . . . . 63
3.3.3. ¿Z X×Y ≈ (Z Y )X ? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66
3.4. Conexidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
3.4.1. Subespacios conexos maximales . . . . . . . . . . . . 71
3.5. Caminos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
3.5.1. Conexo por caminos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72
3.5.2. Componentes conexas por caminos . . . . . . . . . . . 75
3.5.3. Localmente conexo por caminos . . . . . . . . . . . . . 76

4. Homotopı́a 78
4.1. Deformación continua de una función . . . . . . . . . . . . . . 78
4.2. Caminos homótopos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83
4.2.1. El conjunto Π0 (Ω(X, x0 )) . . . . . . . . . . . . . . . 83
4.2.2. Caminos homótopos rel{0, 1} . . . . . . . . . . . . . 85
4.2.3. Clases de homotopı́a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87
4.2.4. Cambio del punto base . . . . . . . . . . . . . . . . . . 94
4.2.5. Π1 (S 1 ), lo intuitivo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96
ÍNDICE GENERAL iii

V O
4.3. El grupo fundamental y las funciones . . . . . . . . . . . . . . 106
4.3.1. Homomorfismos inducidos . . . . . . . . . . . . . . . . 106

T A 4.3.2. Retracciones y retractos . . . . . . . . . . . . . . . . . 110

O
4.3.3. Equivalencias para homotopı́a . . . . . . . . . . . . . . 116

U S 4.3.4. Retractos por deformación . . . . . . . . . . . . . . . . 119

N
4.4. Teorema de Seifert—Van Kampen . . . . . . . . . . . . . . . 127

G BIA
4.5. Πn(X), una generalización . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 134

5. Espacios recubridores 139

U
5.1. Teoremas de levantamiento de caminos . . . . . . . . . . . . . 145
5.2. Grupo fundamental y espacios recubridores . . . . . . . . . . 150

R 5.2.1. Homomorfismo inducido por una proyección recubri-


dora. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 150
5.3. Criterio para la existencia de levantamientos . . . . . . . . . . 155
5.4. Clasificación de los recubrimientos sobre un espacio . . . . . . 158
5.4.1. Recubrimiento universal . . . . . . . . . . . . . . . . . 161
5.4.2. Transformaciones Deck y acciones de grupos . . . . . 168

6. Homologı́a 172
6.1. Complejos simpliciales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 173
6.2. Homologı́a sin orientación, i.e. mod 2 . . . . . . . . . . . . . . 178
6.2.1. Cadenas, ciclos y fronteras . . . . . . . . . . . . . . . . 178
6.3. Homologı́a simplicial —coeficientes en Z— . . . . . . . . . . . 185
6.3.1. Grupos de homologı́a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 191
6.4. Homologı́a singular . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 200
6.4.1. Sı́mplices regulares . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 200
6.4.2. Cadenas regulares . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 201
6.4.3. Comportamiento funtorial . . . . . . . . . . . . . . . . 204
V O
T A O
U S N
G BIA
R U
V O
T A O
U S
Prólogo
N
G BIA El fin último de la topologı́a algebraica es tener una manera de trasladar
preguntas de la topologı́a conjuntista al álgebra. La estructura algebraica que

R U
utilizamos en estas notas es la de grupo. El mecanismo consiste en “inventar”
una construcción que a cada espacio topológico X que consideremos le asigne
un grupo G(X). A continuación extender este mecanismo a las funciones
continuas, de suerte que a una función f : X → Y le sea asignado un
homomorfismo de grupos G(f ) : G(F ) → G(Y ). Pero la construcción debe
satisfacer condiciones de “buen comportamiento” como ser natural en la
composición, G(f ◦ g) = G(f ) ◦ G(g) y que a cada homeomorfismo le corres-
ponda un isomorfismo, entre otras. En general lo que pedimos es lo llamado
un comportamiento functorial.
A manera de ilustración, en topologı́a la pregunta ¿R ≈ R2 ?, i.e. ¿es
R topológicamente equivalente —homeomorfo— a R2 ? tiene una respuesta
inmediata y negativa dentro del contexto de un curso de topologı́a gene-
ral. Pero a una pregunta similar como ¿R2 ≈ R3 ? no tiene respuesta con
las propiedades usuales que conocemos de compacidad, conexidad, sepa-
ración, metrizabilidad, etc. ver la página 114. Lo mismo sucede para ¿S 2 ≈
toro? ¿toro ≈ botella de Klein? La respuestas a estas preguntas son
algebraicas: consiste en asignar el grupo fundamental de homotopı́a o la
cadena de homologı́a a cada uno de los espacios involucrados y observar que
son diferentes, lo que implica que no son homeomorfos.
El texto requiere de conocimientos previos en conjuntos, topologı́a gene-
ral y álgebra abstracta en el tópico de los grupos. Estos conocimientos son
los básicos y por ello son incluidos de manera sucinta en los capı́tulos 1, 2 y 3
donde en general se omiten las demostraciones, pues de otra manera el texto
se tornarı́a extremadamente largo acercándose a lo ineficaz, pero a cambio
se referencia en la bibliografı́a las fuentes que pueden ser consultadas. Las
afirmaciones que al ser leı́das con poca atención se puedan prestar a mal

v
vi ÍNDICE GENERAL

V O
 entendidos son marcadas con el sı́mbolo

.

A
Los capı́tulos 4, 5 y 6 son la razón de este escrito y por tanto todo el
esfuerzo está dirigido a hacer de ellos material auto contenido, explicado,

S T demostrado en todo detalle y por supuesto, algo que no es común poder

O
hacer en matemáticas en general pero en este caso sı́: dibujar.

N
La sección de espacios de recubrimiento, muestra la hermosa conexión

U
G BIA
entre el álgebra y la topologı́a a través de preguntas en la una y respuestas
en la otra.
Por supuesto, y como en casi todo libro de texto, todo lo dicho aquı́ ya
está dicho en alguna otra parte, de suerte que, lo único original es la elección
de los temas y la presentación de los mismos. Como estas notas son a manera

R U de exposición, he decidido no incluir los clásicos ejercicios.


Mi gratitud a la Universidad Nacional de Colombia por otorgarme ese
tiempo extra con el cual ya no pueden existir disculpas para no escribir lo
que he querido.

Gustavo Nevardo Rubiano Ortegón

Departamento de Matemáticas
Universidad Nacional de Colombia
Ciudad Universitaria, Bogotá, Colombia.
gnrubianoo@unal.edu.co
Septiembre de 2006
V O
T A O
U S
Capı́tulo 1

N
G BIA
Conjuntos

R U
Contenido
1.1. Operaciones entre conjuntos . . . . . . . . . .
1.2. Funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
.
.
.
.
1
3
1.3. Relaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
1.3.1. Relación de equivalencia . . . . . . . . . . . . . . . 5
1.3.2. Relación de orden . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
1.4. Cardinalidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6

En este primer capı́tulo presentamos de manera sucinta, los conceptos


de la teorı́a de conjuntos que el lector debe tener presente para la lectura de
este texto, con la finalidad de establecer un lenguaje común entre el autor
y el lector con respecto a la notación.

1.1. Operaciones entre conjuntos

Algunas veces es muy conveniente adjudicar un nombre o ı́ndice a cada


elemento de una colección A de conjuntos.
Un conjunto J y una correspondencia f : J −→ A definida por j 7→ Aj
—para cada j ∈ I, el conjunto f (j) ∈ A es notado como f (j) = Aj — que
hace corresponder a cada j ∈ J un conjunto Aj constituye por definición
una familia A indizada por J y brevemente la notamos

A = {Aj | j ∈ J}.

1
2 CAPÍTULO 1. CONJUNTOS

V O
Siempre olvidamos como se definió f y lo único que registramos es que
la familia quedó efectivamente indizada como A = {Aj }j∈J . Definimos los

A
siguientes conjuntos:

S T 1. Unión de una familia de conjuntos,

O [
A=
[
Aj = {x | x ∈ Aj , algún j ∈ J}.

U
G BIA N j∈J

2. Intersección de una familia de conjuntos,


\
A=
\
Aj = {x | x ∈ Aj , para cada j ∈ J}.

U
j∈J

R
3. Producto de una familia de conjuntos,
Y [
Aj = {f : J −→ Aj | f (j) ∈ Aj }
j∈J j∈J

4. Suma
` de una familia de conjuntos. También se acostumbra notar como
j∈J j y llamarse entonces el coproducto de la familia.
A
X
Aj = {(a, j) | a ∈ Aj , j ∈ J}.
j∈J

Si A = {Aj | j ∈ J} es tal que cada Aj ⊆ X, decimos entonces que A es


una familia de subconjuntos de X.
Si J = ∅ —el conjunto vacı́o— entonces
S
1. j∈J Aj = ∅.
T
2. j∈J Aj = X.

Decimos que la familia A = {Aj | j ∈ J} es una partición de X si para


todo i, j ∈ J se tiene que

1. Aj 6= ∅.

2. i 6= j implica Ai ∩ Aj = ∅.
1.2. FUNCIONES 3

3.
S

V O j∈J Aj = X. Esta condición dice que A es un cubrimiento de X.

A
Dadas las familias A = {Aj | j ∈ J}, B = {Bi | i ∈ I} en X se tienen las
siguientes igualdades —Ac o {A denota el complemento de A en X—.

S T S

O
T
1. ( j∈J Aj )c = j∈J Acj .

N
T S

U
2. ( j∈J Aj )c = j∈J Acj .

G BIA
S T S S S T
3. ( j∈J Aj ) ( i∈I Bi ) = i∈I ( j∈J (Aj Bi )).
T S T T T S
4. ( j∈J Aj ) ( i∈I Bi ) = j∈J ( i∈I (Aj Bi )).
Q

R U El axioma de elección dice que


cada j ∈ J 6= ∅.

1.
Q
Q

2. j∈J Aj
j∈J
Q

T Q
j∈J Bj =
Q
j∈J (Aj
T
Bj).
j∈J Aj 6= ∅ si y solo si Aj 6= ∅ para

Aj ⊆ j∈J Bj si y solo si Aj ⊆ Bj para cada j ∈ J.

Q S Q Q S
3. j∈J Aj j∈J Bj ⊆ j∈J (Aj Bj ).
S S S
4. ( i∈I Ai ) × ( j∈J Bj ) = (i,j)∈I×J (Ai × Bj ).

1.2. Funciones

Dada la función f : X −→ Y definimos la imagen de A ⊆ X por f


como el conjunto

f (A) := {y ∈ Y | y = f (x) para algún x ∈ A}.

La imagen inversa de B ⊆ Y por f es el conjunto

f −1 (B) = {x ∈ X | f (x) ∈ B}.

Sean {Ai | i ∈ I}, {Bj | j ∈ J} familias de conjuntos en X y Y respectiva-


mente. Es un ejercicio verificar las siguientes propiedades:
T T
1. f ( i∈I Ai ) ⊆ i∈I f (Ai ).
S S
2. f ( i∈I Ai ) = i∈I f (Ai ).
4 CAPÍTULO 1. CONJUNTOS

V O T

S
T
3. f −1 ( j∈J Bj ) = j∈J f −1 (Bj ).
S
4. f −1 ( j∈J Bj ) = j∈J f −1 (Bj ).

T A5. f −1 (Bjc ) = [f −1 (Bj )]c .

O
S
6. f (f −1 (Bi )) ⊆ Bi .

U
G BIA N
7. Ai ⊆ f −1 (f (Ai )).

Nótese que el comportamiento de f −1 —la imagen inversa por f — es


impecable.
Una función f : X −→ Y se dice sobre o sobreyectiva si f (X) = Y ;

R Uf se dice uno a uno, o inyectiva si x 6= y implica f (x) 6= f (y).


Dada f : X −→ Y y cualesquiera A, B ⊆ X, C ⊆ Y tenemos que,

1. f es inyectiva si y solo si f (A ∩ B) = f (A) ∩ f (B).

2. f es sobre si y solo si f −1 (C) 6= ∅ para todo C 6= ∅.

3. Si f es inyectiva y sobre —biyección— entonces f −1 es una biyección


de Y en X.

4. Si f es biyección entonces f (Ac ) = f (A)c .

5. f es sobre si y solo si f (f −1 (C)) = C.

6. f es inyectiva si y solo si f −1 (f (A)) = A.

7. f es biyección si y solo si para cada y ∈ Y , f −1 (y) es un conjunto


unitario de X. Caso para el cual f −1 : Y −→ X es una función bien
definida.

La siguiente afirmación utiliza el concepto de composición de funciones:


Sean f : X −→ Y , g : Y −→ X dos funciones tales que g ◦ f = idX donde
idX : X −→ X es la función identidad, entonces g es sobre y f es uno a uno.
También podemos considerar una familia H indizada de funciones

H = {hi : Xi −→ Yi }i∈I .
Q Q Q
La función h = i∈I hi : Xi∈I −→ Yi∈I definida por h((xi )i ) := (h(xi ))i
es conocida como la función producto.
1.3. RELACIONES 5

1.3.

V O
Relaciones

T A
Si X es un conjunto, una relación R en X es un subconjunto de X × X.
Decimos que R es

O
U S1. Reflexiva: si (x, x) ∈ R para todo x ∈ X — ∆(X) ⊆ R donde ∆(X)

N
es la relación idéntica o diagonal de X—.

G BIA
2. Simétrica: si (x, y) ∈ R implica (y, x) ∈ R —R−1 = R—.

3. Antisimétrica: si (x, y), (y, x) ∈ R implica x = y —R−1 ∩ R ⊆

U
∆(X)—.

R
4. Transitiva: si (x, y), (y, z) ∈ R implica (x, z) ∈ R —R ◦ R ⊂ R—.

1.3.1. Relación de equivalencia

R es llamada de equivalencia si de manera simultánea es reflexiva,


simétrica y transitiva. Cada relación de equivalencia determina una partición
X/R = {[x] : x ∈ X} de X formada por las clases de equivalencia [x] = {y :
xRy}; de manera natural existe una función sobreyectiva

q : X −→ X/R.

Toda función f : X −→ Y define una relación de equivalencia en X si 


definimos x ∼ y si y solo si f (x) = f (y). En este caso notamos a la relación
(y a la partición) como Rf con Rf = {f −1 (t) : t ∈ f (X)}.

El siguiente diagrama es conmutativo, donde Rf f


X - Y
se encarga de igualar los puntos que tienen una
misma imagen, con lo cual hf definida como 6
hf ([x]) := f (x) está bien definida, es un mo- q i
nomorfismo y por su codominio es un epimorfis- ?
mo, es decir tenemos un isomorfismo con inversa ≈-
X/Rf f [X]
hf −1 (y) = f −1 (y). hf

El anterior diagrama se conoce como el teorema de la factorización


de funciones entre conjuntos o teorema del cociente para conjuntos.
6 CAPÍTULO 1. CONJUNTOS

V O
1.3.2. Relación de orden

A
R es llamada una relación de orden parcial si de manera simultánea
es reflexiva, antisimétrica y transitiva. Es común en este caso notar a R

S T como ≤, de suerte que (x, y) ∈ R se nota x ≤ y y decimos que x es menor

O
o igual a y. Un elemento m ∈ X es llamado maximal para X si m ≤ x
implica m = x (cada vez que m esté relacionado, m debe ser entonces mayor

U
G BIA N
o igual).
Un subconjunto P de X es totalmente ordenado o es una cadena si
para cada par de elementos a, b ∈ P se tiene que a ≤ b o b ≤ a; u ∈ X es
una cota superior para P si x ≤ u para todo x ∈ P .
Un resultado fundamental —y equivalente al axioma de elección— cono-

R U cido como el Lema de Zorn, nos asegura la existencia de elementos (exacta-


mente de elementos maximales): si en un conjunto X ordenado
—parcial o total— todo subconjunto P totalmente ordenado posee una cota
superior en X, entonces X tiene al menos un elemento maximal.

1.4. Cardinalidad

Definimos dos conjuntos X, Y como equivalentes si existe una biyec-


ción f : X −→ Y . Esta es una relación de equivalencia y a cada clase de
equivalencia la llamamos un número cardinal y la notamos #(X). El car-
dinal de N lo notamos de manera especial como ω o ℵ0 . El cardinal de R
como c.
X es finito si es equivalente al conjunto {1, 2, 3, 4, . . . , n} para algún n ∈
N. En caso contrario decimos que X es infinito. Si X es finito o equivalente
a N decimos que X es enumerable o contable.
Sin duda alguna el problema irresoluble más famoso —desde los axiomas
usuales de la teorı́a de conjuntos— es el primer problema de Hilbert:
Hipótesis del continuo (Cantor). Si X ⊆ R es no contable entonces
existe una biyección f : X −→ R.
SiSJ es enumerable y cada conjunto Aj es enumerable, entonces también
lo es j∈J Aj .
 Tenemos una gran diferencia entre uniones enumerables y productos enu-
merables:
Q si J es enumerable infinito y cada Aj es enumerable, entonces
A
j∈J j es no enumerable.
1.4. CARDINALIDAD 7

V O
Teorema de Cantor. Si ℘(X) (o 2X ) denota al conjunto de los sub-
conjuntos de X 6= ∅, entonces el cardinal de X es menor que el cardinal de
℘(X).

T A
Para una demostración ver [21].

O
La aritmética de los números cardinales se puede resumir como:

U S N
1. Sean d, e números cardinales con d ≤ e, d 6= 0 y e infinito. Entonces

G BIA
d + e = e y d · e = e.

2.
ab m ℵ0 c
n nm c 2c

U
ℵ0 ℵ0 c 2c
c c c 2c

R
V O
T A O
U SCapı́tulo 2

N
G BIA
Álgebra

R UContenido
2.1. Grupos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
2.2. Homomorfismos . . . . . . . . . . . . . . . . .
.
.
.
.
8
10
2.3. Subgrupo normal . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
2.4. Grupos cı́clicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
2.5. Construcción de grupos . . . . . . . . . . . . . . . 14
2.6. Grupos generados . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
2.7. Factorización de homomorfismos . . . . . . . . . 16
2.8. El subgrupo conmutador . . . . . . . . . . . . . . 17
2.9. Grupos libres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
2.10. Grupos libres abelianos . . . . . . . . . . . . . . . 19
2.11. Representación de grupos libres . . . . . . . . . . 20
2.12. Producto libre de grupos . . . . . . . . . . . . . . 21
2.12.1. Producto amalgamado de dos grupos . . . . . . . . 23

Este capı́tulo presenta los conceptos del álgebra abstracta que en ade-
lante serán utilizados. Los hemos aislado en este capı́tulo con la finalidad
que el lector tenga certeza de cuánto del álgebra (y no más) debe conocer.

2.1. Grupos

Definición 2.1 (monoide). Sea A un conjunto no vacı́o. Una función


∗ : A × A −→ A se llama una ley de composición interna o una ope-
ración interna en A. Al par (A, ∗) se le denomina un monoide.

8
2.1. GRUPOS 9

V O
Dados a, b, c ∈ A podemos calcular a ∗ (b ∗ c) y (a ∗ b) ∗ c, si queremos
que este cálculo sea igual, entonces lo que exigimos es que ∗ sea asociativo,

A
es decir que para todo a, b, c ∈ A

T
a ∗ (b ∗ c) = (a ∗ b) ∗ c.

U S N O
Definición 2.2 (grupo). Un monoide asociativo se llama semigrupo. Un
grupo (A, ∗) es un semigrupo en el cual

G BIA
1. Existe e ∈ A tal que a ∗ e = a = e ∗ a para todo a ∈ A.
2. Para cada a ∈ A, existe b ∈ A tal que a ∗ b = e = b ∗ a.

La propiedad en 1 garantiza la existencia de un único elemento neutro

R U
para la operación ∗. La propiedad 2 garantiza la existencia del elemento
inverso para cada a ∈ A. Este elemento se acostumbra a notar −a ó a−1
según utilicemos notación aditiva o multiplicativa, es decir a∗a = a+a := 2a
ó a ∗ a = aa := a2 .
En lo posible utilizaremos notación multiplicativa: a−1 a−1 = a−2 , e = 1,
a0 = 1, a ∗ b = ab.
Si ab = ba para todo a, b ∈ A, decimos que el grupo A es abeliano. Un
grupo arbitrario lo notamos (G, ∗).
Ejemplo 2.3. SA. Dado un conjunto A el conjunto de todas las permuta-
ciones (biyecciones) de A con la operación de composición forma un grupo
llamado el grupo simétrico y notado SA .
Si en particular A = {1, 2, . . . , n} lo notamos Sn y cada permutación
σ ∈ Sn se puede expresar como un producto de transposiciones (una
transposición es una clase especial de permutación donde solo dos elementos
son intercambiados y los demás n − 2 son dejados fijos) y el signo de σ es
1 ó −1 dependiendo que el número de transposiciones sea par o impar.
Definición 2.4. Sea (G, ∗) un grupo. Si H ⊆ G es tal que ∗ : H ×H → H es
una operación de grupo, decimos que H es un subgrupo de G y lo notamos
H ≤ G.
Ejemplo 2.5. El conjunto de todas las permutaciones pares en Sn forman
un subgrupo con n!
2 elementos y llamado el subgrupo alternante de Sn .

Sea (G, ∗) un grupo. Si A, B ⊆ G, definimos

AB = {ab : a ∈ A, b ∈ B}.
10 CAPÍTULO 2. ÁLGEBRA

V O
(AB := A ∗ B y como la operación que utilizamos es multiplicación notamos
simplemente AB). Si A = {a}, entonces AB = aB. Notamos por A−1 =

A
{a−1 : a ∈ A}. Con estas notaciones se verifica que H ⊆ G es un subgrupo
si y solo si H 6= ∅ y HH −1 ⊆ H.

S T O
Cuando H es un subgrupo de G, los subconjuntos de la forma aH (Ha)
son llamados coclases a izquierda (derecha). La palabra coclase la jus-

N
tificamos si tenemos una partición de G. En efecto, si aH ∩ bH 6= ∅ entonces

U aH = bH y por tanto

G BIA
R := {aH : a ∈ G}

es una partición de G, donde la relación ∼ de equivalencia inducida es: a ∼ b


si y solo si a−1 b ∈ H. Si G es abeliano, cada coclase a izquierda aH es coclase

U
a derecha Ha.
Si G es un grupo finito, entonces el orden |G| de G es el número de

R elementos en G.

Definición 2.6. Sea H un subgrupo de un grupo G de orden finito. El


ı́ndice (G : H) de H en G es igual a |G|/|H|. Ası́, el ı́ndice es el número de
coclases a izquierda (derecha) de H.

Ejemplo 2.7. Sean G = C − {0} (los números complejos no nulos) y ∗ la


operación (a, b)(c, d) := (ac − bd, ad + bc).

El elemento unidad es (1, 0).


 
−1 a −b
(a, b) = , .
a2 + b2 a2 + b2
z √
Si z = (a, b), z −1 = donde z denota al conjugado y |z| = a2 + b2
|z|2
es la distancia del punto al origen.

El subconjunto H = {z : |z| = 1}, es un subgru- xH


po y se nota S 1 (la circunferencia unidad). Si
x ∈ G entonces xH es la circunferencia de cen-
tro (0, 0) y radio |x| (para todo h ∈ H tenemos
|xh| = |x||h| = |x|1 = |x|; ver la figura).
2.2. HOMOMORFISMOS 11

2.2.

V O Homomorfismos

A
Una vez definidos los grupos, la pregunta natural es cómo caracterizarlos:
¿cuántos grupos “diferentes” existen? Por tanto definimos funciones entre

S T
los grupos que relacionen los conjuntos y sus estructuras.

O
Definición 2.8. Dados dos grupos G, H un homomorfismo es una función

U N
f : G → H (como conjuntos) que satisface f (ab) = f (a)f (b) (la operación a
la izquierda de la igualdad es en G y a la derecha es en H).

G BIA
Esta definición puede ser representada diciendo
que el siguiente diagrama conmuta. La exigencia
para un homomorfismo de preservar la identidad
G×G
f ×f
- H ×H

U
∗ ∗
y la inversa es intrı́nseca, f (e) = e, f (a−1 ) =
? ?
f (a)−1 . Además la imagen de un subgrupo es - H

R
G f
un subgrupo, en particular f (G) ≤ H.

Ejemplo 2.9. La función f : (R, +) −→ (C − {0}, ·) dada por


f (x) = (cos x, sen x) = eix
satisface
f (x + y) = (cos (x + y), sen(x + y))
= (cos x cos y − sen x sen y, sen x cos y + sen y cos x)
= (cos x, sen y)(cos y, sen x)
= f (x)f (y).

Si pensamos que en la circunferencia S 1 un punto en ella es un ángulo,


entonces el producto f (x)f (y) es “geométricamente” la suma de los ángulos.

2.3. Subgrupo normal

Definición 2.10. Para cada homomorfismo f : G → H el conjunto f −1 (1)


es un subgrupo de G. f −1 (1) ≤ G recibe el nombre de Ker(f ) o núcleo de
f.

Un homomorfismo es inyectivo si y solo si Ker(f ) = {1}. Este subgrupo


núcleo goza de la propiedad
gKer(f )g−1 = Ker(f ) para todo g ∈ G.
12 CAPÍTULO 2. ÁLGEBRA

V O
De hecho, esta propiedad es nada trivial. Si un subgrupo H ≤ G es tal que
gHg−1 = H para todo g ∈ G lo llamamos normal o invariante y notamos

A
H E G.

T
Lo de invariante se justifica por lo siguiente: dado g ∈ G definimos

O
ig : G → G como ig (x) = gxg−1 la cual es biyección y homomorfismo

S
—isomorfismo (solo cambia los nombres de los elementos y preserva la

N
estructura algebraica y usamos el sı́mbolo ≈ para isomorfismo)— más aún,

U
G BIA
automorfismo (i. e. un isomorfismo de un grupo en sı́ mismo). Este auto-
morfismo ig es llamado el automorfismo interno de G dado por la
conjugación con el elemento g. Por tanto, si H es normal tenemos que
ig (H) = H (no varı́a) para cada automorfismo interior.
 Teorema 2.11. Si H E G entonces el producto (aH)(bH) := abH define

R U una operación de grupo sobre el conjunto G/H de las coclases a izquierda.

Podemos entonces tratar a las coclases como elementos individuales de


un nuevo grupo más pequeño.
Ejemplo 2.12. An E Sn y Sn /An ≈ Z2 .
Ejemplo 2.13. El grupo (Z6 , +) —el lector familiarizado reconocerá a los
enteros módulo 6, ver ejemplo 5.7— tiene a {0, 3} como subgrupo. Como
Z6 es abeliano, {0, 3} es normal y podemos formar el grupo cociente por
este subgrupo el cual consta de las coclases {0, 3}, {1, 4}, {2, 5}. La figura
2.1 muestra la tabla para Z6 ordenada y coloreada según estas coclases.
El patrón de color es entonces utilizado para mostrar a la izquierda un
esquema del grupo cociente o grupo factor el cual corresponde a Z3 con lo
que Z6 /{0, 3} ≈ Z3 .

Z6 0 3 1 4 2 5
0 0 3 1 4 2 5

3 3 0 4 1 5 2
1 1 4 2 5 3 0
4 4 1 5 2 0 3
2 2 5 3 0 4 1
5 5 2 0 3 1 4

Figura 2.1: Z6 /{0, 3} es isomorfo a Z3

Definición 2.14. Dos subgrupos H y K de un grupo G son conjugados si


existe g ∈ G tal que H = gKg−1 ; es decir, si uno de los grupos es la imagen
del otro mediante un automorfismo interno.
2.3. SUBGRUPO NORMAL 13

V O
La conjugación es una relación de equivalencia sobre el conjunto de
todos los subgrupos de G y un subgrupo H es normal en G si la clase de

A
equivalencia [H] = {H}.

T
Teorema 2.15. Si H E G y a, b ∈ H entonces ab ∈ H si y solo si ba ∈ H,

O
y en este caso aH = b−1 H.

U S N
Dado un subconjunto S ⊆ G de un grupo G, el conjunto
N [S] = {x ∈ G | xSx−1 = S}

G BIA
es un subgrupo de G. En particular, si H ≤ G entonces N [H] es el mayor
subgrupo que tiene a H como un subgrupo normal, esto es H E N [H] ≤ G
o dicho de otra manera, N [H] es el subgrupo más grande entre H y G para

U
el cual H es normal. Por esta razón N [H] es llamado el normalizador de
H en G.

R2.3.1. Factorización de homomorfismos

Si f : G → H y g : H → J son homomorfismos (isomorfismos) de


grupos, la compuesta g ◦ f : G → J también es un homomorfismo (isomor-
fismo). Recordemos que un homomorfismo f tiene un comportamiento ideal:
la identidad va a la identidad, la imagen inversa de un subgrupo (normal)
es un subgrupo (normal), la preimagen de la identidad es el núcleo de f .
El siguiente teorema muestra cómo factorizar homomorfismos utilizando
un isomorfismo.
Teorema 2.16 (cociente para grupos). Sea f : G → H un homomor-
fismo de grupos. f tiene una única factorización f = i ◦ r ◦ q donde q es la
función cociente, r está definida como r ([g]) := f (g), i es la inclusión
f
G - H
6
q i
?
≈-
G/Ker(f ) r Im(f )

El teorema del cociente para conjuntos (pag. 5), nos dice que tal fac-
torización existe, falta verificar entonces que las condiciones algebraicas se
mantienen (homomorfismos). Nótese que para este diagrama el homomorfis-
mo r es un isomorfismo G/Ker(f ) ≈ r(H) si f es sobreyectiva (Teorema
fundamental de homomorfismo).
14 CAPÍTULO 2. ÁLGEBRA

2.4.

V O Grupos cı́clicos

A Dado un grupo G y un elemento a ∈ G, todos los elementos de la forma


an , n ∈ Z también están en G.

T O
S
Definición 2.17. Dado un grupo G y un elemento a ∈ G, el conjunto

U
G BIA N hai := {an : n ∈ Z} =
\

i∈I
Hi , Hi ≤ G y a ∈ Hi

es un subgrupo de G, de hecho el subgrupo más pequeño que contiene al


elemento a (recuérdese que la intersección de subgrupos es un subgrupo) y

U
es llamado el subgrupo cı́clico generado por el elemento a.

R
Si G =< a > para algún a, decimos que G es cı́clico generado por a.

Ejemplo 2.18. Si G = (Z, +) entonces G = h1i; además, si H ≤ G, entonces


H también es cı́clico, es decir, H = hni para algún n ∈ Z, y lo notamos
nZ := hni (recordemos que la operación es aditiva y que nZ := {nk : k ∈
Z}). Como nZ ≤ Z dado un a ∈ Z, la coclase a + nZ := {a + nk : k ∈ Z} es
el conjunto de los enteros que tienen residuo a al dividirlos por n.
Hay exactamente n−coclases diferentes, a saber:

nZ, 1 + nZ, 2 + nZ, . . . , (n − 1) + nZ.

La relación b−1 a ∈ H se traduce en a ∼ b := aH = bH. Como q : G →


G/H debe ser un morfismo de nuestra teorı́a de grupos, q −1 (0) = q −1 [H] =
Ker(q) = H debe ser un subgrupo normal de G.

Nótese que los grupos cı́clicos son abelianos. Una caracterización recı́pro-
ca de la anterior implicación se tiene de manera parcial si el grupo es “sufi-
cientemente pequeño”.
Un grupo cı́clico puede tener un número infinito de elementos (el orden
de un grupo G es o(G) := #(G) cardinal de G), caso en el cual G ≈ (Z, +),
es decir, existe una función f : G → Z biyectiva y homomorfismo de grupos.
Si G es cı́clico y tiene un número finito de elementos, entonces G ≈ (Zn , +)
para algún n ∈ Z.
Nota. Zn := ha : an = 0i, el grupo generado como en la siguiente definición.
2.5. GRUPOS GENERADOS 15

2.5.

V O
Grupos generados

A
Dados los elementos ai ∈ G con i ∈ I, la intersección de todos los sub-
grupos de G que contienen a todos los ai con i ∈ I es de nuevo un subgrupo

S T
notado h{ai : i ∈ I}i. Nótese que h{ai : i ∈ I}i es el subgrupo más pequeño

O
de G que contiene a {ai : i ∈ I}.

U N
Definición 2.19. Si G = h{ai : i ∈ I}i, decimos que G es generado por el

G BIA
conjunto {ai : i ∈ I} y que los ai son los generadores de G. Si #(I) es finito,
entonces G es generado finitamente.

Nótese que un elemento g ∈ h{ai : i ∈ I}i es un producto finito de


potencias enteras de elementos ai . Si el grupo no es abeliano, las potencias

R U
de un ai pueden ocurrir varias veces.
Ejemplo 2.20. Z × Z2 es generado por {(1, 0), (0, 1)}.
Definición 2.21. El orden o(a) de un elemento de un grupo a ∈ G, es el
menor entero n tal que an = e. Si tal n no existe, decimos que el orden de a
es infinito y en cierta manera a es “libre” de generar tantos elementos como
quiera.

Si en un grupo G cada elemento tiene orden finito, decimos que G es un


grupo con torsión.
Si ningún elemento en G (excepto la identidad) tienen orden finito, de-
cimos que G es libre de torsión (por ejemplo Z).
Definición 2.22. Si un grupo G es abeliano, el conjunto TG de los elementos
de orden finito es un subgrupo de G llamado el subgrupo torsión de G.
Ejemplo 2.23. Si G = Z × Z2 , entonces TG = {(0, 0), (0, 1)}.
Lema 2.24 (Factorización). Si G es abeliano y generado finitamente
entonces G ≈ TG × F , donde TG es el subgrupo de torsión de G y F ≤ G es
libre de torsión.
Lema 2.25. Si G es abeliano, finitamente generado y libre de torsión (no
le quedan muchas posibilidades a G) G ≈ Z × · · · × Z (m−veces, m ∈ Z+ ).
Lema 2.26. Si G es abeliano y de orden finito, entonces G es isomorfo a
un producto directo de grupos cı́clicos

G ≈ Zpr1 × · · · × Zprnn ,
1
16 CAPÍTULO 2. ÁLGEBRA

V O
donde los pi son primos (no necesariamente distintos).
Aún tenemos esta otra caracterización:

T A O
G ≈ Zm1 × · · · × Zmn ,

S
donde mi |mi+1 (y esta caracterización es única). Los enteros mi se llaman

N
los coeficientes de torsión.

U
G BIA
Ejemplo 2.27. Z5 × Z5 × Z9 6≈ Z52 × Z9 ≈ Z225 .

Teorema 2.28 (Fundamental de los grupos abelianos finitamente


generados). Si G es abeliano y finitamente generado entonces

R Uo,
G ≈ Zpr1 × · · · Zprnn × Z × · · · × Z ≈ T × F con los pi primos,
1

G ≈ Zm1 × · · · Zmn × Z × · · · × Z,
donde mi |mi+1 ; en ambos casos el número de factores de Z se llama el
número de Betti 1 de G.

2.5.1. El subgrupo conmutador

Si partimos de un grupo G no abeliano, es posible obtener una versión


abelianizada de G requiriendo que ab = ba para todo a y b en G de la nueva
versión. Es decir, aba−1 b−1 = 1 en el nuevo grupo. Un elemento de la forma
aba−1 b−1 se llama conmutador y por tanto lo requerido en la abelianización
es que todos los conmutadores se identifiquen con el elemento unidad.

Definición 2.29. Dado un grupo G, el subgrupo generado por el conjunto


de todos los elementos commutadores,

[G; G] := haba−1 b−1 : a, b ∈ Gi

es normal y es llamado el subgrupo conmutador.

El grupo cociente G/[G; G] es abeliano y se considera la versión abeliani-


zada de G.
1
En honor al matemático italiano Enrico Betti (1823-1892).
2.6. CONSTRUCCIÓN DE NUEVOS GRUPOS 17

2.6.

V O Construcción de nuevos grupos

A
Definición 2.30. Si G1 , G2 , . . . , Gn son grupos, al producto cartesiano

T
n
Y

O
Gk = G1 × · · · × Gn

U S N
k=1

le damos una estructura de grupo al operar las n−tuplas ordenadas operando

G BIA
componente a componente,

(a1 , . . . , an ) ∗ (b1 , . . . , bn ) := (a1 b1 , . . . , an bn )

U
y se le llama el producto directo externo de los grupos Gi . Esta definición
es extendible a cualquier familia de grupos no necesariamente finita.

R Nótese que cada Gk es isomorfo de una manera natural (sin esfuerzo) a un


subgrupo Gk de
Q
n
Gk cuando identificamos cada g ∈ Gk con el elemento
k=1

(e1 , . . . , ek−1 , g, ek+1 , . . . , en ) ∈


Q
n

k=1
Gk . Entonces decimos que
producto directo interno de estos subgrupos Gk a cambio de decir que era
Q
n

k=1
Gk es el

el producto directo externo de los Gk .

Ejemplo 2.31. Si m, n ∈ Z+ sin factores comunes diferentes de 1, entonces


Z+ con un máximo
Zm × Zn ≈ Zmn ; más general aún, si m1 , m2 , . . . , mn ∈ Q
común denominador MCD(m1 , . . . , mn ) = 1, entonces nk=1 Zmk es cı́clico
y se tiene
Yn
Zmk ≈ Zm1 ···mn .
k=1

Ejemplo 2.32. Z8 × Z9 ≈ Z72 .

Ejemplo 2.33 (Teorema fundamental). Si n = pn1 1 · pn2 2 · · · · · pnr r se


escribe como potencia de primos diferentes entonces Zn ≈ Zpn1 × · · · × Zpnr r .
1

2.7. Grupos libres

Sea A un conjunto de cardinalidad a cuyos elementos a, b, c . . . ∈ A


pueden ser sı́mbolos abstractos o pueden ser objetos provenientes de algún
otro contexto matemático. A es llamado un alfabeto y sus elementos letras.
18 CAPÍTULO 2. ÁLGEBRA

V O
Por una sı́laba entendemos un sı́mbolo an donde a ∈ A y n ∈ Z. Una
palabra es definida como una sucesión ordenada de sı́labas.

T A
Por ejemplo b−3 a0 a1 c2 c2 a0 c1 es una palabra de siete (7) sı́labas. En una
palabra las sı́labas son escritas una tras de otra a la manera de un producto

O
formal. Cada sı́laba en sı́ misma es una palabra (una uno–sı́laba). Existe

S
una única palabra que no tiene sı́labas, la llamamos la palabra vacı́a y se

N
denota por el sı́mbolo 1. Ası́ que tenemos las siguientes condiciones:

U
G BIA
1. Si A = {ai }i∈I es un alfabeto de letras ai , cualquier sı́mbolo de la
forma ani con n ∈ Z es una sı́laba.

2. Una sucesión finita de sı́labas es una palabra.

R U 3. La palabra vacı́a es la palabra sin sı́labas y notada por 1.

Notación: a1i := ai , a0i := 1, am n m+n


i ai := ai . Estas dos últimas condiciones
conducen a las llamadas palabras reducidas, es decir, aquellas donde no
es posible reducir más.

Ejemplo 2.34. a32 a−1 2 −7 0 2 −5


2 a3 a1 a1 a0 = a2 a3 a1 .

El conjunto de todas las palabras reducidas del alfabeto A lo notamos


L[A].
Nótese que L[A] tiene de manera natural una estructura de grupo: dadas
las palabras w1 , w2 ∈ L[A] definimos  : L[A] × L[A] → L[A] donde w1  w2
es la simple yuxtaposición de w1 con w2 .

Ejemplo 2.35. Para w1 = a32 a−5 2 −2 3 −3 −2


1 a3 , w2 = a2 , entonces w1 w2 = a2 a1 a3 a2 .

Pareciera obvio que esta función está bien definida, es asociativa, y tiene
a la palabra vacı́a 1 como elemento idéntico. La inversa de una palabra w
es la palabra w−1 obtenida al revertir el orden de las sı́labas y cambiar el
signo del exponente en cada sı́laba.

Ejemplo 2.36. Para w = a32 a−4


1 a2 tenemos w
−1 = a−1 a4 a−3 .
2 1 2

Definición 2.37. (L[A], ) es el grupo libre generado por A.

Si A = ∅ entonces L[A] = {e}.

Si A = {a} entonces L[A] es cı́clico infinito.


2.7. GRUPOS LIBRES 19

V O
Recordemos (ver sección 2.5) que si G es un grupo y E ⊆ G, entonces
existe el menor subgrupo de G que contiene a E y lo notamos hEi. Un

A
elemento g ∈ hEi si y sólo si g = en1 1 en2 2 · · · enk k , para elementos ei ∈ E,
ni ∈ Z. Si G = hEi, decimos que E es un subconjunto generador de G; si

S T
además G = hEi para un conjunto E finito, decimos que G es generado

O
finitamente.

N
Dado un grupo G y un conjunto generador A = {ai |i ∈ I} de G, podemos

Upreguntarnos si G es libre sobre el conjunto A = {ai |i ∈ I}, es decir, si G es

G BIA
“esencialmente” el grupo libre L[A].

Definición 2.38. Si G es un grupo tal que G = hAi y existe un isomorfismo


φ:G−

→ L[A] tal que φ(ai ) = ai , decimos que G es libre sobre A, y que los

U
elementos ai son los generadores libres de G. Un grupo es libre si es
libre sobre algún conjunto {ai }i .

R Nótese que en la anterior definición intervienen G, A y φ. Si A tiene


más de un elemento entonces L(A) no es abeliano. De manera más general,
tenemos el siguiente hecho: Un grupo G es libre si y solo si G es isomorfo a
L(A) para para algún A.


Ejemplo 2.39. Z = hAi es libre sobre A para A = {1}. El isomorfismo φ


se define como:

φ : Z −→ L[A]
n 7−→ 1n := n · 1

donde en particular φ(1) = 11 := 1.

Por supuesto todo grupo libre es infinito a menos que A = ∅ y en este


caso L[A] = {1}. En un grupo libre, ningún elemento excepto el elemento
neutro tiene orden finito (i.e. la representación de la unidad e es única por
la palabra vacı́a). Además, “es claro” que los grupos libres son en efecto
libres de torsión, pero lo contrario no es cierto: Z × Z es libre de torsión
pero no es un grupo libre, pues es abeliano y no es cı́clico.
Además, si G es libre tanto sobre A como sobre B, entonces #A = #B
(#A denota el cardinal de A) y este cardinal se llama el rango del grupo
libre G. (Algunos autores denominan al conjunto A una base libre).

Proposición 2.40 (Clasificación). Dos grupos libres son isomorfos si y


sólo si tienen el mismo rango.
20 CAPÍTULO 2. ÁLGEBRA

V O
Teorema 2.41. Dados un conjunto A, un grupo
H y una función f : A −→ H, existe un único A

A
homomorfismo f : L[A] −→ H tal que para todo
f @g
@
R

T
a, b ∈ A y todo n, m ∈ N se tiene que f (a) =
H p p p p p p p p p p p p p L[A]

O
f (a) y f (am bn ) = f (a)m f (b)n . f

U S N
“Un homomorfismo es determinado por las imágenes de un conjunto
generador”.

G BIA 2.7.1. Grupos libres abelianos

Los grupos libres como han sido definidos no son en general conmuta-

R U tivos, pero al obtener la versión abelianizada de este grupo libre, es decir,


al formar el grupo cociente por el subgrupo conmutador L[A]/ [L[A]; L[A]],
éste resulta libre abeliano.

Definición 2.42. Un grupo G es un grupo libre abeliano si

G ≈ L[A]/ [L[A]; L[A]] ,

para algún grupo libre L[A]. G se nota entonces como Ab{A}.

 Obsérvese que para este cociente,


Q nj i. e. para G, los elementos se pueden
escribir como productos finitos aij , donde cada aij aparece una sola vez.
j∈N
Es común notar en este caso a los elementos de manera aditiva:

n1 ai1 + n2 ai2 + · · · + nk aik .

Para A = {ai }i la colección de las coclases [ai ] se llama una base en


L[A]/ [L[A]; L[A]].

Ejemplo 2.43. Zn = Z × Z × · · · × Z (n-veces) es un grupo libre abeliano.

Ejemplo 2.44. Si A = {a, b}, L[A] puede ser representado como

{an bm : n, m ∈ Z} y ab 6= ba.

Por su parte Ab{A} = Z × Z.

Si recordamos que para G ≈ H se tiene que G/[G; G] ≈ H/[H; H],


podemos clasificar los grupos abelianos libres de orden finito.
2.7. GRUPOS LIBRES 21

2.7.2.

V O
Representación de grupos libres

A
El objeto de esta sección es definir un grupo por medio de generadores
y relaciones entre los generadores. Por supuesto el conjunto de generadores

S T
siempre existe, luego el mérito es encontrar las relaciones.

O
Ejemplo 2.45. Si G = hAi para A = {x, y} y deseamos que G sea abeliano

N
entonces la relación entre los generadores es xyx−1 y −1 = 1.

U
G BIA
Ejemplo 2.46. Si G = hAi para A = hai y an = 1, obtenemos que G ≈ Zn .

Sean H un grupo y K un subgrupo de H. Definimos K la clausura


normal de K como el menor subgrupo normal que contiene a K; en otras

U
palabras, K es la intersección de todos los subgrupos normales de H que
contienen a K, \

R
K = {M : M E H y K ≤ M }.

De manera particular, dado R ⊆ L[A] notemos por R la intersección de


todos los subgrupos normales de L[A] que contienen a R. R es un subgrupo
normal y el grupo cociente L[A]/R se conoce como el grupo generado por
A sujeto a las condiciones R. En este nuevo grupo notado como [A; R]
para toda palabra r ∈ R se tiene r = 1.
Definición 2.47. Si un grupo G es tal que G ≈ [A; R] (isomorfos), decimos
que [A; R] es una representación de G.
Ejemplo 2.48. Por supuesto, la representación de un grupo en general no
es única:

[{x}; ] = [{x, y}; x] son presentaciones para el grupo cı́clico infinito.


[{x, y}; xyx−1 y −1 ] es una presentación para el grupo libre abeliano con
dos generadores.
[{a}; a2 ] = [{a, b}; a2 , b] son presentaciones para Z2 .
[{x, y}; xyx−1 y −1 , x2 , y 3 ] = [{a}; a6 ] son presentaciones para Z6 . La
primera describe la estructura de Z6 como Z2 × Z3 .
[{x, y}; x2 , y 2 , (xy)n ] es una presentación para el grupo dihédrico de
orden 2n.
K = [{i, j} : i4 = 1, i2 = j 2 , ji = i3 j] es una presentación del grupo,
en realidad cuerpo, de los cuaterniones de Hamilton (donde k = ij).
22 CAPÍTULO 2. ÁLGEBRA

V O
Sean G un grupo, [A, R] una presentación de un
grupo y φ : L[A] → G un homomorfismo tal
L[A]

T A
que ker(φ) = hRi. Entonces φ determina una
representación de G (ver el siguiente diagrama,

O
donde q es la proyección natural y ψ es definida
q

?
@ φ
@
@
R
@
[A, R] p p p p p -

S
pp G
de la manera obvia): ψ

U
G BIA N
Una presentación [X, R] es generada finitamente si X es finito y es
relacionada finitamente si R es finito. [X, R] es finita si tanto X como
R son finitos.

R U2.8.

como
Q
Producto libre de grupos

Supongamos que nos es dada una colección {Gα } de grupos y deseamos


construir a partir de ella un grupo que contenga a cada grupo de la colección
un subgrupo. Una manera de hacer esto es tomar el grupo producto
α G α , cuyos elementos son las funciones α 7→ gα ∈ Gα con la multiplicación
definida por (gα )(fα ) = (gα fα ) —esta definición generaliza a la definición
2.30—. O podemos restringirnos a funciones que toman un valor diferenteL a
la unidad a lo más en un número finito de ı́ndices, formando el grupo α Gα
llamado la suma directa.
Dados homomorfismos Θα : Gα → Hα , la función
M M M M
Θα : Gα → Hα definida por Θα (gα ) = (Θα (gα ))
α α α

L
es un homomorfismo, y si cada Θα es un isomorfismo, ası́ lo es α Θα .

Cada una de las dos construcciones anteriores produce un grupo con-


teniendo a cada uno de los Gα como un subgrupo pero con la propie-
dad de que elementos en diferentes subgrupos Gα conmutan; por ejemplo
(g1 , e, e, . . .) ∗ (e, g2 , e, . . .) = (g1 , g2 , e, . . .) = (e, g2 , e, . . .) ∗ (g1 , e, e, . . .) (al
fin y al cabo se multiplica en esa coordenada por la unidad). Pero fuera
del contexto de los grupos abelianos esta conmutatividad Q esLno natural, y
por tanto requerimos una versión no abeliana de α Gα o α Gα . Como
la suma en el segundo grupoL es más pequeña y simple que en el primero,
construimos la versión para α Gα , y es lo que llamaremos el producto
libre (externo) ∗α Gα de los Gα .
2.8. PRODUCTO LIBRE DE GRUPOS 23

V O
Definición 2.49. El producto libre de una colección {Gα } de grupos es el
conjunto ∗α Gα , el cual consta de todas las palabras g1 g2 · · · gm de longitud

A
m para cualquier m ∈ Z, donde cada letra gi pertenece a uno de los grupos
Gα y sujeto a las siguientes dos condiciones:

S T O
1. Dos términos de la palabra que sean sucesivos pertenecen a grupos

N
diferentes, y

U
G BIA
2. Ningún término es el elemento identidad de algún Gα .

Ası́ que si hay términos sucesivos que pertenecen al mismo grupo los multi-
plicamos, y si hay términos que son identidades los cancelamos, para obtener

U
las palabras reducidas. La palabra vacı́a es también permitida y será la iden-
tidad de ∗α Gα .

R La operación ∗ de grupo es definida por yuxtaposición (hemos decidido


obviar las comas y paréntesis cuando la notación sea clara)

g1 g2 · · · gm ∗ h1 h2 · · · hn = g1 g2 · · · gm h1 h2 · · · hn

donde en este producto reducimos si es necesario, es decir, si gm , h1 perte-


necen al mismo grupo Gα , ellos son remplazados por el único elemento gm h1
en Gα , y si llegare a ser la identidad, la cancelamos. El inverso de g1 g2 · · · gm
será la palabra gm−1 · · · g −1 .
1

Ejemplo 2.50. (Un producto libre de grupos que no es un grupo


libre.) Sean G1 = {1, a}, G2 = {1, b} grupos cı́clicos de orden 2 (cada uno
de ellos homeomorfo a Z2 ). Cada elemento g 6= 1 ∈ Z2 ∗ Z2 puede ser escrito
solo como palabras con a y b (puesto que las potencias mayores de 1 no son
necesarias ya que a2 = 1 = b2 ), con los factores a y b de manera alternante:
a, ab, aba, abab, etc., o b, ba, bab, baba, etc. Nótese que los elementos ab, ba
son ambos de orden infinito, y son diferentes.
Por supuesto que Z2 ∗ Z2 6= Z2 ⊕ Z2 , pues este último (el producto débil
o producto directo) es un grupo abeliano de orden 4, mientras que el grupo
libre Z2 ∗ Z2 es no abeliano con elementos de orden infinito. También Z2 ∗ Z2
es diferente del grupo libre L[a, b].

Si consideramos las aplicaciones θα : Gα ,→ ∗α Gα con θα (g) = g, cada


subgrupo Gα está inmerso de manera natural en ∗α Gα como el subgrupo
formado por la palabra vacı́a más las 1–palabras g ∈ Gα .
24 CAPÍTULO 2. ÁLGEBRA

V O
Dada una colección de homomorfimos Θα : Gα → H, ella se extiende a
un homomorfismo Θ : ∗α Gα → H definido por

T A Θ(gα1 gα2 · · · gαm ) = Θ(gα1 )Θ(gα2 ) · · · Θ(gαm ).


Por ejemplo, las inclusiones G1 ,→ G1 × G2 , G2 ,→ G1 × G2 inducen un

O
S
homomorfismo sobreyectivo G1 ∗ G2 → G1 × G2 .

N
Tenemos una relación importante entre presentaciones y producto libre:

U
G BIA
Teorema 2.51. Si {x1 , . . . , xm ; r1 , . . . , rn } y {y1 , . . . , yp ; s1 , . . . , sq } son re-
presentaciones de los grupos G y H, respectivamente, entonces G ∗ H es iso-
morfo al grupo con representación {x1 , . . . , xm , y1 , . . . , yp ; r1 , . . . , rn , s1 , . . . , sq }.

U
2.8.1. Producto amalgamado de dos grupos

R
A manera de ejemplo, y por su utilidad en la demostración del Teorema
de Seifert—VanKampen de la sección 4.62, estudiaremos en detalle el pro-
ducto amalgamado de dos grupos, el cual es un grupo cociente del producto
libre de los grupos obtenido al “amalgamar” o identificar subgrupos.
Dados los grupos G0 , G1 , G2 y los morfismos
ϕ1 : G0 → G1 , ϕ2 : G0 → G2 , consideremos el G0
menor subgrupo normal N ≤ G1 ∗G2 que contie- ϕ1
@ 2
ϕ
ne todos los elementos de la forma ϕ1 (g)ϕ2 (g)−1 R
@
y ϕ2 (g)ϕ1 (g)−1 para g ∈ G0 (para g ∈ G0 los G1 G2
elementos ϕ1 (g) y ϕ2 (g) se han igualado).
El grupo cociente G1 ∗ G2 /N := G1 ∗G0 G2 se llama el producto de G1
y G2 amalgamado por G0 .
Si q : G1 ∗ G2 → G1 ∗ G2 /N es la función cociente, para las aplicaciones
θ1 : G1 ,→ G1 ∗ G2 y θ2 : G2 ,→ G1 ∗ G2 tenemos que los homomorfismos
q1 = q ◦ θ1 : G1 ,→ G1 ∗ G2 → G1 ∗ G2 /N y q2 = q ◦ θ2 satisfacen la relación
q1 ◦ ϕ1 = q2 ◦ ϕ2 ya que para g ∈ G0 tenemos que los elementos θ1 (ϕ1 (g)) y
θ2 (ϕ2 (g)) difieren en un elemento que está en N = ker(q).

G1 XX
*
 HHXXX q1
ϕ1
 H XXX
 θ1 HH
j
H
XX
XX
 qz
X
G0 G1 ∗ G2 - G1 ∗ G2 /N
HH *
 :


H 
θ2 
ϕ2 HH  q2
j
H 

G2
V O
T A O
U S
Capı́tulo 3

N
G BIA
Topologı́a

R U
Contenido
3.1. Construcción de espacios topológicos . . . . .
3.1.1. Suma topológica o topologı́a de la unión libre
.
.
.
.
26
. 26
3.1.2. Topologı́a cociente o identificación . . . . . . . . . 29
3.2. Grupos Topológicos . . . . . . . . . . . . . . . . . 44
3.2.1. Espacios órbita . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52
3.3. Espacios de Funciones . . . . . . . . . . . . . . . . 56
3.3.1. La topologı́a punto–abierto . . . . . . . . . . . . . 56
3.3.2. La topologı́a compacto–abierto . . . . . . . . . . . 59
3.3.3. ¿(Z Y )X ≈ Z X×Y ? . . . . . . . . . . . . . . . . . 61
3.4. Conexidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62
3.4.1. Subespacios conexos maximales. . . . . . . . . . . 65
3.5. Caminos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66
3.5.1. Conexo por caminos . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
3.5.2. Componentes conexas por caminos . . . . . . . . . 69
3.5.3. localmente conexo por caminos . . . . . . . . . . . 70

En este capı́tulo (que puede ser considerado el cimiento de este texto)


presentamos los conceptos de la topologı́a de conjuntos requeridos en la parte
de la topologı́a algebraica que desarrollaremos en los capı́tulos siguientes.
Suponemos que el lector ya ha tomado un primer curso en topologı́a general.

25
26 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

3.1.

V O Construcción de espacios topológicos

A
Esta sección está dedicada a presentar las construcciones que permiten

T
la creación de nuevos espacios topológicos a partir de espacios dados.

O
Recordemos que si f : X → Y es continua entonces sus restricciones

U Sf |A a A ⊆ X son continuas si damos las correspondientes topologı́as de

N
subespacios.

G BIA
3.1.1. Suma topológica o unión libre de espacios topológicos

Definición 3.1. Si {(Xα , Tα )}α∈Λ es una colección de espacios topológicos

R Udisyuntos, para el conjunto

X=
a

α∈Λ
Xα =
[

α∈Λ

definimos una topologı́a T =


Xα =

P
X
Xα (el sı́mbolo
a
por lo disyuntos)

Tα como: U ⊆ X es abierto si y sólo si


U ∩ Xα es abierto en Xα para cada α ∈ Λ.

Esta topologı́a es conocida como la topologı́aPde la unión disyunta,


o la unión libre de los espacios Xα , y el espacio Xα es llamado la suma
de los espacios Xα .

Ejemplo 3.2. Usando la topologı́a usual de Rn en cada uno de los sub-


espacios.

S
En X = + el subconjunto Y = es abierto.

El requerir que los espacios involucrados sean disyuntos entre sı́ puede
ser evitado, dado que cualquier colección de conjuntos puede ser reempla-
zada por una colección disyunta. En efecto, si {Xα }α∈Λ es una familia de
conjuntos, para cada α ∈ Λ definimos

Xα := Xα × {α} (X es pintado de color α).

La familia {Xα }α∈Λ es disyunta y los espacios respectivos Xα y Xα son


homeomorfos si Xα tiene la topologı́a producto, es decir, Uα × {α} es abierto
si y sólo si Uα es abierto en Xα .
3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 27

V O
La unión libre (o unión disyunta) de la familia {Xα }α∈Λ es entonces
el espacio

A
a X [
Xα := Xα = Xα = {(xα , α) : xα ∈ Xα , α ∈ Λ}.

T
α∈Λ

O
`

S
`iβ : Xβ ,→ Xα definidas por x 7→ (x, β) también
Nótese que las inclusiones
definen los abiertos de Xα como aquellos subconjuntos para los cuales

U
G BIA N
todas sus preimágenes por las inclusiones iα son abiertas.
Esta topologı́a es la final, la más fina o más grande (mayor número de
abiertos), o la “mejor” para la cual todas las inclusiones iα son continuas;
de hecho, las`iα son inmersiones y sus imágenes son tanto abiertas como
cerradas en Xα .


R U
Topologı́a coherente con una colección

Si X es un conjunto que es la unión de una familia de conjuntos A =


{Aα }α∈Λ donde cada Aα tiene su propia topologı́a, pero no son necesaria-
mente disyuntos, y tampoco queremos dar a X la anterior topologı́a de la
unión disyunta, entonces, para dejar a X intacto como conjunto, es posible
dar a X otra topologı́a llamada la topologı́a suma débil o coherente con
la colección A, la cual tendrá la propiedad de preservar las topologı́as de
los Aα , es decir que cuando Aα obtenga la topologı́a de subespacio de X,
ésta coincida con la que tenı́a al inicio.
Pero para poder considerar la existencia y poder definir esta topologı́a, 
requerimos cierto buen comportamiento entre los espacios Aα ; precisamente
requerimos que:

1. Las topologı́as de Aα y Aβ coincidan sobre Aα ∩Aβ para todo α, β ∈ Λ,


es decir, que la topologı́a de Aα ∩ Aβ como subespacio de Aα sea la
misma que como subespacio de Aβ y,
2. O bien suceda que:
a) Aα ∩ Aβ sea abierto tanto en Aα como en Aβ para todo α, β ∈ Λ,
o,
b) Aα ∩ Aβ sae cerrado tanto en Aα como en Aβ para todo α, β ∈ Λ.

Si 1 y 2 se satisfacen, la colección
T(A) = {U ⊆ X : U ∩ Aα es abierto en Aα , para todo α ∈ Λ}
28 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
es una topologı́a llamada la topologı́a débil para X asociada con (o indu-
cida por) la colección de espacios {Aα }α∈Λ , o la topologı́a suma débil de

A
los Aα , o la topologı́a coherente con los Aα . Un subconjunto C de X es
cerrado en X si C ∩ Aα es cerrado en Aα para cada α.

S T O
La fuerza de la condición 2 es garantizar que cada Aα como subespacio de
T(A) retiene a su topologı́a original; en caso de a) cada Aα es un subconjunto

N
abierto en X; en el caso de b) cada Aα es un subconjunto cerrado del espacio

U X.

G BIA
Nótese que T(A) es la topologı́a más grande en X que preserva la topo-
logı́a de cada uno de los Aα , es decir, en cualquier otra topologı́a T para la
cual U ∈ T implica U ∩ Aα es abierto en Aα para cada α, se cumple que
U ∈ T(A). En otras palabras, T(A) es la topologı́a final para la familia de

R Ufunciones inclusión {Aα ,→ X}α .


Debe quedar además claro que la topologı́a de la unión libre (definición
3.1) es simplemente un caso especial de esta topologı́a T(A).

Ejemplo 3.3 (No se tienen las condiciones requeridas para la cons-


trucción). En el caso siguiente, donde los Ai tienen la topologı́a de sub-
espacios de R2 , no se verifica la condición 1 puesto que A1 ∩ A2 no es abierto
en A1 pero sı́ lo es en A2 .

S = A1 ∩ A2
A1 A2
X

Ejemplo 3.4 (Construcción de complejos hechos de celdas). La to-


pologı́a coherente es especialmente útil en la construcción de los espacios
llamados complejos celulares, los que a su vez son espacios fundamen-
tales en la topologı́a algebraica. La idea de la construcción básicamente es
como sigue: construyamos un espacio X añadiendo a un punto un intervalo,
al intervalo un triángulo, al triángulo un tetraedro, etc. Es decir, en cada pa-
so añadimos un subconjunto de Rn con la topologı́a euclideana, y al espacio
final X le damos la topologı́a coherente (ver figura 3.1).
S
Ejemplo 3.5 (Arete con infinitos aros). Sea X = Cn donde Cn ⊆ R2
 n∈N
es la circunferencia de centro n1 , 0 y radio n1 . X es como un arete de infinitos
aros cada vez más pequeños y unidos por un punto. Ver figura 3.2.
3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 29

V O
T A O
U S N Figura 3.1: Construcción de complejos celulares.

G BIA


La topologı́a usual de X como subespacio del espacio euclidiano ⊆ R2
no es coherente con la colección {Cn }n∈N ; en efecto, consideremos
  

U
1 2
F = ,0 ∈ R : n ∈ N .
n

RF ∩ Cn = {( n1 , 0)} es un conjunto cerrado, pero F no es cerrado en X pues el


punto (0, 0) es un punto adherente a F y (0, 0) ∈ / F . Por tanto, la topologı́a
coherente difiere de la topologı́a usual de subespacio, pues F sı́ es cerrado
en la coherente.

(1, 0)

Figura 3.2: Arete con infinitos aros.

Cuando una función tiene como dominio un espacio con una topologı́a
coherente, la continuidad es fácil de revisar en términos de los subespacios.

Proposición 3.6. Sean X un espacio con la topologı́a T(A) coherente con la


colección A = {Aα }α∈Λ y Y un espacio cualquiera. Una función f : X −→ Y
es continua si y sólo si f |Aα : Aα −→ Y es continua para cada α ∈ Λ.
30 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

3.1.2.

V O Topologı́a cociente o identificación

A
En un curso de álgebra abstracta se encuentran los conceptos de grupo
cociente o anillo cociente, en los cuales la idea es dar una estructura alge-

S T
braica al conjunto de coclases de un subgrupo o un ideal. Estos conceptos

O
(basados en una relación de equivalencia) dan una estructura algebraica a

N
una partición del grupo o del anillo. En lo concerniente a la topologı́a, el

U
concepto equivalente es el de espacio cociente al dar una topologı́a a una

G BIA
partición del espacio, donde los elementos serán ahora las clases de equiva-
lencia inherentes a la partición.
Un subconjunto de X que es unión de elementos de la partición (clases)
se llama saturado. El conjunto saturado más pequeño que contiene a un

R Usubconjunto dado A de X se denomina la saturación de A y coincide con


q −1 (q(A)).
Si R es una relación de equivalencia en X, ¿cómo dar una topologı́a al
conjunto X/R (de las clases de equivalencia) a partir de una topologı́a en
el espacio X?
La función cociente q : X −→ X/R definida por x 7−→ [x] debe ser por
supuesto continua y de la mejor manera, i. e., de manera que X/R tenga la
mayor cantidad posible de abiertos.

Definición 3.7. Definimos la topologı́a cociente T/R para X/R como

T/R := {U ⊆ X/R : q −1 (U ) es un abierto de X}.

B ⊆ X/R es abierto si B = q(A) para algún A abierto y saturado.

Ejemplo 3.8 (Cinta de Möbius1 ). Muchos espacios son construidos a


través de otro identificando algunos puntos; por ejemplo, la construcción
de la cinta de Möbius. A partir del rectángulo X = [0, 3] × [0, 1] con la
topologı́a T de subespacio de R2 hacemos la identificación R esquematizada
por la figura 3.3 (observar la orientación de las flechas) donde (0, y)R(3, 1−y)
y los demás puntos sólo se relacionan consigo mismo.

1
Esta superficie fue encontrada por el matemático y astrónomo, August Möbius 1790–
1868.

3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 31

V O
T A O
S
Figura 3.3: Esquema para la construcción de una cinta de Möbius.

U
G BIA N (0, y)

(3, 1 − y)

U
Figura 3.4: La imagen inversa de un abierto en la cinta de Möbius

RLa preimagen de un disco abierto en la cinta es: o


bien el conjunto formado por los dos semidiscos
abiertos, o un disco abierto interior al rectángu-
lo como en la figura 3.4. En todo caso se trata
de un abierto en X/R pues su preimagen por
q corresponde a un abierto en la topologı́a del
rectángulo.

A continuación generalizamos la construcción anterior hecha sobre una


relación de equivalencia.

Definición 3.9. Sean (X, T) un espacio topológico y R = {Ai } una par-


tición o descomposición de X. Formamos un nuevo espacio Y llamado el
espacio identificación o cociente como sigue. Los puntos de Y son los
miembros de R y si q : X −→ Y es la función cociente q(x) 7→ Ai si x ∈ Ai ,
la topologı́a para Y es la más grande para la cual q es continua; es decir,
U ⊆ Y es abierto si y sólo si q −1 (U ) es abierto en X. Esta topologı́a se llama
la topologı́a identificación o cociente para la partición R y la notamos
T/R
T/R := {U ⊆ Y : q −1 (U ) es un abierto de X}.

Pensemos en Y como esos subconjuntos de X que han sido identificados


a un solo punto por medio de R. Como cada partición R genera una relación
32 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
de equivalencia R (notada de la misma manera), el conjunto Y también es
notado como Y = X/R. De suerte que,

T A O
U es abierto en X/R si y sólo si q −1 (U ) =
S
[x]∈U [x] ∈ T.

S
La continuidad para estos espacios identificación está determinada por

N
la continuidad desde el espacio inicial, como lo afirma el siguiente teorema

U
de gran utilidad en topologı́a.

G BIA
q
X - X/R
Teorema 3.10. Sean X/R un espacio identificación y
W un espacio topológico. Una función f : X/R −→ W @
@ f
es continua si y sólo si f ◦q es continua para q : X −→ f ◦q @
R ?
@

U
X/R.
W

R Descomposición canónica por una función

Vimos en la sección 1.3.1 que dada una función sobreyectiva f : X −→ Y


entre conjuntos, la colección Rf := {f −1 (y)}y∈Y determina una partición
en X.
q
En este caso la función cociente q : X −→ X/Rf X - X/Rf
satisface q(x) = [x] = f −1 (f (x)); luego la fun- @
ción hf : X/Rf −→ Y dada por hf ([x]) := f (x) @ hf
f @
o hf (f −1 (y)) = y está bien definida y es una @R ?
@
biyección. Y
Si X, Y son además espacios topológicos y f es continua entonces te-
nemos que hf : X/Rf −→ Y es continua.
Podemos ahora preguntarnos qué tanto se identifica, i. e., ¿cuándo hf es
un homeomorfismo? o ¿cuándo h−1
f (y) = f
−1 (y) es continua?

Teorema 3.11. Sean (X, T), (Y, H) espacios topológicos y f : X −→ Y


una función continua y sobreyectiva. Si f es abierta o cerrada entonces
hf : X/Rf −→ Y es un homeomorfismo.

Función identificación o función cociente

Las funciones cociente q : X −→ X/R se generalizan de la manera si-


guiente.
3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 33

V O
Definición 3.12. Sean (X, T), (Y, H) espacios topológicos y f : X −→ Y
una función sobreyectiva. Si Y tiene la mejor topologı́a para la cual f es

A
continua, es decir

S T O
H = TfY = {V ⊆ Y | f −1 (V ) ∈ T},

decimos que f es una función identificación, que TfY es la topologı́a

U
G BIA N
identificación o cociente y que Y es un espacio identificación —la
razón para este nombre es porque Y puede ser mirado como un espacio
cociente—.

Claramente toda función cociente es una identificación y el siguiente


hecho generaliza la caracterización de continuidad que ya tenı́amos en el

R U
teorema 3.10.

Teorema 3.13. Si f : X −→ Y es una función identificación, entonces


g : Y −→ W es continua si y sólo si g ◦ f lo es.

Esta topologı́a TfY es mucho más que requerir la continuidad, pues la precisa
de la “mejor” manera, por eso algunas veces es conocida como la topologı́a
de continuidad fuerte. El siguiente teorema es la razón por la cual los
espacios identificación son también llamados cociente.

Teorema 3.14. Si f : X −→ Y es una función identificación entonces


Y ≈ X/Rf —homeomorfos—.

¿Cómo podemos entonces reconocer las identificaciones? esto es, ¿bajo


qué condiciones una topologı́a dada proviene de una identificación? Parte de
la respuesta es el siguiente teorema que muestra además que todo homeo-
morfismo es una función identificación.

Teorema 3.15. Sea f : (X, G) −→ (Y, H) una función continua y sobre. Si


además f es abierta o cerrada, entonces f es una identificación. La topologı́a
identificación TfY sobre Y determinada por f coincide con la topologı́a H.

Finalmente hemos llegado a un resultado fundamental que será de repe-


tida aplicación en este texto.

Corolario 3.16. Sea f : X −→ Y una función continua y sobre. Si X es


compacto y Y es de Hausdorff, entonces f es una función cerrada y, por
tanto, una identificación.
34 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
Ejemplo 3.17 (El toro). Sea X = [0, 1] × [0, 1] con la topologı́a de sub-
espacio usual de R2 . Se hace una partición de X en cuatro clases mediante

A
la siguiente relación R (ver figura 3.5).

S T 1. {(0, 0), (1, 0), (0, 1), (1, 1)}: las esquinas se identifican.

O
N
2. {(x, 0), (x, 1)} para cada x ∈ (0, 1): “pegamos” el borde inferior con el

U
borde superior.

G BIA
3. {(0, y), (1, y)} para cada y ∈ (0, 1): “pegamos” los lados.

4. {(x, y)} para x ∈ (0, 1) y y ∈ (0, 1): el interior no cambia.

R U
Figura 3.5: Una partición sobre I × I que conduce al toro.

El espacio T asociado a esta partición es el Toro, descrito también como


T = S 1 × S 1 , el producto de dos circunferencias. ¿Coinciden estas dos des-
cripciones? Sı́. En efecto, definamos

f : [0, 1] × [0, 1] −→ S 1 × S 1

(x, y) 7−→ f (x, y) = e2πix , e2πiy

donde e2πix := (cos 2πx, sen 2πx) y e2πiy := (cos 2πy, sen 2πy). La relación
Rf en [0, 1]×[0, 1] definida por la función f , es decir, Rf = {f −1 (a) : a ∈ T },
es exactamente la partición inicial R; luego, por el teorema 3.14,

[0, 1] × [0, 1]/Rf ≈ S 1 × S 1

puesto que [0, 1] × [0, 1] es compacto, S 1 × S 1 es Hausdorff y f es una


identificación.
3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 35

V O
T A O
Figura 3.6: Un famoso homeomorfismo entre una taza y el toro.

U S N
La figura 3.6 nos da la motivación para definir el concepto de manija:

G BIA
Un Toro al que le es removido el interior de un disco. Por otra parte, la
esfera S 2 a la cual se le ha removido el interior de n-discos se llama una


esfera con n-huecos. Una esfera con 2 huecos es un cilindro. Una esfera con
una manija es un Toro.

R U
Identificando un subconjunto a un punto

Si en un espacio (X, T) un subconjunto M ⊆ X se identifica a un único


punto, entonces la relación de equivalencia inducida es

R/M := ∆X ∪ (M × M ) = {(x, x) : x ∈ X} ∪ {(a, b) : a, b ∈ M }

y al espacio topológico lo notamos (X/M, T/M ).


Nótese que x ∼ y :⇔ x = y ó x, y ∈ M . En este espacio cociente, todo
M
el espacio M es identificado o colapsado a una sola clase [x] para x ∈ M ,
i. e., a un punto.

Ejemplo 3.18. El ejemplo más sencillo es to-


1
mar X = [0, 1] y M = {0, 1}; ası́ las cosas,
[0, 1]/{0, 1} se puede visualizar como en la figura
y obtenemos a S 1 . De manera más general, para
X = [0, 1] y A = ∂(X) tenemos que X/A ≈ S n . 0
(A es el borde de la respectiva caja).

Ejemplo 3.19. Para este ejemplo, consideremos el espacio X obtenido al


agregarle a la esfera S 2 un arco externo A desde un polo hasta el otro (ver
figura 3.7). Sea B el arco en la esfera que uno los polos. La siguiente figura
muestra una descripción de lo que son X/A y X/B (ver figura 3.7).
Nótese que si el ecuador C de la esfera S 2 es colapsado en un punto
obtenemos dos esferas unidas por un único punto (este ejemplo será útil en
la definición de Πn (X, x0 )).
36 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
T A O
A X/A

S
X/C

U
G BIA N B

X/B

Figura 3.7: Tres identificaciones en una esfera.

R UEjemplo 3.20. El espacio X = R/Z resulta ser un “bouquet” de infinitas


circunferencias.

Ejemplo 3.21. Es posible que la construcción no aporte nada nuevo; por


ejemplo, [0, 1]/[ 13 , 13 ] ≈ [0, 1]. Pero muy por el contrario [0, 1]/{ 13 , 13 } ≈ P (la
letra P).

Identificando varios subconjuntos a un punto

También podemos colapsar varios subespacios a puntos. Si X es un su-


bespacio topológico y A1 , . . . , An ⊆ X son disyuntos no vacı́os, entonces
X/A1 , . . . , An es el espacio obtenido de la relación de equivalencia definida
por
x ∼ y :⇔ x = y, o existe i tal que x, y ∈ Ai .

Ejemplo 3.22. X es el toro al cual le hemos añadido cuatro discos A1 , A2 ,


A3 , A4 , cerrados meriodionales; al colapsar cada uno de los Ai en un punto
obtenemos el espacio X/A1 , . . . , A4 , consta de cuatro esferas tangentes (ver
figura 3.8).

Ejemplo 3.23 (Dn/S n−1 ≈ S n ). Veamos de manera explı́cita que para


3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 37

V O
T A O
U S N X/A1 , . . . , A4

G BIA
Figura 3.8: En el toro se identifican cuatro discos.

cada n ∈ N, se tiene el homeomorfismo D n /S n−1 ≈ S n (el cascarón del disco

R U
cerrado Dn es identificado a un sólo punto; ver ejemplo 3.24).
En el caso n = 1, se identifican los puntos extremos del intervalo cerrado
[0, 1], obteniendo S 1 . En el caso n = 2 del disco cerrado se identifica el borde
S 1 (se lleva un solo punto para cerrar la bolsa) para formar la esfera S 2 .

D2 /S 1 ≈ S 2
1
S

Figura 3.9: En el disco D2 se identifica el borde S 1 .

De manera general, sabemos que Rn ≈ D n − S n−1 , viala implosión


1
j : Rn −→ D n − S n−1 dada por x 7−→ x.
1 − kxk

donde x = (x1 , . . . , xn ).
Por otra parte, Rn ≈ S n − {p}, mediante la proyección estereográfica
desde el polo norte p
1
h : S n − {p} −→ Rn dada por x 7−→ (x1 , . . . , xn )
1 − xn+1

donde x = (x1 , . . . , xn+1 ) (la gráfica muestra el caso n = 2).


S
38

T A V O
O
S2 − {p}

CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

R2

U
G BIA N
Sean j−1 , h−1 los inversos de tales homeomorfimos, con h−1 : D n −
S n−1 −→ Rn y h−1 : Rn −→ S n − {p}.

U
Definamos f : Dn −→ S n como
(

R
h−1 ◦ j −1 (x) para x ∈ D n − S n−1 ,
f (x) =
p para x ∈ S n−1 .

f es una biyección continua y además es una identificación (pues va de un


compacto a un Hausdorff); por tanto, Dn /Rf ≈ S n .

Construcciones por funciones: funciones que pegan espacios

Sean X, Y espacios topológicos y A ⊆ X. Dada f : A −→ Y intentaremos


pegarle a Y el espacio X utilizando a f para identificar puntos en X con
puntos de Y , para ası́ formar un nuevo espacio notado como Y tf,A X (el
espacio Y con el espacio X pegado a lo largo de A viaf ).

f
X Y

A f (A)

Figura 3.10: Se identifican los puntos en A con los puntos en f (A).


3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 39

V O
La manera de pegar es identificar los puntos en A con los puntos en
f (A). Comenzamos tomando la unión disjunta (o la unión libre) X t Y ,

A
donde W ⊆ X t Y es abierto si y sólo si W ∩ X y W ∩ Y son abiertos en X
y Y respectivamente. La relación de equivalencia R es definida por

S T O x ∼ y :⇔ x ∈ f −1 (y), i. e. f (x) = y.

U N
En particular, x ∼ f (x) para todo x ∈ A. Al espacio X tf,A Y le damos la


topologı́a cociente o identificación de (X t Y )/R (ver figura 3.10).

G BIA
S 1 tf,A [0, 1]
Ejemplo 3.24. Si X = S 1 , Y = [0, 1], A =
{(1, 0)} y f : {(1, 0)} −→ [0, 1] con (1, 0) 7−→ 1,
obtenemos como espacio a la siguiente figura.

R U
Ejemplo 3.25. Si X = D2 , Y = x0 , A = S 1 y f : S 1 −→ {x0 }, obtenemos
la figura 3.11. Si X = Dn , Y = x0 , A = S n−1 y f : S n−1 −→ {x0 } obtene-
mos a Dn tf,{x0 } S n−1 = S n . Es como colapsar S n−1 a un único punto x0 ,
Dn /S n−1 ≈ S n .


D 2 tf {x0 } = S 2

D2 x0

Figura 3.11: Un globo al identificar el borde en un disco

Ejemplo 3.26. Cuando X = D n y A = S n−1 , decimos que pegamos una


n-bola o una n-celda a Y vı́a f : S n−1 −→ Y .
En particular, cuando n = 1 se obtiene una “manija” y cuando n = 2
obtenemos una “bolsa”(ver figura 3.12).

Y
f
D1
40 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
Ejemplo 3.27. Si X = D n y A = S n−1 , decimos que pegamos una n-bola
o una n-celda a Y vı́a f : S n−1 −→ Y .

T A
En particular cuando n = 1 se obtiene una “manija” y cuando n = 2
obtenemos una “bolsa”. Ver figura 3.12

O
U S N
Y Y

G BIA 2
f (S 1 )

U
D

R
Figura 3.12: Adjuntando una manija y una bolsa.

El espacio Y siempre está contenido en Y tf X de una manera canónica,


pues nunca se han identificado dos puntos diferentes de Y , esto es
i2
q ◦ i2 : Y −→ X + Y −→ Y tf X

es inyectiva. Además, Y es un subespacio de Y tf X de manera natural, pues


la topologı́a de Y como subespacio de Y tf X coincide con la original de Y .
Lo anterior no es necesariamente cierto para X, que es la parte “pegada”.
Por ejemplo, si Y = {p}, para f : A → {p} tenemos que {p} tf X es
exactamente X/A (nuestro espacio cociente que identifica un subconjunto A
con un punto).
Ejemplo 3.28. Sean X = Dn , A = S n−1 , Y = D n y consideremos la
función identidad id: S n−1 −→ S n−1 . El espacio cociente resulta ser la esfera
n − 1–dimensional, i. e., Dn tid D n ≈ S n .
En el caso n=2 pegamos los bordes S 1 de cada uno de los cascarones D 2
como en la figura 3.13.

Figura 3.13: Pegando dos cascarones.


3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 41

V O
Ejemplo 3.29. Para X = Y = M (donde M es la cinta de Möbius) y su

A
borde A = ∂M = S 1 , consideremos la función identidad id: S 1 −→ S 1 . El
espacio cociente resulta ser K la botella de Klein, i. e., M tid∂M M ≈

T O
K. (Felix Klein 1849–1925, Matemático alemán. En 1872, tras ingresar

S
como profesor en la Universidad de Erlangen, pronunció una conferencia

N
inaugural en la que ofreció una visión general de la geometrı́a desde el

U
punto de vista de la teorı́a de grupos, que se conocerı́a como programa de

G BIA
Erlangen y que habı́a de ejercer una poderosa influencia en el desarrollo
ulterior de la disciplina).

R U
Figura 3.14: Pegando dos cintas de Möbius por el borde.

Ejemplo 3.30 (La construcción cono). La siguiente construcción es


tı́pica sobre cualquier espacio topológico X. Primero tomamos el interva-
lo I = [0, 1] y creamos el espacio X × [0, 1] llamado el cilindro con base
en X. Definimos el cono sobre X como CX := X × [0, 1])/(X × {1} (in-
tuitivamente la tapa superior del cilindro es identificado en un solo punto,
formando el ápice del cono. Si X = S 1 , entonces S 1 × I es un cilindro “ordi-
nario” y CS 1 es un cono usual). Nótese que en cada “paso” t, para t ∈ [0, 1)

X × [0, 1] CX

se tiene una copia de X, es decir X ≈ q(X × {t}), donde q es la función


cociente.
42 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
Ejemplo 3.31. CS n ≈ D n+1 . El cono sobre la n-esfera unitaria es homeo-
morfo a la bola unitaria cerrada n + 1–dimensional.

A
Demostración: La función f : S n × [0, 1] −→
f
Dn+1 con f (x, t) = (1 − t)x es sobreyectiva, con- S n × [0, 1] - D n+1

S T
tinua y cerrada, y por tanto una identificación,

O
con lo cual hf ([x]) = f (x) es un homeomorfismo. q
?
p p
p p hf
p p3
pp

N
n
Nótese que (S × [0, 1])/Rf ≈ D n+1 donde Rf p pp

U
es exactamente identificar S n × {1} a un pun- C(S n )

G BIA
to.

La construcción cono tiene la siguiente propie- C-


X C(X)
dad categórica: dados los espacios topológicos X,
Y y f : X −→ Y continua, existe una única apli-

U
f C(f )
cación C(f ) : C(X) −→ C(Y ) tal que el siguien-
? ?

R
te diagrama conmuta, i. e. tenemos un funtor
Y - C(Y )
covariante de T op en T op (ver sección 4.3.2). C

Ejemplo 3.32 (Doble cono). Dado un espacio


topológico X, el espacio cociente

S(X) := (X × [0, 1])/(X × {0}, X × {1})

se llama la suspensión o doble cono de X.


Nótese que S(X) = C(X)/(X × {0}). Por ejem-
plo, la suspensión de las esferas incrementa su
dimensión en una unidad

S(S n ) = S n+1 .

Esquema de lapdemostración: La función f : S n × [0, 1] −→ S n+1 dada


por f (x, t) = ( 1 − (2t − 1)2 x, 2t − 1) es una identificación y por lo tanto
S n /Rf ≈ S n+1 .
Ejemplo 3.33 (Cilindro de una aplicación). La noción de función cilin-
dro —debida a J. H. Whitehead— es importante en la teorı́a de homotopı́a.
Sea f : X −→ Y una función continua. Se trata de pegar al espacio Y el
cilindro X × [0, 1]. Esta “pega” la hacemos por la base X × {0} del cilindro
utilizando la función f : X × {0} −→ Y dada por f (x, 0) = f (x).
Ası́, obtenemos el espacio cociente

Mf := Y ∪f (X × [0, 1])
3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 43

V O
el cual puede ser visto como un “cilindro” con X ≈ X × {1} en la tapa
superior y con la tapa inferior sobre el espacio Y ; cada uno de los segmentos

A
que unen x con f (x) son los encargados de generar al “cilindro”.

S T O X ×I

U
G BIA N Y
f (X) Mf

R U Si q : (X × I) + Y → Mf es la función cociente, entonces p : Mf → Y


dada por p(x, t) 7→ f (x) y p(y) 7→ y es continua y colapsa al cilindro sobre
Y . Esto nos mostrará que Mf y Y tienen el mismo tipo de homotopı́a (ver
página 117).

Cercana a la construcción de la función cilindro Mf está la función


cono Cf = C(X) ∪f Y donde identificamos los puntos (x, 0) ∼ f (x), para
una f : X −→ Y .
Ejemplo 3.34 (Producto cuña ∨). Un espacio topológico punteado es
por definición un espacio topológico con un punto de él elegido. Sean (X, x0 ),
(Y, y0 ) espacios punteados, con x0 ∈ X, y0 ∈ Y . Definimos el producto cuña
de los espacios X y Y como

X ∨ Y := (X + Y )/{x0 , y0 }.

Si X = Y = [0, 1], con 0 como el punto base, entonces X ∨ Y es homeomorfo


con el intervalo cerrado [−1, 1] cuyo punto base está en el medio, en 0. Si
dibujamos este producto cuña obtenemos ∨
el cual explica el por qué del
sı́mbolo.
Aparentemente esta construcción es trivial, pero a cambio es muy útil.
S1 ∨ S 1 es homeomorfo a la figura formada por el número “8”(dos circun-
ferencias tangentes en un punto). De manera más general, es posible definir
el producto cuña ∨α Xα para una colección arbitraria de espacios punteados
(Xα , xα ).
Nótese que X ∨ Y es homeomorfo al subespacio (X × {yo }) ∪ ({x0 } × Y )
del producto X × Y .
U S
44

T A V
N
O
O
y0 
CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

x0
Ejemplo 3.35 (Producto ∧). El producto ∧ entre dos espacios es definido

G BIA
como el espacio cociente X∧Y = X×Y /X∨Y . Es como una versión reducida
del producto X ×Y al identificar los factores X y Y . Por ejemplo, S m ∧S n =
S m+n , con lo que S 1 ∧S 1 = S 2 equivale a colapsar las circunferencias longitud
y meridiano de un toro.

R UEspacios proyectivos RP n

Por su importancia como ejemplo, a continuación presentamos tres ma-


neras equivalentes de construir el espacio real proyectivo n–dimensional
RP n . (Existen construcciones similares FP n donde F puede ser C o H).

1. En Rn+1 − {0} identificamos dos puntos si ellos están sobre la misma


recta que pasa por el origen, es decir, para un punto x = {x0 , . . . , xn } ∈
Rn+1 − {0} tenemos

[x] = {(tx0 , tx1 , . . . , txn ) : t ∈ R, xi ∈ R}.

Definimos RP n := (Rn+1 − {0})/R donde xRy :⇔ x = ty para algún


t ∈ R.
Esta manera de construir a RP n se puede generalizar a espacios vec-
toriales E, definiendo EP n como el conjunto de todas sus rectas que
pasan a través del vector 0. Si E es un espacio vectorial topológico
entonces a EP n le damos la topologı́a cociente.

2. Consideremos la esfera S n ⊆ Rn+1 y la particionamos en clases dis-


yuntas, donde cada clase consta exactamente de dos puntos: los puntos
antı́podas (puntos opuestos por el vértice),

RP n = S n /R, donde xRy :⇔ y = −x.

Ası́ que RP n = {{x, −x} : x ∈ S n } y q : S n → RP n es la función


creciente con q(x) = {−x, x}. La topologı́a que damos a RP n es la
3.1. CONSTRUCCIÓN DE ESPACIOS TOPOLÓGICOS 45

V O
topologı́a cociente: V ⊆ RP n es abierto si q −1 (V ) es abierto en S n .
Por tanto, RP n es de Hausdorff y compacto. En este caso q resulta ser

A
no sólo continua sino abierta, puesto que, dado un abierto U ⊆ S n el
conjunto q(U ) es abierto: en efecto q −1 (q(U )) = U ∪ (−U ) (donde −U

S T es el antı́poda de U ) es un abierto en S n .

O
De lo anterior, es fácil concluir que cada punto p ∈ RP n posee una

N
vecindad abierta Vp cuya imagen inversa q −1 (V ) es reunión de dos

U
G BIA
abiertos disyuntos, cada uno de los cuales se aplica por q de manera
homeomorfa sobre Vp .

3. El espacio RP n es homeomorfo al cociente del disco D n por la partición


en conjuntos unitarios {x} para puntos x en el interior del disco, y

U
pares de puntos antı́podas {x, −x} en la esfera frontera S n−1 .

R
RP 2

S2

Figura 3.15: RP 2 representado como un cociente de un disco: los puntos antipodales


del borde se identifican.

RP 0 es un punto.

RP 1 ≈ S 1 .

RP 2 ≈ Plano proyectivo. [Re-visión] La construcción en el numeral 


2 para el disco D 2 . Este espacio no puede ser inmerso en R3 y por
tanto no podemos dibujarlo, pero sı́ esquematizarlo como el resultado
de “pegar” por el borde una cinta de Möbius al borde de un disco
cerrado.

Nótese que al considerar las lı́neas rectas que pasan por el origen en R3
no obtenemos puntos de R3 sino subconjuntos de R3 y por tanto no podemos
usar la topologı́a de subespacio para hacerlo un espacio topológico. Por esta
razón hemos usado la topologı́a cociente.
Puede mostrarse además que el espacio RP n es homeomorfo de manera
canónica al espacio métrico cuyos puntos son las lı́neas de Rn+1 que pasan
46 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
por el origen 0 = (0, ..., 0), y la distancia es definida como el ángulo más
pequeño entre ellas (la cual toma valores en [0, π2 ]).

T A O también puede verse que la topologı́a cociente de RP n proviene de la


siguiente métrica en RP n . Dados p = {x, −x}, q = {y, −y} en RP n definimos

O
d(p, q) = mı́n{|x − y|, |x + y|}. Tomamos el lado menor del rectángulo con

S
vértices x, −x, y, −y.

U N
Para ver que la métrica d induce a la topologı́a
cociente, notemos que de acuerdo al teorema

G BIA
3.10 el diagrama implica que q̄ es continua si q
lo es. Pero q es una contracción d(q(x), q(y)) ≤
|x − y| y por tanto es continua. Ahora, q̄ no es
más que la identidad y como RP n es compacto
q
Sn

?
q
- RP n


U
(RP n , d)
y (RP n , d) es de Hausdorff, q̄ es un homeomor-
fismo.

R 3.2. Grupos topológicos

Algunos objetos geométricos se utilizan tanto como ejemplos de espacios


topológicos como de grupos. La lista incluye entre otros a R, R − {0}, C,
C − {0}, S 1 , S 1 × S 1 , etc.; o aún más, cualquier grupo G si le damos la
topologı́a discreta.
Pero la relación entre la estructura algebraica y la estructura topológica
va mucho mas allá, por ejemplo las funciones suma + : R × R −→ R donde
(r, s) 7−→ r + s e inverso aditivo − : R −→ R donde r 7−→ −r, son funciones
continuas si los espacios tienen la topologı́a euclidiana usual. Esto signi-
fica que estos dos tipos de estructuras son “compatibles”: las operaciones
algebraicas son continuas.

Definición 3.36. Un grupo G (con notación multiplicativa) que es también


un espacio topológico se llama grupo topológico si las operaciones

G × G −→ G con (a, b) 7−→ ab

y
G → G con a 7−→ a−1

son continuas. Algunas veces notamos (G, m, T) para hacer énfasis en la


operación m y la topologı́a T.
3.2. GRUPOS TOPOLÓGICOS 47

V O
Ejemplo 3.37. Rn con la operación a + b = (ai + bi )i y la topologı́a eucli-
diana es un grupo topológico.

T A
Veamos que las funciones adición e inversión son continuas. Para mos-
trar que + : Rn × Rn −→ Rn es continua, tomemos una bola abierta

O
Bε ((a1 + b1 , . . . , an + bn )) en el codominio con centro un punto imagen;

S
observemos que

U
G BIA N
Bε/2n ((a1 , . . . , an )) + Bε/2n ((b1 , . . . , bn )) ⊆ Bε ((a1 + b1 , . . . , an + bn ))

ya que si

|(x1 , . . . , xn ) − (a1 , . . . , an )| < ε/2n y |(w1 , . . . , wn ) − (b1 , . . . , bn )| < ε/2n

R U
entonces |xi − ai | < ε/2n, |wi − bi | < ε/2n para i = 1, . . . , n, y por tanto,

X
|(x1 + w1 , . . . , xn + wn ) − (a1 + b1 , . . . , an + bn ) =

|xi + wi − ai − bi |
 1 X
2 2
≤ (|xi − ai | + |wi − bi |)
X
1
2 2

1
<

(|ε/2n + ε/2n)2
2
= ε.

Por otra parte, la función inversa i(a) := −a es continua ya que

i(Bε ((a1 , . . . , an ))) = Bε ((−a1 , . . . , −an )).

Como un corolario a este ejemplo tenemos que la suma y diferencia de fun-


ciones continuas f, g : Rn → Rn son también operaciones continuas, pues
f + g es la compuesta de dos funciones continuas
(f,g) +
Rn −−−−→ Rn × Rn −
→ Rn .

Ejemplo 3.38. (R − {0}, ·) los reales no nulos con la multiplicación son un


grupo topológico si R − {0} tiene la topologı́a de subespacio de R con la
métrica euclidiana.
En efecto, mostremos que la operación  en el grupo es continua:

 : (R − {0}) × (R − {0}) −→ R − {0} donde (x, y) 7−→ xy.

Dado un abierto N con xy ∈ N ⊆ (R − {0}), veamos que existen abiertos


S, T ⊆ (R−{0}) con (x, y) ∈ S ×T tales que ST = {st : (s, t) ∈ S ×T } ⊆ N .
Existe ε > 0 tal que el intervalo (xy − ε, xy + ε) ⊆ N ∪ {0}; si definimos α =
48 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
mı́n{ε, |xy|} tenemos que (xy−α, xy+α) ⊆ N . Para δ = mı́n 3|x|
n
α α
, 3|y|
p o
, α3
los intervalos S = (x − δ, x + δ) y T = (y − δ, y + δ) satisfacen ST ⊆ N . En

A
efecto, sean z ∈ S y w ∈ T con z = x + a y w = y + b con (|a| < δ, |b| < δ),

T
luego

O
α α α

S
|zw − xy| = |ay + bx + ab| ≤ |ay| + |bx| + |ab| < + + ≤ε
3 3 3

U
G BIA N
entonces zw ∈ N .
Además, la función x 7→ x−1 es continua pues revierte intervalos abiertos
en intervalos abiertos.

Ejemplo 3.39 (Los complejos2 ). (C − {0}, ·) donde (x, y) · (a, b) = (xa −

U
yb, ya + xb), con elemento identidad (1, 0) es un grupo topológico. (Las
topologı́as son las inducidas de R2 ). La multiplicación

R R4 − {0} = (C − {0}) × (C − {0}) −→ C − {0} = R − {0} × R − {0}

es continua, pues las funciones proyección

p1 (x, y, a, b) = xz − yw, p2 (x, y, a, b) = ya + xb

son continuas en virtud del ejemplo anterior.


La función inversa C − {0} −→ C − {0} dada por
 
−1 x y z
(x, y) 7−→ (x, y) = 2 2
,− 2 2
= donde z = x + iy
x +y x +y kzk2

es claramente continua.

Cuando de manipular números complejos se trata, lo mejor es emigrar de


las coordenadas cartesianas de un punto P = z = (x, y) a las coordena-
das polares (r, θ), donde r es la distancia al origen (o módulo o valor
absoluto |z| del complejo z) y θ = arg z = arctan y/x es el ángulo (llamado
argumento) que forman la lı́nea que une a P con el origen O y el eje x.
De suerte que ahora se tiene z = |z|(cos θ + i sen θ).
Ahora resulta que el producto zw de dos números complejos z y w es
más fácil: es el número complejo cuyo módulo es el producto de los módulos
y cuyo argumento es la suma de los argumentos.
2
El mundo de los complejos conduce a conexiones elegantes y profundas entre la geo-
metrı́a, el álgebra y el análisis.
3.2. GRUPOS TOPOLÓGICOS 49

V O
Ejemplo 3.40. S 1 ⊆ C − {0} es un grupo topológico; en este caso las
operaciones pueden ser descritas como

A
 
S 1 × S 1 −→ S 1 con eiθ , eiφ 7−→ ei(θ+φ)

S T O S 1 −→ S 1 con eiθ 7−→ e−iθ

U
G BIA N
y claramente son continuas.

La relación entre números complejos y exponenciación es expresada en


una fórmula maravillosa de Euler3 :

eiθ = cos θ + i sen θ.

R U
El punto es que ella hace consistente la clásica ley de exponentes ax ay =
ax+y con la fórmula para multiplicar complejos arg(zw) = arg z + arg w de
suerte que eiθ × eiφ = ei(θ+φ) .
El ejemplo 3.40 se puede generalizar con el siguiente resultado.
Sea H ≤ G un subgrupo (en el sentido algebraico) del grupo G. Si G es
además un grupo topológico, entonces H es un subgrupo topológico de G si
H lleva la topologı́a de subespacio de G.
La demostración de este hecho es inmediata si recordamos que la restric-
ción de una función continua a un subconjunto de su dominio es de nuevo
continua.
Ejemplo 3.41 (Grupo lineal general GLn o GL(n, R)). Denotemos
por Mn (R) el conjunto de las matrices de tamaño n × n con entradas en R.
Una matriz A es invertible si existe una matriz B tal que AB = I = BA,
o de manera equivalente Det(A) 6= 0 (determinante distinto de cero).
En Mn (R) se distingue el subconjunto GL(n, R) o GLn (R) de las matri-
ces invertibles y es un grupo con la operación multiplicación.
Para la topologı́a, cada matriz A = (aij ) se identifica con el punto
2
(a11 , . . . , a1n , a21 , . . . , a2n , . . . , an1 , . . . , ann ) ∈ Rn

y le damos a GL(n, R) la topologı́a de subespacio.


Podrı́a pensarse en dar otras topologı́as al conjunto Mn (R):
3
Leonardo Euler (1707–1783) fue un maestro del cálculo —en la acepción de calcular—
utilizando los números complejos, los cuales llevó a nuevas alturas.
50 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
Mn (R) como subespacio de Rn .
2

Cada matriz A ∈ Mn (R) define una transformación lineal TA : Rn −→

T A Rn dada por T (A) = A · x, la cual es continua. Por tanto Mn (R) ⊆


C(Rn , Rn ) y puede heredar ası́ la topologı́a compacto–abierto (defini-

O
ción 3.3.2).

U S N
Como todas las funciones TA tienen un mismo rango y dominio
Y

G BIA
n
Mn (R) ⊆ (Rn )R ⊆ Rni con Rni = Rn
i∈Rn

y puede ası́ heredar la topologı́a de un producto.

U
Cada matriz A puede ser vista como una función de un conjunto
Q finito
de n2 elementos en R, i.e., A : n2 → R con lo que Mn (R) ⊆ i∈n2 Ri .

R Pero no hay que preocuparse, ¡todas estas topologı́as coinciden! y con cual-
quiera de estas topologı́as GLn (R) resulta ser un grupo topológico, pues la
función multiplicación

m : GL(n, R) × GL(n, R) −→ GL(n, R) donde (A, B) 7−→ C = (cij )


P
n
con cij = aik bkj es continua si cada una de las proyecciones pij ◦ m es
k=1
continua, pero claramente lo son, pues cada una de ellas es un polinomio.
Por su sigla lo llamamos el grupo lineal general.

Ejemplo 3.42 (SLn o SL(n, R)). Sea det : GL(n, R) −→ (R − {0}, ·) la


función determinante definida por la fórmula
X n
Y
det(A) = sgn(σ) ai,σ(i)
σ∈Sn i

donde para cada permutación σ de {1, 2, . . . , n} formamos el producto

a1,σ(1) a2,σ(2) . . . an,σ(n) ,

y a continuación multiplicamos por el signo de σ y efectuamos la suma sobre


todas las permutaciones.
Como det(AB) = det(A) · det(B) entonces det es un homomorfismo so-
breyectivo y además como función es continua; su núcleo está dado por
3.2. GRUPOS TOPOLÓGICOS 51

V O
SLn := {A : det(A) = 1} y se llama el grupo lineal especial. Si admiti-
mos también a las matrices con determinante −1 definimos Spin(n, R) :=

A
{A ∈ Mn (R) : |det(A)| = 1}.

T
De acuerdo con el teorema 2.16 tenemos GLn /SLn ≈ R − {0} (ver teo-

O
rema 3.48).

U S
Ejemplo 3.43 (On o O(n, R)). Recordemos que At denota la transpuesta

N
de A, donde las filas de At son las columnas de A, esto es, (At )ij = Aji . Cada

G BIA
matriz define una función A : Rn → Rn con A(x) = Ax, y con respecto al
producto interno en Rn se satisface hx, Ayi = hAt x, yi.
Si A ∈ Mn , las siguientes condiciones son equivalentes:

R U1. A es invertible con A−1 = At .

2. A preserva productos interiores, es decir, hAx, Ayi = hx, yi.

3. A preserva longitudes, i.e., kAxk = kxk.

4. A preserva distancias, i.e., d(Ax, Ay) = d(x, y).

Una matriz se llama ortogonal si satisface una de las condiciones anterio-


res. El subconjunto On ⊆ GLn de las matrices ortogonales, es un grupo
topológico llamado el grupo ortogonal y corresponde entonces a las trans-
formaciones lineales de Rn que preservan la longitud de los vectores, o de
manera equivalente a las isometrı́as de Rn que fijan al origen.
Si A ∈ On , entonces det(A) ∈ {1, −1} puesto que

det(A)2 = det(A)det(At ) = det(AAt ) = det(I) = 1.

Ejemplo 3.44 (SOn). El subgrupo SOn := On ∩ SLn se llama el grupo


ortogonal especial y corresponde a las matrices que tienen determinante
1 y cuya inversa corresponde a su transpuesta. Este grupo coincide con
las rotaciones de Rn alrededor del origen; además, SOn es el kernel del
homomorfismo det : On → Z2 .
Los grupos On y SOn son compactos por ser subconjuntos cerrados y
2
acotados de Rn , mientras que GLn no lo es pues se trata de un subconjunto
abierto, tampoco es conexo pues es la unión disyunta de los abiertos forma-
dos por las matrices con determinante positivo y negativo respectivamente.
De acuerdo con el teorema 2.16 tenemos On /SOn ≈ Z2 (ver teorema
3.48).
52 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V OPara el caso 1–dimensional SO1 , tenemos que SL1 = SO1 = {1}, el


grupo trivial.

T A Caso 2–dimensional SO2 . Dado un ángulo θ, definimos las matrices

O

cos θ − sen θ
 
cos θ sen θ


S
Rθ = Sθ = .
sen θ cos θ sen θ −cos θ

U
G BIA N Estas matrices son ortogonales y det(Rθ ) = 1, det(Sθ ) = −1. Por tanto
Rθ ∈ SO2 y Sθ ∈ O2 − SO2 . Pero mucho más, cualquier matriz A ∈
SO2 es de la forma Rθ para algún θ y cualquier matriz A ∈ O2 − SO2
es de la forma Sθ para algún θ.
Rθ representa una rotación de medida θ en sentido contrario a las

R U manecillas del reloj.


Sθ representa una reflexión por la lı́nea que pasa por el origen en ángulo
θ/2 con respecto al eje x.

Caso 3–dimensional SO3 ≈ RP 3 .

Sea X ⊆ Rn . Para cada A ∈ On la imagen de X por A es AX = {Ax|x ∈ X}.


Definimos el grupo simétrico de X como Sim(X) = {A ∈ On |AX = X}
y el grupo simétrico directo como

Dir(X) = {A ∈ SOn |AX = X} = Sim(X) ∩ SOn .

X2 X3 X4 X5 X6
Figura 3.16: Simetrı́a de los polı́gonos regulares.

En el caso del plano n = 2 y el n–polı́gono regular Xn se satisface que:

1. Dir(Xn ) ≈ Cn (el grupo cı́clico), y

2. Sim(Xn ) ≈ Dn (el grupo dihédrico).

Una isometrı́a de Rn es una función f : Rn → Rn de la forma f (x) = Ax+a


para alguna matriz ortogonal A ∈ On y algún vector a ∈ Rn . Denotamos
3.2. GRUPOS TOPOLÓGICOS 53

V O
por Isomn el conjunto de tales funciones. Como lo indica su nombre, una
isometrı́a f preserva distancias, esto es, d(f (x), f (y)) = d(x, y) para todo

A
x, y ∈ Rn . De manera recı́proca, para cualquier función f : Rn → Rn que
preserva distancias existen A ∈ On y a ∈ Rn tal que f (x) = Ax + a para

S T
todo x ∈ Rn .

O
El conjunto Isomn es un grupo con la composición de funciones. Si no

N
hacemos distinción entre una matriz A ∈ On y la isometrı́a correspondiente

Uf (x) = Ax, entonces On ≤ Isomn (On puede ser mirado como un subgrupo

G BIA
de Isomn ) y definimos Ω : Isomn → On como Ω(f ) = A.
Finalmente (hay que concluir este hermoso ejemplo) cada a ∈ Rn define
una isometrı́a Ta dada por Ta (x) = x + a y llamada una traslación. Las

U
traslaciones forman un subgrupo T rasn abeliano y T rasn ≤ Isomn (exac-
tamente T rasn = kernel(Ω)); tenemos,

REspacios homogéneos
Isomn /T rasn ≈ On .

Recordemos que G/H := {gH : g ∈ G} = {Lg (H) : g ∈ G} donde


Lg : G −→ G es la traslación a izquierda dada por Lg (x) = gx. Lg es
biyección y es continua pues es compuesta de aplicaciones continuas

Lg : G −→ G × G −→ G donde x 7−→ (g, x) 7−→ gx.

Su inversa es la función L−1


g que también es continua. Luego Lg es un
homeomorfismo. (Similarmente, las funciones Rg , traslaciones a derecha son
homeomorfismos).
Por tanto, el producto AU de un subconjunto A ⊆ GSpor un conjunto
abierto U ⊆ G es abierto pues AU = {au|a ∈ A, u ∈ U } = {La (U )|a ∈ A}.
(En particular, la multiplicación de grupo es una función abierta).

Ejemplo 3.45. Si G = (R, +) entonces L5 (x) = 5 + x es la función que


traslada todo en cinco unidades.

Luego un grupo topológico tiene cierta “homogeneidad” como espacio


topológico, pues si g, h ∈ G existe un homeomorfismo de G que enviag en h,
Lhg−1 (g) = h; esto es, G exhibe la misma estructura topológica de manera
local para cada punto.
54 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
Definición 3.46. Un espacio topológico X se llama homogéneo si para
cada par de puntos x, y ∈ X existe un homeomorfismo f : X −→ X con

A
f (x) = y (el espacio luce lo mismo cuando es visto desde cualquier punto).

T
Cada grupo topológico es homogéneo (desde el punto de vista topológi-

O
co).

U SEjemplo 3.47. El intervalo I con su topologı́a usual no es homogéneo,

N
pues no existe homeomorfismo f tal que f (1/2) = 1. Por tanto I no es un

G BIA
grupo topológico. Por consiguiente, [0, 1] no puede ser un grupo topológico,
pues independientemente de la multiplicación de grupo que se le ponga, no
preserva la topologı́a usual.

U
Nótese que en un grupo topológico las vecindades del elemento idéntico
e ∈ G son lo suficientemente importantes como para darles un nombre:

R
núcleos. Como una topologı́a puede ser determinada dando para cada x ∈
X el conjunto V(x) de sus “futuras vecindades”, si X es homogéneo, una
base local para el punto e determina una base local para todo otro punto
(vı́a el homeomorfismo) y ası́ determina toda la topologı́a de X. Por tanto,
dado el conjunto de las V(e), tenemos que V(g) = {Lg (N ) : N ∈ V(e)}.
Algunos autores requieren en la definición de grupo topológico que el
espacio sea de Hausdorff con lo cual {e} es cerrado.
Teorema 3.48. Sean G un grupo topológico y H E G (normal). Entonces

G/H = {gH : g ∈ G} = {Lg(H) : g ∈ G}

es un grupo topológico. “El cociente de un grupo topológico módulo un sub-


grupo normal es un grupo topológico con la topologı́a cociente y el producto
de coclases”.

Demostración. Por el teorema 2.15 solo nos resta verificar la continuidad de


las operaciones. Verifiquemos que la multiplicación G/H × G/H → G/H
(inducida por la multiplicación m de G) en las clases es continua.
Tomemos g0 H, g1 H ∈ G/H y (go H)(g1 H) ∈ V para V ⊆ G/H vecin-
dad abierta de g0 g1 H y veamos que existen W0 , W1 vecindades de g0 H,
g1 H respectivamente tales que W0 W1 ∈ V . Como m es continua, existen
vecindades U0 , U1 de g0 , g1 respectivamente tales que U0 U1 ⊆ q −1 (V ) (pa-
ra q : G → G/H). Entonces (recordando que q es una función abierta)
definimos W0 = q(U0 ), W1 = q(U1 ).
De manera similar se muestra que la función inversión es continua.
3.2. GRUPOS TOPOLÓGICOS 55

V O
Corolario 3.49. q : G → G/H es abierta. En efecto, si U ⊆ G es un
abierto, entonces q −1 (q(U )) = HU (la saturación de U ) es abierto en G y

A
por tanto q(U ) es abierto por definición de la topologı́a cociente.

S T
A ⊆ G se llama simétrico si A = A−1 = {x−1 : x ∈ A}.

O
Proposición 3.50. Si Ue es una vecindad de e en el grupo topológico (G, m)

U
G BIA
y V ⊆ U.
N
entonces existe una vecindad abierta y simétrica Ve tal que V V = V V −1 ⊆ U

Definición 3.51. Homomorfismos entre grupos topológicos

U
Los homomorfismos entre grupos topológicos son funciones que
preservan ambas estructuras: la topológica y la algebraica, ası́: f : G −→

R
H es un homomorfismo (de grupos topológicos) si es tanto continua como
homomorfismo de grupos.

Ejemplo 3.52. La aplicación (C − {0}, ·) −→ (R − {0}, ·) con z 7−→ |z| es


un homomorfismo de grupos topológicos.

En los grupos topológicos un homomorfismo de grupo (solo a nivel alge-


braico) que sea continuo en el punto e, lo es en todo otro punto g ∈ G, y de
esta manera es un morfismo entre grupos topológicos (solo hay que verificar
la continuidad en el origen, lo cual es un gran ahorro de energı́a).
Si f : G → H es un homomorfismo de grupos topológicos, también
podemos traer a contexto un teorema de cocientes para grupos to-
pológicos. Como f es un morfismo algebraico, ya sabemos que existe una
única factorización f
G - H
6
q i
?
G/Ker(f ) - f (G)
hf

y si miramos a f como una función en topologı́a, los espacios G/Ker(f )


y f (G) son grupos topológicos y f , q, i son homomorfismos de grupos to-
pológicos. No podemos garantizar que hf sea un homeomorfismo a menos
que f sea abierta.
Para verificar la continuidad de un homomorfismo entre las estructuras
algebraicas f : G → H es suficiente con mostrar continuidad en el punto
56 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
e de su dominio. Una bonita interacción entre las estructuras algebraica y
topológica.

T A
3.2.1.

O
G-espacios y espacios órbita

S
El grupo cı́clico infinito con un único generador, es decir, Z puede ser

N
visto como un grupo de homeomorfismos de R en R. En efecto, dado

U
G BIA
n ∈ Z, asociamos la traslación de R en R definida como Z × R −→ R,
(n, x) 7−→ n + x, y si Z tiene la topologı́a discreta, esta función es
continua.
El grupo O(n) de matrices ortogonales se representa como transfor-

U
maciones lineales de Rn en Rn . Si nos restringimos a S n−1 ellas son
homeomorfismos (pues tienen inversa, preservan la distancia, preservan

R
los vectores unitarios). La operación de matrices induce una función
O(n) × S n−1 −→ S n−1 con (A, x) 7−→ Ax, la cual es continua (compa-
tible con las topologı́as de O(n) y S n−1 , es decir la topologı́a en O(n)
es admisible). Se dice entonces que O(n) “actúa” sobre la esfera S n−1
como un grupo de homeomorfismos.
Si G = Homeo(X, X) es el grupo de los homeomorfismos de un espacio
topológico X con la operación de composición, para cada g ∈ G la
acción (g, x) 7→ g(x) define una función G × X → X.
Definición 3.53. Un grupo topológico G actúa como un grupo de
homeomorfismos sobre un espacio topológico X y decimos que X es un
G–espacio si existe una función µ : G × X −→ X continua, (g, x) 7−→ g(x)
tal que

1. Para cada elemento del grupo g ∈ G la restricción µ|{g}×X = Lg


induce un homeomorfismo en X notado como Lg ((g, x)) = g(x).
2. e(x) = x para todo x ∈ X (e es la identidad en G).
3. hg(x) = h(g(x)) para todo h, g ∈ G y x ∈ X.

idG ×µ
G×G×X - G×X

µ×idX µ

? ?
G×X - X
µ
3.2. GRUPOS TOPOLÓGICOS 57

V O
Nótese que cada elemento g ∈ G “actúa” como si fuese un homeomorfismo
g : X → X y la multiplicación se comporta entonces como la composición

A
de funciones, con lo cual los miembros de G deben ser homeomorfismos en
X ya que como grupo G contiene los inversos de sus elementos; además, µ

S T
resulta ser una evaluación y se llama la acción de G sobre X.

O
Algunos autores no exigen que el grupo G sea topológico y por tanto no

N
requieren que la función µ sea continua, pero sı́ que lo sean las funciones Lg

Ulo cual conlleva a que sean homeomorfismos.

G BIA
En cualquier caso, las condiciones en la definición obligan a que el ho-
momorfismo

L : G −→ Homeo(X, X) donde g 7−→ Lg, Lg : X −→ X y Lg(x) := g(x)

R U
sea un homomorfismo de grupos, esto es

L(e) = idX por la condición (2).

L(gh) = L(g) ◦ L(h) por la condición (3).

Por la condición (1) la imagen de L está contenida en los homeomor-


fismos de X en X.

Podemos definir ahora una relación de equivalencia ∼ sobre el G–espacio


X como
x ∼ y :⇔ g(x) = y para algún g ∈ G.

El espacio cociente X/ ∼ lo notamos X/G y, con la topologı́a cociente, es


llamado el espacio cociente de X por G.
Si X es un G–espacio, la función cociente q : X → X/G es una función
abierta, pues para un abierto U ⊆ X tenemos que
[
q −1 (q(U )) = g(U )
g∈G

lo que es una unión de abiertos pues cada Lg es un homeomorfismo. Si G es


finito, entonces q es además cerrada.
Podemos redefinir al espacio cociente. El conjunto O(x) := {gx | g ∈ G}
de todas las posibles imágenes del punto x se llama la órbita de x (el
conjunto de elementos en X a los cuales x puede ser llevado por la acción de
58 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
G). La colección de las órbitas determinan una partición para X inducida
por la relación

A
x ∼ y :⇔ y = g(x) para algún g ∈ G.

T
Al espacio cociente X/ ∼= X/G lo llamamos el espacio órbita. Dos ele-

O
mentos en X se identifican si ellos difieren por un homeomorfismo.

U S N
De otra parte, dado un elemento (fijo) x ∈ X, el subconjunto Gx ⊆ G
de elementos en G que dejan fijo a x, es decir Gx = {g ∈ G | gx = x} es un

G BIA
subgrupo topológico de G llamado el estabilizador de x.
Para un G−espacio X, decimos que G actúa de manera transitiva o
que G es transitivo si para cada par de puntos x, y ∈ X existe un elemento
g ∈ G que lleve x en g(x) = y(la órbita de cualquier punto resulta ser

R Utodo el espacio). En este caso, todos los grupos de isotropı́a Gx resultan ser
isomorfos entre sı́, por medio de φ : Gx → Gy donde φ(k) = g−1 kg.
En la construcción de espacios recubridores será útil la siguiente defini-
ción.

Definición 3.54. La acción de un grupo G sobre un espacio X es propia-


mente discontinua si para x ∈ existe una vecindad Vx tal que g(V Tx ) es dis-
yunto de Vx para todo g 6= e. Esto es equivalente a decir que g1 (V Tx ) g2 (Vx ) =
∅ ara todo g1 , g2 ∈ G, pues de no ser ası́ se tendrı́a g2−1 g1 (Vx ) Vx 6= ∅.

Ejemplo 3.55. Los siguientes son ejemplos de acciones:

1. Sea X un espacio topológico y G = Homeo(X, X). µ : G × X → X


con µ(f, x) = f (x).

2. Para el caso de Z y la acción sobre R dada por µ : Z × R −→ R donde


(n, x) 7−→ n + x, tenemos que dos puntos se identifican si difieren por
un entero, luego R/Z = ([0, 1], 0 ∼ 1) donde el 0 es identificado con 1,
es decir, tenemos a S 1 .

x
−3 −2 −1 0 1 2 3 4 5

3. Sean X ⊆ R2 con X = {(x, y) : −1/2 ≤ y ≤ 1/2} y G = Z. Para


µ(n, (x, y)) = (x + n, ) − 1)n y) tenemos X/Z ≡ Cinta de Möbius.
3.2. GRUPOS TOPOLÓGICOS 59

V O
4. Sean G = Z × Z, X = R2 y consideremos la acción (Z × Z) × R2 → R2 ,
((m, n), (x, y)) 7→ (x + m, y + n). Entonces X/G ≈ Toro. Este ejemplo

A
se puede generalizar con G = Zn , X = Rn y ası́ obtenemos a T n =
S1 × · · · × S 1 n−veces.

S T O
3

N
2

U
1

G BIA
0

-1

U
-2

-3

R
-3 -2 -1 0 1 2 3

5. Sea G = Z2 = ({−1, 1}, discreta) donde la estructura algebraica (como


es usual) es la multiplicación, y sea X = S n . Definimos la siguiente
acción para Z2 ×S n → S n con (±1, x) 7→ ±x. Entonces S n /Z2 ≈ RP n .

6. Sean G = Z con la topologı́a discreta y X = S n . La G–acción sobre X


está dada por nx = n + x. Entonces R/Z ≈ S 1 .

7. µ : O(n) × S n−1 con µ(A, x) = Ax determina una acción que es tran-


sitiva. La matriz A que lleva a x en y puede ser visualizada como una
rotación de S n−1 alrededor de un eje perpendicular a x y y.

La acción de O(n) sobre S n−1 determina que O(x) es todo S n−1 para
cualquier x. Dado x ∈ S n−1 construimos una base ortonormal con
x como primer elemento (Proceso de Graham-Smith) y la matriz A
cambio de base nos produce A(e1 ) = x para e1 = (1, 0, 0, ..., 0) el
vector unitario canónico. Luego O(e1 ) = S n−1 .

8. Sea G = SO(2) (el grupo de rotaciones de R2 alrededor del origen) y


X = S 2 , la acción consiste en rotar la esfera alrededor del eje x3 , es
decir, SO(2) x S 2 → S y g(x1 , x2 , x3 ) 7→ (g(x1 , x2 ), x3 ) para g : R2 →
R2 .
S
60

A
O = [−1, 1].
CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

Las órbitas son entonces las circunferencias de

V
latitud (paralelas) y los dos polos. Ası́ que
S 2 /SO(2) ∼
Demostración: Sea p3 : S 2 → [−1, 1] la proyec-

T
ción sobre el eje x3 (eje z usual). Como p3 es

O
constante sobre cada órbita, tenemos la función
inducida f3 : S 2 /SO(2) → [−1, 1] y el diagra-

U
G BIA N
ma indica que f3 es un homeomorfismo (de un
compacto a un Hausdorff)

S2
Q p3
Q
QQ
q
- S 2 /SO(2)
f3 p p p
p
z

U
p
s +
p
pp
[−1, 1]

R A partir del ejemplo anterior genere otro G-espacio ¿A qué es igual


S n /SO(n)?

3.3. Espacios de funciones

Si X, Y son dos espacios, recordemos la siguiente notación para conjun-


tos:

Y X = {f | f : X → Y } es el conjunto de todas las funciones del


conjunto X al conjunto Y (no se requiere que sean espacios).

C(X, Y ) = {f : X → Y | f es continua}.

B(X, Y ) = {f : X → Y | f es acotada} en caso que Y sea metrizable.

Homeo(X, Y ) = {f : X → Y | f es un homeomorfismo}.

Q
Nótese que el conjunto Y X puede ser interpretado como el conjunto x∈X Yx
donde Yx = Y para cada x ∈ X. Existen topologı́as naturales para los
anteriores conjuntos de funciones y entonces los espacios serán llamados
espacios de funciones.
3.3. ESPACIOS DE FUNCIONES 61

3.3.1.

V O
La topologı́a punto–abierto

A
Definición 3.56. Sean X un conjunto y Y un espacio topológico. Dados
un punto x ∈ X y U ⊆ Y un abierto, definimos

S T O
La colección de conjuntos S(x, U ) forman una subbase para una topologı́a
S(x, U ) := {f ∈ Y X | f (x) ∈ U }.

U N
sobre Y X llamada topologı́a de la convergencia puntual (simple) o

G BIA
topologı́a punto–abierto o p.a.–topologı́a.

Por tanto, un elemento B de la base es de la forma

B=
n
\
S(xi , Ui ).

R U
Si f ∈ B, entonces para todo g ∈ B tenemos que g(xi ) y f (xi ) están cercanos
por Ui para finitos puntos xi ; ası́, una vecindad es de la forma que muestra
la figura 3.17.
..........
... .............
...
...
...
...
i=1

...
... ........
..........
......... ....
.........
.
...
....
........ ..
....
.......
...... .... .... ..
.
. ◦.. ....... ...... . .
.
. ....

...
.... ................. ........... ..... .... ............................................. .... ......... .... ....
...... ........... ...........
....... ............ .
........ .............. .... .... ....... ... ............... ... ....
....
... ...... ...
...... ...............
.
........... ...
...
...
...
.... ...................
.................
.........................................................................
......... ... ...
....... ...................
.............................................. ....
............... ........ . ....... ....
...
... ... ........ ..................... ..
.... . . . .... ... ..... ..
... ........
. ..
.. .... ............. ...
.... ....
.....
... ........................................... . ... ..... . .. . . ...... ...
................................................................................ .... ..
. ...

◦.
...... . ........... ........... ............ .
. ..... .... .
......
............................................ ...... ... ...
..... ..... .... .
. .......................................... ....... ... ...... ..... ...
... .................................................. .... .................
. . .
.............. .
.
......
......... ... ...
........ . ........ ............. ...... ..........
......
. .....
. ..........
. ..
.
. ..... .
.
. ...
........ . ........ ............. ........ . .... . ...
..... ............................ ... ........... .. ........... ........... .... ..... .... ...
........ .................................................. ................................................ .....
. ..... ..... .....
....... ..... ....
.... .... ... ... .......
...... ... ...
.... .... .... ··· .... ··· ...... ....
...... ..
...
...
.... .... .... .... .......
.. ...
..... ..... ..... ..... ..... ..... ....
... ... ... ... ... ...
.... .... .... .... .... ...
...
..... ..... ..... ..... ..... ...
... ... ... ... ... ...
.... .... .... .... .... ...
...
.... .... .... .... .... ...
.... .... .... .... .... ....
X1 .. X2 .. X3 .. Xi .. .. .

Figura 3.17: Un elemento en la subbase de la topologı́a punto–abierto

Nótese que si X fuera un espacio, para nada interviene la topologı́a de


X; más aún, X podrı́a carecer de topologı́a, éste simplemente indexa.
Esta topologı́a punto–abierto no es más que la definición de la Q topologı́a
producto de Tychonoff para el producto de espacios Y X = x∈X Yx y
al espacio lo notamos Yp.a.X . Si p : Y X → Y es la proyección definida por
x
px (f ) = f (x), entonces la p.a.–topologı́a es la topologı́a más pequeña para
Y X que hace todas las proyecciones px , x ∈ X continuas.
La siguiente afirmación nos dice cómo es la convergencia en este espa-
cio de funciones (y justifica el otro nombre de convergencia puntual o
convergencia simple).
62 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

O X .
Proposición 3.57. Sea (fn ) una sucesión en Yp.a.

V
A
fn → f si y sólo si fn (x) → f (x) para cada x ∈ X.

S T
Demostración. Recuérdese que en la topologı́a producto Tychonoff (xn ) → x

O
si y sólo si pi (xn ) → pi (x) para cada ı́ndice i (pi es la proyección).

U
G BIA N
Desafortunadamente esta topologı́a deja
mucho que desear con respecto a la con-
tinuidad; es decir, una sucesión de fun-
ciones continuas puede converger a una
no continua, por ejemplo en R[0,1] , la su-
1

0.8

0.6

R Ucesión definida por fn (x) = xn conver-


ge a la( función no continua dada por

f (x) =
0 si x ∈ [0, 1)
1 si x = 1.
0.4

0.2

0.2 0.4 0.6 0.8 1

Esto es, el conjunto C(I, R) no es cerrado en RIp.a. , pues f es un punto


adherente que no pertenece al conjunto.
Si Y es además un espacio métrico Y = (Y, d), tenemos otra topologı́a
metrizable para el conjunto Y X .
Para definirla, consideremos a cambio de la métrica d en Y , la métrica
¯ b) := min{1, d(a, b)} la cual es acotada; ahora, dadas dos
equivalente d(a,
funciones f, g ∈ Y X definimos

¯ (x), g(x)),
ρ̄(f, g) := sup d(f
x∈X

conocida como la métrica uniforme sobre Y X y la topologı́a inducida


como la topologı́a de la convergencia uniforme o sup–topologı́a.
Es tal su utilidad, que algunas definiciones se dan tomándola con explı́cita
referencia: “(fn ) converge uniformemente a f si y solo si lı́mn ρ̄(fn , f ) = 0”.
Si nos restringimos al conjunto de las funciones acotadas

B(X, Y ) := {f ∈ C(X, Y ) | f es acotada }

podemos definir directamente a ρ̄ como ρ̄(f, g) := supx∈X d(f (x), g(x)). (Co-
mo en el caso que (Y, d) sea acotado o X sea compacto y Y sea metrizable).
3.3. ESPACIOS DE FUNCIONES 63

V O
Esta métrica tiene la bondad de hacer de Yρ̄X =(Y X , ρ̄) un espacio com-
pleto cuando (Y, d) es completo. Pero hay algo más: si consideramos

A
C(X, Y ) ⊆ Yρ̄X , entonces Cρ̄ (X, Y ) como subespacio también es comple-
to. Lo mismo sucede para Bρ̄ (X, Y ) := {f : X → Y | f es acotada} y la

S T
razón es porque estos subconjuntos son cerrados en Yρ̄X . Por tanto tenemos

O
el siguiente teorema.

N
Teorema 3.58 (Teorema del lı́mite uniforme). Si (fn ) es una sucesión

Uen Cρ̄ (X, Y ) y fn → f en el espacio Yρ̄X , entonces f ∈ Cρ̄ (X, Y ).

G BIA La razón del nombre métrica uniforme es por lo siguiente. Si (fn ) es


una sucesión en Y X tal que fn → f , entonces fn → f de manera uniforme
(uniformemente) en el sentido de la siguiente definición, donde dado el  > 0,

U
el entero N es “uniforme” para todos los puntos x.

R
Definición 3.59. Dada fn : X → (Y, d) una sucesión de funciones, decimos
que (fn ) converge uniformemente a f : X → (Y, d) si dado  > 0 existe
un entero N tal que d(fn (x), f (x)) <  para todo n > N y todo x ∈ X.

3.3.2. La topologı́a compacto–abierto

¿Cómo generalizar la topologı́a uniforme a fin de evitar la condición de


que Y sea metrizable? La respuesta es restringir el espacio de definición Y X
al subconjunto C(X, Y ).
La siguiente es una topologı́a para C(X, Y ) que sı́ tiene en cuenta la
topologı́a tanto en X como en Y , y además generaliza la topologı́a punto–
abierto. La introduce Ralph H. Fox en 1945, [13].
Nótese que los abiertos son de tama~
no más pequeño que en la pa−topologı́a,
la cual aumente por supuesto el tamaño de la topologı́a. La topologı́a resul-
tante está entonces entre la pa y la cu-topologı́as
Definición 3.60. Sean X, Y espacios topológicos. Dado K subespacio com-
pacto de X compacto y U subconjunto abierto de Y , definimos
S(K, U ) := {f ∈ C(X, Y ) : f (K) ⊆ U }.
La colección {S(K, U )}K,U forma una subbase para una topologı́a sobre
C(X, Y ) llamada la topologı́a compacto–abierto, la cual notamos como
c.a.–topologı́a, o simplemente c.a., y al espacio lo notamos Cc.a. (X, Y ).
Por ejemplo, si X es un espacio discreto formado por n puntos, entonces
C(X, Y ) ≈ Y × · · · × Y (n veces).
64 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
A diferencia de la p.a.–topologı́a, donde en un elemento de la base están
todas las funciones que son “cercanas” a f para finitos puntos, ahora están

A
las funciones que son “cercanas” a f para todos los puntos en un conjunto
compacto.

S T O
Las anteriores topologı́as están relacionadas de la manera siguiente:

N
Dados espacios topológicos X, Y entonces en C(X, Y ), tenemos

U
G BIA
p.a.–topologı́a ⊆ c.a.–topologı́a.

Dados un espacio topológico X y un espacio métrico (Y, d), tenemos


p.a.–topologı́a ⊆ c.a.–topologı́a ⊆ convergencia uniforme.

Si X es compacto de Hausdorff y Y = (Y, d),

R U c.a.–topologı́a = convergencia uniforme.

Una de las razones para introducir toda la maquinaria anterior, es para


garantizar el siguiente teorema, el cual nos asegura la continuidad de una
función (y otras) muy especial: la restricción a C(X, Y ) × X de la la eva-
luación e (ver teorema 3.63), definida como

e : Y X × X → Y con e(f, x) = f (x).

Definición 3.61. Sean X, Y espacios topológicos y F ⊆ C(X, Y ) Una to-


pologı́a para F se dice que es admisible si la evaluación e : F × X → Y es
continua.
Teorema 3.62. La topologı́a c.o. (compacto–abierto) para C(X, Y ) es más
pequeña que cualquier otra topologı́a admisible para C(X, Y ).

Demostración. Veamos que si la topologı́a J es admisible entonces c.o.⊆


J , es decir cada abierto en Cc.o. (X, Y ) es abierto en CJ (X, Y ). Para ello es
suficiente mostrar que cada abierto subbásico S(K, U ) de la c.o. está en J .
Dado f ∈ S(K, U ) y k ∈ K, tenemos que como e : CJ (X, Y ) × X → Y
es continua entonces para el punto e(f, k) = f (k) ∈ U existen vecindades
Vfk de f en CJ (X, Y ) y Wk de k en X tales que e(Vfk × Wk ) ⊆ U .
La colección {Wk }k∈K es un cubrimiento abierto del compacto K y
por tanto la podemos reducir a una familia finita W1 , W2 , . . . , Wn tal que
K ⊆ W1 ∪ · · · ∪ Wn . Sean Vf1 , . . . , Vfn las correspondientes vecindades de f
(escogidas previamente) tales que e(Vfi × Wi ) ⊆ U , i = 1, . . . n.
3.3. ESPACIOS DE FUNCIONES 65

V O
Si definimos Vf = Vf1 ∩ · · · ∩ Vfn , entonces Vf ⊆ S(K, U ) pues dados
g ∈ Vf y k ∈ K tenemos que (g, k) ∈ Vf × Wi para algún i con lo cual

A
g(k) = e(g, k) ∈ e(Vf × Wi ) ⊆ e(Vfi × Wi ) ⊆ U , y como esto se tiene para
cada k ∈ K, entonces g(K) ⊆ U . Por tanto S(K, U ) es reunión de vecindades

S T
Vf en CJ (X, Y ), es decir, es abierto en CJ (X, Y ).

O
N
El teorema anterior se puede “mejorar” diciendo que la topologı́a c.a.

U
es la más pequeña de las admisibles si se demuestra que c.a. es en sı́ misma

G BIA
admisible (al menos sobre cierta clase de espacios).
Teorema 3.63. Sea X un espacio Hausdorff y localmente compacto. Si en
C(X, Y ) consideramos la c.a.–topologı́a, entonces la función evaluación

U
e : C(X, Y ) × X → Y

R
dada por e(f, x) = f (x) es continua. (De manera más general podemos
escribir
e:YX ×X →Y
si nos restringimos al universo de las funciones continuas).

Demostración. Sea U ⊆ Y un abierto y veamos que e−1 (U ) también es un


abierto (de hecho que es reunión de vecindades abiertas). Tomemos (f, x) ∈
e−1 (U ); como e(f, x) = f (x) ∈ U y f es continua, existe una vecindad
Wx ⊆ X tal que f (W ) ⊆ U . Como X es Hausdorff y localmente compacto,
existe una vecindad abierta V para la cual V es compacta y x ∈ V ⊆ V ⊆ W .
Por tanto, (f, x) ∈ U V ×V , el cual es un abierto en C(X, Y )×X. Veamos
finalmente que U V × V ⊆ e−1 (U ). En efecto, si g ∈ U V y t ∈ V entonces
g(t) ∈ U , es decir, e(g, t) ∈ U .

La topologı́a compacto–abierto para C(X, Y ) hace que la función evalua-


ción e sea continua en ambas variables f , x de manera simultánea, y la
topologı́a compacto–abierta es la “mejor” (más pequeña) de las topologı́as
admisibles. De manera trivial la topologı́a discreta es admisible.
Lema 3.64. Sean X, Y, Z espacios topológicos y en cada uno de los espacios
de funciones consideremos la c.a.–topologı́a. Entonces la función composi-
ción

T : C(X, Y ) × C(Y, Z) → C(X, Z) dada por (f, g) 7→ g ◦ f

es continua si Y es Hausdorff y localmente compacto.


66 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

3.3.3.

V O ¿Z X×Y ≈ (Z Y )X ?

A
Si X, Y, Z son conjuntos, es bien conocido que existe una biyección ϕ
que establece la equivalencia entre los conjuntos de funciones

S T O
Z X×Y ≡ (Z Y )X .
En efecto, ϕ : Z X×Y → (Z Y )X está definida como ϕ(f )(x)(y) = f (x, y) y

U N
su inversa ϕ−1 (g)(x, y) = g(x)(y).

G BIA
Por supuesto, tenemos una equivalencia análoga si nos restringimos a los
conjuntos de funciones continuas.
Definición 3.65. Sean X, Y , Z espacios topológicos y f : X × Y → Z una
función continua. La función inducida correspondiente es definida como

R Uo
F := ϕ(f ) : X → C(Y, Z) donde F (x)(y) := f (x, y)

F := ϕ(f ) : X → Z Y en el universo de las continuas.


Por supuesto, y de manera dual, dada F : X → C(Y, Z) existe
f := ϕ−1 (F ) : X × Y → Z dada por f (x, y) := F (x)(y).

La influencia de la topologı́a compacto–abierto es la siguiente.


Teorema 3.66 (Fox). Si f : X × Y → Z es continua entonces también
lo es la función inducida F : X → C(Y, Z) —F : X → Z Y — cuando
C(Y, Z) tiene la c.o.–topologı́a. El recı́proco es cierto cuando X es Hausdorff
y localmente compacto.

Demostración. Sea f : X × Y → Z continua. Para mostrar la continuidad


de F : X → C(Y, Z) es suficiente ver que para cada elemento S(K, U ) ⊆
C(Y, Z) de la subbase, el conjunto F −1 (S(K, U )) = {x ∈ X|f (K, x) ⊆ U }
es abierto en X, y para ello es suficiente mostrar que él es vecindad de cada
uno de sus puntos.
Sea x ∈ F −1 (S(K, U )). Como f −1 (U ) es una vecindad abierta del com-
pacto K × {x}, existen abiertos V ⊆ X, W ⊆ Y cuyo producto V × W
satisface K × {x} ⊆ V × W ⊆ f −1 (U ).
Para la recı́proca, notemos que F puede ser vista como la compuesta
F ×id e
Y
X × Y −−−−−→ Z Y × Y −−→ Z
de dos funciones continuas.
3.4. CONEXIDAD 67

V O
Ejemplo 3.67 (homotopı́as). Ésta es la motivación para que en 1930
Hurewicks le formule la siguiente pregunta a Fox:

T A O
¿Es posible dar una topologı́a al espacio de funciones continuas

S
Y X tal que h : X × [0, 1] → Y sea continua, si y solamente si,

N
H : [0, 1] → Y X con H(t) = Ht también lo es?(Ver [5])

U
G BIA
Dada una función f : X × [0, 1] → Y obtenemos la función inducida F :
[0, 1] → C(X, Y ) con Ft : X → Y dada por Ft (x) = f (x, t).
Una homotopı́a entre las funciones f, g : X → Y es una función continua

R U
h : X × [0, 1] → Y tal que h(x, 0) = f (x) y h(x, 1) = g(x), para todo x ∈ X;
esto es, una homotopı́a es una familia de funciones Ht a un parámetro que
es continua, H : [0, 1] → C(X, Y ).
Luego una homotopı́a no es más que un camino en el espacio C(X, Y )
desde el punto f hasta el punto g.

Finalmente, y como consecuencia de la c.a.–topologı́a (para esto fue in-


troducida), tenemos los dos homeomorfismos siguientes:

Corolario 3.68. Sean X, Y, Z espacios topológicos tales que X y Y son


Hausdorff y Y es localmente compacto. Entonces

C(X, Y × Z) ≈ C(X, Y ) × C(X, Z) —Y × Z X ≈ Y X × Z X —

Z X×Y ≈ (Z Y )X (si de funciones continuas se trata).

Demostración. El último isomorfismo es vı́a la función f 7→ ϕ(f ) = F .

3.4. Conexidad

Algunos espacios topológicos como el intervalo unidad, la recta real, el


toro, con las topologı́as usuales parecen que están formados de una sola pieza
o literalmente sus partes constituyentes no están desconectadas o separadas,
como sucede en contraste con subespacios en R2 como:
68 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
1. El constituido por dos segmentos de lı́nea
que no se interceptan.

T A 2. El complemento de una circunferencia en

O
el plano, el cual resulta ser unión disyunta

S
de dos subespacios abiertos.

U
G BIA N
3. Dos globos en R3 .

Precisemos este concepto de conexidad y veamos que resulta ser de valor


topológico; es decir, es un invariante.
Definición 3.69. Dado un espacio topológico (X, G), una separación para

R UX la constituye un par A, B de subconjuntos no vacı́os, abiertos y tales que


A ∪ B = X y A ∩ B = ∅.

En la definición anterior es equivalente el requerir que A, B sean ambos


cerrados a cambio de abiertos, o que exista A ⊆ X no vacı́o, abierto y cerrado
(aberrado). Además, no es suficiente exigir solo que A, B sean disyuntos, pues
todo espacio con más de un punto serı́a trivialmente no conexo. Queremos
que realmente A y B sean dos piezas separadas; esto es, que no hayan puntos
de A adherentes a B o viceversa. Luego A debe estar contenida en B c ,
A ⊆ B c , y como A = B c , concluimos que A y B deben de ser ambos
cerrados o, equivalentemente, ambos abiertos.
Definición 3.70. Un espacio topológico X es conexo si no existe una sepa-
ración para X.

Por supuesto un subespacio será conexo si visto como espacio es conexo;


claramente, la posible conexidad del subespacio únicamente depende de él y
no del espacio que lo contiene. Este concepto de conexidad es muy geométrico
o visualizable, en oposición al concepto de compacidad. Además, resulta
curioso notar que su naturaleza es de carácter negativo: niega la existencia
de una separación.
En la figura 3.18, (a) es una región circular conexa y (b) es un subespacio
de R2 formado por las circunferencias de centro el origen y radio 1 − 1/n,
(n ∈ N) atadas por el segmento de recta [1/2, 1), y a este conjunto le agrega-
mos S 1 . Nótese que aunque esta última figura es conexa, ella pareciera estar
formada por dos partes disyuntas: las circunferencias atadas y la circunfe-
rencia exterior S 1 . Pareciera que requerimos de una noción de conexidad
más sutil (ver definición 3.79).
3.4. CONEXIDAD 69

V O .
...
..
..
........

..... . . . . . . . . . . . . . . . ........
. . . . . . . . . . . . . . . . . .
.... . . . . . . . . . . . . . . . . . ....
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....... . . . . . . . . . .......
...... . . . . . . . . . . .......
....... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ...........
.
..
..
..... ................................... ............
...................................... ........
..... ............................... ....... ............
... . ......................... ...... ........
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.....................
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.......... ..................................... ....... ..........
........ .............................................................................................................
........... ........................................................................................................ .. ......
........ ...................................................................................................................................................................................................................
... ... ............. ..... .......... ............... .........................................
........ .......................... ....
.................................... ............................................................................
........ ..... ........................ ...
...... ..... ......................... ...

A
...... ..... ................. ...
... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... .... ................................ ......... ...... .. . . . . . . . . . . . . ....... ..... .... ... ............ ..
... . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... .
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... .......... ..... ... ................ ...
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.... . . . . . . . . ................................ . . . . . . . ..... . .. ..... . . . .. ... ... ... ... .............. ...
.... .................... .... .... ... ...
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. ... ... .. ............... ...
... . . . . . . . . ..... ... . . . . . . . . ... ........................... .... .... . .... ... ... ................ ..

T
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... . . . . . . .
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. ... ... ... .................. ...
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..... . . . . . . . . . . . . . ....
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... . ............ ... ... ...
... .............. ... ... ...
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...
.................... ...
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.
... ... ... ............... ...
. . . ...... . ..
.. ... ... ........ ... ..

O
... . . . . . . . . . . . . .. .. . ..
... ............ ... .. .. . . ... .. ... ... ... ............ ...
... . . . . . . . ..... ...
. . . . . . . .... ... ............... ... ... ... .... .... .... ........................ ....
... . . . . . . . . ..... .... . . . . . . . . . . . . . . . ... ... .................. ... ... ... ... ... .... .................... ....

S
... . . . . . . . . ....... ..
... . . . . . . . . . . .
... ................ ... ... . . ... . .
.... . . . . . . . . .................................. . . . . . . . .... ... ................ ... ... .. .. .. .. .......... ..
...
.... ... ... .. .. .......... ...
... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... ..................... ... ... ..... .... ... ... ............... ..
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... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... ... ................. ... .... ....... ...... .... ... ................. ...
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............................

N
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. ..
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..... . . . . . . . . . . . . . . . ..... ..... ....................... ...... .. ........ ...... ............................ ...
......................................... ........ ......................................... ..........................................................................

U
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..... . ....... .................................. ........... .. . . ... .. . .
...... . . . . . . . . . . . . . .......... ..... ......................................... .....................................................................................................................
....... . . . . . . . . . . ....... ......... ............................................................................................................ .....
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......... . . . . . . ......... ...... .............................................................................................................. .........
....... .. ............................................................................................... .......

G BIA
.............. . . . .............. ........ ....... ............................................................ ........
............................... ........... ....... ....... ...... ...........
...........................................

(a) (b)

Figura 3.18: Conexos.

R U Por supuesto los espacios conexos abundan: (Rn , usual), (R, cof initos)
y todo subespacio infinito de este último espacio. En el otro espectro, todo
espacio no unitario con la topologı́a discreta es no-conexo, mientras que todo
espacio con la topologı́a grosera es conexo.
La siguiente caracterización para la conexidad en términos de funciones
continuas, aunque aparentemente no nos exprese directamente el concepto
intuitivo de la conexidad, es útil y fácil de aplicar: un espacio topológico
(X, G) es conexo si y sólo si toda función continua es constante f : X −→
{0, 1} (el espacio {0, 1} con la discreta).
Es intuitivo que si a un subespacio conexo le agregamos parte de sus
puntos adherentes seguimos teniendo conexidad (ver figura 3.18 (b) donde
agregamos S 1 ). Este es el tema del siguiente teorema.

Teorema 3.71. Sea A un subconjunto conexo de un espacio topológico


(X, G). Si B es tal que A ⊆ B ⊆ A, entonces B es conexo.

Teorema 3.72. Sea (X, G) un espacio topológico y A, B una separación de


X. Si C es un subespacio conexo de X, entonces C ⊆ A ó C ⊆ B.

Por supuesto la conexidad es respetada por las funciones continuas y por


tanto es un invariante topológico.
Con respecto a la unión de conexos podemos afirmar que:
70 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
Teorema 3.73. Si (X, G) es un espacio to- ....................
...
...
...
......
.....
..... .....
.
.
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...
....
.....
... ...
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...
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.....
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.........
....... ..

...
...

A
.... ..... ... .. .....
pológico y {Ci }, (i ∈ I) una familia de subcon- ..... ...
............
..... .. . .. .
... ...
.

.... ........
. ...
..... .... ... ... ..... .....
..... ... ... .... ...... .......
..... ... . . .. . . . ..
...... ....
...... ...................... ..........
juntos conexos de X con la propiedad que existe ........... ....
...............................................................

..
.............. .............................................
........ .........

T
....... ....
... ....... ...
..

un ı́ndice j ∈ I tal que para cada i ∈ I tenemos


...........
....
....................................... ....... .... .. ... ....
. ...
..
...... .................. ...........
.
. .. ...........
.. ....... ..........................................
.........
......
...............

O
.... .. ... .. ...
. .....
. ... .. .....
..
...... .... ....
. .
. ... .....
.... ... .. ... ..... .....
..... ....
que Ci ∩ Cj 6= ∅, entonces C = ∪ Ci , (i ∈ I) es ..... ... ...... .....

S
... ..... .. ... ..... ...
... ..... ....
..... ...
... ..... .
...
..... ...
.. ...... ... ......
....... ....
..................... ... ....
conexo. ...
..........

N
... .
... .
.
... .. .
... ...

U
.........

G BIA
Aunque la intersección de dos espacios conexos no necesariamente es
conexa —¿por qué?— sı́ lo es su producto cartesiano.
Q
Teorema 3.74. Sea X = Xi , (i ∈ I) un espacio producto con la topologı́a

U
producto. Si cada espacio coordenado Xi es conexo entonces X es conexo.

R La siguiente aplicación de la conexidad es más útil de lo que creemos.

Proposición 3.75 (Funciones localmente constantes). Si X, Y son


espacios con X conexo y f : X → Y es una función continua que es local-
mente constante (i.e., para cada x ∈ X existe una vecindad Vx para la
cual f |Vx es constante), entonces f es constante sobre todo el dominio X.

Demostración. Si y = f (x) un punto en la imagen de f los conjuntos A =


{x : f (x) = y} y B = {x : f (x) 6= y} son abiertos y complementarios por lo
que se debe tener que B = ∅.

Esta situación es frecuentemente aplicada al tipo Y = {falso, verdadero}


de la manera siguiente. Sea X conexo y P una propiedad que pueden tener
o no los puntos de X, y queremos probar que todos la tienen. Entonces es
suficiente verificar los siguientes hechos:

Existe al menos un punto que satisface a P .

Si x la satisface, lo mismo sucede para todos los puntos suficientemente


cercanos a x.

Si x no la satisface, lo mismo sucede para todos los puntos suficiente-


mente cercanos a x.
3.4. CONEXIDAD 71

3.4.1.

V OSubespacios conexos maximales

A
Un espacio no conexo obviamente puede tener subespacios que sı́ son co-

T
nexos (los pedazos); entre éstos, vamos a analizar a aquellos que son ma-

O
ximales con respecto a la relación de inclusión, los cuales nos brindan una

S
manera natural de definir una partición sobre el espacio topológico hacien-

N
do uso del concepto de conexidad. En otras palabras, vamos a definir una

U relación de equivalencia.

G BIA
Definición 3.76. Sean X un espacio topológico y A un subespacio de X.
Decimos que A es una componente conexa de X o un subespacio conexo

R U
maximal en X si A es conexo y no es subconjunto propio de algún otro
subespacio conexo de X.

Como la adherencia de un conexo es de nuevo conexa, entonces las com-


ponentes son subconjuntos cerrados del espacio, y cada punto x ∈ X perte-
nece a una única componente: exactamente a la unión de todos los conexos
que contienen al punto x (el mayor subespacio conexo que contiene a x).
Por todo lo anterior, el conjunto de las componentes conexas de un espacio
X determinan una partición ∼ sobre X:

x ∼ y :⇔ ∃A ⊆ X conexo, con x, y ∈ A.

En el caso en que las componentes sean únicamente conjuntos unitarios al


espacio se le llama totalmente desconectado.

Ejemplo 3.77. Cada espacio discreto es totalmente desconectado, pero


existen espacios totalmente desconectados que no son discretos; por ejemplo,
X= {0} ∪ {1/n | n ∈ N} o X = Q como subespacios de (R, usual).
Por supuesto todo espacio totalmente desconectado es T1 . Más aún, cual-
quier subconjunto contable de un espacio métrico, visto como subespacio
es desconectado totalmente (y algunos no contables como los irracionales
I ⊆ (R, usual)).
72 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

3.5.

V O Caminos

A
La primera noción de “conexidad” fue dada por K.
Weierstrass en 1.880, la cual en el contexto de R2 intui-

S T
tivamente significa lo siguiente: un conjunto M ⊆ R2

O
es conexo, si dos puntos cualesquiera de M pueden ser
conectados por un camino que no se sale de M . Por

U N
ejemplo, el subespacio W conformado por la unión de

G BIA
un disco y una circunferencia concéntricos (ver figura)
es no-conexo según este criterio, ya que todo “camino”
que vaya del disco a la circunferencia tiene que pasar
por “fuera” del conjunto W .

U
Claro que, en este ejemplo, el criterio de conexidad de Wierstrass y la
definición usual de conexidad que vimos en la sección anterior, coinciden;

R
pero infortunadamente veremos que no siempre éste es el caso.
Una partı́cula que se mueve en el espacio durante cierto intervalo de
tiempo describe un camino. Es conveniente asumir que el movimiento co-
mienza en el tiempo t = 0 y continua hasta el momento de parar, digamos
t = 1. Esta noción de camino la generalizamos a espacios topológicos de la
manera siguiente.
Definición 3.78. Dado un espacio topológico X, un camino en X es una
función continua f : [0, 1] −→ X. Si f (0) = a, f (1) = b, decimos que f es
un camino desde a hasta b con punto inicial en a y punto final en b.

Los caminos son útiles para dar la otra noción de conexidad.

3.5.1. Conexo por caminos

Definición 3.79. Un espacio topológico X es conexo por caminos si


dados x, y ∈ X, existe un camino f con punto inicial en x y punto final en
y —esto es, cada par de puntos en X pueden ser unidos por un camino—.

Esta definición es topológica en el sentido que la imagen por una función


continua de un espacio conexo por caminos es conexa por caminos.
Definición 3.80 (multiplicación de caminos). Dado un espacio X, en el
conjunto C([0, 1], X) (subconjunto de X I ) de los caminos sobre X, podemos
introducir una operación interna  ası́: dados dos caminos f, g tales que
f (1) = g(0), definimos otro camino f  g como
3.5. CAMINOS 73

V O g ......
.
..
.
....
..............
.
.................
................
..................
.................
................
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.
.
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.

A
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f

T
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O
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.
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.
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......
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.
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.
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N
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.
.
. ....... ........ .............
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U
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.
.
. . .
.
.
• ..................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................
1
0

G BIA
2

(
f (2t) si 0 ≤ t ≤ 1/2
f  g(t) = (3.1)
g(2t − 1) si 1/2 ≤ t ≤ 1.

R U Figura 3.19: f  g, los caminos se recorren a doble velocidad.

Básicamente, f  g consiste en poner un camino a continuación del otro,


pero para no gastar más tiempo en el recorrido cada uno de los caminos se
recorre ahora a doble velocidad como en la ecuación 3.1 (f (2t) y g(2t − 1)).
f  g es una función continua, puesto que f (2t) y g(2t − 1) están definidas
sobre los conjuntos cerrados [0, 1/2], [1/2, 1] y el conjunto donde coinciden
es {1/2}, que es la intersección de los dos intervalos cerrados (para t = 1/2
tenemos f (2 · 12 ) = f (1) = g(0) = g(2 · 12 − 1)). La demostración se basa en
el siguiente hecho bien conocido de extender la continuidad.
Teorema 3.81 (Teorema del pegamiento de funciones). Si A, B son
subconjuntos cerrados del espacio X y existen funciones continuas
f : A → Y , g : B → Y sobre un espacio Y tales que f y g coinciden
sobre la intersección A ∩ B, entonces podemos extender la continuidad a
una función H : A ∪ B → Y definida de manera natural como h(x) = f (x)
si x ∈ A o h(x) = g(x) si x ∈ B.

Si f es un camino desde a hasta b en X, entonces existe el camino inverso


fr (el reverso de f ) desde b hasta a dado por fr (t) = f (1 − t); nótese que fr
tiene el mismo “lugar” de f , pero su dirección es la contraria.
fr  f es entonces un camino cerrado —el punto inicial coincide con el
punto final—. Por comodidad también notaremos fr = f r .
Corolario 3.82. Un espacio topológico X es conexo por caminos si dado
cualquier punto x ∈ X, entonces todo otro punto y ∈ X puede ser unido por
un camino con x.
74 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O
El concepto de conexidad por caminos es más fuerte que el de cone-
xidad e históricamente fue introducido primero, al fin y al cabo parece ser

A
un concepto más natural (K. Weierstrass, 1880).

T
Teorema 3.83. Si X es conexo por caminos, entonces es conexo.

U S N O
Demostración. Si existiera una separación U, V de X, para un camino
f : [0, 1] → X que conecte un punto en U con un punto en V , tendrı́amos
que f −1 (U ), f −1 (V ) serı́a una separación de [0, 1].

G BIA La recı́proca del teorema anterior no es cierta; un espacio puede ser


conexo y sin embargo tener puntos que no pueden ser conectados por un
camino.

R UEjemplo 3.84 (La curva seno del topólogo). Un espacio que es conexo,
pero no es conexo por caminos es la curva seno del topólogo (ver figura
3.20).

(0, 0) ( π1 , 0)

Figura 3.20: La curva seno del topólogo.

Esta curva es definida como la unión en R2 del grafo de la función sen x1 ,


(0 < x ≤ π1 ) con el segmento de recta en el eje Y dado por los puntos {(0, y) |
−1 < y < 1}. Es conexa (es la adherencia del grafo de una función continua),
pero no es conexa por caminos, puesto que no existe un camino que una
al punto ( π1 , 0) con (0, 0). Si tal camino f existiera, f : [0, 1] −→ X con
f (0) = ( π1 , 0), f (1) = (0, 0), al ser f ([0, 1]) conexo tenemos que f ([0, 1]) = X
—¿por qué?—. Seleccionamos en [0, 1] una sucesión de puntos x1 < x2 < . . .
con xn → 1 y además f (xn ) teniendo como segunda componente a 1, ó −1
según que n sea par o impar. Por tanto f (xn ) no converge y f no serı́a
continua.
3.5. CAMINOS 75

3.5.2.

V O Componentes conexas por caminos

A
Es posible que un espacio X no sea conexo por caminos, pero una parte
de él sı́ lo sea. La siguiente relación en X nos permite reconocer estas partes.

S T O xRy :⇔ existe un camino que conecta a x con y.

U N
Esta relación es reflexiva (camino constante), simétrica (camino inverso) y

G BIA
transitiva (producto ); por tanto de equivalencia.
Para cada x ∈ X la clase Cx = [x] (el conjunto de puntos que pueden
ser conectados a x) se llama la componente conexa por caminos para el
punto x y la notamos Cx . Esta componente conexa por caminos es maximal,


U
ya que si dos subconjuntos conexos por caminos se interceptan, entonces
su unión es también conexa por caminos. Como f (I) es conexo para cada

Rcamino f , [x] es la unión de una familia de conjuntos conexos con un punto


en común, luego [x] es conexa.
Las componentes conexas por caminos no tienen por qué ser las mismas
componentes conexas; probablemente, las componentes conexas por cami-
nos se acercan más a la idea intuitiva de los pedazos que constituyen a X
(por ejemplo en la curva seno del topólogo). Pero en el caso de los espacios
localmente conexos por caminos ellas sı́ coinciden (ver la subsección 3.5.3).

Definición 3.85. El conjunto de clases Cx = [x] (las componentes conexas


por caminos) del espacio X lo notamos Π0 (X)4 .

En el caso de la curva seno del topólogo (figura 3.20), tenemos dos clases
de equivalencia: el segmento de recta vertical y el grafo de la función sen( x1 ).
Evidentemente, X es conexo por caminos si Π0 (X) es un conjunto uni-
tario. Si g : X −→ Y es continua, entonces un camino f de x a y en X
induce el camino g ◦ f : I −→ Y de f (x) a f (y) en Y . Por tanto, tenemos
una función inducida entre los espacios cociente

Π0 (f ) : Π0 (X) → Π0 (Y ); dada por Π0 (f )([x]) := [f (x)].

Π0 tiene la bondad de preservar tanto la composición de funciones como las


identidades, es decir, Π0 (f ◦ g) = Π0 (f ) ◦ Π0 (g) y Π0 (1X ) = 1Π0 (X) .
4
La notación Π0 (X) en la cual 0 actúa como subı́ndice para la letra Π es el preludio
de una sucesión de conjuntos Πn (X) que iremos desarrollando a lo largo de este texto.
76 CAPÍTULO 3. TOPOLOGÍA

V O X
f
- Y g
- Z

T A O
q

Π0 (X)
? Π0 (f )
q

- Π0 (Y )
? Π0 (g)
q
?
- Π0 (Z)

U S N
Si f es un homeomorfismo de X en Y entonces

G BIA Π0 (f ) ◦ Π0 (f −1 ) = Π0 (f ◦ f −1 ) = Π0 (1X )

U
con lo cual Π0 (f ) es una biyección entre los conjuntos cociente, y por tan-
to el cardinal de estas clases de equivalencia se convierte en un invariante

R
topológico de X; explı́citamente, X no es homeomorfo con Y , si uno tiene
más pedazos que el otro.
Todo espacio conexo por caminos es conexo, pero no todo espacio conexo
es conexo por caminos. Para obtener una condición, la cual garantice que
los espacios conexos también sean conexos por caminos debemos hacer local
nuestra definición de conexos por caminos.

3.5.3. Localmente conexo por caminos

La siguiente clase de espacios es el material que se va a utilizar en el


capı́tulo 5.

Definición 3.86. Un espacio topológico X es localmente conexo por


caminos o l.c.c. si dado x ∈ X y un abierto Ux existe una vecindad
abierta Vx conexa por caminos con Vx ⊆ Ux .

 Nótese que la condición en esta definición —como es usual cuando se


usa la palabra local— es equivalente a exigir que la topologı́a en X tenga
una base formada por abiertos que sean conexos por caminos, i.e. un SFV
abiertas y conexas.

Teorema 3.87. Si X es un espacio conexo y localmente por conexo por


caminos, entonces X es conexo por caminos.
3.5. CAMINOS 77

V O
Demostración. Veamos que un punto cualquiera
x0 ∈ X se puede conectar con los demás puntos

X.
A
del espacio, es decir, su componente Cx0 es todo

T O
Por la conexión local Cx0 es un abierto. Pero

S
también es un cerrado, pues si y ∈ Cx0 existe

N
una vecindad conexa por caminos Vy ∩ Cx0 y

Upor tanto podemos conectar a y con un punto

G BIA
en Cx0 y éste con x0 . Como Cx0 es abierta y
cerrada Cx0 = X.

U
Ejemplo 3.88. Podemos hacer de la curva seno
del topólogo —figura 3.20— un espacio conexo

R
por caminos, al unir el punto ( π1 , 0) con (0, 0) y
formar la llamada circunferencia del topólo-
go, pero no obtenemos que sea localmente co-
nexa por caminos, pues una vecindad alrededor
del punto (0, 0) está formada por infinitos seg-
mentos de recta disyuntos dos a dos.

La imagen por una función continua de un espacio localmente conexo no es


en general localmente conexa; de lo contrario, todo espacio topológico (X, G)
serı́a localmente conexo, puesto que él es imagen del espacio (X, discreta)
por medio de la función idéntica. El siguiente teorema nos da las condiciones
necesarias.
Teorema 3.89. Sean X, Y espacios con X localmente conexo y f : X −→ Y
una función continua, cerrada y sobre. Entonces Y es localmente conexo.

De lo anterior podemos concluir que la conexidad local es un invariante


topológico. Por otra parte, si X es l.c.c., cada componente conexa abierta.

Todo espacio euclidiano Rn es l.c.c.

Para X = {0, 1, 2, . . .}, Y = {0, 1, 1/2, 1/3, . . .} demos la topologı́a de


subespacios de (R, usual) respectivamente. La función f : X −→ Y
definida por f (0) = 0, f (n) = 1/n es una biyección continua. Pero X
es localmente conexo mientras que Y no lo es.
V O
T A O
U SCapı́tulo 4

N
G BIA
Homotopı́a

R UContenido
4.1. Deformaciones continuas de funciones . . . .
4.2. Caminos homótopos . . . . . . . . . . . . . . .
.
.
.
.
72
77
4.2.1. El conjunto Π0 (Ω(X, x0 )) . . . . . . . . . . . . . 77
4.2.2. Caminos homótopos rel {0, 1} . . . . . . . . . . . 79
4.2.3. Clases de homotopı́a . . . . . . . . . . . . . . . . . 81
4.2.4. Cambio del punto base . . . . . . . . . . . . . . . . 88
4.2.5. Π1 (S 1 ), lo intuitivo . . . . . . . . . . . . . . . . . 90
4.3. El Grupo fundamental y las funciones. . . . . . 100
4.3.1. Homomorfismos inducidos . . . . . . . . . . . . . . 100
4.3.2. Retracciones y retractos . . . . . . . . . . . . . . . 104
4.3.3. Equivalencias para homotopı́a . . . . . . . . . . . . 110
4.3.4. Retractos por deformación . . . . . . . . . . . . . . 113
4.4. Teorema de Seifert—Van Kampen . . . . . . . . 122

Con este capı́tulo comenzamos el estudio de la topologı́a algebraica y, en


esta primera parte introducimos con todo detalle al conjunto Π1 (X, x0 ) y
probamos de manera exhaustiva (y gráfica) que posee una estructura alge-
braica de grupo.

4.1. Deformación continua de una función

Dadas dos funciones continuas f, g : X → Y entre espacios topológicos,


en esta sección veremos qué significa deformar de manera continua a f en g.

78
4.1. DEFORMACIÓN CONTINUA DE UNA FUNCIÓN 79

V O
Definición 4.1. Sean f, g : X → Y dos funciones continuas. Una ho-
motopı́a de f a g es una función continua H : X × [0, 1] → Y tal que

A
H(x, 0) = f (x) y H(x, 1) = g(x) para cada x ∈ X. Las funciones f y g son
llamadas homótopas y las notamos como H : f ' g.

S T O
Cambiemos la notación y, para cada x ∈ X, t ∈ I notemos H(x, t) como

U
G BIA N
ht (x). Este cambio nos permite ver a H de una manera diferente: para
cada t fijo, la fórmula x 7→ ht (x) define una función ht : X → Y de suerte
que H = {ht }t puede ser mirada como familia de funciones continuas ht
parametrizada por t ∈ I que conecta de manera continua a h0 = f con
h1 = g, i.e., H es un camino de f a g en el espacio C(X, Y ).

U
La siguiente homotopı́a, llamada lineal, será de uso reiterativo en este
capı́tulo; por esta razón y a manera de ejemplo daremos una demostración

R
detallada de su continuidad.

Ejemplo 4.2 (Homotopı́a lineal). Sean X


un espacio topológico cualquiera, Y ⊆ Rn y
f, g : X −→ Y dos funciones continuas. Si
para cada punto x ∈ X, las imágenes f (x)
y g(x) pueden ser unidas por medio de un
segmento de recta en Y entonces f ' g. Defi-
nimos la homotopı́a lineal F : X × I −→
Y ⊆ Rn como F (x, t) = (1 − t)f (x) + tg(x).

Durante esta homotopı́a cada punto ft (x) viaja por el segmento —para-
metrizado— de lı́nea recta que une a f (x) con g(x); es decir, f va a g
por medio de los segmentos de recta. Es inmediato que F (x, 0) = f (x) y
F (x, 1) = g(x), luego solo nos resta verificar la continuidad de F .
Sobre el conjunto producto X × [0, 1], la topologı́a dada es la topologı́a
producto usual de Tychonoff; en otras palabras, los abiertos básicos son de
la forma W × (a, b) para W ⊆ X abierto y (a, b) en I.
Dados (x, t) ∈ X × [0, 1] y Bξ (F (x, y)) encontremos una vecindad W con
(x, t) ∈ W ⊆ X × [0, 1] tal que F (W ) ⊆ Bξ F (x, t).
Para (x, t), (x1 , t1 ) ∈ X × [0, 1] se tiene que:

F (x1 , t1 ) − F (x, t) = (t1 − t)(g(x1 ) − f (x1 ))


+ (1 − t)(f (x1 ) − f (x)) + t(g(x1 ) − g(x)),
80 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

luego

V O
A
kF (x1 , t1 ) − F (x, t)k ≤ |t1 − t|kg(x1 ) − f (x1 )k
+ |1 − t|kf (x1 ) − f (x)k + |t|kg(x1 ) − g(x)k.

S T O
Por la continuidad de f y g, para este ξ existen vecindades U1 , U2 de x tales

N
que:

U
G BIA x1 ∈ U2 : kg(x1 ) − g(x)k < .
ξ
x1 ∈ U1 : kf (x1 ) − f (x)k < ,
3
ξ
3

U
Por tanto para x1 ∈ U1 ∩ U2 tenemos:

R kg(x1 ) − f (x1 )k ≤ kg(x1 ) − f (x)k + kf (x) − f (x1 )k

ξ
≤ kg(x1 ) − g(x)k + kg(x) − f (x)k + kf (x) − f (x1 )k
ξ ξ
≤ + + kg(x) − f (x)k;

ξ
3 3
ξ
y si para δ =≤ 3 + 3 + kg(x) − f (x)k tomamos |t1 − t| < 3δ entonces

ξ ξ ξ
kF (x1 , t1 ) − F (x, t)k ≤ δ + |1 − t| + |t| < ξ.
3δ 3 3
Luego para (U1 ∩ U2 ) × (t − δ, t + δ) tenemos F ((U1 ∩ U2 ) × (t − δ, t + δ)) ⊆
Bξ (F (x, y)).
La demostración anterior muestra de manera particular que, para un
subespacio convexo Y ⊆ Rn , todas las funciones en Y son homótopas.

Proposición 4.3. La relación de homotopı́a es una relación de equivalencia


en C(X, Y ). La clase de una función f la notaremos [f ] y la llamaremos la
clase de homotopı́a de f .

Demostración. La reflexividad es evidente ya que f ' f por medio de la


homotopı́a ft = f, F (s, t) = f (s) para s, t ∈ [0, 1] (constante como camino).

La simetrı́a también se tiene puesto que si f0 ' f1 vı́a ft , entonces


f1 ∼ f0 vı́a la homotopı́a inversa f1−t , F r (s, t) = F (s, 1− t) (nos devolvemos
en el tiempo).
4.1. DEFORMACIÓN CONTINUA DE UNA FUNCIÓN 81

V O
Finalmente es transitiva pues si f0 ' f1 vı́a ft y si f1 = g0 y g0 ' g1 vı́a
gt entonces f0 ' g1 vı́a la homotopı́a ht que es igual a f2t para t ∈ [0, 1/2] y

A
g2t−1 para [1/2, 1]
(

T
f2t 0 ≤ t ≤ 12
ht =

O
g2t−1 12 ≤ t ≤ 1.

U S N
La función asociada H(s, t) = ht (s) es continua por el hecho elemental

G BIA I × [1/2, 1]

R U F
I × [0, 1/2]
G

(usado frecuentemente) de que una función definida sobre la unión de los


subconjuntos cerrados es continua si lo es cuando se restringe a cada uno de
los subconjuntos cerrados y coincide en su definición sobre la intersección
de los conjuntos. Para el caso presente tenemos
(
F (s, 2t) 0 ≤ t ≤ 12
H(s, t) = 1
G(s, 2t − 1) 2 ≤t≤1

donde F y G son las funciones asociadas a las homotopı́as ft y gt respectiva-


mente. Como H es continua sobre [0, 1] × [0, 1/2] y sobre [0, 1] × [1/2, 1] ella
es continua sobre todo [0, 1] × [0, 1] y además para t = 12 , tenemos que las
dos definiciones coinciden: H(s, 12 ) = F (s, 1) = f1 (s) = g0 (s) = G(s, 0).

La definición de homotopı́a es una relación de equivalencia en el conjunto


C(X, Y ) de todas las funciones continuas de X en Y ; la partición asociada
la notamos Π(X, Y ), o

[X, Y ] := C(X, Y )/ '

y sus elementos son llamados clases de homotopı́a (ver la sección 4.2.3).


Por supuesto, la idea es que este nuevo conjunto sea más manejable —por
ejemplo [R, R] es unitario— que el conjunto total C(X, Y ).
82 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

O
Homotopı́a relativa

V
A
Existe una definición más general de homotopı́a (homotopı́a relativa),
la cual presentamos sólo a manera de información para el lector y con el fin

S T
de que no exista desconcierto si se consultan otros textos.

O
Definición 4.4. Un par topológico es un par ordenado (X, A), donde X

N
es un espacio topológico y A es un subespacio de X. Si (X, A) y (Y, B) son

U pares topológicos y f : X → Y es una función tal que f (A) ⊆ B escribimos

G BIA
f : (X, A) −→ (Y, B).
Nótese que la anterior definición nos define una categorı́a la cual notamos
Toppares .

R UDefinición 4.5. Sean (X, A), (Y, B) pares topológicos y f, g : (X, A) −→


(Y, B) funciones continuas. Decimos que f es homótopa a g relativa a A
si existe una función continua F : (X × I, A × I) → (Y, B) tal que:

1. F (x, 0) = f (x) para cada x ∈ X,

2. F (x, 1) = g(x) para cada x ∈ X,

3. F (a, t) = f (a) = g(a) para todo a ∈ A, todo t ∈ I.

En particular se tiene que f |A = g|A y además F se mantiene “fija” sobre


A, i.e. Ft |A = f |A para cada t ∈ I. Esta relación la notamos f ' g (rel A).
La función F es llamada una homotopı́a relativa a A entre f y g.

Si A = ∅ estamos en el caso de la definición 4.1. Si B = Y no hay restricción


sobre el codominio. La definición 4.8 es el caso A = {0, 1} ⊆ I.
Nuevamente podemos hacer la siguiente observación. Dada una homo-
topı́a F : (X × I, A × I) → (Y, B) entre funciones f, g, para cada t ∈ I,
definimos la función Ft : (X, A) → (Y, B) como Ft = F (x, t); ası́ F0 = f ,
F1 = g. Una homotopı́a es una familia (a un parámetro) de funciones con-
tinuas Ft : (X, A) → (Y, B).
Por supuesto la definición de homotopı́a relativa es más exigente y por
eso podemos tener funciones homótopas que no lo son de manera relativa,
ver ejemplo 4.10, donde f  g rel {0, 1}.
Proposición 4.6. La relación de homotopı́a relativa a A es una relación
de equivalencia en C((X, A), (Y, B)). La clase de una función f la notamos
[f ] y se llama la clase de homotopı́a de f relativa a A .
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 83

V O g(x) = F1 (x) Ft (A) = f (A) = g(A)

T A O
t2

t1 F
Ft2 (x)

Ft1 (x)

U S N
A X
f (x) = F0 (x)
B

G BIA
Y

Figura 4.1: Homotopı́a (rel A).

R U
Demostración. Según la proposición 4.3 solo basta observar que si todas las
funciones involucradas están de acuerdo sobre A, entonces las homotopı́as
ya definidas también son relativas a A.

En particular, y casi que de manera excluyente, en este capı́tulo esta-


remos interesados (con todos los detalles) en el caso en que las funciones
involucradas sean caminos cerrados (ver la sección 4.2.2).

4.2. Caminos homótopos

Recordemos que dado un espacio topológi-


co X y un punto x0 ∈ X al par (X, x0 ) lo
llamamos un espacio punteado. Un cami-
no cerrado o bucle en x0 es un camino
f : [0, 1] −→ X tal que f (0) = x0 = f (1),
es decir que f comienza y termina en x0 .

4.2.1. El conjunto Π0 (Ω(X, x0 ))

El conjunto Ω(X, x0 ) es por definición el conjunto de todos los caminos


cerrados de X en x0 ; él es un subconjunto del espacio C([0, 1], X) de todos los
caminos en X, y por tanto le podemos heredar la c.a.–topologı́a (compacto–
abierto; ver definición 3.60) para tener ası́ una estructura topológica.
Además, hereda la operación f  g de multiplicación de caminos (caminar
a paso doble; ver definición 3.80) la cual es cerrada en Ω(X, x0 ) pues f  g es
84 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
un camino cerrado si f, g lo son.
(

A
f (2t) si 0 ≤ t ≤ 1/2
f  g(t) = (4.1)
g(2t − 1) si 1/2 ≤ t ≤ 1.

S T O
Básicamente, f g consiste en poner un camino a

N
continuación del otro, pero para no gastar más

U tiempo en el recorrido cada uno de los caminos se

G BIA
recorre ahora a doble velocidad f (2t) y g(2t−1).
f g
f  g es una función continua, puesto que f (2t) y g(2t − 1) están definidas
sobre los conjuntos cerrados [0, 1/2], [1/2, 1], y el conjunto donde coinciden

U
es {1/2}, que es la intersección de los dos intervalos cerrados (para t = 1/2
tenemos f (2 · 12 ) = f (1) = x0 = g(0) = g(2 · 12 − 1)). La demostración se basa

R
en el teorema 3.81.
Si f es un camino cerrado, el camino inverso fr (t) = f (1 − t) consiste
en desandar a f ; nótese que fr tiene el mismo “lugar” de f , pero su dirección
es la contraria (por comodidad también notamos a fr como f r ). fr  f es
entonces un camino cerrado.

Proposición 4.7. La multiplicación de caminos

m : Ω(X, x0 ) × Ω(X, x0 ) −→ Ω(X, x0 )

dada por m(f, g) := f  g, es continua.

Demostración. Si (K, W ) es un abierto básico en Ω(X, x0 ), con K compacto


en [0, 1] y W abierto en X, entonces f ∈ (K, W ) significa que f : [0, 1] → X
con f (K) ⊆ W .
Los conjuntos L y M definidos como

L := 2(K ∩ [0, 1/2]) y M := 2(K ∩ [1/2, 1]) − 1

son subconjuntos compactos de [0, 1] y tenemos que

m−1 (K, W ) = (L, W ) × (M, W ).

En otras palabras, m(f, g)(K) = f  g(K) ⊆ W si y solo si f (L) ⊆ W y


g(M ) ⊆ W para (f, g) ∈ Ω(X, x0 ) × Ω(X, x0 ).
No solo hemos probado que m es continua sino que también es abierta.
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 85

V O
Nótese que (Ω(X, x0 ), m) tiene una estructura de monoide “topológi-
co”(una operación interna que es continua). Ciertamente no existe un ele-

A
 mento idéntico, y por tanto no hay inversos, pues al multiplicar un camino
cerrado f por el camino cx0 (constante en x0 ) aunque tengamos el mismo

S T
grafo las funciones son diferentes f 6= f  cx0 ; tampoco tenemos asociativi-

O
dad, (f  g)  h 6= f  (g  h) donde la diferencia está en las velocidades al
recorrer tramos de la misma ruta. El lector debe describirse explı́citamente

U
G BIA N
las funciones f, f  cx0 , (f  g)  h, f  (g  h).
Como el conjunto Ω(X, x0 ) tiene una estructura topológica, es entonces
natural preguntarse por los caminos en él; es decir, por una función continua

F : [0, 1] −→ Ω(X, x0 ).

R U F a su vez puede ser mirada como una familia


parametrizada (función inducida) {ft }t∈[0,1] de
caminos en X cerrados en x0 , donde el camino
ft cambia de manera continua cuando t recorre
a [0, 1]. Decimos que F representa una defor-
mación continua del camino f0 = F (0) en el
camino f1 = F (1).
Por tanto, una componente conexa por caminos de Ω(X, x0 ) es un con-
junto de caminos cerrados en x0 , donde cada uno de ellos puede ser defor- 
mado de manera continua en cualquier otro de esa componente. De acuerdo
con la definición 3.85 denotamos por Π0 (Ω(X, x0 )) el conjunto de las com-
ponentes conexas por caminos de Ω(X, x0 ).

4.2.2. Caminos homótopos rel{0, 1}

El grupo fundamental de un espacio X sera definido en términos de ca-


minos cerrados y deformaciones continuas de caminos. Generalmente es útil
considerar caminos más generales (no necesariamente cerrados) y sus defor-
maciones, ası́ que comenzamos haciendo explı́cita esta ligera generalidad.

Definición 4.8. Una homotopı́a de caminos rel{0, 1} en X es una familia


de funciones ft : [0, 1] −→ X con 0 ≤ t ≤ 1 tal que

1. Los puntos finales de cada camino ft (0) = x0 y ft (1) = x1 son los


mismos para todo t.
86

O  CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA


f1

A V x0 ft x1

T
f0

U S N O
2. La función asociada F : [0, 1]×[0, 1] −→ X definida por F (s, t) = ft (s)
es continua.

G BIA
U
t
1 f1

R t

0 1 s
x0

f0
ft
x1

Figura 4.2: Una homotopı́a

Nótese que si fijamos un s ∈ I la función restringida f s : [0, 1] −→ X


dada por f s (t) = ft (s) es un camino que conecta a f0 (s) con f1 (s) y a f s se
le llama un arco de deformación (ver figura 4.3).

t
1 f1 (s)

ft (s)
x0 x1
t

s s f0 (s)
0 1

Figura 4.3: Un arco de deformación de f0 (s) a f1 (s)


4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 87

V O
Cuando dos caminos f0 y f1 en X son conectados por una homotopı́a
F = {ft }t∈I (como en la definición 4.8), los llamamos equivalentes o

A
homótopos relativos a {0, 1} o simplemente homótopos —a menos que
se diga algo diferente siempre se entenderá que entre caminos la homotopı́a

S T
es relativa a {0, 1}— notamos f0 ' f1 ó F : f0 ' f1 (rel{0, 1}). La notación

O
rel{0, 1} nos recuerda que la imágenes de los puntos 0, 1 no fueron movidas
durante la deformación.

U
G BIA N
Ejemplo 4.9 (Homotopı́as lineales). (Ver ejemplo 4.2) Dos caminos cua-
lesquiera f, g ∈ Rn teniendo los mismos puntos extremos x0 y x1 fijos, son
equivalentes vı́a la homotopı́a F : I × I −→ Rn con F (s, t) = ft (s) =
(1 − t)f (s) + tg(s). Durante esta homotopı́a cada punto f (s) viaja por el
segmento (parametrizado) de lı́nea recta que une a f (s) con g(s). La con-

R U
tinuidad de F se tiene por la continuidad de f y g, ya que las operaciones
de suma de vectores y multiplicación por escalar en la fórmula de ft son
continuas (luego la función asociada F es continua pues I es Hausdorff y
localmente compacto).

La construcción anterior muestra de manera


más general que, para un subespacio convexo
Y ⊆ Rn , todos los caminos en Y con los mis-
mos extremos son homótopos.

Ejemplo 4.10. Si en R2 −{(0, 0)} tratára-


mos de aplicar la técnica anterior, ésta no
h
se tendrı́a, pues los caminos f, g como en g
la gráfica no pueden ser deformados el uno
en el otro de manera lineal (¡de hecho de
ninguna manera!), es decir, f 6' g. Pero
f
nótese que g ' h.

4.2.3. Clases de homotopı́a

Corolario 4.11 (A la proposición 4.6). Dado un espacio topológico X,


la relación de homotopı́a entre caminos con puntos extremos fijos es una
88 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
relación de equivalencia. La clase de un camino f la notaremos [f ] y la
llamaremos la clase de homotopı́a de f .

T A
Producto de clases de homotopı́a

O
U S Por supuesto, si queremos que el comportamiento de la relación de homo-

N
topı́a sea adecuado para definir un producto de clases y sea además functorial

G BIA
debemos verificar dos hechos importantes.

1. Existe el producto de clases (proposición 4.12).

U
2. El comportamiento es impecable respecto de la composición de fun-
ciones (proposición 4.13).

R Recordemos que el producto  entre dos caminos no está definido a menos


que el punto final del primero coincida con el punto inicial del segundo.
Lo interesante de esta operación es que es compatible con las clases de
homotopı́a.

Proposición 4.12. Sean [f ], [g] las clases de homotopı́a de f y g respecti-


vamente, si el producto f  g está definido entonces el producto de clases es
definido como
[f ]  [g] := [f  g].

Está bien definido, i.e. no depende del representante de clase.

g1
f1

g0
f0

Figura 4.4: Producto de homotopı́as.

Demostración. Queremos que si f0 ' f1 vı́a F = {ft }, g0 ' g1 vı́a G = {gt }


y si el producto existe entonces f0 g0 ' f1 g1 vı́a H = {ht } donde ht = ft gt .
La idea es muy fácil: H sigue a F en la primera mitad del dominio, y a G
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 89

V
caminos:
O
para la segunda mitad, remedando la propia definición de multiplicación de

T A O
H(s, t) =
F (2s, t) si (s, t) ∈ [0, 12 ] × [0, 1],
G(2s − 1, t) si (s, t) ∈ [ 12 , 1] × [0, 1].

S
H es continua en cada una de las partes cerradas y la intersección ocurre
cuando s = 12 , y t es cualquiera. En este caso H( 12 , t) = F (1, t) = ft (1) por

U N
la primera parte de la definición, y H( 12 , t) = G(0, t) = gt (0) por la segunda

G BIA
parte; pero como F y G son homotopı́as, en estos valores coinciden por estar
amarradas en los puntos iniciales y finales de los caminos (ver fig. 4.4). Por
tanto, H está bien definida y es continua.
Por supuesto debemos verificar que efectivamente h0 = f0  g0 y h1 =

R U
f1  g1 .

h0 (s) = H(s, 0) = F (2s, 0)


= f0 (2s)
= (f0  g0 )(s)
1
(para s ≤ )
2
(F es homotopı́a entre f0 y f1 )
(definición de ),
1
y también para s ≤ 2 se tiene h1 (s) = H(s, 1) = F (2s, 1) = f1 (2s) =
(f1  g1 )(s).
Para 12 ≤ s ≤ 1 tenemos h0 (s) = H(s, 0) = G(2s − 1, 0) = g0 (2s − 1) =
(f0  g0 )(s) y h1 (s) = H(s, 1) = G(2s − 1, 1) = g1 (2s − 1) = (f1  g1 )(s).
Finalmente notemos que H preserva fijos los puntos extremos de los
caminos.

De manera general en la relación de homotopı́a tenemos el siguiente


teorema.
Proposición 4.13. Si f ' g : X → Y y h ' j : Y → Z, entonces
(h ◦ f ) ' (j ◦ g) : X → Z.

Demostración. Supongamos que F : X × [0, 1] → Y es una homotopı́a de f


a g y que H : Y × [0, 1] → Z lo es de h a j. Definimos G : X × [0, 1] → Z
como
G(s, t) = H(F (s, t), t).
Por supuesto G(s, 0) = h(f (s)), G(s, 1) = j(g(s)). G es continua por ser la
compuesta de las funciones continuas
F ×id H
X × [0, 1] −→ Y × [0, 1] −→ Z.
90 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
Corolario 4.14. Si f ' g : X → Y vı́a la homotopı́a F y h : Y → Z,
entonces

A
(h ◦ f ) ' (h ◦ g) : X → Z

T
vı́a la homotopı́a h ◦ F .

U S O
El monoide Π1 (X, x0 )

N
G BIA
De manera particular, si nos restringimos al conjunto Ω(X, x0 ) de cami-
nos cerrados en el punto base x0 ∈ X del espacio punteado (X, x0 ), hemos
visto hasta ahora que la operación [f ]  [g] = [f  g] produce una estructura
algebraica de monoide (una operación interna) para el conjunto de todas las

U
clases de equivalencia por homotopı́a (ya veremos que tenemos mucho más,
tenemos toda una estructura de grupo, teorema 4.16). Este último monoide

R
lo notamos
Π1 (X, x0 ) := {[f ] : f ∈ Ω(X, x0 )}.

¿Por qué el ı́ndice 1 en la notación Π1 (X, x0 )? Veremos posteriormente


que Π1 (X, x0 ) es el primero de una sucesión de grupos Πn (X, x0 ), llamados
los grupos de homotopı́a, los cuales serán definidos de manera completa-
mente análoga, usando el cubo n−dimensional I n en lugar de I. Este grupo
(ı́ndice 1) fue introducido en 1894 por Henri Poincaré (1854–1912) y por eso
algunas veces es llamado también el grupo de Poincaré. La letra Π en su
notación también es debida a Poincaré.
Treinta años después los grupos de homotopı́a superior (ı́ndices n ≥ 0)
fueron definidos por Witold Hurewicz (1904–1956) en 1935. Recordemos que
existe también la notación Π0 (X, x0 ) pero en general no es un grupo, es el
conjunto de componentes conexas por caminos del espacio X. Aunque no
existe una multiplicación natural en él, a menos que X sea equipado con
estructuras adicionales especiales, existe una unidad natural, la componente
conteniendo a x0 .
Existe otra manera elegante de probar la homotopı́a entre funciones: vı́a la
noción de reparametrización.
Definición 4.15. Por una reparametrización de un camino f : [0, 1] −→
X entenderemos la composición f ◦ α, con un camino α : [0, 1] −→ [0, 1] tal
que α(0) = 0 y α(1) = 1 (su grafo está en el cuadrado [0, 1] × [0, 1]).

Esta composición es de nuevo un camino cerrado si f ası́ lo era. Básica-


mente la diferencia entre f y f ◦ α es que cambia la “velocidad” o “ritmo”
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 91

V O
con que vamos dibujando el mismo grafo (ocupan el mismo lugar fı́sico) para
ambos caminos.

T A
Cuando un camino se reparametriza se conserva su clase de homotopı́a
ya que f ◦ α ' f vı́a la homotopı́a H : [0, 1] × [0, 1] → X con ht = f ◦ αt

O
donde αt (s) := (1 − t)α(s) + ts, con lo que α0 = α y α1 (s) = s; es decir,

S
H(s, t) = f ((1 − t)α(s) + ts) con H(s, 0) = f (α0 (s)) = (f ◦ α)(s) y H(s, 1) =

N
f (α1 (s)) = f (s).

U
G BIA
Nótese que (1 − t)α(s) + ts está entre α(s) y s y por tanto está en [0, 1],
con lo cual la compuesta f ◦ αt está bien definida.
Teorema 4.16. Π1 (X, x0 ) es un grupo con la operación [f ]  [g] = [f  g].
Este grupo se llama el grupo fundamental del espacio X en el punto base

U
x0 .

R
Demostración. Ya vimos con amplio detalle que el producto está bien defi-
nido dado que los caminos son cerrados y no depende del representante de
la clase, es decir, si f ' f 0 y g ' g0 entonces f  g ' f 0  g0 .
Asociatividad. Dados los caminos f, g, h con f (1) = g(0) y g(1) = h(0)
los productos f  (g  h) y (f  g)  h están definidos por el uso repetido de la
ecuación 4.1. El producto de caminos introduce cambios en la velocidad y
lo que necesitamos es una homotopı́a correctora que los controle.
El camino f  (g  h) es el resultado de componer primero g con h y luego
componer con f . Ası́ que, para 0 ≤ s ≤ 12 esta función vale f (2s). Para
1
2 ≤ s ≤ 1 esta función vale (g  h)(2s − 1) el cual a su vez se descompone
en dos valores: para 0 ≤ 2s − 1 ≤ 12 , o lo que es igual 12 ≤ s ≤ 34 tenemos
(g  h)(2s − 1) = g(2(2s − 1) − 1) = g(4s − 2), mientras que para 34 ≤ s ≤ 1
tenemos (g  h)(2s − 1) = h(2(2s − 1) − 1) = h(4s − 3). En resumidas tenemos
que: 

f (2s), 0 ≤ s ≤ 1/2
f  (g  h)(s) = g(4s − 2), 1/2 ≤ s ≤ 3/4


h(4s − 3), 3/4 ≤ s ≤ 1.
De manera similar podemos ver que:


f (4s), 0 ≤ s ≤ 1/4
(f  g)  h(s) = g(4s − 1), 1/4 ≤ s ≤ 1/2


h(2s − 1), 1/2 ≤ s ≤ 1.
f  (g  h) es una reparametrización de (f  g)  h por medio de la función lineal
a trozos α : [0, 1] −→ [0, 1] donde
92 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V

O1
 2 s,
 s ∈ [0, 12 ];

A
α(s) = s − 14 , s ∈ [ 12 , 34 ];


2s − 1, s ∈ [ 34 , 1].

S T O
N
Efectivamente,

U
G BIA
(f g)h(α(s)) =









1 1

g(4(s − 14 ) − 1) = g(4s − 2),


h(2(2s − 1) − 1) = h(4s − 3),
1
1
(f  g)  h( 2 s) = f (4 2 s) = f (2s), 0 ≤ s ≤ 2 lo que
coincide con 0 ≤ 12 s ≤ 14 ,
2 ≤s≤ 4
3
3

U
4 ≤ s ≤ 1.

R
Lo que muestra que ((f g)h)◦α = f (g h) y, en definitiva, ambas funciones
recorren f , luego g, y finalmente h, pero en diferentes velocidades durante
el intervalo [0, 1], y por tanto la operación en Π1 (X, x0 ) es asociativa.
Existencia del elemento neutro. Denotemos por cx0 el camino constante a
x0 , es decir, cx0 (s) = x0 para todo 0 ≤ s ≤ 1.
El camino cx0  f es una reparametrización de f por medio del camino
indicado por la primera figura en la gráfica

(
0, s ∈ [0, 12 ],
α(s) =
2s − 1, s ∈ [ 12 , 34 ].

cx0  f (s) = cx0 (2s) = x0 para s ∈ [0, 12 ] y cx0  f (s) = f (2s − 1) para s ∈ [ 12 , 1]
con lo cual cx0  f = f ◦ α.
Reparametrizando con el camino definido por la segunda figura de la
gráfica, obtenemos f  cx0 ' f , es decir, [cx0 ]  [f ] = [f ].
Por tanto, [cx0 ] (la clase de homotopı́a del camino constante a x0 ) es el
elemento neutro de Π1 (X, x0 ).
Existencia de inversos. Para un camino f cerrado en x0 , la clase del camino
inverso f r será también su inverso algebraico a izquierda, es decir, f r  f '
cx0 . Intuitivamente, si primero recorremos el camino f y a continuación
desandamos los pasos, es como si hubiésemos permanecido en el punto x0 ,
a la larga no nos desplazamos de x0 .
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 93

V O
Consideremos la homotopı́a H definida en el momento t como un camino
que comienza en x0 , va hasta el punto f (t) y permanece allı́ por un intervalo

A
de tiempo luego del cual regresa a x0 por medio de f r .
Una manera de describir la homotopı́a H

S T
es utilizar la descomposición del cuadrado

O
[0, 1] × [0, 1] por medio de las lı́neas t =
t

N
1 − 2s y t = 2s − 1 en una V–forma como

U
lo muestra la figura. En el nivel [0, 1] × {t}

G BIA
definimos por medio del sector sombreado fr f
el tiempo durante el cual ht se detiene en
f (t) (es decir la función se hace constante
a f (t) en un intervalo de tiempo cada vez

U
mayor), de suerte que cada vez se anda s
menos y se regresa al punto inicial x0 .

R 
 r
f (2s),
H(s, t) = f (t),


f (2s − 1),
s ∈ [0, 1−t
2 ];
1−t 1+t
s ∈ [ 2 , 2 ];
s ∈ [ 1+t
2 , 1].

En la parte inferior del cuadrado obtenemos para t = 0 que el tiempo de


permanencia en f (0) es [ 12 , 12 ] y tenemos h0 = f r  f mientras que para t = 1
la primera parte del intervalo correspondiente al recorrido de f r es [0, 0],
es decir, no hay tal recorrido y de igual manera para f con lo que todo el
tiempo transcurre en f (1) = x0 , es decir, h1 = cx0 .
La demostración que f r también actúa como inverso a derecha es com-
pletamente similar. O si se prefiere, invocamos un hecho simple de la teorı́a
de grupos: “La existencia de identidad e inversos a izquierda, implica la
existencia a derecha”.

Ejemplo 4.17. Para un subconjunto convexo


X ⊆ Rn con punto base x0 ∈ X se tiene que
f
Π1 (X, x0 ) = {0} (el grupo trivial con único ele-
mento el neutro). En efecto, cualquier camino
cerrado f es homótopo al camino constante vı́a
ft (s) = (1−t)cx0 +tf (s) la homotopı́a lineal, con
lo cual, no existe sino una sola clase de equiva-
x0
lencia [cx0 ].
94 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

4.2.4.

V O Cambio del punto base

A
El grupo fundamental Π1 (X, x0 ) del espacio X fue definido con respecto
al punto base x0 . Este grupo en general depende de esta elección. Como

S T
Π1 (X, x0 ) involucra a [x0 ] (la componente conexa por caminos en X del

O
punto x0 ), podemos afirmar que

U
G BIA N Π1 (X, x0 ) = Π1 ([x0 ], x0 )

ya que todo camino en X cerrado en x0 debe tener toda su imagen en [x0 ] ⊆


X (la imagen continua de un espacio conexo es conexa). En otras palabras,
para el cálculo del grupo fundamental con respecto a un punto base, es
suficiente con estudiar el subespacio correspondiente a la componente conexa

R Upor caminos del punto base en cuestión.


Es menos obvio pero igualmente cierto que si el punto base cambia dentro de
la misma componente conexa por caminos, el grupo fundamental permanece
en la misma clase de grupos isomorfos. Por otra parte, si los puntos base
pertenecen a diferentes componentes los grupos no tienen por qué guardar
alguna relación.

f
Teorema 4.18. Si x1 ∈ [x0 ], entonces s
Π1 (X, x0 ) es isomorfo a Π1 (X, x1 ). x0 x1

Demostración. Sea s : I → X un camino de x0 a x1 y sea sr (s) = s(1 − s)


el camino inverso de x1 a x0 . A cada camino f cerrado en x0 asociamos el
camino sr  f  s, definido por (sr  f )  s ' sr  (f  s) con lo cual tenemos una
función [f ] −→ [sr  f  s]. La función de traslación Ts : Π1 (X, x0 ) −→
Π1 (X, x1 ) definida por Ts ([f ]) = [sr  f  s] y la función Tsr : Π1 (X, x1 ) −→
Π1 (X, x0 ) con Tsr ([q]) = [s  q  sr ] están bien definidas y son homomorfismos
ya que

Ts [f  g] = [sr  f  g  s] = [sr  f  s  sr  g  s] = Ts [f ]  Ts [g].

(De manera similar para Tsr ). Además, cada compuesta es la respectiva


identidad, esto es,

Ts (Tsr ([q])) = Ts [s  q  sr ] = [sr  s  q  sr  s] = [q]

con lo que Ts  Tsr = idΠ1 (X,x1 ) y ası́ Ts es un isomorfismo de grupos.


4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 95

O
La lista siguiente resume las principales propiedades de la función Ts :

V
T A
1. Ts es un homomorfismo de grupos,

O
S
Ts ([f ][g]) = Ts ([f ])Ts ([g]).

U
G BIA N
2. Si u es un camino conectando x0
con x1 y v es un camino conectando
x1 con x2 entonces Tuv = Tv ◦ Tu .
En otras palabras tenemos que el si-
Π1 (X, x0 )
Q
Q
Tu

Q
- Π1 (X, x1 )

Tuv Q
Qs
Q ?
Tv

R U guiente diagrama conmuta.

3. Si dos caminos u y v son homótopos entonces Tu = Tv .

4. Tcx0 = id : Π1 (X, x0 ) → Π1 (X, x0 ).


Π1 (X, x2 )

5. Tsr = Ts−1 .

6. Ts es un isomorfismo para cada camino s.

7. Para cada par de puntos x0 y x1 que pertenezcan a la misma compo-


nente conexa por caminos de X los grupos, Π1 (X, x0 ) y Π1 (X, x1 ) son
isomorfos.

Si X es conexo por caminos, [x0 ] = X y entonces Π1 (X, x0 ) es indepen-


diente (salvo isomorfismo) del punto base y por tanto la notación Π1 (X) es
suficiente si no queremos distinguir entre grupos isomorfos.
Un caso especial del isomorfismo Ts sucede cuando s ∈ Ω(X, x0 ), esto
es, s es un camino cerrado en x0 . Entonces Ts : Π1 (X, x0 ) → Π1 (X, x0 )
es ahora un automorfismo que solo depende de la clase [s] en Π1 (X, x0 ).
Como Ts ([v]) = [s]−1 [v][s] tenemos entonces un automorfismo interior de
acuerdo con la definición de los grupos (página 12). El conjunto de todos los
automorfismos interiores Ts se reduce al automorfismo identidad si y solo si
Π1 (X, x0 ) es abeliano.
96 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
Ejemplo 4.19. En el espacio X formado
por la unión de un disco cerrado y un ani-

T A
llo circular, los puntos bases x0 y x1 son
fundamentales pues se trata de un espacio

O
con dos componentes conexas por caminos; x1 f

S
ası́ Π1 (X, x1 ) = {0}, mientras que de manera

N
intuitiva para el camino cerrado f que bordea

U la circunferencia tenemos [f ] 6= [Cx0 ], puesto

G BIA
que f está amarrado por los extremos a x0
y debe permanecer ası́ durante la homotopı́a
ya que tenemos homotopı́a rel {0, 1}.
x0

R UDefinición 4.20. Un espacio se dice simplemente conexo si es conexo


por caminos y además Π1 (X) = {0}. (Por el teorema 4.18 no importa cual
punto sea usado como punto base.)

Ejemplo 4.21. De acuerdo con el ejemplo 4.9 todo espacio euclidiano Rn


es simplemente conexo. Pero el solo hecho de tener como grupo fundamen-
tal al trivial, no es suficiente para ser simplemente conexo, es necesario que
el espacio sea conexo por caminos; para el espacio X = {0, 1} con la to-
pologı́a discreta tenemos Π1 (X, x0 ) = Π1 (X, x1 ) = {0} y no es un espacio
simplemente conexo pues no es conexo por caminos.
Las esferas punteadas S n − {q} (q es el polo norte) son simplemente
conexas. Recuérdese que la proyección estereográfica es un homeomorfismo
S n − {q} ≈ Rn , y por tanto podemos llevar un camino cerrado en S n − {q}
a uno en Rn , entonces contraerlo a cx0 y devolverlo a la esfera.

4.2.5. Π1 (S 1 ), lo intuitivo

Para demostrar que un espacio no tiene un grupo fundamental trivial


es necesario encontrar caminos cerrados que no sean homótopos, es decir,
demostrar la no existencia de homotopı́as entre estos dos caminos.
La primera verdadera proposición hasta aquı́, hará referencia a la circun-
ferencia y será establecer (realmente calcular) que Π1 (S 1 ) = Z. Las apli-
caciones inmediatas de este hecho hacen parte del folclor de la teorı́a de
homotopı́a.
A cambio de utilizar (como es usual) un cañón para hacer esta demos-
tración (teorı́a de espacios de recubrimiento), hemos preferido hacer una
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 97

V O
demostración a mano, a fin de continuar con el propósito de tener demos-
traciones detalladas y motivadas.

T A O
U S N
G BIA
Figura 4.5: Diferentes clases de caminos en S 1 .

La circunferencia S 1 es quizás uno de los ejemplos más intuitivos de un

R U
espacio que no es simplemente conexo, pues si tomamos como punto base
x0 al punto (1, 0), el grupo Π1 (S 1 , x0 ) va a contener muchas clases de ho-
motopı́a; por ejemplo, un camino cerrado que da una vuelta, difı́cilmente
(imposible) puede ser llevado al camino constante sin soltar una de las pun-
tas, pues soltar una de las puntas es violar las condiciones de la homotopı́a
relativa H = {ht }t∈[0,1] que debe mantener los extremos de cada camino ht
atado a sus extremos.
En la figura 4.5 dibujamos varias clases de caminos un poco separados
de la circunferencia para poderlos visualizar. El primero da una vuelta, el
segundo dos vueltas, el tercero no completa una vuelta y finalmente tenemos
uno que anda en el sentido contrario de los demás.
Si un camino cerrado f : [0, 1] −→ S 1 no es
sobreyectivo (no da al menos una vuelta) es
homótopo–nulo, es decir, homótopo al cami-
no constante. En efecto, si x 6∈ im(f ), entonces
S 1 − {x} es homeomorfo a (0, 1) en el cual todo
camino es homótopo al camino constante (ho-
motopı́a lineal en convexo).

Si el camino f : [0, 1] −→ S 1 es sobreyectivo entonces contamos el núme-


ro de vueltas (y el sentido), ¿pero cómo hacerlo? Este es el papel del punto
base (0, 1) y la principal dificultad en la demostración.
Identifiquemos a S 1 con el cı́rculo unitario en el plano complejo y sea
p : R −→ S 1 la función exponencial p(t) := e(2πit) = (cos 2πt, sen 2πt).
Todos los números enteros son identificados con el punto 1 = (1, 0) por la
función exponencial, y escogemos este punto como el punto base.
98 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
T A O
R

U S N
p

G BIA
S1

Figura 4.6: R sobre S 1 .

R U Cada intervalo unitario [0, 1], [1, 2], . . . , [n, n + 1], . . . da una vuelta alre-
dedor de S 1 . Esta función puede ser visualizada como: se “sumerge” a R en
R3 pero en forma de hélice (o escalera en caracol) por medio de la parame-
trización t 7→ (cos 2πt, sen 2πt, t) con lo que p es la restricción a la hélice de
la proyección R3 −→ R2 dada por (x, y, z) 7−→ (x, y) (la función p enrrolla
a R alrededor de S 1 un número infinito de veces).
Para cada n ∈ Z definimos el camino cerrado
ωn : [0, 1] −→ S 1 como R

ωn (t) := p(nt) = (cos 2πnt, sen 2πnt). ω
en
p

ωn es la compuesta p ◦ ω
en donde ω
en (t) = nt es el ?
ωn
[0, 1] - S1
camino que comienza en 0 y termina en n (estira a
[0, 1] n–veces).
El efecto de p ◦ ω
en es enrollar al intervalo [0, 1] n-veces alrededor de la
circunferencia en sentido contrario de las manecillas del reloj si n es positivo,
o en el sentido de las manecillas del reloj si n es negativo.
La relación ωn = p◦ ω
en se expresa diciendo que ω
en es un levantamiento
de ωn (o que levanta a ωn ).
De manera más general, si p : X → B y f : A → B son
funciones cualesquiera, una función g : A → X tal que X
p ◦ g = f se llama un levantamiento de f . Una gran
g 
cantidad de problemas topológicos —algunos de ellos p
ya resueltos y ahora llamados teoremas— pueden ser f ?
A - B
planteados en términos de existencia de levantamien-
tos, problemas de levantamiento.
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 99

V O
T A O
2

S
1

U
G BIA N 0

Figura 4.7: Las dos vueltas de ω2 en S 1 se convierten en dos pasos del espiral R.

R U
Nótese que, ωn (0) = p(0) = (1, 0) y ωn (1) = p(1) = (1, 0) con lo que
ωn es un camino cerrado con punto base (1, 0), y ası́ define un elemento
[ωn ] ∈ Π1 (S 1 ). El objetivo será utilizar este hecho
 para mostrar la existencia
de un isomorfismo de grupos φ : Π S 1 , (1, 0) −→ Z. Por supuesto esto
requerirá toda la energı́a siguiente de definiciones, lemas y teoremas.

La propiedad especial de la función proyección


p : R −→ S 1 que utilizaremos es la siguiente.
Sea {U1 , U2 } el cubrimiento abierto de S 1 dado U2
por U1 = S 1 − {(−1, 0)}, U2 = S 1 − {(1, 0)} el U1
cual notamos de manera general como {Ui }i∈I .
El conjunto p−1 (U1 ) ⊆ R consiste de la unión 
disyunta de infinitos intervalos n − 12 , n + 12 ,
(n ∈ Z), y la restricción de p sobre uno cual-
quiera de ellos
 
1 1 ≈
p (n− 1 ,n+ 1 ) : n − , n + −
→ U1
2 2 2 2

es un homeomorfismo local de un intervalo abierto de longitud 1 a un


arco de circunferencia abierto de longitud 2π.
S
De manera similar sucede que p−1 (U2 ) = n∈Z (n, n + 1) es una unión
de conjuntos abiertos disyuntos, cada uno de ellos homeomorfo a U2 .
La estrategia en la demostración será la siguiente: dado un camino en
S1 cerrado en el punto base, subdividimos el intervalo [0, 1] en segmentos
0 = t0 < t1 < · · · < tm = 1 de tal manera que la imagen de cada segmento
U S
100

T A V
N
O
p−1 (U1 ) = · · ·

O n− 1
2
|

-2




CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

-1

n+ 1
2
|

0
|

1
|

2
···

G BIA
esté en U1 ó U2 , y entonces levantamos a cada uno de estos segmentos a
la parte en R correspondiente en p−1 (U1 ) ó p−1 (U2 ) por medio del homeo-
morfismo local. Luego, se debe tener cuidado a fin de que el punto final de

R Uun segmento pegue correctamente con el punto inicial del levantamiento del
segmento siguiente (ver figura 4.8).
La construcción hará uso del siguiente hecho sobre cubrimientos en es-
pacios métricos compactos.
Lema 4.22 (Lema de Lebesgue). Sean f : X → Y es una función
continua de un espacio métrico compacto X a un espacio topológico Y y U
es un cubrimiento abierto de Y . Entonces existe un número δ > 0 tal que
para cualquier A ⊆ X con diam(A)< δ la imagen f (A) está contenida en
algún elemento de U.

El siguiente teorema garantiza unicidad a fin de tener futuras “bue-


nas”definiciones, como la de la función grado (página 103).

R
Teorema 4.23 (Levantamiento único de ca-
fe 
minos). Si f es un camino en S 1 que comienza p
en (1, 0), existe un único fe en R que comienza
?
en 0 y satisface p ◦ fe = f . f
- S1
[0, 1]

Demostración. (Por inducción en la definición de fe). Se puede pensar en


fe como si se cortara al camino f por el punto base y se desenrollará hacia
arriba en R (ver figura 4.7). Aunque no podemos escribir fe = p−1 ◦ f porque
p no es inyectiva, si lo podemos hacer en los intervalos donde tenı́amos
homeomorfismo local y este es el hecho con el cual levantaremos pequeños
trozos [ti , ti+1 ] de [0, 1].
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 101



Dado que [0, 1] es compacto, por el lema de Lebesgue aplicado al cubrimi-

A V
ento {f −1 (U1 ), f −1 (U2 )} de [0, 1], existen puntos 0 = t0 < t1 < · · · < tm = 1
tales que para cada [ti , ti+1 ] se tiene f ([ti , ti+1 ]) ⊆ U1 ó f ([ti , ti+1 ]) ⊆ U2 , es
decir, [ti , ti+1 ] está en f −1 (U1 ) ó f −1 (U2 ).

S T O
U
G BIA N fe

R U 0 t1 1
f
p |−1

Figura 4.8: Paso inicial en el proceso de levantamiento

Primero definimos fe en el intervalo [0, t1 ]; como f comienza en f (0)  =


(1, 0) entonces f ([0, t1 ]) ⊆ U1 y además la restricción p |(− 1 , 1 ) : − 12 , 12 −→
2 2
U1 es un homeomorfismo local con inversa p |−1 1 1 . Definimos
(− 2 , 2 )

p| −1
f
fe : [0, t1 ] −
→ U1 ⊆ S 1 −
−− → R como fe(s) := p |−1 (f (s)),
(− 12 , 12 )

para 0 ≤ s ≤ t1 , es decir, fe := p |−1 ◦f .


(− 12 , 12 )
Como hipótesis de inducción (sobre k) suponemos que fe ya está definida
sobre [0, tk ] y veamos que podemos extender la definición a [tk , tk+1 ] (esto
es, sobre [t0 , tk+1 ]).
El punto f (tk ) está en U1 ó en U2 . Si f([tk , tk+1 ]) ⊆ U1 y si el punto inicial
del levantamiento fe(tk ) ∈ n − 12 , n + 12 , entonces para el homeomorfismo
 ≈
p |(n− 1 ,n+ 1 ) : n − 12 , n + 12 −→ U1 consideramos su inversa p |−1 y
2 2 (n− 12 ,n+ 12 )
definimos

fe(s) := p |−1 1 ◦f (s) para s ∈ [tk , tk+1 ].


(n− 2 ,n+ 12 )
102 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
La función queda “bien” pegada, esto es, es continua por el teorema de
pegamiento de funciones.

T ASi por el contrario se tuviera que f ([tk , tk+1 ]) ⊆ U2 entonces fe(tk ) ∈


(n, n + 1) para algún n y definirı́amos

O
U S N
fe(s) := p |−1
(n,n+1) ◦f (s) para s ∈ [tk , tk+1 ].

G BIA
Con lo anterior, hemos completado la definición inductiva de fe. Nótese
que una vez hemos definido a fe sobre [0, tk ], existe una única manera de
extendernos sobre [0, tk+1 ] y por tanto la unicidad de fe está garantizada. Se

U
puede demostrar de manera más general que:

R Lema 4.24. Si X es un espacio conexo y fe, ge : X → R son funciones


tales que p ◦ fe = p ◦ ge y existe al menos un punto x0 ∈ X sobre el cual
coinciden fe(x0 ) = e
esto es, fe = ge.
g(x0 ) entonces las funciones se igualan en toda parte,

Demostración. Si definimos h = fe − ge, entonces

e p ◦ fe(t)
p ◦ h(t) = p ◦ (fe(t) − ge(t)) = e2πi(f (t)−eg (t)) = = (1, 0)
p ◦ ge(t)

es la función constante al punto (1, 0) ∈ S 1 y por tanto h es una función


continua que solo puede tomar valores enteros; como X es conexo entonces
h es constante y como h(x0 ) = 0 entonces h(x) = 0 para todo x ∈ X, con lo
cual fe = e
g.

El teorema 4.23 puede ser enunciado de una manera más general. Si f es


un camino en S 1 , el cual comienza en el punto q ∈ S 1 , podemos encontrar
un único camino fe en R para el cual p ◦ fe = f y que comience en cualquier
punto preasignado de p−1 (q).
Esto termina la demostración del teorema 4.23.
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 103

V O
Nótese que, como (p ◦ fe)(1) = f (1) = (1, 0) entonces
entero (mide el número de veces que f se envuelve
fe(1) es un número
en S 1 ) y podemos

A
ası́ definir finalmente la función φ llamada la función grado

T

φ : Π1 S 1 , (1, 0) −→ Z

U S N O
como φ([f ]) = fe(1) donde fe es el único levantamiento p ◦ fe = f de f que
comienza en 0. Este isomorfismo φ viene dado por el número de “vueltas”

G BIA
que el camino f da en S 1 , el cual coincide con el punto fe(1) al que se llega
al desenrollar en R.
φ está bien definida (no depende del camino que represente a la clase):
Si g ∈ [f ] por los levantamientos fe y ge tenemos fe(1) = e
g(1).

R U Para mostrar este hecho necesitamos de la propiedad de homotopı́as dada


por el siguiente teorema, la cual nos garantiza que podemos levantar una
homotopı́a y de una única manera.

Teorema 4.25 (Levantamiento único de


homotopı́as de caminos en S 1 cerrados en
(0, 1)). Sean f, g dos caminos en S 1 cerrados R
en (0, 1) y homótopos F : f ' g rel{0, 1}. 
3
Fe 
Entonces existe un único levantamiento  p

Fe : I × I −→ R tal que Fe es una homotopı́a con  ?
F-
p ◦ Fe = F y Fe(0, t) = 0 para todo t ∈ I. (Todos [0, 1] × [0, 1] S1
los caminos Fet se comienzan a levantar en el
punto 0 y Fe(1 × I) es unitario).

Demostración. La construcción del levantamiento sigue una rutina similar


al caso anterior de levantamiento de caminos, y se basa en la observación
de que para cada s, t ∈ I las restricciones F |{s}×I , F |I×{t} son esencialmente
caminos en S 1 cerrados en (1, 0).
Consideremos nuestro cubrimiento abierto canónico U = {U1 , U2 } de S 1 ,
luego F −1 (U) es un cubrimiento abierto de I × I y sea δ > 0 su número de
Lebesgue, con lo cual la imagen por F de un cuadrado de lado δ está conte-
nida en U1 ó U2 . (Hemos construido una retı́cula para [0, 1] × [0, 1] ver figura
4.9).
Por el teorema 4.23 (levantamiento único de caminos) podemos levantar
primero la lı́nea horizontal inferior I × {0} (correspondiente al camino fe) y
a continuación las lı́neas verticales {nδ} × I ya que los puntos iniciales de
104 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
t
1

T A O
U S N δ
| |

nδ 1 s

G BIA
estos caminos son conocidos al conocer fe.
Para levantar toda la región [0, δ] × [0, δ] notemos que F ([0, δ] × [0, δ]) ⊆

U
U1 y la parte de F ya levantada (t) corresponde a

R −1 e
Q = {0} × [0, δ] ∪ [0, δ] × {0} ∪ {δ} × [0, δ]

(los lados del cuadrado exceptuando


1 1
 al de arriba) y además se tiene Fe(Q) ⊆
p (Ui ); luego F (Q) ⊆ − 2 , 2 puesto que Fe es continua, Q es conexo y
Fe((0, 0)) = 0 (fe0 (0) = 0). Utilizando el homeomorfismo local
 
−1 1 1
p |(− 1 , 1 ) : − , −→ U1
2 2 2 2

la composición Fe(s, t) = p−1 |(− 1 , 1 ) ◦F (s, t) garantiza que podemos extender


2 2

Fe a todo (s, t) ∈ [0, δ] × [0, δ].

1

δ 2δ nδ 1

Figura 4.9: Pasos iniciales en el levantamiento de una homotopı́a.

Continuamos de la misma manera (inductiva) con los cuadrados de la


primera fila y luego comenzamos de nuevo con los cuadrados de la segunda
4.2. CAMINOS HOMÓTOPOS 105

V O
fila. Nótese, que en cada paso la función Fe ya definida es continua (pe-
gamiento de funciones) y que con un número finito de pasos agotamos a

A
I × I.
La unicidad se sigue del hecho de que cada Fe |{nδ}×I es única, de hecho,

T O
una vez el valor de Fe en (0, 0) es definido, toda Fe es determinada comple-

S
tamente.

U
G BIA
e
N
Como p ◦ Fe = F y Fe0 = fe donde Fe0 (s) = fe(s), sabemos que Fe(0, t)
y F (1, t) pertenecen a p−1 ((1, 0)) para todo t –p−1 ((1, 0)) es un conjunto
discreto, exactamente Z– luego todo el camino Fe ({0} × I) va al mismo
punto 0 ya que Fe(s, 0) = fe0 (s) = fe1 (s) = e
g(0) = 0. Como el camino {1} × I
es conexo, ası́ lo es su imagen Fe ({1} × I) = fe(1).

R U
Continuemos la demostración de la buena definición de φ:
Además, como p ◦ Fe0 = F0 = f y p ◦ Fe1 = F1 = g tenemos que Fe0 = fe y
Fe1 = e
g (levantamiento único de caminos) y por tanto
fe(1) = Fe(0, 1) = Fe(1, 1) = ge(1). (4.2)
Lazos homótopos tienen levantamientos homótopos y, por tanto, con los
mismos extremos.

φ es un homomorfismo de grupos. Si [f ], [g] ∈ Π S 1 , (1, 0) , veamos
que
φ([f ][g]) = φ([f ]) + φ([g]).
Sean φ([f ]) = fe(1) = m y φ([g]) = ge(1) = n. Definimos la traslación
τm : [0, 1] −→ R como τm (t) = e g(t) + m y ası́ τm (0) = m y τm (1) =
m + n. Además (p ◦ τm )(t) = p(e g(t) + m) = g(t) y aunque menos
obvio tenemos que p(fe  τm ) = f  g ( fe  τm está bien definido pues
τm (0) = eg(0) + m = 0 + m = fe(1)), luego fe  τm es un levantamiento
de f  g y, como el levantamiento es único, tenemos
φ([f ][g]) = φ([f  g]) = fg
 g(1) = (fe  τm )(1) = τm (1)
puesto que fe  τm termina donde termina τm , y finalmente
φ([f ][g]) = m + n = φ([f ]) + φ([g]).

φ es inyectiva. En efecto, veamos que el núcleo de φ es el subgrupo


trivial {c(0,1) }. Si φ([f ]) = 0 es porque fe(1) = 0 y por tanto fe es un
camino en R cerrado en x0 = 0, luego la homotopı́a
ht : I −→ R dada por ht (s) = fe(s)(1 − t)
106 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
produce la homotopı́a p ◦ ht : f ' c(0,1) (rel{0, 1}) y por tanto [f ] =
[c(0,1) ] = e.

T A φ es sobreyectiva. A cada camino ωn (s) = (cos 2nπs, sen 2nπs) le es-


tamos asignando el entero n ya que p ◦ ω

O
en = ωn y además ωen (1) = n.

U S4.3.
N El grupo fundamental y las funciones

G BIA
Un punto fuerte en esta teorı́a sobre el grupo fundamental es la conexión en-
tre topologı́a y álgebra: la manera tan sencilla como las funciones continuas
son convertidas en (inducen) homomorfismos de grupos, y esta conexión es

R Ufundamental para la topologı́a algebraica; de hecho, es el puerto desde la


topologı́a hacia el álgebra.

4.3.1. Homomorfismos inducidos

Sea h : (X, x0 ) −→ (Y, y0 ) una función continua entre espacios puntea-


dos, i. e. h(x0 ) = y0 . Por cada camino f ∈ Ω(X, x0 ) la función compuesta
h◦f ∈ Ω(Y, y0 ).
Si F es una homotopı́a F : f0 ' f1 entonces h ◦ F : h ◦ f0 ' h ◦ f1
(Corolario 4.14); por tanto tenemos que h induce (de manera natural) una
función h∗ entre los grupos fundamentales,

h∗ : Π1 (X, x0 ) −→ Π1 (Y, y0 )

definida por h∗ ([f ]) = [h ◦ f ].


Esta composición por h preserva el producto de caminos: si el producto de
los caminos f  g está definido entonces también lo está (h ◦ f )  (h ◦ g) y
tenemos la igualdad

h ◦ (f  g) = (h ◦ f )  (h ◦ g).

En efecto, como
(
f (2t), si 0 ≤ t ≤ 12 ,
(f  g)(t) =
g(2t − 1), si 12 ≤ t ≤ 1,
4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 107

V O
entonces h ◦ (f  g) es el camino definido por
(

A
h(f (2t)), si 0 ≤ t ≤ 12 ,
h ◦ (f  g)(t) =
h(g(2t − 1)), si 12 ≤ t ≤ 1.

S T O =
(
(h ◦ f )(2t), si 0 ≤ t ≤ 12 ,
(h ◦ g)(2t − 1), si 12 ≤ t ≤ 1.

U
G BIA N = ((h ◦ f )  (h ◦ g))(t),

ası́ que h ◦ (f  g) = (h ◦ f )  (h ◦ g).


h∗ es un homomorfismo de grupos. Basta notar que

U
h∗ ([f ][g]) =h∗ ([f  g]) = [h ◦ (f  g)]
=[(h ◦ f )  (h ◦ g)] = [(h ◦ f )][(h ◦ g)] = h∗ ([f ])h∗ ([g]).

RLuego hemos demostrado el siguiente resultado, que aunque sencillo, es cen-


tro de la teorı́a.

Teorema 4.26. Dada una función h : (X, x0 ) −→ (Y, y0 ) continua en-


tre espacios punteados, la función h∗ : Π(X, x0 ) −→ Π(Y, y0 ) definida por
h∗ ([f ]) = [h◦f ] es un homomorfismo de grupos, llamado el homomorfismo
inducido por h).

En el lenguaje de la teorı́a de categorı́as tenemos el siguiente diagrama


y las siguientes propiedades de funtorialidad, donde el funtor es en este
caso la manera de asignar a cada objeto de la categorı́a de los espacios
topológicos punteados, un objeto de la categorı́a de los grupos, de suerte
que la composición de morfismos sea respetada.
Π1
(X, x0 ) - Π1 (X, x0 )

h h∗
? ?
(Y, y0 ) - Π1 (Y, y0 )
Π1

n m
Para funciones (X, x0 ) −
→ (Y, y0 ) −→ (Z, z0 ) tenemos que:

1. (m ◦ n)∗ = m∗ ◦ n∗ .

2. m∗ [f ]−1 = (m∗ [f ])−1 para [f ] ∈ Π1 (X, x0 ).


108 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

O
3. Si m ' n rel{x0 }, entonces m∗ = n∗ .

V
A
4. idX ∗ = idΠ : Π1 (X, x0 ) −→ Π1 (X, x0 ).
La propiedad 1 es consecuencia de que la composición de funciones es

S T asociativa. La propiedad 4 es aún más evidente pues id∗ (f ) = id∗ ◦f =


f.

O
U
G BIA N
5. Sean f : X → Y una función continua, x0 y x1 puntos en X conectados
por un camino s : I → X. Notemos a f (x0 ) como y0 y a f (x1 ) por y1 .
Entonces el siguiente diagrama es conmutativo, i. e., Tf ◦s ◦f∗ = f∗ ◦Ts .

Π1 (X, x0 )
f∗
- Π1 (Y, y0 )

R U Ts
?
Π1 (X, x1 )
f∗
?
Tf ◦s

- Π1 (Y, y1 )

6. Si h : X → Y es un homeomorfismo entre espacios topológicos, en-


tonces el homomorfismo: inducido h∗ : Π1 (X, x0 ) → Π1 (Y, y0 ) es un
isomorfismo h∗ ◦ h−1 −1
∗ = (h ◦ h )∗ = id∗ , es decir, h∗ es biyectiva.

El recı́proco de esta última propiedad no es cierto en general; por ejem-


plo, veremos que Π1 (R2 , x0 ) = Π1 (S 2 , y0 ) pero R2 no es homeomorfo
a S 2 . En lenguaje categórico decimos que el funtor no es completa-
mente fiel, i. e. el grupo no caracteriza al espacio.

La propiedad que h sea monomorfismo o epimorfismo está lejos de reflejarse


en que h∗ lo sea. Por ejemplo, si m : [0, 1] −→ S 1 es un camino sobreyectivo,
el homomorfismo m∗ : {0} −→ Z es el único posible.

Veamos a continuación dos ejemplos que ilustren cómo usar los homo-
morfismos inducidos para resolver problemas topológicos.

Ejemplo 4.27 (Un espacio que no es


simplemente conexo). Consideremos el es-
pacio A dado por la unión de dos circun-
ferencias tangentes {(x, y) : (x + 1)2 + y 2 =
1} ∪ {(x, y) : (x − 1)2 + y 2 = 1} y la función
f : A −→ S 1 dada por f (x, y) = (|x| − 1, y).
4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 109

V O
La función f es como “doblar” a A para obtener a S 1 . Para el camino
w ∈ A cerrado en el punto (2, 0) y dado por w(t) = (1 + cos t, sen t) tenemos

A
que f∗ ([w]) = [v] donde v es el camino generador en Π1 (S 1 , (1, 0)) con v(t) =
(cos t, sen t).

S T O
Si solo existiera una clase de homotopı́a en A, el camino w serı́a homótopo
al camino constante, y como f∗ es homomorfismo, v también debe ser el

N
camino constante y esto contradice que es el generador del grupo Z. Luego,

UA no puede ser simplemente conexo (existe más de una clase). Más aún,

G BIA
como [v] es el generador, tenemos que f∗ es un epimorfismo de Π1 (A, (2, 0))
sobre Z. Por tanto, Π1 (A, (2, 0)) debe ser mayor que Z; exactamente, es el
grupo libre con dos generadores (por tanto no es abeliano).

U
Ejemplo 4.28 (Espacios con agujeros no son simplemente conexos).

R
Una corona C es el espacio entre dos
circunferencias concéntricas, por ejemplo
C = {(x, y) ∈ R2 : 1 < x2 + y 2 < 9}.
Si consideramos el rectángulo Q = {(x, y) :
1 < x < 2, 1 < y < 2}, tenemos que C y
Q no son homeomorfos como subespacios del
espacio euclidiano R2 .
Si existiera un homeomomorfismo f : Q −→ C, consideremos como
puntos bases los puntos x0 = f −1 ((2, 0)). La función g : C −→ S 1 dada
x
por g(x) = kxk asigna a cada vector el correspondiente unitario, y está bien
definida pues el vector nulo no está en C.
La composición de homomorfismos inducidos

f∗ g∗
Π1 (Q, x0 ) −−→ Π1 (C, (2, 0)) −−→ Π1 (S 1 , (1, 0))

se traduce en el diagrama

→ Π1 (C, (2, 0))  Z
{0} −

donde el primer homomorfismo es isomorfismo y el segundo es epimorfis-


mo pues la imagen por g∗ de la clase de homotopı́a [(2cos t, 2 sen t)] es el
generador [(cos t, sen t)] en Π1 (S 1 , (1, 0)), y esto implica la existencia de un
epimorfismo del grupo trivial {0} en el grupo cı́clico infinito Z. La sobreyec-
tividad de g∗ implica que Π1 (C, (2, 0)) está lejos de ser trivial (ver el ejemplo
4.38).
110 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

4.3.2.

V O Retracciones y retractos

A
Definición 4.29. Una retracción de un espacio topológico X sobre un
subespacio A ⊆ X es una función r : X −→ A continua y tal que r|A = idA .

S T
A se llama entonces un retracto de X, en el sentido de que el espacio se ha

O
retraı́do de manera continua a un subespacio.

U
G BIA N
Si r : X −→ A una función continua de un espacio topológico X sobre
un subespacio A ⊆ X, entonces las siguientes afirmaciones son equivalentes:

1. r es una retracción.

U
2. r(a) = a para todo a ∈ A.

R
i r
3. r ◦ i = idA para A ,→ X −
→ A donde i es la inclusión.

4. r : X −→ A es una extensión de idA : A −→ A.

5. En términos categóricos r admite un inverso a derecha.

6. Cualquier función continua A → Y para cualquier espacio Y puede ser


extendida a una función continua X → Y .

Si no tenemos la igualdad entre las funciones, sino tan solo la relación de


homotopı́a, esto es, r ◦ i ' idA , decimos que A es un retracto débil de X.

Ejemplo 4.30.

Para todo espacio X, los subespacios unitarios A = {x} son un retrac-


to.

Un intervalo cerrado [a, b] es un retracto de R.

a b
4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 111

V O
Un intervalo abierto (a, b) no es un retracto de R. En efecto, si X es
un espacio de Hausdorff, todo retracto A de X es un conjunto cerrado,

A
ya que A es el subconjunto de X donde coinciden las dos funciones
continuas idX y r.

S T O
Si X = I × I y A = I × {0}, entonces

U
G BIA N r : I × I −→ I × {0}

dada por la proyección r((x, y)) = (x, 0) es


una retracción.

Sea D 2 ⊆ R2 el disco unitario cerrado. El disco perforado D 2 − {0}

U
x
se retrae (retracta) sobre S 1 por medio de la función f (x) = kxk .
Nótese que la definición de f depende de que el disco sea punteado en

R (0, 0).

Una de las propiedades más importantes de una retracción es que ella


induce un homomorfismo sobreyectivo entre los grupos fundamentales.

Proposición 4.31. Si r : X → A es una retracción, i : A ,→ X es la


inclusión y x0 ∈ A, entonces r∗ : Π1 (X, x0 ) → Π1 (A, x0 ) es un epimorfismo
y i∗ : Π1 (A, x0 ) → Π1 (X, x0 ) es un monomorfismo.

i r
Demostración. Como r ◦ i = idA para A ,→ X −
→ A, tenemos que los
homomorfismos inducidos
i r
Π1 (A, x0 ) −−∗→ Π1 (X, x0 ) −−∗→ Π1 (A, x0 )

satisfacen r∗ ◦ i∗ = idΠ1 (A,x0 ) , con lo que r∗ es epimorfismo y i∗ es mono-


morfismo.

La anterior proposición nos permite conocer la no existencia de retrac-


ciones como en el siguiente teorema.

Teorema 4.32 (Teorema de Borsuk en dimensión 2). S 1 no es un


retracto de D2 .

Demostración. En caso de existir una retracción r : D 2 −→ S 1 del disco en


r
su borde, tenemos que existe un epimorfismo Π1 (D 2 , x0 ) −−∗→ Π1 (S 1 , x0 ) o
en otras palabras, r∗ : {0} → Z es sobreyectivo, lo cual es falso.

112 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
El teorema anterior podrı́a llamarse un teorema de no existencia. ¿Puede
un tal teorema ser útil en topologı́a? Sı́, y la respuesta es poder demostrar

A
el teorema 4.33.

T
Recordemos que un espacio topológico X tiene la PPF o propiedad

O
del punto fijo si toda función continua f : X −→ X tiene un punto fijo,

S
i. e., existe x ∈ X con f (x) = x. (La PPF es un invariante topológico y es

N
heredable a los retractos).

U
G BIA
Teorema 4.33 (Teorema del punto fijo de Brower). D 2 tiene la pro-
piedad del punto fijo.

Demostración. Sea h : D2 −→ D 2 una

R Ufunción continua. Si h(x) 6= x para todo


x ∈ D2 definimos r : D 2 −→ S 1 como
r(x) igual al punto de S 1 donde la semi-
−−−−→
recta h(x), x corta a S 1 . Como h es conti-
nua (puntos cercanos tienen imágenes cer-
r(x) = x

h(x)

canas) r es continua, y además si x ∈ S 1 r(x)


entonces r(x) = x, luego r es una retrac- x h(x)
ción y esto es una contradicción en virtud
del teorema 4.32.

La versión n–dimensional de este teorema fue probada por L. Brower en


1910.

Funtores

Hemos llegado a un buen momento para revisar los conceptos de cate-


gorı́as y funtores.
Una categorı́a (O, M) consiste de una colección O llamada los objetos
de la categorı́a, y de una colección M de conjuntos cuyos elementos son
llamados los morfismos o las flechas de la categorı́a, con la propiedad que
para cada par de objetos A, B ∈ O existe un conjunto M or(A, B) ∈ M que
satisface:

1. Para cada trı́o A, B, C de objetos, existe la composición de morfismos


denotada por ◦, tal que si f ∈ M or(A, B), g ∈ M or(B, C) entonces
g ◦ f ∈ M or(A, C).
4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 113

V O
2. Dados los morfismos f, g, h entonces h ◦ (g ◦ f ) = (h ◦ g) ◦ f , cada vez
que la composición esté definida.

T A
3. Dado el objeto A ∈ O, existe un morfismo idA ∈ M or(A, A) con la
propiedad que él es neutro para la operación de composición.

O
U S N
Supongamos que deseamos considerar una categorı́a cuyos objetos sean
categorı́as. La primera inquietud que surge es con respecto a la naturaleza

G BIA
de los “morfismos”. Supongamos por el momento que tal categorı́a existe
y llamemos funtores a sus morfismos. Parece razonable de que el funtor
aplique los objetos de una categorı́a en los objetos de la otra y que relacione
los morfismos de las dos categorı́as.

R U Un funtor covariante T de una categorı́a K en una categorı́a L es


un par de aplicaciones (ambas notadas con el sı́mbolo T ) donde la primera
aplicación es entre objetos y la segunda es entre morfismos, y tales que:

1. Si f ∈ M orK (X, Y ), entonces T (f ) ∈ M orL (T (X), T (Y )).

2. Si f ∈ M orK (X, Y ) y g ∈ M orK (Y, Z), entonces T (g ◦ f ) = T (g) ◦


T (f ) ∈ M orL (T (x), T (z)).

3. Para todo objeto X ∈ Ob(K) se tiene T (idX ) = idT (X) . Se dice que el
funtor es contravariante si invierte las flechas.

Los funtores olvido. Parten de un conjunto con una estructura,


olvidan la estructura y entregan al conjunto:

• T : Top → Conj.
• T : Grupos 7→ Conj.
• T : Top0 → Top, el cual olvida que el espacio era punteado.
• De la categorı́a de los pares topológicos TopP a la categorı́a Top,
olvidando al espacio inicial: (X, A) → A con f 7→ f |A

El funtor grupo fundamental Π1 : Top0 → Grupos, definido por


(X, x0 ) 7−→ Π1 (X, x0 ) y f 7−→ Π1 (f ) = f∗ .

Una propiedad importante de los funtores tiene que ver con el buen com-
portamiento frente a las equivalencias.
114 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
Definición 4.34. Dada una categorı́a C decimos que f ∈ C con f : X → Y
es una equivalencia si existe g ∈ C tal que f ◦ g y g ◦ f son las respectivas

A
idénticas. Decimos en tal caso que X, Y se dicen equivalentes.

T
Teorema 4.35. Si T es un funtor de la categorı́a C a la categorı́a D, en-

O
tonces T envı́a equivalencias en equivalencias; es decir, si X ≡D Y entonces

U S T (f ) : T (X) ≡C T (Y ).

N
G BIA
Demostración. Asumamos que T es covariante (el argumento es similar si
T es contravariante). Sea f : X → Y una equivalencia y sea f −1 : Y → X
su inversa. Como f −1 ◦ f = idX y f ◦ f −1 = idY , T (f −1 ) ◦ T (f ) = idT (X) y
T (f ) ◦ T (f −1 ) = idT (Y ) , con lo cual T (f ) es una equivalencia.

R U Como ya lo hemos dicho repetidamente, un problema clásico en topologı́a


es la clasificación de los espacios en equivalencias en Top. En otras palabras,
es poder decidir si un espacio X es homeomorfo a otro espacio Y o no. La
idea básica de la topologı́a algebraica es introducir varios funtores desde la
categorı́a de los espacios topológicos y las funciones continuas, a categorı́as
“algebraicas” como la categorı́a de los grupos, la categorı́a de los grupos
abelianos, la categorı́a de los grupos graduados, etc. entre ellos los funtores,
grupo fundamental, homotopı́a, homologı́a, etc.
Por ejemplo, si se tuviera que R2 −{0} ≈ R−{0}, entonces Π1 (R2 −{0}) ≈
Π1 (R − {0}) (ya lo veremos), es decir Z ≈ {e}; luego R2 − {0} 6≈ R − {0}
y por tanto R2 6≈ R. Este es un ejemplo simple, pero ilustrativo; de hecho,
se pueden clasificar todas las superficies (2–dimensionales) usando el grupo
fundamental.

Π1 es productivo: Π1 (X × Y ) u Π1 (X) × Π1 (Y )

 Dados dos espacios punteados (X, x0 ) y (Y, y0 ), su producto conjuntista


es definido como (X × Y, (x0 , y0 )). Veamos que el funtor Π1 (grupo funda-
mental) preserva el producto.

Teorema 4.36. Sean (X, x0 ), (Y, y0 ) dos espacios topológicos punteados y


(X × Y, (x0 , y0 )) con la topologı́a producto, entonces

Π1 (X × Y, (x0 , y0 )) ≈ Π1 (Y, y0 ) × Π1 (Y, y0 ).

(La operación en Π1 (X, x0 ) × Π1 (Y, y0 ) es el producto directo de grupos).


4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 115

V O
Demostración. La idea básica en la demostración es muy sencilla: cada “co-
sa” trabaja de manera independiente en las dos coordenadas de X × Y .

A
pX pY
Las proyecciones X ←−−− X × Y −−−→ Y inducen homomorfismos

T
pX
∗ pY
Π1 (X, x0 ) ←−−−− Π1 (X, x0 ) × Π1 (Y, y0 ) −−−∗→ Π1 (Y, y0 ),

U S N O
que combinados nos producen un homomorfismo
ϕ : Π1 (X × Y, (x0 , y0 )) −→ Π1 (X, x0 ) × Π1 (Y, y0 )

G BIA
dado por ϕ([f ]) = (pX ∗ [f ], pY ∗ [f ]) = ([pX ◦ f ], [pY ◦ f ]) para todo camino
f : I −→ X × Y .
ϕ es un homomorfismo. Nótese que

R Uϕ([f ] · [g]) =ϕ([f  g]) = ([pX ◦ (f  g)], [pY ◦ (f  g)])


=([(pX ◦ f )  (pX ◦ g)], [(pY ◦ f )  (pY ◦ g)])
=([pX ◦ f ] · [pX ◦ g)], [pY ◦ f ] · [pY ◦ g)])
=([pX ◦ f ], [pY ◦ f ]) ⊕ ([pX ◦ g)], [pY ◦ g)]) = ϕ([f ]) ⊕ ϕ([g]).

ϕ es un monomorfismo. Supongamos que ϕ([f ]) = ϕ([g]) es decir [pX ◦


f ] = [pX ◦ g] y [pY ◦ f ] = [pY ◦ g]. Luego existen las homotopı́as
H : pX ◦ f ' pX ◦ g y K : pY ◦ f ' pY ◦ g. Definamos (nuevamente
de manera independiente y en cada variable) F : I × I → X × Y co-
mo F (s, t) = (H(s, t), K(s, t)). F es continua por serlo en cada proyec-
ción. Además, F0 (s) = F (s, 0) = (H(s, 0), K(s, 0)) = (H0 (s), K0 (s)) =
(pX ◦ f (s), pY ◦ f (s)) = f (s) y de manera similar F1 (s) = g(s). Luego
f ' g y por tanto [f ] = [g].
ϕ es un epimorfismo. Sea ([f ], [g]) ∈ Π1 (X, x0 ) × Π(Y, y0 ). Definimos el
camino cerrado α : I → X × Y como
(
(f (2t), y0 ) si 0 ≤ t ≤ 1/2, α(0) = (x0 , y0 )
α(t) :=
(x0 , g(2t − 1)) si 1/2 ≤ t ≤ 1, α(1) = (x0 , y0 ).

ϕ([α]) = ([pX ◦ α], [pY ◦ α]) = ([f ], [g]) puesto que pX ◦ α no es más que una
reparametrización del camino f y pY ◦ α lo es de g.

Puede demostrarse (ver la proposición 4.7), de manera adicional (como


un ejercicio) que con la c.a.–topologı́a para los espacios Ω(X, x0 ) tenemos
todo un homeomorfismo
ϕ : Ω(X × Y, (x0 , y0 )) → Ω(X, x0 ) × Ω(Y, y0 ).
116 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
Ejemplo 4.37 (El toro). T = S 1 × S 1 tiene
como grupo fundamental

T A
Π1 (S 1 × S 1 ) = Π1 (S 1 ) × Π1 (S 1 ) = Z × Z.

O
S
Nótese que el grupo (Z × Z, +) tiene dos gene-

N
radores (0,1) y (1,0), los cuales corresponden a

U
las clases de homotopı́a de los caminos cerrados

G BIA
a, b : [0, 1] → S 1 × S 1 como en la figura. Como
Π1 (S 1 ) no depende del punto base, igual sucede
para Π1 (T ).

U
Ejemplo 4.38 (Plano perforado). R2 − {0} es homeomorfo a (0, ∞) × S 1

R
Figura 4.10: Plano perforado.

x
por medio de la función f (x) = (kxk, kxk ), la cual tiene como inversa la
función g(t, y) = ty. Por el homeomorfismo tenemos que Π1 (R2 − {0}) =
Z × {0} ∼= Z. Nótese que la primera variable es introducida para garantizar
la unicidad de f (ver ejemplos 4.28 y 4.30).
Este mismo homeomorfismo puede ser definido para mostrar que
Rn − {0} ∼
= (0, ∞) × S n−1 .

4.3.3. Equivalencias para homotopı́a

Recordemos (ver definición 4.34) que en la categorı́a Top de los espacios


topológicos y las funciones continuas, dos espacios X, Y son equivalentes
X ≡ Y si existen f : X → Y , g : Y → X continuas y tales que f ◦
4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 117

V O
g = idY , g ◦ f = idX . A los elementos de una clase de equivalencia los
llamamos homeomorfos o del mismo tipo topológico y lo notamos X ≈

A
Y . Designamos por [X]≈ la clase de espacios homeomorfos a X.

T
Que X, Y sean equivalentes en la categorı́a TopH , donde los objetos

O
son los espacios topológicos y M orH (X, Y ) := [X, Y ] = {[f ] : las clases de

S
homotopı́a para funciones f : X → Y } significa que:

U
G BIA N
Definición 4.39. Sean X, Y espacios topológicos. Decimos que X es equi-
valente homotópicamente a Y , o que X es del mismo tipo de homo-
topı́a que Y si existen funciones f : X → Y , g : Y → X, tales que

f ◦ g ' idX , g ◦ f ' idY .

R U La relación X ≡ Y en T opH la notamos X ' Y . Nótese que g es una


inversa homótopa a izquierda de f (y viceversa), es decir, g es inversible
por homotopı́a. f se llama una equivalencia para homotopı́a.
La relación X ' Y es en efecto una relación de equivalencia en Top: Las
propiedades reflexiva y simétrica son inmediatas. La relación es transitiva,
pues dadas f, g equivalencias para X ' Y y u, v para Y ' Z entonces
(sección 4.3.1)

g ◦ v ◦ u ◦ f ' g ◦ idY ◦ f = g ◦ f ' idX

y
u ◦ f ◦ g ◦ v ' u ◦ idY ◦ v = u ◦ v ' idZ .

Luego X y Z son del mismo tipo de homotopı́a. Pero hemos probado más
de la cuenta, esto es, que la composición de dos equivalencias de homotopı́a
es una equivalencia de homotopı́a con inverso de homotopı́a la composición de
los inversos de homotopı́a.
Notemos por [X]' la clase de todos los espacios equivalentes homotópica-
mente a X. Por supuesto, si X ≈ Y (i. e. son homeomorfos) tenemos que
X ' Y , esto es [X]≈ ⊆ [X]' , pero en sentido contrario estamos lejos de la
igualdad. Luego la clasificación de espacios por medio de ' es más gruesa
que por ≈. Veamos el ejemplo siguiente.

Ejemplo 4.40 (Equivalencias S no equivalentes). En R2 consideremos


1 1
los subespacios X = S y Y = S {(x, 0)|1 < x < 2} como en la figura.
118 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
X y Y no son homeomorfos (equivalentes
topológicamente) puesto que al quitar el

A
punto (1, 0) de Y obtenemos un espacio no
conexo, pero no importa cuál punto quite-

T
mos de S 1 obtenemos un espacio conexo.

U S N O
De otra parte, X y Y sı́ son equivalentes homotópicamente. La función
inclusión i : X ,→(Y tiene como homótopa inversa la retracción r : Y → X

dada por r(y) =


y, y ∈ S1

G BIA
(1, 0), si y pertenece al segmento (1, 0)(2, 0).
Claramente ambas funciones son continuas e inversas homótopas
r ◦ i = idX y ft : i ◦ r ' idY por medio de la homotopı́a
(

R U ft (y) =
y, y ∈ S1
(1 − t)y + t(1, 0), si y pertenece al segmento (1, 0)(2, 0).

que es lineal sobre el segmento de recta, esto es, lo contrae al punto (1, 0).

De manera similar se define el concepto de equivalente homotópica-


mente cuando se trata de la categorı́a TopP unteados de los espacios topológi-
cos punteados. Decimos (X, x0 ) ' (Y, y0 ) son equivalentes homotópicamente
si las respectivas homotopı́as se “comportan bien” con respecto a los puntos
base x0 y y0 . Exactamente,

Definición 4.41. Sea (X, x0 ), (Y, y0 ) dos espacios punteados y f : X → Y ,


g : Y → X funciones homótopas inversas tales que f (x0 ) = y0 , g(y0 ) = x0
y además las homotopı́as correspondientes de f ◦ g a idY y g ◦ f a idX son
fijas en y0 y x0 respectivamente. Entonces decimos que (X, x0 ) y (X, y0 ) son
equivalentes homotópicamente como espacios punteados.

Teorema 4.42. Si (X, x0 ) y (Y, y0 ) son equivalentes homotópicamente co-


mo espacios punteados (i. e. las homotopı́as involucradas son rel {0, 1}),
entonces Π1 (X, x0 ) ≈ Π1 (Y, y0 ).

Demostración. Si f : (X, x0 ) → (Y, y0 ) y g : (Y, y0 ) → (X, x0 ) son dos


homotopı́as recı́procas, la una inversa de la otra, entonces (g ◦ f )∗ = g∗ ◦ f∗
es la identidad en Π1 (X, x0 ) y f∗ ◦ g∗ es la identidad en Π1 (Y, y0 ), luego f∗
es un isomorfismo.

Corolario 4.43. Si h : (X, x0 ) → (Y, y0 ) es un homeomorfismo, entonces


h∗ : Π1 (X, x0 ) → Π1 (Y, h(x0 )) es un isomorfismo.
4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 119

V O
Ejemplo 4.44. El plano perforado R2 − {0}
es del mismo tipo de homotopı́a que S 1 . Defi-

A
x
namos g : R2 − {0} → S 1 como g(x) = kxk

T
la cual tiene como inversa la función inclusión

O
i : S 1 → R2 − {0}. Es claro que g ◦ f = idS 1 y

U S
que idR2 −{0} ' f ◦ g vı́a la homotopı́a G(x, t) =
(1−t)x+t

N

x
kxk

. Las flechas en el dibujo indi-

G BIA
can de qué manera se mueven los puntos durante
la homotopı́a.
Este mismo trabajo funciona para mostrar que Rn − {0} ' S n−1 .

R U
Nótese que en estos ejemplos 4.40 y 4.44 las funciones involucradas son una
retracción r : X → A y la inclusión i : A ,→ X (para los apropiados X y
A). Como r es retracción, r ◦i = idA . La otra condición dice que i◦r ' idX .
La generalización de este hecho nos motiva la siguiente sección.

4.3.4. Retractos por deformación

La noción intuitiva de una deformación es la siguiente. Un espacio es defor-


mable (retraı́ble de manera continua) a un subespacio A ⊆ X si X puede
ser “aplastado poco a poco” o contraı́do de manera continua a Y . “Aplas-
tado poco a poco” significa que tenemos una especie de homotopı́a pero
con espacios topológicos en lugar de caminos. Por ejemplo un cuadrado es
contraı́ble de manera continua a uno de sus lados, o la letra en “negrilla”
O (es como una corona) es contraı́ble a la letra “normal” O (es como una
circunferencia), o la cinta de Möbius a su circunferencia interior.

Nótese que las retracciones por deformación son fáciles de visualizar y


son un tipo muy particular de equivalencias homotópicas. La definición es
la siguiente.

Definición 4.45. Sean X un espacio topológico y A ⊆ X. Decimos que A


es retracto por deformación de X si existe una retracción r : X → A que
es inversa homótopicamente a la inclusión i : A ,→ X. En otras palabras,
r ◦ i ' idA y i ◦ r ' idX (rel A) (ver definición 4.5). Esto es, existe una
homotopı́a H : X × I → X para la cual

1. Cada punto a ∈ A permanece fijo durante la deformación, H(a, t) = a


120 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
T A O
S
t

U
G BIA N
R U
Figura 4.11: Retractos por deformación.

para todo t ∈ [0, 1] y todo a ∈ A ⊆ X. A “no se mueve” durante la


deformación.

2. h0 (x) = x, h1 (x) ∈ A para todo x ∈ X.

Si A es un retracto por deformación de X, lo notamos como X A. La


anterior definición es exigente al pedir homotopı́a (rel A) y por eso algunos
textos la llaman retracto por deformación fuerte.

X
A

Figura 4.12: A permanece fijo.



4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 121

O
Ejemplo 4.46.

V
A
1. Una corona se retracta a S 1 . (Ver figura 4.11) La circunferencia S 1
es un retracto por deformación de la corona

S T C = {(x, y)| 14 < x2 + y 2 < 4} mediante la homotopı́a H(x, t) =

O
(1 − t)x + t
x
kxk
.

U N
2. S n−1 es un retracto por deformación de Rn − {0}. Nuevamente el

G BIA
trabajo lo hacen las homotopı́as lineales H(x, t) = (1 − t)x + t
x
kxk
.

U
3. El origen 0 ∈ Rn es un retracto de deformación
de Rn o del disco cerrado D n .

R 4. Sea A es un espacio topológico. El espa-


cio X = A × D n (una especie de cilindro
relleno en torno a A) satisface X A.
A

5. Por el ejemplo anterior, para el toro sóli-


do X = S 1 × D 2 tenemos que X S1 y
por tanto X ' S .1

6. Dado un espacio X el cono C(X) es con-


tráctil: C(X) x0

7. Este ejemplo, figura 4.13, nos produce tres espacios que son retrac-
ciones por deformación de un disco con dos agujeros: la unión por un
punto de dos circunferencias, dos circunferencias unidas por un seg-
mento de recta y finalmente a la unión de tres arcos con puntos finales
en común (algo ası́ como la letra θ). Curiosamente estos retractos por
122 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
T A O
U S N
G BIA
Figura 4.13: Tres retractos por deformación de un mismo espacio: un disco con dos
agujeros.

U
deformación no son homeomorfos entre sı́. ¿Qué sucede si a cambio de
dos agujeros consideramos n agujeros?

Figura 4.14: El toro perforado se retracta a la figura “8”.

8. Consideremos el toro perforado T − {p} ⊆ R3 —menos un punto


p— T − {p} es conexo por caminos y Π1 (X) es el grupo libre con dos
4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 123

V O
generadores ya que T − {p} 8 (figura 4.14).

A
Nota: Es importante que la homotopı́a H —como en toda homotopı́a—

T
se mantenga en el espacio X, es decir, que en los pasos intermedios de la

O
deformación al retracto no nos salgamos del espacio en que estamos. Si en 

S
el ejemplo 4.46, a la corona le añadimos el punto (4, 0) (o cualquier otro

N
punto que no esté en ella) obtenemos un nuevo espacio C ∪ {(4, 0)} el cual

U
ya no es un retracto por deformación a S 1 pues para llevar al punto (4, 0)

G BIA
hasta S 1 tendremos que pasar en la deformación por fuera del codominio
X = C ∪ {(4, 0)} de H.
Los retractos por deformación son útiles cuando se trata de calcular grupos
fundamentales.

R U
Corolario 4.47. Si X A, entonces X ' A.

Demostración. Es consecuencia directa de la definición 4.45.

Corolario 4.48. Si X A y x0 ∈ A, entonces Π1 (X, x0 ) ' Π1 (A, xo ).

Demostración. Por el teorema 4.42 tenemos que r∗ : Π1 (X, x0 ) → Π1 (A, x0 )


y i∗ : Π1 (A, x0 ) → Π1 (X, x0 ) son isomorfismos cada uno inverso del otro.

Ejemplo 4.49. Π1 (R2 − {0}, x0 ) ∼


= Π1 (S 1 , x0 ) ∼
= Z para x0 = (1, 0).
Esto implica que R2 − {0} y R2 no son homeomorfos.

Ejemplo 4.50. La homotopı́a H : Rn+1 × [0, 1] → Rn+1 dada por

H((x1 , x2 , . . . , xn+1 ), t) = (x1 , x2 , . . . , xn , (1 − t)xn+1 )

muestra que Rn es un retracto de deformación de Rn+1 .

Cuando en la práctica se trata de trabajar con homotopı́a, es importante


“desarrollar el ojo” para los espacios con el mismo tipo de homotopı́a. En
lo general se evita (hasta donde es posible) tener una mirada “laboriosa”
para dos funciones f : X −→ Y , g : X −→ Y y homotopı́as f ◦ g ' 1X
y g ◦ f ' 1X , además de escribir las homotopı́as en detalle. Quisiéramos
poder decir en un vistazo si los espacios son del mismo tipo de homotopı́a
o no.
U S
124

T A V O
O

CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

, o,

Pero esta rápida identificación del espacio con uno del mismo tipo de ho-

N
motopı́a, en muchos casos está basada en una composición entre homeo-

G BIA
morfismos y retractos por deformación.
Recordemos lo que hace una deformación X A : cada punto de X es
llevado por medio de un camino continuo al espacio A (durante el tiempo de
0 a 1), y lo que nos debe importar es qué puntos que ya estaban en A no se

U
mueven, ası́ que X y A pueden ser descritos gráficamente y la deformación
h, si existe, sera fácil de visualizar.

R
Ejemplo 4.51. Mediante deformaciones encontramos tres tipos de carac-
teres en el alfabeto:

1. C E F G H I K L M N S T U V W X Y Z

2. A D O P Q R

3. B

Cada caracter en el primer grupo puede ser deformado a un punto. Los del
segundo a una circunferencia. El único caracter del tercer grupo es la figura
“ocho”.

Definición 4.52. Un espacio X se dice que es contráctil o contraı́ble si


es homotópicamente equivalente a un punto, i.e., X ' {p} para p ∈ X .
4.3. EL GRUPO FUNDAMENTAL Y LAS FUNCIONES 125

V O
Teorema 4.53. Un espacio X es contráctil si y solo si la función identi-
dad es homótopa a una función constante 1X ' cx0 , x0 ∈ X (no se exige

A
homotopı́a relativa, i. e., la homotopı́a puede o no mover al punto x0 ).

S T O
U N
Demostración. Si X es contráctil, existe un punto p ∈ X tal que X ' {p}.

G BIA
Sean f : X −→ {p} y g : {p} −→ X tales que f ◦ g ' 1{p} y g ◦ f ' 1X luego
la función constante g ◦ f = cg(p) es homótopa a 1X .
Para la otra implicación sean x0 ∈ X tal que 1X ' cx0 y i : {x0 } ,→ X,
entonces i ◦ cx0 ' 1X y cx0 ◦ i ' 1{x0 } con lo cual X ' {x0 }.

R U Nótese que hemos probado además que X x0 .

Un espacio contráctil puede aparentemente 1/2


lucir que no lo es; por ejemplo, el espacio
“peinilla” en la gráfica sı́ lo es. Si queremos
tener una homotopı́a entre la función identi-
dad y la función constante al punto (0, 1/2).
Cada diente de la peinilla se contrae hasta el
eje x y de ahı́ contraemos el segmento [0, 1]
al origen. 1

Para demostrar que dos espacios que tengan el mismo tipo de homotopı́a
tienen grupos fundamentales isomorfos, debemos preguntarnos ¿qué sucede
con respecto al teorema 4.42 si tenemos una homotopı́a entre dos funciones
continuas de X en Y tales que el punto base en X no permanece fijo durante
la homotopı́a? Veamos el siguiente lema acerca de las homotopı́as que no
dejen fijo al punto base (i. e., no son rel{x0 }).

Lema 4.54 (Se factoriza por isomorfismos). Si H : f ' g : X −→ Y


es una homotopı́a y α : I −→ Y es el camino α(t) := Ht (x0 ) de f (x0 ) a
g(x0 ) (el camino formado por todas las imágenes del punto x0 ) entonces el
126 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
siguiente diagrama conmuta,

Π1 (Y, f (x0 ))

T A O
Π1 (X, x0 )

*

f∗

≈ α

S
HH

N
g∗ HH
j ?

U
G BIA
Π1 (Y, g(x0 ))

Demostración. Si recordamos la definición de Tα ([m]) = [αr  m  α] en el


teorema 4.18 debemos entonces demostrar que, dado un camino m en X
cerrado en x0 se tiene que las imágenes g∗ ([m]) = [g ◦ m] y Tα (f∗ ([m]))=

R U[αr  (f ◦ m)  α] son homótopas rel {0, 1}.


Consideremos la función G : I × I → Y dada por G(s, t) = H(m(s), t)
como en la figura siguiente (en cada punto del camino α en Y colocamos el
t
camino cerrado correspondiente a ht ◦ m : I −−→ X −−→
t
Y)
m h

1 g(x0 ) = h1 (x0 ) g◦m

ht (x0 ) ht ◦ m
t α

0 s
f (x0 ) = h0 (x0 ) f ◦m

Ahora definimos la homotopı́a F : g ◦ m ' αr  (f ◦ m)  α como





αr
(4s)  s ∈ [0, 1−t
4 ],
 4s + t − 1
F (s, t) = G ,t s ∈ [ 1−t 1+t
4 , 2 ],

 3t + 1

α(2s − 1) s ∈ [ 1+t
2 , 1].

Luego g∗ [m] = [g ◦ m] = [αr  (f ◦ m)  α] = Tα ([f ◦ m]) = Tα ([f∗ ([m])])

Corolario 4.55. Si f, g : X −→ Y son homótopas entonces para los homo-


morfismos inducidos
f∗ : Π1 (X, x0 ) → Π1 (Y, x0 ) y g∗ : Π1 (X, x0 ) → Π1 (Y, g(x0 ))
4.4. TEOREMA DE SEIFERT—VAN KAMPEN 127

O
se cumple que f∗ es inyectivo, o sobreyectivo o trivial si ası́ lo es g∗ .

V
A
Demostración. Recuérdese del teorema 4.18 que Tα es un isomorfismo .

S T
Corolario 4.56. Si f : X −→ Y con f ' cX0 entonces f∗ es el homomor-

O
fismo trivial.

U
G BIA N
Demostración. La función constante induce el homomorfismo trivial.

En muchos casos poner demasiada atención sobre los puntos base al


calcular el grupo fundamental es tedioso. Para equivalencias homotópicas
no es necesario ser tan cuidadosos pues las condiciones sobre el punto base

U
pueden ser eliminadas.

R
Teorema 4.57. Si f : X −→ Y es una equivalencia de homotopı́a (no
necesariamente relativa al punto base) entonces el homomorfismo inducido
f∗ : Π1 (X, x0 ) −→ Π1 (Y, f (x0 )) es un isomorfismo para todo x0 ∈ X.

Demostración. Sea g : Y −→ X una inversa-homótopa para f , con lo cual


f ◦g ' 1Y , g◦f ' 1X . Consideremos el siguiente diagrama de homomorfismos
f∗ g∗ f∗
Π1 (X, x0 ) −−→ Π1 (Y, f (x0 )) −−→ Π1 (Y, g(f (x0 ))) −−→ Π1 (Y, f (g(f (x0 )))).

Si aplicamos el lema 4.54 a la compuesta de los dos primeros (el cual es un


isomorfismo puesto que g◦f ' 1X ) tenemos que g∗ ◦f∗ = (g◦f )∗ = Tα ◦1X ∗ =
Tα (tal Tα existe y es un isomorfismo), luego f∗ es monomorfismo; de manera
similar se tiene que, la composición del segundo con el tercer homomorfismo
es un isomorfismo y por tanto f∗ es un epimorfismo.

Corolario 4.58. Si dos espacios conexos por caminos son del mismo tipo
de homotopı́a entonces sus grupos fundamentales son isomorfos.

4.4. Teorema de Seifert—Van Kampen

Una herramienta útil en el calculo del grupo fundamental es el teorema


de Seifert—Van Kampen. Este resultado fue introducido de manera indepen-
diente por Seifert (1931) y Van Kampen (1933). El objeto de esta sección es
presentar el teorema con algunas de sus aplicaciones.
128 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O Espacio
Convexo en Rn
Grupo fundamental
Trivial

A
Circunferencia Z
Plano punteado Z


Corona Z

U S N O Cilindro
Cinta de Möbius
Sn, n ≥ 2
Z
Z
Trivial (ver ej. 4.66)

G BIA
Toro Z×Z
Toro sólido Z
RP n , n ≥ 2 Z2 , ejemplo 5.27
Toro perforado [{a, b}; ] grupo libre con 2 generadores

R U θ [{a, b}; ] grupo libre con 2 generadores

Cuadro 4.1: Primeros cálculos.

Ejemplo 4.59. Pensemos en la figura “ocho”


(dada el número 8), esto es S 1 ∨ S 1 =
a b
1
` por
1
(S S )/{(1, 0), (0, 1)}. ¿Cómo serı́a su grupo
fundamental? Existen dos caminos cerrados en x0
x0 que a primera vista no son homótopos, el ca-
mino a y el camino b.
Los caminos cerrados en x0 son reducibles (de manera natural) a la forma
· · ·∗am ∗bn ∗ap ∗bq ∗· · · donde un camino se descompone en viajes alternados
de un número finito de veces alrededor de a y b (am := a ∗ · · · ∗ a m–veces).
Por tanto es razonable concluir que para este espacio Π1 (X, x0 ) es el grupo
libre de dos generadores a y b (ver el ejemplo 2.44, o de manera equivalente:
el grupo libre de dos grupos cı́clicos infinitos).
Para el cálculo del grupo fundamental de espacios más complicados como
la botella de Klein, el plano proyectivo, complementos de nudos, etc. son
necesarios resultados más bien complicados. Una táctica común es dividir
el espacio X en pedazos apropiados (cuyos grupos fundamentales sean ya
conocidos) y a partir de ellos calcular el grupo para todo el espacio.
Sea (X, x0 ) un espacio punteado, el cual podemos expresar como la unión
X = X1 ∪ X2 con X1 , X2 abiertos y con x0 ∈ X0 := X1 ∩ X2 . Usamos el
punto x0 como punto base para X1 y X2 . Supongamos que ya sabemos como
es el grupo fundamental de los espacios X1 y X2 . ¿Qué podemos entonces
4.4. TEOREMA DE SEIFERT—VAN KAMPEN 129

V O
deducir para el grupo fundamental del propio X?
Supongamos que X, X0 , X1 , X2 son conexos por caminos y x0 ∈ X0 .

T A
Sean G0 = Π1 (X0 , x0 ), G1 = Π1 (X1 , x0 ), G2 = Π1 (X2 , x0 ), G = Π1 (X, x0 )
y consideremos el diagrama

O
S
Π1 (X)
*

j1 H
Y j2

N
 6 HH

U
G BIA
Π1 (X1 )
H
Y
H
i1 H
i0

Π1 (X0 )
*

 i2
Π1 (X2 )

inducido por las funciones inclusión entre los espacios respectivos.

R U a

x0
X1
X1 ∩ X2
X2
Figura 4.15: El camino a es contado dos veces.

Para obtener una primera aproximación de Π1 (X, x0 ) podemos imitar el


argumento utilizado en el ejemplo 4.65 (de la figura 8) y concluir que G es
el producto libre de G1 con G2 .
Pero una dificultad inmediata que se observa es que el camino a cerrado
en x0 es contado dos veces (figura 4.15) en el producto libre, una vez como 
g1 = i1 ([a]) y otra como g2 = i2 ([a]). Nos sobreponemos a este problema al
introducir la relación i1 ([a])i2 ([a])−1 en G1 ∗ G2 para cada [a] ∈ Π(X0 , x0 ).
Pero, ¿qué hacer con un camino a cerrado en x0 que no está enteramente ni
en X1 ni en X2 ?
La idea es descomponer a a en caminos ai (no necesariamente cerrados)
cada uno de los cuales está completamente en X0 , X1 , ó, X2 . Antes de
continuar veamos cómo descomponer caminos.
Lema 4.60. Sea u : [0, 1] → X un camino de x0 a x1 , y supongamos que
0 < r < 1. Sea y el punto y := u(r) y definamos u0 , u1 : [0, 1] → X como
130 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
T A O
a

U S N
G BIA
X1 X2

u0 (t) = u(rt) y u1 (t) = u(r + (1 − r)t) con lo cual u0 es un camino de


x0 a y, u1 es un camino de y a x1 . Entonces, si v = u0  u1 tenemos que
[u] = [v] = [u0  u1 ] = [u0 ][u1 ].

R UDemostración. Para v tenemos que

u0  u1 (t) =
(
u0 (2t) t ∈ [0, 12 ],
1
u1 (2t − 1) t ∈ [ 2 , 1],
=
(
u(2rt)
u(r + (1 − r)(2t − 1))
t ∈ [0, 12 ],
t ∈ [ 12 , 1].

En otras palabras, la reparametrización f : [0, 1] → [0, 1] con f (t) = 2rt para


0 ≤ t ≤ 12 y f (t) = r + (1 − r)(2t − 1) para t ≥ 12 satisface v(t) = u(f (t)).
Además, f es continua con f (0) = 0 y f (1) = 1. Por tanto la función
h : I × I → X dada por h(s, t) = u((1 − s)t + sf (t)) es una homotopı́a
h : u ' v rel{0, 1}.

Corolario 4.61. Sea u : [0, 1] → X un camino de x0 a xn , y supongamos


que 0 = r0 < r1 < . . . < rn = 1. Sea xi el punto xi := u(ri ) y definamos
ui : [0, 1] → X como ui (t) = u(ri + t(1 − ri )), con lo que ui es un camino de
xi a xi+1 . Entonces [u] = [u0 ][u1 ] · · · [un−1 ].

Demostración. Por el lema anterior podemos hacer inducción sobre n.

Por el Lema de Lebesgue, dado el camino cerrado a en X, para el


cubrimiento abierto {X0 , X1 , X2 } de X existe una partición 0 = p0 <
p1 < p2 < · · · < pm = 1 de [0, 1] tal que ai := a([pi−1 , pi ]) ⊆ X1 o
ai := a([pi−1 , pi ]) ⊆ X2 , y además, a = a1 ∗ a2 ∗ · · · ∗ am ; como X0 es conexo
por caminos podemos conectar a x0 con cada uno de los puntos a(pi ) por
medio del camino bi .
Ahora consideremos el camino cerrado
(a1 ∗ br1 ) ∗ (b1 ∗ a2 ∗ br2 ) ∗ · · · ∗ (bm−1 ∗ am )
4.4. TEOREMA DE SEIFERT—VAN KAMPEN 131

V O a3

T A O
b3

bi

S
a2

U
G BIA N
el cual es homótopo al camino cerrado a. Nótese que este camino es un
a1

R U
producto de caminos cerrados bk ∗ ak ∗ brk+1 (indicados entre paréntesis) que
están solo en X1 ó X2 ; luego, [a] es una palabra en ∗α Π1 (Xα ) con α = 1, 2,
esto es, en Π1 (X1 ) ∗ Π1 (X2 ), posiblemente sin reducir.
Por tanto el grupo Π1 (X, x0 ) puede ser visto como el producto libre de
Π1 (X1 , x0 ) con Π1 (X2 , x0 ) módulo las relaciones previamente mencionadas
(el producto amalgamado de la sección 2.8.1).
La siguiente es la presentación clásica del teorema de Seifert—Van Kam-
pen.
Teorema 4.62 (Seifert—Van Kampen). Sea (X, x0 ) un espacio puntea-
do el cual podemos expresar como la unión X = X1 ∪X2 con X1 , X2 abiertos
y con x0 ∈ X0 := X1 ∩ X2 . Usamos el punto x0 como punto base para X1
y X2 . Si i1 : Π1 (X0 , x0 ) −→ Π1 (X1 , x0 ), i2 : Π1 (X0 , x0 ) −→ Π1 (X2 , x0 ) son
los homomorfismos inducidos por las inclusiones y {A; RA }, {B; RB } son
representaciones de Π1 (X1 , x0 ) y Π1 (X2 , x0 ) respectivamente, entonces

{A, B; RA , RB , i1 ([a])i2 ([a])−1 , [a] ∈ Π1 (X0 , x0 )}

es una representación de Π1 (X). (Cada elemento α ∈ Π1 (X, x0 ) puede ser


expresado como un producto α = β1 β2 · · · βn donde para cada i, o bien βi ∈
Π1 (X1 ) o βi ∈ Π1 (X2 )).
Corolario 4.63. Si el espacio X0 resulta ser simplemente conexo, es decir,
Π1 (X0 , x0 ) = {e} entonces Π1 (X) = Π1 (X1 ) ∗ Π1 (X2 ).
Corolario 4.64. Si Π1 (X1 , x0 ) y Π1 (X2 , x0 ) son triviales entonces Π1 (X, x0 )
es también el grupo trivial.
Ejemplo 4.65. Para la figura “ocho”, utilizamos el cubrimiento siguiente
U S
132

T A V
N
O
O

! X=
CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

G BIA
X1 X2 X0

para el cual Π1 (X, x0 ) = Z, Π1 (X2 , x0 ) = Z y Π1 (X0 , x0 ) = {e} ya que

R UX0 x0 . Como cada grupo tiene la representación {a; }, {b; } entonces


(corolario 4.63)
Π1 (X, x0 ) = {a, b; } ≈ Z ∗ Z.

Ejemplo 4.66. Π1 (S n , 1) con 1 = (1, 0, . . . , 0), n > 1, es ahora fácil de


calcular. S n puede ser descompuesto en la unión de dos hemisferios abiertos
que se translapan, cada uno de los cuales tiene grupo fundamental trivial
(los hemisferios son contráctiles). La intersección de los dos hemisferios es
homeomorfa al cilindro abierto S n−1 × (−1, 1) y homotópicamente equiva-
lente a S n−1 el cual es ciertamente conexo por caminos. Por el corolario
tenemos Π1 (S n , 1) = {e}.

X2 X0

X1

Corolario 4.67. R2 no es homeomorfo a Rn para n > 2.


4.4. TEOREMA DE SEIFERT—VAN KAMPEN 133

V O
Demostración. Si existiera un homeomorfismo f : R2 → Rn entonces
R2 −{0} ≈ Rn −{f (0)}; pero como S 1 y S n−1 son, respectivamente retractos

A
por deformación de estos dos últimos espacios tenemos que
Z = Π1 (R2 − {0}, 1) 6= Π1 (Rn − {f (0)}, 1) = Π1 (S n−1 , 1) = {e}.

T O
Ejemplo 4.68. R2 − {dos puntos} es equivalente homotópicamente a la

S
figura “ocho” o θ, ası́ que Π1 (R2 − {dos puntos}) es también el grupo libre

U N
con dos generadores. Más aún, puede ser mostrado que Π1 (R2 − {n puntos})
es el grupo libre con n generadores (ver ejemplo 4.69).

G BIA
Versión general del teorema de Seifert—Van Kampen

U
Supongamos que un espacio (con punto base) se descompone como la
unión de una colección de subconjuntos abiertos Aα conexos por caminos

R
y x0 ∈ Aα para cada Aα . Los homomorfismos inducidos jα : Π1 (Aα ) −→
Π1 (X) (inducidos por las funciones inclusión Aα ,→ X) se extienden a un
homomorfismo φ : ∗α Π1 (Aα ) −→ Π1 (X). El teorema afirma que φ es sobre-
yectivo y podemos esperar en general que su kernel no sea trivial, pues si
iαβ : Π1 (Aα ∩ Aβ ) −→ Π1 (Aα ) es el homomorfismo inducido por la inclusión
Aα ∩ Aβ ,→ Aα entonces jα ◦ iαβ = jβ ◦ iβα , para los dos homomorfismos
inducidos por Aα ∩ Aβ ,→ X ası́ que kernel(φ) contiene a todos los elementos
de la forma iαβ ([a])iβα ([a])−1 para [a] ∈ Π1 (Aα ∩ Aβ ).
El teorema asegura entonces que esta es una buena descripción de φ.
Sea (X, x0 ) la unión de abiertos Aα conexos por caminos y cada uno con-
teniendo al punto x0 . Si cada una de las intersecciones Aα ∩ Aβ es conexa
por caminos, entonces el homomorfismo φ : ∗α Π1 (Aα ) −→ Π1 (X) es sobre-
yectivo. Si además cada intersección Aα ∩ Aβ ∩ Aγ es conexa por caminos,
el Ker(φ) es un subgrupo normal N generado por los elementos de la for-
ma iαβ ([a])iβα ([a])−1 para [a] ∈ Π1 (Aα ∩ Aβ ), y φ induce un isomorfismo
Π1 (X) ≈ ∗α Π1 (Aα )/N .
Recordemos que el producto cuña ∨α Xα de una colección de espacios
punteados (Xα , xα ) es el espacio cociente de la unión disyunta Σα Xα de los
espacios, donde los puntos base xα son identificados a un solo punto. Si cada
punto xα es un retracto por deformación de una vecindad abierta Uα ⊆ Xα
entonces
W Xα es un retracto de deformación de su vecindad W abierta Aα =
Xα Uβ . La intersección de dos o más vecindades Aα es α Uα la cual es
β6=α
un retracto de deformación a un punto. Entonces el teorema de Seifert—Van
Kampen implica que φ : ∗α Π1 (Xα ) −→ Π1 (∨α Xα ), es un isomorfismo.
134 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

W 1
S

V
Ejemplo
O
= S
4.69 (Bouquet). Para el espacio
1 ∨ S 1 ∨ · · · ∨ S 1 (n-veces) y llamado

A
n
“una flor de n pétalos” se tiene que Π1 (∨n S 1 )

T
es un grupo libre con n generadores, donde ca-

O
da generador está representado por un camino

S
que recorre una vez a una de las n circunferen-

N
cias). La demostración es inductiva a partir del

U ejemplo 4.65.

G BIA
Ejemplo 4.70. Consideremos el W
huecos. R2 − {x1 , . . . , xn }
plano con n–
1
n S , luego

U
Π1 (R2 − {x1 , . . . , xn }) ≈ Π1 (∨n S 1 ) = ∗n Z pro-
ducto libre de n copias de Z.

R 4.5. Πn (X), una generalización

En esta sección presentaremos los análogos n–dimensionales Πn (X, x0 ) del


grupo fundamental Π1 (X, x0 ). Serán los encargados de medir la existencia
de agujeros de dimensión n que un espacio X pueda poseer. Recordemos
que Π1 es miope para detectar los huecos de las esferas S n para n ≥ 2, i.e.
Π1 (S n ) = 0 (introducidos por E. C̆ech en el año 1932 durante el CIM de
Zürich y retomados en 1936 por H. Hurewicz).

Primera presentación

Un camino cerrado α : [0, 1] → X con α(0) = α(1) = x0 puede ser visto


como una función entre espacios punteados α : (S 1 , 1) → (X, x0 ) donde
α(1) = x0 para 1 = (1, 0) ∈ S 1 .
Una homotopı́a rel{0, 1} entre caminos α y β es entonces una homotopı́a
punteada de α a β dada como una función H : S 1 × [0, 1] → X tal que
H(x, 0) = H0 (x) = α(x) y H(x, 1) = H1 (x) = β(x) para todo x ∈ S 1 , y
H(1, t) = Ht (1) = α(1) = β(1) = x0 pata todo t ∈ [0, 1] —constante en el
punto base x0 —. Entonces,

Π1 (X, x0 ) = [(S 1 , 1), (X, x0 )]

el conjunto cociente de todas las funciones punteadas continuas, módulo la


4.5. ΠN (X), UNA GENERALIZACIÓN 135

V O
relación de homotopı́a.
Si remedamos esta definición para S n a cambio de S 1 tenemos,

T A O
Πn (X, x0 ) := [(S n , 1), (X, x0 )].

S
En otras palabras, el n–ésimo grupo de homotopı́a es el conjunto de todas
las funciones punteadas α : (S n , 1) → (X, x0 ) —donde α(1) = x0 para

U
G BIA N
1 = (1, 0, . . . , 0) ∈ S n — módulo la relación de equivalencia dada por la
homotopı́a punteada

α ' β :⇔ existe H : S 1 × [0, 1] → X tal que H0 = α, H1 = β.

R U
Figura 4.16: El camino se deforma de manera continua en otro, mientras que el
globo no.

Revisemos, desde este punto de vista el caso n = 0. Π0 (X) es en general


tan solo un conjunto (sin estructura algebraica). Por definición S 0 es la
frontera del disco 1–dimensional D1 = [−1, 1]. Ası́ que, S 0 = {−1, 1} tiene
dos puntos y necesitamos fijar uno de ellos, digamos 1 como el punto base. Si
x0 es el punto base en X y α : S 0 → X es una función punteada con α(1) =
x0 y α(−1) ∈ X un punto cualquiera, tenemos entonces una biyección entre
el conjunto de funciones punteadas C∗ (S 0 , X) y X viala función α 7→ α(−1).
Si α, β ∈ C∗ (S 0 , X) son tales que α ' β, esto significa que existe
H : S 0 × [0, 1] → X tal que H0 (−1) = α(−1) y H1 (−1) = β(−1) para
−1 ∈ S 0 , Ht (1) = x0 pata todo t ∈ [0, 1] y, H(−1, ) : [0, 1] → X con
H(−1, )(t) = H(−1, t) es continua con H(−1, 0) = α(1) y H(−1, 1)) =
β(1), i.e., H(−1, ) es un camino en X de α(1) a β(1). Por tanto, α ' β
136 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

V O
implica que están en la misma componente conexa por caminos de X, con
lo que Π0 (X) es la ya conocida colección de componentes.

T A
Segunda presentación

O
U S Otra presentación de Πn (X) es la siguiente. Si I n es el cubo unidad n–

N
dimensional, es decir, el producto de n copias del intervalo unidad [0, 1], su

G BIA
frontera ∂I n ⊆ I n es el subespacio consistente de los puntos que tienen al
menos una coordenada igual a 0 o 1.
Nótese que para el caso n = 1 tenemos que ∂I 1 = {0, 1} y fue sobre
este conjunto ∂I 1 que definimos la homotopı́a relativa en el caso del grupo

U
fundamental Π1 (X).

R
Para un espacio X con punto base x0 definimos los n–lazos basados en
x0 , como las funciones f : (I n , ∂I n ) → (X, x0 ).
Definimos una operación + entre n–lazos que generaliza el caso n = 1
en Π1 (X) (ver definición 3.80), como el nuevo n–lazo:
(
f (2x1 , x2 , . . . , xn ) 0 ≤ x1 ≤ 12
f +g =
g(2x1 − 1, x2 , . . . , xn ) 12 ≤ x1 ≤ 1

Dos n–lazos f y g basados en x0 se dicen homótopos f ' g si existe una


homotopı́a H : [0, 1] × [0, 1]n → X, i.e., para cada x ∈ [0, 1]n se tiene que
H(0, x) = f (x), H(1, x) = g(x) y además H(t, x) = x0 para cada x ∈ ∂I n ,
t ∈ [0, 1].
Por supuesto, la relación ' es de equivalencia sobre el conjunto de los
n–lazos basados en x0 , y se verifican los siguientes hechos:

1. Si f ' f 0 y g ' g0 entonces g + f ' g0 + f 0 ,

2. (g + f ) + h ' (g + f ) + h,

3. La función constante cx0 : [0, 1]n → X satisface cx0 + f ' f + cx0 ' f .

4. Para f r (x1 , . . . , xn ) = f (1 − x1 , . . . , xn ) se tiene que f ' g implica


f r ' gr .

5. f + f r ' f r + f ' cx0 .


4.5. ΠN (X), UNA GENERALIZACIÓN 137

V O
Demostración. Las demostraciones se siguen de manera similar al caso del
grupo fundamental, pero teniendo cuidado de trabajar sobre la primera coor-

A
denada x1 del punto x. A manera de ejemplo demostramos el item 1 tomando
como referencia la homotopı́a construida en la proposición 4.12. Si F : f ' f 0

S T
y G : g ' g0 definimos

O (
F ((2x1 , x2 , . . . , xn ), t), si 0 ≤ x1 ≤ 12 ,

N
H((x1 , . . . , xn ), t) =

U
G((2x1 − 1, x2 , . . . , xn ), t), si 12 ≤ x1 ≤ 1.

G BIA
La operación f + g pasa al cociente si definimos la multiplicación de clases
como [f ] + [g] = [f + g], y en este caso tenemos una estructura de grupo
abeliano —esta es la razón por la que hemos elegido la notación + para la

U
operación— sobre

Πn (X, x0 ) := [(I n , ∂I n ), (X, x0 )].

RComo por paso al cociente tenemos el homeomorfismo I n /∂I n ≈ S n , las


funciones f : (I n , ∂I n ) → (X, x0 ) son lo mismo que las funciones
α : (S 1 , 1) → (X, x0 ) puesto que el punto base 1 = ∂I n /∂I n va en x0 .
Esto reconcilia las dos presentaciones que hemos dado para Πn (X, x0 ).
Re–visemos, desde este punto de vista, el caso n = 0. Π0 (X, x0 ) es de
nuevo el conjunto da las componentes conexas por caminos ya que I 0 es un
punto y ∂I 0 = ∅.
Para n ≥ 2 el grupo Πn (X, x0 ) resulta ser abeliano y es por supuesto un
invariante topológico.
El cálculo de los grupos Πn (X, x0 ) es una dura tarea en matemáticas.
Aún sobre espacios simples como las esferas S n , éste es un problema abierto.
A manera de ejemplo hacemos algunos comentarios.

Si n > 1, entonces Πi (S n ) = 0 para i < n.

Πn (S n ) = Z.

Sobre Πi (S n ) para i > n hay mucho por decir; a manera de ejemplo


Π3 (S 2 ) = Z fue calculado por Heinz Hopf en los años 1930 y representa
el interés por la teorı́a de homotopı́a. En general, Πi (S n ) es “general-
mente” no nulo si i > n.

Por supuesto, la construcción de Πn (X, x0 ) es functorial en el sentido que


tenemos homomorfismos inducidos a partir de funciones punteadas entre
138 CAPÍTULO 4. HOMOTOPÍA

i/n
n↓1

V O →

1
Z
i
2
0
3
0
4
0
5
0
6
0
7
0
8
0
9
0
10
0
11
0

A
2 0 Z Z Z2 Z2 Z12 Z2 Z2 Z3 Z15 Z2
3 0 0 Z Z2 Z2 Z12 Z2 Z2 Z3 Z15 Z2

T
4 0 0 0 Z Z2 Z2 Z × Z12 Z2 × Z2 Z2 × Z2 Z24 × Z2 Z15

O
5 0 0 0 0 Z Z2 Z2 Z24 Z2 Z2 Z30

S
6 0 0 0 0 0 Z Z2 Z2 Z24 0 Z2

N
7 0 0 0 0 0 0 Z Z2 Z2 Z24 0

U
8 0 0 0 0 0 0 0 Z Z2 Z2 Z24

G BIA
Cuadro 4.2: Πi (S n ) [Toda, Composition Methods in Homotopy Groups of Spheres]

espacios; es decir, dada h : X → Y tenemos que h induce (de manera

U
natural) una función h∗ entre los grupos

R
h∗ : Πn (X, x0 ) −→ Πn (Y, y0 )

definida por h∗ ([f ]) = [h ◦ f ].


V O
T A O
U S
Capı́tulo 5

N
G BIA
Espacios recubridores

R U
Contenido
5.1. Teoremas de levantamiento de caminos . . . . .
5.2. Homomorfismos inducidos por proyecciones re-
135

cubridoras. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 140
5.2.1. Criterio para el levantamiento de funciones. . . . . 144
5.3. Clasificación de los recubrimientos sobre un es-
pacio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 148

Cuando calculamos el grupo Π1 (S 1 ) utilizamos un espacio recubridor de la


circunferencia S 1 . Este espacio fue R por medio de la función p : R −→ S 1
la cual visualizamos como la proyección de una hélice infinita que yace sobre
la circunferencia, cubriéndola.
La definición de un espacio recubridor será la generalización de este
ejemplo y de sus propiedades; de suerte que, algunos de los hechos que
probamos para la función p (por ejemplo, los levantamientos de caminos y
de homotopı́as) serán válidos en la teorı́a general, y por tanto tendremos
más herramientas para calcular grupos fundamentales. Ası́ como R es más
“sencillo” que S 1 , en general, los espacios que cubren serán más sencillos
que los espacios cubiertos aunque localmente sean similares. Además, se
enriquecerá la relación entre el álgebra y la topologı́a.
La teorı́a de espacios de recubrimiento es una teorı́a clásica y hermosa,
cuyos orı́genes están tanto en el análisis como en la topologı́a. ¿Por qué in-
cluir este tema en un texto sobre topologı́a y álgebra? La razón es algo
más bien sorprendente: la clasificación de los espacios recubridores de un

139
140 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
espacio X dado depende sobre el grupo fundamental Π1 (X, x0 ): hay tantos
espacios recubridores diferentes como subgrupos diferentes tenga Π1 (X, x0 ).

A
Otra oportunidad es la de poder efectuar algunos cálculos de grupos funda-
mentales.

S T O
Definición 5.1. Un espacio recubridor o recubrimiento de un espacio
X es un espacio X e (lo notamos ası́, para recordar que la e cubre a X)

N
e −→ X sobreyectiva (p es la función
junto con una función continua p : X

U recubridora, X el espacio base) la cual localmente alrededor de cada

G BIA
punto del espacio base X luce esencialmente como la función canónica de
una unión disyunta de copias del espacio sobre el original. Esta propiedad

R U p
U ×A

| U

local se define formalmente como:


Existe un recubrimiento abierto {Uα }α de X tal que para cada α, el
e cada
conjunto p−1 (Uα ) es una unión disyunta de conjuntos abiertos en X,
uno de los cuales es enviado de manera homeomorfa sobre Uα , i.e.,
S
1. p−1 (Uα ) = Uαi con Uαi ∩ Uαj = ∅ para i 6= j.
i∈I

2. p|Uαi : Uαi ≈ Uα (homeomorfismo local).

Dicho de otra manera, para cada x ∈ X existe una vecindad abierta


Ux (llamada vecindad elemental) tal que p−1 (Ux ) = ΣUj , (j ∈ J) es
una unión disyunta de conjuntos (llamados las sábanas sobre los Uj ) con
p(Uj ) ≈ Ux —localmente la preimagen de Ux es unión disyunta de copias de
Ux , es decir, p−1 (Ux ) ≈ Ux ×(conjunto discreto)—; este conjunto discreto es
precisamente p−1 (x).
e −→ X es un recubrimiento, el cardinal # p−1 (x)
Definición 5.2. Si p : X
de una fibra sobre x es llamado la multiplicidad del cubrimiento en el
punto x.

1
141

V O
La multiplicidad es obviamente localmente constante y si la base X del
cubrimiento es conexa entonces es globalmente constante, i. e., el cardinal

A
de las fibras es el mismo, y se puede hablar del número de hojas del
cubrimiento.

S T O
Ejemplo 5.3 (Recubrimiento trivial). Si X es un espacio topológico y
e = D×X → X
D es un espacio discreto, entonces la función proyección p : X

N
con p(d, x) = x es un recubrimiento.

U
G BIA
Ejemplo 5.4. p : R −→ S 1 con p(t) = (cos 2πt, sen 2πt). El cubrimiento
{Uα }α∈{1,2} utilizado en la demostración del teorema 4.23 consistió de la
unión de dos arcos abiertos cuya unión era S 1 y p−1 (Uα ) era una unión
infinita de intervalos abiertos disyuntos homeomorfos a Uα . Este en un cu-

U
brimiento con un número infinito y enumerable de hojas.
Ejemplo 5.5. Si X e ≈ X —homeomorfos— entonces X
e es un espacio de

Rrecubrimiento de una sola hoja.

Ejemplo 5.6. La proyección natural q : S n → RP n es


un espacio de recubrimiento de dos hojas. De manera
particular dibujamos el caso n = 2, donde mostramos
un abierto fundamental U del espacio base y su res-
pectivo recubrimiento por dos hojas (ver el ejemplo
5.27 para el cálculo de su grupo fundamental). U

Ejemplo 5.7. Para cada n ∈ N definimos la función pn : S 1 −→ S 1 como


pn (z) = z n para z ∈ C con kzk = 1. Si en R2 utilizamos coordenadas polares
(r, θ) la circunferencia está definida por la condición r = 1 y la función se
puede describir como pn (1, θ) = (1, nθ).
Todo intervalo abierto de S 1 es una vecindad elemental y se tiene un
recubrimiento de n–hojas. Por supuesto esta función no la podemos realizar
en un mundo tridimensional pero sı́ la podemos visualizar como la proyección
en R3 de una circunferencia que se enrolla n-veces alrededor de un cilindro
que se intercepta en n − 1 puntos, pero uno “piensa” que no se intercepta
(como en la botella de Klein).
Ejemplo 5.8. Si p : X e −→ X y q : Ye −→ Y son funciones de recubrimiento,
entonces p × q : X × Ye −→ X × Y es una función de recubrimiento. En
e
efecto, el producto de vecindades
S elementales es una vecindad
S elemental, con
−1 −1 −1
S × q) (Vx × Vy ) = (α,β) Vα × Vβ donde p (Vx ) = α Vα y q (Vy ) =
(p
β Vβ .
U S
142

G BIA
T A V
N
O
O "#$"#%&CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

Figura 5.1: pn : S 1 −→ S 1 con pn (z) = z n .

R U Las siguientes funciones son recubridoras del toro T = S 1 × S 1 :

1. La función p × p : R × R → S 1 × S 1 donde p es la función recubridora


del ejemplo 5.4.
Nótese que cada uno de los cuadrados (como en el ejemplo de la página
59) se enrollan para formar un toro.
3

-1

-2

-3
-3 -2 -1 0 1 2 3

Figura 5.2: Un espacio de recubrimiento para S 1 × S 1 .

2. La función p × idS 1 : R × S 1 → S 1 × S 1 .
3. La función idS 1 × idS 1 : S 1 × S 1 → S 1 × S 1 .

4. La función pn × pm : S 1 × S 1 → S 1 × S 1 con (z, w) 7→ (z n , wm ).


Ejemplo 5.9. Una fuente natural y de hecho un método de construcción
de espacios de recubrimiento está dado por las acciones de grupos sobre
143

V O
espacios topológicos; exactamente, las llamadas propiamente discontinuas.
Por ejemplo µ : Z × R → R con µ(n, x) = n + x. De R/Z ≡ S 1 tenemos

A
Π1 (R/Z) = Π1 (S 1 ).

T
Ejemplo 5.10. Las figuras 5.4 y 5.3 muestran dos espacios recubridores del

O
espacio 8 = S 1 ∨ S 1 formado por las dos circunferencias A y B y el punto q

S
en común.

U
G BIA N
R U Figura 5.3: Un cubrimiento de tres sábanas

En la segunda figura 5.4, la proyección p enrolla la primera circunferencia


(de izquierda a derecha) en X e una vez alrededor de la circunferencia A, la
segunda dos veces alrededor de B, la tercera dos veces al rededor de A, y
ası́ sucesivamente, como se indica. Nótese que la fibra en cada punto x ∈ X
consta exactamente de cuatro puntos y que se trata de un cubrimiento de
cuatro hojas.
U3
U1
2B
e =
X U2 U4

p
Wx
A B
q

Figura 5.4: Wx es una vecindad elemental y Ui , i = 1, 2, 3, 4 son sus vecindades


homeomorfas.

Ejemplo 5.11. Si p : X e −→ X es una función recubridora, X0 es un sub-


f f0 −→ X0 es
espacio de X y X0 = p−1 (X0 ), entonces la restricción p0 | : X
también una función recubridora.
144 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
En efecto, las intersecciones se comportan bien; esto es, dada en X una
vecindad elemental Vx0 de un punto x0 ∈ X0 , tenemos que Vx0 ∩ X0 lo es en

A
X0 y además
[

T
f0 = (Vα ∩ X
p−1 (Vx0 ∩ X0 ) = p−1 (Vx0 ) ∩ p−1 (X0 ) = (∪α Vα ) ∩ X f0 ).

U S N O α

G BIA
Si en el ejemplo 5.8.1 consideramos el subespa-
cio X0 = (S 1 × x0 ) ∪ (x0 × S 1 ) donde x0 = p(0),
i. e. X0 es la figura ocho de la gráfica formada
por las dos circunferencias, entonces la cuadrı́cu-

R Ula mostrada en la figura 5.2 es un recubrimiento


de la figura “8”.

Proposición 5.12. Dado un recubrimiento


p : Xe −→ X, para cada x ∈ X el subespacio
p−1 (x) (la fibra sobre x) tiene la topologı́a dis-
creta.

Demostración. Como cada Uj ∈ p−1 (Ux ) es


p
abierto por definición, se tiene que p−1 (x)∩Uj =
{e
x} es un abierto para la topologı́a de subespacio
de la fibra.

e −→ X la función p es
Teorema 5.13. Para cada recubrimiento p : X
abierta.

Demostración. Dado U ⊆ X e un abierto, veamos que p(U ) es abierto en X.


Dado x ∈ p(U ), sea Ux una vecindad elemental. Para cada x e ∈ p−1 (x) ∩ U
tenemos que x −1
e ∈ p (Ux ) y por tanto existe una rebanada Uαi para la cual
e ∈ Uαi . Como U ∩ Uαi es un abierto en Uαi y p|Uαi : Uαi ≈ Ux tenemos que
x
p(U ∩ Uαi ) es un abierto de U y por tanto de X y, como p(U ∩ Uαi ) ⊆ p(U )
entonces p(U ∩ Uαi ) es una vecindad de X contenida en p(U ).

En general, los homeomorfismos locales f : M → X (cada punto m ∈ M


tiene una vecindad abierta Vm tal que f (Vm ) es abierto y f |Vm : Vm → f (Vm )
es un homeomorfismo) son funciones abiertas y hacen que el espacio M en el
5.1. TEOREMAS DE LEVANTAMIENTO DE CAMINOS 145

'()
dominio herede las propiedades topológicas que son locales en el codominio

A V
X (conexidad local, compacidad local, etc.). Si además f es sobreyectiva, X
también hereda las propiedades locales de M .

T
Corolario 5.14. Para cada recubrimiento p : X e −→ X la función p es una

O
función cociente; esto es, la topologı́a sobre X es la topologı́a cociente con

U S
respecto a p.

N
G BIA
Demostración. En efecto, p es continua, abierta y sobreyectiva; por tanto
e
V ⊆ X es abierto si y sólo si p−1 (V ) es abierto en X.

Ejemplo 5.15. El hecho de que una función

R U
f : M → X sea un homeomorfismo local so-
breyectivo no implica que tenemos un recubri-
miento del espacio X. Por ejemplo, si M es el
intervalo abierto (0, 2) ⊂ R y X = S 1 la función
f (x) = exp(x) : (0, 2) → S 1 no garantiza la exis-
tencia de vecindades elementales para el punto
f

1 ∈ S 1 y por tanto no se trata de una función


de recubrimiento.

5.1. Teoremas de levantamiento de caminos


El buen comportamiento de los espacios recubri-
e
X
dores con respecto a los levantamientos es una de
sus cualidades. Recordemos que dado un recu- fe p
pp
p
brimiento p : Xe −→ X un levantamiento de una pp
pp f ?
función continua f : Y −→ X es una función Y - X
continua fe : Y −→ X e tal que p ◦ fe = f .

Por supuesto no toda función tiene porqué admitir levantamientos; por


ejemplo, la función id : S 1 → S 1 no admite un levantamiento con respecto
al recubrimiento p : R → S 1 con p(x) = e2πix . En otras palabras, no existe
una función continua g : S 1 → R tal que p ◦ g = idS 1 .
Veremos que, con respecto a los caminos en el espacio base, sı́ podemos
estar tranquilos.
e −→ X es un espacio de recubrimiento y
En general sabemos que si p : X
e e
g : [0, 1] −→ X es un camino en X, entonces p ◦g es un camino en X. Ahora,
146 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

O e con g0 ' g1
en cuanto a homotopı́as tenemos que, si g0 , g1 : [0, 1] −→ X

V
entonces p ◦ g0 ' p ◦ g1 .

T A Podemos preguntarnos por una especie de resultado inverso, es decir,

O
Si f : [0, 1] −→ X es un camino en X, ¿existe un camino g : [0, 1] −→

S
e (levantamiento de f ) tal que p ◦ g = f ?
X

U
G BIA N e y p ◦ g0 ' p ◦ g1 ¿podemos concluir que g0 ' g1 ?
Si g0 , g1 : [0, 1] −→ X

En efecto, la respuesta a estas preguntas es afirmativa, y está dada por dos


teoremas.
e −→ X un

U
Teorema 5.16 (Levantamiento de caminos). Sean p : X
recubrimiento y f : [0, 1] −→ X un camino con punto inicial f (0) = x0 .

R
Dado un punto x f0 en la fibra de x0 —f x0 ∈ p−1 (x0 )— existe entonces un
e e
único camino f : [0, 1] −→ X comenzando en f x0 y que levanta a f , i.e.
p ◦ fe = f . (Una vez fijemos el punto inicial sobre x0 , esto es a f
x0 , el camino
es entonces levantado de manera única).



x̃0 •

x0 f

Figura 5.5: Construcción del levantamiento

Demostración. Si el camino f está contenido en una vecindad elemental


Uα no hay ningún problema para obtener el levantamiento, puesto que si
V ∈ p−1 (Uα ) es tal que x
e0 ∈ V entonces la restricción p |V : V ≈ Uα nos
produce el levantamiento al tomar p |−1
V ◦f .
Como f en general no está contenida en una única vecindad elemental
Uα entonces procedemos de la manera siguiente: f se puede expresar como el

1
5.1. TEOREMAS DE LEVANTAMIENTO DE CAMINOS 147

V O
producto de caminos más cortos, con la propiedad de que cada uno de ellos
está contenido en una vecindad elemental (teorema de Lebesgue) y entonces

A
como en el caso anterior, levantamos a cada uno de estos pedazos de manera
sucesiva y teniendo en cuenta que se peguen “bien”, es decir, cuidando la

S T
continuidad.

O
La unicidad se sigue del hecho siguiente, el cual nos dice que: si dos

N
elevaciones desde un espacio conexo en un espacio de recubrimiento se tocan

Uen un punto, entonces son iguales.

G BIA
Proposición 5.17 (El levantamiento es único). Sean p : X
un cubrimiento y una función continua f : Y −→ X la cual admite dos
levantamientos fe1 , fe2 : Y → X.
e −→ X

e Si Y es conexo y fe1 (y0 ) = fe2 (y0 ) para algún

R U
punto y0 ∈ Y entonces f1 = fe2 .
e

Demostración. Mostremos que A = {y ∈ Y |fe1 (y) = fe2 (y} el conjunto donde


las dos funciones coinciden es un aberrado, y por ser no vacı́o debe ser
entonces todo Y .
Dado y ∈ Y , consideremos una vecindad elemental U ⊆ X de f (y), es
decir, p−1 (U ) es una unión disyunta de abiertos Uα cada uno de los cuales
homeomorfo a U por medio de la restricción de p, y sean U e1 y U
e2 dos de
e e
tales abiertos conteniendo a f1 (y) y f2 (y), respectivamente.
Por la continuidad de fe1 y fe2 existe una vecindad Ny (la intersección)
tal que fe1 (Ny ) ⊆ U
e1 y fe2 (Ny ) ⊆ U
e2 .

Si y ∈/ A, entonces U e2 y por tanto disyuntas con lo cual fe1 (Ny ) ∩


e1 6= U
e
f2 (Ny ) = ∅ lo que implica que Ny ⊆ Ac , es decir A es cerrado.
e1 y U
Si y ∈ A, entonces U e2 se interceptan con lo que U e1 = Ue2 y por tanto
fe1 = fe2 sobre Ny ya que p ◦ fe1 = p ◦ fe2 = f y p es inyectiva sobre Ue1 = U
e2 .
Por consiguiente A es también abierto.

El lema anterior nos da existencia y unicidad para levantar un camino en un


espacio base de un recubrimiento. Ahora, es importante conocer el comporta-
miento cuando “existen parámetros adicionales”, es decir, cuando se trata de
levantar toda una familia de funciones, esto es, una homotopı́a H : Y × [0, 1] →
X, y de manera análoga, a cambio de un único punto y0 como punto inicial,
con y0 en la fibra de f (0), tenemos toda “una función continua como punto
inicial” e
h0 : Y → X sobre h0 , es decir p ◦ e
h0 = h0 .
148 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O Problema a evitar

T A O
U S N
f
h0

G BIA Y h0

U
y

R Figura 5.6: El “buen comportamiento” para el levantamiento de homotopı́as.

Ahora, si para cada y ∈ Y fijo, levantamos el correspondiente camino


hy : {y} × I → X en el punto inicial dado por e
e : Y × [0, 1] → X.
h0 (y), obtenemos toda
e La pregunta es si H e puede fallar en ser
una función H
e
continua. La respuesta es que H es continua. Para probarlo utilizamos una
técnica similar a la empleada en el caso del recubrimiento p : R → S 1 .

Teorema 5.18 (Levantamiento único de homotopı́as). Dados un es-


pacio de recubrimiento p : X e −→ X, un espacio topológico Y localmente
conexo, una homotopı́a H : Y × [0, 1] → X y un levantamiento e h0 : Y → Xe
e : Y × [0, 1] → X
de h0 , entonces existe una única homotopı́a H e que levanta
e e
a H y además H0 = h0 (comenzando en el camino h0 ).e

Demostración. Nótese que para cada y ∈ Y la función

H|y×I := hy : [0, 1] → X con hy (t) = H(y, t) = ht (y)

es un camino en X que comienza en h0 (y), y de acuerdo con el teorema 5.16


puede ser levantado de manera única a un camino en X e que comience en
f
h0 (y). Veamos entonces que la función H : Y × [0, 1] → X, con (y, t) 7→ e
e e hy (t)
formada por los levantamientos de cada uno de los caminos hy y comenzando
en eh0 (y) es continua (ver figura 5.8).
5.1. TEOREMAS DE LEVANTAMIENTO DE CAMINOS 149

V O e = H; el problema es mostrar
Por definición, p◦H
la continuidad. La demostración se basa en el
I

A
hecho de que, para cada punto y ∈ Y existe una It
vecindad Ny tal que sobre la vecindad Ny ×I (un

S T
tubo alrededor de {y}×I) la función H|

O
Ny × [0, 1] → X
e N ×[0,1] :
y
e es continua y por tanto H e :

N
Y ×[0, 1] → X e lo es, al serlo sobre cada miembro

U
Y
de un cubrimiento abierto de Y × [0, 1]. y0

G BIA Sea U = {Uα }α el cubrimiento por vecindades elementales de X. Dado


un punto y0 ∈ Y para cada t ∈ [0, 1] sean It = (at , bt ) una vecindad de
t y Nt una vecindad conexa de y0 tales que la vecindad producto Nt × It

U
satisface H(Nt × It ) ⊆ Uα para algún Uα ∈ U (continuidad de H en (y, t)).
Como {y0 } × I es compacto, finitos productos de la forma Nti × Iti cubren

Ra {y0 } × I. Sean Nti las correspondientes vecindades de y0 para estas


vecindades Iti . Sean N una vecindad conexa de y0 tal que Y ⊆ ni=1 Nti y
T finitas
δ es el número de Lebesgue para el cubrimiento abierto {Iti }ni=1 , existe una
partición 0 = a0 < a1 < . . . < an = 1 del intervalo [0, 1] tal que ai+1 −ai < δ,
y por tanto H(N × [ai , ai+1 ]) está contenida en alguna vecindad elemental
Uα la cual denotamos por Ui+1 .
Como p ◦ e h0 = h0 y N × {0} es conexo, e h0 (N × {0}) está contenido en
una única componente (son disyuntas) U e1 de p−1 (U1 ) y entonces H(N ×
[a0 , a1 ]) ⊆ U1 . Ahora, p |Ue1 proyecta de manera homeomorfa U e1 en U1 y por
tanto la función F : N × [a0 , a1 ] → X e dada por F (y, t) = p |−1 ◦H(y, t)
U1
está bien definida y es continua.
Ahora (y de manera constructiva) extendemos la definición de F al in-
tervalo [0, a2 ], esto es, a N × [0, a2 ]. Seleccionamos una vecindad elemental
U2 en X tal que

H(N × [a1 , a2 ]) ⊆ U2 y
e2 para U
F (N × {a1 }) ⊆ U e2 componente de p−1 (U2 ).

F puede ser extendida a N × [a1 , a2 ] si definimos F (y, t) = p |−1


U2 ◦H(y, t).
Nótese que en el punto de intersección t = a1 las dos definiciones por F
coinciden. Repitiendo este proceso para cada intervalo [ai , ai+1 ], obtenemos
e con la propiedad que F (y, t) = hy (t) para
una función F : N × [0, 1] → X
cada y ∈ N y t ∈ I. Por tanto, F = H|e N ×I , y como F es continua, ası́ lo es
e
H.
150 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
Corolario 5.19. Sean p : X
−1
e −→ X un espacio de recubrimiento, x0 ∈ X,
x0 ∈ p (x0 ). Si H : f ' g rel{0, 1} : I → X son caminos homótopos con
f

A
punto inicial x0 y fe, ge : I → Xe son sus levantamientos comenzando en el
mismo punto f x0 entonces fe ' eg, y tienen el mismo punto final fe(1) = ge(1).

S T O
Demostración. La restricción de la homotopı́a H|e {1}×[0,1] : {1} × [0, 1] →

N
p (x0 ) dada por t 7→ e
−1 ht (1) es una función continua que llega a la fibra

U
discreta y por tanto se trata de una función constante.

G BIA
5.2. Grupo fundamental y espacios recubridores

R U e
X

Figura 5.7: Los levantamientos de caminos homótopos llegan al mismo punto de la


fibra, fe(1) = ge(1).

5.2.1. Homomorfismo inducido por una proyección recubri-


dora.
e x
Lema 5.20. Sea p : (X, e0 ) −→ (X, x0 ) un espacio de recubrimiento. En-
tonces la función

ϕ : Π1 (X, x0 ) → p−1 (x0 ) dada por ϕ([α]) = α


e(1)

donde α
e es el único levantamiento de α con la condición α
e(0) = x0 .
5.2. GRUPO FUNDAMENTAL Y ESPACIOS RECUBRIDORES 151

V O
Demostración. Tomemos y ∈ p−1 (x0 ). Existe un camino β de x
e es conexo por caminos. Sea α = p ◦ β, con lo que β = α
e0 a y ya que
e por la unicidad

A
del levantamiento, y por tanto ϕ([α]) = β(1) = y.

S T
La siguiente proposición generaliza la situación entre Π1 (S 1 ), R y Z.

O
Proposición 5.21. Sea p : (X, e x
e0 ) −→ (X, x0 ) un espacio de recubri-

N
miento con (X,e x
e0 ) simplemente conexo. Entonces existe una biyección ϕ :

UΠ1 (X, x0 ) → p−1 (x0 ).

G BIA
Demostración. Definimos ϕ([α]) = α

e
e(1). Por el lema, solo nos resta ver la
inyectividad. Sean ϕ([α]) = ϕ([β]) = y ∈ p−1 (x0 ), es decir, α
Como X es simplemente conexo tenemos que [e e −1
e
e(1) = β(1) = y.
α  β ] = [cxe0 ] y por tanto

R
α

U
e = βe con lo que p ◦ α e i.e., α ' β luego [α] = [β].
e = p ◦ β,

El siguiente corolario presenta otra demostración de un hecho que ya


conocemos: la cardinalidad de las fibras es constante si x recorre al espacio
base. Esta cardinalidad es llamada el número de hojas o la multiplicidad
del cubrimiento.
e −→ X un espacio de recubrimiento entonces para
Corolario 5.22. Si p : X
cada x ∈ X, los conjuntos p−1 (x) tienen la misma cardinalidad.

Demostración. Supongamos que x0 , x1 ∈ X y sea f : [0, 1] → X un camino


que los conecta. Si f x0 ∈ p−1 (x0 ) podemos levantar f a fe : I → X e con
e
f (0) = x e −1
f1 = f (1) ∈ p (x1 ) entonces tenemos una biyección
e0 . Si definimos x
u : p−1 (x0 ) → p−1 (x1 ) cuya inversa se construye al levantar a f r .

El siguiente resultado muestra que el grupo fundamental de un espacio


recubridor puede verse, en cierto sentido, como un subgrupo del grupo fun-
damental del espacio base. Por supuesto la elección del punto base en Xe
será fundamental.
Proposición 5.23. Sean p : X e −→ X es un espacio de recubrimiento,
x0 ∈ X, y f −1
x0 ∈ p (x0 ). Entonces el homomorfismo de grupos inducido
Q e Q
p∗ : 1 (X, f
x0 ) −→ 1 (X, x0 )

es un monomorfismo. El subgrupo p∗ (Π1 (X, e x e x


f0 )) es notado como G(X, e0 ) ≤
Π1 (X, x0 ) (si no es necesario especificar a p) y lo llamamos el subgrupo
caracterı́stico del cubrimiento.
152 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
Demostración. Veamos que el núcleo
Q del homomorfismo es el subgrupo tri-
vial. Sea p∗ [f ] := [p ◦ f ] = 1 ∈ 1 (X, x0 ). Existe entonces una homotopı́a

A
H : p ◦ f ' cx0 de caminos cerrados en f x0 entre p ◦ f y el camino constante
cx0 . Si levantamos H a una homotopı́a H e con puntos fijos en fx0 entonces

S
f

T O
f
H0 = f y H1 es un levantamiento del Q camino constante cx0 , y por tanto
también es constante. Luego, [f ] = 1 ∈ 1 (X, e x
f0 ).

U
G BIA N
Esta proposición puede ser vista como una condición necesaria para que
un espacio pueda ser recubrimiento de un espacio X. Aún mas, es el primer
paso en la clasificación de espacios de recubrimiento sobre un espacio fijo,
teorema 5.31.

R U Si en la proposición anterior cambiamos el punto tomado en la fi-

e
G(X, xe1 ) para x
f0 , x −1
f1 ∈ p (x0 )?
e x
bra ¿qué efecto se produce en los subgrupos caracterı́sticos G(X, e0 ),

¿De qué información topológica puede proveernos el subgrupo carac-


terı́stico?
De aquı́ en más (y como es usual en varios textos) asumimos que los espacios
X yXe involucrados en la definición de p : (X,
e fx0 ) −→ (X, x0 ) con conexos por
caminos, X es localmente conexo por caminos y punteados con f x0 ∈ p−1 (x0 ).
El siguiente teorema de conjugación, muestra que el subgrupo G(X, e xe0 )
puede cambiar si varı́a el punto base x −1
e0 tomado en p (x0 ), pero el cambio
no es demasiado, no nos salimos de la clase de conjugación (definición 2.14).
e → X un espacio de recubri-
Teorema 5.24 (Conjugación). Sea p : X
miento. El conjunto
e x
C = {G(X, e ∈ p−1 (x0 )}
e) : x

forma una clase conjugada completa de subgrupos de Π1 (X, x0 ). Es decir


(ver definición 2.14):

1. Si f
x0 , x e f
f1 ∈ p−1 (x0 ), para los subgrupos G(X, e x
x0 ), G(X, f1 ) existe un
elemento g ∈ Π1 (X, x0 ) tal que G(X, e x −1
f0 ) = g G(X, e f
x1 )g.
Recordemos que
e f
G(X, x0 ) = p∗ (Π1 (X, x0 ))
e f
= {[µ] : [µ] ∈ Π1 (X, x0 ) y [µ] = p∗ ([%]) para [%] ∈ Π1 (X, x0 )}.
5.2. GRUPO FUNDAMENTAL Y ESPACIOS RECUBRIDORES 153

O
2. Si C ∈ C y g ∈ Π1 (X, x0 ), entonces g−1 Cg ∈ C.

V e x
3. Cada subgrupo conjugado de G(X, f0 ) en Π1 (X, x0 ) es de la forma

T A e x
G(X,

O
f1 ) para f −1
x1 ∈ p (x0 ).

Demostración. Primero veamos que C es una clase conjugada de subgrupos.

U S
Supongamos que G(X,

N
Sea τ : I → X
e f e f
x0 ), G(X, x1 ) ∈ C.
e un camino que conecta a f x0 con

G BIA
x
e1
x1 con lo que p ◦ τ es un camino en X cerrado
f τ
en x0 ; además, [p ◦ τ ]−1 = [p ◦ τ r ]. Mostremos
que para g = [p ◦ τ ] se tiene que G(X, e xf0 ) = x
e0
−1
g G(X, e x
f1 )g. Para ello, dado [α] ∈ Π1 (X, e xf0 ), ↓p

U
r e
entonces para [β]:=Tτ [α] = [τ ατ ] ∈ Π1 (X, x f1 )
se tiene que x0

Rp∗ ([β]) = p∗ ([τ ατ r ]) = [p◦τ ][p◦α][p◦τ r ] = [p◦τ ][p◦α][p◦τ ]−1 = gp∗ ([α])g−1

con lo que los subgrupos G(X,


e
si g ∈ N [G(X, x
e f e x
x0 ), G(X, f1 ) son conjugados y serán iguales
f0 )] en Π1 (X, x0 ) (ver definición de normalizador en la página
13).
El diagrama 5 de la página 108 se aplica en esta situación y nos produce
el siguiente diagrama donde Tτ y Tp◦τ son isomorfismos

p∗
e f
Π1 (X, x0 ) - Π1 (X, x0 )

Tτ ≈ ≈ Tp◦τ
? ?
e f
Π1 (X, x1 ) - Π1 (X, x0 )
p∗

e x
Supongamos ahora que, p∗ (Π1 (X, e)) ∈ C y g = [β] ∈ Π1 (X, x0 ). El camino
β tiene un único levantamiento τ = βe que comienza en x e terminando en
−1
e1 ∈ p (x0 ). Entonces
algún punto x

e x
g−1 p∗ (Π1 (X, e x
e))g = p∗ (Π1 (X, e1 )) ∈ C

e x
ya que si [α] ∈ Π1 (X, e x
e), entonces g−1 p∗ ([α])g = p∗ ([τ r ατ ]) ∈ p∗ (Π1 (X, e1 ))
e
y de manera contraria, si [γ] ∈ Π1 (X, x r
e1 ), entonces para [α] = [τ  α  τ ] se
verifica que p∗ ([γ]) = g−1 p∗ ([α])g.
154 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
Finalmente, sea g−1 G(X,e f
x0 )g un subgrupo conjugado con g ∈ Π1 (X, x0 ).
Si g = [α] para un camino cerrado α : I → X, entonces α e es un cami-

A
e
no en X con punto inicial x e0 y digamos que con punto final xe1 . Entonces
e x
G(X, e x
f1 ) = g−1 G(X, f0 )g.

S T O
Como en esta sección hemos asumido que los espacios son conexos por

N
caminos, una clase importante de espacios recubridores es la siguiente.

U Definición 5.25. Un espacio de recubrimiento p : X

G BIA
o normal si el subgrupo caracterı́stico G(X, x e
e → X se llama regular
f0 ) resulta ser un subgrupo
normal en Π1 (X, x0 ). Nótese que la condición es independiente de la elección
del punto base x0 y del punto en la fibra x f0 ∈ p−1 (x0 ).

R ULa siguiente proposición muestra el inicio de una estrecha y hermosa rela-


ción entre el álgebra y la topologı́a que guarda la teorı́a de los espacios de
recubrimiento.
Proposición 5.26. El número de hojas de un recubrimiento p : (X,
e
(X, x0 ) es igual al ı́ndice de G(X, x
e x
f0 ) −→
e0 ) en Π1 (X, x0 ). (Ver definición 2.6)

Demostración. Sean g un camino en X cerrado en el punto x0 , y e


g su le-
vantamiento con punto inicial x e x
e0 . Por comodidad notemos H := G(X, e0 ) y
definamos una función
Π1 (X, x0 )
Φ: −→ p−1 (x0 ) como H · [g] 7→ e
g(1)
H
la cual está bien definida, pues para cada [h] ∈ H el producto h  g tiene
un levantamiento e h  ge que termina en el punto ge(1) ya que e
h es un camino
cerrado. Podrı́a pensarse que Φ(H · [g]) depende del representante de la
clase [g], pero este no es el caso, pues si m ∈ [g], entonces m ' g(rel{0, 1})
implica m(1)
e =e g(1) por el corolario 5.19.
La conexidad por caminos en X e implica que Φ es sobreyectiva ya que
e0 puede ser unido a cualquier punto en p−1 (x0 ) por medio de un
el punto x
camino ge que se proyecta —p(e
g ) = g— en un camino g cerrado en x0 .
Veamos finalmente que Φ es inyectiva. Si Φ(H ·[g1 ]) = Φ(H ·[g2 ]) entonces
e0 y p ◦ ge1 = g1 y p ◦ ge2 = g2 . Por tanto,
ge1 (1) = ge2 (1) con ge1 (0) = ge2 (0) = x
ge1 r  ge2 es un camino cerrado en x e0 , lo que implica que
e x
[p ◦ (ge1 r  ge2 )] = [(p ◦ ge1 )r ]  [p ◦ ge2 ] = [g1 ]−1 [g2 ] ∈ p∗ (Π1 (X, e0 )) = H

y ası́ H[g1 ] = H[g2 ].


5.3. CRITERIO PARA LA EXISTENCIA DE LEVANTAMIENTOS 155

V O
Ejemplo 5.27. Por el ejemplo 5.6, la proyección natural q : S n → RP n es
un espacio de recubrimiento de dos hojas. Como π1 (S n ) = 0, la proposición

A
anterior implica que el grupo fundamental del espacio proyectivo para n > 1
debe constar de dos elementos, es decir, Π1 (RP n ) ≈ Z2 .

S T
5.3.
O Criterio para la existencia de levantamientos

U
G BIA N
Con respecto al levantamiento de funciones que son caminos o homo-
topı́as, los espacios de recubrimiento tienen un buen comportamiento.
Pero con respecto a funciones más generales, no toda función tiene por
qué admitir levantamientos; por ejemplo, la función id : S 1 → S 1 no admite

R U
un levantamiento con respecto al cubrimiento p : R → S 1 con p(x) = e2πix .
En otras palabras, no existe una función continua g : S 1 → R tal que
p ◦ g = idS 1 .
¿Qué podemos decir entonces? En esta sección responderemos a esta pre-
gunta dando condiciones necesarias y suficientes para funciones con co-
dominio en el espacio base. Este resultado mostrará cómo un problema
geométrico (existencia de una función entre espacios topológicos) puede ser
resuelto enteramente en términos algebraicos (contenencia de grupos).

Sean p : (X,e f x0 ) −→ (X, x0 ) un cubrimiento y p : (Y, y0 ) −→ (X, x0 )


una función continua. Si existiera un levantamiento fe : Y → (X, e x
f0 ) de f
tal que p ◦ fe = f , de manera automática tenemos entonces un diagrama con
respecto a los grupos fundamentales y los homomorfismos inducidos:
e f
(X, x0 ), e f
Π1 (X, x0 ),
p
pp p p3
pp
fe fe∗
p p∗
p p
pp pp
pp
?
p p
pp ? p pp
f∗
f
- (X, x0 ) - Π1 (X, x0 )
p
Y Π1 (Y, y0 )

Por la conmutatividad del diagrama tenemos que


f∗ (Π1 (Y, y0 )) = p∗ (fe∗ (Π1 (Y, y0 ))) ⊆ p∗ (Π1 (X,
e xf0 )) ⊆ Π1 (X, x0 )
luego,
e x
f∗ envı́a a Π1 (Y, y0 ) dentro del subgrupo caracterı́stico G(X, e0 )
es una condición necesaria... pero de manera afortunada también resulta su-
ficiente —nuevamente se entrelazan las preguntas topológicas con respuestas
156 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
algebraicas, y el grupo fundamental nos proporciona ası́ una condición para
resolver un cierto problema de levantamiento—.

T A
Teorema 5.28 (Fundamental de los espacios de recubrimiento).
e f
Sean p : (X,

O
x0 ) −→ (X, x0 ) un cubrimiento, Y un espacio conexo y lo-
calmente conexo por caminos. Una función continua f : (Y, y0 ) −→ (X, x0 )

U Sadmite un levantamiento fe si y solo si f∗ envı́a a Π1 (Y, y0 ) dentro del sub-

N e x
grupo caracterı́stico G(X, e0 ), i.e.,

G BIA
e f
f∗ (Π1 (Y, y0 )) ⊆ p∗ (Π1 (X, x0 ))

Demostración. :) es inmediata, pues si fe existe entonces f = pfe implica

U
f∗ = p∗ fe∗ lo cual determina la contenencia.
Veamos que la condición es suficiente, es decir definamos a fe. Dado

R y ∈ Y , lo conectamos a y0 por medio de un camino α : I → Y (Y es conexo


por caminos de acuerdo con el teorema 3.87) y obtenemos ahora un camino
f ◦ α en X que comienza en x0 el cual tiene un único levantamiento f]
comenzando en x
camino en X. e
e0 , y definimos fe(y) como el punto final f]
◦α
◦ α(1) de este

Ahora mostremos que fe(y) no depende de la elección del camino α. Si β


es otro camino de y0 a y entonces f] ◦ β(1) = f] ◦ α(1). El camino α  β r es un
camino en Y cerrado en y0 , y por tanto f∗ (α  β r ) es un camino cerrado en
x0 . Luego f∗ [α  β r ] = [(f ◦ α)  (f ◦ β r )] ∈ f∗ (Π1 (Y, y0 )) y como por hipótesis
f∗ (Π1 (Y, y0 )) ⊆ p∗ (Π1 (X,e xf0 )) entonces existe un camino h cerrado en x e0
r
tal que [p ◦ h] = [f (α  β )].
Sean H : I × I → X una homotopı́a (rel {0, 1}) de h0 = p ◦ h a
h1 = f (α  β r ) y por el teorema 5.18 sea H e : I×I → X e su levantamiento
e 0 = h y p(H
tal que H e 1 ) = f ◦ (α  β ) = (f ◦ α)  (f ◦ β r ). La restricción
r
e
H|{1} × I es continua y por tanto conexa sobre la fibra, es decir constante
e 1) = x
a H(1, e0 lo que implica que H e 1 es un camino cerrado en x e0 pues
e
H1 (1) = x e
e0 = H1 (0).
Por el levantamiento único de caminos tenemos que la primera mitad del
levantamiento H e 1 debe ser f]◦ α y la segunda f]◦ β recorrida al contrario,
] ^ r ]
con el punto común (f ◦ α)(1) = (f ◦ β )(0) = (f ◦ β)(1).
Para ver que fe es continua, necesitaremos de la conexidad local por ca-
minos en Y . Dado y ∈ Y , sea Uf (y) ⊆ X una vecindad elemental con un
ee ⊆ X
levantamiento U e tal que la restricción p : U
e → U es un homeo-
f (y)
5.3. CRITERIO PARA LA EXISTENCIA DE LEVANTAMIENTOS 157

V O
T A O
e0
x

S
f]
◦α

U
G BIA Nβ
p

Uf (y)

U
Wy
f

R
y0 x0 f ◦α
α

Figura 5.8: Wy es una vecindad conexa por caminos y Uf (y) es una vecindad ele-
mental.

morfismo. Por la continuidad y lo local de la conexidad existe Vy vecindad


abierta y conexa por caminos tal que f (Ny ) ⊆ U .
Para mostrar la continuidad de fe veamos que también tenemos fe(Vy ) ⊆
e . Dado un punto y 0 en V , fijemos primero un camino α que conecte a y0
U
con y y a continuación elegimos un camino τ en V que conecte a y con y 0 ,
de suerte que el camino α  τ conecte a y0 con z en Y . Su imagen

f ◦ (α  τ ) = (f ◦ α)  (f ◦ τ )

es un camino en X, el cual tiene como levantamiento a (f] ◦ α)  (f]


◦ τ)
donde (f]◦ τ ) tiene punto inicial en {x0 }. Como f ◦ τ ([0, 1]) está enteramente
contenida en U , su único levantamiento satisface f] ◦ τ = p−1 (f ◦ τ ) donde
−1
p :U →U e , y por tanto

fe(z) = (f]
◦ α  f]
◦ τ )(1) = f] e.
◦ τ (1) ∈ U

Más aún, se tiene que fe|V = p|−1


U ◦ f |V .

Nótese que por la proposición 5.17, el levantamiento, en caso de existir


es único.
158 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
Ya habı́amos comentado que la función identidad id : S 1 → S 1 no se
e : S 1 → R con p ◦ id
levanta a una función id e = id : S 1 → S 1 puesto

A
que Z  {0}.

S T Si p5 (z) = z 5 (como en el ejemplo 5.7) con p5 : S 1 → S 1 entonces

O
p3 : S 1 → S 1 no posee un levantamiento pe3 : S 1 → S 1 pues 3Z
5Z.

U
G BIA NSi P i1 (Y, y0 ) = 0, entonces toda función f : Y → X se levanta a
fe : Y → X. e El caso particular en que Y = [0, 1] es el teorema de
levantamiento único de caminos.

En caso de que Π1 (X, x0 ) = 0, entonces X no puede tener recubri-

R U mientos diferentes de sı́ mismo.


e → X fuera uno, tendrı́amos que la identidad id :
En efecto, si p : X
X → X se levantarı́a a s : X → X, e i.e. p ◦ s = id. Si la fibra p−1 (x0 )
tuviera al menos dos puntos x0 , x1 sea σ un camino que los conecta.
Entonces
s ◦ p ◦ σ : [0, 1] → Xe →X →X e

satisface p(s ◦ p ◦ σ) = (p ◦ s)(p ◦ σ) = p ◦ σ y por tanto σ y s ◦ p ◦ σ


son levantamientos de un mismo camino σ y por consiguiente deben
de ser iguales, lo que a su vez implica que σ es entonces un camino
cerrado (pues p(f x0 ) = p(fx1 )), y por tanto la fibra p−1 (x0 ) tiene un
e
único elemento, o p : X → X es un homeomorfismo global.
Como ejemplo tenemos que los espacios euclidianos Rn no admiten
recubrimientos no–triviales.

5.4. Clasificación de los recubrimientos sobre un


espacio

Dado un espacio X, denotemos por Cov(X ) la ϕ


e1
X - X
e2
categorı́a cuyos objetos son los recubrimientos
e → X y que tiene como morfismos las
p : X @
p1 @
R p2
funciones ϕ : Xe1 → X e2 tales que el siguiente
X
diagrama conmuta.
5.4. CLASIFICACIÓN DE LOS RECUBRIMIENTOS SOBRE UN ESPACIO 159

V O
Nótese que efectivamente la composición e1
X
ϕ1
- X
e2
ϕ2
- X
e3

A
ϕ2 ◦ ϕ1 de dos morfismos es de nuevo un mor-
@
fismo puesto que p3 ◦ (ϕ2 ◦ ϕ1 )= (p3 ◦ ϕ2 ) ◦ ϕ1
p1@
p2

T
p3
=p2 ◦ ϕ1 = p1 , y existe para cada objeto el @R ?
@

O
e → X.e

S
morfismo identidad id : X X

U
G BIA N e1 → X
Proposición 5.29. Cada morfismo ϕ : X e2 es sobreyectivo.

R U x1
e1
X

h = p^
2◦f =g
e
x
ϕ
f
e2
X

y
coinciden

x2 ϕ ◦ h(1) = f (1)

p1 p2

x0
g = p2 ◦ f

Figura 5.9: Coinciden.

Demostración. Sea y ∈ X e2 y veamos que existe x ∈ Xe1 tal que ϕ(x) = y. Sea
e
x1 punto base en X1 y x2 = ϕ(x1 ) con x0 = p1 (x1 ) = p2 (x2 ) — recuérdese
que p2 ◦ ϕ = p1 —. Tomemos un camino f en X e2 con origen en x2 y extremo
en y. Si g es el camino g = p2 ◦ f en X, entonces el levantamiento h = p^2◦f
con punto inicial en x1 y con punto final, digamos x, satisface que tanto f
como ϕ ◦ h tienen punto inicial en x2 y por tanto sus extremos (y todo por
el teorema 5.16) deben coincidir ϕh(1) = f (1), es decir, ϕ(x) = y.
160 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
Proposición 5.30. Sean ϕ1 , ϕ2 : Xe1 → X
e2 dos X
ϕ
e1 p p p p p ϕp p1p p p - e2
pp X

A
2

morfismos en Cov( X). Si ϕ1 (t) = ϕ2 (t) para @


p1 @
R p2
e1 , entonces ϕ1 = ϕ2 .

T
algún t ∈ X
X

U S N O
Demostración. Por la proposición 5.18 podemos ver a ϕ1 , ϕ2 como dos le-
e1 → X.

G BIA
vantamientos de la función p1 : X

Como en toda categorı́a podemos hablar de isomorfismos: un isomor-


e 1 → X y p2 : X
fismo entre los espacios de recubrimiento p1 : X e2 → X es un
e e
morfismo ϕ : X1 → X2 para el cual existe otro homomorfismo ψ : X e2 → Xe1

R Utal que las composiciones ψ ◦ ϕ y ϕ ◦ ψ son los morfismos identidad, es de-


e1 y X
cir, las funciones identidad para X e2 . En otras palabras, X
e e
e1 y X
e2 son
equivalentes si existe un homeomorfismo ϕ : X1 → X2 tal que p2 ◦ ϕ = p1 .
¿Cuándo dos objetos en Cov(X ) son isomorfos? o en otras palabras, ¿cuándo
e1 → X
existe un isomorfismo ϕ : X e2 ? Una vez más la respuesta es dada en
términos del álgebra.

Teorema 5.31 (De clasificación de espacios de recubrimiento). Dos


e1 , f
espacios de recubrimiento p1 : (X e2 , x
x1 ) −→ (X, x0 ), p2 : (X f2 ) −→ (X, x0 )
(punteados) son isomorfos si y solo si tienen el mismo subgrupo caracterı́sti-
co.

Demostración. Sea ϕ : (Xe1 , x


f1 ) −→ (X e2 , x
f2 ) un homeomorfismo tal que
e
p2 ◦ ϕ = p1 y veamos que G(X1 , x e
f1 ) = G(X2 , xf2 ) ⊆ Π1 (X, x0 ).
e1 , f
G(X e1 , x
x1 ) = p1 ∗ (Π1 (X e1 , x
f1 )) = (p2 ◦ ϕ)(Π1 (X e1 , x
f1 )) = p2 ∗ (ϕ∗ (Π1 (X f1 )) =
e
= p2 ∗ (Π1 (X2 , x e
f2 )) = G(X2 , f
x2 ).
En el otro sentido, si los subgrupos caracterı́sti-
cos son iguales entonces podemos levantar las
dos proyecciones p1 y p2 de tal manera que
e2 , x
(X e2 )
en el diagrama se satisfacen las composiciones
pe2 p p 
3
p
p2 ◦ pe1 = p1 y p1 ◦ pe2 = p2 . 
pp
p2
p p  pe1
pp
Pero pe1 ◦ep2 es un levantamiento de p1 a sı́ mismo, +

p
?
e1 , f
es decir pe1 ◦ pe2 es la función identidad en (X x1 ) e1 , x
p1
- (X, x0 )
(X e1 )
y de manera semejante pe2 ◦ pe1 es la identidad
de (X e2 , x
f2 ), lo que implica que los espacios son
isomorfos.
5.4. CLASIFICACIÓN DE LOS RECUBRIMIENTOS SOBRE UN ESPACIO 161

V O
Nótese que en el teorema anterior los grupos fundamentales determinan
la existencia y unicidad de funciones entre espacios topológicos con ciertas


A
propiedades.

T
e → X y dos puntos x
Corolario 5.32. Dado un espacio recubridor p : X e1 , x
e2

O
en la fibra de x0 ∈ X, existe un automorfismo ϕ ∈ D con ϕ(e
x1 ) = x
e2 si y

U S N
e x
solo si G(X, e x
e1 ) = G(X, e2 ).

Corolario 5.33 (de la proposición 5.31). Dos espacios de recubrimiento

G BIA
e1 → X, p2 : X
p1 : X e2 → X son isomorfos si y solo si para todo par de puntos
e1 ∈ X
x e1 , x e2 con p1 (e
e2 ∈ X x1 ) = p2 (e
x2 ) = x0 los subgrupos caracterı́sticos G1
y G2 son conjugados.

R U
Demostración. Sea ϕ : X
0 e
e1 → X e2 un isomorfismo, y sean x0 = ϕ(e
2
e2 )). La proposición 5.31 implica que G1 = G02 .
G2 = p1 ∗ (Π1 (X2 , x 0

e1 → X, y p2 : X
Proposición 5.34. Sean p1 : X
e1 → X
de recubrimiento y φ : X
e
e2 → X dos espacios
e2 un homomorfismo. Entonces φ es un
x1 ) y

recubrimiento de X2 .

Demostración. Las vecindades canónicas en X e2 se construyen de la manera


e 1
siguiente. Sea z ∈ X2 . Sean p2 (z) ∈ Uz ⊆ X una vecindad canónica con
respecto a p1 y p2 (z) ∈ Uz2 ⊆ X una vecindad canónica con respecto a p2 .
Finalmente, sea Vp2 (z) ⊆ Uz1 ∩ Uz2 una componente conexa por caminos que
contiene a p2 (z). Mostremos que W , la componente conexa por caminos de
p−1
2 (V ) que contiene a z, es canónica con respecto a φ.

Sea {Sα }α la colección de componentes conexas de φ−1 (W ). Debemos


mostrar que φ|Sα : Sα → W es un homeomorfismo. Pero esto es consecuencia
del hecho de que p−1 −1 −1
1 (V ) = φ p2 (V ) y que V es canónica con respecto
tanto para p1 como para p2 .

5.4.1. Recubrimiento universal

Definición 5.35. Un espacio de recubrimiento ϕ


p : Xe → X se llama universal si dado cual- e p p p p p p p p p p-
X p p f0
X
f0 → X
quier otro espacio de recubrimiento p0 : X @
p@
R p0
existe un morfismo ϕ : Xe →X f0 que completa el
X
diagrama.
162 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

O
Nótese que por la proposición 5.34, ϕ : X

V
recubridora.
f0 es también una función
e →X

T APor supuesto la existencia de cubrimientos universales no tiene por qué es-


tar garantizada. Pero la siguiente proposición nos da un criterio sencillo para

O
decidir si un recubrimiento es universal.

U S e

N
Teorema 5.36. Si p : X
e
e → X es un cubrimiento de X y
e0 ) = {0}, entonces (X, p) es universal para X.
Π1 (X, x

G BIA
Demostración. Sea (X e 0 , p0 ) otro cubrimiento para X
y consideremos el diagrama. Como Π1 (X, e x e0 ) = {0} e0
X

U
tenemos que p∗ (Π1 (X, e x
e0 )) ⊆ p0∗ (Π1 (Xe 0, x
e00 ) y esto im- pe 
plica por el teorema 5.28 que existe un levantamiento p0

R pe de p tal que el diagrama es conmutativo. Ası́, pe es un ?


e - X
morfismo de recubrimientos y por tanto p : X e → X es X p
universal.

Ejemplo 5.37. Si un espacio X es simplemente conexo, entonces él mis-


mo sirve como su propio recubrimiento universal si utilizamos la función
identidad como proyección.

Definición 5.38. Un espacio X conexo por caminos es semilocalmente


simplemente conexo si X posee una base B formada por abiertos B cone-
xos por caminos con la propiedad que si x ∈ B y α es un camino en B con
punto inicial x, entonces α se puede contraer hasta x en X.

Por la definición, existe H : I × I → X con α ' cx . La condición es


llamada semi-localmente porque aunque los caminos cerrados son “locales”
en U , i.e., contenidos, las homotopı́as al camino constante son globales,
i.e. pueden ocasionalmente salir de B pues tienen permitido recorrer en
todo X. Nótese, además, que en la definición anterior B ,→ X induce el
homomorfismo trivial Π1 (B, x) → Π1 (X, x).

Ejemplo 5.39. Para el espacio X ⊆ R2 —ver


la gráfica— tenemos que no existe una vecindad
Ux (x es el punto en común) para la cual todos
los caminos cerrados en Ux sean nulos homotópi- x
camente en el espacio “mayor” X.
5.4. CLASIFICACIÓN DE LOS RECUBRIMIENTOS SOBRE UN ESPACIO 163

V O
Pero el cono C(X) (sobre el espacio X ⊆ R2 ),
como subespacio de R3 si es semi–localmente
P

A
simplemente conexo. En efecto, dada una vecin-
dad Vx del punto de tangencia x (los demás pun-

T
tos tienen una vecindad homeomorfa al intervalo

O
abierto (0, 1)), consideremos entonces una bola

S
abierta suficientemente pequeña para no conte-

U
G BIA N
ner al punto P vértice del cono.
Un camino α cerrado en el punto x puede ser deformado al punto x si
consideramos a “todo” el espacio C(X), pues lo levantamos hasta el punto P
x

y luego lo contraemos a x por el cono más exterior (al fin y al cabo C(X) es
contráctil y los espacios contráctiles son simplemente conexos, lo que implica

U
que son semi–localmente simplemente conexos).
Nótese que C(X) no es localmente simplemente conexo, lo es semi–

Rlocalmente (hay que abandonar la vecindad!).

Definición 5.40. Sea n un entero no–negativo. Un espacio topológico X


se llama un espacio localmente euclidiano de dimensión n si cada
punto de X tiene una vecindad homeomorfa a Rn o Rn+ . Recordemos que
Rn+ = {x ∈ Rn : x1 ≥ 0}, si n ≥ 1.

Ejemplo 5.41. Los espacios localmente euclidianos 0–dimensionales son


los espacios topológicos discretos. Los siguientes son ejemplos de espacios
localmente euclidianos: Rn , cualquier subconjunto abierto de Rn , S n , RP n ,
CP n , Rn+ , cualquier subconjunto abierto de Rn+ , D n , toro, esferas, manijas,
botella de Klein, Cinta de Möbius, etc.

Un punto a de un espacio localmente euclidiano de dimensión n se


llama un punto interior de X, si a tiene una vecindad (en X) ho-
meomorfa a Rn . Un punto a ∈ X que no es interior se llama un punto
frontera. El conjunto de todos los puntos frontera lo notamos ∂X y
lo llamamos la frontera de X.

Puede mostrarse que para un espacio localmente euclidiano el interior


de X es un conjunto abierto y denso en X, mientras que ∂X es un
cerrado denso en ninguna parte.

El interior de un espacio localmente euclidiano de dimensión n es un


espacio localmente euclidiano de dimensión n sin frontera.
164 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
La frontera de un espacio localmente euclidiano de dimensión n es
un espacio localmente euclidiano de dimensión n − 1 sin frontera —

A
∂(∂X) = ∅—.

T
Definición 5.42. Sea n un entero no–negativo. Un espacio topológico X se

O
llama una variedad de dimensión n si es:

U S N
Localmente euclidiano de dimensión n,

G BIA
2–contable,
Hausdorff.

Las tres condiciones en la definición son independientes, i.e., existen espacios

U
que no satisfacen una de las tres condiciones pero sı́ las otras dos.

R
Una variedad compacta sin frontera se llama cerrada, recordándonos lo
que es una superficie cerrada en el caso de una 2–variedad compacta como
subespacio de R3 .
Ejemplo 5.43. Si un espacio X es una n–variedad, entonces es semilocal-
mente simplemente conexo.

K
Ahora tenemos otro de nuestros resultados estrella en esta teorı́a de los
espacios de recubrimiento. Aquı́ se ejemplifica uno de los casos más intere-
santes de la matemática: no solo es importante demostrar un teorema, ¡tal
vez lo es más el encontrarlo!
Teorema 5.44. Supongamos que (X, x0 ) es conexo por caminos, local-
mente conexo por caminos y semilocalmente simplemente conexo. Enton-
ces para cada subgrupo G ⊆ Π1 (X, x0 ) existe un espacio de recubrimien-
to p : (Y, y0 ) → (X, x0 ) que tiene como subgrupo caracterı́stico a G, i.e.
p∗ (Π1 (Y, y0 )) ≈ G.

Este teorema pone de manifiesto la existencia de una correspondencia (de


Galois) que asigna a cada espacio de recubrimiento p : (X, e xe0 ) → (X, x0 ) el
e
subgrupo G(X, x e
e0 ) = p∗ (Π1 (X, x
e0 )) de Π1 (X, x0 ), la cual es sobreyectiva
(cada subgrupo G de Π1 (X, x0 ) se puede realizar como p∗ (Π1 (X, e x
e0 )) para
e
cierto recubrimiento p : X → X.
e x
En particular, para el subgrupo trivial nos implica que p∗ (Π1 (X, e0 ))
sea trivial y al ser p∗ inyectiva nos produce la existencia de un espacio de
recubrimiento simplemente conexo, el cual es universal para X.
5.4. CLASIFICACIÓN DE LOS RECUBRIMIENTOS SOBRE UN ESPACIO 165

O
Demostración. La desarrollaremos en cinco pasos:

V
A
1. ¿Quién es Y como conjunto y p como función?

S T
2. Construcción de una base B para una topologı́a en Y .

O
3. (Y, p) trabaja bien como recubrimiento.

U N
4. Y es conexo por caminos.

G BIA
5. Demostración del isomorfismo G(Y, y0 ) ≈ G.

1. Si ya tuviéramos una función de recubrimien-


α
e

U
to p : (Y, y0 ) → (X, x0 ) como deseamos, ¿cómo
x
e
podrı́amos entonces caracterizar los puntos de la y0

R
fibra Yx como objetos expresados en términos de
lo que hasta ahora poseemos: (X, x0 ) y G? Bien,
a cada camino α de x0 a x corresponde un punto ↓p
perfectamente determinado en la fibra sobre x,
dado por el punto α e(1) donde termina el único x0 α x
levantamiento de α que comienza en y0 .
Todos los puntos en Yx serı́an obtenidos de esta manera y, dos caminos
α, β determinarı́an el mismo punto si y solo si el camino cerrado α · β r
representa un elemento de G.
Sea Ω(X, x0 , x) el conjunto de todos los caminos en X de x0 a x. Defini-
mos para este conjunto una relación de equivalencia α ∼ β :⇔ [α  β r ] ∈ G
y definimos los conjuntos Yx y Y como
[
Yx := Ω(X, x0 , x)/ ∼ ; Y := Yx .
x∈X

Además, definimos a y0 como la clase del camino constante en Ω(X, x0 , x0 )


y a p : Y → X como Yx → {x}, de suerte que p es sobreyectiva y p(y0 ) = x0 .
La clase de α en Ω(X, x0 , x)/ ∼ la notamos [α]∼ para distinguirla de [α] la
clase por homotopı́a.
2. Demos a Y una topologı́a que lo haga conexo por caminos y p :
(Y, y0 ) → (X, x0 ) una función de recubrimiento. Nótese ahora que, además
de p y Y tenemos los levantamiento de caminos.
Para t ∈ [0, 1] sea αt ∈ Ω(X, x0 , α(t)) el camino “parcial” dado por
s 7→ α(ts) —solo recorremos una parte del camino, desde x0 hasta α(t)—.
166 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

O
Para cada camino α de x0 a x y cada ve-

V
cindad Ux abierta y conexa por caminos,
denotamos V (U, α) := {[α  β]} ⊂ Y el α U

T A
conjunto de todas las clases de los cami-
nos que pueden ser obtenidos operando a

O
α con todos los caminos β ∈ U que co-
x0

U Smiencen en x, por supuesto.

N
Como X es localmente conexo por caminos, estos abiertos Ux forman

G BIA
un sistema fundamental de vecindades de x, y por tanto V (U, α) también lo
debe ser para y ∈ Y en la topologı́a que queremos.
Nótese que V (U, α) depende únicamente η
de y = [α] y U , pero no del representante β

U
de clase escogido para [α] ya que si α ∼ η
entonces [α  β]∼ = [η  β]∼ puesto que x0

R
α
[(αβ)(ηβ)r ] = [(αβ)(β r η r )] = [αη r ] ∈ G.

Por esta independencia de α podemos notar a V (U, α) como V (U, y) y


ası́ p(V (U, y)) = Ux . La colección B = {V (U, y) | U ∈ S, y} —donde S es la
base de la definición 5.38— actúa como una base si definimos V ⊆ Y abierto
si para cada y ∈ Y existe una vecindad Up(y) abierta conexa por caminos tal
que V (U, y) ⊆ V .
3. Veamos que las fibras son discretas a partir de las rebanadas disyuntas,
es decir, si y2 ∈ Uy entonces Uy2 = Uy . Esto es equivalente a mostrar que
para cada y ∈ Yx existe una vecindad abierta conexa por caminos Ux tal que
y es el único punto en Yx ∩ V (U, y). Esta unicidad significa que si y = [α]∼ ,
los otros puntos en Yx ∩V (U, y) son exactamente de la forma [αβ]∼ donde β
es un camino cerrado en U con punto base x, y por tanto debemos encontrar
Ux tal que [α]∼ = [α  β]∼ para todos los caminos cerrados β de esta forma.
Por la condición de ser semilocalmente simplemente conexo tenemos que
existe Ux para la cual Yx ∩ V (U, y) = {y}.
4. Finalmente veamos que en el espacio de recubrimiento tenemos tajadas
homeomorfas a las vecindades fundamentales en X. Sean x ∈ X y Ux una
vecindad abierta y conexa por caminos en la cual cada camino cerrado en
x es homotópicamente nulo dentro de todo el espacio X. Podemos ver en-
tonces que V (U, y) = V (U, z) para cada z ∈ V (U, y); para cada
S y ∈ Yx los
conjuntos V (U, y) son disyuntos dos a dos y que p−1 (U ) = y∈Yx V (U, y).
Por tanto la proyección p y la correspondencia V (U, y) → {y} (para y ∈ Yx )
5.4. CLASIFICACIÓN DE LOS RECUBRIMIENTOS SOBRE UN ESPACIO 167

V O y 0 = [α  β]∼

T A O
y = [α]∼

U S N
β

G BIA
x0 α
x
Figura 5.10: Esta situación no puede ocurrir gracias a que X es semilocalmente

U
simplemente conexo.

Rdefinen una función h continua y biyectiva

h : p−1 (U ) → U × Yx

la cual es además abierta, ya que la proyección es abierta: los conjuntos


V (U, y) con y ∈ Y y las vecindades abiertas y conexas por caminos U ⊆ X,
forman una base para la topologı́a en Y , por tanto, solo necesitamos saber
que p(V (U, y)) es abierta, pero este último conjunto es precisamente U . Ası́,
h es abierta y p : Y → X es localmente un homeomorfismo.
5. Para verificar que Y es conexo por ca- αt
minos, tenemos que para y, y0 ∈ Y con x
x0
y = [α]∼ la función [0, 1] → Y dada por
t → [αt ]∼ (donde αt ∈ Ω(X, x0 , α(t)) es el
camino parcial
camino parcial definido por s 7→ α(ts)) y
αt (s) = α(st).
6. Finalmente, G(Y, y0 ) = G. En efecto, un camino cerrado en x0 repre-
senta un elemento de G(Y, y0 ) si y solo si puede ser levantado a un camino
cerrado en y0 . Esto sucede si y solo si [α]∼ = y0 . i.e. [α]∼ = [x0 ]∼ o lo que
es equivalente, si y solo si [α  x0 ] = [α] ∈ G.
168 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

5.4.2.

V O Transformaciones Deck y acciones de grupos

A
Definición 5.45 (Transformación de recubri-

T
miento). Una transformación de recubrimiento

O
o una transformación Deck (del alemán Deckbewe- e
X
ϕ

=
- e
X

S
gung) de un cubrimiento p : X e → X es un automor- @
p@
R p

N
fismo en la categorı́a Cov(X ), i.e. un homeomorfismo

U
e →X e tal que el siguiente diagrama conmuta, i.e. X
ϕ:X

G BIA
p ◦ ϕ = p.

El conjunto de las transformaciones Deck forma un grupo bajo la ope-


e p):
ración de composición, el cual notamos D(X,

R U e p), entonces ϕ1 ◦ ϕ2 ∈ D(X,


1. Si ϕ1 , ϕ2 ∈ D(X,
e p), entonces ϕ−1 ∈ D(X,
2. Si ϕ ∈ D(X,
e p).
3. 1Xe ∈ D(X,
e p).
e p).

Las siguientes particularidades de las transformaciones Deck son inmediatas:

Por la propiedad del levantamiento único de caminos, una transfor-


mación Deck queda determinada completamente por la imagen de un
solo punto, asumiendo que X es conexo por caminos. En particular, si
dos transformaciones Deck coinciden en al menos un punto, entonces
son iguales. Por tanto la única transformación que puede tener puntos
fijos es la identidad.

Para cada x ∈ X, ϕ permuta los puntos de la fibra p−1 (x).

Para cada abierto distinguido U , ϕ permuta las componentes conexas


de p−1 (U ).
Ejemplo 5.46. 1. Para exp : R −→ S 1 la función que proyecta la héli-
ce R sobre la circunferencia S 1 , tenemos que las transformaciones
Deck son traslaciones verticales de la hélice en sı́ misma, con lo que
D(R, exp) = {ϕn : n ∈ Z} ≈ Z, donde ϕn (x) = x + n.

2. Para los cubrimientos de n–hojas, pn : S 1 −→ S 1 con pn (z) = z n


para z ∈ C con kzk = 1, tenemos que las transformaciones Deck
son las rotaciones de S 1 por ángulos que sean múltiplos de 2π/n, i.e.
D(S 1 , pn ) = Zn .
5.4. CLASIFICACIÓN DE LOS RECUBRIMIENTOS SOBRE UN ESPACIO 169

O
Recordemos que en la definición 5.25 un espacio de recubrimiento p :

V
e → X se llamó regular o normal si el subgrupo caracterı́stico G(X,
X e x
f0 )

A
del recubrimiento resultó ser un subgrupo normal en Π1 (X, x0 ). Esta defi-
nición es equivalente a decir que:

T O
Proposición 5.47. p : X

S
e → X es regular o normal si para cada x ∈ X
y cada par de puntos en la fibra xe, xe0 ∈ p−1 (x) existe una transformación

N
e en xe0 .
Deck que lleva a x

U
G BIA
Demostración. En la demostración del teorema 5.24 observamos que cam-
biar el punto base f
G(X,e x
x0 ∈ p−1 (x0 ) a f
x1 ∈ p−1 (x0 ) corresponde a conjugar a
f0 ) por un elemento [ρ] ∈ Π1 (X, x0 ) donde ρ se levanta a un camino
ρe desde fx0 hasta f
x1 .

R U Ası́ que [ρ] está en el normalizador N (G(X,


e
G(X, x
e x e x
f0 )) si y solo si G(X,
f1 ), lo que por el criterio de levantamientos es equivalente a la exis-
tencia de una transformación Deck tomando x
miento es normal si N (G(X, x
un subgrupo normal.
e
f0 ) en x
f0 ) =

f1 ). Por tanto, el cubri-


e f
f0 )) = Π1 (X, x0 ), i.e., si y solo si G(X, x0 ) es

Por tanto los recubrimientos del ejemplo 5.46 son normales o regulares.

K
Dado un espacio de recubrimiento normal p : Y → X (ver definición 5.25),
al menos dos grupos han aparecido últimamente en nuestra teorı́a:

1. El primero al considerar el grupo cociente Π1 (X, x0 )/G(Y, y0 ) —el cual


aparentemente no dice mucho geométricamente.

2. El grupo D(Y, p) —el cual parece apartado de toda consideración ho-


motópica—.

El siguiente teorema nos asegura una coincidencia sorprendente: ¡estos gru-


pos aparentemente no relacionados resultan ser el mismo! Este es otro de
nuestros resultados placenteros de esta teorı́a.
Teorema 5.48. Dado un espacio de recubrimiento normal p : Y → X
entonces
D(Y, p) ≈ Π1 (X, x0 )/G(Y, y0 )
—con G(Y, y0 ) la imagen del monomorfismo inducido por la proyección
p∗ : Π1 (Y, y0 ) → Π1 (X, x0 ) y y0 ∈ p−1 (x0 )—.
170 CAPÍTULO 5. ESPACIOS RECUBRIDORES

V O
Demostración. Definimos el homomorfismo φ : D(Y, p) → Π1 (X, x0 )/G(Y, y0 )
de la manera siguiente. Dado h ∈ D tomamos al punto y0 junto con su ima-

A
gen h(y0 ) = y 0 ∈ p−1 (x0 ) y consideramos el camino α que los une; por tanto
podemos considerar la coclase del camino p ◦ α y definimos

S T O φ(h) = [p ◦ α]G(Y, y0 ).

U
G BIA N y0

y0 h

R U p

x0

Por el teorema 5.24, φ está bien definida; ahora mostremos que se trata
de un homomorfismo; i.e. dados dos homomorfismos h, g ∈ D tenemos que
φ(g ◦ h) = φ(g)φ(h). Sean x0 = h(y0 ), x00 = g(y0 ), x000 = gh(y0 ) = g(x0 ), α
un camino de y0 a x0 y β un camino de y0 a x00 . Por tanto g ◦ α lo es de x00
a x000 y β  gα es un camino de y0 a x000 .

h g
Y g◦α

y0 α
β

x0
5.4. CLASIFICACIÓN DE LOS RECUBRIMIENTOS SOBRE UN ESPACIO 171

V O
A
φ(gh) = [p(β  gα)]G(Y, y0 ) = [pβ  pgα)]G(Y, y0 )
= [pβ][pα]G(Y, y0 ) — ya que pg = p −

S T O
= [pβ]G(Y, y0 )[pα]G(Y, y0 )
= φ(g)φ(h).

U
G BIA N
Si h, g ∈ D son tales que φ(g) = φ(h) de los teoremas 5.24 y 5.28 se sigue
fácilmente que g = h.

Para mostrar que φ es sobreyecti-


va, consideremos [α]G(Y, y0 ) con α ∈
(Y, y0 )
h-
(Y, x0 )
k-
(Y, y0 )

U
Π1 (X, x0 ). El levantamiento α
e que ini- @
@
cia en y0 y termina en α e(1) = x0 . En- p@
p

R
p
contremos h ∈ D para el cual h(e α) = @
0
x . Como p : Y → X es regular, tene- R
@ ?
(X, x0 )
mos G(Y, y0 ) = G(Y, x0 ).

Por el teorema 5.28 existen morfismos h, k tales que el diagrama conmuta, y


por la unicidad de los levantamientos kh = hk = idY . Por tanto, h ∈ D.

Corolario 5.49. Si (Y, p) es un recubrimiento simplemente conexo de X,


entonces D(Y, p) es isomorfo a Π1 (X) y el orden del grupo es el número de
hojas del recubrimiento.

Corolario 5.50. Si (Y, p) es un recubrimiento regular de X con n como el


número de hojas, entonces D(Y, p) y Π1 (X, x0 )/G(Y, y0 ) son isomorfos a un
subgrupo transitivo del grupo simétrico Sn .

Por las propiedades anteriores de la página 168, D(X,e p) puede ser mi-
rado como un grupo de permutaciones sobre cada fibra, ya que cada trans-
formación Deck está completamente determinada por lo que hace sobre una
e p) es un caso especial de los llamados grupos
fibra. Por tanto el grupo D(X,
que actúan sobre espacios.
Recordemos que un grupo G actúa sobre un espacio Y si existe un ho-
momorfismo ρ que a cada g ∈ G le asocia un homeomorfismo ρ(g) : Y → Y .
En particular estamos interesados en las acciones que satisfacen la siguiente
condición: cada elemento y ∈ Y posee una vecindad Uy para la cual los ele-
mentos de su órbita sean disyuntos; i.e., g1 6= g2 implica g1 (U ) ∩ g2 (U ) = ∅.
V O
T A O
U SCapı́tulo 6

N
G BIA
Homologı́a

R UContenido
6.1. Complejos simpliciales . . . . . . . . . . . . .
6.2. Homologı́a sin orientación, i.e. mod 2 . . . .
.
.
.
.
162
166
6.2.1. Cadenas, ciclos y fronteras . . . . . . . . . . . . . . 166
6.3. Homologı́a simplicial —coeficientes en Z— . . . 174
6.4. Homologı́a singular . . . . . . . . . . . . . . . . . 188

En este capı́tulo veremos otra manera de asignar a cada espacio topológi-


co un objeto algebraico, en este caso un grupo abeliano, que lleva de manera
intrı́nseca información acerca de la topologı́a en el espacio. Es de esperar que
esta nueva construcción sea funtorial, y a cambio de la homotopı́a donde los
grupos de homotopı́a son difı́ciles de calcular nos presente una manera más
fácil para calcular los grupos de homologı́a.
Los grupos de homotopı́a fueron definidos a partir de todas las funcio-
nes continuas f : S n → X donde no tenı́an valor aquellas que podı́an ser
deformadas a una función constante.
La deformación consistió en extender f a una función D n → X, es decir
llenando a Dn desde S n y de grosso modo podemos afirmar que el n–ésimo
grupo de homotopı́a cuenta esas imágenes de S n en X que “no pueden” ser
llenadas. Estas imágenes pueden ser recreadas como huecos de dimensión
n, donde una región anular tiene un hueco 1–dimensional que puede ser
rodeado por una cuerda, una esfera tiene uno 2–dimensional puesto que el
hueco en su interior no puede ser rodeado por una cuerda pero sı́ por S 2 .

172
6.1. COMPLEJOS SIMPLICIALES 173

V O
Pero las cosas fallan cuando examinamos (si es que podemos) los grupos
Πm (S n ) los cuales no necesariamente son nulos si m > n, lo que sugerirı́a

A
que la n–esfera tiene huecos m–dimensionales.

T
La homologı́a ofrece a través de sus grupos de homologı́a una forma dife-

O
rente de contar lo que llamaremos huecos y un comportamiento más acorde

S
a la intuición: la n–esfera tiene un único hueco n–dimensional y ninguno m–

N
dimensional para m 6= n. Por supuesto, estos grupos de homologı́a, deben

Ucontribuir también al mayor problema de la topologı́a: encontrar condiciones

G BIA
necesarias y suficientes para determinar cuándo dos espacios son homeomor-
fos. En este sentido, una condición necesaria será que, si dos espacios son
homeomorfos entonces sus correspondientes grupos de homologı́a son iso-
morfos. Además, una función continua entre los espacios debe conducir a un

R U
homomorfismo entre los grupos.
Seguiremos el camino histórico de la teorı́a, simplicial módulo 2, sim-
plicial con coeficientes enteros, singular, y, por supuesto, quisiéramos otras
como las de C̆ech, Alexander–Spanier, etc. pero esto es un propósito... a
cambio sugerimos la lectura del hermoso artı́culo: W. S. Massey, How to
give an exposition of the C̆ech–Alexander– Spanier type homology theory,
Amer. Math. Monthly, feb. 1978, pp. 75–83.

6.1. Complejos simpliciales

Los complejos simpliciales1 , como su nombre lo debe indicar, son es-


pacios que se deben formar a partir de estructuras simples (simpliciales)
hasta llegar a estructuras más complejas (complejos). Las estructuras sim-
ples son llamadas células o celdas, y tenemos “una” por cada dimensión
n, es decir, están formadas por puntos, lı́neas, triángulos (con su interior
no incluido), pirámides, etc., las cuales llamamos 0-celda, 1-celda, 2-celda,
etc. Esencialmente una k-celda en Rn está descrita por un conjunto de k + 1
vértices y es el menor de los subconjuntos convexos en Rn que contiene a
estos vértices. Por ejemplo, una 1-celda está definida por dos vértices y es
entonces el segmento de recta entre ellos.
Pero debemos estar atentos a que los vértices elegidos no estén en una
posición que nos evite obtener el mayor convexo posible, ya que por ejemplo,
cuatro vértices alineados sobre una lı́nea recta o ubicados sobre un mismo
1
El significado de esta palabra como adjetivo referente a lo simple es ampliamente
discutible en castellano.
174 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
T A O
U S N
G BIA
Figura 6.1: Las primeras celdas...

plano tan sólo nos producirán celdas como las de la figura 6.2, evitándose
obtener un tetraedro. Definimos entonces la “mejor posición” la cual llama-

R Uremos posición general.

Figura 6.2: La posición no es la “mejor”.

Definición 6.1. Dados los vértices v0 , . . . , vk (puntos en Rn ), decimos que


se encuentran en posición general si los correspondientes k vectores

v1 − v0 , v2 − v1 , . . . , vk−1 − vk

en Rn son linealmente independientes.

La anterior definición nos asegura que la k-celda generada es realmente


k-dimensional o que no está contenida en ningún subespacio vectorial (de
Rn ) de dimensión k − 1. Esta definición es independiente del ordenamiento
particular del conjunto {v0 , v1 , · · · , vk } usado en la definición.

Definición 6.2. Una k-celda σ, o un k-sı́mplejo es el menor subespacio


convexo de Rn que contiene un conjunto v0 , . . . , vk de k + 1 vértices que
están en posición general. La notaremos [v0 , . . . , vk ].

Por la definición anterior [v0 , . . . , vk ] consiste de todas las combinaciones


6.1. COMPLEJOS SIMPLICIALES 175

lineales,

V O n
X n
X

T A O
i=0
ti vi con 0 ≤ ti ≤ 1 y
i=0
ti = 1.

S
Los coeficientes t0 , . . . , tk son números
P reales llamados las coordenadas
baricéntricas del respectivo punto ni=0 ti vi .

U
G BIA N
Por supuesto, dada una celda [v0 , . . . , vk ], cualquier subconjunto de sus
vértices también determina una celda de menor dimensión y llamada una
subcelda de la celda dada. De manera más general, una r−subcelda de σ =
[v0 · · · vk ] es la r-celda generada por cualquier subcolección de {v0 , · · · , vk }
que consta de r + 1 vértices. Si τ es una r-subcelda de σ, escribimos τ < σ.

R U
En particular, cuando se omite un solo vértice de la celda dada, la subcelda

[v0 , v1 , . . . , vbi , . . . , vk ]

(esta notación significa que el vértice vbi ha sido omitido) es una k −1–celda y
es llamada simplemente una cara de la celda [v0 , . . . , vk ]. Ası́ que una k-celda
tiene k + 1 caras (una por cada vértice omitido) y 2k+1 − 1 subceldas. La
unión de todas las caras se llama el borde o frontera de la celda. Si k > 0,
llamamos interior de la celda a la celda menos el borde (el complemento
del borde). Para el caso k = 0 definimos definimos el interior como la misma
0-celda.
v1
Ejemplo 6.3. Una 2-celda [v0 , v1 , v2 ] tiene 7
subceldas de las cuales 3 son caras: [vb0 , v1 , v2 ] =
[v1 , v2 ], [v0 , vb1 , v2 ] = [v0 , v2 ], [v0 , v1 , vb2 ] = [v0 , v1 ]
y corresponden a los lados de la región triangu-
lar. Por supuesto el borde serán las lı́neas que
conforman el triángulo. v0 v2

Un complejo simplicial es entonces un conjunto finito de celdas unidas de


una manera coherente a fin de no tener problemas técnicos con la topologı́a
que le asignamos a esta unión.

Definición 6.4. Un complejo simplicial o complejo celular K es un


subespacio de Rn junto con una lista finita de celdas que satisfacen:

1. La unión de las celdas es el conjunto K.


176 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

O
2. Cada punto en K está en el interior de una única celda.

V
T A
3. Cada cara de cada celda en la lista está a su vez en la lista.

O
U S N
G BIA
R U Figura 6.3: 2–complejos y 3–complejo.

La condición 2 nos dice entre otras cosas que para dos celdas sucede que: no
tienen puntos en común —intersección vacı́a— o una de ellas es una cara de
la otra, o una cara de una cara de la otra, etc., o el conjunto de puntos en
común es una cara o una cara de una cara, etc., de cada celda.

Se puede permitir en la anterior definición que el número de celdas sea


infinito, pero a cambio tendrı́amos que sacrificar la exigencia de que K sea
compacto.
El complejo K tiene dimensión n si la mayor dimensión de las celdas
en K es n, y lo llamamos un n–complejo.
La figura 6.4 muestra dos falsos 2–complejos, ya que dos sı́mplices se han
pegado de manera incorrecta, es decir, su intersección no es una cara.

Figura 6.4: No se trata de complejos


U S T
V O
6.1. COMPLEJOS SIMPLICIALES

Definición 6.5. Un complejo simplical K


se llama una triangulación de un espacio

A
topológico X si existe un homemomorfis-
mo h : K → X. Se dice que X es trian-

N O
gulable o que es un poliedro.
*
Si hacemos el ejercicio de observar, casi todo lo que podemos imaginar
normalmente es un poliedro. La figura 6.5 nos muestra varias triangulacio-
177

G BIA
nes: el triángulo (o la circunferencia como espacio homeomorfo) como un
1–complejo formado por tres 0–celdas y tres 1–celdas, la de una región cua-
drada, y finalmente, dos triangulaciones diferentes para una región anular.

R U
Figura 6.5: Complejos y triangulaciones.

Otra triangulación para X = S 1 puede prove-


nir del complejo K formado por un cuadrado
tomando sus lados como 1–celdas y sus vértices
como 0–celdas, donde h es el homeomorfismo da-
do por la proyección.

Figura 6.6: Una triangulación de la esfera por medio de la superficie de un tetraedro


178 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

6.2.

V O Homologı́a sin orientación, i.e. mod 2

A
6.2.1. Cadenas, ciclos y fronteras

S T O
Uno de los pasos fundamentales para introducir los grupos de homo-
logı́a es poder describir el borde o frontera para las celdas y los complejos

N
simpliciales.

U
G BIA
v2

v0
v3

U
v2

R
v0 v1
v0 v0 v1
v1

Figura 6.7: Las primeras celdas...

v3
v2
no es sólido y

v0
v2
v0 v1
v0 v1
v1

Figura 6.8: Los bordes de las primeras celdas...

Recordemos que cuando se omite un solo vértice de una celda, la subcelda


[v0 , v1 , . . . , vbi , . . . , vk ] es una (k − 1)–celda, y es llamada simplemente una
cara de la celda [v0 , . . . , vk ].
Ahora, dado un complejo celular K, el conjunto de todas las celdas de
dimensión n lo notamos como Sn(K), de suerte que el borde de cada cel-
da en Sn (K) es un conjunto de elementos en Sn−1 (K). Estamos entonces a
punto de definir una función “borde” la cual asigna a cada celda su borde,
pero el borde ¡no es una celda! es un conjunto de celdas, por tanto debe-
6.2. HOMOLOGÍA SIN ORIENTACIÓN, I.E. MOD 2 179

V O
mos considerar la colección Cn(K) de todos los subconjuntos de Sn (K), y
entonces el borde de una n–celda en K es un elemento en Cn−1 (K).

P k

T A
Definición 6.6. El grupo Cn(K) de n–cadenas de K es el Z2 –grupo
generado por Sn (K), es decir, el conjunto de todas las combinaciones lineales

O
i=1 mi σi donde mi ∈ Z2 , i.e., mi = 0 ó 1, y σi ∈ Sn (K).

U S N
La operación en la anterior definición es la suma algebraica de los coefi-
cientes en las celdas comunes en cada cadena.

G BIA
Ejemplo 6.7. Para la superficie K de nuestro
v4
tetraedro, cada elemento de C2 (K) es de la for-
ma,

R U
m1 [v2 v3 v4 ]+m2 [v1 v3 v4 ]+m3 [v1 v2 v4 ]+m4 [v1 v2 v3 ]

con mi = 0, 1. Como un ejemplo para la adición,


tenemos que (1[v2 v3 v4 ] + 0[v1 v3 v4 ] + 1[v1 v2 v4 ] +
1[v1 v2 v3 ]) +(1[v2 v3 v4 ] + 1[v1 v3 v4 ] + 1[v1 v2 v4 ] +
0[v1 v2 v3 ])= 0[v2 v3 v4 ] + 1[v1 v3 v4 ] + 0[v1 v2 v4 ] +
v1
v3

v2
1[v1 v2 v3 ].

Un elemento de C1 (K) es de la forma


m1 [v1 v2 ] + m2 [v2 v3 ] + m3 [v1 v4 ] + m4 [v2 v3 ] + m5 [v2 v4 ] + m6 [v3 v4 ],
un elemento de C0 (K) es de la forma
m1 v1 + m2 v2 + m3 v3 + m4 v4 ,
mientras que no existen elementos para C3 (K).
Como el borde de una n–celda es un elemento de Cn−1 (K), tenemos para
cada n ∈ N una función ∂n : Sn (K) → Cn−1 (K) –operador borde–la cual
se extiende de manera lineal sobre el grupo Cn (K) como el homomorfismo
∂n : Cn (K) → Cn−1 (K)
dado por X X
∂n ( m i σi ) = mi ∂n (σi ). (6.1)
i i
De manera particular, ∂n actúa sobre una n–celda de la manera siguiente:
n
X
∂n [v0 , v1 , . . . , vn ] = [v0 , . . . , vˆi , . . . , vn ].
i=0
180 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
Por ahora, nuestro interés homológico estará centrado en estudiar aquellas
combinaciones de celdas que pudieran ser bordes de celdas (o combinación

A
de celdas) pero que desafortunadamente no lo son porque el complejo en
estudio no posee a tales posibles celdas.

S T O
Ejemplo 6.8. Los tres lados más internos del
toro simplicial —señalados por las flechas— son

U N
el borde de una 2–celda que no está en el comple-

G BIA
jo celular. Es en este sentido que: los tres lados
podrı́an ser un borde pero no lo son.

Nótese —y ésta es parte de la razón por la que hemos considerado por


lo pronto a Z2 — que el borde de una n–celda es una unión de (n − 1)–celdas

R Uque no son tan arbitrarios: cada cara de cada uno de estas (n − 1)–celdas
es cara de exactamente otra única n − 1–celda. Por ejemplo, el borde de la
2–celda [a, b, c] consta de las celdas [b, c], [a, c], [a, b] y los bordes de estas
últimas son b, c, a, c y a, b donde cada elemento en esta lista se repite dos
veces.

En otros términos tenemos que

∂1 (∂2 [a, b, c]) = ∂1 ([b, c]+[a, c]+[a, b]) = (b+c)+(a+c)+(a+b) = 2a+2b+2c = 0

ya que estamos operando módulo 2.

Recordemos que cada vez que se tiene un homo-


morfismo de grupos, como en el caso

∂n : Cn (K) → Cn−1 (K)

dos subgrupos son importantes: el kernel y la


imagen. El kernel de ∂n consiste de estas n–
cadenas con borde 0, y los llamaremos n–ciclos.
El kernel será notado Zn(K). —la Z proviene
de la palabra ciclo en alemán—.
La imagen de ∂n : Cn (K) → Cn−1 (K) es llamada el grupo de los
(n − 1)–bordes y está formado por las (n − 1)–cadenas que son bordes
de n–cadenas. Lo notamos Bn−1 (K).
S T A V O
6.2. HOMOLOGÍA SIN ORIENTACIÓN, I.E. MOD 2

Ejemplo 6.9. Sea K la circunferencia como po-


liedro formado por tres 0-celdas a, b, c, y tres 1–
celdas [a, b], [b, c], [a, c]. Luego Ci = 0 si i > 0.
Por tanto, solo existe un homomorfismo bor-

O
de para ser estudiado, ∂1 : C1 → C0 . Sea
σ = m1 [a, b] + m2 [b, c] + m3 [a, c] una cadena ar-
-+ , 181

N
bitraria. Entonces, y de acuerdo a la fórmula 6.1

U
G BIA
∂1 (σ) = m1 (a+b)+m2 (b+c)+m3 (a+c) = (m1 +m3 )a+(m1 +m2 )b+(m2 +m3 )c.

Si σ ∈ Z1 (K) i.e., ∂1 (σ) = 0, entonces m1 + m3 = 0 lo que implica m1 = m3


(estamos en Z2 ), m1 = m2 y m1 = m3 luego σ = m([a, b] + [b, c] + [a, c]) para

U
algún m ∈ Z2 . Por tanto Z1 (K) = Z2 . De otra parte, como ∂2 : {0} → C1
es el homomorfismo nulo, su imagen B1 (K) = 0.

R La siguiente proposición dice de manera escueta que ∂ 2 = 0, lo que


implica que los ciclos son abundantes o al menos son muchos más que los
bordes, i.e., la imagen de ∂n es un subgrupo del kernel de ∂n−1 .

Figura 6.9: ∂ 2 , una hermosa ecuación.

Proposición 6.10. Para cada n ≥ 1 la composición

∂n ◦ ∂n+1 (σ) : Cn+1 (K) → Cn−1 (K)

es el homomorfismo nulo.

Demostración. Como la composición de homomorfismos es un homomor-


fismo, basta verificar que la composición es nula para cada n + 1–celda
σ = [v0 , . . . , vn+1 ].
n+1
X
∂n+1 (σ) = [v0 , . . . , vbi , . . . , vn+1 ]. (6.2)
i=0
182 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

O
Por tanto,

V n+1
X n+1
X

A
∂n ∂n+1 (σ) = [v0 , . . . , vbi , . . . , vn+1 ].
j=0 i=0

T
j6=i

U S O
Como la celda [v0 , . . . , vbk , . . . , vc
m , . . . , vn+1 ] se tiene para i = k, j = m y
para i = m, j = k, cada sumando se repite dos veces y, como nuestra suma

N
es módulo 2, obtenemos ∂n ∂n+1 (σ) = 0.

G BIA
Por tanto, dado un complejo simplicial K es posible obtener una sucesión
{Cn (K), ∂n } la cual llamamos una cadena de grupos

U
∂n+2 ∂n+1 n ∂ ∂n−11 ∂
· · · −−−→ Cn+1 (K) −−−→ Cn (K) −→ Cn−1 (K) −−−→ · · · −
→ C1 (K) −→ C0 (K)

R con la propiedad de que ∂n ∂n+1 = 0 para todo n. Como la imagen de ∂n


es un subgrupo del kernel de ∂n−1 , i.e., Bn (K) ⊆ Zn (K), esto significa que
“un borde no tiene borde”.
Lo anterior debe sugerir una manera para detectar aquellas combinacio-
nes de celdas que podrı́an ser bordes: combinaciones que no tengan borde,
i.e. son elementos de Zn (K) = ker(∂n ), luego son ciclos. Por supuesto hay
que descartar estas combinaciones de celdas que ya son bordes, y las cuales
son fácilmente reconocibles: los elementos en Bn (K) = Im(∂n+1 ), i.e. los
bordes.
Como Bn (K) ⊆ Zn (K), una manera de descartar o hacernos los miopes
frente a los ciclos que son bordes es formar el grupo cociente Hn (K) =
Zn (K)/Bn (K).

Definición 6.11. El grupo cociente Hn (K) = Zn (K)/Bn (K) es el n-ésimo


grupo de homologı́a con coeficientes en Z2 , asociado al complejo sim-
plicial K, n > 0. H0 (K) = C0 (K)/B0 (K). La homologı́a para K es entonces
la sucesión

H∗ (K) = {H0 (K), H1 (K), H2 (K), H3 (K), . . .}.

Dos cadenas σ1 , σ2 son homólogas si σ1 − σ2 ∈ B(K).

Ejemplo 6.12. Para K, la circunferencia como poliedro del ejemplo 6.9


tenemos que Hn (K) = 0 si n > 1, H1 (K) = Z2 y H0 (K) = Z2 . Nos refleja
la existencia de un hueco 1–dimensional!
6.2. HOMOLOGÍA SIN ORIENTACIÓN, I.E. MOD 2 183

V O
Si hacemos abstracción a partir de la situación anterior, lo que realmente
tenemos es una sucesión C = {Cn , ∂n }n de grupos abelianos y homomorfis-

A
mos ∂n : Cn → Cn−1 , los cuales satisfacen ∂n ◦ ∂n+1 = 0 (dejaremos que los
subı́ndices n varı́en en Z). En particular la imagen de ∂n es un subgrupo

S T
del kernel de ∂n−1 .

O
Podemos hablar entonces (éste es el tema del álgebra homológica) de

N
una categorı́a de complejos de cadenas, la cual tendrá por objetos a los

Ucomplejos de cadenas. Un complejo de cadenas es una sucesión de grupos

G BIA
abelianos y homomorfismos, (n ∈ Z)
∂n+2 ∂n+1n
· · · −−−→ Cn+1 −−−→ Cn −→
∂ ∂n−1
Cn−1 −−−→ · · · = {Cn , ∂n }

U
que satisface la condición de ∂n ∂n+1 = 0 para todo n, y en caso que Cn = 0
para cada n < 0, decimos que C = {Cn , ∂n } es un complejo no negativo.

R Los morfismos serán las transformaciones de cadenas. Una transforma-


ción f = {fn }n de un complejo de cadenas C = {Cn , ∂n } a un complejo de
cadenas C 0 = {Cn0 , ∂n0 } es una sucesión de homomorfismos {fn : Cn → Cn0 }
tales que para cada n, fn−1 ◦ ∂n = ∂n0 ◦ fn .
∂n+2 ∂n+1 ∂n ∂n−1
··· - Cn+1 - Cn - Cn−1 - ···

fn+1 fn fn−1

0
∂n+2
? 0
∂n+1 ? 0 ? 0
∂n−1
∂n
··· - C0 - C0 - C0 - ···
n+1 n n−1

En otras palabras, una transformación de cadenas es una “banda con-


mutativa”: f = {fn }n , f ∈ Hom(C, C 0 ).

v4 v3
Ejemplo 6.13. Sea K el cuadrado tomado co-
mo el poliedro 2–dimensional formado por cua-
tro 0-celdas v1 , v2 , v3 , v4 , cinco 1–celdas y dos
2–celdas. El complejo de cadenas está dado por
∂3 2 ∂ 1 ∂
0 −→ C2 (K) −→ C1 (K) −→ C0 (K).
v1 v2
184 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
Nótese que si σ ∈ C1 , entonces

A
σ = m1 [v1 , v2 ] + m2 [v2 , v3 ] + m3 [v3 , v4 ] + m4 [v2 , v4 ] + m5 [v4 , v1 ]

T
y por tanto o(C1 ) = 32 (el orden del grupo C1 ) dado que mi = 0, 1. De

O
manera similar o(C2 ) = 4 y o(C0 ) = 16.

U S N
Las posibles combinaciones para ∂1 (σ) ∈ C0 son sumas (de los vértices)
con un número par de sumandos, ya que en caso de cancelar módulo 2 se

G BIA
cancelan de a dos vértices repetidos. Por tanto, las posibles sumas son: las
5 sumas con dos sumandos v1 + v2 , v2 + v3 , v3 + v4 , v4 + v1 y v2 + v4 , la
única suma con los cuatro sumandos v1 + v2 + v3 + v4 y, la suma 0 (nula).
Ası́, o(Im(∂1 )) = 8.

R U Para ker(∂1 ) ⊆ C1 tenemos que su número de elementos debe ser 1,2,4,8


ó 32. Exactamente es 4 y está conformado por los elementos [v1 , v2 ]+[v2 , v4 ]+
m3 [v4 , v1 ], [v2 , v3 ] + [v3 , v4 ] + m3 [v4 , v2 ], [v1 , v2 ] + [v2 , v3 ] + m3 [v3 , v4 ] + [v4 , v1 ]
y 0 por supuesto.
El subgrupo Im(∂2 ) está formado por los ∂2 (m1 [v1 , v2 , v4 ]+m2 [v2 , v3 , v4 ])
los cuales son [v2 , v4 ] + [v1 , v4 ] + [v1 , v2 ], [v3 , v4 ] + [v2 , v4 ] + [v2 , v3 ], [v1 , v4 ] +
[v1 , v2 ] + [v3 , v4 ] + [v2 , v3 ] y 0. Por tanto o(Im(∂2 )) = 4. De otra parte,
o(ker(∂2 )) = 1 ya que la única cadena que tiene imagen nula es la cadena 0.
Ası́ que,    
Z1 ker(∂1 ) 4
o(H1 ) = o =o = = 1,
B1 Im(∂2 ) 4

  
Z2 ker(∂2 ) 1
o(H2 ) = o =o = = 1,
B2 Im(∂3 ) 1
   
C0 C0 16
o(H0 ) = o =o = = 2.
B1 Im(∂1 ) 8

Esto implica que el cuadrado tiene como única homologı́a no nula a la


dimensión 0, donde H0 (K) = Z2 . Era de esperarse, ¡no tenemos huecos!
pero ¿qué quiere o puede significar H0 (K) 6= 0? (ver teorema 6.23).

La homologı́a con coeficientes en Z2 no es suficiente

Recordemos que según como decidamos identificar los lados de un cua-


drado obtenemos un toro o una botella de Klein (figura 6.10). El borde
superior es el encargado de marcar la diferencia según la orientación que le
6.3. HOMOLOGÍA SIMPLICIAL —COEFICIENTES EN Z— 185

V O a b c a

T A O g
1
2
3
i
4
5
g

S
h

U
G BIA N d

a
e

b
f

c
d

U
Figura 6.10: Un toro (o una botella de Klein si la orientación del lado superior es la
contraria.

Rdemos al identificar o pasar al cociente, y tal diferencia está expresada es-


quemáticamente por la manera como etiquetemos los dos vértices centrales
b, c de este lado superior. Si leemos de izquierda a derecha esta 1–celda debe
ser llamada [b, c] para el toro y [c, b] para la botella.
¿Cómo distinguir entonces de qué triangulación
se trata, el toro o la botella? La solución es en-
tonces distinguir entre [b, c] y [c, b], lo que es
equivalente a distinguir la orientación de a ha-
cia b de la orientación de b hacia a. Si nota-
b c
mos [b, c] = −[c, b] entonces debemos abando-
nar nuestra aritmética en Z2 para pasar a la
aritmética en Z. Y este es el tema de la ho-
mologı́a con coeficientes en Z o homologı́a
con orientación.

6.3. Homologı́a simplicial —coeficientes en Z—

Introducimos ahora una versión simplificada de la homologı́a singular,


llamada homologı́a simplicial, la cual nos generaliza de manera inmediata la
anterior definición de homologı́a con coeficientes en {0, 1}. Para esto la no-
ción fundamental —básicamente es lo único que cambia y genera cambios—
es la noción de n–sı́mplice orientado o n–celda orientada. Histórica-
mente estas definiciones vienen atadas a los nombres de los matemáticos
186 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
Eilemberg, Steenrod y Zilber entre otros.
Un 0–sı́mplice orientado es simplemente un punto v. Un 1–sı́mplice

A
orientado es un segmento de recta dirigida (ver fig. 6.11) − v−→
0 v1 = [v0 , v1 ] y

T
por tanto [v0 , v1 ] 6= [v1 , v0 ] y notaremos [v0 , v1 ] = −[v1 , v0 ].

U S N O
De aquı́ en más siempre debemos rastrear el orden de los vértices.
Un 2–sı́mplice orientado es un 2–sı́mplice (def. 6.2) con un ordena-
miento de sus vértices [v0 , v1 , v2 ]. Nótese que el orden [v0 , v1 , v2 ] es claramen-

G BIA v2 v3

R Uv0

v0
+
v1
v0 v1
v0

v1
v2

Figura 6.11: Los primeros sı́mplices orientados

te igual al orden [v1 , v2 , v0 ] y [v2 , v0 , v1 ], pero opuesto a los órdenes [v0 , v2 , v1 ]


[v2 , v1 , v0 ] y [v1 , v0 , v2 ], i.e.,

[v0 , v1 , v2 ] = [v1 , v2 , v0 ] = [v2 , v0 , v1 ] = −[v0 , v2 , v1 ] = −[v2 , v1 , v0 ] = −[v1 , v0 , v2 ].

Invocando
 los grupos de permutaciones tenemos que [v0 , v1 , v2 ] = [vi , vj , vk ]
0 1 2
si es una permutación par. En caso contrario, si la permu-
i j k
tación es impar tenemos [vi , vj , vk ] = −[v0 , v1 , v2 ].
De manera similar, para un  3–sı́mplice tenemos
 que [v0 , v1 , v2 , v3 ] =
0 1 2 3
±[vi , vj , vk , vm ] dependiendo de si es una permutación par
i j k m
o impar. Las definiciones para el n–sı́mplice son similares.
Ahora, retomemos la definición del operador borde dada por la ecuación
(6.2) y adaptémola al caso ordenado. El borde de un 0–sı́mplice v0 es el
conjunto ∅ al que notamos como el elemento 0 a efecto de generar un grupo,
∂0 (v0 ) = 0.
6.3. HOMOLOGÍA SIMPLICIAL —COEFICIENTES EN Z— 187

O
Operador borde

V
A
El borde de un 1–sı́mplice [v0 , v1 ] está dado por la diferencia de sus caras,
∂1 [v0 , v1 ] = v1 − v0 .

S T O
En general, el borde de un n–sı́mplice [v0 , v1 , . . . , vn ], está dado por la
suma alternada de todas sus caras [v0 , . . . , vbi , . . . , vn ], i.e,

U
G BIA N ∂[v0 , v1 , . . . , vn ] =

∂[v0 ]
∂[v0 , v1 ]
=
=
0
[v1 ] − [v0 ]
n
X

i
(−1)i [v0 , . . . , vbi , . . . , vn ].

R U ∂[v0 , v1 , v2 ]
∂[v0 , v1 , v2 , v3 ]
=
=
[v1 , v2 ] − [v0 , v2 ] + [v0 , v1 ]
[v1 , v2 , v3 ] − [v0 , v2 , v3 ] + [v0 , v1 , v3 ] − [v0 , v1 , v2 ]
Los signos alternados son introducidos a fin de tomar en cuenta las orien-
taciones, de suerte que todas las caras de un sı́mplice son orientadas de
manera coherente, como en la figura 6.11. En el caso del 4–sı́mplice las
orientaciones de las cuatro caras son en el sentido contrario a las manecillas
del reloj.
Con esta geometrı́a en mente, la ecuación 6.1 se define ahora para un
n–complejo orientado K, y definimos el operador borde ∂n : Cn (K) →
Cn−1 (K) especificando sus valores sobre los elementos básicos:
!
X X
∂n m i σi = mi ∂n (σi ), (6.3)
i i

donde el grupo Cn(K) de las cadenas (orientadas) de K es el grupo


libre abeliano (ver sección 2.7.1) generado por los n–sı́mplices de K. P
Por tan-
to, cada cadena elemento de Cn (K) es una suma finita de la forma i mi σi
donde los σi son n–sı́mplices de K y mi ∈ Z. La operación algebraica de su-
mar dos cadenas consiste en sumar los coeficientes enteros de los n–sı́mplices
en común. Por definición dejamos C−1 (K) = {0}.
Ejemplo 6.14. ∂2 [v0 , v1 , v2 ] = [v1 , v2 ] − [v0 , v2 ] + [v0 , v1 ], mientras que,
∂2 [v0 , v2 , v1 ] = [v2 , v1 ] − [v0 , v1 ] + [v0 , v2 ] = −([v1 , v2 ]-[v0 , v2 ]+ [v0 , v1 ]) =
∂2 [v0 , v1 , v2 ].

Del ejemplo anterior podrı́amos pensar que si intercambiamos un par de


vértices en [v0 , . . . , vn ] entonces ∂n [v0 , . . . , vn ] cambia de signo.
188 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
Definición 6.15. Los elementos de Cn(K) en el kernel de ∂n son los n–
ciclos y, a este subgrupo nuevamente lo notamos Zn(K). La palabra ciclo

A
proviene del caso n = 2 donde los ciclos corresponden a caminos cerrados
alrededor de un triángulo con vértices v0 , v1 , v2 .

S T O
Definición 6.16. Los elementos de Cn−1 (K) que son la imagen de ∂n son
los (n − 1)–bordes y a este subgrupo nuevamente lo notamos Bn−1 (K). Son

U
G BIA N
las (n − 1)–cadenas que son borde de alguna n–cadena.

Ejemplo 6.17. Sea K la superfi-


cie del tetraedro. Cada elemento de
C2 (K) es de la forma m1 [v1 , v2 , v3 ]+
v0

U
m2 [v0 , v2 , v3 ]+m3 [v0 , v1 , v3 ]+m4 [v0 , v1 , v2 ]
v1
con mi ∈ Z. v3

R Como el sı́mplice de mayor dimensión es 2,


entonces C3 (K) = 0, y por tanto B2 (K) =
∂3 (C3 (K)) = 0.

Por definición, C−1 (K) = 0 y ası́ Z0 (K) = C0 (K); es decir, Z0 (K) es


v2

el grupo libre abeliano con cuatro generadores v0 , v1 , v2 , v3 . Como C1 (K)


es a su vez generado por los 6 lados [v0 , v1 ], [v0 , v2 ], [v0 , v3 ], [v1 , v2 ], [v1 , v3 ]
y [v2 , v3 ] entonces B0 (K) es generado por la imagen de estos generadores
v1 − v0 , v2 − v0 , v3 − v0 , v2 − v1 , v3 − v1 y v3 − v2 —en un homomorfismo, la
imagen de un grupo está generada por la imagen de los generadores—. Pero
 esto no implica que la imagen sea libre sobre estos generadores, por ejemplo
v2 − v1 = (v2 − v0 ) − (v1 − v0 ), pero sı́ es libre sobre v1 − v0 , v2 − v0 y v3 − v0 .
Si σ ∈ C1 (K), entonces

σ = m1 [v0 , v1 ] + m2 [v0 , v2 ] + m3 [v0 , v3 ] + m4 [v1 , v2 ] + m5 [v1 , v3 ] + m6 [v2 , v3 ]

y ∂1 (K) = 0 si cada vértice se anula y para ello es necesario que aparezca


el mismo número de veces y con la misma multiplicidad tanto positivo co-
mo negativo; en otras palabras, aparecer una vez como punto inicial de un
segmento y otra vez como punto final de otro.
Las siguientes cadenas son 1-ciclos, son los lados o bordes de los cuatro
triángulos del tetraedro, y demostraremos que ellos son los generadores del
núcleo Z1 (K).

σ1 = [v1 , v2 ] + [v2 , v3 ] + [v3 , v1 ],


6.3. HOMOLOGÍA SIMPLICIAL —COEFICIENTES EN Z— 189

V O
σ2 = [v0 , v3 ] + [v3 , v2 ] + [v2 , v0 ],

σ3 = [v0 , v1 ] + [v1 , v3 ] + [v3 , v0 ],

T A σ4 = [v0 , v2 ] + [v2 , v1 ] + [v1 , v0 ].

O
S
Sea σ ∈ Z1 (K); los lados en el tetraedro que tienen al vértice v0 como punto

N
inicial son [v0 , v1 ], [v0 , v2 ] y [v0 , v3 ] y asumamos que los coeficientes de estos

Ulados en σ son m1 , m2 , m3 respectivamente. Entonces σ + m2 σ4 − m3 σ2 es

G BIA
de nuevo un ciclo pero no contiene los lados [v0 , v1 ] o [v0 , v3 ] pues

σ + m1 σ4 − m3 σ2 = σ + m1 ([v0 , v2 ] + [v2 , v1 ] + [v1 , v0 ]) − m3 ([v0 , v3 ]

R U + [v3 , v2 ] + [v2 , v0 ])
= σ + m1 [v0 , v2 ] + m1 [v2 , v1 ] + m1 [v1 , v0 ]) − m3 [v0 , v3 ]
− m3 [v3 , v2 ] − m3 [v2 , v0 ]
= ρ + m1 [v0 , v1 ] + m2 [v0 , v2 ] + m3 [v0 , v3 ] + m1 [v0 , v2 ]
+ m1 [v2 , v1 ] − m1 [v0 , v1 ] − m3 [v0 , v3 ] − m3 [v3 , v2 ] − m3 [v2 , v0 ]
= ρ + (m1 + m2 + m3 )[v0 , v2 ] + m1 [v2 , v1 ] − m3 [v3 , v2 ]

= ρ + m[v0 , v2 ] + m1 [v2 , v1 ] − m3 [v3 , v2 ],

donde ρ tiene a 0 como coeficiente para los lados [v0 , v1 ], [v0 , v2 ], [v0 , v3 ].
Nótese que el único lado en el ciclo σ+m1 σ4 −m3 σ2 teniendo —posiblemente—
como vértice a v0 es [v0 , v2 ], y por tanto, para poder anularse ya que σ +
m2 σ4 − m3 σ2 es un ciclo, se debe tener que su coeficiente sea 0.
Ası́, σ+m2 σ4 −m3 σ2 consta de lados que están en el 2–sı́mplice [v1 , v2 , v3 ].
Los vértices v1 , v2 , v3 deben estar al inicio y final de lados con la misma
multiplicidad, y por tanto para algún r ∈ Z se tiene

σ + m1 σ4 − m3 σ2 = rσ1 .

Si en el cálculo anterior remplazamos a v0 por cualquiera de los otros tres


vértices, encontramos que Z1 (K) es generado por los ciclos σi ; aún más, por
cualesquiera tres de estos σi . Como los σi son los bordes de los 2–sı́mplices,
tenemos que Z1 (K) = B1 (K).
Describamos a continuación a Z2 (K). C2 (K) está generado por los 2–
sı́mplices [v1 , v2 , v3 ], [v2 , v0 , v3 ], [v0 , v1 , v3 ] y [v1 , v0 , v3 ]. Si en un 2–ciclo σ
190 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
tenemos que [v1 , v2 , v3 ] tiene coeficiente m1 y [v2 , v0 , v3 ] tiene coeficiente m2 ,
entonces en su borde ∂(σ) el lado común [v2 , v3 ] tiene coeficiente m1 − m2 .

A
Por tanto, m1 = m2 y de manera similar tenemos que en un 2–ciclo todos
los cuatro 2–sı́mplices aparecen con el mismo coeficiente lo que implica que

S T
Z2 (K) es generado por el ciclo

O [v1 , v2 , v3 ] + [v2 , v0 , v3 ] + [v0 , v1 , v3 ] + [v1 , v0 , v3 ],

U
G BIA N
y por tanto Z2 (K) = Z.
Algunos autores consideran que el siguiente resultado es una de las ecua-
ciones más importantes de la matemática.

Teorema 6.18. Para cada n ≥ 1 la composición

R U n
∂n−1 ◦ ∂n : Cn (K) −→

Cn−1 (K) −−−→ Cn−2 (K)
∂n−1

es el homomorfismo nulo. Por tanto, tenemos un complejo de cadenas (ver


recuadro en la página 183).

Demostración. Ya que la composición de homomorfismos es un homomorfis-


mo, basta verificar que la composición es nula para cada
n–celda σ = [v0 , . . . , vn ]. De
n
X
∂n (σ) = (−1)i [v0 , . . . , vbi , . . . , vn ]
i=0

tenemos que

X n
X
i
∂n−1 ∂n (σ) = (−1) [v0 , . . . , vbj , . . . , vbi , . . . vn ]+
i j<i

n
X
+ (−1)j−1 [v0 , . . . , vbi , . . . , vbj , . . . , vn ] .
j>i

Como el sı́mplice [v0 , . . . , vbk , . . . , vbl , . . . , vn ] aparece dos veces, una para i =
k, j = l con coeficiente (−1)l (−1)k , y otra para i = j, j = l con coeficiente
(−1)k (−1)l−1 cada sumando se anula y por tanto ∂n−1 ◦ ∂n = 0.

Corolario 6.19. El teorema implica que para cada n > 0, Bn (K) es un


subgrupo de Zn (K).
6.3. HOMOLOGÍA SIMPLICIAL —COEFICIENTES EN Z— 191

6.3.1.

V OGrupos de homologı́a

A
Definición 6.20. El grupo cociente Hn (K) = Zn (K)/Bn (K) es el n-ésimo
grupo de homologı́a con coeficientes enteros asociado al complejo

S T
simplicial K, n > 0. H0 (K) = C0 (K)/B0 (K). La homologı́a para K es

O
entonces la sucesión

N
H∗ (K) = {H0 (K), H1 (K), H2 (K), H3 (K), . . .}.

U
G BIA
Si queremos ser enfáticos acerca de qué grupo estamos usando para nuestros
cálculos, Hn (K) es notado como Hn (K; Z). Dos n–ciclos σ1 , σ2 son llamados
homólogos si su diferencia es un n–borde, i.e. si σ1 − σ2 ∈ B(K) con lo que
pertenecen a la misma clase de equivalencia.

R U
Un grupo de homologı́a Hn (K) es por definición un grupo abeliano generado
finitamente. Por
de la forma F
L tanto y de acuerdo con el teorema 2.28 el puede ser escrito
T , donde F es un grupo libre abeliano finitamente generado
(la suma directa de copias de Z), y T es un grupo abeliano finito. Los
elementos de T son precisamente estos elementos del grupo de homologı́a
que tienen orden finito, y son llamados los elementos con torsión. El rango
de F , esto es, el número de sumandos de Z, es llamado el número de
Betti de K y se nota βn .

v2
Ejemplo 6.21. Sea K la circunferencia simpli-
cial orientada como se muestra en la figura y la
cual es una triangulación de S 1 .
Si σ ∈ C1 (K), entonces
∂1 (σ) = ∂1 (m0 [v0 , v1 ]+m1 [v1 , v2 ]+m2 [v2 , v0 ]) =
m0 (v1 − v0 ) + m1 (v2 − v1 ) + m2 (v0 − v2 ) =
(m2 − m0 )v0 + (m0 − m1 )v1 + (m1 − m2 )v2 = 0. v0 v1

Esto implica que los coeficientes deben de ser iguales, m0 = m1 = m2 .


Por lo tanto, el Ker(∂1 ) consta de todas las cadenas múltiple enteras de σ,
i.e. Z1 (K) = Z. Como ∂2 = 0, obtenemos H1 (K) = Z.
El cálculo que hemos hecho de ∂1 también nos muestra que la imagen de
∂1 consiste de todas las expresiones (m2 −m0 )v0 +(m0 −m1 )v1 +(m1 −m2 )v2 ,
y como m1 − m2 = −(m2 − m0 ) − (m0 − m1 ), esto es equivalente a todas las
expresiones de la forma t0 v0 + t1 v1 + t2 v2 con t2 = −(t0 + t1 ). Por lo tanto,
t0 v0 + t1 v1 + t2 v2 = t0 v0 + t1 v1 − (t0 − t1 )v2 (6.4)
= t0 (v0 − v2 ) + t1 (v1 − v2 ). (6.5)
192 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
Esto implica que B0 (K) = ∂1 (C1 ) = Z × Z.
Por otra parte, si σ ∈ C0 (K), entonces σ = a0 v0 + a1 v1 + a2 v2 lo que es

A
equivalente a expresarlo como a0 (v0 −v2 )+a1 (v1 −v2 )+(a2 +a1 +a0 )v2 , esto

T
es, como un elemento en B0 (K) más un múltiplo de v2 (ver ecuación 6.4).

O
Por lo tanto, el grupo cociente C0 /B0 está generado por v2 y es isomorfo a

S
Z. En resumen, tenemos:

U
G BIA N H0 (S 1 ) = Z, H1 (S 1 ) = Z y Hi (S 1 ) = 0 para i > 1.
Estas igualdades nos dicen que efectivamente, y como lo indica el sentido
común, existe un hueco 1–dimensional, i.e. un 1–ciclo que no es borde de
ningún 2–sı́mplice o 2–cadena existente en el espacio S 1 . Veremos en el

U
teorema 6.23 que H0 (S 1 ) = Z significa que el espacio es conexo por caminos

R
Ejemplo 6.22. Sea K la superficie del tetrae-
v0
dro como en el ejemplo 6.17, la cual es una trian-
gulación de la esfera S 2 y calculemos los grupos
de homologı́a Hn (S 2 , Z).
Los únicos posibles grupos no triviales son para
n = 0, 1, 2, 3. Ya hemos encontrado que Z0 (K) v1
es el grupo libre abeliano con cuatro generadores v3
v0 , v1 , v2 , v3 , B2 (K) = 0, Z1 (K) = B1 (K)
Z2 (K) = Z. v2
m1 [v1 , v2 , v3 ]+ m2 [v0 , v2 , v3 ] + m3 [v0 , v1 , v3 ] +
m4 [v0 , v1 , v2 ] con mi ∈ Z.

Como el sı́mplice de mayor dimensión es 2, entonces C3 (K) = 0, y por


tanto B2 (K) = ∂3 (C3 (K)) = 0.
Ya tenı́amos en el ejemplo 6.17 que Z2 (K) = Z y B2 (K) = 0; por tanto,
H2 (K) = Z con lo que
H2 (S 2 ) = Z.
Vimos que B1 (K) = Z1 (K), ası́ que el grupo cociente H1 (S 2 ) = 0 es el
grupo trivial.
Estas últimas igualdades nos dicen que efectivamente y como lo indica el
sentido común, existe un hueco 2–dimensional, i.e. un 2–ciclo que no es
borde de ningún 3–sı́mplice o 3–cadena existente en el espacio S 2 y, que no
existen huecos 1–dimensionales al estilo del que posee la circunferencia.
El siguiente teorema nos muestra una bonita relación entre H0 (K) y
6.3. HOMOLOGÍA SIMPLICIAL —COEFICIENTES EN Z— 193

Π0 (K).

V O
Teorema 6.23. H0 (K) es un grupo libre abeliano cuyo rango es el número

T A
de componentes conexas por caminos de K.

O
S
Demostración. La idea es mostrar que dos vértices v, w están en la misma
componente conexa si y solo si resultan ser homólogos. En efecto, si v y w

U
G BIA N
pueden ser conectados por una sucesión de lados vv1 v2 . . . vk w tales que dos
vértices consecutivos no son iguales, entonces

v − w = ∂1 ([v, v1 ] + [v1 , v2 ] + · · · + [vk , w]).

Finalmente, dos vértices que se encuentren en diferentes componentes de K

R U
no son homólogos ya que no existen lados unidos que los puedan conectar.
Ası́ que, seleccionar un vértice por cada componente es equivalente a escoger
una coclase en H0 (K).

Los anteriores dos ejemplos nos dan una información sobre las esferas S 1
y S 2 : tienen diferentes grupos de homologı́a y esto implica que no son
homeomorfas. En general veremos que Hn (S n ) = Z y H0 (S n ) = Z, pero
Hk (S n ) = 0 para 0 < k < n. Como consecuencia tenemos, por ejemplo, que
S 3 y S 4 no son homeomorfas, respuesta que no pudimos obtener a partir
del grupo fundamental.

Ejemplo 6.24 (Homologı́a de la re-


gión anular). Sea A la superficie de la v5
región anular comprendida entre dos cir- v1
cunferencias y con la triangulación indica-
da por la figura. Como A es conexa por p1
caminos tenemos H0 (A) = Z. p2 p5
Los únicos posibles grupos no triviales son
para n = 0, 1, 2. v2 p3 p4 v4
Si σ es un 1–ciclo, y si [p1 , p2 ] tiene
coeficiente r en σ, entonces α = σ −
r∂2 ([p1 , p2 , v1 ]) es una cadena que no con-
tiene el lado [p1 , p2 ] y es homólogo a σ, i.e.
v3
σ − α es un borde.

Nótese que lo que hemos hecho es dar un desvı́o por los lados [p2 , v1 ]
y [v1 , p1 ] a fin de evitar el paso por [p1 , p2 ]. Un cálculo rápido muestra que
194 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
efectivamente α es de nuevo un ciclo, pues ∂1 (α) = ∂1 (σ −r∂2 ([p1 , p2 , v1 ])) =
∂1 (σ) − r∂1 (∂2 ([p1 , p2 , v1 ])) = 0.

T A Aplicando un argumento similar al anterior y de manera reiterada, pode-


mos obtener un 1–ciclo homólogo a σ el cual no contiene lados pertenecientes

O
a la circunferencia interior de A. Este ciclo a su vez puede ser mejorado al

S
operarlo con múltiplos de ∂2 ([vi , pi , vj ]) a fin de eliminar los lados de la forma

N
[vi , pi ]. Este último 1–ciclo α0 no posee tampoco los otros lados [vi , pj ] pues si

U por ejemplo apareciera el lado [v5 , p1 ] con un coeficiente no nulo, entonces el

G BIA
vértice p1 aparece con el mismo coeficiente en ∂1 (α0 ) y no tendrı́amos como
anularlo. Por tanto, α0 que es homólogo a σ, está conformado únicamente
por lados pertenecientes a la circunferencia exterior de A. Es claro que este
ciclo debe ser entonces de la forma

R U m([v1 , v2 ] + [v2 , v3 ] + [v3 , v4 ] + [v4 , v5 ] + [v5 , v1 ]).

Ası́ que, después de prácticamente empujar cada 1–ciclo a la circunferencia


exterior hemos obtenido
H1 (A) = Z.
Es fácil ver que ningún 2–cadena tiene borde nulo, puesto que todo 2–sı́mpli-
ce tiene un lado o bien en la circunferencia interior o en la exterior y este
lado no aparece en ningún otro 2–sı́mplice a fin de que pudiese ser eliminado,
por lo que Z2 (A) = 0 lo que implica H2 (A) = 0.

Ejemplo 6.25 (Homologı́a del toro). En el cálculo de la homologı́a del


toro T , encontramos los términos cadena, ciclo y borde bien ejemplificados,
aunque aún nos falta el concepto de torsión.
α C
σ

A B
Figura 6.12: Cadenas en el toro
.
6.3. HOMOLOGÍA SIMPLICIAL —COEFICIENTES EN Z— 195

O
c

A V a b
2
c
4
a

T
1 3 5

O
g h i g

U S N d e f d

G BIA
b

a a b c a

R U Figura 6.13: El toro y una triangulación.

Si miramos una curva A cerrada y orientada como en la figura 6.12,


claramente su borde es 0 y además no encierra, no es borde de ninguna
región que pertenezca al toro; mientras que B representa una curva también
cerrada, pero en este caso aunque tampoco tiene borde, sı́ es el borde de la
región del toro conformada por las tres areas triangulares orientadas como en
la figura. Ambos son elementos de Z1 (T ) pero B también lo es de B1 (T ). B
es precisamente la clase de 1–ciclo que no proporciona información adicional
y especı́fica sobre el toro —el comportamiento de B es el mismo para toda
superficie— y por ello es eliminado al pasar al cociente en Z1 (T ) y conformar
a H1 (T ) = Z1 (T )/B1 (T ).
Un buen ejemplo de ciclos homólogos lo constituyen α y σ, ya que su
diferencia α−σ es el borde de la región tubular C mostrada en la figura 6.12,
y por tanto, pertenecen a la misma clase en H1 (T ) puesto que α−σ ∈ B1 (T ).
Examinemos en detalle la situación para los dos caminos cerrados α1 =
[a, b] + [b, c] + [c, a] y σ1 = [d, e] + [e, f ] + [f, d] dados por la triangulación y
los cuales corresponden en la figura 6.13 a un camino en la base y el camino
superior. Si a un ciclo le añadimos cualquier frontera su clase no cambia,
por tanto podemos añadir los bordes de los triángulos [a, e, b], [b, f, c], [c, d, a],
lo cual produce la cadena en forma de zig–zag:
[a, e] + [e, b] + [b, f ] + [f, c] + [c, d] + [d, a]

a la cual podemos añadir los bordes de los 2–sı́mplices [a, d, e], [b, e, f ], [c, d, f ]
196 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O e f d

T A O
a b c a
Figura 6.14: Un paso en la construcción de caminos homólogos.

U S N
y obtener a σ1 :

G BIA
[a, d]+[d, e]+[e, b]+[b, e]+[e, f ]+[f, c]+[c, f ]+[f, d]+[d, a] = [d, e]+[e, f ]+[f, d].

Dado σ un 1–ciclo, obtenemos un ciclo α homólogo que no contenga


la hipotenusa [g, b] del triángulo [g, b, h] —notado 1— en la triangulación,

R Ual multiplicar el borde del triángulo por el múltiplo apropiado (esta fue la
técnica utilizada en el ejemplo 6.24) y añadirlo a σ, i.e. α = σ − r∂([g, b, h]),
pues al fin y al cabo al añadir bordes a un ciclo se obtienen ciclos homólogos.
Ahora, de este nuevo ciclo α obtenemos uno homólogo y que no contiene el
lado [h, b] del triángulo [h, b, c], al sumar un múltiplo del borde del triángulo
notado como 2.

Continuando de esta manera sobre los


diferentes triángulos, obtenemos un ciclo h i g
homólogo a σ que solo puede tener lados en
el esquema siguiente. Pero de existir tal ci-
clo, el no puede contener alguno de los lados e f d
[h, i], [i, g],[e, f ], [f, d] interiores al cuadrado,
pues entonces su borde no serı́a 0.

Por tanto, σ resulta homólogo a un 1–ciclo


teniendo lados únicamente en las circunferen- σ1
cias σ1 , σ2 que resultan de identificar los lados
del cuadrado (ver figura). Pero al tomar una
de estas circunferencias, cada lado que apare-
ce en ella debe aparecer el mismo número de
veces que los otros lados o no habrı́a forma
σ2
de obtener que su borde sea 0.
Por supuesto un lado en σ1 no tiene por qué aparecer el mismo número
de veces con que otro aparece en σ2 , solo se obliga a los que están en la
misma circunferencia. Si el borde de una 2–cadena tiene lados en σ1 y σ2
todos los triángulos en la 2–cadena deben tener el mismo coeficiente a fin de
6.3. HOMOLOGÍA SIMPLICIAL —COEFICIENTES EN Z— 197

V O
que el lado común pueda ser cancelado y por tanto su borde es cero. Esto
implica que los 1–ciclos σ1 y σ2 son suficientes y necesarios para generar a

A
cada clase de homologı́a, i.e. [σ] = rσ1 + sσ2 para cada 1–ciclo σ. Por tanto,

S T O
H1 (T ) = Z × Z.

Si hacemos la suma de todos los 2–sı́mplices orientados como en la figura

U
G BIA N
6.12, tenemos un ejemplo de una 2–cadena α; y si calculamos el borde de esta
suma, entonces cada lado de la triangulación ocurre exactamente dos veces
en el resultado —una vez con cada una de sus dos posibles orientaciones—
y por tanto el borde es 0 y tenemos ası́ que α es un 2–ciclo.
Si tomamos cualquier otro 2–ciclo, es fácil observar que él debe ser un

U
múltiplo de este primer 2–ciclo α. En efecto, si el triángulo [a, b, c] está en el
2–ciclo con coeficiente r entonces r[b, c] aparece en su borde. Este lado debe

R
ser entonces parte de otro triángulo en T cuyo tercer vértice lo notamos d y
para poder cancelar a r[b, c] debemos orientar al triángulo adyacente como
[d, c, b] —compatible ası́ con [a, b, c]— y además debe estar incluido en nues-
tro 2–ciclo con el mismo coeficiente r. Lo propio ocurre para cada par de
triángulos adyacentes, lo que obliga a que todos los triángulos —orientados
como en la figura 6.12 deben aparecer el mismo número de veces. Por tan-
to, Z2 (T ) = Z y como B2 (T ) = 0 —puesto que no existen 3–sı́mplices—
obtenemos que,
H2 (T ) = Z.
Como T es conexo por caminos,

H0 (T ) ' Z.

Ejemplo 6.26 (Homologı́a de la botella de Klein). Si K es la botella


de Klein, ya tenemos por la conexidad que H0 (K) = Z.
A diferencia —y en realidad como contraste— del toro, ahora tenemos
que Z2 (K) = 0, i.e. no hay 2–ciclos. En efecto, nótese que cada 1–sı́mplice
ocurre como cara de exactamente dos 2–sı́mplices; por ejemplo [a, b] ocurre
como cara con la misma orientación para los dos triángulos [a, b, e] y [a, b, i]
(ver la figura 6.15).
Por tanto, si uno de los dos triángulos es un sumando de un 2–ciclo σ,
el otro debe estar en σ y además con el mismo coeficiente; pero esto a su
vez obliga a que esté [a, i, g] a fin de poder cancelar a [a, i] y continuando
de esta manera obtenemos que cada 2–sı́mplice debe estar en σ y con el
mismo coeficiente; por tanto σ es un múltiplo de esta cadena formada por
198 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O a c b a

A
2 4
3

T
1 5

O
g h i g

U S N d e f d

G BIA a b c a

R U Figura 6.15: La botella de Klein y una triangulación

la suma de todos los triángulos orientados el cual ciertamente no tiene


borde 0, muy por el contrario su borde es 2([a, b] + [b, c] + [c, a]) = 2σ2 . No
hay 2–ciclos, —en alguna manera esto refleja lo que es conocido como la
no orientabilidad de la botella de Klein, i.e., no hay manera de orientar
de manera compatible a todos los 2–sı́mplices de una triangulación— y por
tanto

H2 (K) = 0.

Ası́ como lo hicimos con el toro, podemos ver que


cada 1–ciclo resulta ser homólogo a un ciclo de
la forma rσ1 + sσ2 . Pero si una 2–cadena quiere
tener como borde a un ciclo de esta forma, ya vi-
mos que todos los triángulos en la triangulación
deben aparecer con el mismo coeficiente a fin de σ1
poder cancelar los lados internos. En el caso del
toro, el borde de una tal 2–cadena fue 0, pero
aquı́ como ya hemos visto, su borde es k(2σ2 )
donde k es el número de veces que aparece cada σ2
triángulo.
Por tanto, H1 (K) es un grupo abeliano que tiene
como generadores las clases de homologı́a de σ1
y σ2 y las relaciones σ1 + σ2 = σ2 + σ1 y 2σ2 = 0.
Ası́,
6.3. HOMOLOGÍA SIMPLICIAL —COEFICIENTES EN Z— 199

V O H1 (K) = Z × Z2 .

T A
El cual es nuestro primer ejemplo de un grupo con coeficiente de torsión 2
y número de Betti 1.

O
U S N
G BIA
b c a
b c
1 2 3 4

U
a c
a

R Figura 6.16: La cinta de Moebius y una triangulación

Ejemplo 6.27 (Homologı́a de la cinta de Möbius). Dado un 1–ciclo σ,


al restarle múltiplos de los bordes de los triángulos 2, 3 ó 4 podemos llevarlo
hasta un ciclo homólogo σ 0 teniendo lados solo en los bordes superior e
inferior del rectángulo y en el lado [a, b], i.e., en la circunferencia que rodea
la cinta o el segmento de pega [a, b] (ver figura 6.16), donde los lados que
aparecen en la circunferencia deben tener el mismo coeficiente —eliminamos
los lados en la parte interior al rectángulo—.
Ahora, la 2–cadena δ formada por la suma de todos los triángulos tiene
como borde ∂2 (δ) a los lados superior e inferior en el rectángulo más 2[a, b], y
como los lados [a, c] y [c, b] en la parte superior del rectángulo deben aparecer
el mismo número de veces, podemos sustraer a σ 0 cierto múltiplo adecuado
de ∂2 (δ) y obtener ası́ un ciclo homólogo con lados únicamente en el lado
inferior del rectángulo y [a, b] —este ciclo generador es mostrado por las
lı́neas punteadas en ambas figuras— y por supuesto estos lados orientados
deben aparecer el mismo número de veces en el nuevo ciclo, lo que implica
que
H1 (K) = Z.
Para calcular a H2 (K), nótese que todo 2–ciclo debe contener a los triángu-
los 1, 2, 3 y 4 el mismo número de veces (con la orientación ), y este
ciclo no podrı́a entonces tener borde 0 ya que su borde serı́a k(2[a, b] +
lado superior + lado inferior 6= 0. Por tanto

H2 (K) = 0.
200 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

6.4.

V O Homologı́a singular

T APara calcular la homologı́a de un espacio X hemos supuesto que el es-


pacio ya tiene una triangulación K como complejo simplicial. ¿Qué sucede

O
si consideramos otra triangulación K 0 para X? ¿Cambian los grupos de

S
homologı́a? Para contestar estas preguntas desarrollaremos una teorı́a de

N
homologı́a más general, y llamada homologı́a singular, que no esté basa-

U da sobre complejos simpliciales, sino que por el contrario pueda ser definida

G BIA
sobre cualquier espacio topológico; pero como toda buena generalización,
ella debe coincidir con la homologı́a simplicial cuando de complejos se trate.

R U6.4.1. Sı́mplices regulares

Definición 6.28. Dado n ∈ N, definimos el n–sı́mplice estándar ∆n ⊆


Rn+1 como el n–sı́mplice con vértices en los vectores unitarios e0 = (1, 0, . . . , 0),
e2 = (0, 1, . . . , 0), . . ., en = (0, . . . , 0, 1) en cada eje coordenado,

n
X
n n+1
∆ = [e0 , e1 , . . . , en ] = {(x0 , . . . , xn ) ∈ R : xi ≥ 0 y xi = 1}.
i=0

e2 = (0, 0, 1)

e1 = (0, 1, 0)

e0 = (1, 0, 0)
Figura 6.17: ∆2 .

El subespacio ∆ni = {(x0 , . . . , xi , . . . , xn ) ∈ ∆n | xi = 0} es la (n − 1)–


cara de ∆n opuesta al vértice ei .

Ejemplo 6.29. El 1–sı́mplice estándar ∆1 tiene dos 0–caras: {e0 } y {e1 }.


Mientras que ∆2 tiene tres 1–caras: [e0 , e1 ], [e1 , e2 ] y [e0 , e2 ].
6.4. HOMOLOGÍA SINGULAR 201

V O
Definición 6.30. Un n–sı́mplice singular en
un espacio X es entonces definido como una fun-

A
ción σ : ∆n → X (en la figura aparece la imagen

T
∆1 ). Como σ es tan solo una función continua,

O
no tiene entonces por qué preservar la topologı́a

S
de ∆n a la manera de una inmersión, i.e. puede

N
tener “singularidades” y esta es la razón de la

Upalabra singular.

G BIA
Definimos Sn (X) como el conjunto de todos los n–sı́mplices singulares en
X. Como en el caso de la homologı́a simplicial, para poder hablar de homo-
logı́a singular debemos tener un operador borde y para definir este último

R U
debemos a su vez tener el concepto de caras para un sı́mplice regular.

di
Si n ∈ N, definimos para cada i = 0, 1, . . . , n un homeomorfismo
: ∆n−1 → ∆ni como

di ((x0 , . . . , xn−1 )) = (x0 , . . . , xi−1 , 0, xi , . . . , xn−1 )

para cada (x0 , . . . , xi , . . . , xn−1 ) ∈ ∆n−1 . Nótese que di es una inmersión de


∆n−1 en ∆n —di (∆n−1 ) es una cara de ∆n —.
Definición 6.31. Dado un n–sı́mplice regular σ : ∆n → X al componer
con cada una de la n + 1 funciones di obtenemos n + 1 diferentes (n − 1)–
sı́mplices regulares σ ◦ di : ∆n−1 → X y cada una de estas funciones σ ◦ di
la llamamos la i–ésima cara de σ notada como σ i . Hemos definido ası́ una
función ∂ i : Sn (X) → Sn−1 (X) dada por ∂ i (σ) = σ i para cada σ ∈ Sn (X) y
llamado el operador i–ésima cara.

6.4.2. Cadenas regulares

Para cada entero n ≥ 0 definimos Cn (X) como el grupo libre abeliano


sobre Sn (X). Los elementos de Cn (X), llamados n–cadenas singulares
son combinaciones lineales de la forma

f = m1 σ1 + m2 σ2 + · · · + mk σk con mi ∈ Z, σi ∈ Sn (X).

Definición 6.32. Para cada n–sı́mplice regular σ ∈ Sn (X) P definimos su


borde o frontera como la suma alternada de sus caras ∂n (σ) = ni=0 (−1)i σ i .
Extendemos esta definición de manera lineal (o aditiva) a un homomor-
fismo ∂n : Cn (X) → Cn−1 (X) llamado el operador borde singular o
202 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
operador frontera singular; de suerte que, si f =
entonces
n
X
Pk
i=1 mi σi ∈ Cn (X)

T A O
∂n (f ) = (−1)i mi ∂(σi ).
i=0
La frontera de una 0–cadena se define como 0, es decir, convenimos en que

S
C−1 (X) = 0.

U
G BIA N
Por tanto, para cada espacio X tenemos el complejo de cadenas sin-
gulares {Cn (X), ∂n } —ver recuadro de la sección 6.2.1—
∂n+2 ∂n+1 n
· · · −−−→ Cn+1 (X) −−−→ Cn (X) −→

Cn−1 (X) −−−→ · · · −
Solo nos resta verificar el siguiente teorema.
∂n−11
→ C1 (X) −→ C0 (X)

R UTeorema 6.33. Para cada n ≥ 1 la composición


n
∂n−1 ◦ ∂n : Cn (X) −→

Cn−1 (X) −−−→ Cn−2 (X)
es el homomorfismo nulo, es decir Im(∂n ) ⊆ Ker(∂n−1 ).
∂n−1

Demostración. Por la definición de homomorfismo es suficiente verificar la


condición para cada σ ∈ Sn (X).
Antes de todo, observemos que las funciones di : ∆n−1 → ∆n y
dj : ∆n → ∆n+1 satisfacen dj ◦ di = di ◦ dj−1 si 0 ≤ i < j ≤ n.
Esto a su vez implica que al componer con la función σ ∈ Sn (X) tenemos
(σ j )i = (σ i )j−1 .
Ahora bien,
n
!
X
∂n−1 ◦ ∂n (σ) = ∂n−1 (∂n (σ)) = ∂n−1 (−1)i σ i
i=0
n
X n
X n−1
X
= (−1)i ∂n−1 (σi ) = (−1)i (−1)j (σ i )j
i=0 i=0 j=0
X X
= (−1)i+j (σ i )j + (−1)i+j (σ i )j
0≤j<i≤n 0≤i≤j<n
X X
i+j j i−1
= (−1) (σ ) + (−1)i+j (σ i )j
0≤j<i≤n 0≤i≤j<n
X X
i+j i j
= (−1) (−1) (σ ) + (−1)i+j (σ i )j
0≤i≤j≤n 0≤i≤j<n
= 0.
6.4. HOMOLOGÍA SINGULAR 203

O
Como en todo complejo de cadenas tenemos las siguientes definiciones:

V
A
1. Una cadena regular f ∈ Cn (X) es un n–ciclo si ∂n (f ) = 0, i.e. si
f ∈ Ker(∂n ) = Zn (X).

S T O
2. Si existe f 0 ∈ Sn+1 (X) tal que ∂n+1 (f 0 ) = f , decimos que f es un
n–borde; esto es, f ∈ Im(∂n+1 ) = Bn (X).

U
G BIA N
3. El grupo cociente Hn (K) = Zn (K)/Bn (K) es el n-ésimo grupo de
homologı́a singular con coeficientes en Z.

4. Queda definida una relación de equivalencia sobre Cn (X) como:


dos cadenas f1 , f2 son n–cadenas homólogas si f1 y f2 difieren en

R U un borde, esto es, si f1 − f2 ∈ B(K), i.e.

f1 ∼ f2 :⇔ existe f3 tal que f1 − f2 = ∂n+1 (f3 ).

5. X se llama acı́clico si Hi (X) = 0, para i > 0.

Ejemplo 6.34. Si X se reduce a un punto, H0 (X) = Z, y si n > 0 entonces


Hn (X) = 0, es decir X es acı́clico.
En efecto, para cada n > 0 existe una sola función ∆n → X. Por tanto
Sn (X) es unitario y Cn (X) = Z. Para cada sı́mplice σ : ∆n → X se tiene que
todas lasP caras σ i son iguales digamos a σ 0 . Por tanto, todos los sumandos en
∂n (σ) = ni=0 (−1)i σ i son iguales y tenemos que la suma es: 0 si n es impar
ó σ 0 si n es par. Luego, ∂n : Cn (X) → Cn−1 (X) es la función identidad
id(Z) para n par, y la constante a 0 para n impar y ası́ Zn (X) = Z si n
es impar, y 0 si n es par. Por tanto, Hi (X) = 0 para i > 0 —acı́clico— y
H0 (X) = C0 (X)/Im(∂1 ) = Z/0 = Z.

Proposición 6.35. Si Π0 (X) = {Xλ }λ ∈ Λ es el conjunto de las com-


ponentes conexas por caminos de X, entonces para cada n ≥ 0 existe un
isomorfismo canónico M
Hn (X) = Hn (Xλ ).
λ∈Λ

Demostración. Como ∆n es conexo por caminos, un n–sı́mplice de X es un


Pλ ∈ Λ, y ası́, una n–cadena σ de X puede ser
n–sı́mplice de Xλ para algún
expresada como una suma λ σλ donde cada σλ es una n–cadena en Xλ .
Por tanto Cn (X) se expresa como una suma directa ⊕λ∈Λ Cn (Xλ ). Como la
imagen de un n–sı́mplice σ : ∆n → X está contenida en Xλ para algún λ,
204 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
también lo está la imagen de la compuesta σ ◦ di para cada i y por tanto
Lborde ∂n respeta esta última suma ⊕λ∈Λ Cn (Xλ ), con lo que
el operador

A
Hn (X) = λ∈Λ Hn (Xλ ).

T
Corolario 6.36. Si X es conexo por caminos, H0 (X) ≈ Z.

U S N O
Demostración. Como cada 0–sı́mplice σ : ∆0 → X es una función constante
con σ(e0 ) = x0 para x0 ∈ X, tenemos que, S0 (X) puede ser identificado con
X y por tanto, C0 (X) puede ser visto como el grupo libre abeliano generado

G BIA
por los elementos en X. Como C−1 (X) = {0} tenemos que ker(∂0 ) = C0 (X)
y por tanto H0 (X) = C0 (X)/Im(∂1 ).
Definimos un homomorfismo sobreyectivo

U
!
X X
h : C0 (X) → Z como h n i σi = ni .

R i

Veamos que si X es conexo por caminos entonces ker(h) = Im(∂1 ) y por


tanto h induce un isomorfismo H0 (X) ≈ Z.
En efecto, Im(∂1 ) ⊆ ker(h) ya que para cada 1–sı́mplice σ : ∆1 → X
tenemos
i

h(∂1 (σ)) = h(σ|[v1 ] − σ|[v0 ]) = 1 − 1 = 0.


Para ver que ker(h) ⊆ Im(∂P 1 ) tomemos una cadenaP en el núcleo y veamos
que ella es un borde. Sea h ( i ni σi ) = 0 con lo que i ni = 0. Por cada 0–
sı́mplice σi : ∆0 → X tomemos un camino αi : [0, 1] → X de p a σi (v0 ) (para
p un punto base en X) y sea σ0 el 0–sı́mplice con imagen p. Por supuesto αi
puede ser visto como un 1–sı́mplice para el cual ∂1 (αi ) = σi − σ0 . Por tanto
!
X X X X
∂1 ni αi = n i σi − n i σ0 = n i σi
i i i i
P
ya que tenı́amos i ni = 0.

Corolario 6.37. Como


L en el caso da la homologı́a simplicial, teorema 6.23,
el grupo H0 (X) ≈ λ∈Π0 (X) Z —cuenta el número de componentes conexas
en X.

6.4.3. Comportamiento funtorial

Nuestro interés es ahora demostrar que Hn se comporta de manera fun-


torial. Para esto, mostramos que cada función continua f : X → Y induce
6.4. HOMOLOGÍA SINGULAR 205

V O
un homomorfismo f∗ : Hn (X) → Hn (Y ) entre los grupos de homologı́a.
También mostraremos que los grupos de homologı́a singular son invarian-

A
tes topológicos y que espacios equivalentes por homotopı́a tiene grupos de
homologı́a isomorfos.

T O
Teorema 6.38. Dada una función continua f : X → Y , para cada n ≥ 0

S
existe un homomorfismo inducido f∗ : Hn (X) → Hn (Y ).

U
G BIA N
Demostración. Primero definimos una función f# : Sn (X) → Sn (Y ) com-
poniendo cada n–sı́mplice regular σ : ∆n → X con f para ası́ obtener un
n–sı́mplice f# (σ) =Pf ◦ σ : ∆nP→ Y . Ahora, P extendemos a f# de mane-
ra lineal como f# ( i ni σi ) = i ni f# (σi ) = i ni f ◦ σi y obtenemos un

U
homomorfismo f# : Cn (X) → Cn (Y ) para cada n ≥ 0.
El comportamiento de este homomorfismo es impecable con el operador

Rborde en el sentido que f# ◦ ∂n = ∂n ◦ f# . En efecto, para cada n–sı́mplice


σ tenemos

∂n ◦ f# (σ) = ∂n (f ◦ σ) =

n
n
X
(−1)i (f ◦ σ)i =
i=0
n
X
(−1)i f ◦ (σ)i
i=0
X
= f# ◦ (−1)i σ i = f# ◦ ∂n (σ)
i=0

y lo mismo sucede para cada elemento en Cn (X) ya que las funciones f# y


∂n son homomorfismos de grupos.
De acuerdo al recuadro de la página 183 tenemos una transformación
de cadena (el diagrama es commutativo) entre los complejos de cadenas
singulares para X y para Y :
∂n+2 ∂n+1 ∂n ∂n−1
··· - Cn+1 (X) - Cn (X) - Cn−1 (X) - ···

f# f# f#

∂n+2
? ∂n+1
? ? ∂n−1
∂n
··· - Cn+1 (Y ) - Cn (Y ) - Cn−1 (Y ) - ···

De la conmutatividad en particular se implica que f# envı́a ciclos en


ciclos, ya que si ∂α = 0 entonces ∂(f# α) = f# (∂α) = 0. Pero también f#
envı́a bordes en bordes ya que f# (∂β) = ∂(f# α) y por tanto f# induce un
homomorfismo f∗ : Hn (X) → Hn (Y ).
206 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

V O
Teorema 6.39. Dadas dos funciones continuas f : X → Y y f : Y → Z
los homomorfismos inducidos f∗ y g∗ satisfacen (g ◦ f )∗ = g∗ ◦ f∗ .

T A
Demostración. Si [α] ∈ Hn (X) entonces

O
S
(g ◦ f )∗ ([α]) = [(g ◦ f )# (α)] = [g# ◦ f# (α)] = g∗ ([f# (α)]) = g∗ ◦ f∗ ([α]).

U
G BIA N
Corolario 6.40. Para la función identidad idX : X → X se tiene que
idX ∗ = idHn (X) : Hn (X) → Hn (X).

Demostración. Es inmediato ya que las construcciones están basadas en la


composición de funciones.

R UCorolario 6.41. Para cada n ≥ 0, : Hn es un funtor de Top en Ab.

Corolario 6.42. Los grupos de homologı́a singular son invariantes topológi-


cos, i.e., si X ≈ Y entonces Hn (X) = Hn (Y ) (si f es un homeomorfismo
entonces f∗ es un isomorfismo).

Invarianza por homotopı́a

Veamos que los grupos de homologı́a no son tan solo invariantes topológicos,
sino también invariantes homotópicos, i.e. veamos que espacios equivalentes
homotópicamente tienen grupos de homologı́a isomorfos. De tal manera que
la homologı́a es una propiedad topológica m´ss débil que la homotopı́a, dado
que existen espacios que tienen los mismos grupos de homologı́a, pero no
son equivalentes homotópicamente —Hn (toro) ≈ Hn (toro perforado)—

Teorema 6.43. Si f, g : X → Y son dos funciones continuas homótopas,


entonces f∗ = g∗ : Hn (X) → Hn (Y ).

Demostración. El ingrediente esencial es definir un homomorfismo


Pn : Cn (X) → Cn+1 (Y ) conocido como el operador prisma que satisface
la llamada relación prismática,
Y
∂n+1 ◦ Pn + Pn−1 ◦ ∂nX = g∗ − f∗ , (6.6)

la cual implica que Hn (f ) = Hn (g).


Para ello subdividimos el prisma ∆n × I en (n + 1)–sı́mplices. La “tapa”
inferior de ∆n × I es ∆n × {0} = [v0 , · · · , vn ] mientras que la superior
6.4. HOMOLOGÍA SINGULAR 207

V O
es ∆n × {1} = [w0 , · · · , wn ], donde vi y wi tienen la misma imagen en la
proyección p : ∆n × I → ∆n .

A
El n–sı́mplice [v0 , · · · , vi , wi+1 , · · · , wn ] (ubica- w2
do como una cara dentro del prisma y en la

S T O
figura se muestra a [v0 , w1 , w2 ]) es el grafo de
la función lineal ϕi : ∆n → I definida desde las
w0 w1

N
coordenadas baricéntricas como ϕi (t0 , · · · , tn ) =

U
ti+1 + · · · + tn , y nótese además que este sı́mpli-

G BIA
ce se proyecta de manera homeomorfa sobre ∆n v2
por medio de la proyección p : ∆n × I → ∆n y
que el grafo de ϕi está por debajo del grafo de
v0 v1
ϕi−1 , i.e., ϕi ≤ ϕi−1 .

R U
La región entre estos dos grafos ϕi y ϕi−1 es
el (n + 1)–sı́mplice [v0 , · · · , vi , wi , · · · , wn ] (en
la figura hemos sombreado al 3-sı́mplice interno
[v0 , v1 , v2 , w2 ]) puesto que wi no está en ninguno
de los dos n–sı́mplices y la unión de todos ellos
constituyen todo ∆n × I; y para dos n–sı́mplices
w2

consecutivos —i, i + 1— tenemos v2

[v0 , · · · , vi , wi , · · · , wn ]∩[v0 , · · · , vi+1 , wi+1 , · · · , wn ]


v0 v1
es una cara como n–sı́mplice.
Dada la homotopı́a F : X ×[0, 1] → Y con F : f ' g definimos para cada
n ≥ 0 el operador prisma Pn : Cn (X) → Cn+1 (Y ) para cada σ : ∆n → X
como
X
P (σ) = (−1)i F ◦ (σ × id) |[v0 , · · · , vi , wi , · · · , wn ]
i

donde F ◦ (σ × id)|[v0 , · · · , vi , wi , · · · , wn ] : ∆n+1 ,→ ∆n × I → X × I → Y


y P (σ) es ası́ una combinación lineal de (n + 1)–sı́mplices. Mostremos pues
que se satisface la ecuación 6.6 la cual reescribimos como

∂P = g∗ − f∗ − P ∂.

Geométricamente el lado izquierdo de esta ecuación nos representa el borde


del prisma y los tres términos del lado derecho representan la “tapa” ∆n ×
{1}, la “base” ∆n × {0} y los lados (∂∆n ) × I del prisma.
208 CAPÍTULO 6. HOMOLOGÍA

O
Para verificar la ecuación 6.6 simplemente calculamos:

V
∂P (σ) =
X
(−1)i (−1)j F ◦ (σ × id) [v0 , · · · , vj , · · · , vi , wi , · · · , wn ]j

T A O
+
j≤i
X
(−1)i (−1)j+1 F ◦ (σ × id) [v0 , · · · , vi , wi , · · · , wj , · · · , wn ]j ,

S
j≥i

N
los términos con
i = j en las dos sumas se cancelan excepto para

U

F ◦ (σ × id) [v0 , w0 , · · · , wn ]0 , el cual es g ◦ σ = g∗ (σ) y para

G BIA
−F ◦ (σ × id) |[v0 , · · · , vn , wn ]n , el cual es −f ◦ σ = f∗ (σ). Finalmente los
términos con i 6= j son exactamente −P ∂(σ) ya que
X
P ∂(σ) = (−1)j F ◦ (σ × id) [v0 , · · · , vi , wi , · · · , wj , · · · , wn ]j

U
i<j
X
+ (−1)j F ◦ (σ × id) [v0 , · · · , vj , · · · , vi , wi , · · · , wn ]j .

R i>j

Si α ∈ Cn (X) es un ciclo tenemos


g∗ (α) − f∗ (α) = ∂P (α) + P ∂(α) = ∂P (α)
ya que como ciclo ∂(α) = 0. Con lo cual g∗ (α) − f∗ (α) es un borde, y por
tanto g∗ (α) y f∗ (α) determinan la misma clase de homologı́a, esto es, g∗ = f∗
para cada [α] ∈ Hn (X).

Realmente hemos probado que para los complejos de cadenas singulares


{Cn (X), ∂n }, {Cn (Y ), ∂n } y las dos funciones entre cadenas
f# , g# : Cn (X) → Cn (Y ), se tiene una familia de homomorfismos
P = {Pn : Cn (X) → Cn+1 (Y )}n≥0 que satisfacen la propiedad
∂n+1 Pn + Pn−1 ∂n = f# − g#
y son por tanto llamados una homotopı́a de cadena:
∂n+2 ∂ ∂n−1
··· - Cn+1 (X) n+1- Cn (X) ∂n- Cn−1 (X) - ···

Pn+1 
 Pn 
 Pn−1 
 f# g #  f# g #  f# g #
 ?  
+ ∂ ?  + ?
+ ∂n+2
 ∂n−1
··· - Cn+1 (Y ) n+1- Cn (Y ) ∂n- Cn−1 (Y ) - ···

En la demostración del teorema hemos mostrado que una homotopı́a entre


dos funciones continuas, conduce a una homotopı́a de cadena en el contexto
de los complejos de cadenas, lo cual a su vez implica la igualdad de las
funciones inducidas. Formalicemos estos conceptos:
6.4. HOMOLOGÍA SINGULAR 209

V O
Definición 6.44. Sean {C, δ∗ }, {D, ∂∗ } dos complejos de cadenas, y
φ, ψ : C → D dos funciones de cadenas. Una familia de homomorfismos

T A O
Φ∗ = {Φn : Cn → Dn+1 }n≥0

es una cadena de homotopı́a entre φ y ψ si

U S N
∂n+1 Φn + Φn−1 δn = ψn − φn

G BIA
para cada n ≥ 0 y ∂1 Φ0 = ψ0 − φ0 .

Proposición 6.45. Si φ, ψ : C → D son dos funciones de cadenas y Φ∗


es una cadena de homotopı́a entre ellas, entonces las funciones sobre la

U
homologı́a son iguales.

R
Demostración. En efecto, si σ ∈ Cn está en el núcleo de δn entonces

ψn (σ) − φn (σ) = ∂n+1 Φn (σ) + Φn−1 δn (σ) = ∂n+1 Φn (σ) + 0

ya que δn (σ) = 0. Ası́, ψn (σ) − φn (σ) está en la imagen de ∂n+1 . Por tanto,
ψn (σ) y φn (σ) están en la misma clase de inducida de homologı́a. Y como
esto se tiene para cada σ, las funciones inducidas son iguales.

Corolario 6.46. Si X y Y son homotópicamente equivalentes, entonces


Hn (X) es isomorfo a Hn (Y ) para cada N ≥ 0.

Demostración. Basta observar que si X y Y son homotópicamente equiva-


lentes por medio de la homotopı́a f : X → Y y g : Y → X entonces f∗ es
un isomorfismo, ya que las relaciones f ◦ g ' idY y g ◦ f ' idX implican
f∗ ◦ g∗ = (f ◦ g)∗ = id∗ y visceversa.

El corolario anterior implica que cualquier retracto por deformación A


de un espacio X, tiene grupos de homologı́a singular isomorfos a los de X.
En particular si X es contráctil, entonces Hn (X) = 0 para cada n > 0.
V O
T A
Índice alfabético
O
U S N
G BIA
(R − {0}, ·), 47 clasificación
(C − {0}, ·), 48 de recubrimientos, 158
C(X, Y ), 63 cociente
S(K, U ), 63 de grupos, 13

U
Y tf X, 40 coclase, 10
[X, Y ], 81 complejo simplicial, 173

R Ω(X, x0 ), 83
GLn, 49
SLn, 50
SOn, 51
Π0 (X), 75
Π1 (X, x0 ), 90
complejos, 48
componente conexa, 71
conexo, 68
localmente por caminos, 76
por caminos, 73
conexos maximales, 71
Πn(X), 134 cono, 41
RP n, 44 contractil, 124
convergencia puntual, 61
admisible, 64 cubrimiento, 3
alfabeto, 18
descomposición
botella de Klein, 41 canónica, 32
bouquet, 134 determinante, 51

cadena de grupos, 182 equivalencia


camino, 72 de homotopı́a, 117
cardinal, 6 espacio
categorı́a, 107, 112 órbita, 56
celda, 175 de funciones, 60
cilindro, 41 homogéneo, 54
de una aplicación, 42 identificación, 31
cinta de Möbius, 30 localmente euclidiano, 163
circunferencia del topólogo, 77 proyectivo, 141
clase punteado, 83
de homotopı́a, 80 recubridor, 140

210
ÍNDICE ALFABÉTICO 211

V O
simplemente conexo, 96
espacio proyectivo, 44
homomorfismo, 11
homomorfismos

A
de grupos topológicos, 55
familia indizada, 1 inducidos, 106

T
función homotopı́a, 67, 79

O
cociente, 33

S
de caminos, 85
inducida, 66

N
lineal, 79
recubridora, 140

U
relativa, 82
función evaluación, 64

G BIA
funciones isometrı́a, 52
que pegan espacios, 39 isomorfismo
functor, 108 de grupos, 12
completamente fiel, 108

R U
funtor, 112

grupo
abeliano, 9
cı́clico, 14
con torsión, 15
l.c.c., 76
Lema de Lebesgue, 100
levantamiento, 98, 148
de funciones, 155

métrica uniforme, 62
fundamental, 91 monoide, 8
generado, 14
libre, 17 número
lineal especial, 51 de Betti, 16
lineal general, 49 número de hojas, 141
ortogonal especial, 51 normalizador, 13
simétrico, 52
topológico, 46 operación interna, 8
grupo libre operador borde, 179
abeliano, 20 operador frontera, 202
generado, 18 orden
de un elemento, 15
hipótesis del continuo, 6
homólogos, 191 palabra, 18
homótopas, 79 par topológico, 82
homótopo partición, 2
nulo, 97 permutación, 9
homeomorfismo local, 99 producto
homologı́a, 172 amalgamado de grupos, 24
con orientación, 185 directo externo, 17
sin orientación, 178 directo interno, 17
singular, 200 libre de grupos, 22
212 ÍNDICE ALFABÉTICO

V O
proyección estereográfica, 37

recubrimiento, 140
de continuidad fuerte, 33
identificación, 31

A
identificación de un subconjun-
regular, 154 to, 35

T
universal, 161 producto de Tychonoff, 61

O
relación

S
punto abierto, 61
de equivalencia, 5 suma, 26

U
G BIA N
de orden, 6
reflexiva, 5
simétrica, 5
transitiva, 5
representación
de grupos, 21
unión disyunta, 26
unión libre, 26
toro, 34
transformaciones Deck, 168
traslación a izquierda, 53

U
triangulación, 177
retracción, 110

R
retracto, 110 variedad, 164
retracto por deformación, 119 vecindad elemental, 140
sábanas, 140
sı́laba, 18
semigrupo, 9
simplemente conexo
semilocalmente, 162
subcelda, 175
subgrupo, 9
caracterı́stico, 151
commutador, 16
conjugado, 13
normal, 11
suspensión, 42

teorema
de Brower, 112
de Borsuk, 111
de Cantor, 7
de conjugación, 152
de Seifert—Van Kampen, 127
topologı́a
admisible, 64
cociente, 30, 31
coherente, 27
compacto abierto, 63
V O
T A O
U S
Bibliografı́a
N
G BIA
[1] Agoston, M. K., Algebraic Topology, a first course, Marcel Dekker, Inc., New
York, NY, 1976.

R U
[2] Allan J. Sieradski, An Introduction to Topology and Homotopy, Boston, PWS-
Kent, 1992.

[3] Armstrong, M. A., Basic Topology, UTM Series, SpringerVerlag, Berlin Hei-
delberg New York, 1997.

[4] Bredon, Glen E. Topology and Geometry, SpringerVerlag, New York, 1993.

[5] Brown, R. Ten topologies for X × Y , Quart. J. of Math. (Oxford Ser.)(2), 14,
303–319, 1963.

[6] Burde, G., Zieschang, H., Knots, Walter de Gruyter, Berlin New York, 1985.

[7] Croom, F. H., Basic Concepts of Algebraic Topology (Undergraduate Texts in


Mathematics), SpringerVerlag, Berlin Heidelberg New York, 1978.

[8] Crossley, M. D., Essential Topology Series: Springer Undergraduate Mathema-


tics Series, SpringerVerlag, Berlin Heidelberg New York, 2005.
Uno de los tı́tulos más recientes como texto introductorio.

[9] Christenson, C., Voxman, W. Aspects of Topology Series: Pure and applied
Mathematics, M. Dehher, New York, 1977.
Un texto con material para dos semestres con una colección excelente de ejercicios.
Se puede leer una y otra vez... Una primera parte en topologı́a de conjuntos y una
segunda en topologı́a algebraica con un tratamiento especial en teorı́a simplicial
y sistemas inversos.

[10] Dieudonné, J., A history of Algebraic and Differential Topology, 1900–1960,


Birkauser, Boston Basel, 1989.

[11] Dugundji, J., Topology, Boston, Allyn and Bacon, 1966.

213
214 BIBLIOGRAFÍA

V O
[12] Eilenberg, S., Steenrod, N., Foundations of Algebraic Topology, Princeton Uni-
versity Press, Princeton, NJ, 1952.

A
El primer libro en presentar una teorı́a axiomatizada de homologı́a y cohomologı́a.

T
[13] Fox, R. H. On topologies for function spaces, Bull. American Math. Soc., 51,

O
429–432, 1945.

U S N
[14] Fulton, William Algebraic Topology: A First Course, New York, Springer-
Verlag, 1995.

G BIA
[15] Gamelin, T. W., Greene, R. E., Introduction to Topology, Second edition, Do-
ver Publ., Inc., Mineola, NY, 1999.

[16] Garcı́a Marrero, M. Topologı́a, Alhambra, Madrid, Vol. 5, 1975.

U
Un esfuerzo enciclopédico que consta de cinco volúmenes.

[17] Greenberg, J. M., Lectures on Algebraic Topology, W. A. Benjamin, NY, 1967.

R Una buena introducción a homotopı́a y homologı́a, que incluye un tratamiento


para los grupos de homotopı́a de orden superior.

[18] Jänich, K. Topology. Springer, 1984.


Este hermoso libro debe ser leı́do ya! Contents: Introduction. - Fundamental Con-
cepts. - Topological Vector Spaces.- The Quotient Topology. - Completion of
Metric Spaces. - Homotopy. - The Two Countability Axioms. - CW-Complexes. -
Construction of Continuous Functions on Topological Spaces. - Covering Spaces.
- The Theorem of Tychonoff. - Set Theory (by T. Brecker). - References. - Table
of Symbols. -Index.

[19] Hatcher, Allen, Algebraic Topology, Cambridge University Press, New York,
NY, 2001.
Por fortuna existe una versión electrónica de este excelente texto en:
http://www.math.cornell.edu/~hatcher/AT/AT.pdf

[20] Hilton, P. J., Wylie, S., Homology theory: An introduction to algebraic topology,
Cambridge University Press, New York, NY, 1960.

[21] Hrbacek, K., Jech, T., Introduction to set theory, Monographs and Textbooks
in Pure and Applied Series, Vol. 220, Marcel Dekker, New York, NY, 1999.
Este es uno de los pocos libro sólidos en la moderna teorı́a de conjuntos. Curio-
samente su primer intento de publicación, por parte de sus autores Checos, fue
fallido.

[22] Kahn, D. W., Topology: An Introduction to the Point Set and Algebraic Areas,
Dover Publ. Inc., Mineola, NY, 1995.

[23] Lefschetz, S., Topology, AMS Coll. Publ. 12, Providence, RI, 1930.
BIBLIOGRAFÍA 215

V O
[24] Lefschetz, S., Algebraic Topology, AMS Colloquium Publications, 27(1942),
New York, NY.

T A
[25] Lefschetz, S., The early development of algebraic topology, Bol. Soc. Bras.
Matem. 1(1970), 1–48.

O
S
[26] Lima, Elon Lages, Grupo fundamental e espaco̧s de recobrimento, IMPA, Co-
lección Proyecto Euclides, 1993.

U
G BIA N
Como dice el autor, “se trata de un libro–texto de carácter introductorio, sin
pretenciones de ser una obra de referencia”.

[27] Massey, W. S., Algebraic Topology: An Introduction, Springer Verlag, New


York, 1967.
Aunque no hace una discusión previa de topologı́a ganeral, contiene un tratamiento

R U bastante completo de la clasificación de superficies, el grupo fundamental y los


espacios de recubrimiento. este libro ha sido una referencia “estándar”para el
teorema de clasificación de superficies.

[28] Maunder, C. R. F., Algebraic Topology, Dover Publ., Mineola, NY, 1996.

[29] Munkres, James R., Topology: a first course, second edition, PrenticeHall, Inc.,
Englewood Cliffs, NJ, 1999.
514 M966top 21. Deberı́a ser el texto guı́a en muchos cursos.

[30] Munkres, James, Elements of Algebraic Topology, Addison Wesley Publ. Co.,
Menlo Park, CA, 1984.
514.2 M966e Aunque no tan exitoso como el texto anterior.

[31] Rubiano O., Gustavo N. Topologı́a general, Universidad Nacional de Colombia,


2002.
Como material introductorio a la topologı́a general es mi favorito.

[32] Spanier, E. H., Algebraic Topology, SpringerVerlag, Berlin Heidelberg New


York, 1994.

[33] Steen, L. A., Seebach, J. A., Counterexamples in Topology, Dover Publ. Inc.,
Mineola, NY, 1995.
Una referencia obligada.

[34] Vassiliev, V. A., Introduction to Topology (Student Mathematical Library, V.


14), A. Sossinski (Translator), American Mathematical Society, Providence,
RI, 2001.

[35] Viro, O. et al., Elementary Topology, a first course, 2005.


Puede y debe consultarse en: http://www.math.uu.se/~oleg/2topoman.pdf
216 BIBLIOGRAFÍA

V O
[36] Wall, C. T. C., A Geometric Introduction to Topology, Addison Wesley Publ.
Co., Reading, MA, 1972.

T A
[37] Prasolov, V. Intuitive Topology, American Mathematical Society, 1995.

O
U S N
G BIA
R U

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