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Publicado por: Capture the Atlas

Todas las imágenes: Dan Zafra


Diseño: Ascen Aynat
Copyright 2018 Capture the Atlas

Preguntas y comentarios
Email: danzafra@capturetheatlas.com
Más información sobre nuestro proyecto:
Capturetheatlas.com
Si este ebook ha llegado a tus manos es porque compartimos
una gran pasión: Viajar fotografiando.

A todos nos gusta volver a casa con bonitos recuerdos de viaje.


Sin embargo, nuestra visión de los viajes y la fotografía va más
allá; Hablamos de una forma de viajar peculiar, donde se
requiere una mayor planificación, conocimientos, paciencia e
incluso suerte para poder volver con esas imágenes con las que
soñamos incluso antes de haber salido de casa.

El proceso de aprendizaje en la fotografía de viajes no es


precisamente rápido; Aunque las bases son relativamente
sencillas de asimilar, no hay otra forma de mejorar que viajando,
haciendo muchas fotografías, y por supuesto intentando
aprender y superarnos en cada viaje.

Este aprendizaje es continuo y no hay ninguna vía rápida ni varita


mágica que nos haga mejorar nuestras imágenes de la noche a
la mañana. Sin embargo, tener claros algunos conceptos básicos
es una de las claves principales para tener un buen punto de
partida sobre el que ir construyendo los cimientos de nuestros
sueños fotográficos.

Por ello, quería compartir contigo estos consejos. Algunos de


ellos me ayudaron enormemente a dar los primeros pasos,
mientras que otros los he ido aprendiendo y descubriendo por
mí mismo después de muchos viajes.

Confío en que los pongas en práctica tan pronto termines esta


guía y que te ayuden en tu trayectoria como fotógrafo de viajes.

Dan
Antes de ni siquiera empezar a hacer las maletas, es muy importante que
busquemos inspiración. Aunque poco a poco vayamos desarrollando nuestro
propio estilo fotográfico viajero, será de mucha ayuda buscar inspiración en
otros fotógrafos que han capturado ya la esencia de los lugares que vas a
visitar.

Las herramientas que actualmente uso para buscar inspiración son las
siguientes:
 Instagram: A través de los conocidos hashtags #. Te recomiendo que
crees colecciones donde puedas ir guardando las diferentes
imágenes que quieres capturar en tu próximo viaje.

 500 px: En esta red social específica de fotografía podremos buscar


imágenes que otros fotógrafos han tomado en tu próximo destino.

 Flickr: Al igual que la anterior, nos puede ayudar a encontrar


imágenes de otros fotógrafos. Aunque es cierto que últimamente ha
caído en cierto desuso, yo siempre reviso esta red social por si puede
aportar algo diferente.

 Revistas especializadas de viaje: Como Nat Geo travel, Condé Nast


Traveler, o Lonely Planet.

Una vez estemos a punto de comenzar nuestro viaje, conviene recordar qué
nos hizo querer viajar a ese lugar y cuáles eran los lugares que queríamos
fotografiar, así que te recomiendo volver a ver esas fotografías una vez más.
La inspiración es la chispa de todo lo que viene a continuación.
El error número uno suele ser pensar que sin una cámara cara y pesada colgada al cuello no vamos a poder capturar
fotografías impactantes de viaje. Es un tópico, pero conviene siempre remarcar que la cámara no hace al
fotógrafo, y que con el diminuto sensor de un teléfono móvil se pueden conseguir auténticas maravillas hoy en
día.

Por supuesto para ciertos tipos de fotografía y condiciones es más que necesario disponer de un buen equipo
fotográfico para viajes; no es lo mismo realizar fotografías durante un Safari a animales desde una larga distancia
que realizar fotografías urbanas en ciudad.
Otro de los principales errores de la fotografía de viajes es no conocer
adecuadamente nuestro equipo. Independientemente de que disparemos
con un móvil, una cámara compacta, o una réflex, es imprescindible
conocer de antemano los diferentes menús, modos, y limitaciones.

Las instrucciones de los dispositivos electrónicos casi siempre las pasamos


por alto, pero en el caso de nuestra cámara es importante revisarlas y
nunca hacer un viaje con una cámara u objetivo que no hayamos usado
antes.
Aunque el modo automático/semiautomático es una buena guía cuando estamos iniciándonos en la
fotografía de viajes e incluso puede llegar a ser útil en ciertas situaciones como por ejemplo en fotografía
urbana o eventos, para sacar el mayor partido posible a nuestro equipo es importante disparar en
Manual.

De esta forma, tendremos un control pleno sobre lo que estamos fotografiando y nos ayudará a ir definiendo
nuestro propio estilo fotográfico.
Cuanto más familiarizados estemos con los parámetros básicos de la cámara, más fácil será fotografiar
cuando estemos en pleno viaje.

Como dice el dicho “la práctica hace al maestro”, y aunque requiera mucha práctica y experiencia, si
queremos avanzar en la fotografía tenemos que llegar a ese punto donde sabemos que parámetros
usar sin apenas pensarlo, pudiéndonos centrar en otros aspectos clave como la composición o el
momento.
Sin duda, la planificación es uno de los pilares
fundamentales en la fotografía de viajes. En ciertas
disciplinas como fotografía social, podemos dejar más
espacio a la improvisación, pero en general es mejor
planificar nuestras tomas. Una buena planificación nos
ayudará a saber qué podemos fotografiar, ganar tiempo
sabiendo de antemano las diferentes localizaciones, así
como disfrutar de esos lugares en los mejores momentos
de luz.

Para ello nos podemos ayudar de diferentes aplicaciones,


como por ejemplo, Google Earth, para buscar las
localizaciones exactas y encontrar quizás diferentes
perspectivas que no vimos durante la etapa de inspiración.
Otra app imprescindible será Photopills, de cara a conocer
todo lo necesario sobre los astros y su posición: a qué hora
sale y se esconde el sol y la luna, qué trayectoria siguen,
por dónde sale la Vía Láctea, a qué hora y qué curvatura
tendrá, etc.
Todos queremos traernos capturadas las estampas típicas también
conocidas como “fotos de postal”, pero en muchas ocasiones merece la
pena ir más allá y buscar esas otras escenas menos conocidas que
nos hablen y digan algo interesante.

Aunque las postales ayudan a asociar de forma rápida un destino y a


identificarnos con él, esas otras tomas que incluyen una visión más
personal pueden ayudar a reforzar el mensaje que queremos transmitir,
y sobre todo ayudarnos a crecer como fotógrafos de viajes.
No es necesario realizar ningún curso de fotografía, pero si merece la pena conocer y poner en práctica las
principales reglas de composición para que nuestras capturas mejoren exponencialmente.

Algunas de estas reglas básicas son la regla de los tercios, las proporciones en el horizonte o la ley de la mirada en
los retratos, siempre buscando el mejor punto para colocar el elemento de interés que queremos destacar en
nuestra fotografía.

Por otro lado, el simple hecho de movernos un metro adelante o atrás, o agacharnos, puede cambiar
completamente la visión y ofrecer un punto de vista más original.

Jugar con la perspectiva y la altura es una técnica sencilla que nos ayudará a conseguir volumen e interés en nuestras
tomas.
Los mejores momentos de luz los podremos disfrutar tanto al amanecer como al atardecer
durante las conocidas como “hora dorada” y “hora azul”.

Especialmente en ciudades, en los amaneceres podremos disfrutar de esos lugares sin apenas gente.
No dejéis de probar esta forma original y diferente de ver ciudades concurridas durante el día y el
atardecer.
Hay tomas que requieren mucha paciencia y más de un intento, como por ejemplo, en fotografía
de fauna, donde ver a los animales no siempre depende de nosotros o fotografía de Auroras
Boreales, donde podemos llegar a pasar horas en exteriores esperando a que aparezcan.

Es importante ser siempre optimistas y tener paciencia para aguantar y conseguir esa
fotografía soñada.
Aunque en la planificación esté casi siempre la clave del éxito, es muy
importante tener siempre los ojos muy abiertos, observando la luz
y el entorno, sobre todo en lugares donde la acción ocurre muy rápido
y cada segundo puede suponer una oportunidad diferente.

Esto ocurre por ejemplo en fotografía social o de fauna, donde puede


existir una composición única que dure apenas unos segundos o en
aquellos paisajes donde la luz suele cambiar de forma repentina.
Conocer nuevas culturas y puntos de vista siempre
enriquece, pero además esa conexión con la gente
local nos ayudará a perder la vergüenza y
sentirnos más libres al fotografiar. No dudéis,
siempre desde el máximo respeto, en pedir permiso
para un retrato o para una fotografía concreta.
Relacionarnos con otros
fotógrafos durante nuestros
viajes es una buena forma de
enriquecernos y conocer otros
puntos de vista. No podría contar
la cantidad de localizaciones y
consejos que he podido descubrir
a lo largo de viajes simplemente
hablando con otros fotógrafos
tanto locales como viajeros o
incluso viajando con otros
fotógrafos directamente.
Más allá de toda la planificación y técnica, nuestro objetivo
normalmente será expresar lo que sentimos en el momento del
viaje.

Al igual que podemos contar nuestras historias y experiencias por


ejemplo en un diario, nuestra cámara puede ser una parte más
de nuestro lenguaje. Ya sabéis que una imagen vale más que mil
palabras ;)
Sería imposible cuantificar la cantidad de fotografías que quedan olvidadas en los discos duros y
tarjetas de memoria después de los viajes. Después de todo el esfuerzo, es una pena que su destino
sea quedar en el olvido.

Archivar y catalogar de forma correcta tus fotografías de viaje en Lightroom, o cualquier otro
programa, será la mejor forma de tener un acceso rápido y efectivo a nuestro archivo fotográfico.
Aunque este punto dependa de nuestra visión y gusto personal, en la gran mayoría de situaciones
nuestras fotografías ganarán fuerza visual después de ser reveladas y procesadas.

Es, además, la mejor forma de darnos cuenta de los errores que hemos cometido al fotografiar y
poder subsanarlos en siguientes viajes, ya que aquí veremos con detenimiento y en pantalla grande
la composición, el enfoque, la luz…

No tengas miedo a los principales programas de edición y procesado como Lightroom o Photoshop.
Aunque de primeras puedan intimidar, es sencillo familiarizarse con ellos.
Compartir no se basa simplemente en publicar tus fotografías en redes sociales o concursos,
sino en compartir esas experiencias y fotografías con el resto de la comunidad de fotógrafos
y viajeros. Es sorprendente la cantidad de gente que podemos encontrar con la misma
pasión y lo que puede llegar a enriquecernos compartir nuestras historias, consejos y
puntos de vista.
Una de las mejores formas de dar grandes pasos en nuestra evolución como fotógrafos de viaje es
buscar un “feedback” constructivo, algo prácticamente inexistente en las redes sociales a día de hoy.
Por suerte, existen numerosos canales y grupos fotográficos donde se interactúa y realiza este tipo
de críticas consiguiendo visiones diferentes y mejorando nuestras fotografías. No tengas miedo de
oír críticas sobre tus imágenes, cuando son hechas con sentido y de forma constructiva te servirán
para aprender de forma exponencial.

Si no lo has hecho ya, te recomiendo que te unas a nuestro grupo privado de Facebook, donde
entre todos conseguiremos darte consejos que impulsarán tus fotografías.
Si solo pretendes realizar fotografías dirigidas a conseguir el mayor número posible de likes y
seguidores en redes sociales como puede ser Instagram, es muy probable que no evoluciones en tu
fotografía de viajes o, lo que es peor, que algún día dejes de encontrar motivación y sentido a la
fotografía.

Viaja y fotografía, pero con un sentido propio, para disfrutar de lo que haces y perseguir aquello
que realmente te gusta y apasiona.
El último consejo que me gustaría daros, aunque parezca el más simple es quizá el más importante
de cara a evolucionar; Viaja y fotografía todo lo que puedas.

No hay otra forma de mejorar que viajando de forma anticipada, planeando el siguiente viaje y
estudiando las técnicas que otros fotógrafos han usado, haciendo muchísimas fotografías durante el
viaje y volviendo a viajar mientras editamos nuestras tomas. Y, por supuesto siempre disfrutando del
momento y del bonito proceso de evolución.
Todavía recuerdo el día en que compré mi primera cámara réflex. No podía contener la emoción y
fotografiaba cualquier cosa que me llamara la atención. Después vinieron los grandes viajes, y con
ello el desarrollo de esta pasión y del proyecto Capture The Atlas que te ha traído hasta aquí.

El camino ha sido largo y lento y sin duda me queda muchísimo por aprender todavía. No hay ningún
viaje, sesión fotográfica con otros compañeros o tutoría de fotografía en la que no aprenda algo
nuevo.

Durante este proceso de aprendizaje creativo, ha habido muchos altibajos también; es normal en los
comienzos creer saberlo todo y de repente darte cuenta de que en realidad apenas sabes nada y te
invaden las dudas. Como en otras artes, además, también habrá momentos con una menor
motivación e incluso ese sentimiento de “estar estancado”.

Sin embargo, creo que esa curiosidad y ganas que sentimos al empezar a manejar nuestra cámara es
lo que nunca debería perderse. Si te sientes un poco atascado comienza a planificar un nuevo viaje o
vente de viaje con nosotros, busca inspiración, mira con curiosidad y con la mente abierta aquello
que te rodea, fotografía y comparte… Esa actitud siempre te animará a seguir aprendiendo y llevar
más allá los límites de este apasionante mundo como es la fotografía de viajes.

Dan
!