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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

Tema
Tarea 6

Asignatura
Anatomia y fisiologia del sistema nervioso

Facilitadora
Ana Patricia Colon

Presentado por
Karla Masiel Pinales

Matricula
17-4368
Santiago de los caballeros
Febrero 2019
Al terminar de consultar la bibliografía señalada y otras fuentes de interés
científico para la temática objeto de estudio, se sugiere que realices las
siguientes actividades:

1. Utiliza el libro de Fisiología Humana de Fox y presenta un informe donde


tengas en cuenta los siguientes aspectos:

 Mecanismos de acción hormonal.

Las hormonas pueden dividirse en cinco tipos principales: 1) derivados de


aminoácidos, como dopamina, catecolamina y hormona tiroidea; 2) neuropéptidos
pequeños, como hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), hormona liberadora
de tirotropina (TRH), somatostatina y vasopresina; 3) proteínas grandes, como
insulina, hormona luteinizante (LH) y hormona paratiroidea (PTH); 4) hormonas
esteroideas, como cortisol y estrógenos sintetizados a partir de precursores con
base de colesterol, y 5) derivados de vitamina, como retinoides (vitamina A) y
vitamina D. Diversos factores de crecimiento peptídicos, la mayor parte de los
cuales tiene efecto local, comparten acciones con las hormonas. Como regla, los
derivados de aminoácidos y las hormonas peptídicas interactúan con receptores en
la membrana superficial celular. Los esteroides, hormonas tiroideas, vitamina D y
retinoides son liposolubles e interactúan con receptores intracelulares nucleares,
aunque muchos también lo hacen con receptores de membrana o proteínas de
señalización intracelular.

FAMILIAS DE HORMONAS Y RECEPTORES

Las hormonas y receptores pueden agruparse en familias basadas en similitudes


estructurales y orígenes evolutivos (cuadro 400e-1). La evolución de estas familias
genera vías diversas, pero muy selectivas, de acción hormonal. La identificación de
relaciones ha sido útil para extrapolar la información recopilada de una hormona o
receptor a otros miembros de la familia.

La familia de hormonas glucoproteínicas, formada por la hormona estimulante de la


tiroides (TSH), hormona estimulante del folículo (FSH), LH y gonadotropina
coriónica humana (hCG), ilustra muchas características de las hormonas
relacionadas. Las hormonas glucoproteínicas son heterodímeros que comparten la
subunidad α; las subunidades β son distintas y confieren las acciones biológicas
específicas. La morfología tridimensional general de las subunidades β es similar,
lo cual refleja las localizaciones de los enlaces disulfuro conservados que limitan la
conformación de la proteína. La clonación de los genes de la subunidad β de
múltiples especies sugiere que esta familia surgió de un gen ancestral común, quizá
por duplicación génica y divergencia subsiguiente para desarrollar nuevas funciones
biológicas.

A medida que las familias hormonales crecen y divergen, sus receptores deben
desarrollar nuevas funciones biológicas. Por ejemplo, los receptores acoplados con
proteína G (GPCR, G protein-coupled receptors) relacionados evolucionaron para
cada una de las hormonas glucoproteínicas. Estos receptores tienen estructura
similar y cada uno se acopla de manera predominante con la vía de señalización
Gsα. Sin embargo, existe una mínima superposición de unión hormonal. Por
ejemplo, la TSH se une de modo muy específico con el receptor para TSH, pero
tiene interacción mínima con los receptores para LH o FSH. No obstante, puede
haber consecuencias fisiológicas sutiles de reactividad cruzada hormonal con otros
receptores. Las concentraciones muy altas de hCG durante el embarazo estimulan
al receptor TSH y aumentan la concentración de hormonas tiroideas, lo que produce
un descenso compensatorio de la TSH.

La insulina, el factor de crecimiento I semejante a la insulina (IGF-I) y el IGF-II tienen


similitudes estructurales que resultan más evidentes cuando se comparan las
formas precursoras de las proteínas. En contraste con el alto grado de especificidad
de las hormonas glucoproteínicas, existe una actividad cruzada moderada entre los
miembros de la familia insulina/IGF. Las concentraciones elevadas de un precursor
de IGF-II producido por ciertos tumores (p. ej., sarcomas) puede causar
hipoglucemia, en parte porque se une con los receptores para insulina y para IGF-I
(cap. 424). Las concentraciones altas de insulina también se unen con el receptor
para IGF-I, lo que quizá explique algunas de las manifestaciones clínicas de
trastornos que incluyen hiperinsulinemia crónica.

Otro ejemplo relevante de la acción cruzada de los receptores es el de la PTH y el


péptido relacionado con la hormona paratiroidea (PTHrP) (cap. 424). La PTH se
produce en las glándulas paratiroides, mientras que el PTHrP se expresa en
concentraciones elevadas durante el desarrollo y en presencia de varios tumores
(cap. 121). Estas hormonas tienen una secuencia de aminoácidos semejante, sobre
todo en las regiones finales amino. Ambas hormonas se unen con un solo receptor
para PTH que se expresa en el hueso y los riñones. Por tanto, la producción
excesiva de cualquiera de esas hormonas puede ocasionar hipercalcemia e
hipofosfatemia, lo que dificulta distinguir el hiperparatiroidismo de la hipercalcemia
de la neoplasia maligna sólo con base en la química sanguínea. Sin embargo, ahora
las pruebas sensibles y específicas para PTH y PTHrP permiten diferenciar estos
trastornos con mayor facilidad.

Con base en su especificidad por sitios para unión con DNA, la familia de receptores
nucleares puede subdividirse en receptores tipo 1 (receptor glucocorticoide,
receptor mineralocorticoide, receptor androgénico, receptor estrogénico, receptor
progestágeno) que se unen con esteroides, y receptores tipo 2 (receptor para
hormona tiroidea, receptor para vitamina D, receptor para ácido retinoico, receptor
activado para proliferador de perixosoma) que se unen con la hormona tiroidea,
vitamina D, ácido retinoico o derivados lipídicos. Ciertos dominios funcionales de los
receptores nucleares, como los dominios de unión con DNA de los dedos de cinc,
son elementos muy conservados. Sin embargo, las diferencias selectivas en
aminoácidos dentro de este dominio confieren especificidad a la secuencia de DNA.
Los dominios para unión con hormonas son más variables y generan una gran
diversidad en el conjunto de moléculas pequeñas que se unen con distintos
receptores nucleares. Con pocas excepciones, la unión hormonal es muy específica
para un solo tipo de receptor nuclear. Los receptores para glucocorticoides y
mineralocorticoides son una excepción. Como el receptor mineralocorticoide
también tiene una gran afinidad de unión con glucocorticoides, una enzima (11β-
hidroxiesteroide deshidrogenasa) de las células tubulares renales desactiva a los
glucocorticoides, lo que genera respuestas selectivas a los mineralocorticoides
como la aldosterona. Sin embargo, cuando hay concentraciones muy altas de
glucocorticoides, como en el síndrome de Cushing, la vía de degradación
glucocorticoide se satura, lo cual posibilita que el cortisol abundante tenga efectos
mineralocorticoides (retención de sodio, pérdida de potasio). Este fenómeno es muy
marcado en los síndromes con hormona adrenocorticotrópica (ACTH) ectópica (cap.
406). Otro ejemplo de baja especificidad del receptor nuclear es el receptor
estrogénico, que puede unirse con diversos compuestos, algunos de los cuales
poseen escasa similitud estructural aparente con el estradiol, el ligando de alta
afinidad. Esta característica del receptor estrogénico lo hace susceptible a la
activación por “estrógenos ambientales”, como resveratrol, octilfenol y muchos otros
hidrocarburos aromáticos. Sin embargo, esta falta de especificidad proporciona la
oportunidad de sintetizar una serie notable de antagonistas con utilidad clínica (p.
ej., tamoxifeno) y moduladores selectivos de la respuesta estrogénica (SERM,
selective estrogen response modulators), como raloxifeno. Estos compuestos crean
conformaciones distintivas que alteran las interacciones del receptor con
componentes de los mecanismos de transcripción (véase más adelante), lo que
explica sus acciones singulares.

 Nombrar las glándulas endocrinas, con sus respectivas hormonas y


funciones.

Glándulas endocrinas. También llamadas Las glándulas de secreción interna. Son


un conjunto de glándulas que producen sustancias mensajeras llamadas hormonas,
vertiéndolas sin conducto excretor, directamente a los capilares sanguíneos, para
que realicen su función en órganos distantes del cuerpo

Características
Las glándulas endocrinas se caracterizan por haber perdido su unión con el epitelio
que las originó, por lo cual, están desprovistas de conductos excretores y la
secreción la vierten directamente a la corriente sanguínea o linfática.

Suelen estar constituidas por grupos de células que se disponen en forma de


acúmulos, cordones y folículos, incluidos en un tejido de sostén integrado por fibras
reticulares finas y asociados con una red sinusoidal o capilar.

Las glándulas endocrinas están reguladas por el sistema nervioso, o bien por otras
glándulas endocrinas o por combinación de factores nerviosos y endocrinos. El
sistema endocrino o endocrino es un sistema de glándulas que segregan un
conjunto de sustancias llamadas hormonas, que liberadas al torrente sanguíneo
regulan las funciones del cuerpo.

Aparte de las glándulas endocrinas especializadas para tal fin, existen otros órganos
como el riñón, hígado, corazón y las gónadas, que tiene una función endocrina
secundaria. por ejemplo el riñón secreta hormonas endocrinas como la
eritropoyetina y la renina.

La glándula pituitaria

La glándula pituitaria a veces se denomina "glándula maestra" porque ejerce gran


influencia en los otros órganos del cuerpo. Su función es compleja e importante para
el bienestar general. La glándula pituitaria está dividida en dos partes, la parte
anterior y la posterior.

La pituitaria anterior produce diversas hormonas:

Prolactina. La prolactina (o PRL por sus siglas en inglés) estimula la secreción láctea
en la mujer después del parto y puede afectar los niveles hormonales de los ovarios
en las mujeres y de los testículos en los hombres.

Hormona del crecimiento. La hormona del crecimiento (GH por sus siglas en inglés)
estimula el crecimiento infantil y es importante para mantener una composición
corporal saludable. En adultos también es importante para mantener la masa
muscular y ósea. Puede afectar la distribución de grasa en el cuerpo.
Hormona estimulante de la tiroides. La hormona estimulante de la tiroides (TSH por
sus siglas en inglés) estimula la glándula tiroides para que produzca hormonas
tiroideas, las cuales, a su vez, regulan el metabolismo del cuerpo, la energía, el
crecimiento y el desarrollo, y la actividad del sistema nervioso.

Hormona estimuladora de folículos. Esta hormona (también llamada FSH por sus
siglas en inglés) fomenta la producción de espermatozoides en los hombres y
estimula los ovarios para que suelten los óvulos en las mujeres. La hormona
luteinizante y la estimuladora de folículos trabajan conjuntamente para permitir el
funcionamiento normal de los ovarios o los testículos.

La pituitaria posterior produce dos hormonas:

Oxitocina.La oxitocina causa el reflejo de lactancia materna (eyección) y causa


contracciones durante el parto.

Hormona antidiurética. La hormona antidiurética (ADH por sus siglas en inglés),


también llamada vasopresina, se almacena en la parte posterior de la glándula
pituitaria y regula el equilibrio de fluido en el cuerpo. Si la secreción de esta hormona
no es normal, pueden producirse problemas entre el equilibrio de sodio (sal) y fluido,
y también puede afectar los riñones de manera que funcionen deficientemente.

El hipotálamo

El hipotálamo es la parte del cerebro situada arriba de la glándula pituitaria. Libera


hormonas que inician o paran la secreción de las hormonas pituitarias. El hipotálamo
controla la producción de hormonas en la glándula pituitaria por medio de varias
hormonas "liberadoras." Algunas de éstas son: la hormona que libera la hormona
del crecimiento, o GHRH (que controla la liberación de la hormona del crecimiento);
la hormona liberadora de tirotropina o TRH (que controla la liberación de la hormona
estimulante de la tiroides); y la hormona liberadora de corticotropina, o CRH (que
controla la liberación de adrenocorticotropina).

La hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) le indica a la glándula pituitaria


que produzca la hormona luteinizante (LH) y la hormona estimuladora de folículos
(FSH), que son importantes para una pubertad normal.
El timo

El timo es una glándula que se necesita en los primeros años para tener una función
inmune normal. Es bastante grande inmediatamente después de que nace un niño
y tiene un peso máximo cuando el niño llega a la pubertad, momento en que su
tejido es reemplazado por grasa. La glándula del timo secreta hormonas llamadas
humores. Estas hormonas ayudan a desarrollar el sistema linfoide o sistema
inmune, que es el sistema que ayuda al cuerpo a tener una reacción inmune madura
en las células para protegerlas contra la invasión de cuerpos invasores, tales como
la bacteria.

Los testículos

Los hombres tienen glándulas reproductivas gemelas, llamadas testículos, que


producen la hormona testosterona. La testosterona ayuda a que el niño varón se
desarrolle y mantenga sus características sexuales. Durante la pubertad, la
testosterona ayuda a producir los cambios físicos que hacen que el niño se convierta
en un hombre adulto, tales como el crecimiento del pene y los testículos, el
crecimiento del vello facial y púbico, el engrosamiento de la voz, el aumento de
masa muscular y fuerza, y el aumento de tamaño. Durante la vida adulta, la
testosterona ayuda a mantener el vigor sexual, la producción de espermatozoides,
el crecimiento del cabello, y la masa muscular y ósea.

El cáncer testicular, que es el cáncer más común en varones de 15 a 35 años, puede


ser tratado por la extirpación de uno o ambos testículos. La reducción o falta de
testosterona puede causar una disminución del impulso sexual, impotencia, una
imagen alterada del cuerpo y otros síntomas.

Los ovarios

Las dos hormonas femeninas más importantes producidas por las glándulas
reproductivas gemelas, los ovarios, son el estrógeno y la progesterona. Estas
hormonas son las responsables de desarrollar y mantener las características
sexuales femeninas y de mantener el embarazo. Junto con las gonadotropinas
pituitarias (FH y LSH), también controlan el ciclo menstrual. Los ovarios también
producen inhibina, una proteína que inhibe la liberación de la hormona estimuladora
de folículos producida por la pituitaria anterior y ayuda a controlar el desarrollo de
los óvulos.

El cambio más común en las hormonas ovarianas ocurre con el inicio de la


menopausia que es parte del proceso natural de envejecimiento. También puede
ocurrir cuando los ovarios se extirpan quirúrgicamente. La pérdida de función
ovariana significa la pérdida de estrógeno, lo cual puede producir sofocos,
adelgazamiento del tejido vaginal, suspensión de la menstruación, cambios de
estado de ánimo y pérdida ósea u osteoporosis.

La tiroides

La tiroides es una pequeña glándula dentro del cuello, situada adelante de la


traquea y abajo de la laringe. Las hormonas tiroideas controlan el metabolismo, que
es la capacidad del cuerpo de desintegrar los alimentos y almacenarlos en forma de
energía, y convertir los alimentos en productos de desperdicio, liberando energía en
el proceso. La tiroides produce dos hormonas, T3 (llamada triyoditironina) y T4
(llamada tiroxina).

Los trastornos de la tiroides resultan de la deficiencia o exceso de la hormona


tiroidea. Los síntomas del hipotiroidismo (deficiencia de hormona) incluyen pérdida
de energía, reducción del ritmo cardíaco, resecamiento de la piel, estreñimiento y
sensación de frío a todo momento. En los niños, el hipotiroidismo comúnmente
conduce a un atraso en el crecimiento. Los bebés que nacen con hipotiroidismo
pueden tener un atraso en el desarrollo y retraso mental si no se tratan. En los
adultos, esta deficiencia muchas veces causa aumento de peso. Puede producirse
un crecimiento de la tiroides o bocio.

Según este concepto también son glándulas endocrinas los riñones al producir
eritropoyetina, el hígado, el mismo intestino, los pulmones y otros órganos que
producen hormonas que actúan a distancia.
2. Lee el artículo sobre “La deficiencia de la hormona de crecimiento”
sugerido en el curso y responde lo siguiente:

¿Cómo crees que los síntomas de esta deficiencia afectan el comportamiento


de las personas?

la deficiencia de la GH en los niños no se limita al impacto sobre el crecimiento


longitudinal, sino que puede afectar a su desarrollo neurológico y producir un cúmulo
de factores precoces de riesgo cardiovascular. La deficiencia de la GH en adultos
se asocia con una considerable morbilidad y mortalidad, con consecuencias
metabólicas tales como el aumento de la grasa corporal, perfiles anormales de
lípidos en suero, capacidad de ejercicio reducida, disminución de la densidad
mineral ósea, reducción de la sensibilidad a la insulina, disminución del bienestar
psicológico y mortalidad prematura, en relación con el elevado riesgo asociado de
padecer enfermedad cardiovascular.

El diagnóstico de la deficiencia de la GH es generalmente directo en los niños con


retraso del crecimiento, pero en los adultos a menudo representa un considerable
reto.

Como futuro psicólogo, ¿qué aconsejarías a las personas aquejadas?

Lo primero que aconsejaría como oprofesional, es que mantengan sesiones con un


psicólogo, ya que en la adolescencia, este factor impide y provoca muchos factores
negativos en los jóvenes.