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Arguye de inconsecuentes el gusto y la censura de los hombres que en las

mujeres acusan lo que causan Ni un rayo de luna


Filtrado me haya.
Hombres necios que acusáis Mas, entre el enfado y pena Ni una margarita
Se diga mi hermana.
a la mujer sin razón, que vuestro gusto refiere,
Tú me quieres nívea,
sin ver que sois la ocasión bien haya la que no os quiere Tú me quieres blanca,
de lo mismo que culpáis: y quejaos en hora buena. Tú me quieres alba.

si con ansia sin igual Dan vuestras amantes penas Tú que hubiste todas
solicitáis su desdén, a sus libertades alas, Las copas a mano,
¿por qué queréis que obren bien y después de hacerlas malas De frutos y mieles
si las incitáis al mal? las queréis hallar muy buenas. Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cambatís su resistencia ¿Cuál mayor culpa ha tenido Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
y luego, con gravedad, en una pasión errada:
Festejando a Baco.
decís que fue liviandad la que cae de rogada, Tú que en los jardines
lo que hizo la diligencia. o el que ruega de caído? Negros del Engaño
Vestido de rojo
Parecer quiere el denuedo ¿O cuál es más de culpar, Corriste al Estrago.
de vuestro parecer loco aunque cualquiera mal haga:
el niño que pone el coco la que peca por la paga, Tú que el esqueleto
y luego le tiene miedo. o el que paga por pecar? Conservas intacto
No sé todavía
Queréis, con presunción necia, Pues ¿para qué os espantáis Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
hallar a la que buscáis, de la culpa que tenéis?
(Dios te lo perdone),
para pretendida, Thais, Queredlas cual las hacéis Me pretendes casta
y en la posesión, Lucrecia. o hacedlas cual las buscáis. (Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!
¿Qué humor puede ser más raro Dejad de solicitar,
que el que, falto de consejo, y después, con más razón, Huye hacia los bosques,
él mismo empaña el espejo, acusaréis la afición Vete a la montaña;
y siente que no esté claro? de la que os fuere a rogar. Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Con el favor y desdén Bien con muchas armas fundo Toca con las manos
La tierra mojada;
tenéis condición igual, que lidia vuestra arrogancia,
Alimenta el cuerpo
quejándoos, si os tratan mal, pues en promesa e instancia Con raíz amarga;
burlándoos, si os quieren bien. juntáis diablo, carne y mundo. Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Siempre tan necios andáis Renueva tejidos
que, con desigual nivel, TÚ ME QUIERES BLANCA Con salitre y agua;
a una culpáis por crüel Habla con los pájaros
Tú me quieres alba, Y lévate al alba.
y a otra por fácil culpáis.
Me quieres de espumas, Y cuando las carnes
Me quieres de nácar. Te sean tornadas,
¿Pues como ha de estar templada Que sea azucena Y cuando hayas puesto
la que vuestro amor pretende, Sobre todas, casta. En ellas el alma
si la que es ingrata, ofende, De perfume tenue. Que por las alcobas
y la que es fácil, enfada? Corola cerrada Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.