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1. Criterio de lo bello. Placer desinteresado. “Intencionalidad sin intención”.

Hume y Kant debatieron sobre lo bello, hoy en día el pensamiento de Kant sobre lo
bello a perdurado en la mayoría de las personas.
Para Kant, entre todas las obras de arte, unas son mejores que otras y esto tiene su
porqué. Kant también habló sobre las diferentes formas de placer, pero nos centraremos
en sus juicios de belleza
Para Kant hay tres formas de satisfacción o placer:

1. Gusto: esta es la forma correcta de satisfacción según Kant ya que era un juicio
libre. La satisfacción debía de ser desinteresada: la existencia del objeto no
influye o importa al sujeto, a este solo le debe de importa su contemplación, es
decir, para que un objeto produzca un placer desinteresado solo se puede tener
conciencia de su representación y unirla a la sensación de satisfacción, por lo
que, al sujeto, no le hace falta tener conocimiento del objeto: “intencionalidad
sin intención”.

Esta forma se divide en dos:


Lo bello: Kant define la belleza y nuestra reacción sobre ella por esto habla
de los humanos y su forma de conocer. Los humanos para conseguir nuestros
objetivos etiquetamos nuestros sentimientos arbitrariamente, es decir, vemos
cosas planas y redondas y les llamamos platos para comer, seguidamente los
utilizamos para comer. Kant dice que lo bello posee unas características que
crean una armonía en el contemplador que hace que le estimule la
percepción, imaginación o juicio y le produzca placer, pero este placer es
diferente a los demás placeres. El placer de lo bello según Kant te produce
placer pero un placer desinteresado
Lo sublime: Aquello que te produce satisfacción por su contemplación
desinteresada, pero con connotaciones de asombro y respeto (muerte).

2. Agradable: Aquello que place a los sentidos. Todo lo agradable es interés para
Kant porque cuando un objeto es declarado agradable expresa un interés
mediante la sensación, porque la satisfacción que proporciona lo agradable
presupone una relación entre la existencia de lo agradable y el efecto que causa
en el sujeto. Lo agradable lo es por interés, porque causa agrado en el sujeto.
(una fresa huele bien) pero entonces el ejemplo que expone Cynthia Freeland de
una rosa, también puede agradar a los sentidos, la rosa huele bien y tiene un
tacto suave sus pétalos… pero Kant dice que hay que mantener una distancia
porque sino se rompe la estética, esta distancia se llama distancia estética.

3. Bueno: Aquello que por medio de la razón y por el simple concepto, place.
Esta forma se divide en dos y en ambos casos hay un interés por lo que no es
bello:

a. Útil: cuando place como medio: mentir para agradar a alguien.


b. Bueno: cuando place por sí mismo: ahogar.

En ambos casos hay un interés. Esta concepción ha tenido críticas como la de


Adorno, este autor expresa que el desinterés aleja el efecto inmediato que la satisfacción
quiere conservar¿cómo nos va a satisfacer una obra de arte por la que sentimos
desinterés?
2. Ejemplo de “intencionalidad sin intención”.

Cuando Kant habla de intencionalidad sin intención se refiere a un placer desinteresado:


Cuando le hacemos una foto a un paisaje, ¿Por qué se la echamos? Por simple
admiración a sus características, porque nos gusta, nos parece bello, por algo
incondicional, esto es intencionalidad sin intención, aunque, le hacemos fotos que
después no vemos porque apenas tenemos tiempo para verlas, es como un consumo
inútil. Al igual que la foto de un paisaje, la rosa de la que habla Cynthia Freeland
también seria bella, pues el objetivo de la rosa es simplemente vivir y reproducirse, al
contemplador le parece bella por si misma, por su forma y diseño, la contempla por si
misma, porque su forma y diseño a estimulado las facultades del contemplador y a este
le parece bella. Este estimulo es provocado por un sentimiento subjetivo que hace que la
respuesta sea objetiva. A Esto Kant lo llama intencionalidad sin intención. Hoy en día a
la mayoría de la gente solo le es bello aquello que les proporciona algún beneficio, es
decir, es bello por algún tipo de interés.