Está en la página 1de 918

Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.

online/
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Índice

Presentación de la Biblioteca de José María Martínez


Prefacio: Cómo acabé escribiendo este libro
1. Introducción: el problema de la esperanza
mística
Parte 1 De la creación al escatón
2. ¿Por qué estamos aquí? El llamamiento sagrado
de ser humanos
3. La trama del relato bíblico
Parte 2 Salvación integral en el Antiguo Testamento
4. El éxodo como paradigma de la salvación
5. Prosperidad terrenal en la ley, la sabiduría y la
profecía
6. La venida de Dios en juicio y salvación
Parte 3 La visión del Nuevo Testamento de la
renovación cósmica
7. La resurrección y la restauración del dominio
8. La redención de todas las cosas
Parte 4 Textos problemáticos para la escatología
integral
9. ¿Destrucción cósmica en el retorno de Cristo?
10. El papel del cielo en la escatología bíblica
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Parte 5 La ética del reino


11. Las buenas nuevas en Nazaret
12. El desafío del reino
Apéndice: ¿Qué ha pasado con la nueva tierra?
Notas

Lista de Ilustraciones
Gráficos
.1 Reyes que median el poder y la presencia divinos
.2 Humanos que median el poder y la presencia de
Dios
.1 Categorías para el análisis de la trama
.2 La estructura de la trama de la historia bíblica
Tablas
.1 El alcance global de la salvación
10.1 Preparación en el cielo (presente) para la
revelación en la tierra (futuro)
.1 Comparación de Isaías 61:1-2 con Lucas 4:18-
19
12.1 El manifiesto de Nazaret y Lucas 7:22 comparados
12.2 Los peligros de combinar dos tipos de
dualismo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Presentación de la Biblioteca
de José María Martínez
Con la Biblioteca de José M. Martínez, el Centro Evangélico de Estudios
Bíblicos de Barcelona (CEEB) inicia un proyecto, en colaboración con
Publicaciones Andamio, que nos llena de ilusión, en primer lugar por lo
que tiene de reconocimiento y en segundo lugar por la importante
aportación que como CEEB podemos hacer en el ámbito de la educación y
de la formación teológica evangélica en nuestro país.
El CEEB es un instituto bíblico-teológico que inicia su andadura en el
año 1969, desde entonces y de forma ininterrumpida viene realizando su
labor académica y pedagógica hasta el presente. Por sus aulas han pasado
más de 1.000 alumnos, muchos de los cuales son hoy reconocidos siervos
de Dios y las asignaturas han sido impartidas, en un momento u otro de su
historia, por destacados profesores, teólogos y eruditos nacionales y
extranjeros (www.ceeb.org.es).
Desde su inicio D. José M. Martínez estuvo involucrado en dicha
iniciativa. Siendo uno de sus impulsores y estando presente en la reunión
constitutiva del Centro el 11 de abril de 1969, fue elegido Vicepresidente
de la primera Junta Directiva.
En el año 1981, es elegido como Presidente, cargo que desempeñó hasta
el año 1996 y bajo su presidencia se inicia una nueva singladura, que
fortalecería el ministerio pedagógico y daría lugar a una organización más
sólida del CEEB, que se consolidará en el año 1984 mediante la adquisición
de una sede social idónea para la ubicación formal y estable del Centro.
Además de su trabajo administrativo como vicepresidente y presidente
de la Junta Directiva durante casi 30 años, D. José M. Martínez también ha
sido miembro del Cuerpo Docente enseñando las asignaturas de
Hermenéutica, Homilética y Teología Pastoral, cuyas clases y material
docente dieron origen a los libros Ministros de Jesucristo (2 vols.,
Homilética y Pastoral) y posteriormente Hermenéutica Bíblica,
ampliamente usados en España y en el continente hispanoamericano, de
modo especial en institutos bíblicos y seminarios.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Por todo ello, consideramos necesario reconocer el ministerio que D.


José M. Martínez ha desarrollado a lo largo de los años en el CEEB y a
favor de la obra evangélica en nuestro país. Una de las cualidades de D.
José M. Martínez que siempre nos llamó la atención fue su amplitud de
miras, su visión a largo plazo y la necesidad de compartir dones y
colaborar con las iglesias y entidades evangélicas siendo consciente que, en
muchos aspectos de la obra evangélica, la colaboración es la clave de la
solución a ciertas limitaciones que individualmente podamos tener.
Por ello, creímos que dicho reconocimiento no debería ser un acto
puntual, sino algo que tuviese continuidad, que vinculara de forma
permanente al CEEB y a D. José M. Martínez y que incorporase dicha
amplitud de miras y visión de futuro. Con estas ideas en mente pensamos
en publicar una serie de libros de temática bíblica y teológica, libros de
reconocida valía en ámbitos evangélicos internacionales y ponerlos a
disposición del pueblo evangélico bajo el título genérico “Biblioteca José
M. Martínez”.
Esta Biblioteca José M. Martínez, estará formada por títulos
relacionados con la Teología Sistemática, escritos por autores de
reconocido prestigio en el ámbito evangélico. Estos títulos combinan los
principios y verdades bíblicas con la cultura contemporánea,
proporcionando un excelente recurso para predicadores, maestros y para
todos aquellos que desean crecer espiritualmente.
El que esta biblioteca lleve el nombre de José M. Martínez, no quiere
decir que él personalmente esté de acuerdo con todos y cada uno de los
planteamientos que los autores puedan exponer. Lo que sí podemos
afirmar es la coincidencia en la perspectiva evangélica que domina toda la
colección y la metodología, que aplica y contextualiza las doctrinas
estudiadas a nuestras necesidades y desafíos contemporáneos.
Por tanto, es nuestro deseo y oración que el Señor use esta Biblioteca
para que el pueblo evangélico pueda seguir creciendo en la gracia y en el
conocimiento que es en Cristo Jesús, siendo un apéndice del ministerio
docente de D. José M. Martínez, quien ha recomendado personalmente
esta colección, y que sea de gran estímulo y ayuda para la formación de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

nuevas generaciones de creyentes, al igual que su ministerio pastoral y su


labor pedagógica lo han sido para varias generaciones de siervos de Dios
que nos han precedido.

Soli Deo Gloria


Por la Asamblea General del CEEB y su Junta Directiva
Pedro J. Pérez
Vice-Presidente y Decano académico del CEEB.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Prefacio
Cómo acabé escribiendo este libro
Me mudé de Jamaica a Canadá a los veintidós años, después de
completar una diplomatura en teología en el Seminario Teológico de
Jamaica. Durante la licenciatura en Canadá (mientras perseguía un máster
en filosofía en la Universidad de Guelph) escribí junto a mi amigo Brian
Walsh un libro acerca del desarrollo de una visión cristiana del mundo,
1
titulado The Transforming Vision [La visión transformadora]. Este fue
una de las primeras obras del género relativamente reciente de estudios de
cosmovisión cristiana, que proponían una perspectiva integral de la
salvación, haciendo hincapié en la necesidad de vivir un discipulado
cristiano completo en el mundo contemporáneo. El libro no solo abogaba
por una visión integral del mundo, sin una división sagrada/secular, sino
que también fundamentaba la misma en la enseñanza bíblica de la
redención de la creación, incluyendo tanto el cosmos físico como la
sociedad y la cultura humanas.
Cuando Brian Walsh y yo escribimos The Transforming Vision, este
énfasis integral no era una perspectiva totalmente nueva para nosotros.
Habíamos estudiado juntos años atrás en el Instituto de Estudios Cristianos
de Toronto, una escuela de posgrado interdisciplinaria que basaba su visión
integradora de la fe y sus estudios en la enseñanza bíblica de la redención
2
del cosmos. No obstante, ya me había convencido, antes de mi estancia en
Toronto, de que la Biblia enseñaba que el nuevo cielo y la nueva tierra
descritos en Apocalipsis 21-22 eran el destino final de los seres humanos
redimidos, en lugar de una vida etérea en el cielo en el más allá. Creí en
este enfoque integral de la escatología (la doctrina de los últimos días)
como parte de un cambio general en mi cosmovisión durante mis estudios
3
teológicos en Jamaica.

Análisis de un cambio en la cosmovisión


Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

¿Qué condujo a este cambio en mi cosmovisión? Ante todo, la lógica


básica de la fe cristiana. Simplemente tenía sentido que el Dios de amor
que yo había conocido en Jesucristo quisiese rescatar y redimir el mundo
que creó -un mundo profundamente afectado por la corrupción y el
pecado humanos- en lugar de destruirlo en favor de algún otro lugar o
esfera inmaterial. Después de todo, el plan de Dios era redimir a la
humanidad; ¿por qué iba entonces a desechar el entorno terrenal en el que
nos puso originalmente?
Recuerdo que, en una ocasión, tras subir al Blue Mountain Peak, el
punto más alto de la isla, contemplaba un amanecer imponente a 2250
metros sobre el nivel del mar. Después de unos minutos de silencio, mi
amigo Júnior comentó melancólicamente: “Esto es tan bello; qué pena que
tenga que ser destruido algún día”. Sigo recordando la idea que nacía en
mí: No creo que eso ocurra. No tenía sentido para mí que la belleza y lo
maravilloso de la vida terrenal, que estaba conociendo gozosamente como
parte de mi creciente fe cristiana, quedaran desconectados de los
propósitos de salvación definitivos de Dios.
Mi estudio de las Escrituras durante mi diplomatura en Jamaica
confirmó esta intuición básica o percepción teológica. La mayor parte de
los cristianos contemporáneos tienden a vivir con una tensión no resuelta
entre una creencia en la resurrección del cuerpo y un cielo inmaterial
como destino final. Muchos tienen también en la trastienda de su mente la
idea del nuevo cielo y la nueva tierra (del libro de Apocalipsis), aunque no
están muy seguros de qué hacer con ella. Yo también comencé mis
estudios teológicos con esta misma confusión. Sin embargo, cuando realicé
cursos sobre el Antiguo y el Nuevo Testamentos y traté de comprender la
naturaleza de la salvación de Dios tal como la retratan los diversos escritos
bíblicos, me quedó cada vez más claro que el Dios que creó el mundo
“bueno en gran manera” (Génesis 1:31), y que se encarnó en Jesucristo
como un ser humano real, había confirmado con sus propios actos el valor
del universo material y la validez de la vida terrenal ordinaria. Más aun,
acabé dándome cuenta de que las Escrituras enseñan explícitamente que
Dios está comprometido con la recuperación de la creación (humana y no
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

humana) a fin de conducirla a su destino auténtico y glorioso, un destino


que el pecado humano había bloqueado.
Durante mi tercer año de diplomatura comencé a leer las primeras
obras de Francis Schaeffer, que ejercieron un profundo impacto en el
4
desarrollo de mi cosmovisión. Una de las cosas que me atrajeron hacia
Schaeffer fue que basó muchos de sus primeros escritos sobre la cultura
contemporánea en una perspectiva de la salvación integral. Schaeffer no
era un teólogo académico, pero intentó desarrollar las consecuencias
lógicas de la salvación para la persona en su totalidad como un ser social y
cultural, que vive en una creación terrenal destinada a la redención. Y
aunque más adelante encontré fallos graves en sus análisis de la cultura
contemporánea, Schaeffer me ayudó sin duda a tener una visión de la vida
tejida con una tela en la que todo podía relacionarse esencialmente con el
5
creador, que también era el redentor.
No obstante, fueron los escritos del experto del Nuevo Testamento
George Eldon Ladd los que me clarificaron de manera más útil la
interconexión en lo que la Biblia enseñaba sobre la redención de la
creación. Dicho experto contrastaba esta enseñanza con la idea no bíblica
6
de ser llevados fuera de este mundo al cielo. La obra de Ladd sobre la
teología bíblica me impulsó a investigar por mi cuenta el tema bíblico del
reino de Dios en relación con lo que llamamos eufemísticamente el “más
allá”, para comprobar qué papel desempeñan el cielo y/o la tierra en los
propósitos absolutos de Dios. Como consecuencia de esta investigación,
cursando aún la diplomatura, llegué a la asombrosa conclusión de que la
Biblia no declara en ninguna parte que el “cielo” es el hogar final de los
redimidos. Aunque existen muchos pasajes en el Nuevo Testamento que
los cristianos interpretan frecuentemente como referencias a un destino
celestial, los textos no dicen eso realmente. En su lugar, la Biblia anuncia
continuamente la redención de todo el orden creado, un asunto que encaja
muy bien con la esperanza cristiana de la resurrección, que Pablo
denomina “la redención de nuestro cuerpo” (Romanos 8:23).
Después de esta sorprendente averiguación, reté a una clase de la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

escuela dominical de adultos a la que enseñaba en la Grace Missionary


Church (mi iglesia en Jamaica) a encontrar un solo pasaje en el Nuevo
Testamento que dijese claramente que los cristianos vivirían en el cielo
eternamente o que este era el hogar definitivo de los justos. Llegué incluso
a ofrecer una recompensa económica a quien encontrase ese texto. He
seguido haciendo esta misma oferta durante toda mi vida adulta a grupos
de estudio en iglesias o en el ministerio en los campus universitarios, así
como en los muchos cursos que he impartido (en Canadá, los Estados
Unidos y Jamaica) y me alegro de informar que sigo teniendo todo mi
dinero. Nadie ha encontrado dicho texto, simplemente porque no se existe
en la Biblia.
Después de escribir juntos The Transforming Vision [La visión
transformadora], Brian Walsh y yo volvimos a formar equipo unos diez
años más tarde para tratar las implicaciones de esta misma visión integral
para la cultura posmoderna en Truth Is Stranger Than It Used to Be [La
verdad es más extraña de lo que solía ser]. Como el libro anterior,
7
combinaba estudios bíblicos con análisis culturales. Desde ese momento,
el enfoque de mi investigación se ha centrado cada vez más en los estudios
bíblicos, particularmente del Antiguo Testamento, el principal campo
académico en el que enseño y escribo. En mis enseñanzas y mis escritos, el
trasfondo constante de suposición ha sido la misma visión básica de la
salvación integral con la que he estado trabajando desde mis días de
diplomatura en Jamaica, aunque en los últimos años he sido capaz de
8
complementarla con mucho más detalle.

¿Por qué este libro?


Habiendo tenido que explicar este trasfondo de suposición de la
redención de la creación en muchos escenarios diferentes y a distintas
audiencias, decidí finalmente escribir un artículo que presentase la
evidencia bíblica central (tal como yo la entendía) para una comprensión
integral de la salvación, centrándose en la escatología. El artículo, titulado
9
“Un cielo nuevo y una tierra nueva”, se publicó en 2006. Poco después de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

su publicación, Rodney Clapp, entonces editor en jefe en Brazos


Press/Baker Academic, sugirió que hiciese un libro del mismo. “Ha llegado
la hora”, dijo, ante una cena de comida tailandesa picante, “de producir un
libro que presente la escatología integral de una forma clara y accesible”.
Este libro es mi intento de responder al desafío de tintes escatológicos de
Rodney. Después, Rodney se marchó a otra editorial, y estoy agradecido
con Jim Kinney por guiar este libro hasta su publicación. También estoy
agradecido por su paciencia, ya que la finalización del mismo—al igual que
el escatón—se retrasó.
Mientras que en los siglos anteriores se ha tratado de clarificar temas
teológicos como la encarnación, la Trinidad o la justificación por fe, en el
siglo XX se vio más insistencia que nunca antes en la escatología. No
obstante, gran parte de esta reflexión escatológica fue confusa e
inconclusa, mezclando un estímulo no bíblico a trascender la vida terrenal
con la afirmación bíblica de la vida terrenal. Esto es cierto tanto entre los
teólogos profesionales como entre los miembros de la iglesia, y también
entre cristianos de diferentes tradiciones teológicas.
Así pues, ha llegado la hora de disponer de una escatología cristiana
claramente expresada que esté arraigada en la exégesis responsable de las
Escrituras y también en armonía con las declaraciones teológicas y las
implicaciones éticas de la visión bíblica de la salvación. Esta escatología
también deberá ser útil para la iglesia y señalar el camino hacia una vida
fiel aquí y ahora.
Este libro es un pequeño aporte para esa escatología. Su propósito
principal es clarificar que la escatología del Nuevo Testamento, en lugar de
ser un añadido especulativo a la Biblia, es realmente coherente con la
teología consistentemente integral de todas las Escrituras y la consecuencia
lógica de la misma. Como dice Donald Fairbairn: “El sentido de la
escatología reside en la forma en la que da testimonio de la unidad de las
Escrituras, de los propósitos de Dios y, en última instancia, de la unidad y
10
la bondad del Dios que adoramos”.
El propósito principal de este libro es esbozar la teología bíblica
coherente (que comienza en el Antiguo Testamento) que culmina en la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

visión escatológica explícita de la redención de la creación en el Nuevo


Testamento. Sin embargo, este libro tiene dos propósitos secundarios, que
fluyen ambos de su orientación principal. Primero, exploro algunas de las
implicaciones éticas de una escatología bíblicamente fundamentada para
nuestra vida presente en el mundo de Dios. Y segundo, investigo, al menos
de una forma preliminar, lo que ocurrió con la visión bíblica de la
redención de la tierra en la historia de la escatología cristiana.
Dado mi deseo de poner a disposición de una amplia audiencia la visión
bíblica de la redención de la creación, he intentado escribir un libro
accesible para los no especializados en estudios bíblicos, pero sin
simplificar nada. A lo largo de los años, me he dado cuenta de que los
cristianos laicos pueden ser teológicamente avispados y que los maestros
deben respetar la capacidad de sus estudiantes de examinar detenidamente
conceptos difíciles.
A la luz de ello, este libro no evita tratar la interpretación de pasajes de
las Escrituras (tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo) cuyo
sentido se discute a menudo y que, de hecho, se ven afectados por las
suposiciones que traemos al texto. He intentado descubrir algunas de estas
suposiciones y llevar al lector por un recorrido por las Escrituras (hasta
donde sea posible) en términos de su propia cosmovisión (antigua). Al
hacerlo, he tratado de evitar exposiciones excesivamente técnicas de los
asuntos en cuestión y he querido explicar los temas complejos de forma
clara. También he utilizado una variedad de gráficos y diagramas para
clarificar algunos de mis análisis, especialmente para ilustrar patrones que
pueden discernirse a lo largo de diferentes textos bíblicos.
Aunque he considerado detenidamente muchos puntos de vista
alternativos, incluyendo argumentos contrarios a mi propia posición, he
omitido frecuentemente hacer referencia a los mismos en mi exposición si
he juzgado que lo contrario podía desviar al lector del asunto tratado. Sin
embargo, para los interesados en investigar dichos asuntos, he provisto
numerosas notas al pie, algunas de las cuales aportan puntos de vista
alternativos, más base para mi argumento o recursos para un estudio más
exhaustivo.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

El plan de este libro


El libro contiene doce capítulos y un apéndice. El capítulo 1,
“Introducción: el problema de la esperanza mística”, expone el problema
básico abordado por el libro, primero explicando los errores de la visión
cristiana tradicional del cielo como destino final, y después esbozando los
orígenes históricos de esta idea del otro mundo en las enseñanzas
innovadoras del filósofo griego Platón (427-347 a.C.). Este análisis
histórico continúa en el apéndice, “¿Qué ha pasado con la nueva tierra?”,
que examina el grueso de la historia de la iglesia a fin de entender cómo la
visión platónica de otro mundo acabó poniendo en peligro la expectativa
bíblica de la redención del cosmos. La introducción y el apéndice hacen así
las veces de sujetalibros para el contenido principal del estudio.
Los capítulos intermedios se centran en la teología bíblica, primero
intentando clarificar cómo basa su escatología explícita la enseñanza
coherente de la Biblia, y después explorando algunas de las implicaciones
éticas de esta escatología. Esto significa que debemos retrasar nuestro
análisis de la expectativa de los “últimos días” en el Nuevo Testamento (lo
que la mayoría de los cristianos consideran escatología) con el fin de
examinar cómo esta expectativa está profundamente arraigada en la visión
general de la Biblia. La escatología del Nuevo Testamento no es una
especie de rompecabezas ad hoc de ideas descabelladas agregado al resto de
las Escrituras. En su lugar, la escatología del Nuevo Testamento es
simplemente la culminación lógica y apropiada de la visión bíblica
coherente de la redención, y tiene una importancia vital para la vida
cristiana.

De la creación al escatón

Nuestra incursión en la teología bíblica comienza en los capítulos 2 y 3


con la historia global contada por la Biblia. El capítulo 2, “¿Por qué
estamos aquí?”, se centra en el comienzo de la historia bíblica: el propósito
original de Dios para los humanos en el contexto del mundo creado y
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

cómo el pecado impidió el mismo. En contra de la idea popular de que


somos hechos para adorar a Dios, la Biblia sugiere un propósito más
mundano para los humanos creados a imagen de Dios, que implica el
desarrollo de la cultura y la preocupación por nuestro entorno terrenal. No
obstante, el pecado humano (entendido como rebelión y violencia) ha
bloqueado el propósito original de Dios para la prosperidad de la vida
terrenal.
El capítulo 3, “La trama del relato bíblico”, es un capítulo introductorio,
que esboza el barrido panorámico de la historia bíblica de la redención.
Nuestro interés principal aquí es discernir la estructura básica de la trama
de la metanarrativa bíblica desde la creación hasta el escatón, que clarifica
el propósito inquebrantable de Dios de redimir a la creación terrenal (en
lugar de llevarnos de la tierra al cielo).

Salvación integral en el Antiguo Testamento

Con esta introducción en mente, los capítulos 4 al 6 tratan la salvación


integral en el Antiguo Testamento y descubren algunas de las formas en las
que este texto antiguo retrata el compromiso continuo de Dios con la
prosperidad de la vida terrenal. El capítulo 4, “El éxodo como paradigma
de la salvación”, destaca la historia bíblica de la liberación, por parte de
Dios, de su pueblo de la esclavitud en Egipto y su restauración real a la
vida nueva; el capítulo sugiere que este acontecimiento paradigmático
funciona como un patrón para entender la salvación tanto en el Antiguo
Testamento como en el Nuevo.
El capítulo 5, “Prosperidad terrenal en la ley, la sabiduría y la profecía”,
examina después cómo las leyes y las tradiciones de la sabiduría de Israel,
junto a los oráculos de juicio proféticos y los anuncios de restauración tras
el exilio, dan testimonio de una visión integral coherente del deseo de Dios
de aportar paz y bendición a la vida humana ordinaria en la tierra.
No obstante, el Antiguo Testamento es brutalmente honesto acerca de
la presencia del pecado y la corrupción en el mundo. El capítulo 6, “La
venida de Dios en juicio y salvación”, se ocupa, por tanto, de aquellos
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

textos que retratan la venida de Dios como una teofanía vivida,


acompañada por una sacudida o fusión del mundo, como un preludio a la
salvación. Estos textos explican que el juicio es una realidad inevitable para
aquellos que resisten a la voluntad de Dios. Sin embargo, el propósito final
de Dios más allá del juicio es cumplir sus intenciones originales para la
prosperidad de la humanidad y el mundo no humano. Esta visión del
Antiguo Testamento funciona, pues, como el trasfondo teológico
fundamental para el entendimiento de la salvación en el Nuevo
Testamento.
Los capítulos desde el 7 hasta el 12 se centran seguidamente en la visión
integral del Nuevo Testamento. Primero, del 7 al 10, se insiste en la
teología de la redención cósmica del Nuevo Testamento (incluyendo las
posibles objeciones basadas en textos que parecen no encajar). Los
capítulos 11 y 12 se ocupan después de las implicaciones éticas de esta
teología.

La visión de la renovación cósmica en el Nuevo Testamento

El capítulo 7, “La resurrección y la restauración del dominio”, explora la


lógica interna de la esperanza de la resurrección y su conexión con la
restauración del dominio humano de la tierra, comenzando con textos
tardíos del Antiguo Testamento y entrando en el Nuevo. La conexión de la
resurrección y el señorío en el Nuevo Testamento (primero en el caso de
Jesús, el segundo Adán, y después para todos aquellos que lo siguen) es
fundamental para la visión bíblica de la venida de Dios en victoria para
conquistar la muerte y los poderes corruptos de este siglo.
El capítulo 8, “La redención de todas las cosas”, cuyo fin es ilustrar una
visión cósmica de la redención, aúna varios aspectos de la expectativa del
Nuevo Testamento de que el pecado y el mal desaparecerán. El Nuevo
Testamento deja claro que la salvación no solo incluye la transformación
moral y la renovación de la comunidad (que son importantes), sino
también la renovación de todas las cosas, incluyendo nuestros cuerpos y la
propia tierra.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Textos problemáticos para la escatología integral

Sin embargo, como hay algunos textos del Nuevo Testamento que se
malinterpretan habitualmente como si enseñasen la destrucción del
cosmos y un destino de otro mundo en el “cielo”, debemos echar un
vistazo a esta malinterpretación. Esta es la responsabilidad de los capítulos
9, “¿Destrucción cósmica en el retorno de Cristo?”, y 10, “El papel del cielo
en la escatología bíblica”; resulta que el análisis detenido de estos textos
“problemáticos” suministra realmente más apoyo para la redención de la
creación.

La ética del reino

Mientras los capítulos 7 al 10 se ocupan de la teología de la redención


cósmica en el Nuevo Testamento y clarifican el sentido de textos
problemáticos, los capítulos 11 y 12 echan un vistazo a algunas
implicaciones éticas del reino de Dios en las enseñanzas de Jesús,
especialmente prestando atención a su sermón programático en la sinagoga
de Nazaret, recogido en Lucas 4.
El capítulo 11, “Las buenas nuevas en Nazaret”, se centra en la
naturaleza integral y arraigada en este mundo del anuncio de las buenas
nuevas por parte de Jesús en Nazaret, desentrañando las implicaciones de
su mensaje para la renovación de toda la persona y el propio orden social.
Pero como las buenas nuevas de su mensaje corrían el peligro de ser
malinterpretadas, Jesús añadió una advertencia crítica relativa a la apertura
del reino a los extraños, que llevó a un atentado contra su vida. Esto nos
exige ir más allá de las buenas nuevas del reino para tratar el desafío ético
que el reino que Jesús trae, tanto en su época como en la nuestra; esta es la
tarea del capítulo 12, “El desafío del reino”. Juntos, estos capítulos
comienzan a examinar algunas de las implicaciones de la escatología
bíblica para la ética, especialmente el llamamiento a la iglesia a vivir de
forma atrevida pero humana como una comunidad alternativa en un
mundo roto—un mundo en el cual el reino de Dios ha sido inaugurado,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

pero donde no ha alcanzado aún su cumplimiento.


Terminada nuestra exploración de la enseñanza bíblica coherente de la
salvación integral en el Antiguo Testamento y en el Nuevo, el apéndice de
este libro, “¿Qué ha pasado con la nueva tierra?”, se fija en cómo la idea del
destino celestial acabó dominando la escatología cristiana popular
localizando el eclipse de la visión bíblica de la renovación de la tierra a lo
largo del curso de la historia de la iglesia. El apéndice concluye destacando
señales esperanzadoras recientes de la recuperación de una visión más
integral.
Es mi esperanza que este libro, en su clarificación de la base bíblica de
la escatología integral, ayude a los lectores a ver de forma más nítida los
profundos efectos del mal que nos rodea y está en nosotros, mientras
también nos impulse a vivir vidas de obediencia y compasión en previsión
del nuevo cielo y la nueva tierra que Dios ha prometido.
Creo que ha llegado la hora; ¿puede ser que una escatología integral está
cerca?
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 1

Introducción:
El problema de
la esperanza mística
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

En uno de los cursos que imparto, pido habitualmente a mis estudiantes


que lleven a cabo una entrevista como tarea. Han de entrevistar a un
pastor, un líder de iglesia o un misionero que conozcan, empleando una
serie de preguntas guiadas, aunque abiertas. Las mismas pretenden
averiguar cómo interpreta el entrevistado numerosos asuntos que se
superponen, incluyendo la naturaleza de la salvación o la redención, qué
significa ser cristiano en el mundo, la naturaleza del llamamiento de uno
como cristiano, qué exige Dios de los fieles, y la naturaleza de la adoración,
el ministerio y el discipulado verdaderos. Todas las preguntas giran
alrededor de un objetivo principal: descubrir la cosmovisión de los
entrevistados, en particular cómo entienden la relación entre los asuntos
denominados espirituales o religiosos y los terrenales u ordinarios de la
11
vida en el mundo, y cómo deberían actuar, por tanto, en el mismo.

El elefante en la habitación
Normalmente, los entrevistados afirman que la fe cristiana no debería
separarse de la vida sino relacionarse con este mundo. Este hecho refleja
un cambio relativamente reciente en las actitudes, de una interpretación
sobrenatural de la fe a un deseo de una visión más integral e integrada. En
consecuencia, cada vez más personas tienden a reconocer que nuestro
llamamiento o ministerio no debería dividirse en sagrado y secular, sino
que debería tener relación con todo lo que hacemos.
Sin embargo, es fascinante lo que los entrevistados mencionan
realmente como ejemplos de “todo” y lo que dejan fuera. Algunos hacen
referencia de forma encomiable a la necesidad de cuidar de la “creación”,
ya que Dios hizo el mundo y lo ama. Algunos mencionan el terrible estado
en el que se encuentra el mundo y declaran que los cristianos deberían
implicarse en mejorar las cosas. Muchos hacen hincapié en asuntos éticos
como valorar la honestidad y la pureza sexual y estar en contra del aborto
(y, en ocasiones, la guerra); frecuentemente dicen que la fe debería afectar
el trabajo de uno (habitualmente sin especificar cómo, aparte de que se
debe modelar una conducta cristiana y comprometerse con la excelencia).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Y particularmente acentúan la importancia de las “relaciones”. Sin


embargo, la mayoría de los entrevistados tienden a reducir esto a las
relaciones personales, íntimas o familiares.
No obstante, “relaciones” es un término muy genérico que lo abarca
todo. Me encuentro en una relación no solo con otras personas, sino
también con las instituciones políticas y sociales, las tradiciones, el
entorno, los animales, los alimentos, el tiempo y el espacio, el nacimiento
y la muerte, la historia, la ciencia y el arte. Estoy relacionado con la
tecnología, el entretenimiento, los sistemas económicos, las ideas y las
ideologías, la depresión, la enfermedad y el sufrimiento, el consumismo, la
globalización, la violencia, etc. ¿Cómo se relaciona entonces la salvación o
la fe de uno con la totalidad del espectro de vida en este planeta?
Es revelador el hecho de que muy pocos de los entrevistados intentan
encajar el abanico de las relaciones cotidianas de las personas con las
amplias huellas de la realidad mundana. Si bien los que afirman que la fe
tiene relación con todos los aspectos de la vida establecen ciertas
conexiones, omiten mencionar otras muy importantes. Incluso quienes
acentúan la necesidad de cuidar de la creación tienden a reducir “creación”
a la naturaleza o el entorno, reflexionando poco en el hecho de que los
seres humanos, y todas las formaciones culturales y sociales que han
desarrollado a lo largo de la historia, también forman parte del orden
creado.
Leyendo estas entrevistas a lo largo de los años, queda claro que la
“cultura” (a falta de una palabra mejor) es el elefante en la habitación en el
que nadie repara. Aunque en realidad nos encontramos en todo momento
en relación con una compleja red de sentidos, artefactos e instituciones
culturales y sociales, tiende a haber un ángulo muerto significativo en la
visión de muchos cristianos contemporáneos (incluyendo pastores y
líderes de iglesia) en cuanto a estos asuntos. Todo el abanico de la cultura
12
humana simplemente no entra en la ecuación de la fe.
Una de las preguntas que mis estudiantes plantearon a los entrevistados
tiene que ver con la escatología, la visión final del propósito de Dios para
la humanidad y el mundo. En particular, se preguntó a los entrevistados
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

cómo entendían ellos la situación final de los justos. Las respuestas


tendieron a ser bastante tradicionales aquí, centrándose en el juicio y en
que uno va al cielo cuando muere. El “cielo” tiende a concebirse de dos
formas principales. Primero, se entiende como una esfera trascendente
más allá del tiempo y el espacio. Segundo, se caracteriza principalmente
por la comunión con Dios y la adoración a él. El destino final de los fieles
se concibe como un servicio de adoración interminable de alabanza
perpetua en la presencia inmediata de Dios en otro mundo. Aunque se
afirma habitualmente la doctrina tradicional de la resurrección del cuerpo,
esta entra en conflicto con la idea de una esfera atemporal, inmaterial. Y
sin duda no tiene lugar una reflexión consciente sobre la redención de la
cultura humana.
Sin embargo, cada vez más algunos de los encuestados entienden que un
“cielo” etéreo es más tradicional que bíblico, y en su lugar articulan la
visión de “un cielo nuevo y una tierra nueva” del libro de Apocalipsis. No
obstante, incluso su articulación de esta visión más cósmica tiende a no
tener un lugar explícito para la concreción de la cultura humana. El
13
elefante pasa desapercibido tanto en la ética como en la escatología. De
hecho, no solo a partir de las entrevistas sino también de mi experiencia en
la iglesia y mi estudio de la teología y las Escrituras, mi conclusión es que
la escatología está inevitablemente conectada a la ética. No me estoy
refiriendo aquí a la afirmación explícita de la escatología porque algunos
encuestados defienden una visión bíblica de la restauración bíblica; porque
queda claro que es una confesión vacía y no funciona como la clase de
visión sustancial que podría llevar a una acción significativa en el mundo.
La idea es que lo que deseamos y anunciamos como la culminación de la
salvación es lo que afecta verdaderamente a cómo intentamos vivir en el
presente. La ética es escatología vivida. Es, como el erudito del Nuevo
14
Testamento George Eldon Ladd lo expresó, “la presencia del futuro”.

El secreto mejor guardado de la Biblia


Para la forma en que el Nuevo Testamento concibe el destino final del
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

mundo es fundamental la proclamación de Jesús en Mateo 19:28 de una


“regeneración” venidera; Mateo emplea aquí la palabra griega palingenesia,
que la NVI traduce “la renovación de todas las cosas”, llegando
correctamente al sentido de expectación cósmica en la predicción de Jesús.
De igual manera, tenemos la proclamación explícita de Pedro de la
“restauración [apokatastasis] de todas las cosas” (Hechos 3:21), que
contiene de hecho el griego para “todas las cosas” (panta). Cuando
llegamos a las epístolas, encontramos el propósito de Dios de reconciliar
“todas las cosas” a sí mismo por medio de Cristo articulado en Colosenses
1:20, mientras Efesios 1:10 habla del deseo de Dios de unificar o reunir
“todas las cosas” en Cristo. En estos dos textos paulinos, la frase “todas las
cosas” (ta pauta) se especifica inmediatamente como cosas en el cielo y
cosas sobre la tierra. Como “los cielos y la tierra” es precisamente la
manera en la que Génesis 1:1 describe el mundo creado por Dios, este
lenguaje del Nuevo Testamento designa una visión de redención cósmica.
Tal visión cósmica subyace en las expresiones “un cielo nuevo y una tierra
nueva” en Apocalipsis 21:1 y “nuevos cielos y nueva tierra” en 2 Pedro
3:13. Sin embargo, el origen específico de las mismas es el oráculo
profético de Isaías 65:17 (y 66:22), que visualiza un mundo sanado con una
comunidad redimida en la Jerusalén reconstruida, donde la vida es
restaurada a la prosperidad y la paz después de la devastación del exilio
babilónico. La expectativa profética terrenal en Isaías se universaliza a
todo el cosmos, así como a la sociedad humana en general en el judaísmo
tardío del segundo templo y el Nuevo Testamento.
Esta visión integral del propósito de Dios de renovar o redimir a la
creación es quizás el secreto mejor guardado de la Biblia, habitualmente
desconocido para la mayor parte de los miembros de la iglesia e incluso
para muchos ministros cristianos, independientemente de su línea
teológica. Aunque este capítulo introductorio no es el lugar para una
exposición profunda de la enseñanza bíblica sobre la redención del
cosmos, conviene hacer alguna clarificación. Resulta particularmente útil
delimitar las raíces de la visión del Nuevo Testamento en el Antiguo, con
el fin de entender la lógica interna de la idea.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Un buen punto de partida es que el Antiguo Testamento no deposita


ninguna esperanza sustancial en el más allá; los muertos no tienen acceso a
Dios en la tumba o el Seol. En su lugar, los propósitos de Dios para la
bendición y la paz son para los fieles en esta vida, en medio de la historia.
Esta perspectiva se fundamenta teológicamente en la enseñanza bíblica
sobre lo bueno de la creación, incluyendo la existencia terrenal. Dios dijo
que toda la creación (incluyendo lo material) era buena—en realidad
buena “en gran manera” (Génesis 1:31)—y asignó a la humanidad la tarea
de dominar y desarrollar este mundo como administradores hechos a su
imagen divina (Génesis 1:26-28; 2:15; Salmo 8:5-8).
La afirmación de la vida terrenal se articula también en el acto central y
paradigmático de salvación de Dios en el Antiguo Testamento: el éxodo de
la esclavitud en Egipto. No solo el recuerdo que Israel tiene de este
acontecimiento da testimonio de un Dios que interviene en la historia en
respuesta a la injusticia y el sufrimiento, sino que el éxodo es
manifiestamente un caso de liberación sociopolítica cuyo cumplimiento se
alcanza cuando los redimidos se asientan en una tierra de abundancia y
son restaurados a la plenitud y la prosperidad como una comunidad que
vive de acuerdo con la Torá de Dios.
En realidad, todo el Antiguo Testamento revela un interés en asuntos
mundanos como el desarrollo de lenguas y culturas, la fertilidad de la
tierra y los cultivos, el nacimiento de los hijos y la vida familiar estable, la
justicia entre vecinos y la paz en las relaciones internacionales. El Antiguo
Testamento no espiritualiza la salvación, sino que la entiende más bien
como la liberación por parte de Dios de personas y tierra de todo lo que
destruye la vida, así como la consiguiente restauración de esas personas y
tierra a la prosperidad. Y aunque el propósito salvífico de Dios se limita
por un tiempo a una nación escogida en su propia tierra, este “movimiento
inicialmente exclusivo” tiene como objetivo, como lo expresa el erudito
del Antiguo Testamento Terence Fretheim, “un fin máximamente
inclusivo”, la redención de todas las naciones y, en última instancia, de
15
todo el orden creado.
Aunque el Antiguo Testamento no vislumbraba inicialmente ninguna
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

clase de más allá positivo, las cosas empiezan a cambiar en algunos textos
16
tardíos. De ahí que en la famosa visión de Ezequiel del valle de los huesos
secos (Ezequiel 37), la restauración de Israel se retrate empleando la
metáfora de la resurrección, después de la “muerte” sufrida en el exilio
babilónico. Pero se puede decir que esto sigue siendo una metáfora, no una
expectativa de lo que llamaríamos resurrección. Después, un texto
protoapocalíptico, Isaías 25:6-8, visualiza la conquista literal de la propia
muerte en el banquete mesiánico en el Monte Sión (donde Dios servirá a
los redimidos la mejor carne y los vinos más añejos); este texto anuncia el
17
día en que YHWH “destruirá la muerte para siempre” (citado en 1 Cor.
15:54; cp. 15:26) y “enjugará las lágrimas de todos los rostros” (repetido en
Apocalipsis 21:4). Pero el texto del Antiguo Testamento más explícito
sobre el tema de la resurrección es la visión apocalíptica en Daniel 12:2-3,
que promete que los mártires fieles se despertarán del polvo de la tierra (al
cual todos regresamos al morir, según Génesis 3:19) para alcanzar la “vida
eterna”.
Es importante destacar que esta visión del más allá en desarrollo no
tiene nada que ver con “el cielo del más allá”; la expectativa es
manifiestamente de este mundo y su propósito es garantizar para los fieles
las promesas terrenales de paz que la muerte ha interrumpido. Aquí, el
tercer capítulo de la Sabiduría de Salomón es particularmente útil. Este
texto (que se encuentra en la Septuaginta, aunque no en el canon
protestante) relaciona específicamente la “inmortalidad” con reinar sobre
la tierra (Sab. 3:1-9, esp. vv. 7-8); esto es, la resurrección es una revocación
de la situación terrenal de opresión (personas malvadas dominando y
matando a mártires justos). La resurrección materializa de esta manera la
dignidad y el estatus humanos originales de Génesis 1:26-28 y Salmo 8:4-8,
donde se garantiza a los humanos el dominio de la tierra.
Estas antiguas expectativas judías suministran un trasfondo teológico
coherente para la proclamación del reino de Dios por parte de Jesús, que él
interpreta como “buenas nuevas” para los pobres y liberación para los
cautivos (Lucas 4:18), y que materializa en curaciones, exorcismos y el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

perdón de los pecados (todo ello formas en las que se estaba revirtiendo la
distorsión de la vida). Estas expectativas también hacen que tenga sentido
la enseñanza de Jesús en el Sermón del Monte de que los mansos
“heredarán la tierra” (Mateo 5:5), y más adelante en Mateo de que “en la
regeneración” los discípulos reinarán y juzgarán con él sobre tronos
(Mateo 19:27-30).
La descripción que Pablo hace de la propia resurrección de Jesús de
entre los muertos como las “primicias” de los que durmieron (1 Cor. 15:20)
indica que la cosecha de la nueva creación ha comenzado, la esperada
revocación del pecado y la muerte se ha inaugurado. Esta revocación debe
consumarse cuando Cristo regrese en gloria de forma culminante para
derrotar al mal y a todo lo que se opone al propósito de Dios de vida y paz
sobre la tierra (1 Cor. 15:24-28). Después se cumplirán las palabras del
libro de Apocalipsis: “El reino del mundo ha venido a ser el reino de
nuestro Señor y de su Cristo” (11:15). Pablo explica que en ese momento la
propia creación, que ha estado gimiendo en su esclavitud de la
descomposición, será liberada de la misma en la misma gloria que los hijos
de Dios experimentarán (Romanos 8:19-22).
La lógica interior de esta visión de salvación integral es que el creador
no se ha rendido con la creación y está trabajando para salvar y restaurar el
mundo (humano y no humano) a la plenitud de la paz y la prosperidad
pretendidas desde el principio. Y los seres humanos redimidos, renovados
en la imagen de Dios, deben trabajar hacia esta visión y personificarla en
sus vidas cotidianas.

Cantar mentiras en la iglesia


Esa visión integral de la salvación solo se encuentra raramente en la
piedad cristiana popular o incluso en la liturgia de la iglesia. De hecho,
muchos himnos tradicionales (y cánticos de alabanza contemporáneos) la
contradicen en el contexto de la adoración comunitaria. Este concepto es
importante porque los que están sentados en los bancos (o auditorio)
aprenden habitualmente su teología, especialmente su escatología, de lo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

que cantan.
Desde el himno clásico de Charles Wesley “Love Divine, All Loves
Excelling” [Amor divino, que supera a todos los demás], que anuncia que
seremos “Cambiados de gloria en gloria, / hasta llegar a nuestro lugar en el
18
cielo”, hasta “Away in a Manger” [Fuera en un pesebre], que ora
19
diciendo: “Y haznos aptos para el cielo, para vivir contigo allí”, las
congregaciones están expuestas a, y asimilan, una escatología mística.
Algunos himnos, como “Cuando allá se pase lista”, combinan
incoherentemente la idea de la resurrección con la esperanza del cielo:
En aquel brillante día en que resucitarán
los salvados por la sangre de Emmanuel,
cuando unidos a su Amado a la gloria entrarán
20
y en el cielo pasen lista, yo estaré.

Algunos himnos interpretan incluso la resurrección sin hacer referencia


en absoluto al cuerpo, como “Must Jesus Bear the Cross Alone?” [¿Debe
cargar Jesús la cruz solo?], que en una estrofa considera la muerte como
una liberación (“Hasta que la muerte me haga libre”) y en otra afirma:
“¡Oh día de la resurrección! / cuando Cristo el Señor descienda del cielo / y
21
se lleve mi alma”.
Un himno como “When We All Get to Heaven” [Cuando todos
22
lleguemos al cielo] puede ser demasiado obvio, pero nótese que “The Old
Rugged Cross” [La vieja y dura cruz] termina con las palabras “Entonces él
me llamará algún día a mi lejano hogar / donde participaré eternamente en
23
su gloria”. Y “Just a Closer Walk with Thee” [Quiero caminar más cerca
de ti] culmina con estas líneas:

Cuando termine mi débil vida,


ya no habrá más tiempo para mí;
guíame tiernamente, a salvo hasta
24
la orilla del reino, hasta la orilla.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

De igual forma, “Come, Christians, Join to Sing” [Venid, cristianos,


uníos para cantar] afirma: “En la dichosa orilla del cielo, / su bondad
25
adoraremos, / cantando eternamente, / ‘¡Aleluya! ¡Amén!’”.
Esta noción de un culto de adoración perpetuo en un más allá místico es
un tema central en muchos himnos, como “My Jesus, I Love Thee” [Mi
Jesús, te amo], que declara: “En mansiones de gloria y deleite sin fin, /
26
siempre te adoraré en el cielo tan brillante”. De manera parecida, “As
with Gladness Men of Old” [Con alegría hombres de antaño] pide en una
estrofa que “cuando las cosas terrenales pasen, / trae nuestras almas
rescatadas por fin / donde no necesitan estrella que guíe”, y en otra estrofa
expresa el deseo de que “En la resplandeciente corte celestial / ... allí por
27
siempre podamos cantar / ¡Aleluyas a nuestro Rey!”.
Afortunadamente, la mayoría de los himnarios ya no tienen el sexto
verso de “Amazing grace” [Maravillosa gracia], que predice:

La tierra se derretirá como la nieve,


el sol dejará de brillar;
pero Dios, que me llamó aquí abajo,
28
será por siempre mío.

Sin embargo, la revisión contemporánea por parte de Chris Tomlin de


este himno clásico, conocido como “Amazing Grace (My Chains Are
Gone)” [Maravillosa gracia (Mis cadenas han desaparecido)], introduce de
nuevo este mismo verso como nueva culminación del cántico, listo para
dar forma a la mentalidad mística de una nueva generación de jóvenes
29
adoradores poco familiarizados con los himnarios.
Y esta es solo una muestra superficial de cómo está afectada nuestra
adoración por las letras que describen el destino final de los justos como
una transferencia de una existencia terrenal e histórica a una esfera
trascendente e inmaterial. Tal como parece que dijo el popular teólogo y
predicador A. W. Tozer: “Los cristianos no dicen mentiras; simplemente
30
van a la iglesia y las cantan”. Quizás sea demasiado duro decir eso; sin
embargo, puedo dar testimonio de la dieta continua de tales cánticos a la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

que me vi expuesto en la iglesia durante mi crecimiento en Kingston,


Jamaica, que sin duda reforzaba la idea del cielo como destino místico
final.
Sin embargo, estaré eternamente agradecido porque junto a esa
exposición llegué a conocer, por su proximidad, la teología de este mundo
del rastafarianismo, especialmente mediada por la música de Bob Marley y
los Wailers. Como cristiano comprometido, no puedo defender todo lo que
encontramos en la teología Rasta, pero discierno una conciencia
profundamente arraigada en la Biblia en las letras de muchas canciones de
31
los Wailers. Por ejemplo, la canción “We an’ Dem” [Nosotros y ellos]
afirma que “en el principio Jah lo creó todo / y dio al hombre dominio
sobre todas las cosas”, y ‘Pass It On” [Pásalo] proclama: “En el reino de Jah
32
/ el hombre reinará”. Estas letras expresan (en un lenguaje
verdaderamente androcéntrico) la visión bíblica de la dignidad terrenal
concedida a los humanos en la creación, una dignidad que será restaurada
33
en el reino de Dios.
Y la versión de Peter Tosh de “Get Up, Stand Up” [Levántate, ponte en
pie] (una canción de la que fue autor junto a Marley) entiende bien las
consecuencias lógicas de la escatología para la ética cuando contrasta la
doctrina del rapto con un deseo de justicia sobre la tierra:

Sabes, la mayoría de las personas piensa que


un gran Dios vendrá de los cielos,
y se llevará toda pequeña cosa
y dejará a todo el mundo seco.
Pero si sabes que la vida es valiosa,
buscarás a los tuyos
aquí en la tierra.

La canción prosigue criticando al “predicador” por alejar el foco de la


vida terrenal y afirma que el cantante está “enfermo y cansado de este
34
juego de teología, / morir e ir al cielo en el nombre de Jesús”. Esta es justo
la teología que lleva a Marley a admitir en la canción “Talkin Blues”:
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

“Siento como si estuviera bombardeando una iglesia, / ahora que sabéis que
35
el predicador está mintiendo”. Pero si Tozer está en lo cierto, el
predicador no es el único que está mintiendo, también los adoradores que
cantan alegremente himnos de escape a un cielo etéreo, cuando la Biblia
no enseña realmente nada de eso.
¿De dónde vino entonces la idea de “ir al cielo”? ¿Y cómo desplazó este
destino místico a la enseñanza bíblica de la renovación de la tierra y acabó
dominando la escatología cristiana popular?

El origen de la idea de un destino celestial


La idea de una esfera no terrenal trascendente como la meta de la
salvación puede remontarse a la innovadora enseñanza de Platón a finales
del siglo V y principios del IV (428-348) a.C. Antes de Platón, la visión
dominante del más allá en la cultura griega era básicamente la articulada
por Homero en obras como La Ilíada y La Odisea. En esta vida presente era
donde podían encontrarse la gloria y el honor, y la muerte era una
tragedia; todo lo que los muertos podían esperar era una existencia oscura
en el Hades, de una manera no muy diferente a como concebía el Antiguo
Testamento el Seol. No era en absoluto una expectativa positiva, sino más
bien una visión de que simplemente la sombra de la antigua vitalidad de
36
uno persistía en la espera del inframundo.
Sin embargo, Platón, influenciado por los mitos órficos de la
preexistencia del alma entre las estrellas y el consiguiente entierro en la
tierra, planteó una visión de la persona compuesta por un alma o mente
inmortal (el verdadero ser) y un cuerpo corruptible y transitorio.
Igualmente, el cosmos era binario, compuesto por un reino de ideas
suprasensoriales y atemporales (las Formas) y la esfera sensorial de la
mutabilidad y el flujo. Existen, sin duda, versiones diferentes del dualismo
de Platón expresadas en los distintos diálogos que escribió. Encontramos
así el dualismo radical del Fedón, donde el alma racional es
diametralmente opuesta al cuerpo corruptible, que descarría a aquella y la
abate; y la filosofía es práctica para la muerte, ya que incluso en esta vida
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

el filósofo (por medio del pensamiento puro, abstracto) puede separar su


37
alma (mente) de su cuerpo. Frente a ello tenemos el dualismo más
relajado del Timeo, donde el tiempo es una “imagen móvil de eternidad”, y
38
este mundo es un reflejo con defectos, pero hermoso, del reino ideal. Sin
embargo, la cosmovisión que defendía ambas versiones del dualismo de
Platón, y que este transmitió a eras posteriores, implicaba una suposición
radicalmente nueva de la existencia de un alma inmortal e inmaterial así
como la aspiración de trascender este mundo presente de la materia, la
sensación y el cambio con el fin de alcanzar una realidad más elevada y
divina. La única salida del ciclo interminable del renacer (o transmigración
de almas) era la purificación de la persona interior de toda contaminación
con influencias corporales.
Aristóteles (384-322 a.C.), el discípulo más famoso de Platón, promulgó
una versión ligeramente diferente de la filosofía de este. Aunque
Aristóteles llegó a entender el alma como la forma o unidad del cuerpo, y
no como una sustancia inmaterial separable de este, aceptó la distinción
conceptual fundamental de Platón entre forma y materia o ideas
39
inmateriales y realidad física corruptible. Y lo que es más importante,
aceptó la distinción de valor de Platón, como que lo inmaterial y racional
era superior a lo corporal y material. A lo largo del tiempo, esta visión
dualista compartida se hizo cada vez más popular en las culturas
40
helenísticas.
Sin embargo, la idea de Platón de un más allá positivo no sustituyó
inmediatamente al concepto tradicional del Hades. De hecho, el propio
Platón nunca enseñó que el “cielo” fuera la esfera a la que el alma volvía
tras la muerte, a pesar de la “historia probable” o mito que hace que Timeo
cuente acerca del origen astral (y posible destino) del alma humana en
Timeo 41d- e. Queda abierto al debate si Platón creía realmente en la
inmortalidad personal (la supervivencia de la identidad individual), pero él
no pensaba que el alma viniera literalmente de o volviera al reino astral
incorruptible supralunar, poblado por cuerpos etéreos, sutiles (como
planetas, estrellas, ángeles, y dioses), que es como se concebía
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

popularmente el cielo en la antigüedad. En su lugar, la esfera abstracta y


estrictamente inmaterial de las Formas que Platón planteó fue su intento
de “desmitificar” esta noción copular del reino astral.
La influencia de Platón (esp. Timeo 41d-e) llevó inicialmente a una
creencia dispersa (a lo largo y ancho del mundo antiguo) en la posibilidad
de convertirse en una estrella (o ser como una de ellas) en el reino astral
41
después de la muerte. Más adelante, en la era cristiana, llevó a la idea de
morar con Dios (en un cuerpo resucitado) en los cielos (ubicados encima y
más allá de la tierra). Sin embargo, no fue hasta mucho más adelante que
La tradición cristiana acabó adoptando la noción más metafísica que Platón
42
tenía realmente, concerniente a un estado eterno inmaterial, no espacial.
La cosmovisión platónica, y especialmente la noción más abstracta ce
Platón del más allá, recibieron un impulso adicional en el siglo III a.C. por
parte del filósofo griego Plotino (204-270), que renovó el marco
conceptual de Platón (combinado con las ideas aristotélicas y estoicas) para
promulgar una visión de la realidad que influenció profundamente a los
teólogos cristianos desde Agustín de Hipona a Pseudo Dionisio y más allá.
Conocido actualmente como neoplatonismo, el punto de vista de Plotino
se consideró durante siglos simplemente como una articulación de las
propias opiniones de Platón (hasta la época moderna, con el auge de la
43
crítica histórica).
Mientras que al menos algunos teólogos cristianos pueden haberse
opuesto a la idea de Platón de que el alma o la mente racional era inmortal
y la parte más elevada de la persona (que estaba al borde de la deificación
de la razón), Plotino dio cabida a algo más elevado que la razón. Propuso
que por encima de la mente o alma racional (y en cierto sentido, en lo
profundo de ella) podía encontrarse la mente intuitiva, suprarracional o
Nous (identificada más adelante por algunos teólogos cristianos con el
Espíritu o el Logos), y más arriba (y dentro) de ella el Único, la plenitud y
la profundidad unitarias del ser de donde fluía toda realidad (algunos
cristianos identificaban esto con el Padre o el misterio de la Trinidad).
Plotino identificó por tanto explícitamente el ascenso a lo divino con
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

volverse hacia el interior, iniciando de esta manera una forma occidental


de misticismo que ha resonado por toda la iglesia en la Edad Media e
incluso en el período moderno.
Aunque la forma de platonismo de Plotino influenció a Agustín de
Hipona en los siglos IV y V d.C., la anterior conocida como platonismo
medio dio lugar al ámbito intelectual dominante para muchos de los
padres de la iglesia de los siglos II y III. Creo que no debemos ser
demasiado duros con estos antepasados cristianos que encontraron útiles
las ideas platónicas para articular y comunicar su teología en el contexto
de la cultura grecorromana. Después de todo, las conceptualidades judías
de la teología del Nuevo Testamento debían aplicarse al nuevo contexto
cultural en el que se veía inmersa la fe cristiana. Es natural que los Padres
de la iglesia recurrieran a lo mejor de la herencia intelectual de su tiempo.
Estaban simplemente intentando relacionar el evangelio con su propia
cultura, algo que los cristianos de todas las épocas han hecho,
frecuentemente inconscientes de los peligros que acompañan a las
prácticas e ideas de asimilación antitéticas a nuestra fe.
Aunque soy compresivo con los Padres de la iglesia, creo que debemos
ser conscientes de las consecuencias negativas de su síntesis de la fe
cristiana con la filosofía griega. Esas consecuencias incluyen (pero, sin
duda, no están limitadas a) una transformación de la escatología cristiana
más allá de cualquier cosa que los escritores del Nuevo Testamento habrían
imaginado. Me ocuparé de la historia de esta transformación con más
detalle en el apéndice de este libro. Por ahora, será suficiente con citar el
resumen de Richard Bauckham y Trevor Hart del legado omnipresente
para la escatología cristiana transmitido por Platón (e intensificado por el
neoplatonismo): “La esperanza cristiana se ha entendido constantemente
como esperanza para la realización humana en otro mundo (el cielo’) en
lugar de esperanza para el futuro eterno de este mundo en el que
44
vivimos”. En los capítulos que siguen, quedará claro cuánto nos hemos
apartado de la enseñanza bíblica de la redención de la creación.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Parte 1:
De la creación al escatón
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 2

¿Por qué estamos aquí?


El llamamiento sagrado
de ser humanos
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

El mejor lugar para empezar es por el principio.


En la película La princesa prometida, después de que Fezzik el gigante
encuentra a Iñigo el español en el Bosque de los Ladrones, este explica que
Vizzini, el líder del trío, siempre volvía al principio cuando el trabajo no
salía bien. “Bien, aquí es donde conseguimos el trabajo, por tanto, es el
principio. Y me quedo hasta que venga Vizzini”.
Vivimos en medio de un mundo caído, una realidad rota, donde el
“trabajo” ha salido claramente mal. Para entender cómo llegamos hasta
aquí y cuáles deben ser nuestros siguientes pasos, debemos volver al
principio, a los propósitos creadores de Dios para el mundo. Pronto, en el
capítulo 3, exploraremos toda la extensión de la historia bíblica desde la
creación hasta el escatón, observando específicamente cómo un
entendimiento de la trama aporta coherencia a la obra de creación y
salvación de Dios. Pero antes, en el capítulo presente, examinaremos el
principio de la asombrosa historia de Dios con el mundo, que clarifica el
sentido y el propósito de nuestra vida como seres humanos; y también
veremos cómo se torcieron las cosas –cómo "perdimos el norte”, para
emplear una expresión española más apropiada. No solo hemos perdido el
norte en el sentido existencial de habernos salido de nuestro camino,
apartándonos así de los propósitos originales de Dios, sino también en el
sentido conceptual de no entender frecuentemente la lógica interior de la
historia bíblica.

Leer la Biblia como una narración


Aunque hay muchos componentes en una buena historia, la trama es el
más básico. La noción de trama es realmente bastante simple: se trata de
algo que va mal y se repara. Remontándonos a Aristóteles, encontramos
reflexiones sobre la naturaleza de la trama en términos de los dos
45
movimientos de "atar” (o “entrelazamiento”) y “soltar”. Frecuentemente
llamamos a esto "tensión/complicación narrativa” y “resolución narrativa”.
Resulta fácil, por tanto, ver que la historia de la Biblia acerca del pecado y
la redención constituye los rudimentos de una trama.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

La trama de la historia bíblica puede resumirse como creación-caída-


redención (en ocasiones, con el añadido de la consumación). Esto indica
un movimiento desde los propósitos originales de Dios para el mundo, a
través de un problema fundamental que evita que los mismos se
materialicen, hasta una reparación o solución del problema (con el
resultado de que los propósitos de Dios llegan finalmente a buen
46
término). Aunque muchos cristianos hablarían bien de este marco básico,
este no funciona siempre como una guía para leer realmente la Biblia. No
solo es fácil perderse, incluso sentirse abrumado, en la inmensidad de
detalles existentes en las Escrituras, sino que el movimiento de reparación
(que llamamos “redención” o “salvación”) tiende a ser el centro de
atención de nuestro interés como lectores de la Biblia. Y este movimiento
redentor ocupa, sin duda, la mayor parte de las páginas de la Biblia. El
resultado es que muchos lectores de las Escrituras tienden a pasar por alto
la estructura general de la trama bíblica (específicamente, su
fundamentación en la creación). Pero a no ser que tengamos un
entendimiento correcto del estado inicial (creación) y de la naturaleza del
problema (caída), malinterpretaremos sistemáticamente la naturaleza de
esta reparación (redención) -y por tanto la naturaleza del cumplimiento
final de los propósitos de Dios. De hecho, será difícil verlo como una
47
reparación, como cuando se arregla algo que ha salido mal.
Este capítulo se dedica, por tanto, a clarificar el movimiento inicial de la
historia (creación) con el fin de entender mejor el propósito original de
Dios para la humanidad (por qué estamos aquí) y todo el orden creado.
48
Esto dará sentido al propio retrato de la Biblia de lo que salió mal. Sin
una comprensión clara del propósito y el objetivo de la vida terrenal
(incluyendo cómo se escapó de las manos ese propósito), estaremos a
merced de nociones no bíblicas de la salvación y la escatología. Pero con
una comprensión rigurosa del propósito humano original (y su distorsión
por el pecado), en los capítulos siguientes dispondremos de una posición
sólida para esbozar los principales movimientos redentores de la trama
bíblica, cuyo objetivo es restaurar a los seres humanos al cumplimiento de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

su propósito terrenal.

¿Creados para adorar a Dios?


¿Cuál es entonces ese propósito? ¿Por qué estamos aquí? Cuando
volvemos al principio de la Biblia, queda claro que Dios crea la raza
humana con una vocación terrenal. En Génesis 1:26-28 la tarea humana
comisionada por Dios se representa como el dominio de los animales y el
sometimiento de la tierra, mientras que en Génesis 2:15, se describe como
trabajar y proteger el huerto. Y Salmo 8:5-8 (aunque no está al principio de
la Biblia) nos dice que Dios hizo a los humanos para dominar las obras de
sus manos y ha puesto “todas las cosas” bajo sus pies, con diversas formas
de vida animal presentadas como ejemplos. En todos estos textos de la
creación, el movimiento es lo que podríamos llamar “misional”—de Dios
hacia la fierra a través de los humanos. La tarea humana fundamental se
concibe en términos bastante mundanos como el ejercicio responsable de
poder en nombre de Dios sobre nuestro entorno terrenal.
Sin embargo, en las tradiciones populares cristianas, es casi axiomático
que los humanos fueron creados para adorar a Dios. ¿Cuántas veces han
oído los feligreses esta idea común desde el púlpito (o la han cantado desde
los bancos)? Así pues, en ocasiones resulta chocante para los lectores de la
Biblia darse cuenta de que el propósito inicial y la razón de ser de la
humanidad nunca se retratan explícitamente en las Escrituras como la
adoración de Dios (o cualquier cosa que se conformaría a nuestra noción
de lo “espiritual”, con sus categorías dualísticas). Esto, por supuesto, no
significa que no debemos adorar a Dios. Más bien, lo que necesitamos es
una redefinición de “adoración”.
Ante todo, no deberíamos reducir la adoración humana de Dios a
expresiones de alabanza verbales, cargadas emocionalmente (que es lo ene
habitualmente queremos decir con el término). En su lugar, nuestra
49
adoración consiste en todo lo que hacemos. Esto se ilustra bien en
Romanos 12:1-2, donde Pablo toma prestado el lenguaje del sacrificio y la
liturgia del culto en el templo de Israel con el fin de describir la obediencia
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

50
corporal total (que él dice es nuestra verdadera adoración). Además, la
adoración, cuando se entiende correctamente, no es específica de los
humanos. En su lugar, todas las criaturas del cielo y la tierra son llamadas a
adorar a Dios.
Esta adoración cósmica es el tema del Salmo 148. “Alabad al SEÑOR
desde los cielos”, leemos en el versículo 1. Y seguidamente tenemos un
catálogo de criaturas celestiales (vv. 1-4) llamadas a adorar a Dios,
incluyendo a las huestes angélicas, todos los cuerpos celestiales (el sol, la
luna, las estrellas) y los cielos más elevados, comprendiendo las aguas sobre
estos. Pero no solo las criaturas celestiales son llamadas a adorar a Dios.
“Alabad al SEÑOR desde la tierra”, leemos en el versículo 7. Y después
sigue un catálogo de criaturas terrenales (vv. 7-12), englobando a los
monstruos marinos, los profundos océanos, y los fenómenos
meteorológicos relámpagos, granizo, nieve, viento), seguidos por
51
montañas, árboles, animales y aves, y (finalmente) humanos (vv. 11-12).
Es significativo que los humanos sean solo una de las muchas series de
criaturas llamadas a adorar a Dios. De hecho, los humanos únicamente se
mencionan en dos de los once versículos (vv. 1-4, 6-12) que llaman a las
criaturas celestiales y terrenales de Dios a adorarlo.
Si miramos los textos bíblicos que se ocupan explícitamente de la
creación y el propósito de los seres humanos –como Génesis 1-2, o Salmo
8, o incluso Salmo 104- ninguno de ellos dice que somos creados para
“adorar” a Dios. Francamente, eso no sería exclusivo o distintivo de los
humanos. Pensamos que la adoración es exclusiva de los humanos solo
porque hemos interiorizado una cosmovisión antropocéntrica -centrada en
los humanos. En la cosmovisión bíblica, las montañas y las estrellas adoran
a Dios del mismo modo que lo hacen los humanos. Esto puede parecer una
proposición estrafalaria para los oídos contemporáneos, pero es una
52
consecuencia lógica del Salmo 148 (y otros textos bíblicos también).
¿Cómo adoran a Dios las montañas y las estrellas? Sin duda, no
verbalmente o con emociones. En su lugar, las montañas lo hacen
simplemente siendo montañas, cubiertas con vegetación frondosa y riscos
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

escarpados o glaciares, dependiendo de su altitud. Y las estrellas lo hacen


siendo estrellas, ardiendo con energía nuclear según sus tamaños y ciclos
vitales, desde las que son como nuestro sol hasta las gigantes rojas, las
enanas blancas, los púlsares y los agujeros negros.
Si las montañas adoran a Dios siendo montañas y las estrellas lo hacen
siendo estrellas, ¿cómo adoran los humanos a Dios? Siendo humanos, en la
gloria plena de lo que eso significa. La Biblia nos dice que los humanos
somos seres culturales, no definidos por nuestra adoración, porque la
adoración es lo que define a la creación (todas las criaturas son llamadas a
adorar). Sin embargo, la criatura humana es hecha para adorar a Dios de
una forma distintiva: interactuando con la tierra, utilizando nuestro poder
dado por Dios para transformar nuestro entorno terrenal en un mundo
complejo (un mundo sociocultural) que glorifique a nuestro creador.

El llamamiento cultural humano como Imago Dei


Como los antropólogos saben, la base de toda cultura es la agricultura.
No podríamos desarrollar el tipo de culturas complejas que tenemos hoy—
con ciudades, gobiernos, tecnología, arte, ciencia, e instituciones
académicas—si no encontráramos primero una forma de producir
suficientes alimentos para las personas. Los cazadores y recolectores solo
pueden mantener una cultura rudimentaria. Con el fin de desarrollar
cualquier forma de orden social complejo, las personas deben ser capaces
de asentarse en alguna parte y tener una fuente fiable de suministro de
alimentos. Esto da sentido al huerto del Edén como entorno humano
original en Génesis 2. La exhortación de Dios a los primeros humanos a
comer libremente de los árboles del huerto (Génesis 2:16) indica
claramente que este tiene el propósito de proveer alimentos para las
necesidades humanas.
Paradójicamente, sin embargo, el propio huerto necesita humanos.
Génesis 2 explica que Dios pospuso la plantación del huerto hasta que
hubiera una fuente de agua (vv. 5a, 6), algo lógico porque las plantas
necesitan agua para poder crecer; sin embargo, Dios también lo hizo hasta
que hubiera un humano que lo trabajara (vv. 5b, 7-8). Esto indica que el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

huerto de Génesis 2 no es simplemente un fenómeno “natural”, sino más


bien un proyecto cultural en el que los humanos deben participar. Estos no
solo son hechos de la tierra (v. 7), sino también para la tierra, con una
53
tarea o vocación específica en mente. Vislumbrando algo más allá de una
sociedad primitiva de cazador-recolector, Génesis 2:15 representa el
propósito humano original como cultivar (trabajar/desarrollar) y mantener
(proteger/ cuidar) el huerto. Génesis 2 representa así la agricultura (un
huerto cultivado) como el primer proyecto comunitario cultural de la
humanidad. De hecho, como el creador es quien plantó inicialmente el
huerto, podría decirse que Dios inició el primer proyecto cultural,
estableciendo así un patrón a seguir para los humanos -creados a imagen
54
divina.
Como Génesis 2, el Salmo 104 también ve la agricultura como algo que
define a los humanos. Existen pocas referencias a estos en este bello Salmo
de la creación (solo unos 5 versículos de 35 en total). Pero de las dos
referencias principales del mismo a los humanos, una simplemente
menciona el trabajo humano como una cosa positiva (v. 23), junto a la caza
llevada a cabo por los leones para obtener comida (vv. 21-22). Los leones
hacen lo que los define (cazar); nosotros también (trabajar). La otra
referencia principal a los humanos en el Salmo 104 describe el regalo de
Dios de las plantas para la humanidad, mencionado junto al de la hierba
para el ganado. Pero mientras las cabezas de ganado (como organismos
biológicos) simplemente comen la hierba que Dios les da, los humanos
(como seres culturales) se hacen campesinos y dan lugar a productos de la
tierra, convirtiendo las uvas, las aceitunas y el trigo en vino, aceite y pan,
55
para su propio sustento y disfrute (vv. 14-15).
Mientras el Salmo 104 y Génesis 2 se centran en la agricultura, el Salmo
8 destaca la cría de animales como la tarea humana básica en el mundo de
Dios. Los humanos son coronados con dignidad real y se les concede
autoridad o dominio sobre diversos ámbitos de la vida animal -la tierra, el
56
aire y el agua (vv. 5-8 [6-9 TM]). La domesticación de animales se
considera aquí una tarea de gran dignidad y privilegio. De hecho, en ella el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

ser humano manifiesta su posición de ser “un poco menor que los ángeles”
57
(v. 5), gobernadores soberanos de todo el cosmos.
Génesis 1:26-28 combina todos los temas anteriores en la idea de los
humanos como imago Dei (la “imagen de Dios”). Estos versículos retratan a
los humanos como seres creados para dominar el reino animal (como
Salmo 8) y someter la tierra (algo parecido a mantener el huerto en
Génesis 2 o dar lugar al producto de la tierra en Salmo 104). Por medio de
su hincapié en la agricultura y la cría de animales, que constituyen la base
de la organización social humana, Génesis 1 vislumbra en última instancia
el desarrollo de todos los aspectos de la cultura, la tecnología y la
civilización. Los humanos deben conseguir este desarrollo como
representantes de Dios, que es el producto de ser hechos en la “imagen” y
la “semejanza” de Dios (Génesis 1:26-27); podemos oír aquí un eco de la
referencia del Salmo 8:5 al ser humano hecho “un poco menor que los
ángeles”. La tarea real de ejercer el poder para transformar el entorno
terrenal en un mundo sociocultural complejo que glorifica al creador (el
así llamado mandato cultural) es, por tanto, una tarea santa, un
llamamiento sagrado, en el que la raza humana, como imagen de Dios
sobre la tierra, manifiesta algo del propio señorío del creador sobre el
58
cosmos.
En el antiguo Oriente Próximo -el mundo en el que vivía el antiguo
Israel y en el que se escribió el Antiguo Testamento-, cada dios importante
tenía su propia imagen o estatua de culto, habitualmente levantada en un
59
espacio interior de descanso en un templo dedicado a ese Dios. Y las
personas del mundo antiguo pensaban que podían entrar en contacto con
cada dios a través de su imagen (o estatua oficial), con el acceso mediado
en la práctica por sacerdotes. Aparte de estas estatuas de culto (o “ídolos”,
como los llama la Biblia), en el antiguo Oriente Próximo se pensaba que el
rey era la imagen principal de los dioses sobre la tierra. Tenemos
referencias tanto de faraones egipcios como de reyes mesopotámicos de los
60
cuales se dice que son la imagen o la semejanza de un Dios. El concepto
principal de esta idea es que el rey (como la estatua de culto en el templo)
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

es el mediador oficial de la presencia y la voluntad de los dioses sobre la


tierra. Como asimismo se piensa que los sacerdotes son los mediadores de
los dioses, en ocasiones (no tan frecuentemente como los reyes) se hacía
referencia a ellos como la imagen de un Dios. Pero la conexión entre rey y
sacerdote es clara, ya que el rey de cada nación también se consideraba el
sumo sacerdote de su religión nacional. Era el mediador principal de los
61
dioses sobre la tierra para su pueblo.
En el antiguo Oriente Próximo, el rey también era el gobernante
político re su nación. Era el legislador y el mecenas de las artes y la
civilización. El rey era el principal organizador de las ciudades, se
encargaba de los grandes proyectos de construcción civiles y religiosos de
su nación, y supervisaba el mantenimiento del sistema de irrigación (del
que dependía la agricultura) como parte de su gobierno. Los antiguos
textos mesopotámicos, en particular, son muy explícitos en que el rey
debía supervisar el sistema de canales de irrigación, proveyendo así agua
para la agricultura, de la que dependía la sociedad. El rey era el jardinero
por excelencia. Cuando él ejercía su poder real—organizando y
administrando una cultura y una civilización complejas que englobaba
desde la agricultura hasta la ley y las artes)—, funcionaba como sacerdote,
mediando y manifestando la presencia de los dioses sobre la tierra (véase
figura 2.1.).
Aunque la Biblia recurre a este trasfondo común del antiguo Oriente
Próximo, también pone patas arriba ciertos aspectos de esta imagen.
Primero, no hay tantos dioses que representar en la tierra. Solo existe un
único Dios verdadero y este no se representa con estatuas inmóviles,
hechas por manos humanas en un templo construido por el hombre en
algún lugar. El impulso monoteísta de la Biblia transforma radicalmente la
antigua cosmovisión.
Pero existe otra forma en la que la Biblia transforma esta cosmovisión.
No solo una persona de la élite (el rey o un sacerdote) manifiesta la
presencia de Dios sobre la tierra. En su lugar, toda la raza humana—y toda
persona, varón y mujer, sea cual sea su posición social—es hecha a imagen
de Dios. La Biblia universaliza o democratiza radicalmente la imagen de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Dios y la aplica a todos. En realidad, Israel era la única nación del antiguo
Oriente Próximo que no pensaba que una monarquía fuera fundamental
rara la civilización. Originalmente, Israel ni siquiera tenía rey. El primero
aparece en el siglo XI a.C. cuando el pueblo pide uno al profeta Samuel
porque quería ser “como todas las naciones” (1 S. 8:4-5). Originalmente, la
nación tenía el propósito de ser “un reino sacerdotal” o “un sacerdocio
real” Éxodo 19:6), mediando las bendiciones de Dios a todas las familias de
la tierra (Génesis 12:3). Y antes de eso, toda la raza humana fue llamada a
una tarea real-sacerdotal—ser la imagen de Dios en el mundo (Génesis
1:26-27). La Biblia se interesa, por tanto, en el desarrollo cultural de la
tierra a manos de los seres humanos ordinarios, como si toda la raza
humana asumiera el trabajo de los reyes en el mundo antiguo.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Figura 2.1. Reyes que median el poder y la presencia divinos

Este interés en los logros culturales de las personas ordinarias es la


razón por la que Génesis 4 relata la construcción de la primera ciudad (v.
17) por alguien que no es un rey. Y Génesis 4 también menciona el origen
del pastoreo del ganado (v. 20), los instrumentos musicales (v. 21) y las
herramientas de metal (v. 22). El llamamiento humano, tal como se
representa en el Antiguo Testamento, es, por tanto, evolutivo y requiere
innovación, visión y organización de los recursos comunitarios para
transformar el entorno terrenal. El hecho de que las prácticas y los
productos culturales, como los mencionados en Génesis 4, tuviesen lugar
se debe a personas que ejercen su poder cultural como la imagen de Dios
para desarrollar el mundo más allá de sus comienzos primitivos, de
acuerdo con el propósito del creador para la prosperidad terrenal (véase
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

figura 2.2.).
Que la humanidad sea creada con un llamamiento terrenal o una
vocación cultural indica que, aunque el mundo es “bueno en gran manera”
cuando Dios ha completado el proceso creativo, no es “perfecto” en el
62
sentido de que no pueda hacerse mejor. Esa es precisamente la tarea
humana. Este entendimiento evolutivo del proceso creativo es bastante
distinto de la visión de la historia del antiguo Oriente Medio, en la cual lo
ideal era mantener, sin cambios, el orden social instituido por los dioses en
el principio. Por el contrario, en la Biblia, el mundo puro que Dios hizo
está abierto a la mejora por medio del ejercicio del poder cultural humano
63
-un llamamiento concedido a los humanos en la creación.

Figura 2.2. Humanos que median el poder y la presencia de Dios

Mediación de la presencia de Dios en el templo


Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

cósmico
Aunque las declaraciones explícitas de que los humanos son hechos a
imagen de Dios son bastante raras en el Antiguo Testamento (Génesis
1:26-27; 5:1-3; 9:6), la idea se encuentra frecuentemente presente incluso
donde la terminología está ausente. Encontramos un ejemplo fascinante,
que conecta el imago Dei con el ejercicio del poder cultural, en el libro de
Proverbios. En Proverbios 3:19-20, se nos dice que Dios construyó el
cosmos (el cielo y la tierra) por medio de la sabiduría (hokma),
entendimiento (tebuna) y conocimiento (da’at). De igual forma, cuando los
humanos construyen una casa, según un texto posterior en Proverbios
(24:3-4), el proyecto requiere este mismo trío de cualidades.
Existe, por tanto, un claro paralelismo aquí entre la actividad creativa
original de Dios y los proyectos de construcción humanos. En el Antiguo
Testamento, como en el antiguo Oriente Próximo, se piensa en el propio
cosmos como un edificio sabiamente edificado (véase Job 38:4-7), apto para
la morada de muchas criaturas -algo ampliamente reconocido por eruditos
64
del Antiguo Testamento y el antiguo Oriente Próximo. Esto significa que,
cuando utilizamos la sabiduría en nuestros proyectos de construcción
humanos, estamos recapitulando o captando la imagen de la formación del
cosmos por parte de Dios. De hecho, como la tarea cultural humana, la
propia creación fue un proyecto de desarrollo ya que Dios transformó un
mundo originalmente sin forma y vacío (Génesis 1:2) en un cosmos
complejo a lo largo de seis días.
La relación de la sabiduría con captar la imagen de Dios es quizás la
razón por la que la Sabiduría personificada se regocija en la creación de la
raza humana por parte de Dios en Proverbios 8 (v. 31); este texto anuncia
la contribución que los humanos pueden hacer a los propósitos de Dios
para la creación por medio de su desarrollo cultural de la tierra (dado que
modelan su actividad sobre la sabiduría creativa de Dios).
Este tema de la imago Dei también da sentido a la descripción de
Bezaleel, a quien se encargó la construcción del tabernáculo en Éxodo 31
(véase el paralelismo en Éxodo 35). Como el maestro artesano que debe
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

supervisar a los otros obreros cualificados, Bezaleel está lleno del Espíritu
de Dios (el mismo que sobrevolaba el mundo sin forma en Génesis 1:2) y
también del mismo trío de cualidades por medio de las cuales Dios hizo el
mundo -sabiduría, entendimiento, y conocimiento- de forma que puede
producir diseños artísticos empleando gemas, metales, piedra, y madera
(Éxodo 31:2-5; véase también 35:30-35). Captando la imagen de o
personificando la sabiduría de Dios en la creación, Bezaleel es capaz de
65
llevar a cabo una buena artesanía en la construcción del tabernáculo.
El paralelismo conceptual entre la creación del cosmos por Dios y la
construcción del tabernáculo por Bezaleel (como macrocosmos y
microcosmos) sugiere la imagen de todo el orden creado no solo como un
edificio cualquiera, sino como un templo cósmico—un ámbito sagrado
para la morada y el dominio de Dios en el que todas las criaturas (humanas
y no humanas) son llamadas a adorar a su creador. La imagen del mundo
como un santuario o templo cósmico es realmente una idea muy común en
66
el antiguo Oriente Próximo y asumida a lo largo del Antiguo Testamento.
Aparece en el Salmo 148, que (como vimos) insta a una diversidad de
criaturas celestiales y terrenales (vv. 1-4, 7-12) a alabar a su creador (vv. 5-
7, 13-14), como si todas las criaturas juntas constituyeran una hueste de
adoradores en el santuario cósmico. También es la visión detrás de Isaías
ro. donde YHWH proclama que el cielo es su trono y la tierra el estrado re
sus pies (v. 1a). No es de extrañar que el texto pregunte por qué se iba a
molestar ningún ser humano en construir una “casa” terrenal para Dios
haciendo referencia a la reconstrucción del templo de Jerusalén después
reí exilio), puesto que Dios ya ha creado el cosmos como su morada (vv.
1b-2). ¿Por qué iba nadie a tener que construir un espacio sagrado -un
lugar para adorar a Dios- cuando todo el espacio ya es sagrado?
En el libro de Éxodo, cuando finalizó la construcción del tabernáculo
40:34-35), se nos dice que este se llenó de la gloria-presencia de Dios (lo
que escritores judíos posteriores llamarían la “Shekiná”). Podríamos, por
tanto, preguntarnos por qué Isaías 66 no representa igualmente toda la
tierra como llena de la presencia de Dios, si realmente su propósito era ser
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

su santuario cósmico. ¿Por qué mora Dios en el cielo, con la tierra siendo
nada más que el estrado de sus pies?
Aquí debemos tener en cuenta, por supuesto, con la presencia del
pecado, nuestra mala gestión culpable de nuestro llamamiento humano.
Pero no es que el pecado humano haya expulsado a la presencia de Dios ce
la vida terrenal. Eso es demasiado simplista. Más bien, necesitamos una
interpretación más desarrollada que encaje con los relatos de la creación
en la Biblia. No queda claro en las Escrituras que Dios pretendiera que su
presencia llenara la creación automáticamente. Génesis 1:2 nos dice que en
el principio el Espíritu de Dios sobrevolaba la creación, como si Dios
estuviera preparándose para insuflar su presencia en el mundo. Pero al
final del relato de la creación de Génesis, Dios no ha llenado el mundo con
su Espíritu o presencia, aunque no hay pecado en ese punto.
Si leemos canónicamente, esta plenitud del Espíritu se pospone hasta la
narración del huerto de Génesis 2. Allí, después de haber dado forma al ser
humano partiendo del polvo de la tierra, Dios insufla su aliento a esta
criatura inanimada, que pasa a ser un ser vivo. Como numerosos expertos
bíblicos han destacado recientemente, Génesis 2 tiene muchas marcas del
ritual mesopotámico conocido como el mis pi (el lavado de la boca) o pit pi
(la apertura de la boca), un ritual conocido a partir de diversas tablas
asirias y babilónicas, que tenía lugar habitualmente en un bosquecillo
sagrado al lado de un río (un tema repetido en la narración del huerto en
67
Génesis 2). El propósito del ritual era vivificar la estatua de culto recién
tallada para que pudiera pasar a ser una entidad viva, impregnada con el
espíritu y la presencia de la deidad de la que era imagen. De esta forma, la
imagen se “transubstanciaba”; esto es, se transformaba de un objeto inerte
68
a una manifestación viva, que respiraba, de la deidad sobre la tierra.
Cuando Génesis 1 y 2 se leen juntos frente al trasfondo de las nociones
del antiguo Oriente Próximo, queda claro que existe una profunda
armonía entre ambos (a pesar de sus diferencias genuinas). En los dos
textos, la humanidad se entiende como la estatua de culto autorizada en el
templo cósmico, la ubicación decisiva de la presencia divina sobre la tierra,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

la viva imagen de Dios en el santuario cósmico. Del mismo modo que la


estatua o la imagen de culto en un antiguo templo de Oriente Próximo
tenía como propósito mediar la presencia de Dios para los adoradores, los
humanos son los mediadores designados por Dios de la presencia del
creador desde el cielo (donde YHWH está en el trono) hasta la tierra. Pero
mientras las imágenes de culto de los dioses son imágenes falsas e
impotentes para hacer nada (Salmo 115:4-8), los humanos son imágenes
poderosas y vivas del único Dios verdadero, llamadas a manifestar la
presencia de este por medio de su desarrollo cultural activo de la tierra.
Por nuestro ejercicio obediente de poder, la humanidad como imago Dei
funciona como un prisma, refractando la luz pura de Dios en un arco iris
de actividades culturales que centellean con la gloria del creador por toda
69
la tierra. Por medio de nuestra fiel representación de Dios, que está en el
trono en los cielos, extendemos la presencia del rey divino de la creación
incluso hasta la tierra, con el fin de preparar a esta para la presencia plena
-escatológica- de Dios, el día en que El llenará todas las cosas. Después
(cuando Dios more plenamente en el reino terrenal), el templo cósmico de
la creación habrá llegado a su pretendido destino.

Dios como el modelo para el poder terrenal


Sin embargo, para que se cumpla el destino de la creación no servirá
simplemente cualquier ejercicio de poder cultural. Los lectores
contemporáneos de Génesis tienen razón al preocuparse por qué podría
significar “dominio” o “sometimiento” humano ilimitado de la tierra. Pero
la naturaleza indefinida del proceso histórico no significa que los humanos
no tengan dirección para su ejercicio del poder cultural en el mundo. De
hecho, nuestro modelo primario es, por encima de todo, el propio ejercicio
de poder creador de Dios.
Si vamos específicamente a Génesis 1, el relato de la creación que forma
el contexto inmediato para la imago Dei, encontramos una clarificación de
lo que podría implicar un uso de poder normativo. Ante todo, queda claro
en Génesis 1 que Dios crea sin vencer a ninguna fuerza del caos
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

primordial. Esto ofrece un marcado contraste con el mito de la creación


babilónico conocido como Enuma Elish, uno de los más prominentes y
70
populares en la antigua Mesopotamia durante la época bíblica. En la
versión original babilónica de este mito, el Dios Marduk (el dios Ashur en
la versión asiria) crea el universo conquistando a Tiamat, que es tanto un
monstruo como el océano primordial (que representan a las fuerzas del
caos). El cosmos (como una esfera de orden y justicia) se crea a partir del
71
cadáver de esta bestia derrotada. En las épocas babilónica y asiria, este
relato de creación mediante combate (que los expertos llaman el
Chaoskampf (o batalla con el caos) servía para justificar al rey, que era la
imagen y el representante de los dioses en la tierra, en su conquista
imperial y el sometimiento de otras naciones y pueblos. En esta conquista,
el rey funciona como la imagen de Marduk en la tierra, derribando a las
personificaciones históricas del monstruo del caos, haciendo por tanto del
72
mundo (Babilonia) un lugar ordenado y seguro.
Pero Génesis 1 disiente de esta manera de entender la creación porque
73
consagraría la violencia como original y normativa. En su lugar, el Dios
de Génesis 1 desarrolla con paciencia e ingenio la masa de agua sin forma
inicial (v. 2) en un mundo complejo, bien construido, apacible. Dios no
solo juzga que cada etapa de este proceso creativo es “buena” (vv.
4,10,12,18,21, 25), también declara que todo el orden creado es “bueno en
gran manera” (v. 31). Con estas declaraciones esparcidas a lo largo de
Génesis 1, el creador no afirma únicamente su evidente placer en el
mundo que está haciendo, sino también la validez y lo bueno de la propia
existencia de las criaturas. Así pues, el uso humano del poder, si debe ser
verdaderamente una imagen del Dios bíblico, no será violento y fomentará
el desarrollo, reforzando y celebrando lo bueno de la creación. El poder es
para la bendición de los demás.
La preocupación de Dios por la creación en Génesis 1 es evidente
también en la forma en que el texto disiente de la práctica religiosa de
Oriente Próximo, en la que los sacrificios se entendían como una provisión
de alimentos para los dioses y se creían necesarios para garantizar la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

fertilidad de cultivos y rebaños sobre la tierra. En contraste con esto, el


Dios de Génesis bendice gratuitamente a animales y humanos con
fertilidad perpetua (1:22,28) y les concede alimentos para su sustento
(1:29-30). De forma incluso más explícita (y con más detalle) que Génesis
1, el Salmo 104 describe el generoso cuidado de Dios por las criaturas,
especialmente la provisión de alimentos y agua para plantas, animales y
humanos (vv. 10- 30; véase también el resumen en Salmo 147:7-9). El
generoso ejercicio de poder de Dios para el beneficio de las criaturas
provee así un modelo para el ejercicio humano del poder en el mundo.
Lo más significativo de todo quizás sea que el Dios bíblico no acapara
poder como gobernador soberano del cosmos; en su lugar, asigna
alegremente a la humanidad una participación en el gobierno de la tierra
como sus representantes (Génesis 1:26-28). Dios no microgestiona el
mundo, sino que espera totalmente que los seres humanos, hechos a
imagen divina, contribuyan a la belleza y la complejidad desarrolladas en
la vida terrenal. Vemos una evidencia de este reparto de poder en su
implicación de alguna forma limitada en la tarea de poner nombres en
Génesis 1. El creador nombra al día y la noche, así como el cielo, la tierra,
y los mares, en los tres primeros días de la creación (vv. 5, 8, 10), ya no lo
hace entre el cuarto día y el sexto, dejando este privilegio real en manos de
los humanos, hechos a imagen divina. Y en Génesis 2, el primer ser
humano pone nombres a los animales (vv. 19-20), un acto que combina
discernimiento con poder, pero sigue dejando inmensos campos de la
creación para que las futuras generaciones sigan nombrando (quizás
74
nuestras complejas taxonomías podrían considerarse bajo esta luz).
Esta manera de compartir el poder es radicalmente diferente de la
cosmovisión del antiguo Oriente Próximo, en la que alguna persona de la
élite (habitualmente el rey) se consideraba como la imagen de Dios. De
hecho, todo el orden social en el mundo antiguo se basaba en la
concentración de poder en las manos de unos pocos que controlaban el
acceso a las bendiciones de los dioses, reduciendo así a la mayoría de la
75
población a un estatus social inferior, dependiente. La representación
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

humana del poder de Dios sobre la tierra deberá tener en cuenta, por
tanto, el hecho de que en el relato bíblico no se concede a ningún ser
humano dominio sobre otro en la creación; todos participan igualmente en
la imagen de Dios. El proceso de desarrollo cultural tiene el propósito de
fluir de una participación cooperativa en el dominio, modelada sobre la
propia forma de compartir el poder de Dios con los seres humanos.
El relato de la creación de Génesis presenta una base normativa para
criticar la injusticia entre los humanos o el mal uso del poder sobre los
demás, en casos individuales o en formaciones sociales sistémicas.
Específicamente, como tanto el hombre como la mujer son hechos a
imagen de Dios con un mandato conjunto de gobernar (Génesis 1:27-28),
este hecho cuestiona las desigualdades de poder entre hombre y mujer que
han surgido en los sistemas sociales patriarcales y diversas formas de
sexismo a lo largo de la historia. Y como la imago Dei es anterior a
cualquier división étnica, racial o nacional (véase Génesis 10), esto provee
una alternativa al etnocentrismo, el racismo o cualquier forma de
superioridad nacional; detrás de la diversidad legítima de las culturas que
se han desarrollado en el mundo, las personas constituyen una familia
humana.
El propósito de Dios desde el principio es, por tanto, un mundo
cooperativo de paz, generosidad y bendición, evidente más
fundamentalmente en su propio modo de ejercer el poder en la creación.
En el Nuevo Testamento, Jesús basa incluso el amor por los enemigos en la
imago Dei, indicando que esta clase de generosidad radical hacia los demás
refleja el amor “perfecto” del creador hacia todas las personas, mostrado en
el hecho de que él hace que el sol y la lluvia beneficien tanto a los justos
como a los impíos (Mateo 5:43-48; cp. Lucas 6:27-35). Al final, nada más
que el propio ejercicio de actividad creativa de Dios debería funcionar
como paradigma o modelo ético para nuestro desarrollo de la cultura, con
el consiguiente cuidado de la tierra y la acción justa y amorosa entre
humanos. Por medio de nuestro sabio ejercicio del poder cultural
funcionamos realmente como imago Dei, mediando la presencia del
creador en el abanico completo de actividades terrenales, cumpliendo así
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

la secuencia narrativa inicial de la historia bíblica.

El problema de la violencia humana


No obstante, en el relato bíblico la incursión del pecado pone
trágicamente en peligro el llamamiento humano a ser imagen de Dios. En
Génesis 3, este pecado se representa inicialmente como una transgresión o
violación de un límite prescrito por Dios (el árbol del conocimiento del
bien y del mal), arraigado en una falta de confianza en la palabra del
creador; esta primera transgresión cara a cara con Dios tiene consecuencias
significativas en la transgresión (violencia) interhumana de los límites en
76
el resto de la primera etapa de la historia (Génesis 1-11).
Según Génesis, cuando los humanos se rebelan contra los límites
establecidos por Dios transgrediendo la única prohibición impuesta por
este en el huerto (2:17; 3:6), la consecuencia fue “maldiciones” sobre la
serpiente y la tierra (3:14,17; 5:29). Estas maldiciones entran en conflicto
con las “bendiciones” primordiales que Dios concedió a las criaturas en la
creación (1:22, 28; 2:3). Como consecuencia de la transgresión inicial, Dios
exilia a los humanos del huerto e impide su acceso al árbol de la vida (3:23-
24). Otras consecuencias más específicas son que el trabajo se vuelve ahora
una tarea ardua (3:17-19) y que el parto producirá un dolor excesivo desde
77
ese momento (3:16a). También encontramos el origen del poder del
varón sobre la mujer (3:16b), algo que no formaba parte del propósito
original de Dios (ni en Génesis 1 ni en Génesis 2). Como consecuencia del
pecado humano, la muerte ha empezado a invadir y destruir los designios
78
de Dios para el florecimiento de la vida terrenal.
Es fundamental reconocer que los humanos no dejan de ser criaturas
culturales por su pecado. En Génesis 4, encontramos ejemplos de
innovación cultural positiva entretejidos con novedades en el mal uso del
poder, que obstaculizan los propósitos de Dios para el florecimiento de la
vida en la tierra y evitan que la presencia de Dios impregne totalmente la
79
creación. Además de la primera ciudad (v. 17) y los primeros ejemplos de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

pastoreo de ganado, instrumentos musicales y herramientas metálicas (vv.


20-22), también encontramos el primer asesinato (v. 8), que lleva
explícitamente a una mayor “maldición”, esta vez sobre el ser humano (v.
11). La violencia del hombre escala después en Génesis 4 con el relato de
Lamec. Este no solo es el primer bígamo (v. 19)—esto es, inicia esta forma
particular de violencia contra la mujer—, sino que también se ve
implicado en el primer asesinato por venganza (de un joven que lo hirió) y
alardea de ello ante sus dos esposas (vv. 23-24).
No obstante, Génesis muestra que la incursión del pecado en la buena
creación de Dios no destruye la imago Dei. La creación por parte de Dios
del varón y la mujer a su “semejanza” se reitera (5:1-2), y esta
imagen/semejanza se transmite a generaciones futuras (5:3). Sin embargo,
la violencia humana (que es fundamentalmente el mal uso del poder de la
imago Dei) se descontrola en Génesis 6. De acuerdo con la bendición de la
fertilidad por Dios en 1:28, los seres humanos se multiplican realmente y
llenan la tierra (véase la genealogía en 5:3-32), pero acaban llenándola
también de violencia o derramamiento de sangre (6:11, 13) en lugar de
contribuir a la prosperidad del mundo de Dios o extender la presencia
divina sobre la tierra. Según Génesis 6, la violencia humana corrompe o
destruye la tierra (vv. 5, 11-12) de tal forma que Dios se entristece (v. 6) y
acomete una operación de restauración por medio de un gran diluvio, cuyo
80
propósito es purificar la tierra de su contaminación. A pesar de la
inmensa destrucción que implicaba el diluvio, Dios preserva a Noé, su
familia y un remanente de vida animal para permitir un nuevo comienzo
(8:18-19), y Dios formaliza un pacto con la tierra (9:13) y todas las cosas
vivientes (9:11-12,15-17), comprometiéndose a sustentar la regularidad de
las estaciones así como el ciclo temporal del día y la noche (8:22), sin el
cual la vida terrenal no puede florecer.
Después, el diluvio reafirma la bendición de la fertilidad sobre la raza
humana y el mandato de llenar la tierra (9:1,7), e incluso la creación de los
seres humanos como imago Dei (9:6). Sin embargo, el corazón humano no
ha cambiado de forma fundamental (8:21; cp. 6:5). Además, la
reafirmación de la imagen se emplea ahora explícitamente como base para
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

la santidad de la vida humana porque el asesinato sigue siendo una


posibilidad real (9:6). De hecho, la corrupción impregna pronto de nuevo
la vida humana. Vemos a Noé plantando la primera viña (9:20), pero este
logro notable está entrelazado con su consiguiente embriaguez (9:21),
seguida por una ruptura de las relaciones padre-hijo, incluyendo su
“maldición” sobre las generaciones posteriores (9:22-27).
La historia primitiva (Génesis 1-11) culmina con el relato del proyecto
de construcción de Babel (11:1-9). Es importante destacar que este relato
viene después de la diversificación y diseminación de la raza humana por
toda la tierra (10:5, 18, 32), incluyendo el desarrollo de múltiples culturas
y lenguas (10:5,20, 31), algo que ha estado teniendo lugar como respuesta
al mandato cultural de Génesis 1:26-28. Babel representa así un intento
humano regresivo de garantizar la seguridad asentándose en un lugar y
construyendo un imperio monolítico, con una única lengua, resistiéndose
así al propósito original de Dios para la humanidad. El proyecto de Babel
termina con Dios confundiendo la lengua única de los constructores y
dispersando a las personas por la tierra, difundiendo así el poder humano y
81
comenzando de nuevo el proyecto cultural humano diversificado.
Sin embargo, del mismo modo que el diluvio no cambió nada
fundamental en la vida humana, la dispersión de Babel no puede
considerarse como nada más que un respiro temporal. Tampoco constituye
una solución permanente para el problema de la violencia humana. El
resto de las Escrituras, la historia del mundo, y nuestra experiencia dan
testimonio del hecho de que el corazón humano sigue siendo corrupto;
aún no nos hemos curado de nuestra violencia. De hecho, vivimos en un
mundo que la glorifica y que convierte en un ideal la conquista y la
supremacía militar. Mientras Dios quiere que la nube de su gloria-
presencia llene y cubra la tierra (como hizo con el tabernáculo), nosotros,
con nuestro violento mal uso del poder que se nos ha confiado, hemos
cubierto la tierra con una nube de contaminación, tanto física como moral,
82
cerrándola a la presencia plena de Dios.
La secuencia narrativa inicial de las Escrituras espera que la humanidad
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

trabaje unida, ejerciendo el poder ante su entorno terrenal, con el fin de


transformar el estado inicialmente primitivo de la tierra en ricas culturas
que dan gloria a Dios. Pero los humanos se rebelan contra él y usan cada
vez más su poder unos contra otros, dando lugar al mundo de violencia,
brutalidad y abusos que conocemos demasiado bien—de hecho,
originando nuestra sujeción de la tierra a la corrupción o la futilidad. En
las Escrituras, la pregunta narrativa que surge en este punto es la siguiente:
¿Qué hará Dios seguidamente para ocuparse de este impedimento
fundamental a su propósito creacional?
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 3

La trama del relato bíblico


Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

En el capítulo anterior examinamos el propósito creativo de Dios para


los seres humanos, especialmente nuestro llamamiento cultural a ser
imagen de Dios sobre la tierra, y cómo el pecado distorsionó ese
llamamiento. ¿Pero qué ocurre después? ¿Cómo consigue Dios que la
historia vuelva a su camino?
Mi enfoque en este capítulo es esbozar el bosquejo general de la
estructura de la trama de las Escrituras, desde el Antiguo Testamento hasta
el Nuevo. Este esbozo de la trama de la Biblia no cubre en absoluto los
enredos y giros de la narración. Hay mucho que simplemente resumo o
incluso dejo fuera. Me centro en la lógica interna de la historia bíblica,
especialmente cómo los movimientos principales de la trama bíblica tienen
relación con las primeras escenas de la historia, resultando una
83
macronarración coherente (aunque compleja). El valor de permanecer en
el nivel esquelético de la trama es que permite ver con más claridad el
84
sentido narrativo de la historia bíblica.
Este esbozo de la trama bíblica sirve para reforzar el carácter integral de
este mundo y de los propósitos de Dios. Atendiendo al sentido y al
movimiento básicos de la trama, descubriremos que la redención
escatológica consiste en la renovación de la vida cultural humana sobre la
tierra en lugar de nuestro traslado de la tierra al cielo. Una atención
detenida a la historia bíblica en desarrollo revela que simplemente no hay
lugar para el cielo como destino final del justo.

Categorías para el análisis narrativo


El capítulo anterior resumió la trama de la Biblia en términos del
pecado (complicación de la trama) y la redención (resolución de la trama):
algo sale mal y se repara. Pero ahora quiero introducir un poco más de
complejidad en el análisis. Aquí recurro a categorías que he adaptado de
Vladimir Propp y A. J. Greimas, mediadas por la obra del experto del
85
Nuevo Testamento N. T. Wright. Estas categorías se centran en el envío
de agentes para cumplir tareas y son, por tanto, eminentemente aplicables
a la macronarrativa bíblica, que contiene muchos ejemplos de personas
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

86
llamadas o elegidas por Dios para una misión particular. Pero antes de
aplicar estas categorías a la trama de la historia bíblica (y en lugar de solo
explicarlas de una forma abstracta), creo que será útil ver cómo funcionan
aplicándolas a un ejemplo simple: la historia de Caperucita Roja (véase fig.
87
3.1.).
La historia empieza cuando la madre de Caperucita Roja envía a esta a
llevar una cesta de dulces a su abuela. Aquí tenemos una excelente
ilustración de una secuencia narrativa inicial:

La trama propiamente dicha comienza con la introducción de un


impedimento o complicación, que impide que la secuencia narrativa inicial
se complete. Entra en escena el gran lobo malvado. El agente inicial
necesita ahora ayuda para llevar a cabo su misión. Por tanto, tenemos un
ayudador (realmente, un segundo agente), cuya tarea es auxiliar al primer
agente eliminando el impedimento. En nuestra historia, el cazador llega en
ayuda de Caperucita Roja matando al gran lobo malvado, que se ha tragado
a la abuela. Pero la eliminación del impedimento no es todavía el final de
la historia. Esta solo llega a buen puerto—es decir, se produce la resolución
narrativa—cuando la secuencia narrativa inicial se completa finalmente.
Como la historia comenzó con Caperucita Roja intentando entregar la
cesta de dulces a su abuela, acaba apropiadamente solo cuando ambas
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

pueden comerlos, y también con el cazador con quién comparten una


88
comida juntos.
Con estas categorías para el análisis narrativo en la mano, esbocemos
ahora la estructura de la trama de la historia bíblica representada en forma
abreviada por el paradigma de la creación-caída-redención (véase fig. 3.2.).
En esta estructura de la trama encontramos tres niveles narrativos distintos
y la historia se mueve a través de ellos en el siguiente orden: 1, 2, 3,
después vuelta al 2, y seguidamente al 1 (una estructura quiástica o en
89
anillo).

Nivel 1 de la trama: la creación y el llamamiento


humano
La secuencia narrativa inicial de la Biblia (nivel 1 de la trama) es
bastante clara: Dios crea la raza humana para gobernar la tierra. Esta es la
versión bíblica de la secuencia: Emisor, agente, tarea, receptor. Esta
secuencia narrativa se encuentra en cada declaración primaria de la
creación humana en la Biblia. Aquí podemos recapitular la exposición del
capítulo anterior. La tarea humana original en Génesis 2:15 es trabajar y
proteger el huerto, mientras en Salmo 8:5-8 se confía a la humanidad el
dominio sobre la vida animal en la tierra, el aire y el agua.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Figura 3.2. La estructura de la trama de la historia bíblica

Génesis 1:26-28 combina la agricultura y la cría de animales en su


visión de los seres humanos como imagen de Dios en la tierra,
comisionados para dominar a los animales y someter la tierra.
En todos los casos, la vocación humana es misional y orientada a la
tierra, implicando el ejercicio responsable del poder humano en nombre
de Dios sobre el mundo no humano. Como esta vocación se refiere
inicialmente solo a la agricultura y la ganadería, estas actividades
constituyen la base histórica de toda organización social humana compleja
y todo desarrollo cultural. En última instancia, la vocación humana es un
mandato cultural, basado en la agricultura, pero incluyendo toda forma de
producción tecnológica, social, artística e intelectual. Así pues, la
secuencia narrativa inicial puede entenderse como nuestro desarrollo de la
tierra originalmente pura en una civilización humana compleja y bella,
digna de la gloria de Dios.
Por medio de nuestro ejercicio comunitario del poder cultural, la raza
humana tiene el propósito de cumplir su llamamiento a ser el sacerdocio
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

real de Dios, mediando así la presencia del creador desde el cielo, donde
está en su trono, hasta la esfera terrenal, hasta que el mundo (el templo de
Dios) se llene de su gloria. Este es el significado de la imago Dei, que
imparte un sentido sagrado y definitivo a las complejidades de la historia
90
humana mundana.
Pero surge una complicación o un impedimento para evitar que se
complete la secuencia narrativa inicial. Los seres humanos usan mal el
poder que Dios les ha dado, rebelándose contra su creador y volviéndose
los unos contra los otros. Este mal uso del poder de la imago Dei es
manifiesto ante todo en la desobediencia hacia el creador (Génesis 3), que
seguidamente desemboca en un patrón de violencia y relaciones
fracturadas entre las personas (Génesis 4-11). Estas consecuencias de la
transgresión original pasan a cada generación que sigue, hasta que la
violencia, que es fundamentalmente violación entre humanos, llena la
tierra. De hecho, la violencia humana o derramamiento de sangre, que ha
corrompido la tierra, se nombra en Génesis 6 como la razón para el diluvio
(vv. 11-13). Sin embargo, Génesis 8 entiende el diluvio como un intento
finalmente fallido de resolución narrativa, ya que el corazón humano no
ha sido cambiado (v. 21). Cuando la historia primitiva acaba con el
episodio de la torre de Babel (Génesis 11:1-9), nos quedamos
preguntándonos cuál será el siguiente movimiento de Dios para conseguir
que la historia vuelva a su camino, de forma que sus propósitos iniciales
puedan cumplirse.

Nivel 2 de la trama: Abraham/Israel


Al principio de Génesis 12, Dios inicia una segunda secuencia narrativa
—una trama secundaria en la historia bíblica—que enmarcará el resto del
Antiguo Testamento y la mayor parte del Nuevo. En el contexto de un
proyecto humano fallido (ya que el pecado junto a la violencia han
obstaculizado y distorsionado el llamamiento humano a ser imago Dei
sobre la tierra), Dios interviene en la historia para poner las cosas en
orden. El movimiento inicial en este proyecto redentor es el llamamiento
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de Abraham y sus descendientes (Israel) fuera de la ahora diversificada


raza humana (que ha pasado a ser las naciones o las familias de la tierra
91
[Génesis 10]). El propósito de este llamamiento o elección es que
pudieran existir nuevos agentes o ayudadores, precisamente para causar un
impacto en la raza humana, los agentes originales, en el cumplimiento de
su llamamiento original.
Dios promete primero proteger a Abraham y bendecirlo con una gran
familia—en realidad, una nación—y con su propia tierra (Génesis 12:1-3).
El paralelismo con el propósito humano original, llenar la tierra, sugiere
que esta nueva familia humana es una versión a pequeña escala (un
microcosmos) de la prosperidad que Dios pretendía para la humanidad. Sin
embargo, la prosperidad de su familia no es el propósito final para el que
ha sido llamado. En cinco textos de Génesis (comenzando con 12:3), Dios
dice a Abraham, Isaac y Jacob que el propósito a largo plazo de su elección
(incluyendo la de sus descendientes) es que a través de ellos todas las
92
naciones o familias de la tierra encuentren bendición. Aunque hay algún
debate acerca del significado exacto de esta bendición, la misma apunta a
un propósito mayor para la familia de Abraham más allá de su propia
prosperidad (aunque esta se incluye sin duda). Este propósito de mediar la
bendición para la raza humana indica que esta nueva familia cumplirá la
función de sacerdotes de Dios en el mundo (algo explícito en Éxodo 19:3-
6).
La tarea confiada a Abraham y sus descendientes es, narrativamente
hablando, ayudar en la reconciliación de la humanidad con Dios y
restaurarla así a su propósito original, colaborando en la eliminación o
93
superación del impedimento del pecado/violencia. Un famoso midrash
judío sobre Génesis 2:7 lo expresa correctamente. Según Génesis Rabbah
14.6, Dios pensó: “Crearé primero a Adán, de forma que si este peca, pueda
94
venir Abraham y arreglar las cosas”.
Existe, por tanto, un paralelismo significativo entre el llamamiento
humano a ser imagen de Dios, mediando la presencia del creador en la
tierra, y el llamamiento redentor de Abraham/Israel de traer bendición a
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

las naciones. Ambos implican el ejercicio responsable de ser agentes y


ambos son misionales. El poder o la agencia humanos debían utilizarse
para el desarrollo cultural de nuestro entorno terrenal (nivel 1 de la
trama); en un mundo posterior a la caída, también debe utilizarse de forma
redentora, para ocuparse del problema de la maldad y el quebrantamiento
humanos (niveles 2 y 3 de la trama).

Nivel 3 de la trama: de Moisés a Jesús


Surge un nuevo impedimento para bloquear los propósitos de Dios para
el pueblo del pacto. Por culpa de una hambruna, Israel se ve obligado a
dejar la tierra de la promesa y se asienta en Egipto gracias a la influencia de
José (el bisnieto de Abraham), que ha ascendido a lo más alto en la corte
del faraón. Sin embargo, un rey egipcio posterior “que no había conocido a
José” se siente amenazado por lo fructífero que es Israel (a quien Dios está
realmente bendiciendo), con la consecuencia de que los descendientes de
Abraham acaban siendo esclavos de Egipto (Éxodo 1:8-14). Aunque su
número aumenta, no se hallan en su propia tierra y la situación de
esclavitud obstaculiza su prosperidad y su capacidad de traer bendición a
las naciones.

M OISÉS
Dios llama entonces a un nuevo agente narrativo para ayudar al pueblo
del pacto. Este agente es Moisés, cuyo llamamiento se narra en Éxodo 3:1-
4:18 (y 6:1-13) y cuya historia (una trama secundaria de la macronarrativa
95
bíblica) abarca cuatro libros del Pentateuco (de Éxodo a Deuteronomio).
Esto inicia el nivel 3 en la estructura de la trama de la Biblia.
De entrada, Moisés es llamado a liberar a Israel de la esclavitud egipcia,
pero eso es solo el comienzo de su compleja tarea narrativa. Después de
esta liberación (Éxodo 1-18), Moisés debe mediarla Torá (Éxodo 19-24;
Levítico; Números 1-10; Deuteronomio) como norma para la vida
comunitaria de Israel, ya que las personas necesitan conformarse a los
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

96
estándares justos y santos para vivir. A través de la obra de Moisés
(incluyendo su intercesión en su favor cuando quebrantan el segundo
mandamiento [Éxodo 32-34]), la presencia de Dios morará en medio del
pueblo por medio del tabernáculo (Éxodo 25-31; 35-40); y la tarea de
Moisés concluye con su guía del pueblo recién liberado de vuelta a la tierra
inicialmente prometida a Abraham (emprenden el viaje de vuelta en
Números 10:11-13). Moisés es, por tanto, el agente primario,
narrativamente hablando, que permite que se cumplan las promesas de
Dios a Abraham—promesas que se centran en las personas y la tierra, pero
que incluyen también justicia y acceso a la presencia de Dios comunitarios.
Todos estos aspectos son componentes necesarios de la prosperidad de
Israel, sin los cuales este no podría contribuir al propósito mayor de Dios
de proporcionar bendición a las naciones.
Dada la forma de la narrativa del Antiguo Testamento en desarrollo, la
esclavitud de Israel en Egipto y su liberación total a través de la
mediación/agencia de Moisés (nivel 3) debe entenderse, por tanto, en dos
niveles que se solapan: el propósito de Dios para Israel (nivel 2) y para el
mundo (nivel 1). Por un lado, la esclavitud de Egipto es un impedimento
para el deseo de Dios de que el pueblo del pacto prospere (nivel 2), y el
éxodo es el principio del proceso en el que Dios restaurará a Israel a la
bendición prometida a los antepasados. Por otro, la esclavitud de Israel es
un impedimento no solo para su propia prosperidad, sino también para los
propósitos de Dios para el florecimiento de toda la humanidad (nivel 1), y
la liberación de Israel está al servicio de este propósito mayor.
Tiene sentido, pues, que encontremos una rearticulación del
llamamiento abrahámico aplicada a toda la nación en Éxodo 19, justo
después del éxodo, cuando el pueblo ha llegado al Monte Sinaí. Entre la
liberación de Egipto y el pacto que Dios formaliza con el pueblo recién
liberado, encontramos esta declaración fundamental comunicada por
YHWH a través de Moisés:

Vosotros habéis visto lo que he hecho a los egipcios, y cómo os he tomado


sobre alas de águilas y os he traído a mí. Ahora pues, si en verdad
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos


los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino
de sacerdotes y una nación santa (Éxodo 19:4-6).

Que Israel debe ser el “reino de sacerdotes” de Dios entre las naciones es
otra forma de describir la elección de la familia de Abraham para mediar la
97
bendición al mundo.
Como agente enviado para ayudar a Israel, Moisés tiene
fundamentalmente éxito en su tarea/misión. Aunque Dios no le permite
entrar en la tierra prometida (por su desobediencia), al final del libro de
Josué encontramos a las tribus de Israel asentándose en Canaán, cada una
con su parte de tierra asignada. En términos de la trama, esperaríamos que
98
Israel retomara la tarea de traer bendición a las naciones.

JUECES, REYES Y PROFETAS


Sin embargo, surgen nuevos impedimentos que obstaculizan el
cumplimiento de esta tarea. El principio del libro de Jueces muestra ciclos
de opresión y liberación, ya que los israelitas caen en la idolatría y la
corrupción moral, sufren los ataques de sus vecinos cananeos, claman a
Dios pidiendo ayuda y son liberados de sus enemigos por diversos líderes
militares llamados “jueces” (Jueces 2:16). Entonces, disfrutan de un período
de paz temporal, para caer de nuevo en la idolatría y la corrupción moral.
Y el ciclo comienza de nuevo. Es significativo que en estos ciclos del libro
de Jueces las personas no claman habitualmente por el perdón o la
99
liberación de su pecado. Esto es así, aunque los impedimentos para la
prosperidad del pueblo son tanto internos (su propio pecado) como
externos (la opresión de las naciones enemigas), solo buscan remedio para
el problema externo.
Sin embargo, Dios responde a su petición de ayuda. Un excelente
ejemplo es el llamamiento de Dios a Gedeón (Jueces 6:11-23) para que
libere a Israel de la opresión de sus enemigos. Y aunque Dios levanta otros
jueces también, una y otra vez, todas estas resoluciones de la trama son
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

temporales. De hecho, la institución de juez degenera en la persona de


Sansón, cuya extraordinaria historia se cuenta con todo detalle (Jueces 13-
16). Sansón es, en algunos aspectos, el antijuez, lo contrario de lo que
debería ser un líder; no hay duda de que no es un ejemplo moral para
Israel, aunque a su muerte mató a muchos filisteos.
Después de Sansón, el libro de Jueces muestra que la nación recae en
una sangrienta violencia intertribal (caps. 17-21), cuando cada cual hacía
lo que bien le parecía (17:6; 21:25). En resumen, la vida ha retornado a la
situación existente antes del diluvio, cuando la violencia llenaba la tierra.
Sin embargo, el texto martillea al lector con el comentario repetido de que
“en aquellos días no había rey en Israel” (18:1; 19:1; 21:25). ¿Significa esto
que un rey resolvería sus problemas?
Cuando el pueblo pide a Samuel (el último juez, que también es
sacerdote y profeta) un rey “como todas las naciones” (1 Samuel 8:4-5, 20),
esta petición va precedida por su insatisfacción con el liderazgo moral de
sus hijos. Sin embargo, la intención declarada de que el rey los “juzgue” (1
Samuel 8:5, 6,20) y “salga delante de nosotros y dirija nuestras batallas”
(8:20) indica una continuidad con el libro de Jueces y un papel para la
monarquía limitado al problema externo (o centrado en él) del ataque
enemigo. Esto se ve reforzado por 1 Samuel 9:15-16, donde Dios interpreta
su elección de Saúl como una respuesta a la necesidad del pueblo de un
libertador militar. Aunque Samuel se resiste inicialmente a la petición de
un rey por parte del pueblo (1 Samuel 8:6), este obtiene lo que quiere
porque Dios lo concede (8:7, 22a), junto a una dura advertencia sobre los
peligros opresivos de la institución de la monarquía (8:9-18).
100
Después de que Saúl, el primer rey de Israel, sea sustituido por David,
el nuevo rey resulta ser un adúltero y un asesino (2 Samuel 11-12), cuya
ineptitud como padre de familia desemboca en violación (de una hermana
por su hermano), asesinato por venganza (de un hermano por otro) y un
101
intento de golpe de Estado (de un hijo contra su padre). Bajo el siguiente
rey, Salomón, que asciende al trono por medio de maquinaciones políticas
en lugar de los designios de Dios (1 Reyes 1-2), encontramos la institución
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

102
de la leva (trabajos forzados) en Israel (1 Reyes 5:13-18) y la idolatría
explícita del rey (11:3-8), seguidas por los impuestos excesivos de su hijo
Roboam (12:1-20), cuya consecuencia fue la guerra civil y la división del
103
reino en norte (Israel/Efraín) y sur (Judá).
Como muestra la sórdida historia del reino del sur, los reyes de la
dinastía davídica (con unas pocas excepciones) no encajan con el ideal del
gobernante justo vislumbrado en el Salmo 72, no estudian ni obedecen la
Torá, que Deuteronomio 17:18-20 dice es la principal responsabilidad del
rey israelita. No es necesario recalcar que estos reyes davídicos no
restauran la nación a su vocación sacerdotal. ¿Y qué diremos de las
múltiples dinastías del reino del norte, que se pisan una tras otra conforme
los reyes son asesinados sucesivamente en una serie de golpes de estado
104
políticos?
En medio de una compleja narrativa de reyes mayoritariamente
fracasados (1 Samuel 9-2 Reyes 25:30), que abusan habitualmente de su
poder y son manifiestamente incapaces de ayudar en la restauración de
Israel a su misión de traer bendición al mundo, Dios comienza a enviar
profetas, inicialmente para desafiar la corrupción de los reyes (tal como
Moisés fue enviado al Faraón); de este modo, tenemos las prominentes
narrativas de Elías y Elíseo (1 Reyes 17:1-2 Reyes 8:15) como atracción
literaria principal de 1-2 Reyes, indicando que la institución de profeta
empieza a hacer sombra a la del rey en la historia de Israel. Pero los reyes
ignoran a los profetas, que cada vez más se dirigen directamente al pueblo
con un mensaje instando al arrepentimiento. Sin embargo, el pueblo
también (con pocas excepciones) ignora el mensaje profético de volverse a
YHWH, lo que desemboca en la destrucción del reino del norte a manos
de Asiría en el siglo VIII a.C. y más adelante la invasión de Judá por
Babilonia en el siglo VI a.C., seguida por el exilio. Así pues, la historia
parece haber llegado una vez más a un callejón sin salida. Incluso después
del retorno del exilio babilónico, Israel sigue atrapado en su propia
corrupción moral y la continua opresión de naciones extranjeras (con solo
un breve respiro tras la revuelta macabea). Juntos, estos problemas
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

internos y externos constituyen lo que parece ser un impedimento


insuperable para los propósitos de Dios para la prosperidad del pueblo del
pacto (nivel 2 de la trama) y por tanto también para la humanidad y el
orden creado (nivel 1 de la trama).

JESÚS
En medio de esta terrible situación de quebrantamiento, tras una larga y
compleja historia de redención, la acción salvadora de Dios culmina con la
venida de Jesús el Mesías/Cristo, descrito en el Nuevo Testamento como el
Hijo de Dios (Mateo 16:15-16), el Verbo encarnado (Juan 1:14), el
paradigma imago Dei (2 Corintios 4:4-6; Colosenses 1:15; Hebreos 1:3)—el
que manifestaba completamente el carácter y la presencia de Dios en el
espectro completo de su vida terrenal humana (Juan 1:18; 14:9) . Como el
segundo Adán, Jesús cumplió, por medio de su obediencia (incluso hasta la
muerte [Filipenses 2:6-8]), lo que el primer Adán puso en peligro por su
desobediencia (Romanos 5:12-19). Por medio de la vida, la enseñanza, la
muerte y la resurrección de Jesús, Dios ha luchado con y vencido a los
poderes del mal y la muerte que han tenido a la humanidad y el mundo en
la esclavitud, trayendo así expiación por el pecado, liberación de este
poder polifacético y la restauración de nuestras relaciones con Dios, los
demás y el orden creado. Jesús es, por tanto, el ayudador supremo, el
enviado por Dios para lograr la curación total de la humanidad y toda la
creación.
Sin embargo, es importante destacar que, según la estructura de la
trama de la Biblia, Jesús no vino inicialmente a salvar al mundo del
pecado, sino más bien a restaurar a Israel a la justicia y la bendición. Esto
no es solo un tecnicismo irrelevante de la historia; es fundamental para
nuestro entendimiento del papel de Jesús como el punto de inflexión en la
macronarrativa de las Escrituras. Tal como la Biblia lo entiende, Dios
envió a Jesús como un ayudador o agente para restaurar a Israel a su
propósito y tarea, y a través de Israel provocar un impacto en la raza
humana. De hecho, Jesús cumplió la tarea abrahámica de aportar
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

bendición—primero a su propio pueblo, tal como Pedro deja claro en uno


de sus primeros sermones en Hechos.

Vosotros sois los hijos de los profetas y del pacto que Dios hizo con
vuestros padres, al decir a Abraham: “Y en tu simiente serán benditas
todas las familias de la tierra”. Para vosotros en primer lugar, Dios,
habiendo resucitado a su Siervo, le ha enviado para que os bendiga, a fin
de apartar a cada uno de vosotros de vuestras iniquidades (Hechos 3:25-
26).

Por tanto, antes de ser el salvador del mundo, Jesús lo es de Israel,


restaurándolo a su estatus y papel como pueblo elegido de Dios.
Esto se confirma mirando el ministerio y el mensaje reales de Jesús en
los Evangelios. Aunque la cruz y la resurrección forman el punto de
inflexión fundamental en la historia bíblica, Jesús enseñó primero en
Galilea y Judea durante tres años, reuniendo una comunidad de fieles—
una comunidad constituida inicialmente por miembros de su propio
pueblo israelita. De ahí que encontremos el comentario de Jesús a una
mujer cananea de que su misión es “a las ovejas perdidas de la casa de
Israel” (Mateo 15:24). Pero él hace un comentario parecido en otro lugar
importante, hacia el principio de su ministerio público (Mateo 10:6).
Después de ver que los campos estaban listos para la cosecha y la escasez
de obreros (Mateo 9:37), comisiona a los doce discípulos (simbolizando el
núcleo de un remanente judío restaurado de doce tribus) para ayudarle en
su misión en Israel (Mateo 10:1-16). En su primera mención de los
discípulos como apóstoles (Mateo 10:2)—esto es, como “enviados”—, Jesús
les ordena explícitamente:

No vayáis por el camino de los gentiles, y no entréis en ninguna ciudad


de los samaritanos. Sino id más bien a las ovejas perdidas de la casa de
Israel. Y cuando vayáis, predicad diciendo: “El reino de los cielos se ha
acercado”. Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad
demonios (Mateo 10:5-8ª).

Los discípulos/apóstoles son llamados a continuar el ministerio de Jesús


Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Mateo 9:35) de proclamar el reino y personificar este reino en actos de


restauración, inicialmente entre el pueblo del pacto, hasta que los doce
hayan aumentado hasta ser un grupo mucho más grande de discípulos que
siguen a Jesús.

Nivel 2 de la trama: la misión gentil


Por supuesto, al final del Evangelio de Mateo, después de la muerte y la
resurrección de Jesús y cuando se ha reunido un cuerpo suficientemente
grande de discípulos judíos, encontramos la así llamada Gran Comisión. En
ese punto, el Jesús resucitado comisiona a los once apóstoles que quedan
(representando al grupo mayor de seguidores de Jesús) a ir a los gentiles
con el mensaje del evangelio:

Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced


discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y
del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he
mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del
mundo (Mateo 28:18-20).

En el contexto de la historia bíblica general, la Gran Comisión se


entiende mejor como una rearticulación del llamamiento abrahámico, la
vocación del pueblo de Dios para mediar la bendición de todas las naciones
del mundo. En el Nuevo Testamento, esta vocación se entiende como la
inclusión de la proclamación del evangelio, la comunicación de las
enseñanzas de Jesús acerca de la naturaleza del reino, y especialmente lo
que Dios ha hecho en la vida, la muerte y la resurrección del Mesías. El
resultado de esta proclamación/enseñanza es que el grupo de discípulos
originalmente judíos se amplía en gran manera cuando los gentiles se
suman a ellos.
La historia de la misión gentil (nivel 2 de la historia) ocupa mucho del
libro de Hechos y constituye el trasfondo de las Epístolas paulinas y
generales, cuando se dirigen a diversas iglesias a lo largo y ancho de Asia
Menor con implicaciones del discipulado cristiano.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Nivel 1 de la trama: el llamamiento humano


restaurado
En realidad, la misión gentil tiene tanto éxito que el Nuevo Testamento
retrata a Jesús como la cabeza de la iglesia (Colosenses 1:18), una
comunidad multiétnica de judíos y gentiles reconciliados entre sí y con
Dios, en la que mora el Espíritu Santo (Efesios 2:11-22). Mientras los
discípulos pueden entenderse como el remanente de Israel restaurado, el
“olivo” en el que son injertados los creyentes gentiles (Romanos 11:17-24),
la iglesia ha pasado a ser la “nueva humanidad” (Efesios 2:15 [una
traducción mucho mejor de kainon anthropon que “nuevo ser”]), que está
siendo renovada en la imagen de Dios (Efesios 4:22-24; véase también
105
Colosenses 3:9-10; 2 Corintios 3:18). Así pues, la iglesia es llamada a
estar a la altura de la estatura de Cristo, cuya imagen perfecta pasa a ser el
106
modelo para la vida de los redimidos (Filipenses 2:5-11; Efesios 4:13). De
hecho, la iglesia se conformará un día a la semejanza plena de Cristo (1
Juan 3:2), que incluirá la resurrección del cuerpo (1 Corintios 15:49) y
reinar con Cristo sobre la tierra (2 Timoteo 2:12; Apocalipsis 22:5)—esto
es, la restauración de su humanidad plena.
Puede ser resultar útil concluir este esbozo de la trama bíblica
comparando dos textos del Nuevo Testamento que describen el
llamamiento del pueblo de Dios. Ambos textos dependen claramente de la
articulación del llamamiento de Israel en el Monte Sinaí (Éxodo 19:5-6) e
ilustran cómo la estructura de la trama bíblica pasa del nivel 3 de vuelta al
2 y seguidamente al 1 de nuevo.
El primer texto del Nuevo Testamento, que llega tras la exitosa
resolución de la trama efectuada por Jesús (nivel 3), emplea un lenguaje
remado de la descripción de Éxodo 19 de la elección de Israel por parte de
Dios para articular la misión de la iglesia, compuesta ahora por judíos y
gentiles (debido al éxito continuo de la misión gentil).

Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de


aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2:9).

Aunque el lenguaje es diferente del que encontramos en la Gran


Comisión (Mateo 28:18-20), la tarea aquí es fundamentalmente la misma.
La vocación sacerdotal del pueblo redimido de Dios es mediar la bendición
para el mundo proclamando la historia de los actos redentores de Dios, una
historia de la que ellos mismos se han vuelto parte. La misión de la iglesia
es, por tanto, una continuación del llamamiento abrahámico. Volvemos al
nivel 2 en la estructura de la trama.
Sin embargo, encontramos un uso muy diferente de este lenguaje de
Éxodo 19 en Apocalipsis 5. Allí, en la visión escatológica de Juan de los
adoradores alrededor del trono celestial de Dios, descubrimos un grupo de
criaturas celestiales cantando alabanzas al Cordero, que fue sacrificado y
que está “de pie” en la victoria de la resurrección (Apocalipsis 5:6). La
misión gentil que se inauguró con el llamamiento de Abraham/Israel se
retrata aquí como completa; las naciones han recibido la bendición de la
salvación. Por tanto, los adoradores cantan al Cordero:

Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste


inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu,
lengua, pueblo y nación. Y lo has hecho un reino y sacerdotes para
nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra (Apocalipsis 5:9-10).

Nótese el cambio de proclamar el evangelio (nivel 2) a gobernar la


tierra (nivel 1) como el contenido de lo que significa ser el sacerdocio real
de Dios.
La idea es que una vez que la trama secundaria del envío de Israel ha
tenido éxito y las naciones han recibido la bendición de la salvación, la
raza humana redimida utilizará una vez más su poder y acción dados por
Dios para gobernar la tierra como él pretendía—una renovación de la tarea
cultural humana, pero esta vez sin pecado. La secuencia narrativa inicial
107
de la historia bíblica se cumplirá finalmente. Lejos de ser el final o la
suspensión de la historia, es el verdadero comienzo de la misma, libre de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

las limitaciones de la violación humana ante Dios, otros seres humanos o la


tierra misma. La culminación de la historia bíblica, que muchos han
llamado el “estado eterno”, es fundamentalmente este mundo. Cuando
Dios materializa sus propósitos originales, no encontramos un escape de la
creación, sino más bien una creación nueva (o renovada).
La Biblia cuenta, por tanto, una historia exhaustiva y absolutamente
coherente de los propósitos de Dios para la prosperidad de la vida terrenal.
Aunque el mundo ha estado preso de una terrible maldad, que ha
bloqueado la materialización de los propósitos de Dios, este ha obrado a lo
largo de la historia—por medio de una serie de agentes redentores y en
última instancia a través de Jesús—para superar todo lo que obstaculiza el
cumplimiento de sus propósitos.

El ya y el aún no

A diferencia de la trama de una discreta historia independiente como el


cuento de Caperucita Roja, donde la secuencia narrativa inicial (nivel 1)
no se consigue hasta el propio final de la misma, la Biblia vislumbra el
comienzo del fin en medio de la historia (esto es lo que los teólogos llaman
‘escatología inaugurada”). No tenemos que esperar al desenlace final antes
de empezar a vivir la secuencia narrativa inicial (o definitiva). Esto se debe
a que en la macrohistoria bíblica el agente que trae bendición (resolución
de la trama) en el nivel 2 (Israel/la iglesia) no es fundamentalmente
diferente del agente original que ejerce el poder cultural sobre la tierra en
el nivel 1 (la raza humana). A diferencia del cazador en el cuento, que es
simplemente un agente diferente de Caperucita Roja, el pueblo redimido
de Dios es elegido (y es, por tanto, miembro) del agente original en la
historia bíblica (la humanidad), y su tarea cultural original no se deja en
suspenso hasta que la redención se consiga plenamente. Otra forma de
expresarlo es que no se puede esperar que los elegidos de Dios pospongan
ser humanos hasta el escatón. Además de su misión interina de mediar la
bendición a las naciones, el pueblo de Dios también debe ser un ejemplo
paradigmático de la humanidad restaurada en el meollo de la historia
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

presente.

El papel del cielo en la trama bíblica

Nótese, sin embargo, que la diferencia entre vivir redimidos en el


presente y en el futuro escatológico que Dios tiene preparado no tiene
nada que ver con vivir en la tierra frente a hacerlo en el cielo (como se
representa frecuentemente en la piedad cristiana popular). Cuando
atendemos al sentido y movimiento básicos de la trama bíblica, queda muy
claro que la redención escatológica no consiste en otra cosa que en la
renovación de la vida cultural humana sobre la tierra. La idea importante
aquí es que el concepto de “cielo” como la esperanza eterna de los justos no
tiene lugar estructural en la historia. Es simplemente irrelevante y ajeno a
la trama. El cielo nunca formó parte de los propósitos de Dios para la
humanidad en el principio de la historia y no desempeña un papel
intrínseco como el destino final de la salvación humana.
De hecho, no hay una sola referencia en todo el canon bíblico (Antiguo
y Nuevo Testamento) al cielo como el destino eterno del creyente. Aunque
esta idea tiene un papel enormemente importante en la imaginación
cristiana popular (e incluso en algunas teologías), las Escrituras no dicen
realmente ni una sola vez que los justos vivirán eternamente en el cielo.
Mi idea aquí no es negar la realidad del cielo. De hecho, hay un papel
importante para el mismo en la cosmovisión bíblica. En las Escrituras, el
término “cielo” (o los “cielos”) representa, ante todo, parte del universo
108
creado: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1). En
este contexto, “cielo” se refiere sin duda a ese aspecto de la creación
entendido como más trascendente (la esfera más allá del acceso humano
ordinario). Esta es la razón por la que las Escrituras retratan el cielo como
el trono de Dios (con la tierra como estrado de Dios [Isaías 66:1-2])—una
imagen, paradójicamente, no solo de la trascendencia de Dios sino también
de su inmanencia, ya que el creador ha decidido morar en el orden
109
creado. Sin embargo, la trascendencia se da a entender sin duda, como
cuando Salmo 115:16 declara: “Los cielos son los cielos del SEÑOR; pero la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

tierra la ha dado a los hijos de los hombres”.


Como esta parte trascendente del orden creado se representa como la
ubicación del salón del trono de Dios y la fuente de su reinado sobre el
cosmos, el cielo también se considera el ámbito, en contraste con la tierra,
en el que la voluntad de Dios se cumple de manera perfecta antes del
110
escatón. Esta es la suposición tras la oración que Jesús enseñó a sus
discípulos: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el
cielo” (Mateo 6:10). La esperanza escatológica bíblica es que un día la
salvación de Dios (que se está preparando en el cielo) se manifieste
plenamente en la tierra. Esta es la razón por la que los mansos “heredarán
la tierra” (Mateo 5:5).
Aunque es, por tanto, bíblico esperar que en el retorno de Cristo la
tierra se conformará plenamente al cielo, el término “cielo” simplemente
no describe la esperanza escatológica cristiana. Las Escrituras no solo no
emplean nunca el término “cielo” para el destino eterno de los redimidos,
sino que el uso continuo del mismo para nombrar la esperanza cristiana
bien puede distraer nuestra atención de la expectativa bíblica legítima para
la transformación de nuestra vida terrenal de manera que se conforme a
los propósitos de Dios—una transformación que ya ha comenzado en
Cristo y que la iglesia es llamada a vivir en el mundo presente.

Nota del Traductor:


Viñeta izquierda (de izquierda a derecha):
Tesoro oculto. Oh, Dios mío. ¿Qué?
Viñeta central:
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

La Biblia dice que un día la tierra será destruida Viñeta derecha:


¿Saben eso los mansos?

Con permiso de John L. Hart FLP y Creators Syndicate, Inc.

Parte 2:
Salvación integral en
el Antiguo Testamento
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 4

El éxodo como paradigma


de la salvación
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Siendo adolescente, me dieron un Nuevo Testamento de fácil lectura en


inglés moderno (la traducción de Weymouth), que leí de principio a fin y
111
lo llevé a muchos estudios bíblicos. Este Nuevo Testamento demostró ser
muy útil al introducirme en las enseñanzas básicas de Jesús, la naturaleza
de la expiación y los perfiles de lo que el discipulado cristiano exige. En ese
momento, apenas había leído nada del Antiguo Testamento, desanimado
por el lenguaje arcaico de la versión King James; la verdad sea dicha, ni
siquiera tenía una copia de una Biblia completa.
Después comencé mi educación de pregrado y tomé una secuencia de
cursos de siete semestres de duración que abarcaba tanto el Antiguo
112
Testamento como el Nuevo. Durante este tiempo llegué a ser consciente
de que era imposible obtener un entendimiento genuino del Nuevo
Testamento sin una fundamentación sólida en el Antiguo.
Esto no significa que alguien que lea el Nuevo Testamento sin el
Antiguo no pueda entender nada útil. Había llegado a un entendimiento
básico de la fe cristiana a partir de mi Nuevo Testamento Weymouth, en
tándem con la asistencia a la iglesia y la participación habitual en estudios
bíblicos. Pero pronto averigüé cuánto me estaba perdiendo. No estoy
hablando de ser capaz de localizar profecías “mesiánicas” ocultas sobre
Jesús o verlo tipológicamente en todo tipo de pasajes del Antiguo
Testamento. Esa clase de revisión artificial de textos nunca me atrajo.
En su lugar, llegué a darme cuenta de que somos propensos a perdernos
el asombroso alcance de la redención de Dios, y especialmente su carácter
corporal y de este mundo, si no leemos el Nuevo Testamento con la
cosmovisión del Antiguo como nuestra base y guía. Y vi que mientras más
entendiera el Antiguo Testamento (que era las Escrituras para Jesús y la
iglesia primitiva), más profundidad y complejidad vería en el Nuevo, y más
sentido tendría.
Al darme cuenta de lo mucho que me había estado perdiendo, incluso
interpretando mal, en el Nuevo Testamento, decidí realizar estudios
formales de graduación en el Antiguo Testamento, que acabó siendo una
sabia senda vocacional. Actualmente, el Antiguo Testamento es mi área de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

investigación principal y fundamenta mi enseñanza del Nuevo


Testamento, tanto en escenarios académicos como en la iglesia.

La salvación como florecimiento terrenal en el Antiguo


Testamento
Los dos capítulos anteriores de este libro contenían una dosis saludable
del Antiguo Testamento. El capítulo 2 trató el propósito de Dios del
florecimiento humano, basado en la creación, y cómo el mismo se ha visto
frustrado por el pecado. El capítulo 3 siguió con ello con una visión de
conjunto de la estructura de la trama de toda la historia bíblica de la
redención, culminando con la visión de un pueblo redimido viviendo en
una tierra renovada.
Estamos ahora en una posición que nos permite mirar más de cerca
cómo reafirma el Antiguo Testamento esta visión general a través de su
descripción de la prosperidad terrenal como el propósito mismo de la
salvación. Con ese fin, el presente capítulo se centra en la historia del
éxodo, especialmente en su función como modelo o paradigma de la
salvación en el resto del Antiguo Testamento (y en el Nuevo también). El
próximo capítulo se ocupará del objetivo de la prosperidad terrenal en la
ley y la sabiduría del Antiguo Testamento, y la expectativa profética para
113
la restauración que es de este mundo. Este examen de un muestreo de
materiales del Antiguo Testamento (y aquí hago hincapié en que solo será
un muestreo) reforzará la visión bíblica general de la salvación como
integral—afectando a las personas, el orden social y el mundo natural en sí
mismo.
¿Pero qué queremos decir por “salvación”? Algo de claridad será
114
importante aquí. Para muchos cristianos contemporáneos, “salvación” se
refiere a ir al cielo cuando mueres, que simplemente no es lo que la Biblia
quiere decir con este término, tampoco es un sinónimo de lo que la
tradición teológica ha llamado “justificación”, ser hecho justo para con
Dios por medio del perdón de los pecados. Este último uso de “salvación”
no es erróneo, pero omite mucho. Este concepto se centra en el principio
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de una relación correcta con Dios por medio de la liberación de la pena del
pecado (anunciando que estaremos confiados delante de Dios en el juicio
final). Aunque se trata, sin duda, de una parte importante de la salvación,
se encuentra limitada tanto por su enfoque individual como por su fijación
de la noción de liberación. La salvación es mucho más amplia que eso; no
puede limitarse al perdón de los pecados o a escaparse del juicio. En la
Biblia, la salvación es una realidad integral, tanto futura como presente, y
afecta a cada aspecto de la existencia.
El significado más fundamental de la salvación en las Escrituras es
doble: es la liberación por parte de Dios de todos los que están en una
situación de necesidad que dificulta su bienestar, originando su
restauración a la plenitud. La plenitud o el bienestar es el propósito
original de Dios para la creación, y lo que dificulta la plenitud—el pecado,
el mal y la muerte en todas sus formas—es fundamentalmente
anticreacional. Tanto la liberación de los necesitados como su restauración
plena al bienestar (en relación con Dios, los demás y el mundo) son
cruciales para la salvación y el término puede usarse para cada uno de ellos
o para ambos en conjunto.

El patrón del éxodo


Podríamos investigar en el Antiguo Testamento en busca de diversos
nombres hebreos para “salvación” y verbos hebreos que signifiquen
“salvar”, pero esto no sería particularmente útil. El significado de salvación
simplemente no puede contenerse en tan limitado uso léxico. Detrás de la
utilización del Antiguo Testamento de un lenguaje explícito de salvación
encontramos una cosmovisión coherente en la que el éxodo de la
esclavitud egipcia, seguido por la entrada en la tierra prometida, forma el
paradigma o modelo más importante.
En el Antiguo Testamento, el éxodo es el acto central de salvación de
Dios, que genera la propia existencia de Israel como un pueblo. Este acto
salvador se centra en el rescate de Israel de la esclavitud egipcia por Dios
(incluyendo tanto las plagas en Egipto como la travesía del Mar Rojo) y
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

culmina con su llegada a salvo a la tierra de la promesa. Aunque los verbos


para “salvar”, “liberar” y “redimir” se utilizan de hecho para describir la
acción de Dios al liberar a los israelitas de la esclavitud (Éxodo 3:8; 6:6;
14:30; 15:13), con el resultado de que YHWH pasa a ser la “salvación” de
Israel (Éxodo 15:2), toda la historia del éxodo es la que funciona
paradigmáticamente. La serie de acontecimientos del éxodo fue tan
fundamental en la experiencia y el recuerdo de Israel que dio
decididamente forma a gran parte del Antiguo Testamento, convirtiéndose
en el prisma a través del cual se entiende la salvación.
Lo primero en lo que deberíamos fijarnos acerca del éxodo es que
constituye la liberación sociopolítica de una comunidad histórica de una
situación de opresión real y concreta. El éxodo resiste así a cualquier
“espiritualización” de la salvación, manteniéndola firmemente arraigada a
la vida en este mundo. Pero más allá de su carácter sociopolítico concreto,
existen componentes específicos del patrón del éxodo que son
paradigmáticos para la salvación a lo largo de todo el Antiguo Testamento
(y del Nuevo también).

Impedimento para la prosperidad y el bienestar

El patrón del éxodo comienza, lógicamente, con la necesidad de


salvación: surge un problema que obstaculiza los propósitos de Dios para la
vida y la bendición. Al principio del libro de Éxodo, encontramos a Israel
cumpliendo inicialmente el mandato creacional de multiplicarse y llenar la
tierra (1:7; cp. Génesis 1:28). El faraón, sin embargo, pretende obstaculizar
los propósitos de Dios para la prosperidad de Israel esclavizando y
oprimiendo a los israelitas (Éxodo 1:10-11). Sin embargo, cuando los
israelitas siguen multiplicándose (1:12), los egipcios aumentan la opresión
(1:13-14) y el faraón intenta matar a todos los varones israelitas recién
nacidos (1:16, 22), dificultando el cumplimiento del deseo de Dios de
bienestar para Israel (1:20).
Pero antes del éxodo queda claro que el pecado y sus consecuencias han
corrompido a la humanidad (e incluso la tierra); la muerte en todas sus
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

manifestaciones ha invadido y corrompido la vida. Esto constituye un


enorme obstáculo para los propósitos de Dios para el florecimiento
creacional y requiere una intervención si debe restaurarse la plenitud de la
vida. En cada caso, la necesidad de salvación es el resultado de algún
impedimento que bloquea los propósitos de Dios para la bendición y el
bienestar.

El clamor de los necesitados pidiendo ayuda

El siguiente factor en el patrón del éxodo es el clamor de los necesitados


pidiendo ayuda. Así pues, los israelitas “gimen” en su esclavitud y claman a
Dios. El libro de Éxodo menciona en dos ocasiones este grito de socorro en
la narración (2:23, 24) y dos veces en la explicación de Dios a Moisés de
por qué ha decidido a intervenir (3:7-10; 6:5-6). Debido a la centralidad de
este clamor, Walter Brueggemann describe el éxodo de modo conmovedor
como “el grito primigenio que permite el comienzo de la historia
115
[redentora]”.
Más adelante, encontramos el clamor angustiado del éxodo de Israel
repetido en el período de los jueces, cuando la nación en ciernes sufre la
opresión de diversos enemigos. El gemido del pueblo (que repite el clamor
del éxodo) se menciona explícitamente como lo que motiva a Dios a
intervenir (Jueces 2:18). Este grito de socorro del éxodo es tan
paradigmático que el modelo de oración más típico de Israel toma forma a
partir del mismo. El género más común de los Salmos en el Antiguo
Testamento es el lamento o la queja (básicamente, una forma de petición o
súplica), en el cual el salmista se queja por un problema concreto y apela a
Dios en busca de ayuda (las oraciones de lamento clásicas incluyen los
116
salmos 22, 39 y 88). El propio Jesús cuenta dos parábolas para enseñar a
sus discípulos acerca de la oración (el amigo a medianoche en Lucas 11:5-
13; la viuda insistente en Lucas 18:1-8), cada una de las cuales parece
tomar como modelo los Salmos de lamento. Ambas parábolas destacan a
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

una persona llevando directamente ante Dios una necesidad con


determinación persistente, incluso abrasiva. También Pablo, recurriendo
intensamente al relato del éxodo, retrata a todo el orden creado gimiendo
en su esclavitud de la futilidad mientras espera la redención final de Dios
(Romanos 8:19-23).

YHWH viene de Su trono celestial y se adentra en la situación de


necesidad concreta e histórica

Según el patrón del éxodo, Dios responde al clamor de los necesitados.


Se nos indica que el clamor de Israel “subió a Dios” (Éxodo 2:23), y Dios
dice a Moisés: “He descendido para librarlos de mano de los egipcios” (3:8).
El lenguaje vertical (“arriba” y “abajo”) refleja la imagen de fondo
(encontrada en muchos textos del Antiguo Testamento) del trono de Dios
en el cielo (véase Salmo 2:4; 11:4; 104:1-3; Isaías 40:22; 63:15; 66:1-2;
Amos 9:6), a partir de la cual Dios gobierna la creación (el cielo y la tierra)
y entra en la experiencia histórica humana para eliminar todo lo que
obstaculiza la prosperidad.
Esta imagen de fondo hace una importante reivindicación teológica
sobre la trascendencia de Dios. Precisamente porque YHWH gobierna
desde el cielo, fuera del sistema opresor de la maldad humana (incluyendo
la esclavitud en Egipto), se puede apelar a este Dios en una situación de
injusticia y se puede esperar de forma realista que él se preocupe del
sufrimiento humano (mientras apelar al faraón, que está implicado en el
117
sistema opresor, es inútil [véase Éxodo 5:15-16]). Además, como
gobernador y creador de todo, Dios tiene realmente el poder de
transformar esta situación de opresión. En la Biblia, por tanto, la
trascendencia de Dios no contrasta con su implicación (o inmanencia),
como ocurre en ocasiones en nuestros sistemas teológicos; en su lugar, la
118
trascendencia de Dios es precisamente la condición de su implicación.
Este patrón de la acción de Dios en respuesta de la necesidad humana se
encuentra en los ciclos de opresión y salvación en el libro de Jueces
cuando Dios envía una serie de libertadores para rescatar a Israel. En el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Nuevo Testamento, muchas de las curaciones y exorcismos son una


respuesta directa a la necesidad expresada de alguien. Un ejemplo clásico
es la historia del hombre ciego que oye que Jesús está pasando y empieza a
clamar pidiendo ayuda: “¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!”.
Cuando los transeúntes tratan de acallarlo, grita con más insistencia.
Cuando Jesús pregunta al ciego qué quiere, este pide ser sanado. Jesús
responde inmediatamente, eliminando el impedimento de la ceguera y
119
restaurando su vista (Marcos 10:46-52; Lucas 18:35-43).
El principio básico que opera aquí se resume en un texto profético del
Antiguo Testamento relativo a un tiempo de angustia nacional; según Joel
2:32: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”. Esta
afirmación profética se aplica después a la salvación que se encuentra en
Jesús, tanto en el sermón de Pedro en el día de Pentecostés (Hechos 2:21)
como en Pablo (Romanos 10:13). Así pues, en ambos Testamentos, Dios
responde con salvación a aquellos que claman pidiendo ayuda en los
momentos de necesidad.

El Rey divino lucha por los que están en necesidad, eliminando el


obstáculo para la prosperidad

El Cántico del Mar homenajea a YHWH como un guerrero (Éxodo


15:3), mientras la narración de la travesía del mar lo retrata luchando en
favor de su pueblo (14:14), venciendo a las fuerzas del mal (en este caso, el
120
ejército del faraón). Recurriendo a la metáfora hebrea estándar del fuego
de la ira, el cántico refleja gráficamente la ira de YHWH consumiendo a
sus enemigos como la paja (15:7) y abriendo un camino entre las aguas con
121
el soplo del aliento de su nariz (15:8). Al igual que la travesía del mar, las
plagas (en Éxodo 7-11) se retratan como las obras poderosas de YHWH, las
señales y maravillas que él trajo sobre Egipto para obligar al faraón a dejar
ir a los israelitas (6:1; 7:3-4; 8:19; 9:3).
Como YHWH ha intervenido con poder para enfrentarse al poderoso
imperio egipcio y liberar a Israel en su tiempo de necesidad, el Cántico del
Mar lo celebra como un Dios incomparable entre los dioses: no hay otro
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

como YHWH (15:11). El cántico termina con la afirmación de que YHWH


122
(no el faraón) “reinará para siempre jamás” (15:18).
La “venida” de YHWH como rey de la creación para juzgar el mal es
también un tema importante en los Salmo de coronación y suscita
celebración entre las naciones y la creación no humana (véase Salmo 96;
98). La venida de YHWH como juez y salvador también pasa a ser un tema
central de la tradición profética del Antiguo Testamento. Por ejemplo,
Miqueas 1:3-4 es una visión gráfica (teofanía) de YHWH viniendo en
juicio desde su morada celestial, y su llegada causa que las montañas se
desintegren con terremotos y deslizamientos de tierra.
En el Nuevo Testamento, Jesús, el Verbo encarnado, ha entrado en la
historia para combatir contra los poderes del mal, especialmente en la cruz
123
y en su resurrección. Así pues, el apóstol Pablo describe la victoria que
Cristo obtuvo como su conquista de todo poder que se opone a Dios,
culminando con la derrota de la propia muerte (1 Corintios 15:24-28). La
relevancia para el pueblo de Dios es clara: “Él nos libró del dominio de las
tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado” (Colosenses 1:13). Pero
más que eso, como una consecuencia de la victoria de Cristo, “la creación
misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad
de la gloria de los hijos de Dios” (Romanos 8:21).

Dios usa frecuentemente criaturas como agentes para ayudar a traer


salvación

Una de las paradojas del relato del éxodo es la interacción de la libertad


divina y de la criatura al traer la salvación. Moisés dice al pueblo que debe
mantenerse firme y ver la salvación que Dios obrará en el mar (Éxodo
14:13). Pero este dice a Moisés que participe activamente en la liberación
extendiendo su mano con la vara, dividiendo así las aguas (Éxodo 14:16);
en esta participación, Moisés repite la acción original de Dios de separar
las aguas el segundo y tercer día de la creación (Génesis 1:6-10). De forma
aún más impactante, vemos que YHWH llama a Moisés a sacar a su
“pueblo, los hijos de Israel, de Egipto” (Éxodo 3:10), cuando acababa de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

decirle que él (YHWH) los sacaría de allí (Éxodo 3:8). Esta


correspondencia de acción humana y divina tiene su raíz en nuestra
creación a imagen de Dios (Génesis 1:26-28), que nos permite
representarlo apropiadamente en la tierra. Así pues, que Dios sea el agente
supremo de la salvación no entra en conflicto con el hecho de que él
emplee frecuentemente agentes humanos en el proceso de promover la
salvación. Y así, aunque Moisés se enfrenta directamente al faraón con la
exigencia de dejar ir a los israelitas e incluso extiende su mano sobre el
mar, es significativo que ni él ni Israel tienen acción directa alguna en la
124
lucha contra los egipcios; esta es la victoria de YHWH.
Más allá del papel limitado de Moisés en el éxodo, diversas fuerzas de la
creación no humana participan en las plagas contra Egipto (Éxodo 7-11),
convenciendo así al faraón para que deje ir a los israelitas. Lo más
significativo quizás sea que las aguas del Mar Rojo son el instrumento de
Dios para aniquilar al ejército egipcio. En un giro interesante, las aguas no
se ven como el enemigo de Dios (tal como ocurre en algunos relatos de la
creación del antiguo Oriente Próximo), sino como una extensión del
125
propio poder de YHWH. De ahí que las aguas que ahogaron al ejército
egipcio puedan describirse con el adjetivo “poderosas” (’addir) en Éxodo
126
15:10. No solo es una forma verbal de esta palabra (un participio de
’adar) empleada para Dios algunos versículos antes, donde se dice que
127
YHWH (o la diestra de YHWH) es “majestuosa en poder” (15:6), sino
que la afirmación de lo incomparable de YHWH en el siguiente versículo
usa este mismo participio: “¿Quién como tú entre los dioses, oh Señor? /
128
¿Quién como tú, majestuoso en santidad?” (15:11). La respuesta implícita
que da el cántico es que los dioses de Egipto no pueden compararse con
YHWH, pero las aguas son como él. Hay un sentido, pues, en el que las
aguas (y no solo los seres humanos) son una imagen de Dios, actuando
129
apropiadamente en su nombre.
Después del éxodo, Dios usa una serie de agentes humanos, como
jueces, reyes y profetas, con el fin de hacer efectiva la salvación para el
pueblo escogido. Para traer de vuelta a Israel del exilio babilónico, Dios
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

utilizará incluso a un rey persa, Ciro, que es llamado el “pastor” y el


“ungido” o “mesías” de YHWH (Isaías 44:28; 45:1; cp. 45:13). Y el
propósito de la salvación de Israel es precisamente que los israelitas, como
pueblo siervo de Dios, puedan aportar la salvación a las naciones del
mundo (42:1-7). En esta tradición encontramos la figura misteriosa del
Siervo sufriente (52:13-53:12), cuya humillación (e incluso muerte)
130
conseguirá la salvación para los demás (véase esp. 53:4-6, 10-12). Que
Dios use criaturas humanas como agentes para traer salvación subyace al
desarrollo de la esperanza mesiánica en el judaísmo del Segundo Templo,
culminando en la venida de Jesús de Nazaret, aquel por medio del cual
Dios ha traído definitivamente la salvación. Y después de Jesús, Dios ha
dado a su pueblo “el ministerio de la reconciliación”, tal como Pablo lo
define (2 Corintios 5:18).

Dios restaura a los necesitados a una buena tierra, para que vivan en
reposo

Como una consecuencia de la eliminación del impedimento que


bloquea la prosperidad, la situación de los necesitados se transforma
cuando son restaurados a la plenitud de vida. La liberación nunca es, pues,
solamente un asunto de ser liberado de lo que impide la prosperidad; está
orientada a un objetivo: llevar a los liberados hacia la restauración del
bienestar. Para este bienestar en el relato del éxodo resulta fundamental la
promesa de una buena tierra en la que los israelitas puedan vivir seguros.
De ahí que YHWH explique a Moisés: “He descendido para... sacarlos de
aquella tierra [Egipto] a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que
mana leche y miel” (Éxodo 3:8). Por tanto, el éxodo no puede reducirse a
la libertad de la esclavitud. El objetivo de esta liberación es que el pueblo
de Israel pueda prosperar en su propia tierra; sin esta prosperidad, el éxodo
quedaría incompleto.
Esta lógica explica por qué el Cántico del Mar no termina con YHWH
venciendo al ejército egipcio (Éxodo 15:1-12), sino que en su lugar sigue
hablando de Dios llevando al pueblo redimido a la tierra prometida, donde
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

puede morar seguro (Éxodo 15:13-17). El cántico anuncia, por tanto, el


arco narrativo desde Éxodo hasta Josué. De hecho, cada vez que se cuenta
de nuevo la historia de la fundación de Israel en la Biblia, incluyendo los
principales Salmos narrativos (p.ej. Salmo 78; 105; 106; 136), los dos ejes
son siempre la liberación de la esclavitud y el regalo de la tierra. Incluso
con toda la variación en la forma en que se cuenta la historia, sea en
oraciones o en otras repeticiones litúrgicas o proféticas (Deuteronomio.
6:20-25; 26:5- 10; Josué 24:1-14; Jeremías 2:6-7; 32:17-23; Nehemías 9:6-
131
31), estos dos polos del patrón del éxodo siempre están presentes.
Este segundo polo (restauración a la tierra) se arraiga en la creación de
la humanidad por Dios en el contexto de su entorno terrenal concreto.
Génesis 1 menciona así la creación de los seres humanos junto con otras
criaturas terrestres en el sexto día (vv. 24-28), y tanto los seres humanos
como los animales dependen de las plantas y los árboles de la tierra para
nutrirse (vv. 29-30). En Génesis 2, el vínculo entre los seres humanos y la
tierra se acentúa con la asonancia hebrea entre las palabras para humano
(’adam) y tierra (’adama), más o menos equivalentes a “humano” y
“humus” en castellano. Y en ambos casos el propósito humano está
orientado a la tierra: dominar la tierra y sus animales (1:26-28), así como
trabajar y proteger el huerto (2:15). Por tanto, cuando Dios redime a su
pueblo de la esclavitud egipcia o el exilio babilónico, ello requiere su
retorno a una tierra segura y fructífera, en la que puedan prosperar. Esto
lleva en última instancia a la visión del Nuevo Testamento de un cielo
nuevo y una tierra nueva como el hogar eterno de los redimidos (2 Pedro
3:13; Apocalipsis 21:1).

Es necesaria una vida de obediencia a YHWH para completar la


salvación

Después del éxodo de Egipto, en su camino hacia la tierra prometida,


Israel llega al Monte Sinaí y recibe la Torá—los mandamientos y
ordenanzas de Dios para una vida recta. Según el libro de Éxodo, la Torá se
compone inicialmente de los Diez Mandamientos o Decálogo (20:1-17) y
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

una selección de otras leyes (21:1-23:19), el “libro del pacto” (24:7) que
YHWH está formalizando con Israel en Sinaí.
Es importante destacar que estas leyes y mandamientos no vienen a
Israel de la nada; se basan fundamentalmente en su liberación de la
esclavitud. En el Antiguo Testamento, así como en el Nuevo, la gracia
aparece antes que la ley; el regalo de la liberación precede a la obligación
de la obediencia. De hecho, esta es una expresión de gratitud por la
liberación misericordiosa que YHWH obró en favor de su pueblo.
Las primeras palabras de Dios al pueblo en Sinaí relacionan
explícitamente la liberación con la obediencia: “Vosotros habéis visto lo
que le he hecho a los egipcios, y cómo os he tomado sobre alas de águilas y
os he traído a mí. Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi
pacto...” (Éxodo 19:4-5). La relación fundamental entre liberación y
obediencia a la Torá también se señala al principio del Decálogo, que
identifica al legislador divino como el Dios del éxodo: “Yo soy el Señor tu
Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre” (Éxodo
20:2). El éxodo funciona, por tanto, como la base histórica para la lealtad
de Israel a YHWH y para la expresión de la misma en la obediencia a la
Torá de YHWH. Esta fundamentación de la ética de Israel en el éxodo
ilustra bien la famosa declaración de Alasdair MacIntyre: “Solo puedo
responder la pregunta ‘¿Qué voy a hacer?’ si puedo responder la anterior:
132
‘¿De qué historia o historias me veo formando parte?’”. La ética bíblica
toma forma narrativamente.
Pero la obediencia a la Torá no es simplemente la respuesta apropiada a
la liberación anterior de Dios; en un sentido fundamental, la obediencia
completa la salvación comenzada en el éxodo. Este solo fue el principio del
proceso de la salvación de Israel. La liberación de la esclavitud debe
igualarse ahora con la conformidad a la voluntad del creador, lo que
exigirá cambios sustanciales en la forma de vida del pueblo de Dios. La
salvación no puede limitarse, por tanto, a la liberación de las
circunstancias externas; debe incluir lo que podríamos llamar
“santificación”. La Torá dada en Sinaí constituye las instrucciones de Dios
para una vida santa, cuyo propósito es dirigir la vida de la comunidad
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

redimida hacia el juicio y la justicia, con el fin de que pueda ser restaurada
a la prosperidad.
Pero existe una forma más concreta en la que el éxodo fundamenta la
obediencia. Entre los muchos mandatos y exhortaciones en el libro de
Éxodo, Levítico y Deuteronomio, algunos pertenecen al tratamiento de los
necesitados o marginados, y están vinculados explícitamente a la
experiencia de sufrimiento de Israel en Egipto o a la compasión de Dios
para liberar a los oprimidos de la esclavitud. Con recordatorios explícitos
de esta motivación doble, la Torá prohíbe a Israel agraviar a extraños,
viudas o huérfanos, y abusar de ellos (Éxodo 22:21-24; 23:9; Levítico
19:33-34; Deuteronomio 24:17-18), y aprovecharse de cualquier persona
necesitada (Éxodo 22:25-27; Levítico 25:35-38, 39-43). De hecho, se
ordena al pueblo de Dios liberar a todos los esclavos por deudas en el año
de Jubileo (Levítico 25:54-55) e incluso amar “al prójimo como a ti mismo”
(Levítico 19:34; cp. Deuteronomio 10:17-19). Todo esto está
explícitamente fundamentado en el éxodo.
La idea es que, recordando su propia esclavitud y tomando como
modelo para sus actos a su Dios libertador santo y misericordioso (que
estaba atento a su necesidad), los israelitas pondrían en práctica la justicia
con los vulnerables entre ellos. El éxodo funciona, así como una lente que
ayuda a entender las exigencias para la prosperidad de la sociedad en un
mundo quebrado generando una preocupación especial por los necesitados
y los marginados entre los miembros del pueblo del pacto. La experiencia
del éxodo es el fundamento de la perspectiva de Israel de que la sociedad
humana no puede funcionar adecuadamente—la salvación es incompleta
—a no ser que los miembros más vulnerables reciban protección, provisión
y nutrición.
El hecho de que la obediencia sea un aspecto crucial de la salvación
subyace en la exhortación de Pablo a la iglesia del Nuevo Testamento:
'Ocupaos en vuestra salvación” (Filipenses 2:12)—esto del teólogo de la
gracia por excelencia. De igual modo, cuando el recaudador de impuestos
Zaqueo prometió restitución cuadruplicada por defraudar a otros (Lucas
19:8), cumpliendo así las exigencias de la Torá (Éxodo 22:1), Jesús anunció:
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

“Hoy ha venido la salvación a esta casa” (Lucas 19:9). Es, sin duda, posible
(y tradicional) interpretar los comentarios de Jesús en términos de una
visión truncada de la salvación como algún tipo de transformación
“espiritual” interna de la que dan testimonio las acciones visibles de
Zaqueo. Sin embargo, el texto refleja la perspectiva bíblica de que la
obediencia (especialmente cuando concierne al restablecimiento de la
justicia) es por sí misma un componente fundamental de la salvación, en el
sentido de la restauración del bienestar comunitario.

Dios viene a morar con los redimidos en un contexto histórico


concreto

Entretejida con todos los demás elementos de la prosperidad de los


redimidos se encuentra la presencia de Dios entre ellos. Así pues, en el
Cántico del Mar, la tierra hacia la que Israel viaja se describe como la
“santa morada” de Dios (Éxodo 15:13), y las referencias al “santuario” de
Dios y al “monte de tu heredad” (15:17) podrían hacer alusión al templo de
Jerusalén en el Monte Sion, aunque puede ser que toda la tierra de Israel se
133
conciba como el lugar de la morada de Dios. De hecho, que Dios more
con los israelitas se afirma explícitamente como el propósito del éxodo
(29:45-46).
Este hincapié en la presencia de Dios en medio del pueblo redimido da
sentido a esa importante sección del libro de Éxodo que describe el
tabernáculo (caps. 25-40), la tienda móvil cuya función es que la presencia
de Dios esté disponible para el pueblo mientras este viaja hada la tierra
prometida. La narración del becerro de oro (Éxodo 32-34), que tiene lugar
en esta sección del libro, describe, por tanto, un intento no autorizado de
garantizar la presencia de Dios. Sin embargo, la paradoja es que la idolatría
(elaborar una imagen para mediar la presencia de Dios) es precisamente lo
que pone en peligro la presencia de Dios. Esta es la razón por la que,
después de convencer a Dios de que perdone el pecado del pueblo (32:11-
14), vemos a Moisés suplicándole que no incumpla la promesa de su
presencia (33:14-16).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, el tema del


tabernáculo/templo de la morada de Dios con su pueblo se asocia con una
promesa específica de relación: “Seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi
pueblo” (Levítico 26:11-12; Ezequiel 34:30; 37:27; 2 Corintios 6:16). Esta
promesa se encuentra en el famoso oráculo de Jeremías de un nuevo pacto
(Jeremías 31:33), que se cita en Hebreos 8:10 como cumplido en Jesús.
Mientras gran parte de la interpretación cristiana post bíblica de la morada
de Dios con su pueblo tiende a descontextualizar la “relación” (como si la
comunidad simplemente se sentara alrededor de una fogata, con las manos
unidas y cantando “Kumbayá”), el Antiguo Testamento retrata la presencia
de Dios con los redimidos directamente en el contexto de su vida terrenal
concreta, primero en su viaje por el desierto; después, en la tierra.
Es digno de destacar que la promesa “seré vuestro Dios, y vosotros seréis
mi pueblo” se presenta primero en conexión con la promesa de Dios de
tierra para Abraham (Génesis 17:7-8). Cuando YHWH expresa de nuevo
esta misma promesa de “relación” con Moisés en Éxodo (6:7), la misma se
encuentra intercalada entre el anuncio de la liberación de la esclavitud
(6:6) y el regalo de la tierra (6:8). Así pues, tiene sentido que las
reafirmaciones proféticas de esta antigua promesa estén explícitamente
vinculadas con la morada de Dios con el pueblo redimido en una tierra
segura y abundante tras el retorno del exilio, ya que esto es lo requerido
para la prosperidad humana (Jeremías 32:37-41; Ezequiel 34:25-31; 37:24-
28; Zacarías 8:7-8).
Esta trayectoria de la presencia de Dios en medio de su pueblo culmina
en la visión del Nuevo Testamento de una creación redimida, con la nueva
Jerusalén descendiendo del cielo a la tierra, con el trono de Dios en su
centro (Apocalipsis 21:1-22:5). Entonces, la antigua promesa se cumplirá
finalmente: “He aquí, el tabernáculo de Dios está entre los hombres, y él
habitará entre ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará entre
ellos” Apocalipsis 21:3).

__________________________________
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Excurso: La salvación personal en el Salmo 18


No todos los componentes del patrón del éxodo se encuentran en cada
ejemplo de salvación en la Biblia (o incluso en el Nuevo Testamento), pero
es instructivo considerar cómo los elementos fundamentales del patrón
enmarcan el testimonio de la liberación de un individuo por parte de Dios
134
en el Salmo 18. Se trata de un Salmo largo, complejo, que comprende
diversos géneros literarios, pero nos concierne específicamente la sección
—el poema clasificada habitualmente como un cántico de acción de
gracias, que cuenta una narración de la liberación de Dios (vv. 1-19 [vv. 2-
20 TM]).
Esta narrativa comienza describiendo el obstáculo para la prosperidad
del salmista, que se define como la muerte, la perdición y el Seol (vv. 4-5)
—eso que es antitético a la vida y el bienestar. Ello genera el clamor
angustiado del salmista a Dios, y “desde su templo oyó mi voz” (v. 6).
Después, sigue una descripción de la intervención de Dios en la forma de
una vivida teofanía, una visión del descenso de YHWH desde su trono
celestial airado contra los enemigos del salmista. En lenguaje poético, se
retrata a YHWH cabalgando sobre un querubín (descrito como “las alas del
viento”) y lanzando flechas de fuego, acompañado por fenómenos
meteorológicos como el humo, el granizo, el relámpago y las nubes negras
(vv. 7-14). Después, en un claro paralelismo con el aliento de Dios que
dividió el mar (Éxodo 15:8), el Salmo describe “el lecho de las aguas” y “los
cimientos del mundo” puestos al descubierto por el soplo del aliento de la
nariz de Dios (v. 15).
La consecuencia del descenso de YHWH es doble. En primer lugar, la
liberación de poderosos enemigos, representados también como “muchas
aguas” (vv. 16-18)—esto es, la eliminación de lo que obstaculiza el
bienestar del salmista. En segundo lugar, la restauración del salmista a una
situación de seguridad y prosperidad. De hecho, la afirmación de que
YHWH “me sacó a un lugar espacioso” (v. 19) se hace eco de la promesa de
Dios a Moisés de sacar a Israel de Egipto y llevarlo “a una tierra buena y
espaciosa” (Éxodo 3:8). No solo subyace a “espacioso” la misma raíz hebrea
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

en ambas afirmaciones, sino que también el propósito de liberación en


ambos casos es una restauración del bienestar.
El salmista concluye la historia de la liberación de Dios explicando la
base de esta liberación en una relación anterior con Dios: YHWH liberó al
salmista “porque se complació en mí” (v. 19). Esta relación anterior
constituye el componente paradigmático final de la salvación en el éxodo.

La salvación se fundamenta en la relación previa de Dios con los que


padecen necesidad

Incluso antes de que YHWH comunique a Moisés sus planes de liberar


a los israelitas, e incluso antes de que mencione que ha oído su clamor,
YHWH se identifica como “el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el
Dios de Isaac y el Dios de Jacob” (Éxodo 3:6). Esta identificación coloca el
éxodo de Egipto firmemente en el contexto narrativo del libro de Génesis,
recordando el pacto anterior de Dios con los antepasados de Israel. En
otras palabras, la liberación de Israel por parte de Dios se fundamenta en
una relación anterior con el pueblo del pacto. Pero no solo está arraigada
en una relación anterior con Dios la salvación de Israel en el éxodo; todas
las acciones de Dios en favor de la prosperidad humana lo están en última
instancia en la relación de los humanos con su creador.

El contexto global de la salvación de Israel


Esta relación anterior de Dios con el mundo, una relación no abrogada
por el impedimento del pecado, es la base de la elección de Israel por parte
de Dios. Los seres humanos se han vuelto corruptos en su rebelión contra
Dios y han llenado la tierra con violencia. Como vimos en el capítulo
anterior, el creador puso entonces en movimiento un plan de salvación,
comenzando con el llamamiento de Abraham, que beneficiaría finalmente
a todas las naciones.
El libro de Éxodo hace alusión a este contexto más amplio de la
salvación en numerosas declaraciones durante el ciclo de las plagas y la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

travesía del mar; no solo Israel (6:7; 7:17; 10:2) sino también el faraón y
rodo Egipto (7:5; 8:10, 22; 9:14, 29; 10:7; 14:4, 18) acabarían sabiendo
quién es YHWH a través de estos acontecimientos milagrosos. El alcance
cósmico del éxodo se expone con claridad en relación con la séptima plaga,
cuando YHWH afirma que su nombre será proclamado en toda la tierra
(9:14). De hecho, en este punto se acumulan las declaraciones cósmicas: El
faraón acabará sabiendo que no hay otro como YHWH en toda la tierra
(9:16) y que la tierra pertenece a YHWH (9:29). Sin duda, el éxodo no se
produce solamente a causa de Israel.
Esta perspectiva global sobre el llamamiento de Israel también es
evidente en Éxodo cuando el pueblo recién liberado llega al Monte Sinaí
después de la liberación en el mar. Aunque “mía es toda la tierra” (19:5),
dice YHWH, Israel será “un reino de sacerdotes y una nación santa” (19:6),
dando a entender una vocación de mediar la bendición y la presencia
divinas en un mundo que pertenece a Dios.
Este propósito universal de la elección de Israel alcanza después una
claridad particular durante el exilio babilónico, cuando Israel ya no era
una nación con su propia tierra. En ese contexto de marginalidad,
encontramos los denominados cánticos del Siervo en el libro de Isaías,
donde se describe al siervo de Dios (Israel) como el “pacto” o la promesa de
Dios a todos los pueblos del mundo y se le llama a ser una luz para las
135
naciones (42:6; 49:6), facilitando su liberación de la esclavitud (42:7).

La actividad salvadora de Dios más allá de Israel


De hecho, a pesar del papel distintivo de Israel como el elegido de Dios,
el Creador está obrando más allá del pueblo del pacto, trayendo bendición
y aumentando la prosperidad terrenal para toda la humanidad. Así pues,
Dios está involucrado en la liberación de su esclavitud de otras naciones
que no son Israel. El profeta Amos declara que los filisteos y los arameos
han tenido sus éxodos (Amos 9:7), aunque tales naciones no pasan a ser por
ello elegidas de Dios, con una vocación específica para el mundo.
Y el cuidado providencial de Dios de la vida terrenal es evidente antes
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de la existencia de Israel, o incluso de Abraham. Así pues, en la historia


primigenia, en el Génesis la pareja humana original produce vida (4:l-2a,
25) en respuesta al mandato divino de fructificar y multiplicarse (1:28), y
sus hijos también tienen descendencia (4:17-22, 26). A pesar de la
transgresión humana original y la imposibilidad de acceder al árbol de la
vida, las genealogías de Génesis (4:17-5:32; 10; 11:10-32) dan testimonio de
la continuación, de hecho, la proliferación, de la familia humana, y la
genealogía de Génesis 5 representa específicamente la transmisión de la
imago Dei (5:1-5) como parte de esta bendición de generación a
generación; la imago Dei resiste incluso después del diluvio (9:6).
Aunque están fuera del huerto, Caín y Abel (aún en la imagen de Dios)
continúan la vocación humana cumpliendo la orden divina de someter la
tierra y dominar a los animales (Génesis 4:2b; cp. 1:28). Después del
asesinato de Abel a manos de Caín, Dios mejora la consiguiente maldición
que cae sobre el asesino y muestra compasión poniendo una marca de
protección sobre él (4:15). Y en medio de la violencia que comienza a
llenar la tierra, Enoc (5:24) y Noé (6:9) caminan con Dios. El relato
describe explícitamente a Noé como un hombre justo que, siguiendo la
orden de Dios, resulta instrumental en la salvación tanto de seres humanos
como de animales (6:18-7:5).
Génesis recoge que, después del diluvio, Dios promete la continuación
de las estaciones (8:22), pronuncia de nuevo la bendición original de
fertilidad para Noé y su familia (9.1, 7), y dictamina una ley para limitar el
asesinato (9:6). Dios formaliza incluso un pacto con Noé y su familia, con
todas las criaturas vivientes, y con la propia tierra (9:9-17), prometiendo
sustentar y proteger el orden creado para su beneficio.
En el contexto de este compromiso divino con la prosperidad terrenal,
la raza humana prolifera y se diversifica lingüística, cultural, étnica y
geográficamente. Las personas se dispersan por toda la faz de la tierra
(Génesis 10), hasta el movimiento regresivo de Babel (Génesis 11:1-9), que
Dios contrarresta con una nueva dispersión y diversificación de las
lenguas, para el beneficio de la raza humana.
En todas estas diversas formas, el texto bíblico no solo retrata la relación
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

original de Dios con la creación, sino que también da testimonio de su


propósito para la prosperidad de la vida terrenal. De ahí que la declaración
del salmista sea justificada: “Tú preservas, oh Señor, al hombre y al animal”
136
(Salmo 36:6).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 5

Prosperidad terrenal en la ley,


la sabiduría y la profecía
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

El éxodo de los israelitas de Egipto es el acontecimiento salvador


fundacional en el Antiguo Testamento. Esta obra paradigmática de YHWH
en favor de Israel establece un movimiento hacia la prosperidad en este
mundo como objetivo de la salvación. El patrón del éxodo comienza
cuando el propósito original de Dios para el bienestar y la bendición de su
pueblo ha sido alterado, y su epicentro es la intervención de Dios para
liberar a los que sufren necesidad y restaurarlos a una vida de paz en su
entorno terrenal concreto.
Pero el éxodo solo representa un aspecto de la preocupación del
Antiguo Testamento por la prosperidad terrenal. Podríamos, en principio,
examinar todo el Antiguo Testamento para este tema generalizado; sin
embargo, eso no es factible dadas las limitaciones de este libro. En su lugar,
como una continuación de nuestro enfoque en el éxodo, será más
productivo examinar dos dimensiones principales del Antiguo Testamento
que clarifican la naturaleza integral de la salvación: la ley y los profetas.
Incluso ahí, debemos ser selectivos.
Primero, es importante entender cómo la Torá o ley, en conexión con la
idea de sabiduría del Antiguo Testamento, contribuye a una visión del
propósito del creador para la prosperidad terrenal; esta visión de la
prosperidad también afianza la crítica de la injusticia que impregna la
literatura profética. Pero junto a la crítica profética se halla la expectativa
de restauración encontrada en muchos oráculos proféticos del Antiguo
Testamento, que promete esperanza para Israel más allá del exilio. Juntas,
ley/sabiduría y profecía hacen hincapié en la conexión inevitable entre los
órdenes moral y cósmico, y dilucidan una visión profunda y exhaustiva de
la prosperidad terrenal.

¿Un paralelismo entre la sabiduría y la Torá?


Podríamos pensar inicialmente que la Torá o las leyes del Antiguo
Testamento articuladas primero en el libro de Éxodo, y seguidamente en
Levítico y Deuteronomio) tratan realidades radicalmente diferentes de las
de la literatura de sabiduría (especialmente, el libro de Proverbios, pero
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

también Job y Eclesiastés). Pero una mirada más atenta muestra algunas
similitudes destacables. Los estudiantes de la Biblia tienden a pensar que
mientras la Torá representa la revelación específica de Dios a Israel, la
literatura sapiencial del Antiguo Testamento muestra influencias
internacionales (reflejando tradiciones encontradas en Egipto y
137
Mesopotamia) y enseña que cualquiera que tema a YHWH puede
138
discernir qué es vivir sabiamente.
Estas percepciones no son erróneas. La Torá y la sabiduría no son
exactamente lo mismo en el Antiguo Testamento. Sin embargo, la
convergencia entre ambas es asombrosa. Tanto la Torá como la sabiduría
describen, en formas sorprendentemente paralelas, las normas de Dios para
la vida y la bendición (esto es, el camino de la salvación o la prosperidad),
y ambas se contrastan con sendas que conducen a la muerte.

La Torá como estilo de vida

La Torá de Israel se basa en un contraste fundamental entre dos


caminos o sendas opuestos, descritos habitualmente como la vida y la
muerte, y que están vinculados con la elección entre la obediencia y la
desobediencia a las leyes, los mandamientos, los estatutos, los decretos o
las ordenanzas de Dios (todos estos términos se refieren a la voluntad de
Dios para la vida). Si el pueblo de Dios sigue estas leyes, será bendito con la
plenitud de la vida; pero si se aparta de la instrucción divina,
experimentará las maldiciones del pacto.
Tanto Levítico 26 como Deuteronomio 28 enumeran una serie de
bendiciones y maldiciones del pacto vinculadas a la obediencia y la
desobediencia. Según estos textos, la obediencia a la ley de Dios producirá
la bendición en todo el amplio espectro de la vida diaria (Levítico 26:3-13;
Deuteronomio 28:1-14). Esta bendición incluye el nacimiento de los hijos,
así como la productividad de cultivos y rebaños, con lluvias regulares para
fertilizar la tierra, y una vida sin miedo a los ataques de animales salvajes o
enemigos. Habrá bendición en la ciudad, en el campo, en el hogar—
incluso “benditas serán tu canasta y tu artesa” (Deuteronomio 28:5). De
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

hecho, “bendito serás cuando entres, y bendito serás cuando salgas” (28:6).
Por el contrario, la desobediencia llevará a ser maldito (lo opuesto a la
vida y la prosperidad) en formas igualmente exhaustivas, algunas de las
cuales son exactamente lo contrario de las bendiciones enumeradas
previamente (Deuteronomio 28:15-19). Tanto Levítico 26 como
Deuteronomio 28 concluyen representando las consecuencias de la
desobediencia en los términos más devastadores y gráficos, centrándose en
la enfermedad, la desorientación, el desorden social, el robo, la violencia y
el ataque del enemigo, provocando finalmente el exilio—la expulsión de la
tierra de la promesa (Levítico 26:14-39; Deuteronomio 28:20-68).
La lista de bendiciones y maldiciones del pacto demuestra claramente el
vínculo entre los órdenes moral y cósmico, de forma que cuando la
comunidad humana está en armonía con los designios de Dios, su vida
terrenal (incluyendo el mundo no humano) prospera; pero cuando va en
contra del propósito de Dios para la prosperidad, ello afecta también al
entorno terrenal, hasta el punto de que la tierra vomitará a sus habitantes
139
(Levítico 18:24-28; 20:22). El exilio babilónico es la consecuencia
definitiva de la infidelidad a YHWH. No es de extrañar, por tanto, que la
obediencia a la Torá de Dios se elogie con fuerza (“escoge la vida”), ya que
esto es lo que lleva a la paz y a la prosperidad en la tierra (Deuteronomio
30:15-20).
Pero la obediencia no se ve como una simple conformidad externa a la
ley; en su lugar, la verdadera obediencia es una expresión de lealtad
incondicional a Dios o compromiso con él. De ahí que el Shemá (“Escucha,
oh Israel” [Deuteronomio 6:4]) ordene al pueblo de Dios amar a YHWH
140
con todo su corazón, toda su alma y todas sus fuerzas (6:5). El Decálogo
(los diez mandamientos) comienza igualmente exhortando a Israel a una
lealtad o compromiso exclusivo con el único Dios verdadero (“Yo soy el
Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de
servidumbre. No tendrás otros dioses delante de mí” [Éxodo 20:2-3]) y
prohíbe elaborar ídolos (20:4-6,23), ya que la idolatría significa apartarse
de YHWH y rechazar la verdadera fuente de vida. Esta lealtad exclusiva al
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Dios salvador del éxodo, articulada en los dos primeros mandamientos,


pretende ser el fundamento de la vida comunitaria del pueblo de Dios
cuando este busca conformar su vida al carácter y los propósitos de
YHWH, guiada por el resto de los mandamientos en el Decálogo (20:7-17)
y el Libro del Pacto (21:1-23:19).

La sabiduría como estilo de vida

Paralela a la elección fundamental entre obediencia y desobediencia en


la Torá, la literatura sapiencial del Antiguo Testamento presenta la
sabiduría y la insensatez como los dos caminos dispuestos ante cada
persona (p.ej., Proverbios 2:20-22). Del mismo modo que Deuteronomio
exhorta a sus lectores a “escoger vida” (30:19), se elogia vehemente a la
sabiduría como el camino de justicia de Dios (Proverbios 2:1-8), que lleva a
la vida (3:13-18), mientras la insensatez conduce a la muerte.
Y aunque no hay una lista específica de bendiciones y maldiciones en
Proverbios comparable a Levítico 26 y Deuteronomio 28, las
preocupaciones de la sabiduría abarcan un amplio espectro, tratando
asuntos del discurso, la sexualidad, la familia, el trabajo, la riqueza, el
gobierno y el uso del poder.
Pero vivir sabiamente no es únicamente un asunto de sentido común
superficial: “El temor del Señor es el principio de la sabiduría” (Proverbios
1:7); la sabiduría fluye así del sobrecogimiento o la reverencia apropiada de
Dios (Job 28:28; Salmo 111:10; Proverbios 9:10; 14:27; 16:6; 19:23). El
temor de YHWH, que es la base de una vida de sabiduría, equivale
funcionalmente a amar a YHWH en la Torá, que es la base de la
obediencia. De hecho, Deuteronomio 6 usa ambos términos de forma
sinónima (“temer” en v. 2; “amar” en v. 5).
Es especialmente significativo que tanto la Torá como la sabiduría se
retratan como expresiones de la voluntad de Dios desde la creación. Esta es
la razón fundamental por la que vivir de acuerdo con la ley de Dios es
equivalente a la sabiduría; significa vivir en armonía con los propósitos
originales de Dios para la vida. La obediencia o el vivir sabiamente lleva
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

naturalmente a la bendición, la prosperidad, el bienestar. Por el contrario,


la desobediencia a las ordenanzas de Dios es insensatez total porque
significa resistirse a la forma en que las cosas tenían que ser. La
consecuencia intrínseca es, por tanto, la muerte en todas sus formas—la
corrupción y la destrucción de la vida, personal o social, con efectos
141
incluso en el entorno natural. Discernir la sabiduría y obedecer la Torá
son, pues, formas equivalentes en las que las Escrituras hablan del
142
propósito de Dios de la prosperidad en la creación.

La sabiduría y el propósito de la creación de Dios

Que la sabiduría tiene su fundamento en la creación es evidente en el


discurso que la Sabiduría presenta en Proverbios 8. En el libro de
Proverbios, tanto la Sabiduría como la Insensatez (personificadas como
mujeres) se dirigen a todos los que oirán (la primera en 1:20-33; 8:1-36;
9:1-12; la segunda en 9:13-18; véase también 7:1-27); ambas intentan
convencer a los oyentes de que mejorarán sus vidas.
Sin embargo, la Sabiduría presenta un argumento distinto en Proverbios
8:22-31, explicando por qué es mejor seguirla a ella que a la Insensatez,
que también está llamando. La Sabiduría explica que su existencia precedió
a la creación del mundo; de hecho, fue concebida o creada como la
primera de las obras de Dios y él la escogió antes de crear el cosmos (v. 22-
26). Aunque pueden existir más matices de significado aquí, esto sugiere
mínimamente que, antes de la creación, Dios tenía un sabio plan para el
cosmos y la Sabiduría es ese plan. Pero ella también estuvo allí durante (y
después) del proceso creativo, acompañando fielmente al creador (quizás
143
siendo incluso su “arquitecto”, aunque esa traducción es discutida),
regocijándose en el mundo—incluyendo a la raza humana—que estaba
naciendo (vv. 27-31). La implicación es que la Sabiduría tiene prioridad
sobre la Insensatez, y beberíamos seguir su dirección para la vida (véase
Proverbios 8:32-36).
En una forma menos elocuente que el discurso de la Sabiduría en
Proverbios 8, el breve poema de Proverbios 3:19-20 declara simplemente
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

que Dios formó el cosmos con sabiduría, entendimiento y conocimiento,


algo parecido a la afirmación de Jeremías de que Dios (al contrario que los
ídolos) es “el que hizo la tierra con su poder, / el que estableció el mundo
con su sabiduría, / y con su inteligencia extendió los cielos” (Jeremías
10:12). De igual forma, Job 28:25-27 explica que, al crear el mundo, Dios
evaluó y puso a prueba la sabiduría, dando a entender así que la empleó en
el proceso de hacerlo todo. Estos textos indican que la sabiduría está
incrustada en la propia estructura de la realidad; la lógica de esta
declaración nos deja la conclusión de que vivir de acuerdo con ella
significa actuar en consonancia con el universo, mientras que no hacerlo
es la insensatez total—destruye la vida y evita la prosperidad.
La expectativa de la prosperidad terrenal que resulta de vivir de acuerdo
con la sabiduría es lo que genera los libros de Job y Eclesiastés, a los que se
hace referencia frecuentemente como “sabiduría de protesta”. Ambos
libros tratan acerca de lo que ocurre cuando el vínculo creación/pacto
entre acto y consecuencia parece no sostenerse. En el caso de Job, su
inmenso sufrimiento no concuerda con sus actos justos; en el caso de
Eclesiastés, la vida parece fútil porque nadie puede controlar el resultado o
las consecuencias de sus propios actos. La sagaz forma en la que la Biblia
trata el problema del mal y el sufrimiento en Job (y también en los Salmos
de lamentación) es un tema que merece su propio estudio completo; es
suficiente decir aquí que la propia manera en que se plantea el problema
asume que la voluntad de Dios es la prosperidad integral de la vida
144
terrenal.

La Torá y el propósito de la creación de Dios


Como la sabiduría, la Torá está vinculada al propósito de Dios en la
creación. De ahí que diversos Salmos hablen de la creación por la palabra
de Dios, repitiendo (o anunciando) los decretos (“Sea...”) por medio de los
cuales él ordenó la creación en Génesis 1. Estos Salmos identifican
explícitamente la creación por medio de la palabra como la creación por el
mandato, el estatuto, o el decreto de Dios, usando estos términos como
equivalentes aproximados (Salmo 33:6-9; 119:89-96; 148:5-6). Este es el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

mismo abanico de términos usado para la ley revelada por Dios que Israel
debe obedecer. Así pues, hay una unidad fundamental entre la palabra de
Dios en la creación y la Torá de Dios para Israel.
La Torá no puede limitarse, por tanto, a la ley escrita revelada en Sinaí;
es válida para todo el orden creado. Esta perspectiva hace que Salmo 148:8
diga que incluso el viento obedece la palabra del creador, mientras el poeta
en Salmo 119:91 dice a YHWH: “Todas las cosas te sirven”. Este sentido de
que la ley está incrustada en la creación y es el fundamento de todo
funcionamiento apropiado de las criaturas es también la base para el
contraste de Jeremías entre los pájaros y las personas. Mientras que los
primeros “guardan la época de sus migraciones” (haciendo así la voluntad
de Dios), los seres humanos desobedientes “no conocen las ordenanzas del
145
Señor” (Jeremías 8:7).
La estrecha conexión entre los decretos de Dios para toda la creación y
sus estatutos para su pueblo se supone en el Salmo 19, que describe de
forma paralela la revelación de Dios en el orden cósmico (vv. 1-6) y la
palabra de Dios revelada en la Torá de Israel (vv. 7-13). El Salmo 147
vincula a ambas de una forma aun más explícita, retratando en primer
lugar la providencia de Dios en la creación (la llegada del invierno y
después la primavera) llevada a efecto por la palabra poderosa de Dios (vv.
15-18), y explicando después que esta palabra fue revelada a Israel en la
Torá (vv. 19-20).
Parece asumirse que antes de la revelación de la ley en Sinaí, Dios ya
había decretado una vía normativa para que el mundo fuera. La Torá
simplemente articula aspectos relevantes de estos decretos primigenios
para Israel en su contexto histórico particular, con sus necesidades
146
específicas de restauración moral y social.

La convergencia entre Torá y sabiduría—fundamentada en la creación

El evidente paralelismo entre Torá y sabiduría en relación con la


creación lleva a la clara conclusión de que ambas describen un enfoque
normativo de la vida basado en el orden del propio cosmos. Esto da sentido
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

a dos viñetas del Antiguo Testamento que son, al menos superficialmente,


algo así como un rompecabezas.
En Éxodo 18, encontramos un episodio de la vida de Moisés que no
tiene sentido inicialmente. Es la historia de este juzgando disputas del
pueblo desde la mañana hasta la noche, algo que le cansa y da lugar al
consejo de su suegro, Jetro, de escoger jueces que oyeran los casos
menores, con Moisés ocupándose únicamente de los realmente difíciles
(vv. 13-26). La parte desconcertante viene justo antes del consejo de Jetro.
Se nos dice que el pueblo llevaba sus disputas ante Moisés, que este decidía
entre una persona y otra, y les daba a conocer “los estatutos de Dios y sus
leyes” (vv. 115-16). Nótese que la palabra para “leyes” aquí es “torá” en
plural (torot), y que este episodio viene antes de la entrega de la ley en el
Monte Sinaí [(los israelitas ni siquiera llegan a Sinaí hasta Éxodo 19).
¿Cómo podía ser entonces que hubiera Torá antes de la entrega de la
misma? ¿Qué podía significar esto?
De manera similar, el libro de Isaías parece confundir algo que
podríamos ver como aprendizaje por la experiencia con la revelación
directa de Dios. Isaías explica que los labradores sabios saben cómo arar el
suelo y trillar su grano para obtener el beneficio máximo (28:24-25, 27-
28). Diríamos normalmente que aprendieron esas habilidades con la
prueba y el error, y de otros labradores más experimentados. Sin embargo,
según el profeta, su sabiduría en la labranza procede ni más ni menos que
del consejo o la instrucción de YHWH de los ejércitos (28:26, 29). Si no
entendiéramos el fundamento que la sabiduría y la Torá tienen en la
creación, estos dos textos serían sombríos para nosotros.
Esto significa que en principio no hay diferencia entre discernir
sabiamente la voluntad de Dios estructurada en el orden creado y obedecer
su palabra revelada. Fundamentalmente, Torá o sabiduría es aquello que
revela y por tanto orienta a la comunidad hacia el propósito de Dios de la
prosperidad en la creación. Y cuando Israel viva de acuerdo con la sabia
instrucción de Dios, su prosperidad atraerá la atención de otras naciones.
Tal como lo expresa Deuteronomio: “Así que guardadlos y ponedlos por
obra, porque esta será vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de los pueblos que, al escuchar todos estos estatutos, dirán: ‘Ciertamente


esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente’” (4:6).

El abanico de preocupaciones tratadas por la Torá y la


sabiduría
La conexión con el propósito de Dios en la creación es el fundamento
del amplio abanico de asuntos cotidianos tratados en la literatura legal y
sapiencial del Antiguo Testamento. Tal como lo expresa John Stek: “La
voluntad de Jehová para Israel abarcaba todo el espectro de la vida de la
nación: lo personal, lo familiar y lo nacional. Todos los aspectos de la vida
de Israel quedaron bajo su regulación: sociales, políticos, económicos,
educacionales y de culto. Ningún rincón de la vida, ningún dominio
privado, ninguna relación humana quedó fuera de la esfera de su autoridad
real; su dominio era absoluto. Israel debía ser ‘santo’ en todas las cosas,
147
consagrado in toto al servicio de Jehová”.
El abanico de asuntos tratados en la literatura legal y sapiencial de Israel
incluye temas de familia, justicia, trabajo, deudas, ropa, casa, comida,
enfermedad, sexo, guerra, habla, ira, adoración y liderazgo. Hay leyes para
la protección de los disminuidos, los pobres, las viudas, los huérfanos y los
extranjeros, e incluso leyes que se ocupan del bienestar de los animales
domésticos y salvajes, los pájaros, los árboles y la propia tierra. No
encontraremos ninguna distinción entre sagrado y secular aquí. El Dios de
las Escrituras (a diferencia de la deidad imaginada en algunas de nuestras
iglesias) se preocupa por todo el espectro de la vida terrenal y desea la
prosperidad, el bienestar y la paz—en resumen, la salvación—tanto para la
humanidad como para la creación no humana. El camino de la sabiduría,
que es paralelo a la obediencia a la Torá, tiene como propósito nutrir la
prosperidad terrenal integral, restaurando la totalidad de la vida a lo que
debía ser.
Un entendimiento parecido de la Torá y de la prosperidad integral
afianza el mensaje de los profetas del Antiguo Testamento, tanto en su
crítica de la infidelidad de Israel a YHWH como en su ofrecimiento de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

esperanza después del juicio. En un sentido fundamental, los profetas


tienen su base en la Torá.

La injusticia como infidelidad a YHWH en los profetas


Los textos proféticos que llaman al pueblo de Dios al arrepentimiento
utilizan a menudo una estructura “si-entonces” que recurre (explícita o
implícitamente) a las sanciones del pacto de la Torá—las consecuencias de
la bendición y la maldición. El arrepentimiento y la nueva obediencia
(descritos especialmente como un trato correcto al prójimo) producirán
una bendición y una paz renovadas (Isaías 1:19; 58:6-14; Jeremías 7:3, 5-7;
Amos 5:14-15); la persistencia en la desobediencia tendrá como
consecuencia inevitable la destrucción e incluso el exilio de la tierra (Isaías
1:20; Jeremías 7:8-9, 14-15; Amos 4:10-12, 16-17, 26-27).
No obstante, más allá de esta utilización de un esquema de acto-
consecuencia, la literatura profética sigue el modelo de la Torá de una
forma más profunda. El propio Jesús vincula a los profetas con esta en su
famosa respuesta a la pregunta sobre cuál es el mayor mandamiento de la
ley. En ella, Jesús relaciona el amor incondicional de Dios (de
Deuteronomio 6:5) con el amor por el prójimo (citando Levítico 19:18),
observando sagazmente: “De estos dos mandamientos dependen toda la ley
148
y los profetas” (Mateo 22:40).
En esto, Jesús está exactamente en lo cierto. Del mismo modo que la
Torá afirma que el amor de Dios debería llevar a una vida de obediencia,
los profetas hacen hincapié en que la lealtad o la sumisión a YHWH, el
Dios del éxodo, debería manifestarse en una vida que personifica la justicia
y el juicio, ya que estos son fundamentales en la prosperidad interhumana
que Dios desea. En la perspectiva profética, la lealtad al único Dios
verdadero fluye inevitablemente en una vida de obediencia caracterizada
especialmente por la justicia en las relaciones humanas; por el contrario, la
idolatría o la falsa lealtad fluye en una vida de desobediencia caracterizada
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

por la injusticia. Se trata más fundamentalmente de un asunto de ser


imagen de Dios; la vida de una persona o comunidad refleja el tipo de dios
con el que está comprometida. Los dos blancos principales de la crítica
profética son, por tanto, la idolatría y la injusticia, ya que la adoración falsa
está inextricablemente vinculada a una vida corrupta.
Así pues, los profetas son conscientes de que una declaración de servicio
a YHWH que no venga acompañada por una vida acorde con la misma es
una contradicción flagrante. De ahí que una importante corriente de
crítica profética considere las actividades de “adoración” correcta como
149
relativamente poco importantes frente a los asuntos de justicia. No solo
se ve sometida a la crítica la injusticia de Israel (el maltrato de otros seres
humanos), sino que también su “adoración” o actividades de culto (como
sacrificios, asambleas, días de reposo, festividades y ayuno) son anatema a
YHWH cuando esa “adoración” sustituye a la compasión y la justicia hacia
los demás (Isaías 1:10-20; 58:1-14; Jeremías 7:1-15; Amos 5 [esp. vv. 4-7,
11-12, 14-15, 21-24]; Miqueas 6:1-8 [esp. vv. 6-8]). El propio Jesús (en la
tradición profética) afirma que las acciones habitualmente consideradas
como una expresión de devoción o adoración (como diezmar) no son
equiparables con la lealtad a Dios y son menos importantes que una vida
de justicia, misericordia y fidelidad, que él llama “los preceptos de más
150
peso de la ley” (Mateo 23:23).
La lógica de la crítica profética es que, aunque la “adoración” sea una
declaración explícita de lealtad a YHWH, tal declaración debe respaldarse
con justicia, que es una demostración concreta de esta lealtad. Lo que Dios
quiere realmente es la prosperidad humana, materializada en el
restablecimiento del orden social, y aquellos que quieren lo que Dios
quiere manifestarán esto en sus vidas. De hecho, el vínculo entre la lealtad
a YHWH y la práctica de la justicia hacia el prójimo es tan fuerte que
Jeremías dice al rey Joacim que hacer la justicia (particularmente
preocuparse por los marginados) equivale a conocer a Dios (Jeremías
22:15-16).
En el Nuevo Testamento, el equivalente a conocer a Dios, o el temor de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

YHWH o amor a él, es la fe. Así pues, el famoso pasaje de Efesios 2 que
celebra la fe como fundamental para la salvación (“Por gracia habéis sido
salvados por medio de la fe... para que nadie se gloríe” [vv. 8-9]) prosigue
diciendo que los salvos por la fe son “creados en Cristo Jesús para hacer
buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos
en ellas” (v. 10). De hecho, Pablo afirma claramente que todos serán
juzgados por sus actos: “Porque todos nosotros debemos comparecer ante
el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos
estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo” (2
Corintios 5:10).
El libro de Santiago, aunque quizás más radical que Pablo en su retórica,
sigue, sin embargo, la misma línea cuando declara que la fe sin obras está
muerta (2:14-26). Esta es la razón por la que Santiago dice: “La religión
pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es esta: visitar a los
huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del
mundo” (1:27).
Esto se muestra claramente en la comparación de Jesús entre el hombre
sabio que edificó su casa sobre una roca, y el necio que lo hizo en la arena;
lo que importa no es un reconocimiento verbal de Jesús como “Señor”, sino
poner en práctica sus enseñanzas (Mateo 7:21-29). De igual manera, en la
parábola de las ovejas y las cabras, Jesús explica que las naciones son
juzgadas en base a sus actos de compasión hacia los necesitados (Mateo
25:31-46). En ambos Testamentos, la persona debe mostrar lealtad a Dios
en su patrón de vida.

Visiones proféticas de restauración más allá del exilio


Afortunadamente, los profetas no solo plantean el juicio a Israel. Más
allá del exilio está la esperanza de la restauración. Muchos textos
proféticos prometen una renovación de las personas y la tierra después de
su expulsión de esta. Un bosquejo de los principales componentes de esta
renovación arroja luz sobre la visión del Antiguo Testamento acerca de la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

salvación integral. En particular, hay siete componentes de renovación


prometidos en textos proféticos que juntos dan testimonio del propósito de
Dios para la prosperidad terrenal.

1. Retorno a la tierra. En primer lugar, se promete el retorno del exilio, lo


que implica un restablecimiento de la tierra prometida (Isaías 11:10-12, 16;
35:8-10; 55:12-13; 60:4; Jeremías 32:37; Ezequiel 34:27; 36:8-11; 37:11-14;
Amos 9:15; Sofonías 3:19-20; Zacarías 8:7-8). Este es el requisito
indispensable de todas las promesas de restauración. Como el juicio del
exilio se caracterizó fundamentalmente por la carencia de tierra y el
aislamiento, un retorno a la tierra es fundamental para la renovación de
Israel. Este retorno también cumple el propósito original de la humanidad
en la creación, comisionada para someter la tierra (Génesis 1) o para
trabajar el suelo del es tomada (Génesis 2). El Antiguo Testamento
simplemente no puede concebir la salvación plena o la prosperidad sin una
existencia terrenal, con tierra.

2. Restauración y restablecimiento del pueblo de Dios en la sociedad. La


promesa no es para una existencia yerma o marginal en la tierra. Más bien,
se promete a Israel renovación y restablecimiento como un pueblo, de
forma que su vida comunitaria e incluso urbana será restaurada a la
prosperidad, la productividad y la bendición (Isaías 35:5-6,10; 60:1-2,18-
22; 61:1-4, 7, 9; 62:4-7, 12; 65:18-24; Jeremías 31:4-6, 11-14; Ezequiel
34:25-31; 36:33- 36; 37:5-6, 12, 14; Amos 9:14; Sofonías 3:11-18; Zacarías
8:1-5, 11-15). En lugar de hacer duelo por la ciudad corrupta y traer juicio
sobre Sion, Dios se “regocijará en Jerusalén” y se “gozará” en el pueblo
(Isaías 65:19). Esta promesa trastoca la corrupción de Israel, así como la
destitución y la vergüenza del exilio, a los que el pueblo se ha visto
sometido.

3. Prosperidad del mundo natural, incluyendo la paz entre los animales.


Algunas visiones proféticas de restauración describen la prosperidad de la
naturaleza cuando Israel regresa a casa, tanto durante el viaje de regreso
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

desde Babilonia como cuando las personas se asientan de nuevo en la tierra


(Isaías 35:1-2, 6-7; 55:12-13; Ezequiel 34:26-29; 36:8-11, 34-35; 47:1-12;
Joel 2:23-24; 3:18; Amos 9:13; Zacarías 8:12; 14:8). Algunos textos
representan una nueva armonía con el reino animal, de forma que
personas y animales vivirán en paz (Isaías 11:6-9; 65:25; Ezequiel 34:25,
28), mientras Isaías 65:17 vislumbra incluso un nuevo cosmos (“cielos
nuevos y una tierra nueva”) como el contexto de la renovación social. La
salvación de la humanidad tiene, por tanto, ramificaciones para la
restauración del mundo no humano.

4. La nueva relación con las naciones, centrada en Sion. No solo prosperará


la relación de las personas con el orden natural y el reino animal. Como
otras naciones han oprimido frecuentemente a Israel (de ahí el exilio
babilónico), los profetas prometen una nueva relación con las naciones, en
la cual la enemistad se transforma en servicio, y algunos textos vislumbran
el cumplimiento de la vocación de Israel de mediar las bendiciones de Dios
para el mundo cuando las naciones se dirigen a Sion para buscar a Dios y
sus caminos (Isaías 2:2-4; 60:3; 61:5-6, 9, 11; Jeremías 3:17; Miqueas 4:1-4;
151
Zacarías 2:11; 8:20-23). Isaías 60 incluso dice que las mejores
contribuciones culturales de las naciones se llevarán a Jerusalén para ser
transformadas y usadas para el beneficio de Israel y para la gloria de
YHWH (vv. 5-16; cp. Apocalipsis 21-26), mientras Isaías 19 predice una
paridad futura entre Israel, Egipto y Asiria, en la que todos ellos serán el
pueblo de YHWH (vv. 23-25).

5. El perdón del pecado y el nuevo corazón, que permiten al pueblo de


Dios guardar la Torá. Algunos textos proféticos también prometen una
renovación interior para el pueblo en la forma de un nuevo pacto, por
medio del cual Dios perdona pecados, derrama su Espíritu o concede un
nuevo corazón que permitirá al pueblo conformarse a las exigencias de
Dios (Isaías 30:20-21; 59:20-21; Jeremías 31:31-34; 32:40; 50:20; Ezequiel
11:19; 36:26; 37:23; Joel 2:28-29). Dada la historia de apostasía y
desobediencia de Israel, queda claro que es necesario un nuevo acto radical
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de la gracia de Dios para dar fuerza a las personas con el fin de que vivan
en justicia y paz.

6. Restauración del liderazgo justo para Israel. Algunos textos proféticos


también prometen nuevos líderes fiables para la nación, en sustitución de
los corruptos del pasado, para que el pueblo pueda ser guiado en justicia
(Isaías 11:1-5; 32:1; Jeremías 3:15; 23:5-6; 30:9; Ezequiel 34:23-24; 37:22-
25; Oseas 3:5; Amos 9:11-12; Miqueas 5:2-4; Zacarías 9:9-10). Estas
promesas son bastante dispares, pero en el período del Segundo Templo
pasan a ser la base de la esperanza mesiánica, el anuncio de que Dios
levantará a alguien (de un linaje real o sacerdotal) que guiará realmente a
la nación hacia el cumplimiento de la voluntad de Dios, estableciendo así
su reino en la tierra. Fundamentado en el uso, por parte de Dios, de
agentes en forma de criatura para traer la salvación (especialmente, la
humanidad creada como imago Dei), este tema encuentra su cumplimiento
en el entendimiento del Nuevo Testamento de Jesús como el Cristo, el
escogido de Dios para restaurar a Israel y, de hecho, al mundo.

7. La presencia de Dios entre las personas en la tierra renovada. Como


nexo de unión entre los temas anteriores encontramos la promesa de la
presencia permanente de Dios en medio del pueblo redimido en el
contexto de la tierra próspera y abundante (Jeremías 32:37-41; Ezequiel
34:25-31; 37:24- 28; Zacarías 8:7-8). Este es el cumplimiento de la antigua
y frecuentemente reiterada declaración de que el propósito de Dios es
morar entre los redimidos en el contexto de una relación divina-humana,
en la que él sería su Dios y ellos su pueblo (Éxodo 29:45-46; Levítico 26:11-
12). Este propósito se arraiga en última instancia en el propósito de Dios
desde el principio de manifestar su presencia en la tierra a través del papel
mediador de la humanidad como la imagen autorizada de Dios en el
templo cósmico. Aunque Israel debía hacer las funciones de mediador de
la presencia de Dios a las naciones (debido al pecado de estas), la presencia
divina no puede limitarse finalmente a Israel, el templo o la tierra
prometida. De ahí que el libro de Zacarías imagine a Dios morando en
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

medio de Israel, junto con las “muchas naciones” que se habrán unido al
pueblo de Dios (2:11), y habla del día en que YHWH será rey sobre toda la
tierra (14:9; cp. 10:9). De hecho, los profetas predicen un día en el que la
tierra se llenará finalmente con el conocimiento de Dios, o de su gloria,
“como las aguas cubren el mar” Isaías 11:9; Habacuc 2:14). Al final, el
Antiguo Testamento anuncia que la salvación será tan amplia como la
creación.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 6

La venida de Dios en
juicio y salavación
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

El capítulo anterior terminó con visiones proféticas de la renovación,


por parte de Dios, de las personas y la tierra después del exilio, incluyendo
la promesa de “cielos nuevos y una nueva tierra” (Isaías 65:17). Estas
visiones nos inspiran a esperar un nuevo orden mundial en el que los
redimidos vivirán en paz y justicia sobre la tierra.
Sin embargo, el Antiguo Testamento también describe, a menudo con
un lenguaje apocalíptico calamitoso, la destrucción del mundo. Como un
preludio de la salvación venidera, muchos oráculos proféticos evocan una
teofanía vivida (una aparición o manifestación de Dios), acompañada por
una sacudida o derretimiento del cosmos cuando se acerca el juez divino.
Estos textos recurren a los aspectos visionarios de la venida de YHWH cara
salvar en el Cántico del Mar (Éxodo 15:1-18) y especialmente a su
descenso aterrador sobre el Monte Sinaí (19:16-20). Estas visiones
teofánicas pueden describir una gran destrucción, como si el propio orden
152
creado quedara fuera de control.
Pero la venida del Santo inicia la destrucción, no de la creación como
tal, sino del pecado y el mal. Finalmente, la venida de Dios es buenas
noticias. De ahí que los Salmos de coronación retraten a la creación no
humana regocijándose en la venida de YHWH para juzgar el mal y
restaurar la justicia en la tierra (Salmo 96:10-13; 98:7-9).
Pero antes de la salvación hay juicio.

La teofanía de Sinaí
Para entender la imaginería de la destrucción cósmica en el Antiguo
Testamento, necesitamos recurrir a la teofanía central y paradigmática en
el mismo: el descenso de YHWH sobre el Monte Sinaí en Éxodo 19 en
nube, fuego, trueno y terremoto. La teofanía de Sinaí recurre a la
aterradora experiencia de las tempestades y también a las imágenes clásicas
de tormentas encontradas en las teofanías de las deidades del antiguo
Oriente Próximo de Canaán a Mesopotamia. Lo más importante quizás
para nuestros propósitos es que la teofanía de Sinaí pasa a ser un modelo
para otras muchas manifestaciones del Dios de Israel en el Antiguo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Testamento, que tienden a ser representadas en las visiones poéticas y


153
proféticas.
El libro de Éxodo recoge que antes de la teofanía de Sinaí, YHWH dice
a Moisés: “Vendré a ti en una densa nube” (19:9). Le ordena consagrar (o
“hacer santos”) tanto a las personas (19:10) como a los sacerdotes (19:22) y
dice que cualquier persona o animal que toque la montaña morirá (19:12-
13). De hecho, deben ponerse límites alrededor de la montaña para
“santificarlo” (19:23) y los que “traspasen” los mismos en un intento de ver
a Dios perecerán (19:21): YHWH “irrumpirá contra ellos” (19:24). Esta
terrible advertencia evoca la connotación de “santidad” como un peligro o
una amenaza; comunica la fuerte conciencia de que la humanidad
pecadora no puede entrar generalmente en contacto directo con el creador
trascendente.
La teofanía de Sinaí comienza propiamente con la manifestación de
YHWH en una tormenta sobrecogedora: “Hubo truenos y relámpagos y
una densa nube sobre el monte y un fuerte sonido de trompeta; y tembló
todo el pueblo que estaba en el campamento” (19:16). Del mismo modo
que la terrible santidad de la presencia de Dios es manifiesta en el
simbolismo de una tempestad, el temblor del pueblo viene acompañado
por la sacudida de la propia montaña: “Y todo el monte Sinaí humeaba,
porque el Señor había descendido sobre él en fuego; el humo subía como el
humo de un horno, y todo el monte se estremecía con violencia” (19:18).
Aunque el propósito final de la venida de Dios, en Sinaí o en otras
partes del Antiguo Testamento, es la redención o la vindicación del pueblo
de Dios, esta venida incluye habitualmente el juicio sobre el mal. Así pues,
la venida del Santo de Israel se manifiesta frecuentemente como teniendo
un efecto visceral sobre los que están expuestos a su presencia y un efecto
tangible sobre el mundo físico. Tanto las personas como el cosmos
tiemblan o se sacuden delante del Señor. Esto es de esperar, ya que la
tradición bíblica entiende continuamente a las personas como criaturas
terrenales materializadas; la venida de YHWH afecta a la humanidad en lo
personal y corporal, e incluso sacude la tierra, que es el contexto
inextricable para la vida humana.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

La tormenta y el terremoto acompañan la venida de


YHWH
Podríamos dar muchos ejemplos del simbolismo de la tormenta para
representar la venida de YHWH, pero uno de los más gráficos es el Salmo
29. Este Salmo se deleita en imaginar una tempestad viniendo sobre la
tierra de Israel como una manifestación del poder de YHWH (él “se sentó
como Rey cuando el diluvio” [v. 10a]); el Salmo incluso identifica el trueno
con la voz de Dios:

Voz del Señor sobre las aguas.


El Dios de gloria truena,
el Señor está sobre las muchas aguas.
La voz del Señor es poderosa,
la voz del Señor es majestuosa.
(Salmo 29:3-4)
El trueno, naturalmente, viene acompañado por el relámpago: “La voz
del Señor levanta llamas de fuego” (v. 7). Y aunque no aparece ningún
juicio explícito en el Salmo 29, esta tormenta afecta profundamente al
mundo físico:

La voz del Señor rompe los cedros;


sí, el Señor hace pedazos los cedros del Líbano;
y como becerro hace saltar al Líbano;
y al Sirión como cría de búfalo.
(Salmo 29:5-6)

La voz del Señor hace temblar el desierto;


el Señor hace temblar el desierto de Cades.
La voz del Señor hace parir a las ciervas,
y deja los bosques desnudos,
y en su templo todo dice: ¡Gloria!
154
(Salmo 29:8-9)
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Conforme con la teofanía de Sinaí, el simbolismo de la tormenta y el


terremoto aparece frecuentemente a lo largo del Antiguo Testamento en
descripciones de la venida de Dios para juzgar y salvar. De ahí que Jueces 5
(considerado frecuentemente uno de los textos poéticos más antiguos en
las Escrituras) declare:

Señor, cuando saliste de Seir, cuando marchaste del campo de


Edom, la tierra tembló, también cayeron gotas del cielo, y las nubes
destilaron agua. Los montes se estremecieron ante la presencia del
Señor, aquel Sinaí, ante la presencia del Señor, Dios de Israel
(Jueces 5:4-5).
De igual manera, la venida de Dios en juicio se describe como una
visitación en Isaías 29:
Serás castigada por el Señor de los ejércitos con truenos y terremotos y
gran ruido, con torbellino y tempestad y con llama de fuego
155
consumidor (Isaías 29:6).

En el siguiente capítulo de Isaías, el juicio de Dios sobre los asirios


emplea un simbolismo parecido:

Y el Señor hará oír la majestad de su voz, y dejará ver el descenso de su


brazo con furia de ira y llama de fuego consumidor, con turbión, aguacero
y piedra de granizo (Isaías 30:30).
Este último texto refleja el entendimiento metafórico estándar en el
Antiguo Testamento como una especie de calor o fuego (de ahí que la ira
de Dios pueda “consumir”). El resultado de esta metáfora hebrea es que el
fuego en las teofanías bíblicas puede tener una doble función siendo el
relámpago de una tormenta y la ira de Dios sobre el mal visiblemente
manifiesto como el resplandor de su “gloria”.
El fuego como relámpago explica por qué la gloria resplandeciente de
Dios se combina frecuentemente con la oscuridad de las nubes en las
teofanías bíblicas; tanto el relámpago/fuego como las nubes/tinieblas son
fenómenos asociados con las tempestades, por medio de los cuales se
expresa visible y tangiblemente la santidad peligrosa de Dios. De ahí que la
presencia de Dios acompañe a Israel en el viaje por el desierto como una
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

columna de nube de día y de fuego de noche (Éxodo 13:21-22).


La combinación del fuego como relámpago (en medio de las nubes de
tormenta) y como un medio de juicio aparece en la descripción gráfica del
descenso de YHWH desde el cielo para traer salvación en Salmo 18:

De las tinieblas hizo su escondedero, su pabellón a su alrededor;


tinieblas de las aguas, densos nubarrones.
Por el fulgor de su presencia se desvanecieron sus densas nubes
en granizo y carbones encendidos.
El Señor también tronó en los cielos,
y el Altísimo dio su voz:
granizo y carbones encendidos.
Y envió sus saetas, y los dispersó,
y muchos relámpagos, y los confundió.
(Salmo 18:11-14)
El Salmo 97 describe igualmente a YHWH reinando desde el medio de
la tormenta teofánica, con fuego/relámpago destruyendo a sus enemigos:

Nubes y densas tinieblas le rodean,


justicia y derecho son el fundamento de su trono.
Fuego va delante de él,
y quema a sus adversarios en derredor.
Sus relámpagos iluminaron el mundo;
la tierra vio y se estremeció.
Como cera se derritieron los montes ante la presencia del Señor,
ante la presencia del Señor de toda la tierra.
(Salmo 97:2-5)
Este Salmo particular va más allá del simbolismo de Sinaí al imaginar las
montañas derritiéndose en la venida de YHWH, que bien puede ser una
extrapolación del terremoto de Sinaí y el fuego ardiente de la ira santa de
156
Dios.
El derretimiento de las montañas cuando el Santo viene del cielo a
juzgar a su pueblo, también se muestra en el primer capítulo de Miqueas:

Porque he aquí, el Señor sale de su lugar, y descenderá y hollará las


alturas de la tierra. Debajo de él los montes se derretirán, y los
valles se hendirán, como la cera ante el fuego, como las aguas
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

157
derramadas por una pendiente (Miqueas 1:3-4)

Este lenguaje gráfico se concibe como una descripción poética del juicio
estremecedor de Dios sobre Israel por la mano de Asiria.
De igual manera, en Habacuc 3, cuando Dios viene a liberar a Israel de
los babilonios, el temblor de la tierra se produce de forma paralela al de los
pueblos del mundo:

Se detuvo, e hizo temblar la tierra, miró e hizo estremecerse a las


naciones. Sí, se desmoronaron los montes perpetuos, se hundieron
las colinas antiguas. Sus caminos son eternos (Habacuc 3:6).
Aunque el efecto de la teofanía de la tormenta en Sinaí se limitó
estrictamente a Israel y a la montaña en sí (ambos fueron sacudidos),
encontramos efectos cósmicos mucho más amplios de la venida de Dios en
los últimos tres textos citados (Salmo 97:2-5; Miqueas 1:3-4; Habacuc 3:6).
Allí, la venida de Dios golpea la tierra, provoca que las montañas se
derritan y sacude a las naciones hasta lo más profundo.

La venida de YHWH afecta a los cielos


Pero este no es el final de los efectos cósmicos de los juicios teofánicos
de Dios. Más allá de extender el impacto de la venida de Dios desde Israel
y el Monte Sinaí a las naciones y las montañas (plural), e incluso a la
propia tierra, en otros textos encontramos que la misma afecta incluso a los
fenómenos celestiales. De ahí que YHWH declare acerca del juicio
venidero: “Haré estremecer los cielos, / y la tierra será removida de su
lugar” (Isaías 13:13). En este sentido, el profeta Jeremías tiene una visión
del juicio de Dios como una sacudida del cosmos (el cielo y la tierra) hasta
que retorne a un estado de precreación tal como se describe en Génesis 1:2
(cuando la tierra estaba “sin orden y vacía”, antes de que Dios declarara:
“Sea la luz” [1:3]):
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Miré a la tierra, y he aquí que estaba sin orden y vacía; y a los


cielos, y o tenían luz. Miré a los montes, y he aquí que temblaban, y
todas las colinas se estremecían (Jeremías 4:23-24).
Algunos versículos después Jeremías prosigue sugiriendo que la
ausencia de luz en los cielos se debe al pesar de la creación en el juicio de
Dios: “Por eso se enlutará la tierra, / y se oscurecerán los cielos arriba”
(4:28).
En Joel 3, el tema de los cielos no dando luz como parte de la sacudida
de la creación se aplica específicamente a los cuerpos celestiales—el sol, la
luna y las estrellas. Así es cómo retrata el texto poéticamente el juicio
sobre las naciones después de que Dios traiga de vuelta a su pueblo del
exilio:

El sol y la luna se oscurecen, y las estrellas pierden su resplandor. El


Señor ruge desde Sion y desde Jerusalén da su voz, y tiemblan los
158
cielos y la tierra (Joel 3:15-16) .

En otras palabras, el retorno del exilio es un acontecimiento que


estremece a la tierra (y al cielo). Y en este contexto se oscurecen los
cuerpos celestiales.
Este oscurecimiento también se retrata en el oráculo de juicio contra
Babilonia en Isaías 13:

He aquí, el día del Señor viene, cruel, con furia y ardiente ira, para
convertir en desolación la tierra y exterminar de ella a sus
pecadores. Pues las estrellas del cielo y sus constelaciones no
destellarán su luz; se oscurecerá el sol al salir, y la luna no irradiará
su luz (Isaías 13:9-10).

¿Pero por qué se oscurecen el sol y la luna? Algunos textos, como Joel 2,
asocian este oscurecimiento de los cielos y los cuerpos celestiales con el
humo que asciende de la destrucción terrenal:

Y haré prodigios en el cielo y en la tierra: sangre, fuego y columnas


de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes
159
que venga el día del Señor, grande y terrible (Joel 2:30-31) .
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Alternativamente, Ezequiel 32, dirigido al faraón, indica que Dios


cubrirá el cielo con nubes, oscureciendo así la luz de los cuerpos
celestiales, evocando posiblemente la escena de cuando Dios extendió la
oscuridad sobre la tierra de Egipto en el éxodo.

Cuando te hayas extinguido, cubriré los cielos y oscureceré sus estrellas;


cubriré el sol de nubes, y la luna no dará su luz. Todos los astros brillantes
del cielo oscureceré por causa tuya, y pondré tinieblas sobre tu tierra—
declara el Señor Dios (Ezequiel 32:7-8).

Sin embargo, en la visión de Habacuc de YHWH viniendo a liberar a


Israel de sus enemigos, el efecto de Dios sobre el cosmos se representa por
la personificación de los cuerpos celestiales; parecen sorprendidos o
paralizados por los actos de Dios, posiblemente por la gloria visible o el
resplandor que acompaña al juicio de Dios:

...dio el abismo su voz, levantó en alto sus manos. El sol y la luna se


detuvieron en su sitio; a la luz de tus saetas se fueron, al resplandor de tu
lanza fulgurante (Habacuc 3:10b-11).

Isaías 24 va más lejos en esta personificación retratando el


oscurecimiento de los cuerpos celestiales como su vergüenza en la gloriosa
160
presencia de YHWH.

Entonces la luna se abochornará y el sol se oscurecerá porque el Señor de


los ejércitos reinará en el monte de Sion y en Jerusalén, y delante de sus
ancianos estará su gloria (Isaías 24:23).
¿Por qué se avergüenzan el sol y la luna en la presencia de Dios? Quizás
sea debido a la corrupción de la tierra (mencionada en Isaías 24:19-20), ya
que cielo y tierra están inextricablemente vinculados en el Antiguo
Testamento. Pero los cuerpos celestiales podrían avergonzarse porque
comparten el cielo con potencias celestiales corruptas (dioses falsos o seres
angélicos). Solo dos versículos antes el texto había declarado: “Y sucederá
en aquel día, que el Señor castigará al ejército de lo alto en lo alto, y a los
reyes de la tierra en la tierra” (Isaías 24:21). Este castigo sugiere que “el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

ejército de lo alto” se refiere a algo más que solo las estrellas, y que el sol y
la luna están avergonzados por la asociación con él (después de todo,
ambos habitan en la misma esfera).
En otras partes del Antiguo Testamento (como en el antiguo Oriente
Próximo generalmente), queda bastante claro que los cuerpos celestiales
pueden representar a los seres angélicos o divinos, que son buenos o malos.
En algunos textos, son los siervos de YHWH, como “cuando cantaban
juntas las estrellas del alba, / y todos los hijos de Dios gritaban de gozo” Job
38:7) en la creación. Presumiblemente, las estrellas en Jueces 5 representan
las fuerzas celestiales viniendo en ayuda del pueblo de Dios: “Desde los
cielos las estrellas pelearon, / desde sus órbitas pelearon contra Sísara”
(Jueces 5:20). Este hecho respalda la idea de que el castigo de Dios al
“ejército de lo alto” en Isaías 24:21 (en paralelo a los reyes de la tierra) es
una referencia al juicio sobre los dioses falsos.
El caso parece ser el mismo en Isaías 34, que comienza con el juicio en
el cielo:

Todo el ejército de los cielos se consumirá, y los cielos se enrollarán como


un pergamino;
también todos sus ejércitos se marchitarán como se marchita la hoja de la
161
vid, o como se marchita la de la higuera (Isaías 34:4) .
Seguidamente, el texto se vuelve hacia el juicio en la tierra, centrándose
en una de las naciones:

Porque mi espada está embriagada en el cielo, he aquí, descenderá para


hacer juicio sobre Edom y sobre el pueblo que yo he dedicado a la
162
destrucción (Isaías 34:5) .
Mientras Isaías 34:4 usa la imagen de los cielos contrayéndose como un
rollo, el lenguaje sobre la desaparición de los mismos (junto con la tierra)
aparece en Isaías 51, en un oráculo de redención para Israel y de juicio
contra las naciones. Allí, YHWH exhorta a su pueblo:

Alzad vuestros ojos a los cielos, y mirad la tierra abajo; porque los cielos
como humo se desvanecerán, y la tierra como un vestido se gastará. Sus
habitantes como mosquitos morirán, pero mi salvación será para siempre,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

y mi justicia no menguará (Isaías 51:6).


Mientras en Isaías 34:4, la versión inglesa NRSV no puede decidir cómo
traducir samayim, empleando “heaven” (cielo) en una línea (pensando
quizás en “el ejército del cielo” como dioses falsos o fuerzas demoníacas) y
“skies” (cielo) en la siguiente (tomando el término más literalmente), la
tensión aquí no se produce entre el significado de los cielos como el cielo
literal o potencias angélicas caídas. En su lugar, tenemos lo que parece ser
la destrucción del cielo y la tierra (y todos los habitantes de la tierra),
seguida por la salvación de Dios. ¿Pero qué clase de salvación/liberación se
espera aquí si el cielo y la tierra no existen más? Sin duda, no hay salvación
no terrenal en el Antiguo Testamento; de hecho, ni siquiera habría un
“cielo” al que ir si este se desvaneciera como humo, como este texto indica.
¿Y quién se salva si todas las personas de la tierra son destruidas?
En el contexto, la salvación pretendida en Isaías 51 es la vindicación de
Dios de su pueblo después de la opresión por sus enemigos, mayormente
por su retorno a la tierra tras el exilio babilónico. Que la salvación es
fundamental aquí resulta evidente tanto en el versículo precedente (“Cerca
está mi justicia, ha salido mi salvación, / y mis brazos juzgarán a los
pueblos”). Sin embargo, el texto puede emplear un lenguaje bastante
extremo para referirse al juicio que precede a esta salvación.
Encontramos una dinámica parecida funcionando en el Salmo 102.
Dirigiéndose a Dios, el salmista dice:

Desde la antigüedad tú fundaste la tierra, y los cielos son la obra de tus


manos. Ellos perecerán, pero tú permaneces; y todos ellos como una
vestidura se desgastarán, como vestido los mudarás, y serán cambiados.
Pero tú eres el mismo, y tus años no tendrán fin (Salmo 102:25-27).

A diferencia de los otros textos del Antiguo Testamento examinados


hasta ahora, esto no es un oráculo de juicio; es un Salmo de lamentación en
el que el suplicante necesita desesperadamente la ayuda de Dios. Los
versículos anteriores (que contrastan la transitoriedad del orden creado
con la permanencia de Dios) funcionan como la “confesión de confianza”
típica de los lamentos, una confesión que aporta la base para la expectativa
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

del salmista de que Dios responderá a la oración que pide ayuda. En este
caso, Dios puede salvar porque él es el creador eterno; él siempre está y es
más fiable que cualquier ayuda de una simple criatura.
Esto queda claro en el Salmo 102 con los versículos inmediatamente
precedentes y siguientes. En el versículo anterior, el salmista basa su
súplica en el hecho de que Dios es eterno: “Dije: Dios mío, no me lleves en
la mitad de mis días; / tus años son por todas las generaciones” (v. 24).
Después, tras los versículos 25-27, que se extienden en la eternidad de
Dios, el salmista afirma al Señor: “Los hijos de tus siervos permanecerán, /
y su descendencia será establecida delante de ti” (v. 28).
El contraste entre Dios y el cosmos sirve así de base para la confianza
del salmista en que esta oración será contestada; como Dios es eternamente
fiel (y puede permanecer más tiempo que el cosmos), la salvación está
garantizada. El Salmo 102 no está prediciendo el fin del mundo; más bien,
se entiende mejor como una afirmación de que incluso si el mundo llegase
a su fin, Dios seguiría siendo fiel. De hecho, los verbos hebreos del
versículo 26 traducidos como futuro en la mayoría de las versiones
españolas también podrían tomarse como declaraciones (modales) de
posibilidad: “Pueden perecer / pero tú permanecerías. / Todos ellos
podrían desgastarse como una vestidura; podrías mudarlos como un
163
vestido”.
Encontramos declaraciones hipotéticas parecidas de destrucción
cósmica en Salmo 46:2-3:

Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los


montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus
aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo.

Y en Isaías 54:10:

Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, pero mi


misericordia no se apartará de ti, y el pacto de mi paz no será quebrantado
—dice el Señor, que tiene compasión de ti.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

A pesar del hecho de que el contraste entre Dios y el cosmos en Salmo


102:25-27 suena absoluto, pocos expertos del Antiguo Testamento, por no
decir ninguno, piensan que la salvación del versículo 28 se imagina en el
“cielo” (particularmente, porque se afirma que tanto el cielo como la tierra
164
se desgastan y desaparecen). Como vimos en los dos últimos capítulos, el
Antiguo Testamento espera continuamente la salvación terrenal.
Esto debería evitar que metamos a la fuerza el simbolismo de la
destrucción cósmica en un molde (literalista) preconcebido. En su lugar,
debemos discernir las declaraciones teológicas que afianzan este
simbolismo interpretándolo con sensibilidad a su contexto.

La naturaleza flexible del simbolismo bíblico


También debemos estar atentos al carácter polivalente de este
simbolismo, especialmente porque tiene lugar principalmente en textos
poéticos. El hecho de que los fenómenos celestiales puedan representar en
ocasiones a los dioses falsos (o más adelante, a los ángeles caídos) hace muy
difícil que averigüemos el significado exacto de cada texto del Antiguo
Testamento sobre la destrucción celestial. ¿Debemos entender que la
imagen hace referencia al cielo físico sobre nosotros, al juicio de Dios
sobre las potencias malignas que se entiende moran en los cielos, o a
ambos?
Esta ambigüedad trae a la mente los múltiples niveles de significado que
la luz y el fuego pueden tener en las teofanías del juicio. El simbolismo de
la tormenta sugiere relámpagos, representados como las flechas de YHWH,
pero algunos textos también recurren a la metáfora de la ira como fuego
ardiente, mientras otros sugieren la “gloria” o el resplandor de Dios
visiblemente manifiestos.
De igual manera, el oscurecimiento del sol y la luna es polivalente. Este
oscurecimiento puede ser el resultado de las columnas de humo que suben
de la tierra (Joel 2) o de Dios cubriendo el cielo con nubes (Ezequiel 32);
podría evocar un estado de precreación (anterior a “Sea la luz”) o referirse
al pesar o el luto de la creación por el pecado humano (Jeremías 4); el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

oscurecimiento de los cuerpos celestiales puede incluso ser el resultado de


su vergüenza en relación con el juicio de Dios de los seres celestiales y
también en contraste con la gloria incomparable de Dios (Isaías 24).
Quizás debamos permitir cierta flexibilidad poética al simbolismo de
estos textos bíblicos: están describiendo acontecimientos y realidades
trascendentales que no pueden transmitirse apropiadamente en una prosa
165
descriptiva ordinaria. La idea de emplear el lenguaje hiperbólico de la
destrucción cósmica en las teofanías del Antiguo Testamento para referirse
a acontecimientos históricos ordinarios (como el rescate de Israel de la
opresión por las naciones) es transmitir de manera forzada y gráfica que
Dios es el que actúa detrás de estos acontecimientos y que el juicio radical
es necesario para lograr la salvación. De hecho, este juicio es tan radical
como para desestabilizar el orden presente. Pero no nos equivoquemos: en
cada caso, la salvación, y no solo el juicio, es el resultado pretendido.

El juicio de Dios es definitivamente redentor


Hemos visto que la salvación es el resultado en el caso de Isaías 51 y
Salmo 102, pero quizás haya algunos ejemplos apropiados más. Por
ejemplo, la visión de Isaías 24, que habla de la violenta sacudida de la
tierra (tanto de las personas como del entorno [vv. 1-13, 17-20]) y del
castigo del ejército del cielo, junto a la vergüenza del sol y la luna (vv. 21-
23a). Esta visión de la destrucción se ve enfatizada por los cánticos de
alabanza de los redimidos de los fines de la tierra (vv. 14-16a) y concluye
con la gloria de YHWH reinando en el Monte Sion (v. 23b).
De igual manera, el Salmo 97, que retrata la ira ardiente de Dios que
provoca el temblor de la tierra y el derretimiento de las montañas (vv. 2-
5), está rodeado por un llamamiento a la tierra a regocijarse (v. 1) y una
declaración de que todos los pueblos ven la gloria de Dios (v. 6); de hecho,
el resto del Salmo habla del gozo de Sion y el rescate de los justos por parte
de Dios (vv. 8-12). Estos dos ejemplos proceden de los muchos textos que
ya hemos examinado.
Un texto que aún no hemos mirado es Hageo 2. En el contexto de la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

reedificación del templo tras el exilio, YHWH promete: “Una vez más,
dentro de poco, yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra
firme. Y haré temblar a todas las naciones” (vv. 6-7). Esta promesa se
repite algunos versículos después, donde se deja claro que esta
reestructuración cósmica describe el juicio de Dios sobre el poder militar
opresor de las naciones: “Yo estremeceré los cielos y la tierra, y volcaré el
trono de los reinos y destruiré el poder de los reinos de las naciones; y
volcaré el carro y a los que montan en él, y caerán los caballos y sus
jinetes, cada uno por la espada de su hermano” (vv. 21-22). Pero esta
sacudida cósmica no trata en última instancia sobre la destrucción; más
bien, es para el beneficio del templo, con el resultado de que “vendrán
entonces los tesoros de todas las naciones, y yo llenaré de gloria esta casa—
dice el Señor de los ejércitos”- (v. 7).
Son posibles más ejemplos, pero nos llevarían demasiado lejos. Es
suficiente decir que, si tuviéramos que investigar cada caso de juicio
teofánico en el Antiguo Testamento, no solo veríamos que el lenguaje de la
destrucción extrema describe habitualmente algún acontecimiento
intrahistórico, sino también que siempre está para el propósito definitivo
de la salvación.

Juicio como el refinamiento por fuego


La idea relevante se expresa bien con la imagen de la fundición o el
refinamiento encontrada en algunos textos proféticos. Así pues, Zacarías
13 deja claro que el fuego de Dios no es simplemente destructivo; o, para
ser precisos, podríamos decir que destruye el pecado, pero no la creación.
El oráculo comienza con una referencia a “una fuente” por medio de la
cual Dios purificará a su pueblo del pecado y la impureza (v. 1). Pero la
metáfora pronto cambia al fuego, por medio del cual Dios “los refinará
como se refina la plata, / y los probará como se prueba el oro” (v. 9a). El
resultado es que invocarán una vez más a YHWH, que los reconocerá
como su pueblo, mientras ellos lo reconocerán como su Dios (v. 9b). El
juicio ardiente de Dios se produce, por tanto, para salvación.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

La metáfora del fuego como refinador es aún más prominente en Isaías


1. Describiendo la injusticia de Jerusalén como el deslustre de la plata (“Tu
plata se ha vuelto escoria” [v. 22]), el texto prosigue describiendo el
proceso de juicio por el que la arrepentida Sion será restaurada:

También volveré mi mano contra ti, te limpiaré de tu escoria como con


lejía, y quitaré toda tu impureza. Entonces restauraré tus jueces como al
principio, y tus consejeros como al comienzo; después de lo cual serás
llamada ciudad de justicia, ciudad fiel. Sion será redimida con juicio, y sus
arrepentidos con justicia (Isaías 1:25-27).

De forma interesante, la metáfora del fuego continúa en Isaías 1, pero


esta vez para describir la destrucción de los hacedores de maldad no
arrepentidos y sus hechos:

El fuerte se convertirá en estopa, y su trabajo en chispa. Arderán ambos a


una, y no habrá quien los apague (Isaías 1:31).
La imagen del fuego refinador es quizás la más prominente en el libro
de Malaquías. El capítulo 3 comienza presentando al mensajero del pacto,
a quien YHWH está enviando a Israel, especialmente para purificar el
166
sacerdocio levítico.

¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá


mantenerse en pie cuando él aparezca? Porque él es como fuego de
fundidor y como jabón de lavanderos. Y él se sentará como fundidor y
purificador de plata, y purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como a
oro y como a plata, y serán los que presenten ofrendas en justicia al Señor
(Malaquías 3:2-3).
Pero el fuego no solo purifica. Como en Isaías 1, aquí Malaquías 4
prosigue describiendo la destrucción con fuego de aquellos que continúan
haciendo el mal:

Porque he aquí, viene el día, ardiente como un horno, y todos los


soberbios y todos los que hacen el mal serán como paja; y el día que va a
venir les prenderá fuego—dice el Señor de los ejércitos—que no les dejará
ni raíz ni rama (Malaquías 4:1 [3:19 TM]).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Sin embargo, para los que veneran a YHWH, "se levantará el sol de justicia
con la salud en sus alas” (Malaquías 4:2 [3:20 TM]).

¿Qué están haciendo aquí los barcos de Tarsis?


Un ejemplo esclarecedor de juicio que transforma radicalmente sin
destruir totalmente lo juzgado se encuentra en la visión de Isaías 60, que
describe una Jerusalén purificada tras el exilio babilónico—especialmente,
167
cuando esta visión se contrasta con el oráculo de juicio en Isaías 2. Según
Isaías 60, las naciones que oprimieron antiguamente a Israel contribuirán
ahora a la gloria de Sion. En particular, se nos dice que el templo se
reedificará con madera de los árboles del Líbano (v. 13) y que los barcos de
Tarsis traerán de vuelta al hogar a los exiliados (v. 9).
Pero deberíamos destacar que el oráculo profético en Isaías 2 expresó
una crítica radical tanto de los árboles del Líbano como de los barcos de
Tarsis.

Porque el día del Señor de los ejércitos vendrá contra todo el que es
soberbio y altivo, contra todo el que se ha ensalzado, y será abatido. Y esto
será contra todos los cedros del Líbano altos y erguidos, contra todas las
encinas de Basán, contra todos los montes encumbrados, contra todos los
collados elevados, contra toda torre alta, contra toda muralla fortificada,
contra todas las naves de Tarsis y contra toda obra de arte preciada (Isaías
2:12-16).

La idea no es que Dios está en contra de los altos árboles, las grandes
montañas, o los hermosos barcos (de hecho, Salmo 104:16 describe los
cedros del Líbano como “los árboles del Señor”, que él plantó). En su lugar,
lo que tenemos en Isaías 2 es la crítica de todo lo que se usa para oponerse
a Dios, que ha pasado a ser un símbolo de la soberbia humana. En
contraste con lo que se levanta contra Dios, Isaías 2 comienza con una
visión de la exaltación futura del templo de Dios en Sion como la más alta
de todas las montañas, al que vendrán las naciones para aprender los
caminos de Dios (vv. 1-4); esta visión se amplía en Isaías 60. La idea es que
precisamente lo que ha sido juzgado por Dios (los altos cedros del Líbano y
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

los poderosos barcos de Tarsis) encuentra un lugar (adecuadamente


transformado) en la ciudad purificada de Dios.
Isaías 2 también condena la riqueza ilícita de Israel (“Se ha llenado su
tierra de plata y oro, y no tienen fin sus tesoros” [v. 7]), observando que
esta riqueza se ha empleado para propósitos idólatras, de ahí la mención de
“sus ídolos de plata y sus ídolos de oro” (v. 20). Pero Isaías 60 vislumbra
una Jerusalén renovada, en la que las riquezas de las naciones se traen a la
ciudad (vv. 5, 11); la plata y el oro se mencionan específicamente (vv. 6, 9,
17). ¿Cómo pueden aparecer de nuevo en la ciudad santa los mismos
artículos sujetos al juicio de Dios en Isaías 2? El principio vigente aquí es
que el juicio no se produce con el fin último de la destrucción, sino más
bien para una transformación. Después de todo, Isaías 2 es el origen de la
famosa declaración: “Forjarán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en
168
podaderas” (v. 4).

Juicio para la sanidad del mundo


El juicio a causa de la redención es el patrón continuo de las Escrituras.
Así pues, la dispersión de Babel y la confusión de las lenguas permitieron
un nuevo comienzo para la humanidad, sin la opresión imperial. En el
diluvio, la violencia del mundo estuvo sujeta a la purificación radical para
que Noé y su familia pudieran volver a empezar. De igual manera, el exilio
babilónico sirvió para desmantelar la idolatría de Israel, así como la
injusticia con el fin de permitir un nuevo comienzo para el pueblo de Dios,
sobre nuevas bases. El patrón bíblico es que Dios golpea y cura.
Esto indica que el lenguaje de la destrucción apocalíptica en el Antiguo
Testamento no habla de la aniquilación del cosmos, sino más bien de un
nuevo mundo purificado del mal. El juicio es real porque el pecado es un
asunto serio; y emplea frecuentemente un lenguaje extremo para hacer
hincapié en la naturaleza radical de la purga necesaria para la salvación.
Mientras el juicio es una realidad inevitable para los que se resisten a la
voluntad de Dios, el propósito final de este es cumplir su pretensión
original de prosperidad para la humanidad (Israel y las naciones) y el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

mundo no humano.
La realidad del juicio se impone incluso en el Salmo 104, un bello Salmo
de creación impregnado en su totalidad por la visión de una creación
169
armoniosa y con un funcionamiento correcto. Aunque la estrofa final
del Salmo empieza con la oración “¡Sea para siempre la gloria del Señor! /
¡Alégrese el Señor en sus obras!” (v. 31), el salmista es consciente de que si
YHWH se va a regocijar en el mundo que hizo (sus obras) es porque se va
a ocupar del mal. Así pues, el Salmo termina algunos versículos después
con un deseo: “Sean consumidos de la tierra los pecadores, y los impíos
dejen de ser” (v. 35). En previsión de este deseo final, el salmista emplea el
lenguaje de las teofanías de juicio: cuando YHWH “mira a la tierra, ... ella
tiembla”, y cuando él “toca los montes, ... humean” (v. 32).
Sin embargo, el Salmo 104 es claro acerca de que, aunque el juicio del
mal por parte de Dios desestabiliza (temporalmente) el cosmos, esta no es
la relación normativa de Dios con el mundo que él ama. Anteriormente,
en el Salmo, se nos dice que Dios “riega los montes” y que “del fruto de sus
obras [de Dios] se sacia la tierra” (v. 13). De hecho, en la creación YHWH
“estableció la tierra sobre sus cimientos, / para que jamás sea sacudida” (v.
5). La paradoja es que el mundo inicialmente sólido de Dios, distorsionado
ahora por el mal, será sacudido realmente cuando este se elimine, pero eso
tiene lugar precisamente para que la creación pueda mantenerse segura de
nuevo.
Que esta sacudida cósmica tiene lugar a causa de la prosperidad terrenal
queda aun más claro en el Salmo 96, que, como el 104, afirma la naturaleza
sólida del cosmos hecho por Dios. El Salmo 96 proclama a las naciones: “El
Señor reina; / ciertamente el mundo está bien afirmado, será
inconmovible”, y añade: “Él juzgará a los pueblos con equidad” (v. 10), ya
que así Dios mantiene o restaura el orden cósmico. Siguiendo una teofanía
habitual, el Salmo 96 refleja el orden creado como movido o sacudido en la
venida de Dios enjuicio. Sin embargo, el “movimiento” de creación en el
Salmo 96 es menos parecido a una desestabilización cósmica y más a una
danza cósmica—una celebración exaltada de la venida de YHWH.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Alégrense los cielos y regocíjese la tierra; ruja el mar y cuanto contiene;


gócese el campo y todo lo que en él hay. Entonces todos los árboles del
bosque cantarán con gozo delante del Señor, porque él viene; porque él
viene a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con
170
su fidelidad (Salmo 96:11-13) .

Este lenguaje evoca aspectos de la visión del Salmo 29, que examinamos
al comienzo de este capítulo. Aunque el Salmo 29 usa un simbolismo típico
de las teofanías cósmicas, no hay una referencia específica al juicio, sino
más bien una representación positiva de la presencia asombrosa de Dios en
medio de una tormenta, que “como becerro hace saltar al Líbano” (v. 6) y
171
“deja los bosques desnudos” (v. 9).
C. S. Lewis evoca imágenes parecidas de celebración en su novela El
príncipe Caspian, en la que describe la danza de los árboles cuando llega
172
Asían, el legítimo Señor de Narnia. Antes de la llegada de Asían, uno de
los personajes de la novela, Cazatrufas, se da cuenta de que los bosques y
los arroyos de Narnia se han visto afectados negativamente por la maldad
humana; otro personaje, Lucy, anhela los días antiguos cuando los árboles
173
estaban despiertos. Después, cuando Asían vuelve para acabar con el mal
en Narnia, los árboles del bosque se despiertan y comienzan a moverse en
una alegre danza alrededor de su Señor, que ha venido a redimir al
174
mundo.
Como en El príncipe Caspian, el hincapié más positivo del Salmo 96 se
debe al hecho de que no enfatiza sobre lo terrible del juicio requerido para
eliminar el mal (como en muchas de las teofanías que hemos examinado).
En su lugar, el Salmo 96, como El príncipe Caspian, retrata el regocijo de la
creación por el resultado del juicio de Dios: la liberación del mundo no
humano de la carga del mal humano.
El Antiguo Testamento anuncia que al final, cuando YHWH venga a
juzgar el mal y restaurar la justicia sobre la tierra, habrá una gran
celebración. Entonces, todos los redimidos (humanos y no humanos por
igual) disfrutarán de la prosperidad y la bendición pretendidas por Dios;
entonces, la salvación de Dios será realmente tan amplia como la propia
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

creación.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Parte 3:
La visión del Nuevo
Testamento de la
renovación cósmica
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 7

La resurrección y
la restauración
del dominio
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

En los tres capítulos anteriores examinamos aspectos representativos del


interés del Antiguo Testamento en la prosperidad terrenal. Ahora es el
momento de adentrarnos en el Nuevo (aunque seguiremos recurriendo al
Antiguo cuando sea necesario). El presente capítulo se centra en la
esperanza bíblica de la resurrección y su relación con la restauración del
dominio humano de la tierra; en el siguiente capítulo exploraremos la
expectativa coherente del Nuevo Testamento de la redención de todas las
cosas, incluyendo su visión de un cielo nuevo y una tierra nueva.
Pero comencemos con la resurrección. Una de las doctrinas distintivas
de la fe cristiana es la resurrección del cuerpo—tanto la de Jesús tres días
después de su crucifixión como la esperada de los creyentes al final de los
tiempos. De hecho, la centralidad de la resurrección sirvió para distinguir
la fe cristiana ortodoxa de las interpretaciones gnósticas en los primeros
siglos de la iglesia antigua. Mientras que las diversas tradiciones antiguas
que acabaron llamándose “gnosticismo” son suspicaces de la materialidad
(negando así la creación directa del cosmos por parte de Dios, además de la
importancia de la encarnación y la resurrección), la fe ortodoxa afirma con
entusiasmo que Dios ama a este mundo que él creó se hizo carne en Jesús y
está comprometido con la redención del orden creado, y con la
resurrección como acontecimiento fundamental para la misma.
La resurrección de Jesús se expone como el punto culminante de los
cuatro Evangelios (Mateo 28; Marcos 16; Lucas 24; Juan 20-21) y comienza
el libro de Hechos, que vincula los orígenes de la iglesia con la historia
contada en Lucas (Hechos 1:1-9). Más allá de estos relatos narrativos,
muchas otras partes del Nuevo Testamento apoyan la importancia de la
resurrección, especialmente 1 Corintios 15. Los once primeros versículos
de 1 Corintios 15 se centran en la resurrección de Jesús como realidad
fundamental para el mensaje del evangelio, mientras el resto del capítulo
contiene una larga clarificación de la naturaleza de la resurrección (en
175
respuesta a las malinterpretaciones en la iglesia primitiva). Pero en su
mayor parte, la mención de la resurrección de Jesús tiende a ser un tema
secundario entretejido en diversas declaraciones teológicas y mandatos
éticos a lo largo del Nuevo Testamento, donde se trata como un núcleo no
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

negociable del evangelio y está frecuentemente relacionado con la


anunciada resurrección de quienes siguen a Jesús.
Más allá de los pasajes mencionados anteriormente, existen otras
numerosas referencias a la resurrección en los Evangelios y Hechos (Mateo
12:40; 16:21; 17:9, 22-23; 20:19; Marcos 8:31; 9:9, 31; 10:34; 12:24-27;
Lucas 9:22; 14:14; 18:33; Juan 2:19-22; 10:17-18; Hechos 1:3, 22; 2:24, 32;
3:15; 10:39-41), así como en las Epístolas y el libro de Apocalipsis
(Romanos 1:2-4; 4:23-25; 6:4-5; 7:4; 8:11, 34; 10:9; 1 Corintios 6:14; 15:1-
58; 2 Corintios 1:9; 4:14; 5:15; Gálatas 1:1; Efesios 1:20; Filipenses 3:10-11,
21; 1 Tesalonicenses 1:10; 4:14,16; 2 Timoteo 2:8, 11, 18; Hebreos 6:2;
11:35; 13:20; 1 Pedro 1:3, 21; Apocalipsis 5:6; 20:5-6). Y esto sin mencionar
la multitud de referencias implícitas, algunas de las cuales trataremos en la
siguiente exposición. El Nuevo Testamento no solo enseña claramente que
Cristo resucitó corporalmente de la muerte, sino también que todos los que
participen en su muerte (por el arrepentimiento y la fe) harán lo propio en
176
su resurrección y nueva vida.
Como la centralidad de la resurrección (tanto de Jesús como de los
creyentes) en el Nuevo Testamento está efectivamente más allá de todo
debate, este capítulo no busca demostrarla. En su lugar, el objetivo aquí es
clarificar la lógica interior de la misma. ¿Por qué es importante la
resurrección para la teología bíblica? ¿Cómo encaja con la visión integral
general de las Escrituras?

El Seol como el final de la vida terrenal en el Antiguo Testamento

Uno de los contrastes entre el Antiguo Testamento y el Nuevo es su


entendimiento del más allá. En contraste con la centralidad de la
resurrección en este último (y en el judaismo del Segundo Templo tardío),
el Antiguo Testamento no tiene habitualmente ninguna esperanza
177
significativa en la vida después de la muerte. Lo más cerca que el
Antiguo Testamento llega de la idea de un más allá es en sus referencias al
Seol como el lugar de los muertos. Tal como lo expresa Salmo 89:48: “¿Qué
hombre podrá vivir y no ver la muerte? / ¿Podrá librar su alma del poder
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

del Seol?”. Aunque las numerosas referencias del Antiguo Testamento al


Seol, la tumba o el abismo presentan una imagen en cierto modo
inconclusa de una existencia sombría o mermada en el inframundo
(parecida a la noción griega del Hades), una cosa está clara: no hay acceso a
178
Dios después de la muerte.
Los muertos en el Seol no solo no tienen recuerdo de Dios ni saben de
su fidelidad y salvación, sino que también son incapaces de alabarle (Salmo
6:5; 88:4-5,10-12; 115:17); este sentimiento final se ve reflejado en el rey
Ezequías cuando este contempla su propia muerte (Isaías 38:18). Así pues,
encontramos la súplica desesperada del salmista a Dios pidiendo rescate o
curación: “¿Qué provecho hay en mi sangre si desciendo al sepulcro? /
¿Acaso te alabará el polvo? ¿Anunciará tu fidelidad?” (Salmo 30:9). La idea
es que, si Dios quiere la alabanza del salmista, debe evitar que este muera.
A pesar de una imagen gráfica en Isaías 14 de las sombras de los
muertos recibiendo al rey de Babilonia en el inframundo, acompañada por
burlas acerca de descender a las larvas y los gusanos (vv. 9-11), la imagen
habitual del Seol es más pasiva: los muertos no hacen nada (y de ahí que
179
pueda decirse que están “dormidos”). Esta es la razón por la que Job
anhela la tumba; allí descansará finalmente de sus sufrimientos
intolerables (Job 3:13-15, 17-19). Sin embargo, el arrebato de Job en el
capítulo 3 no es habitual en el anhelo de la muerte. Incluso el autor de
Eclesiastés piensa que un perro vivo es mejor que un león muerto, ya que
los muertos no saben nada y ya no participan en la vida (9:4-6); de hecho,
“no hay actividad ni propósito ni conocimiento ni sabiduría en el Seol”
180
(9:10).
La imagen negativa del más allá se confirma por el uso del lenguaje
relacionado con el Seol para describir una vida que ha sido invadida por la
muerte, una vida que no manifiesta la prosperidad y la paz que Dios
181
pretende. Así, muchos Salmo equiparan el sufrimiento o la persecución a
la fosa, la tumba o la muerte (p.ej., Salmo 18:3-6; 69:14-15; 116:3, 8; 143:7).
Y cuando Jacob cumple el luto por José, creyéndolo muerto, se nos dice
que “rehusó ser consolado, y dijo: ‘Ciertamente enlutado bajaré al Seol por
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

causa de mi hijo’” (Génesis 37:55). Jacob no estaba planeando suicidarse.


Más bien, la calidad de su vida estaba en peligro; la vida se había vuelto
como la muerte para él.
De igual manera, el escritor del Salmo 88, que, sin duda, no ha muerto
aún, compara su sufrimiento con estar en el Seol:

Porque saturada está mi alma de males, y mi vida se ha acercado al Seol.


Soy contado entre los que descienden a la fosa; he llegado a ser como
hombre sin fuerza, abandonado entre los muertos; como los caídos a
espada que yacen en el sepulcro, de quienes ya no te acuerdas, y que han
sido arrancados de tu mano. Me has puesto en la fosa más profunda, en
lugares tenebrosos, en las profundidades (Salmo 88:3-6).

La idea es que la vida se ha vuelto como la muerte; la presencia y


bendición de Dios no se están experimentando. En realidad, la presencia
de Dios se relaciona habitualmente con la vida, y su ausencia, con la
muerte; así pues, el Salmo 104 declara: “Escondes tu rostro, se turban; / les
182
quitas el aliento, expiran, y vuelven al polvo” (v. 29). Por tanto, cuando
otro salmista dice a Dios: “Tú escondiste tu rostro, fui conturbado” (Salmo
30:7b), está diciendo que su vida se ha vuelto como la muerte para él.
Incluso antes del final de la existencia física de uno, es posible
experimentar la antítesis de la paz o la plenitud de vida que Dios pretende
183
y que él ha prometido a los fieles.
Esta visión negativa del más allá tiene paradójicamente una función
positiva en el Antiguo Testamento: hace hincapié en que la vida terrenal es
lo que realmente importa. Es en la historia presente y en nuestro contexto
concreto de este mundo que somos llamados a servir a Dios y experimentar
las bendiciones que él tiene para nosotros. La falta de interés en un futuro
de otro mundo centra totalmente la atención en este.

Mirando más allá de la muerte en el Antiguo


Testamento
Pero el Seol plantea un problema significativo para la visión de la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

prosperidad terrenal según el Antiguo Testamento, ya que queda claro que


no todas las personas llegan a experimentar la plenitud de vida que
merecen (Job es un ejemplo excelente). De hecho, mientras los justos
sufren frecuentemente, los impíos (que deberían estar experimentando las
maldiciones del pacto por su desobediencia) prosperan a menudo. Nuestra
experiencia real del mundo contradice con frecuencia la Torá y la
enseñanza de la sabiduría sobre los dos caminos (véase cap. 5).
Es precisamente esta situación la que lleva a una crisis de fe en el caso
del autor del Salmo 73; este casi perdió pie cuando vio la prosperidad de
los impíos, su éxito en este mundo a pesar de su arrogancia hacia Dios y el
prójimo (vv. 1-14). En un principio, el salmista está consternado y esta
injusticia no tiene sentido para él (vv. 16, 21-22), pero llega a entender
(estando en el templo) que los impíos recibirán finalmente lo que merecen
(vv. 17-20, 27). De forma más positiva, afirma que el Dios que ha conocido
en esta vida lo recibirá “después” (vv. 23-24). De hecho, el salmista llega a
una conclusión: “Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la
fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre” (v. 26). No hay una
imagen clara aquí del tipo de futuro que se anuncia, sino solo un sentido
de que el presente no puede ser todo lo que hay, ya que la vida, tal como el
salmista la conoce, no concuerda significativamente con lo que se supone
184
que debe ser.
Uno de los detalles fascinantes acerca del Salmo 73 es el uso del verbo
“recibir” (laqah) en el versículo 24 (traducido así por la mayor parte de las
versiones). El hecho de que Dios “reciba” al salmista parece ser un eco de
Génesis 5:24, que declara: “Y Enoc anduvo con Dios, y desapareció porque
Dios se lo llevó”. Este mismo verbo se emplea en el Salmo 49, que, como el
73, indica que la muerte no es el final para los justos. La nota dominante de
este Salmo sapiencial es que nadie (ni los sabios ni los necios) escapará de
la muerte; sin duda, los ricos no pueden pagar a Dios un rescate para evitar
el Seol (vv. 7-10). Pero mientras los impíos deberán esperar que el Seol sea
su hogar permanente (vv. 11-14), el salmista afirma que Dios rescatará su
vida del mismo, “pues él me recibirá [lit. “tomará”]” (v. 15).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

La resurrección propiamente dicha en el Antiguo


Testamento
En el Antiguo Testamento, algunos individuos vuelven a la vida por
actos milagrosos relacionados con los profetas Elías y Eliseo (1 Reyes 17:7-
24; 2 Reyes 4:32-37; 13:21), y algunos textos como el Salmo 49 y el 73
(junto con Génesis 5:24) dan testimonio de una conciencia relativamente
indefinida de algo positivo más allá de la muerte, pero no encontramos lo
que parece ser una expectativa más generalizada de la resurrección hasta
que llegamos a las descripciones protoapocalípticas del futuro. Esta
expectativa se encuentra en dos pasajes de Isaías 24-27, una sección del
libro a la que se hace referencia en ocasiones como el Pequeño Apocalipsis
de Isaías y cuyo origen se considera posterior al exilio.
Isaías 25 anuncia un tiempo en el que YHWH de los ejércitos vindicará
a Israel, con ramificaciones para todo el mundo. El texto describe un
banquete de la mejor carne y los vinos más añejos que Dios preparará en el
Monte Sion “para todos los pueblos” (v. 6). Significativamente, este
suntuoso banquete (un símbolo de bendición terrenal) vendrá acompañado
por el acto en el que Dios pondrá fin a la muerte y el luto.

Y destruirá en este monte la cobertura que cubre todos los pueblos, el velo
que está extendido sobre todas las naciones. Él destruirá la muerte para
siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros, y quitará
el oprobio de su pueblo de sobre toda la tierra, porque el Señor ha hablado
(Isaías 25:7-8).

Más allá de eliminar la mortaja que cubre a todos los pueblos de la


tierra, YHWH cambiará las tornas sobre la muerte. En lugar de que esta se
trague a las personas con su gran boca (una imagen muy conocida de la
185
mitología cananea), la muerte será tragada.
La abolición permanente de la muerte implica resurrección, y Pablo cita
de hecho Isaías 25:8 en 1 Corintios 15, destacando que cuando los muertos
resuciten, “entonces se cumplirá la palabra que está escrita: ‘devorada ha
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

186
sido la muerte en victoria’” (1 Corintios 15:54b). Encontramos también
un eco de esta imagen de la destrucción de la muerte en Apocalipsis 20,
que describe a “la Muerte y el Hades”, tras entregar a los muertos que están
187
en ellos, echados al lago de fuego (vv. 13-14). Y Apocalipsis 21 sigue
haciendo alusión a Isaías 25 cuando dice que en la Nueva Jerusalén Dios
“enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte” (v. 4).
La abolición de la muerte en Isaías 25 se reitera en Isaías 26, en
respuesta a un lamento del pueblo de Dios (vv. 13-18); este lamento
combina desesperación y queja con afirmaciones de confianza en YHWH
(algo típico de los lamentos bíblicos). Aquí está la queja:

Los muertos no vivirán, los espíritus no se levantarán, pues los castigaste y


destruiste, y has borrado todo recuerdo de ellos (Isaías 26:14).

Como la mujer encinta, al acercarse el momento de dar a luz, se retuerce y


grita en sus dolores de parto, así éramos nosotros delante de ti, oh Señor.
Estábamos encinta, nos retorcíamos en los dolores, dimos a luz, al parecer,
solo viento. No logramos liberación para la tierra, ni nacieron habitantes
del mundo (Isaías 26:17-18).

En el versículo siguiente encontramos la respuesta destacable de Dios a


este lamento desesperado. Aunque la futilidad de la muerte parece
inevitable para Israel, YHWH anuncia algo nuevo:

Tus muertos vivirán, sus cadáveres se levantarán. ¡Moradores del polvo,


despertad y dad gritos de júbilo!, porque tu rocío es como el rocío del alba,
y la tierra dará a luz a los espíritus (Isaías 26:19).
Por supuesto, es posible argumentar que este texto identifica la muerte
con el exilio y que la nueva vida representa el retorno a la tierra. Hay
mucha verdad en esta interpretación, como deja claro Ezequiel 37, donde
la resurrección representa el retorno del exilio. Esa famosa profecía de la
revitalización de Israel, su reconstitución como un pueblo y retorno a la
tierra, retrata este acontecimiento trascendental como equivalente a un
regreso de los muertos. Aunque el judaismo posterior llegó a interpretar
Ezequiel 37 como la resurrección literal, en su contexto original el texto
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

usa la resurrección como una metáfora del nuevo nacimiento de Israel tras
la muerte del exilio (una resurrección del cuerpo social, la polis de Israel).
Como Jon Levenson ha esclarecido brillantemente, la resurrección de los
muertos en las Escrituras hebreas se relaciona en múltiples formas con el
nacimiento de los niños, y la resurrección es una consecuencia de la
188
esperanza por el futuro de Israel como una comunidad. Por tanto, quizás
no deberíamos distinguir demasiado marcadamente entre las dos
realidades de la resurrección literal y la revitalización del pueblo; después
de todo, incluso Pablo (recurriendo probablemente a Ezequiel 37) compara
la salvación futura de Israel con la “vida de entre los muertos” (Romanos
11:15). Sin embargo, Isaías 26 parece ir más allá de la metáfora, en la
dirección de la resurrección literal, con su discurso de cadáveres
resucitando y moradores del polvo despertando (v. 19).
La mención más explícita de la resurrección en el Antiguo Testamento
tiene lugar en el libro de Daniel, el único apocalipsis de pleno derecho en
el canon hebreo.
Según Daniel 12, viene un tiempo de angustia o problemas futuros; pero
más allá de la angustia habrá liberación para Israel (v. 1). Esta liberación se
describe después en el lenguaje explícito de la resurrección: “Y muchos de
los que duermen en el polvo de la tierra despertarán, unos para la vida
eterna, y otros para la ignominia, para el desprecio eterno. Los entendidos
brillarán como el resplandor del firmamento, y los que guiaron a muchos a
la justicia, como las estrellas, por siempre jamás” (vv. 2-3).
Este texto no solo repite el lenguaje de Isaías 26 sobre el despertar del
polvo, sino que también hace alusión a Génesis 3:19, que describe la
muerte como nuestro regreso del polvo del que fuimos hechos (también
Salmo 104:29). Esta revocación de la muerte, despertando para la vida
eterna o la vergüenza eterna, no es aún la esperanza de una resurrección
universal: simplemente, dice que “algunos” despertarán. El contexto
sugiere que ese “algunos” son los mártires fieles (descritos aquí como los
sabios, que llevan a muchos a la justicia) y también los que los oprimieron
189
y mataron—dos extremos opuestos entre los pueblos del mundo.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

La relación entre la resurrección y el dominio terrenal


Correspondiendo a estos dos grupos en Daniel 12 tenemos el contraste
encontrado en Daniel 7 entre cuatro bestias y un ser humano, que Daniel
ve en una visión (vv. 2-27). La visión de Daniel se explica como un
contraste entre dos tipos de persona: los reyes de las naciones,
representados como bestias salvajes (vv. 2-8, 17, 19-21, 23-26), y “uno
como un Hijo de Hombre” (v. 13)—esto es, alguien que no actúa como una
bestia, sino como un humano. Este se acerca al trono de Dios en el cielo y
recibe un dominio y reino eterno (vv. 13-14), mientras las bestias
gobernantes se ven despojadas de su dominio (vv. 11-12, 26). La distinción
entre bestia y ser humano es equivalente al contraste anterior entre los
destinados al desprecio eterno y los resucitados para la gloria eterna.
Aunque la figura del “Hijo de Hombre” en Daniel 7 llegó a tener
connotaciones mesiánicas en el judaismo posterior (y el uso por parte de
190
Jesús del lenguaje del “Hijo de Hombre puede hacer alusión a esto), el
contexto original sugiere que el humano es equivalente a “los santos del
Altísimo” (v. 22) o al “pueblo de los santos del Altísimo” (v. 27), que
191
también se describen recibiendo dominio y un reino eterno. La idea es
que mientras en el presente los gobernantes opresores del mundo
persiguen a los justos, en el futuro se producirá un gran giro: los opresores
serán juzgados y los justos recibirán el reino que les pertenece por
derecho. Esta inversión del dominio para el pueblo de Dios se manifiesta
en la resurrección a la vida eterna en Daniel 12. En la vinculación entre
Daniel 7 y Daniel 12, encontramos una conexión inequívoca entre la
resurrección y la restauración del dominio.
Que se va a producir un profundo cambio es básico para la imagen
bíblica de la justicia de Dios. Como María canta en su cántico conocido
como el Magníficat, Dios “ha quitado a los poderosos de sus tronos; / y ha
exaltado a los humildes” (Lucas 1:52). Pero antes del Magníficat,
encontramos el cántico de victoria de Ana en 1 Samuel 2, sobre el que se
modeló el cántico de María.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

El Señor empobrece y enriquece; humilla y también exalta. Levanta del


polvo al pobre,
del muladar levanta al necesitado para hacerlos sentar con los príncipes, y
heredar un sitio de honor; pues las columnas de la tierra son del Señor, y
sobre ellas ha colocado el mundo. Él guarda los pies de sus santos, mas los
malvados son acallados en tinieblas, pues no por la fuerza ha de prevalecer
el hombre (1 Samuel 2:7-9).
Esta imagen de ser levantado del polvo al gobierno legítimo (sentado
192
con príncipes) aporta la base teológica de la resurrección. El Dios de la
creación es el único que consigue esta exaltación, aquel que estableció el
mundo firmemente sobre sus fundamentos (1 Samuel 2:8) y que se ocupa
de los humildes y los arrepentidos (Isaías 57:15; 66:1-2). De hecho, el
creador los restaura a su estatus legítimo, porque la humanidad fue
coronada originalmente con dignidad real (Salmo 8:4-8) para ser regente
junto a Dios sobre la tierra (Génesis 1:26-28).
El levantamiento de los humildes es coherente con la referencia a los
justos brillando como estrellas en Daniel 12. Que esta referencia es una
imagen de exaltación y gloria puede verse en Números 24:17, que compara
a un futuro gobernante de Israel con una estrella naciente. Y Jesús dice a
los discípulos que después del juicio final “los justos resplandecerán como
el sol en el reino de su Padre” (Mateo 13:43). En Filipenses 2, Pablo usa
incluso el simbolismo astral para la vida cristiana después de exhortar a sus
lectores a tener la misma mente que Cristo tuvo (v. 5) abrazando
voluntariamente la servidumbre y el sufrimiento (vv. 6-8), lo que lleva a la
exaltación y el gobierno cósmico (vv. 9-11). Esta imitatio Christi (que es la
restauración de la imago Dei) desemboca en que los cristianos pasan a ser
“hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en
193
medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo” (v. 15).
Deberíamos tener claro que la exaltación relacionada con la
resurrección en Daniel 12 no tiene nada que ver con ir al cielo o
convertirse literalmente en un ser celestial; sin duda, no describe la
194
inmortalidad del alma. Más bien, es una metáfora de la restauración de
la dignidad a los fieles que han sido sometidos a una muerte innoble a
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

manos de los impíos; se refiere a su resurrección de la muerte para estar


firmes de nuevo sobre un suelo sólido, ya que Dios creó a la humanidad
para que esta viviera con dignidad sobre la tierra. Así pues, “levantarse” y
“estar firme” (hebreo qum; griego anastasis) pasan a ser sinónimos de la
resurrección en la Biblia (nótese que Jesús resucita a la hija de Jairo con las
palabras arameas Talitha cum, que significan “Niña, levántate” [Marcos
5:41]). Y como Daniel 12 recurre a la imagen de Isaías 26 de despertar del
polvo, hacemos bien en destacar la referencia de este mundo en Isaías 26,
especialmente en las palabras finales del lamento al que la resurrección es
la respuesta de Dios: “No logramos liberación para la tierra, / ni nacieron
195
habitantes del mundo” (Isaías 26:18b).
La expectativa de las Escrituras, junto con muchos escritos extrabíblicos
en el judaismo del Segundo Templo, es que Dios rectificará enérgicamente
esta situación levantando a los justos de los muertos a una posición de
honor real. Este hecho se ilustra bien en un intenso capítulo sobre el
martirio y la resurrección en 2 Macabeos (en los apócrifos judíos, parte de
la Septuaginta). Allí tenemos el relato de siete hermanos judíos y su madre
torturados y ejecutados por Antíoco IV Epífanes (probablemente, el
cuerno de la cuarta bestia en Daniel 7). El gráfico relato de 2 Macabeos 7
del martirio por negarse a desobedecer la Torá contiene múltiples
referencias a la esperanza de la resurrección, basada en la compasión de
Dios hacia los fieles (vv. 6, 9, 11, 14, 20, 23, 29, 36). Tal como dice el
segundo hijo: “El Rey del mundo nos resucitará a una vida eterna a
nosotros que morimos por sus leyes” (v. 9, DHH). O, como la madre dice a
su hijo menor: “Es el creador del mundo, que hizo todas las cosas, quien
forma al hombre desde el primer momento. Él, en su misericordia, les
devolverá la vida y el aliento” (v. 23, DHH); por tanto, le da ánimos:
“Acepta la muerte, para que por la misericordia de Dios yo te recobre junto
con ellos” (v. 29, DHH). Y lo contrario de la nueva vida para los fieles es el
juicio de Dios sobre los opresores, expresamente articulado para el tirano
Antíoco (vv. 17, 19, 31, 34-35).
El contenido terrenal de esta esperanza futura para los fieles puede
verse en 1 Enoc, un texto apocalíptico judío conocido principalmente a
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

partir de antiguos manuscritos etíopes (1 Enoc 1:19 se cita en Judas 14-


196
15). En la primera sección de 1 Enoc, llamado el Libro de los Vigilantes
(caps. 1-36), los elegidos (los justos), a quienes Dios ha concedido perdón y
sabiduría, van a “heredar la tierra” y a vivir una vida plena en un estado
197
libre de pecado y de “regocijo y paz eterna” (5:7-9). Y un capítulo
posterior en el Libro de los Vigilantes representa el trono de Dios en el
paraíso (Edén) sobre una montaña elevada, en medio de la cual se
encuentra el árbol de la vida, a cuyo fruto tienen acceso los elegidos, lo
que desemboca en “una larga vida sobre la tierra” sin más tormento ni
calamidad (25:1-6) porque Dios “había preparado tales cosas para los
198
humanos, para los (que son) justos” (25:7).
Más adelante en 1 Enoc, en el Libro de las Parábolas (caps. 37-71),
encontramos una descripción de la era mesiánica, cuando el “Escogido” se
sienta en el trono de Dios; en ese momento, el Seol devolverá lo que le ha
sido confiado (esto es, los muertos), las montañas y colinas saltarán como
corderos, y “la tierra se regocijará, / los justos la habitarán” (51:1-5). Esta
imagen se amplía en un capítulo bastante extenso que describe al Escogido
(identificado como el “hijo del hombre” de Daniel 7) sentado en su trono,
entregando a los gobernantes de la tierra para el juicio, pero participando
en un banquete con los justos, que han resucitado de sus tumbas y están
vestidos con gloria eterna (62:1-16).
La asociación de la resurrección y el dominio también se encuentra en
un texto fragmentario de los Manuscritos del Mar Muerto conocido como
el Apocalipsis Mesiánico (4Q521), que data del siglo I a.C. Allí se nos dice
que, cuando el Mesías venga, el Señor no solo “llevará a cabo actos
maravillosos que no se han producido antes”, incluyendo la curación de los
heridos y la resurrección de los muertos, sino que también “honrará a los
199
piadosos sobre el trono de un reino eterno”. La resurrección y el
200
dominio van de la mano cuando Dios restaura a su pueblo.
La Sabiduría de Salomón (otro escrito apócrifo judío) confirma la
expectativa judía de la esperanza de este mundo, asociando explícitamente
la resurrección con reinar y ejecutar el juicio sobre la tierra. Sabiduría 3
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

comienza suponiendo un estado intermedio entre la muerte y la


resurrección, durante el cual los justos están con Dios (3:1). Mientras los
necios pueden considerar la muerte de los justos negativamente, pensando
que están siendo castigados, el texto afirma que se hallan realmente en paz
(3:2-3). Pero ese estado solo es temporal, porque “abrigaban la esperanza
de no tener que morir” (3:4, DHH); esto contrasta notablemente con los
impíos, cuya “esperanza es vana” (3:11, DHH), como una escarcha o un
humo efímeros que se disipan rápidamente (5:14).
Aunque la “inmortalidad” podría sonar como el respaldo de una
existencia celestial incorpórea, la inmortalidad en 3:4 es una esperanza, no
una posesión presente, porque ellos “recibirán grandes beneficios” (3:5,
DHH)—una referencia a lo que está por venir. Esta inmortalidad futura se
revela en el lenguaje de Daniel 12 (que describe la resurrección), seguida
por imágenes de gobierno y juicio.

El día en que el Señor venga a juzgarlos, resplandecerán como antorchas,


como chispas que prenden entre el rastrojo. Juzgarán a las naciones y
gobernarán a los pueblos, y el Señor reinará sobre ellos para siempre
(Sabiduría 3:7-8, DHH).

Los justos no solo resplandecerán (la alusión a Daniel 12), sino que esta
metáfora también se emplea para incluir tanto la luz como el fuego,
cuando los justos queman los rastrojos de la maldad. Y además de ejecutar
el juicio, los justos (ahora inmortales) ejercerán el dominio sobre las
naciones—precisamente el giro vislumbrado en Daniel 7 y otros textos del
Segundo Templo.
Dos capítulos después, la resurrección de los elegidos de Dios está
vinculada aún más explícitamente a su estatus real:

Los buenos viven eternamente; su recompensa está en las manos del


Señor; el Altísimo cuida de ellos. Por lo tanto, recibirán de manos del
Señor un reino glorioso y una hermosa corona; él los protegerá con su
mano y los defenderá con su brazo (Sabiduría 5:15-16, DHH).
Lo que tenemos aquí es la restauración de los fieles a su estatus humano
legítimo, que se hace eco de Salmo 8 (coronados con gloria y honor). El
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

escatón llevará a buen término el propósito original de Dios en la creación.


Esta interpretación es congruente con el énfasis sobre lo bueno de la
creación en la Sabiduría de Salomón:

Pues Dios no hizo la muerte ni se alegra destruyendo a los seres vivientes.


Todo lo creó para que existiera; lo que el mundo produce es saludable, y
en ello no hay veneno mortal; la muerte no reina en la tierra, porque la
justicia es inmortal (Sabiduría 1:13-15, DHH).

Queda claro, pues, que “inmortalidad” [athanasia] en Sabiduría 3:4 se


refiere a una realidad de este mundo, la resurrección de los muertos, tal
como ocurre en 1 Corintios 15, donde Pablo usa la misma palabra para
201
proponer una inmortalidad corpórea.

Pues la trompeta sonará, y los muertos resucitarán incorruptibles, y


nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible
se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad [athanasia].
Pero cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto
mortal se haya vestido de inmortalidad [athanasia], entonces se cumplirá
la palabra que está escrita: “Devorada ha sido la muerte en victoria” (1
202
Corintios 15:52-54).

Así pues, finalmente, ¡hemos llegado al Nuevo Testamento! Pero


necesitábamos fundamentar el Nuevo en el Antiguo con el objetivo de
mostrar la continuidad fundamental de la esperanza terrenal en ambos
testamentos.

Reinar con Cristo en el Nuevo Testamento


Dadas las numerosas referencias a la resurrección en el Nuevo
Testamento (véase la lista al comienzo de este capítulo), no hay necesidad
de establecer su centralidad. En su lugar, será más útil centrarse en el tema
del dominio escatológico para el pueblo de Dios—un tema entretejido en
muchos textos del Nuevo Testamento, frecuentemente en relación con la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

resurrección, como si fuera un componente obvio de la esperanza cristiana


temprana.
Tomemos, por ejemplo, la razón que Pablo da en 1 Corintios 6:1-6 por
la que los cristianos no deberían llevarse a los tribunales entre sí (en el
sistema legal pagano), sino que en su lugar deberían solucionar sus
desacuerdos en la iglesia. El apóstol pregunta: “¿O no sabéis que los santos
han de juzgar al mundo? Y si el mundo es juzgado por vosotros, ¿no sois
competentes para juzgar los casos más triviales? ¿No sabéis que hemos de
juzgar a los ángeles? ¡Cuánto más asuntos de esta vida!” (vv. 2-3). Si Pablo
planteara estas preguntas a la mayoría de los cristianos en la actualidad,
probablemente recibiera algunas miradas perplejas. ¿Los santos juzgarán al
mundo? ¿Juzgarán a los ángeles?
Pero Pablo está recurriendo simplemente a la expectativa judía del
Segundo Templo del gran giro de los acontecimientos, con la consiguiente
restauración del dominio para los elegidos. Y el juicio (que incluye tomar
decisiones sabias e incluso pronunciar una sentencia cuando el mal debe
rectificarse) es un aspecto integral del ejercicio del dominio. De hecho, allí
donde encontramos en el Nuevo Testamento el lenguaje de los santos
gobernando, reinando, juzgando o ejerciendo de otra forma la autoridad,
incluyendo la referencia a los tronos y las coronas, estamos adentrándonos
en el campo conceptual del reino escatológico de Dios, que es la herencia
prometida a su pueblo.
Jesús mismo apela al gran giro de los acontecimientos al final de los
tiempos en respuesta a la pregunta de Pedro, en nombre de los discípulos,
acerca de su recompensa por dejarlo todo y seguirle (Mateo 19:27). Jesús
explica que sus seguidores recibirán cien veces más de lo que han perdido
y “heredarán vida eterna”, porque “muchos primeros serán últimos, y los
últimos, primeros” (Mateo 19:29-30). Pero Jesús también relaciona este
giro con los tronos y el juicio: “En verdad os digo que vosotros que me
habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en
el trono de su gloria, os sentaréis también sobre doce tronos para juzgar a
las doce tribus de Israel” (Mateo 19:28).
Jesús hace una declaración parecida sobre el futuro de sus discípulos en
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

respuesta a una disputa entre ellos acerca de cuál es el más grande (Lucas
22:24). Allí los desafía a no tomar como modelo de su autoridad la de los
reyes de los gentiles (que abusan del poder), sino su propia vida de servicio
(Lucas 22:25-27). Acaba con estas palabras: “Vosotros sois los que habéis
permanecido conmigo en mis pruebas; y así como mi Padre me ha
otorgado un reino, yo os otorgo que comáis y bebáis a mi mesa en mi
reino; y os sentaréis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel” (Lucas
22:28-30).
No solo queda claro que Jesús estaba impregnado de la expectativa del
Segundo Templo del gobierno escatológico de los santos, sino que también
basa este gobierno en su propio patrón de vida: si sus seguidores participan
en su sufrimiento, participarán en su reino (Lucas 22:28-29). Esta
participación en la vida de Cristo es fundamental para la forma en que la
Biblia concibe la esperanza cristiana. De ahí que Pablo pueda decir que los
cristianos son “herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad
padecemos con él a fin de que también seamos glorificados con él”
(Romanos 8:17).
En otros pasajes, Pablo afirma su propia necesidad de participar en los
sufrimientos de Cristo si quiere alcanzar la resurrección de los muertos
(Filipenses 3:10-11), y usa la secuencia de la entrega de sí mismo de Jesús
hasta la muerte y la consiguiente exaltación al señorío cósmico como el
modelo para la iglesia (Filipenses 2:5-11).
Pablo se centra en el uso humilde del poder para servirse los unos a los
otros, tal como Jesús sirvió a la humanidad pecadora por medio de su
muerte en sacrificio (Filipenses 2:5-8); en un mundo caído, el servicio
conduce a menudo al sufrimiento. Esto cuestiona sin duda cualquier
entendimiento superficial y triunfalista del reino de Dios o la restauración
del dominio, especialmente involucrarse en “guerras culturales” en
nombre de la fe cristiana (una fuerte tentación en algunas variedades de
cristianismo contemporáneo). Deberíamos prestar atención al útil hincapié
de N. T. Wright en la humillación y sumisión de Jesús (el Verbo
encarnado) como hecho fundamental en el modo de reinado de Dios—de
ahí el título del profundo estudio de los Evangelios por parte de Wright,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

203
How God Became King [Cómo Dios se hizo rey]. De igual manera,
Michael Gorman ha definido perspicazmente el entendimiento paulino de
la vida cristiana como “cruciforme”, conformado al patrón del sacrificio de
204
Cristo.
Pero Jesús resucitó victorioso de la muerte y el punto culminante del
himno de Cristo en Filipenses 2 declara el momento final de la exaltación:
“para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el
cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que
205
Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:10-11).
Este reinado cósmico y escatológico del Mesías de Dios, el Siervo que
sufre, es esencial para el patrón en el que los cristianos participarán. La
idea clave aquí es que el abuso del poder que caracteriza a nuestro mundo
no significa que deberíamos evitar la clara enseñanza de las Escrituras
acerca del gobierno escatológico. El poder en sí mismo no es el problema;
lo es el mal uso del mismo. En la creación, los humanos fueron
comisionados a gobernar la tierra en la imagen de un Dios amoroso, y Jesús
personificó este gobierno en su propia vida y muerte como el Verbo
206
encarnado (Juan 1:14-18). La idea del giro venidero de los
acontecimientos es que Dios quita el dominio a los que abusan del poder y
lo da a aquellos que se humillan para seguir al Mesías, en la senda del
207
discipulado y el servicio.

Cristo como representante de Israel y la humanidad


El carácter paradigmático de la muerte/humillación y la
resurrección/gobierno de Jesús se basa en el desarrollo de la expectativa del
Segundo Templo de que un representante de Israel (que también lo es de la
humanidad) dará lugar a la vindicación del pueblo como un todo. Este
sentido representativo del “hijo de hombre” en Daniel 7 permite que el
término haga referencia tanto al pueblo (en su contexto original) como
(legítimamente) a una figura mesiánica futura.
Esta idea representativa nos ayuda a entender la lógica del sermón de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Pablo en el Areópago en Atenas, recogido en Hechos 17. Después de


informar a sus oyentes acerca de la creación del cosmos por parte de Dios y
su estatus como imago Dei (vv. 24-29), los llama al arrepentimiento (v. 30),
porque Dios “ha establecido un día en el cual juzgará al mundo en justicia,
por medio de un Hombre a quien ha designado, habiendo presentado
pruebas a todos los hombres al resucitarle de entre los muertos” (v. 31).
Como el resucitado que ejecuta el juicio es el representante de la
humanidad justa (Jesús manifiesta perfectamente la imago Dei), su
resurrección y gobierno pasan a ser el modelo para aquellos a quienes
208
representa.
Hebreos 2 es extremadamente útil al clarificar cómo la participación del
pueblo de Dios en la exaltación y el gobierno de Cristo se fundamenta en
la creación y el llamamiento humano original. Habiendo retratado a Cristo
como la revelación perfecta de Dios, por la cual es superior a los ángeles
(1:1-2:4), el escritor declara: “Porque no sujetó a los ángeles el mundo
venidero, acerca del cual estamos hablando” (2:5). Inmediatamente
después de Hebreos 1, sería fácil entender esto erróneamente como una
referencia al reinado escatológico de Cristo; pero cualquiera que esté
impregnado con la expectativa del Segundo Templo entenderá que Dios ha
confiado el mundo futuro a la humanidad (específicamente, la humanidad
justa). Y la referencia al gobierno humano se ve reforzada cuando 2:6-8
prosigue citando la Septuaginta del Salmo 8:4-6. En el Antiguo
Testamento, el Salmo 8 hace referencia claramente al estatus y papel
humanos originales—creados un poco menores que Dios (‘elohim),
coronados con gloria y honor, a quienes se ha concedido el dominio de
todo lo que Dios ha hecho.
En ocasiones, algunos entienden erróneamente que Hebreos 2 realiza
una interpretación mesiánica directa de Salmo 8, por lo que debemos tener
209
cuidado de entender el argumento real que el autor presenta. El escritor
de Hebreos no aplica el texto del Salmo a Jesús de una forma no crítica o
simplista, como si se estuviera refiriendo directamente al Mesías. Más bien,
comienza con el llamamiento humano original, que se ha puesto en peligro
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

debido al pecado. Merece la pena citar al completo Hebreos 2:5-9:

Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos
hablando. Pero uno ha testificado en cierto lugar diciendo:

¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes,


o el hijo del hombre para que te intereses en él?
Le has hecho un poco inferior a los ángeles;
le has coronado de gloria y honor,
y le has puesto sobre las obras de tus manos;
todo lo has sujetado bajo sus pies.

Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora
no vemos aún todas las cosas sujetas a él. Pero vemos a aquel que fue
hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y
honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de
210
Dios probara la muerte por todos.

La Septuaginta, que Hebreos cita aquí, tiene dos divergencias del hebreo
original. La primera reduce el significado de ‘elohim a “ángeles”, que bien
pudo haber sido parte del significado del término (‘elohim puede referirse
211
a Dios, los seres divinos, los ángeles). Pero la segunda divergencia hace
realmente más ambiguo el hebreo; la frase griega brachy ti par’ en relación
con el verbo elattoo (“hacer inferior”) en Hebreos 2:7 puede significar
hecho “un poco menor que” (en conformidad con el hebreo original,
seguido por RV60 y NVI) o “durante un poco de tiempo menor que”
(versiones inglesas NRSV y ESV). Este último significado temporal es el
212
que el autor extrae para su interpretación.
La humanidad fue creada para gobernar el mundo (en la creación y en
el escatón), pero no contábamos esto en el presente; en su lugar, es la
muerte la que gobierna, y los seres humanos, “por temor a la muerte,
estaban sujetos a esclavitud” (Hebreos 2:15). Pero vemos a Jesús, que fue
subordinado temporalmente a los ángeles, haciéndose “carne y sangre” en
solidaridad con la familia humana (descrita como sus hermanos/hermanas
y como hijos de Dios [2:11-14, 17]). Como Jesús se hizo totalmente
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

humano (“semejante a sus hermanos en todo” [2:17]]), incluso hasta la


muerte, fue capaz de conquistar al diablo, desembocando en la expiación
por la raza humana y su liberación del poder de la muerte (2:14-17).
Ahora, exaltado en resurrección y ascensión, Jesús cumple la visión real de
Salmo 8 (“coronado de gloria y honor” [Hebreos 2:9]).
Pero este Jesús resucitado, usando el lenguaje paulino, es “el
primogénito entre muchos hermanos” (Romanos 8:29). El Evangelio de
Juan explica que el único Hijo de Dios (1:14,18) no acapara el privilegio de
su estatus real; en su lugar, él da “derecho de llegar a ser hijos de Dios” a
todos los que confían en él (1:12). Esto concuerda fundamentalmente con
Hebreos 2, que afirma que por medio de la encarnación y la muerte de
Jesús, Dios está “llevando muchos hijos a la gloria” (v. 10). Del mismo
modo que Jesús ha participado en la condición humana (incluyendo la
humillación de la muerte), también todos los que le siguen participarán en
su exaltación y gobierno, cumpliendo así el propósito de Dios para la
humanidad. Y solo para ser claro, el escritor de Hebreos declara que Jesús
“no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de Abraham”
(2:16).
En sintonía con Hebreos 2, Pablo afirma que los descendientes de
Abraham recibieron de hecho la promesa de que “heredarían el mundo”
(Romanos 4:13). Contrastando las consecuencias del pecado de Adán y la
obediencia de Cristo, Pablo explica que mientras la muerte reinó a través
del primero, los destinatarios de la gracia y la justicia de Dios “reinarán en
vida por medio de uno, Jesucristo” (Romanos 5:17). Por tanto, Pablo puede
hablar de la resurrección de Jesús como las “primicias” de una cosecha de
resurrección que ha de venir (1 Corintios 15:20-23). O como 2 Timoteo 2
lo expresa: “Palabra fiel es esta: que, si morimos con él, también viviremos
con él; si perseveramos, también reinaremos con él” (vv. ll-12a). La nueva
213
vida en Cristo está claramente relacionada con el gobierno escatológico.

¿Un reinado “espiritual”?


¿Pero esto es necesariamente un gobierno en la tierra? Las referencias
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

del Nuevo Testamento al reinado de los santos se han interpretado a


menudo como una referencia al reinado “espiritual” en el cielo. Y hay un
poco de verdad en esta interpretación. A diferencia del verbo “gobernar”,
que frecuentemente requiere un objeto, “reinar” (tanto en castellano como
en el griego basileuo y sus derivados) no lo hace; los intérpretes bíblicos
fundamentan a menudo esta posibilidad gramatical de un reinado
descontextualizado en la idea de estar sentado en los “lugares celestiales”
(literalmente, “los celestiales”, epouraniois) encontrada en el libro de
214
Efesios. Que esta es una imagen real queda claro en el cuadro del
Antiguo Testamento de Dios sentado en su trono celestial y en la ascensión
de Cristo en el Nuevo, que desemboca en que este se sienta a la diestra del
Padre. El carácter real de estas referencias se corrobora en su contexto en
Efesios, pero no parecen referirse a un reinado terrenal.
La referencia más importante en Efesios se centra en la resurrección y
la ascensión de Cristo, con el dominio cósmico resultante, descrito en los
términos más extraordinarios: “Dios... le resucitó de entre los muertos y le
sentó a su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo
principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra,
no solo en este siglo sino también en el venidero Y todo sometió bajo sus
pies, y a él lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia” (1:20-22).
Otra referencia de Efesios representa a la iglesia participando tanto en
la vida de resurrección de Cristo como en su reinado: “Pero Dios, que es
rico en misericordia, ...nos dio vida juntamente con Cristo... y con él nos
resucitó, y con él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús” (2:4-
6). Como la participación de los creyentes en la resurrección y ascensión
de Cristo empieza en el presente, y se concibe teniendo lugar en los
lugares celestiales, este hecho no encaja con el gobierno terrenal
vislumbrado en el gran giro final de los acontecimientos. Sin duda, suena
como si la resurrección y el gobierno de la iglesia se espiritualizaran aquí
(o, al menos, no fueran terrenales). Y esta interpretación tiene el respaldo
de una declaración anterior en Efesios de que los creyentes han sido
“bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo” (1:3).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Las dos referencias finales a los lugares celestiales en Efesios hablan de


un conflicto cósmico entre Dios y las fuerzas de las tinieblas, que tiene
lugar en los lugares celestiales, en el cual la iglesia desempeña un
importante papel. En Efesios 3, leemos acerca del “misterio” del plan de
Dios de incluir a los gentiles como coherederos en sus propósitos (vv. 5-9),
un plan oculto en épocas anteriores pero revelado en la iglesia, “a fin de
que la infinita sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la
iglesia a los principados y potestades en las regiones celestiales” (v. 10).
Sorprendentemente, la reconciliación de judíos y gentiles como la nueva
humanidad es una proclamación de la victoria de Dios sobre los poderes
celestiales demoníacos Pero la batalla no ha terminado. Efesios 6:10-18
habla de ponerse la armadura de Dios para mantenerse firme en oración
contra el diablo y todos los poderes del mal, “porque nuestra lucha no es
contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra
los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de
maldad en las regiones celestiales” (v. 12).
La verdad parcial de la interpretación que espiritualizaría el reinado de
los santos es que no esperamos simplemente el gran giro de los
acontecimientos. Tal como Efesios revela, esta renovación ya ha
comenzado en Cristo; podemos participar en su nueva vida y victoria en el
presente, aunque sigamos luchando contra el mal y estemos sujetos al
215
sufrimiento que frecuentemente acompaña al discipulado. Sin embargo,
la idea es que lo que está oculto actualmente (en el cielo), se revelará en la
tierra en el día final. Este es el patrón apocalíptico del Nuevo Testamento
(como veremos con más claridad en el capítulo 10). Este patrón se clarifica
en un texto de Colosenses que, en una primera lectura, podría realmente
parecer aconsejar un escape de la tierra a otro mundo.
Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde
está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de
arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está
escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, nuestra vida, sea
manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con él en
gloria. (Colosenses 3:1-4)
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Lejos de ser un consejo para escapar, esto es un reconocimiento honesto


de que la vida terrenal presente corre peligro a causa del mal, y por tanto
necesitamos tener un modelo celestial para nuestra conducta (en la
práctica, Cristo mismo). Pero lo que está “oculto” (nuestra vida de
resurrección) será “revelado” en el día final—con Cristo en gloria.

Reinado en la tierra como el estado final


Para tener una imagen más clara de la revelación escatológica de lo que
está oculto ahora, debemos recurrir, en la medida apropiada, al libro de
Apocalipsis, el único apocalipsis del Nuevo Testamento; tanto el nombre
del libro como su género hablan de una revelación (“apocalipsis” y
“apocalíptico” derivan de una palabra griega que significa “revelar”). En el
libro de Apocalipsis encontramos una confirmación clara de la imagen del
gobierno terrenal que hemos estado discerniendo tanto en el Antiguo
Testamento como en el Nuevo.
Para empezar, las cartas a las siete iglesias (Apocalipsis 2-3) animan a los
fieles con la mención de coronas, tronos y dominio sobre las naciones
como recompensa por conquistar o vencer—esto es, resistencia fiel bajo la
216
persecución—(2:10, 26-28; 3:11, 21; también 21:7).
Aunque el dominio sobre las naciones indica, sin duda, un contexto
terrenal, la visión de los adoradores celestiales alrededor del trono de Dios
y el Cordero en Apocalipsis 5 confirma este hecho; allí, cuatro criaturas
vivientes y veinticuatro ancianos alaban al crucificado por su sacrificio,
por medio del cual redimió a personas “de toda tribu, lengua, pueblo y
nación” (v. 9). A través de su sacrificio, el Cordero ha constituido a los
redimidos como “un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre
la tierra” (v. 10). Difícilmente puede hallarse una declaración más clara de
un estado terrenal final para el pueblo de Dios.
Este reinado terrenal está explícitamente conectado con la resurrección
en Apocalipsis 20. Allí encontramos una visión del milenio, en el que los
mártires fieles (“los que habían sido decapitados por causa del testimonio
de Jesús y de la palabra de Dios”) “volvieron a la vida y reinaron con Cristo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

por mil años” (v. 4). Esta parece ser la primera etapa en un futuro de dos;
217
de ahí que se denomine “la primera resurrección” (v. 5). Después, en un
lenguaje con reminiscencias de Apocalipsis 5, se nos dice que estos
resucitados “serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por mil
años” (20:6). El contexto sugiere un reinado terrenal, aunque temporal.
No obstante, encontramos un lenguaje casi idéntico en la visión de
Apocalipsis 22, no describiendo un milenio temporal para los mártires,
sino el estado final para todos los justos. Entre el milenio y el estado final
se produce una resurrección general de todas las personas para enfrentarse
al juicio final, en el cual la propia muerte es echada al lago de fuego (20:13-
14). Después, Juan ve un cielo nuevo y una tierra nueva, con una nueva
Jerusalén descendiendo del cielo a la tierra (21:1-2), y esta visión viene
acompañada por una variedad de imágenes para representar la presencia
plena de Dios con su pueblo, incluyendo la morada, el rostro, el trono y la
luz de Dios (21:3; 22:1-5). El pueblo de Dios (resucitado ahora a la vida
nueva) no solo adorará y tendrá comunión con él (22:3-4), sino que
también, de acuerdo con el Antiguo Testamento y la expectativa del
Segundo Templo, “reinará por los siglos de los siglos” (22:5). Así pues, el
estado final de los justos se representa inequívocamente en términos de
resurrección y gobierno terrenal.

La lógica de la resurrección y el dominio


Llegando al final de esta visión de conjunto de los temas de la
resurrección en el Nuevo Testamento, es evidente que la resurrección se
basa en la revocación de la injusticia, cuya intención es rectificar una
situación en la que la muerte ha obstaculizado los propósitos de Dios para
la bendición y la paz terrenales. Especialmente en situaciones de opresión
en las que los fieles al pacto de Dios son perseguidos, puede parecer que la
muerte tiene la última palabra, pero la tradición bíblica llegó a la profunda
percepción (usando el lenguaje del Cantar de los Cantares) de que el amor
de Dios es “fuerte como la muerte” (8:6); de hecho, es más fuerte que la
muerte. El amor de YHWH por su pueblo y su fidelidad a sus promesas
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

llevaron a la expectativa de un retorno del exilio y una reunión del


remanente de las naciones (como vimos en el Apocalipsis 5). Pero también
condujo a la esperanza apasionada de que la propia muerte no podía, al
final, frustrar los propósitos de Dios.
La doctrina de la resurrección tiene, por tanto, como fundamento una
visión de la justicia restauradora de Dios. Esto lleva a N.T. Wright a
declarar que “la resurrección fue desde el principio una doctrina
218
revolucionaria”. Inspiró a los mártires a resistir a la tiranía con la
esperanza de un futuro más allá de la muerte. Esta es la razón por la que
los saduceos, que estaban entre las élites gobernantes del judaismo y, por
ello, tenían interés en mantener el statu quo, se oponían a la resurrección
(véase Mateo 22:23-33; Marcos 12:18-27; Hechos 23:6-10); estaban
entregados al presente orden mundial. Sin embargo, la resurrección
significa que el presente orden no durará eternamente. La resurrección
pone el mundo patas arriba.
Así pues, la esperanza de la resurrección es capaz de inspirar a los
creyentes a esperar que los propósitos originales de Dios para la vida
humana se cumplirán finalmente, a pesar del sufrimiento que
experimentemos en el presente. La afirmación de Pablo en Filipenses 1:6
es oportuna: “estando convencido precisamente de esto: que el que
comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo
Jesús”. La resurrección es la compleción final de los propósitos de Dios.
El vínculo inquebrantable entre la resurrección y la restauración se
forja en los propósitos de Dios desde la creación. La intención de Dios para
la vida humana se centró en el estatus real de la humanidad y nuestra
comisión de ser imagen de nuestro creador en una administración amorosa
y sabia de la tierra, que ha sido confiada a nuestro cuidado (Génesis 1:26-
28; 2:15; Salmo 8:4-8). Este es el mandato cultural, nuestro llamamiento
sagrado a desarrollar la vida terrenal en una manera que glorifique a Dios y
refleje sus intenciones para un mundo de paz (como vimos en el cap. 2). El
propósito de Dios era la prosperidad integral de personas encarnadas en la
totalidad de su existencia terrenal, cultural. Como la resurrección es la
restauración de la vida humana por parte de Dios a lo que debía ser, exige
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

naturalmente el cumplimiento de la dignidad y el estatus humanos


originales, que el pecado ha puesto en peligro. La resurrección, por tanto,
cuando se entiende bíblicamente, no puede separarse del cumplimiento
del mandato cultural.
De hecho, la esperanza de la resurrección puede ser un estímulo
significativo para la acción en el presente cuando la iglesia busca
manifestar el reino de Dios en la vida cotidiana. Así pues, Pablo concluye
su largo discurso sobre la resurrección en 1 Corintios 15 con esta
exhortación: “Por tanto, mis amados hermanos, estad firmes, constantes,
abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en
el Señor no es en vano” (v. 58). Por medio de nuestra vida terrenal
presente, mientras vivimos entre los tiempos, si somos fieles a nuestro
Señor, anunciamos y personificamos el nuevo mundo de Dios que está
viniendo.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 8

La redención de
todas las cosas
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Como vimos en el capítulo anterior, la resurrección está íntegramente


relacionada con la restauración del dominio terrenal para los redimidos, y
este dominio se entiende mejor como un cumplimiento de la dignidad
humana original de la imago Dei. La tierra es, sin duda, el contexto o
entorno original para el ejercicio de la imago Dei, y este es también el
contexto implícito para el gobierno escatológico que acompaña a la
resurrección. ¿Pero significa eso que la Biblia pretende que entendamos
que la propia tierra será redimida?
Acometemos ahora el asunto explícito con el que comenzó este libro:
una creación terrenal renovada frente a un cielo inmaterial como morada
eterna de los justos, un tema candente en la escatología contemporánea.
Sin embargo, no es un tema nuevo. Allá por 1958, en una innovadora obra
sobre la teología de la resurrección, Oscar Cullmann afirmó que los
cristianos debemos “colocar nuestra resurrección dentro del marco de una
219
redención cósmica y de una nueva creación del universo”. La
resurrección del cuerpo, destacó, “es solo una parte de toda la nueva
220
creación, y contrastó la creencia en la inmortalidad del alma con la
creencia en “un milagro divino de nueva creación que englobará todas las
221
cosas, cada parte del mundo creado por Dios”.
Para cualquiera que haya examinado los capítulos anteriores de este
libro, la perspectiva de Cullmann podría parecer obvia. Toda la historia de
las Escrituras—de hecho, la propia lógica de la salvación en la Biblia—nos
lleva a esperar la redención del orden creado (incluyendo la tierra) como
el contexto para la vida humana redimida.
¿Pero puede justificarse esto con la referencia de lo que las Escrituras
enseñan explícitamente? Mi estrategia en el presente capítulo es establecer
la evidencia más clara para la redención cósmica en el Nuevo Testamento.
Comenzando con algunos pasajes esenciales que se ocupan del propósito
definitivo de la salvación en los términos más amplios posible, este
capítulo prosigue bosquejando la visión culminante de los propósitos de
222
Dios para el orden creado tal como retrata Apocalipsis 21-22.
Existen, sin embargo, numerosos textos bíblicos habitualmente citados
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

como contraejemplos del modelo integral de redención propuesto aquí, ya


que parecen indicar que la tierra será destruida o que el futuro de los
redimidos es un destino supramundano en el cielo. Pretendo tomarme en
serio esos textos. Con ese fin, los siguientes dos capítulos tratarán
explícitamente textos que parecen mantenerse en tensión con la redención
de la creación, centrándose primero en aquellos que parecen esperar la
destrucción del cosmos, y seguidamente en los que parecen afirmar un
destino celestial.
Pero el objetivo del capítulo presente es clarificar primero cómo
entiende el Nuevo Testamento el futuro de la buena, pero caída, creación
de Dios.

El alcance global de la salvación en el Nuevo


Testamento
La mejor forma de empezar es con declaraciones específicas realizadas
en diversos textos del Nuevo Testamento que describen el cumplimiento
definitivo y escatológico de la salvación—lo que se espera que ocurra
cuando se cumplan los propósitos redentores de Dios. Examinaré cinco de
estos textos que son relativamente claros. En cada uno de ellos, me
interesan dos preguntas interrelacionadas: en primer lugar, ¿cómo se
describe la salvación o la actividad salvadora de Dios? Y, en segundo lugar,
¿cuál es el objeto o destinatario de la actividad salvadora de Dios? Esto es,
¿quién o qué se salva? Cuando planteemos estas dos preguntas en cada
texto, veremos emerger un patrón definido (este patrón se muestra en la
tabla 8.1).

Hechos 3:19-21
El más simple, aunque aparentemente el más críptico, de los cinco
textos se encuentra en Hechos 3. Aquí, Pedro está predicando el evangelio
en Jerusalén, a la entrada de los atrios del Templo. Como parte de su
mensaje, Pedro exhorta a sus oyentes:
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean


borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del
Señor, y él envíe a Jesús, el Cristo designado de antemano para vosotros, a
quien el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas,
acerca de lo cual Dios habló por boca de sus santos profetas desde tiempos
antiguos (Hechos 3:19-21).

Cuando aplicamos nuestras dos preguntas a Hechos 3:21, en relación a


cómo se concibe la actividad salvadora escatológica de Dios y quién o qué
es salvado, las respuestas son claras, aunque no se dan muchos detalles.
Primero, la actividad salvadora escatológica de Dios, que debe
cumplirse cuando Cristo regrese, se define como “restauración”
(apokatastasis). Segundo, se aplica de la forma más exhaustiva posible;
nótese la expresión “todas las cosas” (panto). La salvación, según Pedro, es
fundamentalmente restauradora (repara lo que el pecado ha dañado) y es
223
integral por que impacta en toda la realidad creada. Pedro espera
evidentemente algo bastante radical y global en el escatón, que declara
concuerda con el mensaje profético del Antiguo Testamento. En esto no
difiere de gran parte de la expectativa del Segundo Templo judío del reino
venidero de Dios.
La (en cierto modo) breve declaración de restauración universal en
Hechos 3:21 amplía su claridad cuando se compara con otras declaraciones
en diversas epístolas del Nuevo Testamento.

Efesios 1:9-10
En Efesios 1, tenemos una larga frase paulina que describe el plan de
salvación de Dios. La sección más importante para nuestros propósitos se
encuentra en los versículos 9 y 10, que declaran que Dios

nos dio a conocer el misterio de su voluntad, según el beneplácito que se


propuso en él, con miras a una buena administración en el cumplimiento
de los tiempos, es decir, de reunir todas las cosas en Cristo, tanto las que
están en los cielos, como las que están en la tierra en él (Efesios 1:9-10).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

El verbo traducido “reunir” (anakephalaiosasthai) también se ha


traducido “unir” (DHH), “restaurar” (JBS), “recuperar la unidad” (BLP),
“poner bajo el mando de Cristo” (PDT), que confiere alguna importancia a
224
la presencia de kephale (“cabeza”) como parte del verbo. Aquí, la
salvación (en el cumplimiento de los tiempos) se entiende como una
reunión o unificación en Cristo de aquello que se ha fragmentado (o quizás
distanciado) por medio del pecado. Y esta acción unificadora se aplica
integralmente a “todas las cosas” en el cielo y en la tierra (v. 10). Como “los
cielos y la tierra” es la forma en que el primer versículo de Génesis
describe el cosmos que Dios creó en el principio, Efesios 1 proclama
efectivamente que la salvación escatológica será tan amplia como la
creación.

Colosenses 1:19-20
Nuestro tercer texto es de Colosenses 1 y llega en la conclusión de una
declaración teológica elevada (posiblemente una pieza hímnica o poética)
que describe el papel de Cristo como el agente de la creación y la
redención (vv. 15-20). Los versículos 19-20 constituyen el punto
culminante de esta declaración; articulan el propósito definitivo de Dios en
la encarnación.

Porque agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud, y por medio de


él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de
la sangre de su cruz, por medio de él, repito, ya sean las que están en la
tierra o las que están en los cielos (Colosenses 1:19-20).
La salvación se concibe aquí como reconciliación o hacer la paz entre
aquellos que son enemigos, presumiblemente eliminando la fuente de tal
enemistad, concretamente el pecado. De hecho, el versículo 20 contiene la
idea de la expiación a través de la sangre de Cristo; así es cómo se logra la
reconciliación. Pero en contraste con gran parte de la predicación
cristiana, que hace hincapié en que la sangre de Cristo fue derramada por
“mí” (y se nos dice que pongamos nuestro nombre ahí), Colosenses 1 no
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

limita de forma miope la eficacia de la expiación de Cristo para el


individuo o incluso la humanidad. Sin negar que la expiación es suficiente
para las personas individualmente, el texto se aplica a la reconciliación
efectuada por la sangre derramada de Cristo de la forma más exhaustiva
posible, para “todas las cosas... las que están en la tierra o las que están en
los cielos”.
Este lenguaje nos lleva de vuelta al versículo 16 (solo cuatro versículos
antes), que afirma que en Cristo “fueron creadas todas las cosas, tanto en
los cielos como en la tierra”. Cuando el versículo 17 prosigue diciendo que
“en él todas las cosas permanecen”, se nos insta a pensar que la
reconciliación de la que se habla en el versículo 20 continúa y completa la
obra unificadora de Cristo como creador, que se ha visto alterada por el
pecado. La idea es que la redención es tan amplia como la creación; es,
literalmente, cósmica en su alcance.

Romanos 8:19-23
Nuestro cuarto texto es Romanos 8:19-23. Aquí, Pablo habla de la
creación gimiendo de dolor. Aunque algunas traducciones interpretan que
Pablo está haciendo alusión al parto (dolores de parto)—y esto es
totalmente posible—, parece más claro que esté recurriendo al lenguaje de
Éxodo 2:23-24, que retrata a los israelitas gimiendo en su esclavitud bajo el
225
faraón (un tipo diferente de labores de parto). En Romanos 8, Pablo
aplica esta imagen tanto a la condición humana bajo el pecado como a todo
el orden creado.

Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la


revelación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sometida a vanidad,
no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la
esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud
de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios. Pues
sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta
ahora. Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las
primicias del Espíritu, aun nosotros gemimos en nuestro interior,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

aguardando ansiosamente la adopción como hijos, la redención de nuestro


cuerpo (Romanos 8:19-23).
Así pues, ¿cómo responde este texto a nuestras dos preguntas, acerca de
la naturaleza de la salvación y quién o qué se salva? Podríamos explorar
productivamente la metáfora de Pablo de la liberación/alumbramiento en
el parto (con su imagen implícita de la creación naciendo de nuevo), pero
su hincapié se encuentra en la otra imagen. Utilizando el modelo del
éxodo de la liberación de la esclavitud en Egipto, Pablo retrata la salvación
en el versículo 21 como una liberación de la esclavitud, y los destinatarios
de esta salvación son tanto “la creación misma” (v. 21) como “los hijos de
226
Dios” (v. 23).
El sentido integral de este texto es evidente de dos formas. Primero, la
liberación humana, tal como Pablo la entiende, no puede limitarse a la
persona interior (afectando únicamente al “alma”); en su lugar,
“redención” (un término usado característicamente en relación con el
éxodo [véase Éxodo 6:6; 15:13]) se aplica en el versículo 23 a nuestros
propios cuerpos—una referencia poco habitual (aunque totalmente
apropiada) a la resurrección de los muertos.
Pero el texto es integral también en su hincapié en que la propia
227
“creación” (ktisis) participará en la salvación de Dios. De hecho, tanto
“la creación entera” (v. 22) como “nosotros mismos” (v. 23) anhelamos la
redención—una redención que es cósmica en su alcance.
Aquí es importante entender la lógica por la que Pablo incluye a la
creación no humana en el plan salvífico de Dios. En la imagen de Pablo, la
raza humana toma implícitamente el lugar del faraón; hemos sometido a la
creación a la vanidad o la frustración, de forma parecida a como el rey
egipcio oprimía a los israelitas. Según los primeros capítulos de Génesis, se
concedió a la humanidad la administración de su entorno terrenal. Pero
después vino la caída, que distorsionaba, pero no abolía, nuestra
administración. Del mismo modo que un padre abusivo puede destruir una
familia o un dictador puede devastar una nación, la corrupción humana ha
afectado aquello que se ha confiado a nuestro cuidado, con el resultado de
228
que la esfera no humana está ahora “sometida a vanidad”. Aquí hay ecos
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de la maldición sobre la tierra en Génesis 3:17, que brotan de la


desobediencia humana, y el efecto de la violencia humana descontrolada al
corromper o destruir la tierra en la época del diluvio (Génesis 6:11).
El primer paso en el proceso de la redención, por tanto, es que los
opresores (la raza humana) deben ser liberados de su propio pecado.
Entonces puede comenzar la redención del mundo no humano, cuando sea
liberado de la esclavitud del dominio humano pecador. Pero esta
redención no se trataba simplemente de ser liberado de la esclavitud; hay
un objetivo o telos positivo: el ejercicio del dominio humano de los futuros
redimidos sobre la tierra, que (como vimos en el capítulo anterior)
acompaña la esperanza bíblica de la resurrección. Así pues, más allá de
enseñar la redención de la creación, Romanos 8 encaja bien en el marco
del trasfondo de las Escrituras que entiende la actividad cultural terrenal
renovada como el propósito escatológico de redención en Cristo.

2 Pedro 3:10-13
El quinto texto es 2 Pedro 3:10-13. Estos versículos se han
malinterpretado a menudo, considerándose negativos sobre el futuro de
este mundo, ya que están dominados por el lenguaje del juicio y la
destrucción ardientes. Sin embargo, hay dos declaraciones positivas de
redención situadas en el texto.

Pero el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con
gran estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego intenso, y la
tierra y las obras que hay en ella serán quemadas. Puesto que todas estas
cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no
debéis ser vosotros en santa conducta y en piedad, esperando y
apresurando la venida del día de Dios, en el cual los cielos serán destruidos
por fuego y los elementos se fundirán con intenso calor! Pero, según su
promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales
mora la justicia (2 Pedro 3:10-13).

La primera declaración positiva de la actividad salvadora de Dios se


encuentra en el versículo 10, donde el verbo es “quemadas” con “la tierra”
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

(y todo lo que se ha hecho en ella—literalmente, “las obras que hay en


ellas”) designada como el objeto de esta actividad. Después, al final del
versículo 13, la actividad salvadora de Dios se representa como una
renovación, implícita por el uso doble de la palabra “nuevo”, y esto se
aplica a todo el universo creado (“nuevos cielos y nueva tierra”), que se
caracterizarán por la justicia. Como los otros cuatro textos que hemos
examinado, la salvación se entiende aquí como exhaustiva e integral,
produciendo transformación y novedad en todo el orden creado del cielo y
la tierra.
Ciertamente, la presencia del verbo “reveladas” en el versículo 10 en
algunas traducciones puede resultar algo sorprendente. Dado el
predominio de las imágenes de destrucción, el lector podría ser excusado
de pensar que un verbo como “destruidas”, “barridas” o “aniquiladas”
encajaría mejor, ya que el texto parece estar describiendo la destrucción
total del orden creado (incluyendo la tierra). En esta línea, la versión King
James (KJV) dice que la tierra será “quemada”, algo que, sin duda, encaja
con la imagen dominante de destrucción en el texto.
“Quemadas” (katakaesetai) es la interpretación del Textus Receptus
(“texto recibido”), remontándonos a la edición del Nuevo Testamento
griego de Erasmo (1516), que este basó en la tradición manuscrita
229
bizantina. “Quemadas” también se empleó en otras traducciones al inglés
además de la KJV antes de 1973 (p.ej., RV, ASV, RSV, Douay-Rheims,
Weymouth New Testament, Young’s Literal Translation). Pero cuando el
Nuevo Testamento de la NIV se publicó en 1973, los traductores ingleses
fueron en contra de la tendencia al traducir “dejar al descubierto” el verbo
de 1 Pedro 3:10. Esta tendencia de traducción la siguen NET Bible (“dejar
al descubierto”), NRSV, HCSB, Lexham English Bible (“reveladas”), ESV,
NCV, CEB (“expuestas”), NAB (“encontradas”) y CEV (“vistas por lo que
son”).
Como bien saben los expertos del Nuevo Testamento, no se trata en
absoluto de una decisión de traducción, sino más bien de un asunto de
crítica textual. Los traductores de la NIV no tradujeron voluntariamente el
verbo katakaesetai del Textus Receptus, sino más bien el verbo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

heurethesetai (futuro pasivo de heurisko), que significa, literalmente, “será


230
encontrado”. Este verbo aparece en el Códice Vaticano y el Códice
Sinaítico, dos de los manuscritos griegos antiguos más viejos y fiables (que
datan ambos de mediados del siglo IV d.C.).
Cuando Erasmo utilizó la tradición manuscrita bizantina, ya había
conocido la existencia del Códice Vaticano en la biblioteca vaticana; pero
no fue hasta el siglo XIX que los expertos llegaron a darse cuenta de su
valor para establecer el texto del Nuevo Testamento. El crítico textual
Constantin von Tischendorf descubrió El Códice Sinaítico en 1859 en el
monasterio ortodoxo del Monte Sinaí. Cuando von Tischendorf publicó su
edición crítica del Nuevo Testamento griego en 1872, su texto de 2 Pedro
3:10 tenía heurethesetai, al igual que la famosa edición crítica de Westcott
y Hort publicada en 1881. Y desde el siglo XIX, los expertos bíblicos han
sido conscientes de que los manuscritos más fiables del Nuevo Testamento
de 2 Pedro 3:10 tienen heurethesetai.
A pesar de esto, muchos traductores al inglés posteriores continuaron
utilizando la interpretación inferior (incluso la última edición de la NASB
se basa en la lectura inferior). Como Al Wolters ha argumentado, se trata
231
de un asunto de cosmovisión sobrepasando el texto. Parece que,
ayudados e instigados por una cosmovisión dualista, que devaluaba la vida
terrenal y suponía un destino supramundano para los redimidos, los
traductores permitieron que el tono de juicio en 2 Pedro 3 superara al
texto y determinara sus elecciones críticas del mismo (yendo contra el
dictado de que la interpretación más difícil es probablemente la mejor).
Aunque el texto habla, sin duda, de juicio y destrucción (usando la imagen
de una conflagración cósmica), no describe la destrucción de la creación,
sino del pecado, limpiando o purificando así la creación. Volveremos a esta
idea fundamental en el capítulo siguiente.
Cuando unimos los hilos unificadores de estos cinco textos, emerge un
patrón claro (véase tabla 8.1.). Primero, la salvación no se concibe como
que Dios hace algo completamente nuevo, sino más bien rehaciendo algo,
reparando lo que se estropeó; esta idea se expresa en el lenguaje de la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

restauración, la reconciliación, la renovación y la redención encontrada en


estos textos. Segundo, esta obra restauradora se aplica de una forma tan
integral y total como sea posible, a todas las cosas en el cielo y en la tierra,
donde la expresión “el cielo y la tierra” es como las Escrituras designan
habitualmente a todo el orden creado (con la tierra entendida como la
esfera distintivamente humana [Salmo 115:16]). La idea es que el estado
salvífico final vislumbrado en estos cinco textos contradice claramente a
un entendimiento de un “cielo” inmaterial, supramundano como la
morada definitiva de los redimidos.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Los propósitos de Dios para el templo cósmico


Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Junto a los cinco textos fundamentales explorados hasta ahora, tenemos


también la visión de Juan de la nueva Jerusalén en el contexto de “un cielo
nuevo y una nueva tierra” (Apocalipsis 21:1), una frase que repite 2 Pedro
232
3:13. Merece la pena detenerse en la visión detallada de Juan del destino
final de la creación, que engloba Apocalipsis 21-22, no solo porque
refuerza el entendimiento integral o global de la salvación descrita en los
cinco textos recién examinados, sino también porque describe la
culminación de una trayectoria hallada a lo largo de las Escrituras, que
hemos tocado en numerosas ocasiones en este libro: el destino pretendido
del cielo y la tierra como el templo cósmico, un lugar para la morada
sagrada de Dios.
Anteriormente, en el capítulo 2, bosquejé la visión bíblica del cosmos
como el templo de Dios, con el cielo como el lugar santísimo, donde se
encuentra el trono de Dios—una imagen tanto de trascendencia (ya que el
cielo no es directamente accesible para nosotros) como de inmanencia (ya
233
que Dios ha elegido morar en el cosmos que creó). Como la imagen
viviente de Dios en el templo cósmico, los seres humanos deben canalizar
o mediar la presencia divina en todo el mundo con su fiel representación
del creador en sus empresas culturales, mientras gobiernan la tierra
(Génesis 1:26-28) o labran y mantienen el huerto (Génesis 2:15).
Muchos estudios recientes del huerto del Edén en Génesis sugieren que
este huerto, en su relación con el resto de la tierra, funciona como análogo
del lugar santísimo en el tabernáculo o el templo de Jerusalén. El huerto es
la ubicación inicial principal de la presencia de Dios en la tierra; allí es
donde se manifiesta por primera vez la presencia de Dios, tanto dando
234
instrucciones a la humanidad (2:15-17) como declarando juicio (3:8-19).
El huerto, es, por tanto, el vínculo entre la tierra y el cielo, al menos al
principio de la historia humana. La implicación es que mientras la raza
humana mantuviera fielmente este huerto o cultivara la tierra, el huerto se
extendería, hasta que toda la esfera terrenal se transformara en una
habitación adecuada para la humanidad. Pero de esta forma también se
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

235
convertiría en una habitación adecuada para Dios.
Cuando la raza humana fue comisionada a “llenar la tierra” con el fin de
gobernarla (Génesis 1:28), este imperativo biológico implicaba más que la
simple reproducción. Por supuesto, la humanidad debía multiplicarse para
poder dominar la tierra. Pero en una analogía con la imagen o estatua de
culto en un templo pagano, el llamamiento humano a ser la imago Dei en
el templo cósmico de Dios implicaba también llenar la tierra con la
presencia divina. El propósito humano era mediar la presencia santa de
Dios del cielo a la tierra precisamente a través del desarrollo cultural de
esta, conforme la raza humana se multiplicara y aumentara.
Pero el pecado se cruzó en el camino de ese llamamiento sagrado. Tal
como Génesis lo cuenta, los seres humanos, por medio de su alejamiento
de los propósitos de Dios, no solo llenaron la tierra con sus descendientes,
sino también con su violencia, corrompiéndola así (Génesis 6:11). De esta
forma, el proceso de desarrollo e histórico de la transformación del mundo
en un lugar adecuado para la habitación de Dios jamás se ha completado.
Pero las buenas noticias son que Dios nunca ha abandonado a la
creación. El creador comenzó un proceso de redención para restaurar a la
humanidad y el cosmos a lo que debían ser. Así pues, tenemos el empuje
inexorablemente escatológico y orientado hacia el final de la historia
bíblica, anunciando un futuro preparado por Dios (véase la exposición de
la trama bíblica en el cap. 3).

Los propósitos de Dios renovados a través de Israel


Como la violencia ha obstaculizado y distorsionado el llamamiento
humano a ser la imagen de Dios en la tierra, él ha intervenido en la
historia para poner las cosas en su lugar. Como dice la Biblia, el creador
empezó una nueva iniciativa en su obra redentora por medio de la elección
de Abraham y sus descendientes como un “reino de sacerdotes” (Éxodo
19:6), para que pudieran mediar la bendición a todas las familias y
naciones (Génesis 12:3; 18:18; 22:18; 26:4; 28:14). La vocación de Israel
respecto a las naciones es, por tanto, análoga al llamamiento humano como
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

imago Dei con respecto a la tierra, que implica una vocación de llevar a
otros a una relación redentora con el Dios creador, que se había revelado a
Abraham. La redención de Israel constituye así el principio de la
renovación de la imagen por parte de Dios, un proceso que empezó con
una familia, pero cuyo objetivo es extenderse a toda la raza humana.
De una forma parecida, el tabernáculo (Éxodo 25-40) es el primer
movimiento de Dios tras la caída para morar en la tierra en medio de un
pueblo que está siendo redimido. Cuando se terminó el edificio, una nube
descendió sobre la tienda de reunión y el tabernáculo se llenó con la gloria
236
de la presencia de YHWH (Éxodo 40:34-35). Después, los israelitas
seguían a la nube cada vez que esta se levantaba del tabernáculo y se
movía; de esta forma, la presencia de Dios se encontraba en medio del
pueblo durante la travesía del desierto como una nube de día y fuego de
noche (Éxodo 40:36-38).
Moisés hace hincapié en la presencia distintiva de Dios cara a cara con
Israel en Números 14:14, en un momento crucial en la historia de Israel
(cuando el pueblo se niega a entrar en la tierra prometida porque teme a
sus habitantes), y menciona específicamente la nube y el fuego de Éxodo
40:38 como esencial para esa presencia. Habiendo intercedido con Dios en
favor del pueblo, tal como hizo durante el episodio del becerro de oro
(Éxodo 32-34), Moisés consigue que Dios acepte perdonar su pecado una
vez más (Números 14:20). Pero Dios jura que nadie de la generación
presente entrará en la tierra prometida (14:22-23). De hecho, Dios
fundamenta su juramento de juicio contra la generación del desierto en un
propósito mayor: “pero ciertamente, vivo yo, que toda la tierra será llena
de la gloria del Señor...” (14:21). La razón por la que la ira de YHWH se
enciende aquí contra Israel es que los israelitas debían ser el medio por el
cual el templo cósmico estaría impregnado con la presencia divina. Y este
juramento compromete a Dios con este propósito a pesar de la obstinación
237
de la generación presente.

Imagen y presencia en Jesús y la iglesia


Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Después de una larga y compleja historia de redención, la acción


salvadora de Dios culmina en la venida de Jesús, que es el paradigma imago
Dei (2 Corintios 4:4-6; Colosenses 1:15; Hebreos 1:3), el segundo Adán,
que logró por medio de su obediencia (incluso hasta la muerte) lo que el
primer Adán puso en peligro por la desobediencia (Romanos 5:12-19).
Dado el trasfondo del Antiguo Testamento de la humanidad como la
imagen de Dios, esto indica que Jesús tuvo éxito, allí donde la raza humana
había fracasado, en la manifestación de la presencia divina en la tierra. Y
esto es exactamente lo que el Nuevo Testamento declara. En el nacimiento
de Jesús, Mateo declara que Jesús cumplió la profecía de immanuel (“Dios
con nosotros” de Isaías 7:14 (Mateo 1:22-23), y Colosenses 1:19 explica que
“agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud”. De hecho, Jesús
manifestó de tal forma el carácter y la presencia de Dios en todo el
espectro de su vida terrenal que puede decir a sus discípulos: “El que me ha
visto a mí ha visto al Padre” (Juan 14:9).
Es particularmente significativo que la encarnación se describa en un
lenguaje que alude al tabernáculo y la presencia divina: “Y el Verbo se
hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del
unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14). No solo es
“gloria” un término usado para la presencia de YHWH en medio de Israel
y en el tabernáculo, sino que “habitó” es la traducción del verbo griego
skenoo, que en la Septuaginta traduce frecuentemente el hebreo sakan
(“morar”), de donde procede el nombre miskan (“tabernáculo”) y la idea
rabínica posterior de la Shekiná, la gloriosa presencia de Dios en el
238
mundo.
También tenemos las famosas palabras de Jesús: “Porque donde están
dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo
18:20). Esta declaración tiene más calado cuando la comparamos con el
dicho rabínico: “Si dos se sientan juntos y las palabras de la Ley [se hablan]
239
entre ellos, la Presencia Divina [Shekiná] reposa entre ellos”. En las
palabras de N.T. Wright, Jesús habló y actuó “como si fuera la Shekiná en
240
persona, la presencia de YHWH como un tabernáculo con su pueblo”. Y
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

muchos expertos del Nuevo Testamento han explorado formas en las que
los Evangelios retratan a Jesús como el templo sustitutorio, aquel que
declaró ser el emplazamiento definitivo de la presencia divina y el medio
241
de conexión con Dios, que el templo de Jerusalén tenía que haber sido.
Por medio de su resurrección y ascensión, Jesús se ha convertido ahora
en cabeza de la iglesia, una comunidad internacional de judíos y gentiles
reconciliados entre sí y con Dios, descrita en el Nuevo Testamento como el
“cuerpo de Cristo” (1 Corintios 12:12-27) y el “nuevo hombre” renovado
en la imagen de Dios (Efesios 4:24; Colosenses 3:9-10; cp. 2 Corintios
242
3:18). Pero la iglesia es también el templo de Dios, donde mora el
Espíritu Santo (la Shekiná divina) como un anticipo del futuro prometido
(1 Corintios 3:16-17; 6:19; 2 Corintios 6:16). De hecho, Efesios 2 describe
primero la iglesia como un “nuevo hombre” compuesto de judíos y gentiles
(v. 15); después, prosigue retratando esta nueva humanidad como un
“templo santo en el Señor” (v. 21), que está siendo edificado “para morada
de Dios en el Espíritu” (v. 22). Estas tres imágenes—cuerpo de Cristo,
nueva humanidad, templo de Dios—están totalmente conectadas, ya que
se refieren a la realidad y el llamamiento de la iglesia como la
continuación de la misión de Cristo para traer la presencia salvífica de Dios
totalmente a la vida terrenal, con la consiguiente curación que esto
engendraría.
El propósito de Dios es que la presencia divina se extienda del cielo a la
tierra, para unificar a ambos. Esa es la razón por la que Jesús nos enseñó a
orar así: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el
cielo” (Mateo 6:10); la voluntad de Dios es conformar la tierra al cielo. Y
así los profetas vislumbran un día en el que “la tierra estará llena del
conocimiento del Señor como las aguas cubren el mar” (Isaías 11:9;
Habacuc 2:14).
De una forma parecida, Efesios 4 nos dice que la ascensión de Cristo
desde la tierra solo fue temporal. Su propósito definitivo es que él pueda
“llenarlo todo” (v. 10). O como Pablo lo expresa en 1 Corintios 15, después
de que Cristo haya conquistado la muerte (v. 26) en el último día y haya
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

entregado el reino al Padre, Dios será “todo en todos” (v. 28). Yo solía
sentirme incómodo con el lenguaje sobre Cristo llenando todas las cosas o
de Dios siendo todo en todos porque me sonaba panteísta. Mis miedos
cesaron cuando llegué a entender que se trata de simbolismo del templo
describiendo la gloriosa presencia de Dios impregnando el santuario
cósmico.

El destino del templo cósmico


En la visión de Juan de la Nueva Jerusalén en Apocalipsis 21-22,
encontramos una descripción de cómo serán las cosas cuando los
propósitos de Dios para la creación se cumplan finalmente. Viniendo cómo
lo hacen en el único apocalipsis del Nuevo Testamento en todo el sentido
de la palabra, estos capítulos están llenos de un simbolismo extraño, por lo
que debemos tener cuidado de no ser totalmente literalistas en nuestra
243
interpretación. Sin embargo, incluso los símbolos tienen el cometido de
transmitir verdades.
Por ejemplo, la desaparición del mar en Apocalipsis 21:1 (“y el mar ya
no existe”) no está aclarando que nadie va a ir a nadar en la nueva
creación. En su lugar, el mar es un símbolo tradicional de las fuerzas del
caos y el mal en el antiguo Oriente Próximo (de ahí que en Apocalipsis
244
13:1 una de las bestias venga del mar). La idea es que las fuerzas del mal
y el caos serán erradicadas. Más allá del trasfondo tradicional de esta
imagen, el libro de Apocalipsis mencionó anteriormente el comercio
marítimo explotador del Imperio Romano, que terminará cuando Roma, la
gran ciudad (llamada, simbólicamente, “Babilonia”), caiga (18:11-18); esa
es la razón por la que los que hacen duelo por la muerte de la ciudad son
“los capitanes, pasajeros y marineros, y todos los que viven del mar”
(18:17-18). Por tanto, es una buena noticia que el mar (que facilitó la
245
expansión económica del Imperio Romano) ya no exista en el escatón.
Quizás la idea más importante acerca de la nueva Jerusalén es que la
presencia de Dios pasa decisivamente del cielo a la tierra por medio de su
descenso desde el cielo. Hay dos aspectos en esto: uno, esperado; otro, más
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

sorprendente.
Dada la trayectoria de las Escrituras, quizás deba esperarse que la voz
desde el trono de Dios declare: “He aquí, el tabernáculo de Dios está entre
los hombres, y él habitará entre ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo
estará entre ellos” (Apocalipsis 21:3). Esto es, sin duda, un cumplimiento
de la antigua promesa, articulada en el Pentateuco, de que YHWH
“moraría" \sakan\ en medio de Israel como su pueblo (Éxodo 29:45-46) o
establecería su “morada” [miskan] entre los israelitas (Levítico 26:11-12).
De hecho, la palabra griega para “habitar” en Apocalipsis 21:3 es skenoo
(que se traduce habitualmente sakan), el mismo verbo empleado para la
encarnación del Verbo en Juan 1:14. De forma parecida, “tabernáculo” en
Apocalipsis 21:3 traduce el nombre relacionado skene, que la Septuaginta
246
usa para el tabernáculo (hebreo miskan). Hasta aquí, todo bien.
Sin embargo, se emplean dos verbos distintos para la presencia de Dios
en el Antiguo Testamento. El verbo sakan se usa frecuentemente para la
“morada” de Dios con Israel, especialmente en el tabernáculo, y Ezequiel
43:7 promete la morada (usando también sakan) permanente o eterna de
Dios en el templo escatológico; pero el verbo yasab se reserva para el
247
“sentarse” de Dios (en un trono, por tanto “gobernar”) en el cielo.
Algunos israelitas pueden haber pensado que YHWH residía en el templo
de Jerusalén, pero Isaías tiene una visión del “Señor sentado [yasab] sobre
un trono alto y sublime, y la orla de su manto llenaba el templo” (Isaías
6:1). La magnitud de la visión es pasmosa; YHWH simplemente no puede
contenerse en el templo de Jerusalén (tal como Salomón reconoce en 1
Reyes 8:27). La visión de Isaías implica, por tanto, que el arca del pacto en
el lugar santísimo no es el trono de Dios (como podría haberse pensado
popularmente), sino solo el estrado de los pies de Dios; de hecho, tal como
YHWH proclama más adelante en Isaías: “El cielo es mi trono y la tierra el
estrado de mis pies” (Isaías 66:1).
Aunque Dios gobierna la tierra desde su trono celestial en el Antiguo
Testamento (Salmo 11:4; 14:2), cuando llegamos a Apocalipsis 22:3 las
cosas han cambiado decisivamente. El texto nos dice que ya no hay
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

ninguna maldición (o nada maldito) en la ciudad santa (la maldición sobre


la tierra de Génesis 3:17 se revierte eficazmente). Esto permite una cosa
radicalmente nueva: el trono de Dios ya no está en el cielo sino en medio
de la ciudad (Apocalipsis 22:3; véase también 21:3, 5; 22:1). El centro del
gobierno del cosmos de ahora en adelante se establecerá permanentemente
en una tierra renovada. Así pues, el destino del templo cósmico se ha
completado. La presencia definitiva de Dios se manifiesta en la creación
terrenal.
Dada la presencia de Dios en la nueva Jerusalén, es significativo que la
ciudad se describa como un cubo: “su longitud, anchura y altura son
iguales” (Apocalipsis 21:16). Esto es algo que Juan sabe por un ángel con
una vara de medir (basada en un tema similar en Ezequiel 40-44); la ciudad
resulta ser enorme: doce mil estadios, algo menos de 1500 millas (aunque
no queda claro si esta es la medida de cada lado o de todos los lados del
cubo). Cuando Robert Heinlein describe con absurdo detalle la ciudad tan
alta como ancha en su novela Job: A Comedy of Justice [Job: una comedia
de justicia], esto solo refuerza por qué no deberíamos tomarnos estos
248
símbolos literalmente. La idea del enorme tamaño de la ciudad es que
hay lugar para muchas personas en ella (“Hay amplitud en la misericordia
de Dios" [Faber]), mientras la ciudad es un cubo porque estas son las
proporciones del lugar santísimo en el templo de Jerusalén (1 Reyes 6:20;
cp. Ezequiel 41:4). En el contexto de la nueva creación, la nueva Jerusalén
es una analogía a escala gigante del lugar santísimo en el tabernáculo o
templo; también es directamente paralela al huerto del Edén en la creación
original.
El paralelismo entre la nueva Jerusalén y el huerto como el centre
concreto de la presencia de Dios sobre la tierra explica por qué diversos
elementos del huerto de Génesis 2 se encuentran integrados en la ciudad
en Apocalipsis 21-22. Del mismo modo que un río regaba el huerto y
después fluía hacia el mundo de fuera (Génesis 2:10), hay un río (descrito
como el “agua de vida”) fluyendo desde el trono de Dios por la calle
principal de la ciudad (Apocalipsis 22:1; también 21:6), y esta agua de vida
se ofrece gratuitamente a todos los sedientos (22:17). Esta oferta gratuita a
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

cualquiera que tenga sed recurre al lenguaje de la gracia de Isaías 55:1.


mientras el río del trono de Dios repite la visión de Ezequiel de un río que
fluye desde la era del templo (47:1-12), el emplazamiento central de la
presencia terrenal de Dios.
Del mismo modo que había un árbol de la vida en el huerto (Génesis
2:9), hay uno en la nueva Jerusalén (Apocalipsis 22:2). Pero mientras en
Génesis 3:23-24 la humanidad es exiliada del huerto y el camino hacia este
árbol custodiado por querubines y una espada de fuego, en Apocalipsis
22:14 los purificados del pecado “lavan sus vestiduras para tener derecho al
árbol de la vida y para entrar por las puertas a la ciudad”, puertas que
249
siempre están abiertas (21:25).
El final de Génesis 3, con el camino al árbol de la vida prohibido, llevó a
diversas tradiciones judías sobre el destino del “huerto” (hebreo gan), que
se traduce sistemáticamente “paraíso” (griego paradeisos) en la Septuaginta
250
de Génesis 2-3. Se pensaba que este paraíso/huerto se había llevado al
cielo o colocado sobre la cumbre de una alta montaña en los confines de la
tierra, haciéndolo inaccesible a la humanidad—hasta el último día, cuando
Dios concedería una vez más a los redimidos acceso al libro de la vida. La
asociación entre huerto y montaña se produce en Ezequiel 28:1-19, en un
oráculo de juicio contra el rey de Tiro, del que se dice que ha estado “en el
Edén... en el huerto de Dios” (v. 13), que se identifica entonces como “el
monte de Dios” (v. 14).
La imagen del acceso humano renovado al paraíso sobre una alta
montaña, que desemboca en la renovación y la prosperidad terrenal (que
Dios ha “preparado” para los justos), se ve en 1 Enoc 25:1-7 (una obra
apocalíptica judía que tocamos en el capítulo 7). Tiene sentido, por tanto,
que Juan sea llevado “a un monte grande y alto” para ver la ciudad santa
descendiendo de Dios desde el cielo (Apocalipsis 21:10).
Sin embargo, esto significa que no deberíamos identificar “paraíso” en el
Nuevo Testamento con “cielo” (un punto al que regresaremos en el cap.
10); en su lugar, “paraíso” se refiere de forma más correcta al propósito
original de Dios para la prosperidad terrenal humana (el huerto de Génesis
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

2), que se hace realidad ahora en una ciudad-huerto, sobre un Monte Sion
renovado (incluso más grandioso), como centro concreto de la presencia de
Dios en el nuevo cielo y la nueva tierra.
Del mismo modo que el agua de vida se hacía eco de la visión de
Ezequiel, Juan destaca que el libro de la vida (singular) se encuentra a
251
ambos lados del río. Juan también recalca que el árbol produce fruto
cada mes y que “las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones”
(Apocalipsis 22:2), un claro eco de Ezequiel 47:12: “Su fruto será para
comer y sus hojas para sanar”.
Sin embargo, la visión de Juan en Apocalipsis tiene una diferencia
significativa respecto a la de Ezequiel. Juan afirma (quizás perplejo): “No vi
en ella templo” (21:22); como alguien familiarizado con la visión de
Ezequiel, parece haber esperado uno. Pero en el caso de la nueva Jerusalén,
“su templo es el Señor, el Dios Todopoderoso, y el Cordero” (21:22); la
propia ciudad es el emplazamiento central de la presencia de Dios en la
tierra, razón por la cual Juan puede describirla como poseedora de “la
gloria de Dios” (21:11; cp. 21:23).

El destino de la humanidad redimida –


El mandato cultural renovado
Paradójicamente, en Apocalipsis la ciudad santa también se describe
como la esposa del Cordero (21:2); la nueva Jerusalén es, por tanto,
equivalente al pueblo de Dios. Esta imagen compleja sugiere la redención
de la humanidad en su carácter sociocultural, incluso urbano; Dios no
redime a abstracciones humanas, sino más bien a personas en sus
252
realidades inextricablemente comunitarias y culturales. Y, dado el
propósito humano al principio de la creación, debe esperarse el
movimiento del huerto a la ciudad. Porque, ¿qué ocurre cuando los seres
humanos trabajan fielmente el paisaje primitivo de un huerto a lo largo de
la historia? La complejidad de una ciudad es un resultado natural. Pero esta
ciudad, a diferencia de todas las que hemos conocido, no tendrá pecado.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

De vuelta a Génesis 2, el huerto de Edén se describió como rico en oro y


piedras semipreciosas (vv. 11-12); aunque no se dan detalles, estaban
presentes presumiblemente en su estado natural. Por el contrario, la nueva
Jerusalén tiene oro, así como piedras preciosas y semipreciosas trabajadas
en su propia construcción (Apocalipsis 21:18-21). De hecho, tanto la
ciudad como su calle principal son de “oro puro semejante al cristal
puro/como cristal transparente” (21:18, 21). Andy Crouch hace la
intrigante observación de que existe una antigua tradición artística
japonesa, conocida como nihonga, que trabaja con minerales puros. Tal
como la practica el artista de Nueva York, Makoto Fujiura, esto implica
golpear una lámina de oro hasta que sea tan fina que se vuelva translúcida,
permitiendo al observador ver los objetos tras la misma bañados en un
brillo dorado. Él se pregunta si el oro de la nueva Jerusalén podría ser oro
transformado de su estado natural por la destreza de un “Artista
253
maestro”. En otras palabras, de la misma forma que Dios plantó
originalmente un huerto en Edén (Génesis 2:8), Dios también edifica la
ciudad escatológica en Apocalipsis 21-22.
Pero no toda la producción cultural en la nueva Jerusalén es la obra
directa de Dios. Aunque el artista divino es realmente quien ha
“preparado” y “ataviado” la ciudad santa para su descenso del cielo a la
tierra (Apocalipsis 21:2), los reyes y las naciones llevarán su “gloria” y
“honor” a la ciudad (21:24, 26), una referencia a lo mejor de la artesanía
254
humana que se ha desarrollado a lo largo de la historia. Esto repite la
visión de Isaías 60 de una Jerusalén renovada después del exilio, donde
diversos elementos de la cultura humana de otras naciones (incluyendo
rebaños y manadas, madera, barcos, oro, plata, hierro) se encaminan a la
ciudad, transformados en medios para glorificar al Dios de Israel. “Tus
puertas estarán abiertas de continuo; ni de día ni de noche se cerrarán,
para que te traigan las riquezas de las naciones, con sus reyes llevados en
255
procesión” (60:11). La contribución humana a la nueva Jerusalén no
debería infravalorarse.
La referencia a reyes y naciones en la nueva creación es una señal
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

reveladora de que la redención no anula la diversidad cultural e incluso


nacional. La salvación no borra las diferencias culturales; en su lugar, la
raza humana, que sigue distinguiéndose por la nacionalidad, camina ahora
por la gloria o la luz de la ciudad santa, iluminada por el Cordero
256
(Apocalipsis 21:24). El carácter internacional del pueblo de Dios en el
escatón materializa los propósitos de Dios desde el principio, donde Dios es
el creador de todas las personas, y la elección de Israel se produjo por causa
de las naciones. De ahí que encontremos la visión de Juan de una “gran
multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y
lenguas” (Apocalipsis 7:9), rescatada por Dios para servirle en la tierra (5:9-
10). Ese entendimiento del carácter internacional del pueblo de Dios
debería llevar a la iglesia a buscar incorporar activamente todo lo que es
bueno de las complejas culturas del mundo. El etnocentrismo no es una
opción en la nueva creación.
El enfoque internacional del escatón ayuda a explicar un detalle
revelador en Apocalipsis 21:3 que algunas traducciones ocultan: Dios
“habitará entre ellos [la humanidad] y ellos serán sus pueblos”. Este
cambio de “pueblo” en singular—característico de la promesa del Antiguo
Testamento de que YHWH sería el Dios de Israel y los israelitas serían su
pueblo (Génesis 17:7-8; Éxodo 6:7)—al plural “pueblos” manifiesta sin
duda el sentido general de la historia bíblica, que amplía las fronteras del
pueblo del pacto para incluir a toda la humanidad. Pero el plural también
se hace eco de Isaías 25, donde Dios ha prometido preparar un banquete
escatológico en el Monte Sion para “todos los pueblos” (v. 6), en cuyo
tiempo la muerte será derrotada (v. 7) y todas las lágrimas secadas (v. 8). Y,
de hecho, estas dos promesas adjuntas se mencionan haciéndose realidad
en el siguiente versículo de la visión de Juan (Apocalipsis 21:4).
¿Pero qué deben hacer las personas redimidas en la nueva creación? Del
mismo modo que tenemos que librarnos de la idea no bíblica de “ir al
cielo” como nuestro destino final, debemos abandonar las ideas piadosas de
un servicio de adoración perpetuo como nuestro propósito definitivo en el
257
escatón.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Mientras, en Génesis 1, Dios hizo a los humanos a su imagen para


representar su dominio desarrollando la tierra, en Génesis 2 el propósito
humano era trabajar el huerto, extendiendo de esta forma la presencia de
Dios a lo largo y ancho de este mundo. No sorprende, por tanto, que
Apocalipsis 21-22 describa la renovación del propósito humano
fundamental en el mundo de Dios.
El hecho de que la nueva Jerusalén no englobe la totalidad de le nueva
creación, sino que en su lugar represente el emplazamiento central de la
presencia de Dios, podría llevar a uno a preguntarse si el desarrollo
cultural de la tierra es una obra humana continua. Semejante desarrollo
puede ocurrir cuando los redimidos hagan su parte en llenar la tierra con
la presencia sanadora de Dios, extendiendo de esta forma los parámetros de
la ciudad y participando en el destino escatológico del mundo.
Encontramos una confirmación de esta intuición en Apocalipsis 22:5.
que declara que, en esta tierra recién redimida, el pueblo de Dios le servirá
y “reinarán por los siglos de los siglos”. Inicialmente, esto es paradójico, ya
que Apocalipsis 11:15 ha proclamado que cuando “el reino del mundo” se
convierta en “el reino de nuestro Señor y de su Cristo”, entonces “él
reinará por los siglos de los siglos” (el texto del famoso “Coro Aleluya” del
Mesías de Hándel). Pero no hay tensión en la cosmovisión bíblica entre el
gobierno soberano de Dios (el “trono” de Dios se menciona a lo largo de
Apocalipsis 21-22) y el gobierno humano; después de todo, somos hechos a
imagen de Dios. Así pues, Apocalipsis 5:10 declara que los rescatados por
Cristo de todas las tribus y naciones servirán como sacerdotes de Dios y
“reinarán sobre la tierra”. Y cuando Apocalipsis 22:5 explica que su
servicio a Dios implica un gobierno eterno—“por los siglos de los siglos”—,
esto debería desengañarnos de pensar que el texto se refiere a algún
milenio temporal, seguido por un estado eterno no terrenal. Por el
contrario, la figura de la nueva Jerusalén, en el contexto de un cielo nuevo
y una tierra nueva, representa nada menos que la renovación de la vida
cultural humana en toda su plenitud—esta vez sin pecado—en el contexto
de una creación redimida. Ese es el destino del templo cósmico de Dios.
En el presente, mientras la iglesia vive entre los tiempos, los renovados
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

en la imago Dei son llamados a ejemplificar una cultura encarnada o


realidad social alternativa a las formaciones y prácticas violentas y
mortales que dominan el mundo. Por esta conformidad a Cristo—la
imagen paradigma de Dios—la iglesia manifiesta el dominio de Dios y
participa en su misión para inundar el mundo con la presencia divina. Dios
llama a la iglesia a dar testimonio en su vida comunitaria concreta del
futuro prometido de un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que mora la
justicia (2 Pedro 3:13).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Parte 4:
Textos problemáticos para
la escatología integral
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 9

¿Destrucción cósmica en
el retorno de Cristo?
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

El Nuevo Testamento enseña claramente la redención de este mundo.


En el último capítulo, examinamos textos fundamentales que hacen
hincapié en el plan de Dios para reconciliar con él “todas las cosas” en el
cielo y la tierra, llevando así a la creación presente a su destino pretendido
como templo cósmico lleno de la presencia divina. Entonces, todo lo que
ha corrompido y deformado el buen mundo de Dios será curado, y el
orden creado (humano y no humano) se transformará en lo que Dios
pretendía que fuera.
Sin embargo, existen diversos textos en el Nuevo Testamento que no
encajan a simple vista con este modelo de redención integral, y tales textos
se presentan habitualmente como contraejemplos, ya que parecen indicar
un destino de otro mundo para los redimidos. En los muchos años que he
estado enseñando la Biblia, he visto todo contraejemplo posible expuesto
por algún estudiante o miembro de la iglesia. Algunos de los textos
relevantes parecen retratar la destrucción o aniquilación del mundo en el
retorno de Cristo, mientras otros sugieren que el cielo es el destino
definitivo para el pueblo de Dios.
Es importante que tales textos no se oculten debajo de la alfombra, sino
que se afronten directamente. El presente capítulo examina la primera
serie de textos “problemáticos”: los que parecen describir la destrucción
del mundo cuando Cristo vuelva. Mi propósito es intentar entender qué
están diciendo realmente estos textos y cómo encajan en la visión bíblica
de la redención cósmica. El siguiente capítulo se ocupará de los textos que
parecen prometer un destino celestial (y los textos sobre el
“arrebatamiento” encajan bien aquí, ya que este acontecimiento se
entiende habitualmente como equivalente a “ir al cielo”); mi propósito allí
será clarificar qué enseñan realmente esos textos acerca del papel del
“cielo” en la escatología bíblica. De hecho, cuando examinemos totalmente
estos contraejemplos propuestos por lo que dicen realmente, veremos que
suministran más apoyo para una visión integral de la redención.

¿La destrucción del cosmos en el Nuevo Testamento?


Comencemos con esos textos del Nuevo Testamento que parecen
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

esperar la aniquilación o destrucción del mundo. Un importante pasaje se


encuentra en el discurso de los Olivos, de Jesús, en los Evangelios
258
sinópticos (los textos paralelos están en Mateo 24; Marcos 13; Lucas 21).
Jesús habla aquí del sol y la luna oscurecidos, las estrellas que caen del
cielo y las potencias del cielo sacudidas (Mateo 24:29; Marcos 13:24-25;
Lucas 21:25-26). Pero estas referencias son poca cosa en comparación con
su última declaración: “El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no
pasarán” (Mateo 24:35; Marcos 13:31; Lucas 21:33). ¿Está enseñando Jesús
la aniquilación del universo?
Más allá del discurso de los Olivos, otros textos del Nuevo Testamento
parecen hablar de la destrucción escatológica del mundo. En Hebreos
12:26-28, el autor identifica la sacudida del cielo y la tierra prometida por
Dios con la eliminación de cosas creadas de forma que lo no creado—el
reino de Dios—pueda permanecer. Esto indica, sin duda, una imagen de
un futuro sin cosmos, de otro mundo (aunque si este futuro no es terrenal,
tampoco sería celestial).
De igual manera, 2 Pedro 3 describe lo que parece ser una conflagración
cósmica en la cual los cielos se disolverán y los elementos se derretirán con
el calor (vv. 10, 12), aunque, como vimos en el capítulo anterior, no hay
nada explícito en ese texto acerca de la destrucción de la tierra (según los
mejores manuscritos griegos). Sin embargo, esta imagen es, sin duda,
terrible y debemos ocuparnos de ella.
Ciertos pasajes del libro de Apocalipsis también son relevantes aquí.
Apocalipsis 6:12-14 presenta una descripción de acontecimientos cósmicos
iniciados por el sexto sello; estos acontecimientos incluyen la caída de las
estrellas del cielo, la desaparición de este como un pergamino que se
enrolla, junto a un terremoto, con montañas e islas desplazadas de su lugar.
Un texto posiblemente relacionado es Apocalipsis 20:11, que dice que la
aterradora presencia de Dios sobre su trono de juicio provoca que la tierra
y los cielos (esto es, todo el universo) huyan, no hallándose lugar para
ellos.
Finalmente, podríamos destacar que, como un preludio del nuevo cielo
y la nueva tierra en Apocalipsis 21:1, “el primer cielo y la primera tierra
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

pasaron”. Mientras los capítulos 6 y 20 de Apocalipsis podrían


interpretarse como una referencia a la destrucción del cosmos con el fin de
dar entrada a un estado final de otro mundo, Apocalipsis 21 parece indicar
la erradicación del cosmos presente para sustituirlo por uno nuevo (algo
que no es tan extremo, pero parece seguir infravalorando al mundo
presente).
El problema obvio con textos como estos es que parecen estar en una
importante tensión con el sentido central de las Escrituras, que es que Dios
ama y pretende redimir a la creación. Dado este sentido bíblico central, no
pienso que podamos enfocar estos textos problemáticos como simples
contradicciones de lo que la Biblia dice en otras partes, a no ser que
pensemos seriamente que las Escrituras están confundidas sobre este
asunto. A simple vista estos textos pueden parecer contradictorios y sin
duda tendríamos que ocuparnos de la contradicción en cada caso. Pero en
lugar de considerar estos textos simplemente como una alternativa a la
escatología integral, hemos de preguntar cómo encajan (con sus diferentes
hincapiés) con la visión bíblica general de los propósitos de Dios para este
mundo.

El trasfondo del Antiguo Testamento de las teofanías


de juicio
Deberíamos comenzar destacando que los textos del Nuevo Testamento
de destrucción cósmica dependen de una gran cantidad de simbolismo del
Antiguo Testamento acerca de la venida de Dios como juez. En estos textos
del Antiguo Testamento (muchos de los cuales examinamos en el cap. 6),
vemos que se mencionan naciones, montañas, la tierra e incluso los cielos
siendo sacudidos en la presencia de Dios. Esta idea se encuentra sin duda
detrás de Hebreos 12, que cita Hageo 2:6 en relación con el
estremecimiento escatológico del cielo y la tierra. En relación con este
estremecimiento cósmico, muchos textos del Antiguo Testamento
describen el oscurecimiento del sol y la luna, que ofrece un trasfondo
adecuado para Apocalipsis 6 y las predicciones de Jesús en el discurso de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

los Olivos sobre las señales celestiales (aunque el precedente de la caída de


las estrellas es un poco más complejo).
Algunos textos proféticos también mencionan la desaparición de los
cielos en el juicio de Dios. Aunque no es específicamente un texto
profético, Salmo 102:25-26 se halla probablemente detrás de la declaración
de Jesús sobre la muerte del cielo y la tierra (y este Salmo podría estar
detrás de la muerte del primer cielo y la primera tierra en Apocalipsis
21:1).
Dado el repertorio significativo de imágenes de destrucción cósmica
que los autores del Nuevo Testamento tenían a su disposición para
describir el día del Señor que había de venir, debemos interpretar el
simbolismo de la destrucción cósmica en el Nuevo Testamento a la luz del
trasfondo del Antiguo, mientras hacemos concesiones por la
transformación del simbolismo que pudo haber tenido lugar entre los
Testamentos. Esta es una importante alternativa a interpretar simplemente
nuestros propios prejuicios y percepciones en las Escrituras. Puesto que
parte del mismo simbolismo y los mismos temas se repite en diferentes
textos del Nuevo Testamento, mi enfoque en este capítulo es separar los
temas o imágenes, y tratar juntos los textos relevantes.

Perturbación celestial (y terrenal) en el discurso de los


Olivos y Apocalipsis 6
Comencemos con la imagen del sol y la luna que se oscurecen en el
discurso de los Olivos (Mateo 24:29; Marcos 13:24; Lucas 21:25). Este tema
aparece en una serie de terribles predicciones que Jesús hace en respuesta a
una pregunta de sus discípulos. Primero, les habla acerca de la destrucción
futura del templo de Jerusalén, lo que les impulsa a preguntarle cuándo
tendrá lugar y cuál sería la señal de su cumplimiento (Mateo 24:1-3;
259
Marcos 13:1-4; Lucas 21:5-7). Jesús responde advirtiéndoles sobre
terremotos y hambrunas en el horizonte, pero declara que esto no es el fin,
de forma que no deberían dejarse engañar (Mateo 24:4-8; Marcos 13:5-8;
260
Lucas 21:8-11). Seguidamente, explica que los discípulos serán
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

entregados para juicio y persecución, pero, si resisten hasta el final, se


salvarán (Mateo 24:9-14: Marcos 13:9-13; Lucas 21:12-19). En este
momento, Jesús menciona un tiempo de “gran sufrimiento”
(tradicionalmente, “gran tribulación” [Mateo 24:21]) que sobrepasará todo
sufrimiento, tanto pasado como futuro (Mateo 24:15-26; Marcos 13:14-23;
Lucas 21:20-24).
Después, llegan las palabras que parecen referirse a la destrucción
cósmica (o al menos la desestabilización celestial), seguida por la venida
del Hijo del Hombre (Mateo 24:29-30; Marcos 13:24-26; Lucas 21:25-27).
Esta es la versión de Marcos:

Pero en aquellos días, después de esa tribulación, el sol se oscurecerá y la


luna
no dará su luz, las estrellas irán cayendo del cielo y las potencias que están
en
los cielos serán sacudidas. Entonces verán al Hijo del Hombre que viene
261
en las nubes con gran poder y gloria (Marcos 13:24-26) .

No pretendo entrar totalmente en el debate sobre si esta lista de señales


en el discurso de los Olivos se refiere a los acontecimientos que llevan al
año 70 d.C. (la guerra entre romanos y judíos, así como la destrucción de
Jerusalén) o a los del futuro escatológico cuando Cristo regrese en el juicio
final (se puede hablar de ambos, en algún sentido, como de la “venida” de
Cristo). Muchos comentaristas bíblicos sugieren que, hasta un cierto punto
en el texto, Jesús se refiere a acontecimientos en el horizonte histórico (lo
cual parece sin duda justificado a la luz de la pregunta inicial de los
discípulos), y que después de este punto (exactamente donde se debate) sus
262
palabras aluden a su venida en el juicio final.
Sin negar nada de esto, yo también destacaría que es posible que el
lenguaje de las señales celestiales y la aparente destrucción cósmica tenga
un doble referente, apuntando a ambas series de acontecimientos de forma
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

simultánea, de forma parecida a cómo algunas profecías del Antiguo


Testamento se refieren sin duda a acontecimientos de la propia época del
profeta y también tienen un cumplimiento posterior y más culminante en
tiempos del Nuevo Testamento (por ejemplo, la predicción de Isaías en
7:14 de un nacimiento real en la corte de Acaz, o posiblemente el propio
hijo del profeta, aplicada más adelante al nacimiento de Jesús en Mateo
1:23). De hecho, como vimos en el capítulo 6, el Antiguo Testamento usa
habitualmente un lenguaje de destrucción cósmica en formas polivalentes
y complejas para referirse al juicio que precede a la salvación. Por tanto, no
tengo problema en pensar que las palabras de Jesús sobre la
desestabilización de los fenómenos celestiales bien podrían referirse tanto
a los acontecimientos del horizonte histórico como a su venida final en
juicio y salvación universales.
Un lenguaje parecido al de las predicciones de Jesús en el discurso de los
Olivos aparece en Apocalipsis 6, aunque ese capítulo también incluye
referencias a la sacudida de la tierra y el enrollamiento del cielo:

Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el


sol se puso negro como cilicio hecho de cerda, y toda la luna se volvió
como sangre, y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como la higuera
deja caer sus higos verdes al ser sacudida por un fuerte viento. Y el cielo
desapareció como un pergamino que se enrolla, y todo monte e isla fueron
removidos de su lugar (Apocalipsis 6:12-14).

Volveremos a la idea de la desaparición del cielo, ya que parece estar


presente también en otros textos. Sin embargo, dado el trasfondo del
Antiguo Testamento de teofanías de juicio, no hay razón para que
interpretemos que el simbolismo del terremoto de Apocalipsis 6 o el
lenguaje de la desestabilización celestial en ese capítulo o en el discurso de
los Olivos hacen referencia a la destrucción real del universo.
Ninguno de los múltiples precedentes del Antiguo Testamento sobre la
sacudida de la tierra o el oscurecimiento del sol y la luna implican la
erradicación del cosmos; en su lugar, estas señales celestiales indican la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

naturaleza trascendental de los acontecimientos que auguran. Este es


también el caso en el discurso de los Olivos y en Apocalipsis 6. De hecho,
en el último texto, que el sol se vuelva como cilicio indica luto cósmico
(haciendo probablemente alusión a cuando Dios viste los cielos con cilicio
en Isaías 50:3), mientras que la luna se vuelva como sangre se inspira
específicamente en Joel 2:31, donde el color de la luna refleja una
263
destrucción sangrienta que tiene lugar en la tierra. Por tanto, parece
totalmente razonable que el Nuevo Testamento emplee este simbolismo
celestial para el significado que sacude el mundo del juicio que precede a la
salvación escatológica.

Estrellas que caen del cielo en el discurso de los Olivos


y Apocalipsis 6
Más allá del oscurecimiento del sol y la luna, tanto el discurso de los
Olivos como Apocalipsis 6 mencionan la caída de las estrellas del cielo,
algo para lo que no hay un precedente claro en el texto hebreo de las
teofanías del Antiguo Testamento. Sin embargo, tenemos el interesante
fenómeno de Isaías 34:4 en la Septuaginta, que traduce el hebreo “todos
sus ejércitos se marchitarán” por el griego “todas las estrellas caerán”. Que
la Septuaginta de Isaías 34 se encuentra en el trasfondo de Apocalipsis 6 no
solo parece claro en la referencia a la caída de las estrellas, sino también en
la analogía de la higuera en ambos textos (hojas que caen en Isaías 34:4,
fruta que cae en Apocalipsis 6:13) y en la mención de reyes (basileis) y
grandes (megistanes) siendo juzgados en Apocalipsis 6:15 e Isaías 34:12 (en
cada caso, Apocalipsis 6 concuerda específicamente con la Septuaginta de
Isaías 34 en lugar del hebreo).
Aunque es habitual referirse a las estrellas como el “ejército del cielo”
en el Antiguo Testamento, la noción de las estrellas que caen en la
Septuaginta de Isaías 34 exige alguna explicación. Esta idea parece haberse
desarrollado a partir de textos que describen a las estrellas como seres
celestiales corruptos, que están siendo juzgados en la venida de Dios (Isaías
264
24:21 dice que YHWH “castigará al ejército de lo alto en lo alto”).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Un lugar importante en el Antiguo Testamento donde el simbolismo de


la “estrella” se refiere tanto a los cielos como a la auto-exaltación
pecaminosa en la tierra es el oráculo profético contra el rey de Babilonia
en Isaías 14:2- 21. En los versículos 4-11 encontramos burlas hacia el rey
caído por haber sido llevado (como podríamos decir) hasta el Seol.
Después, encontramos estas palabras:

¡Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana, hijo de la aurora! Has
sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Pero tú dijiste
en tu corazón: “Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios
levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el
extremo norte. Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al
Altísimo" (Isaías 14:12-14).

Aquí, la interacción con la “altura” literal y metafórica es evidente,


razón por la cual “cielo” puede ser en la Biblia un símbolo de la
trascendencia de Dios. En Isaías 14, simboliza la exaltación y la soberbia
del monarca babilónico, y los reyes del antiguo Oriente Próximo
entendían realmente que tenían cualidades divinas o cuasi divinas, lo que
justificaba su dominio terrenal.
Isaías 14 es también el famoso pasaje que intérpretes posteriores usaron
para hablar de la caída de Satanás. La traducción de la Vulgata de este
texto nos da el nombre “Lucifer” (el latín para “portador de luz”), en un
intento de traducir helel, una palabra que solo aparece aquí en el Antiguo
Testamento con este significado (“Lucero de la mañana”). El hecho de que
“Lucifer” se convirtiera en un nombre para el diablo en la especulación
cristiana posterior está relacionado con la idea de que este cayó del cielo
en el pasado distante, una idea no enseñada explícitamente en ninguna
parte de la Biblia sino popularizada en la teología patrística y
especialmente medieval (que desarrolló un complejo sistema de
angelología y demonología).
Sin embargo, el primer uso de Isaías 14 para referirse a un ángel caído
puede ser 2 Enoc 29, un texto judío que habla de uno de los arcángeles que
pensó exaltarse como igual a Dios y fue lanzado abajo desde el cielo con
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

265
sus ángeles en el segundo día de la creación. La relación de Isaías 14 con
la especulación en la literatura de Enoc acerca de los ángeles corruptos
bien puede ser el origen conceptual de la caída de las estrellas del cielo en
la Septuaginta de Isaías 34 y en el Nuevo Testamento, aunque esto se
vislumbra en el futuro escatológico, no al principio del tiempo.
Dado este trasfondo conceptual, tiene sentido que cuando los setenta
discípulos informan a Jesús de que los demonios se han sometido a ellos en
su nombre (Lucas 10:17), él responde: “Yo veía a Satanás caer del cielo
como un rayo” (Lucas 10:18). Solo un capítulo después, en una ocasión en
la que el propio Jesús estaba echando fuera a un demonio (Lucas 11:4),
explica: “si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces el
reino de Dios ha llegado a vosotros” (Lucas 11:20); y esto viene seguido por
la metáfora de la atadura del “hombre fuerte” o la victoria sobre él (Lucas
11:21-22). Mientras la “caída” de Satanás en Lucas 10 (equivalente a su
derrota en Lucas 11) tiene como referencia el avance del reino de Dios
durante la vida de Jesús, el libro de Apocalipsis habla de la caída del diablo
y sus ángeles desde el cielo en el futuro, mientras el reino de Dios se
mueve hacia la compleción.
Que las estrellas pueden representar a los ángeles es evidente en
Apocalipsis 9:1, que menciona la caída de una estrella del cielo a la tierra, a
quien se da después la llave del abismo sin fondo (esta estrella se identifica
como un ángel en Apocalipsis 20:1). De igual manera, Apocalipsis 12:4
destaca que la cola de un “gran dragón rojo” echó abajo una tercera parte
de las estrellas del cielo a la tierra (aquí las estrellas también podrían
representar a ángeles).
Más explícita quizás es la guerra en el cielo, que desemboca en la
derrota del dragón (descrito también como la serpiente antigua, el diablo y
Satanás) junto con sus ángeles (Apocalipsis 12:7-8), que son lanzados abajo
a la tierra (12:9-10). Que esta expulsión del diablo fuera del cielo no tiene
nada que ver con alguna “caída” primitiva de Satanás queda claro en el
anuncio: “Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios
y la autoridad de su Cristo, porque el acusador de nuestros hermanos, el
que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado”
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

266
(12:10). Más adelante, el dragón (identificado de nuevo con el diablo) es
echado al abismo sin fondo (20:1-3) y finalmente, después de mil años de
267
libertad, al lago de fuego y azufre (20:10).
Es, por tanto, probable que la imagen de las estrellas cayendo del cielo
en el Nuevo Testamento se refiera al juicio escatológico de las potencias
celestiales corruptas, asociado con la venida del reino de Dios, en lugar de
la destrucción literal de parte del cosmos. Esto no solo sería cierto de la
Septuaginta de Isaías 34:4, sino también de las referencias del Nuevo
Testamento en el discurso de los Olivos y Apocalipsis 6.
Una interpretación parecida sería válida para la predicción de Jesús en
el discurso de los Olivos de que “las potencias de los cielos serán sacudidas”
(Mateo 24:29; también Marcos 13:24; Lucas 21:25). Esta predicción no solo
encaja con el simbolismo de muchos textos del Antiguo Testamento que
exponen la sacudida de los cielos como un componente del juicio, sino que
también las “potencias” en los cielos tienen más sentido como una alusión
a seres angélicos corruptos. Aunque en el discurso de los Olivos la
referencia a las potencias en el cielo viene después de la caída de las
estrellas, el orden se invierte en la Septuaginta de Isaías 34:4, que traduce
el hebreo para “el ejército de los cielos se consumirá” con el griego para
268
“las potencias de los cielos se derretirán”. Esta convergencia de términos
sugiere que el discurso de los Olivos, como Apocalipsis 6, tiene la
Septuaginta de Isaías 34 en el contexto, que apoya aun más la
interpretación de la sacudida de las potencias en el cielo como el juicio
sobre los ángeles caídos.

La desaparición del cielo en Apocalipsis 6


Más allá del oscurecimiento del sol y la luna, así como de la caída de las
estrellas en Apocalipsis 6:12-13, encontramos esta declaración: “El cielo
desapareció como un pergamino que se enrolla, y todo monte e isla fueron
removidos de su lugar” (6:14). Mientras el movimiento de la orografía
terrenal está en consonancia con la imagen general del Antiguo
Testamento de Dios sacudiendo la tierra (y puede hacer alusión a Isaías
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

54:10: “los montes serán quitados y las colinas temblarán”), el poco


habitual simbolismo del cielo en Apocalipsis 6:14 nos remonta a Isaías 34:4
269
(“y los cielos se enrollarán como un pergamino”).
Aquí deberíamos destacar que la traducción de la RV60 “desvaneció”
para apochorizo en Apocalipsis 6:14 no llega al significado básico de
270
“apartarse”. La idea no es la destrucción total de una parte del cosmos,
sino más bien una imagen gráfica de Dios despegando el cielo (análoga con
enrollar un pergamino), de forma que, después de que las potencias
celestiales corruptas hayan sido juzgadas, la tierra queda entonces al
descubierto para el juicio. Esto es particularmente claro en el texto de
referencia de Isaías 34, donde la secuencia es, primero, el juicio en el cielo
271
(v. 4), y, después, el juicio en la tierra (v. 5).
El enrollamiento del cielo como un pergamino es parecido a la imagen
presentada en Isaías 64. Allí encontramos al profeta implorando a YHWH:

¡Oh, si rasgaras los cielos y descendieras, si los montes se estremecieran


ante tu presencia (como el fuego enciende el matorral, como el fuego hace
hervir el agua), para dar a conocer tu nombre a tus adversarios, para que
ante tu presencia tiemblen las naciones! Cuando hiciste cosas terribles que
no esperábamos y descendiste, los montes se estremecieron ante tu
272
presencia (Isaías 64:1-3) .

Este texto no solo habla de abrir el cielo/los cielos de forma que YHWH
pueda descender en juicio, como en tiempos antiguos, también emplea un
verbo raro para el estremecimiento (zalal) de las montañas en los
versículos 1 y 3, que alude a la teofanía de juicio en Jueces 5:5, donde el
estremecimiento de las montañas se expresa por el que la mayoría de los
273
expertos consideran el mismo verbo.
Encontramos un interesante paralelismo de esta imagen gráfica en el
relato del bautismo de Jesús, donde los cielos fueron abiertos para que el
Espíritu pudiera descender, aunque el propósito de este descenso del cielo
es la aprobación positiva del escogido de Dios, y no el juicio. Mientras
Mateo 3:16 y Lucas 3:21 hablan de que los cielos se “abren” (anoigo, el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

mismo verbo usado en la Septuaginta de Isaías 64:1 [Septuaginta 63:19b]).


Marcos 1:10 habla de que los cielos se “desgarran” o “dividen” (schizo).
Este último es el mismo verbo utilizado para el desgarro de la cortina del
templo en la muerte de Jesús (Mateo 27:51; Marcos 15:38; Lucas 23:45).
Aunque el desgarre de la cortina del templo es un asunto muy debatido,
con muchos significados posibles (incluyendo a cuál de las dos posible;
cortinas hace referencia), simboliza mínimamente la destrucción de la
barrera entre el cielo y la tierra, de forma que la presencia de Dios se ha
274
acercado ahora. Lo fascinante es que el relato de Mateo de la cortina del
templo añade una nota sobre los efectos cósmicos típicos de una teofanía:
“Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo, y la tierra
tembló y las rocas se partieron” (Mateo 27:51). Tiene sentido, por tanto,
considerar la ruptura de los cielos en Apocalipsis 6:14 y Marcos 1:10 como
simbólica, un presagio de la venida de Dios en juicio y salvación, en lugar
de una predicción de la destrucción del cielo.

La destrucción de los cielos y los elementos en 2 Pedro


3
El cuadro de la apertura o ruptura del cielo de forma que la tierra pueda
ser juzgada es la imagen dominante en 2 Pedro 3, aunque eso tal vez no sea
evidente a simple vista. Este texto es tan fundamental (y debatido) en la
escatología del Nuevo Testamento que debemos invertir un poco más de
tiempo explorándolo que en algunos de los textos anteriores que hemos
mirado. En un contexto de hablar de la segunda venida de Cristo, Pedro
275
predice ciertos acontecimientos cósmicos destructivos:

Pero el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con
gran estruendo, y los elementos serán destruidos con fuego intenso, y la
tierra y las obras que hay en ella serán quemadas. Puesto que todas estas
cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no
debéis ser vosotros en santa conducta y en piedad, esperando y
apresurando la venida del día de Dios, en el cual los cielos serán destruidos
por fuego y los elementos se fundirán con intenso calor! (2 Pedro 3:10-12).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Según el versículo 10, “el día del Señor” implicará dos acontecimientos
destructivos: la muerte de los cielos y la disolución de los elementos. El
versículo 12 reitera los dos acontecimientos destructivos que tendrán lugar
en “el día de Dios” en un lenguaje ligeramente diferente—la disolución de
los cielos y el derretimiento de los elementos. Cuando combinamos los
versículos 10 y 12, obtenemos esta imagen compuesta: los cielos pasarán
(v. 10) y/o se disolverán (v. 12); los elementos serán disueltos (v. 10) y/o se
derretirán (v. 12).
Aunque muchos cristianos a lo largo de la historia han interpretado 2
Pedro 3 como si describiera la destrucción de todo el cosmos, este hecho
hace que no tenga sentido que la tierra no se destruya en el versículo 10.
Como vimos en el capítulo precedente, la tierra no es “quemada” (como
algunas traducciones reflejan, entre ellas la que usamos en esta serie). Más
bien, “la tierra y todo lo que se ha hecho en ella serán revelados” (versión
inglesa NRSV); o, para ser más literal, “la tierra y las obras en ella serán
encontradas”. Volveremos al significado de esta línea intrigante. Por ahora,
deberíamos reconocer que independientemente de lo que signifique
“elementos” (stoicheia), no parece incluir a la tierra, ya que los elementos
se derriten y son disueltos, pero la tierra será “encontrada”.
El hecho de que el mismo verbo (el pasivo de lyo, de alú, “ser soltado,
destruido, disuelto”) se aplique tanto a los cielos como a los elementos es
significativo. Este hecho conecta sin duda los cielos y los elementos, y sea
lo que sea lo que les tenga que acontecer, tiene lugar por una conflagración
de alguna clase; arder es la imagen dominante en ambos versículos. Esto
significa que, cuando el versículo 11 dice que “todas estas cosas han de ser
destruidas de esta manera”, una lectura contextual de “todas estas cosas” se
refiere específicamente a los cielos/elementos, no a la tierra.

El significado de “elementos” en 2 Pedro 3

Aunque la palabra “elementos” (stoicheia; singular stoicheion) tiene un


amplio abanico de significados en la literatura ajena a la Biblia,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

relacionando frecuentemente con rudimentos o elementos constituyentes


(en ocasiones, en una serie), se proponen habitualmente tres significados
276
para 2 Pedro 3. La primera posibilidad es que el término se refiera a los
componentes del universo físico. Aunque los lectores modernos que siguen
esta línea de pensamiento podrían interpretar “elementos” como una
referencia a la tabla periódica/atómica, esto es obviamente anacrónico. En
su lugar, existen evidencias de que stoicheia se usaba en el mundo antiguo
para los cuatro elementos constituyentes: la tierra, el aire, el fuego y el
agua (especialmente, en el pensamiento platónico y estoico). Así es como
Edward Adams entiende el término, en su sugerencia de que Pedro está
recurriendo a la idea estoica de expyrosis, la conflagración cósmica que
disuelve el cosmos hasta la (casi) nada, de forma que pueda constituirse de
nuevo, levantándose de sus cenizas como el fénix (aunque Adams se ha
esforzado en señalar que Pedro ve esto como un acontecimiento único,
277
culminante, no como un ciclo interminable como en el estoicismo).
La imagen de un derretimiento y un renacimiento cósmicos es de hecho
un posible trasfondo para 2 Pedro 3, pues repite la imagen de la fundición
o el refinamiento en la tradición profética del Antiguo Testamento (Isaías
1; Zacarías 3; Mal. 3) que examinamos en el capítulo 6. Pero interpretar
stoicheia como los cuatro elementos de la cosmología antigua significaría
que la tierra se incluye en el derretimiento ya que forma parte del cosmos,
mientras en 2 Pedro 3 no se dice que la tierra sea destruida. Por supuesto,
podríamos seguir interpretando stoicheia como los cuatro elementos de la
cosmología antigua si entendemos que la imagen de su disolución o
derretimiento se refiere a la limpieza o purificación del cosmos por el
fuego del juicio. No obstante, seguiríamos necesitando responder a la
pregunta de por qué Pedro exonera retóricamente de esta disolución a la
tierra (¿por qué es solamente la tierra la que es “encontrada”?). Volveré a la
idea de Adam del derretimiento cósmico después de examinar las otras
posibilidades para el significado de “elementos”.
Las dos siguientes interpretaciones conectan explícitamente el término
“elementos” (stoicheia) con los cielos (encajando mejor así con el contexto
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

que la idea de los cuatro elementos). Una posibilidad es interpretar


stoicheia como una referencia a los cuerpos celestiales (el sol, la luna y las
278
estrellas [como en las versiones inglesas ESV y NET]); la otra es hacerlo
como una referencia a las potencias angélicas en los cielos. Como vimos a
partir del trasfondo de las teofanías de juicio del Antiguo Testamento,
279
estos se asocian frecuentemente entre sí.

Sodoma y Gomorra como trasfondo de 2 Pedro 3

En un estudio reciente, Ryan Juza ha argumentado persuasivamente


que 2 Pedro 3 recurre al tema del juicio de Sodoma y Gomorra con fuego
del cielo (Génesis 19), que había pasado a ser una imagen estándar para el
280
juicio en la literatura judía del Segundo Templo. De hecho, este tema ya
aparece en algunas de las teofanías de juicio del Antiguo Testamento que
examinamos en el capítulo 6. Así pues, el oráculo en Isaías 13:1-22, que
retrata el día de YHWH (v. 6) contra Babilonia a mano de los medos (v.
17), acompañado por el oscurecimiento del sol, la luna, y las estrellas (v.
10) así como el estremecimiento del cielo y la tierra (v. 13), declara que el
resultado de este juicio es que “Babilonia, hermosura de los reinos, gloria
del orgullo de los caldeos, será como cuando Dios destruyó a Sodoma y a
Gomorra” (v. 19).
De igual manera, el oráculo de Isaías 34:1-17, que comienza con juicio
sobre el “ejército de los cielos” y la imagen del cielo enrollándose como un
pergamino (v. 4), y seguidamente se centra en la tierra, específicamente
Edom (vv. 5-10), utiliza imágenes clásicas de la destrucción de Sodoma y
281
Gomorra. El juicio de Dios no solo desciende de los cielos a la tierra (v.
5), sino que también el resultado es que la tierra se vuelve “azufre” y “brea
ardiente”, caracterizada por arder perpetuamente (vv. 9-10). La referencia
al azufre y a arder es un reflejo claro de Génesis 19:24, y la naturaleza
perpetua de la destrucción de Sodoma pasó a ser un tropo estándar en la
282
literatura judía del Segundo Templo.
La imagen que Juza discierne en 2 Pedro 3:10 (coherente con el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

descenso teofánico de YHWH en el Antiguo Testamento) es la de Dios


destruyendo a las fuerzas demoníacas en los cielos y quitando la capa
superior del cosmos con el fin de dejar expuesta la tierra para el juicio
divino. Esto permite la ambigüedad de stoicheia, que hace referencia tanto
a los cuerpos celestiales como a los poderes corruptos en los cielos. Esa
ambigüedad no solo da sentido a 2 Pedro 3, sino que también la referencia
dual a los cielos y las potencias celestiales corruptas encaja con la tradición
de juicio de Sodoma y Gomorra, ya que esta tradición llegó a entender que
el pecado de Sodoma implicaba la adoración idólatra de los cuerpos
celestiales y los espíritus malignos asociados con ellos. Esta ambigüedad
también es coherente con la traducción de la Septuaginta de la primera
línea de Isaías 34:4, que dice que “las potencias de los cielos se
283
derretirán”, ya que “las potencias de los cielos” parece referirse a dioses
falsos, mientras que “derretirse” es más apropiado para el cosmos físico.
Esta ambigüedad de stoicheia evita que seamos excesivamente literalistas
acerca de la naturaleza de esta “destrucción” celestial.

La tierra y sus obras serán “encontradas”

La elección del verbo “encontrar” (heurisko) para lo que ocurre a “la


tierra y las obras que hay en ella” (2 Pedro 3:10) es significativa por
numerosas razones. Primero, esto es coherente con el paradigma de
Sodoma y Gomorra al que Pedro está recurriendo, ya que el diálogo de
Abraham con Dios en Génesis 18:22-33 trata precisamente de si se
“encontrarán” o no personas justas en Sodoma; el verbo heurisko aparece
284
siete veces en la Septuaginta de Génesis 18:26-32.
Este verbo también aparece en el contexto de la enseñanza de Jesús en
el discurso de los Olivos acerca de la venida del Hijo del Hombre. No solo
el día del Señor vendrá “como ladrón” en 2 Pedro 3:10, lo cual depende
probablemente de la analogía de Jesús del ladrón en la noche (Mateo
24:43; Lucas 12:39), sino que el verbo heurisko aparece en la parábola de
Jesús del esclavo puesto a cargo de la casa de su amo: “Dichoso aquel siervo
a quien, cuando su señor venga, lo encuentre [heurisko] haciendo así”
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

285
(Mateo 24:46; Lucas 12:43).
Este sentido del “encontrar” escatológico en relación con la venida de
Dios en juicio da todo el sentido a la exhortación de Pedro a sus lectores
justo después de la promesa de un cielo nuevo y una tierra nueva: “Por
tanto, amados, puesto que aguardáis estas cosas, procurad con diligencia
ser hallados [heurisko] por él en paz, sin mancha e irreprensibles” (2 Pedro
3:14). Pedro desafía así a sus lectores a estar listos, por medio de su
comportamiento justo, para el día en que el Señor venga a juzgar “la tierra
y las obras que hay en ella”. De una manera parecida, el texto cristiano no
bíblico conocido como la Epístola de Bernabé exhorta a los creyentes a
obrar "de manera que seáis hallados [heurisko] en el día del juicio” (21:6).
Aunque algunas interpretaciones de la tierra siendo “encontrada”
(heurisko) en 2 Pedro 3:10 lo tomen en el sentido negativo (o
posiblemente neutral) de quedar expuesta al juicio, los usos positivos del
verbo en 2 Pedro 3:14 y en la Epístola de Bernabé indican un significado
alternativo, más como soportar el juicio.
Al Wolters sugiere esta interpretación más positiva en un importante
artículo sobre 2 Pedro 3 que explora diversas líneas de evidencia
lingüística e intertextual, y plantea un trasfondo metalúrgico para el uso de
286
“encontrar” por parte de Pedro en 2 Pedro 3:10. Sea o no heurisko un
término técnico en la metalurgia, tal como Wolters propone, este parece
seguir la pista correcta al sugerir que la imagen de juicio con fuego en 2
Pedro 3 no es puramente destructiva, sino que puede entenderse en su
lugar como un proceso de fundición por el cual la escoria de la
pecaminosidad humana se quema, de forma que “encontrada” significa
algo como “superar la prueba” o “mostrar el temple de uno” (donde
287
“temple” en esa expresión era originalmente “metal”). El fuego del juicio
podría compararse entonces con una “fundición”, donde los metales se
288
derriten y se les da nueva forma como productos útiles.
La evidencia para conectar un uso positivo de “encontrada” (heurisko)
con el fuego y los metales aparece en 1 Pedro, donde el autor explica que
el resultado del sufrimiento es “que la prueba de vuestra fe, más preciosa
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada [heurisko]
que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Jesucristo”
(1:7).
Pero Wolters no solo plantea un trasfondo metalúrgico para 2 Pedro 3;
sino que también sugiere que el texto recurre específicamente a la imagen
gráfica de Malaquías 3-4 de Dios refinando el sacerdocio levítico en
289
analogía con la fundición de los metales preciosos. Como vimos en el
capítulo 6, el día de la venida de Dios en Malaquías limpiará como el fuego
de un refinador (3:2-3) y destruirá “ardiente como un horno” (4:1 [3:19
TM]), dependiendo de la respuesta de uno.
En apoyo de la sugerencia de Wolters, al menos un antiguo texto
cristiano vincula explícitamente la referencia de Malaquías con 2 Pedro 3.
Según 2 Clemente 16:3: “Porque sabéis que el día del juicio está
acercándose, como un horno encendido, y los poderes de los cielos se
disolverán, y toda la tierra se derretirá como plomo en el fuego, y entonces
290
se descubrirá el secreto y las obras ocultas de los hombres”.

La analogía del diluvio en 2 Pedro 3

Encontramos más apoyo a la reivindicación de Wolters de que el fuego


del que se habla en 2 Pedro 3 es en última instancia purificador y no
destructivo en la analogía que Pedro traza entre el juicio en el retorno de
Cristo y el diluvio, cuyo propósito fue limpiar de mal al mundo. Mientras
el trasfondo de Sodoma y Gomorra de 2 Pedro 3 está únicamente implícito
y, por tanto, debe deducirse, este no es el caso con la tradición del
291
diluvio. En medio de la comparación entre el antiguo juicio con agua y
el juicio venidero con fuego, Pedro clarifica qué clase de destrucción
292
cósmica vislumbra.
Pedro explica que “el mundo de entonces fue destruido, siendo
inundado con agua” (2 Pedro 3:6). ¿Pero en qué sentido “fue destruido” el
mundo de la época de Noé? Sin duda, no en el sentido de que el cosmos (o
incluso la tierra) fue arrasado. En su lugar, se juzgaron los hechos malvados
de la humanidad corrupta y se purificó la tierra para permitir un nuevo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

comienzo a manos de Noé y su familia. Lo mismo es cierto en el caso del


juicio que ha de venir, ya que “los cielos y la tierra actuales están
reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y
de la destrucción de los impíos” (3:7).
Nótese que tanto los cielos como la tierra han sido “reservados para el
fuego”, pero no es la tierra, sino más bien los impíos, los que serán
destruidos (por el contrario, la tierra será “encontrada”). Esto indica que el
lenguaje sobre la destrucción de los cielos con fuego no debería entenderse
tampoco como una aniquilación literal. Por lo tanto, después de que “los
cielos y la tierra actuales” pasen por el juicio como el de Sodoma y
Gomorra en el día del Señor, los “nuevos cielos y nueva tierra” que Pedro
dice que estamos esperando (3:13) no sustituyen a un mundo aniquilado;
en su lugar, se trata de un cosmos transformado, en el cual “mora la
justicia”.
Esta interpretación de 2 Pedro 3 da sentido a la imagen de Pablo del
juicio de los hechos de los creyentes con fuego en 1 Corintios 3:10-15. Allí,
Pablo habla de establecer un fundamento para la iglesia en Corinto, como
un maestro edificador cualificado (v. 10). Sobre este fundamento, que es
Cristo (v. 11), cada persona edifica su vida usando materiales de diferente
calidad—“oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja” (v. 12). Pablo
explica que la obra de cada edificador será revelada en el día del juicio,
“pues con fuego será revelada; el fuego mismo probará la calidad de la obra
de cada uno” (v. 13). Alguna obra sobrevivirá, con la recompensa
resultante (v. 14), mientras la de otros será “consumida”, con el resultado
de que el edificador “será salvo, aunque así como por fuego” (v. 15).
293
Incluso aquí el fuego del juicio es para salvación en última instancia.
Tomando juntos todos los niveles complejos de significado en 2 Pedro 3,
encontramos una imagen de juicio radical en el último día, en el que Dios
destruye a las potencias demoníacas corruptas, enrolla metafóricamente el
cielo y después viene a juzgar la tierra—un juicio cuyo propósito es purgar
de mal al mundo de forma que pueda ser renovado y, en última instancia,
salvado. Esto significa que, sea cual sea el lenguaje gráfico de destrucción
que Pedro emplea para representar el juicio final, no hay una buena razón
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

para considerar que nada de ello se refiera a la destrucción literal del


cosmos.

Edward Adams sobre la nueva formación escatológica del mundo

Hasta ahora, he respaldado la perspectiva de Ryan Juza sobre el


trasfondo de Sodoma y Gomorra de 2 Pedro 3, matizándola con el
discernimiento de Al Wolters de la naturaleza definitivamente salvífica
del juicio vislumbrado. Pero esto no significa que carezca de valor la
proposición de Edward Adams de la expyrosis estoica, la conflagración
cósmica que destruye el mundo antes de que se rehaga, como un trasfondo
de 2 Pedro 3. Pero primero tenemos que clarificar lo que Adams propone
realmente.
Aquí es crucial destacar que Adams enmarca su argumento general
como un desacuerdo con N.T. Wright sobre la naturaleza del simbolismo
escatológico de una destrucción cósmica y disiente específicamente de la
294
lectura de Wolters de 2 Pedro 3. Sin embargo, su interpretación de la
destrucción cósmica en este texto está destacablemente en consonancia
tanto con Wright como con Wolters. Este hecho se ve frecuentemente
oscurecido por la retórica de tono absoluto que Adams emplea a lo largo de
295
su libro acerca del “fin”, la “destrucción” o la “disolución” del cosmos.
El lenguaje enfático de Adams de la destrucción cósmica sirve como una
corrección a su opinión sobre la posición general de N. T. Wright
(derivada especialmente del discurso de los Olivos) de que las imágenes de
desestabilización cósmica del Nuevo Testamento son simplemente una
forma pintoresca de hablar de acontecimientos intrahistóricos,
mayormente la caída de Jerusalén en 70 d.C. Mientras Adams admite que
gran parte del uso de este lenguaje en el Antiguo Testamento puede
interpretarse como una descripción gráfica de la caída de naciones o
ciudades, él considera que la transformación de este lenguaje en algunos
apocalipsis judíos intertestamentales se refiere a la disolución o
destrucción del cosmos antes de su reconstrucción radical. Y él piensa que
esto es contrario a considerar el lenguaje de la destrucción cósmica en el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Nuevo Testamento como una referencia a acontecimientos simplemente


locales (tal como hace Wright).
No obstante, Adams está realmente de acuerdo con Wright en el tema
de la destrucción literal del cosmos. Adams admite que ni las obras
apocalípticas judías que él considera ni el Nuevo Testamento (ni siquiera 2
Pedro 3) piensan que “el mundo existente se disuelve quedando en nada y
un mundo completamente nuevo, materialmente discontinuo con el viejo,
296
toma su lugar”. De hecho, “hasta los tiempos del Nuevo Testamente
incluidos estos, la creencia en la disolución cósmica absoluta, hasta donde
297
podemos decir, no era una opción genuinamente cosmológica”. Y él está
explícitamente de acuerdo con Wright en que 2 Pedro 3 no enseña la
298
aniquilación del mundo seguida por un cosmos sustitutorio.
¿Por qué protesta Adams entonces de forma tan vigorosa contra la
posición de Wright? Hasta donde puedo decir, Adams quiere puntualizar
que la escatología del Nuevo Testamento va más allá de los juicios locales
encontrados en el Antiguo Testamento en que vislumbra un juicio
verdaderamente cósmico/universal en el retorno de Cristo. Pero Wright
no pone objeciones a la naturaleza cósmica del juicio escatológico, sino
299
solo a la idea de que requiere el final del universo espacio-tiempo.
La caracterización por parte de Adams de las imágenes de destrucción
en 2 Pedro 3 como análogas a un derretimiento del cosmos, anterior a su
nuevo nacimiento glorioso, también está esencialmente de acuerdo con
300
Wolters. La diferencia es que mientras Adams plantea un trasfondo
estoico para este derretimiento (que es hipotéticamente posible), Wolters
sugiere la imagen del Antiguo Testamento del refinamiento de metales
(que es más plausible). Que Adams no vea este acuerdo básico es extraño,
ya que admite que Wolters solo niega “la destrucción absoluta del
301
universo, esto es, su “desaparición de la existencia”. La idea principal
para nuestros propósitos, sin embargo, es que incluso Adams afirma que 2
Pedro 3 no vislumbra la destrucción literal del cosmos, sino más bien su
302
renovación después del juicio (radical).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Los “elementos” como falsa enseñanza en 2 Pedro 3

Hasta ahora hemos explorado las tres propuestas más comunes para el
significado de “elementos” (stoicheia) en 2 Pedro 3:10, 12. Pero además de
las tres interpretaciones típicas, podría ser relevante aquí una cuarta
posibilidad. Es bien conocido que stoicheia puede significar algo como
'enseñanzas elementales” en otras partes del Nuevo Testamento. Este es sin
duda el significado en Hebreos 5:12, donde el escritor se pregunta si los
lectores necesitan aprender las cosas básicas o los rudimentos (stoicheia) de
la fe (traducido “las verdades más elementales” en la NVI y “los primeros
rudimentos” en la RV60).
Colosenses 2:8 emplea el término stoicheia específicamente para la
enseñanza falsa, contrastando la filosofía que es “según tradición de los
hombres” y según los stoicheia del mundo con la filosofía que es “según
Cristo”. Un poco después, Colosenses 2:20 afirma que los que están en
Cristo han muerto a los stoicheia del mundo, que se enumeran como una
serie de reglas a partir de las cuales han sido liberados los cristianos (2:21).
Esto sugiere que el término se refiere a alguna forma de enseñanza
(“principios elementales”). Aunque las versiones inglesas NRSV, ESV y
NET aciertan al traducir stoicheia “espíritus elementales” (la NTV dice
“poderes espirituales”) en Colosenses 2:8, 20, esto asocia simplemente la
enseñanza falsa en cuestión con lo demoníaco, quizás como la base de la
303
enseñanza. De hecho, el término puede ser polivalente en Colosenses,
como lo es en Gálatas 4, donde stoicheia hace referencia a la ley en el
versículo 3 y a los dioses falsos en los versículos 8-9.
Clifford T. Richards ha argumentado recientemente que esta cuarta
interpretación de stoicheia encaja muy bien con el contexto de 2 Pedro, ya
que la carta se preocupa especialmente de la falsa enseñanza (y menciona a
aquellos que distorsionan las enseñanzas del apóstol Pablo [3:15-16]).
Richards sugiere, por tanto, que estas enseñanzas (stoicheia), junto con los
304
falsos maestros que las postulan, serán destruidas cuando Cristo regrese.
Y la destrucción de las falsas enseñanzas, declara, no es lo mismo que la
destrucción del cosmos.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Gran parte del escrito de Richards trata del carácter metafórico del
juicio como fuego, y no es necesario que nos detengamos aquí con los
detalles específicos de esta exposición. Es suficiente decir que su
argumento, cuando se añade a nuestro análisis anterior, sugiere que la
disolución y el derretimiento de los stoicheia en 2 Pedro 3 tiene sentido en
múltiples niveles, incluyendo el juicio sobre los poderes demoníacos
(purgando así los cielos de mal), la desaparición del cielo de forma que la
tierra queda expuesta al juicio de Dios y la destrucción de la enseñanza
falsa (que puede tener su origen en lo demoníaco). Sin embargo, en ningún
caso pretende el texto describir la destrucción del cosmos.
De hecho, si aceptamos la posibilidad de que stoicheia también pudiera
referirse a enseñanzas falsas, bien podríamos preguntarnos qué enseñanza*
específicas piensa Pedro que serán destruidas. Parece que los falsos
maestros estaban distorsionando los escritos de Pablo que tocan el tema del
retome de Cristo. En el contexto de hablar acerca del nuevo cielo y la
nueva tierra, así como de exhortar a sus lectores a vivir de acuerdo con
esta visión (2P. 3:13-14), Pedro dice:

...tal como os escribió también nuestro amado hermano Pablo, según la


sabiduría que le fue dada. Asimismo, en todas sus cartas habla en ellas de
esto; en las cuales hay algunas cosas difíciles de entender, que los
ignorantes e inestables tuercen—como también tuercen el resto de las
Escrituras—para su propia perdición (2 Pedro 3:15b-l6).

Si “de esto” en el versículo 16 (literalmente, “acerca de estas cosas”) se


refiere a la propia enseñanza de Pablo sobre la venida del Señor, y cómo
debemos vivir a la luz de esta expectativa (el tema que Pedro ha estado
exponiendo), esto significaría que Pedro entiende que su propia enseñanza
sobre el asunto es coherente con lo que Pablo escribió. Como vimos en el
capítulo anterior. Pablo imagina la liberación de la creación de su
esclavitud a la futilidad en el retorno de Cristo (Romanos 8). En ese caso,
tenemos incluso más razón para pensar que 2 Pedro 3 enseña la
transformación y la redención del mundo en lugar de la destrucción del
cosmos en el último día (como algunos reivindican). Desde el punto de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

vista de Pedro, la idea de que el cosmos será destruido es, por tanto, una
enseñanza falsa. ¿Y podríamos deducir incluso que esta misma enseñanza
será destruida cuando Cristo vuelva? O, podríamos decir, ¡la teología del
“dejar atrás” se dejará finalmente atrás!

La reestructuración cósmica en Hebreos 12


Nos centramos ahora en Hebreos 12:26-29, que parece contrastar el
orden creado (el cielo y la tierra) con el reino (no creado) que estamos
esperando.
El contexto de este pasaje es una serie de tres contrastes que hace el
autor de Hebreos. Primero, hay un contraste entre la teofanía de Sinaí,
caracterizada por un estremecimiento tangible de la tierra (12:18-21), y la
sacudida futura no solo de la tierra, sino también del cielo, por parte de
Dios—una teofanía verdaderamente universal y cósmica (12:26), en la cual
la manifestación de la santidad de Dios será mucho más intensa que en
Sinaí. El contraste se produce entre un acontecimiento histórico terrenal
específico y otro que genuinamente abarca toda la creación.
El segundo contraste presentado por el autor de Hebreos se produce
entre la montaña terrenal (Sinaí) que podía tocarse (12:18), donde Dios
formalizó por primera vez un pacto con su pueblo, y el “Monte Sion”,
llamado también la “Jerusalén celestial” (12:22), que no es accesible de la
misma forma que Sinaí. Sin embargo, el carácter “celestial” de esta
montaña no significa que sea inaccesible—precisamente lo contrario. La
paradoja es que, aunque la primera montaña era tangible, nadie excepto
Moisés podía acercarse a ella. Esto ayuda a explicar por qué el autor
enumera, junto con la Sion/Jerusalén celestial, la asamblea de los “inscritos
en los cielos”, a “Dios, el Juez de todos”, a los “espíritus de los justos hechos
ya perfectos” (12:23) y a Jesús el mediador del nuevo pacto (12:24). La idea
de este contraste es que mientras nadie, excepto Moisés, tenía acceso al
Monte Sion (los israelitas ordinarios debían quedarse atrás) y el pacto
formalizado allí era incapaz de ocuparse del pecado (un concepto recalcado
a lo largo de Hebreos), todos los creyentes en Jesús tienen acceso total, a
través del nuevo pacto, al Monte Sion (equivalente a la ciudadanía en la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Jerusalén celestial), lo cual es la razón por la que se dice que están


“inscritos en el cielo” y han sido “hechos perfectos”. Este contraste de
montañas (que realmente es un contraste de pactos) se centra, por tanto,
en el privilegio y las bendiciones más grandes que vienen a través de
305
Jesús.
El tercer contraste que el autor de Hebreos presenta se produce entre
las ciertamente terribles consecuencias de ignorar la advertencia de Dios
en la tierra que acompañó a la teofanía de Sinaí y las incluso más severas
consecuencias de ignorar la advertencia de Dios desde el cielo en el
escatón (12:25); con un mayor privilegio llega un juicio más estricto. La
idea general de los tres contrastes es hacer hincapié en que el juicio
teofánico de Dios en el escatón será universal, más intenso que en Sinaí y
totalmente inevitable; por tanto, debería tomarse con la mayor seriedad.
La Epístola a los Hebreos encuentra apoyo en el Antiguo Testamento
para este juicio cósmico futuro en un oráculo profético de Hageo 2:6
(reiterado en 2:21): “Su voz hizo temblar entonces la tierra, pero ahora él
ha prometido, diciendo: Aún una vez más, yo haré temblar no solo la
tierra, sino también el cielo’” (Hebreos 12:26). Como vimos en el capítulo
6, el texto de Hageo prometía juicio sobre las naciones en el período
posterior al exilio, empleando el lenguaje hiperbólico de una
reestructuración cósmica, con el resultado de que la riqueza de las
naciones se utilizaría para renovar el templo reedificado.
Como es habitual en muchos textos del Antiguo Testamento, lo que
originalmente fue una metáfora gráfica para un acontecimiento histórico
local se universaliza en la interpretación judía y cristiana posteriores. Este
es el caso con la visión de Isaías de una Jerusalén renovada en el contexto
de “cielos nuevos y una nueva tierra” (Isaías 65:17). Esta visión prometía
originalmente curación para la vida comunitaria del pueblo de Dios tras el
exilio, pero más adelante se universalizó para referirse a la renovación
cósmica genuina en el futuro escatológico.
En el caso de la profecía de Hageo, el autor de Hebreos omite la
referencia original al estremecimiento del mar, la tierra seca y las naciones
por parte de Dios y revierte el orden de la tierra y el cielo encontrado en el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

texto de Hageo; incluso inserta “no solo” y “sino también” con el fin de
hacer hincapié en el contraste del juicio escatológico venidero con el
estremecimiento terrenal anterior de Sinaí. Seguidamente vienen las
palabras que parecen hallarse en tensión con la redención de la creación:

Y esta expresión: Aún, una vez más, indica la remoción de las cosas
movibles, como las cosas creadas, a fin de que permanezcan las cosas que
son inconmovibles. Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es
inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios
un servicio aceptable con temor y reverencia; porque nuestro Dios es
fuego consumidor (Hebreos 12:27-29).

A primera vista, podríamos pensar que el autor está declarando que la


reestructuración cósmica de Dios destruirá el orden creado, al que
reemplazará un reino “espiritual” inconmovible. Sin embargo, existen dos
consideraciones importantes aquí; la primera, léxica o lingüística, la
segunda, conceptual y canónica; mientras la primera tiene que ver con el
significado de la palabra traducida “remoción”, la segunda tiene que ver
con cómo se concibe en otras partes de las Escrituras este cambio de lo
conmovible a lo inconmovible.
Veamos primero el asunto léxico. La palabra traducida “remoción” en
Hebreos 12:27 es metathesis, un término que sin duda puede significar
“remoción” pero también “cambio” o “transformación”. Se utiliza el mismo
término en Hebreos 7:12, junto con el verbo relacionado metatithemi, para
describir los cambios que acompañan al movimiento del antiguo pacto al
nuevo: “Porque cuando se cambia [metatithemi] el sacerdocio,
necesariamente ocurre también un cambio [metathesis] de la ley”. Aunque
esto debería interpretarse sin duda como el final/la desaparición/ la
remoción de lo antiguo para ser sustituido con algo absolutamente nuevo,
este es un entendimiento corto de miras de la lógica de los Testamentos,
que ve el nuevo pacto que Cristo trae como el cumplimiento verdadero de
lo que solo se cumplió imperfectamente en tiempos anteriores.
De igual manera, Hebreos 11:5 emplea el término metathesis, junto con
el verbo metatithemi (dos veces), para describir el arrebatamiento de Enoc
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

antes de su muerte—su traducción a un nuevo modo de existencia: “Por la


fe Enoc fue trasladado [metatithemi] al cielo para que no viera muerte; y
no fue hallado porque Dios lo trasladó [metatithemi]; porque antes de ser
trasladado [metathesis] recibió testimonio de haber agradado a Dios”. De
nuevo, mientras podríamos hablar sin duda del
final/desaparición/remoción de Enoc (dado a entender en la NRSV), es
mejor considerar la idea tras este “arrebatamiento” como la transición de
306
Enoc a una nueva forma de vida.
Relacionado con el asunto léxico está el concepto que subyace a la
terminología. Aquí es útil volver a 1 Corintios 15, donde Pablo articula la
relación del cuerpo humano mortal presente perecedero y corruptible (un
cuerpo que puede “estremecerse”, para usar la terminología de Hebreos)
con el cuerpo de la resurrección futura, que será imperecedero,
incorruptible e inmortal (uno que “no hay forma de estremecer”). Pablo
usa tres metáforas para explicar la relación del cuerpo mortal con el de la
resurrección.
Primero, compara el cuerpo mortal con una semilla, mientras el cuerpo
de la resurrección es la planta (15:36-37). Una debe morir por la otra para
convertirse en una realidad. Pero no se trata de una simple sustitución.
Pablo tiene cuidado de acentuar la continuidad de la identidad entre la
semilla (cuerpo mortal) y la planta (cuerpo de la resurrección). En su
terminología. el primero se “siembra” corruptible y “resucita”
incorruptible (15:42).
La segunda metáfora que Pablo usa para describir la resurrección es que
seremos “transformados” (él destaca que aunque los que estén vivos
cuando Cristo regrese no morirán realmente, “todos seremos
transformados" [15:51]). El verbo aquí es allasso, empleado de nuevo en
15:52 para describir la transición de la mortalidad a la inmortalidad. Puede
ser significativo que es el mismo verbo usado en la Septuaginta de Salmo
102:26 (citado en Hebreos 1:12) para describir a Dios cambiando el cielo y
la tierra como un vestido, cuando se desgastan. En lugar de pensar que el
Salmo 102 apunta a la destrucción del cosmos, podríamos reflexionar sobre
la metáfora de cambiar ropa empleada por el salmista. ¿Podría Pablo estar
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

pensando en 1 Corintios 15 en un paralelismo entre nuestro desvestirnos


de la mortalidad de nuestros cuerpos presentes con el fin de vestirnos (si
pudiéramos expresarlo así) para la resurrección, por un lado, y Dios
desvistiéndose del cosmos corruptible y reemplazándolo con una ropa más
307
permanente (un cielo nuevo y una tierra nueva), por otro?
Aunque el uso de “transformados” por parte de Pablo no hace explícita
esta comparación del cuerpo y el cosmos, la tercera metáfora que emplea
para la transición al cuerpo de la resurrección apunta en esta dirección.
Justo después de su segunda declaración de que “seremos transformados”
(15:52), Pablo afirma que lo corruptible y mortal se “vestirá” (endyo) de
incorruptibilidad e inmortalidad, lo cual, dice, es equivalente a que la
muerte ha sido devorada en victoria (15:53-54). Más allá de declarar que lo
devorado es la muerte y no el cuerpo (o la creación), este uso de “vestirse”
(endyo) es claramente un lenguaje de investidura o vestimenta, y presenta
un importante paralelismo con las declaraciones paulinas acerca de
desvestirse de la vida corrupta de la vieja humanidad (Efesios 4:22;
Colosenses 3:9) y vestirse (endyo) de la nueva humanidad renovada en la
imagen de Dios (Efesios 4:24; Colosenses 3:10). Así pues, tenemos un
importante paralelismo conceptual entre tres transiciones cruciales: de la
corrupción moral a la justicia, del cuerpo mortal al cuerpo de la
resurrección y de la creación corruptible a la nueva creación—todo puede
308
compararse con un cambio de ropa.
Ahora, no quiero obligar a Hebreos a decir lo mismo que Pablo en 1
Corintios 15; sin embargo, la declaración de Pablo de que “la carne y la
sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni lo que se corrompe hereda
lo incorruptible (1 Corintios 15:50) resuena muy bien con la afirmación en
Hebreos de que lo que puede estremecerse (la creación corruptible) debe
eliminarse/cambiarse de forma que pueda recibirse lo que no puede
estremecerse (el reino, Hebreos 12:27-28). En ningún caso tiene nada que
ver hacer hincapié en el origen divino (no creado) del reino de Dios con
trascender el mundo creado; en su lugar, el origen divino del reino es una
forma de hablar de la nueva creación como un don de pura gracia. Más allá
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de su origen divino, Pablo y el autor de Hebreos están de acuerdo en que


el cambio/transformación del viejo mundo corruptible produce un reino
permanente, incorruptible, en el que los creyentes participarán en una
nueva vida como ciudadanos plenos.
De hecho, puede ser significativo que mientras la carta a los Hebreos
evitaba cuidadosamente cualquier referencia al templo de Jerusalén (quizás
como parte de una estrategia retórica para negar su validez), el oráculo de
estremecimiento cósmico de Hageo 2 culminaba con la renovación del
templo reedificado (v. 7). Así pues, aunque el autor de Hebreos nunca lo
pretendió, una interpretación canónica de Hebreos 12 indica que después
del estremecimiento final y escatológico del cielo y la tierra, el resultado es
la renovación del templo cósmico del cielo y la tierra, que es equivalente al
reino inquebrantable o permanente de Dios. Que Hebreos entienda que
este reino es permanente encaja bien con Isaías 66, donde YHWH afirma:
“Los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago permanecerán delante de
mí” (v. 22); y aquí podemos recordar Isaías 66:1-2a, donde Dios declara
explícitamente que el cosmos (cielo y tierra) es su “casa” o templo.
Mientras Hebreos 12 afirma que el presente cosmos está realmente
sujeto a la descomposición y la transitoriedad, tal como lo están nuestros
cuerpos, la esperanza bíblica es que el cosmos, justo como el cuerpo,
309
resucitará incorruptible.

La muerte del cosmos en Apocalipsis 20-21 y el


discurso de los Olivos
Bien, Hebreos 12 quizás no retrata claramente la destrucción del
cosmos. No obstante, ¿qué quiere decir Apocalipsis 20 con la desaparición
(o la huida) del cielo y la tierra en el juicio final? “Y vi un gran trono
blanco y al que estaba sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y
el cielo, y no se halló lugar para ellos” (v. 11).
En ocasiones, se piensa que la desaparición del cielo y la tierra en
Apocalipsis 20:11 es equivalente a la muerte de los dos declarada en 21:1, y
se considera que ambas cosas representan la destrucción cósmica total.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Sean o no equivalentes los dos textos, deberíamos destacar que la


declaración de Apocalipsis 20 viene justo un versículo antes de que los
muertos se presenten delante del trono de Dios (en el cielo, que, por tanto,
no ha sido destruido) y el mar entregue a sus muertos (por lo que el mar
sigue existiendo). La escena de juicio de Apocalipsis 20 justifica puesto que
consideremos la huida del cielo y la tierra como una representación gráfica
310
del estremecimiento cósmico que acompaña a la presencia justa de Dios.
Ni siquiera el cosmos físico puede soportar la imponente presencia del
Santo, que ha venido a juzgar al mundo.
Algo más problemáticas que Apocalipsis 20:11 son las dos declaraciones
explícitas, en Apocalipsis 21 y el discurso de los Olivos, de que el cielo y la
tierra “pasarán”. Comencemos con las palabras de Jesús en el discurso de
los Olivos.
Al terminar de instruir a sus discípulos sobre una serie de señales que
precederán a la venida del Hijo del Hombre, Jesús declara: “El cielo y la
tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán” (Mateo 24:35; Marcos 13:31:
Lucas 21:33). ¿Es simplemente una declaración hipotética, respecto a que
incluso si el cielo y la tierra tuvieran que “pasar” (parerchomai), las
palabras de Jesús (sus predicciones de las señales venideras) son seguras y
dignas de confianza? Vimos en el capítulo 6 que la no permanencia del
cielo y la tierra en el Salmo 102 podía interpretarse como una posibilidad
hipotética, fundamentada en la ambigüedad de los verbos hebreos
implicados. Pero el griego de la declaración de Jesús no apoya una
interpretación parecida. Él parece estar prediciendo realmente la
desaparición o la muerte del cosmos. Pero muerte, ¿en qué sentido?
De igual manera, en Apocalipsis 21, el profeta Juan anuncia: “Y vi un
cielo nuevo y una nueva tierra, porque el primer cielo y la primera tierra
pasaron” (v. 1). Aunque los verbos son ligeramente distintos (parerchomai
en el discurso de los Olivos; aperchomai en Apocalipsis 21), los prefijos
par- y ap- no indican ninguna diferencia discernible de significado.
Apocalipsis 21 sugiere que el mundo tal como lo conocemos desaparecerá,
para ser reemplazado por un nuevo cosmos. La pregunta aquí es si se trata
de una destrucción seguida por una sustitución o una referencia a alguna
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

forma de transformación (ciertamente radical).


Aquí podríamos recordar la declaración en 2 Pedro 3:10 de que “los
cielos pasarán con gran estruendo”, donde “pasarán” es también
parerchomai. la exposición anterior de 2 Pedro 3 sugería que este versículo
consideraba la purificación de los cielos en lugar de su estricta destrucción.
¿Pero podemos aplicar esta interpretación también a las palabras de Jesús
en el discurso de los Olivos y a la visión de Juan en Apocalipsis 21?
Para responder a esta pregunta, vayamos a la descripción de la
311
conversión como “nueva creación” en 2 Corintios 5:17. Lo que sigue es
una traducción literal: “Si alguien está en Cristo -¡nueva creación! Las
cosas viejas [ta archaia] han pasado; ¡he aquí, nuevas [kaina] han
312
venido!”. Pablo usa aquí el verbo parerchomai para el final de la vida
vieja, reemplazada después por una vida nueva en Cristo. ¿Debemos pensar
que Pablo piensa que la muerte de la vida vieja es equivalente a la
destrucción de la persona, reemplazada entonces por un doble? Todos los
escritos paulinos, por no mencionar el sentido común, sugieren que por
muy radical que sea el cambio exigido para la conversión a Cristo, esto
describe la transformación en lugar de la destrucción de la persona.
Por analogía, pues, la muerte del cielo y la tierra presentes para dar paso
a la nueva creación es también transformadora y no un asunto de
destrucción seguida de sustitución. Este entendimiento de la muerte como
transformación y no como simple destrucción y sustitución viene apoyado
por el patrón de las Escrituras, que asume un paralelismo entre la
redención de las personas (incluyendo el cuerpo) y la redención del
313
mundo no humano.
Así pues, vimos que 2 Pedro 3 llama a los creyentes a ser hallados sin
mancha cuando Cristo regrese, mientras afirma que después del juicio de
Dios la propia tierra será hallada. En 1 Corintios 15, Pablo trata el cambio
del cuerpo corruptible presente al incorruptible de la resurrección,
mientras Hebreos 12 habla de la transición de un cosmos conmovible al
reino venidero inconmovible. Y Romanos 8 se refiere a la resurrección (la
redención del cuerpo) como a la liberación de la propia creación de su
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

esclavitud a la futilidad, de forma que pueda participar en la misma gloria


que los hijos de Dios tendrán.
La analogía entre la renovación personal y cósmica sugiere que es
necesaria una purga radical. Pero en ningún caso la imagen es una de
sustitución tras la destrucción. Tanto si se trata de la “nueva creación” de
personas que están en Cristo como de “un cielo nuevo y una tierra nueva”
al final de Apocalipsis (21:1), la idea es que la salvación consiste en el
rescate y la transformación del mundo que Dios ama tanto (Juan 3:16).

¿Se salvará todo el mundo?


¿Significa esta visión de la redención cósmica que todo el mundo se
“salvará”? Aunque este no es el lugar para una exposición completa del
tema (complejo) del juicio final, quizás sea necesario decir algo en este
capítulo acerca de “¿Destrucción cósmica cuando regrese Cristo?”.
Aquí es importante hacer hincapié en la prioridad bíblica del amor de
Dios por este mundo y todas las personas que hay en el mismo, y en que él
quiere que todos lleguen a la salvación. Esto es algo que las Escrituras
comunican claramente. Incluso en el contexto de tratar el juicio con fuego
final, 2 Pedro 3:9 destaca que la razón para el retraso en el retorno del
Señor es que él “es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie
perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”. Esto significa que, sin
duda, Dios no se regocija en el juicio. Y el sufrimiento de Dios encarnado
en Cristo en la cruz es una poderosa indicación de que el amor de Dios es
mucho más amplio y profundo de lo que podemos comprender. Esto me
lleva a pensar que no deberíamos dejar que nuestra imaginación limitada
determine lo que Dios puede hacer o hará.
Sin embargo, dos factores indican que no todas las personas se salvarán
finalmente. Primero, la Biblia es bastante clara acerca de la realidad del
juicio. No todos participan automáticamente en la salvación; la entrada en
el reino de Dios exige un giro radical y difícil por parte de aquellos a
quienes Dios ha dotado de libertad (la criatura humana); este giro es tan
radical que puede compararse a un nuevo nacimiento (Juan 3:3, 7), una
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

imagen del Evangelio de Juan equivalente al arrepentimiento en los


Evangelios Sinópticos (Mateo 4:17; Marcos 1:15). ¿Por qué es tan difícil la
entrada en el reino de Dios? Precisamente porque significa subordinar
nuestra voluntad a la del creador, sometiendo nuestra vida al dominio de
Dios.
Las imágenes gráficas de juicio dejadas por Jesús son turbadoras. Él
habla de lloro y crujir de dientes en la oscuridad exterior (Mateo 8:12;
22:13; 25:30; cp. Lucas 13:28) o en el horno de fuego (Mateo 13:42, 50), y
emplea la imagen del fuego del infierno (Mateo 5:22, 29, 30; 10:28; 18:9;
Marcos 9:43, 45, 47; Lucas 12:5). Independientemente de cómo analicemos
los detalles de estas imágenes, representan lo que es innegablemente un
destino terrible para aquellos que rechazan la reivindicación legítima de
Dios como gobernador de la creación.
Aunque el juicio final sigue siendo muy misterioso, quizás podamos
encontrar una pista en la enseñanza de Jesús de que los mansos heredarán
la tierra (Mateo 5:5). ¿Podría significar esto que el juicio final es parecido a
la desheredación cósmica, el exilio permanente de la buena creación de
Dios? Esto podría suponer que el juicio final debería interpretarse como la
destrucción de la persona en lugar de la noción clásica del tormento
eterno. Sin embargo, el simbolismo extremo que Jesús emplea debería
advertirnos de que eso no es algo que nadie querría experimentar; no
deberíamos suavizar sus gráficas advertencias implícitas en este
simbolismo.
Más allá de la enseñanza explícita de las Escrituras sobre la realidad del
juicio final, la propia lógica de la salvación integral sugiere que la salvación
universal es altamente improbable. Es posible que los que se aferran a un
entendimiento místico de la salvación imaginen a todas las “almas” etéreas
e incorpóreas unidas con Dios en el más allá (sea lo que sea lo que ello
pueda significar). Sin embargo, las realidades del pecado y la resistencia
tenaz tan característicamente humanos, combinadas con un
entendimiento de la salvación integral, hacen prácticamente imposible el
universalismo en este sentido.
Como la salvación bíblica implica la transformación efectiva de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

personas reales, en sus contextos culturales e históricos, conforme pasan de


la corrupción a la justicia, necesitaríamos imaginarnos a todas las personas
que han existido en el mundo cambiando tanto internamente como
externamente, incluyendo la forma en la viven concretamente en el
314
mundo real con sus congéneres. Esta transformación (que comienza en
esta vida y culmina en el escatón) tendría que aplicarse a personas tales
como dictadores, terroristas, asesinos en serie, pedófilos y violadores.
¿Cuán realista es esto?
La idea no es que las personas que han cometido pecados atroces no
puedan acceder al arrepentimiento y la salvación. Ninguno de nosotros es
inherentemente justo y la salvación es solo por gracia. Sin embargo, mi
idea es parecida a un experimento de pensamiento. Si la salvación no es
“castillos en el aire cuando mueras”, sino la transformación concreta de
personas reales (donde sus hechos empiezan a conformarse a su fe),
necesitaríamos imaginar un escenario en el cual todos se transforman
realmente en su contexto terrenal hacia una vida de justicia. Aunque no es
el “castillo en el aire” que acompaña a la salvación de otro mundo, esto
parece ser un “castillo en la tierra”—una utopía surrealista, irrealizable.
Sin embargo, permíteme hacer hincapié en que la gracia de Dios está
más allá de la imaginación humana (por lo que mi experimento de
pensamiento podría ser deficiente). Quiero tomarme en serio el hecho de
que las puertas de la nueva Jerusalén estén siempre abiertas, según
Apocalipsis 21:15 (cp. Isaías 60:11). De hecho, justo antes de mencionar
categorías de personas que están fuera de las puertas (Apocalipsis 22:15), el
texto afirma que “los que lavan sus vestiduras” pueden entrar (v. 14); y
después encontramos pronto la invitación: “Y el Espíritu y la esposa dicen:
Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que desea, que
tome gratuitamente del agua de vida” (v. 17).
El llamamiento es absolutamente universal. Pero tienes que estar
sediento; tienes que querer esa agua. Y tanto la Biblia como la experiencia
humana sugieren que algunos no tienen sed. No todos anhelan esa agua.
Me gustaría pensar que la salvación universal podría ser cierta —y sin
duda la misericordia de Dios está más allá de nuestro entendimiento—,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

pero un entendimiento bíblico de la salvación integral sugiere que esto es


315
algo ilusorio.

Eustace, Aslan y la visión bíblica de la transformación


radical
Una poderosa ilustración tanto de la dificultad de la conversión genuina
como de la naturaleza exhaustiva de la transformación bíblica se encuentra
en la historia de Eustace Scrubb en la novela fantástica de C. S. Lewis La
travesía del Viajero del Alba. En una de las islas en las que se ha detenido
el Viajero del Alba, el niño Eustace (inicialmente un personaje
desagradable) ve un dragón moribundo arrastrándose fuera de una cueva.
Una vez que está convencido de que el dragón está muerto, explora la
cueva y encuentra que está llena con un maravilloso tesoro acumulado por
aquel, del que empieza a apropiarse, pensando en todo momento formas de
mantenerlo en secreto para los demás del barco. Finalmente, Eustace se
queda dormido sobre el tesoro; cuando se despierta, descubre que él mismo
se ha convertido en dragón, con lo que su apariencia exterior expresa así su
316
naturaleza interior.
Más adelante en la historia, después de que el dragón en que se ha
convertido Eustace haya tomado conciencia plena de su necesidad y quiere
cambiar desesperadamente, se encuentra con Asían el león (la figura de
Cristo en la historia), que lo lleva a un pozo burbujeante y le dice que se
desvista y se bañe. Después de intentar “desvestirse” en múltiples
ocasiones rascando las escamas de dragón, solo para encontrar otra capa
debajo, Eustace se somete finalmente a las garras de Asían, que despellejan
dolorosamente toda la piel de dragón, dejándolo desnudo y vulnerable.
Entonces, después de bañarlo, el propio Asían viste a Eustace con ropas
317
nuevas.
Esta imagen gráfica de Eustace mudando su piel de dragón evoca la
verdad bíblica de que es necesaria una transformación radical para la
salvación; de hecho, tal transformación es equivalente a la salvación. Como
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

hemos visto desde tan atrás como el capítulo sobre el éxodo (cap. 4), la
salvación implica tanto rescate o liberación como restauración a la
plenitud. La salvación es nada menos que la renovación del propósito
creativo de Dios desde el principio.
Y no nos equivoquemos, este mundo necesita un cambio radical. La
Biblia da por sentado que el funcionamiento apropiado de la creación
(tanto humana como no humana) ha sido alterado por el pecado; en el caso
de la humanidad, esto implica la voluntad, la conciencia, los deseos, la vida
corporal y las relaciones sociales (incluyendo a la familia, la cultura, el
arte, la educación, las instituciones políticas, los sistemas económicos),
ninguno de los cuales se ha revelado o desarrollado a lo largo de la historia
de acuerdo con las normas de Dios para la prosperidad. El Nuevo
Testamento es despiadadamente honesto acerca de la lucha contra el mal,
que culminó con la muerte de Jesús en un instrumento romano de tortura
y ejecución.
Pero la visión de las Escrituras es que llegará un día en el que los
cuerpos se curarán y la sociedad humana reflejará finalmente las ideas de
Dios de misericordia y justicia. La enseñanza de Jesús del reino de Dios se
predica sobre el triunfo de los propósitos de Dios sobre los poderes del mal.
Por consiguiente, en una de sus parábolas, Jesús compara el reino de Dios
con una mujer que puso algo de levadura en una gran cantidad de masa; el
resultado es que toda la masa fue leudada (Mateo 13:33; Lucas 13:20-21).
La idea es que, aunque el reino de Dios pueda parecer estar haciendo
únicamente pequeñas incursiones en los poderes opresores del mal,
transformará el mundo finalmente, del mismo modo que un poco de
levadura transforma toda la masa.
La naturaleza exhaustiva del reino también se representa en la visión de
Daniel, donde una inmensa estatua idólatra, que simboliza a todos los
reinos del mundo, se enfrenta a una piedra, no hecha por manos humanas
(esto es, no es ninguna realidad construida de forma humana, sino el reino
de Dios). Sin embargo, esta piedra aparentemente pequeña e insignificante
golpea a la estatua, la destruye y después crece convirtiéndose en una
inmensa montaña que llena toda la tierra (Daniel 2:31-36, 44-45). Las
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Escrituras enseñan que, como la levadura y la piedra, el reino de Dios, que


es del cielo, englobará un día a toda la creación terrenal. El crecimiento de
este reino es nada menos que los propósitos redentores de Dios haciéndose
manifiestos en la historia, hasta que la tierra se llene con el conocimiento
de la gloria de Dios como las aguas cubren el mar (Isaías 11:9; Habacuc
2:14).
Y Pablo, que vive después de la muerte/resurrección y la victoria de
Jesús, entiende que este Mesías resucitado y ascendido está reinando
actualmente como Señor de todo; pero Pablo anuncia una etapa más en la
historia redentora cuando el Mesías, tras someter a todos los poderes que
se oponen a Dios (incluyendo la muerte, el enemigo final), entregue el
reino al Padre (1 Corintios 15:24-26). Entonces, según Apocalipsis 11:15, el
reino de este mundo se convertirá en el reino de Dios. Y Dios, dice Pablo,
será todo en todos (15:28). Después, el orden creado responderá una vez
más en obediencia y alabanza a su hacedor. Al final, la Biblia vislumbra
nada menos que la transformación escatológica del cielo y la tierra.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 10

El papel del cielo en


la escatología bíblica
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

En el capítulo anterior traté algunos de los textos del Nuevo Testamento


que parecen contradecir el hincapié de la Biblia en la redención de la
creación, centrándome en pasajes que parecían describir la destrucción del
cosmos.
El presente capítulo sigue examinando textos problemáticos, esta vez
aquellos que parecen esperar la promesa del cielo a continuación. Estos
textos son de tres tipos. La primera y más común clase de texto del “cielo”
mantiene a este como un ideal en contraste con la tierra y parece sugerir
que la esperanza escatológica cristiana es el cielo cuando Cristo vuelva. Sin
embargo, como veremos, la idea de tales textos es que el propósito del cielo
es manifestarse en la tierra en el presente (ética) y en el futuro
(escatología); en ningún caso el cielo es el destino final de los justos.
Después, existen algunos textos que se emplean para apoyar la idea del
“arrebatamiento” de la iglesia. En la teología dispensacionalista, se piensa
habitualmente que el arrebatamiento o la remoción de la iglesia de la tierra
al cielo es temporal, por lo que los creyentes podrían escapar de la
“tribulación”; sin embargo, en la imaginación cristiana popular este
apartamiento de los creyentes del sufrimiento terrenal se trata
frecuentemente como el comienzo de una vida de eternidad en el cielo.
Miraremos detenidamente los dos textos principales de “arrebatamiento”
para ver lo que enseñan realmente.
Una tercera clase de texto se entiende como una promesa de cielo, no
en el sentido de un destino final, sino como un estado interino o
intermedio entre la muerte y la resurrección. Será importante explorar lo
que la Biblia enseña realmente sobre este estado interino y cuál podría ser
su papel en la esperanza cristiana general.

El patrón apocalíptico -
Preparación en el cielo, revelación en la tierra
Un enfoque particularmente útil para entender textos que parecen
defender un ideal celestial (en contraposición con la vida en la tierra) es
clarificar un importante patrón que enmarca la escatología del Nuevo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Testamento. Este es el patrón apocalíptico de preparación en el cielo,


seguido por la revelación en la tierra. La denominación “apocalíptico” es
mi propio término para este patrón, ya que la palabra deriva del griego
apokalypsis, que significa “revelación”, y tiene relación con el verbo
apokalypto, “desvelar” o “revelar”.
La mayoría de los estudiantes del Nuevo Testamento son conscientes
del contraste escatológico fundamental entre la era presente y la venidera.
El Nuevo Testamento anuncia que la creación será redimida, pero no
vemos en el presente todas las cosas redimidas. La redención total es una
esperanza futura, aún no una realidad presente. En su lugar, vivimos entre
los tiempos—entre la inauguración del reino a través de la vida, la muerte,
la resurrección y la ascensión de Cristo, por un lado, y la consumación del
318
reino, que espera el retorno de Cristo o parusía, por otro.
El contraste escatológico puede exponerse de tres formas principales. El
primer contraste se encuentra en los textos del Nuevo Testamento que
distinguen la presente era corrupta con la gloriosa que vendrá. El segunde
contraste implica destacar la diferencia entre la corrupción de la vida
terrenal con lo que los creyentes tienen actualmente en el cielo. En ambos
casos, el contraste se produce entre el pecado y la redención, pero la
diferencia es que el primer contraste mira hacia adelante a la promesa
futura, mientras el segundo se centra en la salvación en el presente.
Esto significa que se da a entender un tercer contraste o tensión
escatológica que combina elementos de los otros dos. Este es el contraste
entre el “ya” de la salvación, lo que tenemos actualmente (en el cielo), y el
“aún no”, su manifestación futura (en la tierra). Aquí la tensión no se
produce entre el pecado y la redención, sino más bien entre la redención
parcial y completa, con la primera (en el cielo) como garantía de la
salvación plena futura (en la tierra).
El contraste entre el “ya” (parcial) y el “aún no” (completo) es habitual
en las exposiciones de la escatología del Nuevo Testamento, pero lo que no
siempre se comprende totalmente es el sentido del patrón apocalíptico en
el que se incrusta firmemente este contraste. Este patrón aúna los
contrastes del presente y el futuro, y también del cielo y la tierra a través
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de la noción de preparación. La idea es que la salvación que se está


preparando actualmente en el cielo viene seguida por su revelación futura
en la tierra. El patrón apocalíptico de preparación y revelación impregna el
Nuevo Testamento y, si se entiende apropiadamente, ayuda a clarificar
muchos textos bíblicos que superficialmente parecen enseñar una
esperanza de otro mundo.
Este patrón apocalíptico depende claramente de la secuencia temporal
de la encarnación, la ascensión y la segunda venida, o parusía, de Cristo.
En la encarnación, Jesús viene del cielo a la tierra para cumplir su misión;
la ascensión es cuando él vuelve al cielo, al trono a la diestra del Padre; y la
parusía es el retorno de Jesús a la tierra para que todas las cosas se
319
cumplan. Vivimos ahora entre la ascensión de Jesús y su segunda venida,
el tiempo de preparación (cuando Cristo está en el cielo). Por supuesto,
existe cierto sentido en el cual la preparación antecede a la misión
histórica de Jesús, ya que Dios ha anunciado y planificado el resultado
hace mucho tiempo, en eras pasadas. Sin embargo, desde la perspectiva del
pueblo actual de Dios que espera la parusía, el presente es el tiempo de
preparación.
El marco apocalíptico de preparación y revelación se intuye en Hch 3:
el apóstol Pedro dice que Dios enviará “a Jesús, el Cristo designado de
antemano para vosotros, a quien el cielo debe recibir hasta el día de la
restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Dios habló por boca de sus
santos profetas desde tiempos antiguos” (3:20-21). Como Pedro, vivimos en
el tiempo de la preparación (después de la ascensión de Jesús); la esperada
restauración de todas las cosas sigue siendo futura (a la espera del retorno
de Jesús).
Pablo hace alusión a este marco apocalíptico cuando habla de un futuro
escatológico que está más allá de la expectativa humana: “Cosas que ojo no
vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre, son las cosas que
320
Dios ha preparado para los que le aman” (1 Corintios 2:9). Después Pablo
sigue diciendo que el Espíritu nos ha revelado algo de este futuro (2:10).
¿Qué ha revelado exactamente el Espíritu? Aquí podemos recurrir
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

productivamente a toda una serie de textos del Nuevo Testamento que nos
suministran un atisbo de lo que Dios está preparando para aquellos que le
aman (véase tabla 10.1). Será útil internarnos en estos textos uno por uno,
destacando las variaciones en el patrón, especialmente los diferentes
321
términos para lo que se está preparando.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Tabla 10.1. Preparación en el cielo (presente) para la revelación en la


tierra (futuro)

Mateo 25:34

Comencemos con Mateo 25:34, en la parábola de Jesús de las ovejas y


las cabras, donde el rey elogia a los justos, que han mostrado compasión a
los que padecen necesidad. Aquí se dice que la preparación de Dios para el
escatón antecede a la encarnación.

Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros


desde la fundación del mundo (Mateo 25:34).

Aunque tanto este texto como 1 Corintios 2:9 emplean el mismo verbo
“preparar” (hetoimazo), se utilizan otros verbos en diferentes textos; de
igual manera, el reino mencionado aquí es solo una de las muchas
imágenes usadas para la herencia prometida.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

1 Pedro 1:3-5

Se emplean otras dos imágenes en 1 Pe. 1:3-5, donde el centro de


atención es la naturaleza permanente o incorruptible de lo que ha sido
prometido.

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su


gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva,
mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para obtener
una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada
en los cielos para vosotros, que sois protegidos por el poder de Dios
mediante la fe, para la salvación que está preparada para ser revelada en el
último tiempo (1 Pedro 1:3-5).

El “reino” de Mateo es sustituido aquí por la “herencia” (algo que tiene


sentido, ya que los justos en Mateo 25:34 van a heredar el reino) y también
por la “salvación” (un término global equivalente a “reino”); otra
diferencia es que 1 Pedro 1 usa “reservada” (tereo) en lugar de “preparada”.
A pesar de las variaciones, este texto encaja claramente con el patrón de
preparación en el cielo y menciona explícitamente que lo reservado en el
322
cielo para nosotros se revelará o desvelará en el último día (v. 5). Es
fundamental recordar este último concepto cuando miremos los textos que
solo muestran parte del patrón.

Colosenses 1:5

Aunque Colosenses 1:5 no menciona la revelación escatológica, supone


el mismo patrón de preparación en el cielo. Aquí leemos el versículo en un
contexto más amplio:

Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando


siempre por vosotros, al oír de vuestra fe en Cristo Jesús y del amor que
tenéis por todos los santos, a causa de la esperanza reservada para vosotros
en los cielos, de la cual oísteis antes en la palabra de verdad, el evangelio
(Colosenses 1:3-6).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

No solo encontramos la palabra “esperanza” donde anteriormente vimos


“reino”, “herencia”, “salvación”, sino que el verbo también es diferente:
“reservada” (apokeimai, “almacenada, reservada”) en lugar de “preparada”
o “guardada”. Pero la idea es la misma: el futuro escatológico prometido (la
redención del cielo y la tierra) es seguro, incluso en el presente.

2 Corintios 5:1-5

Después, en 2 Corintios 5:1-5, tenemos de nuevo el verbo “preparada”


en castellano (pero de un verbo griego diferente, katergazomai). Hablando
del contraste entre el cuerpo presente y el de la resurrección, Pablo dice:

Porque sabemos que si la tienda terrenal que es nuestra morada es


destruida, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha por manos,
eterna en los cielos. Pues, en verdad, en esta morada gemimos, anhelando
ser vestidos con nuestra habitación celestial; y una vez vestidos, no
seremos hallados desnudos. Porque, asimismo, los que estamos en esta
tienda, gemimos agobiados, pues no queremos ser desvestidos, sino
vestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. Y el que nos preparó
para esto mismo es Dios, quien nos dio el Espíritu como garantía (2
Corintios 5:1-5).

Pablo utiliza la metáfora del cuerpo como morada o casa, y dice que no
quiere quedar “desnudo” o “desvestido” (esto es, desencarnado) en el
escatón, sino más bien ser vestido con un nuevo cuerpo resucitado, un
edificio o morada preparada por Dios, por tanto “no hecha por manos” (v.
1). El uso por parte de Pablo de la frase “no hecha por manos” para el
cuerpo de la resurrección (representado como un edificio) puede depender
de las palabras atribuidas a Jesús: “Nosotros le oímos decir: ‘Yo destruiré
este templo hecho por manos, y en tres días edificaré otro no hecho por
323
manos” (Marcos 14:58).
Volveremos a 2 Corintios 5, ya que se trata de un texto ampliamente
malinterpretado, pero por ahora es suficiente destacar que Pablo supone
aquí el patrón apocalíptico. La resurrección es futura, pero ya tenemos, en
algún sentido, el edificio o morada esperada “en los cielos”, que Dios
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

mismo está haciendo o preparando.

Juan 14:1-3

Juan 14:1-3 es otro texto que se malinterpreta a menudo, y que


trataremos más adelante con más detalle. Sin embargo, la idea aquí es
simplemente que la promesa de Jesús a sus discípulos en los versículos 2-3
encaja con el patrón apocalíptico.

No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí. En la


casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho;
porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un
lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde
yo estoy, allí estéis también vosotros (Juan 14:1-3).

Jesús está yendo (presumiblemente al cielo, aunque no se declara) a


“preparar” (hetoimazo) un “lugar” para sus discípulos, y aquí se emplea el
mismo verbo que en 1 Corintios 2:9 y Mateo 25:34. Y él “vendrá otra vez”
de forma que podamos estar con él para disfrutar de lo que él ha
preparado. Sin duda, el retorno de Jesús será la ocasión para la revelación
de lo que se ha preparado. ¿Pero dónde tendrá lugar esto?
Muchos cristianos simplemente suponen que se habla de un destino
celestial en Juan 14:3, pero esto deriva de una cosmovisión no bíblica. El
patrón apocalíptico que he estado trazando indica que la revelación de lo
que se ha preparado se producirá en la tierra, ya que allí es donde Cristo
estará (aunque no se declara aquí).

Filipenses 3:20-21

Otro pasaje ampliamente malinterpretado es Filipenses 3:20-21. En


contraste con aquellos cuyo “fin es perdición” (Filipenses 3:19), Pablo
afirma:

Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también


ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo, el cual
transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

al cuerpo de su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar
todas las cosas a sí mismo (Filipenses 3:20-21).

Aunque el texto no presenta un verbo como “preparar”, “guardar”,


“establecer” (incluso hay que añadir “está” para la traducción “está en los
cielos”), el patrón apocalíptico de lo que tenemos actualmente en el cielo
(ciudadanía), seguido por la parusía de Cristo desde el cielo, es claro. La
“ciudadanía” es paralela al reino, la herencia, la salvación, la esperanza, el
edificio, la casa, la morada, el lugar, que serán revelados en el último día
en nuestra resurrección, descrita aquí como la transformación del cuerpo
de nuestra humillación. Esta transformación se fundamenta en el señorío
cósmico de Cristo, por el cual todas las cosas (ta panta) le serán sujetas.
Entender el patrón apocalíptico al que recurre Filipenses 3 podría
ayudarnos a eliminar la malinterpretación que muchos cristianos hacen de
la ciudadanía celestial. El texto no está hablando sobre ir al cielo, sino más
bien sobre la fuente de nuestra confianza para vivir en la tierra de una
forma diferente del presente mundo caído (y en tensión con él), hasta el
retorno de Cristo.
Anteriormente en el capítulo, Pablo ha hecho hincapié en que cuenta
como pérdida toda la ganancia presente y el estatus en este mundo
(Filipenses 3:3-9), y que busca participar en los sufrimientos de Cristo con
el fin de alcanzar la semejanza de Cristo en la resurrección (3:10-11). Él
está buscando por tanto vivir su ciudadanía celestial en la tierra, según los
valores del cielo/de Dios, hasta el día en que la tierra sea transformada para
ser como el cielo.
Merece la pena destacar que Filipos era una colonia romana y que
muchos de la iglesia filipense serían ciudadanos romanos. Al recurrir a la
analogía entre la ciudadanía romana y la del cielo, Pablo no solo estaba
calificando a Jesús como el verdadero “Salvador” y “Señor” en contraste
con César (frecuentemente descrito con estos títulos); era indudablemente
consciente de que Roma estaba abarrotada (de hecho, superpoblada) y sus
ciudadanos dispersados por todo el imperio no esperaban asentarse en
Roma un día. En su lugar, confiaban hacer realidad su ciudadanía allí
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

donde estuvieran, como representantes del imperio. De la misma forma, se


espera que los cristianos, cuya ciudadanía está en el cielo, vivan como
representantes del reino de Dios en la tierra, manifestando el gobierno de
Cristo, hasta el día en que el verdadero Señor vuelva del cielo (la ciudad
madre) para liberarlos de sus enemigos y establecer plenamente su
dominio en las colonias; o, para expresarlo en términos de la Oración
Modelo, el día en el que el reino de Dios venga y se haga la voluntad de
324
Dios en la tierra así como en el cielo.

Hebreos 11:13-16

Una vez tratada la ciudadanía en el cielo (Filipenses 3:20-21) y el lugar


que Jesús ha preparado para nosotros (Juan 14:1-3), consideramos ahora lo
que Hebreos 11 dice acerca de nuestra verdadera patria. El texto habla de
los fieles en tiempos del Antiguo Testamento, aquellos que murieron ante;
de que pudieran cumplirse los propósitos de Dios para su salvación.

Todos estos murieron en fe, sin haber recibido las promesas, pero
habiéndolas visto y aceptado con gusto desde lejos, confesando que eran
extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que dicen tales cosas,
claramente dan a entender que buscan una patria propia. Y si en verdad
hubieran estado pensando en aquella patria de donde salieron, habrían
tenido oportunidad de volver. Pero en realidad, anhelan una patria mejor,
es decir, celestial. Por lo cual, Dios no se avergüenza de ser llamado Dios
de ellos, pues les ha preparado una ciudad (Hebreos 11:13-16).

Aquí, la patria y la ciudad esperadas son otra forma de representar el


reino, la herencia, la salvación, la esperanza, el edificio, la casa, la morada,
el lugar y la ciudadanía prometidos mencionados en los textos anteriores.
En ninguno de estos casos la ubicación celestial de los elementos
enumerados describe el destino de los fieles. En su lugar, esta ciudad
celestial (Hebreos 11:16) está siendo “preparada” para nosotros (o en este
caso, para “ellos”, los santos del Antiguo Testamento), y este “preparada” es
el mismo verbo (hetoimazo) que en 1 Corintios 2:9, Mateo 25:34; y Juan
14:3. La implicación, si seguimos el patrón apocalíptico, es que no estamos
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

ascendiendo a la ciudad celestial; más bien, esta es la que viene aquí y será
325
revelada en el último día. Y esto es exactamente lo que encontramos en
el libro de Apocalipsis.

Apocalipsis 21:1-2

Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera


tierra pasaron, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva
Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia
ataviada para su esposo (Apocalipsis 21:1-2).

El descenso de la ciudad santa, la nueva Jerusalén, del cielo a la tierra es


el plato fuerte de la visión de Juan de un nuevo cosmos. Este descenso de la
nueva Jerusalén de Dios ya se prometió en Apocalipsis 3:12 (en el contexto
de la carta a la iglesia de Sardis). Sin embargo, Apocalipsis 21:2 no solo
menciona el descenso de la ciudad desde el cielo, sino que también usa el
mismo verbo “preparada” (hetoimazo) que hemos visto en textos
anteriores, junto con el verbo “ataviada” (un participio de kosmeo), que
encaja con la imagen de la preparación (cosmética) de una novia para su
día de boda.
La visión de Juan en Apocalipsis 21 de la nueva Jerusalén es importante
porque es la que hace más explícito el patrón apocalíptico que hemos
discernido en muchos otros textos del Nuevo Testamento. En algunos de
los textos anteriores, el lector tiene que conseguir a menudo información
del trasfondo, como dónde tendrá lugar la revelación apocalíptica. Así
pues, cuando Jesús dice a los discípulos, en Juan 14:3, que después de
preparar un lugar para ellos vendrá y los llevará para estar con él para
siempre, muchos lectores contemporáneos consideran que el lugar es
(obviamente) el cielo. Pero esto se basa en una serie de suposiciones no
bíblicas, derivadas más de la historia de la teología que de la propia Biblia.
El hecho de que la ciudad que Dios ha preparado en el cielo descienda a la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

tierra en Apocalipsis 21 deja claro que la meta de la preparación celestial es


un futuro terrenal. No vamos al cielo; en su lugar, lo que está preparado o
guardado en el cielo se nos trae en el retorno de Cristo.
N. T. Wright ilustra bien esta idea con su analogía de un padre que dice
a su hijo antes de Navidad que hay “un regalo guardado para ti en un
armario”. Esto no quiere decir que una vez que llegue Navidad, el niño
tenga que “ir y vivir en el armario para disfrutar allí del regalo”. Más bien,
alguien traerá el regalo del armario para enriquecer la vida del niño en el
326
mundo cotidiano.
La tabla del principio de este capítulo resume el patrón apocalíptico de
preparación en el cielo seguido de la revelación en la tierra de lo que
hemos visto en una diversidad de textos del Nuevo Testamento. No todos
los textos incluyen todos los detalles, pero el patrón emerge al compararlos
uno al lado del otro (nótese la recurrencia de “para vosotros” en muchos de
los textos). Este patrón de preparación en el cielo para una revelación en la
tierra es coherente con todo el tono de las Escrituras.

La idea del patrón


Aunque este patrón apocalíptico puede parecer extraño a los lectores
contemporáneos, explica una serie muy importante de conceptos
teológicos (y, de este modo, éticos).
Primero, el patrón de preparación en el cielo para una revelación en la
tierra hace hincapié en que la salvación no es obra nuestra, sino un regalo
de Dios (nótese quién está haciendo los preparativos). En un sentido
importante, no traemos el futuro escatológico (sea concebido como
salvación, reino, ciudad, herencia, etc.), aunque el propósito de la iglesia
sea sin duda materializar este futuro en su vida terrenal comunitaria, como
un testimonio de la salvación o reino que Dios está trayendo. Así pues, el
patrón apocalíptico nos disuade de la tentación del fariseísmo o el
triunfalismo. La nueva creación venidera es un acto de pura gracia por
parte de Dios.
Segundo, el patrón apocalíptico hace hincapié en que, hasta que Cristo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

vuelva, la salvación solo es parcial; la esperanza cristiana implica así


esperar pacientemente la revelación del último día, siendo fieles
entretanto; mientras vivimos hacia la parusía, el discipulado cristiano será
cruciforme, siguiendo el patrón de la vida de Cristo y, por tanto, se
caracterizará frecuentemente por el sufrimiento y el sacrificio; esto se debe
a la tensión ética entre el reino prometido de Dios y los poderes de la era
presente. El patrón cruciforme de la vida cristiana es muy duro de oír para
los occidentales contemporáneos, ya que habitualmente queremos (y me
incluyo aquí) soluciones rápidas, y de alguna forma pensamos que nuestra
(presunta) fidelidad debería hacernos inmunes al sufrimiento. Por el
contrario, la fidelidad a Cristo y nuestro amor por los demás exigirán a
menudo una aceptación voluntaria del sufrimiento por nuestra parte con
el fin de vivir éticamente en este mundo caído.
Pero, en tercer lugar, el patrón apocalíptico nos garantiza que aunque
no podamos ver con claridad el reino prometido en el mundo hoy—está
oculto o tapado en muchas maneras por el poder continuo del pecado—,
Dios garantiza el éxito final de este reino. Se producirá realmente una
revelación final y completa de lo oculto, en la cual los propósitos de Dios
para este mundo se harán realidad. El patrón apocalíptico nos exhorta, por
tanto, a confiar en, y a buscar personificar, la redención venidera de todas
las cosas que Dios ha prometido, aun cuando estemos tentados a abandonar
la esperanza.
Más allá de explicar conceptos teológicos (con implicaciones éticas), el
patrón apocalíptico también es útil desbrozando el terreno de muchas
objeciones potenciales a la escatología integral que surgen de
malinterpretar textos sobre el “cielo”. Ya he tratado algunos de estos textos
mientras exponía el patrón; de hecho, contribuyen positivamente al
mismo. La idea es que leer el Nuevo Testamento a través del prisma de la
preparación en el cielo para la revelación en la tierra, desecha mucha
interpretación horrenda de textos que supuestamente defienden un futuro
celestial.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

¿Qué hay del arrebatamiento?


Aunque estos textos no enseñan un futuro celestial, ¿qué hay de
aquellos que sugieren que los cristianos serán tomados de la tierra al cielo
—la doctrina del “arrebatamiento”?
Aunque la palabra “arrebatamiento” no aparece en ningún pasaje
escatológico del Nuevo Testamento (al menos, en traducciones estándar),
la idea de ser “arrebatados” (que es el significado de “arrebatamiento”) se
327
encuentra en 1 Tesalonicenses 4:17 (donde el verbo griego es harpazo).
Mateo 24:40-41 (// Lucas 17:34-35) es un segundo texto al que se recurre
frecuentemente en la escatología contemporánea popular como apoyo para
el arrebatamiento, aunque el término allí es “llevado” (paralambano), no
328
“arrebatado”. Examinemos cada uno de estos textos a su vez.

1 Tesalonicenses 4:13-18

Primera de Tesalonicenses 4:13-18 es el texto clásico de


“arrebatamiento”. Sin embargo, no pretende enseñar doctrina esotérica
sobre la segunda venida; esa no es su idea. En su lugar, Pablo tiene un
propósito pastoral al escribir, que es la razón por la que concluye diciendo:
“Confortaos unos a otros con estas palabras” (v. 18). Específicamente,
Pablo está tratando la cuestión de si aquellos que han muerto en la fe antes
del retorno del Señor estarán en desventaja cuando Cristo regrese. El
afirma que no lo estarán. De hecho, los muertos en Cristo tendrán
prioridad sobre los vivos, ya que resucitarán primeros. “Entonces nosotros,
los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados
juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así
estaremos con el Señor siempre’’ (v. 17). Pablo exhorta de esta forma a la
iglesia de Tesalónica y hace hincapié a sus miembros en que no se
preocupen de aquellos entre los suyos que han fallecido antes de la
segunda venida.
Sin embargo, a primera vista, 1 Tesalonicenses 4:17 parece apoyar la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

idea de vivir eternamente en el cielo, ya que, tras encontrarnos con el


Señor en el aire, “estaremos con el Señor siempre”. Sin embargo, resulta
intrigante que este texto (como Juan 14) no diga realmente dónde
329
estaremos con el Señor eternamente. El intérprete debe deducir este
dato a partir del tono del resto de las Escrituras. Como hemos visto en el
capítulo 8, estas sugieren que eso tendrá lugar en la tierra.
Esta conclusión se confirma cuando exploramos el significado de dos
términos cargados de significado que Pablo usa, los cuales tienen matices
políticos. Primeramente, el apóstol se refiere a la “venida [parousia] del
Señor” (1 Tesalonicenses 4:15). Como reconocen ahora los expertos del
Nuevo Testamento, parousia hace referencia frecuentemente a una visita
oficial divina o imperial—la “venida” de un dios o un rey a la ciudad, lo
330
que tiene sentido sin duda en nuestro texto. En tiempos antiguos, la
parousia era un asunto de gran celebración, con mucha pompa y
ceremonia, de ahí la referencia de Pablo al anuncio público de la parousia
de Cristo por la “voz de arcángel” y la “trompeta de Dios” (1
Tesalonicenses 4:16), y también el importante asunto de quién se
encontraría primero con el Señor.
Relacionada con la parousia hallamos la idea de apantesis (“reunión”),
331
que Pablo menciona en 1 Tesalonicenses 4:17. Como Gene Green ha
destacado, “este era casi un término técnico que describía la costumbre de
enviar una delegación fuera de la ciudad para recibir a un dignatario que
332
iba de camino a la ciudad”. Esta costumbre se ve en la entrada triunfal de
Jesús en Jerusalén, cuando las personas “tomaron hojas de las palmas y
salieron a recibirle [hypantesis]”, aclamándolo como “el Rey de Israel”
333
(Juan 12:13). El propio Pablo experimentó esta clase de recepción en su
viaje a Roma. “Cuando los hermanos tuvieron noticia de nuestra llegada,
vinieron desde allá a recibirnos [apantesis] hasta el Foro de Apio y las Tres
Tabernas” (Hechos 28:15).
Era costumbre que las personas pugnaran por un lugar de privilegio en
el encuentro con el dignatario que venía, de ahí que Pablo garantizara en 1
Tesalonicenses 4:15-16 que los cristianos que ya habían muerto no serían
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

incomodados en este gran acontecimiento; en su lugar, resucitarían


primero (y, por tanto, serían los primeros en encontrarse con el rey que
venía). Como los cementerios se hallaban ubicados fuera de los muros de la
ciudad en el siglo I, frecuentemente a lo largo de la vía principal que
llevaba a la misma, los lectores de Pablo podían imaginar gráficamente el
escenario de los muertos en Cristo siendo resucitados conforme el rey
pasaba, antes de que los de la ciudad salieran a encontrarse con él al
334
acercarse a las puertas de la ciudad. Esto también da sentido a la
declaración de Pablo de que “Dios traerá con él a los que durmieron en
Jesús” (1 Tesalonicenses 4:14); esto sugiere que los resucitados de las
tumbas, que se han encontrado con el Señor que regresa, entrarán
entonces con él en la ciudad.
La idea más importante en el escenario precedente es que los que
salieron a encontrarse con el dignatario volvieron con él, escoltándolo en
335
una gran procesión al interior de su ciudad. En este caso, esto significa
336
sin duda un acompañamiento a la tierra.
Más allá del trasfondo de la costumbre de una visita imperial
(representada por parousia y apantesis), así como de la enseñanza bíblica
clara de la redención de la creación, existen más razones para dudar de que
Pablo esté enseñando el arrebatamiento en 1 Tesalonicenses 4:13-18, tal
como se entiende clásicamente. Primero, se supone que el arrebatamiento
es un acontecimiento secreto, pero la venida de Cristo se anuncia en este
texto con gran fanfarria, “con voz de mando, con voz de arcángel y con la
trompeta de Dios” (v. 16). Esto es parecido al sonido de la trompeta en 1
Corintios 15:51-52, que describe lo repentino de la venida de Cristo,
acompañada por la transformación de los creyentes vivos y la resurrección
de los que han muerto.

He aquí, os digo un misterio: no todos dormiremos, pero todos seremos


transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta
final: pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y
nosotros seremos transformados (1 Corintios 15:51-52).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Además, en su forma más popular, el propósito del arrebatamiento es


llevarse a los creyentes vivos de la tierra para que la tribulación pueda
comenzar (todos los creyentes muertos ya están en el cielo). Pero en 1
Tesalonicenses 4, Pablo habla tanto de los creyentes muertos como de los
vivos resucitando para encontrarse con Cristo. Por tanto, el texto no trata
en absoluto de la remoción de los creyentes de la tierra. Al igual que 1
Corintio 15, alude a la resurrección de los muertos y la transformación de
los vivos que acompañará a la venida decisiva de Cristo como Señor para
337
juzgar al mundo y hacer nuevas todas las cosas.

Mateo 24:40-41
El otro texto de referencia estándar para el arrebatamiento en la
escatología popular es Mateo 24:40-41 (junto con su paralelo en Lucas
17:34-35). En estos textos, Jesús explica lo que acontecerá cuando el Hijo
338
del Hombre vuelva.
Según Mateo 24:40-41, “Entonces estarán dos en el campo; uno será
llevado y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en el molino;
una será llevada y la otra será dejada”. Lucas 17:34-35 es parecido: “Os digo
que en aquella noche estarán dos en una cama; uno será tomado y el otro
será dejado. Estarán dos mujeres moliendo en el mismo lugar; una será
tomada y la otra será dejada”. La suposición común de muchos intérpretes
bíblicos es que el “tomado” es el creyente, que va al cielo con el Señor. Y
esto se identifica con el arrebatamiento en 1 Tesalonicenses 4:17.
El problema es que no leemos habitualmente estos textos con el
suficiente cuidado. Prestemos mucha atención a la comparación que Jesús
hace en Mateo 24. Comienza describiendo cómo era la vida en la época de
Noé, cuando las personas no esperaban el diluvio (vv. 37-39). La idea de
Jesús en el versículo 39 es que del mismo modo que las personas de la
época de Noé “no comprendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a
todos; así será la venida del Hijo del Hombre”.
Nótese detenidamente quién es llevado, según Jesús. La frase “se los
llevó a todos” describe sin duda el juicio sobre los impíos; Noé y su familia
se quedaron en la tierra tras el diluvio. Así pues, cuando Jesús introduce el
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

equivalente escatológico a los días de Noé (en vv. 40-41), la analogía que
establece entre los dos acontecimientos deja claro que los llevados son los
impíos: los llevan al juicio.
Si dudamos de esta interpretación, solo necesitamos ir a la versión de
Lucas de este texto, porque él sigue la narración de uno llevado y uno
dejado (en 17:34-35) con una pregunta de los discípulos en el versículo
339
37. “¿Dónde, Señor?”, preguntan. Esto es, ¿dónde los llevan? Jesús
responde: “Donde esté el cuerpo, allí también se juntarán los buitres”. Se
trata sin duda de una referencia al juicio; la imagen no es ciertamente la
340
del “cielo”. Esto no debería sorprendernos, porque el mismo Jesús que
enseñó sobre los últimos días en Mateo 24 proclamó en las
bienaventuranzas: “Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la
341
tierra” (Mateo 5:5).
Aquí deberíamos observar que los dos verbos griegos que Jesús emplea
en mateo 24:39-41 (airo y paralambano), traducidos, respectivamente,
“barrido” y “llevada” en la versión inglesa NRSV se traducen
(respectivamente) “llevado” y “llevada” en la NTV y la NVI. Esto debería
haber hecho aún más obvia la idea de Jesús para los lectores de esas
traducciones. El hecho de que tantos hayan malinterpretado quién es
tomado y quién dejado, a pesar de tales claves verbales claras, es un
poderoso ejemplo de cómo nuestras suposiciones acerca de lo que un texto
dice pueden predeterminar lo que vemos en el texto.
Aunque Mateo 24:40-41 se utiliza a menudo para defender la
tribulación en la escatología popular (lo cual es la razón por la que la he
tratado aquí), es significativo que los teólogos dispensacionalistas y los
expertos de la Biblia no apelan a este texto (aunque el arrebatamiento es
342
una doctrina distintivamente dispensacionalista). Incluso el bestseller de
Hal Lindsey, The Late, Great Planet Earth [La agonía del gran planeta
tierra], que hace hincapié decididamente en el arrebatamiento, nunca
apela a los versículos sobre ser “llevados” en Mateo 24 o Lucas 17. Estos
versículos también están notablemente ausentes de la exposición tanto en
la primera como en la segunda edición de Three Views of the Rapture
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[Tres visiones del arrebatamiento] (1984, 1996) publicadas por Zondervan


en sus series Counterpoint; de hecho, cuando la introducción a la segunda
edición enumera textos que enseñan el arrebatamiento explícita o
343
implícitamente, Mateo 24:36-42 no está en la lista.
Aunque los primeros dispensacionalistas como John Nelson Darby y
344
William E. Blackstone citaron este texto al abogar por el arrebatamiento,
ya en 1925 los dispensacionalistas habían comenzado a dejar de usarlo
345
como parte de su argumento. Y a mediados del siglo XX, la mayoría de
los dispensacionalistas habían llegado a la conclusión de que Mateo 24:36-
42 no trataba en absoluto del arrebatamiento, considerando en su lugar
346
que se refería a los acontecimientos posteriores a la tribulación. De este
modo, el dispensacionalista John F. Walvoord critica a aquellos que usan
este texto para defender el arrebatamiento y declara rotundamente: “Los
347
llevados fueron llevados en juicio”.
El hecho de que una interpretación de Mateo 24:40-41 (// Lucas 17:34-
35) como relativa a la tribulación persista en la tradición evangélica de
Norteamérica indica cuánto se ha alejado esta tradición de los dogmas
clásicos del dispensacionalismo. Personalmente, estoy de acuerdo con esos
dispensacionalistas contemporáneos que afirman que Mateo 24 no enseña
348
la tribulación. Y si ni 1 Tesalonicenses 4 ni Mateo 24 lo hacen, no
tenemos ninguna buena razón para pensar que esta idea forma parte de la
escatología bíblica.

¿Iremos al cielo (temporalmente) cuando muramos?


¿Qué hay de los textos que parecen prometer el cielo inmediatamente
después de la muerte? ¿Van los justos al cielo cuando mueren? Esta es una
pregunta importante para muchos cristianos. Aunque la especulación
acerca de las profecías y acontecimientos de los últimos tiempos—como el
anticristo, la tribulación, el milenio—ganaron en popularidad durante el
siglo XX, no todos los cristianos en el transcurso de la historia (o incluso en
épocas recientes) se han enamorado de tal especulación. En su lugar, ha
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

sido más habitual para los que miran al futuro centrarse en lo que ocurre al
morir (llamado a menudo “escatología personal”). Para muchos cristianos a
lo largo de las eras, la bendición en el cielo tras la muerte ha sido la parte
más importante de la esperanza cristiana.
Sin embargo, hemos visto que el sentido general de la escatología
bíblica es que, cuando Cristo vuelva, Dios levantará a los fieles a una nueva
vida (resurrección) y redimirá el cosmos, con el resultado de una nueva
creación. ¿Qué, pues, debemos hacer con los textos bíblicos que parecen
defender la esperanza del cielo inmediatamente al morir? ¿Cómo encajan
tales textos en la esperanza bíblica general de un cielo nuevo y una tierra
nueva?
Un enfoque es admitir que tales textos no se refieren al estado final,
sino más bien al período temporal de bendición entre la muerte y la
resurrección, descrito frecuentemente como el intermedio o estado
349
intermedio. Echemos un vistazo a los textos más obvios para ver cómo
podrían encajar en la esperanza bíblica de una nueva creación.

Juan 14:1-3

El texto citado más habitualmente que parece apuntar a la promesa del


cielo más adelante es Juan 14:1-3:

No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí. En la


casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho;
porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un
lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde
yo estoy, allí estéis también vosotros (Juan 14:1-3).
Ya hemos examinado estos versículos como parte del patrón
apocalíptico de preparación en el cielo para la revelación en la tierra.
Cuando se leen como parte de este patrón, las palabras de consuelo de
Jesús a sus discípulos no quieren decir que él vaya a llevarlos al cielo, sino
solo que allí es donde se están haciendo los preparativos para el último día;
la expectativa bíblica sugiere que Jesús estará con nosotros en la creación
renovada.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

No obstante, ¿podría Jesús estar dando a entender que en el tiempo


intermedio (entre la muerte y la resurrección) sus discípulos estarían con
él en el cielo? El único apoyo para esta posibilidad es que el término
“moradas” (monai; singular mone) en Juan 14:2 podría referirse a lugares
de descanso temporales (como las habitaciones de una posada); así pues,
esto podría significar posiblemente que mientras prepara la redención
cósmica final, Jesús también está preparando un lugar de parada
350
intermedio para sus discípulos después de la muerte.
Sin embargo, la evidencia para este significado de mone está lejos de ser
segura, especialmente dado que más adelante, en el mismo capítulo, Jesús
usa este mismo término para lo que no parece temporal: su morada con los
discípulos por medio del Espíritu. En Juan 14:23, Jesús promete a aquellos
que le obedecen que tanto él como el Padre vendrán a ellos “y haremos
351
con él morada [mone]”. Más allá de la permanencia esperada de esta
morada, podríamos destacar que Jesús promete que vendrá a los discípulos
en lugar de ir estos a él.
De hecho, podríamos incluso sugerir que el uso por parte de Jesús de la
expresión “la casa de mi Padre” en Juan 14:2 no es en absoluto una
referencia decisiva al cielo (aunque muchos intérpretes la toman como una
alusión al santuario celestial). Esta expresión podría simplemente referirse
de igual manera a todo el cosmos, ya que el cielo y la tierra juntos se
352
describen como la “casa” o el templo de Dios en Isaías 66:1. En otras
palabras, frente el telón de fondo de la cosmovisión bíblica más amplia,
Juan 14:1-5 podría significar simplemente que Jesús está preparando (en el
cielo) la redención final del cosmos como un lugar adecuado para que Dios
more, en el cual habrá mucho lugar para todos sus discípulos.

2 Corintios 5:6-9

Pero si Juan 14:1-3 no enseña sin duda el estado intermedio, ¿qué


ocurre con 2 Corintios 5:6-9? Más que ningún otro, este texto del Nuevo
Testamento parece indicar claramente una esperanza bendita en el cielo
inmediatamente después de la muerte.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

De hecho, el contexto literario de estos versículos en 2 Corintios parece


apoyar una orientación de otro mundo. En una extensa exposición que va
desde 4:8 hasta 5:10, Pablo parece contrastar la vida corpórea en el
presente con un futuro eterno celestial. Al final del capítulo 4 habla de
nuestra naturaleza exterior que se desgasta, mientras la interior está siendo
renovada (v. 16), y contrasta lo que se ve y es transitorio con lo que no se
ve y es eterno (v. 18). Tiene sentido, pues, que en capítulo 5 Pablo diga:

Por tanto, animados siempre y sabiendo que mientras habitamos en el


cuerpo, estamos ausentes del Señor (porque por fe andamos, no por vista);
pero cobramos ánimo y preferimos más bien estar ausentes del cuerpo y
habitar con el Señor. Por eso, ya sea presentes o ausentes, ambicionamos
serle agradables (2 Corintios 5:6-9).

Superficialmente, estos versículos parecen hacer hincapié en un futuro


celestial. ¿No dice Pablo claramente que preferiría “habitar con el Señor”
(presumiblemente en el cielo) en lugar de estar en su cuerpo presente (en
la tierra)? ¿No enseña esto claramente la esperanza del cielo que comienza
inmediatamente en la muerte (cuando nos separamos de nuestros
cuerpos)?
No necesariamente. Por ahora deberíamos sospechar un poco de
nuestro enfoque habitual de tales textos, dada la enseñanza bíblica del plan
de Dios para redimir a la creación.
La primera cosa que tendríamos que destacar es que Pablo ya ha
declarado en 5:1-2 que espera realmente la morada celestial que Dios ha
preparado (el cuerpo de la resurrección), y en 5:3-4 afirma que no quiere
estar “desnudo” o “desvestido” (incorpóreo). Pero Pablo dice que prefiere
estar fuera del (presente) cuerpo y en el hogar con el Señor (5:8). ¿Podía
tener Pablo esperanzas contradictorias? ¿Anhela la resurrección mientras
rechaza un estado incorpóreo y al mismo tiempo prefiere un estado
incorpóreo para su vida presente? Quizás haya una jerarquía: el cuerpo
resucitado; después, un estado incorpóreo en el cielo; después, el cuerpo
terrenal presente. Muchos interpretan el texto de esta forma.
Sin embargo, no necesitamos tal solución artificial para esta aparente
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

contradicción. En su lugar, debemos prestar atención a la declaración


fundamental de Pablo cerca del final del capítulo 4 sobre la base de su
esperanza incluso en medio de tribulaciones y sufrimiento (vv. 8-12). La
razón por la que Pablo dice que puede vivir fielmente en medio del
sufrimiento es esta: “sabiendo que aquel que resucitó al Señor Jesús, a
nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente
con vosotros” (v. 14). No hay separación aquí entre la resurrección y estar
con Cristo. Pablo no solo espera la resurrección, sino que también concibe
hallarse en un estado resucitado (incorpóreo) en la presencia del Señor.
Ello significa que, cuando Pablo llega a hablar de “habitar con el Señor”
en 5:8, no hay razón para separar esto de su esperanza de resurrección
(excepto que estamos habituados a interpretar el texto de esta forma).
Pablo no está hablando de estar con Cristo inmediatamente en la muerte;
en su lugar, está mirando a la segunda venida, en cuyo momento
resucitaremos y estaremos con Cristo en la nueva creación. Una lectura
clara de 5:6-9 en el contexto de 5:1-2 y 4:14 sugiere así que habitar con el
Señor no es otra cosa que la expectativa de Pablo de que el Señor morará
con la humanidad redimida en una nueva creación. Así pues, no está claro
en absoluto que 2 Corintios 5 enseñe realmente un estado intermedio
(incorpóreo) como parte alguna de la esperanza cristiana.

Filipenses 1:23

Podemos exponer una idea parecida con respecto a Filipenses 1:23,


donde Pablo vincula la muerte con estar “con Cristo” (de ahí que “el morir
es ganancia” [1:21]). En el contexto (vv. 21-24), Pablo se refiere a su
dilema de quedarse para el ministerio con la iglesia en Filipos o ir a estar
con Cristo.

Pues para mí, el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Pero si el vivir en la


carne, esto significa para mí una labor fructífera, entonces, no sé cuál
escoger, pues de ambos lados me siento apremiado, teniendo el deseo
departir y estar con Cristo, pues eso es mucho mejor; y sin embargo,
continuar en la carne es más necesario por causa de vosotros (Filipenses
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

1:21-24).

Mientras los intérpretes entienden frecuentemente que Pablo expresa


una preferencia por la muerte (“teniendo el deseo de partir y estar con
Cristo” [v. 23]), ya que le abriría paso a la presencia inmediata de Cristo, el
texto no dice realmente que ello sea inmediato. Sí, quiere estar “con
Cristo”, pero no abunda en dónde o exactamente cuándo será esto. Una
vez más, el resto de las Escrituras nos llevaría a esperar que Pablo está
pensando en el escatón. Aquí no hay una clara enseñanza de ningún estado
intermedio en el cielo.
Y si estos tres textos (Juan 14:1-3; 2 Corintios 5:6-9; Filipenses 1:23) no
enseñan claramente un estado intermedio, deberíamos tener mucho
cuidado al intentar derivar tales enseñanzas de textos menos claros, como
Lucas 16:19-31 y Apocalipsis 6:9-10.

Lucas 16:19-31

La referencia a Lázaro en el seno de Abraham en Lucas 16:19-31 es una


imagen gráfica e imaginativa usada por Jesús en una parábola para explicar
una idea particular sobre la finalidad del juicio (y el engaño de la riqueza).
¿O hemos de que creer que él pretendía enseñar que los que están en el
Hades (esperando el juicio final) pueden ver realmente (en una distancia) a
los justos muy cerca de Abraham (por tanto, en su “seno”)? Aunque Jesús
puede estar recurriendo realmente a las interpretaciones judías
353
tradicionales del más allá, su idea tiene que ver con la finalidad de la
muerte y la futilidad de pensar que alguien que vuelve de los muertos
354
podía conducir al arrepentimiento de los vivos. Como lo expresa un
experto: “En esta parábola, Jesús no aporta más información sobre el estado
intermedio que, en otras parábolas, instrucción sobre prácticas agrícolas
355
correctas (Lucas 15:4-6) o consejos de inversión (Lucas 16:1-13)”.
Simplemente, no podemos basar en esta parábola la creencia en un estado
intermedio, especialmente ante la ausencia de una enseñanza clara en
356
otras partes del Nuevo Testamento.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Apocalipsis 6:9-10

De igual manera, la referencia a las “almas” de los mártires bajo el altar


en Apocalipsis 6:9-10 es de poca ayuda, ya que sin duda estos muertos
justos no están en paz (como en la imagen tradicional del cielo), sino que
claman “¿Hasta cuándo?” en favor de los que sufren en la tierra. De hecho,
el hincapié del Antiguo Testamento en la conexión entre la vida y la
sangre (la vida [nepes] está en la sangre, según Levítico 17:11) podría llevar
a una interpretación de las almas en Apocalipsis 6 no muy diferente a la de
357
la sangre del asesinado Abel clamando desde la tierra (Génesis 4:10).
Incluso John Cooper, cuyo libro Body, Soul, and Life Everlasting [Cuerpo,
alma, y vida eterna] es una defensa concertada de un entendimiento
“dualista” de la persona (incluyendo un estado intermedio de existencia
incorpórea), admite que Apocalipsis 6 no puede utilizarse para apoyar su
358
posición, dada la naturaleza imaginativa del simbolismo apocalíptico.

Lucas 23:39-43

Pero, sin duda, Lucas 23:39-43 enseña un estado intermedio en el relato


de la interacción de Jesús con el criminal (tradicionalmente, el “ladrón”)
en la cruz. Cuando este suplica: “Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en
tu reino” (v. 42), Jesús responde: “En verdad te digo: hoy estarás conmigo
en el paraíso” (v. 43).
Para entender este texto apropiadamente, primero necesitamos
ocuparnos de la suposición común de muchos lectores de que “reino” en el
versículo 42 es lo mismo que “paraíso” en el 43, y de que ambos se refieren
al más allá. Sin embargo, el “reino” al que Jesús vendrá no es otro que su
dominio mesiánico sobre el mundo, que se establecerá cuando él vuelva; el
359
término no se refiere en absoluto a la vida después de la muerte.
Quizás, pues, Jesús está diciendo al criminal que no necesita esperar al
escatón; ya tiene acceso al paraíso “hoy”, en el sentido de que irá
directamente al cielo al morir. Por supuesto, esto gira sobre la pregunta de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

si “hoy” va gramaticalmente con “te digo” o con “estarás conmigo en el


paraíso” (el griego puede interpretarse de ambas formas). Suponiendo que
Jesús esté confirmando un lugar inmediato con él en el paraíso, siguen
existiendo dos problemas importantes para interpretar esto como una
referencia a una existencia incorpórea entre la muerte y la resurrección.
Ante todo, como vimos en la exposición de la nueva Jerusalén (en el
cap. 8), la palabra griega paradeisos (“paraíso”) es cómo la Septuaginta
traduce la palabra hebrea para “huerto” (gan), como en el relato del huerto
de Edén en Génesis 2-3. Según el final de Génesis 3, la humanidad fue
expulsada del huerto y se le negó el acceso al árbol de la vida, y un
querubín y una espada de fuego guardaron el camino (vv. 23-24).
Se desarrollaron, por tanto, diversas tradiciones judías del Segundo
Templo acerca de la inaccesibilidad del paraíso y el árbol de la vida
(algunos de estos textos son contemporáneos con el Nuevo Testamento,
algunos anteriores, otros posteriores). Estas tradiciones se centraban en la
idea de que Dios se llevó el huerto/paraíso al cielo o lo trasladó a la cima de
una alta montaña (en el cielo) o a los confines de la tierra, con el fin de
garantizar su inaccesibilidad continua—hasta el último día, cuando se
360
revelaría sobre la tierra. También surgieron especulaciones sobre si
Enoc, a quien Dios se “llevó” (Génesis 5:24), y Elías, arrebatado en un
carro de fuego (2 Reyes 2:11), entraron de ese modo al paraíso. La
especulación sobre Enoc y Elías parece haber supuesto que accedieron al
paraíso en forma corporal (ya que no habían muerto), lo que da sentido al
hecho de que este término (paraíso) se refiere al estado terrenal primigenio
de bendición. No obstante, otra especulación del Segundo Templo sobre el
paraíso (bajo la influencia del platonismo) piensa que las almas o espíritus
361
de los justos muertos están ahí. esperando la resurrección.
Este no es sin duda el lugar para una exposición extensa de la
especulación judía del Segundo Templo sobre esta cuestión y es suficiente
reconocer que la idea fundamental de “paraíso” es la bendición terrenal
que la raza humana perdió y que Dios está preparando para los justos, para
362
que la disfruten en el escatón en una tierra renovada. Esto significa que
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

podemos añadir fácilmente el paraíso a la lista de elementos que el Nuevo


Testamento dice están preparados por Dios para la revelación escatológica.
Forma parte del patrón apocalíptico. Y esto encaja con el libro de
Apocalipsis, donde Jesús promete a la iglesia en Éfeso: “Al vencedor le daré
a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios” (2:7); y después
en los capítulos 21-22 hay una visión de la nueva Jerusalén, entretejida con
elementos del paraíso/ huerto (incluyendo el árbol de la vida),
363
“descendiendo del cielo, de Dios”.
Aunque podría haber un argumento para entender la ubicación
temporal del paraíso en el cielo, como parte de lo que Dios está preparando
para los santos, el paraíso no es simplemente equivalente al cielo. Más
concretamente, el paraíso no es (ni en la literatura judía ni en el Nuevo
Testamento) una esfera o lugar inmaterial, que es la forma en que el cielo
se concibe habitualmente en la teología cristiana contemporánea. Incluso
Orígenes, el Padre de la iglesia con el compromiso más claro con el
platonismo, entiende el “paraíso” prometido a los santos como “algún lugar
364
situado en la tierra”.
Pero más allá del asunto del carácter concreto y terrenal del paraíso,
sigue estando la complicada cuestión de qué podría significar que el
criminal estaría allí con Jesús “hoy” (Lucas 23:42). La garantía de Jesús de
que ambos estarían en el paraíso inmediatamente al morir (que es lo que
“hoy” parece significar) confunde considerablemente los asuntos. Es difícil
armonizar con el propio relato del Nuevo Testamento de que Jesús no
resucitó hasta el tercer día y no ascendió al cielo por un tiempo después de
365
eso (Lucas 24:50- 53; Hechos 1:9-11; véase también Marcos 16:19). Dada
esta complicación, Lucas 23:42 podría usarse realmente para apoyar la
noción del “sueño del alma”, la idea de que no hay conciencia del estado
intermedio, sino que uno pasa subjetivamente de la muerte a la
resurrección. Esto podría dar sentido a la aparente expectativa de Pablo
(en 2 Corintios 5:5-6 y Filipenses 1:23) de la presencia inmediata de Cristo
al morir aunque conciba que esta presencia ocurre en el escatón, en un
cuerpo resucitado. Quizás Oscar Cullmann tiene razón sobre el estado
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

intermedio: “Nosotros esperamos, y los muertos esperan. Por supuesto, el


ritmo del tiempo puede ser diferente para ellos que para los vivos; y de esta
366
forma el tiempo intermedio puede acortarse para ellos”. O como F. F.
Bruce lo expresa: “La tensión creada por el intervalo postulado entre la
muerte y la resurrección podría aliviarse hoy si se sugiriera que en la
conciencia del creyente que ha partido no hay intervalo entre la
disolución y la investidura, por muy largo que pueda considerarse un
367
intervalo por el calendario de la historia humana terrenal”.
Cuando empecé a investigar sobre el estado intermedio, estaba
preparado para aceptar que podría haber alguna evidencia esporádica en el
Nuevo Testamento que apuntara a tal estado, aunque quedaba claro en las
Escrituras que este no era el hincapié de la esperanza cristiana. Estaba
preparado para estar de acuerdo con la declaración clásica de C. S. Lewis:
"Los primeros documentos cristianos dan una valoración casual y sin
énfasis a la creencia de que la parte sobrenatural de un hombre sobrevive a
la muerte del organismo natural. Pero están muy poco interesados en el
asunto. En lo que están intensamente interesados es en la restauración o
"resurrección” de toda la criatura compuesta por medio de un acto divino
368
milagroso”.
Lewis está en lo cierto acerca de dónde reside el foco de interés del
Nuevo Testamento, pero ahora pienso que puede haber efectuado
demasiada concesión en su comentario sobre una “valoración casual y sin
369
énfasis” a la supervivencia personal al morir. Habiendo estudiada los
textos relevantes, estoy sorprendido de la poca evidencia que existe
realmente en el Nuevo Testamento de un estado intermedio, sin duda
370
menos de la que había esperado. Al final, sin embargo, no importa. La
auténtica esperanza cristiana no depende de un estado intermedio; los
cristianos tampoco necesitan la noción platónica de un alma inmortal con
el fin as garantizar la continuidad personal entre la existencia terrenal
presente y la vida de resurrección futura. El Dios que creó el universo es el
garante del futuro escatológico. En las palabras memorables de 2 Timoteo
1:12 (que se convirtieron en el estribillo de un famoso himno de 1883 de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Daniel W. Whittle): “yo sé en quién he creído, y estoy convencido de que


es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel día”. Ponemos nuestra
esperanza en el Dios de Jesucristo, el Señor del universo, que es capaz de
resucitar a los muertos y que ha prometido renovar el cielo y la tierra.
Independientemente de lo que pensemos acerca del estado intermedio
(y reconozco que muchos cristianos estiman la creencia en tal estado), las
Escrituras dejan claro que el cielo no es el destino final de los redimidos.
Esta es la consecuencia de esos textos bíblicos que prometen
explícitamente una nueva creación, y se confirma con un examen de
supuestos contraejemplos a una visión integral de la redención. Una
lectura detenida de los textos que parecen prometer el cielo después revela
que simplemente no enseñan un destino de otro mundo para la humanidad
redimida. En su lugar, estos textos “problemáticos” encajan
destacadamente bien con el tono dominante de las Escrituras, que retrata
la redención de todo el orden creado y la redención humana como la
restauración de la vida terrenal en la tierra—esto es, la renovación del
propósito creacional de Dios desde el principio.
No solo no se utiliza nunca el término “cielo” en las Escrituras para el
destino eterno de los redimidos, sino que el uso continuo del mismo para
nombrar la esperanza escatológica cristiana bien puede distraer nuestra
atención de la expectativa legítima de que la transformación presente de
nuestra vida terrenal se conforme a los propósitos de Dios. De hecho,
centrar nuestra expectativa en una salvación de otro mundo tiene el
potencial de disipar nuestra resistencia a la maldad social y la dedicación
necesaria para obrar para la transformación redentora de este mundo. Por
tanto, por razones exegéticas, teológicas y éticas, he llegado a arrepentirme
de emplear el término “cielo” para describir el futuro que Dios tiene
guardado para los fieles. Es mi esperanza que los lectores de este libro, tras
una reflexiva consideración, se unan a mí en este arrepentimiento.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Parte 5:
La ética del reino
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

CAPÍTULO 11

Las buenas nuevas


en Nazaret
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

En este libro he venido sentando las bases de una escatología bíblica que
clarifique los propósitos coherentes de Dios para redimir este mundo que
él ama. Con ese fin, el capítulo 1 trató el problema de la expectativa de
otro mundo, mientras los capítulos 2 y 3 exploraron el llamamiento
humano en el mundo de Dios y esbozaron una panorámica general de la
trama fundamental de la historia bíblica, desde la creación al escatón. Los
capítulos del 4 al 6 se centraron después en elementos relevantes de la
teología del Antiguo Testamento para ilustrar la visión escritural de la
prosperidad integral y terrenal. Los capítulos 7 al 10 recurrieron
seguidamente al Nuevo Testamento para examinar la escatología
propiamente dicha, clarificar la lógica interior de la esperanza de la
resurrección y exponer el propósito de Dios de redimir el orden creado,
incluyendo a la humanidad y la tierra.
Ahora es el momento de preguntar: “¿Entonces qué?”. ¿Cuáles son
algunas de las implicaciones éticas de esta visión integral de una nueva
creación? Aunque hemos tocado en diversos puntos a lo largo del camino
algunas reflexiones acerca de poner en práctica la escatología integral, es el
momento de tratar la ética de la escatología integral más a propósito.
¿Pero cómo enfocamos este inmenso asunto? Es imposible contestar esta
pregunta exhaustivamente en un espacio reducido, ya que las
implicaciones de la escatología integral son legión e impactan en cada
aspecto de la vida humana. Sin embargo, una forma de enfocar la pregunta
es examinar la enseñanza de Jesús en Nazaret, al principio de su ministerio
público (Lucas 4:16-30), como un supuesto práctico en la ética del reino.
Este episodio no solo contiene una declaración programática de la misión
de Jesús al principio del Evangelio de Lucas, clarificando algunas de las
implicaciones fundamentales de la salvación, sino que también nos
371
introduce al importante concepto bíblico del Dios del reino. En este
capítulo y en el siguiente, miraremos ambos aspectos de la proclamación
de Jesús en Nazaret: primero las buenas nuevas del reino; después, el
desafío radical que el reino trae.

El reino de Dios está cerca


Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

En los Evangelios sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas), Jesús comienza su


ministerio público anunciando las buenas nuevas de que el reino de Dios
está cerca. Tras haber permanecido fuera del ojo público durante treinta
años, este carpintero galileo deja su hogar en Nazaret y viaja al río Jordán
para ser bautizado por un apasionado predicador judío, Juan, que ha estado
372
igualmente proclamando el reino y reuniendo conversos. Cuando Jesús
sale del agua, una voz del cielo anuncia que él es el “Hijo” amado de Dios
373
(un término mesiánico estándar en el primer siglo). Seguidamente, el
Espíritu de Dios lleva a Jesús al desierto de Judea para cuarenta días de
ayuno y pruebas. Durante este tiempo, tiene que hacer frente al diablo y
resiste con éxito una serie de tentaciones acerca de la naturaleza del reino
y su papel en el mismo como Hijo de Dios. Jesús regresa después a Galilea
en el poder del Espíritu de Dios, con un mensaje fascinante: “El tiempo se
ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el
evangelio” (Marcos 1:15).
¿Qué quería decir Jesús con el “reino de Dios”? ¿Y cómo nos ayuda esto
a entender el tema de este libro—la escatología integral—? Para empezar,
necesitamos tener claro que es lo que Jesús no quería decir. Tal como lo
expresa de manera pintoresca Walter Rauschenbusch, la fe cristiana “nació
de un linaje revolucionario. Su cuna fue mecida por el viento tempestuoso
de las esperanzas populares. ¿Qué es lo que trajo a las multitudes al Jordán
a oír a Juan y emocionó a la muchedumbre que siguió a Jesús en Galilea?
374
¿Fue el deseo de ir al cielo uno por uno al morir?”. Rauschenbusch
reconoce acertadamente que eso sería una malinterpretación fundamental,
que obliga al Nuevo Testamento a conformarse a ideas escatológicas no
bíblicas posteriores. También ignoraría el propio contexto de Jesús.
¿Qué quería decir Jesús, entonces?

El antiguo trasfondo judío del reino de Dios


Jesús no inventó de la nada la idea del reino de Dios; en su lugar,
recurrió a una larga y antigua tradición que se remonta al Antiguo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Testamento. Es cierto que raramente se llama “rey” a Dios o se dice que él


“reina” en el Pentateuco (de Génesis a Deuteronomio) y los antiguos
profetas (de Josué a Reyes). Sin embargo, la idea subyacente de Dios como
gobernante y juez de Israel, y de hecho de toda la creación, es una de las
375
hipótesis de fondo básicas de todo el Antiguo Testamento. Esta idea
aparece especialmente en el entendimiento generalizado de Dios como
legislador, a quien tanto Israel como toda la creación deben obediencia. En
la Torá dada por medio del pacto que Dios establece con Israel como en el
lenguaje análogo de los “decretos”, “leyes” y “estatutos” de Dios por medio
de los cuales él estableció el cielo y la tierra, se evoca una imagen
implícitamente real del Dios de Israel, como el soberano divino a quien
376
toda la creación debe lealtad.
Sin embargo, el lenguaje real para Dios es explícito y común en la
poesía de Salmo y los libros proféticos, que no solo llaman “rey” a Dios
sino que también lo imaginan coronado en el cielo (y en un sentido
secundario en Sion, en el templo de Jerusalén), desde donde gobierna o
juzga a Israel, a las naciones y de hecho a toda la tierra. Así pues, Salmo
22:28 afirma que “del Señor es el reino, / y él gobierna las naciones”. De
igual manera, Salmo 103:19 declara: “El Señor ha establecido su trono en
los cielos, / y su reino domina sobre todo”. Esta declaración está vinculada
en ocasiones a la estabilidad del orden creado, como en Salmo 96:10a:
“Decid entre las naciones: El Señor reina; / ciertamente el mundo está bien
afirmado, será inconmovible”.
Mientras se ve habitualmente a Dios como gobernador presente del
cosmos, un tema distinto en los Salmos y los profetas es la expectativa de la
venida futura de Dios para vencer al mal y establecer un reinado de
justicia y juicio. En muchos casos, este mensaje apunta al final del exilio
babilónico del siglo VI a.C. y al retorno del pueblo de Dios a su patria. Un
ejemplo clásico es Isaías 52:7, un texto al que Jesús bien pudo recurrir para
su anuncio de las “buenas nuevas” del reino venidero de Dios:

¡Qué hermosos son sobre los montes


los pies del que trae buenas nuevas,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

del que anuncia la paz,


del que trae las buenas nuevas de gozo,
del que anuncia la salvación,
y dice a Sion: Tu Dios reina!

Pero el Antiguo Testamento también anuncia una venida futura de Dios


que no está especialmente vinculada al fin del exilio babilónico. En base al
sentimiento creciente de que la vida humana se encuentra actualmente
bajo la influencia de la corrupción y la injusticia, el Salmo 96 afirma
líricamente que llegará un tiempo en el que la tierra se conformará una
vez más a la voluntad del creador.

Alégrense los cielos y regocíjese la tierra;


ruja el mar y cuanto contiene;
gócese el campo y todo lo que en él hay.
Entonces todos los árboles del bosque cantarán con gozo
delante del Señor, porque él viene;
porque él viene a juzgar la tierra;
juzgará al mundo con justicia
y a los pueblos con su fidelidad. (Salmo 96:10b-13)

El reinado venidero de Dios que derrota al mal y establece la justicia


pasa a ser un tema central en la literatura apocalíptica como el libro de
Daniel, que vislumbra el establecimiento del reino universal y eterno de
Dios, ya que el dominio se quita a los gobernantes injustos de este mundo
y se le da al pueblo santo de Dios (7:13-14, 27). Esta expectativa futura del
reino venidero de Dios prolifera en la literatura apocalíptica judía fuera de
la Biblia. Se encuentra, por ejemplo, en el Rollo de la guerra de Qumrán
(uno de los manuscritos del Mar Muerto), que anuncia una batalla
cataclísmica en la que el pueblo de Dios derrotará a los enemigos de la
justicia. El Testamento de Moisés 10:1 anuncia la victoria venidera de Dios
de esta forma: “Entonces su reino aparecerá a lo largo de toda su creación.
377
Después el diablo tendrá un fin. Sí, el pesar será alejado con él”.
En los dos siglos inmediatamente anteriores a Jesús, muchos antiguos
escritos judíos no solo buscan la venida del reino de Dios, sino también
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

algún tipo de libertador y gobernante mesiánico (un rey o sacerdote o


incluso un profeta; algunos vislumbraron múltiples mesías) que restauraría
a Israel, sometería a los enemigos de Dios y establecería el reinado justo de
Dios desde Sion sobre la tierra de Israel, o realmente sobre todo el mundo.
Sin embargo, había diferentes visiones tanto del reino venidero como de la
naturaleza del gobernante mesiánico (que variaban de un líder político
humano a una figura angélica o cuasi divina), y sin duda no todos los
378
judíos dieron la misma prominencia a las ideas mesiánicas. Sin embargo,
la venida del reinado de Dios en la historia para rectificar un mundo
desajustado con su propósito original y cumplir sus promesas a Israel se
había convertido, en la época de Jesús, en una expectativa central en gran
parte de la vida judía.

¿Qué quiere decir Jesús con el “reino de Dios”?


Esta expectativa forma el trasfondo conceptual más importante para la
proclamación del reino por parte de Jesús. De hecho, Jesús es solo una
entre muchas figuras mesiánicas judías del siglo I que declararon la
379
inauguración del reino de Dios. Dado este trasfondo de expectación, casi
podemos sentir la electricidad en el aire cuando Jesús comienza su propio
ministerio con un anuncio público en Galilea (la provincia donde tenía su
hogar) de que el reino de Dios “se ha acercado” (Mateo 4:17; Marcos 1:15).
Pero Jesús no inicia simplemente su ministerio con esta primera
declaración. El reino de Dios es el tema teológico que define todo su
ministerio y que impregna su enseñanza de principio a fin. Este tema es
tan prominente que se menciona más de cien veces en los Evangelios
380
sinópticos (50 veces en Mateo, 15 en Marcos, 39 en Lucas).
Sin embargo, el tema del reino aparece solo cinco veces en Juan, dos
cerca del inicio del Evangelio, en la conversación de Jesús con Nicodemo,
y tres cerca del final, en su juicio ante Pilato. La conversación con
Nicodemo es el famoso pasaje en el que encontramos la expresión “nacer
de nuevo” (o posiblemente “nacer de arriba”). Cualquiera que quiera ver o
entrar en el reino de Dios, dice Jesús a este piadoso maestro de la ley, debe
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

pasar por el nuevo nacimiento (Juan 3:3, 5). Como la vida humana ha sido
corrompida por el pecado, es necesaria una infusión de nueva vida de
arriba para transformar radicalmente nuestras prioridades y lealtades, para
alinearnos con el reinado venidero. Esta nueva vida, que en los Evangelios
sinópticos es la vida del reino (o la vida vivida bajo el reinado de Dios), se
llama habitualmente “vida eterna” en el Evangelio de Juan. Aunque no se
excluye el futuro, “vida eterna” no se refiere principalmente a alguna
realidad posterior a la muerte (una vez que termina la vida temporal) en el
Evangelio de Juan, sino más bien a una nueva calidad de vida aquí y ahora
(esta es la razón por la que se llama vida abundante en Juan 10:10). “Vida
eterna” es básicamente la forma preferida de Juan de referirse al reino de
Dios, que en sí mismo es tanto futuro como presente en los sinópticos. Así
pues, en el Evangelio de Juan el nuevo nacimiento funciona de una forma
parecida al arrepentimiento y la fe en los sinópticos; es necesario para
infundir nueva vida y, por tanto, reorientarnos hacia los propósitos del
reino de Dios.
El problema es que muchos cristianos contemporáneos entienden la
vida eterna principalmente como una referencia a la vida después de la
muerte (conectada frecuentemente con la idea de morar en el cielo
eternamente) y después usan este concepto no bíblico para interpretar el
reino de Dios. Pero esto enfoca las cosas de una manera equivocada. El
lugar estratégico en Juan 3 donde el reino de Dios se vincula al nuevo
nacimiento sugiere que funciona como una transición desde el énfasis
persistente en el reino en los tres Evangelios precedentes, y hacia la
terminología distintiva de Juan. Esto significa que antes de que podamos
interpretar fielmente las categorías teológicas básicas de Juan, debemos
entender primero lo que los Evangelios sinópticos quieren decir con “el
reino de Dios”.
Pero aparte de los prejuicios no bíblicos de lo que significa “vida
eterna”, otros dos impedimentos se cruzan en nuestro camino. Debemos
ocupamos de dos malinterpretaciones tradicionales que han afectado a la
historia de la iglesia cristiana. Ambas tienen su raíz en un dualismo
sagrado/secular o una cosmovisión de dos niveles. En esta cosmovisión, se
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

contrasta una realidad “espiritual” sobrenatural con el mundo terrenal,


natural, ordinario de nuestra experiencia, y se supone que el dominio de
Dios se manifiesta principalmente, o exclusivamente, en la primera. Esta
cosmovisión subyace en ambas malinterpretaciones del reino.
La primera malinterpretación considera al reino básicamente
equivalente a la iglesia. Agustín de Hipona hizo popular esta
interpretación (esp. en La ciudad de Dios), pero se encuentra en diferentes
versiones entre los cristianos a lo largo de los siglos. Según esta visión,
aunque Satanás o el maligno o los poderes de la corrupción dominan el
mundo en general, incluyendo las esferas sociales y políticas, se piensa que
el gobierno de Dios debe manifestarse en su pueblo, bien en su
espiritualidad interior, en su vida comunitaria o en la institución de la
iglesia (esta última es la visión de Agustín). Así pues, si la Biblia dice que el
reino de Dios estaba extendiéndose a lo largo del país, podría considerarse
que esto significa que la iglesia estaba experimentando crecimiento.
Un texto bíblico citado frecuentemente para la versión interna de esta
malinterpretación es Lucas 17:21b, tradicionalmente traducido “el reino de
381
Dios está en vosotros” (KJV, NIV 1984). Sin embargo, dado el abanico de
significados de la preposición griega entos, junto con el contexto real de
este dicho en la enseñanza y el ministerio de Jesús, es mucho más probable
que Jesús quisiera decir que el reino ya estaba “entre” o “en medio de” sus
oyentes más que en ellos (muchas traducciones reflejan este significado
más probable [LBLA, NTV, RV60, NVI]).
La otra malinterpretación es que el reino es equivalente al cielo (en
lugar de la tierra). El mismo dualismo básico de dos esferas jerárquicas u
opuestas—una perteneciente a Dios, la otra intrínsecamente mala o
inferior—tiende a subyacer a esta interpretación. Un texto bíblico
frecuentemente citado como apoyo es Juan 18:36, el único otro lugar en el
Evangelio de Juan además del capítulo 3 que menciona el reino. Aquí,
Jesús dice a Pilato, en su juicio: “Mi reino no es de este mundo. Si mi reino
fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no
382
fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí”. Sin
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

embargo, una lectura detenida sugiere que Jesús no está identificando su


reino con el cielo; en su lugar, él está localizando el origen de su poder.
Esto se ve oscurecido en ocasiones por las traducciones, como la KJV, que
dicen que su reino no es “de” este mundo, lo cual podría interpretarse
383
como que no concierne a este mundo. Sin embargo, la idea es que el
reino de Jesús (como la vida eterna que trae) es de Dios, que reina desde el
cielo, pero es para la tierra. Este entendimiento se refleja en la oración
modelo, donde Jesús enseña a sus discípulos a orar (Mateo 6:10): “Venga tu
reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo”. Esto es,
aunque la tierra está, de hecho, actualmente en desarmonía con el cielo, la
venida del reino tiene como propósito precisamente conformar la tierra al
cielo.
Esta identificación errónea del reino con el cielo gana más impulso por
la propensión de Mateo de emplear la expresión “reino del cielo” en lugar
de “reino de Dios”. Muchos cristianos abordan la expresión “reino del
cielo” guiados por un dualismo no bíblico que relaciona la tierra
intrínsecamente con el mal o la inferioridad, de forma que el reinado de
Dios no podía extenderse a la tierra. Así pues, consideran habitualmente
384
que la expresión “reino del cielo” significa “el reino que es el cielo”.
“Reino” y “cielo” se tratan así como simples equivalentes. Pero esto
385
malinterpreta el propósito de Mateo.
La verdad parcial de la malinterpretación es que como la tierra está
actualmente en las garras del pecado, ningún reino terrenal se conforma
plenamente a la voluntad de Dios. De hecho, durante la era presente el
reino de Dios está en tensión con todos los reinos terrenales. Pero el cielo
y la tierra no son intrínsecamente antitéticos; aunque actualmente
desajustados, estarán en armonía de nuevo cuando el reino celestial de
Dios (en el sentido de que su origen no es de la tierra, sino del cielo, la
sede del gobierno de Dios) se extienda finalmente a la tierra.
La idea es que “cielo” es una metonimia en la expresión “reino del
cielo”, una figura retórica en la que una cosa representa a otra. Una
analogía contemporánea es el anuncio: “Esta mañana, la Casa Blanca
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

emitió una declaración sobre la economía”. Todo el mundo sabe que el


edificio no habló; el mensaje viene del presidente. “Casa Blanca” en este
anuncio funciona simplemente como “cielo” en la expresión “reino del
cielo”. El lugar donde se encuentra la persona referida sustituye a esta.
¿Por qué se embarca Mateo en esta sustitución? ¿Por qué prefiere “reino
del cielo” a “reino de Dios”? En el pasado, la explicación dada era la
supuesta reticencia a pronunciar el nombre de Dios entre los judíos del
mundo antiguo. El argumento ha sido que Mateo sustituyó, por tanto,
“Dios" por “cielo” en la expresión “reino de Dios” como una forma de
circunloquio reverencial (para evitar piadosamente decir la palabra
“Dios”). Sin embargo, tal como Jonathan Pennington ha mostrado
decididamente, la evidencia de cualquier reticencia a evitar la palabra
“Dios” (o incluso el nombre “YHWH”) en los antiguos escritos judíos es
386
bastante ambigua. Además, Mateo no evita generalmente la palabra
387
“Dios”. En su lugar, el uso por parte de Mateo de “reino del cielo”
recurre a la idea del reino universal de Dios, articulada especialmente en
Daniel 2-7, que relaciona habitualmente a Dios con el cielo como una
forma de afirmar la soberanía divina sobre toda la creación y, por tanto,
distinguir la forma de gobierno de Dios de todos los reinos terrenales
388
despóticos (y parciales).
Seamos claros entonces: en el Evangelio de Mateo, “reino del cielo” se
389
refiere a la misma realidad que “reino de Dios” en Marcos y Lucas. El
asunto, por tanto, es qué quieren decir Marcos y Lucas con este término
saturado de significado.

El manifiesto de Nazaret
Para contestar a esta pregunta, es heurístico recurrir al manifiesto de
Jesús de Nazaret en Lucas 4:16-30, el sermón que él predica al principio de
su ministerio público, en el cual expone su misión de forma programática.
¿Por qué es tan importante este sermón particular? La respuesta se
encuentra en su ubicación narrativa, dónde aparece en el orden de los
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

acontecimientos recogidos en Lucas. Junto con los otros Evangelios


sinópticos, Lucas cuenta el bautismo de Jesús por Juan (Mateo 3:13-17;
Marcos 1:9-11; Lucas 3:21-22), seguido por su tentación en el desierto
(Mateo 4:1-11; Marcos 1:12-13; Lucas 4:1-13). Después, los tres sinópticos
cuentan el retorno de Jesús a Galilea (Mateo 4:12-16; Marcos 1:14-15;
Lucas 4:14-15). En Mateo y Marcos, Jesús anuncia la venida del reino en
una declaración breve y sucinta (Mateo 4:17; Marcos 1:15), pero Lucas
tiene un amplio relato de un mensaje que Jesús da en la sinagoga de
Nazaret (Lucas 4:16-30), pero sin incluir ninguna mención explícita del
reino.
En el relato de Lucas, cuando Jesús se marcha de Nazaret, va a
Capernaúm, otra localidad de Galilea. Y cuando está a punto de dejar
Galilea para continuar su misión en Judea, informa a sus oyentes:
“También a las otras ciudades debo anunciar las buenas nuevas del reino
de Dios, porque para esto yo he sido enviado” (Lucas 4:43). La implicación
es que es lo es precisamente lo que Jesús ha estado haciendo realmente en
Nazaret y Capernaúm, aunque el término “reino de Dios” no apareciera en
Lucas 4 antes del versículo 43.
Ello significa que el sermón de Jesús en Nazaret tiene el propósito de ser
un ejemplo de su predicación sobre el reino de Dios. De hecho, es un
ejemplo paradigmático, un modelo que puede ayudarnos a entender
concretamente lo que significa el reino. Ocuparnos detenidamente del
episodio de Nazaret (tanto el mensaje inicial que Jesús da como lo que dice
después) nos ayudará a obtener una mayor claridad sobre cómo Jesús
entenderá el reino de Dios.
Existen dos aspectos principales en el mensaje de Jesús en Nazaret en
Lucas 4:16-30, y generan dos respuestas independientes de su audiencia.
En primer lugar, Jesús lee un texto profético de Isaías y declara que este se
está cumpliendo en su ministerio (vv. 16-21). Esto recibe una respuesta
positiva de la audiencia (v. 22). Jesús procede seguidamente a enajenar a
sus oyentes con narraciones sobre dos profetas del libro de Reyes (vv. 23-
27). Esto enoja tanto a su audiencia que intentan matarlo (vv. 28-30).
Sin embargo, los lectores contemporáneos tienen una tendencia a
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

mezclar las dos secciones de la historia. Resulta sorprendente que sea


frecuente que predicadores (e incluso comentaristas) lean la segunda
respuesta de Jesús (vv. 28-30) como si siguiera directamente a la
declaración inicial que él hace de Isaías (vv. 16-21). Pero es fundamental
diferenciar los dos episodios de la historia, porque solo si entendemos lo
que le gustaba a la audiencia de Jesús sobre este mensaje podemos empezar
a comprender la naturaleza del reino de Dios y en qué sentido podría ser
“buenas noticias”. El resto de este capítulo se centra en el primer episodio
de la historia (las buenas nuevas), mientras el siguiente se ocupará del
segundo episodio (el desafío del reino).
En Lucas 4 conocemos que, después de su prueba en el desierto, Jesús
comienza a enseñar en las sinagogas de Galilea, con mucha aclamación (vv.
14-15). Llega a Nazaret, su localidad, y asiste a la sinagoga en el día de
reposo, como era su costumbre (v. 16). Cuando se pone en pie para leer las
Escrituras, le entregan el rollo de Isaías. Él abre el rollo en lo que
conocemos como el capítulo 61 y lee las siguientes palabras:

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar
el evangelio a los pobres. Me ha enviado para proclamar libertad a los
cautivos, y la recuperación de la vista a los ciegos; para poner en
libertad a los oprimidos; para proclamar el año favorable del Señor
(Lucas 4:18-19).

En ese momento (habiendo leído únicamente Isaías 61:1 y la primera


línea de 61:2) Jesús enrolla el rollo, lo devuelve al responsable de la
sinagoga y se sienta. Lucas dice: “Cerrando el libro, lo devolvió al asistente
y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó
a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído” (vv. 20-21).
La pregunta fundamental para nosotros aquí es: ¿De qué está hablando
Jesús? Específicamente, ¿qué quiere decir con “el evangelio a los pobres”,
“libertad a los cautivos”, “recuperación de la vista a los ciegos” y “poner en
libertad a los oprimidos”? ¿De qué manera representan estas acciones “el
año favorable del Señor”? ¿Y cómo clarifican la naturaleza del reino de
Dios, que se está cumpliendo en el ministerio de Jesús?
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

La tendencia de los intérpretes cristianos a lo largo de los siglos (hasta


mitad y finales del siglo XX) ha sido suponer que este texto de Lucas 4:18-
19 se refiere principalmente, si no exclusivamente, a los así llamados
asuntos espirituales. Ha existido un acuerdo general y extendido entre
generaciones de intérpretes pasados acerca de los referentes de los
términos usados por Jesús. ¿“Los pobres”? Eso significa los pobres en
espíritu. ¿“Cautivos”? Eso significa los esclavos del pecado. ¿“Los ciegos”?
Esos serían los espiritualmente ciegos (bien, quizás esto podría tomarse
literalmente). ¿“Los oprimidos”? Los oprimidos por el diablo o por su
propio estado pecaminoso miserable.
Esta forma acostumbrada de interpretar el texto se debe a un dualismo
no bíblico que separa este mundo bueno que Dios hizo en categorías
artificiales de sagrado y secular, santo y profano, espiritual y material,
personal y social. Hasta hace poco, muchos comentarios sobre Lucas 4:16-
30 infravaloraron la idea de que Dios en Cristo estaba realmente
preocupado por las pobres personas reales de carne y hueso, o los cautivos,
o los oprimidos por la injusticia social (esto pondría la salvación en
contacto directo con el ámbito secular, profano, material y social).
Esta visión dualista de la realidad ha evitado que la iglesia oiga las
buenas nuevas del primer episodio durante los acontecimientos de
Nazaret, y sigue evitando que muchos lectores lo hagan ahora. Evita que
comprendamos cuán sorprendentemente buenas son las nuevas que Jesús
trae. Con nuestro dualismo de otro mundo, que devalúa el mundo
concreto, carnal, corpóreo que Dios hizo, limitamos el alcance de la
actividad redentora de Dios en Cristo y concebimos la salvación como un
arrebatamiento de pecadores de este mundo para que puedan morar en
otra esfera, el “cielo”—dando a ese término un peso teológico y una
interpretación completamente incompatible con su sentido bíblico. Los
numerosos estudios bíblicos sobre Lucas 4:16-30 que he dirigido a lo largo
de los años, tanto en la iglesia como en el ministerio en el campus,
confirman que este dualismo es un problema continuo para los cristianos;
evita que muchos que leen este texto entiendan las declaraciones de Jesús
con toda la fuerza que se pretendía que tuvieran.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

El trasfondo de Isaías en Lucas 4:16-30


Si rastreamos la cita de Jesús de Isaías 61:1-2a, empezamos a encontrar
un importante antídoto para una malinterpretación de otro mundo de
Lucas 4.18-19. En su contexto histórico original, Isaías 61 proclama
“buenas nuevas” para los judíos de los siglos VI o V a.C. que se han visto
390
empobrecidos y oprimidos por el exilio babilónico. Después de volver a
la tierra prometida tras la interrupción del exilio, los retornados se
enredaron en el enfrentamiento, con su sociedad aún en ruinas y sus
esperanzas para el cumplimiento de las antiguas promesas de bendición de
Dios para su pueblo pendiendo de un hilo. En este contexto, un profeta no
nombrado en la tradición de Isaías de Jerusalén les proclama el
compromiso de Dios con lo que podríamos denominar “renovación
urbana”, la curación y restauración del orden social.
El texto de Isaías leído por Jesús estaba, por supuesto, escrito en hebreo,
mientras Lucas, que escribe en griego, cita la traducción griega de este
pasaje en la Septuaginta (véase tabla 11.1). Pero tanto en hebreo como en
griego, Isaías 61 proclama el mismo mensaje básico. Ahora, es cierto que
una línea en el texto hebreo de Isaías 61:1 es algo diferente en la
391
Septuaginta. La última frase de Isaías 61:1, que se traduce “libertad a los
cautivos”, es literalmente en hebreo “una apertura para los cautivos”. La
Septuaginta de Isaías 61:1 considera que esta referencia a la apertura de
puertas de la prisión (que permite la entrada de la luz) hace referencia a la
apertura de ojos, que desemboca en la frase “recuperación de la vista a los
392
ciegos”; esto es lo que Lucas 4:18 cita.
Asimismo, falta una línea de Isaías 61:1 en la cita de Lucas. Es la línea
sobre la atadura (hebreo) o la curación (Septuaginta) de los quebrantados
de corazón. Puede que esta línea no estuviera en la versión de la
Septuaginta usada por Lucas; no lo sabemos. Pero la omisión no parece ser
significativa para el mensaje de Jesús en Lucas 4:16-30. A pesar de las
variaciones, Jesús está recurriendo claramente a un antiguo texto profético
(Isaías 61) que prometía un final para la esclavitud o cautividad del pueblo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de Dios, entendida como su situación social fragmentada y oprimida al


principio del período posterior al exilio (aunque la Septuaginta también
podría incluir la curación física como parte del paquete de restauración).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Tabla 11.1. Comparación de Isaías 61:1-2 con Lucas


4:18-19

*La NRSV dice “él me ha enviado para traer buenas nuevas a los oprimidos”, pero yo he
invertido el orden de estas dos líneas para corresponder al orden del texto hebreo.

La naturaleza concreta, de este mundo, de la salvación proclamada en


Lucas 4:18-19 queda más clara aún por el hecho de que Jesús (o Lucas)
añada una línea que no se encuentra en Isaías 61. La última línea de Lucas
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

4:18 (“para poner en libertad a los oprimidos”) no tiene equivalente en


Isaías 61; es realmente una interpolación de Isaías 58:6 y la frase es casi
393
idéntica en Lucas 4 y en la Septuaginta de Isaías 58. Aquí se hace
referencia sin duda a la justicia social, incluso a la económica. Isaías 58 (el
contexto en el cual se produce esta frase) es un oráculo profético que
critica a quienes oran y ayunan piadosamente (vv. 2-3a) mientras oprimen
al mismo tiempo a sus trabajadores contratados (v. 3b) y se involucran en
contiendas los unos con los otros (vv. 4, 9b). Es en el contexto de la
ruptura de las normas sociales de Israel que Isaías 58 llega como un toque
de trompeta para que los judíos posteriores al exilio extiendan su celo por
los rituales religiosos al ámbito de la justicia social. Ayunar está bien, pero
Dios dice:

¿No es este el ayuno que yo escogí: desatar las ligaduras de impiedad,


soltar las coyundas del yugo, dejar ir libres a los oprimidos, y romper
todo yugo? (Isaías 58:6)

El texto prosigue con un llamamiento al pueblo de Dios a cuidar de los


hambrientos y oprimidos (v. 10), y les promete que, si cumplen las
exigencias de Dios de justicia con sus prójimos, el orden social se
recuperará:

Y los tuyos reedificarán las ruinas antiguas; levantarás los cimientos de


generaciones pasadas, y te llamarán reparador de brechas, restaurador
de calles donde habitar (Isaías 58:12).

Nótese cuán similares son estas líneas a lo que se dice en Isaías 61 justo
dos versículos después de la sección que Jesús cita:

Entonces reedificarán las ruinas antiguas, levantarán los lugares


devastados de antaño, y restaurarán las ciudades arrumadas, los lugares
devastados de muchas generaciones (Isaías 61:4).

Tiene sentido que Jesús (o Lucas) conectaran Isaías 61 con Isaías 58;
ambos tienen que ver con la renovación social en el Judá posterior al
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

exilio. Así pues, la inserción de Isaías 58:6 al final de Isaías 61:1 afirma
también la naturaleza de este mundo del reino que Jesús estaba
proclamando.

El trasfondo del jubileo de Isaías 61


Este entendimiento del reino se vuelve aún más sólido cuando
consideramos que Isaías 61 está recurriendo a la teología del año de jubileo
y el año sabático (de Levítico 25), a ese tiempo en el que se cancelaban las
deudas y se liberaba a los esclavos. El indicador principal para esta
interpretación es la importante frase “proclamar libertad” en Isaías 61:1.
Levítico 25:10 señala con esta frase (el verbo qara con el nombre deror) el
año sabático/de jubileo. La frase aparece también en Jeremías 34:8, 15, 17,
en una narración acerca del intento del rey Sedequías de poner
parcialmente en práctica el año sabático en el Judá del siglo VI a.C. justo
antes del exilio (esta es la única referencia en el Antiguo Testamento a
394
alguien que practica realmente el ideal sabático/jubilar).
Aquí es necesario clarificar un poco la relación entre los años sabático y
jubilar, ya que ello nos ayudará a entender Isaías 61 y el uso de ese texto
por parte de Jesús. Mientras el año sabático consagra una práctica especial
cada séptimo año en el antiguo Israel, el jubileo tiene lugar después de
siete series de años sabáticos—esto es, después de cuarenta y nueve años.
El quincuagésimo año es el año de jubileo, que fundamentalmente deja dos
años sabáticos uno detrás del otro—el cuarenta y nueve y el cincuenta. El
jubileo es básicamente un año sabático especial.
Las instrucciones para el año de jubileo aparecen únicamente en
Levítico 25, un texto que comienza hablando del año sabático (vv. 1-7) y,
después, del jubileo (a partir del v. 8). Otros tres textos del Antiguo
Testamento abordan el significado del año sabático: son Deuteronomio 15
y un par de referencias breves en Éxodo 21:1-11 y 23:10-11. Básicamente,
lo que sabemos sobre el año sabático o el jubileo puede componerse a
partir de estos textos del Antiguo Testamento.
El jubileo consiste en tres series de prácticas éticas, tres componentes
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

interrelacionados que el pueblo de Dios debía materializar a intervalos de


siete años, y después, de nuevo, en el decimoquinto año. Primero, tiene
que haber libertad para los habitantes de la tierra. Esto es, cualquier
israelita vendido como esclavo por deudas como consecuencia de la
pobreza tenía que ser liberado en el séptimo año (Deuteronomio 15:1-6) y
395
en el decimoquinto, año de jubileo (Levítico 25:10, 35-43). Segundo, la
tierra tiene que reposar; esto es, tiene que estar en barbecho. No debe
ararse o sembrarse en el año sabático (Éxodo 23:10-11; Levítico 25:1-7) ni
en el de jubileo, (Levítico 25:11-12, 18-22); además, se permite a los pobres
tener parte en lo que los campos o las viñas produzcan en el año sabático, y
lo que ellos dejen pueden comerlo los animales salvajes (Éxodo 23:11). La
tercera práctica, relacionada específicamente con el jubileo, pero no con el
año sabático, es que la tierra debe retornar a sus propietarios originales, a
aquellos que vendieron su herencia ancestral por la pobreza o las deudas.
Las personas desarraigadas por las deudas reciben de vuelta sus hogares y
tierra, un lugar para vivir y obrar en paz y seguridad (Levítico 25:10, 13,
23-28).
Estas tres prácticas representan juntas un ideal de ruptura periódica del
ciclo de pobreza y esclavitud en el antiguo Israel. Constituyen una práctica
comunitaria, una ética de vida redentora. Pero tan importante como son
estas prácticas éticamente, es entender su sentido religioso o teológico
subyacente. Porque cada una de estas tres prácticas del jubileo está
totalmente arraigada en la narrativa de la redención del Antiguo
Testamento.
Veamos, por ejemplo, la libertad para los esclavos. ¿Por qué deben
liberarse los esclavos por deudas en el séptimo año? “Porque ellos son mis
siervos, los cuales saqué de la tierra de Egipto; no serán vendidos en venta
de esclavos. No te enseñorearás de él con severidad, más bien, teme a tu
Dios” (Levítico 25:42-43). La liberación de los esclavos por deudas en los
años sabáticos y jubilar está arraigada explícitamente en el éxodo, cuando
Dios oyó el clamor de su pueblo que sufría e intervino para liberarlo de la
esclavitud en Egipto. Y el pueblo de Dios, sobre una base regular, debe ir
contra sus deseos corruptos de explotarse unos a otros, y tienen que
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

representar deliberadamente la memoria de su propia liberación, en la


práctica del jubileo.
De igual manera, dejar la tierra en barbecho tiene su raíz en la historia
del pueblo de Dios en el Nuevo Testamento, aunque de forma menos
explícita. Está arraigado en la siguiente etapa de la narrativa, después del
éxodo, la travesía del desierto. Cuando Jeremías cuenta la historia del
éxodo y la travesía del desierto, describe el desierto como una tierra “no
sembrada” (Jeremías 2:2). El desierto representaba un momento de la
historia de Israel en la que los israelitas no podían producir alimentos para
sí mismos, en la que no tenían control de su supervivencia y dependían
solo de Dios, que les proveía maná y, en ocasiones, codornices (Éxodo
16:11-36; Salmo 105:40). Durante cuarenta años en el desierto, la
experiencia intensiva había enseñado a Israel que los seres humanos no
son autónomos, que no se sustentan a sí mismos. Dios es el sustentador, el
proveedor de todos los buenos regalos, de la vida misma.
Sin embargo, la vida era diferente en la tierra prometida; implicaba
sembrar, plantar, y recoger cultivos. La tentación generalizada era creer
que la productividad de la tierra se debía a los propios esfuerzos de uno,
que Dios era innecesario (véase las advertencias contra esta noción en
Deuteronomio 8:10-18). Por tanto, dejar la tierra en barbecho en el año
sabático era una recapitulación de la experiencia del desierto, cuando el
pueblo de Dios se vio abocado a la dependencia total de la provisión de
Dios. Los israelitas tenían que confiar en que los cultivos plantados en el
sexto año serían suficientes también para el séptimo. Esto ya era bastante
arriesgado. Pero el jubileo era una práctica incluso más radical; requería
confiar en que Dios se aseguraría de que los cultivos plantados en el
cuadragésimo octavo año serían suficientes no solo para ese año, sino para
396
dos más (Levítico 25:18- 22). Y confiar en la provisión de Dios era
descansar la tierra con el fin de proveer para los necesitados (Éxodo 23:11).
La tercera práctica del jubileo, la redención de la tierra, en la que esta
volvía a sus dueños originales, también tiene su raíz en la narrativa
fundacional del Antiguo Testamento, en el regalo de la tierra prometida.
Levítico 25:23 explica la base de esta tercera práctica: “La tierra no se
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

venderá en forma permanente, pues la tierra es mía; porque vosotros sois


solo forasteros y peregrinos para conmigo”. Esta es la teología de la
herencia ancestral (nahala) a la que Nabot apeló cuando el rey Acab
intentó comprar su viña (1 Reyes 21:1-4). Ni siquiera el rey podía obligar a
un campesino israelita a renunciar a su asignación ancestral de tierra. El
mismo principio que permitió a Nabot rechazar al rey indicaba que si una
persona vendía tierra debido a una privación económica extrema, la misma
volvería a la familia en el año de jubileo. Así pues, el retorno de los
desheredados o desplazados por la pobreza o las deudas a su tierra ancestral
representa un compromiso con el señorío y la propiedad de la tierra por
parte de Dios—una tierra que nadie es libre de manipular para su
beneficio, a expensas de otros.
El año sabático y el jubileo constituyen, por tanto, una serie de prácticas
sociales éticas arraigadas en momentos cruciales de la historia de
redención de Israel (el éxodo, el desierto, el regalo de la tierra) que revelan
las intenciones misericordiosas de Dios con su pueblo, específicamente sus
propósitos para promulgar la justicia en su favor. Dios llama a los
miembros de su pueblo a personificar en sus vidas, en sus relaciones
comunitarias, esta misma gracia redentora y este compromiso con la
justicia que han experimentado de Dios.
Sin embargo, a finales del siglo VI y principios del V a.C., tras haber
retornado a la tierra tras el exilio, Israel no estaba personificando los
propósitos de Dios para una vida comunitaria justa. En este contexto, Isaías
61 adopta el lenguaje de la esclavitud o la cautividad encontrado en
Levítico 25 (que es la esclavitud por las deudas, la servidumbre obligada
debido a la pobreza) y lo aplica metafóricamente a la difícil situación del
pueblo en su vida en su propia tierra después del exilio. La idea de Isaías es
que la forma de vida social corrupta de Israel equivale a vivir en la
esclavitud.
Un texto anterior en Isaías había aplicado la metáfora de la esclavitud
por deudas al propio exilio. Isaías 40 proclamaba un doble consuelo para
los de Judá que estaban volviendo a la tierra (“Consolad, consolad a mi
pueblo—dice vuestro Dios—” [v. 1]) y anunciaba a Jerusalén (la ciudad
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

que representaba al pueblo) “que su lucha ha terminado, que su iniquidad


ha sido quitada, que ha recibido de la mano del Señor el doble por todos
sus pecados” (v. 2). Mientras el exilio como un término de servicio que
implica distanciamiento de la tierra ancestral de uno recurre al concepto
general de la esclavitud por deudas, la noción del doble castigo por el
pecado de Israel se remonta específicamente a Jeremías 16:18, donde se
declara por primera vez que el exilio es un castigo doble y la consecuencia
de la contaminación de la tierra por parte de Israel por medio de la
idolatría.
Interesantemente, la idea de un castigo doble igualado por una
restauración doble aparece de nuevo en Isaías 61, solo unos versículos
después de la sección que Jesús cita en Nazaret.

En vez de vuestra vergüenza tendréis doble porción, y en vez de


humillación ellos gritarán de júbilo por su herencia. Por tanto poseerán
el doble en su tierra, y tendrán alegría eterna (Isaías 61:7).

La NRSV omite extrañamente las palabras “en su tierra”, que están


presentes de forma inequívoca en el hebreo y aparecen en las traducciones
inglesas estándar (esto puede haber sido simplemente un descuido por
parte de los traductores de la NRSV). El texto se refiere claramente al
397
retorno a la tierra después del exilio. Isaías 61 afirma, por tanto, que toda
la comunidad, como el israelita individual en Levítico 25, regresará a su
heredad después de un tiempo de servidumbre por deudas. Y como la
alienación o la servidumbre fueron tan duras, la restauración será
realmente maravillosa.
Sin embargo, en la época de Isaías 61, Israel ya estaba en la tierra; pero
el exilio y la servidumbre continuaban en cierto sentido. Isaías 61 no usa,
pues, la esclavitud o la cautividad como una metáfora del exilio, sino más
bien del estado de la vida social fracturada del Israel posterior al exilio, y
398
pregona una era de libertad o liberación análoga al jubileo. Isaías 61
proclama “buenas nuevas” para las personas afligidas y desalentadas, que el
“año favorable del Señor” está cerca, una nueva época de gracia hacia Israel
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

en la que las antiguas promesas de salvación y restauración de Dios se


están cumpliendo.

El ámbito global del Evangelio


Con este trasfondo al sermón de Jesús en Nazaret—que abarca desde
Isaías 61 (e Isaías 58) hasta Levítico 25—, el significado de su proclamación
se aclara más. Los textos que Jesús cita en Nazaret están llenos de alusiones
y promesas de liberación y restauración concreta, de este mundo.
Esto se confirma si seguimos leyendo en el Evangelio de Lucas,
especialmente en el capítulo 7. Porque aquí el propio Jesús interpreta el
significado de su manifiesto. En Lucas 7:18-23, Juan el Bautista, que está en
prisión por orden de Herodes (3:19-20), envía a sus discípulos a Jesús, para
que pregunten: “¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?” (7:19).
En el siguiente capítulo, abordaré la base de la pregunta de Juan (esto es,
por qué la plantea), pero la respuesta de Jesús es útil aquí para clarificar la
naturaleza del reino que él está trayendo. Cuando los discípulos de Juan
transmiten a Jesús la pregunta de si él es realmente el Mesías (7:20), Lucas
retrasa la respuesta de Jesús destacando que en ese mismo momento Jesús
curó a muchos de enfermedades y espíritus malignos, y dio la vista a
muchos que estaban ciegos (7:21). Seguidamente, dice que Jesús respondió
a los discípulos de Juan: “Id y contad a Juan lo que habéis visto y oído: los
ciegos reciben la vista, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los
sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres se les anuncia el
evangelio” (7:22 [cp. Mateo 11:5]).
Nótese que las señales del reino mesiánico, tanto en el resumen
narrativo de Lucas de lo que Jesús estaba haciendo (7:21) como en la
propia lista de Jesús de sus actividades (7:22), son actos de curación y
restauración concretos, de este mundo. La misión del Mesías es proclamar
en palabras y hechos que Dios está obrando en la restauración de este
mundo fracturado—quebrantando el control del mal, curando cuerpos
enfermos, obteniendo vida de la muerte. Más allá de esa observación
general, también deberíamos destacar que el primer elemento y el último
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

de la lista de Jesús (relativos a los ciegos y los pobres) proceden


explícitamente del manifiesto de Nazaret. Esto es, Jesús está empezando a
cumplir precisamente lo que prometió hacer en Lucas 4:16-30.
Es fascinante que uno de los textos de los manuscritos, conocido como
el Apocalipsis mesiánico (4Q521), data del siglo anterior a Jesús y tiene
399
una lista similar de lo que acontecerá cuando venga el Mesías. Aunque el
texto es fragmentario, podemos juntar algunas líneas bastante bien. Dios
señalará la venida de su ungido “liberando prisioneros, dando la vista a los
400
ciegos, enderezando a los torcidos”, y “curará a los gravemente heridos y
401
revivirá a los muertos; él proclamará buenas nuevas a los pobres”.
Muchos de estos mismos elementos aparecen en Lucas 7:22, indicando que
la noción integral del reino de Jesús estaba en sintonía con al menos
alguna expectativa judía en el período del Segundo Templo. Es más
interesante que el Apocalipsis mesiánico declara que el cielo y la tierra
“escucharán” (u obedecerán) al Mesías, y “todo lo que hay en ellos” seguirá
402
las instrucciones de sus santos. Estos santos se describen como aquellos
que buscan al Señor y esperan en sus corazones; son caracterizados como
403
los piadosos, los justos, los pobres y los fieles. Estos pobres/piadosos son
quienes reciben las buenas nuevas del reino. De hecho, el texto declara
404
que serán honrados o glorificados sobre el trono de un reino eterno.
Esto no quiere decir que Jesús (o Lucas) esté explícitamente citando el
Apocalipsis mesiánico. En su lugar, estas ideas eran simplemente parte de
la expectativa mesiánica de la época. Por tanto, cuando Jesús resucita a
alguien de los muertos (Lucas 7:11-15), es una intensa señal de que está
aconteciendo algo nuevo y decisivo. Y Lucas cuenta la respuesta del
pueblo: “El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: Un
gran profeta ha surgido entre nosotros, y: Dios ha visitado a su pueblo”
(Lucas 7:16).
Para expresarlo de forma diferente, “el año favorable del Señor” ha
comenzado (Lucas 4:19; Isaías 61:2). El reinado de gracia jubilar de Dios,
anunciado en Isaías 61, viene finalmente; de hecho, “se ha cumplido esta
Escritura que habéis oído” (Lucas 4:21). Esto no es nada menos que “la era
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

que ha de venir” (ha’olam habba’) de la expectativa judía, una nueva época


en la historia, no más limitada a cada decimoquinto o séptimo año, en el
que Dios está obrando curando al mundo, poniendo las cosas en orden una
405
vez más. Es la era del reino de Dios, inaugurado por Jesús, en el que Dios
está restaurando a los seres humanos quebrantados, caídos, necesitados y
revirtiendo el mal (toda forma de esclavitud, pobreza y ceguera) para que
el mundo (el kosmos, que Dios amaba tanto, dice Juan 3:16) pueda
manifestar de nuevo los verdaderos propósitos de Dios desde el principio—
propósitos para la paz y la bendición.
Queda claro, por tanto, que no podemos “espiritualizar” con impunidad
el mensaje de Jesús para hacerlo solo interno, relativo a las actitudes
internas o los estados de bienestar de las personas. En su lugar, Jesús está
abordando toda la compleja situación de sus oyentes, que incluye tanto su
esclavitud interior (que es la razón por la que llamaba al pueblo al
arrepentimiento) como su opresiva situación externa. Así pues, cuando
Jesús declara que ha venido a anunciar “buenas nuevas a los pobres” (Lucas
4:18), o cuando dice en el sermón de la llanura: “Bienaventurados vosotros
los pobres, porque vuestro es el reino de Dios” (Lucas 6:20), debemos
tomarnos en serio que él quería literalmente incluir a aquellos que eran
económicamente pobres y estaban políticamente marginados en el Israel
del siglo I.
Las declaraciones de Jesús no tienen el propósito de sugerir que la
pobreza sea algo bueno o que los pobres sean “felices” (como las
bienaventuranzas se traducen erróneamente a menudo), sino que indican
que entre los pobres se encontraban los fieles a las tradiciones de Israel,
que no confiaban en sus propios recursos (de hecho, no tenían ninguno),
sino en la promesa misericordiosa de liberación de Dios, arraigada en el
éxodo, en la que YHWH había actuado por primera vez para redimir a su
pueblo de la esclavitud egipcia. Estos eran los ‘anawim (los “oprimidos”,
“afligidos”, “necesitados”) de Isaías 61:1 y del Apocalipsis mesiánico
(fragmento 2, columna 2, línea 6), un término que la Septuaginta de Isaías
61:1 traduce “pobre” (ptochoi). Y esperaban, con paciente humildad y
esperanza expectante, un nuevo acto redentor de Dios que completaría lo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

que él mismo había empezado tantos años antes cuando oyó el clamor de
los esclavos hebreos gimiendo en su opresión en Egipto. Para todos los que
existieron en circunstancias opresivas en la época de Jesús, y clamaron con
fe en la redención, su mensaje es realmente de buenas nuevas.
La audiencia de Jesús en Nazaret lo reconocía sin duda como tal. Sus
oyentes entendieron que a quienes se dirigían las buenas nuevas del reino
era a los pobres. Si todos los judíos del siglo I podían considerarse
justificadamente los ‘anawim de antaño, los que esperaban un segundo
éxodo, una nueva liberación de la opresión, estaba doblemente justificado
que los galileos rurales como los de Nazaret se vieran así, porque se
encontraban entre los más pobres de los pobres en Israel. De ahí que,
cuando Jesús proclama su agenda, su manifiesto, estas cosas son buenas
nuevas en Nazaret. El pueblo responde desde un profundo sentido de su
propia necesidad: ¡Dios cuida incluso de nosotros! ¡Vamos a participar en
la redención prometida de Dios! No es de extrañar, que Lucas diga: “Y
todos hablaban bien de él y se maravillaban de las palabras llenas de gracia
que salían de su boca” (4:22).
Pero el mensaje de Jesús no solo era de buenas nuevas para sus oyentes
originales; también lo es para nosotros hoy. La proclamación del reino por
parte de Jesús en Nazaret puede ayudarnos a olvidar hábitos mentales
dualistas que encadenan nuestra interpretación del evangelio y limitan el
alcance de la salvación de Dios. Pero hace algo más que cambiar nuestro
entendimiento, aunque eso es importante.
El mensaje del reino que Jesús trae es de buenas nuevas
fundamentalmente porque nosotros, no menos que sus oyentes originales,
necesitamos desesperadamente la curación y la redención que él vino a
traer, una redención que toca todo lo que hacemos. Porque, en múltiples
maneras, estamos atrapados en el quebrantamiento del mundo, cómplices
en el pecado no solo en el nivel individual, sino también como una parte y
parcela del orden social caído, que está desajustado con los propósitos de
Dios, y vivimos en una creación que gime por la redención. Y anhelamos
la curación. Las buenas nuevas son que la venida del reino de Dios impacta
en la totalidad de nuestras vidas—nuestros cuerpos, nuestra obra, nuestras
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

familias, todas nuestras relaciones sociales, incluso nuestra relación con la


propia tierra. Las buenas nuevas del reino no son nada menos que la
curación (literalmente, el establecimiento) del mundo (tikkun olam), en la
que todos estamos invitados a participar.

CAPÍTULO 12

El desafío del reino


Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

En el capítulo anterior, argumenté que la proclamación del reino de


Dios por parte de Jesús en su sermón en Nazaret fue de buenas nuevas
porque abordaba las necesidades terrenales fuertes y concretas de sus
oyentes. Sin embargo, el episodio de Nazaret no terminó con una nota
positiva, con la alabanza de su audiencia. La tarea de este capítulo es
explorar cómo prosiguió Jesús para complicar estas buenas nuevas, de
forma que no se entendieran de manera superficial y farisaica. En su lugar,
las buenas nuevas del reino solo pueden comprenderse a través de un
desafío radical que exige una reorientación fundamental de la vida.
Jesús concluyó la primera fase de su mensaje en la sinagoga de Nazaret
declarando que el texto de Isaías 61 que había leído se estaba cumpliendo
en su propia persona y misión. Por ello, recibió la alabanza entusiasta de su
audiencia. “Y todos hablaban bien de él y se maravillaban de las palabras
llenas de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es este el hijo de José?”
(Lucas 4:22).
Deberíamos destacar que la referencia a José no es despectiva en este
406
contexto. Jesús está recibiendo un reconocimiento positivo como un
miembro de la comunidad de Nazaret, que ha salido al mundo exterior y
ha vuelto para ayudar a su pueblo. Lo aceptan como alguien con
información de primera mano, cuyo mensaje conecta profundamente con
el anhelo de sus conciudadanos por el reino de Dios.
Pero precisamente en este punto Jesús empieza a frustrar sus
expectativas. Ellos dicen, fundamentalmente, “Buen sermón, pastor”, y
después él se sale de su camino para oponerse a ellos. Queda claro que
Jesús no está satisfecho con la alabanza de sus oyentes. Así que pone
palabras en sus bocas que inicialmente no tienen sentido: “Sin duda me
citaréis este refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo’; esto es, todo lo que oímos
que se ha hecho en Capernaúm, hazlo también aquí en tu tierra” (Lucas
4:23). Podemos imaginarnos a la audiencia de Jesús protestando a gritos:
“No, no estamos pidiendo ningún milagro ¡Creemos realmente en ti!”.
No obstante, Jesús parece decidido a enajenarlos. “En verdad os digo”,
sigue, “ningún profeta es bien recibido en su propia tierra” (Lucas 4:24).
“Pero nosotros te aceptamos”, podrían interrumpir. “¡Nos gusta realmente
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

tu mensaje!”. Sin embargo, Jesús procede a exponer su áspera idea


profética:

Pero en verdad os digo: muchas viudas había en Israel en los días de Elías,
cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y cuando hubo gran
hambre sobre toda la tierra; y sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado
Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta, en la tierra de Sidón. Y muchos
leprosos había en Israel en tiempos del profeta Elíseo, pero ninguno de
ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio (Lucas 4:25-27).

La naturaleza enfática de los comentarios de Jesús al principio de los


versículos 23, 24 y 25 es sorprendente: “En verdad os digo... en verdad os
digo...”. Jesús parece estar tratando de recalcar su idea.
¿Pero cuál es su idea?

Ampliación del ámbito del reino


Jesús se centra aquí en el estatus de extraño de los dos receptores de la
gracia divina en la narración de 1 Reyes 17:1-24 y 2 Reyes 5:1-19. Aunque
estos textos del Antiguo Testamento consideran claramente a estos dos
como extraños, ninguno de los textos va tan lejos como Jesús en su
hincapié en el contraste con los israelitas necesitados. Él explica que había
muchas viudas y leprosos israelitas que necesitaban desesperadamente
ayuda de Dios. Sin embargo, él no envió a Elías y Elíseo a ninguno de ellos,
sino más bien a una viuda sidonia y a un leproso sirio. Según Jesús, el Dios
de Israel no actuó en favor de su propio pueblo, sino de dos gentiles con
necesidad—en un caso, con el fin de proveer alimentos para una mujer
pobre durante la hambruna y seguidamente resucitar a su hijo de los
407
muertos, y en el otro, para curar a un poderoso líder militar.
Por medio de estos ejemplos, Jesús pretende sin duda que sus oyentes
entiendan que el reino de Dios rompe la oposición entre el judío y el gentil
que había estado endureciéndose entre muchos judíos del siglo I hasta dar
lugar a un abismo infranqueable. Y como estos ejemplos involucran a una
mujer pobre y a un hombre poderoso, Jesús desmonta eficazmente la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

jerarquía varón/mujer y la distinción entre ricos y pobres o privilegiados y


marginados. Todas las personas, sea cual sea su etnia, género o estatus
social, pueden ser receptoras de la gracia de Dios. Él no tiene favoritismos.
De hecho, cuando Naamán, después de resistirse inicialmente a las
instrucciones de Elías para curarse debido a su sentido del orgullo, se
humilla finalmente para obedecer al profeta (2 Reyes 5:9-15), reúne los
requisitos de los ‘anawim, los pobres o necesitados que reciben las buenas
408
nuevas del favor de Dios. Jesús hace de esta forma la declaración radical
de que esta actitud receptiva, y no la etnia (o el género o el estatus social),
es el único criterio para recibir la salvación y la curación de Dios. Esta
actitud es equivalente al arrepentimiento y la fe requeridos para el nuevo
nacimiento que permite a uno entrar en el reino de Dios.
Jesús va aquí más allá de la idea de que el reino está abierto a diversas
categorías de marginados israelitas, como recaudadores de impuestos,
prostitutas y “pecadores” (Mateo 21:31-32; Lucas 5:29-31; 7:34-39). Su idea
al recurrir a las narrativas de Elías y Elíseo es que el reino está abierto a los
que son totalmente extraños—al menos, a aquellos a quienes sus oyentes
consideran extraños. Sin embargo, desde la perspectiva del barrido
narrativo de las propias Escrituras de Israel, ellos no son extraños en
absoluto. La viuda sidonia y el leproso sirio son, como todos los gentiles,
seres humanos hechos a imagen de Dios (Génesis 1:26-28), miembros de la
409
misma familia humana de la que Israel es una parte. La familia humana
original se ha diversificado sin duda a lo largo del tiempo en muchas
naciones, con diferentes culturas y lenguajes (Génesis 10), pero todas ellas
derivan de los mismos antepasados, según la propia narrativa canónica de
Israel.
No obstante, la distinción entre judío y gentil es, en un sentido,
legítima; puede trazarse de vuelta hasta la elección de Israel por parte de
Dios de todas las naciones del mundo para ser su pueblo especial, con una
misión sacerdotal para traer bendición a todas las naciones o familias de la
tierra (Génesis 12:1-3; Éxodo 19:3-6). Sin embargo, la distinción legítima
entre Israel y las demás naciones había evolucionado a lo largo del tiempo
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

hasta algo parecido a un contraste, incluso hasta el punto en el que la


identidad de uno como judío podía definirse frente a los que no son judíos.
Mientras, al principio, Israel era simplemente una (declaradamente
única) nación entre las demás naciones, el término “naciones” (=gentiles)
acabó reservándose para los no israelitas. Este hecho es análogo a la
división entre clérigos y laicos en la historia de la humanidad. Aunque
originalmente los que tenían un liderazgo pastoral eran simplemente un
grupo entre el pueblo (laos) de Dios, el término “pueblo” (=laicado) acabó
reservándose para los que eran clérigos. En ambos casos, esta terminología
sirve para distanciar a un grupo (con una misión distintiva) de otro mayor
del cual eran originalmente miembros. La elección para el ministerio o el
servicio se transforma en un sentido de identidad de élite o incluso de
oposición, que acaba desvirtuando el propósito original de la distinción
(que tenía que ver con la función, no con el estatus).
Otro factor crucial que contribuyó a este sentido de contraste con, e
incluso hostilidad hacia, los extraños en el caso de algunos judíos del siglo I
fue la opresión muy real que Israel sufrió a manos de toda una sucesión de
naciones extranjeras, que comenzó con la esclavitud que vivieron en
Egipto. Si combinamos el privilegio especial de ser el elegido de Dios con
los ataques perpetuos de diversas naciones vecinas en la época de los
jueces, el trauma de la conquista por Asiria y después Babilonia, seguida
por la vida posterior al exilio bajo dominio persa, después la opresión a
manos de los imperios de Grecia y Roma (con un único respiro bajo los
macabeos), podemos entender fácilmente que el sentido de privilegio de
Israel por la elección evolucionara a lo largo del tiempo hacia una
mentalidad “los de dentro contra los de fuera” que podía ser virulenta en
su condenación de los no israelitas (véase, por ejemplo, el Salmo 137 en
relación con Babilonia y Edom, o el libro de Nahúm en relación con
410
Asiria).
Aunque no hay virulencia contra los extraños en las instrucciones para
los años sabático y jubilar en el Antiguo Testamento (que forman parte del
trasfondo de Lucas 4:16-30, como vimos en el capítulo anterior), existen
límites claros para la aplicabilidad de estas instrucciones, dado el esquema
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

“los de dentro contra los de fuera” de Israel. De ahí que Deuteronomio 15


deje claro que únicamente los esclavos hebreos son liberados en el año
sabático (v. 12); y la tierra, por definición, solo puede devolverse a los
israelitas. Levítico 25 distingue incluso cómo puede un israelita tratar
legítimamente a un esclavo hebreo frente a uno de otra nación (vv. 44-46).
Y en general los textos se aplican al principio jubilar/sabático de liberar a
“vuestro prójimo” (Levítico 25:14, 15; Deuteronomio 15:7, 9) o a “tus
hermanos” (Levítico 25:25,35)—esto es, a un compatriota israelita.
Por tanto, lo que Jesús está haciendo al recurrir a las narrativas
proféticas relativas a Elías y Elíseo es ampliar significativamente el ámbito
411
del principio sabático/jubilar. Malinterpretamos, por tanto, el significado
de su cita de Isaías 61, y la fuerza de su recurso al ideal del jubileo a lo
largo de ese texto, si ignoramos la importancia de estas dos narrativas
proféticas. Ambas constituyen la lente a través de la cual él está
interpretando (o reinterpretando) Isaías 61. Estas dos narrativas proféticas
son la clave para interpretar el manifiesto de Nazaret. Esto es algo que la
audiencia de Jesús en Nazaret necesitaba comprender.

El desafío del Hijo de Dios


Los oyentes de Jesús en Nazaret entendieron bastante bien la idea de
que el reino de Dios implica la transformación exhaustiva de este mundo,
de que ninguna dimensión de la vida terrenal se excluye, en principio, ni
la salud corporal ni las realidades sociales y económicas. Esta idea puede
constituir un reto para nosotros que leemos Lucas 4:16-30 hoy tras la estela
de dos mil años de “espiritualizar” el texto; pero este no presentaba
problemas a la audiencia original de Jesús, impregnada del entendimiento
de la salvación integral en el Antiguo Testamento. Por tanto, Jesús no
necesita incidir mucho en esta idea, simplemente la da por conocida.
Los oyentes de Jesús tenían problemas con el otro sentido en el que el
reino de Dios es global. No podían aceptar, especialmente dada la opresión
que estaban sufriendo en ese momento bajo el dominio romano, la
posibilidad de que el reino de Dios tuviera el propósito de englobar a todas
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

las personas en igualdad de condiciones, que nadie estuviera excluido en


principio, ni siquiera los que contaban como enemigos. Ellos no
funcionaban, como muchos cristianos lo hacen hoy, con una cosmovisión
que divide lo sagrado de lo secular, un dualismo de dos esferas (una
superior, una inferior). Su problema era lo que podríamos denominar un
dualismo sociológico, una dicotomía nosotros/ellos de dos grupos
antagonistas, que no se tratan.
Esta mentalidad “los de dentro contra los de fuera” por parte de su
audiencia podría explicar por qué Jesús detiene su cita de Isaías 61 después
de la primera línea del versículo 2. El versículo continúa con “y el día de
venganza de nuestro Dios”. Jesús no omite esa frase porque él sea suave en
el juicio: pronunció frecuentemente juicio sobre sus oyentes (por ejemplo,
Lucas 10:13-15; 11:29-32). El problema es que Isaías 61 prosigue hablando
de la servidumbre de las naciones a Israel en los últimos días (vv. 6-7). En
una simple inversión de papeles, ya no representa a Israel como esclavo de
otros; más bien, será todo lo contrario. Y aunque el texto no dice
explícitamente que la venganza de Dios en el versículo 2 haga referencia a
este giro, Isaías 61 sugiere que, mientras las buenas nuevas son para Israel,
el juicio (la venganza) es para todos los demás. Pero esto es contrario al
mensaje de Jesús, ya simplemente consolidaría a su audiencia en el marco
de “nosotros contra ellos” que él quiere desafiar.
Así, después de detener su cita de Isaías 61 antes, a mitad de versículo,
Jesús se opone al aplauso fácil de sus oyentes y prosigue recurriendo a las
narrativas de Elías y Elíseo, destacando el hecho de que el ministerio de
estos profetas fue para los extraños, para los que estaban fuera de los
límites de la comunidad del pacto. De hecho, se podría decir que Jesús
restriega esta realidad en la cara de sus oyentes. Y lo hace después de que
respondan positivamente a su mensaje y expresen asombro por sus
“palabras llenas de gracia” (Lucas 4:22).
Parte de su respuesta positiva fue preguntar retóricamente: “¿No es este
el hijo de José?”. Sin embargo, para Lucas no es una pregunta retórica.
No es una coincidencia que la genealogía de Jesús (solo un capítulo
antes en el Evangelio de Lucas) comience diciendo: “Jesús mismo tenía
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

unos treinta años, siendo, como se suponía, hijo de José” (3:23). Y a lo


largo de la narración de la tentación, que precede directamente al
manifiesto de Nazaret, encontramos este desafío recurrente del diablo, que
antecede a dos de las tentaciones: “Si eres Hijo de Dios” (4:3, 9). Y antes de
eso, en el bautismo de Jesús, la voz del cielo dice: “Tú eres mi Hijo amado,
en ti me he complacido” (3:22).
Así, lejos de que Jesús sea simplemente el hijo de José—el colega, uno
del club, uno de nuestra clase, cuyo mensaje simplemente nos confirma en
nuestras suposiciones presentes—, él no es el hijo de ningún otro sino de
Dios. Y el Hijo de Dios desafía a sus oyentes (entonces y ahora) mucho más
allá de sus zonas de confort.
El Hijo de Dios nos desafía a tomarnos en serio la naturaleza integral y
global del reino de dos formas. Primero, nos desafía a no limitar el alcance
de la salvación al “alma” (o a la persona interior) o a la vida posterior en el
“cielo”. En su lugar, nosotros, especialmente los lectores contemporáneos,
debemos comprender la visión bíblica de que la salvación pertenece a Dios
y restaura el funcionamiento pleno de los seres humanos (cuerpos y todo)
en su contexto histórico y sociocultural real; de hecho, implicará en última
instancia la restauración de todo el orden creado (aunque eso no se
menciona explícitamente en Lucas 4:16-30). Pero, en segundo lugar, Jesús
nos desafía a no limitar el alcance de esta salvación integral simplemente a
“nosotros” o a “nuestra clase” de gente.
De hecho, existe una conexión intrínseca entre las dos partes del
mensaje de Jesús en Nazaret. La renovación integral del orden social
involucra a personas que ponen en práctica relaciones justas y
misericordiosas las unas con las otras, en múltiples niveles. Dada la
enemistad existente entre individuos y grupos sociales (tanto en el mundo
de Jesús como en el nuestro), la restauración del funcionamiento social
saludable debe implicar, por tanto, la reconciliación entre las personas; de
lo contrario, no es más que una utopía. Además, esta renovación y
restauración no pueden limitarse simplemente a los judíos—o a los blancos
o los negros, o los norteamericanos, o los de clase media, o los cristianos; la
voluntad de Dios es la renovación y restauración de toda la familia
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

humana de acuerdo con sus propósitos en la creación.


Pero esta renovación social no tendrá lugar automáticamente, desde el
exterior. La misma exige nuestra participación voluntaria en el plan de
reconciliación de Dios. Esto significa que es imposible abrazar
genuinamente las buenas nuevas del reino (cuyo propósito es restaurar la
plenitud de la comunidad humana) a no ser que estemos abiertos a la
412
salvación de los que son diferentes de nosotros. Nuestra restauración a la
413
plenitud depende de la suya. Y esto se aplica incluso a las personas (o
grupos de personas) a quienes miramos, por toda clase de razones
históricas legítimas, con recelo o incluso hostilidad.
La conexión integral entre las dos dimensiones del mensaje de Jesús en
Nazaret se confirma si volvemos de nuevo a Lucas 7, a la respuesta que
Jesús da a los discípulos de Juan cuando transmiten la pregunta de Juan
acerca de si Jesús es el Mesías: “Id y contad a Juan lo que habéis visto y
oído: los ciegos reciben la vista, los cojos andan, los leprosos quedan
limpios y los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres se les
anuncia el evangelio” (v. 22). Ya hemos visto que la respuesta de Jesús
ilustra la naturaleza integral, de este mundo, de la salvación que él trae. Y
destacamos (en el capítulo anterior) que dos elementos de esta lista—“los
ciegos reciben la vista” y “a los pobres se les anuncia el evangelio”—son
citas específicas del texto de Isaías 61 que Jesús leyó en Nazaret. Debemos
darnos cuenta también de que otros dos elementos en la lista también son
del incidente de Nazaret, pero del segundo episodio, en el que Jesús
enajena a su audiencia. Las frases “los leprosos quedan limpios” y “los
muertos son resucitados” aluden a las historias de Elías y Elíseo, en las que
Elíseo cura la lepra de Naamán y Elías restaura a la vida al hijo de la viuda.
Lucas 7 confirma así que tanto la cita de Isaías 61 como las narrativas
proféticas de Reyes son parte integrante del mensaje y el ministerio de
Jesús, como señales de la era mesiánica venidera.

Tabla 12.1. El manifiesto de Nazaret y Lucas 7:22


comparados
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Pero también hay dos elementos en la lista de Lucas 7 que no se


mencionan en ningún episodio en Nazaret. “Los cojos andan” y “los sordos
oyen” son posibles alusiones a Isaías 35:3-6, el texto que inspiró el himno
de celebración de Charles Wesley “¡Oh, que tuviera lenguas mil!”. La
aparición de estos dos elementos en la lista de Jesús en Lucas 7:22
representa lo que podríamos denominar un “exceso” de la salvación que el
Mesías trae—más de lo explícitamente prometido. La idea es que si el
reino es realmente integral, y pertenece a toda la vida, es imposible captar
el abanico completo de lo que se implica en una declaración resumen
(tanto en Lucas 4 como en otras partes). Incluso la lista que Jesús da en
Lucas 7:22 es ilustrativa, no exhaustiva. ¡Hay más dimensiones de la
salvación integral de las soñadas en nuestra teología!

La piedra de tropiezo—para Juan y para nosotros


Sin embargo, deberíamos destacar también que existe una omisión
significativa en Lucas 7:22. Como este versículo aporta ejemplos concretos
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

del cumplimiento de la misión de Jesús articulada en Lucas 4:16-30, el


hecho de que deje fuera las referencias a “proclamar libertad a los
cautivos” y “poner en libertad a los oprimidos” es sorprendente. ¿Por qué
omite Jesús estas importantes líneas? La respuesta se encuentra en la base
para la pregunta de Juan: “¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?”
(Lucas 7:19). Juan está preguntando con franqueza: “¿Eres tú el Mesías que
hemos estado esperando?”. La razón por la que lo hace es bastante obvia,
cuando pensamos en ello. Después de todo, Juan había oído informaciones
sobre el manifiesto de Nazaret de Jesús, sus declaraciones de lo que había
venido a cumplir. Sin embargo, el anuncio de Jesús de que él liberará a los
oprimidos/cautivos—lo cual es fundamental para Lucas 4:16-30—no se ha
cumplido en el caso de Juan. Encarcelado por Herodes, la realidad es que la
414
venida de Jesús no ha liberado a Juan de la cárcel. Por tanto, Juan tiene
415
dudas legítimas.
Esa es precisamente la razón por la que Jesús termina su respuesta a los
discípulos de Juan con este desafío: “Y bienaventurado es el que no se
escandaliza de mi” (Lucas 7:23). “El que” es, en primera instancia, el propio
Juan. Están advirtiendo personalmente a este sobre una posible piedra de
tropiezo para sus expectativas del reino. Jesús insinúa que no puede
garantizar que Juan participará inmediatamente en los beneficios
liberadores del reinado del jubileo de Dios. De hecho, resulta que Juan
morirá en la cárcel (Mateo 14:3-11; Marcos 6:17-29); en su caso, habrá un
retraso en los beneficios del reino, hasta la resurrección. ¿Puede aceptar
Juan el hecho de que el jubileo sea para otros—por ahora—mientras él
permanece en prisión?
Sin embargo, Juan no se equivocaba al esperar la liberación. Él tenía la
expectativa bíblica apropiada de que (parafraseando la Oración modelo)
cuando el reino de Dios venga, la voluntad de Dios será hecha en la tierra
como en el cielo. La venida del reino significaba (y significa) nada menos
que la restauración de nuestra vida terrenal a la plenitud de los propósitos
originales de Dios para la bendición, la paz y la justicia en la tierra (y que
sin duda incluyen la liberación de los injustamente encarcelados). Lo que
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Juan no entendía era que todo el reino no viniera inmediatamente. Juan


corría el peligro de tropezar acerca de Jesús en este punto. Esperaba
demasiado, demasiado rápidamente.
Sin embargo, históricamente, muchos cristianos han tenido el problema
contrario. No hemos esperado lo suficiente. Y lo que hemos esperado, lo
hemos pospuesto frecuentemente hasta el “cielo” y el retorno de Cristo. No
hemos creído realmente que Dios se preocupa por este mundo de personas
reales en sus situaciones históricas reales, a menudo caracterizadas por la
opresión y el sufrimiento. Nuestro entendimiento de la salvación se ha
caracterizado por un misticismo no bíblico. Por tanto, nuestras
expectativas del futuro no han reflejado a menudo las buenas nuevas
globales que Jesús proclamó en Nazaret.
En otras palabras, Juan no es el único que corre el peligro de tropezar
acerca de Jesús. Dado el mensaje que este proclamó en Nazaret, los
cristianos contemporáneos podrían verse planteando la pregunta de Juan
(“¿Eres tú el que ha de venir?”), pero por una razón diferente. Esta visión
integral del reino de Dios (que la audiencia de Jesús en Nazaret recibió
como buenas nuevas) podría desorientarnos porque desafía nuestros
prejuicios. Parece demasiado terrenal o mundana. Esto no se parece al
reino que hemos estado esperando. De hecho, el reino de Dios, tal como lo
presenta el capítulo anterior, podría sonar demasiado a “evangelio
social”—un término que es anatema en muchos de los así llamados
sectores conservadores de la iglesia actual, especialmente entre cristianos
educados en la idea de Jesús como “salvador personal”, donde esto
contrasta con la noción supuestamente liberal de la salvación del orden
social.
Sin embargo, si encontramos desafiante esta enseñanza integral, quizás
sea el momento de afrontar el reto que el Hijo de Dios trae. Porque,
aunque puede desorientarnos realmente, la Biblia es bastante clara en que
la salvación implica la restauración de la vida humana (en sus aspectos
corporales y sociales) a lo que esta debía ser. Quizás sea el momento de
volver a la Biblia y “conservar” su enseñanza de la salvación integral en
lugar de apartarse “liberalmente” de ella (como muchos en la iglesia han
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

hecho).
Pero esta visión de la salvación integral solo desorienta inicialmente. En
última instancia, trae buenas nuevas—¡incluso grandes nuevas!—porque si
somos honestos en este tema, el reino de Dios es exactamente lo que
necesitamos, ya que se ocupa tanto de nuestro quebrantamiento presente
como de nuestros anhelos más profundos de restauración y renovación.
Sabemos que el quebrantamiento impregna a la iglesia y la sociedad, en lo
individual y lo colectivo; esto incluye matrimonios fracasados,
drogadicción, promiscuidad sexual, violencia doméstica, racismo, pobreza,
enfermedad, guerra, genocidio, codicia y angustia. Y anhelamos y
esperamos desesperadamente la curación y la paz de Dios. Si solo
pudiéramos acabar con nuestros hábitos dualistas arraigados de mentalidad
y vida (nuestra división de la realidad en sagrado y secular, en espiritual y
terrenal), podríamos empezar a abrir nuestros corazones al poder de la
salvación integral de Dios; porque las buenas nuevas son que Dios quiere
curar todo nuestro quebrantamiento, tanto interno como externo, tanto
416
personal como social.

Cambios en la cosmovisión—señales de esperanza y


peligro
Y afortunadamente, muchos cristianos están aprendiendo. La
cosmovisión en la iglesia se está transformando lentamente en una
dirección más integral. Con nuevos oídos estamos incluso empezando a
escuchar el primer episodio de la historia de Lucas 4:16-30. Muchos
cristianos están empezando a comprender la verdad bíblica de que la
redención es integral, de que ninguna dimensión de la vida terrenal (y eso
incluye el orden social) está, en principio, excluida de los propósitos
transformadores de Dios.
Pero este cambio en nuestra cosmovisión viene con algo de confusión e
incluso peligro. El problema es que la cosmovisión “cristiana” que se está
desarrollando, materializada actualmente en la iglesia norteamericana
(pero no solo allí), sigue siendo frecuentemente dualista; pero es un
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

dualismo de una clase diferente, más perniciosa. Corremos el peligro de


sustituir el antiguo dualismo de las dos esferas por una nueva versión del
marco “grupo interno frente a grupo externo” que afectaba a la audiencia
de Jesús en Nazaret. Una vez echados fuera los viejos demonios del
misticismo, no siempre hemos buscado en humildad sustituirlos por una
ética verdaderamente bíblica. En su lugar, en nuestra ambición de marcar
una diferencia en este mundo, puede que hayamos permitido que espíritus
vagabundos de este siglo—espíritus inmundos—moren en nuestras
imaginaciones (véase Mateo 12:43-46 // Lucas 11:24-26).
La idea es que la transición de la salvación mística a un entendimiento
integral del reino de Dios es imposible sin una transformación personal. El
cambio a un entendimiento verdaderamente bíblico de la salvación no
puede limitarse a un conocimiento intelectual sin responsabilidad moral.
Para expresarlo de otra manera, no podemos separar la escatología de la
ética.
Si omitimos el desafío ético del reino, nuestra recién hallada idea de
este mundo confirmará simplemente nuestro egoísta estilo de vida
consumista/materialista, ascendente, moderno; esto es, nuestra afirmación
del mundo (nuestra visión integral de la salvación) se interpretará para
beneficiarnos (independiente de quienes seamos), mientras ignoramos las
necesidades del mundo más global, especialmente las necesidades
concretas de personas diferentes de las de nuestro grupo interno
favorecido. La tragedia es que muchos cristianos norteamericanos actuales
que se mueven en sentido ascendente atesoran y guardan frecuentemente
su identidad religiosa y privilegio económico, y se preocupan poco por los
pobres o los inmigrantes, o los de otras naciones, culturas o religiones. Por
supuesto, este problema no se limita a los norteamericanos o ni siquiera
específicamente a los cristianos. Pero, dada la audiencia principal de este
libro, y el extraordinario privilegio religioso y económico de los que viven
417
en Norteamérica, debemos tomarnos en serio este desafío.
Hemos de tomarnos en serio el hecho de que el reino de Dios no sea
coincidente con la iglesia o con cualquier nación o serie de ideas
culturales; más bien, se refiere al dominio restaurador de Dios sobre toda la
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

tierra. La idea de la salvación integral, según Jesús en Lucas 4:16-30, es que


todas las personas tienen parte en la plenitud de la bendición que Dios ha
prometido y que viene sin duda. Como la iglesia es llamada a mediar las
bendiciones de este dominio para los demás, esto significa que los
cristianos deben asumir el reto que el diablo lanzó a Jesús en el relato de la
tentación: “Si eres el Hijo de Dios...”. Del mismo modo que Jesús tuvo que
enfrentarse a la tentación de usar el reino de Dios para su propio beneficio,
o como un medio para sus propios fines, los cristianos tenemos que
involucrarnos hoy en un autoexamen relativo a nuestras motivaciones y
forma de vida. Porque según como vivamos para los demás mostraremos si
somos hijos de Dios. Solo entonces oiremos a Dios identificarnos como “mi
hijo/hija amado/a, en quien me he complacido”.
Pero del mismo modo que el cambio de un marco sagrado/secular de
otro mundo a un entendimiento más integral de la salvación podría ser
peligroso si no va acompañado por la humildad y la transformación
personal, existe un peligro igual para aquellos que siguen sumidos en una
cosmovisión de dos esferas. Ciertamente, algunos cristianos
contemporáneos siguen atrapados en una especie de dualismo radical, en el
que menosprecian este mundo por ser puramente malvado y esperan
escapar al cielo. Por el contrario, muchos cristianos están empezando a
abrazar una afirmación más plena de la vida terrenal con la que las
antiguas generaciones de la iglesia no habrían estado cómodas. Sin
embargo, siguen existiendo muchos cristianos que retienen algo parecido a
la antigua división de lo sagrado y lo secular.

Tabla 12.2. Los peligros de combinar dos tipos de dualismo


“Sagrado” (ideas Igualdad de todas las personas (en principio)
espirituales)
“Secular” (mundo “Nosotros” “Ellos” (otras naciones,
real de la sociedad, (Norteamérica, mujeres, pobres, no
la economía, la hombres, clase media, blancos,
política) blancos, ciudadanos, inmigrantes/extranjeros,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

naciones naciones en desarrollo,


desarrolladas, naciones no
naciones occidentales) occidentales)

Lo que tenemos en muchos sectores de la iglesia es la insidiosa


tentación de combinar una cosmovisión mística del mundo de dos esferas
con el dualismo sociológico “nosotros contra ellos” de la manera más
perniciosa. La cosmovisión híbrida nos permite afirmar piadosamente el
ideal de la igualdad de todas las personas ante los ojos de Dios (como una
verdad “espiritual”), mientras continuamos con nuestro marco arraigado y
egoísta del “nosotros contra ellos” en el mundo “real” de la política y la
economía, en los asuntos de orden social y la nación-Estado (e incluso en
la familia, en las relaciones entre varones y mujeres). En el ámbito de lo
“sagrado”, estamos bastante dispuestos a declarar la igualdad de todas las
personas y a compartir el evangelio (entendido en un sentido minimalista,
como el camino hacia el “cielo”), pero en la esfera secular de la realpolitik
en la tierra, atesoramos nuestra riqueza y nos aferramos a nuestro
privilegio (nacional, de clase, económico). Por descontado, quizás
podríamos renunciar a algo de nuestra riqueza y dar para la caridad o
diezmar, pero esto no exige un cambio sustancial en nuestra forma de vida,
en nuestros compromisos de este mundo (casi idólatras), nuestro progreso
material y nuestra identidad nacional.
Pero afirmo que, si somos incapaces de abrirnos a la segunda parte del
mensaje de Jesús en Nazaret, tampoco oiremos realmente la primera, al
menos no como él lo pretendía. Esto es, nuestra idea de este mundo será
mero consumismo y egoísmo, desconectada de una pasión de este mundo
por la justicia y el amor, mostrada hacia los necesitados,
independientemente de quienes sean. En otras palabras, necesitamos la
misma conversión o transformación que necesitaba la audiencia de Jesús
en Nazaret si tenemos que ser mediadores sacerdotales de la bendición en
este mundo, ministros de la reconciliación del evangelio pleno.

Más allá de una hermenéutica “nosotros contra ellos”


Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

La reconciliación de las personas reales con Dios, reconciliación que


afecta a los contextos sociales que representan, es fundamental para el
reino de Dios. Pero esto no es solo buena teología; no tiene el propósito de
ser “castillos en el aire”. Esa reconciliación debe implicar un cambio en la
vida real por parte de los reconciliados, y ese cambio incluye la
reconciliación entre las personas. El Nuevo Testamento deja claro que la
venida del reino por medio de Cristo rompe el muro de separación entre
judíos y gentiles (Efesios 2:14-16). De hecho, en el siglo I el reino de Dios
exigía relaciones cambiadas en la práctica incluso en la casa grecorromana
de élite, jerárquica, incluyendo las relaciones entre maridos y esposas,
418
padres e hijos, amos y esclavos (Efesios 5:21-6:9).
En ocasiones, resulta molesto para los lectores contemporáneos (más
“progresistas”) que el código familiar de la casa en Efesios no abogue
explícitamente por la erradicación de las instituciones jerárquicas
(especialmente la esclavitud). Sin embargo, Efesios 5 ordena una
redefinición radical de los roles, basada en que todos en la iglesia se
sometan a los demás (5:21) y modelen sus vidas sobre el amor de Cristo
419
(5:1-2). Esta redefinición fue tan radical que en la práctica llevó a
relaciones familiares cambiadas y finalmente a la erradicación de la
420
institución de la esclavitud. Las divisiones históricas que han surgido
entre los seres humanos se superan por medio de Cristo. Tal como Pablo lo
expresa en otro pasaje: “No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no
hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas
421
3:28). Pero no se trata únicamente de una verdad “celestial” o
“espiritual”; esta debe ponerse en práctica de forma concreta en la tierra.
Así pues, el desafío que Jesús nos plantea, tal como hizo con su
audiencia original en Nazaret, es si estamos dispuestos a servir como
ministros sacerdotales de la reconciliación entre el Dios de la creación y el
resto de la familia humana; esto implicará inevitablemente relaciones
cambiadas entre seres humanos reales. Nuestra disposición a aceptar este
422
reto es una señal de nuestra receptividad al evangelio del reino.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Aparentemente la audiencia de Jesús no estuvo a la altura del desafío.


Los que allí estaban entendieron bien la idea que Jesús estaba exponiendo
acerca del ministerio de Elías y Elíseo a los de fuera del pacto, pero todo lo
que esto hizo fue irritarlos. Lucas dice que cuando Jesús destacó el estatus
de extranjeros de estos dos gentiles, los que estaban en la sinagoga “se
llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, y levantándose, le echaron fuera
de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba
edificada su ciudad para despeñarle. Pero él, pasando por en medio de
ellos, se fue” (Lucas 4:28-30).
La tragedia es que el propio pueblo que fue llamado (a través de
Abraham) a ser una bendición para todas las familias de la tierra había
llegado a posicionarse en contra de los extraños. Muchos en Israel (aunque,
sin duda, no todos los israelitas) habían llegado a exaltar su propia cercanía
privilegiada a Dios y a despreciar, si no a oponerse completamente, a
personas de esas mismas naciones que eran llamadas a traer bendición. En
lugar de invitar a los gentiles a una relación con el único Dios verdadero
de la creación y la historia, los excluían como si, en efecto, estuvieran
perpetuamente bajo la maldición de Dios.
Ahora, los cristianos que lean esta historia tienen todo el derecho a
enojarse con la reacción de los oyentes de Jesús. Queremos defender
legítimamente a nuestro Señor, quien vino a hacer efectiva la salvación
423
incluso para los gentiles (lo que nos incluye a todos nosotros). Al
contrario que sus oyentes, Jesús entendía correctamente las Escrituras,
según las cuales la elección de Israel no se produjo estrictamente por causa
de los israelitas, sino más bien por la del mundo global, el kosmos, dice
Juan 3:16, que Dios amó tanto.
Pero, aunque es comprensible que los cristianos se enojen por la
violenta reacción de los oyentes del mensaje de Jesús en Nazaret, en última
instancia esa respuesta por nuestra parte es demasiado dócil y, lo que es
más importante, excesivamente interesada. No se toma suficientemente en
serio la radicalidad del evangelio. En su lugar, en el peor de los casos puede
conducir (como lo ha hecho históricamente) a un antisemitismo violento
por parte de la iglesia, hasta el punto de apoyar la persecución de los
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

“asesinos de Cristo” en el nombre de Cristo. Pero esto significaría


reproducir la misma actitud hacia los extraños de la que la audiencia de
Jesús fue culpable. Si leemos el texto como una crítica a “ellos” frente a
“nosotros”, revelamos que compartimos el mismo impedimento a oír el
424
mensaje de Jesús que tenían sus oyentes en Nazaret.
No quiero excusar ni por un solo minuto la reacción de los oyentes de
Jesús, pero sugeriría que, para que comprendamos realmente la fuerza
radical del mensaje de Jesús en esta segunda parte del relato de Nazaret,
debemos ir más allá de leer Lucas 4:16-30 (y el resto de las Escrituras) con
una hermenéutica triunfalista “nosotros contra ellos” que siempre ponga a
Jesús de nuestro lado (como si nosotros fuéramos los chicos buenos) y nos
aísle herméticamente del desafío del texto. En su lugar, necesitamos una
hermenéutica de inmersión e identificación, de forma que podamos
adentrarnos en el texto y oír a Jesús cuestionar nuestras propias vidas y
prácticas en la iglesia bajo la luz radical del evangelio. De lo contrario, no
seremos capaces de recibir las buenas nuevas de Lucas 4:16-30 sino de una
425
manera superficial, simplista, interesada.
Así pues, debemos preguntar cómo reaccionaríamos si Jesús hubiera
dado ejemplos del amor de Dios no a los gentiles (eso es demasiado fácil),
sino a grupos de personas que menospreciamos y a los que nos oponemos
en la iglesia (quizás, como hacía el Israel del siglo I, por razones
comprensibles). Quiénes serían esas personas depende, por supuesto, de
dónde nos colocamos en la iglesia—en su ala más liberal o en la más
conservadora. Aunque no estoy muy seguro de si los términos “liberal” y
426
“conservador” siguen teniendo valor (si alguna vez fueron útiles), la
cuestión para nosotros (independientemente de cómo nos identifiquemos)
es cuál sería nuestra respuesta si Jesús hubiera puesto como ejemplos de
personas en igualdad de condiciones con nosotros, no a gentiles, sino a
miembros del grupo que más ofenda nuestras sensibilidades éticas y
religiosas. Si fuéramos honestos, ¿quiénes diríamos que están más lejos del
reino de Dios? ¿Quiénes, tal como nosotros lo vemos, son nuestros
enemigos o los enemigos de Dios? ¿Con quiénes simplemente
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

preferiríamos no relacionarnos? Si no abordamos estas difíciles preguntas


para nosotros mismos, no estamos preparados para el evangelio integral de
salvación que Jesús trae en Lucas 4:16-30.
Creo que la famosa versión Cotton Patch del Antiguo Testamento de
Clarence Jordan nos ayuda a pensar en el significado del mensaje de Jesús
para el mundo contemporáneo. Jordan, cuya granja interracial Koinonia en
Georgia ayudó a dar forma a la perspectiva de Jimmy Cárter y Millard
Fuller en sus primeros años, contextualizó los Evangelios en términos de
los problemas raciales del sur de Estados Unidos en los años 60. En su
traducción de Lucas, llamada Los hechos de Jesús, Jordán imaginó a
Tiberio como el presidente de los Estados Unidos, a Pilato como
gobernador de Georgia, a Herodes como gobernador de Alabama, a Felipe
como gobernador de Mississippi y a Lisanias como gobernador de
Arkansas, “mientras Anás y Caifás eran copresidentes de la Convención
427
Bautista del Sur” (Lucas 3:1-2). Seguidamente Juan el Bautista dice a las
multitudes en su texto:

Vosotros, camada de víboras, ¿quién puso el calor sobre vosotros para que
huyerais de la furia que iba a estallar sobre vuestras cabezas? Debéis dar
alguna prueba de que habéis tenido un cambio de corazón. Y no empecéis
a daros palmadas en la espalda con esa verborrea de “nosotros los blancos
buenos", porque os estoy diciendo que, si Dios quiere, él puede hacer
hombres blancos de ese montón de piedras. El hacha ya está puesta en la
raíz de los árboles, y todo árbol que no cumple una función útil es cortado
y quemado (Lucas 3:7-9).

Entonces, después de que Jesús predicara en su iglesia local de Valdosta


(el equivalente a la sinagoga de Nazaret) con una gran aclamación positiva,
Jordán pone en su boca estas palabras a su audiencia:

Sin duda, algunos de vosotros me citaréis el viejo proverbio: “Doctor,


tómate tu propia medicina. Permítenos ver aquí en tu localidad todas las
cosas que hemos oído hiciste en Columbus”. Bien, a decir verdad, ningún
profeta es bienvenido en su tierra. Pero en verdad os digo, había muchas
viudas blancas en Georgia durante la época de Elías, cuando los cielos se
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

cerraron durante tres años y seis meses, y hubo una gran sequía por todas
partes, pero Elías no se quedó con ninguna de ellas. En su lugar, se quedó
con una mujer negra de Terrell County. Y había muchas personas blancas
enfermas durante la época del gran predicador Eliseo, pero él no curó a
ninguna de ellas—solo a Naamán el africano (Lucas 4:24-27).

Mi idea no es que deberíamos preocuparnos todos por los diversos


problemas sociales. Después de todo, el así llamado movimiento Tea Party
en Norteamérica actualmente está muy preocupado por los problemas de
inmigración y salud, y más fundamentalmente con el papel intrusivo del
gobierno. Pero hasta ahora, los miembros de este movimiento están
básicamente inquietos por la pérdida de sus privilegios que están
percibiendo; no están enojados por la injusticia sufrida por otros,
especialmente los que son diferentes de ellos. Esta clase de enojo farisaico
no tiene nada que ver con el reino que Jesús proclamaba, excepto quizás
428
que es un impedimento para entrar en este reino.
El impulso tras el movimiento Tea Party es totalmente contrario a las
motivaciones de los abolicionistas, como William Wilberforce en la
Inglaterra del siglo XVIII, que se opuso incansablemente al comercio de
esclavos del África occidental sobre la base de principios cristianos. De
hecho, el interés propio de muchos cristianos conservadores en
Norteamérica actualmente contradice directamente el ímpetu que impulsó
al evangelista del siglo XIX Charles Grandison Finney, quien, siendo
presidente del Oberlin College—junto a otros miembros de la facultad—
rompió la recientemente emitida ley de los esclavos fugitivos y albergó a
esclavos huidos en desafiantes actos de desobediencia civil, arraigados en
429
el evangelio de Jesucristo.
El asunto del racismo quizás no sea tan explícito en la iglesia actual
como solía serlo (aunque puede estar simplemente más oculto, bajo la
superficie), así que aclaremos un poco más el mensaje de Lucas 4:16-30.
Supongamos que Jesús dijera a una congregación norteamericana en un
estado limítrofe con México: “Había muchos ciudadanos norteamericanos
de clase media en California que perdieron sus hogares debido a la crisis
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

inmobiliaria y la caída de la bolsa, pero a Dios le agradó proveer a un


trabajador mexicano ilegal de Santa Fe una casa y cuidados médicos para
su familia”. O imaginemos que Jesús dijera: “Había muchos misioneros
cristianos evangélicos retirados muriendo de cáncer y enfermedades
cardíacas en Wheaton, Illinois, pero Dios no curó a ninguno de ellos y en
su lugar curó a un hombre gay con SIDA en San Francisco”. ¿Qué
respuesta recibirían declaraciones así en una iglesia conservadora típica en
Norteamérica un domingo por la mañana? De hecho, ¿qué respuesta evoca
en nosotros al leerlo ahora? La idea es que nuestra respuesta a tales
declaraciones de la obra realizada por Dios fuera de nuestras zonas de
confort normales determinará si oímos realmente el evangelio del reino
que Jesús proclamó en Nazaret.
No busco pontificar sobre qué asuntos particulares deberían apoyar o
contrarrestar los cristianos en las así denominadas guerras culturales. En
realidad, quiero hacer precisamente lo contrario. Necesitamos apartarnos
de estas guerras, que se basan en un dualismo opuesto de “nosotros contra
ellos” (o “los de dentro contra los de fuera”), ya que el mismo es antitético
al evangelio del reino. El evangelio cristiano entiende que la verdadera
antítesis entre el bien y el mal (entre el reino de Dios y los poderes de la
destrucción) no tiene lugar entre grupos, sino más bien en cada corazón
humano. Por tanto, como un antídoto para la implicación irreflexiva en las
guerras culturales, los cristianos deben tener sus imaginaciones afianzadas
en la visión radicalmente integral de la redención que la Biblia enseña y
comprometer a su mundo, en lo individual y colectivo, con actos diarios de
valentía y amor por los necesitados, aunque sean—y especialmente si son
—diferentes de nosotros.
Hay un sentido, por tanto, en el que este capítulo tiene el propósito de
servir como una advertencia para el lector, especialmente cualquier lector
atraído positivamente hacia la visión integral de la redención que el resto
de este libro bosqueja. Sí, esta visión integral es un poderoso antídoto para
nuestros entendimientos limitados y restringidos. Y trae sin duda buenas
nuevas para nosotros. Pero no nos atrevamos a apropiarnos simplemente
de esta visión integral de una forma egoísta e interpretar el reino
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

puramente para nuestro beneficio—so pena de ser infieles al evangelio de


Jesucristo.

La esperanza del reino


Aunque soy totalmente serio con respecto a la tentación y la seducción
de una identidad opuesta de “nosotros contra ellos” entre los cristianos
actualmente, no creo que sea un hecho consumado. Es una tentación y
posibilidad generalizada, pero afortunadamente no es una realidad ubicua.
Y tengo fe en la amplia comunidad de la fe que me educó en el amor y la
compasión todos estos años. Parafraseando al autor de Hebreos, creo cosas
430
mejores de la iglesia.
Muchos sectores de la iglesia actual han demostrado ser fieles herederos
de la experiencia pentecostal del antiguo movimiento de Jesús, en el que
“todas las naciones bajo el cielo” oyeron y respondieron al evangelio en sus
lenguas natales. Pedro explicó que lo que aconteció en ese día (Hechos
2:17- 18) fue un cumplimiento de la visión profética de Joel, que
proclamaba un acceso igual al Espíritu de Dios para hombres y mujeres,
431
jóvenes y ancianos, esclavos y libres (Joel 2:28-29).
La iglesia que he llegado a conocer (esparcida en muchas
denominaciones y asambleas locales en diferentes países) representa un
anticipo significativo de la visión de Apocalipsis 7:9-10. Aquí Juan ve “una
gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus,
pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos
con vestiduras blancas y con palmas en las manos. Y clamaban a gran voz,
diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el
trono, y al Cordero”.
Esta visión es en sí misma un cumplimiento de Apocalipsis 5, que
anuncia la reunión de los santos de Dios de “toda tribu, lengua, pueblo y
nación” convertidos en una nueva humanidad, redimida por Cristo para la
tarea sacerdotal de reinar sobre esta tierra (5:9-10). No solo se trata de un
grupo multiétnico de adoradores, sino que su reinado terrenal manifiesta la
“salvación” porque alaban a Dios. Esta visión doblemente exhaustiva e
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

integral del reino de Dios (los redimidos de toda cultura reinan en la


tierra) debería guiarnos cuando leemos la totalidad de las Escrituras y
vivimos nuestras vidas en la expectativa del retorno de Cristo. El sentido
general del canon bíblico (desde la creación al escatón) desvela para
nosotros—si tenemos ojos para ver—una visión del reino de Dios que es
tanto aplicable a cada dimensión de la vida terrenal como abierta a toda la
familia. No reduzcamos el evangelio del reino a nada menos.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Apéndice

¿Qué ha pasado con


la nueva tierra?
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

En este punto el lector podría estar sintiendo una tensión significativa


entre la visión integral de la redención de la creación terrenal y la forma
en que muchos, si no la mayoría, de los cristianos piensan sobre el futuro
de la tierra. ¿Cómo ocurrió que tantos en la iglesia actual parezcan
inconscientes del propósito de Dios de redimir este mundo? ¿Cómo
desplazó la idea de un destino de otro mundo en el cielo a la enseñanza
bíblica de la renovación de la tierra y acabó dominando la escatología
cristiana? La tarea de este apéndice es explorar brevemente la historia de la
escatología con el fin de entender cómo ha desaparecido ampliamente la
redención de la creación de la teología popular de la iglesia.
Afortunadamente, el eclipse de la escatología integral en la historia de la
iglesia no es toda la historia. Ha existido una recuperación parcial de la
visión bíblica de la renovación de la tierra en tiempos recientes, que este
432
capítulo también abordará.
El ímpetu de la escatología cristiana por imaginar que la esperanza
futura trasciende la existencia terrenal siempre se ha mantenido en cierta
tensión con el hincapié bíblico generalizado en la redención del mundo.
Así pues, muchos teólogos cristianos que han compartido (a menudo
inconscientemente) la visión general platónica del más allá han intentado,
sin embargo, encomiablemente honrar el hincapié bíblico de este mundo
en su escatología. Lo han hecho habitualmente de dos maneras principales.
La primera forma en que se manifiesta este hincapié bíblico es a través de
la prominente doctrina del Nuevo Testamento sobre la resurrección del
cuerpo; la segunda es a través de la idea del milenio, el gobierno de mil
años de Cristo sobre la tierra, encontrado en Apocalipsis 20:1-5. Antes del
siglo XX, raramente encontramos teólogos cristianos abordando
explícitamente la renovación escatológica de la tierra.

Escatología integral en los primeros siglos


Casi todos los escritores cristianos de los primeros siglos de la iglesia
afirman la resurrección del cuerpo; algunos incluso defienden la idea
frente al gnosticismo, que frecuentemente superaba al platonismo en su
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

desconfianza del materialismo. Una famosa excepción es Orígenes de


Alejandría (185-254), a quien la visión platónica había influenciado de
forma significativa.
433
En su famosa obra Sobre los primeros principios, Orígenes afirma que
como solo Dios es estrictamente incorpóreo, tendremos realmente cuerpos
en la resurrección; pero él declara que el cuerpo de la resurrección no
estará en “la condición más bruta y sólida del cuerpo” que es característica
de los “seres inferiores”, sino que en su lugar brillará con “el esplendor de
434
los cuerpos celestiales” adecuados para “seres más perfectos y benditos”.
De hecho, es inflexible en cuanto a que el cuerpo de la resurrección será
435
“un cuerpo espiritual, que puede morar en los cielos”.
En un punto diferente de Sobre los primeros principios, Orígenes
propone tres posibilidades de cuál podría ser el estado final de bendición
humana (todas las cuales muestran aversión a la dimensión física). Estas
incluyen “una existencia incorpórea” (la inmortalidad del alma), un cuerpo
“etéreo” (no físico) y una existencia en el ámbito más elevado del “cielo
436
verdadero”, más allá incluso de la esfera celestial “fija” de los planetas.
No queda claro cómo esta tercera opción está a la par con las otras dos ya
que no describe el estado del cuerpo de los benditos, sino más bien el
437
ámbito en el que morarán.
Además, en un intento de reconciliar esta tercera opción con Mateo 5:5
(“Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la tierra”), Orígenes
indica que algunos “pueden ser considerados dignos de una morada en la
tierra”; se puede decir que los verdaderamente obedientes y sabios “pueden
ganar el reino de ese cielo o cielos”, y concluye que “parece haber un
camino abierto para el progreso de los santos desde esa tierra hasta esos
cielos, de forma que aparecerían no tanto para permanecer
permanentemente en esa tierra como para morar allí con la esperanza de
pasar, cuando hayan hecho el progreso requerido, a la herencia del ‘reino
438
del cielo’”.
Más adelante en Sobre los primeros principios, Orígenes expande esta
noción de progreso hacia arriba en el más allá, sugiriendo que aunque los
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

santos pueden empezar en el “paraíso”, que se encuentra en “algún lugar


situado en la tierra”; pueden “ascender” cuando aumenten su
conocimiento y sabiduría a “la región del aire”, pasando a través del
ámbito planetario (los cielos visibles), hasta que lleguen a los cielos
“invisibles” (donde la mente se deleita eternamente en “la contemplación y
439
el entendimiento de Dios”).
Pero Orígenes produjo lo que podemos denominar una aberración; la
importancia de la resurrección (incluyendo su dimensión física) raramente
se cuestionaba como un componente de la esperanza escatológica en los
primeros siglos de la iglesia. Pero si la interpretación de Orígenes de un
cuerpo resucitado inmaterial se rechazaba de forma generalizada, su visión
de la ubicación ideal de este cuerpo en el “cielo” acabó aceptándose con
normalidad.
Más debatible que la resurrección era el milenio, el reino de justicia y
paz de mil años que Cristo establecería en la tierra, antes del juicio final y
la redención del mundo—una idea encontrada únicamente en un pasaje de
440
la Biblia, al principio de Apocalipsis 20. Aunque varios escritores
cristianos de los siglos II y III ratifican el milenio y le conceden un papel
importante en su escatología, Orígenes (en el siglo III) lo rechaza con gran
desprecio como una interpretación judía y excesivamente literal de las
441
Escrituras, y Eusebio (en el siglo IV) hace lo propio en su renombrada
442
Historia eclesiástica como “materialista”. Mientras el platonismo de
Orígenes llevó a este a criticar los elementos terrenales y físicos de la
esperanza milenial, ya que el reino de Dios se establece progresivamente
en el alma del creyente, Eusebio basó su rechazo del milenio en su
reinterpretación del reino, viéndolo no como un futuro acontecimiento
cósmico escatológico sino más bien como el crecimiento providencial de la
iglesia en el Imperio Romano que estaba teniendo lugar bajo
443
Constantino.
Ciertamente, la lógica del milenio es difícil de entender. ¿Por qué es
necesario que haya una creación temporalmente redimida antes del
comienzo del estado escatológico final (el nuevo cielo y la nueva tierra en
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Apocalipsis 21-22)? ¿Por qué tener una “primera resurrección” solo de los
mártires justos, y después de los mil años una resurrección general y el
juicio? Algunas obras literarias y exegéticas recientes sobre Apocalipsis
han sugerido plausiblemente que el libro no considera el milenio como un
período temporal anterior al estado final, sino más bien como los primeros
mil años de este estado—un período de prueba, por así decirlo, lo prefiere,
en la creación redimida antes del juicio final, para aquellos que sigan vivos
444
cuando Cristo regrese pero aún no hayan reconocido su majestad. Uno
desea, sin embargo, que el autor del libro de Apocalipsis hubiera dejado
esto algo más claro. Habría evitado muchos problemas a la iglesia primitiva
(y a los intérpretes posteriores).
El problema es que, cuando se combina un trasfondo platónico
dominante de aspiración mística con la creencia en un milenio terrenal
temporal, todas las promesas y descripciones bíblicas de la redención del
cosmos (y hay muchas) tienden a comprimirse en este gobierno de mil
años de Cristo, que deja que el estado final se reinterprete como el “cielo”.
Así pues, algunos milenaristas o quiliastas (palabras derivadas del latín y
el griego, respectivamente, para “mil”) interpretan el milenio de
Apocalipsis 20 como el cumplimiento de todas las profecías del Antiguo
Testamento del florecimiento de la naturaleza y el orden social justo que
445
Dios traerá. Estos también consideran que el milenio es equivalente a los
muchos anuncios de la restauración o renovación de las cosas en el Nuevo
Testamento, incluyendo la liberación de la creación de su esclavitud de la
446
corrupción (descrita en Romanos 8), aunque estos se refieren claramente
447
al estado eterno. De hecho, debido a la suposición platónica de que el
destino final de los justos debe ser supramundano, algunos de los primeros
milenaristas ni siquiera distinguen entre el milenio en Apocalipsis 20:1-5 y
el nuevo cielo y la nueva tierra en Apocalipsis 21, e identifican a ambos
con el reinado de mil años de Cristo en la tierra y los diferencian de la
448
salvación escatológica final —una interpretación que también aparece
entre los historiadores del milenio (así de generalizada es la suposición
449
platónica).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Entre los escritores cristianos de los siglos II, III y principios del IV que
ratifican claramente un milenio terrenal temporal, uno debe leer
detenidamente para discernir si consideran que el estado final es terrenal y
concreto o más bien trascendental y no cósmico. En muchos casos, es
simplemente difícil de decir.
Por ejemplo, la Epístola de Bernabé, del siglo II, anuncia una era
milenial o Sabbath que acontece tras seis “días” de historia del mundo (un
450
día equivale a mil años). Pero cuando el autor prosigue y declara que
este Sabbath/séptimo día vendrá seguido por un “octavo día, esto es, un
451
comienzo de otro mundo”, no queda claro si esto se refiere a un cosmos
permanentemente renovado o al cielo. La denominación “octavo día”
podría sugerir otra etapa en la historia del mundo (al contrario que un
mundo más allá de la historia), pero no podemos estar seguros, ya que la
Epístola de Bernabé simplemente no es definitiva acerca de la naturaleza
del estado final. Sin embargo, el texto exhibe una esperanza positiva, de
este mundo, en su anuncio del día “en el que nosotros, habiendo recibido
la promesa, no existiendo más la maldad, y todas las cosas habiendo sido
452
hechas nuevas por el Señor, serán capaces de obrar justicia”.
La obra de Justino Diálogo con Trifón (también del segundo siglo) es
igualmente ambigua. Justino afirma en primer lugar un reinado literal y
terrenal de Cristo durante “mil años en Jerusalén, que será entonces
453
edificado, adornado y ampliado”, y declara que la resurrección “general”
454
o “eterna” lo seguirá. Más adelante en el Diálogo con Trifón, compara a
Josué y a Jesús (como tipo y antitipo), y declara que del mismo modo que
Josué distribuyó la tierra a Israel, Jesús “distribuirá una buena tierra a cada
455
uno, aunque no de la misma manera”. Porque mientras “el primero les
dio una herencia temporal... el segundo, después de la santa resurrección,
456
nos dará la posesión eterna”. Las palabras “después de la santa
resurrección” y “posesión eterna” sugieren que la “buena tierra” que Jesús
distribuirá es una referencia al estado final (y no al milenio),
especialmente cuando Justino prosigue diciendo que por medio de Jesús “el
457
Padre renovará tanto el cielo como la tierra”. Sin embargo, el hecho de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

que él pueda citar la profecía de Isaías del nuevo cielo y la nueva tierra
458
como una evidencia del milenio (temporal) es confusa. ¿Se refieren el
nuevo cielo y la nueva tierra tanto al milenio como al estado eterno? ¿O
pretende él que ello haga referencia literalmente al milenio, con la buena
tierra/posesión eterna como una metáfora del cielo? Más adelante, cuando
Justino dice que “habrá una posesión futura para todos los santos en esta
misma tierra”, y por tanto “ellos estarán con él en esa tierra, y heredarán
459
un bien eterno e incorruptible”, encontramos intérpretes que no están
460
de acuerdo con que esto se refiera al milenio o al estado final.
Un caso igualmente complejo es Ireneo (130-202 dc). Por un lado,
Ireneo considera que el milenio es un tiempo de preparación para que los
redimidos se aclimaten, en el escenario familiar de la tierra, al objetivo
461
final de participar en la naturaleza divina. Esto sugiere que trascenderán
finalmente de alguna forma la existencia terrenal trascendente. Sin
embargo, Ireneo se refiere sin duda al estado final como el nuevo cielo y la
nueva tierra, y parece entender esto como un cosmos real, físico,
462
renovado. Sin embargo, el impulso de trascender la existencia terrenal se
exhibe en su visión de los diferentes niveles de recompensa que los
redimidos experimentarán en este nuevo mundo. Mientras los más dignos
van directos al cielo, otros van al paraíso (“presumiblemente a un lugar
463
entre el cielo y la tierra”), en tanto que otros seguirán “poseyendo el
esplendor de la ciudad” (la nueva Jerusalén, que ha descendido del cielo a
464
la tierra, según Apocalipsis 21). Pero esta “gradación y disposición de los
salvados” no es una jerarquía fija, ya que los redimidos tendrán la
oportunidad de “avanzar” y “ascender” en la nueva creación
465
(aparentemente con el cielo como destino definitivo). Aunque el
esquema de Ireneo pueda resultar complejo, no descarta simplemente la
redención de la tierra, como muchos cristianos actuales hacen.
El caso de Metodio (siglo III) parece ser menos ambiguo inicialmente.
En el Simposio (conocido también como el Banquete de las diez vírgenes),
Metodio interpreta que la fiesta de los tabernáculos del Antiguo
Testamento representa alegóricamente el milenio. Metodio dice que del
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

mismo modo que los israelitas se marcharon de Egipto, celebraron después


la fiesta de los tabernáculos, viajaron seguidamente a la tierra de la
promesa, él, tras marcharse del “Egipto de su vida, celebrará con Cristo el
milenio del reposo, al que se llama el séptimo día, incluso el Sabbath
466
verdadero” (equivalente a la fiesta de los tabernáculos), tras el cual
“pasará... a cosas más grandes y mejores, ascendiendo a la propia casa de
467
Dios sobre los cielos”.
Pero justo cuando encontramos a Metodio enseñando claramente un
destino celestial final para los redimidos, en otras partes parece decir lo
contrario. En su Discurso sobre la resurrección, Metodio reprende a
quienes piensan que el cosmos será destruido (al contrario que ser
renovado a través de la purificación) y explica que este punto de vista
desacreditaría a Dios porque supone que Dios escogió la menor de dos
opciones al crear el mundo, que remediará después con la opción más
468
perfecta de destruirlo en el escatón. Por el contrario, dice Metodio,
“Dios no estableció el universo en vano, o sin otro propósito que la
destrucción, como esos hombres de mente débil dicen, sino para existir,
ser habitado y continuar. Por tanto, la tierra y el cielo deben existir de
nuevo después de la conflagración y el estremecimiento de todas las
469
cosas”. Metodio admite que las Escrituras usan el lenguaje hiperbólico de
la destrucción para describir el cambio radical y explica: “Podemos esperar
que la creación pasará, como si tuviera que perecer en el fuego, con el fin
470
de poder ser renovada, no que será destruida”. Y vincula de forma
reveladora la redención del cosmos con la resurrección del cuerpo,
declarando que “es estúpido debatir con qué forma de vida existirán
471
entonces nuestros cuerpos, si ya no hay aire, tierra ni nada más”.
¿Pero cómo encaja el hincapié en la purificación del cosmos con la
declaración de Metodio de que después del milenio los redimidos van al
cielo? Quizás en un cosmos redimido los santos serán capaces de pasar de
la tierra al cielo a su antojo. En cualquier caso, aún no hemos llegado a la
posición posterior de que el cielo, y definitivamente no la tierra, es el
destino final de los justos. De hecho, en la Epístola de Bernabé', Justino,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Ireneo y Metodio encontramos una afirmación significativa de la


redención de este mundo, aunque no podemos decidir concluyentemente
que todos ellos enseñaran la renovación permanente del cosmos.
Aunque es difícil encontrar declaraciones inequívocas de redención
cósmica final en los primeros padres cristianos, la idea de un milenio
terrenal temporal aparece en numerosos escritores. Un milenio terrenal es
lo que enseñan sin duda Papías, Justino, Ireneo y la Epístola de Bernabé'
(todos del siglo II), Tertuliano (finales del siglo II/principios del siglo III),
Hipólito, Metodio (ambos del siglo III), Comodiano (siglo III, o
472 473
posiblemente V) y Lactancio (principios del siglo IV). El hecho de que
otros antiguos escritores cristianos no mencionen explícitamente el
milenio no constituye una prueba de que se opusieran a la idea, ya que si
solo tuviéramos las dos Apologías (y no su Diálogo con Trifón), nunca
habríamos sabido que era un milenarista. Ocurre lo mismo con Ireneo, que
solo menciona el milenio en el libro 5 de Contra las herejías, y no en los
474
libros 1-4.
La propia persistencia de la idea milenial durante los primeros siglos de
la iglesia, a pesar de los comentarios despectivos de sus detractores con
respecto a su naturaleza “judía” o “materialista”, da testimonio del poder
continuo de la visión bíblica de la redención de este mundo, incluso entre
los que habían empezado a asimilar una visión platónica del más allá. Sin
embargo, en el siglo V, tanto el milenarismo como la idea de una
renovación permanente del cosmos (con la excepción del cuerpo de la
resurrección) habían desaparecido de la escatología cristiana.

La síntesis agustina
El golpe principal para la visión de un cosmos renovado vino de la
síntesis magistral de Agustín de Hipona (354-430) en los siglos IV y V. Al
interpretar el milenio como equivalente a toda la historia de la iglesia,
Agustín no solo amplió la visión de Eusebio, sino que también,
significativamente, asimiló un marco neoplatónico para la teología,
primero a través de la predicación del obispo Ambrosio de Milán (que
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

vinculó la filosofía de Plotino con la enseñanza del Logos del Evangelio de


Juan) y después a través de su interpretación de las Enéadas de Plotino en
475
la traducción latina de Mario Victorino.
Cuando se llegó a la cuestión del reinado de Dios en la tierra, La ciudad
476
de Dios de Agustín sobresale como una articulación monumental. Como
Eusebio, él se desvinculó de las visiones mileniales de un futuro reinado de
Cristo en la tierra y declaró que “la Iglesia incluso ahora es el reino de
477
Cristo y el reino del cielo”. Sin embargo, a diferencia de Eusebio, que
más de un siglo antes había interpretado que el reinado de Dios se había
materializado en el triunfo progresivo y la expansión de la iglesia tras el
edicto de Constantino (que detuvo la persecución de los cristianos y
478
restauró sus propiedades), el contexto histórico más turbulento de
479
Agustín no podía permitirle tal optimismo. El consideraba que la iglesia
estaba involucrada en un peregrinaje por este mundo, con el que estuvo en
un conflicto significativo a lo largo de la historia, y que sin duda no era su
patria.
Pero no solo fueron los tiempos en los que vivió los que alimentaron la
perspectiva más pesimista, de otro mundo, de Agustín. También
necesitamos explicar su marco neoplatónico, que es dominante en sus
escritos. Este es especialmente prominente en su famosa noción de los dos
amores exclusivos -el amor de lo eterno frente al amor de lo temporal- y
en su devaluación continua del cuerpo frente al alma. En el pensamiento
de Agustín, el tema de la lealtad a Dios frente a la apostasía y la
desobediencia (un tema bíblico central y legítimo) está superpuesto (y
lucha continuamente) con el marco de valor neoplatónico de dos esferas,
480
una trascendente y más elevada, la otra terrenal e inferior. Y mientras la
noción bíblica de la bondad creada original atenúa sin duda sus
articulaciones de alguna forma en la dirección del Timeo de Platón, en
lugar del dualismo radical del Fedón, simplemente no hay redención del
481
cosmos en la escatología de Agustín.
Ciertamente, el entendimiento de Agustín del reinado de Cristo con los
santos que se desarrolla a lo largo de la historia de la iglesia (una visión que
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

acabó llamándose “amilenarismo” en el siglo XX) podría sugerir una


482
valoración positiva de la realidad histórica. Sin embargo, esta afirmación
del proceso histórico se mantiene en una discontinuidad significativa con
su visión de que el objetivo definitivo de la historia terrenal es una esfera
celestial más allá de la historia. Para Agustín, la redención final era
fundamentalmente acósmica y atemporal.
Creo que A. H. Armstrong, un famoso historiador del neoplatonismo,
llegó a una conclusión importante cuando afirmó en su conferencia de
Vilanova en 1966:

Me parece que San Agustín y, en gran medida, los demás pensadores


cristianos de su época, perdieron la oportunidad de llevar a cabo una
transformación mucho más profunda y dinámica del platonismo de la que
efectuaron en realidad... y que, en un aspecto, su pensamiento acerca del
universo material muestra una cierta regresión en comparación con la del
platonismo pagano, o al menos es incapaz de hacer el necesario avance
483
cristiano.

Armstrong, que se cuenta entre los neoplatonistas cristianos, prosigue:

Creo que en el rechazo [necesario] de la religión cósmica [de paganismo]


algo importante corría el peligro de perderse completamente, y se perdió
una oportunidad en los siglos IV y V. Lo que estaba en peligro de perderse
era el sentido de la santidad, la relevancia religiosa del cosmos como un
todo, y con ello, inevitablemente, el sentido de la santidad de la vida
484
humana ordinaria y las actividades corporales,

Una vez perdida esta oportunidad, y la visión integral del mundo, hizo
falta mucho tiempo para que reapareciera la redención del cosmos en la
historia de la escatología.

De Agustín a la Reforma
En realidad, la redención del cosmos se pierde de vista en la Edad
Media. Tal como Caroline Walker Bynum explica en su relato histórico de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

la resurrección del cuerpo:

Se suponía que la resurrección corporal esperada por judíos y cristianos en


los siglos justo antes y después del comienzo de nuestra era debía
producirse en un universo reconstituido—un “nuevo cielo y una nueva
tierra” ... Tales esperanzas no habían desaparecido allá por el siglo V, pero
pocos seguían confiando en que la era milenial viniera pronto y el anhelo
escatológico estaba cada vez más centrado en el cielo, adonde el alma
485
podría ir mientras los huesos continuaban reposando bajo tierra.

Nótese que la esperanza de la restauración permanente de todas las


cosas se reduce aquí a la noción de un milenio temporal. Pero ni siquiera
eso es ya una esperanza significativa. En su lugar, hay una variación de
expectativa de la tierra al cielo, que acompaña a un cambio de la
resurrección del cuerpo a la inmortalidad del alma. Walker Bynum explica
dicho cambio de esta forma: “Los primeros cristianos esperaban que el
cuerpo resucitara en un paraíso terrenal restaurado, cuya llegada era
inminente. La mayoría de los cristianos medievales pensaban que la
resurrección y la venida del reino esperaban lejos en otro espacio y
486
tiempo”—una forma eufemística de referirse a la esfera inmaterial.
Este hecho es cierto incluso en Tomás de Aquino, cuyo compromiso
con una visión aristotélica del alma como la forma o unidad del cuerpo lo
inclinaba a hacer hincapié en la importancia de la resurrección corporal
487
como elemento fundamental de la esperanza cristiana. Aquino defiende
488
incluso la renovación escatológica del mundo en lugar de su destrucción.
Pero antes de celebrar este atrevido movimiento, deberíamos destacar que
Aquino entiende este mundo renovado, en el que los santos resucitados
489
pasarán la eternidad, como una realidad atemporal (el tiempo cesará) y
un mundo sin animales o plantas (de hecho, los seres humanos, aunque
490
corporalmente, habrán trascendido su naturaleza animal).
La esperanza de un milenio terrenal literal apareció de vez en cuando
después de Agustín, particularmente en los movimientos de reforma de
finales del medievo (muchos inspirados por Joaquín de Fiore, un monje
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

cisterciense del siglo XII) y entre los anabaptistas del siglo XVI (la así
491
llamada Reforma radical). En estos casos, la esperanza en el milenio
estaba vinculada a la protesta contra un orden establecido injusto y
corrupto. El esperado reino milenial funcionaba como un ideal terrenal,
alternativo a la injusticia política y la corrupción económica en la sociedad
492
y la iglesia. Pero, en general, la teología, tanto de la Edad Media como de
la Reforma magistral, era amilenial, siguiendo la línea inaugurada por
493
Agustín.
Sin embargo, la idea de una nueva tierra comienza a aparecer de forma
irregular en los escritos de Martín Lutero (1483-1546) y Juan Calvino
494
(1509-1564). Mientras Lutero puede hablar de ser “resucitados como
nuevos seres en ese Día” en el que “habrá nuevos cielos y una nueva tierra,
495
en los que morará la justicia”, él no reflexiona conscientemente en el
significado de la restauración cósmica, sino que se centra más bien en la
redención escatológica de las personas y se refiere habitualmente al estado
496
final como “el cielo”.
La idea de un cosmos renovado aparece de vez en cuando en los
comentarios de Calvino sobre textos bíblicos relevantes (donde intenta
hacer justicia con lo que el pasaje particular dice realmente), como su
comentario sobre 2 Pedro 3:10 de que “el cielo y la tierra serán purificados
497
por fuego de forma que puedan ser adecuados para el reino de Cristo”, y
sobre Romanos 8:21 de que “Dios restaurará el presente mundo caído a
498
una condición perfecta al mismo tiempo que la raza humana”. Sin
embargo, tales comentarios exegéticos saludables están en tensión con la
exposición por parte de Calvino de la doctrina en las Instituciones de la
religión cristiana, donde distingue habitualmente entre el reino espiritual
y celestial de Cristo (en el que la iglesia tiene su ciudadanía) y el reino
499
terrenal y temporal de Dios (del que forma parte la sociedad civil).
Calvino reconoce que podría parecer que las Escrituras reconocen un reino
terrenal eterno, y explica que “los profetas, como no podían encontrar
palabras para expresar esa bendición espiritual en su propia naturaleza,
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

500
simplemente la esbozaban en términos físicos”. Y aunque Calvino no
menosprecia la participación cristiana en la sociedad civil (es una actividad
legítima y honorable), no tiene lugar en su teología para la redención del
orden social o el cosmos físico, sino que retrata en su lugar a la iglesia en
501
un peregrinaje o viaje a su verdadera patria (celestial).

Escatología integral en el período de la Modernidad


Lo más cerca que llegamos de cualquier sentido generalizado de la
redención de este mundo presente después de la Reforma es el
posmilenialismo de los grandes avivamientos de los siglos XVIII y XIX.
Esta interpretación moderna del milenio, que se desarrolló más
plenamente en Norteamérica, esperaba la mejoría de las condiciones
sociales en la tierra, que llevaría a un período de mil años de perfección, al
502
final del cual Cristo regresaría. Esta visión se encuentra en las obras de
Jonathan Edwards, John Wesley, George Whitefield y Charles Finney
(entre muchos otros); tenía la saludable función de proveer un impulso
teológico para abordar los males sociales de la cultura en general, aunque
la mayoría de los posmilenaristas esperaban que la transformación de la
sociedad se produjera principalmente por la conversión de los individuos
503
en lugar de por medio de cualquier intento de cambiar la política social.
De hecho, fue esta visión posmilenarista, en tándem con un hincapié en la
Gran Comisión de Mateo 28, la que motivó que William Carey lanzara a
finales del siglo XVIII el movimiento misionero moderno, con la
504
expectativa de la cristianización gradual del mundo.
Este período de perfección terrenal esperado por los posmilenaristas
debía, sin embargo, preceder al retorno de Cristo, que daría entrada al
estado final, entendido habitualmente de una manera inmaterial. Aunque
posmilenaristas como Edwards (en el siglo XVIII) y Finney (en el siglo
XIX) emplearon sin duda el lenguaje de “un cielo nuevo y una tierra
nueva”, era más una forma pintoresca de hablar de un estado final
acósmico que algo que haya que entender literalmente. Edwards, por
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

ejemplo, declara que los nuevos cielos y tierra no serán la creación física
presente “renovada y purificada”, sino más bien un hecho totalmente
505
diferente y “vasta e inmensamente más glorioso”. De hecho, declara que
no puede imaginar que el “estado eterno” esté “sobre este globo individual
de la tierra, que es manifiestamente una cosa fugaz, como todo el sistema
506
solar, y debe necesariamente llegar a un fin”.
Una importante excepción sobre el estado final entre los
posmilenaristas es John Wesley (1703-1791), quien hacia el final de su vida
(durante su última década) llegó a apreciar cada vez más el valor de la
507
creación terrenal y su papel en el plan redentor de Dios. Aunque Wesley
se refería frecuentemente (como muchos de sus contemporáneos) al estado
508
final de bendición como el “cielo”, también habla de “la nueva tierra” y
explica en sus notas sobre Romanos 8:21: “La propia creación será liberada
—la destrucción no es liberación: por tanto, lo que es destruido, o deja de
ser, no se libera en absoluto. ¿Será destruida entonces alguna parte de la
509
creación?” Y en algunos de sus últimos sermones, como “La gran
liberación” (sobre Romanos 8:19-22) y “La nueva creación” (sobre
Apocalipsis 21:5), encontramos el énfasis explícito y sostenido de Wesley
en la redención definitiva de todo el cosmos (incluyendo la “creación
510
bruta”). Este hincapié en la creación en el Wesley tardío lleva a Louis
Wesley de Souza y a Howard Snyder a argumentar que el así llamado
Cuadrilátero wesleyano (articulado por primera vez por Albert C.
511
Outler) —concerniente a la contribución de la razón, la tradición de la
iglesia y la experiencia personal en la interpretación de las Escrituras—
necesita verse suplementado por el hincapié de Wesley en la sabiduría de
512
Dios incrustada en el orden creado.
Después de Wesley, al menos dos movimientos importantes del siglo
XIX, que continúan en diversas encarnaciones incluso hoy, vislumbraban
el estado final como terrenal. Se mantienen como excepciones a la
expectativa cristiana habitual de un destino celestial para los justos durante
este período. Primero, tenemos el caso de la Iglesia Adventista del Séptimo
Día, que se desarrolló bajo la inspiración de Ellen G. White (1827-1915) a
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

513
partir del movimiento Sabatista Adventista. Fundado en 1863, y
originalmente considerado una secta heterodoxa por los cristianos de la
corriente principal, a finales de los 50 y principios de los 60 del siglo XX
los líderes evangélicos estaban convencidos de que al menos ciertas
corrientes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día (que se distanciaron de
algunas de las enseñanzas más extremas de White) estaban en el barco del
cristianismo ortodoxo. Para la visión de White del punto culminante de la
historia, era fundamental una tierra renovada y restaurada (de hecho, un
cosmos renovado), purificada de todo mal, una enseñanza que sigue siendo
prominente en la fe adventista. Merece la pena citar las palabras finales de
White en La gran controversia:

Todo el universo está limpio. Un pulso de armonía y felicidad late a lo


largo de la vasta creación. De Él, que lo creó todo, fluyen vida y luz y
felicidad, a lo largo de las esferas del espacio ilimitable. Desde el átomo
más diminuto al mundo más grande, todas las cosas, animadas e
inanimadas, en su belleza sin sombras y su gozo perfecto, declaran que
514
Dios es amor.

Es significativo que los adventistas del séptimo día intentaron concretar


desde el principio las implicaciones de la redención de la tierra para la vida
integral (incluyendo asuntos de salud integral) y más recientemente han
comenzado a abordar la integración de la fe y el aprendizaje como parte de
515
su llamamiento ético.
Muchos de los fundadores del movimiento Stone-Campbell en el siglo
XIX, conocidos asimismo como restauracionistas, también imaginaban un
estado final terrenal. Este movimiento condujo finalmente a la fundación
de denominaciones como las Iglesias de Cristo y la Iglesia Cristiana
(conocida también como los Discípulos). Es interesante que muchos de los
fundadores del movimiento, como David Lipscomb y James Harding,
enseñaron (y algunos miembros actuales siguen enseñando) una redención
516
escatológica permanente del cielo y la tierra.
Pero estos movimientos que vislumbraban la redención cósmica eran
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

excepciones a la regla. El enfoque dominante de la escatología en la


mayoría de las ramas de la cristiandad moderna era de otro mundo. Incluso
el movimiento del evangelio social al final del siglo XIX y al principio del
XX, que se centraba decididamente en la mejora de la vida humana en sus
dimensiones social y económica, no tenía categorías con las que concebir
un más allá terrenal, corpóreo. De ahí que Walter Rauschenbusch (1861-
1918), que acabó siendo el principal portavoz de este movimiento a
principios del siglo XX, promulgó en sus muchos escritos una poderosa
visión ética de un reino de este mundo consistente en relaciones sociales
restauradas sobre la tierra, pero vinculaba esta visión (incoherentemente)
517
con una visión inmaterial e incorpórea del más allá.
Este resumen confirma en gran medida hasta ahora el juicio del
historiador Richard Tarnas en relación al estado de la escatología del siglo
XIX (con solo un mínimo ajuste): “La antigua creencia cristiana de que la
caída y la redención no tienen únicamente relación con el hombre sino
con todo el cosmos, una doctrina que ya se desvanecía después de la
Reforma, desaparece totalmente ahora: el proceso de salvación, si tenía
algún sentido, solamente se refería a la relación personal entre Dios y el
518
hombre”. Hemos visto que hubo excepciones a esto en el siglo XIX. Sin
519
embargo, la valoración de Tarnas es correcta en gran medida.

El impacto de la doctrina del arrebatamiento


La formulación más importante en la escatología durante el siglo XIX,
que sirvió para marginalizar más la idea de la redención del cosmos, fue
quizás el marco interpretativo conocido como Dispensacionalismo,
derivado de la enseñanza del clérigo irlandés John Nelson Darby (1800-
1882), de los Hermanos de Plymouth. Desde su comienzo alrededor de
1830, el dispensacionalismo distinguía marcadamente entre los pactos de
Dios con Israel y la iglesia, y acabó dividiendo la historia en siete
(habitualmente) “dispensaciones” o épocas distintas en las que Dios se
relacionó con la humanidad de diferentes maneras. Aunque los
dispensacionalistas esperaban que la venida de Cristo diera entrada a un
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

milenio terrenal literal anterior al estado final, esta forma de


premilenarismo no tenía la misma función ética para desafiar el statu quo
que en las visiones medieval tardía y anabaptista del milenio. En su lugar,
esta creencia más reciente en el milenio se combinaba habitualmente con
un enfoque rompecabezas de la profecía (en ocasiones llamado “exégesis
del periódico”) y un profundo pesimismo sobre el mundo presente, que se
esperaba empeorara más y más hasta que Cristo retornara. Y cuando el
milenio temporal se completara, los dispensacionalistas clásicos volvían a
una visión del cielo como un estado inmaterial final o afirmaban la idea de
un cielo y una tierra de sustitución después de la aniquilación del cosmos
presente (citando 2 Pedro 3:10 y Apocalipsis 21) sin ninguna conciencia de
520
posibles implicaciones para la vida integral en el presente.
La razón para esta falta de conciencia era la prominente doctrina
dispensacional del “arrebatamiento secreto” popularizada por Darby (con
su comienzo alrededor de 1840), según la cual los creyentes saldrían de la
521
tierra hacia el cielo justo antes de la “gran tribulación”. Mientras Darby
popularizó el arrebatamiento vía conferencias de profecía bíblica en
Canadá, los Estados Unidos y Gran Bretaña, donde gran parte del ímpetu
era descifrar el cronograma profético, Dwight L. Moody (1837-1889) se
aferró a esta doctrina por una razón diferente. Moody usó el
arrebatamiento para afianzar su predicación reavivadora, especialmente
sus llamamientos evangelísticos a la conversión. Aunque Moody no tenía
una escatología claramente elaborada y tendía a evitar las controversias
escatológicas, el arrebatamiento encaja muy bien con su hincapié
persistente en estar preparado para encontrarse con Dios en cualquier
momento. Más allá de eso, sirvió para reforzar la visión en cierto modo
negativa de Moody del mundo presente y su énfasis contrario en un cielo
522
de otro mundo como la esperanza cristiana. De ahí que Moody declarara
en un sermón en 1877: “Veo a este mundo como un barco naufragado.
Dios me ha dado un bote salvavidas y me ha dicho: Moody, salva a todos
523
los que puedas’”. Muchos predicadores del reavivamiento en el siglo XIX
utilizaron también después de Moody, el arrebatamiento para
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

fundamentar la urgencia de su predicación evangelística. Y la popularidad


creciente de esta doctrina fue un factor principal que contribuyó a la
actitud escapista, de otro mundo, del floreciente movimiento cristiano
evangélico a finales del siglo XIX.
A principios del siglo XX la idea del arrebatamiento obtuvo un
importante impulso a través de la inmensa popularidad de la Biblia de
referencia Scofield. Publicada por primera vez por Oxford University Press
en 1909 (revisada en 1917), esta edición de la versión King James con notas
de estudio de Cyrus I. Scofield (1843-1921) casi dio un estatus canónico a
las interpretaciones dispensacionales de la profecía de la Biblia en los
“últimos días”, tanto que el dispensacionalismo se ha convertido en el
marco escatológico preferido de los evangélicos y los fundamentalistas
norteamericanos.
Después del impacto de Scofield y los primeros dispensacionalistas, la
doctrina del arrebatamiento obtuvo mayor notoriedad más adelante en el
siglo XX por medio de los prolíficos escritos de Hal Lindsey, que
comenzaron con su supervenías de 1970 La agonía del gran planeta
524
tierra, y esta notoriedad solo se ha intensificado con la serie de libros y
525
películas “Los que se quedarán atrás”. Aunque La agonía del gran planeta
tierra reconoce que el Nuevo Testamento vislumbra el estado final como
“el nuevo cielo y la nueva tierra”, se dedican menos de dos páginas a este
526
tema. Además, uno investiga en vano el libro en busca de cualquier
sentido de que la creación renovada pudiera dar un impulso significativo a
527
la acción ética. Resulta que la recreación del cosmos no es, para Lindsey,
su redención, sino más bien una creación totalmente nueva que sigue a la
destrucción del orden creado presente. Reveladoramente, La agonía del
gran planeta tierra no termina relacionando la venida de Cristo con la
528
redención de la creación, sino con la iglesia diciendo “adiós”.
A pesar del contexto dispensacionalista original de la doctrina del
arrebatamiento, muchos creyentes actuales en el arrebatamiento tienen
poco claros los detalles de las diversas dispensaciones y están
frecuentemente confundidos en relación a lo que parecen ser
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

especulaciones descabelladas sobre qué acontecimientos contemporáneos


cumplen qué profecías bíblicas, tal como las que se encuentran en
publicaciones, páginas web y programas de radio y televisión
529
dispensacionalistas. Esto se debe a que la mayoría de los evangélicos
530
actuales son “dispensacionalistas por osmosis” y han absorbido una parte
central de la imagen dispensacionalista (el arrebatamiento) en lugar de
estar convencidos de todo el esquema dispensacionalista.
Este enfoque decidido en la inminente salida de la iglesia hacia el cielo
produce el efecto de inclinar a los creyentes en el arrebatamiento a tratar
el futuro (y, por tanto, el presente) de la iglesia como algo sin
531
importancia. Esta ausencia de preocupación por nuestro futuro terrenal
en la primera parte del siglo XX estaba claramente vinculada a una
mentalidad celestial de otro mundo, pero, conforme el siglo avanzó, ha
desembocado en el libre reinado del consumismo y la codicia entre los
evangélicos norteamericanos, ya que existe poca base teológica para una
responsabilidad ecológica o social en una escatología orientada al
532
arrebatamiento.

Ha llegado el momento
A pesar de la centralidad de la doctrina del arrebatamiento en la
escatología evangélica popular, está teniendo lugar un cambio
significativo. El indicador más importante de este cambio se ve quizás
entre los así llamados dispensacionalistas progresivos, que están intentando
tomarse en serio el hincapié bíblico en la esperanza terrenal y las
implicaciones éticas negativas de la teología del arrebatamiento. De ahí
que R. Todd Mangum, que tiene credenciales dispensacionalistas
impecables (doctorado en el Seminario Teológico de Dallas y ganador del
533
premio John F. Walvoord por su destacado trabajo en la escatología)
admita que “pocas cosas buenas han venido del hincapié de los
dispensacionalistas en un arrebatamiento anterior a la tribulación hasta
ahora; hay una promesa de que menos cosas buenas llegarán de ese
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

534
hincapié en el futuro”. Él sugiere que los dispensacionalistas adoptan
una postura de “agnosticismo del arrebatamiento”, debido tanto a los
efectos éticos negativos de la doctrina como a que las Escrituras no lo
535
enseñan con claridad. Mangum propone en su lugar una “ética del reino
inaugurada”, que está más alineada con la enseñanza de Jesús y el Nuevo
536
Testamento.
Otros dispensacionalistas progresivos, como Darrell Bock y Craig
Blaising, hacen hincapié en la naturaleza de este mundo del reino. Bock,
un experto en el Nuevo Testamento, examina en un amplio estudio la base
bíblica para el reino inaugurado de Dios en medio de la historia, mientras
537
afirma también la culminación del reino en “el cosmos como un todo”.
La obra de Blaising como teólogo sistemático es importante para su clara
distinción entre lo que él llama un “modelo de visión espiritual” del escape
escatológico al cielo y un “modelo de nueva creación” más bíblico, que
“espera que la tierra y el orden cósmico sean renovados y hechos eternos
por medio del mismo poder creador que concede vida inmortal y de
538
resurrección a los santos”.
El enfoque de dispensacionalistas progresivos como Mangum, Bock y
Blaising tiene afinidades significativas con la escatología del experto en el
Nuevo Testamento George Eldon Ladd, cuyos escritos en los años 60 y 70
(mientras enseñaba en el Seminario Teológico Fuller) articularon una
teología coherente de la redención del orden creado. Ladd se consideraba
un “premilenarista histórico” (esto es, afirmaba un milenio literal, pero
disentía del marco dispensacionalista y sus especulaciones arcaicas sobre el
cumplimiento profético contemporáneo) y era incansable en su
explicación de que la dirección de la salvación en la Biblia iba del cielo a la
tierra, no al contrario. En palabras de Ladd, “Así pues, la redención final
no es una huida de este mundo a otro; puede describirse como el descenso
del otro mundo—el mundo de Dios—que desemboca en una
539
transformación de este mundo”. Específicamente, para Ladd, el estado
final no es “la reunión de las almas de los justos en el cielo, sino la de un
pueblo redimido en una tierra redimida en comunión perfecta con
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

540
Dios”.
En la tradición teológica reformada se ve también un movimiento
significativo hacia la escatología integral, cuyas raíces se remontan a
Agustín y Calvino y es habitualmente amilenial. Algunos teólogos
reformados y expertos bíblicos se han posicionado claramente más allá de
un amilenialismo en que afirman explícitamente un estado final de este
mundo. De ahí que A. A. Hodge escribiera en el siglo XIX en su obra
Outlines of Theology [Bosquejos de teología]: “Dios revolucionará nuestra
parte del universo físico”, y “este mundo será reconstituido y
gloriosamente adaptado para ser la residencia permanente de Cristo y su
541
iglesia”.
Más recientemente, la obra clásica de 1979 de Anthony Hoekema La
Biblia y el futuro concluye con un lúcido capítulo titulado “La nueva
tierra”, en el que habla de “la nueva tierra a la que Dios dará lugar después
de que Cristo venga de nuevo—una nueva tierra que no durará solo mil
542
años, sino eternamente”. Y el artículo de 1982 de Calvin Schoonhoven
“Cielo, nuevo” en The International Standard Bible Encyclopedia
[Enciclopedia bíblica estándar internacional] declara explícitamente que la
esperanza bíblica distintiva se caracteriza por “la redención del orden
543
creado”. Incluso más recientemente, Vern Poythress quiere que se le
conozca como un “amilenarista terrenal” debido a su hincapié en la
544
culminación de la salvación como la “renovación de esta tierra”.
Una rama importante de la tradición reformada (históricamente
amilenarista) tiene sus raíces en el teólogo y estadista holandés Abraham
Kuyper (1837-1920), que obtuvo prominencia en Norteamérica por sus
Conferencias Stone en el Seminario Teológico de Princeton, en las que
presentó a la iglesia angloparlante la idea de una cosmovisión cristiana
(que él llamó un “sistema de vida” o una “visión del mundo y de la
545
vida”). En estas conferencias, Kuyper describió el impacto integral que la
546
fe cristiana debería tener en todas las esferas de la vida. Mientras Kuyper
fue en gran medida un activista—que dio lugar a una universidad, un
periódico y un partido político cristianos—su socio Hermán Bavinck
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

(1854-1921) fue un teólogo profesional. En su Dogmática reformada


(publicada en holandés en 1895-1901), Bavinck articuló una visión
547
coherente de la redención de la creación. Según Bavinck, “el honor de
Dios consiste precisamente en el hecho de que él redime y renueva a la
misma humanidad, el mismo mundo, el mismo cielo y la misma tierra que
548
el pecado ha corrompido y contaminado”. Un teólogo holandés más
reciente que ha entendido plenamente la lógica bíblica de la redención de
la tierra es G. C. Berkouwer. En un capítulo esclarecedor llamado “La
nueva tierra”, Berkouwer observa cuán fácilmente los cristianos
simplemente (pero de manera errónea) suponen que el cielo es su destino
549
final y advierte: “Cuando se niega o relativiza la expectativa de una
550
nueva tierra, el significado de la vida en esta tierra se desintegra”.
Esta tradición kuyperiana o neocalvinista (como se conoce en
ocasiones) dio lugar a diversas asociaciones y grupos en los Estados Unidos
y Canadá a mediados del siglo XX (incluyendo el Instituto para Estudios
Cristianos de Toronto) que se han mostrado incansables en promulgar una
551
postura integral de implicación cristiana en la vida terrenal. Los que
están influenciados por esta tradición han fundamentado habitualmente su
sentido de llamamiento en el compromiso cultural, intelectual y político
en dos aspectos de la enseñanza bíblica: el mandato cultural (el
llamamiento humano a ser administradores de la creación) y una visión
escatológica de la redención cósmica. Los escritores contemporáneos
fundamentados en esta tradición o formados por ella y que promueven
explícitamente un estado terrenal redimido final incluyen a Brian Walsh,
Sylvia Keesmaat, Al Wolters, Steven Bouma-Prediger, Cornelius Plantinga
552
Jr., Paul Marshall, Michael Goheen y Craig Bartholomew.
La tradición kuyperiana es también la fuente del enfoque integral de la
cultura promovido por Francis Schaeffer, el misionero norteamericano que
fundó “L’Abri” en Suiza en los años 60 como un centro de estudio informal
para la reflexión cristiana sobre la cultura. Schaeffer estaba influenciado
por Hans Rookmaker de la Universidad Libre de Ámsterdam, quien se
había educado en la tradición kuyperiana. Schaeffer no solo llegó a afirmar
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

la esperanza de un cosmos renovado como algo central para su escatología


(declaró que la muerte de Cristo “redimirá a toda la naturaleza... en el
553
momento en que resucitemos de los muertos”), sino que sus herederos
intelectuales siguen enseñando esta misma esperanza, algunos de los cuales
están asociados con los centros de estudios “L’Abri” en diferentes partes
554
del mundo. Un libro de dos de los primeros socios de Schaeffer se titula
acertadamente Being Human: The Nature of Spiritual Experience [Ser
humano: la naturaleza de la experiencia espiritual], que ilustra bien esta
555
visión integral. Y Wim Rietkerk, relacionado con “L’Abri” en Holanda,
ha escrito Millennium Fever and the Future of This Earth [La fiebre del
milenio y el futuro de esta tierra], una ampliación de su obra anterior The
Future Great Planet Earth, dos obras que defienden la redención de la
556
creación como el propósito final de Dios.
En contraste con el amilenialismo típico de la tradición reformada, una
corriente reciente de esta tradición ha abogado por una versión del
posmilenialismo. Con su comienzo de principios a mediados del siglo XX,
el movimiento de reconstrucción cristiano (conocido también como
teonomía cristiana) enseñaba una versión triunfalista de la esperanza
terrenal en la que este mundo (especialmente Norteamérica) se
cristianizaría, y la sociedad funcionaría de acuerdo con la ley mosaica del
Antiguo Testamento (algunos reconstruccionistas abogaban incluso por
sanciones mosaicas, como apedrear a los hijos por su desobediencia a los
557
padres [véase Deuteronomio 21:18-21]). El triunfalismo de esta visión
sale a la luz en el llamamiento a los cristianos a “hacerse cargo” de la
558
cultura por Cristo. Mientras los primeros reconstruccionistas distinguían
generalmente su visión del reino posmilenial del estado final (que también
sería terrenal), una ramificación del movimiento reconstruccionista se ha
convertido en una posición conocida como preterismo coherente o
559
pleno.
La interpretación preterista, que es estándar entre los expertos en el
Antiguo Testamento, interpreta que la literatura profética aborda la propia
situación del profeta con un mensaje sobre la intervención histórica de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Dios para el juicio y la salvación. Un enfoque preterista de la escatología


del Nuevo Testamento tiene como consecuencia en que se considere que
las profecías de Jesús en el discurso de los Olivos (Mateo 24; Marcos 13) o
las predicciones de Juan en el libro de Apocalipsis abordan principalmente
acontecimientos y problemas de su propia época. Esta es la posición de
muchos (si no la mayoría) de los expertos en el Nuevo Testamento, aunque
además no pocos declararían que Jesús y Juan también miraban al futuro a
un acontecimiento cósmico final en la segunda venida.
Sin embargo, los preteristas coherentes declaran que toda la profecía se
ha cumplido (la segunda venida ya se ha producido), de forma que ya
560
estamos en el nuevo cielo y la nueva tierra. Todo lo que queda es la
venida gradual y progresiva del reino de Dios a lo largo del tiempo, que
561
desembocará en la conquista final del mal personal y social. Tengo que
dejar claro que esta no es la posición que estoy defendiendo en este libro.
La redención del cosmos es también un importante tema teológico
562
entre muchos en la tradición teológica wesleyana. De ahí que el teólogo
Howard Snyder, recurriendo a la visión de la nueva creación del antiguo
Wesley, propusiera una “conciencia del reino” integral, de este mundo, en
su libro de 1977 The Community of the King [La comunidad del rey], y
más recientemente hizo de la redención de la creación el tema central en
su ensayo de 2007 “Salvación significa creación curada”, que se amplió en
563
un libro con el mismo título del que fue coautor. Pueden encontrarse
movimientos teológicos integrales similares, respaldados por muchos
detalles exegéticos, en la obra de los expertos wesleyanos en el Nuevo
564
Testamento Joel Oreen y Andy Johnson.
Pero esta conciencia renaciente de la visión bíblica de la redención del
cosmos no puede limitarse a las tradiciones reformada o wesleyana. De ahí
que el teólogo bautista Russell D. Moore insista: “La idea del evangelio no
es que iríamos al cielo al morir; en su lugar, es que el cielo descenderá y
565
transformará y renovará la tierra y todo el universo”.
Muchos expertos bíblicos contemporáneos de diversas líneas teológicas
están empezando a dejar claro que la Biblia enseña una tierra renovada en
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

lugar de un cielo posterior. Algunos, como T. Desmond Alexander y Greg


566
Beale, dan a este tema un lugar prominente en sus escritos. En el caso de
otros—como Robert Mounce, Alan Johnson y Douglas Moo (por nombrar
solo a algunos)—uno debe saber dónde buscar sus comentarios sobre el
tema, habitualmente en comentarios bíblicos o ensayos sobre textos
567
bíblicos particulares. Una investigación detenida también pueden
encontrar una articulación de la redención integral entre los expertos
bíblicos de generaciones anteriores, como Kenneth Wuest (que enseñaba
en el Instituto Bíblico Moody), que escribió a principios del siglo XX, o
Adam Clarke (el experto metodista británico), que lo hizo a principios del
568
siglo XIX.
Sin embargo, en años recientes, quizás ningún experto bíblico haya
dado a la enseñanza de la redención de la creación en el Nuevo
569
Testamento una notoriedad tan amplia como N. T. Wright.
Particularmente en Surprised by Hope [Sorprendido por la esperanza], su
popularísima obra sobre escatología, y en su estudio más académico The
Resurrection of the Son of God, Wright ha sido un magnífico maestro
sobre este tema para la iglesia universal y ha hecho hincapié útilmente en
las implicaciones éticas e incluso políticas de la visión bíblica de la venida
570
a la tierra del reino de Dios, ya que se encuentra en el cielo. Tal como
Wright lo expresa en How God Became King [Cómo se convirtió Dios en
rey], la doctrina cristiana ortodoxa afirma “el rescate por parte de Dios del
propio orden creado, en lugar del rescate de las almas salvadas del orden
571
creado”.
Muchos han catalogado erróneamente a Wright como un preterista
pleno o coherente, al generalizar a partir de su interpretación de la
enseñanza de Jesús en el discurso de los Olivos (que él relaciona con la
caída de Jerusalén en el año 70 d.C.) o su caracterización de judío
apocalíptico judío (como descripción metafórica de acontecimientos
572
históricos). Sin embargo, ya en 1999 Wright trató de explicar que no
estaba negando una venida cósmica futura de Cristo: “Permítanme decir
esto tan claramente como puedo (ya que se me ha malinterpretado
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

573
frecuentemente en esta idea)”. Aunque Wright piensa sin duda que las
enseñanzas de Jesús se centraban en el juicio futuro inmediato y
culminaron en la destrucción de Jerusalén, él reconoce que Jesús también
anunció una redención cósmica final (por ejemplo, su mención en Mateo
19:28 de la regeneración o renovación venidera de todas las cosas). De
hecho, Wright afirma claramente: “La creencia en que el creador Dios
creará de nuevo todo el cosmos al final y en que Jesús estará en el centro
de ese nuevo mundo está firme y profundamente arraigada en el Nuevo
574
Testamento”.
Pero la idea de la redención de la tierra no ha seguido siendo
competencia de expertos bíblicos y teólogos profesionales. Como Tim
Keller (pastor la Iglesia Presbiteriana Redentor de Nueva York) lo expresa:
“La Biblia nos enseña que el futuro no es un ‘paraíso’ inmaterial, sino un
cielo nuevo y una tierra nueva. En Apocalipsis 21, no vemos seres
humanos sacados de fuera de este mundo al cielo, sino más bien el cielo
575
desciende y purifica, renueva y perfecciona este mundo material”. La
escatología integral se encuentra en otras obras populares como The
Journey of Desire [El viaje del deseo] de John Elredge y Heaven [Cielo] de
Randy Alcorn (aunque el uso continuado por parte de Alcorn del término
“cielo” para la nueva creación tiende a confundir de alguna forma los
576 577
temas). Y esto es solo la punta del iceberg.
Una señal particularmente reveladora de los tiempos es que el Comité
de Lausana para la Evangelización del Mundo (cuya herencia se remonta a
Billy Graham en la década de los 70) publicó un Documento Ocasional en
2005 que se inclina hacia la escatología integral. En medio de la exposición
de la relación de la espiritualidad cristiana con la evangelización del
mundo, los autores declaran: “La escatología cristiana popular tiene una
visión de la creación destructiva y negativa, mientras una visión bíblica...
es una escatología que libere a la creación del pecado y el mal y busque
578
una creación integral”. Cuando una organización relacionada con Billy
Graham (que ha sonado históricamente como D. L. Moody, con su teología
del bote salvavidas) produce un documento que afirma la redención de
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

este mundo, queda claro que estamos en medio de un cambio


579
paradigmático.
Por supuesto, no hay garantía de que este cambio se complete durante
nuestra vida. Sin embargo, dada la visión bíblica coherente del propósito
de Dios de redimir a la creación y la accidentada historia de la iglesia sobre
este punto, creo que ha llegado el momento de que los cristianos
contemporáneos se involucren en una seria reflexión sobre la forma de
nuestra escatología. Esta escatología debe fundamentarse firmemente en
toda la historia bíblica, comenzando con el propósito original de Dios de la
prosperidad terrenal y culminando en el propósito redentor de Dios de
restaurar la vida terrenal a lo que debía ser—un propósito cumplido por
medio de Cristo. Necesitamos especialmente lidiar con las fuertes
implicaciones éticas de esta escatología bíblica y explorar cómo una visión
integral del futuro puede motivar y fundamentar la vida compasiva, pero
atrevida, en el mundo de Dios.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

Notes
[←1]
Brian J. Walsh y J. Richard Middleton, The Transforming Vision: Shaping a
Christian World View (Downers Grove, IL: IVP Academic, 1984).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←2]
Para una presentación histórica del Instituto de Estudios Cristianos (ICS), véase
Robert E. VanderVennen, A University for the People: A History of the Institute
for Christian Studies (Sioux Center, IA: Dordt College Press, 2008). En relación al
legado de Abraham Kuyper, que fundamenta la visión del ICS, véase Peter S.
Heslam, Creating a Christian Worldview: Abraham Kuyper's Lectures on
Calvinism (Grand Rapids: Eerdmans, 1998); Richard J. Mouw, Abraham Kuyper:
A Short and Personal Introduction (Grand Rapids: Eerdmans, 2011).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←3]
Roger Ringerberg ha escrito un estudio informativo, “A History of Jamaica
Theological Seminary, 1960-92” (DMiss diss., Trinity Evangelical Divinity School,
1992). Para un volumen de ensayos patrocinados por el Seminario Teológico de
Jamaica, véase Garnett Roper y J. Richard Middleton, eds., A Kairos Moment for
Caribbean Theology: Ecumenical Voices in Dialogue (Eugene, OR: Pickwick,
2013.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←4]
Las obras de Schaeffer que leí incluían The God Who Is There (Downers Grove,
IL: Inter Varsity, 1968); He Is There and He Is Not Silent (Wheaton: Tyndale
House, 1972); Escape from Reason (Downers Grove, IL: InterVarsity, 1968); Art
and the Bible: Two Essays (Downers Grove, IL: InterVarsity, 1973); True
Spirituality (Wheaton: Tyndale House, 1971); Pollution and the Death of Man
(Wheaton: Tyndale House, 1970). Mientras los tres primeros libros llevaban a
cabo una valoración crítica de la cultura occidental a la luz del señorío de Cristo
sobre toda cultura, los otros tres eran particularmente útiles a la hora de demostrar
las implicaciones de una visión integral del arte, la espiritualidad y la
preocupación por la tierra.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←5]
Se produjo un cambio significativo en el enfoque de la cultura por parte de
Schaeffer, comenzando con How Should We Then Live? The Rise and Decline of
Western Thought and Culture (Old Tappan, NJ: Revell, 1976). En este libro (y su
adaptación cinematográfica), Schaeffer empezó a adoptar una visión
decididamente no bíblica de los Estados Unidos de América como una nación
cristiana. En How Should We Then Live?, parecía añorar un pasado ideal
supuestamente perdido, mientras que en sus escritos posteriores comenzó a
proponer una agresiva conquista cultural de los Estados Unidos de América por
parte de los cristianos que compartían sus ideales; véase especialmente A Christian
Manifesto (Wheaton: Crossway, 1981; rev. ed., 1982).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←6]
Entre las muchas obras de Ladd, fueron especialmente importantes para mí The
Pattern of New Testament Truth (Grand Rapids: Eerdmans, 1968) y The Presence
of the Future: The Eschatology of Biblical Realism (Grand Rapids: Eerdmans,
1974), que siguen siendo declaraciones que merecen la pena incluso hoy. El
último libro es la edición revisada de la obra de Ladd Jesus and the Kingdom (New
York: Harper & Row, 1964).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←7]
J. Richard Middleton y Brian J. Walsh, Truth Is Stranger Than It Used to Be:
Biblical Faith in a Postmodern Age (Downers Grove, IL: IVP Academic, 1995).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←8]
Al mirar atrás, me doy cuenta de que he tendido a escribir sobre textos y temas de
la creación como una manera de tratar el fundamento de la salvación integral en
el propósito de Dios desde el principio. Véase, por ejemplo, J. Richard Middleton,
The Liberating Image: The Imago Dei in Genesis 1 (Grand Rapids: Brazos, 2005).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←9]
J. Richard Middleton, “A New Heaven and a New Earth: The Case for a Holistic
Reading of the Biblical Story of Redemption”, Journal for Christian Theological
Research 11 (2006):73- 97.
http://www.luthersem.edu/ctrf/JCTR/Vol11/Middleton_vol11.pdf.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←10]
Donald Fairbairn, “Contemporary Millennial/Tribulational Debates: Whose Side
Was the Early Church On?”, en A Case for Historic Premillennialism: An
Alternative to the Left Behind Eschatology, ed. Craig L. Blomberg and Sung
Wook Chung (Grand Rapids: Baker Academic, 2009), 130.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←11]
Aquí no estoy empleando el término “cosmovisión” en el sentido de un sistema o
marco de ideas conceptual (como una tradición del discurso cristiano entiende el
término), sino más bien para referirme a que la visión de la vida preteórica,
incluso precognitiva, cumple la función de orientar a las personas en el mundo y
guiar su vida hacia algún objetivo o fin. Este uso de “cosmovisión” deriva de la
tradición del neocalvinismo kuyperiano y sirve de base al análisis en Brian J.
Walsh y J. Richard Middleton, The Transforming Vision: Shaping a Christian
World View (Downers Grove, IL: IVP Academic, 1984); y James H. Olthuis, “On
Worldviews”, Christian Scholar’s Review 14 (1985): 153-64, reimpreso en Stained
Glass: Worldviews and Social Science, ed. Paul A. Marshall, Sander Griffioen, y
Richard J. Mouw (Christian Studies Today; Lanham, MD: University Press of
America, 1989), 26-40. Para una obra más reciente sobre la tradición neocalvinista
que relaciona acertadamente este entendimiento afectivo/precognitivo de
“cosmovisión” con la tradición agustina del deseo y la idea reciente de Charles
Taylor del “imaginario social”, véase James K. A. Smith, Desiring the Kingdom:
Worship, Worldview, and Cultural Formation (Cultural Liturgies 1; Grand
Rapids: Baker Academic, 2009), esp. 65-71.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←12]
Una obra que destaca la relación de la cultura con la fe es Andy Crouch, Culture
Making: Recovering Our Creative Calling (Downers Grove, IL: IVP Academic,
2008). El libro contiene un sabio análisis de la cultura (1a parte), seguido por un
soberbio nuevo relato de la historia bíblica en términos de cultura (2a parte), más
una útil reflexión acerca de las normas para el compromiso cultural (3a parte).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←13]
La omisión de la reflexión consciente sobre la redención de la cultura indica que
esta no ocupa un lugar significativo en la visión subyacente (precognitiva) del
mundo por parte del entrevistado.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←14]
George Eldon Ladd, The Presence of the Future: The Eschatology of Biblical
Realism (Grand Rapids: Eerdmans, 1974).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←15]
Terence E. Fretheim, God and World in the Old Testament: A Relational
Theology of Creation (Nashville: Abingdon, 2005), 29; también 103.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←16]
El auge de la esperanza de la resurrección en el Antiguo Testamento se tratará con
más profundidad en el capítulo 7.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←17]
A lo largo de este libro estoy empleando “YHWH” para representar el nombre
antiguo de Dios en el Antiguo Testamento, que se traduce “el SEÑOR”
(mayúsculas pequeñas) en la mayoría de las traducciones al castellano. Este
nombre también se conoce como el Tetragramatón, en referencia a las cuatro
consonantes hebreas transliteradas como “YHWH”. La mayor parte de los eruditos
bíblicos piensan que este nombre se pronunciaba originalmente Yahweh, aunque
existen evidencias de que en el asentamiento judío de Elefantina (Egipto) se
pronunciaba Yahu (La letra hebrea representada por w puede funcionar como una
consonante o como un marcador mudo para una o o una a). En algún momento en
el período del Segundo Templo (quizás allá por el siglo III a.C.), algunos judíos
comenzaron a tratar “YHWH” como algo demasiado santo para pronunciarlo y
empezaron a sustituirlo oralmente por “Señor” (hebreo ’adonay, más adelante,
griego kyrios) cada vez que leían el nombre divino en las Escrituras (la derivación
de ’adonay es realmente bastante complicada, ya que técnicamente significa “mis
señores,” posiblemente un plural de majestad). Más adelante, esta tradición se
codificó en el Texto Masorético de la Biblia hebrea, que inserta habitualmente las
vocales de ’adonay en las consonantes de “YHWH”. Los manuscritos del Mar
Muerto (que datan de dos siglos antes de Jesús) emplean en algunos puntos letras
hebreas arcaicas para escribir el Tetragramatón, con el fin de diferenciarlo del
resto del texto. Hasta hoy, los judíos piadosos no pronuncian el nombre divino,
sino que lo sustituyen por “el Señor”, “Adonai”, “el Altísimo”, “el Eterno” o “Ha-
Shem” (literalmente, “el nombre”). Mi propósito al escribir el nombre divino
“YHWH” es permitir a los lectores pronunciarlo como deseen.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←18]
Cuarta estrofa de “Love Divine, All Loves Excelling”, escrito por Charles Wesley
en 1747; se publica como himno #92 en The Hymnal for Worship & Celebration,
ed. Tom Fettke et al. (Irving, TX: Word Music, 1986). Traducción libre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←19]
Tercera estrofa de “Away in a Manger”, escrito por John Thomas McFarland en
algún momento entre 1904 y 1908 (el autor de las dos primeras estrofas del himno
es desconocido); himno #157/#158 en Fettke et al., The Hymnal for Worship &
Celebration. Traducción libre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←20]
Segunda estrofa de “When the Roll Is Called Up Yonder”, escrito por James M.
Black en 1893; himno #543 en Fettke et al., The Hymnal for Worship &
Celebration. Traducción de www.himnosevangelicos.com.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←21]
Segunda y cuarta estrofas de “Must Jesus Bear the Cross Alone?”. Segunda estrofa
escrita por Thomas Shepherd (publicada en 1693) y cuarta estrofa por Henry
Ward Beecher (publicada en 1855); himno #449 en Fettke et al., The Hymnal for
Worship & Celebration. La cuarta estrofa decía originalmente: “Vosotros ángeles
del cielo descended de las estrellas / y llevaos mi alma”. Traducción libre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←22]
Himno #542 en Fettke et al., The Hymnal for Worship & Celebration.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←23]
Cuarta estrofa de “The Old Rugged Cross”, escrito por George Bennard en 1913;
himno #186 en Fettke et al., The Hymnal for Worship & Celebration. Traducción
libre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←24]
Tercera estrofa de “Just a Closer Walk with Thee”, autor desconocido (este himno
popular americano fue muy famoso durante los años 30 del siglo XX); himno #380
en Fettke et al., The Hymnal for Worship & Celebration. Traducción libre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←25]
Tercera estrofa de “Come, Christians, Join to Sing”, escrito por Christian H.
Bateman en 1843; himno #108 en Fettke et al., The Hymnal for Worship &
Celebration. Traducción libre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←26]
Cuarta estrofa de “My Jesus, I Love Thee”, escrito por William R. Featherston en
1864; himno #364 en Fettke et al., The Hymnal for Worship & Celebration.
Traducción libre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←27]
Cuarta y quinta estrofas de “As with Gladness Men of Oíd”, escrito por William C.
Dix hacia 1858; himno #163 en Fettke et al., The Hymnal for Worship &
Celebration. Traducción libre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←28]
Sexta estrofa de “Amazing Grace”, escrito por John Newton, titulado
originalmente “Faith’s Review and Expectation,” en relación a un sermón que
predicó el día de Año Nuevo de 1773 sobre 1 Crónicas 17:16-17; muchos
himnarios contienen las cuatro primeras de las seis estrofas que Newton escribió
(publicadas por primera vez en 1779), junto con una quinta estrofa, que
comenzaba con “Cuando hemos estado aquí diez mil años”, la cual se atribuye en
ocasiones erróneamente a John P. Rees (Rees nació en 1828, y esta estrofa aparece
impresa en 1790 como parte de un himno titulado “Jerusalem, My Happy Home”
y Harriet Beecher Stowe la vinculó primero a dos de las estrofas del himno de
Newton en Uncle Tom’s Cabin); la sexta estrofa no está en “Amazing Grace,”
himno #202 en Fettke et al., The Hymnal for Worship & Celebration. Traducción
libre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←29]
Chris Tomlin, “Amazing Grace (My Chains Are Gone)”, incluido en el álbum See
the Morning (Six Steps Records, 2006).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←30]
Esta cita se encuentra en internet sin una mención explícita de las obras de Tozer.
El destacado experto sobre Tozer, James L. Snyder, admite que, aunque puede no
encontrarse en una obra específica publicada, la cita repite exactamente lo que
Tozer ha dicho en algunos de sus sermones (disponibles en grabaciones de audio);
“es Tozer y expresa sus sentimientos sobre el asunto” (comunicación personal, 20
de diciembre de 2010).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←31]
He explorado la teología de numerosas canciones Bob Marley, Peter Tosh y Bunny
Wailer en “Identity and Subversion in Babylon: Strategies for ‘Resisting against
the System’ in the Music of Bob Marley and the Wailers”, en Religion, Culture
and Tradition in the Caribbean, ed. Hemchand Gossai y N. Samuel Murrell (New
York: St. Martin’s Press, 2000), 181-204. Para un excelente estudio en profundidad
de cómo las letras de Bob Marley recurrían a textos y temas bíblicos, véase Dean
MacNeil, The Bible and Bob Marley: Half the Story Has Never Been Told
(Eugene, OR: Cascade, 2013).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←32]
“We an’ Dem”, de Bob Marley, incluida en el álbum Uprising de Bob Marley and
the Wailers (Island Records, 1980); “Pass It On”, de Bob Marley, incluida en el
álbum Burnin’ de The Wailers (Island Records, 1973).“Jah” es la forma abreviada
del nombre divino “YHWH” (“Yahvé/Jehová”) encontrado en expresiones como
“aleluya” (que significa literalmente “alabad a YHWH”). A los rastafaris les gusta
citar Salmo 68:4 de la versión King James de la Biblia: “Sing unto God, / sing
praises to his name: / extol him that rideth upon the heavens by his name JAH, /
and rejoice before him”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←33]
Como estas letras no están publicadas en ningún formato fijo y varían
frecuentemente (en ocasiones, de forma significativa) de una grabación a la
siguiente, he provisto mi propia transcripción de las letras de la canción, junto con
qué versión de la canción estoy citando. Este complejo estado de la situación ha
llevado a un biógrafo de Bob Marley a comentar que recopilar una discografía
exacta de cualquier grupo de reggae jamaicano “pondría a prueba la paciencia de
cualquiera excepto el propio Jah rastafari” (Timothy White, Catch a Fire: The Life
of Bob Marley, rev. ed. [New York: Henry Holt, 1996], 393).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←34]
“Get Up, Stand Up”, de Bob Marley y Peter Tosh, incluida en el álbum Equal
Rights de Peter Tosh (Columbia Records, 1977); grabada originalmente (con una
letra ligeramente diferente) en el álbum Burnin’ de The Wailers (Island Records,
1973).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←35]
“Talkin Blues”, de Bob Marley, incluida en el álbum Natty Dread de The Wailers
(Island Records, 1974).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←36]
Véase, por ejemplo, La Ilíada 23.99-107, donde Aquiles recibe una visita en sueños
del fallecido Patroclo; y La Odisea 11, donde Ulises cuenta sus viajes al
inframundo (especialmente su encuentro con su madre muerta, Anticlea, en
11.208-222, y con el fallecido Aquiles 11.475-491). Para una exposición clara de la
naturaleza del Hades en estos textos homéricos, véase N. T. Wright, The
Resurrection of the Son of God (Christian Origins and the Question of God 3;
Minneapolis: Fortress, 2003), 39-45; y sobre el concepto de Seol en el Antiguo
Testamento, véase Ibid., 87-99.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←37]
Véase Platón, Fedón 64a-68b. El lenguaje es intencionadamente androcéntrico.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←38]
Para la frase de Platón, una “imagen móvil de la eternidad” véase Timeo 37d; para
una descripción de la belleza del cosmos, véase Timeo 29e-31b.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←39]
La visión de Aristóteles de la relación entre el alma y el cuerpo se articula con más
claridad en De anima. “Forma” es un término técnico en la filosofía de Platón y
Aristóteles para los conceptos o “ideas” universales, entendidos como el factor
unificador en las cosas materiales. Mientras Platón pensaba que estas formas
existían de forma independiente del mundo físico (pero se materializaban en este
mundo), Aristóteles consideraba que no tenían una existencia independiente.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←40]
El término “dualismo” se emplea de diferentes maneras en la literatura religiosa y
filosófica. Históricamente, se ha utilizado para la idea de que existen dos
principios metafísicos de origen independiente. Recientemente, el término ha
acabado empleándose para designar cualquier dualidad o elemento doble (a los
que se hace referencia frecuentemente como oposiciones binarias). Mi uso es
diferente de ambos. Estoy empleando el término “dualismo” para nombrar
cualquier bifurcación en la cual se da una prioridad en valor a un lado de la
distinción sobre el otro (esto es, se ve como mejor, más elevado, más importante,
etc.) y el otro se devalúa en consecuencia (como más bajo, menos importante, o
incluso totalmente malo). “Dualismo” no se refiere, por tanto, simplemente a una
dualidad conceptual, sino más bien a una distinción de valor en el nivel de la
cosmovisión/precognitivo/afectivo superpuesto a lo que puede ser (o no) una
distinción conceptual válida. Para una exposición más detallada del dualismo del
valor o de la cosmovisión, véase Walsh y Middleton, Transforming Vision, caps.
6-7.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←41]
Véase, por ejemplo, Cicerón, La república 6.13-16.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←42]
El impacto del platonismo también puede verse en las diferentes visiones del
destino final de los justos en la literatura apocalíptica judía de la época del
Segundo Templo; algunos textos esperan que los redimidos moren en un cosmos
renovado, mientras otros sugieren una transferencia a un cielo místico.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←43]
Nótese que, en Confesiones 7.9 y 7.20, Agustín de Hipona se refiere a lo que son
realmente Las Enéadas de Plotino simplemente como los libros de los
“platonistas”. Plotino escribió densos tratados filosóficos que su discípulo Porfirio
recopiló en Las Enéadas (“los nueves”: seis grupos de nueve tratados cada uno).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←44]
Richard Bauckham y Trevor Hart, Hope against Hope: Christian Eschatology in
Contemporary Context (Trinity and Truth; London: Darton, Longman &Todd,
1999), 129, cursivas añadidas.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←45]
Aristóteles, Poética 18.1-3 (Aristóteles estaba hablando del drama y no empleó
explícitamente la palabra “trama”).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←46]
La estructura creación-caída-redención guía la exposición bíblica en la segunda
parte (“La cosmovisión bíblica”) de Brian J. Walsh y J. Richard Middleton, The
Transforming Vision: Shaping a Christian World View (Downers Grove, IL: IVP
Academic, 1984); y en la segunda parte (“Los recursos de las Escrituras”) de J.
Richard Middleton y Brian J. Walsh, Truth Is Stranger Than It Used to Be:
Biblical Faith in a Postmodern Age (Downers Grove, IL: IVP Academic, 1995).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←47]
Entiendo la motivación de los que resumirían la trama de la historia bíblica como
creación-caída-redención-consumación, ya que ello indica que la culminación de
la historia no vuelve simplemente al estado primitivo del principio (esto es, existe
cierta discontinuidad entre creación y escatón). Estoy totalmente de acuerdo con
esta idea (como quedará claro en este capítulo y los siguientes). Sin embargo, es
importante hacer hincapié en que el estado escatológico final no trasciende la
creación. Aunque trasciende el estado inicial de la creación, es realmente el
cumplimiento del propósito creativo de Dios (después de la reparación de la
fractura del pecado).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←48]
Este capítulo recurre a mi obra anterior sobre teología de la creación, incluyendo
el artículo “Imagen de Dios”, en Dictionary of Scripture and Ethics, ed. Joel Green
et al. (Grand Rapids: Baker Academic, 2011), 394-97; y especialmente a mi libro
The Liberating Image: The Imago Dei in Génesis 1 (Grand Rapids: Brazos, 2005),
que sintetiza gran parte de mis escritos anteriores sobre el tema (incluyendo
Transforming Vision, cap. 3, y Truth Is Stranger, cap. 6). En diversos puntos del
presente capítulo, las notas al pie indicarán secciones de The Liberating Image que
los lectores interesados podrían consultar para una exposición más extensa sobre el
tema.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←49]
Reducir la adoración a expresiones cargadas de emociones es como reducir el amor
en el matrimonio a un romance. Como los cónyuges saben muy bien, aunque las
tarjetas y los ramos de flores del día de San Valentín son maravillosas expresiones
de devoción, el amor debe expresarse también lavando los platos, cocinando,
limpiando la casa, planificando las finanzas, dando de comer al bebé a las 3 de la
madrugada, abogando por el hijo autista en la escuela, etc.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←50]
Aunque en castellano distinguimos entre “adoración” y “servicio”, la Biblia no
emplea habitualmente palabras distintas para estas ideas. En su lugar, la misma
palabra puede aplicarse tanto al servicio sacerdotal en el templo como al trabajo
ordinario; ambos son formas de servicio o adoración a Dios.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←51]
Según Salmo 148:8, el viento obedece a Dios. Otros textos bíblicos que describen
la obediencia de criaturas no humanas a su creador son Jeremías 8:7; Salmo 33:6,
9; 147:7-9; 148:5-6. En realidad, este tema alcanza toda su expresión en Génesis 1,
que retrata a Dios creando por medio de su palabra, simplemente mandando u
ordenando (“Sea...”) a las criaturas existir y funcionar de acuerdo con la voluntad
divina. El Salmo 96 combina la retórica de las órdenes divinas (“Sea...”) de Génesis
1 con el tema de la adoración cuando el Salmo exhorta al mundo no humano a
alabar a Dios: “Alégrense los cielos y regocíjese la tierra; / ruja el mar y cuanto
contiene; / gócese el campo y todo lo que en él hay” (vv. 11-12a).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←52]
Véase la asombrosa lista de pasajes del libro de Salmo que retratan la alabanza de
Dios por parte de la creación, en Terence E. Fretheim, God and World in the Old
Testament: A Relational Theology of Creation (Nashville: Abingdon, 2005), 267-
68; el análisis de este tema por parte de Fretheim se encuentra en el capítulo 8.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←53]
Existe una resonancia principal entre los humanos y la tierra comunicada por el
juego de palabras hebreo entre los términos para “humano” (’adam) y “tierra”
('adama) en Génesis 2:7 (nótese que en Génesis 2-3 ’adam no es aún el nombre
propio “Adán”, como lo es en Génesis 4:1; en su lugar, el hebreo dice “el humano”
há ’adam). Un equivalente de este juego de palabras en castellano podría ser que
Dios creó al “humano” del “humus”. Sobre este juego de palabras y su sentido
teológico, véase la detallada interpretación de Génesis 2-3 por Phyllis Trible en “A
Love Story Gone Awry”, en God and the Rhetoric of Sexuality (Overtures to
Biblical Theology; Philadelphia: Fortress, 1984), 72-143.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←54]
Para la perspectiva de que Dios fue el primer jardinero/creador de cultura, estoy
en deuda con Andy Crouch, Culture Making: Recovering Our Creative Calling
(Downers Grove, IL: IVP Academic, 2008), 108.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←55]
Otra referencia importante a los humanos en Salmo 104 es el versículo final (v.
35a), donde el salmista pide a Dios que elimine a los pecadores de la tierra;
presumiblemente, su mal uso del poder obstaculiza el funcionamiento apropiado
de la vida terrenal (esta perspectiva es importante, como veremos en capítulos
posteriores, para interpretar textos escatológicos de juicio como Mateo 24:37-41).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←56]
La numeración de los versículos del Salmo 8 en el hebreo es ligeramente diferente
del castellano, de forma que los versículos 6-9 en el Texto Masorético (TM)
corresponden a los versículos 5-8 en las traducciones al castellano.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←57]
La frase “un poco menor que los ángeles” también podría traducirse “un poco
menor que los seres divinos” o “un poco menor que Dios” (así es como lo hace la
Septuaginta). El significado no cambia esencialmente porque se pensaba que los
ángeles, como los humanos, ejercían un dominio delegado como representantes de
Dios. Para una exposición de este asunto, véase Middleton, Liberating Image, 58-
60.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←58]
La mayoría de los expertos actuales del Antiguo Testamento interpretan el
dominio de la tierra por la humanidad en nombre de Dios precisamente como lo
que Génesis 1:26-28 quiere decir por la imagen y semejanza de Dios (imago Dei).
Sin embargo, es común que obras teológicas populares se quejen de que la idea de
la “imagen de Dios” es difícil de interpretar (como si la Biblia no ofreciera
dirección sobre el tema) o especulen acerca de lo que Dios y los humanos tienen
en común (prestando poca atención al contexto de Génesis 1). Para una
explicación de la historia de la interpretación de la humanidad como imago Dei,
véase Middleton, Liberating Image, cap. 1.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←59]
Sobre el valor del trasfondo del antiguo Oriente Próximo para interpretar el
Antiguo Testamento, véase Peter Enns, Inspiration and Incarnation: Evangelicals
and the Problem of the Old Testament (Grand Rapids: Baker Academic, 2005),
cap. 2.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←60]
Para una lista de referencias a reyes del antiguo Oriente Próximo como la imagen
de un dios, véase Middleton, Liberating Image, cap. 3, esp. 108-22.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←61]
Un ejemplo de esta idea antigua se encuentra en Génesis 14:18-20, que menciona
a Melquisedec, el sacerdote-rey cananeo de Salem, aunque no se le llama
explícitamente la “imagen” de su dios, El Elyon (= Dios Altísimo). El texto parece
asumir que este es el nombre por el cual Melquisedec conocía al Dios de Abraham.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←62]
Sobre la importante distinción entre lo bueno de la creación y su perfección, véase
Fretheim, God and World, 41,125.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←63]
Para un análisis detallado del ideal mimético/repetitivo en el antiguo Oriente
Próximo en contraste con la visión alternativa propuesta por Génesis 1-11, véase
Middleton, Liberating Image, cap. 5, esp. 204-19.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←64]
Para un excelente ensayo sobre este tema, véase Raymond C. Van Leeuwen,
“Cosmos, Temple, House: Building and Wisdom in Mesopotamia and Israel”, en
Wisdom Literature in Mesopotamia and Israel, ed. Richard J. Clifford (Society of
Biblical Literature Symposium Series 36; Atlanta: Society of Biblical Literature,
2007), 67-90.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←65]
Éxodo 31:3 (// 35:31) es uno de los pocos lugares en el Pentateuco, además de
Génesis 1:2, donde aparece la expresión “Espíritu de Dios”. Es significativo que la
única otra aparición de “Espíritu de Dios” entre Génesis 1:2 y Éxodo 31:3 también
sugiere un tema de la imago Dei. En Génesis 41:38-39, los egipcios reconocen el
Espíritu de Dios en José debido a su discernimiento y sabiduría extraordinarios,
que lo cualifican para la autoridad real; lo nombran el segundo en autoridad tras el
faraón y le conceden el dominio sobre todo Egipto, de forma muy parecida a como
se concede el dominio de la tierra a los humanos con la imagen de Dios; y se da a
Bezaleel la supervisión sobre la construcción del templo.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←66]
Sobre este tema, véase Middleton, Liberating Image, cap. 2, esp. 77-88.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←67]
Andreas Schüle, “Made in the ‘Image of God’: The Concepts of Divine Images in
Gen 1-3”, Zeitschrift für die Alttestamentliche Wissenschaft 117 (2005): 1-20;
Catherine Leigh Beckerleg, “The ‘Image of God’ in Eden: The Creation of
Mankind in Genesis 2:5-3:24 in light of the mis pi, pit pi and wpt-r Rituals of
Mesopotamia and Ancient Egypt” (PhD diss., Harvard University, 2009); Stephen
L. Herring, “A ‘Transubstantiated’ Humanity: The Relationship between Divine
Image and the Presence of God in Genesis i 26f.”, Vetus Testamentum 58 (2008):
480-94.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←68]
Thorkild Jacobsen fue el primero que usó la idea de la “transubstanciación’ para
describir la consagración y vivificación de una imagen de culto en Mesopotamia;
véase Jacobsen, “The Graven Image”, en Ancient Israelite Religión: Essays in
Honor of Frank Moore Cross, ed. Patrick D. Miller Jr., Paul D. Hanson, y S. Dean
McBride (Philadelphia: Fortress, 1987), 15-32.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←69]
Sugerí primero que la imago Dei era más como un prisma (dirigiendo la Gloria de
Dios hacia el exterior) que como un espejo (reflejando de vuelta a Dios) en un
discurso de apertura en una conferencia patrocinada por la Ontario Inter-Varsity
Christian Fellowship en 1989, y después en un artículo entregado a la Sociedad
Teológica Canadiense en mayo de 1991, publicado como “The Liberating Image?
Interpreting the Imago Dei in Context”, Christian Scholar's Review 24 (1994): 8-
25.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←70]
Para una exposición de Enuma Elish, incluyendo su significado político y ético en
la antigua Mesopotamia, véase Middleton, Liberating Image, 160-67.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←71]
En Enuma Elish el mundo no solo se construye a partir del cadáver de Tiamat,
sino que también los humanos son creados a partir de la sangre de Qingu, el
cónyuge/esposo asesinado de Tiamat. Así pues, tanto el cosmos como los seres
humanos contienen un principio malvado/demoníaco que debe ser controlado
constantemente por sometimiento.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←72]
Para un análisis extenso de los problemas éticos de la creación mediante combate,
incluyendo los problemas causados por la presencia (limitada) de este tema en la
Biblia, véase Middleton, Liberating Image, cap. 6. Se ha publicado una versión más
corta de ese capítulo con el título “Created in the Image of a Violent God? The
Ethical Problem of the Conquest of Chaos in Biblical Creation Texts”,
Interpretation 58 (2004): 341-55.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←73]
Para un análisis más completo de Génesis 1 como una alternativa a la creación
mediante combate, véase Middleton, Liberating Image, 263-66.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←74]
El grado de responsabilidad (y libertad) que Dios concede a la humanidad con la
tarea de poner nombre a los animales es asombroso. Conforme Génesis 2:19, según
cómo llamara el primer ser humano a cada animal, ese sería su nombre. Dios no
interfirió para sugerir alternativas, sino que simplemente permitió que cada
nombre se mantuviera. Sobre este punto, véase Fretheim, God and World, 58.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←75]
Para un análisis de cómo los mitos de la creación eran la base del orden social en la
Antigua Mesopotamia, véase Middleton, Liberating Image, cap. 4, esp. 147-73.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←76]
Esto es a lo que la teología cristiana ha referido tradicionalmente como la “caída”.
Aunque no tengo problema en emplear el término en un sentido no técnico para
describir el primer pecado y sus consecuencias para la humanidad y la tierra, estoy
de acuerdo con esos expertos bíblicos que sugieren que no deberíamos permitir
que esta metáfora controle nuestra interpretación de Génesis 3. Mientras “caída”
podría ser una metáfora apropiada para describir el mito órfico del descenso del
alma desde el cielo y su enterramiento en un cuerpo, Génesis 3 presenta el pecado
primitivo más en términos de “transgresión” o “fractura”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←77]
El “dolor” en el parto y el “trabajo” en las labores de la tierra (Génesis 3:16-17)
traducen la misma palabra hebrea (’issabon). La versión Reina-Valera es más
democrática al traducir ambas “dolor”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←78]
Esto sugiere que la “muerte” prometida por Dios como la consecuencia de comer
del árbol (Génesis 2:17) no era la muerte literal inmediata (la pareja humana
original no “murió” inmediatamente en este sentido), ni siquiera la introducción
de la mortalidad (una duración limitada de la vida) en lo que había sido
originalmente una vida humana inmortal. Más bien, la plenitud de vida
comenzaba a estar en peligro, ya que la muerte (la antítesis de la vida) invadió y
corrompió el florecimiento original de la creación.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←79]
Para un análisis más detallado del mal uso del poder en la historia primitiva, véase
Middleton, Liberating Image, 219-21.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←80]
El verbo que hace referencia a que Dios se “entristeció” en Génesis 6:6 deriva de la
misma raíz hebrea que el “dolor” o el “trabajo” que viene los seres humanos como
consecuencia de su pecado (3:16-17). En otras palabras, no solo nos herimos a
nosotros mismos y afectamos a otras personas y a la tierra con nuestro violento
mal uso del poder; nuestra violencia hiere incluso a Dios. El dolor del creador se
hace eco de nuestro dolor, de tan íntimamente que Dios está vinculado con el
mundo que hizo.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←81]
Para una exposición más completa del sentido de Babel, véase Middleton,
Liberating Image, 221-28.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←82]
Que la tierra está cerrada a la presencia de Dios y al resto de los “cielos” (el
universo) es la idea básica detrás de la referencia de C. S. Lewis a la Tierra como el
“planeta silencioso” en el primer volumen de su trilogía espacial, Out of the Silent
Planet (London: Bodley Head, 1938).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←83]
Este esbozo de la trama bíblica se desarrolla a partir de mi ensayo “A New Heaven
and a New Earth: The Case for a Holistic Reading of the Biblical Story of
Redemption”, Journal for Christian Theological Research 11 (2006): 73-97.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←84]
Diversas dimensiones de la narrativa bíblica se detallarán en los capítulos que
siguen. Los capítulos 4 al 6 explorarán el tema de la salvación integral en el
Antiguo Testamento, mientras que los capítulos 7 al 10 se ocupan de la noción de
redención cósmica en el Nuevo Testamento, incluyendo textos que no parecen
encajar con esa visión.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←85]
Aunque N. T. Wright llegó a usar estas categorías en The New Testament and the
People of God (Christian Origins and the Question of God 1; Minneapolis:
Fortress, 1992), me sentí estimulado a desarrollar los rudimentos de mi propio
análisis mientras escuchaba la serie de conferencias de cinco partes de Wright
sobre el Evangelio de Marcos dadas en el Instituto de Estudios Cristianos (ICS) en
Toronto, 7-8 de julio de 1988, seguidas por su serie de tres partes en el ICS titulada
“The Quest for the Historical Kingdom,” del 31 de enero al 1 de febrero de 1989.
Para exposiciones matizadas de la aplicabilidad de las categorías de Propp y
Greimas para el “análisis agencial” de los expertos bíblicos, véase Pamela J. Milne,
Vladimir Propp and the Study of Structure in Biblical Hebrew Narrative (Bible
and Literature; Sheffield: Sheffield Academic Press, 1988); Daniel Patte, The
Religious Dimensions of Biblical Texts: Greimas’s Structural Semiotics and
Biblical Exegesis (Semeia Studies; Atlanta: Scholars Press, 1990).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←86]
La terminología específica (“Emisor”, “agente”, “tarea”, “receptor”, “impedimento”
y “ayudador”) es mía, y el modelo está considerablemente adaptado. (He omitido
mucho de la obra de Propp y Greimas y simplificado el esquema de Wright). Su
propósito es que sea solo un modelo heurístico y no técnico para el análisis
narrativo de la trama a gran escala de las Escrituras. De hecho, este modelo se usa,
sin señalarlo como tal, para esbozar la trama de la historia bíblica en J. Richard
Middleton y Brian J. Walsh, Truth Is Stranger Than It Used to Be: Biblical Faith in
a Postmodern Age (Downers Grove, IL: IVP Academic, 1995), cap. 6.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←87]
Estoy en deuda con las conferencias de N.T. Wright en 1988 por este útil ejemplo.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←88]
La presencia del cazador en la comida es un nuevo elemento, no imaginado en la
secuencia narrativa inicial. De igual forma, el Cordero (que no aparece en la
secuencia narrativa inicial de la historia bíblica) está presente en la nueva
Jerusalén (Apocalipsis 21:22-23; 22:3).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←89]
Sin embargo, este quiasmo es conceptual, no literario.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←90]
Para una exposición más detallada de esta interpretación de la primera secuencia
narrativa de la Biblia, véase el capítulo precedente.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←91]
Originalmente llamado “Abram”, su nombre es cambiado a “Abraham” en Génesis
17:5.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←92]
Este propósito definitivo se declara en relación con Abraham (Génesis 12:1-3;
18:17-18; 22:17-18), Isaac (Génesis 26:4-5) y Jacob (Génesis 28:14).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←93]
Aunque no se declara explícitamente cómo debe hacerse esto en el llamamiento
de Abraham, Génesis 18:19 sugiere que Abraham debe “encargar a sus hijos y a su
casa después de él que guarden el camino del Señor haciendo justicia y juicio”, lo
que permitiría que se cumplieran las promesas de Dios a Abraham.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←94]
Traducción de H. Freedman y Maurice Simon, eds., Midrash Rabbah: Génesis (10
vols.; London: Soncino, 1939), 1:114. Esta cita tiene el propósito de responder a la
pregunta de por qué Dios no comenzó con Abraham, dada su preeminente
estatura en el judaismo (de hecho, el texto dice que era digno de ser creado antes
que Adán). Para una traducción más reciente, pero en cierto modo burda, véase
Jacob Neusner, Genesis Rabbah: The Judaic Commentary to the Book of Génesis
—A New American Translation, vol. 1, Parashiyyot One through Thirty-Three on
Genesis 1:1-8:14 (Brown Judaic Studies 104; Atlanta: Scholars Press, 1985), 154.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←95]
El gráfico de la figura 3.2 deja claro que es una trama secundaria de la trama
secundaria.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←96]
Se podría pensar que la esclavitud desemboca en una deformación de las personas,
por lo que la Torá tiene un propósito significativo: formar de nuevo a estas
personas en la clase de comunidad que Dios desea.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←97]
Mi lectura de Éxodo 19:6 como misional o vocacional depende de interpretar el
pronunciamiento de Dios en el contexto de la trama en desarrollo. Por sí mismo,
este texto es suficientemente críptico como para leerse de múltiples formas si se
enmarca en diferentes comprensiones de la historia bíblica. Así pues, la idea de
Israel como un reino sacerdotal se ha tomado como una declaración de que Israel
es simplemente el ámbito/reino sobre el que Dios gobierna, o como una
afirmación de un sacerdocio gobernante/real en la nación, o como una referencia
al estatus privilegiado de Israel como la única nación a la que se permite servir a
Dios con acceso al templo celestial. Acerca de la última interpretación, véase John
A. Davies, A Royal Priesthood: Literary and Intertextual Perspectives on an Image
of Israel in Exodus 9:6 (Library of Hebrew Bible/Old Testament Studies 395;
London: T&T Clark, 2004).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←98]
La conquista de Canaán, incluyendo el herem, o “anatema”, por la que Israel debe
erradicar a todas las naciones que habitan en la tierra de la promesa, entra en un
importante conflicto con la trama general de la historia bíblica, que asume los
propósitos de Dios de bendición para las naciones. Independientemente de cómo
interpretemos la conquista de Canaán, queda claro que este episodio no puede
tomarse como éticamente normativo para el pueblo de Dios, dado el sentido
general de la macronarrativa bíblica. Para una exposición de las interpretaciones
cristianas de la conquista de Canaán, véase C. S. Cowles et al., Show Them No
Mercy: Four Views on God and Canaanite Genocide (Counterpoints; Grand
Rapids: Zondervan, 2003). Uno de los mejores es el comentario de Gordon H.
Matties sobre Joshua (Believers Church Bible Commentary; Harrisonburg, VA:
Herald Press, 2012), que trata de resolver la conquista desde una perspectiva
menonita/pacifista. Para las reflexiones iniciales de Matties sobre Josué, véase su
“Reading Rahab’s Story: Beyond the Moral of the Story (Joshua 2)”, Direction 24
(1995): 57-70, http://www.directionjournal.org/article/?872.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←99]
La única vez en todo el libro que Israel admite su pecado en sus gritos de angustia
se encuentra en Jueces 10:10 (repetido en 10:15). YHWH, sin embargo, no cree
que sean sinceros y se niega a rescatarlos (10:11-14), aunque más adelante lo hace
por su misericordia (10:16).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←100]
Para un análisis de los factores que llevaron al rechazo de Saúl, véase J. Richard
Middleton, “Samuel Agonistes: A Conflicted Prophet’s Resistance to God and
Contribution to the Failure of Israel’s First King,” en Prophets, Prophecy, and
Ancient Israelite Historiography, ed. Mark J. Boda y Lissa M. Wray Beal (Winona
Lake, IN: Eisenbrauns, 2013), 69-91.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←101]
El hecho de que Dios establezca un pacto incondicional con David (2 Samuel 7)
significa que Dios no aprueba necesariamente la vida de David, sino que decide
obrar a través de él y sus descendientes (a pesar de sus flaquezas) para la salvación
de Israel.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←102]
Puede ser que Salomón no instituyera la leva, sino que simplemente continuara
con lo que su padre David había empezado (véase 2 Samuel 20:24; 1 Reyes 5:14).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←103]
Para un estudio fascinante de la ambigüedad moral y religiosa de la vida de
Salomón, véase J. Daniel Hays, “Has the Narrator Come to Praise Solomon or to
Bury Him? Narrative Subtlety in 1 Kings 1-11”, Journal for the Study of the Old
Testament 28 (2003): 149-74.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←104]
Hay nueve dinastías en el reino del norte que abarcan doscientos años, la mayoría
de las cuales desaparecen después de uno o dos reyes. Las excepciones son la
dinastía de Omri (cuatro reyes durante unos cuarenta y cinco años) y la de Jehú
(cinco reyes en unos noventa años).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←105]
Es interesante que kainon anthropon en Efesios 2:15 se traduce habitualmente
“nueva humanidad” o “Nuevo hombre” o “nuevo pueblo”, pero más adelante en
Efesios 4:24 tiende a traducirse “nuevo ser”. Tanto Efesios 4:22-24 como
Colosenses 3:9-10 contrastan la vieja humanidad (palaion anthropon [Efesios 4:22;
Colosenses 3:9]) con la nueva humanidad (aunque con diferentes palabras para
“nuevo”: kainon en Efesios 4:24, neon en Colosenses 3:10).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←106]
Véase también Efesios 4:7-16, 22-24; 5:1; Colosenses 3:5-17.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←107]
Caperucita Roja y su abuela celebran finalmente su comida.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←108]
La palabra para “cielo” en hebreo (samayim) siempre es plural (técnicamente,
dual), por consiguiente, “cielos”. El Nuevo Testamento usa tanto el singular
(ouranos) como el plural (ouranoi), apareciendo este último especialmente en el
evangelio de Mateo. Para una exposición de las diferencias entre el singular y el
plural en Mateo, véase Jonathan T. Pennington, Heaven and Earth in the Gospel
of Matthew (Supplements to Novum Testamentum 126; Leiden: Brill, 2007;
reimpresión, Grand Rapids: Baker Academic, 2009), cap. 6.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←109]
Terence Fretheim ha argumentado convincentemente que debido a que en la
cosmovisión bíblica el cielo forma parte del orden creado, la ubicación del trono
de Dios en el cielo es realmente una imagen de la inmanencia de Dios en la
creación (The Suffering of God: An Old Testament Perspective [Overtures to
Biblical Theology 14; Philadelphia: Fortress, 1984], 37; God and World in the Old
Testament: A Relational Theology of Creation [Nashville: Abingdon, 2005], 26).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←110]
Debe reconocerse que esta estampa se complica con otros textos bíblicos que
describen la rebelión en el ámbito celestial (como se expondrá en los capítulos 6 y
9 de este libro). Para el tema de la ambigüedad del “cielo” en la Biblia, véase
Calvin R. Schoonhoven, The Wrath of Heaven (Grand Rapids: Eerdmans, 1966).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←111]
Richard Francis Weymouth, The New Testament in Modern Speech, rev. James
Alexander Robertson (5th ed.; London: James Clarke, 1934). La traducción de
Weymouth se publicó por primera vez en 1903, basada en su propio texto griego
ecléctico, conocido como The Resultant Greek Testament, la quinta edición
(revisada por Robertson) se publicó originalmente en 1929.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←112]
Doy las gracias a mis profesores en el Seminario Teológico de Jamaica por esta
profunda y rigurosa introducción a la Biblia.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←113]
Estos dos capítulos se basan en la investigación de un artículo del que fui coautor
junto a Michael J. Gorman titulado “Salvación”, en el New Interpreter’s
Dictionary of the Bible, ed. Katharine Doob Sakenfeld (Nashville: Abingdon,
2009), 5:45-61.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←114]
Para un estudio útil de formas de entender la salvación, véase Terence E.
Fretheim, “Salvation in the Bible vs. Salvation in the Church”, Word and World
13 (1993): 363-72.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←115]
Walter Brueggemann, The Prophetic Imagination (2nd ed.; Minneapolis: Fortress,
2001), 11. He insertado intencionadamente la palabra “redentora” en la cita. Como
en la narrativa bíblica es la creación la que permite realmente el comienzo de la
historia, sería más preciso decir que el éxodo empieza de nuevo la historia
redentora, tras el obstáculo de la esclavitud en Egipto. Para mi debate con
Brueggemann sobre la función de la creación en la Biblia, véase J. Richard
Middleton, “Is Creation Theology Inherently Conservative? A Dialogue with
Walter Brueggemann”, Harvard Theological Review 87 (1994): 257-77; este
mismo asunto se trata en la obra de Brueggemann “Response to J. Richard
Middleton”, 279-89.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←116]
Para una lista completa de lamentos en el Salterio, véase el apéndice B en
Berhnard W. Anderson con Steven Bishop, Out of the Depths: The Psalms Speak
for Us Today (3rd ed.; Louisville: Westminster John Knox, 2000).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←117]
Brueggemann (Prophetic Imagination, 23, 25, 29, 32), basándose en la obra de
George Mendenhall, es particularmente esclarecedor en este punto.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←118]
Para un análisis profundo tanto del poder del lamento como de la importancia de
ser capaz de apelar a un Dios trascendente, véase Cynthia L. Rigby, “Someone to
Blame, Someone to Trust: Divine Power and the Self-Recovery of the Oppressed”,
en Power, Powerlessness, and the Divine: New Inquiries in Bible and Theology,
ed. Cynthia L. Rigby (Studies in Theological Education; Atlanta: Scholars Press,
1997), 79-102.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←119]
El relato de Marcos lo identifica como Bartimeo, un mendigo ciego; Lucas lo
describe simplemente como un hombre ciego.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←120]
Es significativo que, aunque el éxodo es un caso de liberación sociopolítica o
incluso militar, en ningún caso Moisés o Israel luchan directamente contra Egipto;
ese es únicamente un trabajo de Dios. Este hecho anuncia el tema, encontrado a lo
largo de la Biblia, de que la salvación solo se consigue por medio de Dios, nunca
por las “obras” humanas.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←121]
Esta metáfora equivale a la expresión “lento para la ira” en el Antiguo Testamento,
que se emplea para describir la paciencia de Dios (como en Éxodo 34:6). “Lento
para la ira” traduce una frase que significa literalmente “de nariz larga”. La idea de
la metáfora es que el fuego de la ira de Dios tarda mucho en encenderse antes de
ser lanzado como una ráfaga furiosa por su nariz (como en Éxodo 15:8). Un
equivalente contemporáneo (usando una metáfora algo diferente) sería decir que
YHWH no tiene la mecha corta.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←122]
Para un relato esclarecedor de la realeza de YHWH en el Antiguo Testamento,
véase Tryggve N. D. Mettinger, In Search of God: The Meaning and Message of
the Everlasting Names, trad. Frederick H. Cryer (Minneapolis: Fortress, 1988),
cap. 6, “The Lord as ‘King’: The Battling Deity”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←123]
Este tema se define en ocasiones como el del “Christus Victor”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←124]
El hecho de que solo YHWH luche contra Egipto puede ayudar a explicar por qué
se atribuye a Moisés el Cántico del Mar (Éxodo 15:1-18) en lugar de Miriam, en
contra de lo que se podría esperar normalmente. El hecho de que ella y las
mujeres queden relegadas a repetir únicamente las primeras líneas del mismo
(Éxodo 15:20-21) se ha tomado como prueba de un sesgo masculino, ya que son
principalmente las mujeres quienes entonan los cánticos de victoria (acompañados
por panderos y danzas) en la Biblia; normalmente los hombres no cantan, ya que
ellos son los guerreros que regresan (véase Jueces 11:34; 1 S. 18:6-7). Sin embargo,
tal como sugiere Victor P. Hamilton (Exodus: An Exegetical Commentary [Grand
Rapids: Baker Academic, 2011], 235-36), en este caso Moisés dirige a los hombres
israelitas en el cántico de victoria, ya que ni él ni ningún varón israelita fueron
combatientes reales en la batalla; la victoria en el mar pertenecía a YHWH.
Deberíamos tener también en cuenta el argumento de J. Gerald Janzen de que un
análisis detenido del hebreo indica que Moisés e Israel entonan este cántico
porque (ki) Miriam y sus hermanas les invitan a hacerlo. El ki que sigue al mismo
(15:1) es analéptico (funciona como una retrospectiva), explicando por qué se
entonó el consiguiente cántico. Nótese que Moisés dice (literalmente), “Canto al
Señor” (15:1), que puede ser una respuesta a la exhortación de Miriam, “Cantad al
Señor” (15:21). Véase Janzen, “Song of Moses, Song of Miriam: Who Is Seconding
Whom?”, Catholic Biblical Quarterly 54 (1982): 211-20. Reimpreso en Athalya
Brenner, ed, A Feminist Companion to: Exodus to Deuteronomy (The Feminist
Companion to the Bible 6; Sheffield: Sheffield Academic Press, 1994), 187-99.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←125]
Para la función del agua en los relatos bíblicos de la creación, véase J. Richard
Middleton, The Liberating Image: The Imago Dei in Genesis 1 (Grand Rapids:
Brazos, 2005), cap. 6, “Created in the Image of a Violent God?”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←126]
Aunque muchas traducciones de Éxodo 15:10 hablan de “aguas poderosas”, tanto
la Sociedad Judía de Publicación Tanakh como Everett Fox (The Five Books of
Moses [Schocken Bible; New York: Schocken Books, 1995], 337) traducen
correctamente la frase “aguas majestuosas”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←127]
El problema es si el adjetivo “majestuosa” califica a YHWH o a su mano (existen
argumentos gramaticales para ambas opciones). Véase la exposición en Hamilton,
Exodus, 223-24.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←128]
El mismo adjetivo de Éxodo 15:10 también aparece en Salmo 8 para describir el
nombre de YHWH, que es “glorioso” en toda la tierra (vv. 1, 9).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←129]
De forma parecida, en el relato de la creación de Génesis 1, Dios no solo llena la
tierra y los mares con criaturas vivientes (vv. 20-21, 24-25), sino que la tierra (en
respuesta a la palabra de Dios) también produce vegetación, en un acto paralelo de
llenado (vv. 11-12). Y aunque Dios separa la luz de las tinieblas el primer día de
creación (v. 4), escoge al sol y la luna para hacer lo mismo el cuarto día (v. 18).
Para un análisis de las formas en las que las criaturas no humanas en Génesis 1
participan (al menos parcialmente) en la imago Dei, véase Middleton, Liberating
Image, cap. 7, “Imaging God’s Primal Generosity”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←130]
Aunque el Siervo sufriente puede haber hecho originalmente referencia a la
misión de Israel (o posiblemente a la de un profeta del exilio), el Nuevo
Testamento acabó viendo su cumplimiento definitivo en Jesús. Para citas
explícitas, véase Mateo 8:17; Lucas 22:37; Juan 12:38; Hechos 8:32-34; 1 Pedro
2:22-25; hay alusiones a este texto de Isaías entretejidas a lo largo del Nuevo
Testamento.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←131]
Para una reflexión más detenida sobre las diversas formas en las que la historia de
la fundación de Israel se cuenta en el Antiguo Testamento, véase J. Richard
Middleton y Brian I. Walsh, Truth Is Stranger Than It Used to Be: Biblical Faith
in a Postmodern Age (Downers Grove, IL: IVP Academic, 1995), cap. 5, “The
Biblical Metanarrative”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←132]
Alasdair Maclntyre, After Virtue: A Study in Moral Theory (2nd ed.; Notre Dame,
IN: University of Notre Dame Press, 1984), 216.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←133]
Carol Meyers (Exodus [New Cambridge Bible Commentary; Cambridge:
Cambridge University Press, 2005], 121) sugiere, sin embargo, que el lenguaje
empleado aquí no se aplica habitualmente al templo, al Monte Sion, o a la tierra de
Israel, y podría tomarse como una referencia al Monte Sinaí, el enclave original de
la morada de YHWH.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←134]
Una versión ligeramente diferente de este Salmo aparece en 2 Samuel 22.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←135]
La definición de John H. Stek de pacto en la Biblia da sentido a la idea de Israel
como pacto de Dios para las naciones (que inicialmente podría parecernos
extraña). Según Stek (“Covenant Overload in Reformed Theology”, Calvin
Theological Journal 29 [1994]: 12-24), un pacto bíblico es un juramento o promesa
vinculante de ser fiel a una relación después de haber sido esta traicionada. Así
pues, el pacto con Noé es la promesa de Dios de mantener su relación con la tierra
después del diluvio; el pacto abrahámico es la promesa de Dios de cumplir sus
promesas a Abraham después de que este y Sara fueran incapaces de tener hijos; y
el pacto de Sinaí es la promesa de Dios de ser el Dios de Israel después de la
esclavitud en Egipto. Es, por tanto, un brillante movimiento retórico considerar la
propia existencia de Israel como un “pacto” o una promesa de Dios de redimir a las
naciones del mundo.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←136]
La NVI traduce este versículo “Tú, Señor, cuidas de hombres y animales”. Aunque
no es incorrecto, ya que el verbo hebreo yasa' puede incluir este sentido, no
deberíamos apartarnos de la utilización del término “salvar” (como la NRSV y la
ESV hacen en inglés); no solo es este el significado habitual del verbo, sino que
también es apropiado porque la salvación engloba todos los aspectos de la
prosperidad humana.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←137]
La mayoría de las introducciones a la literatura sapiencial del Antiguo Testamento
exponen el carácter internacional de la sabiduría, incluyendo influencias egipcias
y mesopotámicas. Probablemente, la conexión más específica que los expertos han
discernido entre el libro de Proverbios y la literatura sapiencial del antiguo
Oriente Próximo es la similitud destacable entre muchos de los dichos de
Proverbios 22:17-24:22 (en una sección atribuida a “las palabras de los sabios”
[22:17]) y Las instrucciones de Amenemope, un texto egipcio que data
probablemente del siglo XI o XII a.C. Existen paralelismos significativos entre
ambos textos, tanto conceptuales como verbales.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←138]
Job no es israelita, pero se le describe como un hombre recto y perfecto, que teme
a Dios y se aparta del mal (Job 1:1,8; 2:3), lo que encaja con la definición de la
sabiduría en Job 28:28.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←139]
La vinculación entre los órdenes cósmico y moral se fundamenta en Génesis 3,
donde el pecado humano desemboca en una maldición sobre la tierra (v. 17); de
igual manera, el exilio de la tierra se equipara con la expulsión del huerto (v. 23).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←140]
No deberíamos reducir esto a un apego a Dios puramente emocional, ya que
“amor” es un término usado en los pactos políticos del antiguo Oriente Próximo
para la lealtad a un soberano, lo contrario de lo cual es la traición. Véase William
L. Moran, “The Ancient Near Eastern Background of the Love of God in
Deuteronomy”, Catholic Biblical Quarterly 25 (1963): 77-87.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←141]
Compárese los resultados de la desobediencia humana en Génesis 3, que incluyen
la alteración de las relaciones interhumanas y una “maldición” sobre la propia
tierra.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←142]
Para una exposición más detallada de la relación de la Torá y la sabiduría con la
creación, véase J. Richard Middleton, The Liberating Image: The Imago Dei in
Genesis 1 (Grand Rapids: Brazos, 2005), 65-88.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←143]
La palabra hebrea ’amon en Proverbios 8:30 no es habitual y se traduce
normalmente de tres formas: (1) alguna versión de “artífice maestro” (RVA-2015),
“arquitecto” (LBLA) o “hábil trabajador” (PDT); (2) “aprendiz” (BLP); (3) alguna
versión de “fielmente” o “constantemente”. Existen razones lingüísticas válidas
para las tres opciones de traducción, aunque la primera tiene el respaldo de las
versiones antiguas (la Septuaginta griega, la Vulgata latina, la Peshita aramea), y la
tercera se encuentra en el griego de Teodocio y Símaco. Algunas traducciones
recientes escogen una opción, pero reflejan las otras dos a pie de página (p.ej., NIV
2011 y HCSB en inglés). Para un argumento reciente a favor de la tercera opción,
véase Stuart Weeks, “The Context and Meaning of Proverbs 8:30a”, Journal of
Biblical Literature 125 (2006): 433-42.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←144]
Para mis reflexiones preliminares sobre la importancia de los Salmos de
lamentación y el libro de Job para tratar el problema del mal, véase J. Richard
Middleton, “Why the ‘Greater Good’ Isn’t a Defense: Classical Theodicy in Light
of the Biblical Genre of Lament”, Koinonia 9, nos. 1-2 (1997): 81-113. Habrá más
reflexiones en un manuscrito sobre Abraham y Job en el que estoy trabajando.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←145]
El verbo para “guardar” en Jeremías 8:7 es el mismo que se emplea para la
“observancia” de la Torá por parte de Israel (samar).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←146]
Esto ayuda a explicar por qué hay revisiones en la Torá escrita (evidentes cuando
se comparan entre sí diversos códigos legales bíblicos), y por qué la recién formada
iglesia en el libro de Hechos tuvo que luchar con la cuestión de cuales aspectos de
la Torá escrita seguían siendo aplicables (véase Hechos 15). Las normas de Dios
para la creación son constantes, pero la articulación de las mismas podría necesitar
cambiar con el fin de tratar la situación histórica real en la que el pueblo de Dios
se ve inmerso. Para una importante exposición de los cambios en la Torá bíblica,
véase Bernard M. Levinson, Legal Revision and Religious Renewal in Ancient
Israel (Cambridge: Cambridge University Press, 2008).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←147]
John H. Stek, “Salvation, Justice and Liberation in the Old Testament”, Calvin
Theological Journal 13 (1978): 150.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←148]
Se recogen tres versiones de este diálogo en los Evangelios, en todas las cuales
Jesús incluye amar a Dios con toda la mente, algo que no se menciona en
Deuteronomio 6:5 (Mateo 22:37 habla de corazón, alma y mente; Marcos 12:30
habla de corazón, alma, mente y fuerza; Lucas 10:27 habla de corazón, alma,
fuerza y mente). La adición de “mente” se produce probablemente para una
audiencia de habla griega, que podría haber separado el corazón de la mente
(ningún israelita antiguo lo habría hecho: la palabra hebrea para “corazón” designa
el centro del pensamiento y la toma de decisiones; la palabra hebrea para “alma”
designa las energías y deseos de una persona; la palabra hebrea para “fuerza” es
realmente un adverbio traducido habitualmente “muy,” como cuando Dios vio
que todo lo que había hecho era “muy” bueno [Génesis 1:31]).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←149]
He puesto “adoración” entre comillas para distinguir esta forma más limitada de
nuestra respuesta a Dios del sentido bíblico de adoración más amplio concerniente
a toda la vida ofrecida a Dios; véase la exposición de esta distinción en el capítulo
anterior 2.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←150]
Sobre la insignificancia de lo que llamamos “adoración” para la vida de la iglesia
en el Nuevo Testamento, véase I. Howard Marshall, “How Far Did the Early
Christians Worship God?”, Churchman 99 (1985): 216-29,
http://www.churchsociety.org/churchman/documents/Cman_099_3_Marshall.pdf.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←151]
Existen dos expresiones proféticas generales de la futura relación de Israel con las
naciones. La primera vislumbra el “privilegio permanente” de Israel, en ocasiones
incluso un revés o un cambio de las cosas, de forma que las naciones se someterán
a Israel, que los gobernará con vara de hierro. La segunda corriente de
interpretación es más generosa, vislumbrando el “servicio a otras naciones” de
Israel, un proceso por medio del cual son restauradas a la igualdad con Israel. Para
esta distinción, véase Christopher Zoccali, Whom God Has Called: The
Relationship of Church and Israel in Pauline Interpretation, 1920 to the Present
(Eugene, OR: Pickwick, 2010), 160-62.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←152]
Parte del lenguaje de las teofanías del Antiguo Testamento aparece en las
descripciones del juicio escatológico en el Nuevo, que muchos lectores
contemporáneos malinterpretan como la destrucción del cosmos (seguida por el
“ir al cielo”). Esta malinterpretación de la escatología del Nuevo Testamento se
tratará en el capítulo 9, cuyos cimientos indispensables se establecen en el que nos
ocupa.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←153]
Para un estudio detenido de la teofanía de Sinaí y sus muchos ecos a lo largo del
Antiguo Testamento, incluyendo un simbolismo parecido en los textos
mesopotámicos y cananeos, véase Jeffrey J. Niehaus, God at Sinai: Covenant and
Theophany in the Bible and Ancient Near East (Studies in Old Testament Biblical
Theology; Grand Rapids: Zondervan, 1995).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←154]
Aunque es posible considerar el “templo” en el Salmo 29:9 como el santuario en
Jerusalén, donde el pueblo de Dios lo adora por su poder manifiesto en la tormenta
(a cierta distancia), el contexto tiene más sentido si se ve como las criaturas del
desierto y el bosque (parte del templo cósmico) reaccionando ante la presencia
sobrecogedora de Dios en medio de ellas.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←155]
La expectativa de estas manifestaciones típicas de la presencia de Dios causa la
perplejidad de Elías en 1 Reyes 19:9-13. Dios le dijo que se pusiera delante del
monte de YHWH y que la presencia divina pasaría por allí. Primero se produjo un
viento poderoso que provocó deslizamientos de tierra; después, un terremoto;
seguidamente, un fuego; pero YHWH no era ninguno de ellos. Finalmente, vino el
“susurro de una brisa apacible” (o, “un suave murmullo” [NVI]).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←156]
El simbolismo del terremoto es común a muchos más textos de juicio del Antiguo
Testamento que pueden citarse aquí. Algunos ejemplos son la partición en dos del
Monte de los Olivos (Zacarías 14:3-5) y el gran terremoto en la tierra de Israel,
con efecto sobre todos los peces, aves, animales y seres humanos, provocando la
caída de todas las montañas, precipicios y muros (Ezequiel 38:19-20); en el texto
de Ezequiel, el terremoto se debe al fuego del furor de Dios (v. 19a). El simbolismo
del terremoto también está vinculado a la ira de Dios en Salmo 18:7 y Nahúm 1:5-
6.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←157]
Pueden citarse otros textos del Antiguo Testamento que representan el
derretimiento de las montañas o de la tierra. Así pues, según Salmo 46:6:
“Bramaron las naciones, / se tambalearon los reinos; / dio él su voz, / y la tierra se
derritió”. De igual manera, Amos 9:5 habla así de YHWH: “El Señor, Dios de los
ejércitos: / el que toca la tierra, y esta se derrite, / y se lamentan todos los que en
ella habitan, / sube toda ella como el Nilo / y mengua como el Nilo de Egipto”. En
el transcurso de la alabanza de YHWH, Salmo 104:33 comenta que YHWH solo
tiene que mirar a la tierra, y esta tiembla; y cuando él toca las montañas, estas
echan humo (anunciando probablemente el juicio sobre los malvados, como en v.
35).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←158]
Joel 4:15-16 TM.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←159]
Joel 3:3-4 TM. Esto forma parte de un pasaje más largo (Joel 2:28-32 [3:1-5 TM])
citado en Hechos 2:16-21 por el apóstol Pedro, que él declara que se ha cumplido
en el día de Pentecostés. La venida del Espíritu, que desemboca en el nacimiento
de la iglesia, es un acontecimiento que estremece a la tierra y al cielo.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←160]
El oscurecimiento de los cuerpos celestiales se ve en otros textos del Antiguo
Testamento, como Ezequiel 32:7 y Amos 8:9. Aunque no mencionan
específicamente los cuerpos celestiales, tanto Amos 5:20 como Sofonías 1:15
describen el día de YHWH como un tiempo de oscuridad generalizada.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←161]
Nótese que “cielos” y “cielos” en el versículo 4 es la traducción de la misma
palabra hebrea (samayim).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←162]
No queda claro por qué Dios señala a Edom aquí, ya que el oráculo proclama el
juicio “contra todas las naciones” (Isaías 34:2).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←163]
Esta es la traducción de John Goldingay, Salmo (Comentario de Baker sobre el
Antiguo Testamento: Sabiduría y Salmo; Grand Rapids: Baker Academic, 2008),
3:148. Acerca de la idea de que el cosmos llegará a un fin, Goldingay comenta: “El
Antiguo Testamento no hace una declaración así en ninguna otra parte” (Ibíd.,
3:160).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←164]
Otra posible interpretación de la metáfora del cosmos como ropa que Dios
cambiará se centra en la transformación del mundo más que en su transitoriedad,
pero esta interpretación no surgirá hasta el Nuevo Testamento. En el capítulo 9,
trataré las alusiones al Salmo 102 en el Nuevo Testamento, así como la función de
la “muerte” del cosmos como una parte de la secuencia de la transformación
redentora.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←165]
Los poetas han empleado a menudo un simbolismo gráfico para transmitir la
importancia de los acontecimientos trascendentales. De esta forma, William
Butler Yeats retrata el declive y la corrupción de la sociedad europea de principios
del siglo XX en su poema “La segunda venida” (publicado por primera vez en The
Dial noviembre de 1920): “Las cosas se derrumban; el centro no se sostiene; / pura
anarquía suelta por el mundo. / se libera la marea oscurecida por la sangre”. Yeats
no está muy seguro de que esta crisis se resuelva de forma positiva, por lo que el
poema termina ambiguamente con esta pregunta: “Y cual dura bestia, su hora llega
por fin, / ¿camina encorvado hacia Belén para nacer?”. De una forma más positiva
(y personal), Carole King canta acerca de estar en la presencia de una persona
especial, usando un simbolismo que resuena con las teofanías del Antiguo
Testamento: “Siento que la tierra se mueve bajo mis pies, / siento que el cielo se
cae. / Siento que mi corazón empieza a temblar / siempre que estás cerca” (Carole
King, “I Feel the Earth Move,” en el álbum de 1971 Tapestry).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←166]
En Malaquías 3:1, YHWH llama a esta figura “mi mensajero” {mal´aki), de donde
deriva su nombre.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←167]
Para un excelente análisis de Isaías 60, véase Richard J. Mouw, When the Kings
Come Marching In: Isaiah and the New Jerusalem (Grand Rapids: Eerdmans,
1983), especialmente el capítulo “¿Qué están haciendo aquí los barcos de Tarsis?”.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←168]
El oráculo en Isaías 2:1-4 se repite en Miqueas 4:1-3.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←169]
Para un análisis del entendimiento del mal en Salmo 104, véase J. Richard
Middleton. “The Role of Human Beings in the Cosmic Temple: The Intersection
of Worldviews in Psalms 8 and 104”, Canadian Theological Review 2 (2013): 44-
58.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←170]
El Salmo 98, empleando un lenguaje casi idéntico, establece una visión parecida
del regocijo del orden natural por la venida de Dios.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←171]
Interesantemente, Frank Moore Cross ha discernido un patrón mitológico doble
en la antigua poesía cananea que tiene también sus ecos en las teofanías bíblicas.
Por un lado, cuando el Guerrero Divino marcha a la batalla contra las fuerzas del
caos, “la naturaleza se convulsiona (se retuerce) y languidece cuando el Guerrero
manifiesta su ira”; pero cuando el Guerrero Divino viene a tomar el reinado y es
coronado, “la naturaleza reacciona de nuevo. Los cielos fertilizan la tierra, los
animales se retuercen dando a luz y los hombres y las montañas giran en danzas y
júbilo festivo" (Canaanite Myth and Hebrew Epic: Essays in the History of the
Religión of Israel [Cambridge, MA: Harvard University Press, 1973], 162-63).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←172]
C. S. Lewis, El principe Caspian: Regreso a Narnia (New York: Macmillan, 1951).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←173]
Ibíd., 76 (para Cazatrufas), 112 (para Lucy). El clamor lastimero de Lucy, “Oh
árboles, árboles, árboles” bien puede evocar la llamada de Jeremías: “Oh tierra,
tierra, tierra” (Jer 22:2 9).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←174]
Ibíd., 132-35. Para un análisis fascinante de la reacción de los árboles ante Dios
(en la ciencia y las Escrituras), véase Brian J. Walsh, Marianne B. Karsh y Nik
Ansell, “Trees, Forestry, and the Responsiveness of Creation”, Cross Currents 44
(1994): 149-62, http://www.crosscurrents.org/trees.htm. Para un relato
espectacular del papel de los árboles en la Biblia, desde el huerto del Edén hasta la
Nueva Jerusalén, véase Sylvia C. Keesmaat, “The Beautiful Creatures: Trees in the
Biblical Story”, http://theotherjournal.com/2009/07/16/the-beautiful-creatures-
trees-in-the-biblical-story/.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←175]
Para las cuestiones que Pablo estaba tratando, véase 1 Co. 15:12, 35; la conclusión
práctica del capítulo se resume en 15:58.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←176]
Para un estudio en profundidad de la resurrección en el Nuevo Testamento (con
un análisis del Antiguo Testamento, el Segundo Templo y el trasfondo pagano),
véase N. T. Wright, The Resurrection of the Son of God (Christian Origins and
the Question of God 3; Minneapolis: Fortress, 2003). La obra de Wright ha sido
muy útil para pulir mis propios pensamientos acerca del sentido de la
resurrección. El libro de Wright (caps. 5-10) es particularmente revelador al
mostrar que la resurrección funciona frecuentemente como un subtema implícito
en el Nuevo Testamento, dando forma a la exposición incluso cuando no se
nombra explícitamente.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←177]
Sobre la resurrección en el cristianismo y el judaismo, véase Kevin J. Madigan y
Jon D. Levenson, Resurrection: The Power of God for Christians and Jews (New
Haven: Yale University Press, 2008).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←178]
Hay un texto que, superficialmente, parece contradecir esta idea. En el Salmo 139
el escritor pregunta: “¿Adonde me iré de tu Espíritu, / o adonde huiré de tu
presencia?”, y responde: “Si subo a los cielos, he aquí, allí estás tú; / si en el Seol
preparo mi lecho, allí estás tú” (vv. 7-8). Pero esto no es una declaración teológica
formal; es una oración que afirma (en lenguaje hiperbólico) la confianza del
salmista en el cuidado providencial de Dios.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←179]
La metáfora de “dormir” (koimao) es común en el Nuevo Testamento como una
forma de hablar de la muerte (Mateo 27:52; Jn 11:11; Hechos 7:60; 1 Co. 7:39;
11:30; 15:6, 18, 20, 51; 1 Tesalonicenses 4:13-15; 2 P. 3:4). La metáfora parece
derivar de las referencias del Antiguo Testamento a alguien que “yace” (sakab) con
sus ancestros (Génesis 47:30; Deuteronomio 31:16; 2 Samuel 7:12; 1 Reyes 2:10; 2
Crónicas 14:1); véase también 2 Macabeos 12:45, que indica la muerte con el
mismo verbo griego para “dormir” (koimao) encontrado en los textos del Nuevo
Testamento.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←180]
¿Significa esto que el Seol es simplemente una metáfora de estar muerto? ¿Es la
tumba o la fosa solo una referencia a ser enterrado en la tierra? ¿O hay algo más?
Mientras sin duda existe relación entre ser literalmente enterrado en una tumba y
descender al Seol, no parecen idénticos. De ahí que encontramos la declaración:
“Durmió David con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de David” (1 Reyes
2:10). Como ninguno de los antepasados de David estaban realmente enterrados
en Jerusalén (David era de Belén y Jerusalén no era una ciudad israelita antes de
que David la conquistara), “dormir con sus padres” debe referirse a algo más que
simplemente ser enterrado en un terreno de inhumación familiar. Sobre esta idea,
véase Wright, Resurrection, 90.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←181]
Jon D. Levenson es especialmente revelador sobre esta idea en su obra
Resurrection and the Restoration of Israel: The Ultimate Victory of the God of
Life (New Haven: Yale University Press, 2006), 37-46.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←182]
El Antiguo Testamento usa el término “rostro” (panim, técnicamente un plural)
para referirse a la presencia de alguien; así pues, el “rostro de Dios” hace referencia
habitualmente a la presencia de Dios.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←183]
El hecho de que las referencias al Seol tiendan a encontrarse en los Salmos y en
otros relatos en primera persona de individuos que están sufriendo o que acaban
de ser rescatados del sufrimiento lleva a Jon Levenson a indicar que no hay
expectativa universal del Seol en el Antiguo Testamento. En su lugar, argumenta
que esta expectativa se tiñe de las experiencias negativas del sufridor; proyectan la
negatividad del presente en el futuro posterior a la muerte. En otras partes del
Antiguo Testamento, destaca, encontramos más referencias positivas a la muerte
de los justos (p.ej., anciano y lleno de años; reunido con los antepasados). Véase
Levenson, Resurrection, 46, y especialmente el capítulo 4. Este no es el sitio para
involucramos en un debate a fondo sobre este discutido asunto; es suficiente
destacar que Levenson ha abierto la pregunta de si el Antiguo Testamento
distingue entre una buena muerte y una mala (con solo la última asociada con el
Seol). Independientemente de cómo se resuelva este asunto, queda claro que el
Antiguo Testamento no espera habitualmente una existencia posterior a la muerte
bendecida para los justos (excepto, metafóricamente, a través de algunos
descendientes).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←184]
Para un estudio profundo del Salmo 73, véase Martin Buber, “The Heart
Determines: Psalm 73”, en Theodicy in the Old Testament, ed. James L. Crenshaw
(Issues in Religion and Theology 4; Philadelphia: Fortress, 1983), 109-18.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←185]
Esta imagen es conocida en otras partes del Antiguo Testamento: “el Seol ha
ensanchado su garganta y ha abierto sin medida su boca” (Isaías 5:14); y
Proverbios retrata a los impíos diciendo: “devorémoslos vivos como el Seol, /
enteros, como los que descienden al abismo” (Prov. 1:12). Encontramos
referencias a la boca grande e insaciable de Mot (“muerte” en ugarítico), el dios del
inframundo en El ciclo de Baal de Ugarit (1.4 VIII 17-12; 1.51 I 6-8,14- 16; 1.5 II
2-6, 21-24; 1.6 II 15-23). Para una traducción al inglés accesible, véase Michael
David Coogan y Mark S. Smith, eds., Stories from Ancient Canaan (2nd ed.;
Louisville: Westminster John Knox, 2012), 96-153.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←186]
Aunque la palabra hebrea nesah significa habitualmente “soportar” o
“eternamente”, Pablo la traduce con el griego nikos (“victoria”), que concuerda
con el griego de dos versiones antiguas (Aquila y Teodoción, pero no con la
Septuaginta) y puede reflejar el significado del arameo nesah (“sobrepasar, superar,
prevalecer”). La NTV traduce nesah con la idea de que “se le permitirá hablar” en
Proverbios 21:28 (aunque muchas otras traducciones al castellano emplean
“siempre”), mientras la mayoría de las traducciones de nesah en 1 Crónicas 29:11
utilizan “victoria”, y la Septuaginta lo traduce nike.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←187]
La conquista de la muerte se indica desde el mismo primer capítulo de Apocalipsis,
cuando Jesús dice: “y estuve muerto; y he aquí, estoy vivo por los siglos de los
siglos, y tengo las llaves de la muerte y del Hades” (1:18).
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←188]
Véase Levenson, Resurrection, capítulo 7; también Madigan y Levenson,
Resurrection, capítulos 6-8.
Descargado de: http://www.descargarlibroscristianosgratisenpdf.online/

[←189]
Aquí tenemos el origen de la idea de una resurrección general de los justos y los
impíos, para presentarse delante del juicio de Dios, con dos resultados: “la
resurrección de vida” y “la resurrección de juicio” (Juan 5:28-29; véase también
Hechos 24:15; Apocalipsis 20:5-6, 11-15). En este punto, la terminología puede
volverse un poco confusa. La resurrección inicial de los justos y los impíos para
presentarse ante el juicio podría llamarse mejor “resucitación” (como todos los
milagros de resurrección de individuos en ambos testamentos), mientras el estado
final de los justos (después del juicio) es