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Breve historia del Diseño Gráfico

Para la mayoría de las personas, el término Diseño Gráfico, evoca imágenes que funcionan
como anuncios seductores, a todo color, que comunican distintos mensajes. Pero no solamente
se relacionan con este tipo de informaciones, también forman parte de este arte publicitario
las cosas tan cotidianas como impresos de declaraciones de la renta, recibos telefónicos, libros,
sellos, murales, periódicos, billetes de avión y de banco, tarjetas de felicitaciones, papeles de
cartas y cualquier cosa que esté impresa. Lo que el diseñador tiene que lograr es que su
mensaje sea claro y eficaz.

Podría definirse al diseño gráfico como la transformación de ideas y conceptos en una forma de
orden estructural y visual que tiene la función de comunicar algo. Es, además, el arte de hacer
libros, revistas, folletos, anuncios, envases, entre otros elementos.

El término diseñador gráfico, fue acuñado por el norteamericano William Addison Dwiggins; el
mismo fue utilizado a partir del año 1922 aunque antiguamente se encuentran diferentes
ejemplos de diseños en culturas tales como los fenicios que idearon el alfabeto para
representar gráficamente el lenguaje hablado. A medida que se extendía el uso de la palabra
escrita aumentó la necesidad de organizar correctamente el material creado lo que dio
surgimiento al diseño tal cual hoy lo conocemos aunque menos elaborado.

Los primitivos sistemas de escritura en columnas o filas revelan el empleo de una cuadrícula
elemental para organizar la página y facilitar la comunicación.

La invención de la imprenta mecánica en el siglo quince supuso un cambio radical ya que antes
de su invención un libro costaba tanto como media hectárea de tierra, de esta manera la
imprenta mecánica supuso la disponibilidad de libros y folletos en grandes cantidades.

La aparición de la litografía y la revolución industrial durante el siglo XIX dieron el punto de


partida al diseño moderno.

En 1890, el artista y escritor socialista William Morris, fundó la Kelmscott Press, una imprenta
dedicada a la impresión de libros bellos y bien terminados. Morris creó diseños naturalistas
basado en la ornamentación medieval y en las formas vegetales. Aubrey Beardsley,
contemporáneo de Morris, sintetizó las ideas de la Kelmscott Press y las combinó con el estilo
de las estampas xilográficas japonesas, trabajando para ello en blanco y negro, para afianzar el
contraste entre lo natural y lo geométrico. Este último dirigió una revista de arte de vanguardia
publicada en Londres denominada The Yellow Book.

Otro importante diseñador fue Charles Riketts que, según su visión, un libro debía diseñarse
como una entidad total dominada por la armonía entre todos sus elementos internos y
externos; de esta manera fundó la Vale Press y produjo algunos volúmenes muy bellos.

Tanto Beardsley como Ricketts pertenecieron al movimiento modernista de Francia, a fines del
siglo XIX. Sintetizaban el arte europeo y las estampas japonesas conocidas en occidente a
mediados de siglo.
Uno de los primeros seguidores del movimiento fue el pintor francés Henri Toulouse-Lautrec,
famoso por sus carteles sobre la vida nocturna de París. Asimismo, Alphonse Mucha, un pintor
checo que llegó a París para estudiar en 1887, fue conocido por el arte del cartel modernista,
de gran impacto social, tal es así que a veces se hablaba del "estilo Mucha" como sinónimo de
modernismo.

La mayor parte de los movimientos artísticos de principios del siglo veinte rechazaron el estilo
modernista, influenciados por la violencia que asoló Europa durante las dos primeras décadas
del siglo. Las distintas vanguardias artísticas de ese tiempo, cubismo, dadaismo, futurismo,
surrealismo y el constructivismo ruso, dejaron una huella profunda en el lenguaje del diseño
gráfico.

Próxima a estos estilos de vanguardia, la escuela alemana "Bauhaus", abrió sus puertas en
Weimar el año 1919 con la dirección del arquitecto Walter Gropius. La Bauhaus se esforzó por
unir arte e industria, convencida de que la industrialización ofrecía excelentes oportunidades al
artista y a la vez que sólo las ideas más brillantes justificaban la producción en masa. Esta
escuela introdujo muchas ideas innovadoras en el diseño gráfico y en otras áreas de la
creatividad, y su influencia aún se detecta en muchas prácticas tipográficas en uso, como la
organización del texto en cuerpo y densidad desde lo más importante hasta los detalles o el
empleo de tipos sin pie de letra. El decorativismo se fue reemplazando por lo puramente
funcional como en el caso del tipógrafo alemán Jan Tschichold.

En los años cincuenta, los diseñadores suizos desarrollaron lo que se llamó Estilo Tipográfico
Internacional, siguiendo el enfoque académico que continuaba las ideas de Tschichold. Sus
aspiraciones eran la legibilidad y el orden. Para crear sus tipos de pie de letra recurrieron al uso
de gráficos matemáticos, reproducciones y fotografías.

Como consecuencia del cierre de la escuela Bauhaus en Alemania, la creación artística se


desplaza de Europa a Nueva York, donde ya empezaban a surgir otros estilos de diseño.

..."La institución más importante para el desarrollo del diseño fue la Bauhaus, creada por
Walter Gropius en 1919, en Weimar, con el nombre de Academia Estatal de Arquitectura. En
1925 fue trasladada a Dessau y cerrada en 1933, después de la toma de poder de Hitler. La
meta de la Academia era influir en la conformación de la vida de la moderna sociedad
industrial a través del diseño artístico y atesanal"...

BAUHAUS (visitá este sitio en la Web - Traducir con Google)

En Estados Unidos se siguió un tratamiento más tintuitivo y pragmático y menos formal que en
Europa. Lo que importaba era la originalidad; los diseñadores trataban de presentar la
información de manera directa y abierta, pero expresando a la vez sus propias ideas. Los
seguidores de lo que acabaría por llamarse escuela norteamericana de expresionismo gráfico,
combinaban collage, fotomontaje, caligrafía, símbolos y otros elementos.

En la década del los setenta surgió en Suiza un movimiento postmoderno que incorporó al
Estilo Tipográfico parte de la espontaneidad y de los sugestivos efectos visuales del diseño
norteamericano. Además diseñaron nuevos tipos en respuesta a la nueva tecnología.

Desde la segunda guerra mundial, los límites del diseño gráfico se han ampliado. Las demandas
de las grandes compañías industriales y las agencias de publicidad requerían cubrir nuevas
necesidades además de las tradicionales. Los sistemas de creación por ordenador y los nuevos
medios visuales constituyeron un nuevo lenguaje, un nuevo desafío para el diseñador actual