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UNIVERSIDAD PÚBLICA DE EL ALTO

DIRECCIÓN DE POSGRADO
CENTRO DE ESTUDIOS Y FORMACIÓN DE POSGRADO E INVESTIGACIÓN

“CEFORPI”

METODOLOGIA DE LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA

MONOGRAFIA PRESENTADA EN OPCIÓN

AL DIPLOMADO EN METODOLOGÍA DE LA

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA – VERSIÓN III

VIRTUAL

AUTOR: JHOSMANE JESUS ROJAS PADILLA

EL ALTO – BOLIVIA

2019
A mi padre, Pascual Rojas Vedia:

Te fuiste hace 18 años de este mundo,

ten presente que seguiré haciéndote seguir orgullo,

mi amado y recordado padre.


AGRADECIMIENTOS.

A la Universidad Pública de El Alto, por cobijarme en su entorno académico; a la


ciudad de El Alto, por mostrarme su caprichoso y rebelde rostro de progreso; al
personal docente de los tres módulos del diplomado, muchas gracias, a la
Coordinadora, mi reconocimiento a su trabajo; a mis compañeras y compañeros.

A mi círculo familiar, muchas gracias por aguantarme y creer en mí.


INDICE

1. Introducción
2. El método histórico.
2.1. Historiografía e investigación histórica.
3. Planteamiento de la investigación.
4. Delimitación de la investigación.
5. Las fuentes.
6. La búsqueda de las fuentes.
6.1. La crítica de fuentes.
7. Análisis y síntesis histórica.
8. Conclusiones.
9. Bibliografía.
1. Introducción.

La historia generalmente es vista como la disciplina que se encarga de narrar el


pasado, contar las anécdotas de grandes personajes, batallas, guerras e incluso el
relato cronológico de los hechos del pasado remoto.

Esta visión arcaica de la historia, desconoce que la historia es una Ciencia, misma
que tiene su propio sujeto y objeto de estudio, que tiene una tradición que se
remonta al siglo XIX de construcción académica e historiográfica. Que maneja su
propia metodología de investigación, con técnicas y herramientas, que le permiten
tener un estatus de ciencia, vinculado estrechamente a las ciencias humanas.

Este desconocimiento conlleva que la investigación histórica sea abordada por la


metodología de otras ciencias, evidenciando serias falencias del discurso histórico,
manejado por estas ciencias, como la sociología, antropología, comunicación,
educación, ciencias jurídicas y políticas y otras, sean aproximaciones incompletas
en la línea del oficio del historiador, y no puedan cumplir la finalidad de la ciencia
histórica que es explicar las distintas temporalidades de la existencia humana.

Igualmente la idea de tiempo es bastante compleja, la ciencia histórica no solo


abarca el pasado, sino que al ser ciencia del tiempo puede abarcar hechos,
coyunturas y procesos, tanto lineales, cíclicos y circulares, relativizando aquella
concepción del tiempo. Por cuanto el supuesto presente no es más que una
construcción temporal en cuanto a la medición establecida, como aquello que se
considera pasado puede estar todavía existente pero en una temporalidad de larga
duración y aquello que se considera futuro, no es más que la ruptura de aquella
continuidad de tiempo.

Ante ello, la presente monografía plantea de manera introductoria un estudio


bibliográfico sobre la Metodología de la Investigación Histórica, en cuanto su
planteamiento, delimitación, fuentes, uso de fuentes, critica de fuentes y análisis y
síntesis histórica.
La descripción de la metodología histórica de investigación será el objetivo
principal de la monografía y como objetivos específicos el analizar, demostrar,
contrastar, definir, establecer y enunciar las características de la metodología de la
investigación histórica.

La presente monografía – a manera de advertencia – no es un estudio profundo


sobre la Metodología de la Investigación Histórica, simplemente es una
introducción general sobre esta temática, que aspira a ser un punto de inicio para
investigadores, profesionales y curiosos, que quieran desarrollar una investigación
histórica y tengan una herramienta monográfica simple de consulta e impulso
indirecto para conocer más, sobre la ciencia histórica.

2. El método histórico1.

La investigación histórica asociada a la labor empírica, tiene bastante antigüedad,


misma que puede verse reflejada en narraciones o crónicas, tanto de viajeros, de
funcionarios burocráticos, comerciantes, guerreros y demás “curiosos”, quienes en
su búsqueda de indagar un mito, un cuento, una fábula o por “perder el tiempo”, se
dieron la tarea de investigar datos e información, desde manuscritos hasta
testimonios, en diferentes soportes (escritos, orales o de símbolos).

Ante ello, la labor de investigación histórica pasaba a moldearse como un hobby o


una actividad auxiliar de eruditos o doctos, capaces de transmitir el “pasado” a
partir de narraciones “gloriosas” y con una elocuencia literata asombrosa,
vislumbrándose en su pluma una verdad irrefutable y convirtiendo a la historia en
un “Tribunal” con la capacidad de juzgar – a partir del juicio del autor – a
gobernantes, batallas, guerras, conductas y demás cosas consideradas
“históricas”.

La percepción general de concebir a la historia como un “Tribunal” conllevo


paulatinamente a ver en el trabajo de escribir historia, una herramienta valiosa y
contundente para gobernantes y elites, en su búsqueda de darle legitimidad a su

1 Síntesis trabajada en base a los trabajos de Eric Hobsbawm “La invención de la tradición” y
“Sobre la Historia”, igualmente “La investigación histórica: Teoría y Método” de Julio Arostegui.
gobierno o al orden establecido diseñado por ellos y ellas. Los tratados sobre
historia, eran el resultado de sendas revisiones, cual “filtros”, resultante de
“investigaciones históricas” con finalidades preconcebidas y con información
parcializada o anacrónica.

Durante el siglo XIX, la historia empezó a constituirse como ciencia, ello permitió
indagar en la metodología de investigación propia del oficio de historiador, por
supuesto debatida en cada corriente historiográfica, misma que le imprimía o le
daba su toque propio, al método histórico de investigación.

Al presente, la metodología de la investigación histórica comprende cuatro etapas,


una primera al planteamiento y delimitación de la investigación, así como el
balance de fuente, una segunda etapa a la búsqueda y registro de fuentes. Un
tercer momento destinado a la crítica de fuentes (contenido, contexto y autor) y
finalizando con una cuarta etapa de análisis y síntesis histórica2.

2.1. Historiografía e investigación histórica.

La corriente historiográfica determina los lineamientos a los cuales debe


circunscribirse la metodología de la investigación histórica, evidenciándose
objetivos y sujetos históricos distintos, al igual que el tipo de fuente empleada en
el proceso de investigación histórica. La comprensión de la corriente
historiográfica y su aporte a la metodología histórica de investigación, es de vital
importancia, a la hora de abordar el oficio del historiador.

En cuanto al análisis resumido sobre la historiografía, puede clasificarse en los


siguientes paradigmas historiográficos3:

1) Historicismo y positivismo. Se ha aceptado que la Historia como ciencia


nació en Alemania, entre el transito del siglo XVIII al XIX. El historicismo se

2 Liliana Barela “investigación histórica e historia oral” en: “Algunos apuntes sobre historia oral”,
pagina 11.
3 Síntesis trabajada en base al resumen “didácticos” de Mercedes Aquim. http://mercedes-

aquim.blogspot.com/2014/03/corrientes-historiograficas.html, los trabajos de Marc Bloch “Apología


para la historia o el oficio del historiador”, Ciro Cardoso “Introducción al trabajo de la investigación
histórica”, Giannina Fusco “La investigación histórica, evolución y metodología” y José Gaos “Notas
sobre la historiografía”.
constituye en la “cuna” de la historiografía académica del siglo XIX y con una
reconocida tradición de la crítica de las fuentes históricas.

Entre el más representativo autor, de esta corriente, se encuentra el alemán


Leopold Von Ranke, quien entendía a la Historia como un discurso sólidamente
unitario, teniendo como centro del discurso histórico a la política. Evidentemente
la coyuntura que le toco vivir, influyo en su pensamiento, tal cual fue la unificación
y el nacimiento del Estado – Nación alemán, igualmente los postulados
ideológicos nacionalistas y liberales de la segunda mitad del siglo XIX.

Teniendo como temas de investigación histórica, las ideas políticas y los principios
morales de los individuos protagonistas (Grandes personajes políticos, militares y
otros) dejándose fuera de la historia a las colectividades, la historia social, cultural
y económica. La influencia del positivismo científico indagaba en la necesidad de
emplearse solo fuentes documentales para la investigación histórica, esta
perspectiva para el historicismo alemán era un indicador fundamental para
considerar a la historia como una ciencia y darle solides a la clase profesional de
historiadores4.

La influencia del historicismo rápidamente configuro a la ciencia histórica como


una “mera reconstrucción de acontecimientos” basada en fuentes documentales.
Generalizándose el lema de “los papelitos hablan”5.

Ante el crecimiento de la influencia historicista, empezó a surgir un movimiento de


historiadores que cuestionaban los lineamientos del historicismo, por supuesto
alejados de los grupos elitistas académicos y que abogaban por una alternativa
metodológica e historiográfica.

Influenciados por la corriente marxista, surgieron estudios de la economía y de la


sociedad, enfocados en la comprensión de las relaciones entre el Estado, la

4 En esta línea, se puede citar la influencia de los historiadores positivistas – medievales - Langlois
y Seignobos.
5 Es común escuchar esta frase, entre los historiadores positivistas, pero que al presente se ha

modificado – por la influencia de otras corrientes historiográficas – como: “las fuentes hablan”.
sociedad y la economía, como también el interés por comprender al movimiento
obrero y sus dinámicas históricas sociales y laborales.

Estas nuevas corrientes tuvieron como centro de desarrollo a los EE.UU y a


Francia. En el caso norteamericano, la historia científica fue llamada “New
History”, misma que abogaba por identificar a la historia como una ciencia social
más, con la finalidad de aportar al descubrimiento de leyes del desarrollo humano
y social.

Pero en Francia, el movimiento crítico del historicismo alemán, dio nacimiento a la


historia social, a partir de los estudios – en 1900 – de Henri Berr, apoyada en las
nuevas ciencias humanas: geografía, economía y sociología. La confrontación a la
historia académica en cuanto a identificar nuevos temas de investigación histórica,
impulso en 1929 a fundar la revista Annales d’histoire économique et sociale, por
parte de Lucien Febvre y Marc Bloch, considerados como los padres de la historia
social.

2) El salto cualitativo de Annales y la Nouvelle Historie. La historiografía


francesa o la Escuela de los Annales, establecida en la década del 30 del siglo
XX, estableció un nuevo paradigma en la investigación histórica, incorporando las
bases científicas de otras ciencias humanas o sociales, que permitieran tener una
mirada más amplia sobre las temporalidades históricas, de una historia global o
mundial, no solo de una visión política sino de aspectos sociales, culturales y
económicos mas.

En cuanto al concepto de documento o fuente, la Escuela de los Annales amplio el


alcance del concepto de fuente, incorporando todo soporte histórico de las “huellas
del pasado humano”, como las obras de arte, los restos arqueológicos, los
testimonios orales, las imágenes y la iconografía y simbología. Esta “nueva
historia” planteo dos objetivos inmediatos: sacar a la historia de la rutina de la
escuela metódica e historicista (de solo temas políticos) e incorporar los aspectos
económicos y lo social para disminuir mediatamente la “narrativa – factual” de las
temáticas políticas. Teniendo temáticas nuevas de investigación histórica como las
sociedades, las masas, la violencia, el sexo, la sexualidad, el comercio, los
mercados y otros más.

La historiografía de La Escuela de los Annales, puede clasificarse en tres


“generaciones” de historiadores:

“La primera generación nació en 1929 y tuvo como principales


representantes a Marc Bloch y Lucien Febvre. Fue la etapa de formación de
la corriente y se caracterizó por el rechazo al historicismo, la búsqueda de
nuevos objetivos de estudio, con énfasis especial en lo social.

La segunda generación comenzó tras 1945, en torno a Fernand Braudel, y


llegó hasta los años 70. Fue la etapa de mayor influencia de la Escuela. Se
caracterizó por la introducción de propuestas tomadas de otras ciencias
sociales.

La tercera generación, la de la Nouvelle Histoire o Nueva Historia, tuvo


como principales representantes a Jacques Le Goff, George Duby, Pierre
Chaunu, François Furet, Jacques Revel, André Burguière y Roger Chartier.
Fue la etapa de la fragmentación del objeto de análisis y la búsqueda de
nuevos caminos por el análisis de nuevos temas (como la mujer, la vida
privada, la infancia o la familia) o por el uso de nuevos métodos (como el
estudio de las mentalidades)”6.

La influencia historiográfica, metodológica y de uso de fuentes que planteo la


Escuela de los Annales tuvo repercusión a nivel internacional, tanto en el “viejo
mundo” como en el “nuevo mundo”, situación que puede evidenciarse en
generaciones de historiadores latinoamericanos que crecieron con postulados de
la historiografía francesa, teniendo en las obras de Bloch, Febvre, Braudel7, Le

6Mercedes Aquim. http://mercedes-aquim.blogspot.com/2014/03/corrientes-historiograficas.html.


7 En el caso de Fernando Braudel, destaca su división del tiempo en tres: corta, mediana y larga
duración, evidenciándose en la historia de corta duración los hechos y acontecimientos, en la
historia de mediana duración las coyunturas y finalmente, en la historia de larga duración los
procesos, sobre todos las mentalidades y estructuras.
Goff y Duby – entre los más importantes – el baluarte metodológico de las
investigaciones históricas sobre temporalidades de nuestro continente.

En cuanto a la crítica a los Annales, destaca aquella que la consideraba carente


de una concepción historiográfica propia y el haber primado en sus estudios el
aspecto económico sobre lo social. Por otra parte, a partir de la década del 70`
tuvo que enfrentar un cisma interno, lo que llevo a la aparición de “múltiples
historias” - ello debido al alto grado de especialización – tales como la historia de
las mentalidades, del arte, de la música, de la vida privada, de la familia, de la
fealdad y la estética, la niñez, la infancia, la vejez y otras más.

3) El marxismo y su aporte historiográfico. La incorporación a la ciencia


histórica del método de análisis del materialismo histórico a la construcción de la
explicación histórica – de Engels – se dio sobre todo después de la Segunda
Guerra Mundial, evidenciándose los primeros grandes aportes en la década del
50`. Esta historiografía tuvo como centros de influencia a Francia, Alemania y
Gran Bretaña. Destacando el aporte de la Escuela de Frankfurt (alemana) y de la
historiografía británica, sobre todo la revista History Workshop - fundada en 1975 –
que centro sus estudios históricos en la historia social del trabajo y el compromiso
político de sus representantes, destacando los estudios del británico Eric
Hobsbawm.

4) Historia y Estructuralismo. Con una influencia bastante fuerte de la Escuela


de los Annales, la tendencia de estudiar la historia estructural o la historia de las
estructuras, empezó a tener apoyo académico desde la década del 70`.

“Estudia las regularidades, los hechos cotidianos, que se repiten, frente a


los sucesos excepcionales, únicos o singulares que caracterizan a la
historia narrativa tradicional. Las estructuras son fenómenos geográficos,
ecológicos, técnicos, económicos, sociales, políticos, culturales y
psicológicos, que permanecen constantes durante un período largo de
tiempo y que evolucionan de manera casi imperceptible. Frente a la
estructura se halla la coyuntura, las fluctuaciones manifiestas en el contexto
de la estructura. El tiempo de las estructuras es muy lento (“tiempo largo”,
según Braudel), mientras que el de las coyunturas es un “tiempo corto”.”8.

La historia estructural tiene como finalidad, construir una historia total de la


población, de aquel conglomerado de personas, en cuanto a sus individualidades,
de elites, “populachos”, minorías innovadoras o grupos privilegiados, situación que
la lleva a trazar una historia de larga duración, donde otras facetas concernientes
a esa población también son estudiados y analizados, tal cual es la alimentación,
la sexualidad, las enfermedades, las tensiones mentales y otras, situándola en una
línea de “historia biológica”.

La historia de las estructuras generalmente está asociada al estudio de las


revoluciones, como procesos de cambio de estructuras históricas. Estas
revoluciones estructurales tienen la característica de ser silenciosos y pasar
desapercibidos, por situarse en una temporalidad de larga duración9.

5) New Economic History y cuantitativismo. La década la década del 30` del


siglo XX, significo para la historia, la incorporación de estudios centrados en los
datos cuantitativos, situación que se fue profundizando considerablemente en la
década del 70`, en los EE.UU y Francia, pero que desde 1980 ingresaría en un
estancamiento y crisis latente. Las dos tendencias de la historiografía
cuantitativista que más destacaron fueron la cliometría y la estructural.

La cliometría – considerada “la auténtica historia cuantitativa” – centro sus


estudios en matematizar las explicaciones del pasado, a partir de la elaboración
de modelos cuantitativos, mismos que permitían analizar a partir de series,
procesos históricos. Destacándose la “New Economic History” – de los EE.UU –
con una tendencia contundente a la historia económica.

La historia estructural o estructural – cuantitativista, empleo la técnica y métodos


de la estadística y la informatización de datos numéricos como instrumento auxiliar

8 Mercedes Aquim. http://mercedes-aquim.blogspot.com/2014/03/corrientes-historiograficas.html


9 Veré Gordon acuño la frase “revolución neolítica” para referirse al cambio trascendental que
significo el neolítico para la humanidad. Igualmente el cambio trascendental que sufrió el mundo
durante el siglo XIX y XX, lleva a identificar una “revolución demográfica” mundial.
de la explicación y análisis histórico verbal y no matemático. La influencia sobre la
historia estructural proviene de la tercera generación de la Escuela de los Annales,
con énfasis en el estudio social.

5) La historiografía del fin o de la crisis de los grandes paradigmas. La crisis


historiográfica que enfrento la ciencia histórica, en cuanto a las maneras de cómo
hacer historia, de mantener los paradigmas imperantes o buscar nuevos enfoques,
situación que la historia tuvo que enfrentar durante la década del 70`, tensándose
mucho más con la coyuntura mundial del desmoronamiento de la URSS, el bloque
comunista y la pérdida de valor real del marxismo y el socialismo, agravada
durante el siglo XXI con otras coyunturas inmediatas, como la caída de las torres
gemelas, la globalización y el terrorismo.

Contrastando a los paradigmas de la historiografía marxista, estructural,


cuantitativista y Nouvelle Histoire, se volvió a perfilar un interés por la historia
narrativa10, un retorno al historicismo alemán del siglo XIX. Evidenciando un
síntoma de crisis aguda en cuanto a la historia analítica como ciencia.

Pero esta crisis no debe entenderse como el final del interés por la historia sino
como un crecimiento de nuevas problemáticas y maneras de entender la Historia.
La “era de la incertidumbre” permitió el surgimiento de nuevas visiones
historiográficas como la microhistoria, la nueva historia cultural y la historia
socioestructural.

6) La microhistoria. Como variante de la historia social, cultural y local, tiene su


centro de surgimiento en Italia, y como representante destacado a Carlo Ginzburg,
en cuanto su investigación – publicación en 1976 – “El queso y los gusanos. El
cosmos de un molinero del siglo XVI” establece los lineamientos de una
investigación histórica que observe las temporalidades a una escala micro, a un
análisis microscópico y al estudio intensivo de las fuentes, a partir de indicios y
pistas, cual detective. El método o paradigma indiciario – que postula la
microhistoria, tiene su sustento en la capacidad de evidenciar indicios o pistas que
10Es interesante el debate llevado a cabo entre Lawrence Stone y Eric Hobsbawm, de la revista
Past and Present en cuanto al análisis de las visiones, temas y objetivos de la Historia.
permitan analizar procesos mucho más complejos, partir de lo más simple para
abordar lo más complejo “del microscopio al telescopio”.

7) La nueva historia cultural. Teniendo como influencia a la lingüística y la


antropología, su principal objetivo de estudio son las “representaciones”, las
creencias populares el “imaginario colectivo”. Aunque es indudable que el carácter
etnográfico de describir las prácticas socioculturales del pasado y resaltar la
manera en que esas formas se representan en la mente de los distintos grupos
sociales es la base de la historiografía de la nueva historia cultural, lleva que en la
práctica se la confunda con la Antropología Histórica (etnografía e historia).

8) La historia socioestructural. Al igual que la microhistoria, tiene su influencia


en la Historia Social y Cultural y en la Escuela de los Annales. Alienada por
supuesto a la Sociología Histórica, busca descubrir la estructura real oculta de las
sociedades, así como el proceso real del cambio socio – estructural. Su mayor
representante es Christopher Lloyd con su obra – tesis doctoral - Explanation in
Social History o “Explicación en la historia social”, donde indaga las múltiples
relaciones entre la historia y las ciencias sociales.

3. Planteamiento de la investigación11.

Uno de los problemas más frecuentes a la hora de abordar una investigación


histórica tiene que ver con el planteamiento de la investigación. Y este asunto
tiende a complejizarse en medida de las variables que influyen en un investigador,
siendo muchas de ellas de orden subjetivo, determinaran la perspectiva o visión
que plantee a su tema de investigación histórica.

En esta línea la gama de problemáticas históricas a escoger son ilimitadas,


empezando por las tradicionales temáticas ideológicas – políticas, evidenciándose
que en coyunturas cargadas de matices conflictivos la problematización sobre el

11 Trabajado en base al trabajo de Julio Ruiz Berrio “El método histórico en la investigación
histórica de la educación” y Absalón Jiménez Becerra “Algunos elementos para la investigación en
historia”.
manejo del poder y la fuerza entre diferentes actores históricos, es el más atractivo
a problematizar e indagar en una investigación histórica.

Ciertamente las temáticas sociales y culturales tienen igual atractivo, por cuanto
las problemáticas que repercuten en los estudios históricos tienen campo amplio
de estudio igualmente para otras ciencias. La problemática sobre las relaciones
laborales entre el Estado y los grupos sindicales, los conflictos entre la dirigencia
laboral y sus bases, el crecimiento demográfico y los nuevos males de la
modernidad, la delincuencia en cuanto su adecuación y evolución como mal
inmerso en la sociedad, las dinámicas culturales locales, regionales, nacionales o
internacionales, el desarrollo de los vínculos culturales y otras problemáticas más,
vislumbran el horizonte de las investigaciones históricas sobre temas sociales y
culturales.

El viraje económico en cuanto a evidenciar problemáticas económicas en los


estudios históricos, es otra de las temáticas con bastante aceptación. La
económica, el mercado, los ciclos como las rutas comerciales, la dinámica
comercial en cuanto los mercados, los actores históricos inmiscuidos directa o
indirectamente, los procesos económicos vinculados a vaivenes en la
temporalidad histórica de un espacio regional, local, nacional o internacional, el
impacto de las políticas económicas en una temporalidad de corta, mediana o
larga duración, la construcción de series económicas para evidenciar una
problemática de corto o largo alcance, como otras más.

En la otra línea de problemáticas históricas están aquellas que bajo los


paradigmas de la historiografía post Annales tienden a encontrar nuevos
enfoques, nuevas visiones en las investigaciones históricas. En esta línea están
aquellos que plantean la necesidad de comprender la mentalidad de las
sociedades, de los grupos, de los individuos – sean protagonistas o solo masas –
y explicar en cuanto el contexto mental que les tocó vivir, problemáticas de diversa
índole, como los fenómenos guerrilleros, los movimientos juveniles, el movimiento
feminista, el movimiento indígena, el movimiento LGBT y otros más. La posibilidad
de buscar una respuesta a una problemática planteada desde el estudio de la
mentalidad de un individuo o colectivo, es otra temática abordada por la
investigación histórica.

Lo cotidiano en cuanto el todo y su relación con el colectivo desde aquella mirada


de un análisis microscópico para abordar un análisis y explicación de orden
telescópico, es el planteamiento de investigación histórica de la microhistoria. El
paradigma o método indiciario, problematiza situaciones cotidianas y que son
consideradas simples, como ser los monumentos de héroes en espacios públicos.
La problemática de explicar el porqué de aquellos monumentos silenciosos llevara
a indagar en el estudio del contexto histórico en el cual se gestaron su diseño y
planificación, que intereses individuales o colectivos materializaron su puesta en
vida y que buscaron concretar ¿un simple reconocimiento cívico o querer tapar
algo familiar, político, ideológico u otro?12

O también problematizar con la microhistoria sobre “hechos históricos irrefutables”


como el caso de la Guerra del Chaco, en cuanto al manejo publicitario del
gobierno boliviano, en la búsqueda de generar un clima “favorable” al interior de
Bolivia e impulsar el reclutamiento de soldados. El indicio implicaría estudiar y
comparar la publicidad generada por el Estado, en cuanto al ejército, la prensa, las
convocatorias, los mítines, los reportes del frente de batalla, los testimonios de
combatientes en la línea de entrevistas periodísticas y otras más, que permitan
indagar el nivel de veracidad de las mismas y como fueron manipuladas por el
Ejército y el Estado13.

Ante todo el abanico de temáticas históricas de investigación y las diferentes


problemáticas históricas evidenciadas, el planteamiento de la investigación en
historia generalmente está vinculada a la historiografía y sus líneas de
investigación histórica. Pero no se debe negar que muchas parten de experiencias
personales o curiosidades de su cotidiano vivir, lo importante es constatar que la

12 El historiador Randy Chávez propone la microhistoria de los monumentos para entender


dinámicas históricas de la temporalidad boliviana. Podría revisarse la página de Facebook “Historia
de los monumentos paceños”.
13 Jhosmane Jesus Rojas Padilla. “Entre el mito y la realidad: Regimiento 50 de Infantería.

Cuchilleros de la muerte” Tesis de Maestría de la carrera de Historia – UMSA.


investigación histórica es amplia y a la larga se constituye en transversal para
otras investigaciones.

Internamente y en relación al planteamiento debe vincularse la pregunta y los


objetivos de la investigación, los mismos que pueden perseguir finalidades
concretas de investigación o transitar la línea de una historiografía concreta.

4. Delimitación de la investigación14.

El manejo de la temporalidad en la investigación histórica es bastante complejo,


en cuanto a la idea del tiempo planteada por Fernando Braudel, de una corta,
mediana o larga duración, la delimitación puede transitar por este parámetro. Una
delimitación que se sujete a tiempo de corta duración abarcara la identificación de
duración de un hecho o acontecimiento como tal, mismo que puede remitirse a
semanas, meses o años, considerando la repercusión del mismo. El tiempo de
mediana duración se sitúa en la temporalidad de la coyuntura, misma que podría
transitar igualmente entre semanas, meses o años, que generalmente abarca la
repercusión del hecho o acontecimiento y su evolución o modificación. Finalmente
la temporalidad de larga duración, el proceso, tiene relación estrecha con la
mentalidad y la estructura de una civilización, población o sociedad, evidenciando
que dicho estudio abarca siglos de dinámicas históricas, temporalidad que en la
práctica, requiere mayor dedicación de investigación histórica.

Un golpe de Estado, una guerra internacional o interna, una ruta comercial o un


mercado regional pueden transitar en la temporalidad de corta duración cuando se
estudia el hecho mismo, en cambio cuando se analiza el impacto en el contexto,
será de mediana duración, pero si la investigación histórica abarca el análisis y
estudio de los cambios estructurales o cambios en torno a la mentalidad, se
estaría enfocando la temporalidad a larga duración.

Evidentemente muchas de las investigaciones históricas están planteadas o


delimitadas en torno a las fuentes. Las mismas podrían reducir una investigación
14 Trabajado en complementación al trabajo de Julio Ruiz Berrio “El método histórico en la
investigación histórica de la educación” y Claudia Gabriela Curi Azar “Eric Hobsbawm: su visión de
la historia y el tiempo”.
planteada como de larga duración a corta duración. Si se pretende abordar una
temporalidad de 100 años, como la historia de una provincia, se debe analizar si
existen fuentes para poder concretar la investigación. En muchos de los casos, las
fuentes documentales han desaparecido a consecuencia del hurto, descuido o a
consecuencia del estrago de los fenómenos naturales, en otros parcialmente han
sido transferidos como fondos, subfondos, series o subseries documentales a
archivos históricos15.

Misma situación, en cuanto si la investigación abarca una espacialidad concreta,


local, regional, nacional o internacional.

Ante todo ello, la delimitación de una investigación histórica deberá considerar


parámetros de fuentes y alcance de las mismas, para concretar una investigación
y no verla fracasar o postergarse.

5. Las fuentes16.

Constituyen el elemento fundamental del oficio del historiador, las mismas le


permiten indagar, estudiar, analizar, criticar y sintetizar la temporalidad abordada
en su investigación histórica. El concepto de fuente ha ido evolucionando, en torno
a la diversificación de los paradigmas y las escuelas historiográficas,
constatándose que su esencia está vinculada a la información como tal.

Las fuentes igualmente están condicionadas por el soporte al cual han sido
adscritas, de materiales perecederos hasta aquellos que pueden hacerle frente al
paso del tiempo y que evidencian la presencia de la humanidad. Esta

15 Podría citarse la experiencia en el resguardo de fondos documentales del Archivo Histórico de


La Paz – mismo que funciona como un laboratorio de prácticas de la carrera de Historia de la
UMSA – mismo que desde su creación en la década del 70´ por el impulso de Alberto Crespo,
procuro rescatar documentación de provincias paceñas, sobre todo de los juzgados, siendo
llamativo que el origen del ALP esté vinculado al rescate de documentos de la Corte
Departamental de Justicia, con expedientes que se remontaban al siglo XVIII, los cuales estaban a
punto de ser vendidos a papeleras, como papel de desecho.
16 Trabajado en base a los trabajos de Julio Ruiz Berrio “El método histórico en la investigación

histórica de la educación” y Francisco Enriquez Solano “El documento como fuente para estudio
científicos culturales, criterios de valorización” y Cesar Augusto Lenis Ballesteros “Sobre fuentes e
investigación histórica: una reflexión de primer orden en la formación de historiadores”.
característica lleva a clasificarlos, en fuentes escritas, sonoras, pictóricas,
arquitectónicas, mobiliarias y orales.

1) Fuentes escritas. Son aquellas que tienen soporte material documental y están
vinculadas a su carácter privado como público, del ente generador de dicha
documentación. Su ciclo de vida los clasifica entre documentos de gestión,
intermedios, centrales e históricos (cuando llegan a los 30 años) y su gestión
documental está asociada a los archivos (gestión, intermedio, central e histórico).

Igualmente están comprendidas aquellas publicaciones de carácter bibliográfico,


en diferente soporte documental, desde papel, cartón, cuero y otros.

Internamente las fuentes documentales se clasifican en primarias, secundarias y


terciarias:

- Fuentes documentales primarias: Obedecen a toda documentación


generada en el ámbito de vida de una determinada institución, su fin
administrativo o burocrático es la característica más común. Encontrándose
trámites administrativos, denuncias, juicios, testamentos, órdenes
autárquicas, memoriales, memorándums, designaciones, apelaciones,
sentencias, correspondencia, publicaciones de la prensa17, folletería,
boletines y otros, en el ámbito público o privado.
- Fuentes documentales secundarias: En este grupo estarán todas
aquellas publicaciones de carácter bibliográfico, más conocidos como libros
académicos.
- Fuentes terciarias: Los estudios bibliográficos sobre temáticas generales o
específicas son catalogados como terciarios, por constituir información
relevante y sintetizada, que constituye un abordaje inicial a una
investigación histórica.

17A las publicaciones de prensa igualmente se les denomina “Fuentes hemerográficas” y puede
consultárselas en repositorios hemerográficos. Entre los problemas más comunes, al consultar
esta fuente, se encuentra la carencia de periódicos de una temporalidad concreta, ello por lo
reducido de su tiraje o por ser un ejemplar coyuntural, igualmente la falta de números o las
añadiduras “grafiteras” de los lectora de su tiempo.
2) Fuentes sonoras. Su existencia es reciente, siglo XIX y están vinculadas a la
evolución de su soporte. Teniendo entre ellas discos, casset, cd, dvd y digital.

3) Fuentes pictóricas: Comprenden grabados, cuadros, dibujos, fotografías,


diapositivas, películas, microfilms, así como también dvd, blu ray y digital 18.

4) Fuentes arqueológicas: Vestigios materiales diversos sobre una civilización,


sociedad o grupo concreto, que evidencian muestra de su existencia, como ser
templos, pirámides, materiales, cerámica y otros.

5) Fuentes arquitectónicas: Toda construcción que conserve su estilo


arquitectónico vinculado al contexto histórico, como ser edificios de instituciones
públicas o privadas, aulas, bibliotecas, capillas, cocinas, dormitorios y otros más.

6) Fuentes mobilizares: Todo material interno de una fuente arquitectónica, tal


cual son sillones, bancos, camas, roperos, sillas, mesas y otros más.

7) Fuentes orales: Los testimonios de personas sobre la memoria individual o


colectiva de una temporalidad concreta, es lo que se denomina como fuente oral.
Si bien el carácter subjetivo del manejo de la memoria a partir del testimonio de
protagonistas directos o indirectos es bastante complejo, al presente se ha ido
trabajando en una metodología que permita darle rigor académico al testimonio
vivo de las personas19.

6. La búsqueda de las fuentes.

El trabajo con fuentes depende fundamentalmente de la delimitación y el


planteamiento de la investigación histórica. Ello llevara a identificar el tipo de
fuente a consultar y los repositorios donde se los debe buscar.

18 Igualmente podría consultarse los trabajos de Pablo Alvira “El cine como fuente para la
investigación histórica. Orígenes, actualidad y perspectivas” y Carmen Sanchidrián Blanco “El uso
de imágenes en la investigación histórico – educativa”.
19 Citar el trabajo de Liliana Barela “Algunos apuntes sobre historia oral” que profundiza a partir de

la experiencia del Instituto Histórico de la ciudad de Buenos Aires, como se fue abordando y
estableciendo una metodología académica para trabajar temas de historia oral.
Las temáticas históricas, en el caso boliviano y latinoamericano, referentes al
prehispánico requerirán revisar fuentes arqueológicas, por encontrarse inmersa la
información en vestigios materiales de civilizaciones que no existen o dejaron de
existir antes de la llegada europea a esta parte del mundo. Por supuesto que se
debe recurrir a otras ciencias en cuanto su técnica y herramientas, como ser la
geología y la meteorología, ciencias que permite aclarar vacíos sobre contextos
históricos vinculados a las civilizaciones que se pretende estudiar.

La temporalidad de la presencia europea y sobre todo española, en estos


territorios, llevara a indagar en la búsqueda de fuentes correspondientes a la
administración de la corona española, teniendo bulas papales, reales cedulas,
capitulaciones, ordenes reales, crónicas, testamentos, juicios, visitas y demás
fuentes escritas, que permitan aproximarse a la comprensión de esta
temporalidad, igualmente, podría emplearse otras ciencias que complementen
vacíos existentes.

Los archivos históricos son generalmente el espacio más empleado por la


investigación histórica, pero necesariamente se debe conocer los fondos
documentales que cada archivo resguarda. Un archivo militar resguardara
documentación correspondiente a esta institución, lo mismo que un archivo
minero, sindical o municipal. Aunque no se debe olvidar que algunas temáticas
pueden ser abordadas por diferentes instituciones y cada una de ellas haber
generado un documento vinculado estrechamente con esa temática o coyuntura
histórica.

En cuanto a los archivos privados, su acceso que es más restringido se debe


buscar apelar a las relaciones públicas o personales. Dependerá de la capacidad
de negociación del investigador histórico poder concretar acuerdos plenos o
parciales, para poder revisar dicha documentación.

Las fuentes orales requieren un trabajo doble, por partir primero de construcción
en un soporte físico, la etapa de las entrevistas – grabándoles en diferentes
soportes - la transcripción, nuevamente las entrevistas, la síntesis en torno a las
entrevistas y el análisis final. Posterior a este trabajo recién podría emplearse la
fuente oral, para la investigación histórica.

Por supuesto que la recolección de testimonios debe pasar por una planificación
metodológica, así también por el trabajo con grupo focal y no solo con un
testimonio, porque al trabajar con más testimonios se logra tener una mirada más
amplia y depurada de la temporalidad que se investiga.

Tradicionalmente el trabajo con fuentes empleaba una terminología “clásica” que


enunciaba el método histórico clasificado en heurística y hermenéutica. La primera
entendida como la crítica, se ocupa de la localización y clasificación de los
documentos o fuentes y de las ciencias auxiliares de la historia. La segunda
direccionada a la exposición o interpretación histórica de los datos.

La heurística en otras palabras vendría a ser la crítica de fuentes y la


hermenéutica el análisis histórico previo a la síntesis histórica.

6.1. Critica de fuentes20.

Clásicamente se denominaba proceso heurístico a la crítica de las fuentes, en la


búsqueda de darle rigor académico y veracidad a la información depositada en
aquel soporte – generalmente escrito – pero al presente simplemente es el
proceso de crítica de fuentes.

Las subjetividades, los proyectos ideológico – político, la legitimidad a un grupo o


elite, como otros más, reflejan el anacronismo de la fuente, aunque en algunos
casos es difícil de constatar estos males en la fuente, sea por lo meticuloso del
proceso de elaboración del anacronismo – falsificación e implantación – como la
aceptación por parte del investigador en historia, llevado por intereses regionales,
locales, nacionales, económicos, ideologías y de distinta índole21.

20 Trabajado en base a los trabajos de Marc Bloch “Apología para la historia o el oficio del
historiador”, Ciro Cardoso “Introducción al trabajo de la investigación histórica” y Julio Arostegui “La
investigación histórica: Teoría y método”.
21 A manera de anécdota señalar la situación vivida en mi etapa de estudiante de la carrera de

Historia, concretamente el 2009, el año del “Bicentenario del Grito Libertario”. Situación donde al
pasar la materia “Historia de Bolivia s. XIX” la docente – Dra. Barragán – persiguiendo un “taller” de
Ante ello, la crítica de fuentes se constituye en el elemento o paso fundamental y
necesario de la metodología de la investigación histórica. La crítica de fuentes se
clasifica en dos: crítica interna y crítica externa.

1) Critica interna de fuentes. También denominada critica intrínseca, por centrar


su análisis exhaustivo en las características internas de una fuente. En el caso de
las fuentes escritas documentales, se indaga la coherencia de la temporalidad, el
manejo de términos típicos de ese tiempo, las características del papel y la tinta, el
estilo literario y la simbología paleográfica. En este análisis crítico interno de la
fuente se tiene la colaboración de otras ciencias como la paleografía, diplomática,
caligrafía, lingüística y química.

2) Critica externa de fuentes. Denominada también critica extrínseca, por


analizar los componentes externos de la fuente, los mismos que permiten
complementar la crítica interna de las fuentes. Para el caso de las fuentes escritas
documentales, la crítica externa indagara el contexto del documento como tal y el
análisis al autor del mismo. El empleo de la metodología de la historia de la
mentalidad, tanto para el contexto como para el autor, permitirá contrastar los
escrito ante su tiempo, establecer las causas o motivos que gestaron su escritura
y la elaboración próxima del perfil de autor, lo que permitirá vislumbrar datos
vitales que le den veracidad a la fuente escrita documental analizada y puedan ser
empleadas para una o varias investigaciones históricas.

El ejercicio de la crítica de fuentes, permitirá darle mayor rigor al empleo de


fuentes, aunque no se debe negar el factor negativo de la subjetividad del
investigador, mismo que podría llevarle a dar legitimidad a una fuente anacrónica,
falsificada o suplantada si considera como algo superficial la crítica de fuentes.

medio año, forzó a la clase a analizar y escribir – en línea de apoyo - sobre el 16 de julio de 1809.
Pese a que la mayor parte de la clase no estaba de acuerdo en esa idea “patriótica” de ese evento
y al contrario buscaba indagar en los vínculos elitistas de los “revolucionarios”, en su poder
económico asociado al mercado de la coca, la faceta realista del movimiento, construida como
“revolucionaria y libertaria”. En fin, la docente forzó a la clase a apoyar varios anacronismos solo
para entrar en el juego y rivalidad regional entre paceños y chuquisaqueños y la búsqueda
personal de resaltar “académicamente” en dicha celebración bicentenaria.
7. Análisis y síntesis histórica22.

El análisis histórico involucra elementos como la crítica y balance de fuentes, la


contextualización histórica y el manejo de las múltiples visiones históricas de la
temporalidad investigada.

Junto a la crítica de fuentes se encuentra el balance de fuentes, el mismo también


conocido como “estado del arte o de la cuestión”, permite tener un panorama
amplio de las fuentes empleadas en la investigación, clasificarlas y discriminarlas,
en sentido del tiempo que abarca el estudio, las limitancias y alcances, y el acceso
a dichas fuente.

La contextualización de la temporalidad entre lo específico y lo global o general, el


espacio y su implicancia, el alcance local, regional, nacional e internacional y su
influencia intrínseca o extrínseca. La comparación temporal y espacial de la
investigación para contrastar absolutismos o reduccionismos, en cuanto a la
investigación planteada.

Finalizando con el manejo académico de las distintas visiones referentes a la


temporalidad investigada, no obviar estas visiones, que permiten aproximarse al
tiempo mismo investigado, sean las visiones en contra, a favor, criticas,
contundentes, aberraciones y de cualquier tipo, se debe entender que estas
visiones son construcciones históricas de individuos o colectivos, donde interviene
muchos factores como ser la mentalidad de su tiempo. Al realizar el ejercicio de
contrastar las distintas visiones, males como el patriotismo, chauvinismo y
nacionalismo, quedaran en evidencia.

Por otra parte la síntesis histórica, como última instancia de la metodología de la


investigación histórica, está dirigida a la elaboración del discurso histórico, mismo
que debe tener la capacidad de ser comprendido por una variedad de lectores, en

22 Trabajado en base a Marc Bloch “Apología para la historia o el oficio del historiador”, Ciro
Cardoso “Introducción al trabajo de la investigación histórica”, Julio Arostegui “La investigación
histórica: Teoría y método”, Gregorio Delgado García “Conceptos y metodología de la investigación
histórica”, Eric Hobsbawm “Sobre la Historia” y Fernand Braudel “El mediterráneo: el espacio y la
historia”.
tanto las edades o generaciones, los niveles económicos y las diferencias
sociales. La síntesis histórica permitirá cumplir el fin de la historia, que en palabras
de Bloch seria “explicar” las distintas temporalidades, el oficio de historiador no
busca convertirse en un tribunal inapelable, por el contrario, el fin de explicar
permite a la sociedad – a la cual se debe – poder sacar juicios más centrados y no
radicalismos u odios impulsados o auspiciados por la historia.

La síntesis histórica se constituye en un ejercicio continuo de perfeccionamiento


en cuanto a la construcción del discurso histórico, pudiendo emplear o contrastar
las síntesis de otras ciencias o centrarse solo en el campo de investigación de la
ciencia histórica, porque no se debe negar que este discurso histórico al final
termina siendo empleado como transversal para otras ciencias, es más, dándole
legitimidad y autoridad al oficio del historiador, pero claro sin olvidar las
intencionalidades política – ideológica, económica, cultural y mental, que todavía
se inmiscuyen en el oficio del historiador.

8. Conclusiones.

La presente monografía busco la introducción general a la Metodología de la


Investigación Histórica a investigadores, profesionales o curiosos de la historia,
para impulsarles a profundizar más sus conocimientos sobre los métodos que
emplea la ciencia histórica y el oficio del historiador, finalidad que busco romper
aquel viejo mito de que la historia es solo fechas, narraciones y cronología, y que
cualquiera que copie datos “históricos” de una fuente conocida, está haciendo
historia y “si se permite memorizar aquellos hechos del pasado” debería
considerarse historiador.

Mitos que al presente todavía están arraigados en la sociedad, aclarando que el


oficio de historiador está vinculado a la profesión de historiador, misma que pasa
por una formación académica universitaria, iniciada en una carrera de historia y
que tiene tras de sí, toda una tradición historiográfica científica que avala su oficio
académico profesional.
En cuanto a hacer historia, se ha evidenciado que la misma pasa por la
planificación metodológica de la investigación histórica, la cual tiene como
parámetro de partida el conocimiento de la historiografía de la ciencia histórica,
desde el historicismo hasta las corrientes posmodernas o pos Annales, la cuales
han teorizado bastante sobre el objeto y sujeto de la historia, las temáticas a ser
abordadas, las problemáticas y planteamientos de investigación, al igual que el
empleo de fuentes.

Con respecto al empleo de fuentes, es de vital importancia para una investigación


que se jacte de ser histórica que realice la crítica de fuentes, tanto interna como
externa, ello le permitirá constatar el alcance y empleo de una fuente concreta o
su rechazo definitivo.

El análisis histórico no es un análisis solo del pasado, porque este análisis puede
abordar distintas temporalidades, sean de corta, mediana o larga duración, y no
solo remitirse a ese “pasado lejano”. Los elementos principales para el análisis
histórico – descritos en la monografía – permiten tener un panorama más amplio a
la hora de contextualizar, balancear la información y manejar las distintas o
múltiples visiones que tiene la Historia.

En cuanto a la síntesis histórica, como generadora del discurso histórico, la


capacidad de explicar lo investigado por parte del investigador en historia, le
emplaza un reto capital, en la medida de ser capaz de poder explicar los
resultados de su trabajo a la sociedad, por cuanto la pedantería, enredes, largas y
por supuesto la vulgaridad no pueden estar sosteniendo aquel discurso histórico.

Finalmente, cabe señalar que la citada monografía no ha concluido, sino que se


constituye en un punto de inicio para complementar los puntos abordados y darle
mayor profundización de la metodología de la investigación histórica, al trabajo
concluido parcialmente.
9. Bibliografía.

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