Está en la página 1de 5

República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder popular para la Educación Superior


Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez”
Maestría en Ciencias Administrativas
Mención: Gerencia Estratégica
Catedra: Comprensión de la Realidad Nacional, Latinoamericana y Mundial.
Trabajo IV
Participante: Luisa Ninoska Flores
C.I.: 6.662.651

Imaginario del Libertador Simón Bolívar en la Venezuela de hoy en día.

Uno de los personajes más importantes en la historia política de este país y de los
países latinoamericanos, es sin lugar a dudas, el gran Libertador: Simón José
Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios de Aguirre Ponte-Andrade y
Blanco, mejor conocido como Simón Bolívar.
La figura del Libertador Simón Bolívar se ha preservado en el tiempo no solamente
por el relato de sus grandes hazañas o por la existencia de su portentoso archivo,
la iconografía ha jugado un papel fundamental en la consolidación del Padre de la
Patria en el imaginario colectivo nacional, la prolífica obra iconográfica que expone
la figura del Libertador ha dibujado al hombre que no conocimos, ha relatado los
hechos que no vivimos, pero que asimilamos a través de cada lienzo y cada escrito.
En este sentido, Bolívar ha sido exaltado a través de cada cuadro, es plasmado
como un Zeus criollo que se sitúa en un Olimpo venezolano.

El gran poeta Pablo Neruda escribió poemas dedicados al Gran Libertador. Por
ejemplo su poema titulado “Un canto para Bolívar”. También encontramos a Simón
Bolívar en múltiples y diversos ensayos, conviene señalar alguno de ellos. En este
caso tomemos el ejemplo de lo que nos dice José Martí: “¡Pero así está Bolívar en
el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, con el inca
al lado y el haz de banderas a los pies; así está él calzadas aún las botas de
campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy: porque Bolívar
tiene que hacer en América todavía!”.
Podemos afirmar con toda justicia que la presencia e imagen de Simón Bolívar, es
sin lugar a dudas el personaje histórico latinoamericano más homenajeado en todo
el mundo. Su nombre figura de manera destacada en todas las naciones
latinoamericanas. Por ello lo encontramos reiteradamente en todas nuestras
naciones y ciudades latinoamericanas, pero también en casi todo el mundo. Bolívar
es parte de la mentalidad venezolana, a la forma de cómo Bolívar se constituyó en
el mito fundacional y como imaginario social está constituido por el conjunto de
representaciones gestadas históricamente, «en ese sentido no es el que murió en
1830 sino el que vive en el corazón de todos los venezolanos y latinoamericanos.»
(Mora-García, 2000: 28) Es el conjunto de símbolos y mitos que acompañan a la
venezolanidad.

De igual forma, se le reconoce en múltiples espacios públicos. Su veneración se


reitera con su nombre que llevan de numerosas calles, avenidas bibliotecas,
auditorios y teatros. La evolución del imaginario social bolivariano, con sus aciertos
y tragedias, con sus bondades y miserias. El abordaje de los imaginarios nos
permite hacer un diagnóstico de la sociedad, al mismo tiempo que funciona como
herramienta de evaluación de las patologías sociales, no solo en el país; sino en
algunos países hacen referencia a su nombre: Bolivia y ahora la República
Bolivariana de Venezuela. O bien han surgido organismos regionales como el
Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Pero también es un personaje que figura en estatuas, bustos o murales y pinturas


de famosos escultores y pintores. De igual manera figura en múltiples trabajos
literarios, ya sea en connotadas poesías, novelas, cuentos, obras de teatro y
películas, debido a que este personaje fue un gran estratega libertario, unificador
que rompió el yugo español y logro la unión en el pueblo (esclavos, negros, indios
y los blancos) para lograr la libertad.
Bolívar representa hoy un ideal de lucha, de libertad, de igualdad, de sangre
guerrera, que es la sangre que corre en las venas de los venezolanos. Sus ideas y
pensamientos siguen vigentes. El Libertador ha Jugado un papel fundamental en la
construcción de los imaginarios del país, hasta el uso de su imagen como emblema
político, militar, académico y social empleando al Padre Libertador como un pieza
más de propaganda política y programas de gobierno, este pasa a constituir la
fuente inagotable de los partidos políticos, su imagen aparece en consignas y
propagandas políticas, cada quien asume su propio Bolívar, intentando por
supuesto embelesar al pueblo vendiendo la idea que el Libertador formaba parte de
alguna de aquellas ideologías.
El imaginario al igual que la mentalidad colectiva, no se impone ni se decreta sino
que se instaura en el tiempo de larga duración. Los imaginarios tienen una
potencialidad que hunde sus raíces en las representaciones simbólicas; tienen un
impacto en la vida social diferente a las manifestaciones generadas por La Razón;
los imaginarios se reencuentran con el pensamiento mágico. De allí que la
manipulación del imaginario social bolivariano por parte del líder político se ancla en
esa conexión ancestral con la representación simbólica. El líder busca conectarse
sentimentalmente con la masa a través de sus imaginarios, por eso se apoya en la
figura mítica de Bolívar.
Este período político de hoy, evidenció el uso indiscriminado de la imagen del
Libertador, más allá del estudio de su pensamiento y divulgación de sus ideas, era
la utilización de su imagen, como icono y propaganda política, fragmentando sus
discursos y apropiándose de frases que de manera aislada podían calar a la
perfección en los ideales de los distintos grupos y partidos; estelarmente ha sido
encarnado por el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías. En el caso de Chávez
Frías, el imaginario social bolivariano tiene una particularidad, Bolívar ha dejado de
ser una metáfora para convertirse en una metonimia. Bolívar ya no es un sueño a
alcanzar, está al alcance de la mano; todo fue bautizado con el epónimo bolivariano:
se adopta el término en todo el país, y hasta la Carta Magna, devenida en nuevo
catecismo de la patria es bolivariana. El éxito mayor es que Chávez ha devuelto el
Bolívar a las masas, ha objetivado el símbolo, Bolívar Y Chávez por siempre.
Otro elemento importante a resaltar, es el rostro que hoy se reproduce del
Libertador, ¿de dónde se ha obtenido? y ¿cuál ha sido el rostro de Bolívar más
aceptado?, aunque existen una gran cantidad de retratos de Simón Bolívar,
actualmente se emplea particularmente uno en específico, el construido por el
gobierno del Presidente Chávez, en el aniversario número 229 del Natalicio del
Libertador, el 24 de julio de 2012, se expuso al público una imagen digitalizada del
rostro científicamente más cercano al verdadero del Libertador, esta técnica se
obtuvo gracias a las características craneales de Bolívar, pero indiscutiblemente
esas facciones finales que se obtuvieron terminan teniendo ciertas características
ya presentadas por el artística Gil de Castro hace más de cien años.
Pensemos que la idea y la creación de nuevos instrumentos de la integración, como
el ALBA o la CELAC se deben en gran medida al esfuerzo del Presidente Hugo
Chávez de quien hoy se heredó el compromiso con la defensa de Nuestra América
Latina, La Patria Grande la Bolivariana.

Conviene destacar que los pueblos y gobiernos de nuestra región han identificado
en Bolívar al precursor de las ideas y proyectos de integración regional. Pensemos
que el ideario latinoamericanista que urge desarrollar en este siglo XXI, en el cual
se han dado destacados pasos para llegar a ese permanente anhelo regional
propuesto desde hace doscientos años, tiene como figura egregia al Gran
Libertador, Simón Bolívar. Pero también debemos reconocer que en gran medida el
Bolívar del siglo XXI fue impulsado por la gesta del presidente Hugo Chávez Frías
y la conocida quinta república, la Revolución Bolivariana.

El Libertador Simón Bolívar que habita en el imaginario colectivo es el que alimenta


el imaginario político. Ese Bolívar al que el pueblo le canta, ese Bolívar que
acompaña al Bolívar en el Imaginario Venezolano pueblo en sus marchas, ese
Bolívar que llora con el pueblo, ese Bolívar al que el pueblo le reza, ese Bolívar que
se alegra con el pueblo, ese Bolívar que el pueblo lleva en procesión; ese Bolívar
es el Bolívar que permite conectar al pueblo con el ideal político. Como quiera que
sea, la noción de Bolívar imaginario social ha construido un tiempo antropológico
para el venezolano; si los griegos tienen el tiempo antropológico signado por
Homero; si los judíos tienen el tiempo antropológico signado por Abraham; los
venezolanos tenemos el tiempo antropológico signado por Bolívar y se funde como
imaginarios social, no solo para Venezuela sino para América Latina.
BIBLIOGRAFÍA.
CARRERA Damas, G. (1973) El Culto a Bolívar. BUCV: Caracas.
CASTRO Leiva, L. (1991) De la patria boba a la teología bolivariana. Monte Ávila:
Caracas.
DURAND, G. (2000) Lo imaginario. Ediciones del Bronce: Barcelona. GABALDON
Márquez, J. (1960) El Bolívar de Madariaga y otros bolívar. Paraguachoa: Caracas.

También podría gustarte