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Nombre completo de los autores:

Nombre del docente -Tutor:

Mes y Año
Contenido
INTRODUCCIÓN..................................................................................................................................3
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA......................................................................................................5
JUSTIFICACION...................................................................................................................................7
Objetivos..........................................................................................................................................10
 Objetivo general...................................................................................................................10
 Objetivos específicos............................................................................................................10
MARCO REFERENCIAL.......................................................................................................................11
 Marco teórico.......................................................................................................................11
 Marco legal...........................................................................................................................14
 Antecedentes investigativos.................................................................................................16
METODOLOGÍA.................................................................................................................................18
 Tipo de investigación............................................................................................................18
 Enfoque de la investigación..................................................................................................18
 Fuentes de la investigación...................................................................................................18
RESULTADOS.....................................................................................................................................19
 Contextualización del trabajo decente.................................................................................19
 La situación del trabajo decente en Colombia......................................................................20
 Panorama laboral colombiano en la actualidad....................................................................20
 Trabajo decente vs informalidad laboral en Colombia..........................................................21
CONCLUSIONES................................................................................................................................25
RECOMENDACIONES........................................................................................................................26
BIBLIOGRAFÍAS.................................................................................................................................27
INTRODUCCIÓN

El fenómeno de globalización de la economía se ha caracterizado por instaurar


grandes disposiciones de cambio en todas las áreas del conocimiento, sin ser la
excepción el derecho. Este proceso ha impactado en el ámbito del trabajo,
respecto a las condiciones y derechos de los trabajadores; y en cuanto a las
tensiones por las que atraviesan los actores que construyen la relación de trabajo.
En tal sentido, se observan nuevas perspectivas que según Espinoza se refieren a
tendencias como: altas tasas de desempleo, flexibilidad en las formas de
contratación, desregularización y desprotección en el desempeño de nuevas
formas de trabajo, aumento de informalidad laboral, disminución de ingresos para
los trabajadores e incapacidad del Estado para cumplir con su función de
administrador de recursos.1

La Organización Internacional del Trabajo, O.I.T, teniendo en cuenta las actuales


tendencias laborales, propuso desde 1999 el Programa de Trabajo Decente2
(PTD) el cual se define como “Trabajo productivo en condiciones de libertad,
equidad, seguridad y dignidad, en el cual los derechos son protegidos y que
cuenta con remuneración adecuada y protección social”.

A partir del PTD se estudian cuatro variables: el diálogo social, los derechos de los
trabajadores, la protección social y el empleo. Este concepto, según Ghai, incluye
todas las formas de trabajo desde sus aspectos cualitativos como cuantitativos. El
ideal del Trabajo Decente es válido tanto para los trabajadores formales como
para los trabajadores informales, los trabajadores independientes, y los que
trabajan de manera temporal y a domicilio.

Dentro de este contexto, la presente investigación se enmarca en el análisis de la


información recolectada en materia de trabajo decente, y la situación laboral en
Colombia, tomando como mayor referencia la normatividad vigente, así como

1 Espinoza, M., Trabajo Decente y Protección Social 2012, OIT Chile:


http://www.oitchile.cl/pdf/publicaciones/ser/ser007.pdf
también los estudios estadísticos de las bases nacionales y diferentes entes
académicos.

Para responder a la pregunta planteada en el enunciado del problema, se


presentarán los diversos análisis realizados sobre el tema por instituciones
internacionales, entes nacionales gubernamentales y no gubernamentales y
centros académicos.
5

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

En los últimos años, las crisis mundiales han traído consigo múltiples efectos en la
vida social y económica de las personas, sin embargo el mayor efecto y/o impacto
ha sido en el campo laboral, donde se ha venido sustituyendo una mano de obra
cualificada, por mano de obra mas rudimentaria, así como también se han visto
inusitados cambios en la forma de contratación, en la seguridad social, dando
como resultado la implementación de nuevas políticas para garantizar un trabajo
digno, con remuneración digna y protección de calidad, pero con relación a lo
esperado, tales políticas no han generado el resultado adecuado, pues existen
altos índices de desigualdades dentro de la esfera laboral colombiana.

Según la OIT2, tienen empleo vulnerable quienes trabajan por cuenta propia y los
trabajadores familiares auxiliares. Y de acuerdo con el DANE, los trabajadores por
cuenta propia vienen creciendo. Hoy son 9´644.000, o sea un poco menos de la
mitad de los ocupados (43,1%). Pero la informalidad laboral es todavía mayor,
considerada esta como las personas que carecen de cobertura a seguridad social
básica: salud, pensión y riegos laborales, sin la posibilidad de construir un
proyecto de vida a largo plazo. Los informales son 14´750.000 en Colombia, o sea
el 65,9% del total de las 22´383.000 personas que trabajan. Se destaca que en el
primer semestre de 2018 la informalidad tuvo un leve descenso, pasó a 65,2%. En
las cabeceras de los municipios el empleo informal representó el 60% del total,
pero en la zona rural es más mucho más dramático: el 87,3%.

En cuanto a los ingresos laborales, en Colombia el 80% de los ingresos de los


hogares dependen de los ingresos del trabajo, bien sean salarios o ingresos por
actividades independientes. Pero el 70% de los ocupados ganan menos de 1,5
salarios mínimos, inferior incluso al valor de la canasta básica familiar, por lo que
la capacidad de consumo de los hogares es muy reducida (AGENCIA NACIONAL
LABORAL, 2018).

2 OIT: Organización Internacional del Trabajo.


6

Con esto en mente es necesario plantear el siguiente interrogante como punto de


partida para la presente investigación:

¿las políticas públicas diseñadas en materia laboral son hoy una


herramienta eficaz para garantizar el trabajo decente en Colombia?
7

JUSTIFICACION

Por iniciativa del movimiento sindical y de la OIT cada 7 de octubre se celebran las
Jornadas Mundiales por el Trabajo Decente, fecha en la que el mundo laboral y
sindical se detiene para analizar y reflexionar sobre el trabajo, su calidad, la
protección social y los retos para garantizar que el trabajo sea fuente de calidad de
vida para las y los trabajadores. Desde hace 11 años la Escuela Nacional Sindical
publica un informe sobre el estado del Trabajo Decente en Colombia, como una
contribución a esta discusión y a la promoción de los derechos de las y los
trabajadores.

Este informe se presenta a partir de los 4 pilares estratégicos propuestos por la


OIT, esto es: a) la generación de empleo, b) los derechos fundamentales en el
trabajo, c) la protección social o seguridad social y d) el diálogo social. Asuntos en
los que, como lo muestra el informe, falta mucho camino por recorrer; se necesita
un gran esfuerzo tripartito para lograr la generación de empleos de calidad,
estables y productivos, bajar los índices de precariedad e informalidad laboral y
controlar las condiciones de vulnerabilidad, especialmente en la ruralidad, así
como el cese de la persecución contra las y los trabajadores que se sindicalizan
para tratar de mejorar sus condiciones laborales. Este informe hace especial
énfasis en el enfoque de derecho de la protección social a la vejez.

En 2017 el crecimiento de la ocupación fue solo de 1% con respecto a 2016, y se


tradujo en 226.400 nuevos puestos de trabajo, jalonados principalmente por la
agricultura, ganadería caza, silvicultura y pesca, sector caracterizado por alto
informalidad y precariedad laboral; también por la industria manufacturera y las
actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, que reportaron variaciones
de 4,5%, 3,4% y 4,9% respectivamente.

Pero el empleo que se ha creado en Colombia es vulnerable, o sea un empleo con


alta probabilidad de precariedad, ya que no goza de estabilidad y seguridad,
ingresos regulares, acceso a protección social y posibilidad de diálogo social. Este
8

tipo de empleo se dobló en Colombia en los últimos 25 años. En 1992 había 5.4
millones de ocupados en condición de vulnerabilidad, en 2017 fueron 11.3
millones. O sea que 1 de cada 2 ocupados se encuentra en tal condición, o sea sin
trabajo decente.

Según la OIT, tienen empleo vulnerable quienes trabajan por cuenta propia y los
trabajadores familiares auxiliares. Y de acuerdo con el DANE, los trabajadores por
cuenta propia vienen creciendo. Hoy son 9´644.000, o sea un poco menos de la
mitad de los ocupados (43,1%).

Pero la informalidad laboral es todavía mayor, considerada esta como las


personas que carecen de cobertura a seguridad social básica: salud, pensión y
riegos laborales, sin la posibilidad de construir un proyecto de vida a largo plazo.
Los informales son 14´750.000 en Colombia, o sea el 65,9% del total de las 22
´383.000 personas que trabajan. Se destaca que en el primer semestre de 2018 la
informalidad tuvo un leve descenso, pasó a 65,2%.

En las cabeceras de los municipios el empleo informal representó el 60% del total,
pero en la zona rural es más mucho más dramático: el 87,3%.

En cuanto a los ingresos laborales, en Colombia el 80% de los ingresos de los


hogares dependen de los ingresos del trabajo, bien sean salarios o ingresos por
actividades independientes. Pero el 70% de los ocupados ganan menos de 1,5
salarios mínimos, inferior incluso al valor de la canasta básica familiar, por lo que
la capacidad de consumo de los hogares es muy reducida.

Esto se refleja en el alto porcentaje de jefes de hogar que perciben como


insuficientes sus ingresos para cubrir los gastos mínimos del hogar: el 34,7% en
2017; percepción que se incrementa en la zona rural, donde el 53,1% de los jefes
de hogar considera insuficientes sus ingresos.

Los datos anteriores guardan relación con la distribución de la riqueza en el país:


en 2016 sólo el 33,5% del total de ingresos de la economía, se destinaron a la
remuneración de los asalariados.
9

Con este panorama en mente se hace necesario un estudio mas detallado sobre
el tema, por lo cual se considera que el presente trabajo de investigación reúne las
condiciones para realizar tal estudio, de igual manera se diseña para sentar un
precedente investigativo dentro de la institución en materia de derecho laboral y la
actualidad laboral colombiana.
10

Objetivos

• Objetivo general
Analizar el contexto laboral colombiano, y la eficacia de las políticas públicas
diseñadas para garantizar el trabajo decente a razón de la disposición normativa
vigente.

• Objetivos específicos
Revisar los referentes históricos en materia laboral en el estado colombiano.

Estudiar la diferente normatividad vigente en Colombia que busca estabilizar el


trabajo decente.

Analizar las propuestas diseñadas por el estado colombiano para dar


cumplimiento a las disposiciones dadas por la organización internacional del
trabajo en materia de trabajo decente.
11

MARCO REFERENCIAL

• Marco teórico
Para ampliar la argumentación del presente tema de estudio, se proponen algunos
referentes teóricos que aportan en gran medida para tal fin:

Concepto de Trabajo Decente y referentes internacionales

Desde su fundación en 1919, la Organización Internacional del Trabajo se ha


preocupado por implementar estrategias que estén orientadas a lograr la
prosperidad y la justicia social de los pueblos en lo que respecta a la vida de los
trabajadores y sus familias, así como al mundo del trabajo.

Es así como, en 1999 con la celebración de la conferencia 87 de OIT, este


organismo se fija como misión “la de mejorar la situación de los seres humanos en
el trabajo”, apoyando dicha declaración entre otros, en el artículo 23 de la
Declaración Universal de los Derechos Humanos y los artículos 6, 7, 8 y 9, del
Pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales, los cuales
reconocen al Trabajo como un derecho humano.

Atendiendo las tendencias globales de la economía, generadas desde hace ya


hace cuatro décadas y sus consecuencias en el trabajo, la OIT propuso en la
conferencia reseñada el Programa de Trabajo Decente (PTD) definido et supra, en
el cual convergen cuatro objetivos principales: el empleo, los derechos
fundamentales en el trabajo, la protección social y el dialogo social; los cuales
desde aquella época son los referentes orientadores en el quehacer internacional
de la organización. Respecto al tema del empleo, en la reunión mencionada la OIT
afirma que los Estados deben promover posibilidades de trabajo que permitan el
desarrollo personal del individuo y que genere la oportunidad de ganarse la vida
decorosamente.

Además, que se deben implementar políticas que disminuyan el desempleo y el


subempleo, y promocionen los derechos en el trabajo. En lo concerniente a los
derechos fundamentales en el trabajo, la conferencia hace alusión a la protección
12

y garantía de ellos para los trabajadores, tanto en el sector formal como en el


sector informal (no estructurado), sin distinción del lugar o actividad lícita que se
desempeñe (OIT, 2017).

En relación al tercer objetivo del PTD, la protección social; el mismo documento


plantea que este debe atender las causas y mitigar las consecuencias que
generan vulnerabilidad y retiro de las personas de sus trabajos,
independientemente que se originen desde situaciones de desempleo, vejez,
padecimientos de salud u otras.

Para Ghai (2003):

El concepto “abarca todas las clases de trabajo y tiene facetas cualitativas y


cuantitativas. La idea de trabajo decente es válida tanto para los trabajadores de la
economía regular como para los trabajadores asalariados de la economía informal,
los trabajadores autónomos (independientes), y los que trabajan a domicilio”

Desde el dialogo social, se fomenta la participación y libre asociación, a través de


organizaciones democráticas, así como la comunicación entre entes
gubernamentales, empleadores y trabajadores, que admitan la conciliación de los
distintos intereses de cada una de las partes, y permitan un Trabajo Decente para
todos.

De acuerdo con la (OIT, 2015) el Trabajo decente entonces:

resume las aspiraciones de la gente durante su vida laboral. Significa contar con
oportunidades de un trabajo que sea productivo y que produzca un ingreso digno,
seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias, mejores
perspectivas de desarrollo personal e integración a la sociedad, libertad para que
la gente exprese sus opiniones, organización y participación en las decisiones que
afectan sus vidas, e igualdad de oportunidad y trato para todas las mujeres y
hombres.

Este concepto reconoce al trabajo como fuente de dignidad personal, estabilidad


familiar, paz en la comunidad y como punto de convergencia de cuatro objetivos
estratégicos (OIT, 1999):

Crear empleo e ingresos, ya que sin un empleo productivo resulta vano pretender
alcanzar un nivel de vida digno, el desarrollo social y económico y el pleno
13

desarrollo personal. Los países deben promover crecimiento integrador con alto
coeficiente de empleo, en el que la economía genere oportunidades de inversión,
iniciativa empresarial, desarrollo de calificaciones, puestos de trabajo y modos de
vida sostenibles.

Garantizar los derechos de los trabajadores en general y en particular de


aquellos trabajadores desfavorecidos o pobres que necesitan representación,
participación y leyes adecuadas que se cumplan y estén a favor de sus intereses.
En principios y derechos fundamentales en el trabajo existen cuatro categorías:
libertad de asociación y libertad sindical y reconocimiento efectivo de derecho a
negociación colectiva, eliminación del trabajo forzoso u obligatorio, abolición del
trabajo infantil y eliminación de la discriminación en materia de empleo y
ocupación.

Extender la protección social, para la inclusión social y la productividad al


garantizar que hombres y mujeres disfruten de condiciones seguras en el trabajo,
tiempo libre y descansos adecuados, teniendo en cuenta valores familiares y
sociales, que contemplen una retribución adecuada en caso de pérdida o
reducción de los ingresos, y que permita el acceso a una asistencia sanitaria
adecuada.

Promover diálogo social, incluyendo todos los tipos de negociación, consulta e


intercambio de información entre representantes de gobiernos, empleadores y
trabajadores sobre temas de interés común. Puede ser tripartito, donde gobierno
interviene como parte oficial en el dialogo, o bien, bipartito donde relación es
exclusiva de trabajadores y empresas, con o sin participación indirecta del
gobierno. La participación de organizaciones de trabajadores y empleadores,
sólidas e independientes, es fundamental para incrementar productividad, evitar
conflictos en el trabajo y crear una sociedad cohesionada.

En otras palabras, la organización internacional del trabajo, a puesto todos los


recursos a disposición para garantizar un trabajo digno y decente a todas las
personas, tratando de afirmar los derechos que presiden a este ámbito de la vida.
Sin embargo, la realidad es que aun en países como Colombia existe un alto
índice de informalidad que deja como resultado un alto porcentaje de la población
sin seguridad y protección social, así como un numero aumentado de personas en
condición de pobreza.

Panorama nacional sobre el trabajo decente


14

Actualmente, y según el informe del Departamento Administrativo Nacional de


Estadística (DANE), para el trimestre octubre-diciembre de 2018, del total de
ocupados, el 48,7 %, se clasificó como informal Estas cifras son los niveles más
bajos desde que hay cifras comparables para este periodo desde 2007. Según la
rama de actividad el 42,2 % se consolidó en el comercio, hoteles y restaurantes;
también se encuentra que según la posición ocupacional el trabajador por cuenta
propia acumuló el 60,1 % de la población, en cuanto al nivel educativo
encontramos que el 51,7 % de los trabajadores informales tenía estudios
secundarios y el principal lugar de informalidad es el local fijo con un 41,3 %; en
cuanto a la seguridad social el mismo informe nos indica que el 93,4 % de los
ocupados tuvieron acceso a algún régimen de seguridad social en salud, asimismo
que del número total de ocupados (66,0 %) estaba afiliado al régimen contributivo,
el 22,7 % al régimen subsidiado y el 2,6 % al régimen especial; finalmente el
informe ejecutivo nos señala que el 48,2 % de los encuestados estaban cotizando
pensión en el periodo referenciado (Departamento Administrativo Nacional de
Estadística, 2018).

Sobre el tema, la Procuraduría General de la Nación realizó un estudio, el cual


llamó “Trabajo Digno y Decente en Colombia”, allí, afirma que el contexto laboral
colombiano es preocupante ya que de cada diez trabajadores seis no tienen un
empleo digno, y que además el 63 % de los trabajadores del país ejercen labores
de baja calidad, lo que se representa en desigualdad y desprotección laboral,
evidenciando que nuestro país es uno de los que tiene mayor disparidad en
América Latina. Igualmente, se observa que el 46 % de los ingresos de los
trabajadores son menores de un salario mínimo mensual y que la forma de
vinculación por intermediación ha subido en los últimos años (Procuraduría
General de la Nación, 2012).

• Marco legal

Los artículos de la Constitución Política que reflejan los principios del trabajo
decente son: 25 (derecho al trabajo); 38 (garantía del derecho de asociación); 39
(derecho a constituir sindicatos o asociaciones sin intervención del Estado); 43
15

(igualdad entre hombres y mujeres, protección especial a la maternidad); 44


(Derechos fundamentales de los niños y niñas); 45 (El adolescente tiene derecho
a la protección y a la formación integral) 47 (derecho a la previsión, rehabilitación e
integración social); 48 (derecho a la seguridad social); 53 (Obligatoriedad de
expedir el Estatuto del Trabajo y otorga rango de norma de la legislación interna a
los convenios internacionales del trabajo debidamente ratificados); 54 (la
obligación del Estado y los empleadores de ofrecer formación y habilitación
profesional); 55 (derecho a la negociación colectiva para regular las relaciones
laborales); 56 (garantía del derecho de huelga); 93 (establece que los tratados y
convenios internacionales ratificados por el Congreso, que reconocen los
derechos humanos y que prohíben su limitación en los estados de excepción,
prevalecen en el orden interno).

El Código Sustantivo del Trabajo (CST) desarrolla los principios constitucionales


en lo referente a la definición de trabajo, igualdad de los trabajadores, derecho al
trabajo, derechos de asociación y huelga, mínimos de derechos y garantías,
carácter de orden público de las normas laborales e irrenunciabilidad, norma
general de interpretación, normas de aplicación supletoria, conflicto de leyes y
normas más favorables y, los derechos individuales y colectivos.

En materia de protección y seguridad social es necesario remitirse a la Ley 100 de


1993, a través de la cual se crea el sistema de seguridad social integral,
concordante con la Ley 797 de 2003, que reformó algunas disposiciones del
sistema general de pensiones previsto en la Ley 100 de 1993, adopta
disposiciones sobre los Regímenes Pensionales exceptuados y especial; así
mismo y en lo atinente a Seguridad y Salud en el Trabajo.

la Ley 1562 de 2012, modificó el Sistema de Riesgos Laborales y consagró


disposiciones en materia de Salud Ocupacional, concordante con el decreto 1072
de 2015, por medio del cual se expide el Decreto Único Reglamentario del Sector
Trabajo.

En materia de trabajo infantil la Ley 1098 de 2006 - Código de la Infancia y la


Adolescencia, establece normas sustantivas y procesales para la protección
16

integral de los niños, las niñas y los adolescentes, garantizar el ejercicio de sus
derechos y libertades consagrados en los instrumentos internacionales de
Derechos Humanos, en la Constitución Política y en las leyes, así como su
restablecimiento. Dicha garantía y protección será obligación de la familia, la
sociedad y el Estado. La Resolución 3597 de 2003, por la cual se señalan y
actualizan las actividades consideradas como peores formas de trabajo infantil y
se establece la clasificación de actividades peligrosas y en condiciones de trabajo
nocivas para la salud e integridad física o psicológica de las personas menores de
18 años de edad.

En temas de empleo, las Leyes 1429 de 2010 para formalización y empleo, la Ley
1636 de 2014 estableció el mecanismo de protección al cesante y la Ley 1780 de
2016 o Ley Pro joven. Para el Sector Público la Ley 909 de 2004, relativa a la
carrera administrativa.

De igual forma, el Gobierno Nacional en la implementación del trabajo decente


determina en el Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010 (Ley 1151 de 2007), y en
el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014 ( Ley 1450 de 2011), los sistemas de
protección social, la competitividad y crecimiento económico, la innovación para la
prosperidad, y las cinco (5) locomotoras para el crecimiento y la generación de
empleo, el nuevo Plan de Desarrollo 2014-2018 ( Ley 1753 de 2015) “Todos por
un nuevo País”, cuenta con estrategias transversales y regionales, orientado al
trabajo digno y decente y se identifican dos artículos: 74 sobre Política Nacional de
Trabajo Decente y 75 Fortalecimiento del Diálogo Social y la Concertación. 3

• Antecedentes investigativos

Nombre y año Autor Aporte


Avances y desafíos en la Naciones Unidas Analizar y medir el índice de
medición del trabajo decente, informalidad y ocupación en la
(2013). población de América latina,
dando un panorama del
trabajo Decente y los
esfuerzos que se han dado en

3 Fuente: ministerio del trabajo – republica de colmbia


17

la materia.
se analiza el cumplimiento de
las obligaciones
internacionales asumidas por
el Estado colombiano frente a
la Organización Internacional
del Trabajo, referente al
Programa de Trabajo
Decente, su implementación,
medidas y estrategias para su
Nivel de cumplimiento en
CASTRO GUIZA Omar desarrollo; y se muestra la
materia de trabajo decente en
Ernesto evaluación del impacto de las
Colombia, (2015).
normas jurídicas expedidas
con tal fin. El documento
expone el concepto de
Trabajo Decente, su
justificación, objetivos,
elementos constitutivos y
datos mundiales que lo
sustentan como proyecto
global.
construir una herramienta de
análisis que permita dar
cuenta de la actual situación
del mercado de trabajo. En los
(Grupo de Estudios del
Trabajo decente: un aporte estudios de la problemática
Trabajo) Facultad de Ciencias
metodológico para su laboral, desde la crisis de la
Económicas y Sociales
estimación, (2016). sociedad salarial, han surgido
UNMDP.
categorías que permitieron
analizar los mercados de
trabajo de acuerdo a su
evolución.
analiza el concepto de
informalidad por subsistencia,
descrito en la Ley 1429 de
2010 de Colombia, causas
generadoras del fenómeno,
lineamientos de los
organismos internacionales y
nacionales. Además, examina
La indecencia del trabajo CASTRO GUIZA Omar
las estrategias jurídicas
informal en Colombia, (2018). Ernesto
implementadas con el objetivo
de reducir las altas tasas de
informalidad en el país,
pretendiendo ofrecer
garantías laborales mínimas a
los trabajadores mediante el
fomento y creación de
empleos formales.
18

METODOLOGÍA

Como toda investigación es necesario el seguimiento de procesos para poder dar


respuestas a los objetivos anteriormente planteados, los cuales darán a conocer el
desarrollo de la misma, de igual forma, dichos procesos serán formados
cumpliendo las características propias del presente estudio de investigación.

En este capítulo de la presente investigación se establecen los pasos pertinentes


para poder analizar el resultado de la normatividad vigente referente al concepto
de trabajo decente en Colombia, evidenciando sus resultados y consecuencias.

• Tipo de investigación

El presente trabajo de investigación, se enmarca en un tipo de investigación


descriptivo y explicativo. Por consiguiente, este estudio analiza si el Estado
Colombiano está cumpliendo eficazmente con las obligaciones contraídas frente a
la OIT en el tema de Trabajo Decente, a través de la evaluación de las normas
expedidas con tal fin y cuales han sido sus consecuencias en la población.

• Enfoque de la investigación

Esta investigación esta soportada en un enfoque cualitativo, se observa el marco


teórico sobre el tema y la información estadística internacional y nacional, así
como los diferentes conceptos emitidos por autoridades administrativas y
académicas respecto al Trabajo Decente y su efecto en la población colombiana.
19

• Fuentes de la investigación

Para la recolección de la información, se utilizaron fuentes primarias y


secundarias; las primarias están constituidas por la Constitución política, leyes,
decretos y documentos de centros académicos.

En lo que respecta a las fuentes secundarias, provienen de documentos


publicados por la ONU, OIT, datos estadísticos del DANE, Presidencia de la
Republica de Colombia y libros relacionados.

RESULTADOS

Después de la implementación de los aspectos metodológicos de la presente


investigación se enuncian los siguientes resultados:

• Contextualización del trabajo decente

Desde el momento en que el director general de la OIT Juan Somavia (2009)


declaró que:

“El objetivo primordial de la OIT es promover oportunidades para que las mujeres y
los hombres consigan un trabajo decente y productivo en condiciones de libertad,
igualdad, seguridad y dignidad humana”

El trabajo decente (TD) se convirtió en un concepto ampliamente explorado y


discutido, en particular se convirtió en una noción de referencia que debía de
llenarse de contenido bajo la pretensión de ser un eje integrador y dinamizador de
los objetivos centrales de la OIT, además, permite identificar la compatibilidad y los
conflictos entre los diferentes componentes del concepto.

Para Ghai (2005), los objetivos del TD son una aspiración universal, independiente
del lugar en el cual se encuentren insertos las y los trabajadores: sociedades
desarrolladas, en transición o pobres; para todos, estos objetivos son válidos, en
todas las sociedades se desea un buen trabajo, con una remuneración
satisfactoria y en condiciones adecuadas, por lo tanto, el carácter de universalidad
20

debe ser un centro en las estrategias de acción. Sin embargo, el marco


institucional y el marco de las políticas para alcanzar estos objetivos depende
necesariamente de las condiciones propias de cada país, de las representaciones
culturales presentes, de la historia de los lugares, la distribución del ingreso, la
estructura económica, entre otros.

• La situación del trabajo decente en Colombia

Es pertinente, indicar que Colombia ha ratificado 60 convenios de los 189


adoptados por OIT, todos por la vía de ley, destacándose que los 8 convenios
fundamentales se encuentran allí; y que entre los últimos se subraya el ratificado
en 2001 cuando mediante la ley 704, se confirmó el convenio número 182, sobre
la eliminación de las peores formas de trabajo infantil. 4

Sobre el tema, la Honorable corte constitucional de Colombia mediante


pronunciamiento expuesto en la sentencia C-401 de 2005, asegura que todos los
convenios de OIT ratificados por Colombia, forman parte de la legislación interna,
según lo mandado por el inciso 4 del artículo 53 de la constitución política
colombiana; y gozan de aplicación directa, sin necesidad de reiterar su contenido
por norma alguna. Sin embargo, el alto tribunal constitucional también afirma que
solo los convenios referenciados que versen sobre amparo y desarrollo de
derechos humanos en el trabajo, harán parte del bloque de constitucionalidad,
toda vez, que algunos de ellos tratan aspectos no constitucionales, como los
estadísticos, administrativos y, además, que no se ostentan la misma jerarquía
normativa. 5

• Panorama laboral colombiano en la actualidad


Ahora bien, para analizar cuan eficaces y que tan cumplidamente se han adoptado
las policías referentes al trabajo decente en Colombia es necesario revisar los
informes más recientes del propio organismo, por medio de los cuales se hace el
seguimiento y evaluación a las estrategias y normas informadas por los propios

4 Ley 704 de 2001, Congreso de Colombia, diario oficial 44628 de noviembre de 2001.
5 Sentencia C-401 de 2005, M.P Manuel José Cepeda Espinoza, Corte Constitucional.
21

Estados, con el ánimo de cumplir con sus compromisos en materia de Trabajo


Decente.

Al respecto se enuncia que la OIT, hace control de las obligaciones mencionadas,


a través de la Comisión de aplicación de normas (órgano de control); dependencia
el Estado Colombiano ha sido citado 18 veces, para dar cuenta de su reiterada
omisión a la aplicación de los convenios, especialmente del 87 y 98, que versan
sobre libertad sindical, derecho de negociación colectiva y derecho de sindicación.
Como consecuencia de lo anterior, Colombia, adopto medidas en los últimos años,
tendientes a disminuir la violación de los derechos referenciados y a mejorar el
dialogo social entre los actores de las relaciones laborales, acompañándose de
OIT para ello.

En virtud de tal necesidad, se creó el programa de Especial Cooperación para


Colombia, el cual se desarrolló entre 2002 y 2005, y permitió que se disminuyera
la violencia hacia los sindicalistas y se aumentara la protección a sus derechos al
interior del país, según informe presentado a OIT en 2009. Este mismo documento
facilito que la propia comisión declarara a Colombia como País en progreso, frente
a los compromisos en materia laboral. Con el objetivo de seguir avanzando en el
proceso para la mejora de la situación laboral, el país se acompañó del Estado
Canadiense a través, del programa PLADES (programa laboral de desarrollo); el
cual involucra además de Colombia, a Perú, Ecuador y Bolivia.

El propósito del programa está dirigido a mejorar el déficit de Trabajo Decente en


la región Andina. Teniendo en cuenta el proyecto referenciado, se realizó un
diagnóstico sobre el tema laboral en la región. Los datos observados allí, reflejan
que, en la zona estudiada, el país con más desempleo es Colombia con un índice
de 10,8% para el año 2015, seguido por Perú con un 8,9%. Sin embargo, la
situación que más afecta a la región no es la tasa de desempleo, sino de
subempleo y empleo informal, que dan cuenta de más de la mitad de los
ocupados.

Estos trabajadores están caracterizados por un alto grado de vulnerabilidad,


debido a la falta de regulación normativa respecto a las actividades por ellos
22

ejercidas, así como al bajo índice de protección social. Sobre este último aspecto,
el informe data que en Colombia para 20 de cada 100 trabajadores/as solo 30 son
afiliados cotizantes a una entidad pensional, 31 al sistema de riesgos
profesionales, 41 como cotizantes en salud y 31 en cajas de compensación
familiar, evidenciándose que más de 12 millones de empleados están desprovistos
de protección social.

• Trabajo decente vs informalidad laboral en Colombia


En lo que respecta a Colombia, se debe indicar que, según los datos del DANE, la
tasa de desempleo ha disminuido en los últimos meses; para el mes de diciembre
de 2016 la tasa nacional correspondió al 8,7 %. No obstante, el índice de
informalidad laboral ha permanecido muy alto, y en algunas ocasiones aumenta,
registrándose actualmente en 48,6 % en el consolidado nacional del cual el 61,1
%, corresponde a trabajadores por cuenta propia, enmarcados dentro del
concepto de trabajo informal por subsistencia. Asimismo, el informe identifica unos
93,4 % de ocupados afiliados a un régimen de salud y solo el 48 % a un sistema
de pensiones (Departamento Administrativo Nacional de Estadística, trimestre
móvil octubre-diciembre 2016).

Sobre el tema de informalidad laboral, la Honorable Corte Constitucional


colombiana también ha sentado su posición en distintos pronunciamientos. En una
de las más recientes Sentencias (T-135 de 2010), reitera su doctrina, indicando
que esta es una modalidad de trabajo de la cual dependen muchas familias en
Colombia, y que el derecho al trabajo debe ser protegido inclusive cuando riñe con
otros derechos fundamentales, tales como los derivados del Igualmente, el
máximo órgano de justicia constitucional ha revalidado la posición del derecho al
trabajo como un derecho humano fundamental, caracterizado como un derecho
económico y social, que permite que los trabajadores y sus familias vivan en
condiciones dignas y justas. Asimismo, ha indicado que el Estado debe formular
políticas públicas que efectivicen el derecho del trabajo desde la perspectiva del
trabajo decente; esto es, estrategias que reduzcan el desempleo, formalización de
23

puestos de trabajo, garantía de desempeño de actividades laborales en


condiciones dignas y justas, entre otras.

Aunado a lo anterior, en sentencia de tutela del año 2013, la Corte Constitucional


(C. Const. Sentencia T-386/2013) analizando el tema de la ocupación del espacio
público por parte de los vendedores informales ambulantes ha mencionado que el
Estado debe ofrecer especial protección a las personas que se dedican a las
ventas ambulantes, pues ello obedece principalmente a que se encuentran “en
situación de especial vulnerabilidad y debilidad por sus condiciones de pobreza o
precariedad económica” y que además, “las personas que se dedican al comercio
informal no pueden ser privadas de sus medios de subsistencia, sin que las
autoridades les ofrezcan mecanismos adicionales por medio de los cuales puedan
satisfacer sus necesidades en forma efectiva y con esto, sus derechos
fundamentales como la vida, la dignidad, el mínimo vital, la igualdad, el trabajo,
entre otros”.

De igual manera, la Corte, clasifica a los vendedores informales en razón al lugar y


tiempo de ocupación del espacio público así: vendedor estacionario, vendedor
informal semiestacionario y vendedor informal ambulante.

Ahora bien, para tener claridad si en Colombia se ha avanzado en el camino hacia


la formalización del empleo y el trabajo decente, es pertinente citar de nuevo las
conclusiones expuestas por la Procuraduría General de la Nación, mediante su
publicación “Trabajo digno y decente en Colombia”. En el mencionado informe se
asegura que de cada 10 colombianos trabajadores/ as, 6 no tienen un empleo
digno; el 63 % de los trabajadores del país ejercen labores de baja calidad, lo que
se representa en desigualdad y desprotección laboral. Desde allí, se asevera que
el país socialmente es el más disímil en América Latina. También, se observa que
el 46 % de los asalariados devengan menos de 1 salario mínimo mensual; y que la
forma de vinculación por terceros (cooperativas, empresas de servicios
temporales, prestación de servicios) ha aumentado a un 27,4 % en 2007, y la
contratación a término fijo ha seguido la misma tendencia en los últimos años
(Procuraduría General de la Nación, 2012).
24

Desde los antecedentes normativos de la Ley 1429 de 2010, y según la exposición


de motivos del proyecto de ley 057 de 2010 presentado en la Cámara de
Representantes del Congreso y que fue la génesis de la mencionada norma se
afirma que “Uno de los principales retos que enfrenta el país actualmente, si no el
principal, es la generación de empleo formal”, pues se asegura que los
antecedentes históricos denotan que una de las mayores dificultades de las
empresas que operan en Colombia es la de generar puestos de trabajo formal,
especialmente para personas jóvenes (menores de 25 años), cuyas cifras de
desempleo son mayores, asimismo se hace prioritario elevar los ingresos y
protección de personas y familias más vulnerables y con menor remuneración. Por
lo anterior, alcanzar que los trabajadores colombianos, y especialmente los más
vulnerables, puedan acceder a empleos formales, con seguridad social y
prestaciones que atenúen las contingencias que se presenten en la población, y
que cuya remuneración laboral genere estabilidad y bienestar particular y familiar,
debe ser el principal objetivo del Estado y de toda la sociedad.

Atendiendo el contexto laboral en el país, son varios los organismos


gubernamentales y académicos que han presentado propuestas orientadas a la
implementación de una política pública nacional de Trabajo Decente. En tal
sentido, la Procuraduría General de la Nación diseño una propuesta, a partir de la
relación estrecha entre tres elementos a saber: El enfoque de derechos, la solidez
técnica y la deliberación democrática. La cohesión de estos mecanismos permitirá
un pacto social por el trabajo decente, endilgando funciones a cada uno de los
actores del contexto laboral; iniciado por el compromiso del Estado a fortalecer las
estrategias de generación y formalización del empleo, crear espacios para el
dialogo social, la asunción de vigorizar los programas nacionales y locales de
emprendimiento, garantizar el acceso masivo a la educación superior, consolidar
el sistema de control y vigilancia del ministerio del trabajo, brindar capacitación a
los funcionarios administrativos y judiciales que vigilan y supervisan el debido
respeto a los derechos de los trabajadores/as y asegurar un mínimo de protección
a todo aquel que ejerza una actividad de trabajo, sin importar su vinculación al
mercado laboral (procuraduría nacional de la nación, 2012).
25

Esto da a entender que a razón de la panorámica develada anteriormente el


estado colombiano a adoptado diferentes políticas e iniciativas para promover el
trabajo decente para la mayoría de los colombianos en especial a la población
joven, por lo cual se firma el pacto por el trabajo decente en 2018, buscando
quebrar las cadenas que han mantenido a la población colombiana en la
informalidad y dar un gran paso para coadyuvar a la formalidad laboral.

CONCLUSIONES

A partir de la revisión y evaluación de las fuentes consultadas sobre el tema de


estudio, se presentan a continuación las siguientes conclusiones:

Aunque se han venido presentando diversas propuestas desde los distintos


sectores académicos y sociales en lo referentes al trabajo decente, los resultados
evidencian que el Estado Colombiano no ha asumido el compromiso internacional
de implementar un programa nacional de trabajo decente que se ajuste al contexto
de trabajo local, ni ha ratificado los últimos convenios adoptados para el desarrollo
del mismo. De esta manera, ha incumplido sistemáticamente con las obligaciones
contraídas frente a la OIT, y ha omitido los mandatos internacionales para la
aplicación de las normas universales consideradas como Ius Cogens Laboral;
reglas de observación necesaria para el avance hacia los objetivos del PTD, por lo
cual no ha acotado una política publica eficaz para disminuir la brecha laboral
entre la informalidad y un empleo digno, viéndose afectada la población juvenil.

Por otro lado, se concluye que el estado social de derecho concebido desde la
carta política de 1991, reclama al Estado, la protección del trabajo en su triple
connotación, como derecho fundamental, como valor fundante y como principio; y
exige la tutela a las distintas modalidades en que se expresa la actividad laboral,
26

sin importar la forma de vinculación o de ejercicio de la misma. Sin embargo, por


parte de las autoridades públicas existe un desconocimiento de los derechos de
los trabajadores/as que ejercen actividades no reguladas por el derecho del
trabajo; tales como: el trabajo informal y el trabajo independiente, que colocan a
estas personas y sus familias en situación latente de vulnerabilidad.
27

RECOMENDACIONES

en Colombia se hace necesario e inmediato, diseñar y proponer una estrategia


jurídico-laboral de trabajo decente que permita al Estado implementar mecanismos
eficaces para la garantía de condiciones laborales mínimas de los/las
trabajadores/as que desempeñan actividades informales enmarcadas dentro del
concepto legal de informalidad por subsistencia, teniendo en cuenta que las
medidas implementadas por la Ley 1429 de 2010, no han sido suficientes para
reducir las altas tasas de informalidad laboral en el país, además, porque no han
sido planificadas desde un programa nacional orientado a desarrollar el programa
de trabajo decente propuesto por la OIT.

De igual manera se insiste en la necesidad social de la implementación de una


política pública nacional de Trabajo Decente en Colombia, que le permita al
Estado el cumplimiento de sus compromisos frente a sus ciudadanos y el
acatamiento a las obligaciones dispuestas por la comunidad internacional; y que
se logre a través de la concertación entre los diferentes interés de los grupos
sociales, económicos y políticos; sin perder el objetivo principal de la mejora de las
condiciones de vida de la población, a través de un trabajo decente.
28

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Estadística
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